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Los indicadores descritos

son instrumentos válidos de medición de la magnitud o la trascendencia de un daño


a la salud derivada del tiempo de exposición a factores de riesgo en el trabajo. Es
por ello, que para obviar el error del tiempo realmente laborable, muchas empresas
han adoptado por manejar los registros diario-semanales del número de
trabajadores empleados, a partir de cuya sumatoria obtienen la cifra de horas-
hombre trabajadas en el período, además de otros registros, como por ejemplo el
número de trabajadores expuestos durante el período. En la mayoría de los cálculos
no se considera el tiempo de transporte, dato que evidentemente debe comenzar a
ser incluido, toda vez que los accidentes en trayecto y las defunciones originadas
por ello se registran como casos de accidente de trabajo.
Medición de la Morbilidad. La evaluación de la morbilidad en una población
comprende ciertas dificultades, que derivan de la complejidad inherente a la
naturaleza del fenómeno salud-enfermedad, que repercute directamente sobre el
modelo de recolectar, clasificar y procesar la información correspondiente.
Esta complejidad está representada entre otras cosas por la posibilidad que una
misma persona sufra un efecto adverso a la salud en varias oportunidades de su
vida, y además que su duración es variable, aunque se trate de la misma o de
diferentes efectos adversos a la salud.
Asimismo, se señalan las dificultades que existen para delimitar el estado de salud
y el estado de enfermedad, y su asociación con los factores de susceptibilidad
individual.
Finalmente, los problemas en la recolección de información sobre la enfermedad
y/o accidente en la población; por ejemplo, un trabajador sufre en un año dos
accidentes de trabajo de la misma índole que le ocasionan una lesión, y además,
se le diagnostica en ese mismo año una enfermedad profesional, se registra una
persona enferma, pero con dos padecimientos (enfermedad y accidente), y con tres
episodios de daño a la salud (patología laboral).
Esta complejidad ha generado, a nivel internacional, la recomendación de
especificar el criterio utilizado para la obtención, análisis y procesamiento de datos.
La medición de la mortalidad en una población generalmente se refiere a la
determinación de la magnitud con la cual el fenómeno mórbido la afecta (frecuencia
con que ocurre) y la trascendencia que el padecimiento tiene para ella, en cuanto al
daño que produce (gravedad que asume y duración con que cursa habitualmente).
La valoración de la gravedad de la enfermedad se refiere no solo a su evolución y
a los efectos que tiene sobre la comunidad cercana que la rodea, sino también al
daño que produce en la población en general, desde el punto de vista económico
(reducción de la fuerza de trabajo disponible, destino de recursos para la atención
de los enfermos, y otras).
Medición de la frecuencia de la enfermedad. En general, en esta medición pueden
distinguirse dos tipos de indicadores: los que señalan el número de casos nuevos
de un padecimiento que se presenta en un período de tiempo dado o incidencia; y
los que se refieren al número de casos, nuevos y antiguos, de un padecimiento
presentes en un momento o prevalencia, o en un período dado o prevalencia
lápsica.
Entre ellos, los indicadores más útiles para el diagnóstico de la situación de salud
ocupacional de una población trabajadora son las tasas de incidencia, ya que
expresan la dinámica del padecimiento investigado y señalan el riesgo que tiene la
población de enfermar por la causa específica de exposición durante el período
observado. Habitualmente se calcula en periodos de un año y se les multiplica por
100 ó 100000.
Detalladamente, el cálculo de las tasas de incidencia se realiza mediante:

Tasa de incidencia =
La población a que se refiere en la tasa de incidencia es el promedio de la población
expuesta al riesgo de padecer la patología laboral en el periodo Z.
En salud ocupacional es usual el cálculo de la incidencia de la enfermedad o
accidente de trabajo, o del conjunto, en relación al tiempo de exposición al riesgo
de contraer el efecto adverso a la salud, durante el período en estudio
(habitualmente, un año). El indicador utilizado para esta medición se denomina tasa
de frecuencia, y se obtiene mediante la siguiente relación:
Tasa de frecuencia =
Es necesario destacar que este puede ser un indicador global (patología laboral,
enfermedad o accidente) o específico por tipo de enfermedad y/o accidente laboral,
en cuyo caso el número de horas-hombre debe ser el correspondiente a cada uno
de los casos en particular. Esto es muy importante de recordar cuando se utiliza la
tasa de frecuencia para evaluar el desarrollo de programas de prevención de riesgos
del trabajo, lo cual requiere la identificación de grupos de riesgo definidos y la
aplicación en ellos de las medidas de prevención y control correspondientes.
El cálculo de la tasa de prevalencia instantánea de una enfermedad ocupacional se
obtiene mediante:

Tasa de Prevalencia
Instantánea=

En ocasiones se determina la prevalencia de un padecimiento en períodos de mayor


extensión, habitualmente un año, e incluyen todos los casos (nuevos y viejos)
durante el lapso investigado.
Medición de la trascendencia de la enfermedad. Comprende el estudio de:
La gravedad del efecto adverso a la salud. A pesar que la evaluación de la gravedad
con que se cursa una enfermedad en cuanto al daño biopsicosocial que se produce
en el individuo, es de gran interés en cualquier rama de las ciencias de la salud, su
determinación es habitualmente difícil. Sabemos que una manera de medir este
fenómeno consiste en su traducción al grado o duración de incapacidad producida;
por ejemplo, se consideraría enfermedad menor o leve aquella que no es causa de
ausentismo al trabajo. Esto requiere definir una escala de medición de la
incapacidad, que permita expresar de manera uniforme el grado de severidad del
efecto a la salud.
Asimismo, es necesario destacar que la gravedad del efecto adverso a la salud
depende no solo de la enfermedad, sino también de las características de las
personas que la padecen.
El indicador más frecuentemente utilizado para establecer la gravedad de la
patología ocupacional es la tasa de letalidad, que mide el riesgo de morir por una
causa en la población enferma por las mismas causas, y permite determinar el
pronóstico de las enfermedades. En salud ocupacional se calcula habitualmente la
tasa de letalidad tanto para el conjunto de enfermedades y accidentes de trabajo,
como para cada grupo en especial y para cada entidad mórbida relevante.
Generalmente, el período de tiempo considerado es de un año. La fórmula para el
cálculo es:

Bibliografía
estrucplan. (17 de 11 de 2019). Obtenido de estrucplan: https://estrucplan.com.ar/indicadores-
epidemiologicos-ambientales-y-de-salud-ocupacional/