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Economía para todos

CARLOS PARODI

Desaceleración china y América Latina


 DIARIO GESTIÓN 23/09/2016

Desde el año 2002 y hasta 2012, el crecimiento económico chino, por encima
de 10% anual, aumentó la demanda por materias primas (entre ellas los
metales) y con ello la inversión y las exportaciones del Perú y de América
Latina en general. La región y el Perú atravesaron por casi una década de oro
para el crecimiento. De acuerdo con un reporte del Banco Mundial, el ciclo
de auge de China ha llegado a su fin y es un hecho permanente y no
transitorio. Esa podría ser una razón por la que América Latina creció 6.1% en
2010, 4.9% en 2011, 3.1% en 2012, 2,9% en 2013, 0.9% en 2014 y -0.5% en
2015, ciertamente influido por Brasil, Argentina y Venezuela. En 2015 la
región cayó -1.3%, mientras que para este año se espera -0.5% para este
2016. La región está creciendo cada vez menos, es decir, se está
desacelerando y ya hay recesión en varios países. Desde luego que esto no
significa que todo dependa de China, pero no se puede negar que es una
economía importante para nuestra región.
Una regularidad empírica de los últimos quince años es la siguiente: cuando
China crece, América Latina también lo hace; si China crece menos, la región
crece menos. La razón está en la producción de materias primas, que incide
tanto en la inversión privada como en las exportaciones, motores de la
estrategia de crecimiento de la mayoría de países de América Latina.
Dependemos de China, que compra las materias primas de la región. Y
comprará menos por un buen tiempo.
El mencionado informe señala que “parece poco probable que China vuelva a
experimentar un auge del crecimiento de las proporciones épicas que se
dieron durante la primera década del siglo XXI”. En términos de crecimiento
económico lo anterior significaría que la región volvería a crecer a tasas
similares al período previo al auge chino.
En el caso del Perú, el problema radica en que “nos acostumbramos” a tasas
mayores que 5% al año y no reparamos que eso se debía a una coyuntura
externa excepcionalmente favorable y que no se repetirá en los próximos
años. Creíamos que era para siempre. Y por eso no se hicieron las reformas
que hoy nos permitirían tasas de crecimiento más altas. La complacencia nos
ganó. Y en economía es clave diferenciar lo transitorio de lo permanente.
El margen de maniobra del gobierno de PPK es menor al que tuvieron los tres
anteriores. Esto nos lleva a la siguiente pregunta: ¿es malo ser rico en
recursos naturales? Aunque muchos podrán discrepar me parece que no
puede ser negativo que tengas riquezas naturales. Lo que debemos tener
claro es que lo que hace rico a un país no es lo que tiene sino cómo usa lo
que tiene. Noruega y Australia son dos países ricos en recursos naturales que
tienen una alta calidad de vida. Rusia y Nigeria son ejemplos en contrario.
No existe una “receta mágica” para reactivar la economía. Ahora más que
nunca debemos pensar qué hacer en el corto plazo, pues a largo plazo está
claro que sin reformas no vamos a ningún lado.