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PRONUNCIAMIENTO

Tía María NO VA
El colectivo Renov@r Arequipa ante los acontecimientos en el Valle del Tambo-Proyecto Minero Tía María-
considera que los mismos deben llevarnos a reflexionar y analizar el desarrollo de la actividad minera que hasta la
fecha ha sido sólo extractiva, la reputación empresarial de aquellos que explotan dichos recursos, la tecnología
que utilizan las empresas, los impuestos que pagan, los daños que generan, para sólo así aceptar dicha actividad
económica en el Valle del Tambo; en ese orden de idea nos pronunciamos:

1) La corrupción descubierta en proyectos que contaban con estudios técnicos disfrazados de legalidad y que
permitían adjudicaciones por parte del Gobierno hacia empresas privadas haciendo que se paguen grandes
sumas de dinero-sobrevaloradas y que servían para la coima- para obras inconclusas, han mellado la
credibilidad del sistema gubernamental. Y entonces ¿Cómo no desconfiar o deducir que si por simples carreteras
se han pagado coimas de más de 30 millones de dólares, no se hayan pagado montos similares para otorgar
Licencias de Construcción o aprobar Estudios de Impacto Ambiental para una actividad como la minera que
genera varios millones de dólares mensuales?

La legalidad ya no basta, ya no se supone, hace falta legitimarla para que el Estado de Derecho siga vigente. En
ese sentido, auditar ambos procedimientos por organismos con credibilidad generará confianza y paz social.

2) Si bien es cierto la actividad minera paga impuestos, no lo es menos que dichos tributos son insuficientes y
que lo que está aconteciendo en el Valle del Tambo y antes en las Bambas (Fuera Bamba) o Conga es la
oportunidad para discutir el régimen tributario de dicha actividad.

¿Sigue siendo justo que sólo se pague el 30% por el uso de nuestros recursos?
No es acaso más equitativo que paguen un total de 60% en impuestos, dividiéndose ello en el 50% por concepto
de Impuesto a la Renta y se cree un fondo especial e intangible del 10% para mejorar la agricultura y ganadería
que son las actividades que más sufren los efectos mineros. Ese 10% sería el impulso para la construcción de
represas, mejoramiento de canales de regadío, la reforestación y grandes irrigaciones que tanto necesita el país

Asimismo, debe llevar a cuestionarnos el hecho de que la minería históricamente no ha sacado de la pobreza a
las poblaciones directamente afectadas por la explotación minera. Sólo han creado una falsa satisfacción por lo
que no se han convertido en centros de desarrollo, sino en poblaciones dependientes y de consumo de la
actividad minera. Y en ese orden de ideas no sería mejor adjudicar proyectos mineros a empresas que no sólo
explotan el recurso natural sino que lo transformen en otros productos de mayor valor agregado en nuestro país.
Esa inversión convertida en industria genera empleabilidad y diversifica la actividad económica.

Si los mercaderes y sus títeres quieren seguir manipulando a la opinión pública para hacerle pensar que la
actividad minera genera desarrollo, les contestamos que exportar mineral e importarlo luego con valor agregado
no es desarrollo.

4) Respecto de la tecnología que usa la minería debemos manifestar que los métodos que usan son los mismos
de siempre, ácidos como el cianuro o el sulfúrico son usados para la extracción de mineral, pero constituyen el
insumo de destrucción del valle, su flora y fauna. Southern anuncia como amigable la lixiviación cómo método de
extracción mineral para decirse eco-amigable cuando la biolixiviación- que es el uso de bacterias en la
explotación mineral está empezándose a usar en países de altos estándares ecológicos.

¿Por qué no se piensa en usar este tipo de biotecnología en la explotación minera? O acaso es el Perú un país
donde debemos aplicar lo caduco y no innovar.

5) Finalmente, Southern no es una empresa que cuente con una buena reputación empresarial, su paso en
nuestro país y en México han sido nefastos. Compromisos incumplidos y contaminación ambiental son los únicos
pergaminos de la minera del Grupo México. Ese antecedente debió ser la principal razón para que no se le
permitiera invertir en proyectos mineros; sin embargo para los funcionarios del sector eso pareció no importar.
Pero hoy, en un Perú que busca más equidad y justicia social, ha llegado el momento de que la minera del
Grupo México se retire del Perú.

En suma, el Proyecto Tía María no es viable si los funcionarios públicos no entienden la necesidad de legitimar
sus actos, de explicar por qué se debe aceptar sus imposiciones sin plantear mejoras en diálogos francos y
transparentes como por ejemplo la necesidad de redefinir el tema tributario, el uso de tecnología, etc. Y si no
entienden eso como hasta ahora, entonces la actividad minera en el Perú deberá aguardar mejores tiempos y
hombres que entiendan que el Perú requiere Justicia Social.

¡¡¡Basta de minería pensada en beneficiar a los que no padecen directamente sus efectos!!!
¡¡¡Kausachun Tambo!!!
¡¡¡Kausachun Pachamama!!!

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