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De la exposición "Canteras del Riachuelo, canteras del saber" por Paolo Oberlay.

Evolución y reseña contextualizando el antes de Jesualdo, el durante y el después.


Esta información corresponde a la exposición realizada para el día del Patrimonio del
año 2016 "la educación pública" en los 100 años de fundación de la escuela Nº 56
Jesualdo Sosa de Canteras del Riachuelo.

Creo fundamental destacar la labor de la maestra fundadora quien posteriormente


fuera esposa de Jesualdo. Sin ese trabajo previo y su aprobación para que Jesualdo
desarrollara su experiencia, no hubiese sido posible.

Detallo:
Los inmigrantes, llegaban al Uruguay con definidos perfiles ideológicos después de la
Primera Guerra mundial o como consecuencia de la Guerra Civil Española. Además a
los contingentes habituales de italianos y españoles se sumaron oleadas de polacos,
sirios, rusos, yugoeslavos, alemanes, griegos y búlgaros. No solo traían consigo los
hábitos de trabajo y sobriedad, sino también sus acervos culturales que contribuyen
junto al elemento criollo a conformar nuestra identidad nacional. En una sociedad que
recibía grupos migratorios importantes, la enseñanza pública constituyó también una
forma efectiva de nacionalizar a los recién llegados.

La historia era previsible, en 1916, María Cristina Zerpa con apenas 17 años había
asumido la dirección de la Escuela Nº 56 en Canteras del Riachuelo, llegó con sus teorías
pedagógicas, planificaciones y actividades, pero se encontró dando la leche al pie de la
vaca, jugando en el campo y trabajando (sin saberlo) el terreno para que pudiera
desarrollarse allí, en ese lugar casi inhóspito una nueva propuesta pedagógica. Con su
vocación de maestra, su trabajo social y cultural de gran arraigo en la zona, demostró
su gran compromiso con la comunidad, preparando un campo fértil para llevar
adelante una experiencia educativa en Riachuelo.

En el granero que estuvo sobre la costa durante veinte años y que se transformó en
el edificio de la escuela, poco a poco conformó una numerosa comunidad escolar
secundada por su hermana María Teresa Zerpa. La primera guerra mundial estaba en
todo su apogeo y a la escuela venían niños de todas las nacionalidades. En Canteras del
Riachuelo no había trabajo y eran los niños las víctimas de la miseria.

Una de las actividades económicas que comienza en la segunda mitad de siglo XIX,
fue la explotación minera. El granito era la materia prima empleada para el empedrado
de calles, veredas, construcción de edificios y obras viales.

En 1896 firmas como Burgueño y Cía. o el Sr. Roldós ya se encontraban extrayendo


piedra de la zona. Para 1904 se establece "La Francesa", pero es a partir de 1917 y por
casi 20 años, que la firma "Antonio Ferro e hijos", emplea a cientos de operarios y
desarrolló la industria a niveles insuperables. Son innumerables las construcciones
hechas en Buenos Aires con la arena y piedra de esta costa uruguaya.

Esta población establecida de criollos e inmigrantes tenía nuevas oportunidades. La


economía regulada por la empresa extractora y el establecimiento de miles de
personas, constituirán poco a poco los diferentes centros poblados, siendo "Canteras
del Riachuelo" la contigua a la planta industrial que abastece a Buenos Aires y que
bordea al arroyo.

Esta explosión demográfica incrementó las necesidades de la gente, creció el


comercio, las actividades recreativas, deportivas, religiosas y sobre todo la
comunidad escolar. De esta forma disminuye el desempleo y toda la zona goza de un
flujo económico propio de las ciudades. Dentro de este contexto, una inmensa parte
del territorio pertenece a un solo dueño, el cual le renta al estado el local escolar, a la
empresa para la explotación minera y brinda espacio para los obreros que no tienen
propiedad.

Jesualdo Sosa llega en 1928 de la mano del amor, al casarse con Zerpa, se instala en
Riachuelo y pasa a ser parte del plantel de maestros de la Escuela, con una mente ágil,
una rebeldía innata y una clara visión de lo que quería para los niños, el pensamiento
del maestro coloca su acento en una educación contextualizada, poniendo énfasis en
el entorno de los niños y más aún en sus intereses.

Desarrolla su proyecto que el llamaría de “extensión cultural” desde cinco principios


base:

I -La relación del hombre exterior, este concepto le permitía trabajar desde
aritmética, matemática, transacciones, economía, hasta los procesos de la vida misma
de animales y vegetales (nacimiento y muerte).

II .- El hombre necesita expresarse, trabajará desde aquí el idioma, entendido


como “forma viva”, siempre en relación al contexto.

III - El hombre debe mantener la vida, desarrollará conceptos de higiene,


conocimiento del cuerpo, y de geografía anclado en el entendido que desde allí se
procuran los alimentos. Relaciones comerciales de y entre países.

IV- El hombre es un animal político, Estado y Constitución, el hombre como


sujeto social está inmerso en relaciones, leyes que lo amparan y poderes que debe
respetar.

V- El hombre debe vivir la emoción y perfeccionar su espíritu, arte, canto,


expresión, trabajo manual, y humanidades que lo llevan a comprender la historia.
Jesualdo así se dio cuenta que la escuela era el único agente de cultura y que hacía
felices a los niños, por eso suprimió vacaciones y feriados y creó cursos para ex
alumnos, además incluyó dentro de los estudios escolares el cálculo aplicado al valor
de un jornal, el precio de la mercancía, la ganancia de un propietario, para que los
jóvenes se movieran con mayor lucidez. Inspirado en las ideas de la Escuela Nueva de
principios de siglo, centró el quehacer educativo en los intereses del niño,
estudiándose los temas que los alumnos llevaban como preocupaciones cotidianas.

Centralidad de la Expresión:

“Pues bien, la expresión es la historia del mundo interior, del cosmos del hombre.

Los “centros de interés”:

La actividad que se desarrollaba en la escuela se basaba en los “centros de


interés” determinados por el propio alumno.

Los “paseos escolares”:

“...de pronto empezaron a aparecer las visitas, las excursiones... fue entonces cuando
empezamos a despertar del sueño en que habíamos estado sumergidos durante varios
años.”

Los “paseos” realizados en la experiencia, exploraron tanto el entorno social


(visitas a fábricas como la de papel en Juan Lacaze o "kasdorff" en Joaquín Suarez hoy
ciudad de Tarariras, visita a Montevideo, etc) como el entorno natural (campamentos),
salidas de reconocimiento por la zona.

El carácter práctico de las actividades:

La orientación de muchas de las actividades centrales en la experiencia fue


eminentemente práctica; unas veces en el sentido que éstas tendrían para una
“escuela del trabajo” y otras veces en referencia a la satisfacción de necesidades
inmediatas de los niños y sus familias.

El trabajo en la comunidad:

La orientación de la experiencia hacia la comunidad no sólo se expresó en los


paseos y en las actitudes críticas de Jesualdo, sino en la organización escolar en sí,
transformando a la escuela en el centro cultural local.

Ejemplo de ello fue la creación de la copa de leche, la construcción de un puente


que atraviesa el riachuelo o la ayuda a las madres, en parte por medio del diario que
editaban: “El marrón”.
Viviendo aún una época de esplendor, las consecuencias de la recuperación
económica posterior a la Primera Guerra Mundial perduraban todavía, la industria
nacional había recibido un importante impulso, el sistema educativo del país seguía
desarrollándose. No obstante nuevos impuestos para la exportación afectan
seriamente las ganancias de la empresa "Antonio Ferro e hijos". Es por ello y hasta no
acordar con el gobierno una solución, a comienzos de la década del 30, la paralización
de la empresa afecta profundamente a toda la población. Luego de dos años inicia
nuevamente las actividades hasta que cesa los trabajos en Riachuelo.

Para 1933 Gabriel Terra da un golpe de Estado y termina con la constitución de 1917.
Evidentemente que la amenaza comunista fue magnificada a los efectos de crear
conmoción y Terra siguió usando este recurso en los meses que siguieron.

La publicación en 1935 de “Vida de un maestro”(experiencia en pleno momento de


cierre de la empresa y crisis local), en la que narra su experiencia en la escuela rural de
Canteras del Riachuelo, produjo viva conmoción en el magisterio
latinoamericano que vio reflejada en aquellas páginas sus propias inquietudes y
convicciones. De la misma forma su obra no es bien recibida por algunos pobladores
del lugar (los mas "ricos", comerciantes) así como por el propio gobierno. Es destituido
de la escuela después de la suspensión de un año, y junto a su familia Jesualdo se
traslada a Montevideo.

En Canteras del Riachuelo, paulatinamente baja el número del alumnado como


consecuencia de la falta de empleo y educativamente se equipara a las del país.

El gobierno emprendió un vasto plan de obras públicas para la construcción de


puentes, escuelas y carreteras. Es en este sentido que se inaugura el nuevo edificio
escolar a metros del original en 1945. El antiguo granero fue totalmente desmontado y
reconstruido para convertirse en taller y depósito en la planta procesadora de granito.

En acto conmemorativo, el 24 de noviembre de 1991, la Escuela Nº56 de Canteras del


Riachuelo es designada con el nombre de “Jesualdo Sosa”.

Anécdotas:

Mi abuelo era muy travieso y por su condición fue "apañado" por Jesualdo y María
Cristina, al terminar su clase era invitados por ambos para almorzar, tenía el
"privilegio" de compartir otros momentos con los maestros. Contaba además que un
día no muy bueno para él, colmó la paciencia de Jesualdo y este lo metió de cabeza en
una bolsa llena de cebollas.

Otro vecino ilustre fue Ismael Rivero, quien fuera jugador de fútbol del equipo local
"Huracán Fútbol Club Riachuelense" y quien llegara a integrar la selección Uruguaya
junto a Obdulio Varela y jugar un sudamericano en Chile, además de estar en el plantel
de River Plate de Argentina por los años 40. Ismael recibió por primera vez un par de
zapatos de fútbol de la mano de Jesualdo, y ese obsequio marcó su carrera deportiva.

Te cuento algo de mí:

Mi nombre es Paolo Oberlay, nací en 1978, soy ex alumno y nieto de Mateo Breito
(posteriormente documentado Oberlay y alumno de Jesualdo), y de Hada Giménez
(alumna de María Cristina y María Teresa Zerpa), hijo de William Oberlay alumno de
Adelaida Faedo (compañera de escuela de mi abuelo y maestra de mi padre y además
alumno de Matilde Busto (familiar) quien fuera docente de la escuela y alumna
fundadora en 1916).

Mi familia por parte de mi padre es una de las más antiguas del lugar desde
principios del siglo XIX, teniendo además fuertes vínculos en todas las áreas que se
desarrollan en la zona. Actualmente y desde hace 11 años trabajo en los museos de
Colonia. He proyectado un trabajo de investigación desde hace varios años el cual
estoy llevando a cabo paulatinamente y seguramente será de nunca acabar. Parte de
ese proyecto es la exposición "Canteras del Riachuelo, Canteras del Saber", que es en
resumen el trabajo que te reenvío en este word y que espero colme tus expectativas
en cuanto a la información.