Está en la página 1de 23

ELIMINACIÓN DEL INCIDENTE DE REPARACIÓN INTEGRAL EN EL

PROCESO PENAL EN COLOMBIA

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx
Codigo. xxxxxxxxxxxxx

XXXXXXXXXXXXXXXXX
ASESOR

UNIVERSIDAD MILITAR NUEVA GRANADA


FACULTAD XXXXXXXXXXXX
ESPECIALIZACIÓN EN XXXXXXXXXXXXXXXXX
BOGOTÁ D.C.
2018
RESUMEN

Este ensayo pretende abordar una problemática del derecho penal que si bien tiene
naturaleza en el área civil, su ejercicio está presente en los procesos penales, ya que
posterior a un fallo condenatorio se da inicio a la figura jurídica denominada “incidente de
reparación”, la cual tiene como objetivo principal la reparación del daño sea material o no,
del perjuicio ocasionado por el actuar punitivo del sentenciado, pero en la práctica, las
víctimas evidencian que se presentan ciertos obstáculos de índole jurídico que no permiten
su correcto ejercicio, por ello, esta investigación pretende entrever las falencias que
presenta el incidente de reparación en materia penal y con base a la información recolectada
exponer si existe dentro del ordenamiento jurídico nacional, un mecanismo alternativo que
se pueda aplicar para que las víctimas sean reparadas.

Palabras Clave: Reparación, proceso penal, victimas.

ABSTRACT

This essay aims to address a problem of criminal law that although it has a nature
in the civil area, its exercise is present in criminal proceedings, since after a conviction the
legal figure called "reparation incident" is initiated, the whose main objective is the repair
of the damage, whether material or not, of the damage caused by the punitive action of the
sentenced person, but in practice, the victims show that there are certain obstacles of a legal
nature that do not allow their correct exercise, therefore, This investigation aims to
understand the shortcomings of the reparation incident in criminal matters and based on the
information collected, explain if there exists within the national legal system, an alternative
mechanism that can be applied so that the victims can be repaired.

Keywords: Reparation, criminal process, victims


INTRODUCCIÓN

El presente artículo hace referencia al incidente de reparación dentro de los


procesos penales, teniendo en cuenta que para su ejercicio es necesario que medie una
sentencia condenatoria por parte del juez penal, puesto que a través de la sentencia se
reconoce que el sujeto sentenciado es quien realmente cometió las conductas punibles de
las que se le acusa y de tal manera, es la persona responsable de los daños y perjuicios que
con su actuar ocasiono, ya sea a una determinada persona o a la sociedad en general.

El incidente de reparación se puede deducir que tiene naturaleza civil y su empleo


en materia penal tiende a ser catalogada como accesoria, puesto que el objetivo del derecho
penal es “proteger el orden social en abstracto y su ejercicio persigue fines retributivos,
preventivos y resocializadores” (Colombia, Corte Constitucional, Sentencia C – 181 de
2002. Expediente D-3676, 2002); Mientras que el incidente de reparación integral al ser un
mecanismo independiente posterior al trámite penal que ya declaro la responsabilidad
penal, se realiza para que se declare una indemnización pecuniaria que se originó de la
responsabilidad civil del sentenciado (Colombia, Corte Suprema de Justicia, Sala de
Casacion Penal, SP 4559 de 13 de abril de 2016 Rad. 47.076, 2016).

De igual manera, el incidente de reparación integral hace parte del proceso penal,
es una de sus etapas, las cuales obligan tanto a los jueces como a la Fiscalía a buscar la
reparación integral de las víctimas, este último, actúa bajo los preceptos constitucionales
que le exige proteger los intereses de quienes han sufrido un daño o perjuicio ante los ojos
del derecho penal, por ende, su intervención en los procesos no solo está dirigido a
perseguir la acción penal, sino también, a garantizar los derechos de las víctimas.

Expuesto lo anterior, el problema de investigación busca determinar los posibles


obstáculos a los fallos en la jurisdicción penal respecto del incidente de reparación integral,
por ello, la formulación del problema está dirigido a realizar un análisis desde la órbita
constitucional, legal, jurisprudencial y doctrinal, sobre la eficacia del incidente de
reparación integral en materia penal, tendiente a que la víctima sea reparada materialmente
por el injusto recibido que le ha ocasionado daños patrimoniales dentro del contexto físico
y psicológico; con esta problemática se lograra entrever dichas falencias en el trámite
incidental y determinar cuál sería la solución alterna para que la víctima obtenga lo
solicitado en su reclamación.

Vislumbrando la problemática, surge el interrogante que se pretende resolver en la


presente discusión: ¿De qué manera las víctimas pueden encontrar un mecanismo jurídico
alternativo al incidente de reparación integral en la jurisdicción penal? Para ello, se hace
una apuesta en la que se pretende determinar cuál puede ser el mecanismo jurídico
alternativo a la reparación integral en la jurisdicción penal, es así, que se planteó como
objetivo general “Determinar cuál puede ser el mecanismo jurídico alternativo a la
reparación integral en la jurisdicción penal” y para alcanzarlo se estipularon 4 objetivos
específicos los cuales son:

 Analizar el concepto y alcance de víctima desde la ley 906 de 2004 y su relación entorno al
incidente de reparación integral.
 Realizar un breve esbozo sobre la eficiencia y eficacia del incidente de reparación integral
en el proceso penal.
 Resaltar los principales debates jurisprudenciales respecto a la participación de las víctimas
en el proceso penal.
 Determinar cuáles serían las soluciones alternas para la víctima en busca de su reclamación.

Como hipótesis, se plantea considerar que el incidente de reparación integral en el


proceso penal se presenta como un mecanismo, un instrumento jurídico en el cual las
victimas buscan el resarcimiento por parte del infractor de la ley penal ante el injusto
sufrido, sin embargo al parecer, la figura jurídica que tiene su génesis en la acción civil de
indemnización frente a daños y perjuicios, y ahora encarna una mixtura elevando los
fundamentos de la misma, a propósitos o fines más complejos que están directamente
relacionados con los pilares constitucionales frente a la defensa de los derechos de la
víctima, resulta ser una figura muy sofisticada en lo formal, pero al momento de la praxis,
en su ejecución y procedimiento es totalmente fútil. Concretamente lo perseguido es la
forma de encontrar un nuevo camino procesal, e incluso sustancial, para alcanzar realmente
los fines que encarna el incidente de reparación integral, incluso contemplando la
posibilidad de allanarse de nuevo a la jurisdicción civil, si de tratarse en encontrar
escenarios jurisdiccionales céleres se habla.

En cuanto a la metodología, este ensayo inclina su estudio al método cualitativo,


toda vez, que basara su desarrollo en una investigación teórica, donde la principal base será
el estudio documental de doctrina, jurisprudencia, artículos indexados, tesis,
investigaciones relacionadas con el tema y normatividad. Su enfoque está basado en lo
socio jurídico, puesto que se indagara en la normatividad que rige la figura del incidente de
reparación como también, se analizara los efectos que trae su aplicación o no ejecución
dentro del proceso penal para las víctimas, como se puede observar, es inminente tanto el
aspecto positivo de la ley que rige esta etapa procesal, como la parte social, donde son las
victimas quienes resultan ser perjudicadas por los obstáculos jurídicos que se presentan al
solicitar la reparación respectiva a causa de una sentencia penal.

La metodología permitirá iniciar el estudio de esta problemática a partir de la razón


de ser, del incidente de reparación, las víctimas; posteriormente, se determinara la
importancia del incidente de reparación en el área del derecho penal, se analizaran la
jurisprudencia más relevante que ha tratado el tema y por último, conforme a la
información obtenida, se concluirá si efectivamente existe un medio alternativo para que las
victimas hagan valer su derecho a la reparación, cuando esté presente obstáculos en el
derecho penal.
CAPITULO I

El alcance jurídico de la “víctima” y su relación con el incidente de reparación

conforme a la Ley 906 de 2004

Para dar inicio a esta apartado, se trae a colación la definición de “victima”


que hace al respecto el diccionario de la Real Academia “3.- Persona que padece daño por
culpa ajena o por causa fortuita” (Real Academia Española, 2014), así mismo, de manera
más jurídica y técnica, Rodríguez Manzanera entiende a la víctima como “La persona sobre
quien recae la acción criminal o sufre en sí misma, sus bienes o sus derechos, las
consecuencias nocivas de dicha acción, una persona es victimizada cuando cualquiera de
sus derechos son violados por actos deliberados y maliciosos” (1990, pág. 57); las
definiciones tienden a dirigir que las victimas sufren consecuencias en sus derechos a causa
del actuar de un tercero quien es el que con dolo o culpa termina lesionándolos y es allí,
donde no solo se persigue una condena sino también una reparación.

Siguiendo con Rodríguez Manzanera, victima es toda persona ya sea de naturaleza


civil o jurídica a la que se le ha lesionado por intermedio de una conducta típica,
antijurídica y culpable, este autor indica que hay tres clases de víctimas, a saber, la victima
directa o sujeto pasivo que es a quien se le vulnera el bien jurídico tutelado; el ofendido,
quien si bien no es perjudicado de manera directa por el infractor, de igual manera se le
ocasiona un daño y debe ser reparado; y el damnificado que sufre el perjuicio pero no logra
ser reparado (Rodriguez Manzanera , 1993).

Por su lado, Molina Arrubla considera que la categoría de víctima se debe definir
desde el punto de vista de la nueva victimologia, alejando este concepto del sujeto pasivo o
perjudicado, toda vez, que la víctima puede ser una persona natural o jurídica que soporta la
acción material de un delito, mientras que el sujeto pasivo, también persona natural o
jurídica, es quien soporta la acción delictiva y es el titular del bien jurídico tutelado que se
vulnero, es el objetivo del actuar delictivo (1994, pág. 129).
En cuanto al tema que se investiga, tal cual como se expuso en párrafos anteriores,
las victimas en los procesos penales no solo buscan que se sancione penalmente el actuar de
su agresor, también que el daño ocasionado por el ya sentenciado sea debidamente
reparado, el Código de Procedimiento Penal, establece en el Titulo IV, capítulo IV
(Congreso de la Republica, Ley 906 de 2004, 2004), las estipulaciones normativas que
rigen a las víctimas y es sin lugar a dudas un avance significativo a nivel normativo dentro
del país, puesto que se le hace un reconocimiento legal a quienes han soportado la carga de
la comisión de una conducta punible sin importar si el daño recae sobre una persona natural
o jurídica, las disposiciones contenidas en todo un capitulo para las víctimas en este nuevo
código penal, es una novedad legislativa que no se evidenciaba en la Ley 600 de 20001, la
cual, en apartados mínimos indica ciertos parámetros a quienes eran considerados como
víctimas.

Con la Ley 906 de 2004, la victima si bien no es catalogada como parte, puesto que
esta denominación se le otorga de manera exclusiva a la defensa y a la fiscalía, si es
interviniente en el proceso penal, (Corte Suprema de Justicia Sala Penal, auto AP-1758 del
7 de abril de 2015, 2015), por ende, de manera directa puede reclamar sus derechos, es así,
como la definición que hace la ley 906 de 2004 en su artículo 1372 sobre “victima”, está en
concordancia con los parámetros internacionales, se resalta precisamente la realizada por
las Naciones Unidas:

“Víctima: es una persona, con arreglo a la presente Declaración,


independientemente de que se identifique, aprehenda, enjuicie o condene al
perpetrador e independientemente de la relación familiar entre el perpetrador y la
víctima. En la expresión ‘víctima’ se incluye además, en su caso, a los familiares o

1 Congreso de la Republica, Ley 600 de 2000, antiguo Código de Procedimiento Penal Colombiano derogado
por la Ley 906 de 2004. En la actualidad existen procesos que conforme al periodo de la comisión de los
hechos, se rigen bajos las disposiciones normativas de la Ley 600 de 2000.
2
Artículo 132. Víctimas. Se entiende por víctimas, para efectos de este código, las personas naturales o
jurídicas y demás sujetos de derechos que individual o colectivamente hayan sufrido algún daño directo como
consecuencia del injusto. La condición de víctima se tiene con independencia de que se identifique,
aprehenda, enjuicie o condene al autor del injusto e independientemente de la existencia de una relación
familiar con este. Fue declarada inexequible la palabra “directo” por la sentencia C-516 de 2007 en el
entendido de que la determinación de la calidad de víctima debe partir de las condiciones de existencia del
daño, y no de las condiciones de imputación del mismo.
personas a cargo que tengan relación inmediata con la víctima directa y a las
personas que hayan sufrido daños al intervenir para asistir a la víctima en peligro o
para prevenir la victimización” (Naciones Unidas , 29 de noviembre de 1985).

De manera similar, la Corte Constitucional indica que en materia penal la “víctima”


es la persona que actúa como sujeto pasivo de la acción delictiva o a quien se le vulnera el
bien jurídico tutelado, el cual trasciende en algunas situaciones jurídicas, no solo un
perjuicio individual sino también uno colectivo cierto, real y concreto a otros sujetos de
derechos (Consejo de Estado, Sección Tercera, sentencia de 14 de diciembre de 1994,
1994), es decir, que una víctima puede resultar de manera indirecta perjudicada por el
actuar del sentenciado y por ello, tiene el derecho a ser interviniente en el proceso penal,
como también a ser reparado por el perjuicio ocasionado, la Corte Constitucional se ha
referido al respecto señalando que “Victima” es la persona sobre quien se materializa la
conducta punible, esto significa que las víctimas indirectas son denominados perjudicados,
pero tanto los unos como los otros, pueden solicitar incidente de reparación en materia
penal o indemnización de perjuicios en materia civil. (Corte Consitucional, Sentencia C-
228 de 2002. Expediente D - 3672, 2002).

De acuerdo a lo anterior, se establece que el alcance de víctima en el derecho penal


en conformidad con las normas internacionales, no puede dirigir este reconocimiento solo
al sujeto sobre quien recae determinada acción punitiva, la denominación “victima” tiene
un significado más amplio que le permite su participación dentro del proceso, que si bien
no es catalogado como parte, si le es permitido ser un interviniente activo, lo que incluye no
solo al sujeto pasivo sobre quien recae la acción, también a todo aquel que en razón del
hecho delictivo sufrió algún tipo de daño, la normatividad indica que quien realmente haya
sido menoscabado de sus derechos debe ser considerado víctima o en su defecto
perjudicado, pero ambas figuras pueden solicitar en el proceso penal la reparación
respectiva por la responsabilidad civil del sentenciado.

Para establecer la relación que se presenta entre la víctima y el incidente de


reparación, se pasa a explicar el alcance que este último tiene en la legislación nacional, la
cual lo incorpora en el Titulo III capítulo IV del Código de procedimiento penal que
posteriormente alguno de sus apartados fueron modificados por la Ley 1395 de 20103:

“Artículo 86. Procedencia y ejercicio del incidente de reparación integral. En firme


la sentencia condenatoria y, previa solicitud expresa de la víctima, o del fiscal o del
Ministerio Público a instancia de ella, el juez fallador convocará dentro de los ocho
(8) días siguientes a la audiencia pública con la que dará inicio al incidente de
reparación integral de los daños causados con la conducta criminal y ordenará las
citaciones previstas en los artículos 107 y 108 de este Código, de ser solicitadas por
el incidentante” (Congreso de la Republica, Ley 1395 de 2010, 2012)

Lo anterior deja claro que para llevarse a cabo esta etapa procesal, debe mediar de
forma expresa la voluntad de reclamar la reparación por parte ya sea de la víctima, el fiscal
o el Ministerio Publico, en cuanto a la Fiscalía, se considera que este órgano estatal puede
intervenir en el incidente de reparación integral toda vez que dentro de sus funciones está la
de velar por la reparación total de las víctimas, esto abarca tener la facultad de solicitar al
juez que se realice el incidente de reparación a favor de las víctimas o perjudicados.

El incidente de reparación integral, de acuerdo al artículo anteriormente citado,


exige que para llevarse a cabo debe darse cumplimiento a los presupuestos procesales de
cada proceso, pero además, debe existir una sentencia ejecutoriada, una solicitud de
apertura interpuesto en un plazo de 30 días siguientes a la ejecutoria de la sentencia penal y
que quien ejercite el incidente tenga legitimación procesal, con el incidente se reconoce que
aparte de los perjuicios penales que subyacen de una conducta punible, también se originan
unos perjuicios civiles, los cuales se pueden reclamar ya sea en el campo civil a través de la
indemnización de perjuicios o a través del área penal con el incidente de reparación integral
(Corte Constitucional. Sentencia C-570 de 15 julio de 2003, 2003).

El derecho Procesal Penal Colombiano, si bien en la actualidad se rige por la Ley


906 de 2004, también es cierto que la Ley 600 de 2000 no está derogada y en algunos casos
sus disposiciones normativas pueden aplicarse, este es el caso del artículo 57 que estipula

3
Colombia, Congreso de la Republica, Ley 1395 de 2010 “Por medio del cual se adoptan medidas en materia
de descongestión judicial”, articulo 86. Ver Sentencia de la Corte Constitucional C-250 de 2011
que si en materia penal no se halla responsable al sindicado, no se podrá dar inicio a la
actuación civil, aunque la Ley 906 de 2004 no incorpora norma similar, de igual manera se
entiende que si no existe una condena penal no se podrá iniciar tramite alguno sobre el
incidente de reparación integral y en cuanto a la jurisdicción civil, no se podrá acudir a la
indemnización de perjuicios si la absolución en materia penal fue a causa de que se
comprobó que el sindicado no cometió la conducta punible, el hecho no existió o el delito
se consumó en virtud del cumplimiento de un deber o legítima defensa, es así, que si la
jurisdicción penal resuelve la responsabilidad penal, la jurisdicción civil no podrá adelantar
proceso de indemnización de perjuicios, caso contrario, si la solución penal fue dirigida a
establecer la responsabilidad civil, en este supuesto, el juez de la jurisdicción civil puede
oponerse a la absolución del sindicado (Calderón Villegas, Junio de 2011, pág. 180).

Expuesto lo anterior, es evidente la relación que existe entre las víctimas y el


incidente de reparación a los ojos de la Ley 960 de 2004, toda vez, que en los procesos
penales se vulneran bienes jurídicos tutelados y además de perseguir una condena se debe
buscar la reparación del daño ocasionado, es allí, donde el código de procedimiento penal
con la figura del incidente de reparación, logra a través de esta etapa reparar a las víctimas
o perjudicados del sentenciado, previo cumplimiento de ciertos parámetros explicados
anteriormente, por ende, de no presentarse víctimas o perjudicados no se puede llegar a un
incidente de reparación, como tampoco de no existir el hecho, o la identificación de quien
lo produjo, ya que estos elementos son inminentes para dar inicio a esta etapa en el proceso
penal.

CAPITULO II

Falencias del incidente de reparación

En este apartado se explicara como la etapa procesal del incidente de reparación


presenta obstáculos en el proceso penal y a pesar de la existencia de una sentencia
condenatoria, las victimas no cuentan con herramientas para poder reclamar la reparación
correspondiente por el daño causado, puesto que el tramite resulta ser poco diligente y con
trabas procesales que lo hacen dilatar.

Para evidenciar las falencias que presenta el incidente de reparación, en palabras de


María Cecilia Mesa Calle, se expone que el mismo sigue las reglas de la oralidad
contenidas en el artículo 3 del Código General del Proceso y es mediante este medio, que el
juez se extralimitá de su jurisdicción penal para fallar en un asunto netamente civil, pero
que se derivó de un delito debidamente sancionado por la jurisdicción penal (2011, págs.
135 - 155). Por su lado, Londoño (2008) considera que la Ley 600 de 2000 contemplaba
medidas para la reparación de las víctimas y en la Ley 906 de 2004 se estipulo un proceso
específico para llevar a cabo dicha reparación, en el que se incluía el derecho de las
víctimas a conocer la verdad, a tener justicia y a ser reparadas integralmente.

Conforme a lo anterior, si bien en cierto que el incidente proviene del derecho civil,
se debe aclarar que no es una demanda civil, puesto que en esta, la acción es un derecho
que tiene toda persona para ejercer ante cualquier organismo jurisdiccional, para que
mediante un proceso satisfaga una pretensión (López Blanco, 2012), en el caso del
incidente, este se tramita en una audiencia y solo la víctima, la fiscalía o el Ministerio
Publico pueden interponerlo con el fin de resarcir un daño ocasionado de una conducta
punible que ya se encuentra sancionada, en el incidente es necesario probar la relación entre
el daño y el sentenciado (Avellaneda, Laura; Arguello, Lorena , 2011).

Según Navarro (2009), la Ley 600 de 2000, antiguo régimen procesal penal, la
reparación de las víctimas se limitaba a que el juez dentro de la sentencia definitiva
sancionaba la reparación de índole moral y económica, por ello, el tramite se realizaba en
conjunto y el juez tenía la potestad de decidir lo que consideraba pertinente en cuanto a la
reparación y según el caso, por ende, la víctima no tenía derecho a pronunciarse sino a
través del ejercicio del recurso de apelación o extraordinario de casación, mediante los
cuales, manifestaba su inconformidad sobre el fallo; por otro lado, se presentó en el año
2004 un cambio significativo en el derecho penal con el surgimiento de la Ley 906 de 2004,
puesto que a las víctimas se les otorgo más intervención e importancia dentro del proceso
penal, de tal manera, que el juez tiene en cuenta a la víctima como un sujeto activo dentro
del proceso y se le otorgan ciertas acciones que antes no tenía como es el derecho a recibir
información.

Es así, que con la creación de la etapa del incidente de reparación, según el ideal del
legislador, es lograr una pronta y total reparación del daño que se causó por el actuar
delictivo, pero de conformidad con la jurisprudencia examinada, se puede evidenciar que
este proceso accesorio al proceso penal, resulta ser engorroso en especial para las víctimas,
por ello, uno de los obstáculos que se percibe en el ejercicio de esta facultad procesal, es el
conflicto que trae consigo la figura de la Fiscalía General de la Nación en la etapa del
incidente de reparación, ya que en algunas oportunidades ha ocasionado inconformidad por
parte del sentenciado y su defensa, al manifestar que este incidente solo lo puede ejercer la
victima de la conducta punible y que la fiscalía no puede intervenir en dicha etapa procesal,
lo que ha acarreado la presentación de solicitudes sobre nulidades procesales, que mientras
se resuelven dilata aún más el proceso.

Respecto a lo anterior, la Corte Suprema de Justicia estableció que si bien la función


primordial del ente acusador es llevar a cabo la acción penal, también la Constitución
Política de Colombia4 le asigna a la fiscalía la misión de proteger y garantizar los derechos
de las víctimas del delito, lo que abarca la reparación del daño ocasionado como
consecuencia de la conducta punible5, de la misma manera, la Corte indica que el incidente
de reparación otorga a través del artículo 102 de la Ley 960 de 2004, facultades al ente
acusador para que ejerza la acción civil en el proceso penal, toda vez, que este incidente lo
puede ejercer en primera medida y de manera legítima la víctima, pero también la fiscalía o

4
Artículo 250. En ejercicio de sus funciones la Fiscalía General de la Nación, deberá: 1. Solicitar al juez que
ejerza las funciones de control de garantías las medidas necesarias que aseguren la comparecencia de los
imputados al proceso penal, la conservación de la prueba y la protección de la comunidad, en especial, de las
víctimas. 6. Solicitar ante el juez de conocimiento las medidas judiciales necesarias para la asistencia a las
víctimas, lo mismo que disponer el restablecimiento del derecho y la reparación integral a los afectados con el
delito. 7. Velar por la protección de las víctimas, los jurados, los testigos y demás intervinientes en el proceso
penal, la ley fijará los términos en que podrán intervenir las víctimas en el proceso penal y los mecanismos de
justicia restaurativa.
5
Ver Sentencia C – 209 de 2007. Expediente D 6396, Magistrado Ponente: Manuel José Cepeda Espinosa.
Acción de inconstitucionalidad promovida por Leonardo Efraín Cerón Eraso en contra artículos de la Ley 906
de 2004, por la cual se expide el Código de Procedimiento Penal”
el Ministerio Publico en representación de la víctima del delito (Corte Suprema de
Justicica, Sala de Casacion Penal, Sentencia del 02 de noviembre de 2016. Radicado 45966,
2016).

Otra falencia que presenta el incidente de reparación en el proceso penal, hace


referencia a que el mismo no tiene estipulado un término procesal que le obligue al juez a
fallar de manera diligente, es así, como situaciones jurídicas ya definidas mediante
sentencia ejecutoriada, el incidente de reparación puede tardar un buen tiempo en
resolverse, sumado a lo anterior, el proceso de incidente de reparación está conformado por
tres audiencias (Consejo Superior de la Judicatura, Sistema Penal Acusatorio de Bogota,
2013), pero actualmente, la legislación no estipula los términos procesales en cada una de
ellas, por ende, el proceso tiende a ser demorado, así mismo, en las dos primeras audiencias
se persigue la conciliación y de no lograrse, se incurre en una tercera audiencia donde se
exponen las pruebas y se dicta el fallo. El proceso de incidente de reparación si bien como
se ha explicado anteriormente hace parte del proceso penal, actúa dentro del mismo de
forma independiente, de manera tal que al resolverse, el fallo es susceptible del recurso de
apelación en efecto suspensivo (Gil Ordóñez, 2013), lo que hace que la reparación sean aún
más demorada.

CAPITULO III
Alternativas legales para la reparación de las victimas

Colombia en las últimas décadas ha pretendido crear un sistema jurídico que se


adecue tanto a las necesidades de los asociados como también a la normatividad
internacional, parte de esa pretensión es la búsqueda de la reparación integral de las
personas que son catalogadas víctimas por una conducta penal, por ello, dentro de las
medidas que se implementan para reparar a las víctimas, el legislador en materia penal
estipulo un proceso denominado incidente de reparación, el cual en la actualidad
aparentemente no es del todo efectivo por las razones explicadas en el Capítulo II de esta
investigación, ahora bien, en este apartado se expondrán las soluciones que se consideran,
pueden emplear las victimas para la reparación del daño causado.

El investigador contempla que dentro de las soluciones posibles a la problemática


planteada, se debe examinar si resulta factible que las víctimas de un delito penal accedan a
la instancia civil para lograr la reparación del daño ocasionado en la ocurrencia de la
conducta punible, esto es, solicitar a otro juez diferente del que dictó la sentencia penal, que
se dé inicio a un proceso de indemnización de perjuicios, pero esta medida solo opera en el
área civil y no puede ser ejercida si ya se instauro el mecanismo de incidente de reparación
integral en la vía penal, puesto que los dos mecanismos de reparación del daño se pueden
solicitar a mera potestad de la víctima, pero las mismas no pueden operar paralelamente, es
decir, se inicia el proceso en la jurisdicción ordinaria o en la penal, esta última en un plazo
de 30 días siguientes a la ejecutoria de la sentencia, además, la victima debe prever que en
el proceso penal es frecuente que el sentenciado acuda a la segunda instancia y en su
defecto también al recurso extraordinario de casación, obligando a la víctima a estar al
pendiente de los fallos referidos por los jueces penales en virtud de no dejar pasar el tiempo
de los 30 días para solicitar el incidente de reparación (Corte Suprema de Justicia, Sala de
Casacion Penal, 2017).

Por otro lado, al analizar la posibilidad de acudir a otra jurisdicción para lograr la
reparación del daño sufrido, se considera pertinente establecer si dentro de la misma área
penal existe otro mecanismo alternativo que permita resolver la problemática que enfrentan
las victimas respecto a la figura jurídica del incidente de reparación, se considera que una
solución alternativa está incorporada en el mismo Código de Procedimiento Penal, el cual
mediante el acto legislativo 03 de 20026, se incorporó a esta disposición normativa la
denominada justicia restaurativa como mecanismo para la solución de los conflictos que
tiene de por medio la reparación integral, en el cual, no solo se busca la penalización del
sindicado sino también satisfacer los intereses de las víctimas, esto incluye su sufrimiento,

6
Congreso de la Republica, Acto legislativo 03 de 2002, “Por el cual se reforma la Constitución Nacional”
reparación del daño que se ocasiono y la restauración de su dignidad, así lo estipula la
Corte Constitucional:

“La justicia restaurativa se presenta como un modelo alternativo de enfrentamiento


de la criminalidad, que sustituye la idea tradicional de retribución o castigo, por una
visión que rescata la importancia que tiene para la sociedad la reconstrucción de las
relaciones entre víctima y victimario. El centro de gravedad del derecho penal ya no
lo constituiría el acto delictivo y el infractor, sino que involucraría una especial
consideración a la víctima y al daño que le fue inferido. Conforme a este modelo, la
respuesta al fenómeno de la criminalidad, debe diversificar las finalidades del
sistema. Debe estar orientada a la satisfacción de los intereses de las víctimas
(reconocer su sufrimiento, repararle el daño inferido y restaurarla en su dignidad),
al restablecimiento de la paz social, y a la reincorporación del infractor a la
comunidad a fin de restablecer los lazos sociales quebrantados por el delito,
replanteando el concepto de castigo retributivo que resulta insuficiente para el
restablecimiento de la convivencia social pacífica” (Corte Constitucional, Sala
Plena, Sentencia C-979 del 26 de septiembre de 2005. Expediente D- 5590, 2005 ).

Con lo anterior, la Corte Constitucional reconoce que a través de esta nueva justicia
restaurativa, el derecho penal no solo persigue la acción sancionatoria sino a su vez,
permite que la víctima se le reconozca sus intereses de manera completa, lo que abarca la
reparación integral; con el ejercicio de esta justicia se reincorpora al sindicado a la
sociedad, dando cumplimiento al objetivo de la sanción penal la cual es resocializar al
sindicado, que al aceptar su responsabilidad en el perjuicio ocasionado de manera directa
sin que medie una autoridad, permite que la etapa del incidente de reparación quede
agotada antes de que se dicte una sentencia condenatoria.

Antes de adentrarse al tema de la justicia restaurativa, se expondrá las posturas que


se han tenido respecto de este término jurídico, Tony Marshall manifiesta que “La justicia
restaurativa es un proceso mediante el cual todas las partes implicadas en un delito en
particular se reúnen para resolver colectivamente la manera de afrontar las consecuencias
del delito y sus implicaciones para el futuro” (1996, pág. 37), paso seguido, Herrera
Moreno, define la Justicia Restaurativa como un “proceso en el que los involucrados en un
conflicto victimizador se reúnen para resolver colectivamente, ante la comunidad, a través
de un planteamiento constructivo y de futuro, los problemas derivados de las consecuencias
de la ofensa” (2009, pág. 211); las dos posturas indican que el proceso se realiza de manera
colectiva, lo que infiere que la comunidad esta presente en el proceso restaurativo puesto
que no solo se beneficia a la víctima sino también a la sociedad y al sistema judicial.

Si bien antes de la incorporación de la justicia restaurativa al Código de


Procedimiento Penal Colombiano, el mismo contemplaba la conciliación pre procesal, en la
actualidad en el artículo 521 de este Código, estipula que conforme a la nueva metodología
de justicia en materia penal, se suman como medios de solución alternativa de conflictos la
conciliación en el incidente de reparación integral y la mediación, este nuevo proceso está
dirigido a que tanto la víctima como el victimario se entrelacen y busquen de manera
conjunta el esquema que permita terminar el conflicto, reparando de manera rápida y eficaz
al perjudicado o a la víctima.

La justicia restaurativa es un mecanismo alternativo pero no es aplicable para todos


los procesos penales que se adelantan, así mismo, su aplicación y ejercicio está supeditado
al cumplimiento de ciertos parámetros, dentro de los cuales se trae a colación, que el
sindicado y la victima pueden hacer uso de los programas restaurativos en cualquier etapa
del proceso penal y así mismo, se puede terminar en cualquier momento, la decisión de
hacer parte de esta justicia debe ser libre y voluntaria, los acuerdos a los que se llegue en
cuanto a la reparación deben ser razonables y proporcionales al daño, debe existir suficiente
material probatorio que no pueda desvirtuar la culpabilidad del sindicado y si el caso
punible no es susceptible de esta justicia, deberá ser remitido a la justicia penal para su
continuidad procesal, un aspecto importante en esta alternativa de solución de conflictos en
cuanto a la reparación del daño, es la creación de la cláusula de salvaguardia que exige un
desarrollo continuo de esta justicia en el derecho penal (Consejo Superior de la Judicatura,
2010, págs. 40 - 41) .

La justicia restaurativa aparte de reparar a las victimas sin que este de por medio
una orden judicial que así lo ordene, también es un mecanismo que permite la disminución
en la carga procesal de los operadores judiciales, ya que al satisfacer los intereses de las
víctimas en cuanto a la reparación, no es necesario acudir al agotamiento de la etapa del
incidente de reparación, por ende, el proceso penal termina con la sentencia condenatoria
del sindicado; por otra parte, al juez le corresponde analizar a través de un ejercicio de
ponderación, si al efectuarse la justicia restaurativa se pueden llegar a vulnerar o trasgredir
otros derechos de mayor envergadura, caso en el cual, la justicia restaurativa no podría
operar en el caso determinado, por ende, el incidente de reparación si se efectuaría pero al
finalizar el proceso y con el fallo en firme (Llobet Rodríguez, 2011).

Como se observó, dentro de los mecanismos alternativos para solucionar el


conflicto derivado del incidente de reparación, se encuentra la mediación en la Ley 960 de
2004, la cual indica que debe ser realizado por un tercero neutral que designa la Fiscalía, el
objetivo de este mecanismo es lograr que tanto el sindicado o imputado como la víctima,
manifiesten su punto de vista respecto del delito cometido y se llegue a un acuerdo con el
fin de no presentarse la situación jurídica en un juicio oral7, este mecanismo alternativo de
solución de conflictos debe a su vez cumplir ciertos requisitos para poder ser aplicado
dentro del proceso, tales como que la pena mínima no exceda 5 años de prisión8.

Se puede interpretar, que el mecanismo alternativo para solucionar los conflictos de


las víctimas en cuanto a su reparación, es entonces la justicia restaurativa, la cual como lo
indica el profesor Daniel Van Ness, conlleva a la realización de 5 momentos: tertulia,
narrativa, emoción, entendimiento y acuerdo (1988, pág. 56), que se realizan entre el
sindicado y la víctima, es decir, a través de esta justicia, se le otorga al proceso penal un

7
Artículo 523. Concepto. Mediación es un mecanismo por medio del cual un tercero neutral, particular o
servidor público designado por el Fiscal General de la Nación o su delegado, conforme con el manual que se
expida para la materia, trata de permitir el intercambio de opiniones entre víctima y el imputado o acusado
para que confronten sus puntos de vista y, con su ayuda, logren solucionar el conflicto que les enfrenta. La
mediación podrá referirse a la reparación, restitución o resarcimiento de los perjuicios causados; realización o
abstención de determinada conducta; prestación de servicios a la comunidad; o pedimento de disculpas o
perdón.
8
Artículo 524. Procedencia. La mediación procede desde la formulación de la imputación y hasta antes del
inicio del juicio oral para los delitos perseguibles de oficio cuyo mínimo de pena no exceda de cinco (5) años
de prisión, siempre y cuando el bien jurídico protegido no sobrepase la órbita personal del perjudicado, y
víctima, imputado o acusado acepten expresa y voluntariamente someter su caso a una solución de justicia
restaurativa. En los delitos con pena superior a cinco (5) años la mediación será considerada para otorgar
algunos beneficios durante el trámite de la actuación, o relacionados con la dosificación de la pena, o el
purgamiento de la sanción.
carácter humanitario que no persigue solo la pena sino también la restauración del
victimario con la sociedad y con la persona a la que le causo el daño.

Con la justicia restaurativa y por medio de la mediación y la conciliación, el


incidente de reparación integral resulta ser aplicado solo para aquellos casos en los cuales
por su característica no puede ser llevado a la justicia restaurativa o porque a voluntad de
las partes no acuden a este mecanismo jurídico, pero las victimas que de manera libre,
consistente y voluntaria han accedido a este tipo de proceso penal, obtienen de manera
pronta una solución al daño causado, puesto que no es necesario que a través de una
sentencia ejecutoriada se establezcan los parámetros para la reparación integral, esta justicia
más que ser una solución a la reparación de las víctimas, es también la humanización del
derecho penal que permite a su vez, la descongestión judicial (Márquez Cárdenas, 2009).

CONCLUSIONES

Analizar problemáticas que se manejan desde diversos punto de vista, expone que el
derecho debe ser observado y ejercitado desde todos los aspectos normativos que se pueda
emplear en pro de la justicia y de las víctimas, estas últimas, han tomado gran fuerza en los
ordenamiento jurídicos tanto de orden nacional como internacional, puesto que las
diferentes organizaciones internacionales han percibido la necesidad de crear normatividad
que beneficie a quienes por algún motivo han resultado víctimas de las conductas punibles
y que de menara directa o indirecta dan como resultado la vulneración de derechos
fundamentales, es por ello, que surge la necesidad en Colombia de organizar un Código que
maneje los procesos en el área penal donde se le otorgue mayor participación y potestad de
ejercicio a las víctimas, quienes en anteriores oportunidades solo eran tenidas en cuenta
como parte accesoria de los procesos penales, pero con la Ley 906 de 2004 y las respectivas
modificaciones, si bien no son catalogadas como “parte” dentro del procedimiento, si tienen
facultades y derechos que se le reconocen dentro del mismo, así mismo, se les ofrece la
posibilidad de que puedan en primera medida, ser quienes promuevan el incidente de
reparación, con lo que se garantiza su participación activa dentro del proceso penal.
Es claro anotar, que en la mayoría de situaciones jurídicas del ámbito penal existe la
vulneración de un bien jurídico tutelado, el cual trae como consecuencia el surgimiento de
un daño o perjuicio que de no ser reparado puede llegar a revictimizar a quien tuvo que
soportar la conducta punible, de allí, se justifica que no solo la victima interpone el
incidente de reparación, sino también está facultado para hacerlo la Fiscalía o el Ministerio
en nombre de la víctima, esto con el fin de garantizar la justicia total, la cual se compone
aparte de la sanción o condena contra quien ocasiono el daño, también la reparación
integral de la víctima, esto es, su reconocimiento como tal y el alcance del daño sufrido.

Como en todo proceso normativo, el querer del legislador es beneficiar a los


asociados y establecer las pautas para que la armonía dentro del país no se vea perturbada y
de acontecer algún suceso que no esté conforme al ordenamiento jurídico, se impongan las
medidas necesarias para lograr un control social dentro de la comunidad, pero este anhelo
normativo se puede ver frustrado cuando la ley no alcanza a satisfacer las necesidades de
las personas a las cuales está dirigida, y es allí, donde se presentan las inconformidades y
el operador jurídico tiene el deber de establecer las soluciones pertinentes para mitigar la
problemática.

Lo anterior se presentó con el incidente de reparación, el cual si bien se reformo en


la Ley 906 de 2004, dándole a las victimas la importancia que debían tener dentro del
proceso penal, presenta falencias en el procedimiento para su ejercicio, lo que acarrea que
en algunos procesos las victimas terminen siendo no reparadas, esto se debe en parte, a que
interponer el incidente de reparación resulta un trámite engorroso y demorado del que en
ocasiones las victimas terminan desistiendo, sumado a esto, el acompañamiento de la
fiscalía es mínimo y ante la no interposición del incidente de reparación, la Fiscalía estando
facultado para interponerlo, omite hacerlo.

Pueden ser preocupantes las deficiencias que presenta el incidente de reparación en


el área penal, pero de igual manera, el legislador ha precavido la creación de nuevos
mecanismos que permiten de forma más rápida y eficaz, la reparación de las víctimas o
perjudicados, con una postura restaurativa donde no solo está en juego la reparación
integral de quien ha sufrido un daño, sino también, del mismo actor que lo produjo, de tal
manera, que la conciliación pre procesal, la mediación y la conciliación en el incidente de
reparación integral, le dan al proceso penal una agilidad en cuanto a las etapas procesales,
brindando así mismo, una reconciliación entre las partes.

Por último, esta investigación considera que estipular mecanismos alternativos para
la solución de conflictos contribuye a que las victimas tengan opciones legales mediante las
cuales puedan ejercer su derecho a la reparación y aunque en el derecho civil se pueda
ejercitar la indemnización de perjuicios, es importante señalar que en el área penal, el
legislador ha creado nuevas alternativas para que a través de las disposiciones penales, la
reparación se logre efectuar sin el desgaste de la administración y de las víctimas como tal.

BIBLIOGRAFÍA

Avellaneda, Laura; Arguello, Lorena. (2011). La víctima y el trámite de incidente de


reparación integral en el nuevo sistema penal acusatorio como presupuesto de
aproximación a la justicia restaurativa. Verba Iuris - Estudiantil Vol. 1

Calderón Villegas, J. (Junio de 2011). Interpretación jurisprudencial desde la perspectiva


de los jueces y juezas en Colombia. Bogotá, D.C...: Área Civil. Módulo de la Escuela
Judicial “Rodrigo Lara Bonilla”.

Consejo Superior de la Judicatura. (2010). Justicia restaurativa en el Sistema Acusatorio


Penal. Bogota, D.C.: Rama Judicial.

Consejo Superior de la Judicatura, Sistema Penal Acusatorio de Bogota. (2013).


Procedimiento para el tramite del incidente de reparacion integral. Bogota, D.C. :
Republica de Colombia
Gaviria Londoño, V. (2008). Víctimas, acción civil y sistema acusatorio. Bogotá, D.C.:
Universidad Externado de Colombia, 2da Edición.

Gil Ordoñez, O (2013). El incidente de reparación integral: una burla a las víctimas del
delito. Ámbito Jurídico.

Gonzales Navarro, A. L. (2009). La justicia restaurativa y el incidente de reparación.


Bogotá, D.C: Leyer.

Herrera Moreno, M. (2009). Rehabilitación y restablecimiento social. Valoración del


potencial rehabilitador de la Justicia restauradora desde planteamientos de la teoría jurídica
terapéutica. Madrid: Lustel.

Llobet Rodríguez, J. (2011). Justicia restaurativa y garantías en la justicia penal juvenil.


Boletín Jurídico Virtual IUS Doctrina, año 4, Volumen 6 E.

López Blanco, H. (2012). Instituciones de Derecho Procesal Civil Colombiano. Bogotá,


D.C.: Dupre, tomo 1.

Márquez Cárdenas, A. (2009). La doctrina social sobre la justicia restaurativa. Universidad


Militar Nueva Granada, vol. XII, núm. 24, 59 - 75.

Marshall, T. (1996). The evolution of restorative justice in Britain. London: European


Jornual on Criminal Policy and.

Mesa Calle, M. C. (2011). El incidente de reparación integral, Temas Procesales. Segundo


semestre. Librería Jurídica Comlibros, N° 27.

Molina Arrubla, C. (1994). Introducción a la criminología. Medellín: Biblioteca Jurídica


Dike, segunda edición.
Real Academia Española. (2014). Asociación de academias de la Lengua Academia.
Recuperado el 16 de Abril de 2018, de Victima: http://dle.rae.es/?id=blR6USl.

Rodríguez Manzanera, L. (1990). Víctimología: Estudio de la víctima. México: Editorial


Porrúa S.A.

Rodríguez Manzanera, L. (1993). Victimologia: Estudio de la Victima. México: Porrúa


tercera edición.

Van Ness, Daniel; Heetderks Strong, Karen. (1988). Restoring Justice. Anderson
Publishing, 2da Edición.

Normatividad

Congreso de la Republica, Ley 1395 de 2010. (2012). Por la cual se adoptan medidas en
materia de descongestión judicial. Bogotá, D.C.

Congreso de la Republica, Ley 906 de 2004. (2004). Por la cual se expide el Código de
Procedimiento Penal. Bogotá, D.C.: Diario Oficial 45658 de septiembre 1 de 2004

Naciones Unidas. (29 de noviembre de 1985). Declaración sobre los Principios


Fundamentales de Justicia para las Víctimas de Delitos y del Abuso de Poder. Resolución
40/34

Jurisprudencia

Colombia, Corte Constitucional, Sentencia C – 181 de 2002. Expediente D-3676. (2002).


Acción de inconstitucionalidad contra los artículos 9° (total), 20, 25, 27, 29, 30, 44
(parciales), 65 (total), 116, 131, 146, 151 y 157 (parciales) de la Ley 200 de 1995 . Bogotá,
D.C.: Magistrado sustanciador Marco Gerardo Monroy Cabra.

Colombia, Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Penal, SP 4559 de 13 de abril de


2016 Rad. 47.076. (2016). Magistrado Ponente. José Luis Barceló Camacho. Bogotá. D.C.

Consejo de Estado, Sección Tercera, sentencia de 14 de diciembre de 1994. (1994).


Magistrado Ponente. Carlos Betancur Jaramillo. Bogota, D.C

Corte Constitucional, Sentencia C-228 de 2002. Expediente D - 3672. (2002). Magistrado


Ponente. Manuel José Cepeda Espinoza. Bogotá, D.C.

Corte Constitucional, Sala Plena, Sentencia C-979 del 26 de septiembre de 2005.


Expediente D- 5590. (2005). Magistrado Ponente Jaime Córdova Triviño. Bogotá, D.C.

Corte Constitucional. Sentencia C-570 de 15 julio de 2003. (2003). Magistrado Ponente.


Marco Gerardo Monroy Cabra. Bogotá, D.C.

Corte Suprema de Justicia Sala Penal, auto AP-1758 del 7 de abril de 2015. (2015).
Magistrado Ponente. Gustavo Enrique Malo Fernández. Bogotá, D.C.

Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Penal. (2017). Magistrado Ponente. Fernando
Alberto Castro Caballero. Bogotá, D.C: Republica de Colombia.

Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Penal, Sentencia del 02 de noviembre de 2016.
Radicado 45966. (2016). Magistrado Ponente. Eyder Patiño Cabrera. Bogotá, D.C.