Está en la página 1de 1

La ley de Faraday relaciona dos ámbitos de la ciencia, la electricidad y el

magnetismo.
Michael Faraday realizó experimentos y descubrió que un conductor que se mueve
puede cortar las líneas de fuerza de un campo magnético y se origina una fuerza
electromotríz (fem) inducida y en un circuito cerrado se originaría una corriente
inducida. Lo mismo sucedería si el flujo magnético que atraviesa al conductor es
variable. En este sentido, dicha ley afirma que el voltaje inducido es equivalente a
la variación en el tiempo de un campo magnético. Dicho en otros términos, la fuerza
electromotriz es igual a la variación del flujo magnético a lo largo del tiempo.
Así es que la Ley de Faraday enuncia que el voltaje inducido en un circuito cerrado,
resulta directamente proporcional a la velocidad con que cambia en el tiempo el flujo
magnético que atraviesa una dada superficie con el circuito haciendo de borde.
Es decir, la fuerza electromagnética inducida en cualquier circuito cerrado es igual
al negativo de la velocidad del tiempo del flujo magnético encerrado por el circuito
Podemos entenderlo con un ejemplo muy sencillo. Si utilizamos un cable conductor,
por ejemplo de cobre, lo enrollamos en tres vueltas y lo conectamos a un
amperímetro para medir la corriente eléctrica que se va a generar. Cogemos un
imán y lo metemos y sacamos rápidamente por el interior de la bobina, el
amperímetro marcará una fluctuación de corriente, cada vez que sacamos el imán
del interior de la bobina. Para que exista electricidad tiene que existir una variación
en los campos magnéticos.
Se llama inducción electromagnética cuando generamos corriente eléctrica por un
conductor eléctrico utilizando un campo magnético o fuerza magnética.
El fenómeno de la generación de una corriente eléctrica en un circuito, derivada de
efectos magnéticos, se denomina inducción electromagnética, y la corriente así
creada recibe el nombre de corriente inducida.
Si este experimento lo realizamos con una bobina de muchas más vueltas de hilo
conductor, y repetimos experiencia, sacando y metiendo el imán entre las espiras
rápidamente, veremos como el amperímetro marca una intensidad eléctrica mayor.
Al tener mayor número de espiras, generará mayor corriente eléctrica.
Si dejamos el imán en reposo, veremos que no se genera ningún tipo de corriente
eléctrica. Esto se debe al principio fundamental de que para que haya corriente debe
existir variación de campos magnéticos.
Un generador eléctrico es un dispositivo que convierte energía mecánica en energía
eléctrica. Mantiene por tanto una diferencia de potencial entre dos puntos
denominados polos. Por la ley de Faraday, al hacer girar una espira dentro de un
campo magnético, se produce una variación del flujo de dicho campo a través de la
espira y por tanto se genera una corriente eléctrica.