Está en la página 1de 4

Utilidad de los nombres científicos

Está clara la utilidad de los nombres científicos, aunque


solo sea porque ha conseguido poner de acuerdo a todos
los científicos del mundo para usar una misma
nomenclatura, es decir, una misma forma de llamar a las
especies.

Historia del nombre científico

El nombre científico, es el asignado por el naturalista


sueco Carlos Linneo (1707-1778) en 1758, alude al rasgo
biológico más característico: sapiens significa «sabio» o
«capaz de conocer», y se refiere a la consideración del ser
humano como «animal racional», al contrario que todas las
otras especies. Es precisamente la capacidad del ser
humano de realizar
operaciones conceptuales y simbólicas muy complejas —
que incluyen, por ejemplo, el uso de sistemas
lingüísticos muy sofisticados, el razonamiento abstracto y
las capacidades de introspección y especulación— uno de
sus rasgos más destacados.
Posiblemente esta complejidad, fundada neurológicamente en
un aumento del tamaño del cerebro y, sobre todo, en el
desarrollo del lóbulo frontal, sea también una de las causas, a la
vez que producto, de las muy complejas estructuras sociales
que el ser humano ha desarrollado, y que forman una de las
bases de la cultura, entendida biológicamente como la
capacidad para transmitir información y hábitos por imitación e
instrucción, en vez de por herencia genética. Esta propiedad no
es exclusiva de esta especie y es importante también en otros
primates.
Día del orgullo friki: Nombres científicos curiosos

La forma de establecer los nombres científicos es mediante la


llamada nomenclatura binomial, lo cual fue ideado en 1758
por el naturalista sueco Carl von Linné (o Linneo). Hoy en día
no existe ninguna regla que obligue a que estos nombres
deriven del latín o del griego, por lo que últimamente se han
registrado un montón de nombres científicos bastante
curiosos, de los que veremos una muestra en el siguiente
repaso.

¿Cómo se escribe el nombre científico de las plantas?

Los seres humanos necesitamos ponerle nombre a todo,


incluyendo a las plantas. Es la manera que tenemos de
identificar aquello que queremos y de que los demás
sepan de qué estamos hablando. Si bien cada región,
cada pueblo e incluso cada poblado usa unos nombres
comunes para referirse a una planta en cuestión, existe
uno que es universal, que es el que usamos todos: el
botánico. Sepamos cómo se escribe el nombre científico
de las plantas.
Utilidad de los nombres científicos

Está clara la utilidad de los nombres


científicos, aunque solo sea porque ha
conseguido poner de acuerdo a todos los
científicos del mundo para usar una misma
nomenclatura, es decir, una misma forma de
llamar a las especies.