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Nombre completo: Charles John Huffan Dickens

Lugar de nacimiento: Portsmouth, Inglaterra


Fecha de nacimiento: 7 de febrero de 1812
Murió: 9 de junio de 1870 en Gads Hill Place
Géneros literarios: Novelas
Libros más destacados: Cuento de Navidad, Oliver Twist

Fue un famoso novelista inglés y uno de los más conocidos de la literatura universal, quien supo manejar con
maestría el género narrativo, el humor, el sentimiento trágico de la vida, la ironía, con una aguda y
álgida crítica social así como las descripciones de gentes y lugares, tanto reales como imaginarios.
Pasó su infancia en Londres y en Kent, lugares descriptos frecuentemente en sus obras. Abandonó su
escuela y se vio obligado a trabajar desde muy chico, al ser encarcelado su padre por deudas. La mayor parte
de su formación la hizo como autodidacta, y su novela "David Copperfield" (1850) es en parte autobiográfica y
trasunta sus sentimientos al respecto. A partir de 1827 comenzó a prepararse para trabajar como reportero,
en una publicación de un tío, The Mirror of Parliament, y para el periódico liberal The Morning Chronicle.
Aprendió taquigrafía y, poco a poco, consiguió ganarse la vida con lo que escribía; empezó redactando
crónicas de tribunales para acceder, más tarde, a un puesto de periodista parlamentario y, finalmente, bajo el
seudónimo de Boz, publicó una serie de artículos inspirados en la vida cotidiana de Londres (Esbozos por
Boz).
La publicación por entregas de prácticamente todas sus novelas creó una relación especial con su público,
sobre el cual llegó a ejercer una importante influencia, y en sus novelas se pronunció de manera más o menos
directa sobre los asuntos de su tiempo.
En estos años, evolucionó desde un estilo ligero a la actitud socialmente comprometida de Oliver Twist.
Charles Dickens era una personalidad muy reconocida y sus novelas fueron muy populares durante su vida.
Su vida familiar fue azarosa, con varios fracasos matrimoniales y muchos hijos.
Murió el 9 de junio de 1870 y sus restos fueron sepultados en la abadía de Westminster.
Listado de sus obras:

 Papeles póstumos del Club Pickwick, 1836 - 1837


 Oliver Twist, 1837 - 1839
 Nicholas Nickleby, 1838 - 1839
 La tienda de antigüedades, 1840 - 1841
 Barnaby Rudge, 1841
 Cuento de Navidad, 1843
 Martin Chuzzlewit, 1843 - 1844
 Dombey e hijo, 1846 - 1848
 David Copperfield, 1849 - 1850
 Casa desolada, 1852 - 1853
 Tiempos difíciles, 1854
 La pequeña Dorrit, 1855 - 1857
 Historia de dos ciudades, 1859
 Grandes esperanzas, 1860 - 1861
 Nuestro común amigo, 1864 - 1865
 El guardavía, 1866
Nombre completo José María Méndez Calderón
Nacimiento 23 de septiembre de 1916
Santa Ana, El Salvador
Defunción 14 de abril de 2006
San Salvador, El Salvador
Seudónimo "Chema Méndez"
Ocupación abogado y escritor
Nacionalidad salvadoreña
Género Cuento, Ensayo, Teatro
Premios Premio Nacional de Cultura en 1979

José María Méndez Calderón. Narrador, ensayista y jurista salvadoreño. Su dedicación al cultivo de las letras lo
sitúa entre los maestros hispanoamericanos de la narrativa breve contemporánea en El Salvador.

Nació en el departamento de Santa Ana, El Salvador el 23 de septiembre de 1916. Hijo de uno de los mejores
juristas de El Salvador, el Dr. Antonio Rafael Méndez y de Doña María Luisa Calderón de Méndez, mujer con un
gran sentido del humor. Su brillante trayectoria en el campo de las Leyes (jalonada de honores y reconocimientos
desde sus estudios universitarios, pasando por el ejercicio de la docencia, y culminada en el desempeño de
numerosos cargos oficiales al servicio de la Administración de su país), le llevó a ser condecorado con el Premio
Nacional de Cultura en 1979.

Trayectoria de su vida

Pronto se vio que la innata vocación humanística de José María Méndez habría de configurar una de las
ejecutorias intelectuales más relevantes de todo el vasto ámbito geo-cultural centroamericano, ya que
en 1936 fue galardonado por haber sido el alumno más brillante de su facultad, y cuatro años más tarde triunfó
con una espléndida monografía jurídica que, ampliamente difundida por toda Hispanoamérica, le valió una nueva
condecoración otorgada por la Universidad de El Salvador. A dicha obra, titulada El cuerpo del delito 1940, le
siguió un año después su aplaudida tesis doctoral (La confesión en materia penal), que se hizo acreedora de la
medalla de oro concedida por la susodicha Alma Mater.

Así, de forma tan precoz como rutilante, dio comienzo una dilatada andadura jurídica que permitió a José María
Méndez ocupar una Cátedra de su especialidad, ser nombrado Fiscal en dos ocasiones, alcanzar los puestos de
Vice-Rector y Rector de la Universidad de El Salvador, y ocupar la Presidencia y Vicepresidencia de la Comisión de
Defensa de la Autonomía Universitaria, corporación dependiente de la Unión de Universidades de América
Latina(UDUAL).

Reconocimientos

Además, el escritor de Santa Ana fue honrado con el título de "Abogado del Año" en 1984 (distinción concedida
por la Asociación de Abogados de El Salvador), y con el nombramiento de "Jurisconsulto más brillante del siglo"
en 1993(reconocimiento otorgado por el Instituto de Estudios Jurídicos de El Salvador). Entre otros muchos
premios, honores y condecoraciones, José María Méndez fue también investido, en 1997, Doctor Honoris Causa
por la Universidad Tecnológica de su país. A la luz de todos estos cargos, méritos y galardones, no es de extrañar
que haya ejercido como Magistrado de la Sala de lo Penal de la Corte Suprema de Justicia de El Salvador entre los
años de 1994 y 1997.

Con todo, desde el punto de vista intelectual todos estos honores cosechados en el terreno de las Leyes palidecen
al lado de su importancia como creador literario, ya que fue declarado Maestre de la narrativa centroamericana
tras haber obtenido en tres ocasiones (1970, 1973 y 1976) el primer premio en los Juegos Florales de
Quezaltenango (Guatemala), siempre en su modalidad de cuento. Previamente, José María Méndez ya se había
adentrado con fuerza en los círculos literarios de su entorno merced a su libro de relatos titulado Tres mujeres al
cuadrado 1962, que fue honrado con el segundo premio en el Certamen Nacional de Cultura convocado en dicho
año.

El resto de su producción literaria queda configurado por los títulos siguientes: Disparatario (1957), Flirteando
(1969), Espejo del Tiempo (1974), Tiempo irredimible (1977), Cuentos del alfabeto (1992), Diccionario personal
(1992), Tres consejos (1994), Antología definitiva (1995), Juegos peligrosos y otros cuentos (1996), 80 a los 78.
Cuentos de Chema Méndez (1996), La pena de muerte: un ensayo, tres cuentos y una addenda (1997) y Las
mormonas y otros cuentos (1997).

Pero la relación de sus escritos no ha de quedar reducida a esta nómina de títulos, ya que, en medio de una
asombrosa lucidez y fecundidad creativa, impropia de un hombre que ya ha pasado los ochenta años de edad,
José María Méndez continúa embarcado en numerosos proyectos literarios, algunos de ellos ya a punto de
convertirse en letra impresa. Entre ellos, sobresalen la redacción de sus memorias, que saldrán bajo el título de
Aunque parezca una novela; la Historia constitucional de El Salvador; la biografía de su padre, el ilustre
jurista Antonio Rafael Méndez, que verá la luz bajo el epígrafe de Perfil de un magistrado; y una muestra
antológica de su poesía, que saldrá de los tórculos bajo el marbete de Flor de ingenio.

Naturalmente, en medio de todos estos títulos venideros siguen creciendo en la imaginación de Méndez algunos
de esos relatos que le han convertido en uno de los maestros indiscutibles de la narrativa breve escrita en lengua
castellana. Basta un somero repaso de la relación de títulos expuesta más arriba para advertir su preferencia por
el cultivo de este dificilísimo género literario, en el que ha sido capaz de alcanzar algunos logros tan aplaudidos
como el de Cuentos del alfabeto, consistente en una colección de relatos escritos, cada uno de ellos, con una sola
letra del abecedario.

Como casi todos los grandes escritores de su nación, José María Méndez alternó su cultivo de la creación literaria
con una constante presencia en los principales medios de comunicación salvadoreños. Así, fue redactor y,
posteriormente, director del famoso rotativo Patria Nueva, donde vertió numerosos artículos satíricos que, tras
una esmerada selección, vieron lugo la luz en uno de los volúmenes citados en un parágrafo anterior (Flirteando).
Lógicamente, esta fecunda actividad literaria y periodística llevó al escritor de Santa Ana a ocupar un puesto
distinguido en las más variadas instituciones culturales de su patria, como la Academia Salvadoreña de la Lengua
y el Ateneo de El Salvador; e, igualmente, fue nombrado miembro de numerosas corporaciones internacionales.
Alberto Rivas Bonilla fue un médico, escritor, poeta, cuentista y novelista salvadoreño. Nació el 4 de
septiembrede 1891 en Santa Tecla (El Salvador) y falleció el 29 de noviembre de 1985 en San Salvador (El
Salvador).

Estudió su bachillerato en Ciencias y Letras (1909) y se doctoró en medicina en la Universidad Autónoma de El


Salvador (UES) probablemente en 1918. Trabajó en algunas revistas y periódicos
como Gavidia, Helios, Actualidades, Ateneo, Diario Latino, entre otros. Participó en distintos Juegos Florales, en
los cuales ganó algunas preseas como la Flor Natural en los Juegos Florales del Centenario del Primer Grito de
Independencia.

Entre otras funciones, ejerció como director del Hospital Rosales y fue decano de la Facultad de Ciencias y
Humanidades de la Universidad de El Salvador. Asimismo, fue director del Diario Oficial, y ocupó la silla "S" en la
Academia Salvadoreña de la Lengua.

Se dice que fue él quien bautizó al parque "Hula-Hula" con el nombre con el que se conoce ahora, y que
también fue propuesto al Premio Cervantes, algo que no posee mucha documentación específica.

Algunas obras:
 Versos (poesía), 1926
 Andanzas y malandanzas (novela), 1936
 Me monto en un potro (cuento), 1958
 El libro de los sonetos (poesía), 1971
 Una chica moderna (teatro), 1945
 Alma de mujer (teatro), 19??
 El advenimiento del arte (conferencia), 1942
 Celia en vacaciones (teatro), 1947
francisco herrera velado
Herrera Velado, Francisco (1876-1966)
Poeta y narrador salvadoreño, nacido en Izalco (en el departamento de Sonsonate) el 8 de enero de 1876, y
fallecido en su ciudad natal el 18 de febrero de 1966. Por la hondura y calidad de sus versos y prosas
costumbristas, caracterizados por una sencillez que los convierte en lectura predilecta de las clases populares
salvadoreñas, está considerado como una de las figuras más sobresalientes de la literatura realista
centroamericana.
Inclinado desde muy temprana edad al cultivo de la creación literaria, Francisco Herrera Velado aprovechó su
profunda identificación con la idiosincrasia de sus paisanos para convertir en material poético y narrativo las
vivencias de las clases populares de su entorno geográfico más inmediato, constituidas por los últimos
descendientes de los indígenas pipiles (antiguos pobladores del Señorío de Cuzcatlán). Pero antes había
irrumpido en los círculos literarios salvadoreños para darse a conocer como poeta modernista, con varios
poemas publicados en las revistas La Quincena y el Repertorio del Diario de El Salvador.
Con el paso del tiempo, su quehacer poético se fue orientando hacia esa corriente costumbrista mencionada al
comienzo de esta líneas, estética que comenzó a aplicar también a sus primeros escritos en prosa. Así,
caracterizados por una clara sencillez lingüística (presente tanto el plano léxico como en el nivel morfosintáctico
del lenguaje) y un ameno realismo en la pintura de paisajes y caracteres, sus textos fueron conformando un
valioso fresco costumbrista donde quedan perfectamente reflejadas las formas de vida de sus contemporáneos.
Entre sus obras más celebradas, figuran los poemarios Fugitivos (San Salvador, 1909) y Mentiras y verdades (San
Salvador, 1923), obra esta última que, reeditada en 1977, recoge una colección de tradiciones en verso muy
cercanas al estilo puesto en boga por el poeta, militar y político guatemalteco José Batres Montúfar. Además de
estas obras, Francisco Herrera Velado dio a la imprenta un libro de poemas titulado La torre del recuerdo (San
Salvador, 1926), y una recopilación de narraciones breves, presentada bajo el epígrafe de Agua de coco (San
Salvador, 1926).