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Sergio Rodolfo Chiroy Osorio, 200812422

Ensayo: Las 4 disciplinas de la ejecución pp 1-56

Uno de los problemas frecuentes con el que se enfrentan las organizaciones para alcanzar sus
objetivos, suele ser la transformación de las ideas en hecho reales.

Si bien, los ejecutivos pueden desarrollar estrategias para dirigir el curso del negocio, estas no
siempre dan los resultados esperados.

Tener una cultura organizacional bien definida cuyo factor común sea alcanzar los objetivos de la
empresa, es un pilar fundamental para la ejecución de las estrategias establecidas; la falta de
definición de la cultura organizacional por parte de los directivos, puede dar pie a que dentro de la
compañía se ejecuten comportamientos que no estén alineados con la visión y misión de la
empresa, y que lejos de contribuir con el alcance de las metas, obstaculicen o retrasen la
consecución de las mismas.

Debido a que las organizaciones funcionan como organismos vivos, compuestos por diferentes
elementos que trabajan de forma sistemática para alcanzar un objetivo común, es responsabilidad
de los directivos establecer sistemas de ejecución para obtener los resultados deseados.

Formular una estrategia encaminada con la visión y misión de la organización, permite trazar el
curso que debe llevar la compañía para alcanzar sus objetivos, sin embargo, la aplicación de la
estrategia es lo que permitirá hacer realidad lo formulado.

La ejecución de la estrategia representara un gran reto para la compañía, si no se cuenta con un


método de ejecución sistemática de los aspectos clave de la estrategia para su consecución en el
día a día de las personas.

Las 4 Disciplinas de la Ejecución, formuladas y desarrolladas por los autores (Covey, McChesney,
Huling, & Miralles, 2013, pág. 6) “proporcionan un proceso muy específico y herramientas muy
concretas que funcionan de manera consistente (…) logrará orientar toda la energía y el
compromiso de su organización en una sola dirección” y consisten en:
 Disciplina 1: enfocarse en lo crucialmente importante
 Disciplina 2: actuar sobre las medidas de predicción
 Disciplina 3: crear un tablero de resultados convincente
 Disciplina 4: establecer una cadencia de rendición de cuentas

Es bien sabido que existe una gran diferencia entre lo importante y lo urgente, sin embargo, en el
trabajo diario, o como lo llaman (Covey, McChesney, Huling, & Miralles, 2013, pág. 15) “El
Torbellino”, se suele poner como prioridad lo urgente sobre lo importante, de allí la importancia
de enfocarse en lo realmente importante.

Según (Covey, McChesney, Huling, & Miralles, 2013, pág. 26) “La primera disciplina es enfocar
su mayor esfuerzo en una o dos metas que marcarán toda la diferencia, en lugar de hacer esfuerzos
para alcanzar mediocremente docenas de ellas.”

Es muy conocido el dicho, “quién mucho abarca, poco aprieta”, el cual, ejemplifica lo que
pretenden explicar los autores, pues en el afán trazarse metas y objetivos, los directivos
desperdician energías tratando de alcanzar muchas objetivos a la vez, y en muchos casos no se
logran o se alcanzan mediocremente.

Los directivos deberán definir los trade-offs adecuados para alcanzar los objetivos realmente
importantes, pues se sabe que muchas veces, para obtener algo, se debe sacrificar algo; esto es
similar con el establecimiento de los objetivos, pues para alcanzar los crucialmente importantes,
se deberán sacrificar otros objetivos que no llenen este requisito.

Según (Covey, McChesney, Huling, & Miralles, 2013, pág. 33) para determinar la MCI debe
preguntarse, “si todas las demás áreas de la empresa mantuvieran el mismo nivel de desempeño,
¿en cuál tendría más impacto hacer cambios?”

Es importante que antes de pasar a la disciplina número dos, se debe aplicar la disciplina número
uno a toda la organización.

Para (Covey, McChesney, Huling, & Miralles, 2013, pág. 42) “La segunda disciplina consiste en
invertir más energía en las actividades que impulsan a las medidas de predicción”
Los autores marcan la diferencia entre las medidas históricas, que son las que habitualmente, las
empresas utilizan para trazarse objetivos, y las medidas de predicción, que según (Covey,
McChesney, Huling, & Miralles, 2013, pág. 42) “son la forma de ‘medir’ las actividades que tienen
mayor influencia sobre la meta”

Si bien, las medidas históricas son más visuales, pues son más fácil de evidenciar, no
necesariamente son las que tienen influencia sobre la meta, debido a que son estáticas y son el
resultado de la aplicación de las actividades.

Las medidas de predicción son las provenientes de las actividades que, siendo ejecutadas
apropiadamente, contribuyen directamente con el alcance de los objetivos; suelen ser identificadas
con mayor dificultad, debido al enfoque habitual en medidas históricas.

Según los autores, desarrollar estándares en las medidas de predicción, permitirá monitorear e
influir en los resultados trazados.

Referencias
Covey, S., McChesney, C., Huling, J., & Miralles, J. G. (2013). Las 4 Disciplinas de la Ejecución.
New York: Free Press.