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Meditación de la Madre Divina Cósmica a realizar el 8/12

Recuerden amados hijos, todo está disponible para ustedes. Lleven las manos hacia el centro de su
corazón, su corazón espiritual. Sientan como voy posando una rosa en sus corazones. Esta rosa
comienza a purificar todo su campo emocional, siguiendo por su campo energético, siguiendo por
su campo mental, siguiendo por su campo físico.
Inhalen amados míos, inhalen el aroma de ésta rosa, que comienza a envolverlos desde los pies,
subiendo por los tobillos, las rodillas, las caderas, el vientre, plexo solar, hasta anclarse
nuevamente en el corazón antes de seguir continuando su recorrido. En éste corazón hoy reciben
las siguientes virtudes:
Verdad: Para que todo en su camino se tiña solo de éste color.
Esperanza: Para que puedan seguir creyendo y teniendo Fe en cada paso que den.
Luz: Para que use ilumine cada sendero que recorran.
Perseverancia: Para que comprendan que de la mano del amor, todo lo que les sea para su mayor
bien será concedido.
No renieguen cuando algo no se da como ustedes así lo desean, pues muchas veces es su ego mis
amados. Su ego que los nubla y no les permite confiar y creer en las bendiciones que vendrán más
adelante. Otra de las palabras que les otorgo es Confianza: Confianza de que todo lo que acontece
en sus vidas es para su mayor bien. Otra de las palabras es Soltar: Soltar lo que ya llegó a su fin.
Soltar lo que ya no contribuye a su más alto bien. Soltar para evolucionar.
Sigan percibiendo el aroma de ésta rosa que ahora continúa su recorrido en espiral hacia arriba,
pasando ahora por su pecho, la garganta: que todo lo que salga de ustedes sea con buenas
intenciones, tómense un momento antes de hablar, antes de comunicar, tómense un momento
para meditar si lo que van a decir va a contribuir al más alto bien de quien recibe o si es mejor
apelar al silencio. La rosa sigue su recorrido ahora por mi rostro, mis ojos, mi centro coronilla. Mi
regalo hoy para ustedes es una estrella en su centro coronilla, en el centro de sus cabezas. Una
estrella dorada para que puedan vislumbrar el camino, para que no se detengan, para que se abra,
se apertura a cada paso que den. Ese camino guiado por sus corazones. Llámenme, invóquenme y
allí estaré para guiarlos. No se dejen vencer, no se dejen atormentar, no se contagien de la
vorágine. Sean ustedes estelas de luz brillando en la oscuridad, en la tempestad. Sean ustedes
ángeles en la tierra entonando el himno del amor, del amor universal, del amor que no divide, que
integra, que no conoce de colores, razas, divisiones. Son eternamente amados, amparados,
protegidos en la más pura luz de mi vientre y de mi manto.
Gracias.

Canalizado por Pilar Sánchez el 29/11/2019