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DESTINO : CIVIL - SANTIAGO

JUICIO : ORDINARIO, INDEMNIZACIÓN

PERJUICIOS (….….)

PROCEDIMIENTO : ORDINARIO

DEMANDANTES : XXXXXXXXXX

RUT Nº

XXXXXXXXXX

RUT Nº

XXXXXXXXXXX

RUT Nº

ABOGADOS: XXXXXXXXXXXXXXXXX

RUT Nº XXXXXXXXXXX

YYYYYYYYYYYYYY

RUT Nº YYYYYYYYYYYY

APODERADOS: XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX

YYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYY

DEMANDADOS: CONSTRUCTORA ACS SACYR, CHILE

S.A.

RUT Nº ………

REPRESENTANTE: XXXXXXXXXXXXX

RUT Nº XXXXXXXXXXXXX

RUTAS DEL PACÍFICO S.A.

RUT Nº XXXXXXXXXXXXX

REPRESENTANTE: XXXXXXXXXXXXXXX

RUT Nº XXXXXXXXXXXXXXXX
EN LO PRINCIPAL: DEMANDA EN JUICIO ORDINARIO DE INDEMNIZACION DE

PERJUICIOS. PRIMER OTROSI: PERSONERÍA. SEGUNDO OTROSI:

ABSOLUCIÓN DE POSICIONES. TERCER OTROSI: SE TRAIGA A LA VISTA

EXPEDIENTE QUE INDICA. CUARTO OTROSI : SE NOTIFIQUE LA DEMANDA

AL MINISTERIO DE OBRAS PÚBLICAS. QUINTO OTROSI: PATROCINIO Y

PODER.

S.J.L.

XXXXXXXXXXXXXXX., Abogado, con domicilio

XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX, Valparaíso y en

XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX, a U.S. respetuosamente digo :

Según aparece de la copia autorizada de mandato

judicial de fecha 23.08.02, otorgada ante el Notario Público de Valparaíso, don Luis

Fischer Y., que en un otrosí acompaño, represento en este orden judicial a : doña

xxxxxxxxxxxxxxxxxx, Secretaria, con domicilio xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx, don

xxxxxxxxxxxxxxxxxxx, Contador Auditor, con domicilio en xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

y a don xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx, Funcionario Público, domiciliado en

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx, todos los anteriores funcionarios del H. Senado de la

República de Chile, y para estos efectos con domicilio en el mío.

En la representación que invisto, interpongo demanda

en juicio ordinario de indemnización de perjucios en contra de la sociedad


CONSTRUCTORA ACS SACYR, CHILE S.A., empresa del rubro construcción de

obras civiles, representada por su Gerente General don xxxxxxxxxxxxxxxx,


Ingeniero, con domicilio en xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxy en contra de la empresa

RUTAS DEL PACÍFICO S.A., del giro explotación de concesiones viales,

representada por xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx, Ingeniero Comercial, en su calidad

de apoderado general, ambos domiciliados para estos efectos en

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx, solicitando desde ya sea acogida a tramitación e

íntegramente en definitiva condenando a las demandadas, solidariamente, a

indemnizar los perjucios ocasionados a mis representados, avaluados en la suma

total de $170.000.000.- o a aquella mayor o menor que U.S. determine en definitiva,

más intereses y reajustes desde la fecha del hecho y hasta la del día del pago

definitivo, más las costas de la causa.

Fundo la acción en los siguientes antecedentes de

Hecho y de Derecho:

I.- LOS HECHOS:

1.- Como es sabido, por Decreto Supremo del Ministerio de Obras Públicas

(MOP) Nº 756 del 29.05.98, publicado en el Diario Oficial Nº 36.153 del 31.08.98,

se adjudicó el contrato de concesión para la ejecución, conservación y explotación

de las obras públicas fiscales comprendidas entre los kilómetros 0.000 y 109.600

del balizado existente en la calzada izquierda de la Ruta 68, incluyéndose las obras

correspondientes al Troncal Sur, entre los kilómetros 86.850 y 107.911 y la Ruta

60CH (Las Palmas – El Salto) entre los kilómetros 0.0 y 10.7, obra denominada

“Interconexión vial Santiago – Valparaíso – Viña del Mar”, a los licitantes SACYR

CHILE S.A. y ACS ACTIVIDADES DE CONSTRUCCIÓN Y SERVICIOS S.A.

Vale decir, estas compañías recibieron los bienes fiscales y las rutas

indicadas, para la ejecución de obras públicas, su explotación y conservación.

2.- A su turno, dichas sociedades constituyeron la concesionaria “RUTAS DEL


PACÍFICO S.A.”, cuyo objeto es administrar, explotar y conservar la ruta
concesionada. Esta empresa suscribió un contrato de construcción el 06.07.99 con

la CONSTRUCTORA ACS SACYR CHILE S.A.

3.- De lo anterior aparece evidente la comunidad de intereses, obligaciones y

responsabilidades de las citadas compañías, respecto de las obras públicas fiscales

ya indicadas, y en particular en relación con la conservación de la Ruta 68 que une

Valparaíso, Viña del Mar con Santiago.

Para el logro de sus objetivos comunes las citadas empresas, sus servidores,

dependientes y/o agentes, iniciaron faenas de suyo riesgosas y que suponían la

adopción de medidas de seguridad y advertencia vial, a fin de garantizar el tránsito

seguro de los usuarios durante los trabajos, conforme la regulación vigente en el

D.S. Nº 63/86, modificado por el D.S. Nº 11/96, aplicables al contrato de concesión

antes referido, así como el respeto a la demás normativa nacional e internacional

aplicable, en particular, la Convención de Viena sobre señalización vial de 1968,

ratificada por Chile en 1975, promulgada por D.S. Nº 140/75 del Ministerio de

Relaciones Exteriores y publicada en el D.O. del 24.03.75, la que se encuentra

actualmente vigente, como también lo están la Guía de Seguridad del MTT, dictada

por resolución Nº 27 del 08.01.97, publicada en el D.O. del 18.01.97, ello de acuerdo

al D.S. Nº 63/86 del mismo Ministerio, que vinieron a complementar el D.S. Nº 20/86,

que oficializó el Manual de Señalización de Tránsito de 1982, que pudo dictar el

referido Ministerio conforme se lo permitió el art. Nº 99 de la Ley 18.290, de Tránsito,

complementando la Nº 18.059, que ya había designado como organismo superior

nacional en materia de tránsito al Ministerio nombrado.

4.- Es del caso que en tales condiciones de la Ruta 68, el día 26.03.2001, en

horas de la tarde, los demandantes en dirección a la ciudad de Santiago, se dirigían

todos en el automóvil placa TE- 7933, marca Peugeot, modelo 306 XN, 1.6, color
azul año 1999, de propiedad de don Jorge Loch A., ya individualizado, en trayecto

desde el H. Senado, en Valparaíso, a esa ciudad.


5.- Detrás de ellos, por el mismo motivo, venían otros vehículos. Uno de ellos

traía al Mayor de Carabineros Sr. Patricio Pérez Martínez, de la 6º Comisaría de

Carabineros de Recoleta, quien viajaba con su hermano médico, lo que permitió

(una vez ocurrido el hecho ilícito), que prestaran a los heridos los primeros auxilios.

6.- Al llegar al Km. 46 de la Ruta 68, circulando a velocidad razonable, prudente

y atentos a las condiciones del camino (en particular la Sra. Calderón) se

encontraron a esa hora sin luz natural y sólo iluminada la ruta con los faroles de los

móviles, en uno y otro sentido, más un foco puesto por los responsables a su

costado izquierdo.

7.- La carretera, como es un hecho público y notorio, estaba y está en poder

de las empresas ACS SACYR CHILE S.A. y RUTAS DEL PACIFICO S.A., como

se ha dicho, entregada a las maniobras, medidas de seguridad, presencia y

señalizaciones que deben adoptar sus Jefes, Ingenieros, Operarios, Contratistas e

Inspectores de Obra y demás expertos en seguridad, más aún si se trata de una vía

transitada a diario por muchas personas y sus vehículos.

8.- La ruta, el día y hora de los hechos en el lugar de su ocurrencia, estaba

con tierra, mal señalizada, oscura y era absolutamente imposible no seguir la

señalización dispuesta por los responsables del camino, que en ese tramo era

primero de doble vía y que, como se ha dicho, “se iluminaba” con un Foco que

aparecía a su izquierda.

9.- En efecto, en ese momento la ruta estaba alterada, tenía desvíos varios y

todo ello se indicaba con “conos” de aproximadamente 70 cm. ó 1 mt. de altura,

que ordenaban el camino a seguir. El móvil se guió por ellos, que los llevaron

a un tramo abierto y sin que nada impidiera seguir el trayecto a Santiago, con

dos pistas.
Se hace presente que al viajar lenta y prudentemente, muy atentos al camino,

no sintieron golpear ningún “cono”, lo que inevitablemente hubiera ocurrido si


ellos hubieran estado colocados cerca y adecuadamente, porque además el móvil

Peugeot 306 es un auto bajo.

10.- Vale decir, siguieron en todo momento y muy adecuadamente, el camino

marcado, delineado y ordenado por los responsables de la ruta y del tramo,

haciendo fe de su trabajo, que se debiera presumir diligente, en virtud de la

“confianza” que inspira el tránsito público y el esperado acatamiento, por todos

los involucrados, de las normas técnicas dictadas por la autoridad al respecto y, en

este caso, impuestas por Ley y por el Contrato al Concesionario de la Ruta 68,

a las Empresas Constructoras que la tienen en su poder y a todos sus Jefes,

Ingenieros, Operarios e Inspectores de Obra, Ruta y Seguridad.

11.- Tal fue su acatamiento del trazado existente en ese lugar y momento, que

otros dos vehículos que los procedían, los siguieron….

17.- En síntesis, es un hecho irrebatible que tanto la empresa Constructora como

la Concesionaria demandadas, mantenían el día y hora de los hechos, las obras

que realizaban en el kilómetro 46 de la Ruta 68, en situación de causar daño y

particularmente, con una inadecuada señalización vial en el camino, así como no

mantenían una señalética de seguridad idónea a distancia prudente y oportuna, de

la misma manera como en el sitio mismo del hecho se dejó a su suerte una ineficaz

e inapta demarcación de una supuesta ruta con la disposición de “conos”

reflectantes, que resultaron ser la verdadera guía hacia una trampa, cual era la zanja

a la que cayeron irremediablemente los actores. Ciertamente su interés común en

una obra esencialmente riesgosa y que les es lucrativa, al amparo de la legislación

y reglamentación vigentes y conocidas por los demandados, hace objetivamente

ilícito su comportamiento durante la ejecución de las obras o con motivo de su

explotación, ya que ello les hace más exigible el deber de cuidado respecto de
terceros que sobre ellos la ley ha puesto como contrapeso a sus actividades y

ganancias.
II.- LOS PERJUICIOS Y LA RELACIÓN DE CAUSALIDAD

1.- El hecho ilícito así provocado ha causado perjuicios materiales y morales

a los actores, que son consecuencia inmediata y directa de la inadecuada y/o

inexistente señalización vial de seguridad y tránsito, que era y es de su

responsabilidad, a virtud de la ley y del contrato.

2.- En efecto, no puede dudarse de las lesiones físicas sufridas por los actores,

ya que doña ELISA CALDERÓN sufrió contusiones toráxicas, costales y

afectaciones en su rodilla derecha; don JORGE LOCH un esguince cervical grave y

contusiones en su pierna derecha, y don JUAN CARLOS VILLAVICENCIO, fractura

del brazo izquierdo y golpes faciales, que lo han mantenido en un continuo

tratamiento médico de recuperación y que han obligado a intervenciones quirúrgicas

sucesivas para recuperar su movilidad.

3.- De otra parte, es indudable que una situación como esta, enmarcada dentro

del principio de “confianza” que informa el tránsito público y al cual deben estar

todos los usuarios de los bienes fiscales como las carreteras, calles y caminos, a

quienes no les cabe si no hacer fe en la regulación de la autoridad o de quien la

tiene a su cargo, como la señalética vial, en la convicción y esperanza que tanto los

responsables de mantener dichas regulaciones y señales como los demás usuarios

cumplirán sus obligaciones y las respetarán, al traicionar precisamente el principio

indicado y sus efectos, ha afectado gravemente el fuero interno de los actores,

provocándoles una aflicción moral constante, expresada en la ansiedad, congoja o

inquietud permanente que les significa el uso ineludible de la Ruta 68, aún en

trabajos en diversas partes y en manos de las demandadas, para movilizarse a

diario desde sus domicilios hasta su lugar de trabajo, sufriendo el temor fundado

que otro conductor sea inducido por la inadecuada señalización a seguir la vía
equivocada y en definitiva sufrir otro accidente de consecuencias mayores y hasta

fatales.
El hecho ilícito materia de esta causa ha provocado un claro sentimiento o

padecimiento de inseguridad en los actores, o sea, el efecto contrario al querido por

la ley.

4.- La configuración, naturaleza y monto de los perjuicios cuya reparación se

demanda, es someramente la siguiente:

A).- A título de daños materiales, directos y previsibles, cada uno de los

demandantes ha sufrido perjuicios por sumas no inferiores a $ 5.000.000.-, no

pudiendo cuantificarse por ahora los daños de esta naturaleza indirectos o, en estos

momentos, imprevisibles.

B).- En materia de daños morales, patrimoniales y puros, si bien se puede

reconocer su difícil cuantificación, atendidas las circunstancias del hecho ilícito, su

gravedad, sus efectos, la capacidad reparativa de los responsables, los beneficios

que ellos obtienen de la ejecución conjunta de una faena riesgosa, y las innegables

afecciones de los demandantes, éstos no podrían estimarse en una suma inferior a

los $ 155.000.000.-, para los tres actores en conjunto. En efecto, en estos rubros

de daños cabe tener presente que concurren, al menos, los siguientes:

a).- Daño moral “puro o genérico”, que es todo otro sufrimiento, pena, pesar o

angustia no contemplada en las partidas que siguen, a consecuencia del hecho

ilícito;

b).- Dolor físico o “Pretium doloris”, que es el padecimiento físico sufrido por

los actores como efecto de sus heridas, en cuanto sensación física y corporal, por

ello no confundible con el daño moral puro.

c).- Perjuicio de agrado o “prejudice d’agreement”, en tanto pérdida de la

posibilidad de efectuar, con agrado, ciertas actividades por parte de los actores,

como lo hacían antes del hecho ilícito. Por ejemplo, todos ellos viajaban entre
Santiago y Valparaíso en autos propios, seguros del estado del camino, lo que hoy
no pueden sentir. Viajan en buses, sometidos a la inquietud constante de un nuevo

accidente, y

d).- Perjuicio estético, que como su nombre lo indica, consiste en la alteración

–mayor o menor- de la figura humana a consecuencia de una lesión corporal. Por

ejemplo, don xxxxxxxxxxxxxxxxx muestra varias heridas y cicatrices en uno de sus

brazos y no ha recuperado total movilidad de él, lo que será un efecto permanente.

III.- EL DERECHO :

1.- Como se ha dejado establecido en el Apartado anterior (I.- 1.-), tanto al

contrato de concesión por el cual RUTAS DEL PACÍFICO S.A. explota la Ruta 68,

cuanto al contrato de construcción entre ésta y una de sus co-propietarias, ACS

SACYR, CHILE S.A., le resulta aplicable el Decreto Ley Nº 164 de 1991, conocido

también como “Ley de Concesiones de Obras Públicas”, cuyo texto refundido,

coordinado y sistematizado, fijó el Decreto Nº 900 del 31.10.96, como al mismo

tiempo les resultan a ambos aplicables las diversas normas legales, reglamentarias

y técnicas, nacionales e internacionales, ya citadas, referentes a la señalización vial

y de tránsito segura y adecuada, que es menester en estas obras de larga duración

y por sí generadoras de un alto riesgo para los usuarios de los bienes fiscales

entregados en concesión.

2.- De esta manera, en particular le es aplicable a ambas demandadas el art. 35

del Decreto Nº 900 del 31.10.96 ya indicado, con el que se inicia el Capítulo X de

ese Cuerpo Normativo, bajo el epígafre “Indemnizaciones”.

3.- En efecto, dicha norma dispone que el concesionario (para estos efectos

RUTAS DEL PACÍFICO S.A.) responderá de los daños, de cualquier naturaleza,

que con motivo de la ejecución de la obra o de la explotación de la misma se

ocasionaren a terceros, a menos que sean exclusivamente imputables a medidas


impuestas por el Ministerio de Obras Públicas, después de haber sido adjudicado el

contrato.
4.- A su turno, si la concesionaria demandada, por un contrato de construcción

con ACS SACYR, CHILE S.A., le re-entregó la vía pública fiscal y por ese

mecanismo, como lo reconoce su Gerente General en la investigación criminal,

asumió el deber de mantener y cuidar la señalética vial de seguridad adecuada y

suficiente para su fin garantista y preventiva de la vida, integridad y salud de los

usuarios en general, y si como es del caso, esta última incumplió también dicha

obligación contractual legal, así como irrespetó las demás normas técnicas dictadas

por la autoridad para esta materia, la primera no puede exonerarse de su

responsabilidad, la que por ser de orden público es indelegable, al mismo tiempo

que la segunda no puede desconocerla, por haber participado en la gestación del

hecho ilícito común, máxime si ello ocurrió con ocasión de la ejecución de la obra o

de la explotación de la concesión, negocio riesgoso aunque altamente lucrativo para

ambas.

Al tratarse de empresas generadoras de un alto riesgo en una faena para

ejecutar, cumplir y gozar de una concesión que les resultará a ambas lucrativa, y

que ya lo es al estar gozando de la posibilidad del cobro anticipado de peajes por el

uso de esas mismas rutas en las que se trabaja, además del principio de acceso a

la “reparación plena” a que tienen derecho los demandantes, es precisamente su

innegable maridaje de propiedad entre una y otra el que hace evidente que el hecho

ilícito causante de los daños les es común, por lo que están solidariamente

obligadas a resarcir todos los perjuicios, de cualquier naturaleza, ocasionados a los

terceros, como lo eran el día y hora de los hechos, mis representados.

5.- El día y hora de los hechos, en el lugar de su ocurrencia, las demandadas

eran verdaderos guardianes de la confianza en la que se funda el tránsito público,

y por ende, de la vida, integridad corporal y salud individual de los usuarios de la


Ruta 68 que se les había entregado por el Estado en concesión, y por sus acuerdos

privados, en explotación conjunta y a común beneficio.


6.- Tal es la fuente de su responsabilidad indemnizatoria, de naturaleza

objetivada, en que la propia ley le ha otorgado al afectado, por medio del principio

de reparación plena, la protección de dar por sentada la naturaleza ilícita de los

hechos causantes de los daños y su aptitud causal, restándole a los demandantes

sólo probar el quantum de sus pretensiones.

7.- Como U.S. podrá advertir, no es este el caso de la responsabilidad vicaria,

indirecta o por el hecho ajeno, sino que aquella objetivada por el hecho propio, como

lo son también aquellos casos que se presentan a virtud de lo dispuesto en el art.

174 inciso 4º de la Ley del Tránsito, que responsabiliza a las municipalidades o al

Fisco, en su caso, por los daños causados en accidentes que son consecuencia del

mal estado de las vías públicas o de su falsa o inadecuada señalización.

8.- Se puede sostener, entonces, que el art. 35 del Decreto Nº 900/96 contiene

una norma de responsabilidad objetivada, a favor de los terceros usuarios que

resulten dañados, fundada, en los criterios del riesgo empresa, riesgo creado y

deber de garantía.

En efecto, el riesgo creado, como dice Savatier, consiste en “la obligación de

reparar los hechos dañosos producidos por una actividad que se ejerce en nuestro

interés y bajo nuestro control”, bastando en este caso “obtener cualquier beneficio

de una actividad que implique la generación de un riesgo para que estemos en la

obligación de responder por los daños que se puedan ocasionar” (Jorge Peirano,

Responsabilidad Extracontractual, Temis, 1981, citado por Yuseff Quiroz, en la

página 176 de su obra “Fundamentos de la Responsabilidad Civil y la

Responsabilidad Objetiva”, Prólogo de Leslie Tomasello H., Ediciones Congreso,

año 2000).

A su turno, se funda también en la garantía de hacer eficaz el derecho en la


doble función, como elemento reparador y como elemento sancionador. En su

primer aspecto, la garantía que el derecho otorga a los usuarios de los bienes
entregados en concesión es permitirles el acceso sin trabas a una reparación plena,

de todo daño producido, con independencia de la existencia del elemento culpa. Si

ha habido culpa, esta se toma en cuenta como un elemento que agrava la situación

de quien produjo el daño, teniendo la posibilidad de evitarlo, debiendo sufrir el

causante la imposición de una indemnización más elevada, como el otorgamiento

de un verdadero “resarcimiento de daño punitivo”.

9.- Entonces, en el caso de autos, atendida la forma de ocurrencia de los hechos

y cómo se gestó común e indudablemente el hecho ilícito causante de los daños,

con ocasión, motivo y a propósito de la ejecución de obras y/o explotación en y de

una obra fiscal concesionada, resulta del todo evidente el deber de reparar todos

los daños sufridos por mis representados que pesa sobre las demandadas, por

expresa disposición de la ley aplicable a las faenas y contratos que les son propios.

Por último, no es un hecho menor recordar que la causa criminal Rol Nº

52.045-02 del Juzgado de Letras de Casablanca, con fecha 14.05.2002, fue

suspendida en su tramitación conforme al art. 409 Nº 2 del C.P.P., vale decir,

habiéndose establecido que el hecho investigado era delito, y por tanto ilícito,

no se pudo establecer la persona de su autor, para efectos criminales de la

responsabilidad penal personal; pero implicando tal decisión que como el juicio

objetivo de antijuricidad penal tiene un valor universal, esto es, que lo que es ilícito

para el derecho penal lo es a su turno para todo el ordenamiento jurídico, no podría

ahora sostenerse, en esta sede civil, la licitud del hecho por el cual se demanda,

cuyo disvalor e ilegalidad ya han sido declaradas por autoridad de la justicia.

POR TANTO :

Atendido lo expuesto, normas citadas, mérito de autos y

pruebas que rendiremos, ruego a U.S. tener por interpuesta demanda en juicio
ordinario de indemnización de perjuicios en contra de CONSTRUCTORA ACS

SACYR, CHILE S.A. y en contra de la empresa concesionaria RUTAS DEL


PACÍFICO S.A., ambas ya individualizadas, y representadas por las personas ya

indicadas, acogerla a tramitación, íntegramente en definitiva, y disponer que las

demandadas deben indemnizar los perjuicios ocasionados a los demandantes,

avaluados en la suma total de $170.000.000.- o la mayor o menor que US estime

procedente en derecho, con intereses y reajustes desde la fecha del hecho hasta el

día del pago efectivo, más las costas de la causa.

PRIMER OTROSI : Ruego a U.S. tener presente que mi personería para

representar a los demandantes, emana de la escritura pública de fecha 23 de agosto

del 2002, Repertorio Nº xxxxxxxxxx, la que en copia autorizada acompaño,

extendida ante el Notario Público de Valparaíso, don Luis Fischer Y. Ruego a U.S.

tenerla por acompañada.

SEGUNDO OTROSI : En virtud de lo dispuesto en el art. 385 del Código de

Procedimiento Civil, desde ya ruego a U.S. ordenar que los representantes legales

de las demandadas, contestadas que sean las demandas, sean citados a absolver

posiciones sobre hechos pertenecientes al juicio, al tenor del pliego que se

acompañará en su momento, debidamente en custodia. Ruego a U.S. acceder a lo

pedido, fijando una audiencia al efecto, en su momento, y disponer la citación de los

absolventes con el objeto indicado.

TERCER OTROSI : Ruego a U.S. ordenar se traiga a la vista la causa penal Rol

xxxxxxxxxxxxxxxxx del Juzgado de Letras de Casablanca, iniciada por cuasidelito

de lesiones, a la que se ha hecho referencia en lo principal; la que deberá ser

mantenida en custodia en la Secretaría del Tribunal de U.S., lo que desde ya pido.

CUATRO OTROSI: Ruego a U.S., a virtud de lo dispuesto en el Decreto Nº 900/96

y por estar comprometidos los intereses públicos de quien adjudicó la concesión y

es el propietario de las obras fiscales entregadas en explotación de una concesión


y ejecución de los contratos de construcción respectivos, a fin de que se adopten

las provisiones pertinentes, ordenar se notifique también la demanda al Ministerio


de Obras Públicas, por medio del Departamento General de Concesiones, en la

persona de don xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx, Coordinador de Administración de

contratos de concesión, o de quien haga sus veces.

QUINTO OTROSI : Ruego a U.S. tener presente que siendo Abogado habilitado

para el ejercicio profesional, patente al día, inscripción 1664, conduciré

personalmente el patrocinio y poder en esta causa, con las facultades de ambos

incisos del art. 7º del Código de Procedimiento Civil, pudiendo actuar conjunta,

separada o alternadamente con el Abogado don xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx, con

iguales facultades , ambos domiciliados para estos efectos en…….