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Université Lille 3 Charles de Gaulle

UFR Langues Université Lille 3


Master 2 LCI
Langues, Cultures et Interculturalité

De niño terrible a figura canónica de la literatura chilena:


Estudio de la recepción de la obra de Alberto Fuguet en Chile.
(fines del siglo XX a comienzos del XXI)

Memoria para la obtención del Máster 2 L.C.I.


Spécialité Espagnol
Presentada por Claudia Núñez Leyva
Bajo la dirección de Mme. Norah Giraldi Dei Cas
Año universitario: 2012-2013
Agradecimientos

Quiero expresar mi más profundo reconocimiento a mi directora de investigación,


Mme Norah Giraldi Dei Cas, por su ayuda, generosidad, sus valiosos consejos y correcciones
que me han permitido llevar a cabo este trabajo.

2
Plan

1. Primera parte: Contextos

I.Contexto histórico social y literario en las décadas de los sesenta y los setenta en

América Latina

1. La Guerra Fría, el nacimiento del boom y el surgimiento de las dictaduras

2. El impacto de la dictadura sobre el libro y la industria editorial en Chile, los escritores

chilenos y los talleres literarios como viveros antes de la Nueva Narrativa

3. La crítica literaria en Chile antes, durante y después de Pinochet

II. Otros tiempos, otras economías y otras tendencias culturales

1. Chile, de dictadura tercermundista a « tigre de América del Sur »

2. Una nuevo mercado, una nueva literatura, historia de la « nueva literatura chilena »

3. Alberto Fuguet, un nombre y muchos prejuicios

III. El escritor y la recepción crítica

1. Las teorías de la recepción

2. Cuando la celebridad no es sinónimo de prestigio

3. El episodio Mc Ondo

4. Una inflexión en la tendencia de la crítica

2. Segunda parte: La literatura de Alberto Fuguet

I. El posmodernismo en la literatura de Alberto Fuguet

1. El posmodernismo, los teóricos, sus teorías y la literatura latinoamericana

2. Técnicas, rasgos, reivindicaciones y otras peculiaridades de la literatura posmodernista

3. Posmodernismo literario hecho en Chile

3
II. La obra de Fuguet y sus intertextualidades: ¿Cuántas lecturas para un texto?

1. Análisis literario de los textos de Fuguet

4
Introducción

Con el deseo de enriquecer mis conocimientos en el campo de estudios de la literatura


latinoamericana, el primer año del máster me decidí a trabajar sobre la obra de Laura
Restrepo, una autora colombiana. Luego, para el segundo año, escogí trabajar sobre un autor
chileno que me sonaba conocido desde hacía mucho pero cuya lectura comencé sólo hace
algunos años en un aeropuerto. Para mi grata sorpresa, el volumen que había elegido se reveló
un magnífico compañero de viaje. Esta primera impresión se mezcló con otras emociones y
opiniones al leer otras novelas del mismo autor y sobre todo al conocer las reacciones
encontradas de los críticos hacia los trabajos del escritor y al observar el abundante material
crítico que se ha publicado como reacción a su obra y a su persona.

Alberto Fuguet ha sido, en efecto, desde la publicación de sus primera novela un autor
muy controvertido. A veces ciegamente criticado, en otras ocasiones fuertemente elogiado. Un
periodo de su actividad productiva ha hecho que gran parte de su obra sea catalogada por
muchos como literatura fácil, muy comercial, literatura de aeropuerto como sinónimo de algo
ligero, intrascendente, olvidable y sin mayor compromiso. Se ha atacado mucho al autor y no
tanto a su obra. Las etiquetas que se le han colocado han sido varias desde « extranjerizante1 »
a « gringófilo 2». No obstante, desde hace algunos años el escritor ha ido recibiendo
reconocimiento tanto en su propio país como en otros países de habla hispana. Dos de sus
novelas3 forman ahora parte del programa oficial de literatura de la educación nacional

1 «Mis detractores me acusaron de extranjerizante, cosa que está ligada al neoliberalismo, a la globalización,
todas palabras que, para ese lado del espectro, son negativas; palabras que, en realidad, yo no considero
negativas sino antiguas(...) » Alberto Fuguet entrevistado por Damián Blas, « Autoficciones McOndas » en
Evaristo cultural revista virtual de arte y literatura, número 11, (http://www.evaristocultural.com.ar/-
%20EVARISTO%20Nro.%2011%20-/fuguet.htm), consultado el 07/02/2013.
2 Diana Palaversich, De Macondo a McOndo: Senderos de la Postmodernidad Latinoamericana, México, D.F.,
Plaza y Valdés, 2005, p. 51. :«(...) un ciudadano chileno, Fuguet- aunque gringófilo, nacido en EE.UU., cuya
primera lengua, según el mismo, es el inglés(...) » . Nótese que Palaversich afirma que Fuguet nació en los
Estados Unidos, dato que es erróneo, el escritor nació en 1964 en Santiago de Chile. Esta información
aparece la contraportada de casi todos sus libros y en numerosos sitios como éste de Wikipedia :
http://es.wikipedia.org/wiki/Alberto_Fuguet, consultado el 07/02/2013.
3 Nos referimos a Mala onda (1990) que se recomienda para los alumnos de tercero medio (jóvenes de 15 a 16
años). Hay sitios como: http://www.novasur.cl/novasur/administrator/up2/uploads/AlbertoFuguet.pdf y
http://www.educarchile.cl/UserFiles/P0001%5CFile%5Clenguaje.%20modulo%204.%20literatura.pdf que
contienen actividades sugeridas para los docentes teniendo como tema la novela de Fuguet. Resulta
interesante constatar que Sobredosis está dentro del mismo corpus de novelas recomendadas para los
estudiantes de segundo medio (jóvenes de 13 a 14 años) que Hamlet de Shakespeare y Mala onda en el
grupo de El Quijote de Cervantes para los de tercero medio (jóvenes de 14 a 15 años) :
(http://www.antarticachilena.cl/bienvenidos-al-cra/11-biblioteca/39-lecturas-obligatorias) y
(http://www.colegio-montessori.cl/area_academica/lista_utiles_2013/lista_utiles_3_medio_2013.pdf),
consultados el 10/01/13.

5
chilena y otra es de lectura casi obligada en las escuelas de periodismo 4. Nos hemos
preguntado : ¿Por qué Alberto Fuguet ha llegado a convertirse en una verdadera referencia, un
canon al parecer seguro y se ha superado la primera imagen vilipendiada de las críticas ?,
¿Cómo se ha operado ese cambio de percepción en el público no sólo de su Chile natal sino
del resto de Latinoamérica ?

El objetivo principal de nuestra investigación será entonces estudiar la obra del


escritor, su evolución que a ido manifestándose de manera paralela a la de su país y la
evolución de la crítica hacia su obra. Nuestra intención es estudiar también como su
surgimiento como escritor, su etapa intermedia y su obra reciente se relacionan de manera
cercana a los cambios de la sociedad en en su país y más especificamente de la transición de
su país de estado dicatorial a democracia. En efecto, Fuguet esboza en sus creaciones un
poderoso vínculo con Chile y la historia reciente de ese país que es una de sus más relevantes
fuentes de inspiración.

Para llevar a cabo nuestro objetivo incursionaremos en primer lugar en la cuestión del
estado de la industria del libro durante la dictadura. Luego y brevemente revisaremos el
contexto de la institución de la crítica literaria5 en Chile antes de la instauración del régimen
autoritario de Augusto Pinochet (1973-1990) a finales del cual Fuguet empieza a formarse
como escritor para luego poder publicar durante la Transición Democrática. Esta última etapa
significó la confluencia de una serie de factores económicos, sociales, e históricos bajo la
égide del fin de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990). Cuando luego de casi
diecisiete años de dictadura los vientos de cambio hacían pensar en un nuevo porvenir para las
expresiones culturales y literarias tanto tiempo acalladas.

En segundo lugar veremos que no obstante el proceso democrático que se puso en


marcha, la elección de una política económica neoliberal iba a imponerse sobre todos los
horizontes. La cultura en general y la literatura en especial fueron especialmente controladas
para ayudar a crear una idea de país « nuevo » que se levantaba de sus cenizas. El impulso
dado a la literatura iba a ser cuidadosamente planificado para favorecer y fortalecer el modelo
económico de libre mercado. Las editoriales deciden entonces publicar autores « nuevos » y
4 Tinta roja (1996) es uno de los libros analizados en la asignatura « Técnicas de expresión escrita » de la
escuela de periodismo de la Universidad de Santiago de Chile:
(http://www.docstoc.com/docs/122678554/Programa-de-la-asignatura---DOC), consultado el 10/01/13.
5 Justificamos nuestra decisión en base al florecimiento de ideas y corrientes que se produjeron y se
enriquecieron unas a otras antes de la dictadura.

6
otros. Alberto Fuguet se encontró entre los « nuevos » y sus dos primeras obras fueron éxitos
incuestionables de ventas y fueron también blanco de críticas implacables. Por esta razón y
estrechando nuestro punto de mira, tendremos que detenernos en el campo literario chileno6
existente en Chile en el momento en que Fuguet y otros escritores de su generación
comienzan a producir y tratan de encontrar un lugar ya antes ocupado por otros.

Luego, en tercer lugar, analizaremos la recepción crítica a la obra del escritor, en este
aspecto la información bibliográfica no es escasa porque los libros de Fuguet y las
declaraciones y presentaciones del autor que han rozado a menudo la provocación o han sido
abiertamente provocadoras son abundantes. Investigaremos quienes lo criticaban, tanto de
manera positiva como negativa y nos interesaremos en conocer las razones de estas críticas.
Haremos también una síntesis de la evolución de la actitud de los críticos en relación con la
obra de Fuguet. La recepción es un aspecto de la percepción de una novela que se encuentra
sin duda relacionado con la expectativa que se tenía de los escritores que publicaron luego de
la dictadura. Las tesis de H.R. Jauss sobre lo que el llama « l'horizon attente »7 nos serán de
gran ayuda para comprender y explicar el engranaje que se pone en marcha una vez puesto en
circulación un libro nuevo. Por otro lado, se le ha reprochado también a Fuguet su falta de
compromiso político o una actitud pro U.S.A., veremos hasta que punto son fundadas estas
acusaciones.

En la segunda parte entraremos de pleno en el estudio de los textos de Fuguet. Como


la literatura de muchos autores que empezaron a publicar después de los años ochenta, la obra
de Alberto Fuguet es a menudo incluida automáticamente dentro de la literatura
posmodernista latinoamericana. Una breve exposición de conceptos, ideas y características de
esta sensibilidad estética nos permitira tomar posicion e interpretar si conviene otorgarle esta
etiqueta a las novelas de Fuguet. También nos ayudará a determinar si el fenómeno
posmodernista se dió en Chile y si necesariamente tiene que estar relacionado con los
modelos económicos recientes o no. Dentro de esta óptica posmodernista nos concentraremos

6 Según Pierre Bourdieu « le champ littéraire » está conformado por un grupo de personas con diferentes
especialidades y tareas diversificadas e independientes que garantizan un cierto grado de autonomía frente a
otras instancias de poder externas como el campo político, religioso, económico. Pierre Bourdieu, Les régles
de l'art. Genèse et structure du champ littéraire, Paris : Seuil, 1992, p 181.
7 « Même au moment où elle paraît, une ouvre littéraire ne se présente pas comme une nouveauté absolue
surgissant dans un désert d'information (…) elle évoque des choses déjà lues, met le lecteur dans telle
disposition (…) qui peut à mesure que la lecture avance, être entretenue, modulée, réorientée, rompue par
l'ironie, selon des règles de jeu consacrées par la poétique explicite ou implicite des genres et des styles ».
Hans Robert Jauss, Pour une esthétique de la réception, Paris : Gallimard, 1978, p. 55.

7
en la parte medular de nuestro trabajo: el estudio de la literatura de Alberto Fuguet por medio
de la intertextualidad, uno de los rasgos más interesantes y variados del posmodernismo.
Como parte de los procesos intertextuales nos interesa también analizar la
autorreferencialidad que es una de las características más evidentes de la obra de Alberto
Fuguet. En efecto, el lector teje (o cree tejer) con la persona del autor y los personajes de sus
libros una relación ambigua debido a que en todas las novelas de Alberto Fuguet aparecen
referencias similares a las de su biografía pero algunos críticos dicen sólamente de su
penúltima novela Missing, una investigación (2009) que es una autoficción. En esta parte de
nuestro trabajo recurriremos a las ideas de Philippe Lejeune y otros expertos sobre la
autobiografía en la literatura. De otro lado el discurso autoficcional se relaciona íntimamente
con la identidad bicultural del autor, un chileno que pasó su infancia en los Estados Unidos,
hace de la cultura pop norteamericana una de sus referencias más recurrentes. Veremos como
esta especie de doble identidad influencia su creación y aporta rasgos de intertextualidad
« foránea » muy marcada en algunos de sus textos. Nuestro análisis nos ayudará a distinguir si
efectivamente la escritura de Fuguet es tan simple y vacía como se ha pretendido o si por el
contrario presenta una variedad de interpretaciones más amplia.

Para nuestro análisis hemos escogido el libro de cuentos Sobredosis (1990), las
novelas Mala onda (1991) , Por favor rebobinar (1996) y Missing (una investigación)(2009).
Queríamos tomar una muestra representativa de los trabajos en literatura del autor que van
desde sus comienzos hasta su penúltima novela y este corpus nos da un espectro capaz de
observar cambios, tanto en la obra del escritor como en la recepción. Recurriremos también a
documentos como libros, entrevistas, artículos, videos, películas y todos los soportes que nos
sean necesarios para lograr con argumentos nuestros objetivos.

Por otra parte, Fuguet ha incursionado y trabaja actualmente en el mundo del cine. La
germinación de esta carrera como cineasta data de su época de crítico de cine. No en vano
muchos de sus personajes de ficción hablan de cine, acuden al cine y son críticos de cine. El
escritor ha escrito guiones, dirigido numerosos cortos y tres películas. Nos hubiera gustado
trabajar sobre esta faceta de su obra pero el cine supera el ámbito de nuestro trabajo y de
nuestras competencias. A pesar de ello, las referencias en la escritura de Fuguet evocan tanto
el cine que tendremos que referirnos a este arte como una fuente de inspiración y como otro
lugar de intertextualidad en su obra.

8
Primera parte : Contextos

I. Contexto histórico social y literario en las décadas de los


sesenta y los setenta en América Latina

1. La Guerra Fría, el nacimiento del boom y el surgimiento de las

dictaduras

A fines de la década de los cincuenta América Latina podía ser descrito como un
continente caracterizado por las desigualdades sociales y los gobiernos populistas
interrumpidos muchas veces por golpes de estado pero sin conseguir superar los problemas de
analfabetismo, desnutrición y vivienda. A nivel mundial se vivía en un clima de una tensión
generalizada y sostenida llamado Guerra Fría que era la competencia por la hegemonía total
del planeta entre las dos grandes potencias luego del fin de la segunda guerra mundial: los
Estados Unidos y la U.R.S.S.; ambos países querían extender sus zonas de influencia y
exportaban esa guerra de ideologías fuera de sus territorios respectivos. Es por eso que cuando
en 1959 el estallido de la revolución cubana suscita el entusiasmo de muchos sectores
políticos y sindicales socialistas latinoamericanos, los Estados Unidos se ponen en guardia
con el fin de controlar cualquier intento de emulación marxista, socialista y anticapitalista en
el resto de la región.

Es en estos años que surge el fenómeno conocido como boom de la literatura


latinoamericana. Para muchos el boom fue un el producto de una maniobra editorial que dió a
conocer al mundo las obras de un grupo de escritores en su mayoría jóvenes y talentosos.

Lo que sucedió es que en un periodo de pocos años aparecieron novelas brillantes de


autores muy jóvenes como Mario Vargas Llosa (1936), Carlos Fuentes o Gabriel García
Márquez (ambos nacidos en 1928), que maduraron muy rápido y casi al mismo tiempo
novelas de prestigiosos autores mayores como Juan Carlos Onetti (1909-1994), José Lezama
Lima (1910-1976), Manuel Mujica Laínez (1910-1984), Ernesto Sábato (1911-2011), Julio
Cortazar (1914-1984) y José Donoso (1924-1996), configurando una producción nunca antes
vista en calidad y cantidad. La internacionalización de estos autores también se debe al hecho

9
de que casi todos se encontraban fuera de sus países en la década de los sesenta : Augusto Roa
Bastos vivía exiliado en Argentina a causa del dictador paraguayo Stroessner. Cortázar
opuesto al gobierno de Perón, se refugió en París, donde trabajó como traductor y vivió hasta
su muerte. Gabriel García Márquez tuvo que abandonar Colombia cuando denunció la
corrupción del dictador Rojas Pinilla. Cabrera Infante se opuso al régimen de Castro y se
instaló en los Estados Unidos. Vargas Llosa, por su parte partió becado a España para estudiar
un posgrado, de allí se trasladó a vivir a París por iniciativa propia y se quedó en Europa
durante más de veinte años.

Se señala a menudo que el nacimiento de esta proliferación y fama de las novelas y sus
autores comenzó cuando en 1962 La ciudad y los perros de Vargas Llosa gana el Premio
Biblioteca Breve8 de la editorial barcelonesa Seix Barral. Pero no fue sólamente este hecho lo
que daría nacimiento a una inusual actividad literaria. En esos años surgió también una
amistad entre novelistas latinoamericanos y editores, agentes y editores españoles que
coincidieron en una misma ciudad : Barcelona9. Los escritores promocionados en España
fueron luego traducidos al francés, al alemán y al italiano. La gran popularidad de estas
novelas logró que la literatura latinoamericana se hiciese conocida y apreciada en el mundo
Desde entonces España y en especial Barcelona se convirtieron en una suerte de Meca para
otros escritores latinoamericanos que van allá y a menudo se instalan con el fin de obtener
contactos y proponer sus obras a las grandes editoriales.

El lanzamiento iniciado por Seix Barral fue emulado por otros editores10 al ver el gran
éxito que esta literatura generaba en España y luego en América Latina. Los lectores
hispanoamericanos empezaron a leer con avidez la literatura escrita por sus propios escritores
en vez de leer a europeos y a estadounidenses y estos a su vez comenzaron a leer novelas

8 Seix Barral convocaba desde 1958 el premio Biblioteca Breve que tras tres ediciones ganadas
consecutivamente por españoles (Luis Goytisolo, Juan García Hortelano y José Manuel Caballero Bonald) en
1962 ganó Vargas Llosa. Luego del escritor peruano, figuraron en el podio del Biblioteca Breve el mexicano
Vicente Leñero (1963), el cubano Cabrera Infante (1964), el argentino Manuel Puig como finalista (1965),
Carlos Fuentes (1967), el venezolano Adriano González León y de manera virtual el chileno José Donoso
(1970), que no pudo recibir el premio por problemas internos de la editorial.
9 En los años setenta llegaron muchos autores latinoamericanos a Barcelona, algunos como García Márquez y
Vargas Llosa, se quedaron a vivir años. Luego llegarían el mexicano Sergio Pitol y el chileno José Donoso,
otros como el mexicano Carlos Fuentes o el argentino Julio Cortázar también pasaron largas temporadas en la
ciudad condal.
10 Fue el caso de Plaza y Janés, Bruguera y Anagrama. Es irónico y anecdótico que Cien años de soledad de
Gabriel García Márquez, la novela más famosa del boom, no se haya editado en España sino en Buenos Aires
con la editorial Sudamericana (administrada por el catalán Antoni López). García Márquez se la propuso a
Carlos Barral, pero el editor de Seix Barral la rechazó por considerar que la novela no iba a tener éxito.
Fuente : Los errores de la literatura, Juan Carlos de León
(http://www.difusioncultural.uam.mx/casadeltiempo/21_iv_jul_2009/casa_del_tiempo_eIV_num21_77_80.p
df), consultado el 01/01/13.

10
escritas por peruanos, colombianos, argentinos o chilenos. Estas novelas del boom reflejaban
un deseo de cambios sociales11 y desafiaban las convenciones establecidas de la literatura
latinoamericana12.

A principios de los 70' muchos jóvenes latinoamericanos influidos por la corriente


mundial de inconformismo y el cuestionamiento al orden preestablecido que significó la
revolución cubana, contagiaron su optimismo al resto de la población que optó por un cambio
e hizo posible en Chile la llegada al poder de Salvador Allende que fue apoyado por el partido
socialista Union Popular. Allende trató de llevar a cabo reformas sociales y políticas. Estos
intentos se vieron sofocados por el golpe militar del 11 de septiembre de 1973 que derrocó su
gobierno imponiendo al general Augusto Pinochet. En Uruguay, el 27 de juio de 1973, Juan
María Bordaberry, que había sido democráticamente elegido disuelve las cámaras de
senadores y representantes instaurando una dictadura que duraría hasta 1985. En Argentina el
24 de marzo de 1976, una junta militar instala a Jorge Videla en el poder.

Las dictaduras militares en América Latina tuvieron el respaldo de las clases


dominantes que deseaban conservar sus privilegios y de los Estados Unidos por medio del
Plan Cóndor o plan de coordinación de operaciones entre las cúpulas de los regímenes
dictatoriales del Cono Sur de América: Chile, Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Bolivia.
Esta coordinación se tradujo en un tratamiento implacable de tortura, persecusión, asesinato y
desaparición a todo aquel que se opusiera al gobierno dictatorial respectivo.

Siendo Alberto Fuguet (Santiago de Chile, 1964), un autor chileno que creció a la
sombra de la dictadura nos parece interesante examinar de cerca las consecuencias del golpe
de estado en Chile sobre la industria del libro y en la evolución de la misma luego del fin de la
dictadura. Más adelante nos abocaremos a la tarea de presentar el panorama de la crítica

11 Casi todos estos escritores estaban comprometidos con la izquierda y apoyaron abiertamente la revolución
cubana que en cierta forma los unió aún más. La posterior detención y encarcelamiento en Cuba del escritor
cubano Heberto Padilla en 1971 provocó la ruptura entre ellos. Entre los que se opusieron a Castro estaban
Carlos Fuentes, Mario Vargas Llosa y Octavio Paz, Gabriel García Márquez y Alejo Carpentier siguieron
apoyándolo incondicionalmente.
12 Vargas Llosa explica el boom desde su planteamiento personal: « Hay muy claramente un rechazo, que yo
creo característico del boom, de la literatura regionalista, costumbrista, folclórica, centrada en el paisaje y en
los tipos pintorescos. El boom, en cambio situaba las historias en un mundo más urbano y se preocupaba
tanto de la forma como de los temas ». Mario Vargas Llosa entrevistado por Leandro Pérez Miguel, «"Los
jefes" es un microcosmos del resto de mis libros», El País (Madrid), 11/08/99,
(http://www.oocities.org/paris/2102/vista04.html), consultado el 12/01/13.
Rita Gnutzmann afirma de otro lado hay « precursores » que hicieron posible el florecimiento de la novela
latinoamericana de los años 60 : « Es sobre todo en el campo formal donde se observa la madurez de la
novela con la adaptación de técnicas y recursos empleados con anterioridad por autores como Proust, Joyce,
Woolf, Faulkner y Dos Passos, a saber, los cambios del punto de vista, el multiperspectivismo, rupturas y
montajes espciales y temporales, el monólogo interior y la inclusión de técnicas cinematográficas en el
relato ». Rita Gnutzmann, Como leer a Vargas Llosa, Gijón : Júcar, 1992, p. 39.

11
literaria en los años previos a la dictadura y durante la misma.

2. El impacto de la dictadura sobre el libro y la industria editorial en

Chile, los escritores chilenos y los talleres literarios como viveros antes

de la Nueva Narrativa

La represión que siguió al golpe de estado del 11 de setiembre de 1973 tuvo un


impacto considerable en el campo literario, provocando el desmantelamiento de los sistemas
de producción, difusión y consagración simbólica literaria. El acontecimiento más
representativo de la puesta en marcha de una destrucción sistemática del gobierno de Salvador
Allende fue el bombardeo del Palacio de la Moneda. Además de todos los daños físicos y
morales causados, la dictadura puso un especial empeño en destruir todo símbolo que hiciera
o pareciera hacer alusión al gobierno de Salvador Allende. El sector intelectual fue, como en
toda dictadura, profundamente afectado. Bajo la consigna de luchar contra el marxismo y en
vista del « estado de emergencia » decretado en 1973, la mayor parte de editoriales y redes de
distribución fueron desmantelados. Los locales de la editorial Quimantú13, emblema cultural
de la Unidad Popular, fueron intervenidos14 y sus existencias fueron quemadas. Se
desarticularon sus redes de distribución y los poseedores de libros provenientes de dicha
editorial fueron perseguidos15 y víctimas de amenazas. Poco después se rebautizó la editorial
con el nombre de Gabriela Mistral y se la puso al servicio de la propaganda. Otras editoriales
corrieron suerte semejante y las librerías y bibliotecas tanto públicas como privadas fueron
desvalijadas. Como si fuera poco se sometieron a la censura las importaciones de libros 16 y se

13 En febrero de 1971 nació la editorial estatal Quimantú como resultado de la compra de los activos de Zig-
Zag, la empresa editorial más importante de la época que se encontraba en estado de quiebra. Los objetivos
de Quimantú fueron principalmente dos : hacer del libro un bien accesible a todos los chilenos gracias a una
política de producción, distribución y tiraje que reducía los costos y los precios de los libros . En segundo
lugar, presentar el libro como « emancipador de conciencias » del « nuevo Chile » que auguraba Salvador
Allende. La editorial, tenía por lo tanto además de los objetivos planteados, una misión de especial
importancia : difundir la cultura y crear una cultura de masa privilegiando la transformación de conciencias
con el fin de consolidar la sociedad socialista en formación. (http://www.memoriachilena.cl/temas/index.asp?
id_ut=editoranacionalquimantu), para ampliar esta información ver el artículo de Solène Bergot, Quimantú
Une maison d’édition d’État durant l’Unité Populaire chilienne (1970-1973), 07/03/2005(http://ipr.univ-
paris1.fr/spip.php?article257), sitios consultados el 27/01/13.
14 « Tras el golpe de estado del 11 de septiembre de 1973, Quimantú fue cerrada por las nuevas autoridades y
sus dependencias fueron intervenidas por efectivos militares. », « Sólo progresa aquel que sabe », Editorial
Nacional Quimantú, presentación (http://www.memoriachilena.cl/TEMAS/index.asp?
id_ut=editoranacionalquimantu), consultado el 16/05/13.
15 Bernardo Surbecaseaux, Historia del libro en Chile, Santiago de Chile : LOM, 2010, pp. 157-158.
16 Por ejemplo las novelas de Gabriel García Márquez, Jorge Edwards, y Mario Vargas Llosa entre otros, fueron
vetadas por considerar que sus autores eran simpatizantes de la Unidad Popular,
(http://www.archivovicaria.cl/archivos/VS4cd02d2a13bc5_02112010_1224pm.pdf) y

12
persiguió detuvo y torturó a numerosos intelectuales. Escritores como Antonio Skármeta
(1940), Poli Délano (1936), Fernando Jerez (1937), Ariel Dorfman (1942), optaron por el
exilio pero continuaron produciendo en señal de resistencia al contexto político.

La narrativa que se publicó en Chile luego del golpe de estado se insertó en un espacio
peculiar, producto del debilitamiento de la red cultural que hasta 1973 sustentaba la
producción y recepción de textos literarios. A comienzos de los 80' se empieza a manifestar el
inicio de la actividad de escritura con un objetivo específico : decir por fin lo que no se había
podido decir. Este proceso tuvo lugar en diferentes entornos. Los hubo los de posturas más o
menos militantes que fueron publicados por editoriales pequeñas y revistas17 artesanales de
circulación restringida. Surgieron también talleres que se convirtieron en los centros de
producción por excelencia de la narrativa de los 80'. El mediático éxito alcanzado por un
grupo pequeño de autores provenientes principalmente del taller de José Donoso (Alberto
Fuguet, Gonzalo Contreras y otros) consiguió que el fenómeno de la Nueva Narrativa se
concentre en ellos de manera casi exclusiva. En efecto, los éxitos de ventas y la publicidad
avasalladores que rodearon a los que publicaron bajo el sello de Biblioteca del Sur, impidieron
tener un conocimiento más completo de la producción literaria de esos años 18. Novelistas y
profesores como Jorge Marcelo Vargas, Soledad Bianchi, y otros trataron de hacer
clasificaciones más objetivas19 de los escritores que comenzaron a publicar en otros círculos, a
veces basándose en sus edades o bien considerando si los escritores eran niños o adultos en
1973. Pese a estos intentos corrían el riesgo de quedar afuera los autores que habían estado
(http://www.memoriachilena.cl/TEMAS/dest.asp?id=letrasprohibidasnovelas), consultados el 25/01/13.
17 Este medio de difusión cultural fue utilizado principalmente por las generaciones del 70 y del 80. Las revistas
que circulaban eran Obsidiana, El gato con botas, La castaña, Araucaria, Hoja por ojo, Simpson y Siete
entre otras. Se trataba de autoediciones artesanales con un tiraje mínimo, destinadas a venderse o regalarse
entre los mismos intelectuales que las producían o a un público interesado pero toda esta distribución era
manejada con la máxima cautela. Posteriormente los textos de las revistas fueron recopilados en ediciones
rústicas como Encuento (1984), Contando el cuento (1986), Cruzando la cordillera (1986), Andar con
cuentos (1992), Cuentos chilenos contemporáneos (sin fecha), y Muestra de literatura chilena (1992). Ana
María del Río,“Literatura chilena: generación de los ochenta Detonantes y rasgos generacionales”, Karl
Kohut, José Morales Saravia (eds), Literatura chilena hoy, Madrid: Iberoamericana, 2002, p. 207.
18 Una muestra de la inquietud por saber, dejar en claro quienes eran, cuando empezaron y cómo trabajaron
tanto los escritores que publicaron en Planeta como los que no durante la década de los ochenta fue el
seminario convocado por el diario La Epoca. Las ponencias de los participantes (escritores, editores y
críticos que tuvieron algún rol en ese periodo) se recogieron y publicaron en el libro Nueva narrativa chilena,
edición de Carlos Olivares, Santiago : LOM, 1997
19 Respecto a este tema el comentario de Sonia Gonzáles expresa la dificultad en clasificar a los escritores que
pudieron publicar a partir de 1980 : « La primera pregunta que surge ante la convocatoria a reflexionar acerca
del fenómeno de la llamada Nueva Narrativa es ¿resulta posible intentar una precisión del referido
concepto(...) abordarlo con la intención de fijar sus límites, la naturaleza del mismo, el inventario de sus
exponentes y de sus probables catagorías, tales como-por intentar alguna- « post golpe », « del roneo », « de
los ochenta »?, (…) ¿De qué sirve, en otras palabras , señalar quiénes son (…) ?La verdad es que la llamada
Nueva Narrativa es multifacética, diversa, dispersa... »Sonia Gonzáles, « Del roneo al mercado editorial (a
pesar de todo...) Narradores chilenos de fin de siglo » , Carlos Olivares (editor), Nueva narrativa chilena,
Santiago: LOM, 1997, pp. 171-172.

13
escribiendo desde el exilio o aquellos cuyas propuestas eran demasiado distintas a las de
algún grupo determinado. No obstante, creemos importante tener una idea al menos general
de quienes eran estos escritores pues todos ellos fueron profundamente afectados por el golpe
militar de 1973 y esto se leería en sus expresiones individuales. Siguiendo a Ana María del
Río20 que se basa a su vez en clasificación de Cedomil Goic 21, vemos que Del Río reconoce
cuatro grupos generacionales:

La « generación »22 del 50, o grupo de escritores que comienza a escribir a mediados
de siglo está llena de singularidades, entre ellas se destaca la narrativa de José Donoso, Jorge
Edwards, Enrique Lafourcade, Marta Blanco, Mercedes Valdivieso, etc. Es difícil resumir en
pocas palabras las características de estos escritores, aunque se pueden señalar algunos rasgos
sobresalientes como la voluntad de combatir el realismo social vigente con nociones
emergentes de literatura comprometida, un distanciamiento de la representación tradicional de
la realidad a favor de la ilusión, la apariencia, lo fantástico y un escepticismo con respecto a
las posibilidades del conocimiento. Algunos de ellos, proponen representaciones con un estilo
cercano al neobarroco. El texto parece conformarse en función de varias espirales que como
volutas o caracolas de una escultura proponen varias facetas o entradas para llegar a dar un
sentido oculto o difícil de discernir; el discurso sensato, grave, determinante, parece
desplazarse hacia formas lúdicas, en particular con el uso del humor negro y la ironía, con lo
que parece duplicarse, en ecos disformes la representación que se multiplica en dispersiones y
fragmentarismo.

La generación novísima (este nombre fue dado por José Donoso) es la de Antonio
Skármeta, Claudio Giaconi, Fernando Jerez, Ariel Dorfman, Poli Délano, Cristián Huneeus,

20 Ana María del Río, « Literatura chilena: generación de los ochenta Detonantes y rasgos principales », Karl
Kohut, José Morales Saravia (eds), Literatura chilena hoy, op. cit. pp. 210-215.
21 Cedomil Goic, La novela chilena: los mitos degradados, Santiago de Chile: Editorial Universitaria,1968.
22 El término « generación » para hacer una taxonomía de los diferentes escritores chilenos que publicaron a
partir de los años cincuenta no es tal vez el mejor y de hecho resulta complicado pretender hacer
clasificaciones cuando sabemos que algunos escritores pueden haber nacido el mismo años pero sus
producciones pueden ser radicalmente distintas. Sin embargo la preocupación por hacer un registro de los
autores que escribieron antes de la dictadura, durante y después de la misma parece ser casi un deber de
memoria. Se trata de intentar no olvidar a nadie y de conocer la naturaleza de lo que escribían. Aclaramos
también que el término « generación » es usado indistintamente por muchos de los escritores y teóricos
chilenos que hemos consultado. Las siguientes frases de Antonio Avaria son una clara muestra de la
incomodidad y problemas que motiva el hecho de querer clasificar escritores, Avaria da además su definición
de lo que define a una generación: « Sobre la denominación Nueva Narrativa, no nos hagamos mala sangre
(…) Aceptemos los 19 nombres señalados en la convocatoria de La Epoca (…) y comprobemos que se trata
de autores nacidos alrededor y después del año 50 (…) Reconozcamos, asímismo, que estas obras coexisten
con las de algunos viejitos que no pueden pasar inadvertidos, pues sus novelas también son interesantes (…).
Si consideramos un factor que hace a una generación, no cabe duda que tienen en común el impacto histórico
(...) », Antonio Avaria, « Nueva narrativa chilena », Carlos Olivares (editor), Nueva narrativa chilena, op cit.
p. 61.

14
Mauricio Wacquez y otros. Esta generación se aleja del los elementos confrontacionales del
realismo socialista y asumen la novela como la deconstrucción del género, conjugando en ella
técnicas lúdicas, reflejos especulares, la dispersión del yo. La escritura de Borges tiene una
gran influencia en esta generación pero subvirtiendo la perspectiva del agnóstico bonaerense:
la ficción es una rama de la ciencia y la política una forma de la ciencia ficción. La trama de
la novela articula los dilemas y tareas de esta pareja expulsada de la historia y forzada a
rescatar los principios elementales que puedan dar sentido a la búsqueda de un nuevo reino en
este mundo. Estos escritores se basan en la metáfora de un sueño no deseado, anti-utopia,
estas novelas comienzan donde se clausuran dos mitos posmodernistas: la abolición de la
naturaleza y el fin de la Historia.

La generación de los 80, o generación del 73, o generación post golpe, o NN (por no
name), o marginal. Este grupo compuesto por gente más joven comienza a hacerse escuchar a
mediados de 1976 por medio de actividades literarias marginales. Lo hacían en diversos
ambientes algunos creados por ellos como la Agrupación Cultural Universitaria (ACU), la
Unión de Escritores Jóvenes (UEJ), o la Sociedad de Escritores de Chile (SEC). Entre los
representantes de esta generación figuran Ricardo Wilson, Armando Rubio, Gregory Cohen,
Bárbara Délano, Leonora Vicuña, Ramón Díaz Eterovic, Ana María del Río además de
muchos otros. En esta generación se nota un cambio abrupto en relación a sus antecesores. El
hecho que lo motiva es el golpe militar que impone la censura y la línea lúdica y el ámbito
crítico que se estaban estableciendo se interrumpen. La mayoría de estos escritores era casi
adolescente cuando se produce el golpe militar y pasaron su juventud en un país caracterizado
por el miedo y la censura, la persecusión y el crimen organizado como arma política. Todo
esto configura una atmósfera de pesimismo, asfixia y desarraigo que será trasladada a sus
cuentos. La voz desde el exilio (por el que optan muchos) tiende más a la denuncia y
representa un escollo para esta generación. En Chile el golpe de 1973 lleva a que el discurso
expresivo se haga mesurado, inaudible casi, autoamordazado como signo del poder de la
dictadura. Se describe a esta generación como « rupturista porque no tuvo pasado y careció de
un futuro que enfrentar »23. Uno de los rasgos generacionales de estos escritores es la
multiplicación de personajes perdedores y caídos : obreros, sin trabajo, personajes
melancólicos, dementes, derrotados, torturados, retrasados mentales, todo un despliegue de
seres frustrados y desesperanzados24. El tiempo de los textos se presenta abrumado de

23 Camilo Marks 1992, 7. citado por Ana María del Río, Ibid, p. 211.
24 Novelas que ilustran esta pesadumbre son: La revuelta de Sonia Montecino (1988), donde la protagonista es
una madre soltera, Para que no me olvides de Marcela Serrano (1993), que es el relato de una niña muda que
se autorrecluye en una casa de campo o Vidas Ejemplares de Sergio Gómez (1994), sobre una generación

15
incertidumbre como consecuencia de la represión ejercida por las estructuras de poder. El
lenguaje de estos textos se dirige directamente al mundo dando prioridad a los hechos antes
que a los personajes que no son de gran complejidad (la gran excepción en términos de
vanguardia experimental es Diamela Eltit con Lumpérica (1983)). Esta mímesis presenta una
realidad dislocada en el tiempo, el relato se hace en varias voces, se hacen proyectos de
rebelión interna y de búsqueda desesperada de la libertad a traves de símbolos : tumbas, fosos,
piedra, muertos, fosos, etc. Todos estos se alzan como crítica opuesta al legado reciente.
Se impone el deseo de denunciar la represión burlando la censura y el silencio, de
poder comunicar afuera del país lo que estaba pasando dentro. De estas necesidades nacen los
talleres literarios como una actividad marginal en los que el común denominador es un trabajo
de la metáfora alusiva como único recurso capaz de traspasar las fronteras escapando a la
censura. Patricia Espinoza25 describe los talleres como agrupaciones no institucionales, o no
oficiales, tenían un número reducido de participantes y poseían estructuras flexibles. La
prohibición de reunirse en público hacía de los talleres lugares expuestos al peligro, a pesar de
esto tienen una alta concurrencia (al principio sobre todo femenina). Los pioneros en la
dirección de talleres son autores de la generación del 50 y del 70 como Cristián Huneeus,
Enrique Lafourcade, José Donoso y otros. Ana María del Río 26 recuerda que luego surgirían
los talleres femeninos dirigidos por escritoras de la generación de los 80 como Pía Barros,
Agata Gligo, Mercedes Valdivieso, etc. En estos talleres se produce una efervescencia creativa
y colectiva que contradice la afirmación del « apagón cultural » de esos años. Se hacen
circular en papel artesanal, cuentos cortos, poemas y diversos textos escritos en prosa, este
modo de trabajar se vuelve así, un medio editorial rudimentario y clandestino. Posteriormente,
con la implantación de editoriales extranjeras se empezarían a reemplazar estas actividades de
funcionamiento discreto que otorgaron casi la única posibilidad de transmitir y compartir
ideas, técnicas y la herencia literaria de generaciones anteriores. A su manera los talleres
fueron las incubadoras de la intelectualidad literaria que publicaría después.
La lenta reconstrucción del campo literario luego de la dictadura puso en evidencia las
relaciones críticas entre este y el campo de poder la condición de producción de obras en su
dimensión material y simbólica.
A partir del levantamiento de la censura en 1983 se nota un evidente aumento de
publicaciones literarias. En este clima de apertura el campo literario se iría recomponiendo

que nació muerta.


25 Patricia Espinoza, « Narrativa chilena hoy », Carlos Olivares (editor), Nueva narrativa chilena, op cit p. 69.
26 Ana María del Río, « Literatura chilena: generación de los ochenta Detonantes y rasgos principales », Karl
Kohut, José Morales Saravia (eds), Literatura chilena hoy, op. cit. p. 218.

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progresivamente a la par que los partidos de oposición se irían fortaleciendo. Se vislumbran
entonces principalmente dos grupos de novelistas que si no están tan distanciados por las
edades, son opuestos en sus concepciones ideológicas y sus posicionamientos dentro del
campo literario. Se trata de los de la generación de los 80, o generación del 73, o generación
post golpe, o NN y los más jóvenes que ellos a quienes Del Río 27 considera con reservas como
una última generación: la de los 90 o los muy jóvenes precisamente por tratarse de escritores
muy recientes pero todos habiendo sido asiduos participantes de talleres. Entre ellos Sergio
Gómez, Andrea Maturana, Alberto Fuguet y René Arcos. Estos autores recurren a instancias
expresivas y narrativas novedosas traídos de artículos en la prensa y programas radiales. Las
diferencias entre los muy jóvenes y los anteriores radican en sus concepciones particulares de
la literatura y el quehacer literario. Por un lado, los NN o generación del 73 están fuertemente
vinculados a la cultura política, al espíritu de grupo, a la disidencia política, al carácter
ideológico cultural de la actividad literaria. Los del 90 están vinculados a la cultura de
mercado y se caracterizan por un espíritu individualista que se aprecia en su
profesionalización de la escritura. Estas tomas de posiciones dentro del campo litererario
como lo explica Bourdieu, están representadas por la dicotomía entre la literatura como arte
« puro » elaborado para un público selecto (escritores, editores, profesores y estudiantes
universitarios) y la literatura para un público masivo :

(...)le champ littéraire tend à s'organiser selon deux principes de différentiation


indépendants et hiérarchisés: l'opposition principale, entre la production pure,
destinée à un marché restreint aux producteurs, et la grande production, orientée
vers la satisfaction des attentes du grand public (...) 28

Esta diferencia de tendencias y actitudes determinará que, con el fin de la dictadura y


el advenimiento de la transición, no todos los escritores lleguen a aprovechar por igual las
ventajas que suponía la instalación de un sistema democrático. En efecto, los escritores más
jóvenes al contrario de sus antecesores tuvieron el camino más allanado para publicar sus
textos y difundirlos. Pero ¿a qué respondían estas diferencias de posibilidades ? la economía
de mercado neoliberal y las políticas editoriales para forjar la idea de un país nuevo en la
identidad colectiva del público chileno tendrían una influencia determinante en la selección de
los que sí tenían cabida y los que no.
Seguidamente, teniendo en cuenta que nuestra investigación tiene como tema

27 Ibid, p. 206.
28 Pierre Bourdieu, Les régles de l'art. Genèse et structure du champ littéraire, op. cit., p. 201.

17
fundamental la recepción que han recibido las obras de Fuguet nos interesaremos en conocer
cómo funcionaba la crítica literaria en Chile en la década anterior a la dictadura. Las
transformaciones que experimentó durante el autoritarismo militar nos ayudarán a
comprender las posteriores reacciones del público lector y la crítica literaria durante la
transición democrática.

3. La crítica literaria en Chile antes, durante y después de Pinochet

Bernardo Surbecaseaux29 sostiene que la crítica es una actividad múltiple y que las
condiciones de su ejercicio no obedecen sólo a la voluntad de los críticos sino que se
enmarcan en las características del espacio cultural, en las condiciones de trabajo de todos los
actores del espacio cultural y en el aparato de circulación de la cultura. A pesar de tener una
especificidad no es impermeable a las fluctuaciones ideológicas, se inserta por lo tanto en un
contexto cultural e institucional. Por estas razones, declara Surbecaseaux, los cambios
operados en la crítica en Chile durante la dictadura no se deben solamente a la atomización de
las universidades o a la salida del país de muchos intelectuales sino a la instalación de un
modelo autoritario que excluye y recompone los espacios culturales de antes de 1973.
Efectivamente, durante los años 60 a 70, se observó en Chile una efervescente actividad en la
crítica literaria que se abrió a un pluralismo de ideas y pensamientos distintos y a veces
contrarios pero que tenía el propósito de constituirse en una disciplina sistemática. En este
proceso podían distinguirse dos etapas : una donde había un predominio de las corrientes que
privilegian el texto como único horizonte legítimo de la crítica, admitiendo aproximaciones
formalistas y fenomenológicas. En la segunda etapa comenzaron a brotar corrientes afines a
una comprensión del contexto que analizaban las obras como signos de la sociedad y de la
historia en sus cambios constantes. Además se empezó a notar un esfuerzo por adecuar a la
situación chilena y latinoamericana puntos de vista pensados para otras realidades. Pero no es
por ello que se puede hablar de un movimiento unificado sino de acontecimientos externos a
la literatura que van condicionando la superposición de unas etapas sobre otras. De manera
paralela, hechos como la Revolución Cubana y la llegada del boom de la novela
latinoamericana fueron relegando la literatura europea favoreciendo el estudio de la narrativa
literaria del continente sin negar un lugar para la diversidad intelectual.
Entre los años 1970 y 1973 la participación de los críticos sobrepasa los ámbitos

29 Bernardo Surbecaseaux, « Transformaciones de la crítica literaria en Chile : 1960-1982, Cuadernos de


CENECA, Santiago de Chile : CENECA, 1982, p. 277.

18
universitarios ya que llegan a ocupar puestos importantes en el aparato cultural instituido por
el gobierno de Allende. Nelson Osorio, por ejemplo, dirige la serie sobre teoría literaria de
Ediciones Universitarias de Valparaiso, Jaime Concha y Alfonso Calderón participan en el
comité de selección de Quimantú, que gracias a sus formas de distribución y edición alcanzó
tirajes nunca antes vistos en Chile. Evidentemente, la cooperación y participación de estos
intelectuales debe ser vinculada a un proyecto cultural deseoso de promover la cultura y
libertad dentro de un marco político determinado. Sin embargo estas medidas también
posibilitaron la existencia de editoriales cuyos fines no eran de carácter lucrativo, sino más
bien hacer un aporte al desarrollo de la cultura chilena dentro de una concepción democrática
y latinoamericana.
Varios de los críticos respaldados por el gobierno allendista, tienen además sus propias
tribunas desde medios masivos : Luis Iñigo Madrigal, escribe para La Nación, Alfonso
Calderón en La Quinta Rueda, Antonio Skármeta y Federico Schopf en Ahora. Ariel Dorfman
y José Promis, dirigen y animan programas culturales en la televisión. Los críticos que
escriben para El Mercurio como Ignacio Valente y Alone, siguen practicando su oficio pero su
influencia es menor debido al reciente crecimiento de la actividad crítica. Esta crítica tiene,
por cierto, su eje en el campo universitario de donde se expanden las funciones de diversos
participantes de la acción y propagación cultural como comentaristas, reporteros culturales y
productores de textos de enseñanza de literatura. Es interesante observar que la crítica
trasciende las fronteras de la literatura como « alta cultura »y llega a interesarse en textos de
literatura popular o paraliteratura. Un buen ejemplo es el ensayo sociológico 30 de Ariel
Dorfman sobre las revistas de historietas del Pato Donald.
Todo este proceso rico en producción y en plena maduración se va asentando en un
orden cultural reivindicativo que buscaba incorporar a grupos social y económicamente
marginados. Se pretendía que dejasen de ser unicamente receptores de cultura y que se
transformaran en agentes de su propia cultura para constituir en consecuencia una identidad
nacional. La llegada de Pinochet al poder en 1973 frenaría esa actividad y en su lugar se
constantarían otros cambios como :

• Una desarticulación del fenómeno de « renovación crítica ».


• Un encapsulamiento de la crítica universitaria.
• La sustitución de una presencia cultural latinoamericana por otra predominantemente
euronorteamericana.
30 Ariel Dorfman, Armand Mattelart, Para leer al Pato Donald, Buenos Aires: Siglo XXI, 1972.

19
• Un giro de 180° en el curso del sistema crítico. El lugar del campo universitario fue
ocupado por la reseña periodista de corte publicitario.31
• La supremacía de críticos « oficiales » u « oficializados ».

Estas transformaciones, afirma Surbecaseaux32, no eran para el autoritarismo una


simple destrucción del orden anterior, sino que constituían en sí un modelo para asegurar un
nuevo orden social que asegure la subsistencia del modelo capitalista en Chile. Pero estos
amordazamientos y exclusiones no son suficientes para explicar los cambios ocurridos
durante la dictadura en la crítica. La prohibición de una apertura hacia los diversos enfoques
de la cultura y el confinamiento de posibles alternativas a instancias insignificantes o casi
invisibles fueron compensados por la creación de un espacio cultural artificial, que José
Joaquín Brunner llama « espacio público administrado »33que define un « amplio régimen de
exclusiones, y reduce las oportunidades de participación » a los agentes culturales o
comunicadores « validados ». Lo cual indica que sólo un reducido y privilegiado grupo puede
tratar ciertos temas y que estos temas están bajo control con el objetivo de presentar como
verdades universales lo que son en realidad interpretaciones acordes con la ideología del
grupo autoritario. Los agentes culturales y comunicadores validados tienen además acceso a
tópicos que están vedados a otros y cumplen también la tarea de enmascarar este control y
legitimarlo, por lo tanto su papel en el mecanismo del sistema es clave. Este fenómeno se
percibe claramente en la autoridad otorgada a partir de 1973 al diario El Mercurio34, en la
persona de José Miguel Ibañez Langlois o Ignacio Valente (su seudónimo), que siendo
sacerdote, graduado de periodismo y poseedor de dos doctorados, escribía ya para El
Mercurio. Luego de la irrupción de la dictadura, Valente se convirtió en el crítico literario
31 Ricardo Cuadros lamenta que la censura y el desmantelamiento del campo cultural produjeran la ausencia de
una crítica capaz de poner las obras recientes en manos de reseñadores competentes que fueran capaces de
estudiarlas de acuerdo a sus contextos históricos y literarios . «(...) se ha producido un estancamiento en la
narrativa chilena. Se perpetuan sin rubor algunos códigos narrativos del realismo - los más cercanos al
folletin y al cine de masas - y cualquier gesto de ruptura es desestimado por las casas editoriales que han
llegado de España a hacerse la América en estos páramos. Por su parte, el esfuerzo de las editoriales
pequeñas, por lo general de alcance sólo nacional, que se arriesgan a editar autores menos consensuales - me
refiero en especial a LOM, Cuarto Propio, Red Internacional del Libro, Dolmen-, se ve desvirtuado por la
respuesta de reseñadores que no saben o no quieren saber qué tienen ante los ojos, por un público lector
carente de referencias, cuando no por sus propios criterios de edición, a menudo erráticos”. Ricardo
Cuadros, « La narrativa chilena en los años noventa », (http://www.ricardo-
cuadros.com/html/ensayos/mcndo1996.htm), consultado el 19/02/2012.
32 Bernardo Surbecaseaux, « Transformaciones de la crítica literaria en Chile », op. cit., p. 283.
33 José Joaquín Brunner, « El modo de dominación abierta ». FLACSO, Santiago:1980, citado por Bernardo
Surbecaseaux, Ibid. p. 287.
34 Este periódico que destaca por su tendencia derechista, conservadora y tradicionalista fue fundado en 1827
por Agustín Edwards. Siendo dueños de El Mercurio, La Segunda , Las Ultimas Noticias en Santiago y de
otros tantos diarios en provincias, el grupo Edwards disfruta casi del monopolio de la prensa escrita en Chile.
(http://www.infoamerica.org/grupos/mercurio_1.htm), consultado el 19/02/2013.

20
oficial35, con una influencia que ningún otro crítico, incluyéndolo a él mismo, tenía antes del
golpe de estado. Ignacio Valente disponía, de conocimientos en artes y letras
incuestionablemente sólidos. Surbecaseaux admite que « es un crítico con sensibilidad, bien
informado » pero su rol principal es el de agente cultural o comunicador validado.
Comprenderlo en esa función significa entender que, en cuanto administrador de esa cultura, a
él no sólo le estaban permitidos temas prohibidos36 a otros, sino que también sus prácticas
críticas participaban de las acciones para hacer invisible el control sobre los ciudadanos. Es
comprensible, así, que para muchos sus opiniones sobre el rol de la literatura en la sociedad se
hayan interpretado como las de una simple marioneta del autoritarismo militar en medio de
las condiciones represivas y desaparición del pensamiento crítico en la década de los setenta.
Años después, al regreso de la democracia y al hacer un balance de sus veinticinco años de
crítica, Ibañez Langlois se defiende minimizando sus antiguas atribuciones y aclarando que
los crímenes de la dictadura nada tenían que ver con sus responsabilidades políticas y éticas:

Todo empezó con el gobierno militar, durante el cual –por vejez, muerte, exilio,
censura o, en fin, desaparición de los demás críticos– quedé como casi el único en
estas columnas. El hecho –bien ajeno a mi voluntad– me ha valido de ser calificado a
veces de crítico oficial de ese régimen. Para mí, el asunto es sencillamente ridículo.
No percibo diferencia alguna entre mi crítica anterior, concomitante y posterior a ese
gobierno.37

Para Surbecaseaux, una reacción de este tipo, por más chocante que pueda parecer, no
es realmente contradictoria precisamente porque Valente se movía en un espacio público
artificial y administrado y siendo la máxima autoridad literaria y moral de un país no tenía
que confrontarse con nadie más que consigo mismo. En cuanto a su trabajo estrictamente
como crítico de libros no faltan reproches sobre su la rigurosidad e imparcialidad de su
método por su pertenencia al clero y a la derecha. Enrique Lihn le increpa que busque en la

35 La figura del poderoso y ambivalente José Miguel Ibañez Langlois ha inspirado la famosa novela de Roberto
Bolaño Nocturno de Chile ( Barcelona : Anagrama, 2000). En dicha obra, Sebastián Urrutia Lacroix, un
sacerdote sombrío y decrépito durante una noche en la que es aquejado de fiebre, hace un repaso de su vida.
Van desfilando así personajes simbólicos como un pintor guatemalteco que se deja morir de hambre, su
predecesor en la crítica literaria y Augusto Pinochet y su cúpula. Urrutia también recuerda las tertulias
literarias en casa de María Canales( Mariana Callejas), en las que al mismo tiempo que hablar de libros y
escribir se torturaba a los oponentes políticos. Como resulta evidente, los nombres de los personajes reales
son tan cercanos de los ficticios que no hay lugar a dudas sobre sus identidades verdaderas.
36 Ibañez Langlois también era el único profesor en Chile autorizado a dar clases de marxismo y lo hacía nada
menos que con la Junta de Gobierno. El sacerdote del Opus Dei tenía una concepción particular del
marxismo y para él la contradicción fundamental de esta ideología era : « aquella que se da entre su intención
humanista de rescatar al sujeto de la alienación, para luego por su dialéctica materialista y atea, perderlo
irremisiblemente en las fuerzas fatales de la materia » José Miguel Ibañez Langlois, El marxismo : visión
crítica, Santiago de Chile : Rialp, 1973, p. 17.
37 José Miguel Ibañez Langlois, Veinticinco años de crítica. Santiago de Chile: Zig-Zag, 1992, p.18.

21
obra literaria revelaciones de tipo religioso o teológico38 además de pasar por alto estructuras
narrativas que le impiden reconocer la especificidad del lenguaje literario y recursos como la
parodia, la ironía o la carnavalización39. Surbecaseaux deplora su lectura de El jardín de al
lado (1981) de Donoso :

La lee como un documento social fijándose en los aspectos más externos del escenario
(…)como una crónica verídica del exilio »(...) « Se trata de una lectura estereotipada,
que desconoce el carácter polivalente del texto y que omite casi por completo los
aspectos relativos al punto de vista narrativo, a la voluntad compositiva que rige la
novela y a los diversos niveles de significación que porta « la legalidad interna de la
obra ». Negando entonces sus propios principios críticos y sus preconcepciones
técnicas como exégeta, superpone a unos y otros los requerimientos del espacio
público administrado.40

En el año de publicación de esta novela, hablar de exilio era tabú del que muy pocos,
entre ellos Valente, podían hablar. Fuera del espacio administrado del que El Mercurio
formaba parte, era inconcebible, intentar otras lecturas distintas de las permitidas sólo era
posible en medios de comunicación muy reducidos. El rol de los agentes culturales validados
es pues practicar una crítica que reenvía a ellos mismos el mensaje de sus apreciaciones y
tiende a proyectar posturas de carácter ideológico y estético de las obras que comentan, de
esta manera los textos valorados sirven para ejemplificar esas posturas.
Luego de la adopción del modelo neoliberal en 1975, notamos que otro factor crucial
del sistema crítico es el mercado, no sólo como base del modelo autoritario sino como uno de
sus principales instrumentos de regulación social y cultural. El concepto liberador e
iluminador del libro dará paso a la idea de un bien material y de valor ante todo comercial. Es
en esta nueva óptica que la rama periodística publicitaria, incluida en el aparato crítico, irá
adquiriendo una importancia cada vez mayor. Las reseñas, comentarios, referencias e
información sobre la actividad literaria aparecen en medios masivos (la prensa, revistas) y de
manera muy liviana. La labor crítica y los críticos comienzan a ser también dependientes del
sistema. A semejanza de los periodistas, la influencia y notoriedad de los críticos literarios
comienzan a medirse según sus éxitos en el mercado, mecanismo que convierta sus trabajos
en productos de mercado y les arrebata independencia de opinión. En resumen las alteraciones
que experimentó la crítica se verían condicionadas por :
38 Enrique Lihn entrevistado por Enrique Wenger para Seminario de Título U.de C., 21 de abril de 1988.
Publicada por la Revista Cauce Cultural, nr 59, 1988, Chillán.
(http://hem.spray.se/harold.durand/global/lihn.html), consultado el 23/02/2013.
39 Enrique Lihn, « Sobre el antiestructuralismo de J.M. Ibañez Langlois », Santiago de Chile : Ediciones del
Camaleón, 1983, p. 488.
40 Bernardo Surbecaseaux, « Transformaciones de la crítica literaria en Chile », op. cit., pp. 288-289.

22
• La exclusión cultural, por los efectos en la crítica universitaria.
• La puesta en marcha de un espacio público administrado
• El incremento de la mercantilización de las actividades artísticas y comunicativas.

Todos estos procesos explicarían la existencia de una crítica desigual, por un lado
oficial y manipuladora y por otro, debido a su dependencia del mercado, publicitaria, empírica
e institucionalmente aislada.
Es revelador notar que este sistema de crítica se mantuvo vigente durante los años de
la transición democrática y es aún fuente de incertidumbre en algunos críticos que tratan de
valorar el estado actual de la crítica y lo que se lee en Chile41.

II. Otros tiempos, otras economías y otras tendencias culturales:

1. Chile, de dictadura tercermundista a « tigre de América del Sur »

En la década de los 80' la crisis económica mundial contribuyó al debilitamiento de las


dictaduras en América del Sur. La salida de estas dictaduras propició la adopción de modelos
económicos capitalistas y neoliberales en varios países latinoamericanos.

Chile fue, según Luis E. Cárcamo Huechante 42, un caso excepcional porque ninguna
otra sociedad de lo que se llamaba el « tercer mundo », experimentó de manera tan rápida el
abandono de un modelo económico donde el estado es el benefactor a la incorporación de la
economía de libre mercado. Esta adopción precoz y brusca de un modelo económico liberal 43
en un país de Latinoamérica fue una suerte de experimento audaz que funcionó 44 y este éxito

41 « En una cultura modelada por el mercado y el sentido del espectáculo, toda actividad que requiere de una
actitud fuera de los tiempos, de los hábitos, de la sociabilidad, del ánimo y espíritu propios del espectáculo,
tiene una menor demanda. Me causa cierta preocupación esta hegemonía de una cultura centrada en la
entretención, la rapidez, la sustitución de sus objetos, la preeminencia del valor de cambio, los ritmos,
tiempos y formas pasivas de recepción y consumo querecontrastan con la actitud reflexiva que requiere la
actividad de la lectura. », Raquel Olea, « Los espacios de la crítica literaria en Chile hoy en día », 22/09/10, (
http://www.letrasenlinea.cl/?p=1109), consultado el 25/02/13.
42 Luis E.Cárcamo Huechante, Tramas del mercado: imaginación económica, cultura pública y literatura en
el Chile de fines del siglo veinte, Santiago de Chile : Cuarto propio, 2007, p. 17-18
43 Esto ocurrió casi antes de hacerse en la Inglaterra de Margareth Thacher y en los Estados Unidos de Ronald
Reagan.
44 Este éxito es relativo y cuestionable para políticos y economistas que aseguran que las reformas hicieron a
los pobres más pobres y a los ricos más ricos. El siguiente texto de la universidad de Chile niega el sonado
éxito de este modelo : « Respecto de la llamada bonanza económica del régimen militar, todas las estadísticas
muestran que desde septiembre 1973 hasta 1976 Chile sufrió una recesión ecónomica que remontó

23
fue utilizado en los lemas45 diseñados por el gobierno para alentar a la población al
crecimiento. Este proceso fue fruto de un « ajuste estructural », es decir el programa
económico que llevaron a cabo la élite militar de Pinochet y los Chicago Boys, pero Cárcamo
Huechante sostiene que el libre mercado fue impuesto también por medio de un discurso
cultural que gracias a una serie de intervenciones retóricas e imaginarias terminarían por
reconfigurar la cultura pública chilena bajo la tutela del mercado.

En este sentido la intervención de la Concertación de Partidos por la Democracia 46,


jugó un rol clave pues en su Programa de Gobierno prometía un « compromiso simultáneo
con el crecimiento y la justicia social » y al mismo tiempo aseguraba que « el mercado es
insustituible para articular las preferencias de los consumidores ». De este modo el paso de la
dictadura a la democracia se garantizaba mediante un espacio material y simbólico: la nación-
mercado. En esta comunidad imaginada según los conceptos de Anderson47, se vivía en un
panorama de marcas, diseño y márketing. La economía abierta dió paso así a una abrumadora
apertura al capital transnacional que debilitaba cualquier vínculo firme entre territorio y
referente, simultáneamente se estableció una estrecha relación entre el sistema del mercado
global y el sistema mediático y/o tecnológico contemporáneo. Cárcamo Huechante dice
también:

En el caso chileno, la oleada neomodernizadora se acoplará con un consumo masivo


de la cultura audiovisual a partir de inicios de los ochenta, básicamente con el auge de

transitoriamente en 1977 hasta caer en la conocida crisis financiera de 1981-82, que ha sido considerada por
los economistas, que están analizando la crisis de 1998-99, como la peor de las recesiones chilenas de las
décadas de 1980 y 1990. En síntesis, la tan magnificada bonanza económica de 17 años del régimen militar
se reduce a solo un lustro: de 1985 a 1990. »
( http://mazinger.sisib.uchile.cl/repositorio/lb/filosofia_y_humanidades/vitale/obras/sys/f.pdf). Consultado el
25/01/13.
45 « Hoy vamos bien, mañana mejor » era el estribillo de una propaganda de la dictadura a comienzos de los
80'. Extraído de un artículo titulado “Hoy vamos bien, mañana mejor”de Patricio Navia publicado en el
diario La Tercera, sábado 19 de abril de 2003.
(https://files.nyu.edu/pdn200/public/LaTercera/LT20030419.htm). Consultado el 10/10/12.
46 La concertación de partidos por la democracia fue constituida el 2 de enero de 1988, en ese momento se
llamó “Concertación de partidos por el NO”, y se estableció con 16 partidos y agrupaciones políticas
opositoras al régimen militar imperante en el país desde 1973. Participaron en ella elementos demócrata
cristianos, radicales, socialistas, socialdemócratas, liberales, sectores de la izquierda cristiana, humanistas.
Esta coalición político-electoral tuvo como fin último derrotar a la dictadura encabezada por Augusto
Pinochet en el plebiscito que se desarrollaría el 5 de octubre de aquel año.
(http://historiapolitica.bcn.cl/partidos_politicos/wiki/Concertaci%C3%B3n_de_Partidos_por_la_Democracia)
. Consultado el 10/10/12.
47 Para Benedict Anderson una nación es una comunidad política imaginada por sus habitantes. En este proceso
de construcción nacional las mitologías y mitos de origen nacionales serían según su teoría narrativas
inventadas y no reales. Anderson postula también que las naciones y el nacionalismo son productos de la
modernidad y han sido creados como medios para fines políticos y económicos
(http://www.nationalismproject.org/what/anderson.htm), consultado el 02/01/13.

24
la televisión en los más variados estratos sociales y económicos de la sociedad. 48

Y las palabras de Alberto Fuguet sobre la transición de su país en una entrevista,


parecen corroborar las afirmaciones de Cárcamo Huechante:

(...)lo que ha pasado es que Chile ha crecido muy rápido, en una adolescencia freak, a
nivel económico y con cambios sociales, que hacen difícil distinguir a las clases
sociales a nivel epidérmico. En el país hay dos placas tectónicas, el viejo Chile y el
nuevo Chile, que se friccionan entre sí. El viejo Chile se escandaliza demasiado por lo
mediático y choca con el país nuevo, que se entregó demasiado a los medios...Aquí la
verdadera transición no fue de dictadura a democracia – todavía hay senadores
designados – sino el cambio de moral, de antigüedad a modernidad de manera
abrupta,de paradigmas estéticos y psicológicos, de ser una sociedad agraria y
manejada por unos pocos a otra más compleja, con la contradicción de que en ella
viven el primer y el tercer mundo. Recién ahora está apareciendo en España la
presencia norteamericana que nosotros tenemos hace tiempo. Mi generación creció
viendo MTV (...)49

Fuguet hace, sin embargo la salvedad de decir que los cambios no homogeneizaron la
sociedad, al contrario, los cambios se dieron en la mentalidad de una parte de la población
chilena, como si la otra se hubiera negado a adoptar las novedades y se aferrara al pasado y
sus tradiciones. La adopción sin reservas de la globalización y de todo lo que traía consigo:
más libertades y productos culturales de todo tipo parece haber provocado una especie de
sisma entre el nuevo y el viejo Chile según Fuguet.

Pero en Chile ocurre una fusión de la lógica capitalista con la existencia de los
mercados, la población asiste al desmantelamiento de las políticas del estado benefactor y al
progresivo asentamiento de una economía material y discursiva que se manifiesta en la
aparición de los supermercados e hipermercados que ofrecían la novedad de exhibir un
espectacular despliegue de objetos hasta entonces desconocido. Ingresar al supermercado
equivalía a ingresar a una atmósfera donde el cliente se volvía el consumidor hipnotizado ante
la cantidad y variedad de objetos y marcas. El economista Patricio Meller sostiene que entre
1976 a 1982 las importaciones de bienes de consumo llegaron a alcanzar un 40% 50. En este
contexto de alto consumo se estableció un discurso mediático cuidadosamente planificado de
euforia y triunfalismo, que elogiaba los logros económicos de la dictadura, nacen así las

48 Luis E. Cárcamo Huechante, op.cit., p. 26.


49 Alberto Fuguet entrevistado por Manuel Delano para El País digital, 23/10/04.
(http://elpais.com/diario/2004/10/23/babelia/1098488350_850215.html), consultado el 12/11/12
50 Patricio Meller, Un siglo de economía política chilena (1890-1990), Santiago de Chile : Andrés Bello, 1996,
p. 196 .

25
expresiones del « milagro chileno », boom. Se llama a Chile « el jaguar de Sudamerica » o
« el tigre sudamericano » en abierta alusión a países con economías exitosas como Hong
Kong, Corea del Sur, Singapur y Taiwan. Se trataba de producir una imagen del país
luchadora, competitiva, civilizadora y occidental. Esta visión promocional exagerada del país
traduce una metamorfosis que va más allá de lo puramente material, surge a la vez un léxico
rico en prototipos, estereotipos y logotipos relacionados con la competitividad como hiper o
mega.

Para Cárcamo Huechante en este mercado neoliberal los objetos reemplazan a los
valores constituyéndose en valores ellos mismos pero en esta sociedad de consumo donde los
productos son continuamente reemplazables es posible también encontrar el reciclaje de lo
desechado. Ante la fatalidad de la ausencia de objetos genuinamente nuevos y originales
quedaba la opción de crear algo nuevo inspirándose en algo existente. Esta mezcla o pastiche
era adaptable, flexible y capaz de reciclar sistemas y objetos, instituciones y sujetos tanto en
lo político como en lo social, lo económico y lo estético. El mundo literario, como es de
esperarse, no quedó al margen de las transformaciones de las políticas económicas.

2. Una nuevo mercado, una nueva literatura, historia de la « nueva

literatura chilena »

En medio de la avalancha inusitada de bienes de consumo materiales y culturales, la


relación entre la literatura, las artes y el mercado tuvo que adaptarse a los vientos de cambio
de la dictadura y la posterior transición. Se llegó a una etapa en la cual confluyeron la
consolidación del libre mercado y las variadas formas de literatura. En el caso chileno la
afirmación de esta cultura global literaria llevó un tiempo porque la censura establecida
durante la dictadura impedía la libre expresión de las artes y la literatura y se hacía sentir aún
en el imaginario colectivo.

En efecto, durante los primeros años de la dictadura, la transformación llevada a cabo


por el gobierno de Pinochet fue tan radical que sus efectos fueron percibidos como una
hecatombe por los escritores. Como lo hemos señalado ya, estos cambios produjeron en ellos
el efecto de un mutismo voluntario o forzado. Una buena parte de los mayores emigró y los
más jóvenes han declarado alguna vez que sintieron una suerte de abandono. La censura tuvo
naturalmente un efecto amordazador y como resultado se publicaron muy pocas novelas.

26
La etapa liberalizadora, influenciada por la aparición del concepto del hipermercado,
vendría en la segunda mitad de los años ochenta. El levantamiento de la censura abre otras
posibilidades a los autores nóveles como la posibilidad de publicar en medios como los
suplementos de los diarios (Suplemento Zona de Contacto de El Mercurio, Revista Rock
&Pop...). Además se crearon premios y concursos nacionales para obras terminadas y
proyectos.51Es a partir de finales de los ochentas que saldrían a la venta libros que se
convertirían en bestsellers a nivel internacional como La casa de los espíritus (1982) de Isabel
Allende.

Evocando de nuevo la pugna que se había creado entre los dos grupos de autores que
esperaban con ansias poder publicar sus libros : los de la generación del 73 o NN y los de la
del 90, recordamos que mientras los primeros tenían según Ramón Díaz Eterovic citado por
Jorge Marcelo Vargas : « un proyecto de alguna manera histórico-político ; pensaba que tenía
la posibilidad de actuar en algún momento dado, y al no poder hacerlo quedó con un
sentimiento de fracaso... »52, los segundos se sentían menos comprometidos con la historia y
el pasado reciente, eran más individualistas y menos solidarios. A todo esto debemos añadir el
contexto político y de mercado que debía cumplir con la tarea de reorganizar la industria del
libro favoreciendo a los autores que se avinieran a ciertos criterios53 tales como :

• La escritura de libros que incitaran a los lectores chilenos a « leerse » o a tratar de


encontrar en las novelas de sus compatriotas las respuestas a sus interrogaciones sobre
su propia identidad, sobre todo después de la dictadura.

• La promoción de la « novedad » de esta literatura y la de sus autores, eco del Chile


« nuevo » como conjunto semántico para reforzar la situación del país en ese
momento.

• Prestarse a la puesta en marcha de un aparato de márketing agresivo. La mediatización


de los escritores incluía sus fotos en la contraportada de los libros54, la asistencia a

51 Jorge Marcelo Vargas hace un listado de los premios que aparecieron en aquellos años : Premios Revista de
Libros, Municipal de Literatura, Consejo Nacional del Libro y la Cultura, Fondo Nacional del Libro,
Concurso de cuentos de La Epoca, Revista Paula (...) « Reflexiones sobre la nueva narativa en Chile ».
Carlos Olivares (editor), Nueva narrativa chilena, op.cit., p.76.
52 Ibid p. 78.
53 La escritora Diamela Eltit ha sido reconocida y publicada con éxito de ventas pero no puede considerarse
dentro de los escritores que han profesionalizado el oficio. Eltit encarna al personaje del escritor que escribe
en nombre del « arte puro » o « el arte por el arte » según los conceptos de Bourdieu.
54 Ricardo Sabanes., editor en aquella época de Planeta, explica: "Instalamos pequeños detalles, como que la
fotografía del escritor llevara la firma del fotógrafo, que era más por darle caché que otra cosa. O que las
portadas las hiciéramos con estudios fotográficos". Antonio Díaz Olivera, ,« Genealogía de la Nueva
Narrativa », Revista Cultural Qué pasa debate,10/12/2010, (http://www.quepasa.cl/articulo/6_4733_9.html),
consultado el 31/01/13.

27
fiestas de lanzamiento de libros, presentaciones en la televisión, numerosas
entrevistas, ceremonias, etc.

• La posibilidad de insertarse en una variedad de textos para poder contentar a todos los
públicos : mujeres, jóvenes, adultos, homosexuales, lectores más exigentes. Esta
segmentación era una propuesta de márketing con el fin de consolidar la idea de un
país democrático donde todos tenían cabida.

• Producir literatura « amena » o aparentemente fácil de leer. La lectura se toma como


ocupación placentera y vista de este modo se hallaba vinculada al nivel de satisfacción
y facilidad de entretenimiento de la televisión 55. Es decir escribir libros que estimulen
la lectura como una « distracción », cuya asimilación no significara aparente esfuerzo
ni análisis56.

Alberto Fuguet, que fue convocado y participó en el encuentro de escritores sobre la


Nueva Narrativa Chilena dio muy a su estilo sin pelos en la lengua, otras las razones por las
que según él la generación NN no pudo tener el éxito comercial de los más jóvenes :

Nosotros sí, ustedes no. Por un extraño mecanismo, la Nueva Narrativa incluye a
algunos (demasiados) y deja afuera gente clave. Aunque la aldea global lleva ya una
década de unión, aquí se sigue pensando como aldea. Es un movimiento que no cree
en el fax, le teme a Federal Express, no sabe usar el correo electrónico. Skármeta está
afuera por edad y fecha de publicación. Sepúlveda, Allende y Dorfman, por ser
famosos y vivir fuera, quedan out. ¿Qué pasa con Bolaño, el mejor de todos ? ¿Y
Elena Castedo ? Gonzalo Lira, con un millón de dólares, no podrá sobornar su entrada
al club.57

Por su parte, Marco Antonio de la Parra, escritor y propulsor de la Nueva Narrativa,


expresa el clima de ansiedad por ser publicado y las adherencias implícitas que conllevaba ser
parte del mercado : « Vino la transición, la restauración de la democracia, la neodemocracia,
el transformismo social. El mercado se instaló con su confusión entre la lógica y el deseo (…)

55 El uso de la televisión como un medio eficaz para llegar a todos los ciudadanos ya había sido anticipado por
Allende. En 1971 su gobierno estatizó la empresa RCA Victor Chilena S.A. y encarga a un grupo de
ingenieros el diseño de un televisor popular de mínimo costo. La idea era que cada hogar chileno tuviese un
televisor. ¿Que motivó esta política? Allende sin duda vislumbró el poder de la televisión pero no tenía
ningún sentido montar una red nacional si no había televisores.Ya producido, el televisor Antú se vendió a
precios bajísimos y fuertemente subsidiado. Así nacía "el televisor del pueblo".
56 Oscar Ruiz Molina, califica como negativa la irrupción de la televisión para llenar el vacío que impuso la
censura y dejaron los libros, por « sus efectos de incremento de la pasividad de una cultura más oral aún ».
Oscar Ruiz Molina, « Una narrativa a pesar de », Carlos Olivares (editor), Nueva narrativa chilena, op. cit. p.
88.
57 Alberto Fuguet, « 21 notas sobre la nueva narrativa », Ibid. p. 122.

28
La venta, la vitrina, las señales derruidas del prestigio. Queríamos saber nombres de agentes
literarios, no de críticos ni de escritores de calidad superior. Creíamos en la lista de
superventas.58 ». Y a su vez se percibe una cierta nostalgia o lamento ante las ganas
irreprimibles de verse publicado pero sin que importara mucho la calidad de los textos y o el
« prestigio » como signo del arte « puro ».

La llegada de las grandes editoriales españolas como Planeta y Alfaguara señaló el


gran cambio en el mundo editorial y su relación con el mercado de masas chileno. En 1987, la
editorial Planeta lanza la colección Biblioteca del Sur, compuesta por libros escritos
únicamente por escritores chilenos59. Esta colección pasó posteriormente a tener un sello
propio, un nombre que sonaba a corriente literaria pero que era en parte una estrategia
publicitaria cuidadosamente planificada, se trataba de la llamada Nueva Narrativa Chilena.
Esta « nueva narrativa », fue imponiéndose con la puesta en circulación sistemática de autores
y libros nacionales, creando así un repertorio novedoso que creaba a su vez un mercado
nuevo de lectores. Lo paradójico del caso es que esta literatura hecha por chilenos se
produjera por editoriales extranjeras cuyo objetivo era crear un « mercado nacional ».

Pero Planeta no se limitaba a escoger y a editar los libros cuyos autores respondían a
sus criterios, también establecía los límites de la circulación de estas obras. Los autores
chilenos de la colección Biblioteca del Sur no se pusieron en circulación en los países vecinos
o España lo cual resulta extraño en una tendencia globalizada.

En agosto de 1990, poco después de la reinstalación de la democracia, Planeta publicó


Sobredosis de Alberto Fuguet, que tenía sólo 26 años. Este libro de cuentos significó, por el
momento en que se lanza y por su contenido, la llegada de una nueva época en la historia de
la literatura chilena. Según Carlos Orellana Riera 60, editor de Planeta en los años 2000, la
editorial había publicado a otros autores como Fernanado Jerez, Marco Antonio de la Parra y
a algunos exiliados como Antonio Skármeta, Felix Alegría o Poli Délano. Pero con el libro de
Fuguet salió a relucir un actor hasta ahora desapercibido en el mundo editorial: la acogida del
público. Sobredosis tuvo una aceptación inesperadamente abrumadora, los ejemplares se
vendían con una rapidez asombrosa y Fuguet fue catapultado a la fama. Para los jóvenes era
un símbolo y lo convirtieron en el escritor fetiche de su generación. Dejando de lado los temas
58 Marco Antonio de la Parra, « Sobre la dudosa existencia de la nueva narrativa », Ibid p. 168.
59 Entre los autores figuraban Roberto Ampuero, Jaime Collyer, Gonzalo Contreras, Diamela Eltit, Arturo
Fontaine, Sergio Gómez y Alberto Fuguet. Varios de ellos (de manera evidente Gonzalo Contreras) tiempo
después buscarán desmarcarse de esta agrupación por la connotación altamente comercial que adquirió el
haber sido publicado en dicha colección.
60 Carlos Orellana Riera, « ¿Nueva narrativa o narrativa chilena actual? », Carlos Olivares (editor), Nueva
narrativa chilena, op. cit. p.47.

29
de los que trataban los cuentos y los aportes formales de Fuguet, lo verdaderamente nuevo de
la puesta en circulación de este libro era la recepción pública. Luego de años de sequía
literaria y por lo tanto sin gran entusiasmo por parte de los lectores, los chilenos leían por fin
libros escritos por chilenos.

Otro hecho que marca un hito es que en 1991 se registran en las listas de ventas
Nosotras que nos queremos tanto (1991) de Marcela Serrano, Mala onda de Alberto Fuguet
(1991) y La ciudad anterior (1991) de Gonzalo Contreras, como las novelas más leídas del
verano. Era la primera vez que literatura hecha en Chile y por chilenos alcanzaba esos lugares.
Como lo hemos visto, la segmentación de públicos prevista por las editoriales era una de las
estrategias del márketing. Así, la literatura de Marcela Serrano, que usaba un lenguaje simple
y directo pero deudor del viejo realismo de décadas pasadas se dirigía a un público femenino.
La ciudad anterior de Contreras y de la que José Donoso destacó « su tono muy
contemporáneo, de escritura inteligente y desgarrada que traza personajes y lugares que por su
desolación intrigan, conmueven y convencen »61, se destinó a un público adulto
intelectualmente más exigente. Mala onda de Fuguet, que cuenta en un estilo coloquial y de
fácil lectura las viscisitudes de la vida de un jovencito de clase media alta, iba orientada a
captar un público joven.

Rodrigo Cánovas aporta otra perspectiva62 sobre la producción novelística chilena de


escritores nacidos entre 1950 y 1964, que él prefiere no llamar Nueva Narrativa Chilena para
no confundirla con una nomenclatura que a menudo tiene una connotación comercial. Para
este teórico, la voz de la novela chilena de esa época es la voz de un huérfano privado de
contenido que muestra sus carencias fruto de la dictatura. Es por eso que se explica la
sucesión de personajes abandonados, jóvenes sin ilusiones. Estos personajes expresan el
resentimiento debido al fracaso de las utopías, la derrota, el abandono. En Santiago Cero
(1989) Carlos Franz narra la historia de un grupo de universitarios que tienen como punto de
encuentro favorito la mesa del café de su facultad que está bajo un afiche del castillo
Neuschwanstein de Baviera. Sentados a la mesa los jóvenes se dedican a leer las cartas que les
envía un amigo que pudo irse de viaje fuera de Chile. Esta lectura debajo un afiche de un
castillo de cuento de hadas representa sus propias ansias de libertad fuera de un Santiago que
los mantiene aprisionados. El castillo de ensueño, evoca lo inalcanzable. Las cartas, lo que
cuentan y las imágenes que provocan los mantienen en un estado nebuloso, añorando un
61 José Donoso, citado por Guillermo Gotschlich en « La ciudad anterior de Gonzalo Contreras: metáfora del
desencanto », en Albricia:la novela chilena de fin de siglo, Santiago de Chile : Cuarto Propio, 2000, p. 110
62 Rodrigo Cánovas, « La novela de la orfandad », Carlos Olivares (editor), Nueva narrativa chilena, op. cit. p.
21.

30
pasado y sin poder proyectarse en un futuro. Cánovas cita un fragmento de la novela, donde
uno de los personajes expresa estos sentimientos:

Llegamos tarde, cuando ya se habían repartido todos los papeles, ¡y tú Ruben, tú y los
de tu época no nos dejaron ser más que los acomodadores! Esa es la enfermedad de la
Raquel, la mía, la nuestra, compadres. La tranca de mi generación es que nos
vendieron erotismos de segunda mano. Nadie pensó en nosotros, en nuestra talla.
Como esa ropa americana usada que nos ponemos todos y que siempre nos queda
grande. Causas ajenas, parchadas, con los codos vencidos... 63

Tiempo que ladra (1991) de Ana María del Río nos sitúa ante la problemática de una
niña entrando en la pubertad que recapitula sus primeros años de vida marcados por el periodo
agitado de vaivenes políticos y económicos de Chile a comienzos de los setentas. La niña
tiene mantiene una estrecha relación con su padre que llegará a ser ministro de la Unidad
Popular de Allende y padecerá brutalmente la represión con la intrusión de la dictadura. Del
Río hace en esta novela un despiadado retrato social de la clase burguesa acomodada, a la que
pinta gris e intolerante frente a los deseos de libertad de unos personajes oprimidos social e
individualmente. La niña se entera por medio de uno de sus parientes maternos de la trágica
desaparición de su padre pero se niega a olvidarlo llegando a hablarle como si siguiera
existiendo.

En esta proliferación de « huérfanos », salen a relucir las llamadas por instinto a


acoger a los hijos sin padres: las mujeres escritoras cuyos trabajos van desde testimonios
paraliterario como las historias rosas de Marcela Serrano (1951) con Nosotras que nos
queremos tanto a las retóricas marginales muy elaboradas de Diamela Eltit (1949) con
Lumpérica (1983), Vaca Sagrada (1991), o Los vigilantes (1994).

Cánovas subraya que el proceso de la escritura de los « huérfanos » sirve para


construir la imagen de un país. Para lograrlo no es de extrañar que las voces sin padres se
introduzcan en la piel de personajes a menudo repelentes como traidores e infiltrados (el espía
de Santiago Cero, el espía doble de El infiltrado (Jaime Coyller, 1989), de mercenarios
utópicos y publicistas que operan contra el mercado (los creativos de El mercenario ad
honorem (Gregory Cohen, 1991)); retratos de jóvenes letales (el protagonista irreverente de
Mala onda) y de narraciones de desterrados (el vendedor viajero de La ciudad anterior). Los

63 Carlos Franz, Santiago Cero, Santiago de Chile: Nuevo Extremo, 1989, p.126, citado por Rodrigo Cánovas
en « La novela de la orfandad », Ibid.

31
personajes de estos textos se sirven de diversas formas literarias para transmitir sus mensajes:
diarios, actas, confesiones, cartas, etc. El fenómeno de todas estas obras atrajo la atención
porque puso en evidencia que con el fin de la dictadura también aparecían nuevas historias y
mitos que se irían convirtiendo poco a poco en temas de la nueva narrativa nacional.

Vinculado a estos hechos pero desde una óptica distinta, Cánovas se refiere también a
Mala onda llamando al huérfano « niño down », cuya enfermedad es el resultado de vivir en
un país y una familia sin valores. Para Cánovas la orfandad se exhibe en esta novela por
medio de la publicidad y el « huérfano » puede colmar sus carencias gracias a su adopción de
referencias norteamericanas. Apuntamos que en el caso de Fuguet la etiqueta de escritura de
la orfandad es acertada pero va más allá de una interpretación personal de Cánovas sobre el
personaje principal de Mala onda o de una lectura de la literatura de una generación. La falta
de un padre y no sólo de manera metafórica sino real constituirá como veremos más adelante
uno de los leimotivs más importantes de la obra de Fuguet.

3. Alberto Fuguet, un nombre y muchos prejuicios

Hasta hace unos años el nombre de Alberto Fuguet, para un público mayoritario o
para aquellos que sólo lo conocían de oidas se asociaba a escándalo, a producto de márketing,
a literatura de baja calidad. La deferencia que le acordó la crítica universitaria a Fuguet en sus
primeros años fue ignorarlo. Las opiniones al respecto de Diana Palaversich, quien como
veremos más adelante no se ha destacado por elogiar a Fuguet, y de Megan Sullivan, son en
este aspecto pertinentes :

Resulta llamativo, por otra parte, que a pesar de su éxito comercial, ni McOndo, ni los
libros de Fuguet – como Mala onda, Sobredosis, o Tinta roja- hayan recibido la
atención crítica más aguda. La narrativa de Fuguet no sólo interesa por la importancia
que se le otorga en los medios internacionales, sino también porque suscita preguntas
sobre la narrativa latinoamericana de los últimos quince años (…) 64

Fuguet has been called flippant and shallow and his literature as an attempt to justify
Gen-X alienation and political apathy. (...)He's been praised as a romantic rebel,
tearing down a stifling canon and creating a new genre that responds to the conditions
of contemporary Latin American society. The one aspect overlooked in these
countless articles is Fuguet's literature itself. His writing is usually given

64 Diana Palaversich, De Macondo a McOndo: Senderos de la Postmodernidad Latinoamericana,op. cit. p. 34.

32
superficial treatment (...)65

En efecto, muy pocas instituciones o críticos literarios universitarios tomaron en serio


a este escritor joven que produjo tanto ruido con sus primeros trabajos. Stéphanie Décante,
cuya tesis de doctorado66 versó sobre un tema afin al nuestro y ha hecho probablemente una
de las investigaciones más exhaustivas sobre la primera etapa de las literaturas de Fuguet,
Contreras y Eltit, no puede sustraerse sin embargo al reparo que representa estudiar un autor
que hace trece años aún no se había izado a su rango actual pues al entrar en materia sobre
Fuguet titula su capítulo «Le « cas Alberto Fuguet »67 como si se tratara de un fenómeno o de
un personaje que linda con la normalidad y/o legalidad. Y no era menos, hace más de una
década la mediatización68, la publicidad69 y la controversia70 que rodeaba a Fuguet,
provocadas a menudo por el propio escritor y sus declaraciones71 no favorecían la imagen que
convencionalmente se tiene de un escritor serio. El uso de la primera persona en casi todas sus
novelas y cuentos hizo que se confundiera al escritor con sus personajes. Peor aún, la lectura
que se hizo de sus novelas recalaba casi exclusivamente en los temas de los que trataba y se
tomaron al pie de la letra los mensajes que los personajes pregonaban.

65 Las frases en negrita han sido marcadas por nosotros y la traducción es nuestra: El único aspecto pasado por
alto en esos incontables artículos es la literatura de Fuguet en sí misma. Su escritura es generalmente tratada
de modo superficial, Megan Sullivan, « From Magical to Virtual The state of the real in Latin American
literature »,(http://nemla.org/convention/2013/presenters.html) consultado el 13/04/2011.
66 Stéphanie Décante, Horizon d'attente et strategies d'écriture dans le Chili de la Transition Démocratique,
Diamela Eltit, Gonzalo Contreras, Alberto Fuguet, Thèse de doctorat, Université Paris 3-Sorbonne Nouvelle,
2000.
67 Ibid p. 214.
68 "In Santiago, there are times when he seems less a writer than a rock star: Adolescents show up at readings to
touch him, as if he were a cultural icon," said Bolivian author Edmundo Paz-Soldan, a professor of Latin
American literature at Cornell University in New York who contributed a story to "McOndo."
(http://articles.latimes.com/2000/feb/23/news/mn-1711) consultado el 16/02/2016.
69 Ricardo Sabanes, el director editor de Planeta en aquella época, instauró una nueva forma de hacer
marketing: "Sentamos las bases de una operación comercial muy potente. Las principales herramientas eran
las de la comunicación; la utilización de la prensa para la promoción de un libro". Un ejemplo esclarecedor es
lo que pasó con el primer libro de Fuguet: "Sobredosis", editado en 1990 y que, de alguna manera, sirvió de
puntapié para la Nueva Narrativa. "Se lanzó en una disco en la calle Suecia (cuando no era decadente, claro).
Estaba Donoso, corría el trago y el libro lo presentó Marco Antonio de la Parra, que era como el superasesor
de este nuevo movimiento de escritores, ya que escribía artículos en La Época hablando de ellos. Fue todo un
acontecimiento para ese tiempo", dice Fuguet. » Antonio Díaz Olivera,« Genealogía de la Nueva Narrativa »,
Revista Cultural Qué pasa debate,10/12/2010, (http://www.quepasa.cl/articulo/6_4733_9.html), consultado el
31/01/13.
70 « A comienzos de los 90, los libros de Alberto Fuguet eran promocionados como representativos de la
juventud chilena y esa sola afirmación gatillaba reacciones airadas. » Alejandro Zambra , « La literatura
sospechosa », La Tercera, 17 de Mayo de 2009, (http://www.letras.s5.com/az150211.html) consultado el
15/02/2013.
71 Fuguet no tiene precisamente fama de ser ser diplomático en sus declaraciones : « (…) La mañana siguiente,
después de las lágrimas en el Vaticano, desayuné junto con los escritores Alberto Fuguet y Edmundo Paz
Soldán en el hotel Villamarí. Mientras al primero le gusta ser polémico y decir las cosas sin filtro ni
mediación (…), Miguel Esquirol Ríos, « Entrevista a Edmundo Paz Soldán y Alberto Fuguet »,
(http://www.barcelonareview.com/48/s_ent.htm), consultado el 19/02/2013.

33
A continuación y como lo anunciamos en la introducción, por medio de las teorías de
la recepción de Jauss, revisaremos la paulatina evolución de la trayectoria del escritor según la
recepción en los medios y analizaremos los motivos que provocaron en un principio
reacciones exacerbadas tanto en la esfera literaria como política y social a su obra.

III. El escritor y la recepción crítica

1. Las teorías de la recepción

Las teorías de la recepción72 estudian la lectura de un texto literario y las condiciones


sociales, culturales y políticas en las que ésta se efectúa. Al mismo tiempo, constituyen
herramientas de análisis invalorable que utilizan tres vectores: en primer lugar la perspectiva
de la obra y sus mecanismos, condiciones que permiten orientar y guiar al lector, en segundo
lugar, la interacción entre la obra y el receptor mediante el análisis que mide la influencia, el
efecto y el impacto de la primera en el segundo. Por fin, consideran al lector como miembro
activo en la producción de significados gracias al intercambio entre la obra y el lector.
Evidentemente el paso por todas estas etapas autoriza nuevas aperturas e interrogaciones ricas
de enseñanzas en términos de diferencias culturales y particularidades socio-politicas, así
como de evoluciones literarias debidas a las circunstancias temporales particulares de cada
obra y cada lector al momento de leerlas.
La historia de la lectura se basa en una relación ambivalente: por un lado tenemos el
texto, que es fijo, durable y transmisible, por otro lado la lectura, que es efímera, inventiva y
plural. A finales de los años sesenta, se desarrolla en la Universidad de Constanza, una nueva
crítica sobre la recepción. Hans Robert Jauss y Wolfgang Iser, son los creadores de la llamada
“estética de la recepción”, que se basa la tensión permanente creada por la permanencia del
texto y la mutabilidad de la lectura. A partir de 1975, las propuestas heterogéneas de Norman
Holland, Stanley Fish, Jonatah Culler y Michael Rifaterre, entre otros, se agrupan bajo del
nombre de Reader-response-criticism73.

72 Sylvia Gerrit y Tariq Ragi señalan que aunque la teoría de la recepción tuvo sus orígenes en los trabajos
propuestos por H.R. Jauss y W. Iser durante los años sesenta, el problema de la relación lector y texto, ya
había sido observado por Aristóteles en Poética. Sylvia Gerrit, Tariq Ragi, Pour une sociologie de la
réception: Lecteurs et lectures de l'oeuvre d'Albert Camus en Flandre et aux Pays-Bas, Paris:Editions
L'Harmattan, 1998, p.29.
73 Ibid.

34
En sus estudios H.R. Jauss se pregunta: ¿cuál es la función de la literatura?, ¿cómo
elaborar nuestra relación con los textos del pasado? o ¿en qué sentido actual se puede iniciar
la investigación dedicada a épocas pasadas?
Sus obras74 Pour une esthétique de la réception y Pour une herméneutique littéraire,
proponen una defensa y una ilustración de la historia literaria, y una revisión fundamental de
su estatus. Jauss trabaja sobre un análisis textual basado en términos de "negociación" y
"oposición" por parte del público. De este razonamiento se deduce que un texto (no
forzosamente escrito, puede ser también una obra de teatro, una película u otro tipo de
creación artística), no es siempre interpretado bajo los mismos criterios que con los que fue
creado, sino que el receptor lo hace tomando en cuenta su bagaje cultural individual y sus
experiencias personales. Las variantes de este contenido cultural y de experiencias varían de
un individuo a otro y eso explica por qué algunos aceptan ciertas interpretaciones de un texto
mientras que otros las rechazan. Esta diferencia en la apreciación estética está determinada
por el horizonte de espera (o expectativa) que es un sistema vinculado a tres factores:

• La experiencia previa que el público tiene del género de la obra (en el caso del Quijote
serían las novelas de caballerías).
• El tema y el aspecto formal de las obras en las que supuestamente se inspira la obra en
cuestión.
• La oposición entre el mundo imaginario y la realidad cotidiana del lector o receptor.

Y de todo este intercambio emerge la función social de la literatura: cuando una obra
cambia nuestra visión del mundo, se establece inmediatamente una relación (que puede ser un
cuestionamiento) entre la literatura y la sociedad.
La estética de la recepción presenta a pesar de su atractivo poder de aplicaciones
algunos problemas. Uno de ellos es que esta teoría no es una disciplina ni un método, sólo un
conjunto de teorías y enfoques. Araceli Soní Soto observa otro que es:

el hecho de que el receptor se ha considerado tradicionalmente dentro de la


denominada sociología empírica del arte. Así, teóricos como Alphons Silberman han
señalado “… la obra de arte es hecho social sólo en la medida en que tiene efecto,
restringiendo la noción de efecto a lo que se puede determinar con procedimientos
cuantitativos de análisis empírico”. Notemos que esta aseveración tiene como base el
pensamiento de marxistas, tales como Theodor Adorno y Max Horkheimer, para
quienes el arte es producto de una industria, la industria de la cultura. Desde este

74 Los dos trabajos de H.R. Jauss : están reunidos en el ya citado Pour une esthétique de la réception.

35
punto de vista, el comportamiento del receptor es pensado según el modelo del
consumidor, suponiendo que éste elige mercancías, en este caso de arte. 75

La apreciación del receptor como « cliente » desmerece el valor que puede tener una
obra de arte pero lamentablemente no resulta fácil evaluar un trabajo artístico que carece de
efecto cuantitativo. Se han formulado igualmente críticas sobre lo que H.R. Jauss entiende por
« Horizonte » pues este concepto no es explicado en sus libros. Tampoco podemos eludir el
grado de subjetividad de aspectos difíciles de medir como los juicios valorativos por parte de
los lectores.
No obstante los defectos que puedan presentar, consideramos que las teorías de H.R.
Jauss presentan por su flexibilidad y amplitud un buen asidero por lo que las hemos
seleccionado para desarrollar nuestro trabajo.

2. Cuando la celebridad no es sinónimo de prestigio

Alberto Fuguet más que ningún otro escritor publicado por la Biblioteca del Sur se
convirtió súbitamente en una celebridad luego de publicar el libro de cuentos Sobredosis y la
novela Mala onda el mismo año (1990). Pero esta fama no fue necesariamente favorable, en
realidad, el autor fue a menudo más que su obra víctima de críticas negativas y ataques ¿Qué
hacía que la literatura de este escritor fuera tan discutida? ¿Por qué tanta crítica? ¿Quiénes lo
criticaban?
Nuestro propósito en esta parte del trabajo es hacer un estudio retrospectivo de la
recepción que tuvo Fuguet para comprender por qué determinadas obras significaron éxitos de
ventas y de rechazo. Para este propósito encontramos que la teoría de Jauss sobre el horizonte
de espera u « horizont d'attente » es especialmente interesante para explicar cómo puede ser
recibida una obra que sale a circulación y las razones de las reacciones del público hacia dicha
obra :

La façon dont une œuvre littéraire, au moment où elle apparaît, répond à l'attente de
son premier public, la dépasse, la déçoit ou la contredit, fournit évidemment un critère
pour le jugement de sa valeur esthétique. L'écart entre l'horizon d'attente et l'ouvre,
entre ce que l'expérience esthétique antérieure offre de familier et le « changement
75 Araceli Soní Soto, « Teoría de la recepción. Fundamentos teóricos y metodológicos », Hermenéutica y
Literatura, blog, (http://aracelisoni.wordpress.com/2009/08/23/teoria-de-la-recepcion/), consultado el
16/05/13.

36
d'horizon » (Horizontwandel) requis par l'accueil de la nouvelle ouvre détermine, pour
l'esthétique de la réception, le caractère proprement artistique d'une ouvre littéraire :
lorsque cette distance diminue et que la conscience réceptrice n'est plus contrainte à se
réorienter vers l'horizon d'une expérience encore inconnue, l'ouvre se rapproche du
domaine de l'art « culinaire », ou du simple divertissement. Celui-ci se définit, selon
l’esthétique de la réception, précisément par le fait qu'il n'exige aucun changement
d'horizon, mais comble au contraire parfaitement l'attente suscitée par le goût régnant :
il satisfait le désir de voir le beau reproduit sous des formes familières, confirme la
sensibilité dans ses habitudes, sanctionne les vœux du public, lui sert du
« sensationnel » sous la forme d’expériences étrangères à la vie quotidienne,
convenablement apprêtées, ou encore soulève des problèmes moraux - mais seulement
pour les « résoudre » dans le sens le plus édifiant, comme autant de questions dont la
réponse est connue d'avance. Si au contraire, le caractère proprement artistique d'une
œuvre se mesure à l'écart esthétique qui la sépare, à son apparition, de l’attente de son
premier public, il s'ensuit de là que cet écart, qui impliquant une nouvelle manière de
voir, est éprouvé d'abord comme source de plaisir ou d'étonnement et de perplexité,
peut s'effacer pour les lecteurs ultérieurs à mesure que la négativité originelle de
l'ouvre s'est changée en évidence et, devenue objet familier de l'attente, s'est intégrée à
son tour à l'horizon de l'expérience esthétique à venir(...) 76

No podemos decir que las primeras obras de Fuguet recibieron una acogida
unánimemente favorable en todos los públicos pero sus ventas masivas y rápidas reediciones
prueban que se vendieron y mucho77. Sus libros, a pesar de su orientación para un público
determinado y presentación desde el marketing como de lectura fácil78 (art « culinaire » o «
divertissement ») provocaron un aluvión de críticas negativas, que demuestran que para cierto
público y crítica su literatura estaba lejos de ser un placer « culinaire ». Tendremos
oportunidad de revisar y analizar estas críticas que indican un evidente desfase entre el
horizonte de espera de un cierto público y lo que recibieron. Hemos escogido una serie de
fragmentos de reseñas y críticas que aparecieron en el momento de la publicación de los libros
de Fuguet. Progresivamente iremos analizando comentarios y apreciaciones que se apartan de
ese primer momento para llegar a la crítica reciente. Nuestro ejercicio se encuentra justificado
con esta tesis de Jauss según la cual :
76 Hans Robert Jauss, Pour une esthétique de la réception, op. cit., pp. 58-59.
77 Solamente entre 1991 y 1996 Sobredosis fue reeditado nueve veces y vendió más de 40,000 ejemplares entre
1991 y 1994 (Revista Qué pasa, Santiago, 20-VII-94, p. 34), Mala onda ha sido reeditada doce veces y con
ocasión del veinte aniversario de la primera publicación se hizo una edición especial. Ambos libros han sido
traducidos al inglés y otras lenguas. (http://diario.latercera.com/2011/10/22/01/contenido/cultura-
entretencion/30-87862-9-de-parra-a-los-tres-los-imperdibles-de-la-feria-del-libro.shtml), consultado el
15/02/2013.
78 Planeta escogió publicar a Fuguet porque calzaba bien en el segmento joven de la Colección Sur. Y Mala
onda se lanzó en Chile en noviembre de 1991, poco antes de las vacaciones de verano, la época propicia para
leer novelas en la playa. Soledad Bianchi, sobre Nosotras que nos queremos tanto de Marcela Serrano y
Mala onda : « (...)eran bastante esquemáticas y fáciles de encasillar: razón, tal vez, para promoverlas
enfatizando aspectos extra-literarios basados en sus temáticas y protagonistas, con el fin de acceder a un
comprador segmentado: jóvenes y mujeres, de clases acomodadas, que podían entretenerse e identificarse
con las historias respectivas. », Soledad Bianchi, « De que hablamos cuando decimos nueva narrativa
chilena », Carlos Olivares (editor), Nueva narrativa chilena , op. cit. p. 33.

37
La reconstitution de l'horizon d’attente tel qu'il se présentait au moment où jadis une
œuvre a été créé et reçue permet en outre de poser des questions auxquelles l’œuvre
répondait, et de découvrir ainsi comment le lecteur du temps peut l'avoir vue et
comprise(...)79

Una reconstitución exacta de cómo los lectores recibieron las primeras obras de
Fuguet, es una misión imposible. Lo que sí está a nuestro alcance son los archivos de
publicaciones de críticas, es a estas a las que recurriremos para tratar de esbozar el panorama
de la acogida del escritor. Alberto Fuguet publica en 1990 su primer libro de cuentos,
Sobredosis, que fue un éxito en su país natal y con el que nace la llamada Nueva Narrativa
Chilena. La ascención meteórica de Fuguet en Chile llegaría con su novela Mala Onda (1990)
que escrita a manera de diario personal narra en tono provocador y desenfadado las aventuras
y desventuras de un adolescente de clase media alta durante la dictadura de Pinochet. La
publicación de ambos libros le abrio las puertas del campo literario chileno, le dio fama y la
reputación de enfant terrible de la literatura chilena.
A pesar de la gran controversia suscitada, los libros de Fuguet tuvieron una buena
recepción80 por parte del público joven que se sentía identificado con este narrador atrevido y
desinhibido, sin miedo a hablar de nada, que describía emociones que suscitaban empatía (u
horror) en sus lectores.

Una de las críticas más célebres y terribles hacia Mala onda fue la del sacerdote del
Opus Dei José Miguel Ibañez Langlois (alias Ignacio Valente), crítico literario que escribía en
el periódico de derecha El Mercurio y a quien ya hemos mencionado. Valente comienza su
diatriba confesando que sólo la leyó hasta la mitad porque se le hizo insoportable continuar
para luego criticar el uso del argot usado como de « jerigonza de prostíbulo pituco », a pesar
de reconocer a Fuguet « una cierta plasticidad literaria », fluidez y expresividad pero no puede
evitar calificar la novela de « bazofia » y frívola. Valente afirma:

Prefiero los antros de la delincuencia común, del terrorismo político, del lumpen de las
ideologías más arrastradas, de las subculturas más bobas, porque incluso en ellas –
como lo demuestra una abundante narrativa- pueden encontrarse más atisbos de
sentido humano, de interés psicológico y psicopatológico, de significado ético y, en
buenas cuentas, de humanidad; en todos ellos, más que en este submundo de imbéciles
viciosillos ni siquiera bastante degradados, que transitan en la novela por el vacío, la
droga blanda y la dura, la borrachera, el orgasmo, las señales de status, la oquedad

79 Hans Robert Jauss, Pour une esthétique de la réception, op. cit. p. 61.
80 Mala onda fue adaptada para el teatro de la Universidad de Chile y se escenificó de 1993 a 1995. Hans
Ehrmann, La Nación. Santiago : Talls. Graf. La Nación, 1937- v., (2 nov. 1993), p. 33,
(http://www.memoriachilena.cl/temas/documento_detalle.asp?id=MC0043827), consultado el 01/03/13.

38
sofisticada, la penuria de alma, la bajeza intrascendente, los sentimientos de pacotilla,
la depresión insubstancial, el tedium vitae y en definitiva –porque es la única palabra
adecuada-, la inanidad de estos peleles que protagonizan la peor onda de la novela
chilena actual.81

Valente se ensaña con Fuguet pero su crítica no se dirige tanto hacia la escritura de la
novela, su estructura, sino al uso de un cierto lenguaje, a las actividades de los personajes, a
su origen en la escala social, los estados de ánimo descritos. Que los personajes no sean lo
bastante degradados es una observación llamativa cuando parece que lo que inquieta a Valente
es su grado de bajeza.

Sucede que Sobredosis y Mala onda rompían con esquemas convencionales y reglas
no escritas, en ambos libros se hace abierta referencia a la tendencia consumista por medio de
compra de objetos82, abundan las alusiones a la cultura pop (música, cine y libros). Sobredosis
se compone de cinco cuentos ambientados en la década de los ochenta. En los cuentos aparece
un cambio de mentalidad y costumbres de en la juventud de los jóvenes chilenos como
producto de los últimos años de dictadura militar y del giro de esta hacia una economía
neoliberal. Se habla de sexo, haciéndose énfasis en la doble moral de una sociedad
conservadora,83 y de drogas84, los diálogos están escritos usando un lenguaje muy coloquial a
menudo en la jerga local de la época salpicada de improperios y frases en inglés 85. Están
ambientados en un Santiago urbano y de clase media alta 86. El tono de los personajes es
81 Ignacio Valente, Revista de Libros, « Novelas de verano »,El Mercurio, marzo 1992.
82 Cuando Matías le pregunta a Carmen, la empleada dónde está su madre y sus hermanas : « Yo estaba
comprando mariscos en ese boliche de la otra cuadra. Tu madre y tus hermanas están en el Jumbo y en la
peluquería. Depilándose las perlas. Como les sobra la plata... », Mala onda, Santiago de Chile : Suma de
Letras, 2001, p. 110.
83 « Es difícil creer que dos mujeres jóvenes que salen a buscar hombres -tenían su tope en tipos de treinta- no
lleguen hasta el final. Tampoco atracaban. Y no era porque no lo desearan sino simplemente por la fama.
Santiago es, en el fondo, un pueblo chico y, tal como siempre repite la Márgara, la que se da el lujo de saltar
de cama en cama, después lo paga. », Alberto Fuguet, « Amor sobre ruedas », Sobredosis, Santiago de Chile :
Suma de Letras, 2002, p. 22.

« No nos dejaban andar con tipos en taxis. Menos en micro. Súper cartuchos, tan huevones los viejos, que no
lleguen tarde, tempranito en la casa mijita, cuando no saben acaso que los hoteles abren de día y que si una
quiere echarse una cacha -dime que no, galla- puede ser a las tres de la tarde, cagada de la risa, sin ningún
problema. Además, tanto cuidado, tan urgidos, si al final les salió el tiro por la culata... », Alberto Fuguet,
« Pelando a Rocío », Ibid. p. 56.
84 « El tipo que se suponía era para mí, era más que extraño, te juro que te cagái en tres tiempos. Onda
marciano, maraco drogadicto, yo no caché. No era feo, pero tenía todo el maquillaje corrido y empezó a jalar
coca ahí mismo, sacó una cucharita y me convidó. Súper exótico el compadre, ¿no encontrái ?, pero como
que me urgí la muy huevona, no tengo idea porqué, total, todo el mundo jala, cosa de ir al Oliver, pero bueno,
que querís, así soy yo, conservadora. », Alberto Fuguet, « Pelando a Rocío », Ibid., p. 53.
85 « ¿Casarme ? No me huevís. No thank you, no way. Además, vos sabís, allá en USA las minas se encaman al
tiro. No como en la universidad. Llegar y llevar. Me he echado cada polvo, compadre. A todo kink,
sadomasoquismo, esa parada. Lo vai a pasar la raja, compadre. », Sobredosis, « No hay nadie allá afuera »,
Ibid., p. 87.
86 La descripción que hace Matías Vicuña de su ciudad es elocuente pues para él abarca la totalidad de su

39
desenfadado y atrevido. Las referencias a los Estados Unidos como país y a su cultura son
también numerosas. Se evoca un Chile del que hasta entonces no se había hablado, de un
grupo de gente que disfrutaba de una holgura económica bajo la dictadura 87 y de una familia
tradicional burguesa donde las relaciones estan deteriorándose cada vez más.
A comienzos de 1990 Chile era aún 88 un país sometido a la dictadura, donde los
intereses de los grupos de poder estaban aliados a las máximas esferas de poder, donde la
confesión era mayoritaria y estrictamente católica y del catolicismo y del Opus Dei con
ironía89. Escribir en esos tiempos como Fuguet lo hacía era para muchos una insolencia
intolerable y los que primero lo acribillaron con críticas fueron sus propios compañeros90 del
taller literario que dirigía Skármeta.

¿Era justificable que tanto Ignacio Valente con su amplia experiencia en literatura y los
compañeros del taller literario, en teoría gente con formación literaria, reaccionaran de
manera tan negativa a los textos de un escritor principiante ?. En cuanto a Ibañez Langlois, ya
hemos visto el estilo de lectura que otorgó a la novela Casa de campo (José Donoso, 1978) su
negación a interpretarla según sus propia autonomía. La lectura que hace Valente de Mala
onda no se diferencia demasiado, el crítico le niega a la obra sus reglas internas y principios
críticos, basándose en aspectos muy superficiales de la novelas sin reconocer toda su
complejidad de obra literaria basada en sus relaciones con el lenguaje y los usos del lenguaje
como lo precisa Pierre Macherey :

ciudad cuando es la totalidad de lo que él acepta como su mundo y en medio de un paisaje urbano apacible y
privilegiado la presencia de un hipermercado no incomoda, es tan natural para Matías como la vegetación o
el cerro :« Me acerco a la orilla y miro hacia abajo. Ahí está todo Santiago : mi barrio, lleno de árboles y
edificios blancos, con balcones y ventanales, es el Club de Golf Los Leones, (…) el hipermercado Jumbo, el
cerro Calán... »Alberto Fuguet, Mala onda, op. cit. p. 45.
87 « Su viejo que es naval, capitán de fragata o de corbeta, pero no navega, trabaja aquí en Santiago, tiene algo
que ver con el gobierno. Para mí que está metido en cosas no muy santas pero nadie dice nada. Está
conectado, tiene un Mercedes verde-oliva increíble y al Nacho le prometió un Mazda cuando cumpliera
dieciocho. », Ibid.
88 El 11 de marzo de 1990 Augusto Pinochet le entrega el poder a Patricio Aylwin, presidente elegido
democráticamente.
89 « La huevona le muestra el cuerpo, que está bastante rico (...)bajo el vestido escotado, feroces tacos y un
collar que, lo más seguro, es de su vieja opus dei. », Alberto Fuguet, Mala onda, op. cit. p. 69.
90 « Fuguet, con 22 años, ingresó al taller de Antonio Skármeta. Allí se lanzó con un capítulo de algo que se
llamaba El Coyote se comió al Correcaminos. Ese relato se transformaría en el primer capítulo de Mala onda.
Cuando finalizó de leer ese texto en el taller, lo despedazaron. Me mandaron a la chucha, dice. Si Skármeta
no me hubiera defendido ese día, y no hubiera dicho: a mí me gusta por esto, por esto y por esto, yo me
hubiera ido a mi casa prácticamente llorando. Porque fue tan mal cómo me recibieron mis compañeros, que
nunca lo esperé. Creía, que a lo más, no les podía gustar. Pero me trataron pésimo, algo que a la larga
agradezco, porque no fue muy distinto a cómo fue recibida la novela tres años después. Roberto Lind, « Yo
traje el mundo de la cultura pop », publicado en: http://www.librosdementira.com/blog/2008/03/24/alberto-
fuguet-yo-traje-el-mundo-de-la-cultura-pop/#/0, consultado el 28/02/2013.

40
(...)il ne faut pas considérer l’œuvre littéraire à part, comme si elle constituait par elle
même une réalité complète : elle serait séparée, et on ne pourrait comprendre la raison
de son apparition (…) un livre ne vient jamais seul : il est toujours accompagné de
l'ensemble des formations par rapport auxquelles il prend figure. Il est ainsi par
rapport à elles dans un état de dépendance caractérisé qui ne se réduit pas à la
production d'un effet de contraste : comme tout produit, il est une réalité seconde, ce
qui ne signifie pas qu'il n'existe pas en vertu de lois qui lui sont propres. 91

El texto, para Macherey, depende entonces de una serie formaciones que vendrían a
ser aspectos histórico sociales, culturales, económicos, e ideológicos que pasarían a integrar
un sistema92 del que forman parte también la elección uno o varios lenguajes que se
convierten en portadores de información. De esta manera no sólo los elementos del texto
adquieren un valor doble (o múltiple), sino que toda la estructura se proyecta sobre las
normas de otra diferente. En otras palabras, el texto es susceptible de ser leído de diversas
maneras gracias a los recursos intertextuales de los que hace uso. Pero pedirle a Valente que
haga más de una interpretación o ver más allá del texto escrito es improbable, su ideología
abiertamente contraria al estructuralismo le impide apreciar cualquier tipo de literatura
experimental y la posibilidad de encontrar diferentes significados en un texto. Además,
Valente obraba en ese entonces aún en calidad de « agente validado » y depositario de la
moral y buen gusto de la cultura alta chilena, es decir cumplía con su trabajo : advertir de los
peligros de ciertas novelas que rompan con la imagen de una sociedad donde la institución de
la familia93 es intachable y el gobierno intocable. Sólo podía haber lugar para obras
edificantes.

La izquierda (entre los cuales se contaban algunos compañeros de taller) y los grupos
comunistas también se sintieron aludidos y ofendidos. La animadversión hizo que tanto sus
compañeros de taller como algunos de los lectores confundieran a Fuguet con Matías Vicuña
y lo hicieran blanco de su indignación. ¿Qué le reprochaban a Fuguet ? que el protagonista de
Mala onda no hubiera tenido reparos en ridiculizar a íconos culturales como Violeta Parra,
Mercedes Sosa :

A la Cassia le gusta Ipanema y esa plaza donde los hippies venden artesanía,
recuerdos, pinzas para joints, aros, las mismas cosas que venden los artesa a la entrada

91 Pierre Macherey, Pour une théorie de la production littéraire, op. cit.., pp. 67-68.
92 Hemos tomado la concepción de un material « sistémico » y de las capacidades del texto para organizarse
como sistema de las ideas de Yuri M. Lotman, en Estructura del texto artístico, Madrid : ISTMO, 1970, pp.
53, 359.
93 En Mala onda, el padre de Matías le es infiel a la madre y viceversa, al final la madre termina por abandonar
a su familia para irse a vivir con su amante que es el marido de su mejor amiga.

41
de la Quinta Vergara en Viña, excepto, claro, las típicas chombas chilotas o esos
espantosos posters de la Violeta Parra. Aquí he conocido cierta gente, amigos de la
Cassia, onda universitaria, humanista, izquierdosa, que se junta a tomar cachaza con
jugo de maracuyá y a escuchar unos cassettes de la Mercedes Sosa o la Joan Baez, que
es como peor.94

Otras razones que le ganaron animadversión es que Matías detestara a Silvio


Rodríguez o que fingiera no saber quien era el Che Guevara :

Me apesta este tipo de conversaciones. Los tipos parecían californianos pero pensaban
como rusos y eso era sospechoso. Uno de ellos, polera Che Guevara (yo, saco de
huevas, pregunté quién era), nos invitó a todos a Niteroi a escuchar a un panameño
sedicioso que tocaba cancciones de Silvio Rodríguez. La empleada de mi casa, que
está por el NO en el plebiscito, escucha Ojalá y otras canciones en castellano; intuí,
por lo tanto, lo que me podía esperar. A la Cassia, eso sí, le parecía atractivo.(...),se
suponía que era un recital clandestino,contra Figuereido, contra Stroessner y Videla,
contra Pinochet, hermano. El que lo dijo levantó el puño izquierdo. Yo le dije a la
Cassia que ni en broma, que para ver comunistas prefería el Kafé Ulm en Santiago 95.

Les molestaba también que haya escrito sobre las ventajas materiales y miserias
morales de una juventud de la clase media alta pero poniendo de realce como disfrutaban de
su situación :

Básicamente, las críticas apuntaban a la conducta del protagonista: Matías Vicuña. Lo


odiaban por cuico, lo odiaban porque no sabía quién era el Che Guevara. Y los
compañeros de taller increparon a Fuguet, agresivamente: eres tú, eres tú, le decían.
No, no soy yo, dijo Fuguet. En ese momento, la reacción de los compañeros del joven
aspirante a escritor, fue muy similar a la de la izquierda con la novela que fue editada
en 1991. Y cosa curiosa, la opinión de la derecha no fue muy diferente. (...) Mala
onda unió a la derecha y a la izquierda, a los conservadores y a los liberales; se
explicita que no hay mucha diferencia entre los extremos, comenta Fuguet: lo que
opinaba la derecha con el cura principal y la izquierda dura, era lo mismo: decadencia
y más decadencia.96

El uso de una narración homodiegética en Mala onda y algunos cuentos de


Sobredosis, y su pertenencia a la misma clase social de los personajes de sus relatos
ocasionaron que se identificara y se confundiera al escritor con el narrador. De esta forma los
discursos de los narradores pasaron a ser los mensajes de Fuguet.

94 Alberto Fuguet, Mala onda, op. cit. p. p. 11.


95 Ibid.
96 Roberto Lind, « Yo traje el mundo de la cultura pop », publicado en
(http://www.librosdementira.com/blog/2008/03/24/alberto-fuguet-yo-traje-el-mundo-de-la-cultura-pop/#/0),
consultado el 28/02/2013.

42
Para Alberto Fuguet, el problema con esta crítica no era que fuera adversa a su novela
sino que rebasaba los límites de la estética para entrar en un ataque de tipo socio-cultural.
Fuguet reaccionó contraatacando, en las sucesivas ediciones de Mala onda se incluyeron en el
lugar de los elogios, las frases críticas del padre Valente, de este modo la condenatoria
declaración « la peor onda de la novela chilena actual » se convirtió en un gancho publicitario
eficaz97.

Desde 1992 a 1995 Fuguet se hace cargo de los talleres literarios del suplemento
Zona de Contacto98. En 1993 Fuguet y Sergio Gómez deciden hacer una selección de los
cuentos que se habían venido publicando en esos talleres. El resultado fue la recopilación
Cuentos con Walkman. Éste fue el primer trabajo de editor y recopilador de Fuguet. Aunque
para la crítica estos cuentos no tienen una calidad fuera de lo común 99, la existencia en sí de
Zona de contacto y la expectativa que creó en su época atestiguan el interés de la juventud por
tener un espacio donde poder expresarse. Para Felipe Bianchi, editor del suplemento, la idea
de Zona de Contacto era cambiar el lenguaje con que se estaba escribiendo en los diarios y
arriesgarse a contar historias que tenían que ver más con emociones que con noticias, Bianchi
declara:

Al principio fue muy complicado, porque nadie entendía que hubiera una revista así en
‘El Mercurio’ y había problemas a cada rato por el lenguaje y por los temas. Pero nos
fue muy bien porque ‘enganchó’ toda una generación que en ese momento se sentía
insatisfecha con lo que había en los medios 100

97 « en la tercera o la cuarta edición, la novela llegó a librerías con una franja que reproducía una de las peores
frases de Valente. El efecto fue inmediato: el libro volvió a agotarse »Roberto Carreaga, « De « bazofia » a
clásico de los 90: la historia privada de Mala Onda »,Cultura&Entretensión, La Tercera, 2/11/11
(http://diario.latercera.com/2011/11/12/01/contenido/cultura-entretencion/30-90221-9-de-bazofia-a-clasico-
de-los-90-la-historia-privada-de-mala-onda.shtml), consultado el 19/11/12.
98 Zona de Contacto era un suplemento de tiraje semanal que aparecía cada viernes en el diario El Mercurio.
Creado en 1991 como una sección más de la revista Wikén, se convirtió en un magazine independiente en
1992 y duró así hasta el 2003, cuando regresa a formar parte de Wikén, desapareciendo finalmente de la
edición impresa en 2005. Zona de Contacto se dedicaba a cubrir temas sobre tendencias juveniles, tanto en
moda, música, cine e intereses en general. Estaba escrito y editada en un lenguaje juvenil, tanto en las
expresiones como en la estética del suplemento. El tono de los textos era muchas veces irónico y matizado de
humor negro. Alberto Fuguet entró en calidad de colaborador y luego dirigió con Sergio Gómez un taller
literario al que asistían jóvenes de17 a 15 años. Cada fin de semana se escogía un relato que sería publicado
el viernes siguiente. Cuentos con Walkman fue la selección de los relatos de cuatro años.
(http://es.wikipedia.org/wiki/Zona_de_Contacto), consultado el 05/03/13.
99 « Literariamente nada impresionante. La mayoría no eran escritores », Omar Pérez Santiago, « Escritores de
la indiferencia » en « Nuevos escritores chilenos », Publicados en Utopista pragmático, diario La Nación,
Chile. 2003, (http://www.omarperezsantiago.galeon.com/cvitae676929.html), consultado el 05/03/13.
100Paloma Baytelman, « Los periodistas de la generación X en Chile », Entrevista a Felipe Bianchi,
(http://fr.scribd.com/doc/61413840/Los-Periodistas-de-la-Generacion-X-en-Chile), consultado el 05/03/13.

43
Cuentos con Walkman es en cierta forma un ancestro de McOndo que daría tanto que
hablar puesto que ya en el título del prólogo de esta primera antología notamos una
provocación nada inocente : «Urgentes, desechables y ambulantes : una presentación
arbitraria ». Con este título se asumen apresurados por publicar o la pretenden transmitir la
prisa de la juventud por vivir, desechables como productos de una sociedad de consumo que
lee como quien consume un producto de comida rápida y ambulantes por su don de ubicuidad.
Ahondaremos, porque bien lo amerita, en estos discursos -que se harían más atrevidos en la
antología McOndo- en el apartado dedicado a las reacciones que suscitó este libro.

En 1994 Fuguet publica la primera edición 101 de Por favor, rebobinar que es una
novela coral : ocho jóvenes hacen sus respectivos monólogos a manera de recuerdo. Todos los
protagonistas tienen lazos que de alguna manera los relacionan entre sí sin que esto signifique
que sean amigos. En Por favor rebobinar cada personaje se cuestiona sobre el pasado y las
consecuencias de decisiones antiguas en su vida actual. El lugar donde se desarrollan las
historias es Santiago de Chile a mediado de los noventas y se hacen más que en sus novelas
anteriores constantes alusiones a la televisión por cable, al cine nortemericano y al europeo
también así como a la música pop y rock de la época. Esta novela híbrida (en ella cohabitan
géneros como el relato personal en primera persona, entrevistas, canciones, cartas, etc.) no
recibió demasiada atención fuera de Chile aunque sí críticas positivas 102. Resaltamos la de
Antonio Rojas Gómez para quien Alberto Fuguet se revela como « un estupendo escritor » y
la novela : « Es un texto impecable, que vale por sí solo para justificar al autor y el éxito
comercial del libro, que figura en las listas de best sellers como siempre ocurre con los libros
de Fuguet. »103 Y también que esta donde se realzan las cualidades y defectos de la novela :

El estilo es vivo y febril, con excelentes dialogos, veloces, concisos. No hay ficción
fantástica ni disgresiones: estamos leyendo escenas que ya hemos visto en el cine, en
el video, y leemos estas páginas oyendo bandas sonoras de películas naturalmente,
porque esa es la "música clásica" que traspasa a estos muchachos y muchachas de

101En l996 saldría la edición corregida de este mismo libro que es a la que hemos tenido acceso. La primera, de
1994 estuvo a cargo de Planeta y fue parte de la Colección Sur, posteriormente Fuguet por medio de su
agente se cambia a la supuestamente más prestigiosa Alfaguara que desde ese año publicará casi todos sus
siguientes libros.
102« Por favor, rebobinar, es una visión de los deseos propios, una contagiosa sensación de apuro y vértigo
frente a la actualidad, una radiografía de una generación ansiosa por vivir y que Alberto fuguet sabe
representarla con excelencia. », Red Blogia, (http://www.arealibros.es/relatos/por-favor-rebobinar.html),
consultado el 05/03/13.
«Por favor rebobinar que es (…) una novela sorprendente por su estructura y sus personajes »,
(http://www.quedelibros.com/autor/24268/Fuguet-Alberto.html), consultado el 05/03/13.
103Antonio Rojas Gómez, « Impresiones de lector », sección Literatura, diario La Tribuna, 14/11/1998, p. 14.
(http://www.bncatalogo.cl/htdocs/RC0001545.pdf), consultado el 05/03/13.

44
oreja a oreja. Utiliza un lenguaje caraterizado por la procacidad, los neologismos y la
afectación de cita en inglés a trochemoche. Algunos pasajes resultan, para el adulto
mayor, decididamente esnobos y chocantes. Al libro le falta, como a los criollistas de
antaño, un glosario con explicación de términos. Por otra parte, es avasalladora la
referencia a la vida en los Estados Unidos. Una admiración al parecer sin freno. 104

Este periodista elogia el dinamismo y vitalidad de los diálogos sin omitir con tono
reprobatorio la omnipresencia de la cultura pop norteamericana en la música y referencias. La
sugerencia de incluir un glosario de términos resulta un detalle casi humorístico. La persona
que leyó este libro y lo reseño es chileno y si hay palabras desconocidas de un habla local, hay
que imaginar que la novela sería incomprensible para extranjeros aún de habla hispana, cosa
que por cierto no ocurre porque el contexto ayuda mucho a comprenderlas. Pero este
comentario inserto en una sección cultural de un diario de provincia resulta casi ingenuo pero
por lo mismo auténtico y ayuda a entender la recepción sincrónica de adultos (mayores y no
tanto) así como de jóvenes a la obra de Fuguet.

El año 1996 fue especialmente fecundo para Fuguet pues además de su adaptación
teatral de una obra de Eric Bogosian en abril 105, se producen el lanzamiento de una edición
aumentada de Por favor rebobinar en junio, el lanzamiento de McOndo en octubre y Tinta
roja en diciembre. La aparición de McOndo, como lo habíamos anunciado amerita un capítulo
aparte pues desencadenó una serie de reacciones en cadena por parte de la crítica que
afectaron la ya ruidosa carrera literaria y artística de Fuguet.

3. El episodio Mc Ondo

A a raíz de un rechazo que Alberto Fuguet y otros escritores jóvenes recibieron por
parte de un editor en Iowa106 por considerar que en sus cuentos no había "realismo mágico" y
que podían haber sido escritos en cualquier país del mundo en 1996 Alberto Fuguet y su
compatriota Sergio Gómez deciden reunir un compedio de cuentos, en el cual incluirían los
suyos también, titulado McOndo. La convocación estaba abierta a todos los autores de lengua
española por lo que no se limitaba a una selección únicamente latinoamericana. La idea era
reunir historias cortas de autores de Hispanoamérica y España, de una generación, cuyos

104Anónimo, « Por favor rebobinar », La Estrella de Arica. 01, 1995, p. A14 ,


(http://bncatalogo.cl/htdocs/RC0002149.pdf), consultado el 07/03/13.
105Se trató de Cinco Sur, una adaptación de la obra SubUrbia (1994) de Erik Bogosian.
106Fuguet había obtenido una beca para participar en el International Writer´s Workshop de la Universidad de
Iowa, un célebre taller para escritores de los Estados Unidos cuando casualmente un editor les propone a él y
a otros escritores la oportunidad de publicar en una conocida revista.

45
escritores no se sintieran representantes de ninguna ideología ni de sus países. Fuguet y
Gómez querían confugurar una red, ver si existían otros escritores que compartieran su
perspectiva de la literatura en español que no fuera "realismo mágico" y todo lo que este
concepto implica sino que se inclinaran hacia una literatura más metropolitana, más inspirada
en la literatura "sucia" norteamericana, con referencias a productos tecnológicos e
instituciones globalizadas. Además pretendían ayudar a promocionar autores desconocidos
pero no por estar pasados de moda sino por no cuadrar con los cánones de la época, en otras
palabras tener que escribir como los del "realismo mágico".

Los autores escogidos debían tener menos de treinta y cinco años, haber nacido
entre107 1959 (año de la revolución cubana) a 1952 (año de la llegada a Chile de la televisión a
color), algo de obra publicada, cierto reconocimiento, sus textos debían ser inéditos y el tema
era libre pero como era predecible cualquier atisbo de realismo mágico descalificaba
automáticamente la historia propuesta y esto como revancha al rechazo que Fuguet y sus
compañeros habían experimentado en Iowa.Luego de la selección, se publicó un libro de diez
y siete cuentos que narraban historias individualistas, acompañadas a menudo de violencia,
drogas, sexo, alcohol, soledad y música rock; insertas en un escenario urbano por excelencia y
de preferencia nocturno.

La aparición de la antología McOndo cayó como una bomba en la institución de la


severa y sólida crítica literaria latinoamericana y escandalizó a los intelectuales de diversos
orígenes que se sentían muy cercanos a la clásica imagen de la literatura que presenta una
América Latina exótica, guerrillera, de izquierda, subdesarrollada, comprometida, pobre,
exhuberante de vegetación y donde cualquier cosa puede pasar108.
107Las fechas escogidas dan también una idea del ánimo provocador de los antologistas, la revolución cubana es
un hito mundial de las reivindicaciones latinoamericanas y un símbolo que unía a muchos escritores del
boom. El año de la llegada de la televisión a color a Chile puede parecer intrascendente y hasta irreverente
frente a la importancia del otro hecho pero es significativo en la historia personal de Fuguet; implica también
el comienzo de la apropiación de los medios audiovisuales para vender ideologías, objetos y maneras de
vivir.
108En Cien años de soledad, que transcurre en el Macondo creado por García Márquez es posible encontrar
innumerables escenas con hechos inverosímiles narrados con una pasmosa tranquilidad. Presentamos tres
ejemplos :
• José Arcadio Buendía el ancestro de la tribu de los Buendía anda acompañado de un grupo de
hombres buscando el mar en plena selva colombiana, luego de una noche de sueño reparador hacen
un hallazgo sorprendente : « Frente a ellos rodeado de helechos y palmeras (…) estaba un enorme
galeón español. »Gabriel García Márquez, Cien años de soledad, Barcelona : Random House
Mondadori S.A., 1998, p. 45.
• La pareja de protagonistas de Cien años de soledad no se decide a tener hijos porque son primos
hermanos y tienen temor a procrear pues ya existen antecedentes de que en casos de
consanguineidad los niños nacen con cola de cerdo : « Una tía de Ursula, casada con un tío de José
Arcadio Buendía, tuvo un hijo que pasó toda la vida con pantalones englobados y flojos y que un día
murió desangrado después de haber vivido cuarenta y dos años en el más puro estado de virginidad
porque nació y creció con una cola cartilaginosa en forma de tirabuzón (…) y que le costó la vida

46
El título de la recopilación, era, para comenzar, una provocación que sonaba a parodia.
Pero lo era intencionalmente. McOndo era la alteración fonética, ortográfica y cultural del
Macondo de Gabriel García Márquez. La diferencia estaba en que el nombre de la antología
aludía a Mc de Mc Donald's, la cadena de comida rápida y a Mac abreviación de Macintosh,
los famosos ordenadores personales de Apple. La ocurrencia tenía ingenio y sentido. Nada
más lejano a un pueblito imaginado donde pasan acontecimientos insólitos o mágicos dentro
de una naturaleza lujuriante, que una cadena de restaurantes y un tipo de ordenador que son
posibles de encontrar en cualquier parte del mundo y que evocan vía la globalización, una
cierta colonización cultural de mercado de los Estados Unidos.

El prólogo, que explicaba el porqué y el cómo del libro, anunciaba también lo que no
era tal vez presintiendo que lo iba a ser:

(...)McOndo es incompleto, parcial y arbitrario. No representa sino a sus participantes


y ni siquiera. Es nuestra idea, nuestro volón. Sabemos que muchos leerán este libro
como un tratado generacional o como un manifiesto. No alcanza para tanto. Seremos
pretenciosos, pero no tenemos esas pretensiones. 109

Los antologistas aclaraban que no eran un grupo y que esta era una iniciativa personal.
A pesar de ello se convirtió en una suerte de manifiesto, no el primero 110 de este tipo en Chile
pero sí el más comentado, de un pretendido "movimiento" generacional que no lo fue además
de las razones dadas por Fuguet y Gómez porque los escritores aunque tenían puntos en
común111eran también unos desconocidos entre sí y su gran individualismo les impidió formar
una agrupación más cohesionada, amén de que sus reivindicaciones que no tenían la
intensidad ni el magnetismo justiciero de los del boom. Hay que resaltarlo, Fuguet y Gómez

cuando un carnicero amigo le hizo el favor de cortársela (…), » Ibid. p. 68.


• Las apariciones de difuntos y las muertes debidas a acciones banales son algo común, Fernanda,
bisnieta
de Ursula es testigo de una y su madre le informa que es su abuela y la razón de su muerte :
« Fernanda vió una hermosa mujer vestida de blanco que atravesó el jardín hacia el oratorio. Lo que
más le inquietó de aquella visión fugaz fue que la sintió igual a ella, como si se hubiera visto a sí
misma con veinte años de anticipación. « Es tu bisabuela, la reina », (…) « se murió de un mal aire
que le dió al cortar una vara de nardos (…) », Ibid. p. 92.
109Alberto Fuguet y Sergio Gómez, McOndo, Madrid, Grijalbo Mondadori, 1996, p. 9.
110Ya en 1992, Jaime Collyer (Santiago de Chile, 1955) había publicado el manifiesto «Casus Belli, todo el
poder para nosotros» donde celebró con triunfalismo la aparición de una «nueva narrativa chilena» en la cual
se incluía a sí mismo y destacaba los nombres de Alberto Fuguet, Arturo Fontaine y Gonzalo Contreras, entre
otros: «somos cosmopolitas y universales, internacionalistas, hasta la médula [...] Alexander Prieto Osborno,
(http://cvc.cervantes.es/el_rinconete/anteriores/mayo_04/06052004_01.htm), consultado el 27/02/13.
111Casi todos habían crecido en ciudades, pertenecían a clases medias altas, hacían uso de la tecnología como
teléfonos móviles y ordenadores además de haber recibido influencias de la literatura norteamericana como
Charles Bukowski, J.D. Salinger, Norman Mailer y Bret Easton Ellis entre otros.

47
no fueron los únicos interesados en romper patrones antiguos en América Latina, ese mismo
año en México tuvo lugar el manifiesto del grupo llamado Crack, cuyas reivindicaciones112 no
eran las mismas de los de McOndo, en todo caso, eran el síntoma de una generación que
buscaba otros caminos.

De otro lado, la crítica estadounidense no sólo fue clemente con Fuguet, sino que lo
elogió como a un « líder en la nueva ola de los autores jóvenes latinoamericanos »113.
Sebastián Rotella, periodista de Los Angeles Times, lo definió como una «impetuosa estrella
creciente » Para este sector de la crítica, Fuguet encarnaba a la perfección la fusión de las
culturas norteamericana y sudamericana.

El entusiasmo de esta reacción se coronó cuando la revista Time y la cadena de


noticias CNN lo incluyeron114 en 1999 entre los cincuenta líderes latinoamericanos del nuevo
milenios y su foto apareció en la portada de la revista Newsweek115 en 2002.

Según Rene Alegria, director editorial de Rayo-HarperCollins, Fuguet estaba muy


bien ubicado para escribir sobre la mezcla de culturas latinoamericana y estadounidense
debido a su infancia pasada en Encino, California y además porque comprendía los orígenes
de la cultura norteamericana. Alegria afirmaba que Fuguet entendía como esta cultura popular
se importa a otras sociedades y allí se transforma en diferentes maneras.

En un artículo en The New York Times, Nicole La Forte evoca la controversia suscitada
por el famoso prólogo de McOndo, que por un lado escandalizó a la crítica tradicional
latinoamericana :

To many in the Latin American literary establishment, for whom writing is a means of
addressing nationalism, postcolonialism and history, Mr. Fuguet's irreverence to his
homeland in both tone and setting is a betrayal. He has been called a sellout to
112El Crack, llamado así por la onomatopeya de romper o quebrar algo, se caracterizaba por promover una
literatura compleja y de mayor exigencia formal, estructural y cultural que la del llamado post-boom,
(http://es.wikipedia.org/wiki/Generaci%C3%B3n_del_crack) , consultado el 28/02/13.
113 Tim Rutten, « Literary Leader Emerges in a Culturally Fused World », Los Angeles Times, 26/07/2002.
Rutten cita a Rene Alegria director editorial de Rayo-HarperCollins.
(http://articles.latimes.com/2002/jul/26/news/lv-media26), consultado el 20/11/12.
114Esta información se encuentra en la página de Fuguet en Wikipedia, en los sitios de las editoriales que han
editado libros de Fuguet y en librerías en línea como Norma (
http://www.librerianorma.com/autor/autor.aspx?p=HFNBt8nxJRTQQlaFsKpCgWARigJlqEKF), consultado
el 22/12/2012.
115Rodrigo Fresán, participante de la Antología McOndo escribe un artículo sobre como se recibió en Chile esta
noticia: « El día en que llegué a Santiago de Chile se hablaba sólo de dos cosas: de la preocupante intensidad
que había alcanzado la contaminación ambiental y de la fotografía del "joven escritor chileno Alberto Fuguet
nacido en 1964" en la portada de Newsweek ». Rodrigo Fresán, « Fuguet the movie », Revista Paula junio
2002.
( http://www.letras.s5.com/af161204.htm), consultado el 21/12/12.

48
American culture, a spoiled product of globalization, an irresponsible countryman 116.

Y por otro resalta las opiniones de otros especialistas como Thomas Colchie, un editor
para quien Fuguet y los macondistas tenían una visión más urbana , mucho más sentido del
humor y un estilo diferente del realismo mágico en el que en cada página se encuentra una
iguana enamorada o un dictador volador. Verónica Cortínez, profesora de la Universidad de
California, hace mención a la libertad de expresión y a la necesidad de los escritores
Mcondistas de no repetir fórmulas que les parecían muy utilizadas. Al final de su artículo La
Forte concluye que las opiniones de los « leones literarios » no son forzosamente críticas
puesto que por motivo de publicación del primer volumen de las memorias de García
Márquez se le pidió a Fuguet escribir un ensayo en la revista colombiana Cambio, propiedad
de García Márquez.

Para cualquier autor, sin importar la nacionalidad, los reconocimientos


estadounidenses hubieran sido grandes honores pero lo que irritaba a algunos críticos
adversos eran los motivos por los que la obra de Fuguet (y su persona) se hacían acreedores a
tan favorables juicios. Los críticos latinoamericanos no entendieron ni aceptaron la
biculculturalidad117 de Fuguet que explica su visión distinta de América Latina y su apego a la
cultura de los Estados Unidos debido a su infancia vivida en ese país. Para ellos esta faceta
del autor era más un obstáculo que una ventaja para escribir en español. Y que los
nortamericanos lo hayan aclamado como a una personalidad influyente les parecía una
exageración porque no les parecía que representaba a América Latina.

La pregunta es aquí, ¿por qué la exclusiva institución periodística y literaria


norteamericana alababa tanto a un autor que no escribía en inglés, que era bastante joven y no
tenía tanta obra publicada al momento de estos reconocimientos?. A muchos otros autores, el
reconocimiento, la aprobación y la traducción de sus obras les llega de manera póstuma o
después de una larga y premiada carrera. Noam Chomsky, quien además de ser reconocido
linguista escribe, examina y critica las acciones e influencias de su país en el mundo nos da
una idea del estado de las relaciones entre los Estados Unidos y América Latina :

116Nicole La Forte , « New Era Succeeds Years of Solitude », 01/03/2003, The New York Times on the web,
(http://www.wehaitians.com/new%20era%20succeeds%20years%20of%20solitude.html), consultado el
15/11/12.
117Alberto Fuguet nació el 7 de marzo de 1964 en Santiago de Chile pero pasó los primeros doce años de su
vida en Encino, California. Alberto Fuguet, Missing (una investigación), Santiago de Chile, Aguilar chilena
de ediciones :2009, p. 90.

49
Control of Latin America has been a goal of U.S. Foreign policy since the first days of
the republic. If the United States could not control Latin America it could not expect
« to achieve a successful order elsewhere in the world », Nixon's National Security
Council concluded in 1971 while considering the paramount importance of destroying
Chilean democracy, as it did118.

Si el control de América Latina (lo entendemos como un control tanto político como
ideológico y económico) es un asunto tan importante para los Estados Unidos como para
haber justificado su participación en el golpe de estado de 1973, en aras de un « orden exitoso
en el resto del mundo », no sorprende que con una democracia recién estrenada, la
intelectualidad chilena izquierdista reaccionara de manera incrédula y no exactamente
jubilosa ante la inclusión de Fuguet entre los cincuenta líderes latinoamericanos del nuevo
milenio. También es necesario tener en cuenta que Time y Newsweek pueden ser prestigiosas
revistas a nivel mundial y CNN, un gigante de los medios pero son ante todo publicaciones y
un canal de noticias estadounidenses que reflejaban una gran complacencia al encontrar en
Fuguet un excelente propagador de las maravillas de la cultura norteamericana y sus
productos. A un chileno que escribía en algunos aspectos tan positivamente sobre la vida en
los Estados Unidos, que intercalaba inglés en los diálogos de sus personajes y que tuviera tan
presentes en sus narraciones el cine hollywoodense y la música pop y rock made in U.S.A.
sólo se lo podía recompensar.

Rodrigo Fresán dice en su artículo 119 que aparecer en la portada de Newsweek no es


una gran cosa y que a fin de cuentas a los Estados Unidos no les importa mucho lo que pueda
pasar al sur del Río Grande. Al exmacondista 120 puede no faltarle razón, el poderoso país del
norte generalmente presta atención a los acontecimientos de América Latina cuando estos
pueden favorecer o desfavorecer sus intereses pero no podemos negar que con estas
distinciones Fuguet se convertía en un escritor mundialmente famoso (aunque fuera por corto
tiempo a esa escala) y sus novelas susceptibles de ser traducidas a varios idiomas. Toda una
consagración que haría despertar recelos e inspirar artículos no sólo a antiguos asociados
como Fresán.

Entre los críticos más acervos hacia la antología McOndo y a la obra que haste ese
momento había publicado Fuguet, se encuentra la crítica de origen croata Diana Palaversich.
Object1

Sus estudios inspirados a contracorriente de la literatura del escritor van desde artículos hasta

118Noam Chomsky, Making the future, London, Penguing Books, 2012, p. 138.
119Rodrigo Fresán, « Fuguet the movie », art. cit.
120« Señales captadas en el corazón de una fiesta » es un cuento de Rodrigo Fresán que figura en la antología
McOndo.

50
un libro121 Este impulso fue motivado fundamentalmente por la aparición de la recopilación de
cuentos McOndo y de la publicación del Manifiesto McOndo. Las principales críticas que
Palaversich hace a Fuguet son que él considere que ser de izquierda en América Latina es
pasé, que renieguen del realismo mágico. Para Palaversich lo que tienen en común de los
cuentos de la antología McOndo son « enajenación, angustia existencial, aburrimiento, fiestas,
drogas, música rock, sexo y suicidio »122, que ella declara no son ninguna novedad pues ya
eran temas de las literaturas existencialistas y las literaturas de balneario de los años 60'.
Palaversich asume que los promotores de McOndo rechazan de plano al Macondo
« subdesarrollado, pobre y folclórico que no habla inglés ».

A Palaversich le molesta también que en la antología no figure ninguna mujer.


Previendo esta reacción, Fuguet y Gómez habían declarado que no buscaban ser
« políticamente correctos » y que no habían « recibido nada valioso escrito por mujeres ».
Según ella, es incoherente que una propuesta que se pretenda posmoderna no haya incluido
ningún cuento de una mujer. Esto es signo para la profesora de un « machismo virulento » que
demuestra no un avance de estos escritores respecto a la generacián precedente sino un
retroceso. Otro reproche de Palaversich es que cuando los escritores de McOndo deciden
presentar una América Latina donde la gente es « sana y bella con la infinita capacidad de
consumir » caen en el mismo error que ellos dicen subsanar al no continuar según la herencia
mágico realistas y su proyecto de izquierda. No obstante sus críticas, Palaversich le reconoce
a Fuguet el esfuerzo de tratar de recopilar textos para promover a sus autores y la intención de
unir literariamente hablando las dos Américas. Para ella el problema no es tanto el tipo de
texto que escogieron los antologistas sino la actitud arrogante de A. Fuguet que « presenta el
país McOndo como una realidad privilegiada de América Latina donde las multitudes
participan en los rituales de consumo de los productos norteamericanos que automática y
mágicamente les convierten en habitantes simbólicos del Planeta USA »123

Para Palaversich tal vez lo más reprochable de Fuguet es que su visión de América
Latina no esté de acuerdo con la de ella por lo tanto está « tergiversada » y que no busque
promover la literatura y a los autores de la antología sino promoverse a sí mismo.

Manuel Campos124, destaca, en relación a la antología McOndo, que los antologistas, al


121Diana Palaversich, De Macondo a McOndo: Senderos de la Postmodernidad Latinoamericana, México,
D.F., Plaza y Valdés, 2005.
122Diana Palaversich, « Entre las Américas y el Planeta USA. Dos antologías »,
(http://www.lehman.cuny.edu/ciberletras/v07/palaversich.html), consultado el 10/11/12.
123Diana Palaversich, « McOndo y otros mitos »,
(http://www.literaturas.com/McondoyoitrosmitosOPINIONjunio2003.htm), consultado el 18/11/12.
124Manuel Campos, « Literatura y globalización: la narrativa chilena en los tiempos del neoliberalismo

51
negar el realismo mágico privilegian la admiración de la globalización y lo que él llama
neoliberalismo maravilloso. Campos critica también que los protagonistas de los cuentos de la
antología hagan alarde de todo un catálogo de productos globalizados de los que disfrutan,
que usen tarjetas de crédito y que incluyan en sus diálogos frases en inglés, cuando los
latinoamericanos « globalizados » a la manera de McOndo sólo serían según las estadísticas
de hace 10 años, un 20% de 500 millones de habitantes. Sin embargo, Campos se refiere a los
antologistas como a los entusiastas seguidores de la línea posmodernista virtual 125 y para
Campos, defender y reivindicar la variedad y la hibridez, es, en efecto una característica del
posmodernismo y en este sentido, hablar de los privilegios de la vida cotidiana de un número
reducido de personas es perfectamente legítimo. También lo es incluir temas de otras minorías
como los homosexuales en los cuentos de Rodrigo Fresán y Jaime Bayly. Pero al igual que
Diana Palaversich, Campos incide en lo llamativo que resulta una antología posmodernista
que ignora toda publicación escrita por una mujer y unos cuentos donde los autores continuan
dándoles el mismo lugar decorativo y pasivo que les dieron en el pasado otros escritores o
artistas les dieron a los personajes femeninos.

Ricardo Cuadros, concuerda con la propuesta de McOndo al reconocer el mestizaje y


la pluralidad del continente latinoamericano, pero cuestiona la afirmación de de Fuguet y
Gómez según la cual, la televisión y la música vía MTV latina unirían al continente de manera
más eficaz que los foros y tratados entre los países latinoamericanos. Cuadros critica también
la intromisión de las grandes editoriales que « no saben ni tienen que saber nada de literatura
chilena o latinoamericana » pero esto es un asunto de poca importancia comparado a los que
estas ponen en circulación es decir libros como McOndo que para Cuadros son signos
culturales de « amnesia selectiva, el proceso de banalización de la literatura y el proceso
histórico y la celebración pública de la ignorancia”126.

Megan Sullivan hace una interesante reflexión cuando se pregunta y responde sobre
los motivos por los cuales McOndo, a pesar de la portada en Newsweek y la mención en Time,
no ha logrado superar a García Márquez en el mundo literario norteamericano:

maravilloso », Kohut Karl/José Morales Saravia (eds), Literatura chilena hoy: La difícil transición, op. cit. p.
231.
125Esta clasificación viene en realidad de los propios Fuguet y Gómez, quienes declaran en el prólogo : « Esta
es una nueva generación literaria que es post-todo : post-modernismo, post-yuppie, post-comunismo, post-
baby-boom, post-capa de ozono. Aquí no hay realismo mágico, hay realismo mágico, hay realismo virtual
(…) » Alberto Fuguet y Sergio Gómez, McOndo, op. cit., p. 12.
126Ricardo Cuadros, « McOndo como síntoma de un estado de la cultura.(Narrativa chilena y mercado editorial)
1996.”(http://www.ricardocuadros.com/html/ensayos/mcndo1996.htm), consulté le 26/11/12.

52
Why hasn't this literature, charges with popular culture and seemingly quite accesible
to Americans, been able to surpass the dated Márquez on the bestseller charts? The
United States may not be ready for a Latin America in which they see so much of
themselves, a vision not merely imposed but consumed and reinvented in a uniquely
Latin American way. 127

Fuguet, sería según Sullivan, más accesible por los códigos de la cultura
norteamericana tan abundantes en sus novelas. Se nos ocurre además que una de las
respuestas más inmediatas a la pregunta de Sullivan no es la respuesta que ella da para
explicar la aparentemente ilógica preferencia del público norteamericano por el ya pasado de
moda (dated) G.G.M., sino otras que podrían haber esgrimido los detractores de McOndo: la
literatura de García Márquez no tiene parangón en cuanto a calidad literaria, o García
Márquez escribe infinitamente mejor que Fuguet y todos los mcondistas. No lo discutimos,
puede ser una cuestión de gustos o interpretaciones pero en la respuesta de Sullivan subyace
otro asunto que nos interesa más: la fuerza de la costumbre hace muy difícil cambiar de
hábitos. La siguiente tesis de Jauss es esclarecedora en este punto:

Même au moment où elle paraît, un ouvre littéraire ne se présente pas comme une
nouveauté absolue surgissant dans un désert d'information ; par tout un jeu
d'annonces, de signaux-manifestes ou latents-, de références implicites, de
caractéristiques déjà familières, son public est prédispose à un certain mode de
réception. Elle évoque des choses déjà lues, met le lecteur dans telle ou telle
disposition émotionnelle, et dès son début crée une certaine attente de la « suite », du
« milieu » et de la « fin » du récit (Aristote), attente qui peut réorienté, rompue par
l'ironie, selon des règles de jeu consacrées par la poétique explicite ou implicite des
genres et des styles.128

Al parecer los lectores estadounidenses no universitarios no se dejaron seducir por la


propuesta de Fuguet por estar acostumbrados a recibir de la parte sur del continente la
literatura del boom y la literatura pastiche del boom como las novelas de Isabel Allende y
Laura Esquivel. El exotismo de los parajes descritos en las novelas de García Márquez y las
historias mágicas e increíbles de sus personajes ya habían dejado huella en ellos, esa era la
literatura que esperaban. Además el boom no fue, como hemos visto el éxito de un sólo
escritor o una antología de cuentos sino el conjunto de varias circunstancias probablemente
irrepetibles. La dificultad de Fuguet para llegar a ser un “bestseller” en U.S.A., pese a su
figuración en los grandes medios norteamericanos, podría explicarse también por la hipótesis
127Megan Sullivan, « From Magical to Virtual The state of the real in Latin American literature »,
(http://nemla.org/convention/2013/presenters.html) consultado el 13/04/2011.
128H.R. Jauss, Por une esthétique de la réception, op. cit., p. 55.

53
de Sullivan que postula que el público norteamericano masivo no ha querido aceptar esta
literatura por negarse a verse representado en otra cultura. En realidad ambas razones: la
costumbre de recibir un tipo de literatura “exótica” y el rechazo a verse duplicados
culturalmente en rasgos impuestos a la antes cultura productora de la ficción
“exótica”guardan una relación. Esto daría pie a desarrollar el porqué de las razones para no
querer verse en otros, sin olvidar los roles de dependencia histórica desempeñados por la
cultura emuladora que ¿podría revertirse en algún momento para ser dominante ? o ¿es el
malestar de ver un reflejo que no es halagador? ¿o la perturbadora sensación de verse donde
uno menos se lo espera?. Podríamos y nos complacería extendernos e investigar sobre estos
aspectos pero nos estaríamos apartando de nuestro tema principal por lo que lo dejamos para
un posible trabajo ulterior.

Volviendo al sonado manifiesto encontramos que muchas de las críticas que se le


hicieron son justificadas, Fuguet y Gómez redactaron un documento que no era precisamente
coherente ni había sido muy pensado. Afirman, por ejemplo, que América Latina era un
continente urbano y no rural y que los antologistas y los autores seleccionados habían leído
“todo lo que se merece leer” son muestras de una falta de información y de una soberbia
notables. Expresan que no pretendían ser políticamente correctos pero esto no basta para
justificar juicios y elecciones subjetivos como desechar textos de gente que no conocían o
textos escritos por mujeres.

Fuguet ha explicado mucho después que lo que le molestaba era cómo encasillaban a
los latinoamericanos en los Estados Unidos en una visión puramente exótica mágico realista
cuando él no se sentía reconocido en ella. Desde ese punto de vista puede entenderse el deseo
de hacer notar que América Latina era un continente variado y dónde había ciudades con
instalaciones similares a las del primer mundo y sobre todo donde se podía escribir con
códigos y referencias acordes con esos ámbitos urbanos. Pero si en el prólogo dicen querer
desmarcarse de una literatura canónica y reconocer la hibridez y el mestizaje del continente,
¿no es una contradicción que sus referencias o las que ellos dicen reconocer como propias
pues bajo ellas crecieron, sean tan estadounidenses? Si la venganza era contra la industria
editorial de los Estados Unidos ¿por qué tomarla contra una tradición y los símbolos del
propio continente?

Hay sin duda en dicho prólogo mucha exageración, es decir, no había sido objeto de
una reflexión profunda. A Fuguet, Gómez y a los otros participantes de McOndo, la
publicación del libro les trajo mucha fama, polémica y críticas. El inconveniente de esta

54
aventura, anécdotica o legendaria según se prefiera, es que marcó durante al menos una
década a Fuguet. Las palabras de uno de los personajes de su novela Por favor rebobinar,
resumen mejor que nadie lo que pudo bien haber sentido el autor:

Quizas he dicho demasiado.


Quizas no he dicho lo suficiente.
Hay cosas que uno ha hecho, o le han hecho a uno, que no sólo estigmatizan sino
desvían y hasta encarcelan, como ser Miss Chile, supongo que pase lo que pase,
evolucione como evolucione, nadie la va a tomar en serio. Imposible. Quedó
marcada.129

Por suerte, a Alberto Fuguet no le tocó ser Miss Chile y si bien quedó estigmatizado
durante un buen tiempo, su producción posterior y los años le permitieron recuperarse y
levantarse ante la mirada de la crítica. No podemos, sin embargo dejar de tomar en cuenta las
observaciones de Diana Palaversich quien atacó con mucha energía a Fuguet pero echa en
falta y no sin razón el poco interés que su obra despertaba en círculos críticos más allá de la
prensa o revistas.

4. Una inflexión en la tendencia de la crítica

En 1996 se publicó también Tinta roja130, novela en primera persona, donde el


protagonista es un joven reportero egresado apenas de la escuela de periodismo que debe
hacer sus prácticas en un la sección policial de un periódico sensacionalista. Tinta roja, fue
según varias declaraciones de Fuguet una novela hecha para la crítica 131 , después de la
polémica de sus trabajos anteriores, Fuguet, en búsqueda de reconocimiento crea una historia
donde los personajes dan un salto hacia abajo en la escala social : si en las obras anteriores se
trataba de jovencitos de clase acomodada y santiaguinos, en Tinta roja, Alfonso, el
protagonista narrador, viene de provincia, es pobre y desea desesperadamente integrarse a la
capital y a su ritmo de vida. Tinta roja, es un libro donde se dan lugar no sólo los cambios en
modismos y los barrios y costumbres. En el libro abundan las reflexiones sobre el periodismo,
la ética y el ejercicio de la escritura. Tinta roja fue llevada al cine en 2001 por el cineasta
peruano Francisco Lombardi. . Esta fama exterior rebotó al interior de Chile donde algunos

129Alberto Fuguet, Por favor rebobinar, Santiago de Chile: Aguilar chilena de ediciones, 1998, p.58.
130 El lanzamiento fue en diciembre de 1996.
131« "Tinta roja" fue el primero de mis libros, que yo pensé que iba a poder conquistar a la crítica. Lo hice para
demostrar que no era "extranjerizante", como me atacaban. Que yo podía escribir distinto. », Antonio Diaz
Oliva entrevistando a Alberto Fuguet, « Fuguet en tránsito »,
(http://www.quepasa.cl/articulo/6_4299_9.html), consultado el 01/03/13.

55
periodistas que no aprecian a Fuguet como Juan Pablo Jiménez llegan a admitir que les causó
una favorable impresión :

Nunca antes el periodismo amarillista y barato del cual gustan tanto montoneras de
periodistas y reporteros del país, había sido tan bien escrito y bien llevado a una
novela como lo hace Fuguet en Tinta roja (…). Este es un verdadero homenaje para
quienes algún día fuimos reporteruchitos practicantes que odiábamos -y odiamos-
ciertas áreas más básicas de esta artesanía de los maestros chasquilla de las áreas
sociales que algunos llaman periodismo. Nunca antes alguien había logrado un
equilibrio tan interesante en lo que respecta al amarillismo, amalgamando
cuidadosamente la personalidad de hombres entregados, más bien consagrados a una
vida amarga y de derrotas -porque los triunfos están más bien supeditados a los golpes
noticiosos- (…). No me gusta comentar libros porque eso es más bien es para artistas
frustrados. Lo que sí quiero decir es que, no cayéndome bien Fuguet, debo reconocer
que aquí estamos en frente de una interesante obra -llevada al cine además en Perú-,
sobre todo para quienes saben de lo que tiene que ver con esta carrera de la
información y la insuficiente opinión.132

Este comentario donde la novela de Fuguet sale ganando es interesante porque deja
entrever dos aspectos del ejercicio de la crítica literaria. Primero, el poco prestigio que merece
para algunos esta tarea : « comentar libros es para artistas frustrados », labor que sin embargo
este periodista cumple tal vez por obligación pero con pesar. No podemos dejar pasar por alto
tampoco los términos coloquiales y peyorativos 133 de este breve artículo que delatan tanto el
estilo del que escribe como el público al que se dirige y sus sentimientos hacia la profesión.
Luego, el dejarse llevar, por simpatías o antipatías personales a la hora de criticar (rasgo muy
humano pero poco imparcial). Este aspecto es superado por el periodista porque aunque
Fuguet no le « cae bien » logra ver en la novela un material bien escrito, una suerte de
homenaje al reportero callejero de diario sensacionalista que cuando no logra « golpear » o
conseguir una noticia escandalosa está condenado al descrédito. Resaltamos también que para
Jiménez de la Jara, la novela adquiere interés y se la ve con otros ojos también porque a que a
sido llevada al cine en Perú, dato que sería intrascendente sino fuera por las relaciones no tan
cordiales entre ambos países134. Poco importa, « ha sido llevada al cine » y en el extranjero
(aunque sea en Perú) y por eso ha trascendido el alcance de la lectura. Y lo que es mejor, la
132Juan Pablo Jiménez de la Jara, « Nunca », La Prensa (Curicó) nov. 3, 2002, p. 3 (suplemento "Domingo en
familia"), ( http://bncatalogo.cl/htdocs/RC0059119.pdf), consultado el 06/03/13.
133«reporteruchitos » por reporteros novatos, o « maestros chasquilla » expresión que designa en Chile a
hombres que pueden hacer de plomeros, electricistas, albañiles, sin que sea en realidad un oficio con
formación. La figura queda clara : los profesores de humanidades o sociales son gente improvisada y el
periodismo « una artesanía ».
134El origen de la discordia data desde la Guerra del Pacífico o Guerra del Guano y del Salitre entre 1879 y
1883. El conflicto se produjo entre Perú, Chile y Bolivia. Chile ganó la guerra y se adjudicó parte de
territorio peruano y la salida al mar de Bolivia.

56
película recibió premios y honores en diversos festivales internacionales 135. El paso de la
novela al cine permitió entonces que Tinta roja y las anteriores obras de Fuguet se hagan
conocer más en América Latina y en España no obstante otras críticas positivas y negativas136.

Finalmente tal vez lo más sugestivo en este sustancioso artículo de un periódico de


provincia sea la contradicción entre la baja estima que le merezca al periodista la profesión y
los que la enseñan y su lamento ante una opinión que el juzga « insuficiente » y en eso
coincide con Sergio Gómez, co-editor con Fuguet de la antología McOndo y miembro de la
Nueva Narrativa Chilena, que también muestra su descontento sobre el trabajo de la crítica:

(...) uno no le puede pedir nada a los lectores. Sin embargo, existe un sector intemedio,
la crítica, quienes son los que se supone visualizan el bosque de fondo antes que los
árboles. En este mismo lugar fueron acusados de pereza mental. Yo agregaría a la
pereza, también la ignorancia. Los escritores no somos víctimas incomprendidas de la
crítica, sino que víctimas, y, nótese la sutil diferencia, de la incomprensión de lectura
de la crítica, de su propia ignorancia. Muy pocas veces se puede ver en nuestro medio,
una crítica que responda a la pregunta básica de la novela : « ¿Qué está diciendo ese
libro ? ¿Qué hay más allá de las letras impresas,de los párrafos, de las tapas y lomos ?
La crítica es floja, desinformada, envidiosa, sueña con ser publicada y convertirse en
escritor. Se queda en lo accesorio.137

Sergio Gómez, desde otro lugar y en otro momento parece estar respondiendo tal vez
duramente pero con algunos argumentos a Jiménez De la Jara. Muchos críticos se
desinteresan del contenido del libro y el alcance de sus opiniones puede ser desmesurada y
destructiva cuando no es profesional y objetiva.
En 2002, Fuguet opina sobre la crítica:

Antes me criticaban más, supongo que porque era más joven. A medida que uno sigue

135El film de Lombardi basado en la novela de Fuguet recibió el premio al Mejor director y Premio Vigía en el
festival de cine de La Habana (2000), Mejor Actor (Gianfranco Brero) en el Festival de San Sebastián, Mejor
guión, Festival de Los Ángeles (2001) y Festival Internacional de la India (2001).
(http://www.carlossviamonte.com.ar/2011/08/cineclub-la-rosa-y-un-ciclo-dedicado-al.html), consultado el
03/03/13.
136Según relata Fuguet, Guillermo Tejeda, del diario La Época se refirió a Tinta roja comentando : « Fuguet
compra pebre en el Esso market' ». (http://www.quepasa.cl/articulo/6_4299_9.html), consultado el 04/03/13.
Pero Ana Josefa Silva V. opinó en el suplemento Cultura de La Segunda que : « A los cuentos y novelas de
Alberto Fuguet se los puede acusar de ser livianos como un paquete de barquillo, pero nunca que sean
aburridos. “Tinta roja” es enganchadora como pocas y de liviana no tiene nada. En realidad Fuguet subió
varios peldaños en su ascendente carrera literaria con esta novela cuyo lenguaje es, definitivamente chocante
(…), Ana Josefa Silva V., La Segunda, Cultura, « ‘Tinta roja”, la novela en la que Fuguet abandona la Avda.
Kennedy: “Quise hacer un libro más chileno”, (http://www.bncatalogo.cl/htdocs/RC0002312.pdf).
Consultado el 04/03/13.
137Sergio Gómez in Carlos Olivares (editor), Nueva narrativa chilena, op. cit., p.76.

57
adelante las críticas van disminuyendo y le van tocando a otros. Pero si uno hace algo
está expuesto a la crítica, no puedes reclamar. 138

La actitud positiva y perseverante parece haberle rendido sus frutos. Los trabajos
luego de las novelas de su primera etapa conocieron una acogida más favorable. En Chile, por
otro lado la democratización también influyó en las posturas y costumbres de los ciudadanos.
Luego de un paréntesis, Fuguet lanza en 2003 la novela Las películas de mi vida,
donde el personaje principal es un metereólogo que enumera las películas que más lo
impresionaron y que dan pie a contar episodios que arman la historia de su vida. De manera
semejante a sus dos primeros libros, la crítica chilena se muestra ambigua, Ricardo Bravo
apunta :

Sin necesidad de ser un fanático de la obra de Alberto Fuguet se debe reconocer que
éste ha demostrado ser, en libros como Sobredosis o Mala onda, un narrador al menos
entretenido, deseoso de mostrar su independencia entre los estilos predominantes en
la literatura nacional. Por lo mismo, decepciona quien, influido por el vitalismo
norteamericano y !a cultura pop, supo alguna vez reflejar con bastante exactitud a una
parte de la juventud chilena. Fuguet parece ahora entrampado en ese exceso
cosmopolita, dando a luz una novela saturada, un relato rígido que en los diálogos y
observaciones son generalmente irrelevantes, relacionados con la epopeya trivial de
un sismólogo que cobran la dimensión de una suma de datos. 139

Estas opiniones expresan el sentir de una parte de la crítica periodística : la influencia


de la cultura norteamericana pop es negativa, poco chilena, es un defecto ser cosmopolita. Es
curioso que alguien que destaque el deseo de desmarcarse de Fuguet quien, según Bravo,
además fue capaz de retratar a una parte de la juventud chilena que se siente a sus anchas con
los códigos norteamericanos lo encuentre excesivo en las referencias numerosas a los Estados
Unidos. Pero el libro trata de la historia de una familia que vive allá en U.S.A. y regresa a
Chile, las referencias provenientes de ambos países se vuelven casi obligatorias si se quiere
situar la historia en algún lugar físico o histórico. En nuestro análisis final podremos dar más
indicios sobre el acierto o equívoco de los argumentos de esta crítica. En contraste,
encontramos una apreciación más positiva de Ernesto Garret :

138 Anónimo, « La "nueva onda" de Alberto Fuguet », entrevista publicada en El Mercurio de Antofagasta,
03/04/02, (http://www.mercurioantofagasta.cl/site/apg/reportajes/pags/20021119200616.html)

139 Ricardo Bravo, « Las películas de mi vida », Ercilla (Revista : Santiago, Chile)-- no. 3229 (nov. 24, 2003) p.
79.

58
Fuguet escribe con estilo seco y minimalista (…) pero en general este « estilo de
exportación » es leal a esta obra que se desplaza entre acá y allá. Entre las donas y las
empanadas. Es una rúbrica que funciona para descubrir honestamente al personaje, su
hibridez, y con más honestidad a su mentor y creador. Un Fuguet que ha
perfeccionado los materiales con los que construye sus mundos y que apela a una nada
despreciable originalidad para medir y juzgar los movimientos de su personaje y los
de un Chile entrando en la modernidad de la globalización y del TLC. 140

De nuevo una mención al estilo del escritor « de exportación » pero no queriendo decir
que su literatura sea de exportación sino más bien haciendo alusión a la huella de la estructura
de la lengua inglesa en las frases sintéticas de Fuguet. Garret, que parece, ha leído el libro
teniendo los antecedentes personales de Fuguet, le halla el porqué : es que esta novela tiene
mucho de la autobiografía del autor y los cambios de Chile, su entrada brutal al
neoliberalismo y el tratado de libre comercio con los Estados Unidos.

En 2004 Pedro Pablo Guerrero, periodista del periódico chileno Mercurio se muestra
cauto pero no duda en retrazar una crítica más elogiosa que negativa sobre una reseña que
Michael Dirda del Washington Post dedica a Las películas de mi vida: “Fuguet nunca ha
estado más cerca de Puig que en Las películas de mi vida. Ni la crítica norteamericana más
alejada del estereotipo del buen salvaje”141. Guerrero se muestra satisfecho del tenor del
artículo de Dirda, porque según explica, el norteamericano no suele reseñar literatura de
latinoamericanos con criterios estéticos sino sociológicos.

El mismo año aparece Cortos, un libro compuesto de ocho cuentos disparejos en


cuanto a cantidad de páginas, temática y tratamiento. En Cortos la mayor parte de cuentos
supera las cincuenta páginas y el último casi alcanza las cien. Los personajes van desde un
hombre que cuenta los eventos que le sucedieron durante el periodo de preparación a la
traumática prueba de aptitud a un par de ancianos que se negaron a tener hijos pasando por un
periodista ansioso de hacer una buena entrevista y la historia de un chico que estudia cine y
comparte su idea de guión que se mezcla con su propia vida. Cortos recibió críticas bastante
buenas como la de Ximena Ceardi:

Fuguet ha cambiado, es cierto ya no es el chico de bufanda larga y lentes de intelectual


neoyorkino, arrogante y deslenguado, que seguía a los norteamericanos de la década
de los ochentas sin importarle que el cura Langlois lo despedazara. Ha optado por el

140 Ernesto Garret, « Las películas de mi vida », Intermedio (Revista : Santiago, Chile)-- no. 44 (nov. 2003) p.
44.
141 Pedro Pablo Guerrero, «La buena cosecha de Mr. Foo-Get », Revista de Libros, sábado 3 de enero de 2004,
TEMPORADA 2003, (http://www.letras.s5.com/af180904.htm), consultado el 08/03/13.

59
cine, o la literatura como una simbiosis que se nutre mutua y constantemente (…) ha
optado en forma seria, personal, sentimental incluso...lo que es extraño en este Fuguet
cuarentón (…) que en esta ocasión nos entrega su trabajo más interesante. 142

Fuguet a dejado el atrevimiento y el aire desafiante de sus veinticinco años. En el


Chile de los noventas parece haber encontrado un camino que desde la literatura lo lleva a su
obsesión permanente : el cine. Es pertinenente la observación de Ceardi, Fuguet es en este
libros más sensible a los sentimientos de gente adulta y de ancianos. La mención de un
“Fuguet cuarentón”y en su caso más reflexivo, suena a eco del ambiente de los cuentos: un
Chile acalmado y compenetrado en la neoliberalidad imperante en la región sudamericana.
Por supuesto, las opiniones en contra también existen como esta de Alejandro Zambra:

Lo que no convence – lo que nunca ha convencido de Fuguet- es la enorme confianza


del autor en los lugares comunes, confianza que lo hace despacharse lindezas como
ésta: “La vida no es una cuenta de ahorros. Nada dura para siempre. Los recuerdos
están sobrevalorados”. (…) Fuguet tiende al eslogan, a la frase fácil. Y eso es,
finalmente lo que malogra sus intentos (…) Una curiosidad: según la contratapa del
libro, “Cortos” es “un volumen experimental de cuentos en tiempo real. Planos
secuencias en alta definición, cargados de autenticidad y destreza, tanto narrativa
como visual”. ¿ Realmente Fuguet cree que ha hecho algo original, de vanguardia y,
encima, “auténtico”, Ojalá que no.

Críticas como esta, aún recalcando los lados que Zambra encuentra enclenques en
Cortos resaltan la intención conciente o no de Fuguet de escribir de una manera cada vez más
gráfica más cinematográfica, que Zambra no acepta como un trabajo “original” y menos
“auténtico”.

Para muchos otros el trabajo de Fuguet se a ido asentando sobre cimientos más
sólidos. En 2005 J.F.K. publica en el blog Rock con volumen: “el escritor pasaría de ser un
tipo que escribe a comentar cine, criticar y escribir sobre la “neocultura”, a ser una estrella
que nace en el firmamento de la literatura chilena”. Y hablando en retrospectiva de Mala
onda:

Cuando este libro llegó al mercado Fuguet tenía 25 años, había logrado escribir una
obra completa, entera y redonda. Algo así como el mejor disco realizado por un
músico, ese que tiene de todo, los elementos mejor escogidos, mejor utilizados y con

142 Ximena Ceardi, El Mercurio (Santiago, Chile)-- feb. 18, 2005, p. 23 (suplemento "Invite"),
(http://bncatalogo.cl/htdocs/RC0211874.pdf), consultado el 09/03/13.

60
los matices justos para que logre estar en la biblioteca y en el inconsciente colectivo. 143

Cabe destacarlo, esta opinión no viene de un gran periódico, ni siquiera de un medio


oficial, viene de un blog e ilustra bien el fenómeno de la llegada de expresión vía internet. Si
hace unas décadas la voz del público no tenía otra manera de hacer conocer su satisfacción o
desacuerdo frente a una publicación que a través de las ventas o de alguna ocasional carta a un
periódico, en la actualidad, el ciudadano común y corriente puede por medio de blogs, foros,
sitios y redes sociales, dar su visto bueno o no. Como el caso del autor del mencionado blog,
nunca sabremos quién es, pues figuran sólo sus iniciales pero sí lo que le gusta. Y estos datos
recogidos gracias a la cantidad de veces que se buscan, citan o escriben en internet, han
llegado a ser un elemento de peso en la toma de decisiones de todo tipo en la actualidad.144

En 2008, Pía Barros, que sí es una escritora se refiere en una entrevista que le hace
Roberto Lind, de modo diacrónico a la obra mencionada:

Fuguet está marcado por la mala onda que generó Mala onda (Planeta, 1991). Porque
vendió mucho y todos lo odiaban. Pero Fuguet consiguió que toda una generación que
no leía, que nunca había leído un libro entero, leyera Mala onda. Y estamos hablando
de los más pobres que jamás iban a tener acceso a la droga ni a un viaje a Brasil. Por
lo tanto, sociológicamente, tiene una gran importancia, además de la importancia
literaria. Porque es el primero donde los personajes no son acartonados. No hablan
distinto de como hablan en realidad. Y no es una herencia de Salinger (porque Lind le
enrostra El Guardián entre el Centeno a Barros). Hay que tener un oído. Tiene la
particularidad de dar cuenta de una idiosincrasia. Oír como se habla. Porque en Chile
somos muy malos para los diálogos. Fuguet tiene la gracia del oído. Eso es un gran
hallazgo. Entonces, la gallá escribe con mayor naturalidad. Sin duda, Fuguet es un
escritor en escalada. No en descenso. Marcó. Porque todos quisieron escribir como
Fuguet; no para contar lo de Fuguet, sino para tener el éxito de Fuguet. 145

143 J.F.R., « Literatura instantánea para la generación X », ( http://rockconvolumen.blogspot.fr/2005/11/alberto-


fuguet.html), consultado el 08/03/13.
144 La influencia de los gustos de los consumidores señalados por la adhesión a tal o cual producto o persona en
las redes sociales es asombrosamente poderosa para considerar si se deben hacer modificaciones en el
aspecto, composición, forma de venta, etc, y el libro, un objeto cultural y mercantil al mismo tiempo no
escapa a estas leyes del mercado actual : « Avec l'émergence des médias sociaux, les marques se sont
aperçues que le public parlait d'elles... à leur insu. Et que ces commentaires avaient un impact identique,
voire supérieur, aux communications traditionnelles (…)les marques ont muri leur réflexion sur les
indicateurs à suivre pour mesurer l'influence de leurs communautés. La course aux fans et aux "followers"
(personnes suivant un flux dans Twitter) est derrière nous. Et ce n'est que logique. Il est bien plus intéressant
de mesurer le nombre d'interactions par visiteur - car c'est ce qui crée de la visibilité pour la marque - et la
capacité à recruter des participants et à les qualifier en fonction de leur influence et de leur activité. S'y ajoute
évidemment le taux de conversion (clic sur les posts, part des internautes amenés via les médias sociaux sur
la boutique en ligne ou dans des magasins). » Matthieu Chérau, "Marketing sur les réseaux sociaux :
bienvenue dans l'ère de la monétisation », 05/12/11, Le Monde.fr,
(http://solutionsauxentreprises.lemonde.fr/relation-client/marketing-sur-les-reseaux-sociaux-bienvenue-dans-
l-ere-de-la-monetisation_a-33-352.html), consultado el 11/03/13.
145 Roberto Lind, « Pía Barros, nuestra señora del taller », 11 de enero 2008,

61
Barros aporta elementos de crítica importantes sobre la trayectoria de Fuguet. Esta
escritora y directora de talleres literarios, enfatiza sobre el efecto no desdeñable que tuvo
Mala onda de hacer leer a jóvenes que no se interesaban por la lectura, tanto los de origen
acomodado como los que no. Luego, recalca la naturalidad de los diálogos. Es así como habla
la gente y este efecto de « diálogo real » con los vocablos que usa la gente « de verdad »
influye favorablemente en un lector que no tiene la impresión de verse forzado a leer una obra
de prestigio con un vocabulario a menudo inaccesible. El acceso a viajes puede ser deseable,
el acceso a drogas, discutible pero es indudable que un escribir un libro que despertaba la
curiosidad y mostraba cómo vivían otros, que era visto no como un objeto tradicional ni
elitista (aunque los personajes y el autor pertenecieran a una élite), era una hazaña. De esta
forma Mala onda rompía con más de un cánon y en cierta forma democratizaba el hábito de
leer.

Regresando a la obra de Fuguet, el escritor había confesado en más de una


oportunidad que siempre quiso hacer cine 146, en 2005 dirige su primera película Se arrienda.
En 2007 se publica la novela gráfica Road Story, inspirada en un cuento147 de Cortos e
incluida en la antología McOndo y Apuntes Autistas148.

En 2008 publica Mi cuerpo es una celda, del trágicamente muerto149 y hasta ese
entonces casi desconocido escritor colombiano Andrés Caicedo (1951-1977). En este libro,
Fuguet monta en base a documentos, cartas y entrevistas una falsa autobiografía que
« resucita » a Caicedo en los medios y le consigue, luego de la puesta en circulación de la
obra, una popularidad internacional de la que nunca gozó en vida.

Este trabajo de recolección, búsqueda e investigación entrena a Fuguet para su


penúltima150 novela : Missing (una investigación), que aparece en 2009 y marca en cierta
forma un antes y después en la carrera de Fuguet. La cubierta del libro, para comenzar, se
distingue de otros, la palabra novela no figura en sino en la última línea de la contratapa pero

(http://www.librosdementira.com/blog/2008/01/11/pia-barros-la-senora-de-los-talleres-literarios/), consultado
el 08/03/13.
146 « De alguna manera me estoy yendo al cine »(...), « Mi refugio, plan y meta era estar en el cine, eran las
películas » (...) « yo creo que el cine es lo único importante », fragmentos de declaraciones de Fuguet de una
entrevista que le hace Cristián Warnken a Alberto Fuguet en el programa televisivo Una belleza nueva 2007,
disponible en Podcast en http://www.unabellezanueva.org/alberto-fuguet/, consultado el 08/03/13.
147 El cuento se llamaba en McOndo « La verdad o las consecuencias », también aparece en la recopilación de
cuentos Cortos (2005) como « Road Story ».
148 Apuntes Autistas, Santiago: Epicentro Aguilar, 2007, es un libro que impresiones de viajes, opiniones,
reflexiones e sobre el oficio de escribir.
149 Andrés Caicedo se suicidó el mismo día que le llegó un ejemplar de ¡Qué viva la música! (1977),su primera
novela publicada.
150 Aeropuertos, su última novela, se publica en 2010.

62
no en la portada, donde entre paréntesis y en letras más pequeñas se lee (una investigacion)151.
Fuguet había realizado un texto híbrido pues en Missing (una investigación) se advierte el
relato personal en primera persona, diálogos, las memorias o las falsas memorias del tío, la
ficción y la narración de cómo se fue elaborando el libro. El pretexto es la historia de cómo
Fuguet hizo para encontrar a su tío perdido en los Estados Unidos. De paso se filtran las
vivencias de la inmigración vistas desde el punto de vista de un inmigrante latinoamericano.
Narrado todo con nombres propios (los nombres de la familia de Fuguet) y mezclando con
más vigor que antes el inglés, el spanglish y la vida en los Estados Unidos. Fuguet realizó un
ejercicio atrevido del que no se esperaba buenas críticas pues centrándose en experiencias
biográficas personales y familiares, no creía que esta novela pudiese interesar al gran
público152. Sin embargo ocurrió todo lo contrario : Missing (una investigación) fue tan bien
recibido que ganó el premio de la crítica en Chile.153

El año 2011, Fuguet dirige Música campesina su segunda película que gana un premio
en el Festival de cine de Valdivia, una ciudad de gran actividad cultural ubicada al sur de
Chile.

En 2011, Roberto Carreaga del diario chileno La Tercera, se refiere así de Mala onda:

Fuguet acapararía las sospechas y odios de la intelectualidad local, pero su estilo pop y
juvenil creó escuela. 20 años después, el insoportable Matías Vicuña se acomoda entre
los personajes más inolvidables de la literatura chilena reciente.

En enero de 2011 Mario Vargas Llosa a través de su columna 154 en el diario español El
País, le brindaría a Fuguet uno de los reconocimientos y espaldarazos más grandes que ha
recibido hasta ahora. Primero porque se trataba de Vargas Llosa (con un premio Nóbel muy
reciente) y porque había sido un modelo para Fuguet. Vargas Llosa se refiere a la novela

151Fuguet le pidió a su editora, Andrea Viu, que no especificara en la portada de que género se trataba el libro :
« Fuguet (...)Recuerda el difícil trato en sus novelas iniciales y agradece la actitud "maternal" de Andrea en la
edición de su último libro, Missing: (...) Me contaba sobre la crítica que había recibido. Además, me daba en
el gusto en cosas que otros editores jamás cedieron, como no tener lanzamiento o lo de dejar en algo ambiguo
el género al cual pertenece Missing". », « El matriarcado editorial chileno », revista Qué pasa, 20/02/10,
(http://www.quepasa.cl/articulo/6_2157_9_2.html), consultado el 08/03/13.
152"Yo creía que la gente iba a decir 'onda a quién le importa la vida de este hueva '». Alberto Fuguet
entrevistado por Antonio Díaz Oliva en « Fuguet en tránsito », revista Qué pasa, cultura/debate, 12/11/10,
(http://www.quepasa.cl/articulo/6_4299_9.html), consultado el 11/03/13.
153 Alberto Fuguet y Paula Ilabaca triunfan en Premios de la Crítica, Fuguet obtuvo el Premio de la Crítica de la
Universidad Diego Portales por su libro Missing, La Tercera - 10/06/2010
(http://www.latercera.com/noticia/cultura/2010/06/1453-267030-9-alberto-fuguet-y-paula-ilabaca-triunfan-
en-premios-de-la-critica.shtml), consultado el 11/03/13.
154Mario Vargas Llosa en su columna Piedra de toque, « Carlos o el sueño americano », El País, 02/01/2011.
(http://elpais.com/diario/2011/01/02/opinion/1293922813_850215.html) Consultado el 28/10/2012.

63
Missing (una investigación) de Fuguet como un libro donde:

(...)el juego, el experimento, el humor, la insolencia, el desplante, ponen una nota


risueña que contrasta con la materia de la historia, dolorosa y por momentos
desgarradora. Es una combinación que funciona muy bien (…) para ir restableciendo
la cronología real a partir de los saltos temporales constantes de la narración, y los
respiros que las dudas y entusiasmos del propio narrador con su oficio y vocación,
constantes a lo largo del libro, ofrecen de tanto en tanto, para desagraviar al lector de
ese viaje por el fracaso, la sordidez, la rutina y la mediocridad que es el tronco central
de la historia.

Y sobre el uso del inglés que fue tan criticado antes:

Muchas partes del libro están escritas en un español mechado de anglicismos que, por
instantes, parece a punto de convertirse en un spanglish, sin que ello llegue a
ocurrir(...) , es de un encanto poético notable, una demostración de la formidable
capacidad que tiene el español, en manos de un escribidor con talento, para
metamorfosearse en tantas cosas sin perder su propia personalidad. Este estilo no es
una caricatura ni un preciosismo formalista, es un estilo persuasivo y funcional,
porque delata a través de su manera de hablar lo que son quienes así se expresan, la
inseguridad que los habita, el inconcluso mestizaje cultural y lingüístico que
constituyen, los dos mundos que hay en ellos coexistiendo con aspereza y sin llegar a
fundirse.

La reseña de Vargas Llosa termina con frases decididamente entusiastas acerca del
libro y la capacidad de innovación que él ve en Fuguet :

En todos los libros de Alberto Fuguet que he leído hay siempre, junto con la historia
que cuentan, una voluntad de innovar, tanto en la lengua como en la estructura
narrativa. En Missing (Una investigación), es donde mejor lo ha conseguido.

No podía ser mejor, un miembro del selecto boom, premio Nóbel además, escribiendo
en El País, asegura que lee a Fuguet y confirma su constante búsqueda de renovación
teniendo como mejor resultado Missing (una investigación). Como era de esperarse, esta
reseña de Vargas Llosa no sólo honró al incansable 155 Fuguet sino que provocó una ola de
comentarios que resaltaban las cualidades de la novela.
155 Cada vez más envuelto en el cine pero sin dejar de escribir, Fuguet lanzó en noviembre de 2012 el libro
Cinépata, (Santiago de Chile: Alfaguara, 2012 ) que es un recuento de su relación con el cine entre
anécdotas, películas, actores y directores, así como sus lugares de proyección y de filmación predilectos.

64
En marzo de 2012, Claudio Andrade, del periódico argentino Río Negro, en un artículo
que alababa la carrera de Fuguet, afirmaba que los años pasados habían sido muy productivos
para el escritor pues ya había superado los momentos más célebres y controversiales de su
carrera: el lanzamiento de Mala onda y la publicación del atrevido volumen compilatorio
McOndo. Andrade hacía también un resumen de la carrera cinematográfica del autor chileno,
algo que no era muy usual antes, porque se conocía mucho más la obra del escritor y
periodista mas no la del cineasta :

Porque aunque Fuguet ha quedado grabado en los libros de historia recientes como un
autor destacadísimo, sus talentos como realizador tampoco son menores.
No es casual que tiempo atrás haya dicho: "Nunca quise ser escritor, siempre quise ser
cineasta. Y creo que ahora lo logré".
En el 2005 había sorprendido a la crítica de su país con un filme inteligente y
minimalista, "Se arrienda", en el que retrataba, a través de la figura de un joven de
clase media con aspiraciones de artista, los sueños rotos de una generación entera. La
Generación X con salsa latinoamericana.
En el 2011, y luego de mucho andar, Fuguet dio a luz una nueva película, "Música
campesina". Que fue premiado como el Mejor Largometraje Nacional en el Festival
Internacional de Cine de Valdivia 2011 y recibió elogios muy diversos por parte de la
prensa internacional (...)156

En septiembre de 2012 Jorge Muzam, escritor chileno del Huffingtong Post, confiesa
que no era adepto de Fuguet, que lo criticaba pero no lo conocía sin embargo tiempo después:

(…) empecé a leer con atención, y sin que nadie me lo recomendara, las crónicas
periodísticas de Fuguet. Me pareció un tipo informado, lúcido, buen reflexionador
literario, que lograba condensar su enorme bagaje cultural en artículos compactos y
sobre todo útiles, pues, a diferencia de la mayoría de los articulistas, Fuguet aporta
datos claros y precisos.
Más adelante me he acercado de a poco a sus letras, por lo que hoy tengo cierta base
como para reconocerle su afán experimental, su genuina innovación en la forma y su
incorporación de coloquialismos y coprolalias a las letras.
En definitiva, siento que su obra, al menos la de su primera etapa, es una instantánea
histórica, quizá la mejor, de una época oscura y lánguida, como lo fue el epílogo del
gobierno de Pinochet y el advenimiento de una democracia timorata que no se atrevió
a tomar cartas serias en ningún asunto. 157

156 Claudio Andrade, « Alberto Fuguet, del cine a la literatura ida y vuelta »,
(http://www.rionegro.com.ar/diario/alberto-fuguet-del-cine-a-la-literatura-ida-y-vuelta-831302-9523-
nota.aspx), consultado el 13/11/2012.
157 Jorge Muzam, « Mala onda con el escritor Alberto Fuguet », (http://voces.huffingtonpost.com/jorge-
muzam/escritor-alberto-fuguet_b_1864658.htm), consultado el 06/12/12.

65
A Fuguet le costó más de un par de décadas de trabajo y de insistencia para que un
sector de la crítica juzgara que lo que escribía merecía otros calificativos que « bazofia » o
« pebre de Essomarket ». De hecho el paso a ser tratado de « tipo bien informado, lúcido »,
poseedor de « un enorme bagaje cultural », « innovador » y otras cualidades es bastante
grande, casi demasiado. ¿Cambió sólo el autor ? Es evidente que no, cambiaron los tiempos,
Chile entró en la democracia y se abrió poco a poco la libertad de expresión, llegó la
globalización de la mano con la revolución en los medios de comunicación. El escándalo
ocasionado por el manifiesto McOndo es ahora una anécdota, es parte del pasado rebelde de
un escritor que quería sacudirse el peso de una tradición. Sería, no obstante, falso afirmar que
Fuguet es un autor que goza ahora de prestigio entre todo el círculo litario porque aún hay
lectores y críticos que rechazan que su producción tenga valor literario. Pero también hay
otros como Muzam, que comenzaron a leerlo y reconocieron su sensibilidad para captar y
plasmar en su obra los cambios de la vida de un sector de la sociedad chilena de la dictadura a
la democracia.
La brecha entre el horizonte de espera del público chileno primero y del público
latinoamericano y norteamericano luego de las primeras publicaciones de Fuguet puede
entenderse como el resultado de una combinación de situaciones político económicas e
históricas. Fuguet apareció en un momento especial, había una gran expectativa de parte de la
crítica y una parte de los lectores. El mismo escritor mismo lo interpreta a su manera y
explica :

No era el discípulo de Neruda que andaba con un poncho. Todo escritor quiere ser
único, tener una visión distinta. Esa es la meta. Generalmente uno termina en eso. A
mí me tocó más antes que después. Lo que ocurrió aquí es que fue muy pronto, yo ya
estaba designado (...) Pero la vida te toca y uno tiene que arreglársela. Traje aires de
otras partes, de otras comunas. Traje una no-ideología, algo que es imperante hoy. La
gente ya no se divide entre izquierda y derecha. Yo comencé con una nueva visión de
las cosas. Yo traje el mundo de la cultura pop. 158

Fuguet reconoce su anhelo de haber querido ser diferente, imponerse ante lo antiguo,
lo tradicional, sólo que hubo un choque entre su propuesta y un público. Filosófico, lo admite,
así como se adjudica el haber traido la cultura pop, lo cual no es exacto, Manuel Puig ya había
incursionado en esos terrenos. Pero es difícil discutirle su influencia en una generación de

158 Roberto Lind, « Yo traje el mundo de la cultura pop », publicado en


(http://www.librosdementira.com/blog/2008/03/24/alberto-fuguet-yo-traje-el-mundo-de-la-cultura-pop/#/0),
consultado el 28/02/2013.

66
escritores que se despercudió de asumir responsabilidades ideológicas en parte a la lectura de
sus libros y su audacia en haber escrito de temas y con un lenguaje que en su época estaban
tácitamente proscritos.

67
Segunda parte: La literatura de Alberto Fuguet

I. El posmodernismo en la literatura de Alberto Fuguet

1. El posmodernismo, los teóricos, sus teorías y la literatura

latinoamericana

Aunque el término posmodernismo se aplica tanto a las artes, literatura, cine,


sociología y antropología, todas estas disciplinas comparten la idea de que el proyecto
modernista fracasó en su intento de renovación radical de las formas tradicionales del arte y la
cultura, el pensamiento y la vida social.

Una de las mayores trabas al tratar acerca del tema es justamente llegar a un concepto
o definición precisa de lo que es el posmodernismo. La dificultad de esta empresa radica en la
naturaleza del mismo epístome que se quiere definir, porque es eso precisamente algo que el
posmodernismo rechaza: un sistema, una totalidad, un orden, una unidad coherente. También
se menciona el hecho de que hay tantos conceptos como especialistas en la materia y que se
usa de manera indiscriminada. Al respecto Umberto Eco hace un comentario humorístico pero
valedero:

Malheureusement, « post-moderne » est un terme bon à tout faire (et je pense comme
catégorie littéraire proposée par les critiques américains, non à la notion plus générale
de Lyotard). J'ai l'impression qu'aujourd'hui on l'applique à tout ce qui plaît à celui qui
en use. Il semble, d'autre part, qu'il y ait une tentative de lui faire subir un glissement
rétroactif: avant, ce terme s'adaptait à quelques écrivains ou artistes de ces vingt
dernières années, petit à petit on est remonté au début du siècle, puis toujours plus en
arrière, et bientôt cette catégorie arrivera à Homère. 159

Por supuesto, dotar de tan excesiva y por lo tanto poco fiable flexibilidad no debe
haber sido la intención de Jean-François Lyotard, el primero en utilizar el término
posmodernismo para referirse a una sensibilidad estética. En sus ensayos: La condición
posmoderna (1979) y La posmodernidad (explicada a los niños) (1986), el filósofo hace
hincapié en la importancia de la pérdida de confianza de la humanidad en las “grandes

159Umberto Eco, Apostille au Nom de la rose, Paris: Editons Grasset, coll. biblio essais, Le livre de poche,
1985, pp. 74-75.

68
metanarrativas” o “grandes relatos” del siglo XX. Para Lyotard la ciencia se dirige siempre
hacia un metarrelato o gran relato que remite a cuestiones políticas y éticas tales como los
derechos a la libertad, a la emancipación del ciudadano, la realización espiritual o una
sociedad sin clases. En su libro La posmodernidad (explicada a los niños) afirma:

(...) los “metarrelatos” a que se refiere La condición posmoderna son aquellos que han
marcado la modernidad: emancipación progresiva de la razón y de la libertad,
emancipación progresiva o catastrófica del trabajo (fuentes de valor alienado en el
capitalismo), enriquecimiento de toda la humanidad a través del progreso de la tecno-
ciencia capitalista, e incluso, si se cuenta al cristianismo dentro de la modernidad
(opuesto, por lo tanto, al clasicismo antiguo), salvación de las criaturas por medio de
la conversión de las almas vía el relato crístico del amor mártir. 160

Los metarrelatos de los que habla Lyotard legitiman las instituciones y las prácticas
políticas y sociales, las leyes y las maneras de pensar, al igual que los mitos pero su objetivo
mayor es un proyecto a futuro que oriente todas las realidades humanas. La legitimación de la
ciencia moderna occidental se había basado en tres grandes metarrelatos: El metarrelato del
progreso fruto de la Ilustración, que por medio del saber, tendría una voluntad de prolongarse
y expandirse indefinidamente para sacar al hombre de la ignorancia. Vendría de manera
paralela a este el fortalecimiento del metarrelato marxista que pretende rescatar al hombre de
la explotación a través de la lucha revolucionaria. Observamos también el metarrelato basado
en el capitalismo, como sistema económico caracterizado por la propiedad privada de los
medios de producción y distribución y diseñado para obtener ganancias bajo condiciones
competitivas, que buscaría abolir la pobreza gracias a la presencia de una “mano invisible” 161.
Por último Lyotard destaca (en caso de poder incluirlo dentro de la modernidad) al
cristianismo en tanto que mecanismo de “salvación”.

El resquebrajamiento de una sociedad cimentada en esas creencias ocurre cuando el


metarrelato pierde credibilidad. Según Lyotard: “simplificando al máximo, se tiene por
“posmoderna” la incredulidad con respecto a los metarrelatos”162. En cierta forma la realidad
histórica ha sido la forjadora involuntaria de la desctrucción de los metarrelatos que

160Jean-François Lyotard, La posmodernidad (explicada a los niños), Barcelona: Gedisa, 1986, p. 29.
161En su tratado La riqueza de las naciones(1776), Adam Smith asegura que el ser humano no precede
siguiendo un egoísmo sicológico sino que obra mediante un proceso de simpatía o empatía por medio de las
cuales es capaz de ponerse en el lugar del otro, aún cuando no obtenga un beneficio de ello. Esta manera de
actuar, unida a un egoísmo racional, conduciría indirectamente al bienestar de las naciones a través del
proceso de la mano invisible. Fuente : Wikipedia ( http://es.wikipedia.org/wiki/Mano_invisible), consultado
el 16/03/13.
162 Jean-François Lyotard, La condición posmoderna, Madrid: Cátedra, 1979, p.10.

69
construían la manera de concebir el mundo. Lyotard cuestiona el hecho de que haya una
historia universal que acoja la infinidad de acontecimientos humanos y que decida que es un
nosotros, el sujeto plural que explica los hechos. El afirma que no es más posible creer en un
“nosotros” y de paso se elimina la existencia del “tú” o el “yo”. Esto es lo que Lyotard llama
“el desfallecimiento del sujeto moderno”. La idea de un gran relato, de una universalidad
cívica ha sido superada y en consecuencia la legitimación de los pueblos destruida.

Otro de los grandes teóricos del posmodernismo, Gianni Vattimo 163 sugiere que la
posmodernidad tiene lugar porque Dios ha muerto, la humanidad está en crisis. Y el ideal de
la Ilustración consistente en el culto a lo nuevo y original, considerando la historia humana
como un proceso unitario en camino a la emancipación y progreso ha fracasado, ideas ya
vistas en Lyotard. Vattimo se interroga si esta “nostalgia del padre” o “nostalgia de Dios”
tiene cabida. Reconstruir nuestra infancia cuando la figura paterna era segura pero
amenazante, no es posible así que sólo nos queda el desarraigo, la liberación de asumir las
diferencias, así como asumimos la nuestra. También aquí podemos encontrar un parecido con
la “literatura de la orfandad”, luego de la dictadura chilena.

Entre los grandes pensadores del posmodernismo se encuentra también uno de sus
grandes detractores. En efecto, aunque Fredric Jameson surge como el primero capaz de
interpretar globalmente la posmodernidad en su célebre Postmodernism, or the Cultural
Logic of the late Capitalism164 (1991) como una posibilidad factible desde un punto de vista
izquierdista. Para el crítico el modernismo ha terminado y el posmodernismo viene a ser la
expresión estética de una nueva realidad económica y cultural que obedece a las leyes del
capitalismo tardío y multinacional. En suma, un nuevo orden a nivel internacional liderado
por el arte estadounidense globalizado. La mercantilización de objetos y sujetos en la
posmodernidad conlleva una pérdida de afectividad, un giro en la dinámica de la patología
cultural respecto a la modernidad. La angustia, alienación, histeria han sido substituidos por la
esquizofrenia, la fragmentación, la autodestrucción y la muerte del individuo burgués. Con
ellos se registra tambien el fin de un estilo único y personal, se ha impuesto la reproducción
mecánica. Para Jameson las relaciones estarán condicionadas por el pastiche que no se
equipara a la parodia pues esta imita el original y lo necesita como un modelo de “lenguaje
normal” pero la heterogeneidad de lenguajes ha hecho que en una sociedad fragmentada la
parodia se haga imposible y sólo se recurre al pastiche que para Jameson es inferior pues es
163Gianni Vattimo, La fin de la modernité, Nihilisme et hermeneutique dans la culture post-moderne, Paris :
Editions du Seuil, 1987.
164Nuestra fuente fue la traducción en francés, titulada Le postmodernisme ou la logique culturelle du
capitalisme tardif , Paris : Ecole Nat. Sup. Des Beaux-Arts, 2011.

70
comparable a una parodia sin sentido del humor. En este mundo convertido en una imagen de
sí mismo, el contenido de las representaciones gira en torno a la mercantilización de sujetos y
objetos.

Noam Chomsky también se ha expresado negativamente sobre el posmodernismo


llamándolo “sin sentido” porque no añade nada al pensamiento empírico o analítico. Y desafía
a los defensores de esta estética:

Seriously, what are the principles of their theories, on what evidence are they based,
what do they explain that wasn't already obvious, etc? These are fair requests for
anyone to make. If they can't be met, then I'd suggest recourse to Hume's advice in
similar circumstances: to the flames 165

Lo que fastidia a Chomsky del posmodernismo es su vaguedad, su falta de principios,


de teorías concretas y la falta de consistencia de sus defensores. Totalmente opuesto a él se
encuentra Linda Hutcheon quien asegura que contrariamente a lo que piensan sus detractores,
el posmodernismo no es ahistorico ni deshistorizado. Hutcheon ha trabajado intensamente en
el campo de la ficción posmoderna llamándola “metaficción historiográfica”, que pretende dar
cuenta de un tipo de ficción autorreflexiva y paródica pero profundamente imbricado en el
mundo histórico. Para Hutcheon:

Como forma de representación irónica, la parodia está doblemente codificada en


términos políticos: legitima y subvierte a la vez lo que ella parodia. Esta especie de
«transgresión autorizada» es lo que hace de ella un vehículo listo para las
contradicciones políticas del postmodernismo en general. 166

Esta idea transgresora sobre la parodia puede no responder a los criterios tradicionales
de otros teóricos pero es interesante en la medida que propone una opción a los relatos
paródicos teniendo un trasfondo político. En ese rango podemos citar Cien años de soledad,
ficción que corresponde al criterio de “metaficción historiográfica” de Hutcheon pues no es
sólo una saga fantástica de personajes con vivencias paranormales sino también una narración
autoconsciente que alude a una realidad histórica específica167, que es considerada por John

165Noam Chomsky, « On Post-Modernism », (http://vserver1.cscs.lsa.umich.edu/~crshalizi/chomsky-on-


postmodernism.html), consultado el 12/05/13.
166Linda Hutcheon, « La política de la parodia postmoderna », Criterios, La Habana, julio 1993,
(http://www.criterios.es/pdf/hutcheonpolitica.pdf), consultado el 10/04/13.
167García Márquez hace una receración del mundo criollo en Colombia, remontándose a la llegada de los
españoles y la decadencia progresiva de una clase social encarnada por los Buendía.

71
Barth168 como el arquetipo de la novela posmoderna. Y Jameson, una autoridad indiscutible
del posmodernismo, se ha negado a reconocer como posmodernas obras producidas en
Latinoamérica.169

Pero el debate sobre la pertinencia o no del carácter posmodernista de la obra de un


autor latinoamericano contemporáneo no es nuevo170 y tiene una gran importancia en nuestro
trabajo. La literatura de Fuguet, como la de muchos otros escritores (latinoamericanos o no)
nacidos sobre todo a partir de los años sesenta ha sido catalogada de posmodernista por
diversos críticos y teóricos171.
168John Barth, (1979). "The Literature of Replenishment". En: The FridayBook. New York: Putnam’ s Sons,
1984: 193-206.(http://www.massey.ac.nz/massey/fms/Colleges/College%20of%20Humanities%20and
%20Social%20Sciences/EMS/Readings/139.105/Additional/The%20Literature%20of%20Replenishment
%20-%20John%20Barth.pdf), consultado el 20/12/12.
169En su célebre ensayo, Jameson expone una serie de ideas en las que la literatura del « tercer mundo » no sólo
no puede ser posmoderna sino coloca la literatura de países no desarrollados en una categoría estéticamente
inferior a la de los del « primer mundo ». Fredric Jameson, « Third-World Literature in the Era of
Multinational Capitalism » http://people.cohums.ohio-
state.edu/denton2/courses/c879/readings/jameson1986.pdf, consultado el 19/08/12.
170Al respecto las opiniones de los críticos latinoamericanos son divergentes: José Joaquín Brunner analiza el
debate de modernidad y posmodernidad en Latinoamérica mostrando la continuidad del proceso de la
modernidad con características evolutivas que no necesitarían una nueva denominación. Para él, la
posmodernidad es simplemente la forma específica que la modernidad adquiere en Latinoamérica y la
heterogeneidad de tiempos, discursos y espacios puede darse sincrónicamente, la posmodernidad sería una
parte de la modernidad. José Joaquín Brunner, Globalización cultural y posmodernidad, México: Fondo de
Cultura Económica, 1998, p. 184-186.
Néstor García Canclini no ve la posmodernidad como una amenaza o una intrusión cultural sino como un
instrumento útil para explorar la heterogeneidad latinoamericana. Este teórico admite que Latinoamérica ha
entrado en diálogo con la posmodernidad de los países económicamente más poderosos pero su
posmodernidad se experimenta de manera diferente. García Canclini subrraya la necesidad de crear un
modelo en el cual las se respeten las relaciones entre posmodernidad cultural, economía y tradición. Nestor
García Canclini, Culturas híbridas. Estrategias para entrar y salir de la modernidad, México: Grijalbo,
1990.
Para Antonio Cornejo Polar el hecho de que los teóricos europeos y norteamericanos posmodernos citen con
tanta frecuencia a autores latinoamericanos desde Borges a Fuentes pasando por García Márquez o Puig , que
los bordes y periferias sean algunos de sus temas predilectos y que la condición posmoderna sea un signo del
fracaso del capitalismo más avanzado y no pueda tener mejor modelo histórico que « el tullido y deforme
subcapitalismo del Tercer Mundo » convierte a América Latina en una región posmoderna. Antonio Cornejo
Polar, Escribir en el aire, ensayo sobre la heterogeneidad sociocultural en las literaturas andinas , Lima:
Latinoamericana Editores, 2003, pp. 8-9.
Según George Yúdice, esta pregunta surge de la antigua anidmadversión entre lo propio versus lo extranjero
pero que para bien y para mal es imposible definir ya lo propio sin articularlo con la compleja relación con lo
foráneo. Yúdice plantea que las posibilidades democráticas sean estudiadas a partir de las
« respuestas/propuestas » de esta masa heterogénea.Yúdice asegura que no hay una modernidad sino varias
que responden a las múltiples formaciones sociales y culturales latinamericanas y que « la condición
posmoderna no implica una ruptura con ellas, sino precisamente el reconocimiento de que son múltiples ».
George Yúdice, "¿Puede hablarse de posmodernidad en América Latina?", George Yúdice, Revista de Crítica
Literaria Latinoamericana, Año XV, nro. 29, Lima, 1989, pp. 105-128.
171Claudio Andrade, por ejemplo, al resaltar la alianza que representa para Fuguet fusionar su trabajo de
escritor y su trabajo de director de cine le da la categoría de « maestro » en la elaboración de dialogos
posmodernos y existenciales:. « (...) Su novela más reciente –"Aeropuertos", que ya lleva cinco ediciones en
Sudamérica– posee la impronta de ambas artes: el cine y la literatura. El libro aparece escrito en un formato
que remite al guión cinematográfico pero sin llegar a serlo en su totalidad. Maestro de los diálogos
posmodernos y existenciales, Fuguet trenza a sus personajes en entretenidas pero al mismo tiempo
devastadoras conversaciones acerca de la paternidad, la libertad y los deseos que nos mantienen vivos. »,

72
Negar que América Latina América está indudablemente ligada aunque sea de modo
periférico a un sistema que ostenta como uno de sus rasgos distintivos y principales la
globalización no sólo económica sino cultural resultaría completamente erróneo. De manera
evidente el eje del posmodernismo es la omnipresencia de los medios de masa con mayor o
menor grado de penetración en todos los rincones del planeta. En lo que se refiere a nuestro
campo de estudio, el uso del término “posmodernismo” ya se había aplicado cuando José
Leandro Urbina afirma, al tratar de explicar las características generales de los escritores de la
Nueva Narrativa Chilena declara:

Visto desde la perspectiva generacional, este es un grupo heterogéneo....cuyas edades


fluctúan entre los veintinueve y los cuarenta años. Sin embargo, se puede comprobar
que a pesar de la diversidad de sus preocupaciones vitales, de la variedad de los
espacios del universo narrativo en los que se despliegan sus ficciones, de la clase
social o de los segmentos de clase... poseen algunas características comunes. La más
notable es cierta forma de aproximarse al discurso social para luego absorberlo
selectivamente en el texto novelesco, operación que exhibe un gran número de rasgos
y estrategias narrativas del llamado postmodernismo (...) 172

Con el posmodernismo surge algo nuevo, inédito, es el resultado de la transformación


de elementos que habían sido secundarios en el arte modernista en rasgos centrales y
dominantes de la producción cultural. El posmodernismo puede presentar fallas, vacíos, ser
una estética fragmentada, que parte en muchas direcciones y que para algunos por no
asentarse sólidamente en algún resquicio teórico no merece ser tomado en cuenta. Pero para
nuestra investigación, sin embargo, se muestra como una opción adecuada pues estudiamos la
literatura de un autor de país latinoamericano, híbrido. Luego, teniendo en cuenta la
formación de Fuguet, su evolución, sus orígenes biculturales. ¿Podría haber una corriente
estética más apropiada que el posmodernismo para enmarcar su obra? Lo encontramos poco
probable.

Claudio Andrade, artículo citado.


172José Leandro Urbina, Crecer bajo la dictadura en Albricia: la novela chilena del fin de siglo, op. cit., p. 83.

73
2. Técnicas, rasgos, reivindicaciones y otras peculiaridades de la

literatura posmodernista

María del Pilar Lozano Mijares 173 precisa que los artistas posmodernos reorganizan
fragmentos ya existentes, “devoran” otros textos para insertarlos en un contexto diferente;
operando así, los deconstruyen y demuestran la imposibilidad de representar lo real de otra
forma que tomando textos ya creados o imagenes anteriores. La creación artística convierte al
artista posmoderno en un individuo que detecta en un objeto ya creado algo nuevo mediante la
reagrupación de sus elementos ya sea con montajes o collages y gracias a procesos como la
fotografía digital y al “copiar” y “pegar” imágenes y textos, se recupera del modernismo
convencional la fragmentación, el eclecticismo y el repliegue hacia la subjetividad todo lo
cual nos remite al nuevo paradigma estético de la posmodernidad, que revisita el canon
anterior, hibrida los géneros y los procedimientos artísticos negando la dimensión histórica
tradicional. Las reivindicaciones del canon posmodernista defienden la legitimidad de la
literatura popular o paraliteratura como la femenina, policiaca, etc. También exige una
desmonumentalización de los clásicos. Teniendo al objeto artístico desacralizado y reificado
pasa a formar parte de la vida cotidiana, este cambio se efectúa también en la pérdida de la
distinción de arte popular y arte elitista, la eliminación de esta línea de separación entre
ambos provocaría la hibridación como una estrategia generalizada del posmodernismo. Esta
transformación se lleva a cabo por medio de dos procedimientos favoritos del
posmodernismo: la parodia y la ironía pues a través de su filtro se reutiliza el material literario
subvirtiéndolo para una nueva creación.

Dada la naturaleza del posmodernismo y las diferencias que expresan los teóricos a la
hora de intentar definirlo, no existe un consenso sobre los nombres de los autores
posmodernistas ni cuales son sus límites cronológicos. La novela posmodernista se nutre de la
novela heterodoxa moderna sin hacerle une franca oposición sino más bien continuando con
algunas de sus tradiciones hecho que provoca que autores como Borges, Nabokov o Beckett
suelan ser considerados como posmodernos. La novela de la posmodernidad toma como
normal todo aquello que la experimental (le nouveau roman en Francia y el boom en América
Latina) tenía como polémico, destructivo y extraño. Si la novela modernista se preocupaba de
asuntos relativos al conocimiento, la posmoderna se ocupa de los problemas del individuo en

173María del Pilar Lozano Mijares, La novela española posmoderna, Madrid : Arco, colección perspectivas,
2007, pp. 140-191.

74
un mundo que se ha deconstruido, en otras palabras, trata de responder a preguntas sobre el
ser y su relación con el mundo, el yo y el texto, el porqué ya lo conocemos: las
metanarraciones han sido cuestionadas y su valor anulado.

En cuanto al sujeto posmoderno, este se presenta como incompleto, que puede


encontrar una dirección al narrrarse a sí mismo. Al mismo tiempo aparece un sujeto
“semiótico” que se apropia de conceptos e imágenes de la cultura en la que vive para inscribir
y subvertir los valores que advierte y de este modo da a conocer los mecanismo de ficción, de
simulacro e hiperrealidad que cimenta la realidad en que vive. Entre la variedad de sujetos
que surgen desde diversas geografías podemos destacar al sujeto antiedípico que se rebela
ante la autoridad paterna, esta práctica funciona borrando fronteras entre el interior y el
exterior del cuerpo. Es una estrategia para eliminar el aura del arte “culto”, de atacar la
jerarquía, el patriarcado, el canon. El sujeto posmoderno se caracteriza, no importa cual sea su
identificación principal, por deconstruir su propia identidad y la de los otros. La relativización
de la realidad y la perdida de estabilidad ontológica llegan a su cúspide cuando se rompe la
ilusión ficcional con el ingreso de la voz del autor en su propio texto. Luego, si el autor decide
irrumpir como figura suprarreal en su propio relato, ¿qué impide que el autor se convierta en
ficticio? El modernismo intentó eliminar al sujeto por medio de diversos mecanismos: el
diálogo directo, el discurso indirecto libre, monólogo interior, narrador subjetivo en primera
persona. Todo esto en vano porque el autor seguía siendo el gran estratega, el Deus ex
machina. El posmodernismo en cambio, devuelve al autor a la superficie, lo hace explícito y
susceptible de muerte, si está en sus planes.

Según Lozano Mijares la literatura posmoderna se caracteriza por su


“Desjerarquización, difuminación de fronteras entre alta y baja cultura, hibridación genérica,
exaltación del presente, nueva mímesis, parodia intertextual, nostalgia imposible,
plurisignificación, apertura, hedonismo, preferencia por espacios heterotópicos y confusión
temporal, la polifonía y la espacialización(...)”174. Lozano Mijares propone también que el
posmodernismo se inspira en la cultura de masas y la democratización estética como resultado
de su propósito de unir la novela con la vida. Este último punto es clave en la relación
literatura y cultura popular, en la medida en que el posmodernismo está íntimamente
relacionado con la consolidación del fenómeno de la masificación del arte, que en general se
manifiesta por la apropiación e integración (a través sobre todo de la cita y el pastiche) de
códigos canónicos y códigos masivos y que en el campo particular de la literatura da origen al

174Ibid., p. 196.

75
término “paraliteratura”.

La paraliteratura combina textos con formas no verbales como el comic, la fotonovela


o la canción de autor, e incluye y aprecia la novela de consumo, diversificada en multitud de
géneros como la novela rosa, de ciencia ficción, la novela del oeste, la novela policiaca, la
novela negra, novela romántica, de espionaje, bélica, de terror y fantástica. La importancia
concreta de la paraliteratura vinculada a la literatura y a la cultura de masas en la narrativa
posmoderna se basa en ciertas condiciones propias del fenómeno literario como la destrucción
irónica, híbrida y paródica de los tópicos las tradiciones y los códigos (no sólo literarios),
considerados por los posmodernos como imposiciones de la ideología establecida. Un texto
posmodernista es un producto industrial que recupera al lector y se asume como producto del
mercado, reivindica la narratividad (por encima de lo lírico o lo dramático). La novela
posmoderna considera la realidad como un conjunto de microrrelatos y promueve un mensaje
global homogéneo y deconstrucción paródica de ideas heredadas y supuestos inamovibles;
todo esto sin olvidar que un mismo autor no tiene por qué ser siempre posmodernista, ni
existe una novela posmoderna o un posmodernismo sino múltiples estrategias temáticas y
formales que tiñen o marcan la novela.

3. Posmodernismo literario hecho en Chile

Tomando en cuenta los cambios de orden político económico que experimentó el


continente latinoamericano pasada la década de los ochenta, Francisca Noguerol afirma: “Con
el aplastante triunfo del neoliberalismo y el proceso de globalización planetaria, los años
noventa han conocido la aparición de una hornada de narradores cosmopolitas por biografía y
vocación, comprometidos con su carrera literaria e interesados por desmontar los clichés
sobre el escritor latinoamericano”175. Estas ansias de salir de los moldes las hemos visto
representadas ya con el sonado manifiesto McOndo. Jorge Volpi, líder del grupo Crack lo
refuerza cuando analiza la obra de autores como Rodrigo Fresán (ex mcondista y amigo de
Fuguet), Ignacio Padilla, Cristina Rivera Garza, Fernando Iwasaki y Mario Mendoza :

¿Comparten algo más allá del tiempo que les tocó vivir? De nada sirve sostener que la
mayoría aprecia la cultura popular [...], el género policíaco, [...] la novela histórica,
que casi todos son fanáticos del cine y la televisión: estas marcas resultan tan

175 Francisca Noguerol Jimenez, Ultimas tendencias y promociones, en Historia de la Literatura


Hispanoamericana del Siglo XX, Madrid : Cátedra, 2008, p. 167.

76
universales como anodinas. ¿Qué tienen en común, entonces? Quizás una relación con
el boom nada traumática [...]: todos admiran a García Márquez y a Cortázar y, en
bandos antagónicos, a Vargas Llosa o Fuentes, pero del mismo modo en que se rinden
ante escritores de otras lenguas, Sebald o Mc Ewan, Lobo Antunes o Tabucchi;
ninguno siente la obligación de medirse con sus padres y abuelos latinoamericanos. 176

Esta nueva lectura del mundo en que viven estos escritores les hace replantearse el
trabajo de elaboración de sus ficciones porque los conceptos en los que se basaba la
modernidad, tales como la fe en los ideales revolucionarios, el compromiso del intelectual en
la política (en los que se habían implicaron tan profundamente los escritores del boom), y la
creencia en el progreso sin fin se desmoronaron.

Es llamativo advertir que si echamos un vistazo a la situación de España de los


noventa nos encontramos con una coyuntura que tiene numerosos puntos en común con el
Chile de la misma década : ambos países vivieron largas dictaduras militares, luego de la
caída de las dictaduras ambos países atravesaron por sendas transiciones hacia la democracia,
que trajeron la libertad de expresión y una Movida exhuberante en España y un Destape a la
chilena un poco menos atrevido, tal vez más lento y discutido por el sector conservador pero
con manifestaciones ciudadanas, artísticas o exhibicionistas bastante revolucionarias para su
época177. En Chile se adoptó el más liberal de los modelos económicos, asunto que en España
tomo un poco más de tiempo.

En el campo literario español hubo escritores 178 cuyas obras aparecieron en esta etapa

176 Jorge Volpi, El insomnio de Bolívar : cuatro consideraciones intempestivas sobre América Latina en el siglo
XXI, Barcelona : Debate, 2009, p. 156.
177Los fragmentos de este artículo anónimo de la agencia Reuters de Chile dan fe de los eventos y posiciones
del Destape a la chilena: « A diferencia de la explosión cultural en España tras la muerte del dictador
Francisco Franco, Chile apenas está viviendo un paulatino proceso de apertura, 10 años después de la
restauración de la democracia. Obras artísticas y acontecimientos sociales donde predomina el desnudo y el
sexo son la tónica."Libertad de mente", dicen los liberales; "relajación de costumbres", critican los
conservadores. El asunto es que el "destape a la chilena" no deja impávido a nadie, más aún en un país que
no tiene ley de divorcio pero posee un alto nivel de nulidades matrimoniales amparadas en un resquicio legal.
« La censura ha quedado obsoleta. Se han ido cambiando notablemente las costumbres. Y a través del
fenómeno de la globalización y medios como Internet, esos mensajes han llegado a Chile y están alterando
las estructuras familiares", dijo el psiquiatra y escritor Marco Antonio de la Parra.Los promotores de una
mayor apertura social y cultural buscan eludir a los organismos censores de la televisión y el cine que han
prohibido, por ejemplo, la exhibición de películas como « La Ultima Tentación de Cristo ». Las primeras
señales públicas del fenómeno fueron dos sucesos, inimaginables hace una década en Chile. En el verano
austral, una mujer desató el morbo masculino al protagonizar su vida normal en una casa de vidrio.Sus
cotidianos desnudos, al ducharse o acostarse, provocaron conmoción entre cientos de transeúntes, que se
reunían en una concurrida esquina del centro capitalino para observarla.(...) », « Chile vive su propio destape
sexual »Santiago
REUTERS, 09/17/2000, (http://www.critica.com.pa/archivo/09172000/lat05.html), consultado el 19/03/13.
178 Estos autores eran: Antonio Muñoz Molina, Juan José Millás, Eduardo Mendoza, Clara Janés, Javier Marías,
Soledad Puértolas y Rosa Montero.
María del Pilar Lozano Mijares, La novela española posmoderna, op. cit., p. 201.

77
y se les acusó entre otras cosas de estar comprometidos en una “aversión a lo definitivo a lo
orgánicamente estructurado, y a la adopción de la palabra light” 179. A partir de 1992 aparece
un grupo de jóvenes escritores180 que comienza a publicar con el nombre de “realismo sucio”y
se les conoció también con el nombre de Generación X181. Varios de estos escritores estaban
protegidos por el márketing de las editoriales que los convertía en primeros puestos de las
listas de los más vendidos. Sus textos se caracterizaban por ser poco estructurados y tener una
temática urbana y desarraigada, donde las drogas, sexo, violencia y alcohol eran elementos
indispensables, en ellos predominaba una oralidad y un coloquialismo lingüístico extremos y
una contínua referencia a las artes visuales, al cine independiente norteamericano (indie,
grunge), y a la música rock. Se pretendían representantes de la sociedad juvenil del momento,
su representante más famoso era Ray Loriga. Sentían una fuerte identificación con el mundo
cultural anglosajón: la literatura de Salinger, Kerouac, Ginsberg, Bukowski o Carver, el
cómic, el rock, el blues, y movimientos socioculturales como el punk, el gore, el pulp, o el
grunge. Temas y referencias referencias culturales que reivindicaban también los McOndo y
otros antes de ellos182. Sabiendo que estos lugares y fuentes de inspiración eran tan populares
en la era de la globalización (y antes de ella de acuerdo a Donoso) era poco posible que ellos
mismos no se hubieran percatado de que estaban atravesando por un periodo artístico similar.
Pero aún viviendo en plena aldea global “el charco” que separa a América del Sur de España
era aún considerable, no obstante la conexión ocurrió y Ray Loriga y Martín Casariego (otro
escritor español) publicaron en la antología McOndo183.

179José Carlos Mainer (1992, p. 22), citado por María del Pilar Lozano Mijares, La novela española
posmoderna, op. cit., p. 200.
180Entre ellos se contaban José Angel Mañas, Lucía Etxebarría, Francisco, Casavella, Félix Romero, Gabriela
Bustelo y otros. María del Pilar Lozano Mijares, La novela española posmoderna, op. cit., p. 226.
181Este nombre es un préstamo del nombre de la novela Generation X: Tales for an Accelerated Culture (1991),
del canadiense Douglas Coupland. En su novela, tres personajes veinteañeros y subempleados son los
protagonistas de historias desencantadas y cínicas que satirizan la sociedad norteamericana del siglo XX.
(http://en.wikipedia.org/wiki/Generation_X:_Tales_for_an_Accelerated_Culture), consultado el 01/04/13.
182Nada es nuevo bajo el sol, las pretensiones del manifiesto McOndo y la generación X española tienen poco
de revolucionarias y mucho en común con las experiencias y sentir de los escritores del boom.José Donoso
explica la poca inspiración que les despertaban a él y a sus compañeros del boom novelas como Los de abajo,
Doña Bárbara o La vorágine : « A mí me parece que esta omnipresencia monumental de los grandes abuelos
engendró (…) una generación de padres debilitados (…) y nos quedamos sin padres con quienes nos
complaciera identificarnos (…) sin una tradición que nos esclavizara, porque (…) nuestros padres nos
interesaban muchísimo menos que los extraños (…) a menudo lo contemporáneo de mala o dudosa calidad
resulta muchísimo más germinativo que lo tradicional (…) los nuevos escritores nos iban deslumbrando con
sus chispazos : Sartre y Camus (…) Salinger, Kerouac, Miller, Frisch, Golding, Capote (…) Así, los
caballeros que escribieron las novelas básicas de Hispanoamérica (…) con su legado de vasallaje a la
Academia Española de la Lengua y de actitudes literarias y vitales caducas, nos parecían estatuas en un
parque, unos con más bigote que otros (…) también encontrábamos estatismo y pobreza en Azorín, Miró,
Baroja, Perez de Ayala, al comparalos con sus contemporáneos de otras lenguas (…) » José Donoso, Historia
personal del boom, Barcelona : Anagrama, 1972, pp. 21-22.
183El cuento de Loriga era « Buenas noches » y el de Casariego « He conocido mucha gente » .

78
Si María del Pilar Lozano Mijares no duda en calificar a los escritores españoles de la
generación de Loriga como posmodernos184 de una nueva deconstrucción que asumiendo la
imposibilidad del historicismo objetivo, la extinción de las grandes causas y la utopía
reaccionan con una literatura de búsqueda compartida por el lector, no vemos porque en Chile
donde ocurrieron hechos parecidos (fracaso de las propuestas igualitarias de la Unión Popular
de Allende, intromisión de la dictadura, imposición del neoliberalismo, llegada de la
globalización), en épocas similares, y donde los escritores de la Nueva Narrativa Chilena
escribieron siguiendo patrones de escritura tan similares a los españoles, no pueda admitirse
que las condiciones para escribir novelas posmodernistas existían y que la literatura de este
tipo no obstante el origen netamente occidental de sus principales teóricos, no es una
exclusividad de escritores europeos o norteamericanos.

Sobre lo adecuado que resulta afirmar que la producción de Alberto Fuguet pueda
considerarse como posmodernista, sólo un análisis de sus obras nos permitirá confirmarlo. Y
aquí conviene examinar con más detenimiento uno de los procesos más relacionados, aunque
no exclusivo, de la literatura posmodernista: la intertextualidad pues ésta es omnipresente en
los textos de Fuguet y se manifiesta tanto como de manera interna como externa. Dos razones
avalan nuestra decisión: la primera, por su obvia vinculación con el posmodernismo y la
segunda, por que los recursos estéticos que conforman la intertextualidad han sido muchas
veces ignorados o tratados muy ligeramente en trabajos sobre la literatura de Fuguet. Son, sin
embargo, indispensables para poder leer su obra de manera más fecunda e interesante y
ayudan a decidir al mismo tiempo si la obra de Fuguet puede con fundamento ser calificada
de “posmodernista”.

En las páginas siguientes nos aplicaremos al estudio del corpus seleccionado pero
haciéndo énfasis en la intertextualidad, las influencias y la ironía en la literatura de Fuguet.

184María del Pilar Lozano Mijares, La novela española posmoderna, op. cit., p. 231.

79
II. La obra de Fuguet y sus intertextualidades: ¿Cuántas lecturas
para un texto?

1. Análisis de las intertextualidades en los textos de Fuguet

Apoyándonos previamente en algunas consideraciones teóricas entramos de lleno en


los textos de Alberto Fuguet.

De los numerosos conceptos de intertextualidad185 hemos decidido adoptar el de


interdiscursividad de Cesare Segre que es una relación entre un texto literario y otras artes
como la música, el cine, las canciones, la pintura, etc. 186porque en la obra de Fuguet abundan
este tipo de referencias no verbales planteadas por Segre.

Los propuestos por Genette también nos ayudan ya abarcan las diferentes relaciones
entre los textos verbales. Genette prefiere utilizar en vez de intertextualidad, la palabra
transtextualidad, que él define como :«[…] tout ce qui met en relation, manifeste ou secrète,
avec d’autres textes.». Para Genette :

l'objet de la poétique (…) n'est pas le texte, consideré dans sa singularité (ceci est
plutôt, l'affaire de la critique), mais l'architexte, ou si l'on préfère l'architextualité du
texte (comme on dit, et c'est un peu la même chose, « la littérarité de la littérature »),
c'est-a-dire l'ensemble des catégories générales, ou transcendantes- types de discours,
modes d’énonciation, genres littéraires, etc.- dont relève chaque texte singulier. Je
dirais plutôt aujourd'hui, plus largement, que cet objet est la transtextualité, ou
transcendance textuelle du texte.187

Genette sostiene que la transtextualidad no constituye una reproducción sino una


producción. El texto es un lugar de intercambio privilegiado donde se « croisent et se
neutralisent » enunciados diversos tomados de otros textos. Para el teórico existen cinco tipos
de relaciones transtextuales : la intertextualidad, la paratextualidad, la metatextualidad, la
architextualidad y la hipertextualidad.188Además nos interesan los de intratextualidad y

185Se atribuye la acuñación de la palabra a Julia Kristeva que se basó en los estudios de Mihail Bakhtine. Julia
Kristeva, Sèméiôtikè – Recherches pour une sémanalyse, Paris, Seuil (coll. Points Essais), 1969, pp. 84-85.
Para Yuri M. Lotman, la intertextualidad como capacidad del elemento del texto para formar parte de varias
estructuras contextuales y recibir correspondientemente distinto significado representa una de las propiedades
más profundas del texto artístico. Yuri M. Lotman, en Estructura del texto artístico, op. cit., p. 82.
186Cesare Segre, Teatro e Romanzo, Turin : Einaudi, 1984, p. 106.
187Gérard Genette, Palimpsestes, la Litterature au second degré, Paris : Seuil, Point Essais, 1982, p. 7.
188Resumiendo las categorías de relaciones entre textos tenemos según Genette :

80
macrotextualidad señalados por Anne Claire Gignoux189

Ahora bien, ¿cómo se manifiestan estas intertextualidades en los textos de Fuguet ? y


¿qué tipos de intertexutalidades utiliza en sus novelas y cuentos? Planteamos seguidamente un
análisis las obras de Fuguet, teniendo en cuenta los criterios expuestos sobre la
metatextualidad.
En Sobredosis (1990), su primera recopilación de cuentos. El título, como paratexto
cumple la función de informarnos la tónica del contenido del libro. Sobredosis no era el
nombre original del libro190 pero alude por supuesto a sobredosis de drogas o fármacos y esa
carga semántica hizo que la curiosidad del público aumentara en torno al libro aún sin haberlo
leído.
El primer cuento, Deambulando por la orilla oscura (Basado en una historia real), es
narrado en tercera persona. El protagonista, un chico pandillero apodado El Macana, acaba de
matar a otro chico en una pelea en un supermercado y viendose perseguido por la policía
decide suicidarse. La interdiscursividad en este cuento es de manera evidente, la película
Rumble Fish (1983) de Francis Ford Coppola. Fuguet la reutiliza y hace una parodia de este
film de pandilleros localizando el escenario de su cuento en el lugar símbolo de la naciente
economía de mercado del Chile de mediados de los ochentas: el centro comercial

1. La intertextualidad es una relación entre dos o más textos que delatan la presencia efectiva de otro. El
intertexto es un fragmento literario que se desplaza de un texto a otro, se trata de una suerte de préstamo
de la idea como la alusión o más formal como la cita bibliográfica.
2. La paratextualidad son todos aquellos signos accesorios que rodean al texto en cuestión pero que no
participan en la acción como títulos, prefacios, ilustraciones, gráficos, dedicatorias, agradecimientos,
etc.
3. La metatextualidad es en palabras de Genette la relación « crítica » que tiene un texto respecto a otro.
Un clásico caso es el del comentario que puede hacerse en el marco de una crítica literaria, o cuando en
un texto se menciona a otros, los libros de caballerías del Quijote son un ejemplo.
4. La architextualidad es lo que conocemos bajo el nombre de horizonte de espera, es decir un marco o
conjunto de normas, una designación formal que coloca un texto en una clasificación predeterminada
como « novela » o « relato ».
5. La hipertextualidad se funda en el trabajo de la escritura misma. Se trata de las relaciones que se tejen
entre el texto B o hipertexto y A, el texto de origen o hipotexto. La diferencia entre la hipertextualidad y
la metatextualidad es que en la primera, la acción no es un comentario del texto. Puede decirse que B es
un texto que el escritor a utilizado sea para imitarlo o parodiarlo, es decir, transformarlo.
189La intratextualidad es la relación de un texto con el mismo texto y la macrotextualidad que es la relación de
un texto con otros escritos por el mismo autor. Anne Claire Gignoux, Initiation à l'intertextualité,
Paris:Ellipses, 2005, pp. 138-143.
190 Fuguet escribe sobre el origen del nombre: « Cuando Planeta me planteó editar mis cuentos dispersos por
ahí, consideré que el título correcto era DEAMBULANDO POR LA ORILLA OSCURA, pero al final ellos
optaron por algo más preciso y comercial: SOBREDOSIS. Ojalá hubiera tenido más poder o fuerza para
haber persistido por el título que yo quería pero bueno (...)
(http://albertofuguet.blogspot.fr/2005_11_01_archive.html), consultado el 3/02/13.

81
Apumanque191. En el film de Coppola, Rusty James, un chico callejero y amante de las peleas,
encarna al adolescente furioso contra la sociedad que le ha tocado enfrentar : un padre
alcohólico sin trabajo, la dependencia de la beneficencia pública, y problemas de conducta
que le valen una expulsión del colegio. El Macana de Fuguet es un rebelde cuya causa es
sublevarse ante la actitud bovina de los consumidores que acuden en masa al Apumanque a
ver objetos, a exhibirse o a hacer ostentación de su capacidad de consumo :

A medida que avanzaba sobre el pavimento, rodeado de cientos de ojos sin caras que
le resgistraban cada paso, pensó que era justamente alguien como él lo que esos tipos
llenos de colores necesitaban : un héroe, un huevón dispuesto a todo, un Rusty James
chileno. (…) Al entrar al Apumanque sintió la mirada de todos y se dió cuenta de que
se veía igual de las películas que emulaba (…) Desde la escalera automática divisó el
típico aviso de Benetton (…) todos perfectos, combinados, adultos-jóvenes gastando
sus tarjetas de crédito, viejas acarreando guaguas con jardineras Osh Kosh (…)
Odiaba el Apumanque, quizas por eso iba tanto,. Todos esos parásitos que vegetaban
en el Andy's, puras papas fritas y pinchazos, comida rápida, taquilla pura, amistad en
polvo, esa onda (...)Lleno de lolitas disfrazadas de cantantes pop, (...) 192

Como para despejar cualquier duda acerca de la referencia a la cual debemos acudir,
Fuguet incluye hasta el nombre del protagonista de la película (Rusty James). El Macana, es
un curioso « héroe » anticonsumo, porque es un asiduo del restaurante de comida rápida y
conoce a la perfección las costumbres y hábitos de la gente que lo frecuentan. El Macana, que
en una pelea acaba de matar a su contrincante, se ha percatado que lo buscan los guardias de
seguridad del Apumanque. El « Rusty James » chileno se asemeja lo suficiente al original
como para ser verosímil en su mimetismo : cuenta con un historial con inspectores, médicos,
siquiatras, jueces y policías, como si fuera poco tiene también problemas de drogas y en el
momento de la pelea estaba bajo los efectos de anfetaminas. El Macana en su escape y para
darle un sacudón a esta horda de nuevos consumidores de centro comercial adormilados con
poder del dinero y porque « no había nada que hacer y el asunto le parecía entretenido »,
viendose acorralado por « un guardián-en-el-centeno193, agente de Pinochet » decide
inmolarse lanzándose de un edificio. El acto, desesperado más que heroico imita el fin del

191 Fue el primer centro comercial concebido con instalaciones como escaleras mecánicas, una gran cantidad de
tiendas al interior, aire acondicionado, personal de seguridad,. Aún existe y está ubicado en la zona
residencial de Las Condes en Santiago de Chile.
192 Alberto Fuguet, Sobredosis, op. cit. pp. 12-13.
193Un guardián en el centeno es el título en español de la novela más famosa de J.D.Salinger, The Catcher in
the Rye.(1951). En francés se llamó L'attrape-cœurs (Paris: Robert Laffont, 2003). El guardián en el centeno
es un personaje que debe velar por el bien y la seguridad de los niños, la comparación con el agente de
Pinochet es una ironía del escritor, en esta situación los guardias del centro comercial tienen por deber
proteger a los consumidores y la amenaza es El Macana que cuya « alteración » reside en ser adicto al
consumo de bienes ...y drogas.

82
hermano de Rusty James que muere perseguido por la policía.
Los nombres de marcas extranjeras (la italiana Benetton, y la nortemericana Osh
Kosh) o las imitaciones como el local de comida rápida Andy's y las imágenes de
publicidades, las menciones a compras y ventas refuerzan la idea de saturación de productos y
la adaptación de una sociedad a un sistema de consumo desenfrenado son en este cuento y
serán en muchos otros textos una constante de Fuguet. Todo este conjunto de conductas
resultarían según los adjetivos194 del narrador no precisamente edificantes.
En Amor sobre ruedas, el epígrafe (paratexto en este caso) es una estrofa de la canción
de Cyndi Lauper, Girls just wanna have fun o Las chicas sólo quieren divertirse que bien
hubiera podido ser el título del cuento. Como en la precedente historia aquí el narrador
también es heterodiegético y nos cuenta como Márgara y Sandra, un par de chicas
acercándose a la treintena, se divierten recorriendo en auto la avenida Apoquindo los fines de
semana. En estos paseos se dedican a coquetear con los hombres de su edad y medio social
que encuentran a su paso, no desean más pues ir más lejos de tomarse una bebida
comprometería su reputación. El problema es que estas chicas quieren divertirse y de ser
posible encontrar a alguien especial pues el tiempo apremia pero rara vez tienen éxito porque
hay poco « ganado masculino disponible ». Las otras posibilidades de conocer hombres ya
han sido agotadas :

Los compañeros de curso eran sólo eso : compañeros. Y se acabó. Claro podían
meterse a alguna actividad, ¿pero cuál ? ¿Gimnasia aeróbica ? Puros maricones.
¿Cursillos de filosofía, de poder mental, talleres literarios ?: puros locos, huevones
trancados. No, no eran de esa onda. Para nada. 195

Márgara y Sandra sacan a relucir los clichés populares sobre el público masculino
aficionado a estos pasatiempos y Fuguet se burla de sí mismo pues en la época en que escribió
este cuento él mismo asistía a talleres literarios. La situación de las dos amigas es casi
desesperada porque rara vez tienen éxito en sus intentos de cazar al « príncipe azul », porque
en el fondo de esto se trata, de encontrar un potencial marido pero viviendo en los ochentas
también aspiran a pasarla bien sin mayor compromiso. En una de sus salidas un auto negro
con ventanas polarizadas, empieza a seguirlas. Cuando logran ver lo apuestos que son los
individuos que van al interior vencen cualquier prejuicio o reserva. Se declaran listas a todo y

194Se trata de emulaciones de conductas, El Macana es conciente de imitar películas, de saberse el Rusty James
chileno, las chicas se disfrazan como las cantantes de moda. Por otro lado, los concurrentes al centro
comercial son tachados de « parásitos » y la amistad va con el uso de cocaína de por medio (amistad en
polvo).
195Alberto Fuguet, Sobredosis, op. cit. p. 23.

83
comienzan a lanzarles besos y gestos insinuantes a los guapos y silenciosos ocupantes del
auto negro. Rápidamente la situación se invierte y los desconocidos empiezan a insultarlas y a
escupirles. La conductora acelera y tratan de escapar pero todo empeora cuando advierten que
tres autos más las rodean por completo y una puerta se abre.
La primera estrofa de la canción aparentemente boba 196 de Cyndi Lauper que es
considerada un himno de libertad feminista no sólo para las chicas de los ochenta197 dice:

I come home in the morning light


My mother says when you gonna live your life right
Oh mother dear we're not the fortunate ones 198

La chica que regresa al alba a su casa luego de una noche de fiesta es regañada por la
madre a lo que la hija responde « no somos las afortunadas » refiréndose a ellas mismas por el
hecho de ser mujeres. En el cuento de Fuguet las chicas lo saben y desean un cambio pero la
historia termina mal. La interpretación puede ser moralista, las chicas se buscaron una
emboscada al provocar a los hombres. Vemos asímismo una carga fuertemente machista : las
chicas no pueden divertirse buscando a hombres por las calles aunque ellos sí puedan hacerlo
sin consecuencias graves.
Casi siempre se menciona la influencia de la música pop y rock en la obra de Fuguet,
lo cual es cierto. Lo que a menudo se omite es no sólo el contenido de las letras sino todo el
poder que puede representar la música en algunos momentos de la historia y como el autor
hace uso de esta para orientar sus textos en ciertas direcciones. En la tercera historia de este
libro es donde un grupo de música adquiere un valor muy significativo. Los Muertos Vivos, es
un cuento sobre un grupo de adolescentes santiaguinos entre los trece y quince años, los
Goonies199 que vive admirando y deseando la libertad y la experiencia de un grupo de chicos
mayores que ellos. Los Durán Durán200, el grupo de los mayores, son universitarios, tienen
éxito con las chicas y llevan una vida disoluta, esto lo saben bien los Goonies pues son sus
196El estribillo « girls just wanna have fun » se repite una y otra vez en toda la canción.
197Gillian G. Gaar, auteur de She's a Rebel: The History of Women in Rock & Roll, décrit le single et le
vidéoclip comme une « grosse déclaration féministe », un « hymne de la solidarité féminine » et une
« galopade taquine célébrant la camaraderie féminine »,
http://fr.wikipedia.org/wiki/Girls_Just_Want_To_Have_Fun#lewis1991, consultado el 25/03/13.
198Robert Hazard(letra) Cyndi Layper (interpretación), Girls Just Want to Have Fun , álbum She's So Unusual,
Epic:1983.
199Los Goonies viene del nombre de la película The Goonies(1985) de Ricard Donner, en la película un grupo
de niños llamados Goonies descubren accidentalmente un tesoro de un pirata bajo tierra, el botín es codiciado
por otra banda pero al final los Goonies se hacen del tesoro y con el dinero logran salvar las casas de su
barrio que iban a ser derruidas para construir un club.
200Duran Duran es el nombre de un grupo inglés de música rock, pop y new wave. Alcanzaron su apogeo en los
ochentas, En el cuento de Fuguet, uno de los Goonies les pone ese nombre por los peinados similares a los de
los cantantes.

84
vecinos en la casa de verano que alquilan en un balneario al norte de Santiago. Al regresar a
Santiago los Goonies sienten que las vacaciones pasaron sin hacer nada que valiera la pena
pero en un encuentro de uno de ellos con uno de los Durán se enteran de que Los Muertos
Vivos, un grupo chileno de rock censurado y clandestino pero de una popularidad inmensa va
a tocar en algún lugar. A falta de contactos con gente de izquierda, Los Goonies ni siquiera
sueñan con ir al concierto, Los Muertos Vivos tienen además un estatus inalcanzable, su fama
a traspasado las fronteras y son famosos en Argentina, Perú y Paraguay, país donde están
vetados por la censura. Los Muertos Vivos « cantan lo que todos intuían » pero
« distorsionaban ene », las letras de sus canciones hacían referencias abiertas al régimen de la
dictaduras pero su popularidad era tal que hasta el padre de uno de los Durán Durán que es
« un facho » reconoce admirarlos. Gracias a un feliz encuentro con uno de los Durán Durán,
los Goonies son invitados a ir al deseado y prohibido concierto. Tanto los mayores como los
adolescentes pertenecen a un sector acomodado de la sociedad chilena pero como ocurría con
gente de todos los estratos y tendencias : «cuicos, surfistas, intelectuales y místicos », se
sentían unidos en la veneración por este grupo de rock que decía lo que todos pensaban y en
plena dictadura nadie se atrevía a decir. Para llegar al local de la presentación, los Goonies
son llevados a las afueras de Santiago hasta las catacumbas húmedas de una vieja iglesia
donde presencian la apoteósica presentación del mítico grupo. El vocalista llamado Tiví (tal
como suena televisión en inglés), es un provocador carismático :

El Tiví, ronco, casi sin voz, arrastra sus letras por el escenario, insultando a los rubios,
a los tiras, a los viejos : de que mierda alegái, vos solo te pajeái, el día que esta huevá
se acabe, ahí te quiero ver : arrancando de tus culpas como los milicos que hoy
insultas.201

El Tiví insulta a los grupos representantes del poder : la clase alta que se distingue por
ser mayoritariamente caucásica (los rubios), a las fuerzas del orden civil : los carabineros o
policías (los tiras) y a la autoridad depositaria de la tradición : los padres y abuelos (los
viejos). El líder de los Durán Durán contempla entre maravillado y envidioso :

Debe ser fabuloso, debe ser terrible estar allá arriba (…) Que todos te adoren, que
procesen todo lo que dices, que traten de tocarte, decirte que te entienden, que piensen
y odien igual que tú.(...) Debe ser fabuloso, debe ser terrible. 202

Pese al deseo de estar en el lugar del cantante, el Conejo tiene la lucidez de ver la
201Alberto Fuguet, Sobredosis, op. cit., p. 43.
202Ibid.

85
doble cara de la fama con dos antónimos : fabuloso y terrible al mismo tiempo. Durante la
presentación, los Goonies tienen como un extra la oportunidad de hacer avances a las amigas
de los mayores pero con la llegada de la policía y el lanzamiento de bombas lacrimógenas el
concierto termina abruptamente y los adolescentes son abandonados por sus supuestos amigos
mayores.
En esta corta historia distinguimos una hipotextualidad de la película Los Goonies,
reflejada en el deseo de una iniciación sentimental de los chicos más jóvenes y en la que los
mayores sirven de mentores. Y otra, el deseo de ver en vivo al grupo de rock más popular
203
chileno. El sueño se cumple cuando van al concierto bajo tierra, underground en sentido
cultural y literal pues tiene lugar en las catacumbas. En la película, el grupo de jovencitos
llamados Goonies también aspiran a encontrar un tesoro y lo encuentran bajo tierra,
underground también pero por ser una película anglófona. La otra llamada intertextual es más
sutil pero tal vez más trascendental y es el homenaje que Fuguet hace, sin mencionarlos, a
Los Prisioneros,204 el grupo de rock pop más popular en la historia de Chile. Los Prisioneros
se hicieron famosos por ser contestatarios, originales y atrevidos. Al igual que Los Muertos
Vivos de Fuguet, Los prisioneros eran de origen modesto, no eran rubios y debido a la crítica
social del contenido de sus canciones fueron censurados desde sus inicios hasta el fin de la
dictadura. No obstante el rechazo de la televisión y radios oficiales eran tremendamente
populares205 y su música era escuchada por gente de todos los estratos sociales, llegando a ser
aclamados en Ecuador, Perú y en menor nivel en Argentina. A pesar de que afirmen no haber
hecho música de protesta, sus canciones expresan un claro descontento sobre situaciones
variadas206. El cuento de Fuguet ilustra como la música es un poderoso instrumento de

203El término inglés underground tiene varios significacdos, desde el literal « bajo tierra » o subterraneo (como
se llama al metro de Londres) a otros de tipo cultural o social. El orígen de la palabra data de la creación de
la red de ferrocarriles subterráneos clandestino usados por los esclavos africanos que intentaban huir de los
Estados Unidos en el siglo XIX. La palabra se utilizó también para designar los movimientos de resistencia
que lucharon durante la segunda guerra mundial contra la ocupación alemana, estableciendo una analogía
entre la cultura dominante y los nazis. Desde los sesenta se ha utilizado para designar varias a subculturas o
movimentos como la generación Beat, la cultura hippie, punk, el heavy metal etc. Es también una manera de
llamar a los artistas que se desarrollan al márgen de la actividad pública y oficial.
(http://es.wikipedia.org/wiki/Cultura_underground), consultado el 26/03/13. Por lo tanto el concierto de los
Muertos Vivos es doblemente underground, ocurre bajo tierra y se trata de una manifestación clandestina.
204El grupo formado por Jorge González, Claudio Narea y Miguel Tapia comenzó a tocar en 1982 y se deshizo
en 1992.
205Claudio Narea declara : « Nuestra banda será recordada siempre por los que vivieron la dictadura,
precisamente por eso, porque había dictadura y no se podía hacer casi nada, salvo cantar canciones de Los
Prisioneros. No tengo ni idea si la fama y la popularidad de la banda hubiesen sido igual sin los milicos, pero
me da la impresión de que no. Creo que pertenecemos a esa época nos guste o no », fuente :
http://es.wikipedia.org/wiki/Los_Prisioneros#CITAREFNarea2009, consultado el 26/03/13.
206Algunos títulos de sus canciones dan una idea del contenido de sus letras : « Latinoamérica es un pueblo al
sur de los Estados Unidos », « Mentalidad televisiva », « Por qué no se van », « El baile de los que
sobran »...fuente : http://es.wikipedia.org/wiki/Los_Prisioneros, consultado el 26/03/13.

86
comunicación y transmisión de ideas y emociones que supera barreras de clase, raza o
pertenencias ideológicas.
El cuarto cuento, Pelando a Rocío, se presenta en forma de diálogo, entre dos mujeres
existe una narradora en primera persona y otra que no responde jamás con palabras, este
recurso incita a pensar que el lector debe tomar el lugar de interlocutor y escuchar la historia
de Rocío, quien es la verdadera protagonista. Las dos mujeres son oficinistas, posiblemente
secretarias de veinticinco a treinta años que luego del trabajo se van a tomar algo y empiezan
a hablar sobre los demás o criticar de ahí el chilenismo pelar. El principal tema del pelambre o
las habladurías será la increíble transformación de Rocío, amiga de la narradora :

Es que tu no me vai a creer, huevona, te juro por Dios, si apenas lo creo yo (…) No
hay caso, no puedo entenderlo, cómo hay gente que puede cambiar tanto ¿cachai ?...
Sí mi vieja tiene razón : cuando la gente nace loca, nace loca. Cuestión genética. Pero
lo que yo no cacho es cómo alguien que nace decente, de buena familia, tu sabís,
como nosotras, mejor incluso, puede volverse tan...no sé, tú cachai, cómo esta
comadre de la que te estaba diciendo, esta amiga mía, pudo cambiar tanto, ciento
cincuenta por ciento (...)207

De entrada resaltamos como el registro intensamente coloquial lleno de chilenismos 208


y expresiones de la lengua hablada le dan a este relato una verosimilitud asombrosa, luego, la
inmediata ubicación en la escala social : « alguien que nace decente », « de buena familia »,
« como nosotras ». En contraste con esta casta aparecen de manera no casual los ejemplos de
gente diferente a ellas cuando la amiga de Rocío interrumpe su historia para advertirle a la
otra la llegada al local de otras dos chicas :

(...)oye, no es por pelar, galla, pero fíjate en esas comadres que recién entraron, seguro
son putas, yo no sé cómo las dejan entrar, ese tipo de minas les baja el nivel. Obseva a
la del buzo de cuerina, se parece a la Nelly, la de contabilidad, ¿no encontrái ?, chula
de mierda. Para mí que se tira a este gallo nuevo, de finanzas, que antes estaba en la
sucursal de Coquimbo. Pero mira a ésta, fíjate en las uñas : azules. Lo peor. Típico de
minoca rasca. Después las huevonas se creen la raja por andar metidas acá arriba,
cuafas de mierda (…) Me sacan de quicio, arribistas calentadoras de huevas (...) 209

No es por criticar, pero..., es un clásico preámbulo para arremeter la artillería verbal


contra alguien, aquí las recién llegadas son las víctimas. Su origen social ha sido velozmente
207Alberto Fuguet, Sobredosis, op. cit. p. 49.
208En este fragmento, la manera de conjugar los verbos terminados en er en la segunda persona por « ís », sabís
por sabes, el cambio en vai por vas. Los chilenismos cachar del inglés to catch para comprender o el uso a
diestra y siniestra del adjetivo comodín « huevón(a) » para tratar a un amigo o como sinónimo de estúpido,
tonto.
209Alberto Fuguet, Sobredosis, op. cit. p. 50.

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detectado por sus atuendos y su arreglo personal y son tratadas hasta de putas por el sólo
hecho de haberse atrevido a pasar un umbral simbólico : entrar a un bar exclusivo. Pero ¿cuál
es la razón de este rencor ? Ni más ni menos que esta asumida posición social en la cima de
los demás, gente como ellos, ¿cómo es posible que puedan dejar de ser lo que son ? ¿o que
otros (como las recién llegadas) aspiren a ser como ellos ?
El temor a perder privilegios sociales y económicos será el tema de fondo de este
cuento. Rocío Patiño es una chica « bien nacida », según le cuenta la narradora a su colega,
que crece con todas las comodidades que el dinero de su familia le permiten (el padre de
Rocío tenía una empresa importadora210que le reportaba mucho dinero) y su estatus le
obligan : va a un colegio privado, vive en una mansión que ocupa una cuadra en una zona
residencial de Santiago, va a patinar al Shopping (era lo último en 1978), no se desplaza en
transporte público sino en taxi o los autos de la familia, sus padres no aceptan a amigos o
pretendientes que sean de su círculo (tenían que ser GCU), viajaba cada verano. La narradora
y Rocío crecen juntas y comparten todo tipo de experiencias pues son amigas íntimas. Un día
Rocío conoce al chico ideal:

Juan Luis era su hombre y eran tal para cual (…) el hijo que toda madre desea : todo
compuesto, chalecos abotonados, viajes a Europa, fundo, estudiante de Derecho,
beato, de la onda de comulgar en la misa de doce. 211

Para no quedarse atrás y sobre todo para no quedarse sola, la gran amiga de Rocío
empieza a salir con un amigo de Juan Luis, que no le gusta mucho pero es « pariente de estos
gallos gobiernistas, súper de derecha », una elección en extremo del agrado de sus padre :« mi
viejo estaba chocho ». Los cuatro deciden ir al cine y ver Gente como uno212, « título más que
adecuado » subrraya la narradora, y no le falta razón pues este título induciría a la
identificación del público (cualquier tipo de público) con la pelicula pero las siglas GCU
(gente como uno) equivalen en los códigos chilenos al BCBG213 francés. El intertexto (el

210Como lo vimos en la primera parte de este trabajo, el nivel de importaciones en los años 1978 a 1982 de
Chile crece un 40%, luego de la adopción del modelo neoliberal se vivía el consumismo a gran escala.
211Alberto Fuguet, Sobredosis, op. cit. p. 60.
212 La película se llamó en inglés Ordinary people (Robert Redford, 1980) y se la tradujo al español como
Gente como uno y la relación interdiscursiva termina en el título. El film trata de la hipocresía y frialdad de
los padres hacia su hijo traumatizado por la muerte de su hermano en un accidente. Ordinary people, señala
la fachada de una familia aparentemente feliz, como cualquier otra, que esconde facetas menos agradables al
interior, como cualquier otra.
213BCBG viene de la denominación francesa bon chic bon genre que se aplica a personas elegantes, aristócratas,
bien vestidas pero de manera clásica, que han recibido una buena educación y viven en zonas residenciales.

88
nombre de la película) induce en este caso a error pero Fuguet lo rescata para hacer un juego
de códigos y realzar la exclusividad (en el sentido de excluyente) del círculo de la clase alta.
Poco después de conocer a Juan Luis, Rocío, que ya tenía plena conciencia de su lugar
en la sociedad, pasa a ser de ultra derecha y a defender a Pinochet como si fuera un héroe,
esto motiva el alejamiento de ambas amigas. Tiempo después ambas pasan el concurso de
ingreso a la universidad o prueba de aptitud, la amiga de Rocío no ingresa y a Rocío no le
alcanza el puntaje para entrar a la Católica como cabía esperar sino a la de Chile, asunto que
causa estupor en la familia, porque esta última es estatal y era foco de movimientos
estudiantiles que protestaban contra la dictadura. Como Rocío no tiene alternativa inicia su
vida universitaria alternando sólo con unas pocas amistades selectas e ignorando a los demás
estudiantes que organizaban « peñas horrorosas con canciones de vino caliente y fusil ». Por
desgracia Rocío no logra aprobar algunas materias y debe repetir de año, según la madre de
ella sólo por ser de derecha un profesor « que era un amargado de oposición » enseñando « de
puro milagro » cuando lo correcto hubiera sido que se exilie « como el resto de upelientos ».
Pero lo peor fue cuando en 1982 se acaba la bonanza y Chile entra en recesión, lo que
representa la bancarrota de la empresa familiar, el padre huye y se quedan sin nada debiendo
repartirse en casa de parientes. Pasado un tiempo, Rocío es vista en lugares tenidos por
bohemios en compañía de gente « entre lana e izquierdista, típica onda humanista ». Como su
antigua amiga no lo puede creer se informa y va a la facultad donde se entera de que Rocío
está postulando como candidata del partido de izquierda para las elecciones estudiantiles.
Como si fuera poco Rocío ya ha sido apresada varias veces por manifestar, hacer barricadas y
apedrear a la policía, además se ha mudado a vivir con un grupo de compañeros en una
barriada. El aspecto de la antigua chica burguesa había cambiado tanto como sus costumbres,
ahora usaba chalecos chilotes y se acostaba con todos los miembros de su partido lo cual no
impedía que estuviera embarazada de uno que era el novio fijo. Cuando nace el bebé, le ponen
de nombre Victor, en honor al cantante Víctor Jara 214 y la amiga y otras compañeras la van a
visitar :

Le fuimos a llevar regalos para el niñito. La casa era como de campo, toda de adobe, y
la Rocío se veía horrible, blanca y pecosa, sucia, como si no se hubiera lavado la cara
al despertar(...) había varios amigos suyos, tipos de la peor calaña, con unas pintas de
vagos y drogadictos (…) como esos gallos que venden pulseras frente al Coppelia. La
Rocío estaba sobre su cama -un colchón en el suelo-, con la guagua en sus brazos,
dándole de mamar delante de todos. El cabro era súper rico, eso sí, súper vivo, como

214En el libro se recalca « ese al que le cortaron las manos ». Victor Jara fue un cantautor chileno de reconocido
prestigio y miembro del partido comunista. Debido a su militancia, es torturado y asesinado por la dictadura
el 16 de setiembre de 1973.

89
que se reía y me acuerdo que pensé « de qué se reirá el pobrecito (…)215

La descripción bastante minuciosa de la casa y de sus habitantes da también una


muestra de como eran considerados los izquierdistas. Ese momento es el de un encuentro de
dos clases opuestas, una la de la revolucionaria izquierdista y una de derecha burguesa, si no
se afrontan es por el motivo de la visita y por que Rocío es una ex burguesa. Los prejuicios
también saltan como resortes, los nuevos amigos de Rocío a pesar de haberles propuesto algo
de beber (oferta que es rechazada por asco) son por sus apariencias, tildados de « vagos y
drogadictos », el único que se salva es el hijo de Rocío por su corta edad y su inocencia. Las
amigas de Rocío, en especial su ex amiga íntima están conmocionadas por lo que ven, por la
mutación de las costumbres de Rocío. Un objeto llama poderosamente la atención de la
narradora :

Me fijé en un feroz póster que había sobre su cama, de esta cuestión de los
desaparecidos, unas cien caras -ojos- mirándome, unos rostros en blanco y negro
enojados,, rabiosos, y me dije a mí misma que la Rocío era realmente otra persona, lo
opuesto a la que conocí, capaz de dormir, de hacer el amor, de criar a su hijo, bajo esos
ojos que la acechan noche y día, que no la dejan tranquila, que le claman justicia y
venganza las veinticuatro horas. 216

El detalle del poster es muy eficaz por su naturaleza gráfica y por su significación
¿quién que haya estudiado someramente apenas la historia de América Latina no puede
sentirse interpelado por un afiche así ?. La antigua amiga deja translucir una turbación, que la
hace por un momento, parecer más sensible a la causa de los desaparecidos que la propia
Rocío, ¿cómo podía llevar una vida normal delante de las fotos de difuntos que reclamaban
justicia ? Las amigas nunca más se vuelven a ver. Se sabe después de un atentado terrorista
con una bomba que mata a varias personas incluyendo a la que la activó o sea Rocío. La
amiga se niega a creer que Rocío haya desaparecido y se pregunta sobre la efectividad del
régimen autoritario en el que viven : « Esos muertos...realmente caen en los enfrentamientos ?
Si no hubiera tanta violencia quizás no serían tan... no sé, no pasaría todo esto y la Rocío
quizás estaría aquí... ».217
Pero no está y crecen los rumores de lo más descabellados para tratar de explicar lo
que ocurrió realmente ( tal vez era asesina o pagada para hacerse pasar por roja, era una

215Alberto Fuguet, Sobredosis, op. cit. p. 77.


216Ibid. p. 78.
217Ibid. p. 80.

90
mártir, no murió...). Y para concluir con el monólogo la amiga le pregunta a su compañera o
nos pregunta a nosotros lectores : « ¿Y tú galla, que creís ? »218
En pocas páginas este relato nos cuenta como cambió aceleradamente el modo de vida
de una clase acomodada santiaguina acomodada que sacó provecho de la economía boyante
de los primeros años de los acuerdos de libre mercado (1975) y una economía de mercado
floreciente y luego con la crisis de 1982 esta juventud debe adaptarse a otros modos de vida.
La envidia y el rencor de la oficinista se explican cuando sabemos todos los cambios a los que
debió plegarse un grupo de gente acostumbrado 219 a poseer las ventajas que otorga el tener
dinero y nacer con abolengo. Los avatares del fracaso económico (la quiebra del negocio
familiar) e intelectual (Rocío no logra ingresar a la universidad Católica) y el roce con los
estudiantes contestararios propician el cambio radical de la antigua « niña bien » a terrorista
desalmada, metamorfosis fuera de lo común y difícil de entender para la gente de su círculo.
La narración es rica en descripciones de la época ochentera 220 y lugares y costumbres221 de
esos años y de ese grupo de gente. Otro aspecto notable es el tono de cinismo y falsa
ingenuidad de la narradora, que pone en evidencia el carácter paródico y ridiculizante de esta
semblanza de una clase social.
El quinto y último cuento, No hay nadie allá afuera, tiene un narrador homodiegético
de unos treinta años, casado y con hijos que ha ganado una beca para estudios de posgrado en
la universidad de Nueva York. Su vuelo hace una escala en Panamá donde se encuentra con
un amigo de universidad que no veía hace mucho años. Miguelo, su amigo, dejó los estudios
en Santiago y se ha instalado en Nueva York le cuenta que le ha ido muy bien, vive en el
Village, escribe para una publicación independiente « new left », y también cuentos « medio
degenerados » « a lo Bukowski » pero su proyecto más importante actualmente es una novela
cuyas características pueden sonar conocidas :

218Ibid. p. 81.
219La amiga de Rocío recuerda que el papá de Rocío « tenía cualquier plata » y añade nostálgica « Bueno, en
esa época todos teníamos ». Ibid. p. 56.
220La narradora asiste a fiestas new wave, su hermano quiere se peina como los de Soda Stereo (grupo argentino
de rock pop de gran éxito en los ochenta). « Era el tiempo de la Donna Summer y los Bee Gees ». Rocío
compraba los discos de las películas Gracias a Dios que es viernes y Grease. Ibid. pp. 56-57.
221Ir a bailar a dicotecas como la Hollywood (que imitaba a la famosa Studio 54 en Nueva York) o a patinar en
centros comerciales como el Shopping de Vitacura (barrio residecial de Santiago).
El Shopping, está considerado junto a otros como los caracoles (torres helicoidales que imitan el Museo de
Gugemheim de Nueva York parte de la arquitectura posmoderna y son emblemas de los años 80 : « El
Omnium, el caracol VIP's, los Cobres de Vitacura, la Pirámide del Sol y todos esos edificios íconos de los 80,
son parte del movimiento posmoderno, una tendencia arquitectónica que llegó a Chile a fines de los 70 que
proponía rescatar los ornamentos y cualidades del pasado. », Consuelo Terra, « La detestada arquitectura de
los 80 es revalorizada por las nuevas generaciones », La Tercera, Santiago, sábado 23de octubre de 2010.
(http://diario.latercera.com/2010/10/23/01/contenido/santiago/32-42492-9-la-detestada-arquitectura-de-los-
80-es-revalorizada—por-las-nuevas-generaciones.shtml), consultado el 29/03/13.

91
¿La novela ? No es muy larga : 247 páginas. Mi editor cree que se va a vender(...) A
los gringos les gusta este tipo de cosas. Los exiliados que conozco, eso sí, me van a
matar, pero igual, yo no los pesco. Tú sabes, siguen con la onda del discurso y la
unidad. Los Inti y la Violeta. Me latean. Prefiero escuchar al Phillip Glas (…) Tú me
entendís. Estoy en otra. Por algo me fui. Chile se puede aguantar sólo por un tiempo.
Si no, corres peligro de acostumbrarte y considerái que todo lo que sucede allá es
normal.222

¿Quién sino Fuguet escribe cuentos « degenerados » de inspiración Bukowskiana ?. ¿Y


con qué novela se ensañaron los locales y seguro los exiliados también ? Es atrevido pensar
que Fuguet proyectándose en Miguelo anticipa las reacciones que provocará su novela Mala
onda, pero es tan tentador sabiendo que Sobredosis fue publicada meses antes de Mala onda.
De ser posible estaríamos ante una metaliteratura, macrotextualidad más precisamente y
previa, si cabe el término. Además la actitud de Miguelo es en algunos aspectos similar a la de
Matías Vicuña en cuanto a su poco aprecio hacia los íconos musicales de izquierda Inti-
Ilimani o Violeta Parra. Pero al mismo tiempo Miguelo no se abstiene de criticar la censura y
el clima de dictadura.
El narrador de la historia (nunca se sabe su nombre), siente algo de celos por el triunfo
y libertad de Miguelo quien se muestra muy contento de volver a verlo En un instante de
confusión el escritor becado abre sin querer el bolso de Miguelo quien ha ido a buscar café y
encuentra que Miguelo no va a Chile a ver a la familia como le ha comentado sino que viaja a
Venezuela como obrero para un oleoducto, a pesar de su decepción disimula lo que sabe y
hace planes con Miguelo para verse en Nueva York.
Al cabo de unos meses en Nueva York el escritor becado empieza a sentirse fuera de
lugar y busca a Miguelo. Fungiendo de detective improvisado averigua que Miguelo escribía
sí, pero en un pasquín extravagante y que proyectaba peliculas tipo B en un cine de mala
muerte. Luego trabajó en un local en plena decadencia que presentaba cine porno y
espectáculos eróticos. Allí Miguelo empieza de camarero y asciende llegando a ser actor de
películas pornográficas en las que se desempeñó tan bien que le propusieron la dirección de
las mismas e incluso la producción de una película donde fue el actor principal pero por
salirse del presupuesto lo despidieron. La búsqueda acaba cuando el escritor becado lee un día
lee en el periódico que Miguelo se ha suicidado de un balazo en la cabeza. El amigo va a
buscarlo a la morgue donde reconoce a Miguelo y asiste a la autopsia. Luego cuando va a la
casa de Miguelo, se entera de la vida miserable que llevaba, que era un mitómano irreprimible
y que su vida era todo menos lo que le había contado.
En este último cuento, se vislumbran ya ciertos tópicos recurrentes después en Fuguet
222Ibid. p. 88.

92
como mezclar rasgos autobiográficos de manera mucho más obvia con sus ficciones.
Sobresalen también una prosa rápida y una narración didascálica que parece más una trama de
película en especial cuando se detalla la película de Miguelo 223. No hay nadie alla afuera, es
el cuento más cinematográfico de todos por su historia y las descripciones. Hay un placer casi
malsano en la descripción detallada de la autopsia a la que sólo en la imaginación del escritor
se permite asistir a los amigos o familiares. Al final, cuando Miguelo es enterrado, su amigo
va a la casa del difunto y se constata que el departamento es un piso destartalado sin
mobiliario (el colchón es una cama como en Pelando a Rocío). Entre los posters que decoran
las paredes hay uno de Las hormigas asesinas224, que Fuguet mencionará como posible guión
en Por favor rebobinar (1998) y filma como corto en 2005. Se trata entonces de una
macrotextualidad (es un guión de Fuguet) y extradiscursividad (el guión llega a convertirse en
filme corto) adelantadas a sus tiempos. La pregunta Is There Anybody Out There ?, que el
amigo de Miguelo encuentra escrita la pared del baño de un café luego de la penosa
experiencia del entierro de Miguelo reenvía al mundo de la música : Is There Anybody Out
There ? es el título de una canción del grupo inglés Pink Floyd, en la que el personaje Pink, se
pregunta a lo largo de toda la canción225 si hay alguien afuera, y el título del cuento es la
respuesta : No hay nadie allá afuera. El mensaje de esta canción es perfectamente compatible
con la soledad del narrador y posiblemente con la de Miguelo antes de su suicidio.
En la novela Mala onda (1991), se narra principalmente en primera persona 226 las
viscisitudes de Matías Vicuña, un jovencito de clase media alta de 17 años. Matías, acaba de
regresar de un viaje de fin de curso a Brasil donde ha saboreado la libertad de estar con sus
padres y de no vivir en dictadura de Pinochet, estas experiencias lo han llevado a hacer
comparaciones y a ver su vida de manera distinta 227. A su vuelta a Chile echa de menos sus
andanzas y su libertinaje resumiéndolo en un rechazo a la vida que lleva en su país 228 pese a

223« Es de noche y llueve. La cámara continúa subiendo hasta que se introduce en un oscuro departamento (…)
Corte una toma en picado. Se distingue un catre de bronce, ropa tirada en el suelo, una silla y Miguelo
despierto bajo las sábanas. Mira el techo. Hay una radio reloj digital en el suelo, justo al lado de una jeringa
vacía (…) ». Ibid. pp. 114-115.
224Las hormigas asesinas es un corto escrito y dirigido por Alberto Fuguet en 2005.
225La letra de la canción es sólo esa pregunta repetida indefinidamente, Is There Anybody Out There ?, The
Wall, Pink Floyd, (1979). (http://www.thewallanalysis.com/main/is-there-anybody-out-there.html),,
consultado el 01/04/13.
226Hay dos breves apariciones de un narrador en segunda persona y una en tercera persona.
227Matías se dirige a una amiga sobre el viaje : « Hey, los mejores diez días de mi vida comadre, (...) El colegio
es una mierda, todo el mundo lo sabe. El tour era bomb, otra auténtica mierda, y el hotel dejó mucho que
desear, pero al menos tuvimos la oportunidad de hacer lo que se nos diera la gana, de estar lejos de Chile, de
conocer gente más simpática que los huevones que vagan por el shopping de Vitacura (…) un viaje no te
cambia. Te hace cacharte mejor o te sirve para ver que onda tienes con Chile (…) cambiar de país es mejorar
tus opciones (…) A diferencia de Chile que es bomb, aquí puedes hacer lo que quieras (...)Maduré más que la
cresta. Lo probé todo y no me arrepiento de nada », Alberto Fuguet, Mala onda, op.cit., pp. 27-28.
228« Es como si hubiera pasado de todo y al final nada : como si todo el hueveo y la farra y esos días en Río

93
que Matías tiene materialmente todo lo deseable y goza de mucha libertad. Pero el dinero no
lo compra todo y la familia de Matías a pesar de su glamour229 está en proceso de
desintegración y el chico no tiene reparos en destacar los defectos de sus padres 230. En el
colegio, los compañeros, después del viaje, le parecen inmaduros y no logra compenetrarse
con ellos. Progresivamente irá separándose de ellos y viceversa.
Para paliar su malestar y su aburrimiento, Matías acude al bar Juancho's que « tiene
permiso de los milicos » y por eso continúa abierto aún después del toque de queda. A Matías
que ya ha bebido más de la cuenta, el barman amigo suyo le sugiere :

-Otro vodka-tonic para tí y un Cuba Libre con ron blanco de Puerto Rico para mí.
-Un Chile libre...
-Aún no...
-Inventa la receta. Tiene que tener pisco. La patentas, la guardas en una caja fuerte y
cuando este viejo culeado deje el poder o se muera, en veinte o treinta años más, la
estrenas en una feroz fiesta en La Moneda o algo así.
-Estás muy subversivo, Matías. Me decepcionas. 231

El breve diálogo pone de manifiesto la decepción de Matías por vivir en una dictadura.
Matías pide un « Chile libre » haciendo eco de lo incongruente del nombre del trago « Cuba
Libre » y va más allá al expresar su deseo de que cuando Pinochet se vaya (o se muera) el
amigo utilice la receta del « Chile libre » en una fiesta nada menos que en la sede oficial del
gobierno.
Luego de una pelea familiar Matías se fuga de la casa familiar y se arriesga a salir de
su barrio residencial. Este recorrido lineal e iniciador de una relativa independencia 232 hace
que la novela puede inscribirse architextualmente en el género de la novela de formación o
Bildungsroman.

con la Cassia y la playa y el trago y el jale y todo, se quebrasen. Como si, de puro volado, hubiera apretado
record en vez de play (…) Cagué. Estoy de vuelta, estoy en Chile », Ibid., p. 37.
229El bautizo del sobrino de Matías se presenta al joven más como una reunión de bandidos que otra cosa pero
inevitablemente se rinde ante la auto admiración encontrando a su familia (y a él mismo) bellos y elegantes,
apreciación que prolonga a su ciudad : « Y ver a la familia reunida frente a la iglesia, en este parque lleno de
árboles con hojas nuevas (…) todos con sus respectivos anteojos de sol, enreda las cosas porque, más allá de
las connotaciones cinematográficas, y de sentir que todo esto parece más un funeral de la mafia que un
bautizo, no puedo sino reconocer que nos vemos bien, atractivos, envidables, todos en tonos pastel, contra
ese fondo increíble. Llega uno a pensar que Santiago es una de las ciudades más bellas y luminosas del
mundo ». Ibid., p. 169.
230La madre es presentada como una mujer falsa : «(...)mi madre, quien dependiendo del periodo se pone más o
menos religiosa. O católica (…) mi madre no es católica, apostólica ni romana (…) es judía », Alberto
Fuguet, Mala onda, op.cit., p. 176. Y su padre un hombre inseguro e inmaduro que desea conquistar a cuanta
mujer atractiva se le cruce en el camino : « Mi padre se pone todo sexy y matador, mirando de reojo a las
minas (…) Tiene minas por kilos. No son inventos, sino reales (...) », Ibid, p. 57.
231 Alberto Fuguet, Mala onda, op.cit., p. 153.
232Matías se va a atrever a dejar parcialmente el nido que no soporta más para conocer otras experiencias y
regresar de nuevo « salvado » a vivir con uno de sus progenitores.

94
Encontramos además en esta novela numerosas metatextualidades, a pesar de que
Matías no es un alumno estrella ni mucho menos un intelectual. Hay, en efecto, abundantes
menciones a libros y revistas. En el colegio, en el curso de literatura lo han hecho leer y
analizar La ciudad y los perros de Vargas Llosa, libro que ha marcado a Matías porque Nacho,
uno de sus mejores amigos, ha vivido una experiencia similar a la de los cadetes del libro
cuando su padre lo obliga a inscribirse en una escuela naval. Casa de campo de Donoso
también ha sido motivo de estudio en clase y ha generado todo un debate pues nadie ha
entendido de que trataba y la profesora, una intelectual de izquierda a la que Matías admira
por salirse del molde233, debe explicarlo. Surge entonces y en base a esta novela una
interesante dicotomía entre la percepción del joven hacia su profesora y hacia su propia
madre:

La Flora empieza a dictar cátedra (…) explica lo de los primos y por qué Donoso hace
hablar a los niños
de una manera tan extraña (…) Habla del autoritarismo y la represión y la caída del
orden establecido y el
uso de lo fantástico y lo alegórico y la forma parabólica de ver el mundo (…) Y se me
ocurre que sí
entiendo. Que hasta está hablando de mí.(...) »

Y más tarde almorzando con su madre :

Silencio. Pienso
en el colegio, en Casa de campo, en la Flora Montenegro.
-¿Has leído Casa de campo ?
-No.
-Es sobre la dictadura.
- ¿Qué dictadura ?
-Esta dictadura.
-Debe ser de alguien de izquierda. Además me carga el campo. ¿Quieres café ? (…)
Voy a dormir siesta. Y a ver Pecado capital.
-En Brasil conocí a una de las actrices que trabajan en esa teleserie -le miento.
-¿Qué papel hace ?
-No sé. Es pelirroja.

233Las opiniones de Matías rebelan en el joven aficionado a discotecas, drogas y ropa de marca a un lector
crítico que aprecia a su profesora pese a su tendencia política« La Flora como todo el mundo lo sabe, es de
izquierda. Pero es inteligente. Quizás demasiado para alguien que recién cumplió los treinta. Estudió en París
(…) se lo ha leído todo. Posee, además un atractivo algo tosco y sin refinar, que encandila (…) es famosa por
premiar con malas notas y por no seguir al pie de la letra lo establecido por el Ministerio de Educación. El
primer trimestre analizamos El Quijote (…) lo que hicimos fue trasladarlo al día de hoy (…) pero lo que a la
Flora verdaderamente la vuela es la literatura hispanoamericana, que es tema de Cuarto Medio. Ella lo
imparte igual porque la profesora que nos corrresponde el próximo año es una vieja retrógrada y católica que
sigue pegada en Marianela y Niebla (…) La Flora en cambio, nos ha hecho leer novelas como Las buenas
conciencias y Boquitas pintadas y Sobre héroes y tumbas. », Alberto Fuguet, Mala onda, op.cit., pp. 219-
220.

95
-Debe ser la Neusa Santos.234

La maestra tiene una autoridad intelectual que atrae a Matías, la madre en cambio
destaca por negar que exista una dictadura aunque en el fondo sepa que sí existe (« debe ser
alguien de izquierda ») y por conocer en cambio el mundo de la farándula(« debe ser la Neusa
Santos »).
El personaje de historias para niños Papelucho235 de Marcela Paz, no solamente ha
inspirado la voz y la agudez de Matías Vicuña, Fuguet ha hecho de este personaje de papel un
ser de carne y hueso (en el papel) bastante secundario de la novela y cuya valoración no es
exactamente positiva236. Pero probablemente la intertextualidad más notoria (y más criticada)
de este libro sea la de The Catcher in the Rye (1951) o El guardián en el centeno de J.D.
Salinger. A falta de padres a quienes admirar y seguir Matías, tiene además de la profesora de
literatura a otro mentor intelectual de un ambiente completamente distinto : el barman del
local nocturno favorito de Matías. El gran Alejandro Paz de Chile (así es llamado por el chico)
que le da consejos para la vida y lo orienta en materia de música y libros, le ha prestado
también el libro de Salinger insistiendo en que lo lea. En la última parte del libro el
comportamiento del protagonista mimetiza de manera evidente y conciente la conducta 237 de
Holden Caulfield el personaje principal de la novela de Salinger. Se trata pues de una relación
de hipertextualidad (Mala onda) e hipotextualidad (El guardián en el centeno). Se suma a esto
la metatextualidad con el libro de Salinger : Alejandro Paz se lo recomienda a Matías, pero
para Flora Montenegro no le gusta mucho y sus juicios dejan entrever una posible
preocupación intratextual del autor respecto a Mala onda :

234Ibid., pp. 225-227.


235Papelucho es el nombre del protagonista de una serie de libros para niños creado por la chilena Marcela Paz
en 1947. La autora tuvo renuencias personales para publicar la primera aventura porque consideraba que era
una historia de adultos escrita con un lenguaje para niños. Sin embargo la serie de libros ha sido celebrada
dentro y fuera de Chile (ha sido traducido al inglés, francés, italiano, griego y japonés), y el personaje y su
creadora son toda una institución en su país. Una rápida lectura a algunas frases Papelucho pueden dar una
idea de la personalidad del personaje : «es una lástima que sea pecado ser ladrón, porque es la única manera
de ganar plata y, además, no aburrirse» o «Yo no me creo santo porque los santos nunca se creen que lo son»
y también «Cuando mi mamá me castiga [...] casi me dan ganas de ser huérfano. Otras veces me dan ganas de
haberme muerto para que aprendan a ser justos». Fuentes: http://www.bienvenidosalafiesta.com/index.php?
mod=Indices&acc=VerFicha&autId=0000000BQB y http://es.wikipedia.org/wiki/Papelucho , consultados el
08/01/13.
236Papelucho es amigo de Nacho, el mejor amigo de Matías y es un experto en surfear (aprendió en California
como Fuguet) y en inhalar cocaína. Extrañamente para Matías, quien tiene la misma maestría en el arte de
« jalar coca » Papelucho no es una compañía de fiar : « Decididamente, el Papelucho es una mala influencia,
no conduce a nada bueno ». Alberto Fuguet, Mala onda, op.cit., pp. 189.
237« Y me doy cuenta de que sí, quizas, quizas es verdad, quizas Holden, o su voz, o su forma de ser, sí pueden
ser llevados a la práctica (…) Esto de asumir su identidad tiene su encanto pero también me asusta, porque
largarme a mentir fue algo incontrolable (…) como si Holden Caulfield se hubiera posesionado enteramente
de mí ». Ibid.., p. 250.

96
Me parece lamentable eso de querer poetizar y hasta universalizar la problemática de
un personaje que, seamos sinceros, no le interesa a nadie. O sea, las peripecias y
mañas de un adolescente judío malcriado y autorreferente que se da el lujo de taimarse
e irse a un hotel porque tiene los bolsillos llenos de plata no puede interesarle
realmente a nadie (...)238

Flora habla de la novela de Salinger pero Fuguet habla a la vez de las expectativas casi
proféticas sobre la recepción que recibió Mala onda por parte de gente que como Flora es
experta en literatura. Matías fuertemente influenciado por su lectura terminará haciendo como
Holden Caufield, el adolescente judío malcriado, se fugará de la casa, se internará en un
Santiago nocturno, gastará el dinero que le robó a su padre y se hospedará en un antiguo hotel
del centro. Con una gran diferencia (entre otras) : Matías lo hace en un clima de agitación
política. La semana en que se narra la historia es la previa al plebiscito nacional de 1980 en la
que se decidía si se aprobaba la Constitución que permitiría a Pinochet continuar en el poder
o no. Este hecho histórico es el telón de fondo de la novela, sutil pero presente a lo largo de
toda la narración. Este ambiente perturba e interesa a Matías aunque el finja que no lo
afecta239. Asímismo se describen las relaciones entre un grupo de poder (la clase a la que
pertenece Matías) con la dictadura pero Matías no es ingenuo y describe como las ventajas de
la exclusividad tienen un precio y están estrechamente conectadas con el gobierno :

El Juancho's es el local de los elegidos, el de la juventud dorada, como dice la Luisa,


que nunca viene por aquí. No cualquiera tiene acceso , eso es verdad. Hay un guardia
a la entrada para cuidar que todos los que ingresan sean G.C.U., gente como uno.
Antes pensaba que era una suerte ingresar al Juancho's, si analizamos mi edad y mi
status de colegial, pero el Toro, que es el dueño, cree en los « cheques a fecha » y no
tiene problemas en que mis amigos y yo vengamos. Sabe además, que con tal de
figurar, la pendejada paga lo que sea. Y es verdad (…) el Toro, nos fía (…) Lo genial
es que los viejos siempre pagan, porque el Toro está asociado al Padrino y al sobrino
de Pinochet. Eso es lo que une a toda esa red nocturna que incluye varios bares, pubs,
cabarets, traficantes de jale, pepas (...) 240
238Ibid., p. 266.
239Matias sigue la actualidad política ya sea por los diarios, la radio o la televisión y pretende hacerse el
desinteresado o el ignorante pero se acomoda a la postura de la derecha que le queda más cómoda y los
reportajes sobre el gobierno de Allende le hacen añorar un tiempo que no conoció y lamenta por parecerle
más interesante : « Intento leer el diario. Casi imposible, serios problemas. Gustavo Leigh, el que bombardeó
La Moneda, ahora se dió vuelta la chaqueta y llama a votar por el NO. El asquerosamente cartucho del Jaime
Guzmán habla todo el día para justificar el SÍ. Pinochet, como siempre anda hueveando por el sur (…) Va a
ganar igual. El tipo es patético, pero se rodea de tipos que saben (…) Vamos bien, mañana mejor, es el slogan
del mes. Mi hermana Francisca, que está en edad de votar lo hará por el SI. Ella y todo su curso de poseros
están por la Constitución de la Libertad. Me dice que ahora Chile es el país de Latinoamerica que más
importancia le da a la publicidad. Puede ser. A mí la política me da lo mismo. En realidad, no sé nada, sólo y
me conozco esos documentales contra la UP y todo el gobierno de Allende que dan en el canal 7 y que a mí
me parecen bastante entretenidos (…) Es como si fuera otro país, con otro look, la gente con barba y
minifaldas y letreros y huelgas y colas y metralletas. Mi vieja dice que fue la peor época de la historia (…)
Pero por lo menos es harto más entretenido que lo de ahora. », Ibid., pp. 50-51.
240Alberto Fuguet, Ibid., p. 64.

97
En otra ocasión, cuando los amigos de Matías organizan una carrera de autos por la
Avenida Kennedy a minutos del toque de queda unos policías vienen a pedirles sus
documentos y a interrogarlos. Cuando se ven en la amenaza de quedar arrestados, Nacho, que
había renegado de la escuela naval y de la autoridad paterna reacciona haciéndo notar su
rango y su poder :

El Nacho estaba como a seis tipos de mí cuando le tocó el turno. Pero en vez de
mostrar su carnet, mostró la TIFA 241 que no sólo probaba sus vínculos con el
gobierno : además lo ligaba, irrremediablemente al concha de su madre de su viejo
que, por primera vez en su vida, le sirvió de algo. Mejor dicho nos sirvió a todos (…)
El Nacho agarró seguridad (…) aprovechándose en la más certera de todas, pronunció
esas palabras que aprendió en Valparaíso, encaró a los pacos, les hizo sentir quien era
su padre y hasta los amenazó (…) El Nacho había vencido al sistema porque era parte
de él (…) y eso lo hacía sentirse miembro de esa nueva aristocracia que a mí, cada día
me parecía tan pendeja como sobrevalorada (...) 242

Una relación de intratextualidad reflexiva se advierte cuando Matías toma conciencia


de su posibilidad de ser personaje en « una novela sobre todos nosotros » que piensa escribir
Luisa Velásquez, una amiga y compañera de clases. Sale a relucir la vanidad del protagonista
cuando Luisa anuncia que uno de los personajes principales sería otro chico y no el mismo
Matías : « Yo estoy en absoluto desacuerdo con ella : creo que yo sería un personaje literario
mucho más interesante que el Chico Sobarzo, aunque ella lo niegue. »243
También hay otras alusiones literarias hacia revistas, periódicos y otros libros, así
como menciones a películas, series de televisión y a grupos musicales rock y pop de los
ochentas244. Matías Vicuña y su gente pertenecen a la misma clase media alta que los
personajes de los cuentos de Sobredosis pero en Mala onda, la idealización de los Estados
Unidos por parte de algunos personajes es mucho más marcada 245. Esta presentación de un
241La TIFA era la tarjeta de identificación de los miembros de las Fuerzas Armadas de Chile.
242Alberto Fuguet, Mala onda, op.cit., p. 99.
243Alberto Fuguet, Ibid., p. 95.
244Matías ve El chavo del ocho, Noche de Gigantes, ha visto Grease, Fiebre de sábado por la noche , Mad Max
y escucha a Supertramp, Pink Floyd, Queen, Fletwood Mac, Kiss, lee revistas como Rolling Stones y
diarios : El Mercurio generalmente y sólo al final La Tercera.
245Papelucho empieza a criticar a los chilenos : «(...) habló de lo cartuchos que somos todos, tan provincianos y
trancados y prejuiciados, y que nadie se atrevía a llevarse por el momento, que Chile era lo último, con
mayor razón ahora que se creía la California de Sudamérica, lo que daba más pena porque él sabía cuales
eran las diferencias (…) Yo estaba totalmente de acuerdo con el huevón, pero me pareció medio desleal
apoyarlo así que ni hablé », Alberto Fuguet, Mala onda, op.cit., p. 94.
Alejandro, el barman gurú de Matías le brinda también una visión sumamente positiva de los Estados Unidos
comparado a Chile : « Tú deberías pegarte un viaje de verdad (…) Recorrer USA en Greyhound, por
ejemplo. Quedarse en pana en Wichita (…) dormir en un hotelucho lleno de vagos en Tulsa, Oklahoma. O ir
a Nueva York, huevón (…) Esa es vida, pendejo, no esto. Un día en Manhattan equivale a seis meses en

98
país de ensueño en plena dictadura le generó a Fuguet, lo hemos visto ya, muchas críticas.
En 1996 Se publica Por favor, rebobinar, cuyas intenciones delata el epígrafe de
Gertrude Stein246, es una novela donde ocho personajes narran desde su punto de vista
particular un periodo de sus vidas. Todos los personajes están vinculados ya sea por amistades
en común, lazos familiares o simplemente de oídas. Lo que caracteriza a esta novela es que
siendo coral, las voces no son muy diferentes entre sí. La postura desganada, a menudo cínica
e irónica la comparten todos. Se trata de adultos jóvenes, de clase media alta y veinteañeros a
más que, en una lectura superficial de sus historias, parecen sumidos en una
autocontemplación. Profundizando más en cada personaje descubrimos interesantes
reflexiones acerca de la práctica de la escritura o la creación y sobre como la transición
económica y política fue vivida por una parte de la juventud chilena.
Hemos seleccionado a los dos personajes que juzgamos más interesantes, el primero es
Lucas García, el título de su narración (« Lucas García Una estrella y media ») parece curioso,
como de antemano calificado. Lucas, como muchos personajes de Fuguet, no aprobó el
examen de ingreso a la universidad y mientras estudia en un centro preuniversitario para
volver a intentar la prueba, trabaja en un video-club al que ingresó por su « cinefilia
patológica ». Lucas es un joven introvertido, adicto al cine que compara constantemente su
vida una película o a una serie de televisión. La cinefilia lo ha alterado tanto que llega a
confundir la realidad con la ficción y mentir le parece banal, de hecho lo hace todo el tiempo
porque « mientras más uno miente más te creen ». Y tiene una interesante teoría sobre el
procedimiento del acto creativo :

Soy un maestro del zapping, de la cultura de la apropiación. Digamos que afano,


pirateo, robo sin querer. Es como si tuviera un digital sampler en mi mente que
funcionara a partir de puras imágenes. No soy un tipo creativo. No invento, absorbo.
Trago. No soy -ni seré- un cineasta. Tampoco un guionista.
En esencia soy un crítico de cine. Es un trabajo sucio pero alquien tiene que hacerlo.
Ningún niño dice cuando es chico, « papá, cuando sea grande quiero ser crítico ».
Ninguno. Ni siquiera Truffaut. Ni siquiera yo. 247

Santiago. Regresar a Chile, loco, a este puterío rasca, bomb, con los milicos por todos lados y la repre, las
mentes chatas, es más que heavy. Es hardcore. Si basta escuchar la radio para cachar lo mal que estamos,
Matías (...) », Alberto Fuguet, Mala onda, op.cit., p. 69.
246« En nuestras vidas americanas, donde no hay coacción en las costumbres y tenemos derecho a cambiar
nuestra vocación con tanta frecuencia como se desee y sea posible, es una experiencia corriente, que nuestra
juventud se prolongue durante los primeros veintinueve años de vida y sólo al llegar a los treinta descubrimos
por fin la vocación para la que nos sentimos capacitados y a la que voluntariamente dedicamos un esfuerzo
constante », Gertrude Stein, 1904, », Alberto Fuguet, Por favor rebobinar, op. cit. p.9. Esta cita es casi una
oda a una juventud prolongada en la que la adultez no llega a la mayoría de edad sino que puede tardar un
tiempo, el tiempo que les toma a los que tienen la oportunidad, saber que es lo que quieren.
247Ibid. p.22.

99
Lucas, admite su falta de creatividad, pero al mismo tiempo señala sin modestia su
maestría en la apropiación, del robo de ideas. ¿No es un modo poco fino de describir la
« inspiración » de tantos artistas ?, ¿ Qué cosa es el acto creativo sino volcar en algún soporte
una impresión percibida por algún sentido ?. Lucas en su falsa simpleza plantea un asunto
transcendental sobre la originalidad de las obras : lo poco originales que son dada la
inspiración del creador en otros modelos. Lucas (¿Fuguet?) no es precisamente humilde
cuando se compara a Truffaut que comenzó precisamente como crítico de cine. Como para
evitar malas interpretaciones, el joven asegura que jamás sera cineasta ni guionista,
aspiraciones que Fuguet sí logró.
Luego nos enteramos de que Lucas, en su corta vida a acumulado las catástrofes 248
pero sabe de cine, es un fanático del cine de Rohmer y de Truffaut y se siente plenamente
identificado con el grupo de críticos que luego serían grandes cineastas y que se pasaban la
vida viendo películas. La alteración de Lucas es más grave de lo que parece porque este chico
que se define como « nerd », ha intentado matar a su padre y ve a un siquiatra que le ha
aconsejado escribir como terapia. Mientras reparte su tiempo entre sus clases preparatorias, la
escritura y su trabajo a medio tiempo, Lucas cuida la casa de una tía suya en Santa María de
Manquehue, una localidad del exclusivo sector de Vitacura, en los altos de Santiago. En su
mismo barrio vive Felipe, otro chico más joven con quien traba amistad por simpatía y porque
le recuerda al jovencito de Los cuatrocientos golpes (Truffaut, 1959). Felipe Iriarte, que no es
otro que el ahijado de Matías Vicuña, y va a terminar, estima Lucas, como asesino en serie.
Notamos en este breve acercamiento al personaje de Lucas, ya varias intertexualidades
de orden interdiscursivo, primero con el mundo del cine y dos de los cineastas franceses
fundadores de La nouvelle vague : Eric Rohmer y François Truffaut, que comenzaron como
críticos en la célebre revista sobre cine Cahiers du cinéma. Y también las lusiones a películas
de ambos cineastas: a Lucas le encantó El amigo de mi amiga (Rohmer, 1987) y ha visto Los
cuatrocientos golpes. Enseguida observamos la macrotextualidad con la aparición a manera
de artista invitado de Felipe Iriarte que era un bebé en Mala onda. Pero siendo Lucas un
apasionado del cine, no es de extrañar que la mayor cantidad de intertextualidades estén
relacionadas con el cine, así, se asocian con conocidos de Lucas a actrices caídas en el olvido
como Linda Manz (« Mi hermana Reyes es como Linda Manz »). Se enumeran muchas
películas norteamericanas (Out of the blue, Días de gloria, Vivir para contar, jardines de
piedra...) y Lucas juzga a la gente por sus gustos musicales y de cine. Por este motivo una
248El no haber alcanzado el puntaje para ser admitido en la universidad es humillante para alguien con un
coeficiente intelectual de 142 pero menos calamitoso que otras adversidades que le han ocurrido como
veremos después.

100
chica con la que sale es rápidamente descartada por Lucas cuando ella dice no admirar a
Woody Allen ni haber visto Zelig (Woody Allen 1983).
Lo que resulta desconcertante en Lucas es su capacidad interesar al lector respecto a sí
mismo y sus múltiples contradicciones. Es que cada declaración supera en excentricidades,
comicidad o ironía a la anterior. Lucas dice detestar las mentiras y los encubrimientos :

Si se parte mintiendo, ocultando algo, es muy difícil superar ese vacío moral que se
arma. Uno entra en la paranoia y se pierde la confianza. Los cimientos del edificio se
vienen abajo.
Así que ya estamos en esto, mejor ir aclarando algunos puntos. Quizás no sean tan
relevantes. De hecho creo que lo son. Pero da lo mismo. En realidad no da lo mismo
(…) con estos datillos que voy a aportar mi verdadero yo queda más claro, por así
decirlo. ¿Se entiende ? No es que haya mentido sino que escudé ciertas superficies. Ya,
da lo mismo. Quemé mi casa. Se quemó entera. Por mi culpa. 249

Lucas, decide contar su delito, haber quemado voluntariamente su casa, pero lo hace a
la mitad de su relato. Lucas se ha encubierto sin haber mentido y en ese párrafo donde critica
la falta de franqueza Lucas sigue mintiendo pues no ha dicho la razón por la cual incendió su
casa que era matar a su padre. Visto todo desde otro ángulo es posible observar también el
deseo del creador de ficciones, que no es Lucas, de mantener el suspenso, la intriga de la
historia que, a pesar de estar escrita, resulta muy cinematográfica y doblemente metatextual
pues contínuamente hace referencias al cine ( « mi vida es como un guión ». « Lo que
necesito es un director »). Este mitómano sin remedio y lleno de tribulaciones personales 250 es
un personaje tipo en la literatura de Fuguet. No obstante sus múltiples problemas Lucas
intenta levantarse, reconociendo sus flaquezas y viendo la vida desde un ángulo más positivo:

Creo que no soy un tipo estable (…) Sí creo que estoy mejor (…) Menos paranoico,
menos obsesivo, menos autorreferente (…) Escribir me ha hecho bien (…) Antes
siempre estaba solo, es cierto. Ahora, al menos, siento que me tengo a mí. (…) Algo es
algo. Es un buen punto donde empezar.251

Por otro lado y sobre el momento en el que les ha tocado vivir, Reyes, hermana de
Lucas y personaje secundario afirma en una entrevista que le hace la periodista Ignacia Urre,
en un local nocturno de moda :
249Alberto Fuguet, Por favor rebobinar, op. cit. p.59.
250Su madre se intentó suicidar pero no lo consiguió y quedó en estado de coma.
251Alberto Fuguet, Por favor rebobinar, op. cit. p.96.

101
Estaba hablando con una amiga y empezamos a comparar nuestras vidas y llegamos a
la conclusión de que no éramos más que los desechos tóxicos de nuestros padres. De
la generación anterior, cachai.252

En otra entrevista (todas son ficticias) que Lucas (no figura el apellido) le hace a
Pascal Barros, un rockero (personaje ficticio también) muy famoso en Chile y en el
extranjero. Pascal, responde a la pregunta de que si el se considera político :

Para nada (…) Como alguien dijo por ahí, nosotros somos los deshechos tóxicos de las
generaciones anteriores. Ellos no fueron capaces de resolver sus conflictos : ni
personales, ni matrimoniales, ni sociales. Terminaron matándose entre ellos. Esa es
nuestra historia. No hay que andar pregonándola, pero tampoco hay que olvidar de
dónde salimos. 253

Reyes y Pascal tienen el mismo discurso que justifica sus vidas inestables y algunos de
sus problemas. Según sus declaraciones, los conflictos de la dictadura parecen haber calado
hondo en los hijos y nietos de los que eran adultos durante la época de Allende y el régimen
dictatorial de Pinochet.
Para Andoni Llovet, (« Andoni Llovet Una vida modelo »), personaje multifacético y
bastante inverosímil dada la diversidad de sus ocupaciones (modelo, actor de teleseries y
aspirante a escritor), la vida no es tampoco ideal. Para ceñirnos al texto, la vida ya terminó
para Andoni y nos cuenta su versión de los hechos desde el cielo o algún lugar similar. Pero
no hay que subestimar la fuerza y los mensajes de Llovet. Dueño de un físico envidiable, era
tan guapo que no podía créerselo :

(…) caminando por la calle por ejemplo no me reconocía : esos pómulos que
delataban algún ancestrillo mapuche por ahí, la nariz romana, cejas gruesas pero
controladas, ojos verde pardo siempre entrecerrados, pelo lacio, liso, café oscuro que
contrasta con mi piel pálida, transparente. Bien. Bastante bien. Casi perfecto, para ser
chileno.
Estaba contento. Me había tranformado en algo mucho mejor de lo que había
esperado. Lo único que me faltaba era escribir. 254

Llovet, muestra un calculado estándar de belleza ocidental en la que los antecedentes


autóctonos son minimizados (« algún ancestrillo mapuche por ahí »), dando finalmente un

252Ibid. p.104.
253Ibid .p.124.
254Ibid .p.166.

102
producto mestizo satisfactorio increíble : « casi perfecto para ser chileno ». Llovet,
generosamente dotado por la naturaleza en belleza física ansía también un reconocimiento
intelectual para lo que postula a un taller de literatura que un tal Nestor Quijano, escritor de
prestigio, va a dirigir. Llovet queda seleccionado y entabla amistad con un intelectual de
verdad : Baltasar Daza255 y con una chica, periodista de profesión, atractiva inteligente y
culta : Ignacia Urre. Los tres comienzan a salir, a viajar y a hacer una vida casi en común.
Baltasar se enamora de Ignacia y es correspondido pero Ignacia también mantiene una
relación amorosa con Andoni Llovet, quien vive admirando la creatividad y talento de
Baltasar. El tema del ménage à trois es hábilmente manejado y sustentado con la
interdiscursividad de la película Jules et Jim256 (1962) de Truffaut que es mencionada
numerosas veces por Ignacia y Baltasar pero que Andoni, en coherencia esta vez sí, de lo que
se espera del nivel cultural de un modelo de pasarela, nunca ha visto.
Andoni es incapaz de escribir un cuento pero asegura que ha tenido « hartas ideas para
escribir » y tiene un par de proyectos de novelas : Cosas que pasan y otra que ha trabajado
infructuosamente en el taller de literatura. Por cierto, el ingreso al selecto grupo de miembros
del taller que es bastante menos interesante de lo que él esperaba, no obstante consigue
sacarle partido a la situación :

Muchos de mis compañeros literarios eran retornados del exilio o hijos de detenidos
desaparecidos. El ambiente era, por decir lo menos tenso (...)La cosa política ahora
estaba más pesada ; el registro electoral estaba al frente y siempre se armaban marchas
y protestas y lanzaban bombas lacrimógenas (...)La mayoría de las mujeres del taller
eran feas, mal que mal, escribían y flirteaban con el terrorismo intelectual. Había un
especímen llamado Danae Solís (…) que rápidamente fue apodada « la new-wave »
debido a que siempre escribía sobre fiestas underground y artistas plásticos y sexo
compartido y llenaba sus textos de citas pop y frases de películas que nunca nadie
había visto. Era hija de una seudoexiliada de buena familia y de un mártir proletario
desaaparecido, por lo que se había criado en Berlín y siempre nos hablaba de rock
europeo (…). La odié. Así y todo, fui el primero en acostarme con la Solís. Fue sin
querer (...).257

255A Baltasar le sobran las ideas para escribir, lleva años dedicado a trabajar en Disco Duro, su novela más
autobiográfica basada en su familia. Baltasar comenta : » Quiero hacer una saga, pero sin caer en la fórmula
del realismo mágico. Puro realismo virtual, pura literatura McCondo. Algo así como La casa de los espíritus
sin los espíritus. », Ibid.. p.184. Evidentemente estamos ante una parodia del escritor Alberto Fuguet y su
futura antología McOndo que íba a ser lanzada ese mismo años, se trata entonces de una macrotextualidad
más y una intertextualidad con La casa de los espíritus de Isabel Allende.
256En Jules et Jim, poco antes de la primera guerra mundial, Jim, un francés y Jules, un austriaco, son amigos
inseparables y se enamoran al mismo tiempo de Catherine que se casa con Jules. Terminada la guerra Jim se
reune con la pareja en Austria donde Catherine confiesa que no es feliz con Jules quien acepta que Jim se
convierta abiertamente en amante de su mujer, ( http://fr.wikipedia.org/wiki/Jules_et_Jim_%28film%29),
consultado el 01/05/13.
257Alberto Fuguet, Por favor rebobinar, op. cit. p.190.

103
Llovet, da un indicio del ambiente a finales de los tiempos de la dictadura y es
macrotextual en la medida en que hace alusión a los textos de Fuguet « llenaba sus textos de
citas pop y frases de películas que nunca nadie había visto ». El fragmento muestra también la
percepción de los hijos de algunos « seudoexiliados » o gente de buena posición que se fue
del país y aprovechó las ventajas de acogerse al estatus de refugiado político. Llovet,
ambiguo, odia a su compañera de taller por todas las oportunidades culturales que él no tuvo y
que ella presume de haber disfrutado pero no tiene reparos en acostarse con ella.
Las sesiones del taller de acuerdo a Llovet son sospechosamente parecidas a las del
taller dirigido por Donoso y que Fuguet frecuentaba :

La dinámica del taller era clásica : dos alumnos leían un texto todas las semanas (…)
Se leía en vivo y después cada alumno decía lo que opinaba. Esta era la parte más
puntuda y entretenida (…) se destrozaba sin piedad (…). Como para arreglarla,
Quijano comentaba la sesión al final y lanzaba una suerte de prédica equilibrada. Una
vez que terminaba la ronda, Quijano se lanzaba a hablar de la vida, de la literatura, de
la creación y, en forma reiterativa, de lo que se necesitaba para ser artista.. 258

Carlos Franz, escritor y participante del taller de Donoso relata :

Una típica sesión de taller se desarrollaba más o menos como sigue. Cada martes se
leían en voz alta dos cuentos, previemente repartidos en fotocopias (…) Donoso (…)
hablaba poco (…) Nos dejaba hablar, expresar por turnos nuestras opiniones sobre el
respectivo cuento y de pronto interrumpía pidiendo que alguien desarrollara más de un
punto (…) Al final de cada lectura (…) Donoso solía hacer un resumen de sus
impresiones y formulaba su propia opinión (...). 259

Sin exagerar podemos decir que Fuguet se inspiró al menos en parte en su propia
experiencia en el taller. Más aún cuando Llovet narra la reacción de sus compañeros al leer su
cuento :

Lo primero que llevé al taller fue un error. No estilístico sino estratégico. Tampoco
había mucha distancia entre el sujeto y el narrador. Tuve la mala ocurrencia de llevar
el primer capítulo de Una vida modelo... Descubrí -no sin horror- que no sólo no les
gustó lo que leí ( « Es difícil ser bello pero alguien tiene que serlo. Pregúntenmelo a
mí, no más. Yo sé de estas cosas. He sido bello toda mi vida. Es a lo que me dedico.
Es lo que, de alguna manera, me define... ») sino que el proyecto en sí les pareció

258 Ibid. pp. 192-193.


259Carlos Franz, « El legado de José Donoso a las nuevas generaciones chilenas »,
(http://bibliotecavirtualcervantes.com/servlet/SirveObras/p243/80294918434596610754491/index.htm),
consultado el 30/04/13.

104
« banal » e « inutil » y hasta « reaccionario »260.

El nada modesto y falsamente inocente Llovet nos lleva a la cúspide de la


estupefacción con semejante incipit. Nadie puede pensar que esas líneas han sido escritas en
serio. Este es probablemente uno de los pasajes más autoirrisorios de toda la literatura de
Fuguet. El escritor hace gala de una mordacidad y una ironía sin límites para mostrar como la
crítica comenzando por sus compañeros de clase, recibió su borrador del comienzo de Mala
onda. En el caso de Llovet, la animadversión surge por la ligereza del tema : la belleza del
autor y su dificultad para vivir siéndolo pero ¿cómo calificarlo de reaccionario?. A Fuguet, lo
hemos comentado, lo criticaron también por no guardar distancia entre él y su personaje y por
ridiculizar a artistas de izquierda (entre otras cosas). Fuguet toma la revancha parodiándose y
autoridiculizándose. Andoni Llovet, es bello e inteligente aunque no puede escribir, su
ambición será castigada con la muerte que imitando el fin trágico de Catherine en Jules et
Jim, es provocada por un accidente automovilístico.
En una de los artículos de prensa falsos que están entre cada testimonio de los ocho
protagonistas de Por favor rebobinar, aparece una crónica de la vida social nocturna de
Santiago, narrada por Ignacia, lo más destacable es la descripción de un hotel venido a menos
y renovado por el rockero Pascal Barros. Marisol Lagos, la agente de Barros, recibe a Ignacia
y mostrándole las bondades del City Hotel refaccionado, comenta:

(…) Visualmente es una fantasía posmoderna. Totalmente rediseñado y reconstruido


(…), el City se arma fusionando un gran respeto hacia el pasado y una enorme
imaginación extraída de la cultura pop. Cada pieza es una locura (…) 261

E Ignacia opina cuando la invitan a pasar al pub-bar '73:

El '73 es el « hijo ilegítimo » de los diseñadores y la verdad es que es increíble. Uno


no sabe si aplaudir o enfurecerse. De que están jugando con fuego, lo están (…)
-La idea fue de Pascal Barros me cuenta la Co Infante (…),
-Pascal quiso recrear la atmósfera y la estética de la Unidad Popular (…) La UP quizás
se filmó en blanco y negro, pero fua a todo color (…) Vimos Palomita Blanca como
doce veces. Y eso es más o menos el '73. Las chicas que atienden usan minifalda y
calcetines rayados, zuecos con plataforma y se pintan y peinan como en esos años. Los
chicos de la cocina (…) parecen atractivos clones del Che y en vez de estar de blanco ,
tienen trajes de militar. Detrás del escenario hay una inmensa foto del tamaño de la
pared de la Junta Militar, donde Pinochet sale con sus aún inconseguibles anteojos
260Alberto Fuguet, Por favor rebobinar, op. cit. p.192.
261Ibid pp. 300-301.

105
oscuros. Pero eso no es todo: hay varios televisores Antú que cuelgan del cielo donde
un centenar de imágenes (sacadas de La batalla de Chile o de TVN) incluyen hitos
como Fidel Castro en el Nacional y el bombardeo de La Moneda, se repiten en forma
sucesiva.262

Esta decoración, nada inocente, es una carnavalización y parodia de una tragedia


nacional pero contada con tal ironía que subvierte la carga solemne de la misma. Fuguet
subvierte un hecho histórico parodiándolo pero al mismo tiempo legitimándolo.
Por favor rebobinar, es pues, un libro más complejo de lo que superficialmente parece.
Los contenidos autobiográficos son parte de la escritura de Fuguet y el interés que crean
puede distraer de otras cuestiones igualmente cautivantes como la creatividad, el valor del
recuerdo para poder asumir el futuro (es ese el motivo del título) y la ficción como verdad.
Luego de años de publicar novelas, antologías y columnas periodísticas muchas veces
menospreciadas por la sombra del rechazo intelectual producido por sus primeros trabajos y
sobre todo por la antología McOndo, Fuguet escribe un libro que presenta provocaría un
replanteo de la apreciación que muchos críticos y algunos lectores tenían del autor y su obra.
Eso fue lo que ocurrió con Missing (una investigación) (2009) que, para comenzar
architextualmente hablando, es difícil de clasificar, y en ese sentido está plenamente
justificado que Fuguet no quisiera que la mención « novela » figure en la portada del libro 263.
Es que se trata de una yuxtaposición de textos de distinto calibre entre las que se distinguen el
testimonio « verdadero » en primera persona del autor usando su propio nombre y usando los
de toda su familia, transcripciones de mensajes electrónicos, transcripciones de una larga
entrevista, de una carta, un relato en tercera persona, una narración en primera persona pero
con otro narrador. A pesar de que la combinación de recursos estéticos encaja en la definición
canónica de « novela »264, la variedad de estos y el distinto valor literario que se les puede
conceder a veces hace que el lector se interrogue acerca de la naturaleza de la obra que lee y
más si se sabe que el libro ha sido catalogado como « autoficción ». La opinión de Manuel
Alberca, especialista en el tema de la autoficción 265, nos parece oportuna pues Alberca aclara
262Ibid .
263La mención aparece en la línea final del último comentario de la contratapa del libro y se trata de una
intervención de la editorial para guiar al lector : « Yo siento o defino a Missing como “un libro”. Un híbrido.
La editorial quiso venderla como novela. Yo sentí que sí, lo era, pero una novela de verdad o una novela de
no-ficción. No es “sólo” una investigación o una crónica ni una autobiografía ni una biografía. »,
http://www.americasquarterly.org/node/1116), consultado el 19/04/13.
264Según el diccionario de la Real Academia Española de la lengua, una novela puede ser : « 1. f. Obra literaria
en prosa en la que se narra una acción fingida en todo o en parte, y cuyo fin es causar placer estético a los
lectores con la descripción o pintura de sucesos o lances interesantes, de caracteres, de pasiones y de
costumbres.2. f. Hechos interesantes de la vida real que parecen ficción y 3. f. Ficción o mentira en cualquier
materia. http://lema.rae.es/drae/, consultado el 19/04/13.
265El término autoficción (o autofiction originalmente), fue acuñado por el escritor francés Serge Doubrovsky

106
que :

A diferencia de las autoficciones biográficas y fantásticas que basculan


respectivamente hacia el pacto biográfico y hacia el novelesco, las autobioficciones 266
se caracterizan por su equidistancia con respecto a ambos pactos y por forzar al
máximo el fingimiento de los géneros, su hibridación y mezcla. No son ni novelas ni
autobiografías, o son ambas a la vez, sin que el lector pueda estar seguro (…) en qué
registro se mueve, ni tampoco está facultado en ciertos pasajes para determinar dónde
llega la ficción y hasta dónde llega lo autobiográfico (…) Tampoco se trata de
memorias o autobiografías vergonzosas 267 ni escondidas y aunque puede haber
camuflaje o disimulo, no es esto lo principal, sino el aprovechamiento de la
experiencia propia para construir una ficción personal, sin borrar las huellas del
referente, de manera que lo real-biográfico irrumpe en lo ficticio, y lo ficticio se
confunde con lo vivido en un afán de fomentar la incertidumbre del lector. 268

Lo expuesto por Alberca concuerda con la respuesta que da Fuguet cuando le


preguntan sobre su tendencia a escribir en primera persona, a que el protagonista sea un
hombre y que muchos aspectos de su vida conocida se vean retratados en sus novelas,
procedimientos que hace pensar que se trata de novelas autobiográficas :

en su novela Fils (1977). No existe un consenso para una definición absoluta de autoficción, los críticos en su
contínuo afan de precisar lo que es este género contribuyen por desgracia a su confusión. La autoficción, en
general, con fórmula coherente (autor, narrador y protagonista con un mismo nombre) « fait vraiment tache »
para Jacques y Elianne Lecarme y no forma parte de « bons genres » como la autobiografía, el relato
histórico, la ficción homodiegética, etc.. Para Jacques y Elianne Lecarme, la autoficción se traduce en:
« «Des jeux de condensation et de déplacement qui organisent le temps de vie et un temps de narration, un
travail du style qui est aussi un jeu de mots permanent, et qui assure comme la mise en mots de l’expérience
vécue. Ainsi l'autofiction devient-elle, par l'effet d'une petite ruse transparente, une autobiographie
déchaînée. », Jacques Lecarme et Éliane Lecarme-Tabone, L'Autobiographie, Paris : Armand Colin, 1997,
p.268.
La autoficción goza además de poco prestigio en algunos círculos literarios por tratar, dicen sus detractores,
de convertir en ficción lo que no pasan de ser libros con datos autobiográficos, en consecuencia, textos sin
aporte creativo literario. Vincent Colonna, define la autoficción como « une œuvre littéraire par laquelle un
écrivain s'invente une personnalité et une existence, tout en conservant son identité réelle », Vincent Colonna,
L'Autofiction. Essai sur la fictionnalisation de soi en littérature, http://tel.archives-
ouvertes.fr/docs/00/04/70/04/PDF/tel-00006609.pdf), consultado el 01/05/13.. Dado que Colonna nombra
como novelas de autoficción a obras comoEl Quijote, A la recherche du temps perdu o Sigfrido, algunos
críticos pensaron que su concepción era demasiado amplia, para Philippe Gasparini era todo lo contrario;
Philippe Gasparini, Autofiction Une aventure du langage, Paris: Editions du Seuil:2008, pp 112-115.. Para
entrar en materia de manera sintética y dinámica proponemos la lectura de « De quoi l'autofiction est-elle le
nom ? », Philippe Gasparini, 09/10/09 (http://www.autofiction.org/index.php?post/2010/01/02/De-quoi-l-
autofiction-est-elle-le-nom-Par-Philippe-Gasparini), consultado el 01/05/13.
266Alberca incluye las autobioficciones dentro de la familia de las autoficciones, pues continuando el párrafo
citado añade : « Si tuviera que destacar unos ejemplos de esta clase de autoficción (...) », Manuel Alberca, El
pacto ambiguo De la novela autobiográfica a la autoficción, Madrid : Biblioteca Nueva, 2007, p. 195.
267Alberca alude a Genette que se expresaba así de las autoficciones en general (exceptuando La Divina
Comedia de Dante : « Je parle ici des vraies autofictions -dont le contenu narratif est, si j'ose dire,
authentiquement fictionnel, comme (je suppose) celui de La Divine Comédie- et non des fausses autofictions,
qui ne sont « -fictions » que pour la douane : autrement dit, autobiographies honteuses. », Gérard Genette,
Fiction et Diction, Paris :1991, Éditions du Seuil, collection Poétique, 1991, pp. 86-87.
268Manuel Alberca, op. cit.p.196.

107
A mí, es curioso, siempre me preguntan exactamente lo mismo con todas mis
novelas...Yo siento que eso es mi obligación. En general yo quiero que siempre
parezca verdad. Todos mis libros han estado bastante cerca de un mundo que podía ser
el mío. Pero sí, obviamente más que jugar con el morbo, yo no creo que nadie sienta
morbo hacia mí, ni curiosidad. Siento que hay ciertos escritores que juegan con eso,
ellos son más figuras públicas. Yo trato de jugar con que tú creas que sea verdad. Y a
mí me parece que eso es lo mínimo. Los grandes libros que he leído han sido libros
que yo creía que eran de verdad... A mí siempre me molestó que hayan puesto en mi
biografía que yo me había criado en E.E.U.U., que mi idioma era el inglés. Y es
verdad, y absolutamente verdad, así que jugué con eso (...). 269

Missing (una investigación), entraría, por lo tanto a formar parte de las llamadas
novelas autobioficciones dentro de las autoficciones ya que el principal interés más sería
exactamente aprovechar los datos reales para crear una ficción y que estos sirvan además para
azuzar la intriga sobre el texto. También sería posible, si seguimos a Philippe Lejeune, y dado
que el escritor usa su propio nombre (y los de su familia), que coinciden con el del narrador y
el del personaje principal se trata de un libro autobiográfico270, sin ser una autobiografía271
pues el libro no se focaliza en la vida del autor sino en la de su tío.
Enseguida, llama la atención la portada del libro:es una foto, pero no una foto
cualquiera. Este paratexto es la foto de Carlos García Fuguet. Un hombre sonriente de unos
cuarenta y tantos años, de bigote y chaqueta a cuadros, camisa y corbata a lunares, que sujeta
feliz con una mano una banderita de los Estados Unidos y que tiene una banda cruzada al
pecho como presidente (o reina de belleza) que dice « Mr. U.S.A. ». Por si existieran dudas, al
interior del libro se detalla que el señor de la foto es Carlos Patricio Fuguet García,
fotografiado por Jaime Fuguet Jover, su padre, en 1975. Esta foto sirve para acentuar el
carácter de verdad de la « investigación » como Fuguet ha decidido llamar su libro.
La trampa del título (otro paratexto) reside en que Missing (una investigación) remite
para muchos, en primer lugar a Missing (1982), la película de Costa Gavras con Sissy Spacek
y Jack Lemmon. Esta interdiscursividad no es gratuita pero sí engañosa. La película trata
acerca de la desaparición de un periodista norteamericano el mismo día del golpe de estado (el
269Ernesto Escobar Ulloa, « Estados Unidos es un país latinoamericano », entrevista a Alberto Fuguet,
(http://www.barcelonareview.com/42/s_af_int.htm) consulté le 2/09/12.
270El único criterio que nos precisa el género del texto dentro de la familia de relatos basados en datos
personales de personas reales tales como las memorias, autobiografía o novela autobiográfica, es la identidad
del nombre (autor-narrador-personaje). Lejeune dice :« Le pacte autobiografique, c'est l'affirmation dans le
texte renvoyant en dernier ressort au nom de l'auteur sur la couverture »Así, una autobiografía puede
parecernos inexacta y una ficción autobiográfica exacta, estas impresiones no cambian la naturaleza del
contrato de verdad establecido por el autor con el lector. Philippe Lejeune, Le pacte autobiographique,
Paris : Editions du Seuil, 1996, p.26.
271La definición de autobiografía según Lejeune es :«un récit rétrospectif en prose qu'une personne réelle fait de
sa propre existence, lorsqu'elle met l’accent sur sa vie individuelle, en particulier sur l’historie de sa
personnalité. », Ibid., p.14.

108
11 de septiembre de 1973) y de la búsqueda que emprenden su esposa y su padre para tratar
de encontrarlo. Viniendo de un escritor chileno, semejante título hace pensar que el libro trata
sobre algún desaparecido durante la dictadura, así que Fuguet decide ponerle Missing a su
novela sirviéndose del vínculo272 que crea la película aclarando entre paréntesis que se trata de
una investigación. Pero la historia que el dice contarnos es la búsqueda obsesiva del tío que se
perdió en los Estados Unidos, no por no saber el camino de regreso a casa ni porque en Chile
lo hubieran dado por desaparecido durante la dictadura, sino porque simplemente se esfumó
sin dejar rastro y lo que perturba a Fuguet es que su familia no tuviera la menor preocupación
por saber de este tío, así que en una decisión brusca y visceral decide embarcarse en la misión
de encontrar a Carlos, el hermano de su padre.
Ya dentro del libro, distinguimos la dedicatoria a su hermana Michelle: “a Michelle
Fuguet”. Luego, el epígrafe principal, una cita del prólogo de París era una fiesta de Ernest
Hemingway: “Si el lector lo prefiere, puede considerar el libro como obra se ficción. Pero
cabe la posibilidad de que un libro de ficción arroje alguna luz sobre las cosas que fueron
contadas como hechos.” A continuación siguen dos páginas llenas de otros epígrafes de los
que destacamos dos: el primero de Russell Banks, extraído de La deriva continental: “Saber
los secretos de otra persona resulta horrible, pero no existe otro camino para conocerla. Es
difícil determinar de antemano qué es preferible evitar; si conocer los secretos de los demás o
reseignarse a no conocer de verdad a nadie.” Y “Every family has a story that it tells itself
-that passes on to the children and grandchildren-. The story grows over the years, mutates;
some parts are sharpened others dropped, and there is often debate about what really
happened. But even with these different sides of the same story, there is still agreement that
this is the family story” de A.M. Homes en The Mistress's Daughter.
Estas guías de lectura nos indican que estamos ante una secreta historia familiar de
ficción que pudo haber sido realidad. Y lógicamente estos preámbulos sumados al prólogo
donde el escritor se disculpa273 por los posibles daños de usar datos privados de su familia son

272Fuguet explica en una entrevista : « Perderse por derecho propio es, dentro de todo, una decisión respetable.
No así desaparecer por decisión de la dictadura. Cuando decía que mi tío se había perdido, algunos creían que
mi familia era de izquierda, pensando que mi tío había sido secuestrado. Allí me di cuenta de que en Chile
todos asocian el término “perdido” a “desaparecido”. Además usé la palabra “missing”, en inglés, porque es
el título de la película sobre Chile más famosa del mundo. La que, lamentablemente, ha penetrado más en el
inconsciente colectivo mundial. La dirigió Costa Gavras, fue nominada al Óscar y fue ganadora de Cannes en
1982. En Chile fue prohibida por la dictadura de Pinochet, pero todo el mundo pudo verla por VHS. »,
Enrique Planas,, « Alberto Fuguet, « Fujimori parecía un invento literario de Vargas Llosa »,
(http://elcomercio.pe/espectaculos/372324/noticia-alberto-fuguet-fujimori-parecia-invento-literario-vargas-
llosa), consultado el 19/04/13.
273« Por primera vez estoy escribiendo un libro para la familia más que acerca de la familia. Un libro pensado
en conectar a la familia más que un libro para poder huir de ella (…) Les pido aquí, por escrito, perdón (…)
Asumo las consecuencias del daño colateral » Alberto Fuguet, Missing (una investigación), op. cit., p. 18.

109
de gran eficacidad. El lector, aún aquel que lea por primera vez a Fuguet espera con ansias
comenzar a enterarse. Y para el lector que lo sigue desde el principio, el lector detective,
existe la posibilidad de aclarar o no sus suposiciones acerca del contenido autobiográfico en
Sobredosis, Mala Onda, Por favor rebobinar, Tinta Roja, Las peliculas de mi vida y otros
libros. Es como si después de tantos años, Fuguet decidiera sincerarse con el público luego de
haber jugado tanto con su vida, sólo que esta vez además de contar algo propio también está
la historia de su tío.
En los nueve capítulos en los que se organiza la historia se van observando
intertextualidades de diversa índole. La primera irrupción de una serie de metatextualidades
de tipo macrotextual (aquellas en las que el autor comenta sobre sus propias obras) es una
transcripción parcial de la primera versión de la desaparición de Carlos, escrita para la revista
peruana Etiqueta Negra274 en 2003. A Alberto Fuguet le habían solicitado un artículo sobre la
familia y el se inspiro en su tío.
Carlos, el segundo hijo de los tres hermanos Fuguet García (el primogénito era, Jaime,
el padre de Alberto Fuguet) se había criado en el seno de una familia acomodada en Nuñoa,
un distrito tradicional y residencial de Santiago. Fue un excelente estudiante e ingresó a
temprana edad al Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile, allí simpatizó con las
juventudes comunistas y como muestra de apoyo al candidato Salvador Allende, enseñaba a
leer a los reclusos en las cárceles.
Jaime Fuguet Jover, el padre de Carlos y abuelo de Alberto Fuguet, era hijo de
inmigrantes catalanes y se había insertado bien en la clase media alta chilena. Cuando su
cuñado italiano, que lo había tomado a su cargo en su empresa, se va a la quiebra por malos
manejos, la familia Fuguet García pierde su casa, sus privilegios y su lugar en la sociedad. El
padre se vuelve taxista y la madre costurera. Jaime, el padre de Alberto, ya casado con Silvia
de Goyeneche, estaba instalado en California, y comenzó a ayudar a sus padres para que
puedan emigrar a los Estados Unidos. El abuelo Fuguet decidió envíar a los dos hermanos
menores primero y después, seguirlos. A los diecinueve años, Carlos Fuguet se encontró sin
saber una palabra de inglés en el aeropuerto de Los Angeles. Para poder ingresar a los Estados
Unidos debió afirmar que nunca había pertenecido al partido comunista y que no admiraba a
Fidel Castro. Además firmó, con su padre al lado, un documento que lo comprometía a

274Etiqueta Negra es una revista de periodismo narrativo editada en Perú. Se autodescribe como "una revista
para distraídos". Fundada por Julio Villanueva Chang, ha publicado textos de importantes escritores e
intelectuales como Guillermo Cabrera Infante, Fernando Savater, Joaquín Sabina, Juan Villorro, Jaime Bayly,
Jorge Luis Borges, Oliver Sacks y Martín Caparrós entre otros. A pesar de su corta vida, Etiqueta Negra se ha
convertido, por su rigor, calidad y originalidad, en una revista de culto.
(http://es.wikipedia.org/wiki/Etiqueta_Negra_%28revista%29), consultado el 21/04/13.

110
defender a su nuevo país en caso de guerra.
Pasado un tiempo Carlos se consiguió un trabajo en la cocina de un hotel, llegaron los
abuelos, el abuelo comenzó a lavar platos y la abuela a pegar botones en una fábrica. En 1966
Carlos y Javier son llamados a servir en la guerra de Vietnam. Al abuelo no le extrañó que sus
hijos fueran a defender su nuevo país, no movió un dedo para impedirlo. Era parte del precio a
pagar para alcanzar « el sueño americano ». A Fuguet le choca enormemente la actitud pasiva
del abuelo frente a la muerte potencial de sus hijos recién llegados de Chile defendiendo un
país que no era el suyo y sin una razón valedera para hacerlo :

¿Qué tenía que hacer un chico de Nuñoa en Saigón ? (…) Cuesta entender cómo no se
regresaron a Chile o cómo no envió a sus hijos a Canadá. (…) en Chile podrían haber
vivido en una pensión o con parientes (…) con unos dólares enviados por sus padres,
podrían habérselas arreglado de lo más bien. Otra teoría : no los enviaron a Chile de
vuelta porque eso implicaría, a la larga, volver ellos mismos. Y cuando mi abuelo
despegó del aeropuerto de Los Cerrillos, lo hizo con algo claro en la mente : nunca
volvería a este puto país que nunca sintió del todo suyo, este país atrasado que , para
remate lo había humillado, condenándolo al exilio social. 275

A Carlos lo destinaron a un cuartel cerca de Waco, Texas. Una noche que salió
con amigos, conoció en un bar a una chica rubia altísima, experta y desprejuiciada en el arte
de amar. Se casó al día siguiente con ella. Su flamante esposa era, según la descripción de
Fuguet, white-trash276, no se lavaba el pelo y apestaba 277. El matrimonio duró poco, Suzette, la
chica rubia, terminó de prostituta. Carlos se volvió bohemio, se dejó crecer el pelo y la barba.
Carlos era sin embargo el tío favorito278 de Alberto que en ese entonces era niño y vivía en
Encino, California. Carlos se casa de nuevo, esta vez con una viuda rica y de clase alta que le
consigue un trabajo como contador en una empresa de jesuitas. Carlos se aficiona a la buena
vida, a los casinos y empieza a robar dinero, en una auditoría lo descubren y lo envían a la
cárcel. Una vez cumplida la condena Carlos regresa a la casa familiar a vivir dependiendo

275Alberto Fuguet, Missing (una investigación), op. cit., pp. 33-34.


276« White trash o basura blanca es un término despectivo usado principalmente en los Estados Unidos que
combina un componente étnico con la clase social. A menudo se utiliza también el de trailer trash. Es
comparable a «honky», que se refiere a personas blancas, aunque además alega un bajo status social y una
perspectiva de pobreza (movilidad descendente). Llamar a alguien «basura blanca» es acusar a esa persona de
estar en bancarrota a nivel cultural. El término generalmente va asociado a la pobreza, y a menudo a
excentricidad.(http://es.wikipedia.org/wiki/Basura_blanca), consultado el 21/04/13.
277« Suzette tenía diecinueve años, olía a orina de gato,(...) soñaba con ir a California y escapar de su familia
white-trash vaquera que vivía en un trailer pero que sin embargo tenía caballos. », Alberto Fuguet, Missing
(una investigación), op. cit., p. 33.
278« El tío que más recuerdo (…) era hippie, tocaba bongós, jugaba fútbol, siempre olía a marihuana y llegaba
en un Mustang del cual salía la música de Jimi Hendrix y Led Zepellin (…) Todos en mi calle querían un tío
tan cool como el mío ». Ibid., p. 34.

111
económicamente de sus padres. Un día harto de esta vida se roba un Cadillac y se fuga a otro
estado, aún estando bajo libertad condicional. Esa fue la primera vez que desapareció. La
familia comenzó a buscarlo y a elucubrar teorías sobre su paradero. En esa época, Alberto
Fuguet ya estaba viviendo de nuevo en Chile y sus padres se habían separado. En 1980, se
enteran de que Carlos estaba vivo y en prisión. Se había entregado antes de que lo arresten,
luego de su liberación en 1982 se consiguió un trabajo y se alejó de la casa de sus padres. No
lo volvieron a ver ni lo buscaron pero Carlos siguió siendo motivo de conversaciones,
hipótesis, y teorías variopintas sobre lo que se habría convertido, sobre cómo podía haber
muerto o dónde viviría279.
Incapaz de tolerar la incertidumbre y sintiendo la nostalgia del tío perdido, Alberto
Fuguet se propone buscar a Carlos pero antes decide hacerse las paces con su padre con quien
no tiene contacto desde hace años. El sueño de escribir la novela sobre el padre ausente sin
ahorrar las canalladas que les hizo pasar a él y a su familia sería la gran novela de Fuguet.
Para eso ya se había ido entrenando : en Mala onda, el padre de Matías Vicuña es un ser sin
autoridad moral, mujeriego, superficial y adicto a la cocaína que se redime admitiendo su
fragilidad y sus errores. En Tinta Roja, el padre de Alfonso Fernández, abandonó a su familia
pero es castigado por su poca ética profesional. En Las películas de mi vida, novela que
guarda asombrosa similitud280 con los hechos narrados en Missing (una investigación) y con la
vida de Alberto Fuguet el padre de Beltrán Soler también deja a la familia instalada en Chile y
regresa a los Estados Unidos, donde Beltrán lo va a buscar luego de muchos años de silencio
entre ambos. En « Prueba de Aptitud », un cuento de Cortos, el padre de Alvaro Ferrer, un
estafador, huye por repartir pagar cheques sin fondo. En Por favor rebobinar, el padre de

279« Se especula sobre su paradero, casi como si fuera un juego de salón, « Yo creo que está fondeado bajo un
río », insiste mi padre. « Se involucró con la mafia, por un asunto de drogas o de apuestas, y lo liquidaron »
(…) ». Ibid., p. 38.
280En Las películas de mi vida, Beltrán Soler, por medio de películas que ha visto desde niño, retraza la historia
de su familia chilena de clase media alta que emigra a los Estados Unidos a mediados de los años sesenta, sin
motivos económicos o políticos, en Chile habían perdido su estatus de « algo » y no pudieron soportarlo. La
familia se niega a tejer vínculos con otros « latinos », que ellos consideran inferiores y a excepción de los
hijos tampoco se integran a la sociedad norteamericana. En unas vacaciones a Chile y ya con tres niños, la
madre de Beltrán se deja convencer por su familia de que debe quedarse en Chile, el padre intenta rehacer
una vida en su patria pero prefiere su vida norteamericana y se va dejándolos para siempre. Para Beltrán, lo
que prometía ser una estadía de vacaciones simpática en un país pintoresco se vuelve una pesadilla. Su
primera experiencia en el colegio lo demuestra : « El primer día me obligaron a formarme en fila en el patio
de atrás (…) Me pasaron una taza de loza, aún mojada, y tuve que estirar la mano para que una señora mayor
(…) me llenara la taza hasta el borde (…) tuve la mala idea de decir « no gracias ; yo no tomo esto », yo no
tomo esta cosa, esta asquerosa leche en polvo, este Fortesán con leche en polvo y agua hirviendo, esta leche
para pobres, esta mierda para chilenos subdesarrollados que no tienen tele a coloor y no saben lo que son los
M&M's. No dije eso, pero sí lo pensé ; sólo dije : « no gracias ; yo no tomo esto » y luego agregué « I don't
like it », y la profesora una alemana nazi pinochetista (…) me lanzó sin aviso una bofetada tan llena de furia
que me aterró : -Te lo tomas, cabro de mierda ; no estamos en Estados Unidos, estamos en Chile ».Alberto
Fuguet, Las películas de mi vida, New York: HarperCollins, 2003, p 78.

112
Lucas García es incapaz de relacionarse con su hijo y luego de serle infiel a la madre se
vuelve alcohólico. Lucas, exasperado por la falta de atención del padre hacia él intenta
asesinarlo provocando un incendio. El padre de Julián Assayas, se enamora de otra mujer y se
va. El de Andoni Llovet se suicida al saber que su hijo tiene leucemia. No hace falta insistir, el
padre deficiente es un tema constante, tal vez el tema más constante de toda su obra.
Observemos también el uso de los nombres, las edades y profesiones de los personajes
citados : hay dos cuyas iniciales coinciden con las del escritor (Alfonso Fernández y Alvaro
Ferrer), otro de manera parcial pero por fonética es cercana a Alberto Fuguet (Andoni Llovet).
Luego, Alvaro Ferrer es un periodista novato y Alberto Fuguet estudió periodismo. Andoni
Llovet es un modelo pero sueña con ser escritor, su alter ego y amigo íntimo : Baltasar, se
parece muchísmo a Llovet en el carácter pero físicamente es descrito como lucía Fuguet en
esos tiempos: con el cabello revuelto y anteojos, también aspira a ser escritor. Pero mal
haríamos en dejarnos atrapar completamente por estas pistas dejadas a propósito por el
escritor.
Alberto Fuguet es conciente o inconscientemente y desde sus inicios como lo señala
Décante, un experto en el arte del disfraz281. Al mismo tiempo negar el contenido
autobiográfico real a su obra y a Missing (una investigación) en particular sería igualmente un
error. El juego del escritor de sus datos personales con la ficción es como el mismo lo ha
declarado parte de su estrategia de escritura.282
Habiendo creado toda una colección de padres tan catastróficos como castigados,
Alberto Fuguet logra vencer las ganas de arreglar de una vez por todas las cuentas con su
verdadero padre (¿no lo ha hecho ya?) en la ficción. Decide darle y darse una última

281« Maître dans l'art de l'imposture et du jeu d'illusion identitaire, Alberto Fuguet l'est de toute évidence ; il l'est
depuis ses débuts de journaliste dans le quotidien conservateur El Mercurio. Déjà à la fin des années 80,
« Enrique Alekán » un jeune publicitaire fortuné, brillant, arrogant et aux mœurs pour lo moins dissolues,
racontait ses tribulations au sein de la haute société santiaguine dans une chronique qui allait provoquer
scandale et ou admiration auprès de lecteurs assidus. Or quelques années plus tard, au grand dam de ses
prétendantes qui s'étaient prises au jeu, Enrique Alekán tombait le masque. Il n'était en fait que l'alter ego
fictif de Alberto Fuguet, qui écrivait sous ce pseudonyme d'irrévérencieuses chroniques dans le quotidien le
plus conservateur du Chili. »Stéphanie Décante, Horizon d'attente et strategies d'écriture dans le Chili de la
Transition Démocratique, Diamela Eltit, Gonzalo Contreras, Alberto Fuguet, op cit., p. 223.
282En su novela Por favor, rebobinar, Pascal Barros, uno de los personajes contesta a una entrevistadora que le
insiste en que sus escritos son bastante autorreferentes:« Qué significa autor. Obviamente escribo sobre cosas
que me han pasado, que he visto, que me han interesado. Escribir es un placer y un dolor, cuesta y entretiene,
por eso prefiero escribir sobre cosas que me interesan a mí que por ejemplo, cosas que podrían interesarte a
tí. Ya que soy el que me doy el trabajo, tengo todo el derecho de jugar con mis propias obsesiones. En todo
caso, esta vieja pregunta de lo autobiográfico se responde así: por un lado Disco Duro es una novela
extremadamente personal puesto que la escribí yo, por lo tanto, están mi mirada, mis opiniones, mi forma de
procesar toda la información que es la materia prima de un creador, por otro lado cito al cineasta Paul
Schrader, que una vez dijo que sus cintas fantasiosas eran mucho más personales qus sus filmes
autobiográficos, puesto que uno no tiene mucho control sobre lo que le ocurrió y sobre lo que le gustaría que
pasara. ¿Se entiende? », Alberto Fuguet, Por favor rebobinar, op. cit., p. 336.

113
oportunidad y logran por fin reconciliarse de un modo que resulta conmovedor y poco usual
en un autor que se procura evitar los sentimentalismo y para quien la ironía 283 y el humor
negro son una manera habitual de escribir. Ya amistados, contratan un detective que les da
información sobre Carlos y Alberto Fuguet inicia el recorrido por la costa oeste de los Estados
Unidos.
En el cuarto capítulo cambia la tónica autobiográfica y entra en escena un narrador en
tercera persona que rememora el primer viaje de Alberto Fuguet a los Estados Unidos luego
de las vacaciones a Chile que resultaron eternas. Están en 1981 y Alberto, que se fue a Chile
pensando y sintiendo en inglés es un joven chileno que se siente extranjero e incómodo en el
aeropuerto de Miami. A ido a visitar a su padre y a su familia paterna que se quedó allá. La
única abiertamente afectuosa es la abuela, el abuelo lo ignora y con su padre que tiene otra
mujer, no hay mucho contacto. En un cumpleaños de una de sus primas surge un altercado
con el abuelo que propicia que este lo eche a la calle. El anciano no se disculpa jamás. Los
días pasan y parecen interminables. Su padre reparte pan y sale de madrugada, el abuelo
trabaja medio día en una concesionaria de autos y la abuela trabaja como empleada doméstica
limpiando casas de ricos mientras que la abuela materna de Alberto tiene empleada en Chile.
El chico extraña su vida en Santiago y la opinión que se ha formado de la manera de vivir en
los Estados Unidos difiere diametralmente de las visiones apologéticas de ese país que
proclaman muchos de los personajes que luego crearía :

No tiene amigos con autos , no tiene amigos, no hay micros, metro, fiestas(...) Allá

283 Sobre el carácter irónico de la escritura de Fuguet podría escribirse mucho, tal es el uso y el valor que el
mismo escritor le otorga : « Me cargaría aún más que la Flora pensara que soy un mediocre : esa es su
palabra favorita. O que creyera que soy uno más de los tantos alumnos que « no son capaces de distinguir una
ironía de una aseveración ». Alberto Fuguet, Mala onda, op.cit., p. 266. Y ejemplos de pasajes irónicos e
irreverentes hay muchos :

Beltrán Soler recuerda sus primeras impresiones recién llegado a Santiago« Nos tomamos muchas fotos
frente al palacio de La Moneda. El edificio, que no era muy grande ni tampoco bonito, nada comparado con
la Casa Blanca, estaba totalmente quemado ; había sido destrozado por los misiles que los aviones lanzaron
desde lejos. -Ninguno falló su blanco ; es admirable la precisión de nuestros aviadores -nos comentó Raúl
Sáenz Villalba, un pariente de mi abuela que había luchado contra los comunistas en una organización
llamada « Patria y Libertad » y que luego fue premiado por sus actos al ser nombrado alcalde de la
fascistoide y geriátrica comuna de Providencia. Cada vez que Sáenz Villalba escuchaba la canción « Libre »
se le llenaban los ojos de lágrimas. » Alberto Fuguet, Las películas de mi vida, op. cit., pp.180-181.

Lucas García, escribe por prescripción de su siquiatra : « Me he transformado en Ana Frank, quién lo hubiera
dicho. Aquí estoy, escribiendo un diario de vida como si fuera una mina de doce. Con razón andan diciendo
por ahí que me volví loco. Cuando pienso en Ana Frank, pienso en una niña que estuvo conmigo en el jardín
infantil. Era igual a la foto de Ana Frank, ojeras y todo. Esta niñita, me acuerdo, era muy flaca, casi
desnutrida, y siempre andaba con unos vestidos de encaje blanco manchados con jugos rojos. Tenía la manía
de bajarse los calzones y mostrarnos todo » , Alberto Fuguet, Por favor rebobinar, op. cit., pp. 17-18.

114
vive, acá espera. Odia la vida americana, le parece patética. El chico se promete nunca
ser un inmigrante. Acá todos esperan, le escribe a su madre. Es lo que todos hacen :
esperar. Esperan regresar a Chile, esperan jubilar, esperan morir. 284

Un día no mucho antes de partir sabe que Carlos saldrá de la cárcel. Cuando se
encuentran reanudan la antigua complicidad que tenían cuando Alberto era niño y vivía en
California. Con Carlos salen, pasean y van a ver Missing en un cine « esta cinta nunca la van a
dar en Santiago, nunca », le asegura Carlos. Es la última vez que se ven.
Carlos, con los años, se convierte en una obsesión para Alberto Fuguet, que sostiene
una tesis : la fuerte identificación con Carlos se basa en el hecho de que ambos debieron
cambiar de país. Pero Alberto tuvo, el es consciente de ello, mucha más suerte : el Chile de
Pinochet no era ninguna California Dreamin' pero Alberto tenía una familia, parientes,
amigos, sientiéndose extranjero en su país, él era chileno y su familia materna ocupaba un
lugar privilegiado en la sociedad. Regresó a Chile casi a los doce años, pudo rehacerse,
estudiar. Para Carlos todo fue distinto :

A Carlos se le vino el mundo encima a los dieciocho (…) No estaba preparado para el
cambio y el cambio claramente lo cambió. Por mucho que aprendiera inglés, el
castellano seguía siendo su lengua (…) Si hubiera querido expresarse por escrito, no
tenía un idioma para hacerlo. (…) Carlos pasó de estudiante universitario a obrero no
calificado.No es el fin del mundo, cierto, pero sin duda es algo que puede ponerle fin a
todo un mundo que recién se estaba abriendo285.

Sin embargo, la constatación de que haya más diferencias que similitudes en las vidas
de tío y sobrino no disminuye la fascinación del último hacia Carlos, en especial desde que
éste resulta inubicable. Carlos se vuelve entonces una fuente de inspiración poderosa para
Alberto Fuguet y lo vemos ficcionalizado en varios personajes. El escritor, que en apariencia
ha notado estas « coincidencias » gracias a observaciones de terceras personas 286 ha estado en
realidad practicando un ejercicio de reescritura macrotextual 287 en el que se apoya en
reescrituras muy exactas de la historia de Carlos. Dicho tema aparece en 2003, con nombres y
apellidos reales con el personaje de la crónica de Etiqueta negra. Meses después y

284Alberto Fuguet, Missing (una investigación), op. cit. , p. 81.


285Ibid, p.90.
286Una amiga muy cercana otra amiga sicóloga y una profesora de literatura le hacen notar su fijación con
Carlos.
287Anne Claire Gignoux la define como « la récriture d'un auteur par lui même, non à l'intérieur d'un livre, mais
à l'intérieur de son œuvre. Elle tient donc en même temps de la réécriture intratextuelle , puisqu'il s'agit de se
récrire soi-même et non de récrire autrui, et de la réécriture intertextuelle, dans la mesure où elle exige du
lecteur des compétences culturelles. », Anne Claire Gignoux, Initiation à l'intertextualité, op. cit, p. 144.

115
ligeramente resumida se narra la historia del tío Carlos Soler García (sólo el primer apellido
difiere) en Las películas de mi vida. En 2005 el tema de Carlos se deja entrever en el
personaje anónimo del cuento « Perdido » de Cortos que decide anular espontáneamente
todos los planes de su vida sin avisar a nadie y comenzando a vagar 288. Pero este hombre
desorientado y proclive a un comportamiento errante ya ha aparecido en el Miguelo del
cuento « No hay nadie allá afuera » de Sobredosis (1990).
Para Anne Claire Gignoux289 este tipo de reescritura puede repetirse de forma casi
idéntica en varios textos diferentes y Fuguet lo utiliza en el segundo capítulo al recopiar su
crónica tal y como apareció en Etiqueta Negra y en Las películas de mi vida. O de manera
menos exacta, conservando la sustancia del contenido sin calcar la expresión formal, como en
el caso del personaje anónimo de « Perdido », o de Miguelo. Lo interesante en esta práctica
macrotextual es que las modificaciones se operan también en los géneros 290. De esta manera el
que podemos afirmar que el primer antecedente portador de este ADN literario es Miguelo,
cuya historia se narra en un cuento largo (cercano a la nouvelle por su cantidad de páginas).
Luego, Carlos Soler García, es un personaje secundario en la novela Las películas de mi vida.
El individuo que se pierde voluntariamente en « Perdido » lo hace en un relato de apenas dos
páginas y Carlos Fuguet García toma en Missing (una investigación) el rol protagónico de una
novela de 386 páginas.
Con el recuerdo de la última vez que se vieron en mente, el sobrino, comienza su
búsqueda. El relato en esta parte se convierte asemeja a un diario de viajes por las carreteras
del sur oeste de los Estados Unidos, más precisamente a lo On the road (1957) de Jack
Kerouac. Como Kerouac, Alberto atraviesa lugares haciendo altos en los que reporta en
tiempo presente y en tercera persona, lo acontecido y sus planes de itinerario :

No para de llover. A medida que avanza hacia el norte, el agua cae con más fuerza. No
puede manejar tan rápido como desea. En el tren durmió mal, sentado(...) La ruta es
simple : la I-25 norte hasta Denver. Pasa por las afueras de Santa Fe (…) En una
parada de camioneros almuerza dos chili-dogs. Tiene sueño. Se toma un café extra-
large. Mira su mapa (…) Mira las fotos escaneadas en su carpeta CARLOS F. (…)
Llena el estanque. Parte.

288« Llevo quince años borrado. Abandoné todo y me abandoné. Tenía una prueba y no la dí. Mi novia estaba de
cumpleaños, pero no aparecí (…) No lo tenía planeado. Sólo pasó (…) El mundo dicen, es un pañuelo. No es
cierto. La gente que dice eso no conoce el mundo. El mundo es ancho y sobre todo, ajeno. (…) He estado en
muchas partes, he hecho cosas que jamás pensé hacer. Pero uno sobrevive. Uno se acostumbra. Nada es tan
terrible. Nada », Alberto Fuguet, « Perdido », Cortos, New York : HarperCollins, 2005, p. 133.
289Anne Claire Gignoux, Initiation à l'intertextualité, op. cit, p. 146.
290Un ejemplo de trabajo comparable a este es el que hace Marguerite Duras con la narración novelada de su
juventud en Un barrage contre le Pacifique para después inclinarse hacia la autobiografía en L'Amant y
L'Amant de la Chine du Nord.

116
Ratón, Nuevo México. El nombre lo seduce pero más puede el cansancio. El sol se
está escondienco entre las nubes negras y la lluvia a veces es granizo y el ruido aterra
y ensordece. Necesita dormir. Es temprano, quizás podría llegar a Trinidad, Colorado
pero no le da la energía. Encuentra un motel llamado Robin Hood. Toma una pieza
(…) Calcula que si se levanta temprano puede estar en Englewood tipo mediodía (…)
La meta es alojar en Glenwood Springs (…) Si no se detiene y maneja al límite
permitido, capaz que pueda ingresar a Las Vegas, de noche, en dos días más. 291

Contra todo pronóstico, al llegar a Denver y luego de un par de días de misión


detectivesca, preguntando en de hotel en hotel y a todo el personal que encuentra (sabía que el
tío había trabajado en un hotel), Alberto logra encontrar a su tío que trabaja en un hotel Days
Inn un poco decadente Como cabe esperarse el encuentro es emotivo y ambos se prometen
verse. Alberto pretende hacer un libro de entrevistas, saber, qué pasó con su tío, dónde y cómo
vivió y principalmente conocer las razones por las cuales se perdió. Carlos acepta.
En las fechas reuniones previstas para las entrevistas Carlos mantiene una actitud
evasiva y poco colaboradora. Unos días después A. Fuguet, deja de lado la serie de preguntas
con la grabadora y se dedica a escuchar a Carlos que comienza a hablar. No obstante A.
Fuguet hace una transcripción de las dos únicas entrevistas en el libro. Las preguntas del
periodista escritor son bastante íntimas y Carlos responde no siempre de buen talante pero sus
respuestas sobre la familia, y las relaciones familiares, son de una lacerante sinceridad :

La familia es un ente extraño que, a la larga, si no te potencia te anula. Todos


complotan aunque no estén de acuerdo. Se arman extrañas alianzas. Dicen que la
familia es la base de la sociedad. Yo creo que la socava. He conocido muchas y sobre
todo he conocido aquellas que están ligadas a gente que ha tropezado. A veces es el
hijo el que la ha cagado o cometido errores casi imperdonables ; a veces es la familia
(…) Hay lazos entre hermanos que supuran bilis. Madres que se desangran o drogan o
prostituyen por hijos que, en el fondo, detestan tanto como aman. No hay nada peor
que una relación tóxica excepto...

Excepto...
Excepto las relaciones tóxicas de sangre (…) A veces para salir adelante debes hacerte
tiras por dentro. You understand ? Lo complicado es cuando esos lazos tóxicos están
ligados a la familia. Ahí es donde casi todos caen. Lo he visto. Es ahí donde muchos
tipos – a veces las familias enteras- se hunden, se dañan, se automutilan y logran
inmolarse. Casi siempre la « culpa » es de uno pero es el sistema el enfermo. (...)

Pero aquí no sólo sufrías tú, otros también.


Yo soy más importante que el resto auque eso duela. Hay que elegir. O vives pensando
en tu madre y cagas o eres un hijo-de-puta para los demás, (…) pero zafas. Uno tiene
que ser your own man even if that means yo are a mother fucker. No podía vivir
pensando en el qué dirán porque ese qué dirán era, además atroz : loser, ladrón,
tocado, irresponsable, desconfiable (…) Si desaparecía, igual iban a pensar lo

291Alberto Fuguet, Missing (una investigación), op. cit. , p. 108.

117
mismo.292

Sobre otros temas como la soledad, los amigos, la valoración personal de una vida y su
experiencia en prisión, las opiniones de Carlos también translucen una madurez y lucidez
poco comunes :

(...)¿Salió tu vida como quisiste?


Sí y no. No sé. No creo ¿Todas las preguntas van a ser así?
No pero...
En la cárcel me hicieron un exámen así.
Necesito una base con la cual trabajar (…) Sí, todas las preguntas van a ser de
este tipo.
Vale.
Again. ¿Salió tu vida como quisiste?
¿ A alguien le sale como quiere? No. Creo que no. La respuesta es no. Not really. Of
course not.
(...)¿Qué crees que te hizo violar la ley? Un deseo de escapar, de rebeldía? Dicen
que los que se fugan o los que cometen crímenes a la larga desean ser capturados.
Deseabas caer preso?
I never wanted to be captured; I wanted to get away with it. I never wanted to go to
jail.
¿Puedes responderme en castellano?
Cuando me salga la respuesta en español, te responderé en fucking Spanish.
(…) ¿Te sientes solo ahora?
Not really (…) I used to be scared of it (…) Loneliness only hurts when you are near
people who do not connect with you.
(…) De la mala suerte...
De la suerte: buena y mala. Mi vida no es una suma de tropiezos o fracasos. La he
pasado bien. Me he reído. He tocado música. He tenido buen sexo, he comido bien, he
viajado, he tenido buenas conversaciones. Pero vivir de la suerte es peor que estar
encerrado. En la cárcel no existe la suerte. Existes tú. Agarras control (...)Lo que tienes
que hacer para que la cárcel sea un sitio donde te sientas en calma es cumplir las
reglas del sitio y las reglas no escritas de los presos.(...). 293

El espíritu y la voz de Carlos está ciertamente en estas respuestas “transcritas” de las


grabaciones pero. A. Fuguet nos recuerda que para hacer este reporte ha debido recrear,
completar e imaginar lo que su tío no respondió, esta es su labor como escritor:

Yo me dediqué simplemente a escuchar, a preguntar apenas de vez en cuando, y a


recordar después, a tratar de ponerme en su lugar y escribir por él, como si fuera él,
olvidando detalles, inventando otros, tratando de lograr lo que quizás otros debieron
hacer: ponerse en su lugar, ser él, pensar y sufrir y ver la vida como Carlos (…) Para
saber de Carlos, para entender a Carlos, iba a la larga tener que serlo, hablar por él,
usando algunas de sus palabras, de su información, iba a tener que inventar y mentir
para llegar a alguna verdad.294
292Ibid., pp. 136-137.
293Ibid., pp. 150-151.
294 Ibid. , p. 131.

118
La verdad, la verdad de las mentiras, no es sólo el título de un ensayo de Vargas
Llosa295 sino también una preocupación recurrente en la obra de Fuguet. Diversos de sus
personajes de ficción afirman que lo suyo es verdadero 296 y Alberto Fuguet sumido en su
ficción hace lo propio297a sabiendas de que se trata parcialmente de una ficción.
Las reflexiones de este acto creativo apropiándose de las historias de otros con o sin su
consentimiento comienzan a pesar mucho en A Fuguet. Luego de las conversaciones o de las
sesiones donde su tío se abre él, el escritor decide no hacer ningún libro. La carga emocional y
familiar de la información transmitida fueron sin duda un factor de peso para esta decisión.
Además el objetivo principal ya se había alcanzado: había encontrado a Carlos, lo había visto,
había hablado con él. Ahora sabía que había pasado. Era suficiente. Para A. Fuguet sí, para
Carlos no.
En 2008 cuando A. Fuguet es invitado a dar clases en la Universidad de California se
le presenta la ocasión de visitar a Carlos quien contento acepta ver a su sobrino de nuevo.
Para Carlos es también la oportunidad de recordarle a Alberto que debían terminar el libro.
Querer publicar tanto secreto, tantas experiencias dolorosas, vergonzosas y hacerlo con
nombres propios. No, Fuguet, se resiste pero en 2007 se publica al final de Apuntes Autistas la
famosa crónica de Etiqueta Negra que nadie en Chile había leído hasta entonces. Momentos
antes de la presentación del lanzamiento del libro uno de sus presentadores le pregunta a
Fuguet si está loco, si su familia ha leído eso, si les había pedido permiso. No, no nadie lo
había leído desde la salida de Mala onda no comentaban nunca sus libros. La familia de
Fuguet estaba en medio del público y Héctor Soto comienza la presentación espetándole:
“Eres un canalla: ¿ha leído tu familia la última crónica? Y luego “Insisto no te parece
impúdico ese tipo de confesiones?” a lo que Fuguet responde: “No, no me parece impúdico y
tampoco es una confesión. No me parece que la fuga de mi tío sea un secreto porque no es
algo que sólo nos ha pasado a nosotros. Es algo que les ha pasado a muchos.” 298Horas después
el padre de Fuguet que le confirma su aprobación aunque no esconde que le ha dolido leerlo.
295La verdad de las mentiras (Seix Barral:1990), es un ensayo de Mario Vargas Llosa, donde el autor hace
referencia al componente de ficción en la literatura.
296Andoni Llovet, modelo y pretendiente al oficio de escritor confiesa : « Lo pasa es que quería escribir (…) y
cuando uno se mete en esa, se vuelve raro, tenso, Pierde las defensas y sólo piensa en las fotos de solapa
(frente a la playa, leyendo sobre una tabla de surf) y en las entrevistas que le va a hacer (…) y en los críticos
entusiasmados que descubren al nuevo jovencito de las letras y uno contesta frases pensadas, frases
polémicas e ideales para titular (…) darle a la prensa la cosa servida para así durar un poco más en la lista de
los best-sellers de la Cámara del Libro. Lo mío es verídico. Pasó. », Alberto Fuguet, Por favor rebobinar, op.
cit., p.176
297Dirigiéndose a Carlos y éste contestando :
«Pero algo me podrías contar... es parte clave, creo de esta narrativa. De este cuento.
Pero no es un cuento, no es una novela. Es real. Me pasó. », Alberto Fuguet, Missing (una investigación), op.
cit. , p. 150.
298 Ibid. , p. 352.

119
En 2008 cuando Carlos y A. Fuguet se ven de nuevo, el sobrino observa con lástima e
incredulidad que la situación de su tío es más precaria que nunca y humildemente acepta que
pese a su intento de intervenir en el destino de ese ser que el quería y al que había mitificado,
Carlos seguía siendo una persona autodestructiva, no previsora, había envejecido y tenía un
trabajo inestable y mal pagado como cuartelero en un hotel de última categoría en Las Vegas.
Para A. Fuguet haber desvelado la miseria del tío ante sí mismo y la familia era inaceptable.
Pero Carlos insiste: “ Me gustaría leer mi vida y ver dónde me perdí” 299. Alberto finalmente
acepta pero bajo dos condiciones: el libro lo haría el escritor y diría lo que él quisiera. Carlos
está de acuerdo.
El penúltimo capítulo es el fruto de la impostura creativa de A. Fuguet y constituye la
parte más convencionalmente literaria e incluso lírica de Missing (una investigación). En
primera persona Carlos (por medio de la voz de su sobrino) narra su vida en noventa y una
páginas tituladas “The Echoes of his Mind”, comenzando con el Chile que dejó, la soledad, la
inmigración y el balance de esta decisión paterna en su vida:

chile
el pasado, el pasado pasado, la prehistoria...
¿recuerdos?
muchos a veces se van, a veces reaparecen,
a veces aparecen sin golpear,
sin que estés preparado, (...)
se cuelan (…)
y aparece un jugador chileno,
en los letreritos de las uvas
y las cerezas en los supermercados,
en la sección vinos
todo vuelve a existir,
a estar,
a doler
no porque tenga malos,
al contrario,
porque tengo buenos recuerdos,
muy buenos recuerdos de chile,
allá la pasé bien (…)
no había esa angustia, esa culpa,
esa sensación de haberse equivocado,
que el minuto ya pasó, (…)
esa angustia que te hace pensar que no hiciste lo que debiste,
o que te equivocaste (…)
no sabes lo que cansa nunca dejar de pensar en uno,
no poder soñar con otros, siempre hastiado (…)
primero con el mundo,
luego contigo,
con uno,
uno pasa todo el día con alguien

299 Ibid. , p. 379.

120
que no necesariamente pasaría todo el día contigo,
te tienes que acostumbrar a la fuerza,
a estar con alguien que desprecias,
que te ha decepcionado,
por el cual sientes pena, (…)
ahí es donde uno aprende
y capta si uno se la puede:
si uno es capaz de estar con uno,
si uno es capaz de estar en silencio (…)
mi historia es la de muchos (…)
por eso te la cuento:
para que quede,
para que haya valido la pena.
no, no soy el único, lo sé (…)
hay mucha gente que se equivocó,
tampoco soy el único
que ha cambiado de idioma,
de país, de cultura,
de estatus, de grupo,
todos los exiliados, refugiados,
todos los millones de inmigrantes.
igual es una historia algo particular:
no tuvimos que irnos, (...)
quiso,
mi padre quiso,
no nos estaban persiguiendo,
no corríamos peligro de vida,
no, no es que nos fuimos,
huimos,
nos fugamos(...)
mi historia no tiene que ver con querer irse
sino con caer,
con caer aquí,
en los estados unidos,
con llegar al otro paraíso y no entenderlo(...)
y muchos si cumplen el sueño,
lo obtienen pero tiene su costo (…)
nada es gratis
a cambio debes dejar mucho,
demasiado,
pero el país en sí tiene esta cosa (…)
tan grande y anónimo,
inabarcable y fragmentado,
que te puedes perder
y nadie te va a poder encontrar.300

La historia de Carlos poetizada y sin mayúsculas, narra los episodios y sentimientos


nostálgicos, felices y tristes de una existencia singular pero ordinaria, con sus decisiones
acertadas o más a menudo equivocadas, las pocas elecciones y el poco apoyo paterno y
materno, la soledad y la adaptación nunca terminada del inmigrante (aunque como lo
enfaticen los Fuguet, una inmigración decidida por el padre y nadie más).
Uno de los momentos más comentados y leídos de este libro es cuando Carlos, ya en
300Ibid. , pp. 157-163.

121
los Estados Unidos, termina su turno en su trabajo de camarero y se va a la playa en bicicleta ,
“esto no lo he contado nunca, no se lo he contado a nadie” comienza diciendo, exactamente la
misma frase con la que termina la transcripción de las entrevistas. Sólo Carlos y Alberto saben
si es verdad:

(…)
me fui pedaleando hasta
el muelle de pacific ocean park,
que había sido un gran parque
de atracciones a orillas del mar,
me recordaba en algo a
viña, a cartagena (…)
estaba en decadencia, se notaba,
y estaba lleno de marineros.
todo el parque tenía una onda marina(...)
todo olía a algodón de azúcar
y me dieron unas ganas tremendas
de comer cuchuflíes (…)
tenía dinero en el bolsillo
y compré mi entrada,
ingresé solo al parque
y eso fue peor,
mucho peor,
porque estaba lleno de tipos con sus chicas, parejas besándose,
todos felices,
me fui al final del muelle
y pensaba: el pacífico,
éste es el pacífico,
el mismo mar de chile,
y empecé a llorar,
a llorar, de tan adentro
que casi me retorcía,
caí al suelo (…)
sentía que me iba a dar un ataque, (…)
ahí, al final del muelle,
mirando el mar abajo,
un tipo, un marinero,
de uniforme, me dijo:
“you're not going to kill yourself, bud are you?”.
no le entendí del todo,capté que pensaba que me iba a matar,
que iba a saltar del muelle,
lo que no era verdad,
o no lo era en ese momento, (…)
este tipo que habrá tenido unos veinticuatro años,
lo sentía mayor (…)
me colocó su mano en mi espalda,
y entonces hizo algo raro:
comenzó a acariciarme, a tocarme el pelo, (…)
seguí llorando, (…)
el me decía:
“just cry, kid, let it all out”.(...)
y escuchaba la musiquita del parque,
los gritos de alegría de la montaña rusa, (…)
“tim, i'm tim”,

122
creo que me dijo,
me sonrió y me ofreció un cigarrillo, (…)
“where are you from”, me dijo,
le dije chile. (…)
“you seem homesick”, me dijo,
pero no entendí,
no entendía nada
pero entendí (…)
este tipo estaba siendo bueno conmigo (…)
y yo me lancé a hablarle un rato
en castellano.
terminamos en un bar (…)
y en ese bar hablé, (…)
y él me escuchó.301

Carlos y el marinero terminan yéndose a un hotel. La descripción de la atmósfera de la


playa recuerda mucho a la del balneario adonde va el escritor luego del entierro de Miguelo:
“Era un balneario viejo (...)con una playa con paseo (…) algodón de dulce (…) era tranquilo y
romántico (…) tenía un parque de diversiones, con carrusel y todo, que fue construido en los
años treinta y que hoy estaba completamente oxidado (…) Lo más lejos posible de Nuñoa que
podía ofrecerle”302. El extraño le da a Carlos atención tiempo y cariño, no a cambio de nada
pero la falta de afecto y la necesidad de sentirse apreciado es tal que Carlos no rechaza al
marinero. Realidad o ficción, este fragmento ha escandalizado por su contenido homosexual
pero nadie le quita su poder altamente confesional y por lo tanto verosímil, semejante
anécdota es privadísima y sólo en calidad de confidentes tenemos el derecho a leerla, ¿cómo
podría alguien contar algo así de su tío?. Sólo un escritor de ficción se atrevería.
Después vendrán las etapas del ejercito, la etapa Suzette, su primera esposa, la etapa
Barbara, la segunda esposa, la cárcel, la vuelta al hogar, la cárcel otra vez, la ruptura con los
padres y la evasión de la vida familiar. La confesión de Carlos finaliza casi como empezó: con
reflexiones sobre la vida, la confrontación a su vida:

¿vida interior?
claro que tengo,
uno tiene una vida incluso cuando no tiene vida,
¿qué es una vida?
nada peor que comparar,
ya no comparo,
ya no me comparo,
además sé que es injusto
porque hay tanta gente que supuestamente
tiene más que yo y apenas aguanta, (…)
mi vida es, desde otros ojos,
301Ibid. , pp. 197-199.
302 Alberto Fuguet,Sobredosis, op. cit. p. 124.

123
un poco patética, lo sé.
nada salió como quise,
estoy peor de lo que jamás imaginé
y a la vez, no todo es tan malo,
tengo algo de energía,
tengo algo de salud,
nada de dinero, pero puedo vivir,
vivir digno,
básico (…)
sé que lo que lean esto podrán decir:
dios, qué vida,
qué soledad, qué desastre,
a ellos les digo: sí, (…)
estoy solo, sí,
pobre, jubilado, sin nadie,
trabajando en una mierda,
pero estoy libre, (…)
aquí estoy,
contando esta historia, (…)
casi me dan ganas de empezar de nuevo,
pero uno sólo tiene una vida,
quizás muchas historias,
pero sólo una vida.
veamos qué pasa.
veamos qué pasa.303

El monólogo de Carlos resulta ser un largo poema que es muy fácil de trasladar al
registro oral de donde se supone que viene. Una frase por línea, como una frase antes de
tomar aliento para comenzar a hablar de nuevo. La vida sigue su curso parece querer decirnos
y a pesar de todo lo malo hay esperanza las últimas palabras: “veamos qué pasa” repetidas
consiguen un efecto de confianza en el mañana.
Con esta novela, como sabemos, Fuguet logró lo que ninguna otra novela había
logrado antes: el reconocimiento de sus pares con el Premio de la Crítica en Chile, fama (esta
vez por la buena opinión de los lectores) a nivel nacional e internacional, fue y sigue siendo
un éxito de ventas. ¿Por qué el relato de esta vida patética, errante, autodestructiva, solitaria,
fracasada (según las escales de valores comunes) y el relato de cómo se hizo generaron tanta
aceptación entre la crítica y el público lector?. Una revisión de la teoría de la recepción, que
no lo olvidemos, es el tema fundamental en nuestro trabajo, puede ayudarnos en este aspecto.
Para Jauss hay diversos modelos de identificación relacionados con la actividad comunicativa
estética. Jauss fija la figura del “héroe” como la base de la tipología de estos modelos de
identificación estética. Este “héroe” aparece:

303 Alberto Fuguet, Missing (una investigación), op. cit. , pp. 333-336.

124
(…) comme un être divin, en face duquel le sujet récepteur est requis de s'abolir en
tant qu'individu dans la communauté qui célèbre le culte. Cependant un phénomène
analogue à la participation culturelle se retrouve dans une phase initiale (…) celle où
le sujet assume un rôle à l'intérieur du monde imaginaire et clos du jeu dramatique. Ce
qui caractérise l'identification associative à l'intérieur du jeu, c'est que l'acteur es le
spectateur ne sont pas dissociés (...)mais que le jeu met chacun en situation de
s'exercer, en assumant un rôle et en reconnaissant les rôles des autres, à des modes de
communication susceptibles, en tant que comportements éventuels, d'orienter en retour
de la vie sociale.304

La identificación asociativa es entonces el mecanismo por el cual reaccionamos de


determinada manera a determinado tipo de héroe o protagonista.
Los tipos de héroes van desde aquel que es mejor que nosotros, el héroe perfecto, el
sabio, el santo (que no es el tipo de personaje que Fuguet suele presentar como protagónico)
al héroe imperfecto, parecidos a nosotros, de allí la distinción fundamental entre la
identificación admirativa y la identificación por simpatía. La admiración produce una
distancia y la piedad (o lástima) la suprime. La historia de la experiencia estética lo ha
demostrado, el héroe perfecto, el modelo a seguir induce una norma de comportamiento que
satisface el placer de lo espectacular y prepara una tendencia a la edificación sentimental. El
héroe imperfecto, que percibimos como más familiar, de la misma especie que nosotros, es
conducido vía la simpatía a la identificación moral, el espectador experimenta sentimientos
que encuentran placer en el dolor, solidaridad por alguna acción determinada y la
confirmación de sí del lector (“felizmente que yo no he pasado por eso”, “felizmente yo no
soy así”).
Otro héroe es el sufridor o el héroe en dificultad, el primero provoca una emoción
trágica y liberación catártica al interior, el espectador asume una actitud desinteresada y siente
un placer ante el espectáculo del dolor. El héroe en dificultad puede también provocar la risa,
sea como alivio o como reacción a lo cómico de la situación. La identificación con este héroe
libera al espectador de las preocupaciones de su vida real y lo pone en el lugar del héroe que
sufre o se encuentra en una situación de dificultad para provocar por medio de la emoción
trágica o la relajación cómica una liberación interior. Una característica negativa de la
identificación catártica es que a menudo se rompe la magia del mundo imaginario y se
cuestiona la actitud estética del espectador.
Jauss señala por último, la figura del héroe vencido o el antihéroe que motiva una
identificación irónica que niega al espectador (o lector) la identificación esperada con el

304Hans Robert Jauss, Pour une esthétique de la réception, op. cit. p165.

125
objeto representado y suscita una disposición receptiva de asombro o desaprobación y puede
conducir a actitudes estéticas defectuosas como el horror, aburrimiento, indiferencia y en el
mejor de los casos a una reflexión crítica o sensibilización de la percepción.
Muchos personajes de Fuguet suelen situarse generalmente entre el antihéroe: Matías
Vicuña, los anónimos de Sobredosis, Andoni Llovet y casi todos los de Por favor rebobinar.
El héroe vencido en la misma novela puede ser Lucas García por ser asocial, muy joven y
vulnerable. El héroe en dificultad es Alfonso Fernández en Tinta roja, por su origen modesto
y su actitud humilde que debe luchar ante la adversidad para abrirse paso en la vida
profesional y social. Beltrán Soler, de Las películas de mi vida, no es el chico malo, es el
joven sensible que se vincula al héroe vencido y al héroe imperfecto, tendiendo más hacia el
último, provocando de esta forma más empatía que rechazo.
Carlos, encarna al héroe imperfecto por excelencia. Sus defectos y caídas lo hacen
humanísimo así como su honestidad y dignidad al no pretender ser más de lo que es. El lector
experimenta simpatía por alguien que se equivoca tantas veces pero que se daña a sí más que
a nadie. La lectura de las vivencias de Carlos también resulta placentera por la cantidad de
desgracias ( placer por el dolor ajeno) y autocomplacencia del lector (“por esto nunca pasé”,
“nunca hubiera imaginado tal degradación”, “cómo pudo hacer esas cosas que yo no habría
hecho”). Al mismo tiempo es un héroe vencido o antihéroe por su conducta delictiva pero que
no deja al lector indiferente. Al contrario, desencadena una reflexión sobre sí. Es por ello que
el personaje de Carlos resulta tan familiar. ¿Qué familia es perfecta?, ¿existe alguna que
carezca de una oveja negra?, ¿quién no se equivocó una o muchas veces?, ¿quién no se ha
sentido sólo e inconforme con su vida?. La identificación del lector con este personaje real y
de ficción supera la nacionalidad, sexo o edad. Luego, se trata de la historia ficcionalizada del
tío del Alberto Fuguet y al escritor se le odió por ser “cuico 305” y en otras ocasiones por
“agringado”. Fuguet desvela una historia familiar de tragedias (el tío en la cárcel, sus padres
separados), necesidades afectivas (Fuguet crece sin padre y sufre hasta encontrarlo, su abuelo
lo rechaza) y descensos en la escala social (el abuelo que se ve obligado a hacer de taxista y
para cumplir el sueño americano debe lavar platos, la abuela se gana la vida como empleada
doméstica). Alberto Fuguet es, entonces, un ser de carne y hueso que ha sufrido por lo tanto la
identificación ocurre también con su persona. En cuanto a los Estados Unidos, el país tiene
según Carlos “cosas alucinantes” pero también es “tan grande y anónimo, inabarcable y
fragmentado,que te puedes perder y nadie te va a poder encontrar”. Alberto Fuguet usa a la
vez el término “americano” en este relato de una manera no precisamente encomiable:

305Chilenismo para designar a una persona de clase media alta a alta.

126
(…) americano como sinónimo de rasca, de falso (…) Cuando mi padre asocia a los
Estados Unidos con el paraíso, yo encuentro docenas de motivos para equipararlo al
infierno. De paso elevo a Chile como el único lugar del mundo que vale la pena, algo
que no siempre creo pero ante el ataque foráneo siento que es necesario ponerse la
camiseta306 .

La “gringofilia” antes achacada al escritor se pone en tela de juicio al observar el nivel


de aprecio que le merecen en algunos contextos los Estados Unidos, e inversamente, el Chile
mirado en menos por algunos personajes de sus primeros libros se transforma en un país
consientemente sobrevalorado.
Missing (una investigación), ofrece pues no uno sino muchos niveles de lectura pero
los problemas de Carlos y de su familia son universales y en eso radica gran parte de su
aceptación.
Sobre su aspecto formal, la novela es una composición híbrida y no sólo en la variedad
de sus textos (memorias, entrevistas, cartas, correos electrónicos, relatos en tercera persona...)
también en la presentación gráfica y tipográfica307. Sin olvidar la mezcla de lenguas (español,
inglés y el spanglish) que resultan naturales debido a los territorios y situaciones en los que se
las utiliza. Todos estos componentes combinados sumados a los contenidos autobiográficos y
ficticios, sus ironías e intertextualidades hacen de este libro un texto que responde a
cabalmente a los requerimientos de la novela posmoderna. Esta caracterización podemos
extenderla a otras obras del escritor porque aunque las medidas de los ingredientes varíen de
libro a libro en todos encontramos intertextualidades diversas, una desjerarquización de
temáticas y tipos de texto: para Fuguet vale tanto la falsa crónica como la narración en
primera o tercera persona. Los personajes no exhiben conductas ejemplares y todos son seres
imperfectos. La novela se acerca a la vida y la vida a la novela. Advertimos que si bien en
Missing (una investigación), Fuguet se ha atrevido a experimentar con textos diferentes
obteniendo un resultado aplaudido, su manera de narrar, la agilidad de la prosa y las frases
sintéticas y certeras estaban ya en sus primeros cuentos. Tal vez tenga en eso razón el autor
cuando afirma que el no cambió sino que cambiaron los que lo leen.

306 Alberto Fuguet, Missing (una investigación), op. cit. , p. 64.


307Las cartas tienen están escritas en letras de máquina, el poema de Carlos en cursiva, hay anotaciones con la
caligrafía de Alberto Fuguet.

127
Conclusiones

La historia de Chile previa a la dictadura de Augusto Pinochet, durante y después de la


misma, determinó las condiciones de escritura y publicación de los escritores chilenos.
Factores como la decepción frente al fracaso de la Unidad Popular y la opresión del régimen
pinochetista y su adopción de un agresivo modelo económico neoliberal, la globalización y
las influencias foráneas, en especial las de la cultura occidental europea y en mayor medida la
norteamericana, forjaron las condiciones para la aparición de una nueva hornada de escritores
que, según sus edades y sus pertenencias a diferentes tendencias ideológicas buscaron como
expresar en sus obras las imborrables vivencias de la dictadura.

La preferencia y facilidades para la publicación de algunos autores estaba en estrecha


relación con la economía de mercado imperante. Los textos audaces de Fuguet formaban parte
de un conjunto de libros que resultaban convenientes para la cristalización en el imaginario
colectivo de un Chile nuevo y moderno. El surgimiento del escritor se presentó como
excepcional por su discurso desvergonzado, irreverente y la conducta licenciosa de sus
jóvenes protagonistas de clase media alta. Fuguet escandalizó a las instituciones literarias y
políticas tanto de derecha como de izquierda pero conquistó a mucho público juvenil que vió
en él un líder anti heroico que en apariencia ensalzaba conductas decadentes que se rebelaban
al clima de represión de la dictadura Pinochetista.

Fuguet pagó caro el poner en evidencia sus preferencias por la cultura popular
norteamericana y por negarse a seguir los patrones de escritura que los escritores del boom,
nacionales e internacionales habían dejado como el cánon a seguir y fue casi inmediatamente
descartado de la esfera intelectual que veía en él a un advenedizo, cuya literatura era
calculadoramente comercial y vacía en cuanto a contenido.

La publicación de la antología McOndo sólo empeoró las relaciones entre él y la


crítica nacional e internacional. Sin embargo, hemos visto cuan superficiales eran muchas de
las críticas y cómo se dirigían más al escritor que a los libros que escribía. Fuguet, por otro
lado, tuvo parte de responsabilidad en esta acogida, pues contribuyó a crearse una leyenda de
rebelde con sus declaraciones provocadoras y de inclasificable por lo que Décante llama a su
posición “paratopique”308. En efecto, Fuguet venía de una familia burguesa lo que le daba la
308« Paratopique, la position de Alberto Fuguet, l'est comme celle de tout autre écrivain (…) Mais dans son cas,

128
legitimidad del que sabe de qué habla cuando situaba a sus protagonistas en determinada clase
social y su niñez pasada en los Estados Unidos hacía que guardara una relación estrecha con
la cultura norteamericana. Era chileno pero asumía su herencia cultural norteamericana, lo
que lo hacía sumamente impopular a los ojos de los intelectuales de izquierda que lo veían
como un traidor. Fuguet, escribía y escribe, sin embargo inspirándose en Chile y sobre los
cambios que percibía en su país durante la dictadura y la transición hacia la democracia.
Fuguet, periodista de profesión, no compartía los gustos clásicos de lectura obligada 309 para
algunos escritores y esto hacía que muchos lo considerasen poco consistente.

La literatura de Fuguet, fue también acusada de fácil y no comprometida, pero nuestro


análisis de sus obras nos permiten, sin embargo, percatarnos de que su escritura es mucho más
compleja y de que encierra muchos más significados de los percibidos a primera lectura. Un
estudio de cualquiera de sus libros revelará que en cada párrafo hay alusiones e
intertextualidades relacionados a la historia, la literatura, la música, el cine, personajes
históricos o ficticios, que nos darán otros alcances de lo que realmente quiso decir. Sin poder
declararlo un escritor comprometido, se puede hablar de un escritor sensible a los
acontecimientos históricos y políticos que suceden en su país, que por medio de ironías y
parodias son desdramatizados o carnavalizados pero no pasados por alto. El humor negro y la
ironía, esta última siempre presente en sus libros, aportan por eso una capa adicional de
lectura y a menudo interpretaciones completamente distintas de las aparentes. Pero la
apreciación de estos alcances en su literatura requiere de curiosidad, un mínimo de cultura
general y una capacidad de percepción no siempre a disposición de todos los lectores. Hecho
que resulta contradictorio con la voluntad de un autor que desea ser leído y gustado por la
amplia mayoría. Por eso, la facilidad de lectura de la obra de Fuguet es una característica
engañosa.

cette position paratopique prend une ampleur toute particulière (…) elle se décline selon plusieurs modalités :
nationale, sociale, culturelle, profesionnelle, litteraire, de sorte qu'Alberto Fuguet semble n'appartenir à aucun
groupe, ce qui nne pouvait que lui attirer des critiques émanant de toutes partes. », Stéphanie Décante,
Horizon d'attente et strategies d'écriture dans le Chili de la Transition Démocratique, Diamela Eltit,
Gonzalo Contreras, Alberto Fuguet, op. cit., p.223.
309Fuguet estudió periodismo y no literatura, dejaba además correr el mito de que Donoso lo había expulsado de
su taller porque no leía a Dostoyevski. Luego de la muerte de Donoso, Fuguet confesó que era cierto:
« Respecto a "el caso Dostoievski", sí es verdad. Aunque se ha mitificado. Donoso fue el que empezó a
contar la anécdota. En efecto, me echó del taller por no haber leído al ruso. No duré más de seis sesiones. Yo
le respondí que si él había leído a Bukowski. Me dijo que no. Entonces yo le dije que cómo se atrevía a
seguir publicando. Me preguntó qué estaba estudiando. Periodismo. "Lejos vas a llegar, es la peor profesión
de todas y no tiene nada que ver con crear, sino con robar". Luego me preguntó cuál había sido la última
exposición de arte a la que había asistido. "Dedícate a otra cosa, no me hagas perder el tiempo" (…) Alberto
Fuguet, « Deconstruyendo a Donoso », Revista Qué Pasa, 26/12/2009,
(http://www.quepasa.cl/articulo/6_1811_9_2.html), consultado el 04/04/13.

129
Hay que, no obstante, también comprender o tratar de comprender que cuando este
autor emergió, las circunstancias históricas no eran las propicias para leer de otro modo a
Fuguet. La gente quería “leerse” o verse reflejada en la literatura luego de la censura. Y claro,
como lo hemos visto en la comparación con la Movida española, era también el momento de
dar rienda suelta a una libertad desconocida. Eso también explica el éxito de los primeros
libros de Fuguet: decían lo que otros callaban pero que muchos sabían que sucedía entre la
gente acomodada. El lado negativo de esta aceptación fue que su literatura fue leída casi
exclusivamente como un atrevimiento entretenido de un jovenzuelo insolente que se permitía
decir lo que le daba la gana por su estatus social.

Las publicaciones sucesivas del escritor fueron muy lentamente ganándole un nombre.
Pero fue con su última novela, en la que el autor mezcla la ficción con información
autobiográfica que muchos críticos y lectores que antes lo detestaban y lo destrozaban en sus
opiniones, sin a veces haberlo leído, empiezan a reconocerle talento. Es entonces que
podemos comprender que la figura del escritor personaje de papel y las de sus ficciones están,
íntimamente ligadas para el público lector que lo conocía. Esto resulta válido para el público
chileno y los lectores latinoamericanos que lo conocen. ¿Cómo se explica entonces la
favorable recepción de publico extranjero sobre todo hacia Missing (una investigación)? La
teoría de la recepción basada en Jauss principalmente, puede explicar este fenómeno. La
lectura de la historia de un personaje vapuleado por el destino pero con ciertas características
positivas, inspira simpatía, lástima. De otro lado, las miserias relatadas conservando el
aspecto tragicómico de toda desventura ayuda a soportarlas logrando incluso un placer ante
las ironías a veces amargas de la vida.

Otro punto que deseamos resaltar de Missing (una investigación) es que en esta
novela, Fuguet aprovecha para al mismo tiempo que narrar el reencuentro con su padre, la
historia de su tío Carlos y otras intimidades familiares, presentarse a sí mismo como parte del
cánon literario. Ya no se trata del recorrido de un jovencito indisciplinado, de los tropiezos de
un aspirante a escritor o las memorias de un meteorólogo nostálgico. Fuguet, con nombre y
apellido propios, es un escritor conocido, se lo invita a dar clases a una universidad de
prestigio, promociona sus libros en diversos viajes, escribe guiones y colabora con diarios y
revistas importantes. Este libro da cuenta de la autoafirmación del que fuera un escritor
menospreciado.

130
Sobre el posmodernismo, la literatura de Alberto Fuguet, y algunos libros más que
otros, no podemos negarlo, encaja en los requisitos de la llamada posmodernista. La mezcla
de géneros literarios, la ambición del escritor de hacer de todos ellos literatura, rompe con los
esquemas de alta y baja cultura. La inclusión de material de cultura popular y la predilección
por los personajes imperfectos o antiheroicos, el uso de la ironía y las numerosas
intertextualidades en sus novelas hacen que su obra sea indudablemente posmoderna.

La obra de Alberto Fuguet se inscribe dentro de un grupo de novelas que ilustran por
medio de ricas intertextualidades las preocupaciones, esperanzas y vivencias de una clase
privilegiada, es cierto, pero que no por ello pierde su calidad de literatura testimonial de los
años de la dictadura en Chile. Además, los sentimientos expresados por los protagonistas
como la incertidumbre, el deseo de ser aceptado, la soledad, la familia y las relaciones
familiares son temas de carácter universal y no monopolio de un grupo social o de una nación.
La empatía de un lector, que desconozca la historia de Chile y la trayectoria del autor, hacia la
obra y los personajes de Fuguet es, entonces perfectamente posible.

Por último, la búsqueda incesante del escritor de nuevos soportes de expresión además
de la literatura y el periodismo, dan fe de una preocupación constante por exteriorizar su
creatividad y sus ideas. El cine, su última faceta pero tal vez su primer amor en términos
artísticos, es actualmente su principal ocupación dejando las letras como oficio secundario. La
obra cinematográfica de Fuguet no es aún muy abundante pero la obra integral del artista
amerita sin duda un trabajo de análisis al igual que muchas de sus novelas. Es de otro lado
significativo que ninguno de sus libros haya sido traducido al francés y sí al inglés, finlandés,
polaco, italiano, alemán, danés, coreano y portugués. Creemos, luego de su lectura que su
literatura puede aportar no sólo un punto de vista distinto hacia el pasado reciente chileno sino
también enriquecer el campo literario latinoamericano para un público francés.

Hemos llevado a cabo nuestro proyecto tratando de hacerlo lo mejor posible. No


obstante, somos conscientes de que hay aspectos de nuestra investigación que pueden ser
ampliados y mejorados. Esas son tareas para, esperamos, futuras investigaciones pues
tenemos la convicción de que vale la pena profundizar y dar a conocer la obra de Alberto
Fuguet, un escritor poco comprendido en sus inicios pero que ha germinado y continúa
creando.

131
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• FUGUET, Alberto, Cortos, New York: HarperCollins, 2005.

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144
Tabla de contenidos
Agradecimientos.........................................................................................................................2

Plan..............................................................................................................................................3

Introducción................................................................................................................................5

Primera parte : Contextos............................................................................................................9

I. Contexto histórico social y literario en las décadas de los sesenta y los setenta en

América Latina ......................................................................................................................9

1. La Guerra Fría, el nacimiento del boom y el surgimiento de las dictaduras.................9

2. El impacto de la dictadura sobre el libro y la industria editorial en Chile, los escritores

chilenos y los talleres literarios como viveros antes de la Nueva Narrativa...................12

3. La crítica literaria en Chile antes, durante y después de Pinochet...............................18

II. Otros tiempos, otras economías y otras tendencias culturales:........................................23

1. Chile, de dictadura tercermundista a « tigre de América del Sur ».............................23

2. Una nuevo mercado, una nueva literatura, historia de la « nueva literatura chilena » 26

3. Alberto Fuguet, un nombre y muchos prejuicios.........................................................32

III. El escritor y la recepción crítica.....................................................................................34

1. Las teorías de la recepción...........................................................................................34

2. Cuando la celebridad no es sinónimo de prestigio......................................................36

3. El episodio Mc Ondo...................................................................................................45

4. Una inflexión en la tendencia de la crítica...................................................................55

Segunda parte: La literatura de Alberto Fuguet........................................................................68

I. El posmodernismo en la literatura de Alberto Fuguet.......................................................68

1. El posmodernismo, los teóricos, sus teorías y la literatura latinoamericana...............68

2. Técnicas, rasgos, reivindicaciones y otras peculiaridades de la literatura

posmodernista..................................................................................................................74

145
3. Posmodernismo literario hecho en Chile ....................................................................76

II. La obra de Fuguet y sus intertextualidades: ¿Cuántas lecturas para un texto?................80

1. Análisis de las intertextualidades en los textos de Fuguet...........................................80

Conclusiones...........................................................................................................................128

Tabla de contenidos.................................................................................................................145

146