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Principios básicos

de redacción

Centro de las
Artes y la Cultura
DEPARTAMENTO DE LETRAS
Academia de Metodología y Redacción
“Este material es utilizado con fines didácticos
para ser empleado en el programa de la materia curricular”.
Material Didáctico para uso exclusivo de los Cursos de Redacción de la Maestra Yolanda Ramírez Carballo.

PRINCIPIOS BÁSICOS DE REDACCIÓN.


El aprendizaje de la redacción debe ser vista como un proceso, es decir una serie de fases o etapas
sucesivas que posibiliten aprender a redactar como se aprende a nadar: nadando y para el caso que
nos ocupa, redactando. En el texto anterior hemos dicho que en la escritura hay que tener en cuenta
el contexto comunicativo, entendiendo como tal la interacción y el equilibrio que ha de existir entre
el que escribe, es destinatario, el tema y la finalidad del escrito.

El dominio de la escritura va siempre más allá de la buena ortografía, aunque no la excluye.


Escribimos siempre en situaciones diferentes y para tener éxito, necesitamos de estrategias y
herramientas y recursos técnicos diferentes. La comunicación a través de textos escritos ofrece
muchas ventajas frente a la comunicación oral ya que, entre otras cosas, nos da como resultado un
objeto relativamente permanente, ya sea en el soporte de papel o en el digital, el cual puede ser
consultado de nuevo o usado como evidencia, pero en cualquier caso nos permite controlar la forma
y el contenido del mensaje hasta llegar a la formulación deseada.

La comunicación a través de la escritura requiere también de un mayor control de la forma y del


contenido del mensaje, es por ello que los textos escritos formales deben ser textos planificados,
especialmente cuando el contenido es especializado y dirigido a destinatarios conocidos con los que
tenemos una relación de aprendizaje o de familiaridad como es el caso de maestros o colegas de la
misma profesión. Tengamos presente que, si bien cada vez escribimos más, no siempre escribimos
mejor y esto da como resultado que frecuentemente, en el mundo laboral, tengamos más proyectos
o propuestas de negocio, incomprendidos o rechazados.

Escribir entonces, exige un entrenamiento consciente y constante y por lo tanto una planificación
detallada de cada paso, de cada palabra y de cada texto. Hablar de planificación de un texto significa
que el que escribe, tenga un momento de reflexión antes de ejecutar la acción de escribir, lo que
significa hacerse una serie de preguntas y encontrar sus posibles respuestas en torno a los siguientes
elementos:

a) La finalidad del texto. Antes de iniciar un proceso de escritura es necesario hacerse al


menos dos preguntas y buscar sus respuestas: ¿para qué escribo? ¿qué intento conseguir
con mi texto? Si consideras que eres un estudiante de una licenciatura universitaria
seguramente que tus escritos se ubican en los ámbitos científicos o académicos, por lo
tanto, tus textos serán por definición aquéllos en donde se produce la construcción y la
trasmisión del conocimiento, serán entonces textos informativos y estarán centrados en el
contenido del objeto de estudio propio de tu carrera o profesión. La posible respuesta a la
primera pregunta será sin duda para demostrar que tienes conocimientos sobre el tema y
por lo tanto aprobar una materia. Por lo que se refiere a la segunda pregunta con toda
seguridad tus posibles respuestas tendrán que ver con trasmitir información o convencer a
“alguien” (tus compañeros, tus maestros, los empleadores, etc.,) de que si eres capaz de
exponer y explicar tus conocimientos con toda seguridad serás capaz de aplicarlos.

Ten presente que las preguntas tienes que hacerlas y que las respuestas solamente tú
eres capaz de elaborarlas; el para qué escribes y qué quieres conseguir pueden generar
respuestas tan simples como “para que me evalúen y aprobar la materia” o tan
elaboradas como aquéllas que tengan que ver con tus proyectos a futuro o tus sueños.

b) Los participantes de la comunicación.

Cualquier texto, desde un mensaje de correo electrónico hasta un manual de instrucciones,


es un acto de comunicación entre un escritor y un lector. Al redactar un texto quien escribe
imagina siempre a su lector, ya sea una persona conocida o un lector potencial. La persona
o las personas que van a ser tus lectores se forma una idea o imagen de ti como persona al
estar reconstruyendo el mensaje que emites en tu texto y en su posible interpretación. De
manera que en esta parte de la planificación la gran pregunta es ¿para quién escribo?, es
decir quién o quiénes son los receptores de mi mensaje. En algunas ocasiones podemos
saber con certeza para quién escribimos, pero en los textos académicos la mayoría de las
veces sus destinatarios son un público amplio y abstracto y por lo mismo es necesario actuar
con cautela, porque no tendremos una segunda oportunidad de “explicar” o de que alguien
diga “lo que quiso decir el autor es…” Por lo tanto, es necesario escribir siempre con claridad
y sencillez de manera que nuestro texto sea apto y entendible para aquéllos a quienes les
interese el tema desarrollado.

c) El contenido y su organización.
Recuerda que desde el inicio del curso hemos dicho que escribir es un proceso, de manera
de que si ya sabes porqué escribes, para qué escribes y quiénes son tus posibles lectores, es
momento de que definas el tema, es decir el contenido de tu texto y las formas de
organizarlo.
En este sentido debes de considerar que a esta etapa se le conoce como pre-escritura (antes
de escribir) y está conformada por cuatro momentos:

1. El acopio de las ideas, que no es otra cosa más que un “listado” de los temas que
te interesa utilizar como motivo de tu escritura o de los temas que debes de
abordar porque así te lo exige una asignatura de tu carrera.
2. La generación de las ideas, de manera simple es la elaboración de un título que
le vas a dar a tu texto y en el que integras EL TEMA principal y tal vez algunos
elementos de los subtemas.
3. La organización de las ideas es la reunión de la información sobre el tema
seleccionado, su organización en un esquema lógico y coherente que te permita
desarrollar el texto.
4. La redacción del texto en una primera aproximación, se revisión, corrección y
vuelta a escribir.

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d) Los géneros discursivos.
Los géneros discursivos son una especie de modelos o soluciones discursivas que le damos
a las situaciones comunicativas recurrentes. Todos sabemos, por ejemplo, que un
instructivo va describiendo-paso a paso- lo que hay que hacer para obtener un resultado. O
que “el menú” o “la carta” en un restaurante no enumera y describe los platillos, así como
su costo. Un poema estará escrito en versos por lo general y un relato casi siempre
empezará contando una anécdota. Los géneros discursivos tienen una especie de prototipo
textual reconocido por los integrantes de una determinada comunidad académica. Los
médicos utilizarán el prototipo de escribir diagnósticos, los abogados sentencias, los
historiadores crónicas, los ingenieros proyectos, etc. En este sentido los textos
pertenecientes al mismo género comparten la estructura y en muchos casos las formas
lingüísticas, de manera que cada uno de los estudiantes tiene que irse familiarizando con
los géneros discursivos propios de su profesión e ir construyendo textos “reales” a partir de
la lectura de algunos casos semejantes.

El estilo, con el que se escribe un género discursivo comparte con cualquier otro una
forma de redacción que se concreta en tres propiedades: la claridad, la precisión y la
objetividad, términos que se irán desarrollando en las próximas actividades.

El contenido para la elaboración de este texto se tomó, para fines didácticos,


de las siguientes fuentes bibliográficas.

1. MONTOLÍO, Estrella (Directora) Manual de escritura académica y profesional. Vol.I


Estrategias Gramaticales. Edit. Ariel. España, 2014.
2. ZACALUA, Frida..et.al..Lectura y Redacción de Textos. Edit. Santillana, México, 2013.