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COMPORTAMIENTO Y ACTITUD ACTUAL DE ALGUNOS ALUMNOS

En el Instituto la mayoría de nuestros alumnos son estudiantes con buenos resultados

académicos. Todos son aceptados en la preparatoria que eligen de acuerdo a su nivel académico.

Tanto en preparatorias públicas como privadas. Así como en la modalidad de su elección:

bachillerato internacional, multicultural, bilingüe, técnico o general.

En los ciclos escolares 2010-2011 y 2011- 2012 obtuvimos el primer lugar en la prueba

ENLACE (2014) en la zona # 67. Y obtuvimos el tercer y segundo lugar en el municipio de

Guadalupe respectivamente. En los ciclos escolares 2012-2013 y 2013-2014 obtuvimos el

segundo lugar en la prueba ENLACE (2014), en nuestra zona. En el ciclo escolar 2012-2013,

nuestra zona obtuvo el primer lugar de la región #3. En la prueba EFANL, correspondiente al

ciclo escolar 2013-2014 obtuvimos el segundo lugar de la zona # 67.

A pesar de los buenos resultados académicos, los alumnos han presentado conductas y

actitudes que preocupa a las maestras y a la dirección.

Hay alumnas y alumnos que han reportado acoso escolar por parte de sus compañeros.

Franaks (2013) define el acoso escolar como actos de agresividad deliberados y repetidos. Estos

actos son físicos, verbales o indirectos y suponen un desequilibrio de poder. Es una situación

alarmante porque los resultados psicosociales del acoso escolar son negativos. Se puede

presentar angustia emocional, problemas de conducta, dificultad para relacionarse con sus

compañeros y disminuir el rendimiento académico para acosadores y víctimas (Price, Maggie et.

al. 2013).

El caso más recurrente en el colegio es la agresión verbal. Regularmente se da entre

alumnos de diferente género, es decir entre alumnos y alumnas. La frecuencia con la que se

reporta este tipo de acoso es semanalmente. A mediados del ciclo escolar aumenta la frecuencia
y al final del ciclo escolar se presenta dos o tres veces por semana. La agresión verbal entre

alumnos del mismo género se presenta principalmente entre alumnas. La frecuencia en este tipo

de acoso es una vez a la semana en los últimos meses del ciclo escolar.

Rara vez se ha presentado agresión física entre alumnos. El ciclo escolar pasado, 2013-

2014, tuvimos un caso y fue resultado de agresión verbal. El alumno agresor había sido agredido

verbalmente por algún tiempo y nunca lo reportó. No aguantó más esa agresión y reaccionó

violentamente ante el compañero que lo molestaba. Este ciclo escolar, 2014-2015 hemos tenido

un caso. El alumno se metió en la fila para comprar en la tienda y el compañero que estaba atrás

no estuvo de acuerdo, lo empujó y el que se metió lo golpeó en la cara.

Además del acoso escolar, en el Instituto, se han presentado casos de cyberbullying. De

acuerdo a Bauman (2013) el cyberbullying es acoso escolar con el uso de tecnología. Las

características que él identifica en los agresores son: identidad oculta, no ve la reacción

inmediata de su víctima, no hay pistas no verbales al significado del mensaje, el equilibrio de

poder se altera, el contenido es permanente y el agresor tiene una conducta desinhibida.

En el Instituto se reportaron dos casos el ciclo escolar pasado. En este ciclo escolar no se han

presentado este tipo de sucesos. En ambas ocasiones las víctimas eran alumnas. Sus compañeros,

varones, las agredían con insultos de tendencia sexual. Supimos de ambas situaciones porque se

presentó un cambio en la conducta en éstas alumnas. Cuando ellas ya no pudieron manejar la

situación se acercaron a nosotros por ayuda. En uno de los acontecimientos el acoso era anónimo

a través de teléfonos celulares. El segundo se presentó por internet, en este caso no fue anónimo.

En ambas situaciones las alumnas víctimas eran sobresalientes, probablemente por eso fueron

agredidas, y en ambos casos bajaron de calificaciones. De acuerdo a Simmons, K., y Bynum, Y.


(2013) una víctima de cyberbullying disminuye su rendimiento, no participa en eventos escolares

y muestra desinterés por la escuela.

Los casos de bullying y cyberbullying que se presentan en nuestro instituto son pocos. El

principal reto que tenemos es la actitud y conducta que algunos alumnos presentan en su salón de

clase. Las maestras y los maestros reportan conductas retadoras por parte de los alumnos. Hay

alumnos que platican en clase en lugar de trabajar. Las maestras les piden que trabajen y ellos

siguen platicando pero ahora atentos a que la maestra no los vea hablar.

Otra conducta que buscamos cambiar es la participación de los alumnos con la finalidad

de bromear y hacer reír al grupo. Los alumnos aprovechan su intervención para bromear en lugar

de darle la formalidad que requiere el trabajo intelectual. Otra situación que se presenta con

regularidad es la crítica no constructiva que hacen grupos de alumnos hacia otros grupos de

alumnos. Las maestras tutoras tienen que intervenir cuando se presentan estas diferencias.

También se presenta intolerancia en los alumnos. Cuando algún alumno no está de acuerdo con

las opiniones o acciones de un compañero se presentan discusiones, en ocasiones acaloradas.

Otra conducta a considerar es el juicio que algunos alumnos emiten al trabajo del maestro por la

dificultad de involucra. A veces las actividades requieren un nivel alto de participación cognitiva

y los alumnos, aquellos que requieren mejorar su rendimiento académico, critican el trabajo por

el tiempo que implica hacerlo.

Por otro lado hay alumnos que tienen actitudes no favorables para su desarrollo personal.

Algunos alumnos no están muy interesados por cumplir con su trabajo académico y sus

calificaciones son bajas a pesar de tener todos los recursos necesarios para sobresalir. Otros

alumnos estudian con el menor esfuerzo. También hay alumnos que concentran su atención en

intereses alternos como deportes, video juegos, cine, música y descuidan su trabajo académico.
Estos alumnos tienen una postura radical frente a sus compañeros: si comparten intereses son

parte de sus amigos sino son ignorados.

Pocos alumnos incurren en actos dañinos para su salud mental y física como el consumo

de alcohol y drogas. En el instituto se ha presentado únicamente un caso de consumo de drogas.

Los compañeros de esta alumna reportaron la situación y se encontró droga en su mochila. Se

informó a los papás, la llevaron a terapia y se le sugirió al papá otro tipo de sistema donde

recibiera apoyo tutorial donde la alumna trabajara directamente esta situación a lo cual el papá

accedió. Con relación al consumo de alcohol, hemos sabido de algunos alumnos que consumen

este tipo de bebidas en fiestas y en reuniones. Regularmente lo hacen los alumnos de noveno.

Esta situación se vuelve más frecuente con el paso del tiempo. Lo más grave de esta situación es

que algunos padres saben que sus hijos toman alcohol y no toman medidas que generen un

cambio.

Los problemas de actitud y comportamiento son resultado de una extensión artificial de la niñez,

los modelos de roles pobres que tienen entre amigos e iconos de los medios de comunicación, la

presión entre compañeros, el aislamiento de los adultos y los conflictos con sus padres, la

escolaridad obligatoria, la falta de control sobre sus vidas.