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Instituto Superior Pedro Francisco Bono

Estética – Prof.: Íngrid Luciano


Trabajo realizado por: Elkin Ariel Tejeda Cuesta

La catarsis, según la Poética de Aristóteles

Las tragedias griegas mantienen una actualidad importante en el tiempo, porque los temas tratados
y las enseñanzas que pueden dejar al espectador son actuales en cada momento. Esto a pesar de
que las sociedades son tan dinámicas en el tiempo y el contexto en que se desarrollan. Esta es una
característica de las artes, ya que, según Aristóteles, en la poética, son imitación, mimesis, de la
realidad, o a veces de ficción basados en ella, en diferentes formas o por diversos medios, según
el tipo de arte. La tragedia para este filosofo usa como medio el verso, el ritmo y el canto. Él define
tragedia de la siguiente forma:

"Es, pues, la tragedia, imitación de una acción esforzada y completa, con cierta amplitud, en
lenguaje sazonado, separada cada una de las especies en las distintas partes, actuando los personajes
y no mediante relato, y que mediante compasión y temor lleva a cabo la purgación de tales
afecciones.”1

Cuando se refiere a una acción esforzada y completa indica que la tragedia imita acciones nobles o
dignas, diferenciándola de la comedia que trata acciones bajas o feas. Y, además, es completa, tiene
principio, desarrollo y fin. El lenguaje sazonado es precisamente otra de las características que
distingue la tragedia, un lenguaje armonioso, con ritmo y canto, de forma alternada. Y la ultima parte
de su definición se refiere a la catarsis. Es este ultimo concepto el que nos interesa para este trabajo,
intentaremos profundizar en él, basados en lo dicho por Aristóteles y aplicado a la tragedia griega Edipo
Rey de Sófocles.

Catarsis es un concepto griego que significa Purificación. Según García Bacca, purificación o purgación
“significa, en sentido directo, liberación del peso de una realidad que se nos está volviendo pesada. Y
tales realidades pesadas podrían pertenecer a muchos ordenes, fisiológico, pasional, etc., pero siempre
conservará el sentido fundamental de librearnos del peso de lo que se nos esté haciendo pesado”2.

1
ARISTÓTELES, Sobre la Poética, 1449b
2
ARISTÓTELES, Obras Completas, Poética, Ciudad de México, universidad Nacional Autónoma de México, 1947, p. 50
Pasó a ser un término de estética por el uso que Aristóteles hizo de éste en la poética. El fragmento que
se refiere a la catarsis es el que, hablando sobre la tragedia, dice que “mediante compasión y temor
lleva a cabo la purgación de tales afecciones”3.

La catarsis se da en el espectador de la obra, y es el efecto de la coincidencia entre los sentimientos o


emociones que cada persona esta dispuesta a sentir o experimentar por naturaleza, lo que serian
tendencias naturales preexistentes y los estados provocados por la contemplación de la obra, en este
caso la tragedia. Cuando lo provocado por la obra posee el mismo sentido que la tendencia preexistente,
el alma se ve aligerada, se siente un alivio en cierto modo curativo.4 Hoy se puede decir que el arte en
sentido general puede provocar catarsis en quien lo disfruta, pero se da más en aquel tipo de arte en el
que se imitan realidades humanas desde personajes ficticios, como en el teatro.

Una teoría básica sobre cómo se realiza la catarsis en el espectador de una obra, basada en la idea de
Aristóteles, es que mediante la escucha y visualización de ésta se experimentan una serie de
sentimientos y emociones intensos, los descargamos sobre esa realidad ficticia frente a la que nos
encontramos, nos liberamos, y volvemos a la realidad con una afectividad purificada. Una analogía
para este proceso podría ser el proceso de llenado de un recipiente con agua, si este tiene en el fondo
agua turbia y lo rellenas hasta el punto de rebosarse, lo que queda en el recipiente es agua mas clara
que la que había anteriormente. Al presenciar algún hecho que nos provoca emociones y sentimientos
intensos, eso rebosa en nosotros las tendencias negativas que podrían llevarnos a cometer un hecho
parecido al que estamos viendo y nos purifica de ellas, dejando agua mas clara en nuestro interior.

Como hemos dicho la catarsis se da en el espectador, pero, ¿dónde se sitúa este, con respecto a la obra,
para que se de este proceso de purificación? Una primera idea es la identificación consciente del
espectador con los personajes de la obra, él vive en ellos, pasando a ser una especie de actor secreto,
identificando sus propias pasiones con lo que ve. Otra idea, contraria a la anterior, es el espectador
mirando el espectáculo como una especie de espejo en el que se puede reflejar a sí mismo y tener una
imagen de si, juzgando y purificando su estado interior. Esto es posible porque en el teatro se muestran
actores de carne y hueso asumiendo un papel ficticio, por eso también, el teatro tiene carácter
sugestivo.5

La catarsis también tiene una dimensión ética. A través del espectáculo, el espectador vive una
purificación de su accionar. La identificación con los personajes o con los hechos, o verse reflejado en

3
ARISTÓTELES, Obras Completas, Poética, Ciudad de México, universidad Nacional Autónoma de México, 1947, p. 50
4
Ver ETIENNE SOURIAU, Diccionario Akal de Estética, Madrid, 1998, Voz: Catarsis, p. 238
5
Ibid.
lo que sucede, hace que la persona reconozca el bien y el mal y se auto examine para reconocerse en lo
que ve y corregirse. Al auto examinarse, reconocerse y corregirse, el espectador purifica sus acciones
futuras.

El principal elemento de la tragedia que tiene que ver directamente con la catarsis es la imitación o
mimesis. La tragedia se distingue por tener una reproducción imitativa de hechos o acciones de la
realidad. La imitación es connatural al hombre y por tanto lo afecta directamente. Dice Aristóteles, “El
imitar, en efecto, es connatural al hombre desde la niñez, y se diferencia de los animales en que es muy
inclinado a la imitación”6. En la tragedia no se da una imitación de un hecho o acción cualquiera, sino
que por definición tenemos que ésta imita acciones o situaciones que inspiran temor y compasión, y
estos precisamente son los medios que provocan, para Aristóteles, la catarsis.

En el caso especifico de la tragedia griega Edipo Rey de Sófocles, es un claro ejemplo de la imitación
trágica. Toda la consecución de los sucesos esta desarrollada de tal forma que cause compasión y temor.
Se dan situaciones como niño abandonado, destino trágico, parricidio, incesto, etc. La imitación trágica
se puede ver también en el desarrollo de la obra, en donde el personaje principal, Edipo, comienza bien
y termina mal, marcando la peripecia presente en la tragedia. Edipo Rey puede crear catarsis en los
espectadores de la obra por la identificación con los personajes y los cambios que estos van sufriendo
durante el desarrollo de la tragedia. Quizás el momento de mayor posibilidad de catarsis es el final de
la obra, ver como termina Edipo.

La catarsis producida por el arte en sentido general puede tener sus riesgos. En el caso del teatro,
como dijimos antes, éste tiene un carácter sugestivo, porque imita hechos o realidades desde una
ficción, con personajes reales, como cualquier hombre o mujer. Este carácter sugestivo le da el
poder de manipular las emociones y sentimientos de los espectadores, según el interés de autor.
Pero también la catarsis puede fungir como educadora de las emociones, y forjadora de una
educación ética, ya que a través de los sucesos que se desarrollan en las tragedias, puede enseñar
a quien las lee a actuar según las diferentes situaciones y las consecuencias que podría traer
continuar con ciertas acciones.

Los elementos en las tragedias griegas son tan actuales ahora como en el momento que se
escribieron, porque lo que plasman en la obra son acciones reales, provocadas por actitudes
connaturales en nosotros que necesitan ser purificadas.

6
ARISTÓTELES, Sobre la Poética, 1448b.7