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REGLAMENTO GENERAL DE DEBERES MILITARES

Publicado en el DOF el 26 de marzo de 1937


Última reforma publicada DOF 4 de diciembre de 1943

Al margen un sello que dice: Poder Ejecutivo Federal.- Estados Unidos Mexicanos.- México.-Secretaría
de Guerra y Marina. LÁZARO CÁRDENAS, Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos,
a sus habitantes, sabed: Que en uso de las facultades que confiere al Ejecutivo de la Unión, la fracción I
del artículo 89 de la Constitución Política de la República, ha tenido a bien expedir el siguiente:

REGLAMENTO GENERAL DE DEBERES MILITARES.


DEBER Y DISCIPLINA
Definiciones
Se entiende por deber, el conjunto de las obligaciones que a un militar impone su situación dentro del
Ejército. La subordinación, la obediencia, el valor, la audacia, la lealtad, el desinterés, la abnegación,
etc., son diversos aspectos bajo los cuales se presenta de ordinario. El cumplimiento del deber es a
menudo áspero y difícil, y no pocas veces exige penosos sacrificios; pero es el único camino asequible
para el militar que tiene conciencia de su dignidad y de la importancia de la misión que la patria le ha
conferido. Cumplirlo con tibieza, por fórmula, es cosa que pugna con el verdadero espíritu de la
profesión. El militar debe encontrar en su propio honor, el estímulo necesario para cumplirlo con exceso.

La disciplina es la norma a que lo militares deben sujetar su conducta; tiene como bases la obediencia, y
un alto concepto de honor, de la justicia y de la moral, y por objeto, el fiel y exacto cumplimiento de los
deberes que prescriben las Leyes y Reglamentos Militares. EL SERVICIO DE LAS ARMAS EXIGE QUE
EL MILITAR LLEVE EL CUMPLIMIENTO DEL DEBER HASTA EL SACRIFICIO, Y QUE ANTEPONGA AL
INTERÉS PERSONAL, LA SOBERANÍA DE LA NACIÓN, LA LEALTAD A LAS INSTITUCIONES Y EL
HONOR DEL EJERCITO.

TÍTULO I
DEBERES COMUNES A TODOS LOS MILITARES.
CAPÍTULO I
DISCIPLINA
ARTÍCULO 1.- El interés del servicio exige que la disciplina sea firme, pero al mismo tiempo razonada.
Todo rigor innecesario, todo castigo no determinado por las leyes o reglamentos que sea susceptible de
producir un sentimiento contrario al del cumplimiento del deber, toda palabra, todo acto, todo ademán
ofensivos, así como las exigencias que sobrepasen las necesidades o conveniencias del servicio y en
general todo lo que constituya una extralimitación por parte del superior hacia sus subalternos, están
estrictamente prohibidos y serán severamente castigados.

ARTÍCULO 2.- El principio vital de la disciplina es el deber de obediencia. Todo militar debe tener
presente que tan noble es mandar como obedecer y que mandará mejor quien mejor sepa obedecer.

ARTÍCULO 3.- Las órdenes deber (sic) ser cumplidas con exactitud e inteligencia, sin demoras ni
murmuraciones; el que las recibe, sólo podrá pedir le sean aclaradas, cuando le parezcan confusas, o
que se le den por escrito cuando por su índole así lo ameriten. Se abstendrá de emitir cualquier opinión,
salvo el caso de hacer aclaraciones respetuosas. Para no entorpecer la iniciativa del inferior, las órdenes
sólo expresarán, generalmente, el objeto por alcanzar, sin entrar en detalles de ejecución.

ARTÍCULO 4.- Queda prohibido a los militares, cualquiera que sea su jerarquía, dar órdenes que sean
contrarias a las leyes y reglamentos, que lastimen la dignidad o decoro de sus inferiores, o que
constituyan un delito. En este último caso el superior que las da y el inferior que las ejecuta, serán
responsables conforme al Código de Justicia Militar.

ARTÍCULO 5.- La subordinación debe ser rigurosamente mantenida entre grado y grado de la jerarquía
militar; la exacta observancia de las reglas que la garantizan, mantendrá a cada uno dentro del límite
justo de sus derechos y deberes.
ARTÍCULO 6.- Entre individuos de igual grado, puede existir también la subordinación, siempre que
alguno de ellos esté investido de un mando especial. Esta regla tiene lugar principalmente cuando un
militar desempeña un mando interino o accidental.

ARTÍCULO 7.- El ejercicio normal del mando exige, de parte de todo militar, un conocimiento perfecto de
sus deberes y derechos; manteniéndose constantemente dentro del espíritu de las prescripciones
reglamentarias, ningún militar que lo ejerza debe vacilar en tomar la iniciativa, y aceptar las
responsabilidades de su empleo.

ARTÍCULO 8.- Todo militar con mando deberá conocer a sus subordinados: su mentalidad, su
procedencia, sus aptitudes, su salud, sus cualidades y defectos.

ARTÍCULO 9.- Los militares tienen obligación de desempeñar las comisiones del servicio que se les
nombre de acuerdo con sus empleos o las funciones que desempeñen en el Ejército.

ARTÍCULO 10.- Para que no ignoren las responsabilidades en que incurren si llegan a cometer alguna
omisión, falta o delito, deberán conocer con minuciosidad las leyes militares y reglamentos que se
relacionen con su situación en el Ejército.

ARTÍCULO 11.- Se prohíbe a los militares, bajo severo castigo, toda conversación que manifieste tibieza
en el servicio o desagrado por la fatiga que exige su obligación.

ARTÍCULO 12.- Aceptarán dignamente y con satisfacción las obligaciones que les imponga su servicio
en el Ejército, prestando, siempre que les sea posible, su ayuda moral y material a sus inferiores y
compañeros que la necesiten, pues no deben olvidar nunca que la solidaridad y ayuda mutua, facilitan la
vida en común y el cumplimiento de los deberes militares, constituyendo el espíritu de cuerpo,
sentimiento de las colectividades que todos los militares tienen el deber de fomentar.

ARTÍCULO 13.- Todo militar hará por los conductos regulares, comenzando por su inmediato superior,
las solicitudes que eleve y sólo podrá salvarlos, cuando se trate de asuntos ajenos al servicio o quejas
contra algún superior; en este caso, ocurrirá al inmediato superior de quien le haya inferido el agravio o
de quien no haya atendido su queja y aún tiene derecho de acudir hasta el Presidente de la República.

ARTÍCULO 14.- Los superiores tienen obligación de cumplir exactamente y hacer cumplir a sus
inferiores, las órdenes que hayan recibido, no pudiendo disculparse en modo alguno con la omisión o
descuido de éstos, en la inteligencia de que por el disimulo, recaerá en ellos la responsabilidad.

ARTÍCULO 15.- Todo militar que dé una orden, tiene el deber de exigir que se cumpla, y los oficiales y
las clases inferiores el de vigilar su ejecución; tolerar que una orden no sea ejecutada, es una falta de
firmeza, y ponerse en el caso de nulificarla sin motivo, es prueba de debilidad y de poco carácter, ambas
cosas son contrarias a la disciplina.

ARTÍCULO 16.- Todo militar que se exprese mal de sus superiores en cualquier forma, será
severamente castigado. Si tuviere queja de ellos, la producirá a quien la pudiere remediar y por ningún
motivo dará mal ejemplo con sus murmuraciones.

ARTÍCULO 17.- Cuando el militar eleve quejas infundadas, haga públicas falsas imputaciones contra sus
superiores o cometa indiscreciones en asuntos del servicio, será castigado con arreglo a lo prescrito por
el Código de Justicia Militar.

ARTÍCULO 18.- Usarán su vestuario en la forma que previene el Reglamento de Uniformes y Divisas, sin
mezclar las prendas de los diferentes uniformes entre sí ni con las de paisano, debiendo conservarlas
siempre limpias y sin roturas.
ARTÍCULO 19.- Para demostrar con su porte, aire marcial y buenas maneras, el espíritu de dignidad que
debe distinguir a todos los miembros del Ejército, tienen obligación estricta de presentarse siempre
perfectamente aseados, tanto en su persona como en su vestuario, armas y equipo; usarán el cabello
corto, la barba rasurada y sin patillas. Cuando transiten en la vía pública mantendrán la cabeza erguida,
no se desabotonarán la guerrera, no leerán ni llevarán las manos metidas en los bolsillos. Jamás
producirán escándalo, ya sea hablando en voz alta para llamar la atención, profiriendo palabras
obscenas o insolencias, o cometiendo actos que puedan provocar el desprecio a su persona.

ARTÍCULO 20.- No podrán tomar parte en espectáculos públicos, salvo los deportivos y culturales y con
la autorización del Jefe de quien dependan.

ARTÍCULO 21.- No entrarán en cantinas, garitos, ni otros sitios de prostitución; no se exhibirán públicamente
en unión de prostitutas, ni aun vistiendo de paisanos, si en este caso algún indicio denuncia su identidad
militar; tampoco las introducirán ni recibirán en los cuarteles o dependencias militares.

ARTÍCULO 22.- Todos los miembros del Ejército cualesquiera que sea su jerarquía o situación, tendrán
obligación de estudiar constantemente para estar en condiciones de poder desempeñar con toda
eficiencia, la misión que les corresponda.

ARTÍCULO 23.- Fuera de los casos de maniobras o ejercicios en el campo, jamás se sentarán en el
suelo, y en todas la ocasiones de su vida, hasta en los actos más familiares, procurarán no cometer
acción alguna que pueda traducirse en desprestigio del Ejército, en desdoro de su corporación o que
cause menosprecio a su persona.

ARTÍCULO 24.- Una de las atenciones a que deben dar preferencia bajo su más estricta responsabilidad, es
no dejar de dar curso por ningún motivo ni pretexto, a las solicitudes que por los conductos debidos lleguen
hasta ellos, para no perjudicar en lo más mínimo los intereses de los que les están subordinados.

ARTÍCULO 25.- Toda instancia que hubiere sido denegada por la Superioridad, no podrá repetirse sino
después de que haya desaparecido la causa de motivó la denegación.

ARTÍCULO 26.- Por ningún motivo manifestarán en sus conversaciones repugnancia en obedecer las
órdenes superiores, no deberán censurarlas ni permitir que sus inferiores lo hagan aun cuando ellas
originen aumento de fatiga.

ARTÍCULO 27.- Los militares tendrán obligación de certificar servicios de los individuos de su empleo y
de los de grado inferior, sin necesidad de autorización, cuando les consten personalmente los hechos a
que se refieren, y siempre bajo su responsabilidad.

ARTÍCULO 28.- Queda prohibido a todo militar, desempeñar funciones de policía urbana o invadir las
funciones de ésta, debiendo prestar su contingente sólo en los casos especiales en que lo ordene la
Secretaría de Guerra. Cuando intervenga directamente, en caso de flagrante delito, de acuerdo con el
artículo 16 de la Constitución de la República, dicha intervención terminará desde el momento en que un
miembro de la policía u otra autoridad se presente. Tampoco deberá en modo alguno, impedir que la
policía ejerza su autoridad, funciones y consignas.

ARTÍCULO 29.- Los militares, de cualquier graduación, no intervendrán jamás en asuntos de la


incumbencia de las autoridades civiles, cuyas funciones no les es permitido entorpecer, antes bien,
respetarán sus determinaciones y les prestarán el auxilio necesario cuando sean requeridos, siempre
que reciban órdenes de la autoridad militar competente.

ARTÍCULO 30.- Queda estrictamente prohibido desempeñar el servicio de otro, por retribución alguna o
convenio previo, sin que exista motivo legal poderoso que el superior calificará, pues el servicio militar no
debe ser motivo de comercio. Las causas para que un militar sea relevado del servicio que le
corresponde desempeñar son: enfermedad grave que le imposibilite, inutilidad pasajera o definitiva para
desempeñarlo; ser citado a diligencias judiciales u otros motivos a juicio del superior.
ARTÍCULO 31.- Todos militares tienen el derecho de expresar sus ideas en los libros y artículos de
prensa, siempre que no se trate en ellos de asuntos políticos y religiosos o que afecten a la moral, la
disciplina o a los derechos de tercera persona.

Podrán asimismo, de acuerdo con las prescripciones constitucionales, profesar la creencia religiosa que
más les agrade; pero queda prohibida su asistencia, portando uniforme, a los templos o lugares donde se
practiquen ceremonias religiosas de cualquier índole.

ARTÍCULO 32.- Los militares respetarán el ejercicio del derecho de petición de sus inferiores, siempre
que estos lo ejerzan en forma comedida y atenta. A toda petición deberá recaer un acuerdo de la persona
a quien se haya dirigido, la cual tiene obligación de comunicarlo en breve tiempo al solicitante.

ARTÍCULO 33.- Queda prohibido a todo militar hacer descuentos en los haberes, salvo lo prevenido en
el artículo 65 de este Reglamento, hacer préstamos y efectuar todo acto de agio o de comercio con sus
inferiores, cualquiera que sea su origen e importe. Se recomienda a todos los Jefes y lo exige la
honradez que debe caracterizarlos, repriman con mano enérgica tales abusos, consignando a los
infractores a las autoridades competentes.

ARTÍCULO 34.- Todo militar en servicio debe dar noticia de su domicilio particular al Jefe de quien
dependa, y en su defecto a la autoridad militar de la plaza en que resida.

ARTÍCULO 35.- El militar tendrá profundo respeto a la justicia, consideración y deferencia a los inferiores
a quienes nunca hará observaciones, ni correcciones en presencia de inferiores, ni de personas extrañas
y guardará atención a los civiles.

ARTÍCULO 36.- Queda estrictamente prohibido a los militares, cualquiera que sea la situación en que
encuentren en el Ejército, hacer presión moral o material con los individuos o elementos a su disposición
para inclinar la opinión pública en determinado sentido y burlar de ese modo la efectividad del voto y la
libertad del sufragio.

Los miembros del Ejército tienen todas las obligaciones, prerrogativas y derechos que las leyes
prescriben para los ciudadanos; de manera que el ejercicio de estos últimos no tendrá más limitaciones
que las que las mismas leyes señalen o cuando se afecte la subordinación y disciplina o tienda a
contrariar las órdenes del servicio, sea en tiempo de paz o en campaña.

ARTÍCULO 37.- No se permite a los militares aceptar obsequios de sus inferiores. Se evitará por
consiguiente, que promuevan o colecten suscripciones con ese objeto, sin que por esto se eviten las
atenciones sociales y de urbanidad que mutuamente se merecen.

ARTÍCULO 38.- Cuando en el momento de recibir órdenes para ejecutar una operación, no se encuentre
a la cabeza de la fuerza el superior que la deba mandar, el que le siga en categoría tomará desde luego
las medidas necesarias para proceder a cumplirlas.

ARTÍCULO 39.- Cuando a algún militar se le marque el ¡ALTO! ¡QUIEN VIVE! por un centinela, se
detendrá y contestará: ¡MÉXICO!, el número de su Corporación o dependencia en que sirva; en cualquier
otro caso contestará su grado y tendrá obligación de identificarse ampliamente, para cuyo efecto los
Generales, Jefes y Oficiales portarán constantemente su tarjeta de identificación o cartera de identidad
expedida por la Secretaría de Guerra y los individuos de tropa usarán, en igual forma, otra expedida por
la Comandancia de su corporación o dependencia.

ARTÍCULO 40.- El que tenga mando y sea responsable de un puesto militar, cuidará de que se cumplan
todas las órdenes y disposiciones; en caso de ser atacado se defenderá hasta el último momento para
dejar bien puesto el honor de las armas. Al frente del enemigo procurará siempre infundir a sus inferiores
el ánimo y entusiasmo necesarios para obtener la VICTORIA, evitando o reprimiendo duramente las
conversaciones que puedan dar lugar a la desmoralización.
CAPÍTULO II
ÉTICA MILITAR

ARTÍCULO 41.- El militar que ocupa un lugar en el escalafón del ejército y recibe como retribución un
sueldo de la nación, tiene la obligación estricta de poner toda su voluntad, toda su inteligencia y todo su
esfuerzo, al servicio del país.

ARTÍCULO 42.- El militar podrá pedir su baja del Ejército cuando no esté conforme con la orientación que el
Supremo Gobierno dé a la política del país, pero de ninguna manera mientras esté en servicio, dará mal
ejemplo con sus murmuraciones exteriorizando su disgusto; en este caso será severamente castigado.

ARTÍCULO 43.- Los miembros del Ejército, sin excepción, tienen el deber de rehusar todo compromiso que
implique deshonor, falta de disciplina o menoscabo de la reputación del Ejército y no empeñarán jamás su
palabra de honor, cuando no tengan la seguridad absoluta de poder cumplirla. La palabra de honor debe ser
inmaculada para todo militar que sepa respetarse y respetar a la Institución a que pertenece.

ARTÍCULO 44.- El honor de las familias debe merecer el más profundo respeto para los militares,
quienes están obligados a respetarlas, tanto como quisieran que se respetara la propia. Si es falta grave
de moral y de honradez atentar contra las familias de los civiles, mayor gravedad reviste cuando se trate
de la de un compañero; teniendo las agravantes de la falta de consideración, si se trata de un superior, y
las de la COBARDIA Y BAJEZA si se trata de la de un inferior.

ARTÍCULO 45.- Todo militar tiene la obligación imprescindible de prestar su contingente personal en
ayuda de los miembros del Ejército, cuando se vean comprometidos, cualquiera que sea la situación en
que se encuentre, aun cuando no les conozcan personalmente. Esto no implica en modo alguno, que
dicha ayuda se extienda al caso en que se trate de fomentar o encubrir alguna falta o delito que cometa
a (sic) pretenda cometer el que necesite el auxilio.

ARTÍCULO 46.- El militar que tenga conocimiento de que se intenta algo contra los intereses de la Patria
o del Ejército, tiene la estricta obligación de dar parte de ello a sus inmediatos superiores, y si éstos no
dan la importancia debida a sus informaciones, podrá dirigirse a los inmediatos superiores de los
primeros; debiendo insistir en sus avisos hasta que tenga conocimiento de que se han iniciado las
gestiones de la Superioridad para evitarlo. El que por indolencia, apatía o falta de patriotismo oculte a
sabiendas informes de esta naturaleza, será consignado como cómplice del delito inicial y castigado
conforme al Código de Justicia Militar.

CAPÍTULO III
CORRECTIVOS DISCIPLINARIOS

ARTÍCULO 47.- Todo el que infrinja un precepto reglamentario, se hará acreedor a una sanción
disciplinaria, de acuerdo con su jerarquía en el Ejército y la magnitud de su falta. Si ésta constituye un
delito, que dará sujeto al proceso correspondiente, de acuerdo con el Código de Justicia Militar. La
Superioridad tiene, entre otras características, la facultad de corregir, y por lo tanto, el que la ejerce,
jerárquica o de cargo, tendrá derecho a imponer correctivos disciplinarios.

ARTÍCULO 48.- Se entiende por correctivos disciplinarios, las sanciones que se imponen a los militares
por infracciones que no constituyan un delito.

ARTÍCULO 49.- Los correctivos disciplinarios son:

I.- AMONESTACIÓN;
II.- ARRESTO, y
III.- CAMBIO DE CUERPO O DEPENDENCIA.

Queda estrictamente prohibida la represión, que por ser afrentosa y degradante, es contraria a la
dignidad militar.
ARTÍCULO 50.- La amonestación es el acto por el cual el superior advierte al inferior la omisión defecto en el
cumplimiento de sus deberes, invitándolo a corregirse, a fin de que no incurra en falta y se haga acreedor a
un arresto. La amonestación puede hacerse de palabra o por escrito. En ambos casos, la harán de manera
que ningún individuo de menor categoría a la del aludido se aperciba de ella, procurando observar en estos
casos la discreción que les exige la disciplina. El arresto es la reclusión que sufre un militar por un término de
24 horas a 15 días en su alojamiento, cuartel o en las guardias de prevención; entendiéndose por alojamiento
la oficina o dependencia militar donde presten sus servicios lo interesados.

ARTÍCULO 51.- Tienen facultad para imponer arrestos a sus inferiores en jerarquía o cargo, en los
límites fijados en el artículo 53: los generales, jefes, oficiales y clases.

ARTÍCULO 52.- Tienen facultad para graduar arrestos:


I.- El Secretario, Subsecretario y Oficial Mayor de Guerra y Marina. II.-
En las tropas a su mando:
a).- Los comandantes de Grandes Unidades, de Zona y de Guarnición.
b).- Los Jefes o directores de Departamentos, oficinas, establecimientos u otras dependencias.
c).- Los comandantes de Cuerpos de tropas, de armas, partidas y destacamentos.

ARTÍCULO 53.- Los arrestos a que se refieren los artículos anteriores, se impondrán: a los generales y
jefes, hasta por 24 y 48 horas, respectivamente, en su alojamiento militar.
A los oficiales, hasta por 8 días en sus cuarteles, oficinas o dependencias.
A los individuos de tropa, hasta por 15 días en las guardias de prevención.

Los Generales, Jefes, Oficiales e individuos de tropas que no tengan destinación fija y se encuentren en
disponibilidad, cumplirán los arrestos que se les impongan en cualquiera de los recintos militares antes
señalados.
Estos arrestos pueden ser impuestos con o sin perjuicio del servicio.
En el primer caso, sólo podrán desempeñarse aquellos que no requieran salir del alojamiento, y en el
segundo, saldrán únicamente en asuntos del servicio con autorización del Comandante o Jefe de la
dependencia.
El Secretario, Subsecretario y Oficial Mayor, tendrán facultades para imponer y graduar arrestos a los
generales, jefes, oficiales e individuos de tropa, hasta por 15 días.

ARTÍCULO 54.- Cuando el que imponga el arresto no esté facultado para graduarlo, de acuerdo con el
artículo 52, dará la orden de arresto comunicándola al superior de quien dependa el arrestado o a la
autoridad correspondiente, informándole de las causas que lo motivaron, para que lo gradué.

ARTÍCULO 55.- Todo militar facultado para graduar arrestos tendrá muy en cuenta, al hacerlo, que sea
proporcional a la falta cometida, a la jerarquía, a los antecedentes de los infractores y a las
circunstancias. Cuando a juicio del que deba graduar el castigo, la gravedad de la falta merezca la
imposición de un arresto superior al máximo, que le sea permitido aplicar, dará cuenta a la autoridad
capacitada para que sea ella quien lo gradúe.

ARTÍCULO 56.- Los arrestos en las Prisiones Militares, sólo se cumplirán mediante autorización
concedida por los Comandantes de Zona o de Guarnición y siempre que se trate de resoluciones
tomadas por los Consejos de Honor.

ARTÍCULO 57.- Con excepción de las clases, quienes podrán darlas verbalmente, toda orden de arresto
deberá darse por escrito; en caso de que el que la da se vea obligado a comunicarla verbalmente, la
ratificará por escrito a la mayor brevedad, anotando el motivo.

ARTÍCULO 58.- El que hubiere recibido orden de arresto, deberá comunicar al superior de quien
dependa así como al que se la dió, haberse presentado a cumplirla, e igual formalidad observará al
terminarlo. Los generales, jefes y oficiales lo harán por escrito y la tropa de palabra.
ARTÍCULO 59.- El que impida el cumplimiento de un arresto, el que permita que se quebrante, así como
el que no lo cumpla, deberá ser consignado de acuerdo con el Código de Justicia Militar.

ARTÍCULO 60.- No se impondrá ningún correctivo disciplinario a un militar durante el estado de ebriedad. El
superior se limitará a evitar que cometa algún desorden o continúe escandalizando, haciéndolo detener, de
ser posible por individuos de su misma jerarquía, o por la policía, para después significarle la gravedad de la
falta e imponerle el castigo a que se haya hecho acreedor o consignarlo, en su caso.

ARTÍCULO 61.- Las amonestaciones no se harán figurar en los expedientes de los militares, pero sí los
arrestos con anotación de las causas que los hayan motivado, su duración y lugares donde fueron
cumplidos.

ARTÍCULO 62.- Las solicitudes de cambio de Cuerpo o Dependencia, sólo podrán hacerla los Consejos
de Honor, por ser de su competencia.

ARTÍCULO 63.- Los superiores tratarán de hacerse querer de sus subalternos, y nunca establecerán la
disciplina a base de temor. Hay algo más noble que castigar, en la elevada misión que la Nación les ha
encomendado al concederles las diversas jerarquías como es educar, instruir y perfeccionar a sus
inferiores, previendo las faltas en vez de esperar a que se consumen para castigarlas; así como fomentar
entre ellos la fraternidad, el compañerismo y el espíritu de sacrificio que el soldado mexicano tiene
latentes y que hay que desarrollar y estimular.

TÍTULO II
DEBERES SEGÚN LA JERARQUÍA
CAPÍTULO I
DEL PERSONAL DE TROPA

a). Del soldado

ARTÍCULO 64.- Un ciudadano ingresará al Ejército, previa solicitud verbal o escrita y debidamente
enterado del compromiso que contrae con la Nación y de las obligaciones y derechos que con este
hecho adquiere; firmará un contrato donde estará especificada su filiación y circunstancias personales de
acuerdo con las formalidades que previenen las disposiciones legales.

ARTÍCULO 65.- Desde que justifique su alta en la Oficina de Hacienda correspondiente, tendrá derecho
a percibir vestuario y equipo, así como el haber íntegro que le asigne el Presupuesto de Egresos vigente,
salvo el caso de extravío de prendas, en que quedará sujeto a un descuento que nunca excederá de la
cuarta parte de su haber. Estos descuentos sólo podrán hacerse por la Pagadurías y previas órdenes de
la Secretaría de Guerra.

ARTÍCULO 66.- Reconocerá como superiores a todos los generales, jefes, oficiales, sargentos y cabos
del Ejército y a sus equivalentes en la Armada, a quienes tendrá obligación de respetar y obedecer en
cuanto se refiere a la disciplina y cumplirá con exactitud las órdenes de aquellos de quienes dependa
directamente, relativas al servicio.

b). Del cabo

ARTÍCULO 67.- El Cabo, como inmediato superior del Soldado, tendrá obligación de darle ejemplo con
su conducta, amor al servicio y seriedad con que deben tratarse todos los asuntos militares. Es el primer
escalón de la jerarquía, y de su fiel y leal desempeño dependerá su mejoramiento para lograr los grados
que le siguen en la escala jerárquica.

ARTÍCULO 68.- Deberá conocer las Leyes y Reglamentos, en la parte que le corresponda; las
obligaciones del Soldado, Cabo Sargento Segundo y Sargento Primero.
ARTÍCULO 69.- Tratará a sus inferiores con afabilidad y los hará cumplir sus órdenes, así como las que
reciba de sus superiores. No los tuteará, ni permitirá que ellos lo tuteen en actos del servicio, jamás los
llamará por apodos y en su trato será siempre digno, para conservar así la subordinación y mantener su
autoridad.

ARTÍCULO 70.- Cuidará que los soldados a sus órdenes sepan desempeñar sus obligaciones; les
enseñará a vestir con propiedad; les enterará de que la subordinación, el valor y prontitud en el servicio,
son cualidades que debe poseer y que constituyen el verdadero espíritu de la profesión.

ARTÍCULO 71.- No tolerará entre sus inferiores, murmuraciones contra el servicio o conversaciones
poco respetuosas acerca de sus superiores, y si disimulare alguna falta o no diere parte de ella, será
castigado severamente.

c). Del Sargento Segundo.

ARTÍCULO 72.- El Sargento Segundo estará en todo subordinado al Sargento Primero. Conocerá las
Leyes y los Reglamentos en la parte relativa a su empleo y sus propias obligaciones, así como las de
sus inferiores y las de los superiores hasta el Teniente.

ARTÍCULO 73.- No impedirá ni entorpecerá el ejercicio de las funciones de los Cabos, ni los maltratará
de palabra u otra manera, pero tendrá obligaciones de imponerles los correctivos necesarios cuando
cometieren alguna falta. Dando parte en seguida a su inmediato superior, para que él lo haga del
conocimiento del Comandante de la Unidad o Dependencia, quien, calificando la falta, dispondrá lo que
corresponda.

ARTÍCULO 74.- El Sargento Segundo observará con sus subalternos un trato afable y digno, no usara
familiaridades que relajen la disciplina; se hará respetar y obedecer y exigirá esmerado aseo en sus
inferiores, para que en todos los actos del servicio, su presentación sea correcta.

ARTÍCULO 75.- Será exacto en el cumplimiento de sus deberes para poder exigir lo mismo a sus
inferiores, y será también responsable de las deficiencias que hubiere en los hombres a sus órdenes,
debiendo ejercer una vigilancia absoluta en que todo lo que a ellos concierne.

d). Del Sargento Primero

ARTÍCULO 76.- El Sargento Primero es, en la clase de tropa, el que tiene mayor mando y respetabilidad y el
más inmediato al Subteniente. Por lo mismo, debe vigilar con eficacia a los soldados, cabos y sargentos
segundos, haciéndoles cumplir todas las órdenes del servicio, que dicte, así como las de sus superiores.

ARTÍCULO 77.- Conocerá las obligaciones de los inferiores, y las de los superiores hasta el Teniente;
desempeñará las funciones del servicio que se le encomienden, sin entorpecer las de sus subalternos,
vigilando que en todas las circunstancias se mantenga el orden y la disciplina. Apoyará a sus inferiores
en las determinaciones que tomen, cuando sean justas; no los maltratará en forma alguna, y si
cometieren faltas, los arrestará dando aviso a su inmediato superior.

ARTÍCULO 78.- El Sargento Primero que disimulare cualquier desorden, oyere conversaciones indebidas o
de trascendencia, contra la subordinación o disciplina y no contuviere o remediare violentamente lo que
pueda por sí, dando parte a su Jefe inmediato, Comandante de la Guardia o superior que más pronto hallare,
contraerá una grave responsabilidad por falta de cumplimiento a sus deberes.

ARTÍCULO 79.- Tendrá especial cuidado en atender las quejas de sus subalternos, remediando las que
estén a su alcance y transmitiendo al superior inmediato, sin modificarlas, las que no sean de su
incumbencia.
ARTÍCULO 80.- El Sargento Primero no deberá limitarse al cumplimiento de su deber, sino que pondrá
de su parte todos los esfuerzos que estén a su alcance, dentro de su radio de acción, para mantener
siempre la buena reputación del Ejército, haciendo que todos sus subalternos observen un
comportamiento decoroso y digno en todas circunstancias.

CAPÍTULO II
DE LOS OFICIALES

a). Del Subteniente y Teniente.

ARTÍCULO 81.- Reconocerán como superior jerárquico, desde el Teniente o el Capitán Segundo, en su
caso, hasta el General de División, y obedecerán todas las órdenes del servicio que reciban de aquellos
a cuyas órdenes directas se encuentren; vigilarán que sus inferiores procedan en igual forma,
manteniendo vivo en ellos el amor a la carrera, constituyéndose en un ejemplo constante por su
conducta y caballerosidad, y estricto apego al cumplimiento de su deber.

ARTÍCULO 82.- Siendo los oficiales de menor jerarquía los llamados a estar más en contacto con los
individuos de tropa, puesto que serán frecuentemente el conducto por el que reciban éstos las órdenes
superiores, tendrán gran deferencia, consideración y afabilidad para sus inferiores, pero también
resolución y firmeza para ejercer su autoridad. Poseerán los conocimientos particulares de su arma, los
de carácter general militar, que conforme a los reglamentos les correspondan, y conocerán las
obligaciones de sus superiores hasta el capitán 1º.

b). De los Capitanes

ARTÍCULO 83.- Estando por su jerarquía llamados a mandar unidades de gran importancia en el
combate, se consagrarán de toda preferencia al estudio de cuanto se relaciones con sus funciones
militares, que puedan prepararles para desempeñar distinguidamente el servicio de guerra dentro de su
propio Cuerpo. Muy particularmente en las comisiones de mando independiente, que exigen iniciativa y
soluciones concretas y correctas a los variados problemas de la guerra. A este estudio unirán el de las
otras ramas del conocimiento que su profesión requiere, como táctica de las demás armas y asuntos de
carácter general militar, procurando, en cuanto puedan, difundir sus conocimientos entre los oficiales a
sus órdenes y desarrollar en ellos el agrado y el interés por este género de estudios.

ARTÍCULO 84.- Conocerán las obligaciones de sus superiores hasta el Coronel, observarán fielmente
las Leyes y Reglamentos vigentes y darán ejemplo a sus inferiores con su porte, buenas maneras,
exactitud en el cumplimiento de sus deberes y con la práctica de todas aquellas virtudes que constituyen
el espíritu militar.

CAPÍTULO III
DE LOS JEFES

ARTÍCULO 85.- Deberán conocer todas las prescripciones contenidas en las Leyes y Reglamentos vigentes y
estar al tanto de cuantas disposiciones se dicten relativas al servicio, disciplina y administración del Ejército, a
fin de hacer cumplir unas y otras a sus inferiores y obedecerlas por sí en la parte que les corresponda. En
cuanto a conocimientos profesionales deberán poseer todos los conocimientos a las armas y servicios y los
de carácter general el Ejército, así como una amplia cultura general.

ARTÍCULO 86.- Serán solícitos en atender las quejas que les expongan sus inferiores, poniendo en
conocimiento del superior lo que no pudieren remediar según sus facultades, así como las providencias
que tomen.

ARTÍCULO 87.- Vigilarán que se cumplan con exactitud las órdenes que dieren sus superiores sin que
les sea permitido variarlas; sostendrán con firmeza la respetabilidad de éstos, les darán cuenta de las
faltas que advirtieren en los subalternos; corregirán las murmuraciones y apatía en el servicio y no les
ocultarán, por negligencia o disimulo, especie alguna que pueda perturbar el orden y relajar la disciplina
con menoscabo de la buena opinión del Ejército.
CAPÍTULO IV
DE LOS GENERALES

ARTÍCULO 88.- La categoría de General, implica haber llegado al máximo del perfeccionamiento en
todas las cualidades, virtudes, conocimientos, práctica del mando y experiencia militar.

ARTÍCULO 89.- Todos los Generales deberán poseer una amplia cultura que incluya el conocimiento de
la ciencia militar en todos sus aspectos, la organización y funcionamiento de las grandes unidades del
Ejército, así como de las diferentes armas y servicios, para lograr el buen desempeño de las delicadas
misiones que se les confíen.

ARTÍCULO 90.- Periódicamente asistirán a los cursos de información que apruebe la Superioridad,
dedicando su tiempo, de preferencia, al estudio de la táctica general y particular de las armas y servicios,
estrategia, psicología de las tropas, elocuencia militar y todos esos conocimientos que forman el espíritu
de los conductores de Ejércitos, y sin las cuales un General no llenará cumplidamente la importancia de
la misión que corresponde a su jerarquía.

ARTÍCULO 91.- Por su alta investidura, los generales están llamados a ser muchas veces los árbitros y
jueces de la conducta de sus inferiores; para el efecto, juzgarán con honradez y castigarán con
humanidad y benevolencia, pero con firmeza y energía, las omisiones y faltas de sus subalternos,
razones por las que están obligados a ser modelos de honorabilidad, rectitud y ponderación.
Asimismo, los generales están obligados a proteger moral y materialmente a sus inferiores, premiando
sus cualidades y buena conducta y estimulándolos por todos los medios de que dispongan, ya sea
interponiendo su influencia en favor de ellos para que se les haga pronta justicia, se eviten postergas
injustificadas, y se dé a cada quien lo que por sus merecimientos le corresponda. No perderán de vista
que este modo de proceder es la base del afecto y estimación que debe unir a los hombre de armas y
que en una Unidad es factor de éxito y de triunfo.

ARTÍCULO 92.- Más que a ninguno de los miembros del Ejército en servicio activo, es a los Generales,
por razón de su elevada posición a quienes corresponde abstenerse, en la forma más absoluta, de
inmiscuirse en los asuntos políticos del país, directa o indirectamente, ya sea por medio de su influencia
o valiéndose para ello de militares, o de civiles políticos, debiendo compenetrarse bien de que el Ejército
debe estar por completo al margen de tales actividades.

ARTÍCULO 93.- La nobleza es la virtud que debe distinguir a todo hombre que ejerza autoridad,
cualquiera que sea su jerarquía.
Los Generales tienen el deber ineludible de preocuparse por el bienestar de sus inferiores, de modo que
para el soldado sea un padre, para el oficial un protector, y para el jefe, un amigo. Sólo de esta manera
lograrán reunir un conglomerado capaz de los más grandes heroísmos y de llegar a los más sublimes
sacrificios por la Patria.

ARTÍCULO 94.- Los Generales en disponibilidad; en tiempo de paz, podrán residir en el lugar que les
convenga, previa aprobación de la Secretaría de Guerra.

ARTÍCULO 95.- Cuando viajen, al arribar a un lugar donde hubiere Comandante de Zona o de
Guarnición y éste fuere de igual o mayor categoría, estarán obligados a presentarle y darle a conocer el
objeto de su marcha, si no fuere reservada. Si fueren de superior categoría a los citados Comandantes,
solamente les darán conocimiento de su llegada, ya sea por escrito o por medio de un ayudante.

ARTÍCULO 96.- Los generales quedan exceptuados, al solicitar licencia por enfermedad, de comprobar
ésta con certificado.

ARTÍCULO 97.- Los generales en disponibilidad tendrán obligación de comunicar cada mes, por escrito,
a las Secretarías de Guerra y Hacienda. El lugar de su residencia y domicilio.
ARTÍCULO 98.- Durante los períodos de maniobras por tropas del Ejército, tendrán obligación de asistir
agregados a la Dirección de ellas, siempre que se encuentren en la jurisdicción militar de la zona en que
deban efectuarse; esta prevención rige únicamente en el caso de que se encuentren en disponibilidad.

ARTÍCULO 99.- En tiempo de guerra, la Secretaría del ramo señalará el lugar en que deban radicar los
generales en disponibilidad, con el objeto de que sean empleados según las necesidades militares.

TÍTULO III
DEBERES SEGÚN EL MANDO O CARGO EN LOS CUERPOS DE TROPA.
CAPÍTULO I
DEL PERSONAL DE TROPA

a). Del soldado

ARTÍCULO 100.- A todo individuo que cause alta en un Cuerpo de tropa del Ejército, se le destinará a la
Unidad correspondiente, recibiendo de su superior inmediato, las primeras instrucciones para usar
correctamente las prendas que se le ministren y cuidar con esmero el material, armamento, municiones,
montura, equipo, etc., marcando las que quedan a su cargo, con el número que le corresponda así como
con el de la corporación a que pertenezca, para poder reconocerlas sin dificultad.

ARTÍCULO 101.- Tendrá como inmediatos superiores, al cabo de su Escuadra o Unidad similar, al
sargento 2º de su Pelotón, sargento 1º, oficiales de su Sección y capitanes de su compañía, Escuadrón
o Batería, teniendo obligación de conocer los nombres de todos ellos, así como los de los demás
oficiales y clases de su Unidad y jefes del Cuerpo.

ARTÍCULO 102.- tendrá a sus superiores inmediatos, además de la obediencia y respeto que prescriben
las leyes y reglamentos, una absoluta confianza, considerándolos como guías que tienen la obligación
de dirigirlo durante el tiempo de sus servicios en el Ejército; no dudando en recurrir a sus consejos en
cualquiera dificultad en que se encuentre ya sea de carácter oficial o privado.

ARTÍCULO 103.- Pondrá esmerado cuidado en conservar en el mejor estado de uso el armamento,
vestuario, montura y equipo; tanto por el buen nombre del Ejército como por su interés personal; deberá
mantenerse constantemente aseado y evitará presentar un aspecto que lo degrade, destruya su salud o
haga repulsiva su presencia a los demás. Asimismo, asistirá correctamente uniformado a las revistas y
listas que se pasen, a los demás actos del servicio y a cualquier lugar público donde concurra.

ARTÍCULO 104.- Conocerá con perfección sus armas, el nombre de las piezas de que se componen y el
modo de desarmarlas y armarlas.

ARTÍCULO 105.- Deberá tener presente que en el combate se obtendrá la victoria si lleva consigo
conocimientos, astucia, valor y abnegación: cuando tenga que operar aisladamente, su propia iniciativa y
su disciplina le harán cumplir fielmente las órdenes que reciba de sus superiores, teniendo en cuanta
que el soldado dispuesto a vencer, salva siempre el decoro de la Patria, su honor y el de la Corporación
a que pertenece.

ARTÍCULO 106.- En formación no podrá separarse sino con permiso del superior que estuviere
mandando; guardará profundo silencio, se mantendrá siempre firme, no hará movimientos inútiles, no
saludará a persona alguna sin orden expresa y observará la compostura y orden debidos.

ARTÍCULO 107.- Se prohíbe a todo soldado disparar su arma y aun cargarla sin que lo disponga quien
le mande, con excepción de los casos que se previenen para el centinela en las disposiciones vigentes.

ARTÍCULO 108.- El que por descuido o malicia maltrate sus armas o cartuchos, será severamente
castigado.
ARTÍCULO 109.- Es deber de todo soldado poner su voluntad para instruirse en el menor tiempo posible y
entrenarse debidamente para estar en condiciones de desempeñar cuanto antes los servicios de armas que
le correspondan. El que desde su ingreso a una Corporación demuestre indolencia, apatía o flojedad en los
actos militares, sentará un mal precedente que le será perjudicial en todo el resto de su carrera.

ARTÍCULO 110.- El de las armas montadas conocerá la nomenclatura exterior del caballo, al que sabrá
distinguir por el número de su matrícula, nombre, fierro, edad, color, alzada y señas particulares; se
esmerará en tener con él todas las atenciones necesarias para su buena conservación y observará su
índole para que se le facilite su manejo.

ARTÍCULO 111.- Siempre que ensille, reconocerá previamente su montura y arreos, cuidando que la
parte que apoya en el dorso del caballo, no tenga alteraciones, arrugas o cuerpos extraños que puedan
lastimarlo. Con frecuencia observará si bebe agua con regularidad, si come bien, reconociéndole la boca
para ver si sufre enfermedades, en cuyo caso dará parte a su inmediato superior.

ARTÍCULO 112.- A la hora de limpiar hará el aseo general de su caballo con todo esmero, quitándole el
barro, polvo o cualquiera substancia que irrite la piel y ocasione enfermedades. Le lavará diariamente los
cascos, cerciorándose de que está bien herrado, de que no falsea y de cualquiera alteración que note en
él dará parte inmediatamente.

ARTÍCULO 113.- Deberá tener presente que el cuidado y atención especial que merecen los cascos del
caballo, es de suma importancia, pues cualquiera lesión, por simple que sea, impide por lo pronto el
trabajo, y si no se atiende a su debido tiempo, inutiliza por completo al animal. En resumen, y tratándose
de su caballo, el soldado no omitirá esfuerzo alguno para conservarlo en buen estado de salud, teniendo
presente que en la guerra será su incondicional e indispensable compañero que compartirá con él los
peligros y fatigas.

b). Del Cabo Comandante de Escuadra

ARTÍCULO 114.- El mando de una Escuadra o Unidad equivalente, corresponde a un cabo, quien como
inmediato superior del soldado, le servirá de ejemplo y será el que deba instruirlo y disciplinarlo,
impartiéndole los conocimientos que le corresponden conforme a los Reglamentos, demostrando
reconocida dedicación y buena conducta, así como pericia para cumplir con eficiencia sus deberes.

ARTÍCULO 115.- El cabo estará directamente subordinado al sargento segundo, comandante del
Pelotón a que pertenezca, para cualquier acto del servicio, y cuando tenga queja de él, la expondrá en
los términos ya previstos a quien deba remediarla.

ARTÍCULO 116.- El cabo es el llamado a substituir al sargento segundo en sus ausencias. En todo caso,
será responsable del aseo, disciplina e instrucción de los soldados a su mando, y por lo mismo deberá
desarrollar en ellos el espíritu militar y demás virtudes que deben poseer.

ARTÍCULO 117.- Enseñará a los soldados de su Escuadra a vestir con propiedad, a conocer la
nomenclatura de las partes de que se compone el equipo de montar o atalajar, así como del armamento,
municiones y demás material de dotación, y la manera de usarlos y conservarlos en buen estado de
servicio.

ARTÍCULO 118.- Para la limpieza y conservación del armamento, tendrá bajo su responsabilidad en su
respectiva Escuadra, la herramienta necesaria y evitará que los soldados hagan uso de lijas, pomadas
para metales u otras materias que rayen el pavón y destruyan las armas o municiones

ARTÍCULO 119.- Impartirá a los soldados de su unidad, bajo la dirección del sargento segundo, los
conocimientos que deben tener de los reglamentos y leyes militares y será responsable del atraso que se
note en ellos.
ARTÍCULO 120.- Siempre que forme su escuadra o parte de ella, para cualquiera acto del servicio,
pasará lista y dará parte de las novedades que hubiere, al sargento segundo, comandante del Pelotón
de que forme parte.

ARTÍCULO 121.- No permitirá en su Escuadra, ni en la fuerza que tenga eventualmente a su mando,


murmuraciones contra el servicio o conversaciones acerca de los superiores, ni aquellas que tiendas a
degenerar en disgusto o rompan la armonía o compañerismo que debe existir entre los individuos del
Ejército. Tanto dentro como fuera del cuartel, impedirá que los soldados cometan desórdenes o tengan
pendencias, reprimiendo con firmeza cualquier acto de esa naturaleza.

ARTÍCULO 122.- En las marchas y formaciones no permitirá que los soldados se separen de las filas,
sin permiso del superior, a menos de necesidad urgente, dando inmediato parte de tal novedad.

ARTÍCULO 123.- Como jefe más inmediato del soldado, se hará querer y respetar de él; no le disimulará
jamás falta alguna ni mucho menos las de subordinación; infundirá en los de su Escuadra, amor a la
profesión y les habituará a la exactitud en el desempeño de sus obligaciones; será firme en el mando,
afable con sus inferiores y medido en sus palabras, aun cuando haga observaciones.

ARTÍCULO 124.- Si es de arma montada, vigilará especialmente el cuidado del ganado que corresponda
a su Escuadra, ordenando que los soldados traten con cariño a sus caballos y tengan con ellos las
atenciones necesarias para su buena conservación, sin perjuicio de que personalmente los reconozca y
examine, a la hora de la limpia y antes y después de cada trabajo.

ARTÍCULO 125.- Será responsable de cualquiera omisión que se cometa en la atención que requiere el
ganado, para lo cual pondrá inmediatamente en conocimiento de sus superiores, cualquiera anomalía o
síntomas de enfermedad que notare.

ARTÍCULO 126.- Siempre que su escuadra deba ensillar, tendrá especial cuidado de cerciorarse
personalmente de que esta operación se ejecute con el debido cuidado, a fin de que las monturas no
lastimen a los caballos.

ARTÍCULO 127.- Cuidará diariamente del aseo personal de los individuos de su Escuadra y dispondrá
que en su presencia se haga la limpia superficial de las armas, dando parte al sargento de su pelotón si
notare alguna novedad.

c). Del Cabo de Banda.

ARTÍCULO 128.- Además de los deberes generales que para el soldado y cabo se han prescrito, tendrá
obligación de vigilar que los instrumentos de la banda se conserven en buen estado y arreglados en el
mismo tono

ARTÍCULO 129.- En la escolta instruirá a los aprendices bajo los principios establecidos en el Reglamento de
Bandas y cuidará de que no se alteren los toques, debiendo ejecutarse estos al compás reglamentario.

ARTÍCULO 130.- Estará directamente subordinado al sargento segundo de banda y en las listas y
demás actos del servicio, le dará parte de las novedades que ocurran, sin omitir ninguna ni disimular
acto alguno contrario a la disciplina y orden que deben reinar entre sus inferiores.

ARTÍCULO 131.- Hará que lo individuos que pertenecen a la banda se reúnan en el lugar designado,
luego que se de el toque respectivo dando parte inmediatamente de la novedades que hubiere.
d). Del Sargento Segundo Comandante de Pelotón.

ARTÍCULO 132.- El sargento segundo como Comandante de Pelotón, estará directamente subordinado al
sargento primero y oficiales de su Sección, cuyas obligaciones conocerá para substituirlos en caso necesario.
No entorpecerá el ejercicio de los cabos en sus funciones ni los maltratará en ninguna forma; los apoyará en
sus decisiones y cuando cometieran alguna falta, procederá de acuerdo con sus facultades.

ARTÍCULO 133.- Llevará consigo una lista nominal, de los individuos de tropa de su pelotón, a quienes
conocerá por su nombre, anotando en ella el número de orden de cada uno y las prendas que tenga a su
cargo, a fin de que al pasar las revistas pueda comprobarse su existencia.

ARTÍCULO 134.- Asistirá puntualmente a las listas, y no saldrá del cuartel después de la última lista sin
previo permiso, debiendo presentarse siempre, al entrar y salir, al oficial de guardia en prevención.

ARTÍCULO 135.- Será responsable de las faltas que hubiere en la fracción de su mando, no pudiendo
en ningún caso, disculparse con la omisión del inferior.

ARTÍCULO 136.- Cuidará de la instrucción de los cabos de su pelotón y de la que estos den a sus
soldados en sus respectivas fracciones, a fin de que sea eficiente y de acuerdo con los reglamentos.

ARTÍCULO 137.- Si se cometiere alguna falta en su fracción o en la Guardia de que forme parte, la
remediará prontamente, arrestando al culpable y dando cuanta al superior; en el concepto de que no
haciéndolo, será el único responsable y sufrirá el castigo correspondiente.

ARTÍCULO 138.- Tendrá obligación de presenciar la entrega de las prendas que se haga a los soldados
de su fracción, haciéndoles desde luego las indicaciones necesarias acerca de la mejor forma de atender
a su conservación y cuando les pase revista, dará cuenta a su inmediato superior del resultado.

ARTÍCULO 139.- Si es de arma montada, presenciará la limpia del ganado, exigiendo que se haga
cuidadosamente, así como la distribución del forraje, dando aviso a su inmediato superior de las
deficiencias que encuentre.

ARTÍCULO 140.- Cuando conduzca una tropa, cuidará de que marchen en orden.

ARTÍCULO 141.- Siempre que su pelotón tenga que ensillar, vigilará escrupulosamente la forma en que
los soldados lo hagan, corrigiendo los defectos que notare y cuidando especialmente de que las
monturas y avíos no lastimen a los caballos. Será prueba de negligencia en el cumplimiento de sus
deberes, hacerse acreedor a frecuentes observaciones o castigos que se le impongan con este motivo.

ARTÍCULO 142.- Observará que los cabos y soldados de su pelotón cumplan con las prescripciones que
señala el reglamento respectivo, en la parte relativa al cuidado que deben tener con el ganado, sin
perjuicio de que personalmente se cerciore de la buena salud y conservación del mismo; presenciará las
curaciones que se le hagan y asistirá al acto de herrarlos, evitando que se les maltrate.

e). Del Sargento Segundo de Banda.

ARTÍCULO 143.- Tendrá, con relación a esta todas las obligaciones y facultades que para los
comandantes de pelotón se señalan en este Reglamento. Estará subordinado al ayudante por conducto
de los subayudantes. Conocerá con precisión el nombre de cada una de las notas musicales que dan los
instrumentos y sabrá manejar el metrónomo para arreglar el compás.

ARTÍCULO 144.- Enseñará los toques y su significado a los individuos de banda, haciendo que cada uno
que conozca perfectamente las notas musicales, el uso del instrumento y los nombres de las partes de
que se compone, apegándose en todo al Reglamento respectivo.
ARTÍCULO 145.- A la hora de escolta, o en las que la banda deba reunirse para dar algún toque, le
pasará revista después de que el cabo lo haya hecho; remediará las faltas que notare en el personal y
dará parte al subayudante, para que este lo transmita al comandante de la unidad correspondiente, de
las que no estuviere en su (sic) facultades de remediar. Si la banda tuviere cuadra separada, el servicio
interior se hará igual al de una compañía, escuadrón o batería.

ARTÍCULO 146.- Concurrirá a los toques que se den por toda la banda y poniéndose a la cabeza de ella
la conducirá al lugar designado. Usará los ademanes de reglamento para indicar con su instrumento, los
toques que se hayan de ejecutar y el momento en que deban cesar.

ARTÍCULO 147.- Será responsable de la eficiencia del personal que constituya la banda, y para que no
se disculpe con que algunos de esta no han completado la instrucción que les corresponda, porque se
les distrae con servicios que no estén en aptitud de desempeñar, el será quien nombre a los individuos
que acompañen las guardias u otros servicios pudiendo, cuando se destaque una Compañía, Escuadrón
o Batería, pedir al Comandante del Cuerpo, por los conductos respectivos, que no salgan los individuos
de banda que no estén suficientemente instruidos.

f). Del Sargento Primero Ayudante de Compañía, Escuadrón o Batería.

ARTÍCULO 148.- El sargento primero es en la clase de tropa, el de mayor mando y respetabilidad.


Deberá observar una conducta intachable vigilando con frecuencia a sus subalternos y haciéndolos
cumplir estrictamente las ordenes que reciba.

ARTÍCULO 149.- Ejercerá también mando directo sobre los sargentos segundos, cabos, soldados e
individuos de banda de las Compañías, Escuadrones o Baterías, cuando el servicio lo requiera.

ARTÍCULO 150.- Será el conducto para comunicar las ordenes que dé el Comandante de la Unidad a
que pertenezcan.

ARTÍCULO 151.- En los ejercicios fungirá, según lo prevenido en los reglamentos respectivos,
manifestando voluntad para adelantar y gran anhelo por distinguirse, sin olvidar que el constante estudio
y el vivo deseo de instruirse imprimen un grado de consideración, a la cual deberá siempre aspirar por
propio honor y por lo se le facilitará el ser distinguido entre los de su grado, para el ascenso al empleo
inmediato.

ARTÍCULO 152.- Visitará una vez por semana a los individuos de tropa que se encuentren curando en el
hospital, puesto de socorros o enfermería, para cerciorarse de si las atenciones médicas y trato que
reciben son satisfactorios. En caso de que fallezca algunos de los encamados se encargará, auxiliado
por el sargento del Pelotón correspondiente, de hacer las gestiones encaminadas al sepelio.

ARTÍCULO 153.- Será el primero en presentarse en el lugar y a la hora en que se pase lista para exigir
puntualidad a sus inferiores; vigilará que todos se presenten correctamente y revistará sus armas,
monturas y equipos en su caso.

ARTÍCULO 154.- Nombrará personalmente, auxiliado por el sargento de día, por riguroso turno, a los
soldados que deban desempeñar los servicios de plaza, de cuartel o económicos.

ARTÍCULO 155.- Dará a los oficiales, las noticias que le pidieren relativas a la fuerza y administración de
la Unidad de que forme parte, y al Oficial de Día, los datos necesarios para que esté forme el estado de
fuerza que debe entregar diariamente al ayudante.

ARTÍCULO 156.- Tendrá y llevará siempre consigo las listas que se previenen para el sargento segundo
y el subteniente.
ARTÍCULO 157.- El sargento primero, como ayudante del Comandante de la Unidad, es en quien
descansa éste para lograr el buen orden interior y la moralidad del personal. En tal virtud, cuando no
estén presentes los oficiales, tomará las providencias conducentes y dará cuenta de ello cuando sus
superiores se presenten.

ARTÍCULO 158.- Vigilará se cumplan todas las ordenes encaminadas a la conservación y esmerado
cuidado del equipo de que esté dotada la Unidad, tomando nota del estado en que se encuentre y de la
causa que motivo su deterioro.

ARTÍCULO 159.- A toda fuerza de su unidad que entre en servicio, le pasará revista de armamento,
municiones, vestuario y equipo, haciendo que se corrijan las faltas que encontrare.

ARTÍCULO 160.- Si es de arma montada, vigilará que se limpie el ganado como corresponda, dará
cuenta de los animales enfermos sospechosos para que sean presentados al veterinario a fin de que los
reconozca, y vigilará que las indicaciones que dicho facultativo dicte, se sigan cuidadosamente.

ARTÍCULO 161.- Tendrá especial atención en que todos los sargentos segundos, cabos y soldados de
su mando, tengan los cuidados necesarios con el ganado, a fin de asegurar su mejor conservación,
siendo de su obligación reconocerle personalmente, con objeto de que no haya omisiones en tan
importante asunto.

ARTÍCULO 162.- Vigilará que los individuos que desempeñen comisiones fuera del cuartel, se presente
siempre con la corrección debida, y observen los principios de disciplina al igual que los demás,
proponiendo el relevo inmediato de los que lo hagan.

g). De los especialistas.

ARTÍCULO 163.- Los armeros, talabarteros, escribientes, ambulantes, enfermeros, herradores,


conductores y, en general, el personal que desempeña otras comisiones análogas, cumplirá, además de
lo dispuesto para los de su grado en el presente reglamento, las prescripciones de los reglamentos e
instructivos particulares de su especialidad. En todo caso pondrán cuidado en el desempeño de las
funciones que les correspondan, procurando por todos los medios a su alcance, su progreso y
perfeccionamiento.

h). De las ordenanzas y asistentes.

ARTÍCULO 164.- los ordenanzas son individuos de tropa, cuya misión principal es vigilar y cuidar la
oficina militar a que se les destine, evitando que a la misma entren personas extrañas, sin orden
superior. Tendrán especial cuidado en conservar en perfecto estado de aseo local en que presten sus
servicios, así como los muebles y enseres de las oficinas y serán los encargados de llevar a su destino
la correspondencia oficial.

ARTÍCULO 165.- Cuando los empleados terminen sus labores y por cualquiera circunstancia abandonen
libros o documentos sobre los escritorios u otros lugares, los ordenanzas los recogerán y guardaran en
lugar seguro para entregarlos oportunamente a sus dueños o encargados.

ARTÍCULO 166.- Cuando en una dependencia u oficina presten sus servicios varios ordenanzas, el
jefe respectivo ordenará la formación de un roll para el servicio o delimitará a cada uno de sus
obligaciones habituales.

ARTÍCULO 167.- Los ordenanzas tendrán la obligación ineludible de asistir a la instrucción, y cuando el
caso lo amerite, harán servicio de armas.

ARTÍCULO 168.- Los asistentes serán soldados y únicamente en casos muy especiales y cuando lo
autorice la Secretaria de Guerra y Marina, podrán emplearse como tales a cabos y sargentos.
ARTÍCULO 169.- En los cuerpos de tropas habrá el número de asistentes que señale la planilla Orgánica
respectiva, y los generales y jefes de dependencias tendrán los que les autorice la propia secretaria.

ARTÍCULO 170.- Los asistentes tendrán la obligación de servir a sus superiores, aseando su alojamiento
en el cuartel o domicilio, manteniendo en buen estado de limpieza sus armas y fornituras y cuidando
esmeradamente de sus caballos y monturas. Desempeñaran otras pequeñas comisiones que no pugnen
con la dignidad del militar, por lo que, cuando se le comisiones para llevar por la calle cestos o bultos
voluminosos, no deberán portar el uniforme.

ARTÍCULO 171.- Cuando las necesidades del servicio lo exijan o el personal de tropa sea escaso,
estarán obligados al servicio de las armas, debiendo también concurrir a la instrucción para que estén
siempre al corriente de las actividades técnicas y tácticas que conforme a su grado les corresponden.
El hecho de ser comisionado un soldado como asistente no significa una situación de privilegio con
respecto a sus camaradas. Por ningún motivo serán destinados como asistentes u ordenanza, los
especialistas.

CAPÍTULO II.
DE LOS OFICIALES.

a). De los Tenientes y Subtenientes Comandantes y Segundos Comandantes de Sección.

ARTÍCULO 172.- El mando de una sección será ejercido por un teniente auxiliado en sus funciones por
un subteniente con el carácter de segundo comandante.

ARTÍCULO 173.- Se interesarán por la aptitud y buen servicio de su Unidad, debiendo estar al tanto,
además, de cuanto se relacione con el gobierno interior de la Compañía, Escuadrón, Batería, para dirigir
todo acertadamente, siempre que por ausencia de los superiores recaiga el mando de ellos.

ARTÍCULO 174.- Serán puntuales en asistir al Cuartel para cerciorarse de que los sargentos, cabos y
soldados de su Sección cumplen con sus obligaciones.

ARTÍCULO 175.- El teniente, como Comandante, será el responsable inmediato ante los capitanes, de la
instrucción, disciplina, buen manejo interior y espíritu militar de su Sección.

ARTÍCULO 176.- Conocerán por sus nombre a los sargentos, cabos y soldados de la Compañía,
Escuadrón o Batería; observarán las costumbres, aplicación, exactitud, aseo y cualidades de cada uno, y
si es bueno el trato que las clases dan a los inferiores; vigilarán que todos cumplan con sus obligaciones,
arrestando a los que a ellos se hicieron acreedores; deberán saber en cualquier momento la situación y
destino de la fuerza de su fracción. En cuerpos montados, conocerán a todo el ganado de su Escuadrón
o Batería, preocupándose porque reciba la atención debida, especialmente el de su Sección.

ARTÍCULO 177.- Siempre que la Unidad a que pertenezcan vaya a formar para cualquier acto del
servicio, deberán estar frente de su fracción con la anticipación debida para tomar su colocación y
desempeñar las funciones que le corresponden.

ARTÍCULO 178.- Llevarán siempre consigo una lista con los nombres, edad, oficio y número de orden de
los individuos de su Sección; otra con el cargo que cada uno tenga y otra nominal de la compañía,
Escuadrón o Batería; en los cuerpo montados llevarán, además, una lista de reseñas de los caballos del
Escuadrón o Batería.

ARTÍCULO 179.- Visitarán, por lo menos una vez por semana, a los enfermos de su fracción que se
encuentren curando en el hospital, enfermería o puesto de socorros, para informarse del estado de su
salud y la asistencia y trato que reciban, dando cuenta a su inmediato superior de las irregularidades que
notaren.
ARTÍCULO 180.- En todas las circunstancias darán ejemplo a sus subordinados en el porte, en la
conducta y en el estricto apego al cumplimiento del deber. Se interesarán por ellos, los interrogarán con
frecuencia, los guiarán con sus consejos; vigilarán que sean tratados dignamente y que reciban todo lo
que el Gobierno da para ellos, dando cuenta al capitán si observan algo anormal a este respecto. Con su
solicitud y su atención mantendrán la mejor armonía entre todo el personal de su unidad, aumentando a
su cohesión y su aptitud para la guerra.

ARTÍCULO 181.- Vigilarán que los sargentos y cabos enseñen a sus subordinados, todos los detalles de
la disciplina, del porte del uniforme y del cuidado de sus armas y equipo.

ARTÍCULO 182.- Visitarán diariamente el alojamiento de su fracción y exigirán que se mantenga en el


más completo estado de aseo.
En los cuerpos montados harán lo mismo con las caballerizas, a fin de cerciorarse de que los individuos
encargados de su cuidado cumplen con sus obligaciones y vigilar el ganado está bien atendido, pues
serán responsables ante el capitán, del estado que guarde.

ARTÍCULO 183.- En los días de revista o cuando vayan a formar con su fracción, la revistarán
escrupulosamente para cerciorarse de que todos y cada uno de los miembros que la forman, se
presenten uniformados, equipados reglamentariamente y aseados.

ARTÍCULO 184.- A la llegada de un superior, le darán cuenta de las novedades que hubiere y de las
providencias que hayan tomado, en su caso.

ARTÍCULO 185.- No obstante que el servicio económico de unidad de que forman parte se turnará
diariamente entre los subalternos, debe entenderse obligatorio para todos ellos vigilar el buen orden,
aseo y disciplina de los individuos de tropa del cuerpo, aun cuando sea fuera del cuartel. El que por
desidia desatienda esta obligación, se hará acreedor a severos castigos.

ARTÍCULO 186.- cuando se encuentren desempeñando cualquier acto del servicio, sea en paz o en
guerra, harán que en la tropa a su mando se observen estrictamente las ordenes que reciban,
sosteniendo, igualmente con firmeza, las suyas.

ARTÍCULO 187.- Dedicarán especial atención a que las clases de su fracción eviten que sus inferiores
practiquen vicios o juegos de azar.

b). De los Subayudantes.

ARTÍCULO 188.- Los subayudantes de los cuerpos podrán ser tenientes o subtenientes, de acuerdo con
la Planilla Orgánica del arma o servicio a que pertenezcan, debiendo escogerse para este cargo a los
oficiales más aptos, y en igualdad de circunstancias a los más antiguos.

ARTÍCULO 189.- Estarán directamente subordinados al ayudante y tendrán, con respecto al personal y
ganado de la Plana Mayor, los mismos deberes y atribuciones que tiene los de su grado en las
compañías, escuadrones o baterías.

ARTÍCULO 190.- Para el desempeño de su servicio, se alternarán por semana o diariamente a juicio del
ayudante, con aprobación del Comandante del Cuerpo; el de turno tendrá la obligación de permanecer
en el cuartel durante las horas de labores, salvo el caso en que por exigencias del servicio se ordene lo
contrario; el de Plaza se encargará de todos aquellos asuntos que requieran salir del cuartel.

ARTÍCULO 191.- En ausencia del ayudante, el subayudante de turno desempeñará sus funciones en
todo aquello que no se oponga a su jerarquía, para lo cual deberán conocer las obligaciones que a el
corresponden.
ARTÍCULO 192.- El subayudante de Plaza, cuidará que los individuos de banda concurren, conducidos
por el sargento respectivo, al lugar destinado a la escoleta y no permitirá que se les enseñen toques que
no sean de reglamento, a cuyo efecto, deberá saberlos de memoria.

ARTÍCULO 193.- Siempre que el Cuerpo haya de formar para la instrucción o cualquier acto del servicio,
concurrirán con él a desempeñar las funciones que les correspondan.

ARTÍCULO 194.- El subayudante de plaza hará diariamente la Visita de Hospital al personal


perteneciente al cuerpo, para informarse del estado de su salud así como de la asistencia que reciban.
Con los estados que los sargentos de día deberán presentarle, visados por los oficiales de día, formará
el general de hospital, para entregarlo al capitán nombrado de visita a dicho establecimiento, anotando
en él las observaciones que haya hecho y las noticias que haya adquirido, respecto a los enfermos.

ARTÍCULO 195.- El subayudante que estuviere de turno, será quien desempeñe las funciones de
PORTA BANDERA O ESTANDARTE, sujetándose a lo prescrito en el reglamento respectivo.

ARTÍCULO 196.- Cuando en el cuartel en que se aloje su Corporación no exista conserje, el subayudante de
turno vigilará que se haga el servicio de aseo de los patios y de las inmediaciones del edificio, exigiendo que
los arrestados o la fagina que para el efecto le entreguen los oficiales de día cumpla los demás servicios
económicos que se les hayan encomendado, tales como reparaciones, desinfecciones, etc.

ARTÍCULO 197.- El de plaza concurrirá con puntualidad a tomar la Orden y Seña de la guarnición, las
cuales entregará el ayudante, y después de haber recibido de éste la orden particular del cuerpo, pedirá
que se dé el toque respectivo y las comunicará a los sargentos de día, mandándoles después fijar, en
lugar visible, en el interior del cuartel.

c). De los Oficiales Especialistas.

ARTÍCULO 198.- Los Oficiales cuyas funciones requieren determinada especialización como los de
Transmisiones, Informaciones, Enfermeros, etc., tendrán con respecto al personal a sus ordenes, los
deberes y atribuciones que, para los de su grado, se señalan en el presente reglamento.

ARTÍCULO 199.- Serán responsables del eficiente funcionamiento de su servicio y de la preparación del
personal a sus ordenes de acuerdo con su reglamento particular.

ARTÍCULO 200.- Ejercerán rigurosa vigilancia sobre el material de que estén dotados para asegurar su
conservación y perfecto estado de servicio; dictarán las providencias del caso para las reparaciones que
sean necesarios y darán cuenta de lo que no pudiere remediar por si.

d). De los Capitanes, Primeros y Segundos, Comandantes de Compañía, Escuadrón o Batería.

ARTÍCULO 201.- El capitán primero es el Comandante de una Compañía, Escuadrón, Batería o


Unidad similar. Es el responsable de la instrucción, buen manejo interior y espíritu militar de la fuerza a
su mando; en nada se separará de los preceptos de las leyes y reglamentos que deben tomar el buen
funcionamiento del Ejército; sostendrá las facultades de cada uno de sus subalternos en su empleo y
hará observar la mayor uniformidad en el régimen interior de las fracciones; que el armamento, monturas
y equipo en general, se conserven en el mejor estado y que la subordinación este grabado en el ánimo
de todos.

ARTÍCULO 202.- Revistará con frecuencia el material, municiones, vestuario, monturas y equipo a
efecto de cerciorarse de su aseo y conservación, ordenando las reparaciones necesarias; en las armas
montadas, vigilará especialmente que al ganado se le presten las atenciones de aseo y cuidados
necesarios; que se le dé agua y forraje con puntualidad; que ambos sean de buena calidad y pondrá en
conocimiento de sus superiores todo aquello que no pueda remediar por sí.
ARTÍCULO 203.- Conocerá por sus nombres a las individuos que le estén directamente subordinados,
procurando estudiar sus facultades, para utilizarlos en los diferentes casos que se presenten. Tendrá cuidado
de no coartar la iniciativa de sus inferiores no dando muchas explicaciones y detalles cuando dicte órdenes,
dejando que se cumplan con entera libertad, sin omitir las correcciones que juzgue convenientes.

ARTÍCULO 204.- En la instrucción infundirá a los soldados confianza en las ventajas que ofrece la
disciplina y por ellas la seguridad en la VICTORIA, lo que conseguirá siempre que se cumplan
estrictamente con las órdenes que se reciban, que se actúe con la precisión necesaria y se obre con la
energía debida en las operaciones de guerra.

ARTÍCULO 205.- Siempre que hubiere de formar la Unidad a su mando, o el cuerpo de que forma parte,
con toda anticipación le pasará revista, corrigiendo violentamente las faltas que notare y con toda
puntualidad la conducirá al lugar que se señale para la reunión.

ARTÍCULO 206.- Cuidará de que exista una perfecta armonía entre el personal a sus órdenes y el de las
otras fracciones o Cuerpos, haciéndoles comprender que los esfuerzos de todos los componentes del
Ejército deben tender a un solo fin: responder a las necesidades para lo que fue creado; y que mientras
más afinidad haya entre dichos componentes, más satisfactorios serán los resultados que se obtengan.

ARTÍCULO 207.- Llevará siempre consigo las listas que se han prevenido para los oficiales inferiores.
Para el gobierno y administración de la unidad a su mando, hará que el capitán segundo lleve los
documentos y carpetas prevenidos por las disposiciones legales vigentes, debiendo vigilar y dirigir las
labores, cuando creyere oportuno, por ser, en todo caso, suya la responsabilidad.

ARTÍCULO 208.- Siempre que un individuo de tropa obtenga licencia temporal concedida por el
Comandante del Cuerpo o por la Secretaría de Guerra, lo instruirá en las obligaciones a que queda
sujeto por este motivo.

ARTÍCULO 209.- Cuando la reposición de algún implemento, arma, municiones, vestuario, monturas o
equipo, deba hacerse por cuenta del soldado o clase, entregará al Detall una relación valorada de las
piezas que falten o deban reponerse para que, pasada al Consejo Administrativo solicite de la
superioridad la autorización para hacer el descuento.

ARTÍCULO 210.- Hará que los oficiales de la Unidad a su mando se enteren de todas las disposiciones y
órdenes que se dieren relativas al servicio de la misma, no debiendo aceptar como disculpa el no
haberse enterado de ellas.

ARTÍCULO 211.- Siendo Comandante de una Unidad que tanta importancia tiene en el combate,
procurará por cuantos medios pueda, adquirir un grado de instrucción que le permita representar un
papel airoso en el conjunto; pero muy particularmente en las comisiones de mando independiente que
exigen una iniciativa bien desarrollada y soluciones violentas, concretas y correctas, a los variados
problemas que la práctica plantea.

ARTÍCULO 212.- Siendo el único responsable de la preparación moral, física y profesional de los
individuos que forman la Unidad a su mando, tomará especial empeño en instruirlos en todos los
adelantos de la ciencia de la guerra que les correspondan.

ARTÍCULO 213.- Dedicará el mayor cuidado a la conservación de la salud de sus soldados, y a este fin,
atendiendo a la prescripción del médico, evitará que los enfermos o convalecientes desempeñen
servicios que puedan agravar sus males.

ARTÍCULO 214.- El ejemplo uqe (sic) el Capitán dé a sus subordinados, será el modelo que éstos tomen
para normar su conducta, y por esta razón, debe tener presente que dentro de los actos de su vida
militar, es necesario que sea recto en los asuntos de carácter personal para que sus inferiores imiten las
buenas costumbres que debe poseer un militar.
ARTÍCULO 215.- Cuando algún individuo de su Unidad deba pasar al Hospital, al recibir el aviso que
para el efecto le gire el Médico, formulará el pase correspondiente y recabará las firmas del Jefe del
Detall, o administración, del Comandante de Cuerpo y Comandante de la Zona o Guarnición, según
corresponda, comunicándolo al Pagador para los efectos del Certificado de último pago.

ARTÍCULO 216.- Cuando algún individuo de su Unidad falleciere, hará las gestiones necesarias para
que la Pagaduría cubra a los deudos las pagas de defunción, a fin de que éstos eroguen los gastos que
origine el sepelio, y que se recaben el certificado y acta de defunción, los cuales entregará al Jefe del
Detall; teniendo obligación de investigar y dar cuenta de si el fallecido tenía algunos derechos que
beneficien a sus deudos conforme a la Ley de Retiros y Pensiones.

ARTÍCULO 217.- Tendrá especial cuidado en que los reclutas adquieran cuanto antes los conocimientos
que les sean indispensables para desempeñar el servicio que conforme a su clase les corresponde.

ARTÍCULO 218.- Cuando hubiere vacantes de Cabos o Sargentos, propondrá para que las cubran
previo examen, al personal que llene los requisitos prevenidos en el presente Reglamento y
disposiciones legales relativas.

ARTÍCULO 219.- El día que se le designe, se presentará en las oficinas del Detall con el borrador de la
lista para Revista de Administración, documento que formará en vista de los datos que arroje el estado
de ALTA y BAJA del personal y ganado. Revisado dicho borrador y autorizado convenientemente,
formará el número de listas que se le ordene.

ARTÍCULO 220.- Nunca tendrá más prendas de vestuario, armamento y equipo que las necesarias para
el uso de los individuos de su unidad, sujetándose a las disposiciones administrativas correspondientes
sobre el particular.

ARTÍCULO 221.- Cuando desertare algún individuo, formulará el parte correspondiente para la
comprobación del movimiento que debe hacer en sus estados.

ARTÍCULO 222.- Extenderá por escrito a los individuos de su Compañía, Escuadrón o Batería que
sirvan como asistentes, el comprobante que éstos deberán llevar consigo, así como la licencia a los que
la obtengan del Comandante del Cuerpo, para dormir fuera del cuartel.

ARTÍCULO 223.- Recibirá del Detall la numeración que corresponda a su Unidad, y hará que todas las
prendas de la tropa que esté a sus órdenes, se marquen con el número de la corporación y el de orden
correspondiente a cada individuo. Las armas se marcarán fijándoles en la culata una placa que contenga
los mismos datos.

ARTÍCULO 224.- Al segundo Comandante de una Compañía, Escuadrón o Batería, le son comunes las
obligaciones señaladas a los Capitanes primeros en relación con el servicio, instrucción, disciplina y
vigilancia de sus subordinados, bajo las instrucciones que de aquellos reciba.

ARTÍCULO 225.- Substituirá al Capitán primero en sus faltas absolutas o temporales y lo secundará en
todas las disposiciones que dicte relacionadas con el servicio y buena marcha de la Unidad.

ARTÍCULO 226.- Se encargará de las partes de la instrucción que le señale especialmente el Capitán
primero y tendrá bajo su cargo y responsabilidad las labores de escritorio relacionadas con la
administración de su Unidad, de acuerdo con las instrucciones del Comandante y lo que prevengan las
disposiciones relativas.

ARTÍCULO 227.- Deberá hallarse constantemente al tanto de todas las novedades de su Unidad y
disposiciones que dicte el Capitán primero, a quien acompañará en todas sus revistas e inspecciones.

ARTÍCULO 228.- En el servicio interior del Cuerpo, alternará con los Capitanes primero, desempeñando
los mismos servicios que éstos.
e). Del Secretario de la Comandancia

ARTÍCULO 229.- El Secretario de la Comandancia tendrá a su cargo el trámite de la correspondencia


oficial del Comandante del Cuerpo.

ARTÍCULO 230.- En el despacho de todos los asuntos que se le encomienden se sujetará estrictamente
a los acuerdos que sobre ellos hayan recaído y guardará la más absoluta discreción.

ARTÍCULO 231.- Conservará en el mayor orden el archivo de la Comandancia, apegándose para su


organización a las disposiciones vigentes sobre el particular.

ARTÍCULO 232.- Con respecto al personal de la Plana Mayor, tendrá los deberes y atribuciones que
para los de su grado se señalan en este Reglamento.

f). Del Depositario y Forrajista

ARTÍCULO 233.- El Oficial Depositario y Forrajista tendrá además de las obligaciones que con relación a
estos servicios establecen las disposiciones legales en vigor, y por lo que respecta al personal de Plana
Mayor, los deberes y atribuciones que para los de su grado se previenen en el presente Reglamento. En
el caso de que este Oficial sea del Servicio de Intendencia, únicamente tendrá las consideraciones
correspondientes a su jerarquía.

g). Del Médico

ARTÍCULO 234.- El médico del Cuerpo, es el encargado de atender todos los asuntos relacionados con
la higiene y la salud de las tropas.

ARTÍCULO 235.- Dependerá, en lo militar, directamente del Comandante del Cuerpo, y en lo técnico
del Departamento de Sanidad Militar, ya sea directamente, o bien, por conducto de las Autoridades
Sanitarias Superiores de la Zona.

ARTÍCULO 236.- Para llenar su misión, el Médico dispone de los practicantes, enfermeros y ambulantes
a sus órdenes y cuenta con el material que el Reglamento del Servicio Sanitario asigna a cada Unidad,
constituyendo en conjunto una Sección Sanitaria.

ARTÍCULO 237.- Tendrá las misiones siguientes:


a).- El reconocimiento de la aptitud física de los reclutas.
b).- La práctica de las visitas médicas diarias, mensuales y semestrales.
c).- La visita, por lo menos semanal, a los individuos del Cuerpo que se encuentren en el Hospital.
d).- La formación de la tarjeta sanitaria de los individuos del Cuerpo.
e).- La atención urgente en casos de emergencia.
f).- El tratamiento en la enfermería o en la Cuadra de los pacientes que no ameriten hospitalización.
g).- La visita en su domicilio a los Jefes y Oficiales enfermos.
h).- La atención de los familiares de los individuos del Cuerpo, que las disposiciones legales autoricen.
i).- La expedición de certificados a los individuos enfermos, de la unidad o dependencia.
j).- La instrucción técnica y práctica del personal de camilleros y enfermeros.
k).- La vigilancia de la higiene de los hombres y de los locales; la prevención de las enfermedades
transmisibles y la campaña contra las epidemias y el alcoholismo. l).- La enseñanza higiénica, teórica y
práctica del personal militar.
m).- La asistencia médica durante las maniobras y prácticas de campaña y las demás que le señalen las
disposiciones legales en vigor.

ARTÍCULO 238.- Estará a sujeto a las disposiciones de este Reglamento en cuanto a disciplina, ética y
demás prevenciones de observancia general, y, por lo que a su servicio se refiere, a las disposiciones
vigentes sobre el particular.
h). Del Veterinario

ARTÍCULO 239.- El Médico Veterinario, es el encargado de atender todos los asuntos relacionados con
la salud e higiene del ganado.

ARTÍCULO 240.- Para el desempeño de sus labores dispone, como ayudantes, de los Mariscales y
herradores a sus órdenes y cuenta con el material que el Reglamento del Servicio Sanitario asigne a
cada unidad, constituyendo el conjunto una SECCIÓN VETERINARIA.

ARTÍCULO 241.- Dependerá, en lo militar, directamente del Comandante del Cuerpo, y en lo técnico del
Departamento de Sanidad Militar, ya sea directamente o bien por conducto de las Autoridades
Veterinarias superiores de la Zona.
ARTÍCULO 242.- Este servicio tendrá las misiones siguientes:
a).- El reconocimiento de la unidad militar del ganado y su reseña.
b).- La práctica de las visitas veterinarias diarias y mensuales.
c).- La atención urgente en casos de emergencia.
d).- El tratamiento en cuadra del ganado enfermo, que no amerite hospitalización, desecho o sacrificio.
e).-La inspección de forrajes para el ganado.
f).- La supervisión de los trabajos de mariscalía normal y ortopédica.
g).- La instrucción técnica y práctica del personal de herradores y mariscales.
h).- La inspección bromatológica de los productos de origen animal que consuman las tropas.
i).- La vigilancia de la higiene de los locales del Servicio y de los ganados; la profilaxis de sus
padecimientos transmisibles y prevención o campaña contra las epizootias, y, j).- La intervención en las
revistas de monturas y atalejas.

ARTÍCULO 243.- Estará sujeto a las disposiciones de este Reglamento en cuanto a disciplina, ética y
demás prevenciones de observancia general y, por lo que a su servicio se refiere, a las disposiciones
vigentes sobre el particular.

CAPÍTULO III
DEL AYUDANTE

ARTÍCULO 244.- El Ayudante del Cuerpo es el encargado de comunicar y de hacer cumplir las órdenes
que con referencia al servicio dicten los Jefes. Le están subordinados directamente los Oficiales e
individuos de tropa de la Plana Mayor, sobre quienes tendrá los mismos deberes y atribuciones que un
Comandante de Compañía, Escuadrón o Batería, en todo lo relativo a instrucción, disciplina y
administración.

ARTÍCULO 245.- El Ayudante será ante el Comandante del Cuerpo, el responsable del cumplimiento de
todas las órdenes que con respecto al servicio se dicten, del régimen interior y aseo del cuartel.

ARTÍCULO 246.- Tendrá obligación de nombrar todos los servicios de armas y económicos del
Cuerpo, con excepción de los económicos de las Compañías, Escuadrones o Baterías, que sean de la
atribución de los Capitanes. Para el efecto, llevará el roll de servicios que desempeñen los oficiales y
clases, a fin de nombrarlos por turno riguroso. Siempre que sea posible, hará que los servicios sean
desempeñados por unidades orgánicas.

ARTÍCULO 247.- Llevará el registro de los castigos correccionales impuestos a los individuos de tropa,
haciéndolo saber por la orden económica del Cuerpo; así como las distinciones de que sea objeto, para
ejemplo y estímulo de los demás. Coleccionará también las fatigas de las fuerzas de servicio y de las
que desempeñe cualquiera otra comisión fuera del cuartel.

ARTÍCULO 248.- Recibirá la fuerza que los oficiales de día le entreguen para cubrir el servicio de cuartel
y de plaza, y después de revistarla, la entregará dividida en fracciones correspondientes, a los
comandantes nombrados al efecto, formando en seguida un estado de servicio, que entregará a la
Comandancia de guarnición.
ARTÍCULO 249.- Luego que el Subayudante de plazo le haya entregado la Orden General, la
comunicará al Teniente Coronel, acompañándolo a transmitirla al Comandante y tomar de éste, la
particular del cuerpo. Recibida ésta, la entregará al Subayudante para que formule los tantos que sean
necesarios para entregarlos a los sargentos de día.

ARTÍCULO 250.- El día que se pase Revista de Administración, ordenará que se reúnan los reclutas
para que les sea tomada la protesta de fidelidad a la BANDERA o ESTANDARTE, de acuerdo con lo
prevenido en las disposiciones vigentes.

ARTÍCULO 251.- En la lista de la tarde, previa autorización del Comandante del Cuerpo, ordenará los
toques que deban darse, y después de tomar los partes de novedades de los Comandantes de
Compañías, Escuadrones o Baterías, así como el del Capitán del cuartel, dará cuenta al superior que
esté presente, de las que hubieren ocurrido.

ARTÍCULO 252.- Los arrestos que comunique por orden del Comandante del Cuerpo deberá ser por medio
de boleta duplicada, que se expedirá para que un tanto de ella obre en el expediente del interesado.

ARTÍCULO 253.- No permitirá que en el interior del cuartel se establezcan comercios permanentes
indebidos, evitando que quienes vendan a las horas fijadas lo hagan a mayores precios que los de plaza
y pondrá en conocimiento del superior todos aquellos asuntos de esta índole y de agio que notare.

ARTÍCULO 254.- Cuando el cuerpo tenga que formar, ordenará los toques a las horas prevenidas y dará
parte al superior que esté presente, de cuando esté lista la fuerza para el servicio que tenga que
desempeñar.

ARTÍCULO 255.- Al Ayudante le estará encomendada, de acuerdo con el Reglamento respectivo, así
como de las órdenes que reciba el Comandante del Cuerpo, la colocación de la tropa cuando tenga que
marchar, y preparar el alojamiento en las plazas a que arribe, auxiliado por un oficial o clase de cada
Compañía, Escuadrón o Batería.

ARTÍCULO 256.- Concurrirá con el Teniente Coronel, a los exámenes de los individuos de tropa
propuestos para el ascenso.

CAPÍTULO IV
DEL JEFE DE INSTRUCCIÓN

ARTÍCULO 257.- Además de los deberes que le impone su jerarquía, el jefe de instrucción será el
inmediato auxiliar del Comandante del Cuerpo, en todo lo que se refiere a este importante ramo; en
consecuencia, deberá poseer una cultura militar y general bastante amplia, que le de autoridad sobre el
cuadro de oficiales y lo ponga en condiciones de poder cumplir eficientemente con su cometido.

ARTÍCULO 258.- Dirigirá la instrucción y dará las academias que señala es programa respectivo, sin
apartarse de las prescripciones reglamentarias y disposiciones vigentes, pudiendo elegir con aprobación
del Comandante, algunos oficiales más capacitados como ayudantes para esta labor; vigilará las que den
los oficiales y clases de las unidades que se encuentre en la matriz, así como la que se dé en los
destacamentos; formulará la documentación que proceda, y tendrá a su cargo los salones, muebles,
útiles y enseres correspondientes.
Su actuación se apegará en todo a las órdenes de instrucciones que reciba del Comandante.
CAPÍTULO V
DEL SEGUNDO COMANDANTE

ARTÍCULO 259.- El Segundo Comandante de un cuerpo de tropa, es el inmediato responsable de la


observancia de las disposiciones en los diversos servicios, para lo cual vigilará la exactitud en el
cumplimiento de las órdenes que se dieren, sin que le sea permitido variarlas del superior. Sostendrá con
firmeza su autoridad, procurando darse cuenta de las faltas que cometan sus subordinados, para corregir
desde luego las que de por sí pueda remediar. No ocultará el Comandante, por negligencia o disimulo,
ninguna falta, a fin de no perturbar el orden ni relajar la disciplina y valor moral del Cuerpo.

ARTÍCULO 260.- Estará instruido en cuanto previenen las Leyes y los Reglamentos en vigor, para
secundar en todo al Comandante y substituirlo en sus ausencias, debiendo poner todo su empeño en la
educación militar de sus subalternos.

ARTÍCULO 261.- Acudirá diariamente a la hora y lugar que designe el Comandante del Cuerpo para darle
parte de las novedades ocurridas el día anterior y recibir la orden del Cuerpo, para transmitirla al Ayudante.

ARTÍCULO 262.- Será solícito en atender las quejas que le expongan sus inferiores, poniendo en
conocimiento del superior lo que no estuviere en sus facultades remediar.

ARTÍCULO 263.- Cuando tome las armas del Cuerpo para cualquier acto del servicio, una vez reunido,
le revistará si lo creyere conveniente, antes de dar parte al Comandante.

ARTÍCULO 264.- Siempre que el Cuerpo cubra puestos de la Plaza en que esté de guarnición, los
visitará para cuidar de que los oficiales y tropa cumplan con sus deberes.

ARTÍCULO 265.- Acompañará al Comandante del Cuerpo en las revistas que pase, para satisfacer las
preguntas que le hiciere.

ARTÍCULO 266.- Por ningún motivo dejará de vigilar que el ganado se atienda con esmero, que esté
bien herrado y que el forraje que se le ministre sea suficiente y de buena calidad, remediando desde
luego, por sí, lo que estuviere en sus facultades, y dando cuenta en todo caso al superior.

ARTÍCULO 267.- Además de las obligaciones que como segundo Comandante se le señalan en el
presente reglamento, tendrá las que para el Jefe de Administración previene el reglamento respectivo; en
la inteligencia de que mientras se pone en vigor éste, el funcionamiento de su Oficina de Detall se regirá
por las disposiciones vigentes; en el desempeño de dicha función tendrá como auxiliar, al personal que
le designe el citado reglamento o la planilla orgánica correspondiente.

CAPÍTULO VI
DEL COMANDANTE DEL CUERPO

ARTÍCULO 268.- El Comandante es ante la Superioridad, el único responsable de la instrucción,


administración y disciplina del Cuerpo a sus órdenes.

ARTÍCULO 269.- vigilará la ejecución de todos los servicios y el exacto cumplimiento de los deberes de
sus subordinados; dejando a éstos en libertad en el ejercicio de sus funciones para desarrollar y
fomentar el espíritu de iniciativa y compenetración de las responsabilidades que tienen por el cargo que
desempeñan, que son tan necesarios tanto en paz como en guerra.

ARTÍCULO 270.- Como responsable ante la Superioridad de la disciplina del Cuerpo, así como de
cualquier atraso o deficiencia que se note en la instrucción en general, dedicará todo su esfuerzo y toda
su atención a la educación militar de sus subalternos, individual y colectivamente.

ARTÍCULO 271.- Asistirá con frecuencia a las Academias de oficiales y cada bimestre practicará un
reconocimiento al personal para darse cuenta del estado de adelanto en que se encuentra.
ARTÍCULO 272.- Dará personalmente la instrucción de conjunto a todo el Cuerpo reunido, en los días
que señale el mencionado plan general y vigilará la instrucción de las fracciones.

ARTÍCULO 273.- Procurará que la instrucción primaria encomendada a la escuela de tropa, se dé con
toda regularidad y de acuerdo con los programas que fije la Secretaría de Guerra. Todos los individuos
de tropa están obligados a concurrir puntualmente a ella en el ciclo que les corresponda.

ARTÍCULO 274.- Procurará estimular por todo los medios posibles a los individuos que se distingan por
su aplicación y empeño, así como a los oficiales y otros elementos que procuren la elevación intelectual
de los componentes del Cuerpo.

ARTÍCULO 275.- Mensualmente rendirá a la Superioridad, noticia de la Instrucción que se hubiere


impartido, con expresión del aprovechamiento y aplicación de los oficiales, respecto de las materias
impartidas en las academias.

ARTÍCULO 276.- Cada fin de año organizará un pequeño período de reconocimientos en las diversas
ramas de actividad del Cuerpo, y como resultado de ellos, organizará una fiesta que se efectuará, de ser
posible, el día 5 de febrero inmediato.

ARTÍCULO 277.- Con las calificaciones obtenidas formará por triplicado un cuadro general, anotando las
que correspondan a cada individuo y del cual enviará un tanto a la Secretaría de Guerra y otro al Dettall
para que se hagan las anotaciones en los expedientes de los interesados.

ARTÍCULO 278.- Siempre que una autoridad superior presencie las evoluciones de su Unidad, tomará el
mando personalmente.

ARTÍCULO 279.- Hará que todos sus actos se caractericen por su corrección, puntualidad y justicia,
para dar buen ejemplo a sus subalternos, inspirándoles respeto, confianza y afecto.

ARTÍCULO 280.- Se esforzará en hacer que la conducta militar y civil de todos y cada uno de los
componentes del Cuerpo, esté regida por la más severa moral; evitará que adquieran compromisos
superiores a sus posibilidades y que todos los que contraigan los cumplan con exactitud.

ARTÍCULO 281.- Procurará que tanto los oficiales como la tropa se encuentren satisfechos, que a cada
uno se le dé buen trato y la distinción a que por su conducta se haga acreedor.

ARTÍCULO 282.- Procurará desarrollar en todo el personal a sus órdenes y por todos los medios a su
alcance, los más altos sentimientos de espíritu de Cuerpo, del deber, del honor y de abnegación por la
Patria.

ARTÍCULO 283.- Oirá con atención las quejas que sus inferiores le expongan remediando lo que a este
respecto estuviere dentro de sus facultades, manifestando siempre complacencia cuando se dirijan a él,
tanto para pedir justicia como para cualquier asunto privado.

ARTÍCULO 284.- Por ningún motivo permitirá discusiones de carácter político o religioso en el interior del
cuartel o alojamiento.

ARTÍCULO 285.- Deberá graduar los castigos que impongan sus inferiores de acuerdo con sus
facultades. En caso de comprobar que el castigo impuesto ha sido sin justificación o con arbitrariedad,
ordenará a quien lo impuso que lo levante, pudiendo en último extremo levantarlo por sí.

ARTÍCULO 286.- Tendrá especial cuidado en que los castigos sean impuestos con justicia e imparcialidad,
que sean proporcionados a las faltas, a los antecedentes de los infractores y a las circunstancias.
ARTÍCULO 287.- Revistará frecuentemente el ganado, exigiendo que esté siempre en buen estado de
servicio, siendo responsable de que el forraje que se le ministre sea de buena calidad y en cantidad
suficiente y, por lo menos una vez al mes, pasará revista de armas, municiones, vestuario, monturas y
equipo, para cerciorarse personalmente del estado en que se encuentren, practicando también el
reconocimiento de los objetos que existan en el Depósito.

ARTÍCULO 288.- En los días en que el Cuerpo de su mando cubra el servicio de Plaza, visitara los
puestos para cerciorarse de que los oficiales y tropa cumplen con su deber, no debiendo alterar las
órdenes que tengan los Comandantes de dichos puestos.

ARTÍCULO 289.- Dará aviso a la Secretaría de Guerra luego que haya vacantes de clases en las
fuerzas de su mando, a fin de que sean cubiertas de acuerdo con las disposiciones relativas.

ARTÍCULO 290.- Podrá ordenar, en las unidades subalternas de su Corporación, los movimientos que
crea convenientes para el buen servicio y funcionamiento de ella, dando cuenta a la Secretaría de
Guerra de los importantes.

ARTÍCULO 291.- Nombrará para la comisión de Subayudantes del cuerpo a dos Subtenientes o
Tenientes, según el Arma, eligiendo aquellos que demuestren más aptitudes y buena conducta, y en
igualdad de circunstancias a los más antiguos, dando aviso de ello a la Secretaría de Guerra.

ARTÍCULO 292.- Deberá, bajo su más estricta responsabilidad, dar curso a las solicitudes que por su
conducto eleven sus subalternos a la Superioridad. Cuando estén mal redactadas o escritas, se las
devolverá haciéndoles notar el error en que incurrieron para que las repongan a la mayor brevedad y les
dé trámite.

ARTÍCULO 293.- Visitará con frecuencia la Oficina de Administración o Detall del Cuerpo y las papeleras
de las unidades, exigiendo que esté todo al corriente y con limpieza, y los documentos de conformidad
con las disposiciones legales, de tal manera que con facilidad puedan obtenerse las noticias que se
necesiten, y revisará todos los documentos que deban ser remitidos a la Secretaría de Guerra, antes de
poner en ellos el “Visto Bueno”.

ARTÍCULO 294.- Hará que en el cuerpo a su mando se observe una disciplina razonada, vigilando que
los jefes, oficiales y clases no abusen de su autoridad; que a cada individuo se le sostenga en el pleno
ejercicio de sus funciones; que ninguna falta quede sin castigo, ni ningún acto meritorio sin recompensa y
que cuantos soldados pague la Nación sean útiles para el servicio y destinados exclusivamente para su
desempeño. Procurará que en todos sus actos se revele su justificación y prudencia; que su buen
preceder, desinterés y firmeza, sirvan de estímulo y ejemplo; que el cuerpo progrese en la instrucción y
que la disciplina y espíritu militar de los oficiales y tropa correspondan a las exigencias del honor, buen
nombre y decoro del Ejército.

ARTÍCULO 295.- Atenderá y estudiará cuidadosamente cualquier iniciativa que presenten sus
subalternos tendiente al mejoramiento del Ejército y en particular al del cuerpo, y someterá a la
consideración de la Secretaría de Guerra aquellas que lo merezcan y deba conocer, debiendo hacer
mención de ello por la orden económica del cuerpo para distinguir al interesado y estimular a los demás.

ARTÍCULO 296.- Proporcionará a quien corresponda, con cargo al gasto común, los útiles,
desinfectantes, pinturas y demás menesteres indispensables para el aseo, salubridad y conservación,
poniendo a su disposición, como ayudantes, a las clases y soldados que estime convenientes.

ARTÍCULO 297.- Visitará periódicamente a los enfermos de su corporación que se encuentren curando
en el hospital, si éste radica en la misma plaza, para cerciorarse de que son bien atendidos y de que su
estado de salud amerita su estancia en dicho establecimiento.
ARTÍCULO 298.- Evitará que entre el personal a sus órdenes existan discordias, intrigas, riñas,
egoísmos, etc., así como que existan estos defectos en contra de otras corporaciones del Ejército, pues
debe tener presente que esto redunda en grave perjuicio de la solidaridad y compañerismo que debe
imperar en las corporaciones.

TÍTULO V
DE LOS MILITARES CON LICENCIA
CAPÍTULO I
LICENCIA ORDINARIA

ARTÍCULO 302.- Los Generales, Jefes, Oficiales e individuos de tropa que gocen de licencia ordinaria,
se presentarán al Jefe Militar del lugar en que se deban disfrutarla, mostrando sus documentos y
dándole cuenta de su domicilio.

ARTÍCULO 303.- Cuando el Jefe Militar de la Plaza sea de inferior categoría, se le participará el arribo,
así como el domicilio, adjuntándole el oficio de licencia a fin de que tome nota de él.

ARTÍCULO 304.- El militar que goce de licencia ordinaria, deberá pasar Revista de Administración en los
primeros cinco días de cada mes ante el Comandante de la Guarnición o de las Armas del lugar en que
se encuentre, quien le expedirá el comprobante que debe presentar al funcionario de Hacienda, Correos
o Telégrafos, en su caso, del mismo lugar, enviando el documento que se le expida, al jefe de quien
dependa.

ARTÍCULO 305.- El militar a quien se le conceda licencia deberá comenzar a hacer uso de ella en la fecha en
que se le fije en el aviso oficial correspondiente, dando cuenta por escrito al superior de quien dependa. Sólo
en casos excepcionales o por asuntos del servicio, los Comandantes de Cuerpo y demás dependencias del
Ejército podrán transferir esta fecha hasta por veinte días, dando cuenta a la Secretaría de Guerra. Los
individuos de tropa llenarán este requisito de palabra y ante sus superiores inmediatos.

ARTÍCULO 306.- Los Jefes y Oficiales que soliciten prórroga de licencia, lo harán con la debida
anticipación y por conducto del Jefe de quien dependan; los que no dispusieren de comunicación rápida
por correo, podrán dirigirse a sus jefes por telégrafo o bien elevar su instancia por conducto de la
autoridad militar del lugar en que se encuentren, con copia para el jefe de quien dependan.

ARTÍCULO 307.- El que sin causa justificada no se presentare al fenecer el tiempo concedido para hacer
uso de su licencia, será juzgado como desertor, salvo los casos en que por la distancia a que se
encuentre u otro motivo, la Superioridad no crea conveniente proceder en su contra. De cualquier
manera, el interesado dará oportuno aviso al superior de quien dependa de los motivos que puedan
retardar su incorporación.

ARTÍCULO 308.- En caso de alteración del orden en la Plaza en que un militar disfrute de licencia,
deberá éste presentarse desde luego en la Corporación a que pertenezca, si radica en la Zona, y en
caso contrario a la autoridad militar más inmediata.

ARTÍCULO 309.- Cuando por motivos de enfermedad de carácter grave, los militares que gocen de
licencia no puedan cumplir con el requisito previsto en el artículo anterior, darán aviso al Comandante de
su Corporación y a la Autoridad Militar del lugar para que se providencié lo conveniente.

ARTÍCULO 310.- Los militares con licencia tendrán derecho a solicitar se les ministren sus haberes por
la Oficina Federal de Hacienda, si la hubiere, del lugar a donde fueren a disfrutarla y si no la hay, en la
más próxima por conducto de alguna Oficina Federal.

ARTÍCULO 311.- Cuando la licencia haya sido concedida para asuntos particulares, podrán salir
temporalmente del lugar en que la disfruten, dando aviso por escrito a la autoridad militar correspondiente.
CAPÍTULO II
DE LOS MILITARES CON LICENCIA ILIMITADA

ARTÍCULO 312.- Los que disfruten de licencia ilimitada, podrán usar el uniforme de su jerarquía,
quedando sujeto a las Leyes y Reglamentos respectivos, pero no tendrán obligación de pasar Revista de
Administración.

ARTÍCULO 313.- Comunicarán a la Secretaría de Guerra el lugar de su residencia y domicilio,


haciéndolo cada vez que cambien de ellos.

TÍTULO VI
DE LOS MILITARES ENFERMOS
CAPÍTULO ÚNICO

ARTÍCULO 314.- Los Jefes u Oficiales que fueren atacados de enfermedad de carácter agudo que los
imposibilite para el servicio, darán inmediatamente aviso al Comandante del Cuerpo o Jefe de la
Dependencia en que presten sus servicios, quedando desde luego autorizados para atender a su
curación por el término de ocho días, hasta recibir la visita del médico, quien, de acuerdo a su
diagnóstico, será el que fije el tiempo necesario para su restablecimiento, procediendo los interesados a
solicitar licencia ordinaria, cuando necesiten más de ocho días señalados o su pase al Hospital.

ARTÍCULO 315.- Cuando se encuentre atacado de enfermedad algunos de los familiares de un militar
que tenga derecho a atención médica oficial, y éste deseare los servicios del médico del Cuerpo o
dependencia, hará verbalmente o por escrito una solicitud al Comandante o jefe de ella en tal sentido.
Inmediatamente que el Jefe reciba esta solicitud, ordenará que el médico proceda a prestar la atención
solicitada.

ARTÍCULO 316.- El militar que se encuentre gozando de licencia por enfermedad y tuviere que cambiar
de residencia, lo avisará al Comandante de su Corporación, radique o no en la misma Plaza y a la
Autoridad Militar del lugar.
REGLAMENTO PARA EL SERVICIO INTERIOR DE LAS UNIDADES,
DEPENDENCIAS E INSTALACIONES DEL EJÉRCITO Y
FUERZA AÉREA MEXICANOS
REGLAMENTO PUBLICADO EN EL D.O.F. EL 28 DE NOVIEMBRE DEL 2005

TÍTULO CUARTO
De los Servicios

CAPÍTULO I
De los Servicios Interiores

ARTÍCULO 36.- Los servicios interiores en los Organismos tienen por objeto:

I. Cuidar de la disciplina, el orden y la seguridad;


23 Coordinar las actividades que se desarrollan en los Organismos, y
23 Establecer el enlace entre los diversos niveles de mando y escalones subordinados.

ARTÍCULO 37.- Son actos del servicio los que ejecutan los militares dentro de la esfera castrense, ya
sea para el cumplimiento de una misión, de alguna orden que reciban o en el desempeño de las
funciones operativas o administrativas que les competen, según su jerarquía, cargo o comisión, y de
acuerdo con las leyes, reglamentos y disposiciones del Ejército y Fuerza Aérea.

ARTÍCULO 38.- Los servicios se clasifican como sigue:

23 Con armas, los que se ejecutan en cumplimiento de las disposiciones aplicables y que
requieren en alguna forma el empleo de las armas durante su desempeño;
23 Sin armas, los que se ejecutan en cumplimiento a las disposiciones aplicables y que para su
ejecución no las requieren, y
23 De especialidad, los que se desempeñan en el ejercicio de una profesión o especialidad.

ARTÍCULO 39.- Los servicios serán:

23 Con armas:

Jefe u Oficial de Vigilancia;


Jefe u Oficial de Permanencia;
Oficial de Cuartel;
Guardia en Prevención;
Imaginaria de Guardia o Fuerza de Reacción;
Rondines;
Vigilancia de Dormitorio;
Revistas;
Desfiles;
Adiestramiento;
Destacamentos;
Escoltas;
Retenes;
Patrullas;
Bases de Operaciones;
Puestos de Control;
Alerta Aérea (exclusivo de la Fuerza Aérea), y
Todos aquellos servicios en que los Militares deben estar armados o permanecer cerca de
sus armas, pero prestos a tomarlas.
23 Sin armas:

De Día;
Aseo;
Guarda Parque;
Cuartelero;
Fajina;
Academias;
Rescate y Extinción de Incendios (exclusivo de la Fuerza Aérea), y
Los demás que sean establecidos por la Secretaría.

23 De especialidad:

Del Ejército y Fuerza Aérea:

a). Sanidad;
b). Ingenieros;
c). Transmisiones;
d). Transportes;
e). Materiales de Guerra;
f). Intendencia;
g). Administración;
h). Informática;
i). Justicia, y
j). Los que el Ejército y Fuerza Aérea requieran.

Exclusivos de la Fuerza Aérea:

a). Control Militar de Vuelos;


b). Meteorológico;
c). Mantenimiento de Material Aéreo;
d). Material Aéreo Electrónico;
e). Abastecimiento de Material Aéreo, y
f). Material Bélico de Fuerza Aérea.

ARTÍCULO 40.- Para normar la uniformidad de los servicios, se tomará como base la distribución del
tiempo que se fija en el Título Tercero, Capítulo I, de este Reglamento.

ARTÍCULO 41.- Los servicios se nombrarán por riguroso turno de lista y sólo se eximirá de ellos al
personal enfermo y exceptuado por el servicio de sanidad, así como aquél que no haya terminado el
segundo nivel de adiestramiento. Al personal perteneciente a los diversos servicios de especialidad
únicamente se le nombrará para los de su especialidad, sin perjuicio de que puedan desempeñar
servicios con armas y sin armas cuando la situación así lo imponga o por exigencias del servicio que
determine el Comandante, Director o Jefe del Organismo.

ARTÍCULO 42.- En las Unidades, cada compañía, escuadrón o batería llevará un rol general del
personal, en el cual se anotará la inicial o abreviatura del servicio que se nombre y la fecha en que se
desempeñe. El Ayudante, de acuerdo con las órdenes del Comandante, nombrará el servicio a los
Oficiales, Clases y Banda, para cuyo efecto llevará una relación nominal del personal.

En las Dependencias e Instalaciones se llevará un rol del personal que desempeñe los diversos
servicios, siendo el Ayudante, Jefe de la oficina administrativa o Detall, quien los nombrará de acuerdo
con las órdenes del Director o Jefe.
ARTÍCULO 43.- El Ayudante o quien realice sus funciones, será, ante el Comandante, Director o Jefe de
las Unidades, Dependencias o Instalaciones, el responsable del cumplimiento de todas las órdenes y
disposiciones que se dicten respecto a los servicios, del régimen interior y del aseo de los Organismos.

ARTÍCULO 44.- Los Ayudantes de las Unidades recibirán la fuerza que los Oficiales de Día les
entreguen para cubrir los servicios interiores y de plaza. Después de que los Ayudantes hayan revistado
la fuerza recibida, comunicarán los servicios correspondientes a los Comandantes nombrados para su
desempeño y elaborarán un estado de fuerza con destinos, que entregarán al Comandante de la Unidad,
quien, a su vez, lo comunicará a la Comandancia de Zona o Guarnición Militares, según corresponda.

ARTÍCULO 45.- El Ayudante o quien realice sus funciones, durante la última lista de la tarde y previa la
autorización del Comandante, Director o Jefe del Organismo, ordenará los toques que deban darse y
después tomará los partes de novedades de los Comandantes de compañías, escuadrones o baterías y
de los Comandantes y Jefes de los Servicios. El Oficial del Cuartel o el Oficial de Permanencia, según
corresponda, darán cuenta al superior que esté presente de las novedades que hayan ocurrido.

ARTÍCULO 46.- El Ayudante o quien realice sus funciones, no permitirá que en el interior de los
Organismos se establezcan comercios no autorizados; vigilará que los negocios permitidos vendan a las
horas fijadas y lo hagan a precios similares o menores que los de plaza y pondrá en conocimiento del
superior todos aquellos asuntos de esta índole y de agio que notare.

ARTÍCULO 47.- Cuando la Unidad tenga que formar, el Ayudante ordenará los toques a las horas
prevenidas y dará parte al superior presente de cuando esté lista la fuerza para el servicio que tenga que
desempeñar.

ARTÍCULO 48.- El Comandante de la Unidad le encomendará al Ayudante la colocación de la tropa


cuando tenga que marchar, así como preparar el alojamiento en las plazas a que ésta arribe. Podrá ser
auxiliado por un Oficial o Clase de cada compañía, escuadrón o batería.

ARTÍCULO 49.- En los Organismos, el día que disponga el Comandante, Director o Jefe, pudiendo ser el
primer sábado del mes, ordenará que se reúnan los Jefes, Oficiales y Tropa que recientemente hayan
causado alta, para que les sea tomada la protesta de fidelidad a la bandera o estandarte, de acuerdo con
lo prevenido en las disposiciones vigentes.

ARTÍCULO 50.- El Comandante de la banda de guerra será responsable de la eficiencia del personal
que la constituya y será quien nombre a los militares que la conformen. Asimismo, será quien nombre al
personal que acompañen a las guardias u otros servicios.

Cuando una compañía, escuadrón o batería tenga que formar parte de algún destacamento o servicio
exterior, el Comandante de la banda de guerra podrá pedir al Comandante o Director del Organismo, por
los conductos respectivos, que no formen parte de dichos servicios, el personal de banda que no esté
suficientemente instruido.

CAPÍTULO II
Otros Servicios

ARTÍCULO 51.- El Acuartelamiento es la situación en la que por orden expresa del Alto Mando y por
tiempo indeterminado, toda o parte de las fuerzas de un Organismo permanecen en el interior de su
matriz o en un lugar designado, ante la previsión de su empleo para el cumplimiento de las misiones
generales del Ejército y Fuerza Aérea. Ante esta situación, las tropas tomarán las medidas pertinentes
para tener listo su armamento, material, equipo y vehículos.
El Acuartelamiento se materializará de la forma siguiente:

23 Acuartelamiento “A”.- Todo el personal permanecerá acuartelado durante el tiempo que sea
necesario;
23 Acuartelamiento “B”.- Se lleva a cabo con una fracción del Organismo, con los efectivos que
se considere convenientes de acuerdo con la situación específica que se tenga. El Organismo
podrá organizar escalones para relevar al personal que permanezca acuartelado, y
23 Acuartelamiento “C”.- Cuando se ordene este acuartelamiento se darán facilidades al
personal para que salga por turnos a tomar sus alimentos y en la noche a pernoctar en su
domicilio, debiendo estar localizable y listo para presentarse de inmediato si se le requiere.

ARTÍCULO 52.- La situación de alerta es aquella en que una fracción o la totalidad de las tropas de un
Organismo se encuentran preparadas para atender una situación específica e inminente relacionada con
las misiones generales del Ejército y Fuerza Aérea, debiendo permanecer en los lugares donde se les
ordene, en condiciones de actuar con los medios necesarios.

TÍTULO SEXTO
De los Servicios sin Armas

CAPÍTULO I
Del Servicio de Día

ARTÍCULO 169.- El servicio de día tiene por objeto vigilar el cumplimiento de las órdenes dictadas por
los Comandantes, Directores o Jefes de los Organismos, así como el buen desempeño de los servicios
sin armas. Además, deberá cuidar el orden, control y aseo del personal, animales y alojamientos.

ARTÍCULO 170.- En las Unidades, los Comandantes de cada compañía, escuadrón o batería,
designarán, por riguroso turno, a un Oficial Teniente o Subteniente y a un Sargento Segundo para que
desempeñen el Servicio de Día. El personal que desempeñe este servicio deberá conocer con exactitud
los destinos del personal, animales, material, vehículos y armamento, debiendo verificar, en este último
caso, que se encuentren en el depósito de materiales de guerra el armamento del personal encamado,
comisionado, exceptuado, vacacionista y vacantes de la Unidad, tomando nota de las novedades que
ocurran, a fin de dar parte de ellas al Comandante de la misma. En las Dependencias e Instalaciones se
procederá en forma análoga.

ARTÍCULO 171.- El personal que desempeñe el servicio de día no podrá separarse del Cuartel, ni podrá
nombrársele otro servicio, salvo en casos urgentes, en que deberá ser relevado.

Este servicio se relevará a la hora en que lo haga la Guardia en Prevención; los Oficiales y Clases
salientes entregarán a los entrantes un estado de fuerza con destinos y las novedades.

ARTÍCULO 172.- Siempre que el Organismo deba formar, el Oficial de Día reunirá al personal y lo
conducirá al lugar designado; lo mismo hará para cumplimentar la distribución del tiempo establecida u
otra actividad ordenada por el Comandante, Director o Jefe.

ARTÍCULO 173.- El Oficial de Día vigilará que los alimentos que se proporcionen al personal y a los
animales sean de buena calidad y en la cantidad prescrita en los menús aprobados, dando parte de las
deficiencias que note.

ARTÍCULO 174.- Cuando en las Unidades, una compañía, escuadrón o batería deba formar para
cualquier acto del servicio, el Oficial de Día, pasará a la tropa revista de su estado psicofísico, de su
vestuario, armamento, municiones y equipo. Los días de revista y antes de que este acto tenga lugar,
vigilará el aseo del personal, el de sus armas y equipo. En las Dependencias e Instalaciones se
procederá en forma análoga.
ARTÍCULO 175.- En caso de alarma, el Oficial de Día ordenará al personal que se arme y se despliegue
conforme al Plan de Defensa o que se forme en el lugar designado, según las instrucciones que reciba,
dando parte a su Comandante, Director o Jefe o, en su ausencia, al Oficial de Cuartel o al Oficial de
Permanencia, según corresponda, de quienes recibirán órdenes.

ARTÍCULO 176.- El Sargento de Día tendrá en lo general las mismas obligaciones del Oficial de Día, a
quien ayudará en todo para el mejor desempeño del servicio, acompañará al Sargento Primero a pasar
las listas del día, haciéndolo él en su ausencia y rindiendo al Oficial de Día el parte correspondiente.

ARTÍCULO 177.- El Sargento de Día tendrá actualizada su lista de personal, en la que anotará los destinos,
elaborará la relación de exceptuados y encamados, el estado de fuerza y, en coordinación con el Sargento
Primero, designará al personal que deba desempeñar los servicios que proporcione la Unidad.

ARTÍCULO 178.- El Sargento de Día concurrirá a recoger la orden particular cuando se dé el toque
respectivo y la comunicará inmediatamente a los Oficiales de su compañía, escuadrón o batería en las
Unidades. En las Dependencias e Instalaciones lo harán en forma análoga.

ARTÍCULO 179.- El Oficial y el Sargento de Día deberán tener conocimiento en forma permanente del
estado de salud de los enfermos del Organismo a que pertenezcan, a fin de informar sobre su evolución
cuando le sea requerido y vigilarán que se cumplan debidamente las prescripciones médicas.

ARTÍCULO 180.- Cuando algún individuo de Tropa quede encamado en una instalación sanitaria o
cuando se trate de desertores, el Sargento de Día hará que en su presencia, el Cabo de Cuarteleros
haga un inventario de las prendas y equipo que hayan tenido de cargo.

CAPÍTULO IV
Del Servicio de Cuartelero

ARTÍCULO 189.- El servicio de cuartelero tiene por objeto la vigilancia, el aseo y la conservación del
orden en el interior de los dormitorios. Será desempeñado por un Cabo y un soldado que se
denominarán Cabo de Cuarteleros y Cuartelero, respectivamente.

El servicio de cuartelero durará una semana y se relevará los sábados; diariamente iniciará al toque de
Diana y finalizará al toque de Silencio. Durante el día, podrá separarse momentáneamente uno de ellos.

ARTÍCULO 190.- El servicio de cuartelero tendrá las siguientes obligaciones:

23 Evitar que el personal extraiga armas, municiones, vestuario y equipo sin la autorización
correspondiente, así como objetos que no sean de su propiedad;
23 Cuidar el orden al interior de los dormitorios;
23 Asear los dormitorios cuando menos tres veces al día, y IV. Evitar que en los dormitorios se
practiquen juegos prohibidos.

Cuando en un dormitorio se alojen dos o más compañías, escuadrones o baterías, cada una nombrará
este servicio por separado.

ARTÍCULO 191.- El Cabo nombrado para el servicio de cuartelero vigilará que el Cuartelero cumpla
debidamente con su servicio, teniendo especial cuidado de asegurar todo lo perteneciente a los
individuos ausentes, para que no se extravíen sus pertenencias.

ARTÍCULO 192.- Cuando se dé el toque de Atención Médica, el Cabo de Cuarteleros alertará al


personal de su dormitorio que tenga cita, para que acudan al escalón sanitario. Si durante su servicio
algún elemento se enferma, avisará inmediatamente a quien corresponda para que sea atendido.
ARTÍCULO 193.- El personal que desempeñe el servicio de cuartelero será responsable de los objetos
que se encuentren en el dormitorio y no podrá separarse de éste, hasta que se haya instalado el servicio
de vigilancia, al cual deberá entregarle el dormitorio y las consignas respectivas.

CAPÍTULO V
Del Servicio de Fajinas

ARTÍCULO 194.- Se llama servicio de fajinas al conjunto de trabajos que realiza la tropa y que son de
carácter militar o público, tales como:

23 Aseo de las instalaciones militares;


23 Apoyo en la construcción de cuarteles, polígonos o campos de tiro; campos de
adiestramiento, vías generales de comunicación; carga, descarga y acarreo de materiales,
remoción de escombros, y
23 Otros de carácter público que autorice la Secretaría.

Será desempeñado por el personal que nombre el Ayudante o quien realice sus funciones, y estará a las
órdenes de un Oficial o Clase, según el número de tropa y la importancia del trabajo que se desempeñe.

ARTÍCULO 195.- El Comandante de una fajina es el responsable del cumplimiento de este servicio y
hará que el orden y la actividad prevalezcan entre el personal nombrado para tal efecto. No permitirá
muestras de desagrado, pues todos los actos del servicio son importantes y deben desempeñarse con
esmero y eficiencia.

ARTÍCULO 196.- Cuando sea necesario hacer reparaciones en las instalaciones del Cuartel y no se
requiera la intervención de personal especializado, se nombrará una fajina integrada por el personal que
para tal fin se designe, bajo la supervisión del responsable del mantenimiento.
LEY DE DISCIPLINA DEL EJÉRCITO Y FUERZA
AÉREA MEXICANOS
Diario Oficial de la Federación 15 de marzo de 1926
Última reforma publicada DOF 10 de diciembre de 2004

Al margen un sello que dice: Poder Ejecutivo Federal.- Estados Unidos Mexicanos.- México.- Secretaría
de Gobernación. El C. Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, se ha servido
dirigirme la siguiente Ley:

“PLUTARCO ELIAS CALLES, Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, a sus
habitantes, sabed: Que en uso de la autorización concedida al Ejecutivo de la Unión por Decreto de 7 de
enero de 1926 he tenido a bien expedir la siguiente

LEY DE DISCIPLINA DEL EJÉRCITO Y FUERZA AEREA MEXICANOS

CAPÍTULO I
Disposiciones Generales

Artículo 1.-La presente Ley tiene por objeto preservar la disciplina militar como principio de orden y
obediencia que regula la conducta de los individuos que integran el Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos.
Sus disposiciones son de observancia obligatoria para todos los militares que integran el Ejército y
Fuerza Aérea Mexicanos de conformidad con su Ley Orgánica.

Artículo 1 Bis.- El servicio de las armas exige que el militar lleve el cumplimiento del deber hasta el
sacrificio y que anteponga al interés personal, el respeto a la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos, la soberanía de la Nación, la lealtad a las instituciones y el honor del Ejército y Fuerza Aérea
Mexicanos.

Artículo 2o.- El militar debe observar buen comportamiento, para que el pueblo deposite su confianza
en el Ejército y Fuerza Aérea y los considere como la salvaguarda de sus derechos.

Artículo 3o.- La disciplina en el Ejército y Fuerza Aérea es la norma a que los militares deben ajustar su
conducta; tiene como bases la obediencia, y un alto concepto del honor, de la justicia y de la moral, y por
objeto, el fiel y exacto cumplimiento de los deberes que prescriben las leyes y reglamentos militares.

Artículo 3 Bis.- La disciplina es la base fundamental del Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos, los cuales
existen primordialmente para defender los intereses de la Patria y preservar su vida institucional.

Artículo 4o.- La disciplina exige respeto y consideraciones mutuas entre el superior y el subalterno, la
infracción de esta norma de conducta se castigará de conformidad con las leyes y reglamentos militares.

CAPÍTULO II
Principios Generales de Disciplina Militar

Artículo 5o.- El militar debe proceder de un modo legal, justo y enérgico en el cumplimiento de sus
obligaciones, a fin de obtener la estimación y obediencia de sus subalternos. Es deber del superior
educar y dirigir a los individuos que la Nación pone bajo su mando.

Artículo 6.-En caso de extrema necesidad en actos del servicio, el superior podrá servirse de sus armas
o de la fuerza a su mando para obtener obediencia a sus órdenes o mantener la disciplina.

Artículo 7o.- El superior será responsable del orden en las tropas que tuviere a su mando, así como del
cumplimiento de las obligaciones del servicio, sin que pueda disculparse en ningún caso con la omisión y
descuido de sus subalternos.
Artículo 8o.- Todo militar que mande tropas, inspirará en ellas la satisfacción de cumplir con las leyes,
reglamentos y órdenes emanadas de la superioridad; no propalará ni permitirá que se propalen
murmuraciones, quejas o descontentos que impidan el cumplimiento de las obligaciones o que depriman
el ánimo de sus subalternos.

Artículo 9o.- El militar que manifieste al superior el mal estado en que se encuentran sus tropas,
deberán hacerlo con discreción, exponiendo sin exagerar, las circunstancias en que se hallan, a fin de
que se provea lo necesario.

Artículo 10.- Para que el militar obtenga la confianza y estimación de sus superiores y en su caso las
recompensas, deberá demostrar aptitud, buena conducta, amor a la carrera, celo en el cumplimiento de
su deber y respeto para su persona y para la de los demás.

Artículo 11.- El militar se abstendrá de murmurar con motivo de las disposiciones superiores o de las
obligaciones que le impone el servicio.

Artículo 12.- El militar no deberá elevar quejas infundadas, hacer públicas falsas imputaciones o
cometer indiscreciones respecto de los actos del servicio.

Artículo 13.- El militar aceptará dignamente y con satisfacción las obligaciones que le imponga su
servicio, sin oponer dificultades, pero cuando menoscabe su jerarquía militar, tendrá derecho de
representar ante la superioridad.

Artículo 14.- Queda estrictamente prohibido al militar dar órdenes cuya ejecución constituya un delito; el
militar que las expida y el subalterno que las cumpla, serán responsables conforme al Código de Justicia
Militar.

Artículo 15.- Debe entenderse por actos del servicio, los prescritos por las leyes, reglamentos y
disposiciones de observancia general que dicte la Superioridad.

Artículo 16.- En actos del servicio, el militar no podrá hacerse representar por apoderado. Tampoco
deberá elevar peticiones en grupo, ni solicitud tendiente a contrariar o retardar órdenes del servicio.

Artículo 17.- Queda estrictamente prohibido al militar en servicio activo, inmiscuirse en asuntos políticos,
directa o indirectamente, salvo aquel que disfrute de licencia que así se lo permita en términos de lo
dispuesto por las leyes; así como pertenecer al estado eclesiástico o desempeñarse como ministro de
cualquier culto religioso, sin que por ello pierda los derechos que le otorga la Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos.

Artículo 18.- El militar está obligado a saludar a sus superiores y a los de su misma jerarquía, conforme
se prescriben los reglamentos, así como a corresponder el saludo de sus subalternos.

Artículo 19.- En un acto oficial, donde estuviere un militar y se presentare otro de mayor jerarquía, le
cederá el asiento o lugar preeminente. Esta formalidad no tendrá lugar, en los Tribunales Militares.

Artículo 20.- El comandante de las tropas que arribe a una ciudad o lugar en que no hubiere autoridad
militar superior, hará una visita de cortesía a las autoridades civiles.

Artículo 21.- El militar debe comportarse con el más alto grado de cortesía y educación, guardando la
compostura que corresponde a su dignidad y la marcialidad que debe ostentar como miembro del
Ejército y Fuerza Aérea.

Artículo 22.- El militar prestará, siempre que le sea posible, su ayuda moral y material a sus subalternos
y compañeros que la necesiten, pues no debe olvidar nunca que la solidaridad y ayuda mutua facilitan la
vida en común y el cumplimiento de los deberes militares, constituyendo el espíritu de cuerpo,
sentimiento de las colectividades que todos los militares tienen el deber de fomentar.
Artículo 23.- El militar que porte uniforme se abstendrá de entrar a centros de vicio y de prostitución,
salvo que estén realizando actos del servicio.

Artículo 24.- Los militares rehusarán todo compromiso que implique deshonor o falta de disciplina, y no
darán su palabra de honor si no pueden cumplir lo que ofrecen.

Artículo 24 Bis.- El militar, atendiendo a su honor y principios, debe obrar con equidad y justicia, ser
ejemplo de puntualidad y preocuparse por cumplir con lo ordenado, anteponiendo su iniciativa e
inteligencia.

CAPÍTULO III
Correctivos Disciplinarios

Artículo 24 Ter.- Correctivo disciplinario es la medida coercitiva que se impone a todo militar del Ejército
y Fuerza Aérea Mexicanos, por haber infringido las leyes o reglamentos militares, siempre y cuando no
constituyan un delito.

Artículo 24 Quáter.- Los correctivos disciplinarios se clasifican en:

I.- Amonestación;
II.- Arresto, y
III.- Cambio de unidad, dependencia, instalación o comisión en observación de su conducta,
determinado por el Consejo de Honor.

Artículo 24 Quinquies.-La amonestación es el acto por el cual el superior advierte al subalterno, de


palabra o por escrito, la omisión o defecto en el cumplimiento de sus deberes; invitándolo a corregirse.

En ambos casos, quien amoneste lo hará de manera que ningún individuo de menor categoría a la del
aludido se aperciba de ella, procurando observar en estos casos la discreción que les exige la disciplina.

Queda prohibida la reprensión que, por ser afrentosa y degradante, es contraria a la dignidad militar.

Artículo 25.- El arresto es la reclusión que sufre un militar en el interior de las unidades, dependencias o
instalaciones militares y puede ser impuesto con o sin perjuicio del servicio.

En el primer caso, sólo podrán desempeñarse aquellos servicios que no requieran salir del alojamiento,
por estar el militar a disposición de su Comandante o Jefe de la Unidad, Dependencia o Instalación.

Artículo 26.- Si el que impone el correctivo no tiene bajo su mando directo la tropa a que pertenece el
que comete la falta, ordenará el arresto y dará cuenta a la autoridad militar correspondiente, siendo ésta
quien fijará la duración del castigo, teniendo en consideración la jerarquía de quien lo impuso, la falta
cometida y los antecedentes del subalterno.

Artículo 27.- (Se deroga).

Artículo 28.- Toda orden de arresto deberá darse por escrito. En caso de que un militar se vea precisado
a imponerlo por orden verbal, surtirá efectos de inmediato, pero dicha orden deberá ser ratificada por
escrito dentro de las 24 horas siguientes, anotando el motivo y fundamento de la misma, así como la
hora; en caso de que no se ratifique, la orden quedará sin efecto.

Artículo 29.- El que impida el cumplimiento de un arresto, el que permita que se quebrante, así como el
que no lo cumpla, serán sancionados de acuerdo a lo dispuesto en el Código de Justicia Militar.

Artículo 30.- (Se deroga).


Artículo 31.- El militar que ejerce Superioridad jerárquica o de cargo, podrá imponer correctivos
disciplinarios.

“Superioridad jerárquica” es la que corresponde a la dignidad militar que representa el grado, con arreglo
a la escala del Ejército y Fuerza Aérea.

Superioridad de cargo es la inherente a la comisión que desempeña un militar, por razón de sus
funciones, y de la autoridad de que está investido.

Artículo 32.- Tienen facultad para imponer arrestos a sus subalternos en jerarquía o cargo, los
Generales, Jefes, Oficiales y clases.

Artículo 33.- Los arrestos se impondrán a:

I.- Los Generales y Jefes, hasta por 24 y 48 horas,


respectivamente;
II.- Los Oficiales, hasta por ocho días, y
III.- La Tropa, hasta por quince días.

Los Generales, Jefes, Oficiales y Tropa que no tengan destino fijo y se encuentren en disponibilidad,
cumplirán los arrestos que se les impongan en cualquiera de los recintos militares señalados en el
artículo 25 de esta Ley.

Los militares en situación de retiro cumplirán el arresto en la instalación militar más cercana a su domicilio.

El Secretario de la Defensa Nacional tendrá facultad para amonestar, así como para imponer y graduar
arrestos a los Generales, Jefes, Oficiales y Tropa, hasta por quince días.

Artículo 33 Bis.- Tienen facultad para graduar arrestos:

I.- El Secretario, Subsecretario y Oficial Mayor de la Secretaría de la Defensa Nacional, y


II.- En las tropas a su mando:

a. Los Comandantes del Ejército y la Fuerza Aérea, los Comandantes de Mandos


Territoriales, de Unidades y Organismos Circunstanciales;
b. Los Directores Generales de las Armas y Servicios, y
c. Los Directores y Jefes de Dependencias e Instalaciones.

En ausencia de los anteriores, la facultad recaerá en quien los suceda en el mando o cargo.

Artículo 33 Ter.- Todo militar facultado para graduar arrestos tendrá en cuenta, al hacerlo, que sea
proporcional a la falta cometida, a la jerarquía, al cargo, a los antecedentes del infractor, a las
circunstancias, al grado que ostente y al cargo de quien lo impuso.

Cuando a juicio del que deba graduar el correctivo, la gravedad de la falta merezca la imposición de un
arresto superior al máximo que le sea permitido aplicar, dará cuenta a la autoridad facultada para que
sea ella quien lo gradúe. El militar facultado para graduar arrestos, podrá dejarlos sin efecto o sustituirlos
por amonestación.

Artículo 33 Quáter.- El que haya recibido orden de arresto, deberá comunicar al superior de quien
dependa así como al que se la impuso, el inicio y término de su cumplimiento. Los Generales, Jefes y
Oficiales lo harán por escrito y la Tropa de forma verbal.

Artículo 33 Quinquies.- El militar que esté cumpliendo un arresto y se haga acreedor a otro, empezará
a cumplir este último desde el momento en que se le comunique.
CAPÍTULO IV
Consejo de Honor

Artículo 34.- El Consejo de Honor se establecerá en las unidades y dependencias del Ejército y Fuerza
Aérea; se constituirá con un presidente y cuatro vocales en las unidades y con un presidente y dos
vocales en las dependencias, conforme al Reglamento respectivo.

Artículo 35.- Corresponde conocer al Consejo de Honor:

I.- De todo lo relativo a la reputación de la Unidad, Dependencia o Instalación;


II.- De la embriaguez, uso de narcóticos y juegos prohibidos por la ley;
III.- De la disolución escandalosa.
IV.- De la falta de honradez en el manejo de caudales que no constituya un delito;
V.- De la negligencia en el servicio, que no constituya un delito.
VI.- De todo lo que concierne a la dignidad militar.

Artículo 36.- El Consejo de Honor tiene facultades para:

I.- Acordar las notas que hayan de ponerse en las Hojas de Servicios de los Oficiales, y en el Memorial
de Servicios de los individuos de tropa.
II.- Dictaminar sobre los castigos correccionales que deban imponerse desde Capitán 1o. hasta el
Soldado, por faltas, cuyo conocimiento sea de la competencia de este Consejo.
III.- Acordar se solicite la baja del Ejército y Fuerza Aérea por determinación de mala conducta, para el
personal de Tropa y de los militares de la clase de auxiliar, y
IV.- Turnar al Ministerio Público, las constancias respectivas en los casos en que determine que es
competencia de los tribunales correspondientes.

En caso de la fracción III se otorgará al militar un plazo de quince días naturales para que manifieste lo
que su interés convenga.

Artículo 37.- Los castigos correccionales a que se refiere la fracción II del artículo anterior son:

I.- Para las clases y soldados, el cambio de unidad, dependencia e instalación o el arresto hasta por
quince días en prisión militar, y
II.-Para los Oficiales, el cambio de unidad, dependencia, instalación, comisión o el arresto hasta por
quince días en prisión militar.

Artículo 38.- (Se deroga).

Artículo 39.- Se prohíbe a los individuos que componen el Consejo de Honor, externar los asuntos que
se traten en el seno del Consejo y murmurar de las providencias acordadas por el mencionado Consejo.
El que faltare a esta prescripción será excluido del honroso cargo que desempeña, previa aprobación de
la Secretaría de la Defensa Nacional.

Artículo 40.- El Consejo de Honor, emplazará al militar de cuya conducta va a conocer para hacerle
saber la causa por que se le juzga y oír sus descargos, a fin de que se le imparta estricta justicia.

Artículo 41.- Los miembros de un Consejo de Honor, serán responsables, conforme al Código de
Justicia Militar, de las arbitrariedades o abusos que cometieren en el ejercicio de sus funciones.
CAPÍTULO V
Prevenciones Generales

Artículo 42.- El militar que tenga alguna queja en relación con las disposiciones superiores o las
obligaciones que le impone el servicio, podrá acudir ante el superior inmediato para la solución de sus
demandas y, en caso de no ser debidamente atendido, podrá llegar por rigurosa escala, hasta el
Presidente de la República, si es necesario.

Artículo 43.- Todo militar que infrinja la presente Ley, así como algún precepto reglamentario, se hará
acreedor a un correctivo disciplinario, de acuerdo con su jerarquía en el Ejército y Fuerza Aérea y, si la
magnitud de su falta constituye un delito, quedará sujeto a lo dispuesto por el Código de Justicia Militar.
CÓDIGO DE JUSTICIA MILITAR
Nuevo Código publicado en el Diario Oficial de la Federación el 31 de agosto de 1933
TEXTO VIGENTE
Última reforma publicada DOF 16-05-2016

TITULO PRIMERO
De los delitos y de los responsables

CAPITULO V
Autores

Artículo 109.- Son autores de un delito:

I.- Los que lo conciben, resuelven cometerlo, lo preparan y ejecutan, ya sea por sí mismos o por medio
de otros a quienes compelen o inducen a delinquir, abusando aquéllos de su autoridad o poder, o
valiéndose de amagos o amenazas graves, de la fuerza física, de dádivas, de promesas o de culpables
maquinaciones o artificios;

II.- los que son la causa determinante del delito, aunque no lo ejecuten por sí ni hayan preparado la
ejecución, y se valgan de otros medios diversos de los enumerados en la fracción anterior para hacer
que otros los cometan;

III.- los que con carteles dirigidos al pueblo, o al ejército, o haciendo circular manuscritos o impresos, o
por medio de discursos estimulen a cometer un delito determinado, si éste llega a ejecutarse, aunque
sólo se designen genéricamente las víctimas;

IV.- los que ejecuten materialmente el acto en que el delito queda consumado, exceptuando el caso del
artículo siguiente;

V.- los que ejecutan hechos que son la causa impulsiva del delito, o que se encaminan inmediata y
directamente a su ejecución, o que son tan necesarios en los actos de verificarse ésta, que sin ellos no
puede consumarse;

VI.- los que ejecutan hechos que, aunque a primera vista parecen secundarios, son de los más
peligrosos, o requieren mayor audacia en el agente, y

VII.- los que teniendo por su empleo o comisión el deber de impedir o de castigar un delito, se obligan
con el delincuente a no estorbarle que lo cometa, o a procurarle la impunidad en el caso de ser acusado.

Artículo 110.- Siempre que el cumplimiento de una orden del servicio implicare la violación de una Ley
Penal, serán responsables el superior que hubiere dictado esa orden y los inferiores que la ejecutaren,
con arreglo a las siguientes prevenciones:

I.- Si la comisión del delito emanare directa y notoriamente de lo dispuesto en la orden, el que la hubiese
expedido o mandase expedir será considerado como autor, y los que de cualquiera manera hayan
contribuido a ejecutarla serán considerados como cómplices, en caso de que se pruebe que conocían
aquellas circunstancias, y sin perjuicio de la responsabilidad en que pudieren haber incurrido tales
cómplices, si, para dar cumplimiento a dicha orden, hubiesen infringido, además, los deberes
correspondientes a su clase o al servicio o comisión que estuvieren desempeñando;

II.- si la comisión del delito proviniese de alteración al transmitir la orden o de exceso al ejecutarla, por
parte de los encargados de hacer una u otra cosa, éstos serán considerados como autores, y los demás
que hubiesen contribuido a la perpetración del delito serán reputados como cómplices, en los mismos
términos antes expresados, y
III.- si para la perpetración del delito hubiere precedido a la orden, acuerdo o concierto entre el que
la expidió y alguno o varios de los que contribuyeron a ejecutarla, uno y otros serán considerados
como autores.

CAPITULO VI
Cómplices

Artículo 111.- Son cómplices:

I.- Los que ayudan a los autores de un delito en los preparativos de éste, proporcionándoles los
instrumentos, armas u otros medios adecuados para cometerlo, o dándoles instrucciones para este fin, o
facilitando de cualquier otro modo la preparación o la ejecución, si saben el uso que va a hacerse de las
unas o de los otros;

II.- los que sin valerse de los medios de que habla la fracción I del artículo 109, emplean la persuasión o
excitan las pasiones para provocar a otro a cometer un delito, si esa provocación es una de las causas
determinantes de éste, pero no la única;

III.- los que en la ejecución de un delito toman parte de una manera indirecta o accesoria;

IV.- los que ocultan cosas robadas, dan asilo a delincuentes, les proporcionan la fuga o protegen de
cualquier manera la impunidad, si lo hacen en virtud de pacto anterior al delito, y

V.- los que sin previo acuerdo con el delincuente, pero sabedores de que va a cometer el delito, y
debiendo por su empleo o comisión impedirlo, no cumplen con ese deber.

Artículo 112.- Si varios concurren a ejecutar un delito determinado y alguno de los delincuentes comete
un delito distinto sin previo acuerdo con los otros, éstos quedarán enteramente libres de responsabilidad
por el no concertado, si se llenan los requisitos siguientes:

I.- Que el nuevo delito no sirva de medio adecuado para cometer el otro;

II.- que aquél no sea una consecuencia necesaria o natural de éste o de los medios concertados;

III.- que no hayan sabido antes que se iba a cometer el nuevo delito, y

IV.- que estando presentes a la ejecución de éste, hayan hecho cuanto estaba de su parte para
impedirlo, si lo podían hacer, sin riesgo grave e inmediato de sus personas.

Artículo 113.- En el caso del artículo anterior, serán castigados como autores del delito no concertado,
los que no lo ejecuten materialmente, si faltare cualquiera de los dos primeros requisitos que dicho
artículo exige. Pero cuando falte el tercero o cuarto, serán castigados como cómplices.

Artículo 114.- El que empleando alguno de los medios de que hablan las fracciones I, II y III del artículo
109 y II del 111, compela o induzca a otro a cometer un delito será responsable de los demás delitos que
cometa su coautor o su cómplice, solamente en los siguientes casos:

I.- Cuando el nuevo delito sea un medio adecuado para la ejecución del otro;
II.- cuando sea consecuencia necesaria o natural de éste, o de los medios
concertados.
Pero ni aun en estos dos casos tendrá responsabilidad por los nuevos delitos, si éstos dejaran de serlo si
él los ejecutare.
Artículo 115.- El que por alguno de los medios de que hablan las fracciones I, II y III del artículo 109 y II
del 111, provoque o induzca a otro a cometer un delito, quedará libre de responsabilidad si desiste de su
resolución e impide que el delito se consume.

CAPITULO VII
Encubridores

Artículo 116.- Son encubridores de primera clase, los que sin previo concierto con los delincuentes, los
favorecen de alguno de los modos siguientes:

I.- Auxiliándolos para que se aprovechen de los instrumentos con que se comete el delito o de las cosas
que son objeto o efecto de él, o aprovechándose los encubridores de los unos o de las otras;

II.- procurando por cualquier medio impedir que se averigüe el delito o que se descubra a los
responsables de él, y

III.- ocultando a éstos, si tienen costumbre de hacerlo, u obran por retribución dada o prometida.

Artículo 117.- Son encubridores de segunda clase: los que adquieren una cosa robada aunque no se les
pruebe que tenían conocimiento de esta circunstancia, si al adquirirla no tomaron las precauciones
convenientes para asegurarse de que la persona de quien obtuvieron la cosa, tenía derecho para
disponer de ella.

Artículo 118.- Son encubridores de tercera clase: los que teniendo por su empleo o comisión el deber de
impedir o castigar un delito, favorecen a los delincuentes sin previo acuerdo con ellos, ejecutando alguno
de los hechos enumerados en las fracciones I y II del artículo 116 u ocultando a los culpables.

TITULO SEPTIMO
Delitos contra la seguridad interior de la nación
CAPITULO I
Rebelión

Artículo 218.- Se comete el delito de rebelión militar, cuando se alzan en armas elementos del ejército
contra el gobierno de la República, para:

I.- Abolir o reformar la Constitución Federal;

II.- impedir la elección de los Supremos Poderes de la Federación, su integración, o el libre ejercicio de
sus funciones, o usurpar éstas;

III.- separar de su cargo al Presidente de la República, los Secretarios de Estado, magistrados de la


Suprema Corte o Procurador General de la República, y

IV.- abolir o reformar la Constitución Política de alguno de los Estados de la Federación, las instituciones
que de ella emanen, impedir la integración de éstas o la elección correspondiente; o para lograr la
separación del gobernador, miembros del Tribunal Superior o Procurador General de Justicia; todo ello,
cuando interviniendo los Poderes de la Unión en la forma prescrita por el artículo 122 de la Constitución
Federal, los alzados no depongan, sin resistencia, las armas.
Artículo 219.- Se impondrá pena de treinta a sesenta años de prisión:

I.- Al que promueva o dirija una rebelión;

II.- a quien ejerza mando en una región o plaza que se adhiera a la rebelión;

III.- al que mandando una corporación utilice sus fuerzas para rebelarse; y al jefe de una dependencia
que emplee los elementos a su disposición para el mismo objeto, y

IV.- al oficial que utilice las fuerzas de su mando, para rebelarse o adherirse a la rebelión cuando no se
encuentre en conexión inmediata con la corporación a que pertenezca.
La pena será de seis años de prisión cuando las personas a quienes se refieren las cuatro fracciones
anteriores, se rindan con todos sus elementos, antes de efectuarse alguna acción armada con fuerzas
del gobierno de la República.
Los sargentos, cabos y soldados que se rindieren con sus pertrechos de guerra no sufrirán castigo alguno.

Artículo 220.- Se castigará con la pena de ocho años de prisión a los oficiales que fuera de los casos
previstos en el artículo que antecede se adhieran o participen en alguna forma en la rebelión; y a los que
no empleen todos los medios que estén a su alcance para impedir la rebelión de sus fuerzas.
Los sargentos sufrirán la mitad de la pena dicha, los cabos una cuarta parte y los soldados un año de
prisión.

Artículo 221.- Se castigará con la pena de seis años de prisión, a quienes teniendo conocimiento de que
se trata de cometer el delito de rebelión no lo denuncien a la autoridad que corresponda. Cuando la
denuncia se haga en tiempo oportuno para evitar la ejecución del delito, no se impondrá castigo alguno.

Artículo 222.- Los rebeldes no serán responsables de las muertes o lesiones inferidas en el acto de un
combate, ni de los daños que durante el mismo causen a propiedades; pero de todo homicidio, lesión o
daño a la propiedad, que se cause fuera de la lucha, serán responsables, tanto el que los ordene como
los que inmediatamente los ejecuten, aplicándose las penas que correspondan según las reglas de
acumulación.

Artículo 223.- Se castigará con prisión de tres años a los que conspiren para cometer el delito de rebelión.

TITULO OCTAVO
Delitos contra la existencia y seguridad del ejército
CAPITULO I
Falsificación

Artículo 228.- Será castigado con la pena de tres años de prisión todo el que fraudulentamente y con el
objeto de obtener algún provecho para sí o para otro, o con el de causar algún perjuicio:

I.- Ponga una firma o rúbrica falsas, aunque sean imaginarias, o altere una verdadera, en algún
documento militar;

II.- aproveche indebidamente una firma o rúbrica en blanco, ajenas, extendiendo algún despacho,
patente, orden de pago o cualquiera otro documento relativo a la posición o servicios militares, suyos o
de otra persona;

III.- altere el texto de algún documento militar verdadero después de concluído y firmado, variando en él
nombres, empleos o grados, fechas, cantidades o cualquiera otra circunstancia o punto substancial, ya sea
añadiendo, enmendando o borrando, en todo o en parte, una o más palabras o variando la puntuación;

IV.- expida o extienda testimonio o copia certificada supuestos de documentos militares que no existan, o
de los existentes que carezcan de los requisitos legales, suponiendo falsamente que los tienen o
agregando o suprimiendo en la copia, algo que importe una variación substancial, y
V.- se atribuya o atribuya a la persona a cuyo nombre extienda el documento, un nombre o una
investidura, calidad o circunstancia que no tenga y que sea necesaria para la validez del acto.

Artículo 229.- La pena señalada en el artículo anterior, se aplicará siempre que el que hubiere infringido
ese precepto, no llegare a hacer uso del documento falso o falsificado, pues si lo hiciere, la pena será la
de cuatro años de prisión; y si con el uso de ese documento se cometiere otro delito, se observarán las
reglas de acumulación.

Artículo 230.- También se impondrá la pena de tres años de prisión, al funcionario o empleado en el
fuero de guerra que, a sabiendas, consigne o haga consignar, en las averiguaciones o en los procesos,
hechos falsos, o que altere el texto de las actuaciones.

Artículo 231.- El que falsifique los sellos, timbres o marcas militares que se usen en la correspondencia,
libros, actas o documentos oficiales destinados a marcar el armamento, equipo, vestuario u otros objetos
pertenecientes al ejército, será castigado con la pena de cuatro años de prisión. La misma pena se
aplicará a los que, a sabiendas, hagan uso de dichos sellos, timbres o marcas.

Artículo 232.- El que habiéndose proporcionado las marcas, timbres o sellos verdaderos, destinados a
los usos que indica el artículo anterior, los utilice de un modo fraudulento en perjuicio de la nación y en
beneficio propio o ajeno, o en perjuicio de otro, será castigado con la pena de seis años de prisión.

Artículo 233.- El que a sabiendas haga uso de pesas o medidas falsas, para entregar o recibir los
objetos que tenga a su cargo, sufrirá la pena de cuatro años de prisión.

Artículo 234.- El que falsifique o adultere, o haga falsificar o adulterar los víveres, forrajes, líquidos,
medicinas u otras substancias confiadas a su guarda o vigilancia, o que conociendo su falsificación o
adulteración las distribuya o haga distribuir a la tropa, caballos, ganado de tiro o acémilas, será castigado
con la pena de cinco años de prisión.

Artículo 235.- Si el delito de que habla el artículo anterior, se perpetrare por otro que no sea el guardián o
encargado de los efectos a que este precepto se refiere, la pena aplicable será la de tres años de prisión.

Artículo 236.- A los responsables de los delitos expresados en los cinco artículos precedentes, a quienes
deba imponerse la destitución como consecuencia de la pena privativa de libertad que les corresponda, se les
fijará para la inhabilitación otro tiempo igual al que deba durar la pena privativa de libertad.

Artículo 237.- El que intencionalmente altere, cambie, destruya o modifique los diarios de bitácora,
navegación, o desviación del compás o cronómetros o libros de cargo, estudios científicos o relativos a
una navegación, o que dé un falso rumbo, u observaciones de situación distintas de las verdaderas, será
castigado con ocho meses de prisión, si no resultare daño. Si resultare éste, la pena será de tres años de
prisión, y si se perdiere el buque, se impondrá pena de treinta a sesenta años de prisión.

Artículo 238.- El que altere o cambie los planos o modelos de alguna construcción naval, o la
construcción misma, destinada al servicio de la Armada, sufrirá la pena de un año de prisión, y si por
esta causa se originare algún daño, la pena será de seis años.
CAPITULO III
Extravío, enajenación, robo y destrucción de lo perteneciente al ejército

Artículo 246.- A los individuos de tropa que enajenen o empeñen las prendas de vestuario o equipo de
uso personal, se les impondrá la pena de tres meses de prisión en el cuartel, sin perjuicio del servicio.
Los mismos individuos que enajenen o empeñen caballos, acémilas, armas, municiones u otros objetos
militares destinados para el servicio, sufrirán en los términos expresados, cinco meses de prisión en
tiempo de paz, y once, en campaña. Todo el que, sin estar comprendido en cualquiera de los casos
previstos en el artículo 241, enajene o dé en prenda los objetos militares o efectos destinados al uso del
ejército que tuviese bajo su inmediata vigilancia y cuya enajenación no haya sido autorizada, será
castigado con la pena de dos años de prisión, y la de destitución de empleo, siempre que pudiere serle
aplicable y ya sea que proceda o no como consecuencia de la anterior.
A los que para provecho propio o de otros, compren, oculten o reciban en prenda cualquiera de los
objetos a que el presente artículo se contrae, se les castigará de igual manera a la establecida en él
acerca de los que enajenen o empeñen tales objetos.

Artículo 247.- Serán castigados con la pena de tres meses de prisión sin perjuicio del servicio:

I.- Los individuos de tropa que extravíen en tiempo de paz el caballo, las armas, las municiones u otros
objetos que se les hubiere entregado para el servicio, excepto las prendas de vestuario de uso personal.
En campaña se duplicará la pena, y

II.- los soldados o clases que extravíen objetos militares o efectos destinados al uso del ejército, que
tuvieren bajo su inmediata vigilancia, siempre que no debieren ser castigados administrativamente y sin
perjuicio de que se haga el descuento del valor de los objetos extraviados.
Los oficiales en el caso de la fracción II del presente artículo, además de la pena privativa de libertad,
sufrirán la de suspensión de empleo o comisión, por el término de seis meses.

Artículo 248.- Al que extravíe la bandera o estandarte de una corporación en un cuartel o en marcha, se
le castigará, en tiempo de paz, con ocho meses de prisión, y en campaña, con dos años.

Artículo 249.- Al que cometa el delito de robo de valores o efectos pertenecientes al ejército, será
castigado:

I.- Con cuatro meses de prisión si el valor de lo robado no excediere de cincuenta pesos;

II.- con seis meses de prisión si el valor de lo robado fuere de cincuenta pesos sin exceder de cien;

III.- con un año y seis meses de prisión, si el valor de lo robado llegare a cien pesos sin exceder de mil;

IV.- con un mes de aumento a la pena señalada en la fracción anterior, por cada cien pesos o fracción
que excediere de mil pesos, y

V.- con un año de aumento a las penas que fijan las fracciones que anteceden:

a).- Si el delito se comete en un lugar cerrado o en edificio que esté habitado o destinado para
habitación, y
b).- si el delincuente es obrero y el delito se comete en el taller en que aquél preste sus servicios.

Artículo 250.- El que, maliciosamente y fuera de los casos previstos en el artículo 203, fracción XVII y
363, destruya o devaste por otros medios que no sean el incendio o la explosión de una mina, edificios,
fábricas, buques de guerra, aeronaves u otras construcciones militares, almacenes, talleres o arsenales
o establecimientos de marina, será castigado con la pena de siete años de prisión.

Igual pena tendrá el que maliciosamente comunique el agua de mar con los pañoles de pólvora,
municiones o víveres, si por esa causa se inutilizaren dichos efectos.

Artículo 251.- Si el medio empleado para la destrucción o devastación, hubiere sido el incendio o la explosión
de una mina, y para ello se hubiere hecho uso de la fuerza armada, se impondrá pena de treinta a sesenta
años de prisión. Si no se hubiere usado de fuerza armada, la pena será de once años de prisión.

Artículo 252.- Al que por medio de barrenos o abertura de una o más válvulas, produzca
maliciosamente la pérdida total de un buque, se le impondrá pena de treinta a sesenta años de prisión.

Artículo 253.- El que, con intención dolosa, destruya o haga destruir frente al enemigo, objetos
necesarios para la defensa o el ataque, o para la navegación o maniobras de un buque, todo o parte del
material de guerra, aeronaves, armas, municiones, víveres o efectos de campamento o del servicio de
barco, se le impondrá pena de treinta a sesenta años de prisión.
Si el delito a que el presente artículo se contrae no hubiere sido perpetrado frente al enemigo ni
estuviere comprendido en la fracción XVII del artículo 203, la pena será la de ocho años de prisión.

Artículo 254.- La misma pena de ocho años de prisión se impondrá a todo el que dolosa o
deliberadamente destruya, queme o inutilice los libros, cartas náuticas, planos, actas, archivos o
instrumentos científicos pertenecientes al ejército.

CAPITULO IV
Deserción e insumisión

Artículo 255.- La deserción de los individuos de tropa que no estuvieren en servicio, se entenderá
realizada, a falta de cualquier otro hecho que la demuestre:

I.- Cuando faltaren sin motivo legítimo a la revista de administración y no se presenten a justificar, dentro
de las veinticuatro horas siguientes;

II.- cuando faltaren sin impedimento justificado por tres días consecutivos a las listas de diana y retreta
de las fuerzas a que pertenezcan o a las dependencias de que formen parte;

III.- cuando tratándose de marineros, se quedaren en tierra a la salida del buque a que pertenezcan,
siempre que tuvieren oportuno conocimiento de ella, o faltaren por tres días consecutivos a bordo del
barco, y

IV.- cuando se separen sin permiso del superior que tenga facultad para concederlo, una noche del
campamento o guarnición en que se hallen, o se separen en tiempo de paz, a más de veinte kilómetros
de distancia del campamento, cuarenta de la guarnición, o quince del puerto en donde esté el barco a
que pertenezcan; y en campaña, a cualquiera distancia de la plaza, buque o punto militar.

Artículo 256.- Los desertores comprendidos en el artículo que antecede, serán castigados en tiempo de
paz:
I.- Con la pena de dos meses de prisión en un cuartel o buque, sin perjuicio del servicio, si se
presentaren voluntariamente dentro de ocho días, contados desde aquel en que se hubiere realizado su
separación ilegal del servicio militar;

II.- con la de tres meses de prisión en un cuartel o buque, sin perjuicio del servicio, si dicha presentación
la efectuaren después del plazo señalado en la fracción anterior, y

III.- con la de seis meses de prisión en un cuartel o buque, sin perjuicio del servicio, y destinados al de
policía u obras militares, si fueren aprehendidos.

Artículo 257.- Los individuos de tropa que debieren ser condenados al mismo tiempo por varios de los
delitos a que se refiere el artículo anterior o por uno solo de ellos cuando lo hubieren sido ya por otro de
ese mismo género, en sentencia irrevocable pronunciada con anterioridad, serán castigados:

I.- Con la pena de cuatro meses de prisión en un cuartel o buque, sin perjuicio del servicio, si se
presentaren voluntariamente dentro del término de ocho días contados desde aquel en que hubieren
realizado su separación ilegal del servicio militar;

II.- con la de seis meses de prisión en un cuartel o buque, sin perjuicio del servicio, si esa presentación la
hicieren después del plazo mencionado, y

III.- con la de ocho meses de prisión en un cuartel o buque, sin perjuicio del servicio, y destinados al de
policía u obras militares, si fueren aprehendidos.

Artículo 258.- A los sargentos y cabos a quienes en virtud de lo dispuesto en los dos artículos que
anteceden hubiere que imponer la pena de prisión por haber sido aprehendidos, serán destituidos de sus
respectivos empleos; en los otros casos a que los mismos preceptos se refieren, además de la pena de
prisión correspondiente, sufrirán la de suspensión de empleo por otro tiempo igual al de aquélla, y el
servicio a que durante una y otra debe destinárseles, lo prestarán en calidad de soldados y siempre que
fuere posible conforme a lo mandado en el artículo 135, en un cuerpo o dependencia diversos de los que
forman parte.

Artículo 259.- Serán castigados con la pena de un mes de prisión únicamente, los soldados que,
habiendo desertado en los casos del artículo 256, justifiquen para su defensa, que no les fueron leídas
cuando sentaron plaza, y una vez al mes lo menos, las disposiciones penales relativas a la deserción, o
que cometieron el delito por no habérseles asistido en el pre, rancho, ración o vestuario correspondiente;
por no habérseles cumplido cualquiera otra condición de su empeño en el servicio, siempre que la falta
de pre, rancho, ración o vestuario, se haya efectuado solamente respecto de los individuos de que se
trata y no de sus demás compañeros, y que aquéllos comprueben también que, habiéndose quejado, no
se les hizo justicia; y que la deserción no haya sido llevada a cabo por tres o más individuos reunidos.

Artículo 260.- Los individuos de tropa que desertaren efectuando su separación ilegal del servicio
militar en tiempo de paz, y cuando estén desempeñando actos propios de ese mismo servicio y distintos
de los especificados en el artículo siguiente, serán castigados con la pena de dos años de prisión, si el
servicio de que se trate fuere de armas, y con la de un año si fuese económico del cuartel o buque, o
cualquiera otro que no sea de armas. Los sargentos y cabos sufrirán, además, en todos esos casos, la
destitución del empleo.

Artículo 261.- Los individuos de tropa que desertaren en tiempo de paz, y en alguno de los casos o con
alguna de las circunstancias que especialmente se preven en seguida, serán castigados:
I.- El que deserte de la escolta de prisioneros, detenidos o presos o de cualquiera otra no especificada
en este artículo, con la pena de tres años de prisión;

II.- el que deserte estando de guardia, o de la escolta de municiones, o llevándose el caballo, mula o
montura, o el marino que deserte llevándose un bote o usando de él exclusivamente para ese objeto,
con la de cuatro años;

III.- el que deserte llevándose el fusil, carabina, pistola o sable, o tratándose de los marinos, cualquiera
otra arma u objeto, que hubiere recibido para su uso en el servicio de mar y con la obligación de
devolverlo, con la de cinco años;

IV.- el que deserte estando de centinela, con la de seis años;

V.- el que deserte escalando u horadando los muros o tapias del cuartel o puesto militar u ocupado
militarmente o saliendo de a bordo por cualquier medio que no sea de los autorizados para el
desembarco, con la de tres años, y

VI.- el que deserte estando en una fortaleza o plaza fuerte, con la de cuatro años.
A las clases a quienes se hubiere de aplicar alguna de las penas señaladas en las fracciones anteriores,
se les impondrá también la destitución de empleo, ya sea que proceda o no como consecuencia de la
privativa de libertad.

Artículo 262.- En los casos de las dos primeras fracciones del artículo anterior, si el que desertare
estuviere desempeñando las funciones de comandante de la escolta o de la guardia, será castigado con
la pena de cuatro años de prisión o con la de seis, según que estuviere comprendido en la I o II de esas
mismas fracciones.

Artículo 263.- El soldado que desertare estando de guardia o de centinela, o cuando esté formando parte de
una escolta, si hubiere sido nombrado para alguno de esos servicios antes de haber cumplido cuatro meses
de instrucción contados desde el día en que haya sentado plaza en su corporación, será castigado con el
mínimo de la pena señalada en la disposición legal que, sin esa circunstancia, se le hubiere debido aplicar.
De la misma manera será castigado el marino que en iguales condiciones desertare estando de guardia
militar o de centinela, o formando parte de una escolta, o esquifazón de botes.

Artículo 264.- Cuando la deserción de los individuos de tropa se efectuare en campaña, se observarán
las siguientes reglas:

I.- En los casos a que se refiere los artículos 256, 257 y 263, se impondrá la penalidad establecida en
esos preceptos, duplicándose los términos señalados en ellos para la prisión.
Los sargentos y cabos serán además destituidos de su empleo.

II.- En los casos previstos en los artículo 260, 261 y 262, se aumentarán en dos años, las penas
privativas de libertad respectivamente señaladas en esos preceptos.

Artículo 265.- Los individuos de tropa que después de haber desertado dentro de la República, hayan
salido de los límites de ésta, o que desertaren estando fuera de ella, serán castigados con arreglo a las
disposiciones siguientes:

I.- Si el delito fuere cometido en tiempo de paz, la pena será de cuatro años de prisión;

II.- si fuere cometido en campaña, será la de siete años de prisión;


III.- si fuere cometido en tiempo de paz, pero llevándose el que lo perpetrare, el caballo, mula o montura,
o el fusil, carabina, pistola o sable, o bote u otro objeto destinado al servicio de la Armada, la pena será
la de ocho años de prisión, y

IV.- si fuere cometido en campaña, llevándose el culpable algo de lo expresado en la fracción anterior la
pena será la de diez años de prisión.

Artículo 266.- El individuo de clases o marinería que durante las faenas que fueren consecuencia de un
naufragio o suceso peligroso para la embarcación se ausentare durante dos días sin permiso del superior
será castigado como desertor en campaña aun cuando el hecho tuviere lugar en tiempo de paz. Si el
delito se cometiere en campaña, será considerado como desertor frente al enemigo.

Artículo 267.- Los oficiales que desertaren en tiempo de paz y en alguno de los casos enumerados en el
presente artículo, serán castigados:

I.- El que deserte desempeñando cualquiera comisión distinta de las que se especifican en las fracciones
posteriores, si el servicio de que se trate fuere de armas, con la pena de tres años de prisión; con la de un año
y seis meses, si aquél fuere económico de cuartel o buque o cualquiera otro que no sea de armas; y en
ambos casos, con la de destitución, ya sea que proceda o no como consecuencia de las anteriores;

II.- el que deserte de la escolta de prisioneros, detenidos o presos o de cualquiera otra no especificada
en este artículo, con la de cinco años de prisión o con la de cuatro, según que el que desertare fuere o
no el comandante de la escolta;

III.- El que desertare estando de guardia, o de la escolta de municiones, con la de ocho años de prisión,
o con la de seis, según que el que desertare fuere o no comandante de la guardia o de la escolta, y
IV.- El que sin estar desempeñando servicio de armas desertare al extranjero, con la de siete años de
prisión; si estuviere desempeñando ese servicio, con la de nueve años, y si fuere el comandante de un
punto, fuerza o buque, con la de once.

Artículo 268.- En los casos del artículo anterior y en aquellos a que se refieren las fracciones I y II del
artículo 270, si la deserción se hubiere efectuado en campaña se aumentarán en dos años las penas
privativas de libertad señaladas en esos preceptos.

Artículo 269.- Serán considerados también como desertores, los oficiales:

I.- Que con pretexto de enfermedad u otro motivo ilegítimo se queden en las poblaciones, sin el
correspondiente permiso, cuando marchen las fuerzas a que pertenezcan;

II.- que sin la orden correspondiente ni motivo justificado, no lleguen al punto de su destino con la debida
oportunidad, o se regresen después de emprendida una marcha;

III.- que sin justa causa se desvíen del derrotero que se les hubiere señalado como indispensable en su
pasaporte;

IV.- que se separen una noche del campamento o de la guarnición en que se hallen sin permiso del
superior en quien resida la facultad de concederlo;

V.- que se separen a más de cuarenta kilómetros de distancia de su campamento o a más de ochenta de
su guarnición, o a más de treinta del puerto donde esté el barco a que pertenezcan, en tiempo de paz, y
a cualquiera distancia de la plaza, buque o punto militar, en campaña, sin licencia del superior; VI.- que
falten al servicio tres días consecutivos, sin motivo legítimo, o se separen durante cuarenta y ocho horas
del barco a que pertenezcan sin ese motivo ni permiso del superior;
VII.- que falten al acto de la revista de administración sin causa legítima y no se presenten a justificar
dentro de las veinticuatro horas siguientes;

VIII.- que habiendo recibido cualquiera cantidad para la marcha, no emprendan éstas a su destino,
después de tres días de expedido el pasaporte, o en el término que se les hubiere señalado, sin
impedimento legal o sin orden ni permiso de la autoridad que corresponda;
IX.- Que disfrutando de licencia temporal dejen de presentarse cuando hubieren sido llamados antes de
que fenezca el plazo por el que les hubiere sido concedida, o sin causa justificada, cuando haya
expirado dicho plazo, y

X.- Que disfrutando de licencia ilimitada no se hubieren presentado después de dos meses de haber
recibido la orden y los recursos necesarios para ello, en caso de guerra extranjera.

Artículo 270.- Los comprendidos en el artículo anterior, serán castigados:

I.- En los casos de las fracciones I y II, con un año de prisión y destitución de empleo;

II.- en los casos de las fracciones III a VII, con seis meses de prisión, y
III.- en los casos de las fracciones VIII a X, con destitución de empleo.

Artículo 271.- Siempre que al aplicarse la penalidad establecida en los artículos 267, 268 y 270 deba
imponerse la destitución de empleo, se fijará en diez años al término de la inhabilitación para volver al
ejército.

Artículo 272.- Los que desertaren frente al enemigo, marchando a encontrarlo, esperándolo a la defensiva,
bajo su persecución o durante la retirada, se les impondrá pena de treinta a sesenta años de prisión.

Artículo 273.- La deserción en actos del servicio o en campaña, se entenderá perpetrada, siempre que
para llevarla a cabo se hubiere empleado un medio violento, cuando el autor del delito se ponga fuera
del alcance de las armas de sus perseguidores, o eluda toda persecución, y en defecto de lo anterior o
de cualquiera otro hecho que demuestre la separación ilegal del servicio militar, por el transcurso de
veinticuatro horas, sin que el individuo de que se trate se presente a su inmediato superior o a la fuerza a
que pertenezca. La deserción frente al enemigo se entenderá cometida en el acto de separarse un
militar, indebidamente, de las filas, o un marino, del buque o fuerza a que pertenezca.

Artículo 274.- Siempre que tres o más individuos reunidos cometieren simultáneamente alguno de los
delitos consignados en este capítulo, se observará lo que a continuación se expresa:

I. A los que en el caso de haber cometido el delito aisladamente, hubiere debido aplicársele pena de
treinta a sesenta años de prisión, se les impondrá ésta;

II.- a los que en ese mismo caso hubiere debido imponérseles una privativa de libertad, sola o reunida a
otra de distinta especie, se les impondrá el máximo de aquélla aumentada en una cuarta parte de su
duración, y las demás que hubiere debido imponérseles en el caso indicado, y

III.- Al que hubiere encabezado la reunión o grupo si fuere individuo de tropa se le castigará con la pena
de trece años de prisión, siempre que conforme a lo prevenido en la fracción I, no debiere Comete el
delito de insumisión el conscripto que por virtud del sorteo le corresponda prestar servicio activo, no se
presente a la autoridad respectiva dentro del plazo señalado para ser encuadrado en las unidades del
Ejército. imponérsele pena de treinta a sesenta años de prisión; pero si fuere oficial o el delito se hubiere
cometido en campaña, se le aplicará en todo caso esa última pena.

Artículo 275.- Lo que por causas legítima se hubieren dispersado del cuerpo de tropas o buque a que
pertenezcan, serán castigados como desertores, según las circunstancias que hayan intervenido en su
separación, si tan luego como les fuera posible, no se presentaren a su mismo cuerpo de tropas o buque
o a otras fuerzas o buques de guerra nacionales o a la autoridad militar, marítima o consular más
próxima. Las mismas reglas se observarán respecto de los militares que habiendo caído prisioneros de
guerra, no se presenten oportunamente a quien corresponda después de recobrar su libertad.
Se impondrá la pena de un mes de prisión al miembro de las reservas del Ejercito o de la Guardia
Nacional, que, sin impedimento justificado, no se presente al lugar que se le designe en el llamamiento,
dentro del plazo correspondiente.
Comete el delito de insumisión el conscripto que por virtud del sorteo le corresponda prestar servicio
activo, no se presente a la autoridad respectiva dentro del plazo señalado para ser encuadrado en las
unidades del Ejército.
A los infractores se les impondrá la pena de un mes de prisión. La pena privativa de libertad no releva de
la obligación de prestar el servicio.

CAPITULO IV BIS
Traición a las Fuerzas Armadas Mexicanas
Artículo 275 Bis.- Al militar que se incorpore a la delincuencia organizada se le aplicará pena de prisión
de treinta a sesenta años y baja de la Fuerza Armada.

Artículo 275 Ter.- Se sancionará con pena de prisión de quince a sesenta años y baja de la Fuerza
Armada que corresponda, al militar que:

I. Utilice la fuerza, embarcación, aeronave, o cualquier otro bien o recurso humano que tenga bajo
su cargo o mando a favor de cualquier miembro de la delincuencia organizada o asociación
delictuosa;
II. Proporcione a cualquier miembro de la delincuencia organizada o asociación delictuosa,
protección o facilidades en la plaza o puesto confiado a su cargo; así como adiestramiento,
capacitación o conocimientos militares;
III. Induzca al personal que tenga bajo su mando o a las tropas de las que forme parte, para que
presten algún servicio a cualquier miembro de la delincuencia organizada o asociación
delictuosa, o reclute personal militar para el mismo fin;

IV. Proporcione a cualquier miembro de la delincuencia organizada o asociación delictuosa, información


a la que tenga acceso con motivo del ejercicio de su cargo o comisión;

V. Incumpla con sus obligaciones, respecto de las tropas a su cargo, para actuar contra cualquier
miembro de la delincuencia organizada o asociación delictuosa;

VI. Obstaculice las acciones de las fuerzas armadas o autoridad competente, en contra de cualquier
miembro de la delincuencia organizada o asociación delictuosa;

VII. No ejecute una orden del servicio o la modifique de propia autoridad, en ambos casos, para
favorecer a cualquier miembro de la delincuencia organizada o asociación delictuosa;

VIII. Falsifique o altere un documento o instrumento que contenga información relativa a las operaciones
de las Fuerzas Armadas o autoridad competente en contra de cualquier miembro de la delincuencia
organizada o asociación delictuosa, o a sabiendas de que se trata de documentos o instrumentos
falsificados o alterados, haga uso de ellos;
IX. Proporcione a sus superiores información diferente a la que conozca acerca de las actividades que
esté desarrollando en las Fuerzas Armadas en contra de cualquier miembro de la delincuencia
organizada o asociación delictuosa, u omita proporcionar los datos que tenga sobre dichas actividades,
así como de los proyectos o movimientos de éstos;

X. Conduzca o guíe las actividades de cualquier miembro de la delincuencia organizada o asociación


delictuosa, y

XI. Ponga en libertad a cualquier miembro de la delincuencia organizada o asociación delictuosa, o


proteja o facilite su fuga.
Las penas previstas en este capítulo se impondrán además de las que correspondan a los delitos que
resulten cometidos por las actividades del individuo u organización delictiva de que se trate.
Para los efectos de este capítulo, se entenderá por Fuerzas Armadas Mexicanas, a las instituciones
armadas de la Unión, a saber: Ejército, Armada y Fuerza Aérea.
Para los efectos de este capítulo se entenderá por delincuencia organizada la prevista en el artículo 2o.
de la Ley Federal contra la Delincuencia Organizada y por asociación delictuosa, la prevista en el artículo
164 del Código Penal Federal.

CAPITULO V
Inutilización voluntaria para el servicio

Artículo 276.- El que lesionándose o de cualquiera otra manera se inutilice voluntariamente, por sí o por
medio de otro, para el servicio militar, será castigado con las penas de un año y seis meses de prisión y
destitución de empleo.
Las mismas penas se impondrán al que a petición de otro, lo inutilice con el objeto indicado.

Artículo 277.- Se impondrá la pena de ocho meses de prisión, a quien se valga de recursos o medios
fraudulentos que lo imposibiliten para el cumplimiento de alguna obligación militar.

CAPITULO VI
Insultos, amenazas o violencias contra centinelas, guardias, tropa formada, salvaguardias,
bandera y ejército

Artículo 278.- El que ofenda o amenace a un centinela, a un miembro de una guardia, a un vigilante,
serviola, guardián o salvaguardia y el que destruya ésta si fuere escrita, será castigado con la pena de
un año de prisión.

Artículo 279.- El que cometa violencia contra cualquiera de los individuos mencionados en el artículo
anterior, será sancionado:

I. Con pena de treinta a sesenta años de prisión si hiciere uso de armas, y

II.- con la pena de cinco años de prisión, si la violencia se cometiere sin hacer uso de armas.

Artículo 280.- El que injurie, difame o calumnie al ejército o a instituciones que de él dependan, armas,
cuerpos, guardias o tropa formada, será castigado con un año de prisión.
Se impondrá la pena de un año seis meses de prisión, al que ultraje la bandera nacional.

CAPITULO VII
Ultrajes y violencias contra la policía
Artículo 281.- El que injurie o ultraje a un miembro de la policía que esté en ejercicio de sus funciones,
será castigado con nueve meses de prisión; y si lo desobedece o resiste a la orden que le haya intimado
en uso de sus facultades o ejerza violencia contra él, la pena será de un año y seis meses de prisión.

TITULO NOVENO
Delitos contra la jerarquía y la autoridad
CAPITULO I
Insubordinación

Artículo 283.- Comete el delito de insubordinación el militar que con palabras, ademanes, señas, gestos
o de cualquier otra manera, falte al respeto o sujeción debidos a un superior que porte sus insignias o a
quien conozca o deba conocer. La insubordinación puede cometerse dentro del servicio o fuera de él.

Artículo 284.- Se entenderá que la insubordinación se comete en el servicio:

I.- Cuando el inferior y el superior o solamente uno de ellos se encuentre en servicio, y

II.- cuando tenga lugar el delito, con motivo de actos del servicio, aun cuando se encuentren francos el
inferior y el superior, en el momento de realizarse aquél.

Artículo 285.- La insubordinación en servicio, se castigará:

I.- Con la pena de un año seis meses de prisión si se hiciere por medio de palabras o ademanes, por
escrito o de cualquiera otra manera que no constituya una vía de hecho;

II.- con la pena de tres años de prisión si el delito consistiere en alguna amenaza;

III.- con cinco años de prisión cuando se llegue a las vías de hecho, pero sin causar lesión;

IV.- con seis años de prisión si causare una o varias lesiones que por su naturaleza ordinaria no tarden
en curar más de quince días;

V.- con siete años de prisión cuando la enfermedad pase de quince días y sea temporal;

VI.- con ocho años de prisión cuando quede al ofendido una cicatriz en la cara perpetuamente notable, o
se le disminuya la facultad de oír, se le debilite para siempre la vista, o se le entorpezca o debilite
permanentemente una mano, un pie, un brazo o una pierna o cualquier otro órgano, el uso de la palabra
o alguna de las facultades mentales;

VII.- con nueve años de prisión, cuando resulte una enfermedad seguramente incurable, la inutilización
completa o la pérdida de un ojo o de la facultad de oír, de un brazo, de una mano, de una pierna, de un
pie, o de cualquier otro órgano, o cuando el individuo quede con una deformidad perpetuamente notable
en parte visible.

Si la deformidad fuere en la cara, se tendrá esta circunstancia como agravante;

VIII.- con diez años de prisión cuando resulte incapacidad permanente para trabajar, enajenación mental,
pérdida de la vista, o del habla, o de las funciones sexuales, y

IX. Con pena de treinta a sesenta años de prisión cuando se causare la muerte del superior.
Cuando las lesiones hayan puesto en peligro la vida del ofendido, se agregarán dos años a las penas de
prisión fijadas en las fracciones IV a VIII.
Artículo 286.- La insubordinación fuera del servicio, cuando se cometa de cualquiera de las maneras
previstas en los artículos anteriores, será castigada con la mitad de las penas que en ellos se establecen,
pero si la insubordinación provocara la muerte del superior, se le impondrá pena de treinta a sesenta
años de prisión.

Artículo 287.- Si el delito de insubordinación a que se refieren las fracciones I al VIII del artículo 285
fuere perpetrado cuando el que lo cometa estuviere sobre las armas, o delante de bandera, o de tropa
formada, o durante zafarrancho de combate con armas, el término de la pena se formará aumentando en
un tercio, el que según esas mismas disposiciones hubiere de corresponder.

Artículo 288.- Cuando el inferior haya sido excitado u obligado a cometer súbitamente alguno de los
delitos previstos en este capítulo, por algún acto del superior contrario a las prescripciones legales o en
el que éste se haya excedido en el uso de sus facultades, se le aplicará la mitad del mínimo de la pena
que corresponda.
Artículo 289.- Si en los casos del artículo que antecede, los actos del superior constituyen un maltrato o
un tratamiento degradante para el inferior, los términos establecidos en ese mismo precepto para la pena
que deba imponerse, serán a su vez reducidos a la mitad.

Artículo 290.- El que por violencia o amenaza intentara impedir la ejecución de una orden del servicio
dada por un superior u obligar a éste a que la ejecute o a que la dé o se abstenga de darla, será
castigado con la pena de diez años de prisión.
Si el delito de que se trata en este artículo fuere cometido sobre las armas o delante de la bandera o
tropa formada o durante zafarrancho de combate con armas, se impondrá pena de treinta a sesenta
años de prisión.

Artículo 291.- Si en la orden cuyo cumplimiento se trate de impedir, concurriere alguna de las
circunstancias especificadas en los artículos 288 y 289, las disposiciones contenidas en esos preceptos,
serán igualmente aplicables a los casos comprendidos en el artículo que antecede.

Artículo 292.- Cuando la insubordinación consistiere en vías de hecho o estuviere comprendida en el


artículo 290, si se cometiere en marcha para atacar al enemigo, frente a él, esperando a la defensiva,
bajo su persecución o durante la retirada, se aplicará pena de treinta a sesenta años de prisión sin tener
en cuenta las disposiciones de los artículos 119 fracción III, 288 y 289.

CAPITULO II
Abuso de autoridad

Artículo 293.- Comete el delito de abuso de autoridad, el militar que trate a un inferior de un modo
contrario a las prescripciones legales.
Este delito puede cometerse dentro y fuera del servicio.

Artículo 294.- El superior que diere órdenes de interés personal a un inferior, estorbare sin motivo
justificado la ejecución de las que éste hubiere dado en uso de sus facultades, le impidiese de cualquier
modo el cumplimiento de sus deberes, le exigiese el de actos que no tengan relación con el servicio o
que de cualquiera manera le hiciere contraer obligaciones que sean en perjuicio del desempeño de sus
deberes, será castigado con la pena de cuatro meses de prisión.

Artículo 295.- El superior que impidiere a uno o varios inferiores que formulen, retiren o prosigan sus
quejas o reclamaciones, amenazándolos o valiéndose de otros medios ilícitos, o que hiciere desaparecer
una queja, petición, reclamación o cualquier documento militar, o se negare a darles curso o a proveer en
ellos, o a expedir a un individuo de tropa, la certificación de cumplido teniendo el deber de hacerlo, será
castigado con la pena de suspensión de empleo por tres meses.

Artículo 296.- Al que se extralimite en el derecho de imponer castigos correccionales, aplicando los que
no estén permitidos por la ley o haciendo sufrir los que lo estén, al que sea inocente, o excediéndose en
los que en la misma ley estén señalados de un modo expreso respecto de la falta de que se trate, se le
impondrá la pena de seis meses de prisión si no resultare lesionado el ofendido.

Artículo 297.- El que insulte a un inferior o procure inducirlo a una acción degradante o a una infracción
legal, sufrirá la pena de seis meses de prisión. Si la infracción se llevare a efecto se castigará el delito
que resulte.

Artículo 298.- El que infiera golpes o de cualquiera otra manera maltrate de obra a un inferior sin
lesionarlo, será castigado con la pena de un año de prisión.
El que mandare dar golpes a un inferior o que innecesariamente mandare cualquier otro maltratamiento de
obra contra él, será castigado con la pena de dos años de prisión, si el ofendido no resultare lesionado.
Artículo 299.- El que infiera alguna lesión a un inferior será castigado:

I.- Con un año de prisión si fuere de las comprendidas en la fracción IV del artículo 285;
II.- con dos años de prisión, si fuere de las clasificadas en la fracción V;
III.- con cuatro años de prisión, si fuere de las mencionadas en la fracción VI;
IV.- con seis años y seis meses de prisión, si se tratare de las que cita la fracción VII;
V.- con ocho años de prisión, si fuere de las expresadas en la fracción VIII;
VI.- con diez años y seis meses de prisión, si resultare homicidio simple, y
VII. Con pena de treinta a sesenta años de prisión si resultare homicidio calificado.

Cuando las lesiones hayan puesto en peligro la vida del ofendido, se agregarán dos años a las penas de
prisión fijadas en las fracciones I a V.

Artículo 300.- El que indebidamente haga que una fuerza armada le preste auxilio en una riña o
pendencia, que por esa causa tome mayores proporciones, sufrirá la pena de dos años de prisión, sin

Perjuicio de que, conforme a las reglas generales de aplicación de penas, se le imponga la que
corresponda, en virtud de los demás delitos que con esos actos hubiere cometido.

CAPITULO III
Desobediencia

Artículo 301.- Comete el delito de desobediencia el que no ejecuta o respeta una orden del superior, la
modifica de propia autoridad o se extralimita al ejecutarla. Lo anterior se entiende salvo el caso de la
necesidad impuesta al inferior, para proceder como fuere conveniente, por circunstancias imprevistas
que puedan constituir un peligro justificado, para la fuerza de que dependa o que tuviese a sus órdenes.
La desobediencia puede cometerse dentro y fuera del servicio.

Artículo 302.- El delito de desobediencia cometido fuera del servicio, se castigará con la pena de nueve
meses de prisión.

Artículo 303.- La desobediencia en actos del servicio será castigada con un año de prisión, excepto en
los casos siguientes:

I.- Cuando ocasione un mal grave que se castigará con dos años de prisión;
II.- cuando fuere cometida en campaña, que se castigará con cinco años de prisión, y si resultare
perjuicio a las operaciones militares, con diez años de prisión, y

III.- Cuando se efectúe frente al enemigo, marchando a encontrarlo, esperándolo a la defensiva,


persiguiéndolo o durante la retirada, se impondrá pena de treinta a sesenta años de prisión.

Artículo 304.- Los marineros que cometan a bordo el delito de desobediencia, serán castigados:

I.- Con un año y seis meses de prisión si el barco fuere convoyando buques mercantes que no
conduzcan tropas, armas, pertrechos, víveres, o cualquier otro elemento de guerra;

II.- con dos años de prisión si se ocasionare un daño grave, encontrándose el barco en situación
peligrosa o convoyando buques mercantes que no conduzcan tropas o cualquiera de los efectos a que
se refiere la fracción anterior;

III.- con cuatro años de prisión si el daño grave fuere causado a los buques convoyados, y con ocho
años de prisión si se perdieren alguno o algunos de éstos por esa causa, y

IV.- con cuatro años de prisión en tiempo de paz y cinco en campaña, si la desobediencia fuere cometida
formando parte el barco de una escuadra, y con la de cinco años de prisión, en tiempo de paz y diez en
campaña, si de esa desobediencia resultare algún daño a las operaciones navales.

CAPITULO IV
Asonada
Artículo 305.- Los que en grupo de cinco, por lo menos, o sin llegar a ese número cuando formen la
mitad o más de una fuerza aislada, rehúsen obedecer las órdenes de un superior, las resistan o recurran
a vías de hecho para impedirlas, serán castigados:

I.- Con diez años de prisión los promovedores, instigadores o cabecillas del delito y con cinco años de
prisión, los que hubieren secundado a los anteriores, si el delito se cometiere en tiempo de paz, y II. Con
pena de treinta a sesenta años de prisión, a todos los promovedores, instigadores o cabecillas de la
asonada, de cabos en adelante, y con doce años de prisión los soldados, si el delito se cometiere en
campaña.

Artículo 306.- El marino que a fin de realizar el delito a que se refiere el artículo anterior, desatracase de
un buque de guerra o de otro al servicio de la Armada, una lancha o bote armado, o sacare fuerzas
armadas de buques, arsenal, destacamento u otro establecimiento marítimo, será castigado con cinco
años de prisión.

Artículo 307.- Si consumado el motín, en campaña, los que tomaren parte en él, volvieren al orden,
antes de cometerse algún otro delito, serán castigados con la pena de diez años de prisión, si hubieren
sido los promovedores, instigadores o cabecillas de la asonada; y con cinco años de prisión los demás
amotinados. En tiempo de paz se reducirán a la mitad las penas señaladas.
En ambos casos no sufrirán castigo alguno los soldados que justifiquen haberse amotinado contra su
voluntad y que no pudieron abandonar las filas.

Artículo 308.- Si los amotinados volvieren al orden después de haber cometido algún otro delito, la pena
se impondrá siguiendo las reglas de acumulación.
En este caso, los soldados que justifiquen los extremos del artículo anterior, serán individualmente
responsables por el nuevo delito cometido.
Artículo 309.- La conspiración para cometer el delito de asonada, se castigará con un año de prisión en
tiempo de paz y con tres años de prisión, en campaña.

LEY DEL INSTITUTO DE SEGURIDAD SOCIAL PARA


LAS FUERZAS ARMADAS MEXICANAS
Publicado en el DOF el 9 de julio de 2003
TEXTO VIGENTE
Última reforma publicada en el DOF el 24 de mayo de 2017
TÍTULO SEGUNDO: De las Prestaciones
Capítulo Segundo: Retiro, compensación y muerte del militar.

Artículo 21. Retiro es la facultad que tiene el Estado y que ejerce por conducto de las Secretarías de la
Defensa Nacional y de Marina para separar del activo a los militares al ocurrir alguna de las causales
previstas en esta Ley.

Situación de retiro es aquella en que son colocados, mediante órdenes expresas, los militares con la
suma de derechos y obligaciones que fija esta Ley, al ejercer el Estado la facultad que señala el párrafo
anterior. Los militares con licencia ilimitada para ser retirados deberán presentar su solicitud ante las
Secretarías de la Defensa Nacional o de Marina, en su caso.

Haber de retiro es la prestación económica vitalicia a que tienen derecho los militares retirados en los
casos y condiciones que fija esta Ley. Una vez integrado el haber de retiro en los términos del artículo 31
de la presente Ley, será considerado como un solo concepto para todos los efectos legales.

Pensión es la prestación económica vitalicia a que tienen derecho los familiares de los militares en los
casos y condiciones que fije esta Ley.

Compensación es la prestación económica a que tienen derecho los militares y sus familiares, en una
sola exhibición, en los términos y condiciones que fije esta Ley.

Artículo 22. Tienen derecho a las prestaciones que establece el presente Capítulo, únicamente en los
casos y condiciones que se especifican:

I. Los militares que, encontrándose en situación de activo, pasen a la de retiro por órdenes expresas
de las Secretarías de la Defensa Nacional o de Marina;

II. Los familiares de los militares que fallezcan en activo o estando en situación de retiro, siempre que en
este último caso se les haya concedido haber de retiro o no hayan cobrado la compensación acordada;

III. Los miembros de los Cuerpos de Defensas Rurales incapacitados en actos del servicio o a
consecuencia de ellos y los familiares de los que mueran en las mismas circunstancias. Fuera de estos
casos, los miembros de los Cuerpos de Defensas Rurales sólo tendrán derecho a las retribuciones,
prestaciones o estímulos que se establezcan en los términos del artículo 121 de la Ley Orgánica del
Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos;

IV. Los soldados, marineros y cabos que no sean reenganchados y pasen a la reserva, y
V. El personal de la milicia auxiliar que haya sido separado del activo por órdenes expresas de la
Secretaría de origen, por no ser necesarios sus servicios o al término de su contrato.

Artículo 23. El haber de retiro integrado como se establece en el artículo 31 y la compensación, así
como la pensión, se cubrirán con cargo al erario federal.

La cuantía del haber de retiro y de la pensión, tal como la estén percibiendo los beneficiarios, se
incrementará al mismo tiempo y en igual proporción en que aumenten los haberes de los militares en
activo.

Artículo 24. Son causas de retiro:

I. Llegar a la edad límite que fija el artículo 25 de esta Ley;

II. Quedar incapacitado en acción de armas o como consecuencia de las lesiones recibidas en ella;

III. Quedar incapacitado en otros actos del servicio o como consecuencia de ellos; incluyendo la
incapacidad que se produzca al trasladarse el militar directamente de su domicilio al lugar donde
preste sus servicios, así como el retorno directo de éste a su domicilio particular;

IV. Quedar incapacitado en actos fuera del servicio, conforme a lo establecido en los artículos 174 y
183 de esta Ley.

V. Estar imposibilitados para el desempeño de las obligaciones militares, por enfermedad que dure
más de seis meses, pudiendo el Secretario de la Defensa Nacional o, en su caso, el de Marina
prorrogar este lapso hasta por tres meses más con base en el dictamen expedido por dos
médicos militares o navales en activo, en el que se establezca la posibilidad de recuperación en
ese tiempo, y VI. Solicitarlo después de haber prestado por lo menos veinte años de servicios.

Artículo 25. La edad límite de los militares para permanecer en el activo es la siguiente:
Años

I. Para los individuos de tropa 50


II. Para los Subtenientes 51
III. Para los Tenientes 52
IV. Para los Capitanes Segundos 53
V. Para los Capitanes Primeros 54
VI. Para los Mayores 56
VII. Para los Tenientes Coroneles 58
VIII. Para los Coroneles 60
IX. Para los Generales Brigadieres 61
X. Para los Generales de Brigada 63
XI. Para los Generales de División 65

De las jerarquías del Ejército Mexicano contenidas de la fracción I a XI deberán tomarse los
homólogos para la Fuerza Aérea Mexicana y la Armada de México, contenidas en las leyes orgánicas de
dichas Fuerzas Armadas.
Artículo 26. Los Diplomados de Estado Mayor, los que hayan obtenido un grado académico a nivel de
licenciatura o superior, los especialistas, técnicos, mecánicos y los servidores domésticos de
instalaciones militares que presten sus servicios en las Fuerzas Armadas Mexicanas, no obstante haber
llegado a la edad límite que señala el artículo anterior, podrán continuar en el activo hasta por cinco años
más, cuando las Secretarías de la Defensa Nacional o de Marina lo estimen necesario.

Los Generales procedentes de las Armas del Ejército, de la Fuerza Aérea y los Almirantes de la Armada,
también pueden ser retenidos en el activo por una sola vez, mediante acuerdo presidencial, no obstante existir
alguna causa de retiro, cuando a juicio del titular del Poder Ejecutivo sean necesarios sus servicios.

Artículo 27. Los militares que por resolución definitiva pasen a situación de retiro, ascenderán al grado
inmediato únicamente para ese fin y para el cálculo del beneficio económico correspondiente, considerando
los años de servicios en relación con el tiempo en el grado, de acuerdo con la tabla siguiente:

Años de Servicios Años en el Grado


20 10
22 9
24 8
26 7
28 6
30 5
35 4
40 o más 3

Artículo 28. Los militares que ostenten el grado máximo en un servicio o especialidad que, por
disposición legal, sea inferior al de General de División ascenderán al grado inmediato, únicamente para
efectos de retiro, si reúnen los requisitos señalados en la tabla precedente. Si los haberes que
presupuestalmente percibe en el activo son mayores que los que percibiría en el nuevo grado para
efectos de retiro, éstos se calcularán con base en los haberes del grado anterior.

Cuando fallezca el militar en situación de activo y hubiera satisfecho los requisitos de tiempo de servicios y
de tiempo en el grado especificados en la tabla anterior, sus familiares tendrán derecho a que, para el cálculo
de su beneficio, se tome en cuenta el haber al que hubiere tenido derecho al ascender el militar para
efectos de retiro.

Artículo 29. Los militares retirados y los pensionistas tendrán obligación de pasar revista de
supervivencia en los términos de las disposiciones reglamentarias. Los Generales y Jefes del Ejército y
la Fuerza Aérea, así como los Almirantes y Capitanes de la Armada de México retirados, quedan
exceptuados de esta obligación.

Artículo 30. Los militares retirados podrán volver al activo:

I. Cuando hayan sido retirados por enfermedad que dure más de seis meses, siempre que la
enfermedad hubiere sido contraída en campaña o en actos del servicio y logren su curación
definitiva, comprobada con dictámenes expedidos por médicos militares o navales en servicio
activo, que designe la Secretaría de la Defensa Nacional o la de Marina en su caso, siempre que
no adquieran otra nacionalidad; al ocurrir una nueva causal de retiro se tramitará éste, o
23
II. Cuando las necesidades de la Nación lo exijan, requiriéndose para ello acuerdo suscrito por el
Presidente de la República. Al desaparecer esta necesidad, los militares volverán a la situación
de retiro sin necesidad de que sobrevenga una nueva causa de retiro.
En los casos anteriores, se observarán las reglas siguientes:

a. Siempre que por cualquier motivo el militar retirado vuelva al activo, le corresponderá el último
grado que ostentó en su primera estancia en tal situación, no pudiendo conservar el grado que le
fue conferido para efectos de retiro;
b. La vuelta al activo dejará insubsistente la compensación o haber de retiro correspondiente al primer
retiro, salvo cuando la vuelta al activo sea por acuerdo presidencial, en tal caso si se estuviere
cubriendo haber de retiro se suspenderá el pago por el tiempo que el militar permanezca en activo;
c. Si se hubiere concedido compensación en el primer retiro, el importe cobrado deberá ser
reintegrado totalmente por el militar mediante descuentos quincenales de un 25% en los haberes
del activo;
d. Si el importe de la compensación no fue reintegrado totalmente, se deducirá lo que corresponda
de la nueva compensación o, en su caso, se harán descuentos quincenales de un 25% en sus
haberes de retiro hasta la total reintegración, y
e. Cuando la vuelta al activo sea con motivo de la curación definitiva del militar, sólo se declarará
insubsistente el haber de retiro sin que exista la obligación de reintegrar las cantidades cobradas.

Cuando la vuelta al activo implique el pago de los haberes por parte de la Secretaría de origen, que
dejó de percibir el militar al encontrarse en situación de retiro, el militar, previo procedimiento
administrativo, reintegrará lo que haya cobrado por concepto de: haber de retiro o compensación,
devolución de aportaciones al Seguro Colectivo de Retiro, Seguro de Vida Militar, devolución de
aportaciones al Fondo de la Vivienda Militar, y Seguro Colectivo de Retiro.

Si el militar reingresa al activo por situaciones distintas a las señaladas en las fracciones I y II del
presente artículo, tendrá la obligación de reintegrar el importe de la compensación que se hubiere
cobrado, y el reintegro se hará en los términos que señalan los incisos c) y d) anteriores.

Artículo 31. Para integrar el monto total de:

I. Haber de retiro, se tomará como base el porcentaje del haber del grado con que vayan a ser
retirados y se adicionará a éste el 80% de dicho haber, más las primas complementarias del
haber que les corresponda por condecoraciones de perseverancia ya otorgadas, así como las
asignaciones de técnico, de vuelo, de salto o técnico especial y aquellas otras asignaciones de
técnico, cuando las estén percibiendo los militares en el momento en que ocurra alguna de las
causales de retiro señaladas en las fracciones I, II, III y IV del artículo 24 de esta Ley o bien al
cumplirse el plazo a que se refiere la fracción V del mismo precepto, o a la fecha en que se
formuló la solicitud mencionada en la fracción VI del artículo citado anteriormente;

II. La compensación por tiempo de servicios o por fallecimiento, se integrará con los conceptos
señalados en la fracción I, tomando como base el haber del grado que haya ostentado el militar
en servicio activo;
III. A los militares que pasan a situación de retiro y se les computen 20 o más años de servicios
efectivos, se les fijará el haber de retiro como se indicó en la fracción I, aumentando los
porcentajes que se indican en la tabla siguiente:

Años de servicios Tanto por ciento


20 50%
21 51%
22 52%
23 53%
24 54%
25 55%
26 56%
27 57%
28 58%
29 59%
30 60%
31 62%
32 64%
33 66%
34 68%
35 70%
36 72%
37 74%
38 76%
39 78%
40 80%
41 82%
42 84%
43 86%
44 88%
45 ó más 90%

IV. Para la integración de la pensión por fallecimiento del militar fuera de actos del servicio, se
tomará como base el porcentaje del haber del grado que le hubiere correspondido al militar en
caso de retiro y se adicionará a éste el 80% de dicho haber, más las primas complementarias por
condecoraciones de perseverancia ya otorgadas, así como las asignaciones de técnico, de vuelo,
de salto o técnico especial y aquellas otras asignaciones de técnico y que estuviere percibiendo
el militar a la fecha del fallecimiento;

IV. La pensión por el fallecimiento del militar en situación de retiro con haber de retiro, se integrará
con el porcentaje del haber del grado que se reconoció al militar para efectos de retiro, más el
80% de dicho haber y las primas de perseverancia y asignaciones que se le hubieren reconocido
en su haber de retiro.
Para los efectos de las fracciones anteriores, el haber de retiro, pensión o compensación serán
calculados con base en el haber fijado en los tabuladores autorizados por la Secretaría de Hacienda y
Crédito Público o en el Presupuesto de Egresos de la Federación vigente, en la fecha en que el militar
cause alta en situación de retiro o en la reserva o baja por fallecimiento.

Artículo 32. Los haberes de retiro, compensaciones y pensiones quedan exentos de todo impuesto. Sólo
podrán reducirse por adeudos contraídos con el Instituto por créditos hipotecarios o resolución judicial en
caso de alimentos. No podrán ser materia de cesión ni de compensación, salvo cuando provenga de crédito a
favor del Estado por error en el pago del haber de retiro, compensación o pensión. En este caso, el descuento
se hará efectivo hasta el veinticinco por ciento del importe de la percepción periódica.

Artículo 33. Tienen derecho al 100% del haber de la jerarquía que se reconozca para efectos de retiro,
como base de cálculo para determinar el monto del haber de retiro en la forma establecida en el artículo
31 de esta Ley:

I. Los militares incapacitados en acción de armas o a consecuencia de lesiones recibidas en ella;


23
II. Los militares que tuviesen las asignaciones de técnico, de vuelo, de salto o técnico especial, que
se incapaciten en actos propios de su servicio;
III. Los militares incapacitados en otros actos del servicio o a consecuencia de éstos, siempre que su
incapacidad se clasifique en la primera categoría, de conformidad con las tablas del artículo 226
de esta Ley. También tienen derecho al mismo beneficio los comprendidos en la segunda
categoría de incapacidad, si tienen 14 ó más años de servicio, y IV. Los militares que hayan
cumplido 30 ó más años de servicios.

Artículo 34. Los militares incapacitados en actos del servicio o a consecuencia de éstos, comprendidos
en la fracción III del artículo 33 de esta Ley, con tiempo de servicios menor de 14 años y cuya
incapacidad se clasifique en la segunda categoría, tendrán derecho a un haber de retiro igual a un
porcentaje sobre el haber calculado conforme al artículo 31, en que se tomarán en cuenta los años de
servicios, en la forma siguiente:

Años de servicios Segunda Categoría de


Incapacidad
10 o menos 80%
11 85%
12 90%
13 95%
Artículo 35. Los militares que hayan llegado a la edad límite que fija el artículo 25 de esta Ley, los que
se hayan incapacitado fuera de actos del servicio, los imposibilitados para el desempeño de las
obligaciones militares a causa de enfermedad que dure más de seis meses, y los que soliciten su retiro
voluntariamente, siempre que en todos los casos anteriores se les computen cuando menos 20 años de
servicios, tienen derecho a un haber de retiro, en cuya cuota se tomarán en cuenta los años de servicios
en la forma siguiente:

Años de Servicios Tanto por Ciento


20 60%
21 62%
22 65%
23 68%
24 71%
25 75%
26 80%
27 85%
28 90%
29 95%

Los militares con padecimientos catalogados en la tercera categoría o con trastornos funcionales de
menos del 20% que ameriten cambio de Arma, Cuerpo o Servicio podrán ser cambiados del que
pertenezcan, a juicio de la Secretaría de la Defensa Nacional o de Marina, de acuerdo a lo dispuesto en
la Ley Orgánica correspondiente.

Cuando se trate de padecimientos señalados en la tercera categoría, contraídos en actos del servicio o
como consecuencia de ellos, y la Secretaría correspondiente opte por retirar del activo al militar, el cálculo de
su haber de retiro se hará con base en lo dispuesto para los de segunda categoría de incapacidad.

Artículo 36. Tienen derecho a compensación los militares que tengan cinco o más años de servicio, sin
llegar a veinte, que se encuentren comprendidos en los siguientes casos:

I. Haber llegado a la edad límite que fija el artículo 25 de esta Ley;


II. Haberse incapacitado en actos fuera de servicio;
III. Estar en el caso previsto por la fracción V del artículo 24 de esta Ley;
IV. Haber causado baja en el activo y alta en la reserva los soldados, marineros y cabos que no
hayan sido reenganchados, y
V. El personal de la milicia auxiliar que haya sido separado del activo por órdenes expresas de la
Secretaría de origen por no ser necesarios sus servicios o al término de su contrato.
Artículo 37. La compensación a que se refiere el artículo anterior será calculada conforme a la tabla
siguiente:

Años de Servicios Meses de Haber

5 6
6 7
7 8
8 10
9 12
10 14
11 16
12 18
13 20
14 22
15 24
16 26
17 28
18 30
19 32

Artículo 38. Se consideran familiares de los militares, para los efectos de pensión y/o compensación:

I. La viuda o el viudo solos o en concurrencia con los hijos, o estos solos si son menores de edad;
si son mayores de edad, que no hayan contraído matrimonio o establecido una relación de
concubinato, si comprueban cada año, mediante la presentación del certificado de estudios
correspondiente, que se encuentran estudiando en instituciones oficiales o con reconocimiento de
validez oficial de nivel medio superior o superior, con límite hasta de 25 años de edad, siempre
que acrediten mediante información testimonial que dependían económicamente del militar.
Los hijos mayores de edad incapacitados o imposibilitados para trabajar en forma total y
permanente, siempre que el padecimiento o enfermedad que lo coloque en dicha situación, sea
de origen congénito o se haya contraído dentro del período de la vigencia de sus derechos;

II. La concubina o el concubinario solos o en concurrencia con los hijos, o éstos solos que reúnan
las condiciones a que se refiere la fracción anterior, siempre que, por lo que hace a la concubina
o concubinario, existan las siguientes circunstancias:

a. Que tanto el militar como la persona que se ostente como concubina o concubinario hayan
permanecido libres de matrimonio durante su unión, y
b. Que haya habido vida marital durante los cinco años consecutivos anteriores a la muerte, o
bien que durante su relación de concubinato hayan procreado hijos;
III. La madre;
IV. El padre;
V. La madre conjuntamente con el padre, y
VI. Los hermanos menores de edad que dependan económicamente del militar hasta los 25 años de
edad siempre y cuando acrediten los requisitos que se establecen para los hijos en la fracción I
del presente artículo; así como los hermanos incapacitados e imposibilitados para trabajar en
forma total y permanente, que dependan económicamente del militar, siempre que la enfermedad
o el padecimiento sea de origen congénito o se haya contraído dentro del periodo de vigencia de
sus derechos.
Artículo 39. Los familiares mencionados en cada una de las fracciones del artículo anterior, excluyen a
los comprendidos en las siguientes, salvo los casos de los padres, los cuales pueden concurrir con los
familiares señalados en las fracciones I y II, siempre que demuestren su dependencia económica con el
militar.

Artículo 40. Los familiares del militar muerto en el activo en actos del servicio o como consecuencia de
ellos, tienen derecho a una pensión equivalente al 100% del haber del grado que le hubiera
correspondido para efectos de retiro y el 100% del sobrehaber, de las primas complementarias por
condecoración de perseverancia y de las asignaciones de técnico que estuviere percibiendo el militar al
ocurrir el fallecimiento. En caso de que haya fallecido fuera de actos del servicio, los familiares tendrán
derecho a una pensión o compensación integrada como lo señala el artículo 31 de esta Ley.

En el supuesto de que el militar haya muerto en acción de armas, la pensión en ningún momento será
inferior al equivalente a 180 días de salario mínimo vigente en el Distrito Federal.

Se considerará como consecuencia de actos del servicio, el fallecimiento del militar durante el traslado
de su domicilio al lugar donde prestaba sus servicios o viceversa.

Artículo 41. Si hubiere varios familiares con derecho a pensión o compensación, el importe de éstas se
dividirá por partes iguales entre los beneficiarios.

Cuando se suspendan o extingan los derechos o pensiones de un copartícipe, su parte acrecentará


proporcionalmente la de los demás.

Artículo 42. Si otorgada una pensión aparecen otros familiares con derecho a la misma, se les hará
extensiva, pero sólo percibirán su parte desde la fecha en que les sea concedida, sin que puedan reclamar el
reintegro de las cantidades cobradas por los primeros beneficiarios. Pagada la compensación, los familiares
que se presenten con posterioridad no tendrán derecho a reclamar nuevo pago.

Artículo 43. En el caso de que dos o más interesados reclamen derechos a pensión o compensación
como cónyuges supérstite de algún militar, exhibiendo sus respectivas actas del Registro Civil, se
suspenderá el trámite del beneficio hasta que se defina judicialmente la situación, sin perjuicio de
continuarlo por lo que respecta a los derechos de los hijos y los padres, en su caso. Al concedérseles el
beneficio a estos últimos, se reservará una cuota, parte que se aplicará al cónyuge supérstite que en la
forma anteriormente indicada acredite su derecho.

Artículo 44. Cuando un interesado, ostentándose cónyuge supérstite del militar, se presente a reclamar
beneficio cuando ya se haya concedido pensión a otra persona por el mismo concepto, sólo se resolverá
dejar insubsistente el beneficio otorgado, con apoyo en una sentencia ejecutoriada en la que se declare
la nulidad del matrimonio que sirvió de base a tal beneficiario. Si el segundo solicitante reúne los demás
requisitos legales; se le concederá pensión, la cual percibirá a partir de la fecha en que se hubiere
dejado insubsistente la anterior, sin que tenga derecho a reclamar las cantidades cobradas por el primer
beneficiario.

Artículo 45. Las pensiones fijadas en esta Ley serán pagadas a partir del día siguiente de la muerte del
militar.

Artículo 46. Los requisitos exigidos por esta Ley a los familiares de un militar para tener derecho a las
prestaciones derivadas de la muerte de éste deben estar reunidos al acaecer el fallecimiento.

Artículo 47. Los hijos adoptivos sólo tendrán derecho a los beneficios que establece esta Ley cuando la
adopción se haya hecho por el militar antes de haber cumplido 45 años de edad.
Artículo 48. El derecho para recibir haber de retiro o compensación se origina por la resolución definitiva
dictada por el Instituto y sancionada por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público. El haber de retiro
se cubrirá a partir de la fecha de alta en situación de retiro.

Artículo 49. El derecho para percibir pensión o compensación en favor de familiares de los militares se
origina por la resolución definitiva dictada por el Instituto y sancionada por la Secretaría de Hacienda y
Crédito Público, pero la pensión se cubrirá a partir del día siguiente al de la muerte del militar.

Artículo 50. La baja en el Ejército, Fuerza Aérea y Armada de México, salvo la que se ordene por muerte
del militar y la señalada en la fracción V del artículo 36 de esta Ley, extingue todo derecho a reclamar
haber de retiro, compensación o pensión que se hubiere generado durante la prestación de los servicios
militares.

Artículo 51. Los derechos a percibir beneficios de retiro se pierden por alguna de las siguientes causas:

I. Baja del Ejército, Fuerza Aérea o Armada de México;


II. Sentencia ejecutoriada que origine la pérdida del beneficio;
III. Por adquirir otra nacionalidad estando en activo, y
IV. Por dejar de percibir haber de retiro o compensación ya otorgadas o sancionadas sin hacer
gestiones de cobro en un lapso de tres años.

Artículo 52. Los derechos a percibir compensación o pensión se pierden para los familiares por alguna
de las siguientes causas:

I. Renuncia;
II. Sentencia ejecutoriada que origine la pérdida del beneficio;
III. Llegar a la mayoría de edad los hijos pensionados, siempre que no estén incapacitados,
legalmente imposibilitados de una manera permanente y total para ganarse la vida o estudiando;
en este último caso, se amplía hasta los 25 años, en los términos señalados en el artículo 38 de
esta
Ley;
IV. Contraer matrimonio o vivir en concubinato el cónyuge supérstite, las hijas y hermanas solteras; o
en nuevo concubinato la concubina y el concubinario;
V. Tener descendencia la cónyuge o concubina, después de los trescientos días siguientes al
fallecimiento del militar; y en cualquier momento después del deceso, el cónyuge o concubinario.
Las hijas, hijos, hermanos y hermanas, en cualquier momento;

VI. Dejar de percibir una pensión o una compensación ya otorgada y sancionada sin hacer gestión de
cobro en un lapso de tres años, y
VII. Por no hacer trámite alguno de gestión de beneficio durante los cinco años siguientes a la muerte
del militar.

Artículo 53. La renuncia de derechos para percibir beneficios económicos nunca será en perjuicio de
terceros. Si la formulase algún militar, sus familiares percibirán la compensación o la pensión que les
corresponda conforme a esta Ley, al ocurrir el fallecimiento de aquél. Si la renuncia proviene de un
familiar de militar, su parte acrecentará proporcionalmente la de los demás familiares, si los hubiere.

Artículo 54. Los términos a los que se refieren las fracciones VI y VII del artículo 52 de esta Ley, no
proceden para los menores de edad o incapacitados.

Artículo 55. En caso de fallecimiento de un militar, el familiar que acredite mediante factura original
haber realizado los gastos de sepelio tendrá derecho a que se les cubra, por concepto de pagas de
defunción, el equivalente a cuatro meses del haber y del sobrehaber, más cuatro meses de asignaciones
cuando las estuviere percibiendo en la fecha del deceso, o cuatro meses del haber de retiro, en su caso,
para atender los gastos de sepelio.

Esta prestación será cubierta, en caso de militares en activo por la Unidad Ejecutora de Pago
correspondiente o por el Instituto, en caso de militares retirados que a la fecha del deceso estuvieren
percibiendo haber de retiro.

Artículo 56. Cuando los familiares del militar fallecido no acudieren a atender la inhumación, la autoridad
militar o naval correspondiente tendrá la obligación de encargarse del sepelio. Los gastos originados por
el mismo se cubrirán por la Unidad Ejecutora de Pago en el caso de los militares en activo y por el
Instituto si se trata de militares en situación de retiro, de acuerdo con su comprobación y nunca podrán
ser mayores de la cantidad equivalente señalada en el artículo anterior.

En caso que la autoridad militar o naval no se encargara del sepelio y los gastos hayan sido cubiertos
por otra persona que no sea familiar, ésta tendrá derecho a que se le cubra el beneficio en los términos
del presente artículo.

Artículo 57. Los Generales, Jefes, Oficiales, y sus equivalentes en la Armada tendrán derecho a que se
les otorgue el equivalente a veinte días de haber o haber de retiro, más asignaciones, cuando las
estuvieren percibiendo, como ayuda para los gastos de sepelio en caso de defunción del cónyuge,
concubina, concubinario, del padre, de la madre o de algún hijo. En los mismo casos, el personal de
tropa y de marinería tendrán derecho a que se le otorgue el equivalente a cuarenta días de haberes o
haberes de retiro para igual fin, sumadas las asignaciones que estuviere percibiendo.

En el caso de padres que tengan varios hijos militares, la ayuda para gastos de sepelio se le cubrirá al
hijo que los haya efectuado, situación que se acreditará con la factura original.

Esta prestación será cubierta, en el caso de militares en activo por la Unidad Ejecutora de Pago
correspondiente o por el Instituto, en caso de militares retirados que a la fecha del deceso estuvieren
percibiendo haber de retiro.
LEY ORGÁNICA DEL EJÉRCITO Y FUERZA AÉREA MEXICANOS
Diario Oficial de la Federación el 26 de diciembre de 1986
Última reforma publicada en el DOF el 30 de noviembre de 2017

Al margen un sello con el Escudo Nacional, que dice: Estados Unidos Mexicanos.- Presidencia de la
República. MIGUEL DE LA MADRID H., Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, a
sus habitantes, sabed: Que el H. Congreso de la Unión, se ha servido dirigirme el siguiente:

DECRETO

"EL CONGRESO DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS, DECRETA:

LEY ORGÁNICA DEL EJÉRCITO Y FUERZA AÉREA MEXICANOS

TITULO PRIMERO
MISIONES GENERALES

CAPITULO UNICO

ARTICULO 1/o. El Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos, son instituciones armadas permanentes que
tienen las misiones generales siguientes:

I. Defender la integridad, la independencia y la soberanía de la nación;


II. Garantizar la seguridad interior;
III. Auxiliar a la población civil en casos de necesidades públicas;
IV. Realizar acciones cívicas y obras sociales que tiendan al progreso del país; y
V. En caso de desastre prestar ayuda para el mantenimiento del orden, auxilio de las personas y sus
bienes y la reconstrucción de las zonas afectadas.

ARTICULO 2/o. Las misiones enunciadas, podrán realizarlas el Ejército y la Fuerza Aérea, por si o en
forma conjunta con la Armada o con otras Dependencias de los Gobiernos Federal, Estatales o
Municipales, todo, conforme lo ordene o lo apruebe el Presidente de la República, en ejercicio de sus
facultades constitucionales.

ARTICULO 3/o. El Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos deben ser organizados, adiestrados y equipados
conforme a los requerimientos que reclame el cumplimiento de sus misiones.

TITULO QUINTO
PERSONAL DEL EJERCITO Y FUERZA AEREA MEXICANOS

CAPITULO I
LOS GRADOS

ARTICULO 126. Los grados en la escala jerárquica del Ejército y Fuerza Aérea, tienen por objeto el
ejercicio de la autoridad: de mando militar, de actividad técnica o de actividad administrativa, en los
diferentes niveles orgánicos de las Unidades, Dependencias e Instalaciones.

Las Planillas Orgánicas señalarán para cada función, el grado que corresponda.

ARTICULO 127. Los mexicanos que prestan sus servicios en las Fuerzas Armadas, atendiendo a sus
capacidades, preparación, responsabilidad y antigüedad, se harán merecedores a un grado en la escala
jerárquica, de acuerdo con la Ley respectiva.
ARTICULO 128. Los grados de la escala jerárquica del Ejército y Fuerza Aérea se clasifican en:

I. Generales;
II. Jefes;
III. Oficiales; y
IV. Tropa.

ARTICULO 129. Los grados en el orden decreciente son como sigue:

I. Generales en el Ejército y Fuerza Aérea:

A. General de División;
B. General de Brigada o General de Ala; y
C. General Brigadier o General de Grupo.

II. Jefes en el Ejército y Fuerza Aérea:

A. Coronel;
B. Teniente Coronel; y
C. Mayor.

III. Oficiales en el Ejército y Fuerza Aérea:

A. Capitán Primero;
B. Capitán Segundo;
C. Teniente; y
D. Subteniente.

IV. Tropa en el Ejército y Fuerza Aérea.

A. Clases.
a. Sargento Primero;
b. Sargento Segundo; y
c. Cabo; y

B. Soldado.

ARTICULO 130. Para el cumplimiento de las misiones conjuntas con la Armada de México, de acuerdo
con lo establecido en el artículo 2/o. de esta Ley, así como para todos los efectos disciplinarios, la
equivalencia jerárquica del personal del Ejército y Fuerza Aérea con el de la citada institución es la
siguiente:

EJERCITO Y FUERZA AEREA ARMADA

I. Generales:
Almirante
General de División
General de Brigada o Vicealmirante
General de Ala
General Brigadier o Contraalmirante
General de Grupo

II. Jefes:
Coronel
Teniente Coronel Capitán de Navío
Mayor Capitán de Fragata
Capitán de Corbeta
III. Oficiales.

Capitán Primero
Capitán Segundo Teniente de Navío
Teniente Teniente de Fragata
Subteniente Teniente de Corbeta
Guardiamarina
1/er. Contramaestre
1/er. Condestable
1/er. Maestre
IV. Tropa:

A. Clases.

Sargento Primero
2/o Contramaestre
2/o. Condestable
2/o. Maestre
Sargento Segundo 3/er. Contramaestre
3/er. Condestable
3/er. Maestre
Cabo Cabo (en sus especialidades)

B. Soldado Marinero

ARTICULO 131. Los grados y las insignias en el Ejército y Fuerza Aérea son de su uso exclusivo,
consecuentemente no podrán ser usados por personas, Corporaciones o Dependencias que les sean
ajenas. Quienes violen estas disposiciones, quedarán sujetos a lo que dispone la Ley Penal de la
Materia. Los grados serán conforme se establece en el Artículo 129 de este Ordenamiento, las insignias
serán especificadas en el Reglamento Respectivo.
CAPITULO II
CLASES MILITARES

ARTICULO 132. Militares son las mujeres y los hombres que legalmente pertenecen a las Fuerzas
Armadas Mexicanas, con un grado de la escala jerárquica. Estarán sujetos a las obligaciones y derechos
que para ellos establecen la Constitución, la presente Ley y demás ordenamientos castrenses.

ARTICULO 133. Los militares en el Ejército y Fuerza Aérea, atendiendo a la clase de servicios que
desempeñan, se clasifican en:

I. De Arma;
II. De Servicio; y
III. Auxiliares.

ARTICULO 134. Son Militares de Arma, los que técnicamente se educan para el mando, adiestramiento
y conducción de Unidades de Combate; su carrera es profesional y permanente. Para los efectos de esta
Ley, en la Fuerza Aérea, los Pilotos Aviadores pertenecen a esta clase.

ARTICULO 135. Son Militares de Servicio, los que técnicamente se educan para el mando,
adiestramiento y conducción de las Unidades de los Servicios y para el Desempeño exclusivo de las
actividades técnicas y profesionales, que corresponde llevar a cabo al Servicio al que pertenezcan; su
carrera es profesional y permanente.

ARTICULO 136. Son Militares Auxiliares, los que desempeñan actividades técnicas y profesionales
exclusivamente en los servicios del Ejército y Fuerza Aérea; mientras pertenezcan a esta clase, su
permanencia en las Fuerzas Armadas, será fijada en el contrato respectivo.

CAPITULO III
SITUACION DE LOS MILITARES

ARTICULO 137. De acuerdo con su situación en el Ejército y Fuerza Aérea, los militares se consideran
en: activo, reserva y retiro.

SECCION PRIMERA
El Activo

ARTICULO 138. El Activo, del Ejército y Fuerza Aérea, estará constituido por el personal militar que se
encuentre:

I. Encuadrado, agregado o comisionado en Unidades, Dependencias e Instalaciones


Militares;
II. A disposición de la Secretaría de la Defensa Nacional;
III. Con licencia;
IV. IV. Hospitalizado;
V. Sujeto a Proceso; y
VI. Compurgando una Sentencia.

Generalidades

ARTICULO 139. El número de Generales, Jefes, Oficiales y Tropa del Activo del Ejército y Fuerza Aérea,
se fijará en las planillas orgánicas de las Unidades, Dependencias e Instalaciones y deberá estar de
acuerdo con los efectivos y necesidades de dichas Fuerzas Armadas.

ARTICULO 140. Las funciones que desempeñen los militares deberán estar de acuerdo con su
jerarquía, de conformidad con el encuadramiento que les sea fijado en las planillas orgánicas de las
Unidades, Dependencias e Instalaciones.
ARTICULO 141. Los efectivos del Ejército y Fuerza Aérea estarán fundamentados primordialmente por
los factores geográfico y demográfico del País. Los cuadros de Jefes, Oficiales y Sargentos del Ejército y
Fuerza Aérea, se integrarán con personal graduado en los Establecimientos de Educación Militar, de
acuerdo con el Plan General de Educación Militar, excepto en los casos expresamente señalados en el
Artículo 152.

ARTICULO 142. Los cuadros de Generales, Jefes y Oficiales profesionales del Activo del Ejército y
Fuerza Aérea, estarán integrados por los militares que tengan acreditado su grado por la Secretaría de la
Defensa Nacional y expedida, en su caso, la Patente respectiva.

ARTICULO 143. El personal que obtenga la jerarquía de Sargento, como resultado de haber terminado
satisfactoriamente el Curso de Formación en el Arma o Servicio correspondiente del Ejército y Fuerza
Aérea, es profesional.

ARTICULO 144. Los Cabos en las Unidades del Ejército y Fuerza Aérea, serán seleccionados de entre
los Soldados y propuestos al Secretario de la Defensa Nacional por los Comandantes de las mismas, en
los términos establecidos en la Ley de Ascensos y Recompensas del Ejército y Fuerza Aérea Nacionales,
para cubrir las vacantes existentes en sus planillas orgánicas.

ARTICULO 145. Los Cabos y Soldados de las clases de Arma y Servicio del Ejército y Fuerza Aérea, no
serán de carrera profesional ni permanente y sus servicios en el activo estarán sujetos al contrato
respectivo.

ARTICULO 146. Los Conductores, Choferes y Operadores de los vehículos que tengan finalidades
netamente tácticas o altamente especializadas, pertenecerán a las Armas y Servicios de la Unidad en
que estén encuadrados, o bien a la Fuerza Aérea en su caso.

El personal de los Servicios encuadrado en las pequeñas unidades de las Armas del Ejército, será de la
clase de Servicio; igual disposición se aplicará para las unidades de la Fuerza Aérea cuando proceda.

ARTICULO 147. El personal Auxiliar del Ejército y Fuerza Aérea, será utilizado exclusivamente en
comisiones del servicio propias de su Profesión o Especialidad. Cuando se requiera y después de recibir
el adiestramiento militar apropiado desempeñará servicios económicos y de armas. Por ningún motivo se
le asignarán funciones que específicamente correspondan a los ayudantes de los Altos Funcionarios y
de Agregados Militares en el extranjero, ni deberán estar a disposición.

ARTICULO 148. El personal de Generales, Jefes, Oficiales y Sargentos Profesionales, que resulte
excedente al verificarse una reducción de los efectivos en el activo del Ejército y Fuerza Aérea, quedará
a disposición de la Secretaría de la Defensa Nacional para su posterior reubicación, sin que por ello sufra
disminución alguna en sus haberes y demás emolumentos, ni pierda el lugar que ocupa en el escalafón,
ni el derecho a participar en Concursos de Selección para ser promovido.

Del Reclutamiento

ARTICULO 148 BIS.- El personal que sea sujeto de reclutamiento para el servicio activo del Ejército y
Fuerza Aérea, deberá ser mexicano por nacimiento que no adquiera otra nacionalidad.

ARTICULO 149. El Reclutamiento del personal de tropa del Ejército y Fuerza Aérea, se llevará a cabo:

I. Por conscripción, de conformidad con lo establecido en la Ley del Servicio Militar; y


II. Por enganche voluntario, seleccionando a los individuos que lo soliciten, bajo las condiciones
estipuladas en los contratos de enganche correspondientes.
ARTICULO 150. El personal civil o militar que sea admitido para efectuar Cursos de Formación en los
Planteles de Educación Militar, deberá firmar contrato o compromiso, respectivamente, en el que se
establezca que queda obligado a servir al Ejército y Fuerza Aérea, como mínimo, un tiempo doble al que
haya durado el Curso correspondiente.

Los miembros del Ejército y Fuerza Aérea, que sean designados o autorizados a su solicitud, para
efectuar Cursos de Capacitación, Actualización, Aplicación, Especialización, Perfeccionamiento, de
Postgraduados, Superiores y otros en el país, además del tiempo a que ya están obligados por
disposición legal o por compromiso suscrito, servirán un año adicional por cada año o fracción igual o
mayor a seis meses y, en el supuesto que dicho periodo sea menor de seis meses, el tiempo adicional
será igual a la duración del Curso.

En todos los casos, cuando los Cursos se realicen en el extranjero y a costa del interesado, el tiempo
adicional se duplicará y, si las erogaciones son a cargo del Erario Nacional, el tiempo adicional de
servicios se triplicará.

ARTICULO 151. Los Generales, Jefes, Oficiales y Sargentos graduados en los Planteles Militares del
Ejército y Fuerza Aérea, cubrirán las vacantes de los cuadros de estas Fuerzas Armadas.

ARTICULO 152. El personal Profesionista y Técnico que requiera el activo de los Servicios del Ejército y
Fuerza Aérea, de cuyas especialidades no existan Escuelas o Cursos Militares de Formación, podrá
proceder:

I. De los militares de Arma y de Servicio que lo soliciten y que acrediten con Título Profesional, Diploma
o Certificado, según corresponda, los conocimientos respectivos. Estos militares cubrirán las vacantes
existentes con la jerarquía que ostenten o cuando deban tener una superior de acuerdo con la
presente Ley, con esta última jerarquía.
II. Reclutándolo de los egresados de las Escuelas y Universidades civiles, que acrediten con Título
Profesional, Diploma o Certificado, según corresponda, los conocimientos respectivos. Causarán alta
en los Servicios con el carácter de militares auxiliares, con la jerarquía inicial que para su
Especialidad establece esta Ley y deberán efectuar el Curso de Capacitación Militar correspondiente.
III. En todos los casos los militares tendrán preferencia para ocupar las plazas de que se trata.

ARTICULO 153. La Secretaría de la Defensa Nacional determinará el tiempo de duración de los


contratos de enganche; para el personal que sea aceptado para prestar servicios en el Ejército y Fuerza
Aérea en la clase de Arma o Servicio, no podrá exceder de tres años y para el que lo sea en la clase de
Auxiliares no excederá de cinco años.

ARTICULO 154. La Secretaría de la Defensa Nacional podrá reenganchar al personal de Cabos y


Soldados de las Clases de Arma y Servicio, que hayan cumplido su contrato de enganche, si estima
utilizables sus servicios. En caso contrario, este personal causará baja en el Servicio Activo y alta en la
Reserva correspondiente.

En el caso de los Soldados, el total de tiempo de servicios de sus contratos de enganche y los de
reenganche admitidos, será como máximo de nueve años.

ARTICULO 155. El Alto Mando del Ejército y Fuerza Aérea, otorgará a los militares de la clase de
Auxiliares, los grados iniciales con que ingresarán a las Fuerzas Armadas, de conformidad con lo
estipulado para cada Especialidad en los Artículos 193 y 195 de la presente Ley.

ARTICULO 156. El personal de Militares Auxiliares que ostente grados comprendidos en la clasificación
de Tropa, podrá ser reenganchado por períodos que no excederán de cinco años, tantas veces como a
juicio de la Secretaría de la Defensa Nacional, considere necesarios sus servicios, hasta el límite de
edad para permanecer en el Servicio Activo que señala la Ley de la materia.
Del Adiestramiento

ARTICULO 157. El adiestramiento militar, en el Ejército y Fuerza Aérea, es obligatorio para todos sus
miembros; se impartirá por los Generales, Jefes, Oficiales y Clases, de conformidad con los
Reglamentos y Manuales técnicos y tácticos y disposiciones relativas. La Instrucción que se imparta al
personal del Ejército y Fuerza Aérea de conformidad con el Plan General de Educación Militar, podrá
incluir la utilización de Profesores civiles en los casos en que proceda.

ARTICULO 158. Los Cursos de Capacitación para los militares Auxiliares, se les impartirán a su ingreso
a los Servicios del Ejército y Fuerza Aérea, conforme a lo que establezca el Plan General de Educación
Militar.

ARTICULO 159. De conformidad con las posibilidades de la Secretaría de la Defensa Nacional, la


enseñanza secundaria será impartida a Cabos y Soldados del Ejército y Fuerza Aérea, sin perjuicio de su
adiestramiento militar.

ARTICULO 160. El personal del Ejército y Fuerza Aérea que apruebe el curso de Mando y Estado Mayor
en la Escuela Superior de Guerra, recibirá la denominación de Diplomado de Estado Mayor o Diplomado
de Estado Mayor Aéreo, según sean los estudios efectuados, precedida de la correspondiente a la de su
Arma, Servicio o Especialidad.

ARTICULO 161.- El personal que ingrese como alumno en los establecimientos de Educación Militar,
deberá ser mexicano por nacimiento que no adquiera otra nacionalidad, estar en pleno goce y ejercicio
de sus derechos civiles y políticos, excepto el extranjero que sea becario, el cual será admitido con el
único fin de realizar estudios que correspondan y al término de los mismos causará baja del plantel al
Ejército y Fuerza Aérea.

Los alumnos de las Escuelas Militares quedarán sujetos al Fuero de Guerra; los de las Escuelas de
Formación de Oficiales que no posean grado militar, recibirán el nombre de "Cadetes", pero los grados
que dentro de las mismas Escuelas se les confieran, tendrán validez para efectos disciplinarios dentro y
fuera del Plantel. Los alumnos Nacionales o Extranjeros que en su calidad de Becarios concurran a
realizar estudios en Planteles Militares no estarán sujetos al Fuero de Guerra, pero si deberán sujetarse
a los Reglamentos y disposiciones particulares del Plantel al que concurran.

De los Ascensos y de las Recompensas

ARTICULO 162. El personal de las clases de Arma y de Servicio del Ejército y Fuerza Aérea, ascenderá
y será recompensado de acuerdo con lo establecido en la Ley de la materia.

ARTICULO 163. Es facultad del Alto Mando, otorgar a los militares de la clase de Auxiliares, según
corresponda, los diferentes grados comprendidos en la clasificación de Tropa, siempre que exista vacante.

De las Reclasificaciones

ARTICULO 164. El personal del activo del Ejército y Fuerza Aérea, podrá ser reclasificado de:

I. Una Fuerza Armada a otra;


II. Un Arma a Otra;
III. Un Arma a un Servicio;
IV. Un Servicio a un Arma;
V. Un Servicio a Otro, y
VI. Una Especialidad a Otra.

Las reclasificaciones se realizarán para satisfacer las necesidades del Ejército o de la Fuerza Aérea
Mexicanos y podrán llevarse a cabo por disposición del Secretario de la Defensa Nacional en casos
específicos o por concurso en el que el interesado satisfaga los requisitos que se establezcan en la
convocatoria respectiva.

En el caso de la fracción IV de este artículo, la reclasificación sólo procederá por disposición del
Secretario de la Defensa Nacional y, en tiempo de paz, el interesado deberá manifestar su
consentimiento para esta reclasificación.

En los supuestos de reclasificación por disposición del Secretario de la Defensa Nacional, el personal
deberá satisfacer los requisitos que para el efecto se establezcan, así como realizar y aprobar
previamente el curso de capacitación que corresponda y la nueva Patente o Nombramiento deberá
expedirse con la antigüedad que posea el interesado en su grado.

Para el caso de que la reclasificación sea por concurso en el que el interesado haya satisfecho los
requisitos establecidos en la convocatoria respectiva, se concederá siempre que exista vacante, y la
nueva Patente o Nombramiento deberá expedirse con la fecha en que se verifique la reclasificación.

En cualquiera de los casos de reclasificación, deberá cancelarse la Patente o Nombramiento anterior.

De la Veteranización

ARTICULO 165. El personal Auxiliar del Ejército y Fuerza Aérea, mientras tenga asignados grados que
correspondan a la clasificación de Tropa, no podrá pasar a la clase de Servicio.

ARTICULO 166. El personal de Oficiales, Jefes y Generales Auxiliares, pasará a la clase de Servicio
después de cinco años ininterrumpidos de servicios en su Especialidad, siempre que a juicio de la
Secretaría de la Defensa Nacional, sus actividades se consideren utilizables para el Ejército y Fuerza
Aérea.

ARTICULO 167. La Veteranización del personal Auxiliar se sujetará además de lo dispuesto en el Artículo
anterior, a los requisitos establecidos sobre aptitud profesional, buena conducta militar y civil y buena salud y
capacidad física. Aquel personal que no sea acreedor a este beneficio, causará baja del activo del Ejército y
Fuerza Aérea al cumplir el tiempo de servicios especificados en su contrato de enganche.

De las Vacaciones

ARTICULO 168. El personal del activo, disfrutará de vacaciones de conformidad con los requisitos y en
los términos que fija el Reglamento respectivo.

De las Prestaciones de Seguridad Social

ARTICULO 169. Las prestaciones de Seguridad Social a que tengan derecho los militares, así como los
derechohabientes, se regularán conforme a las Leyes relativas.
De las Bajas

ARTICULO 170. La baja es la separación definitiva de los miembros del Ejército y Fuerza Aérea, del
activo de dichas Instituciones y procederá por ministerio de Ley o por Acuerdo del Secretario de la
Defensa Nacional en los siguientes casos:

I. Procede por ministerio de Ley:

A. Por Muerte; y

B. Por sentencia ejecutoriada que la ordene, dictada por Tribunal competente del Fuero Militar.
En estos casos la Secretaría de la Defensa Nacional, deberá girar las órdenes que procedan
para que la baja surta sus efectos.

II. Procede por acuerdo del Secretario de la Defensa Nacional:

I. Por Solicitud del interesado que sea aceptada;

II. Por ser declarado el militar prófugo de la justicia, por el Tribunal Militar al que hubiere sido
consignado, sin perjuicio del proceso que se le siga y siempre que dure en esta situación más
de tres meses.
En este caso, antes de girarse la orden de baja, se le emplazará por medio de publicación
en la Orden General de la Plaza de México, expresándose el fundamento y motivo, a fin de
que dentro del término de quince días a partir de la publicación, manifieste a la Dirección de
su Arma o Servicio lo que estime necesario en su defensa; expirado el plazo sin que
comparezca por escrito o personalmente, se le tendrá por conforme;

III. Por desaparición del militar, comprobada esta circunstancia mediante los partes oficiales, siempre
que dure en esta situación más de tres meses, en caso de que el individuo de que se trate
apareciera y justifique su ausencia, será reincorporado al activo;

IV. Tratándose del personal de Tropa y de los militares de la clase de Auxiliares, además de las
causas señaladas en los incisos que anteceden, podrán ser dados de baja por observar mala
conducta, determinada por el Consejo de Honor de la Unidad o Dependencia a que
pertenezcan, o por colocarse en situación de no poder cumplir con sus obligaciones militares,
por causas no imputables a la Secretaría de la Defensa Nacional. En ambos casos, siempre
será oído en defensa el afectado;

V. Los Militares Auxiliares causarán baja, además cuando no se consideren necesarios sus servicios
o a consecuencia de cambios orgánicos en las estructuras de las Unidades o Dependencias.
En estos casos, también será oído en defensa el afectado.
Si la baja se le da al Auxiliar sin que la hubiera motivado su mala conducta y habiendo
prestado más de cinco años de servicios, tendrá derecho a una compensación que deberá
otorgar el Instituto de Seguridad Social para las Fuerzas Armadas Mexicanas, cuyo monto
será el equivalente al fijado para el retiro con el grado que tenía al ser dado de baja;

VI. Por adquirir otra nacionalidad, y

VII. Para los Soldados y Cabos, por la rescisión del contrato de enganche o del de su renovación,
otorgándoles la garantía de audiencia por quince días hábiles en los términos del Reglamento
de Reclutamiento de Personal para el Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos.
Salvo los casos de la Fracción I apartado A y Fracción II apartado E, la baja del Ejército y Fuerza
Aérea, implica la pérdida del derecho a reclamar prestaciones o beneficios con base en el tiempo de
servicios que se tuvo y en todos los casos el de usar uniformes, condecoraciones y divisas militares.

De las Licencias

ARTICULO 171.- Las licencias para el personal del activo serán: ordinaria, ilimitada, especial y por edad
límite.

ARTICULO 172. La licencia ordinaria es la que se concede con goce de haberes a los militares por un
lapso que no exceda de seis meses, por causas de enfermedad o por asuntos particulares de
conformidad con lo que establezca el Reglamento respectivo.

ARTICULO 173. La licencia ilimitada es la que se concede al militar profesional de Arma o Servicio, sin
goce de haberes y de otros emolumentos, para separarse del servicio activo.

El Secretario de la Defensa Nacional, podrá conceder o negar esta licencia, según lo permitan, a su
juicio, las necesidades del servicio, pero en ningún caso se concederá cuando exista un estado de
emergencia nacional y cuando el personal no haya cumplido el tiempo obligatorio de servicio establecido
en esta Ley o en su contrato-filiación. El personal que la goce tendrá derecho a reingresar al servicio
previa solicitud, siempre que el Presidente de la República considere procedente su petición y no se
encuentre comprendido en alguna causal de retiro señalada por la Ley de la materia, éste se halle
físicamente útil para el servicio, exista vacante y no hayan transcurrido más de seis años desde la fecha
de su separación del activo y no adquiera otra nacionalidad.

ARTICULO 174. La licencia especial es la que se concede o en la que se coloca a los militares para:

I. Desempeñar cargos de elección popular;

II. Cuando el Presidente de la República, los nombre para el desempeño de una actividad ajena al
Servicio Militar; y

III. Desempeñar actividades o empleos civiles en Dependencias del Ejecutivo de la Unión, de los
Gobiernos de los Estados, del Departamento del Distrito Federal, de los Municipios, en
organismos descentralizados o empresas de participación Estatal y otras Dependencias Públicas,
siempre que esas actividades o empleos requieran separarse temporalmente del servicio de las
Armas para estar en aptitud legal de desempeñarlos.

Es facultad del Presidente de la República y en su caso del Secretario del Ramo, conceder o negar
esta licencia, y en caso de ser concedida, será para el desempeño específico del empleo o
comisión señalados en la solicitud y por el término que se haya establecido al autorizarla.

Los casos de licencia previstos en las fracciones I y III serán concedidos cuando se justifique, pero sin
goce de haberes.

ARTICULO 175. La reincorporación al servicio del personal al que se refiere la Fracción I del Artículo 174,
tendrá lugar al día siguiente en que concluya el cargo de elección popular; la del personal a que se refieren
las Fracciones II y III de ese mismo Artículo, tendrá lugar el día siguiente de que fenezca la orden expedida, o
la licencia concedida por el Presidente de la República. Cuando no esté fijado el plazo, la Secretaría de la
Defensa Nacional dará por terminada la licencia del militar al concluir el mandato constitucional del Presidente
de la República, de quien emanó la orden. En todos los casos, el personal al reincorporarse quedará a
disposición de la Secretaría de la Defensa Nacional, para que le sea asignado destino.
ARTICULO 175 BIS.- La licencia por edad límite es la que se concede a los militares con veinte, o más
años de servicios efectivos que estén próximos a ser colocados en situación de retiro, por edad límite
dispuesta en el artículo 25 de la Ley del Instituto de Seguridad Social para las Fuerzas Armadas
Mexicanas, conforme a la tabla siguiente:

Años de Servicio

Generales, Jefes y Tiempo de la


Tropa
Oficiales Licencia
25 años 20 años 3 meses
26 años 22 años 4 meses
28 años 24 años 5 meses
30 años 25 años 6 meses
32 años 26 años 7 meses
34 años 27 años 8 meses
36 años 28 años 9 meses
38 años 29 años 10 meses
40 años 30 años 11 meses
42 o más años 31 o más años 12 meses

Los militares que se ubiquen en cualquiera de los supuestos de este artículo, podrán solicitar a la
Secretaría, con treinta días de anticipación a la fecha que les corresponda gozar de esta licencia; en caso de
que la petición se realice en forma extemporánea, sólo se concederá este beneficio, en el caso de que sea
procedente, por el tiempo que reste para cumplir la edad límite para su permanencia en el activo.

El secretario de la Defensa Nacional, podrá conceder o negar esta licencia, conforme a lo establecido
en la primera parte del párrafo segundo del artículo 173 de esta Ley.

Esta licencia será concedida por una sola ocasión, con goce de las percepciones que esté recibiendo
el militar, sin interrumpir su tiempo de servicios.

ARTICULO 176. Toda licencia, excepto la señalada en el Artículo 174, Fracción I podrá ser cancelada
por la autoridad que la haya concedido, aún antes de fenecer su término.

De los Militares Hospitalizados

ARTICULO 177. Los militares que se encuentren hospitalizados para la recuperación de su salud,
continuarán perteneciendo al activo del Ejército y Fuerza Aérea, siempre y cuando esta situación no
exceda de seis meses, en cuyo caso quedarán sujetos a lo establecido en las Leyes, Reglamentos y
disposiciones militares correspondientes.

De los Militares Procesados y Sentenciados

ARTICULO 178. Los militares que se encuentren sujetos a proceso, continuarán perteneciendo al activo
del Ejército y Fuerza Aérea; en igual situación se considerará a los Generales, Jefes y Oficiales
Profesionales que estén cumpliendo penas impuestas por Tribunales, con excepción de aquellos a
quienes se les haya impuesto la pena de baja de las Fuerzas Armadas.
SECCIÓN SEGUNDA
Las Reservas

ARTICULO 179. Las reservas del Ejército y Fuerza Aérea son:

I. Primera reserva; y
II. Segunda reserva.

ARTICULO 180. La primera reserva se integra con:

I. Los Generales, Jefes, Oficiales y Sargentos Profesionales que obtengan digna y legalmente
su separación del activo, incluyendo a los que pasen al retiro voluntario, debiendo
permanecer en esta reserva, todo el tiempo que se encuentren físicamente aptos para el
servicio de las armas;
II. Los Cabos y Soldados del Servicio Militar Voluntario que cumplan su tiempo de enganche
en el activo, quienes permanecerán en esta reserva, hasta los 36 años de edad;
III. Las Clases y Oficiales procedentes del Servicio Militar Nacional, quienes permanecerán en
esta reserva hasta los 33 y 36 años de edad, respectivamente.
IV. Los Soldados de conscripción que hayan cumplido con el Servicio Militar Obligatorio,
quienes permanecerán en esta reserva hasta los 30 años de edad;
V. Todos los demás mexicanos que cumplan 19 años, quienes permanecerán en esta reserva
hasta los 30 años de edad; y
VI. Los mexicanos mayores de 19 años, sin limitación de edad máxima, que desempeñen
actividades que con la debida anticipación hayan sido clasificados en el Reglamento
respectivo, de posible utilidad para el Ejército y Fuerza Aérea. Estos reservistas deberán
estar previamente organizados en Unidades que permitan su eficiente utilización.

ARTICULO 181. La segunda reserva se integra con el personal que haya cumplido su tiempo en la
primera reserva y que se encuentre físicamente apto para el servicio de las armas, debiendo
permanecer en ésta:

I. Los Cabos y Soldados del Servicio Militar Voluntario hasta los 45 años de edad;
II. Las Clases y los Oficiales procedentes del Servicio Militar Nacional hasta los 45 y 50 años
de edad, respectivamente; y
III. Los Soldados de conscripción cumplidos y los demás mexicanos a que se refiere la fracción
V del Artículo anterior hasta los 40 años de edad.

ARTICULO 182. El personal procedente del activo, al pasar a las reservas, conservará dentro
de ellas su jerarquía.

ARTICULO 183. Las reservas sólo podrán ser movilizadas, parcial o totalmente, por el
Presidente de la
República como sigue:

I. La primera reserva, en los casos de:

A. Guerra internacional;
B. Alteración del orden y la paz interior; y
C. Práctica de grandes maniobras; y
II. La segunda reserva, en los casos de:

A. Guerra internacional;
B. Grave alteración del orden y de la paz interiores; y
C. Práctica de pequeñas maniobras.

ARTICULO 184. En casos de movilización, los reservistas serán considerados como


pertenecientes al activo del Ejército y Fuerza Aérea, desde la fecha en que se publique la orden
respectiva, a partir de la cual, quedarán sujetos en todo a las Leyes y Reglamentos militares,
hasta decretarse la desmovilización.

ARTICULO 185. Los reservistas movilizados en caso de guerra, que obtuvieren un grado
superior al de Capitán Primero, al ser desmovilizados, lo conservarán dentro de las reservas.

ARTICULO 186. Las reservas tendrán para su instrucción, Oficiales del activo y en tiempo de
maniobras o de emergencia, se les dotará de cuadros de Generales, Jefes, Oficiales y Clases
de acuerdo con lo que prevenga el Plan respectivo.

ARTICULO 187. El Secretario de la Defensa Nacional podrá llamar una o varias clases de
reservistas en su totalidad o en parte, para ejercicios o simplemente para comprobar la
presencia de tales reservistas, solamente por el término indispensable para tales fines.

ARTICULO 188. La Secretaría de la Defensa Nacional deberá mantener un registro


permanente del personal que constituye cada una de las reservas.

SECCIÓN TERCERA
El Retiro

ARTICULO 189. La situación de retiro es aquella en que son colocados los militares, con la
suma de derechos y obligaciones que fije la Ley de la materia.

CAPITULO IV
ESCALAFONES

ARTICULO 190. Los escalafones del Ejército y Fuerza Aérea comprenderán al personal de
Generales, Jefes, Oficiales y Sargentos profesionales en el servicio activo.

ARTICULO 191. Los escalafones y los grados que comprenden las Armas y Cuerpos
Especiales del
Ejército son los siguientes:

I. De Plana Mayor, que incluye Generales de División, de Brigada y Brigadieres.

II. De Infantería.
De Soldado a General de División;

III. De Caballería.
De Soldado a General de División;

IV. De Artillería.
De Soldado a General de División;

V. Del Arma Blindada.


De Soldado a General de División;

VI. De Ingenieros, que se divide en dos grupos:

A. Ingenieros Constructores.
De Subteniente a General de División, y

B. Zapadores.
De Soldado a General de División.

VII. Del Cuerpo Especial de Policía Militar.


De Soldado a General de Brigada; y

VIII. Del Cuerpo Especial de Música Militar.


De Soldado a Mayor.

ARTICULO 192. Los escalafones y grados que comprenden al personal de Arma y de los
Cuerpos Especiales de la Fuerza Aérea son los siguientes:

I. De Plana Mayor, que incluye:

A. Generales de División, de Ala y de Grupo Pilotos Aviadores; y


B. Generales de División, de Brigada y Brigadieres de Tropas Terrestres.

II. De Pilotos Aviadores.


De Subteniente a General de División;

III. De Fusileros de Fuerza Aérea.


De Soldado a General de División; y

IV. Del Cuerpo Especial de Aerotropas.


De Soldado a Sargento Primero.

ARTICULO 193. Los escalafones y los grados que comprenden los servicios del Ejército y
Fuerza Aérea son los siguientes:

I. De Plana Mayor, que comprende:

Generales de Brigada y Brigadieres de los Servicios con anotación del Servicio a que
pertenezcan.

II. De Ingenieros, que se divide en dos grupos:

A. Arquitectos.
De Subteniente a General Brigadier, y

B. Especialistas del Servicio de Ingenieros De Soldado a Teniente Coronel.

III. Del Servicio Cartográfico, que se divide en dos grupos:

A. Ingenieros del Servicio Cartográfico. De Subteniente a General de Brigada, y

B. Fotogrametristas. De Soldado a Mayor.

IV. De Transmisiones, que se divide en cuatro grupos:


A. De Ingenieros en Comunicaciones y Electrónica. De Subteniente a General de
Brigada;
B. De Ingenieros en Transmisiones. De Subteniente a General de Brigada;

C. De Transmisiones.De Soldado a General de Brigada; y

D. Especialistas del Servicio de Transmisiones. De Soldado a Teniente Coronel.

V. De Materiales de Guerra, que se divide en dos grupos:

A. Ingenieros Industriales.
De Subteniente a General de Brigada, y

B. De Materiales de Guerra. De Soldado a Coronel.

VI. De Transportes, que se divide en cuatro grupos:

A. Mecánicos Automotrices. De Soldado a Mayor;

B. Conductores. De Cabo a Capitán Segundo;

C. Motociclistas. De Cabo a Subteniente; y

D. Especialistas del Servicio de Transportes. De Soldado a Capitán Primero.

VII. De Administración que se divide en cuatro grupos:

A. Personal de Administración. De Soldado a General de Brigada;

B. Contadores Públicos. De Subteniente a General Brigadier;

C. Oficinistas.
De Cabo a Teniente Coronel; y

D. Especialistas del Servicio de Administración. De Soldado a Teniente Coronel.

VIII. De Intendencia
De soldado a general de brigada:

IX. De Sanidad, que se divide en cinco grupos:

A. Médicos Cirujanos.
De Subteniente a General de Brigada;

B. Cirujanos Dentistas.
De Subteniente a General Brigadier;

C. Personal de Sanidad. De Soldado a Coronel;

D. Enfermeras. De Soldado a Coronel; y

E. Especialistas del Servicio de Sanidad. De Soldado a Teniente Coronel.


X. De Justicia, que se divide en dos grupos:

A. Licenciados en Derecho.
De Subteniente a General de Brigada, y

B. Especialistas del Servicio de Justicia. De Soldado a Teniente Coronel.

XI. De Veterinaria y Remonta, que se divide en dos grupos:

A. Médicos Veterinarios. De Subteniente a Coronel, y

B. Personal de Veterinaria y Remonta. De Soldado a Teniente Coronel.

XII. De Informática, que se divide en dos grupos:

A. Ingeniero en Computación e Informática. De Subteniente a General de Brigada; y

B. Especialistas del Servicio de Informática. De Soldado a Teniente Coronel.

XIII. Del Servicio Meteorológico Militar, que se divide en tres grupos:

A. Meteorólogos.
De Subteniente a General Brigadier;

B. Aerologistas.
De Subteniente a Coronel; y

C. Especialistas del Servicio Meteorológico. De Soldado a Teniente Coronel.

XIV. Del Servicio de Control de Vuelo.

De Subteniente a Coronel.

XV. Del Servicio de Material Aéreo, que se divide en seis grupos;

I. Mantenimiento de Material Aéreo, que se subdivide en:

a. Ingenieros en Aeronáutica.
De Subteniente a General de Brigada, y

b. Especialistas en Mantenimiento de Aviación. De Soldado a Coronel;

II. Abastecimiento de Material Aéreo.

De Sargento Segundo a Coronel;

III. Material Aéreo Electrónico, que se subdivide en:

a. Ingenieros en Electrónica de Aviación.


De Subteniente a General de Brigada, y
b. Especialistas en Electrónica de Aviación.
De Sargento Segundo a Coronel;

IV. De Armamento Aéreo.


De Soldado a Coronel;

V. Mantenimiento de Paracaídas.
De Cabo a Capitán Primero; y

VI. Especialistas del Servicio de Material Aéreo.


De Soldado a Teniente Coronel.

ARTICULO 194. Para los efectos de la presente Ley, es especialista el militar perteneciente a los Servicios
del Ejército y Fuerza Aérea, que cuenta con una determinada preparación, habilidad u oficio, en alguna rama
de la ciencia, la técnica y el arte, y que no tenga escalafón propio. Los Especialistas militares pueden ser
profesionistas, técnicos, maestros, artistas, artesanos, obreros calificados y trabajadores manuales.

ARTICULO 195. A los especialistas militares se les podrán conferir las jerarquías siguientes: Los
Trabajadores Manuales, Obreros Calificados y Artesanos, de Soldado hasta Sargento Primero; los
Técnicos, Maestros y Artistas, de Sargento Primero hasta Capitán Primero; y los Profesionistas, de
Subteniente hasta Teniente Coronel. En cada caso deberán acreditar los conocimientos según proceda.

ARTICULO 196. Los escalafones particulares se formularán en cada grado por antigüedad en orden
descendente. Cuando los militares tengan la misma antigüedad en un grado, se considerará como más
antiguo al que hubiera servido por más tiempo en el empleo anterior, en igualdad de circunstancias, al
que tuviera en el Ejército y Fuerza Aérea mayor tiempo de servicios y, si aún éste fuera igual, al de
mayor edad.

ARTICULO 197. El personal del activo únicamente podrá ocupar un lugar en un solo esfalafón del Ejército y
Fuerza Aérea. Por tal motivo a los militares de las clases de arma y de servicio que sean reclasificados
pasarán con todos sus derechos y no se les podrán conferir grados en la clase de auxiliares.

ARTICULO 198. Los militares auxiliares no tendrán escalafones; para su control, cada una de las
Direcciones de los Servicios correspondientes o quienes hagan sus veces, llevarán un registro
organizado por grados, antigüedad y especialidades.

ARTICULO 199. El personal a que se refieren los artículos 191, 192, 193 y 195, sólo podrá ascender a
jerarquía superior a la establecida como grado máximo para cada especialidad, en los siguientes casos:

I. Cuando previa la preparación técnica o profesional acreditada legalmente, se obtenga el cambio


de escalafón y se satisfagan los demás requisitos que exige la Ley de Ascensos y Recompensas; y

II. Para efectos de retiro, cuando proceda de acuerdo con la Ley de la Materia.
MANUAL DE DERECHO INTERNACIONAL HUMANITARIO PARA EL
EJÉRCITO Y FUERZA AÉREA MEXICANOS
CAPÍTULO V

LOS CONFLICTOS ARMADOS

PRIMERA SECCIÓN
GENERALIDADES

304.- SOBRE EL PARTICULAR, AL DEFINIR EL DERECHO INTERNACIONAL HUMANITARIO,


DIJIMOS QUE SE TRATA DE UN CUERPO DE NORMAS INTERNACIONALES, DE
ORIGEN CONVENCIONAL O CONSUETUDINARIO, DESTINADAS A SER APLICADAS DURANTE
LOS CONFLICTOS ARMADOS INTERNACIONALES Y NO INTERNACIONALES, TRATEMOS AHORA
DE EXAMINAR LAS MODALIDADES DE SU EXPLICACIÓN EN LOS CASOS EN QUE ESTA REGLA
DEBE SURTIR EFECTOS.

SEGUNDA SECCIÓN
CLASIFICACIÓN DE UN CONFLICTO ARMADO

305.- EL PROBLEMA DE LA CALIFICACIÓN DEL CONFLICTO POR LAS PARTES QUE INTERFIERAN
EN LA APLICACIÓN DEL DERECHO INTERNACIONAL HUMANITARIO, EN LA PRÁCTICA GENERA
DIFICULTADES A MENUDO, INSALVABLES.

306.- DEBE MENCIONARSE QUE EXISTEN TRES MODOS DE CALIFICACIÓN DE LOS CONFLICTOS
EN LA COMUNIDAD INTERNACIONAL ACTUAL, SIENDO LOS SIGUIENTES:

A. A LAS PARTES CONTENDIENTES.

B. LOS ÓRGANOS DE LA COMUNIDAD INTERNACIONAL, COMO LA ORGANIZACIÓN DE


LAS NACIONES UNIDAS, O DE ORGANIZACIONES POLÍTICAS REGIONALES (EJEMPLO
LA ORGANIZACIÓN DE ESTADOS AMERICANOS), EN EL CONTINENTE AMERICANO.

C. AL C.I.C.R., COMO CUSTODIO DE LOS PRINCIPIOS DEL DERECHO HUMANITARIO.

307.- LA INEFICACIA DEL PRIMER CRITERIO HA SIDO ILUSTRADA CON EL CONFLICTO DEL
ATLÁNTICO SUR, EN EL QUE SE ENFRENTARON ARGENTINA Y EL REINO UNIDO EN 1982,
AMBOS ESTADOS NO SE DECIDIERON A CALIFICARLO OFICIALMENTE DE CONFLICTO
INTERNACIONAL, ENTRE OTRAS RAZONES PORQUE LOS ESTADOS UNIDOS, DENTRO DEL
SISTEMA DE PACTOS Y DE ALIANZAS INTERNACIONALES, ESTÁN VINCULADOS A ARGENTINA
CON OBLIGACIONES DE ASISTENCIA E INCLUSO DE PARTICIPACIÓN EN LOS CONFLICTOS QUE
LA ENFRENTEN CON OTROS ESTADOS, OBLIGACIONES IDÉNTICAS CASI A LAS QUE
TIENEN PARA CON EL REINO UNIDO EN EL MARCO DE OTROS PACTOS Y ALIANZAS
MILITARES.

308.- RESPECTO A QUE SEAN ÓRGANOS DE LA COMUNIDAD INTERNACIONAL LOS QUE SE


ENCARGUEN DE CALIFICAR LOS CONFLICTOS, NO HARÍA SINO PLANTEAR A ESTOS ÓRGANOS
LA MISMA DIFICULTAD, PUESTO QUE LOS ESTADOS QUE LOS INTEGRAN NO TIENEN, EN LOS
DEBATES SOBRE LAS CONTROVERSIAS QUE LOS OPONEN, UNA ACTITUD DIFERENTE DE LA
QUE ADOPTAN EN SUS RELACIONES BILATERALES. EL SISTEMA EXISTENTE DE PACTOS Y DE
ALIANZAS TENDRÍA EL MISMO PAPEL EN ESTOS ÓRGANOS Y PARALIZARÍA EL PROCESO DE LA
CALIFICACIÓN JURÍDICA DEL CONFLICTO.
309.- AHORA BIEN, POR CUANTO HACE A QUE SEA EL C.I.C.R. QUIEN CALIFIQUE, POR SI MISMO,
UN CONFLICTO PARA HACER APLICABLE EL DERECHO INTERNACIONAL HUMANITARIO, NO
DEBE SOSLAYARSE QUE LA COMPETENCIA DEL C.I.C.R., EN UN CONFLICTO ARMADO, SE
FUNDAMENTA EN SU CALIDAD DE INTERMEDIARIO NEUTRAL, QUE NO ES SÓLO LA GARANTÍA
DE SU ACEPTABILIDAD POR LAS PARTES, SINO QUE ES LA BASE MISMA DE SU ACCIÓN EN LA
SITUACIÓN DE CONFLICTO.

310.- DADO QUE LA CALIFICACIÓN DE UN CONFLICTO ES DE ÍNDOLE EMINENTEMENTE


POLÍTICA PARA LA COMUNIDAD INTERNACIONAL ACTUAL, UN ACTO SEMEJANTE
SERÍA INCOMPATIBLE CON EL PRINCIPIO DE NEUTRALIDAD, Y HARÍA QUE DE INMEDIATO SEA
IMPOSIBLE PARA EL C.I.C.R. DESEMPEÑAR SU ENCARGO, PRIVANDO ASÍ A LAS VÍCTIMAS DEL
CONFLICTO DE LA PROTECCIÓN QUE NECESITAN.

311.- NO OBSTANTE QUE LA CALIFICACIÓN DEL CONFLICTO ARMADO SEA DECISIVA EN LA


APLICABILIDAD DEL DERECHO INTERNACIONAL HUMANITARIO, ES OPORTUNO PARTIR DE UN
ESTADO DE FACTO PARA DETERMINAR ESTA AMPLITUD, YA QUE EN LOS ACTUALES
PROCEDIMIENTOS DE CALIFICACIÓN EN QUE SE DEBERÍAN TENER EN CUENTA, LOS
ELEMENTOS JURÍDICOS, SE TOMAN EN CONSIDERACIÓN SOBRE TODO, LOS DE TIPO
POLÍTICO, RESULTANDO INOPERANTES.

TERCERA SECCIÓN
CONFLICTO ARMADO INTERNACIONAL

312.- ENTRE TODOS LOS CASOS DE APLICABILIDAD DEL DERECHO INTERNACIONAL


HUMANITARIO, LA SITUACIÓN DE CONFLICTO INTERNACIONAL ES FÁCIL DE DEFINIR DESDE EL
PUNTO DE VISTA JURÍDICO, TODA VEZ QUE SE TRATA DEL CASO QUE EN DERECHO
INTERNACIONAL PÚBLICO CLÁSICO SE LLAMABA SITUACIÓN DE GUERRA EN QUE SE
ENFRENTAN POR LO MENOS DOS ESTADOS.

313.- SOBRE EL PARTICULAR, EN EL ARTÍCULO 2 (COMÚN) DE LOS CONVENIOS DE GINEBRA


DE 1949, ESTABLECE LO SIGUIENTE: “…SE APLICARÁ EN CASO DE GUERRA DECLARADA O DE
CUALQUIER OTRO CONFLICTO ARMADO QUE SURJA ENTRE DOS O VARIAS DE LAS ALTAS
PARTES CONTRATANTES, AUNQUE EL ESTADO DE GUERRA NO HAYA SIDO RECONOCIDO POR
ALGUNA DE ELLA…”

314.- POR LO ANTERIOR, TODA CONTROVERSIA QUE SURJA ENTRE ESTADOS QUE OCASIONE LA
INTERVENCIÓN DE LOS MIEMBROS DE LAS FUERZAS ARMADAS SE CONSIDERA COMO UN
CONFLICTO ARMADO (EN EL SENTIDO DEL ARTÍCULO 2 DE LOS CONVENIOS) AÚN CUANDO UNA DE
LAS PARTES IMPUGNE EL ESTADO DE BELIGERANCIA. LA DURACIÓN DEL CONFLICTO Y EL HECHO
DE TENER EFECTOS DESTRUCTORES NO REVISTE, DE POR SI, IMPORTANCIA, YA QUE EL RESPETO
DEBIDO AL SER HUMANO NO SE MIDE POR EL NÚMERO DE VÍCTIMAS.

315.- LA PREOCUPACIÓN PRIMORDIAL DE LA APLICACIÓN DEL DERECHO INTERNACIONAL


HUMANITARIO TIENE COMO FINALIDAD EVITAR QUE LAS CONSIDERACIONES POLÍTICAS
PONGAN EN PELIGRO EL SISTEMA DE PROTECCIÓN DE LAS VÍCTIMAS DEL CONFLICTO
ARMADO.

316.- POR ESTA MISMA RAZÓN, EL SISTEMA DE LOS CONVENIOS DE GINEBRA VA MÁS ALLÁ,
PUES EL ARTÍCULO 2, PÁRRAFO 2, ESTIPULA QUE: “…EL CONVENIO SE APLICARÁ TAMBIÉN EN
TODOS LOS CASOS DE OCUPACIÓN DE LA TOTALIDAD O DE PARTE DEL TERRITORIO DE UNA
ALTA PARTE CONTRATANTE, AUNQUE LA OCUPACIÓN NO ENCUENTRE RESISTENCIA
MILITAR…”.

CUARTA SECCIÓN
CONFLICTO ARMADO NO INTERNACIONAL

317. LA CONFERENCIA DIPLOMÁTICA DE 1949 NO QUISO DEFINIR LA NOCIÓN DE CONFLICTO


ARMADO NO INTERNACIONAL. EN CAMBIO, EL ARTÍCULO 1, PÁRRAFO 1, DEL PROTOCOLO II DE
1977 PUNTUALIZA EL CAMPO DE APLICACIÓN MATERIAL DEL PROTOCOLO Y DE ESTE MODO,
DEFINE LOS CONFLICTOS ARMADOS NO INTERNACIONALES, A LOS QUE SE APLICA ESTE
INSTRUMENTO, A SABER:

“TODOS LOS CONFLICTOS ARMADOS QUE NO ESTÁN CUBIERTOS POR EL ARTÍCULO 1 DEL
PROTOCOLO ADICIONAL A LOS CONVENIOS DE GINEBRA DEL 12 DE AGOSTO DE 1949
RELATIVO A LA PROTECCIÓN DE LAS VÍCTIMAS DE LOS CONFLICTOS ARMADOS
INTERNACIONALES (PROTOCOLO I) Y QUE SE DESARROLLEN EN EL TERRITORIO DE UNA
ALTA PARTE CONTRATANTE ENTRE SUS FUERZAS ARMADAS Y FUERZAS ARMADAS
DISIDENTES O GRUPOS ARMADOS ORGANIZADOS QUE, BAJO LA DIRECCIÓN DE UN MANDO
RESPONSABLE, EJERZAN SOBRE UNA PARTE DE DICHO TERRITORIO UN CONTROL TAL QUE
LES PERMITA REALIZAR OPERACIONES MILITARES SOSTENIDAS Y CONCERTADAS Y APLICAR
EL PRESENTE PROTOCOLO”.

318.- DEL CONCEPTO ANTERIOR, SE DESPRENDE QUE LOS ELEMENTOS O CRITERIOS


OBJETIVOS CONSTITUTIVOS DE LA SITUACIÓN DE CONFLICTO NO INTERNACIONAL, SON LOS
SIGUIENTES:

A. LA ÍNDOLE DE LAS FUERZAS ARMADAS QUE SE ENFRENTAN: FUERZAS ARMADAS


GUBERNAMENTALES Y FUERZAS ARMADAS DISIDENTES O GRUPOS ARMADOS
ORGANIZADOS. ES NECESARIO QUE EXISTAN, AL MENOS DOS PARTES
CLARAMENTE IDENTIFICADAS QUE SE ENFRENTEN, EN LA SITUACIÓN EN LA QUE
UNA PARTE DE LA POBLACIÓN DEL ESTADO YA NO QUIERE SOMETERSE A LA
AUTORIDAD DEL MISMO, PERO QUE TODAVÍA NO SE HA CONSTITUIDO COMO
FUERZA ORGANIZADA DE OPOSICIÓN.

B. LA EXISTENCIA DE UN MANDO RESPONSABLE EN EL SENO DE LA OPOSICIÓN


ARMADA. ES DECIR LA CONDICIÓN DE QUE HAYA UN MANDO RESPONSABLE, PONE
DE RELIEVE LA NECESIDAD DE IDENTIFICAR LAS PARTES QUE SE ENFRENTAN, YA
QUE EL HECHO DE ESTAR ORGANIZADAS COMO FUERZAS ARMADAS NO BASTA
PARA ESTAR
SEGUROS DE QUE ESTAS FUERZAS TENGAN UN NIVEL DE ORGANIZACIÓN Y DE
COHERENCIA SUFICIENTES PARA PODER CONSTITUIR UNA PARTE EN EL
CONFLICTO, YA QUE ES INDISPENSABLE QUE TENGAN UNA DIRECCIÓN MILITAR O
POLÍTICA QUE ASUMA LA RESPONSABILIDAD DE LAS MISMAS.

C. EL CONTROL DE UNA PARTE DEL TERRITORIO. ES DECIR QUE LES PERMITA


REALIZAR OPERACIONES MILITARES SOSTENIDAS, CONCERTADAS Y APLICAR LAS
DISPOSICIONES DE DERECHO HUMANITARIO DEL PROTOCOLO II.

D. EL CARÁCTER SOSTENIDO Y CONCERTADO DE LAS OPERACIONES MILITARES.


NO REQUIERE MAYORES EXPLICACIONES, YA QUE EL CONFLICTO QUE REBASA LAS
FRONTERAS TERRITORIALES DE UN ESTADO ES, EVIDENTEMENTE, UN CONFLICTO
INTERNACIONAL.

E. LA POSIBILIDAD DE APLICAR EL PROTOCOLO. LOS PUNTOS “A” Y “C” CONSTITUYEN


ÍNDICES ESPECIALMENTE ÚTILES PARA DETERMINAR LOS CASOS EN QUE ES
APLICABLE EL PROTOCOLO II.

319.- ANTES DE EXAMINAR EL ESTADO DEL DERECHO HUMANITARIO ACTUALMENTE EN


VIGOR, APLICABLE EN TALES SITUACIONES, CABE DESTACAR QUE HASTA LA FECHA LOS
PROTOCOLOS ADICIONALES DE 1997 HAN SIDO RATIFICADOS SÓLO POR ALGUNOS DE LOS
ESTADOS PARTES EN LOS CONVENIOS DE GINEBRA. SOLAMENTE 42 ESTADOS SON PARTES,
HASTA HOY, EN EL PROTOCOLO I Y 34 ESTADOS HAN RATIFICADO EL PROTOCOLO II.

320.- EN EL CONTINENTE AMERICANO LOS ESTADOS PARA LOS CUALES EL PROTOCOLO I


SURTE ACTUALMENTE SUS EFECTOS JURÍDICOS SON; EL SALVADOR, ECUADOR, BAHAMAS,
SANTA LUCÍA, MÉXICO, CUBA, SAN VICENTE Y LAS GRANADINAS, BOLIVIA Y COSTA RICA,

RESPECTO AL PROTOCOLO II, ESTOS MISMOS ESTADOS, EXCEPTO MÉXICO Y CUBA, LOS HAN
RATIFICADO.

321.- EL PROTOCOLO ADICIONAL A LOS CONVENIOS DE GINEBRA DEL 12 DE AGOSTO DE 1949


RELATIVO A LA PROTECCIÓN DE LAS VÍCTIMAS DE LOS CONFLICTOS ARMADOS SIN
CARÁCTER INTERNACIONAL (PROTOCOLO II) DEL 8 DE JUNIO DE 1977, NO SE APLICA A LAS
SITUACIONES DE TENSIONES INTERNAS Y DE DISTURBIOS INTERNOS, TALES COMO MOTINES,
LOS ACTOS ESPORÁDICOS O AISLADOS DE VIOLENCIA Y OTROS ACTOS ANÁLOGOS QUE NO
SON CONFLICTOS ARMADOS (ARTÍCULO 1, PÁRRAFO 2).

322.- LA CONFERENCIA DIPLOMÁTICA SOBRE LA REAFIRMACIÓN Y EL


DESARROLLO DEL DERECHO INTERNACIONAL HUMANITARIO APLICABLE EN LOS
CONFLICTOS ARMADOS (1974-1977) DEFINIÓ A LOS ACTOS ANÁLOGOS COMO LAS
DETENCIONES MASIVAS DE PERSONAS POR MOTIVO DE SUS ACTOS O DE SUS OPINIONES”.

323.- EN LA ACTUALIDAD ES RELATIVAMENTE RARA LA SITUACIÓN EN LA QUE DOS ESTADOS


SE ENFRENTAN ABIERTAMENTE EN UN CONFLICTO ARMADO, MIENTRAS QUE ES MÁS
FRECUENTE LA SITUACIÓN EN LA QUE LA GUERRA SE HACE SIN QUE SE LE DE ESE NOMBRE,
O EN LA QUE SE OPONEN, EN EL TERRITORIO DE UN ESTADO, LAS AUTORIDADES
ESTABLECIDAS Y SUS FUERZAS ARMADAS A UNA PARTE DE LA POBLACIÓN.

324.- ESTOS CONFLICTOS, QUE NO SON ABIERTAMENTE INTERNACIONALES, PUEDEN


REBASAR LAS FRONTERAS DEL TERRITORIO EN EL QUE SE DESARROLLAN, A CAUSA DE LOS
INTERESES POLÍTICOS Y DE LAS ALIANZAS QUE, UNA VEZ MÁS, FUNCIONAN DE TAL MODO EN
LA COMUNIDAD INTERNACIONAL ACTUAL QUE, UN CONFLICTO ARMADO (SEA CUAL FUERE SU
ÍNDOLE DESDE EL PUNTO DE VISTA JURÍDICO) SE PUEDE TRANSFORMAR EN UN ASUNTO QUE
MUY PRONTO SOBREPASE LOS PROPIOS INTERESES DE LAS PARTES EN CONFLICTO.

325.- CUANDO EN 1949, SE APROBARON LOS CUATRO CONVENIOS DE GINEBRA, LOS AUTORES DE
ESA CODIFICACIÓN DEL DERECHO HUMANITARIO YA TENÍAN PRESENTE LA IMPORTANCIA DE UN
CONFLICTO NO INTERNACIONAL, LA PREOCUPACIÓN POR ESTA CATEGORÍA DE
CONFLICTOS INSPIRÓ LA DISPOSICIÓN COMÚN DE LOS CUATRO CONVENIOS DE GINEBRA,
QUE ES EL ARTÍCULO 3, EN EL QUE SE PREVÉ EXPRESAMENTE LA APLICABILIDAD DEL
DERECHO HUMANITARIO EN LA SITUACIÓN DE CONFLICTOS ARMADOS QUE NO PRESENTE UN
“CARÁCTER INTERNACIONAL Y QUE SURJA EN EL TERRITORIO DE UNA DE LAS PARTES
CONTRATANTE”.

326.- EL PROBLEMA DE LA APLICACIÓN DEL DERECHO HUMANITARIO EN UNA SITUACIÓN DE


CONFLICTO ARMADO NO INTERNACIONAL, FUE UNA DE LAS PRINCIPALES RAZONES PARA
CONVOCAR LA CONFERENCIA DIPLOMÁTICA DE 1974, CUYO OBJETIVO ERA ADAPTAR EL
DERECHO INTERNACIONAL HUMANITARIO A LAS SITUACIONES DE CONFLICTOS NO
INTERNACIONALES.

327.- COMO SABEMOS, ESTA CONFERENCIA DIÓ COMO RESULTADO LA APROBACIÓN DE LOS
PROTOCOLOS ADICIONALES A LOS CONVENIOS DE GINEBRA, EL SEGUNDO DE LOS CUALES
SE APLICA EN LA SITUACIÓN DE CONFLICTO ARMADO NO INTERNACIONAL.

QUINTA SECCIÓN
ACCIÓN DEL C.I.C.R. EN CASO DE CONFLICTO ARMADO NO INTERNACIONAL
328.- LA BASE JURÍDICA PARA LA INTERVENCIÓN DEL C.I.C.R. EN ESOS CONFLICTOS ES EL
ARTÍCULO 3, APARTADO 2, COMÚN A LOS CUATRO CONVENIOS DE GINEBRA DE 1949, DONDE
SE SEÑALA QUE “UN ORGANISMO HUMANITARIO IMPARCIAL, TAL COMO EL COMITÉ

INTERNACIONAL DE LA CRUZ ROJA, PODRÁ OFRECER SUS SERVICIOS A LAS PARTES EN


CONFLICTO”.

329.- EN EL ARTÍCULO 5, APARTADO 2, d), DE LOS ESTATUTOS DEL MOVIMIENTO SE CONFIRMA


EL COMETIDO DEL C.I.C.R. QUE DERIVA DEL DERECHO INTERNACIONAL HUMANITARIO. EN
EFECTO, YA QUE CONFORME A ESTA DISPOSICIÓN EL C.I.C.R. TIENE EN
ESPECIAL LA FUNCIÓN DE “HACER SIEMPRE LO POSIBLE, COMO INSTITUCIÓN NEUTRAL CUYA
ACTIVIDAD HUMANITARIA SE DESPLIEGA ESPECIALMENTE EN CASOS DE CONFLICTO ARMADO
(INTERNACIONAL O DE OTRA ÍNDOLE) O DE DISTURBIOS INTERNOS, POR LOGRAR LA
PROTECCIÓN Y LA ASISTENCIA A LAS VÍCTIMAS MILITARES Y CIVILES DE DICHOS
ACONTECIMIENTOS Y DE SUS CONSECUENCIAS DIRECTAS”.

330.- EN EL MISMO SENTIDO VARIAS RESOLUCIONES DE CONFERENCIAS INTERNACIONALES


DE LA CRUZ ROJA Y DE LA MEDIA LUNA ROJA SIRVEN IGUALMENTE DE BASE A LA
INTERVENCIÓN DEL C.I.C.R.

331.- EL ARTÍCULO 3, COMÚN ARRIBA CITADO, NO OBLIGA A LOS ESTADOS A ACEPTAR LA


OFERTA DE SERVICIOS DEL C.I.C.R., PERO DEBEN EXAMINARLA DE BUENA FE Y
CONTESTARLA. NO PUEDEN CONSIDERARLA COMO UNA INJERENCIA EN SUS ASUNTOS
INTERNOS.

332.- EN UN CONFLICTO ARMADO NO INTERNACIONAL, EL C.I.C.R. VELARÁ POR QUE LAS


PARTES RESPETEN EL ARTÍCULO 3 COMÚN A LOS CUATRO CONVENIOS DE GINEBRA Y EL
PROTOCOLO II SIMULTÁNEAMENTE, SI SE DAN LAS CONDICIONES DE APLICACIÓN DE ESTE
ÚLTIMO, QUE SON MÁS RESTRICTIVAS; SIN EMBARGO, DEBE MENCIONARSE QUE EL
PROTOCOLO CITADO NO TIENE APLICACIÓN AUTÓNOMA, INDEPENDIENTE DEL REFERIDO
PRECEPTO.

333.- EN DETERMINADOS CASOS, SON APLICABLES OTRAS DISPOSICIONES EN VIRTUD DE


TENER UN RECONOCIMIENTO DE BELIGERANCIA POR LA PARTE GUBERNAMENTAL, LO QUE
LLEVA CONSIGO LA APLICACIÓN DE LA MAYOR PARTE DEL DERECHO INTERNACIONAL
HUMANITARIO, EL ARTÍCULO 3, COMÚN A LOS CUATRO CONVENIOS DE GINEBRA, ES EL PILAR
DE LA ACCIÓN DEL C.I.C.R. EN LOS CONFLICTOS ARMADOS NO INTERNACIONALES, QUE
ESTABLECE:

“EN CASO DE CONFLICTO ARMADO QUE NO SEA DE LA ÍNDOLE INTERNACIONAL Y QUE SURJA
EN EL TERRITORIO DE UNA DE LAS ALTAS PARTES CONTRATANTES, CADA UNA DE LAS PARTES
EN EL CONFLICTO TENDRÁ LA OBLIGACIÓN DE APLICAR, COMO MÍNIMO LAS DISPOSICIONES
SIGUIENTES:

A. LAS PERSONAS QUE NO PARTICIPEN DIRECTAMENTE EN LAS HOSTILIDADES, INCLUIDOS


LOS MIEMBROS DE LAS FUERZAS ARMADAS QUE HAYAN DEPUESTO LAS ARMAS Y LAS
PERSONAS PUESTAS FUERA DE COMBATE POR ENFERMEDAD, HERIDA, DETENCIÓN O POR
CUALQUIER OTRA CAUSA, SERÁN, EN TODAS LAS CIRCUNSTANCIAS, TRATADAS CON
HUMANIDAD, SIN DISTINCIÓN ALGUNA DE ÍNDOLE DESFAVORABLE BASADA EN LA RAZA, EL
COLOR, LA RELIGIÓN O CREENCIA, EL SEXO, EL NACIMIENTO O LA FORTUNA, O
CUALQUIER OTRO CRITERIO ANÁLOGO.

B. A ESTE RESPECTO, SE PROHÍBEN, EN CUALQUIER TIEMPO Y LUGAR, POR LO QUE ATAÑE A


LAS PERSONAS ARRIBA MENCIONADAS:
a. LOS ATENTADOS CONTRA LA VIDA Y LA INTEGRIDAD CORPORAL, ESPECIALMENTE EL
HOMICIDIO EN TODAS SUS FORMAS, LAS MUTILACIONES, LOS TRATOS CRUELES,
LAS TORTURAS Y LOS SUPLICIOS.

b. LA TOMA DE REHENES.

c. LOS ATENTADOS CONTRA LA DIGNIDAD PERSONAL, ESPECIALMENTE LOS TRATOS


HUMILLANTES Y DEGRADANTES.

d. LAS CONDENAS DICTADAS Y LAS EJECUCIONES EFECTUADAS SIN PREVIO JUICIO, NO


EMITIDAS POR UN TRIBUNAL LEGÍTIMAMENTE CONSTITUIDO, CON GARANTÍAS
JUDICIALES RECONOCIDAS COMO INDISPENSABLES POR LOS PUEBLOS CIVILIZADOS.

334. EL ARTÍCULO 3, PUEDE CONSIDERARSE UN “MINICONVENIO” DENTRO DE


LOS GRANDES CONVENIOS DE GINEBRA, SE APLICA EN TODOS LOS CASOS DE CONFLICTO
QUE NO SEAN DE ÍNDOLE INTERNACIONAL Y QUE SURJAN EN EL TERRITORIO DE UNA DE LAS
PARTES EN EL CONVENIO.

335. ESTE MÍNIMO DE TRATO HUMANO, SE GARANTIZA A TODAS LAS PERSONAS QUE NO
PARTICIPAN EN LAS HOSTILIDADES, INCLUSO A LOS MIEMBROS DE LAS FUERZAS DE LAS DOS
PARTES QUE HAYAN DEPUESTO LAS ARMAS Y A LAS PERSONAS QUE HAYAN QUEDADO FUERA
DE COMBATE, SIN DISCRIMINACIÓN ALGUNA, EN LA SITUACIÓN DE CONFLICTO ARMADO
CARACTERIZADA POR HOSTILIDADES EN LAS QUE SE ENFRENTAN FUERZAS ARMADAS EN EL
TERRITORIO DE UN ESTADO PARTE EN LOS CONVENIOS DE GINEBRA.

336.- EN EL SEGUNDO PÁRRAFO DEL ARTÍCULO 3, SE CONFIRMA EL DERECHO QUE TIENE EL


C.I.C.R., EN LA SITUACIÓN DE CONFLICTO ARMADO NO INTERNACIONAL, A OFRECER SUS
SERVICIOS. EL EJERCICIO DE ESTE “DERECHO CONVENCIONAL DE INICIATIVA” NO LO PODRÁN
CONSIDERAR LAS PARTES EN CONFLICTO COMO INCOMPATIBLE CON EL PRINCIPIO DE NO
INJERENCIA EN LOS ASUNTOS INTERNOS DEL ESTADO, NI IMPOSIBILITAR, CON ESE
PRETEXTO, SU APLICACIÓN.

SEXTA SECCIÓN
LA ACCIÓN DEL COMITÉ INTERNACIONAL DE LA CRUZ ROJA ANTE LAS SITUACIONES DE
VIOLENCIA INTERNA

337.- DESDE SU FUNDACIÓN, EL C.I.C.R. TIENE COMO MISIÓN PREVENIR Y ALIVIAR EL


SUFRIMIENTO EN LOS CONFLICTOS ARMADOS INTERNACIONALES, AMPLIANDO SU COMETIDO
A SITUACIONES DE VIOLENCIA INTERNA, POR LO QUE ESTA SECCIÓN SE ENFOCARÁ A SU
ESTUDIO.

338.- EN ESTOS CASOS, EL C.I.C.R. TIENE QUE DECIDIR LOS SIGUIENTES ASPECTOS:
¿CUÁNDO DEBE OFRECER SUS SERVICIOS?, ¿PARA QUÉ ACTIVIDADES?, ¿DÓNDE SITÚA SUS
PRIORIDADES?, ¿EN QUÉ BASES JURÍDICAS O DOCTRINALES PUEDE APOYARSE?

339.- LOS DISTURBIOS INTERNOS, SE CARACTERIZAN POR UNA PROFUNDA PERTURBACIÓN


DEL ORDEN EN EL TERRITORIO DE UN ESTADO COMO RESULTADO DE ACTOS DE VIOLENCIA,
QUE NO PRESENTAN, SIN EMBARGO, LAS CARACTERÍSTICAS DE UN CONFLICTO ARMADO. SE
TRATA, POR EJEMPLO, DE MOTINES MEDIANTE LOS CUALES CIERTAS PERSONAS O GRUPOS
DE PERSONAS MANIFIESTAN ABIERTAMENTE SU OPOSICIÓN, SU DESCONTENTO O SUS
REIVINDICACIONES, O TAMBIÉN DE ACTOS AISLADOS Y ESPORÁDICOS DE VIOLENCIA. PUEDE
TRATARSE DE FACCIONES CONFRONTÁNDOSE ENTRE ELLAS O CONTRA EL PODER
ESTABLECIDO.

340.- PARA CATALOGAR UNA SITUACIÓN COMO DE DISTURBIOS INTERNOS, POCO IMPORTA QUE
HAYA O NO REPRESIÓN ESTATAL, QUE LOS DISTURBIOS SEAN DURADEROS, BREVES CON
EFECTOS DURADEROS O INMINENTES, QUE AFECTEN A UNA PARTE O A TODO EL TERRITORIO
NACIONAL O QUE TENGAN UN ORIGEN RELIGIOSO, ÉTNICO, POLÍTICO O DE OTRA ÍNDOLE.

341.- LAS BASES PARA LA INTERVENCIÓN DEL C.I.C.R. EN CASO DE DISTURBIOS INTERNOS,
SON: EL ARTÍCULO 5, APARTADO 2, d) DE LOS ESTATUTOS DEL MOVIMIENTO ANTES CITADO,
ASÍ COMO DETERMINADAS RESOLUCIONES DE LAS CONFERENCIAS INTERNACIONALES DE LA
CRUZ ROJA Y DE LA MEDIA LUNA ROJA, INCLUSIVE LA PRÁCTICA TRADICIONAL DEL C.I.C.R.,
ACEPTADA POR MUCHOS ESTADOS.

342.- EN TODAS LAS RESOLUCIONES SE HA HECHO UN LLAMAMIENTO SOLEMNE


“PARA QUE, EN TODO TIEMPO Y EN TODA CIRCUNSTANCIA, SE SALVAGUARDEN LAS NORMAS
DEL DERECHO INTERNACIONAL HUMANITARIO Y LOS PRINCIPIOS HUMANITARIOS
UNIVERSALMENTE RECONOCIDOS Y SE CONCEDAN AL COMITÉ INTERNACIONAL DE LA CRUZ
ROJA TODAS LAS FACILIDADES QUE REQUIERE EL CUMPLIMIENTO DEL MANDATO
HUMANITARIO QUE LE CONFIRIÓ LA COMUNIDAD INTERNACIONAL”.

343.- EN LAS SITUACIONES DE DISTURBIOS INTERNOS, LAS NORMAS DEL DERECHO


INTERNACIONAL HUMANITARIO SÓLO PUEDEN INVOCARSE POR ANALOGÍA. EN CAMBIO, LOS
ESTADOS DEBEN RESPETAR DETERMINADOS PRINCIPIOS HUMANITARIOS UNIVERSALMENTE
RECONOCIDOS, ASÍ COMO LOS INSTRUMENTOS DE DERECHOS HUMANOS DE LOS QUE SON
PARTE, ESPECIALMENTE LOS DERECHOS QUE NO ADMITEN NINGUNA DEROGACIÓN, NI
SIQUIERA SI UN PELIGRO PÚBLICO EXCEPCIONAL PONE EN PELIGRO LA VIDA DE LA NACIÓN.

344.- DURANTE LA PRIMERA REUNIÓN DE LA CONFERENCIA DE EXPERTOS


GUBERNAMENTALES SOBRE LA REAFIRMACIÓN Y EL DESARROLLO DEL DERECHO
INTERNACIONAL HUMANITARIO APLICABLE EN LOS CONFLICTOS ARMADOS, CELEBRADA EN
GINEBRA DEL 24 DE MAYO AL 12 DE JUNIO DE 1972, SE DIÓ UNA DESCRIPCIÓN DE LOS
DISTURBIOS INTERNOS.

CAPÍTULO VI
EL DERECHO INTERNACIONAL HUMANITARIO Y LAS SITUACIONES DE DISTURBIOS Y
TENSIONES INTERNAS

PRIMERA SECCIÓN
NOCIÓN DE DISTURBIOS Y TENSIONES INTERNAS

345.- LA REGLA DE DERECHO INTERNACIONAL, SIEMPRE HA RESULTADO DE LA NECESIDAD DE


PROTEGER A LAS VÍCTIMAS DE SITUACIONES PROVOCADAS POR LOS HOMBRES, LAS
NECESIDADES DE LA PROTECCIÓN DE LAS VÍCTIMAS AMPLÍAN EL ÁMBITO REAL DE APLICACIÓN, SI
NO DE LAS REGLAS, AL MENOS DE LOS PRINCIPIOS DE DERECHO INTERNACIONAL HUMANITARIO,
HACIA SITUACIONES QUE TODAVÍA NO FIGURAN FORMALMENTE EN ÉSTE.

346.- EN EL MARCO DE SU ACCIÓN, EL C.I.C.R. SE HA VISTO INDUCIDO A DISTINGUIR DOS


SITUACIONES EN LAS QUE, FUERA DE LA DE CONFLICTO ARMADO, SE EVIDENCIA LA
NECESIDAD DE PROTEGER A LAS VÍCTIMAS. DE HECHO, ESAS DOS SITUACIONES, QUE
DIFIEREN ENTRE SÍ, MÁS EN EL SENTIDO CUANTITATIVO, QUE POR SU NATURALEZA, SE
CARACTERIZAN AMBAS PORQUE ORIGINAN GRAN NÚMERO DE VÍCTIMAS. ESTAS
SITUACIONES SON LAS DE “DISTURBIOS Y TENSIONES INTERNAS”.

SUBSECCIÓN (A)
DISTURBIOS INTERNOS
347.- EL C.I.C.R. CONSIDERA QUE SE TRATA DE UNA SITUACIÓN DE DISTURBIOS INTERNOS, EN
LOS SIGUIENTES CASOS:

A. CUANDO DENTRO DE UN ESTADO EXISTA UN ENFRENTAMIENTO QUE PRESENTA CIERTA


GRAVEDAD O DURACIÓN E IMPLIQUE ACTOS DE VIOLENCIA.

B. DICHOS ACTOS PUEDEN SER DE FORMAS VARIABLES, DESDE ACTOS ESPONTÁNEOS


DE REBELIÓN HASTA LA LUCHA ENTRE SÍ DE GRUPOS ORGANIZADOS, O CONTRA LAS
AUTORIDADES QUE ESTÁN EN EL PODER.

FIGURA No. 14
CONFLICTO INTERNO SEGÚN EL C.I.C.R.

SUBSECCIÓN (B)
TENSIONES INTERNAS

348.- EN TALES SITUACIONES, QUE NO NECESARIAMENTE DEGENERAN EN UNA LUCHA


ABIERTA, EN LA QUE SE ENFRENTAN DOS PARTES BIEN IDENTIFICADAS (CONFLICTO ARMADO
NO INTERNACIONAL), LAS AUTORIDADES EN EL PODER RECURREN A CUANTIOSAS FUERZAS
POLICIALES, INCLUSO A LAS FUERZAS ARMADAS PARA RESTABLECER EL ORDEN,
OCASIONANDO CON ELLO MUCHAS VÍCTIMAS Y HACIENDO NECESARIA LA APLICACIÓN DE UN
MÍNIMO DE REGLAS HUMANITARIAS.

349.- LAS TENSIONES INTERNAS, QUE ESTÁN A UN NIVEL INFERIOR CON RESPECTO A LOS
DISTURBIOS INTERNOS, PUESTO QUE NO IMPLICAN ENFRENTAMIENTOS VIOLENTOS, SON
CONSIDERADAS POR EL C.I.C.R. COMO:

A. TODA SITUACIÓN DE GRAVE TENSIÓN EN UN ESTADO, DE ORIGEN POLÍTICO, RELIGIOSO,


RACIAL, SOCIAL, ECONÓMICO, ETC.

B. LAS SECUELAS DE UN CONFLICTO ARMADO O DE DISTURBIOS INTERNOS QUE AFECTAN AL


TERRITORIO DE UN ESTADO.

350.- ESTA SITUACIÓN PRESENTA LAS CARACTERÍSTICAS SIGUIENTES:

A. ARRESTOS EN MASA.

B. ELEVADO NÚMERO DE DETENIDOS POLÍTICOS;


C. PROBABLES MALOS TRATOS O CONDICIONES INHUMANAS DE DETENCIÓN.

D. SUSPENSIÓN DE LAS GARANTÍAS JUDICIALES FUNDAMENTALES, SEA POR RAZÓN


DE LA PROMULGACIÓN DEL ESTADO DE EXCEPCIÓN, SEA POR UNA SITUACIÓN DE
FACTO.

E. ALEGACIONES DE DESAPARICIONES.

351.- LA SITUACIÓN DE TENSIONES INTERNAS PUEDE PRESENTAR TODAS ESTAS


CARACTERÍSTICAS AL MISMO TIEMPO; PERO BASTA QUE SE PRESENTE SÓLO UNA DE ELLAS
PARA QUE SE LE PUEDA CALIFICAR COMO TAL.

SEGUNDA SECCIÓN
BASES JURÍDICAS DE LA ACCIÓN HUMANITARIA

352.- EL DERECHO DE INICIATIVA HUMANITARIA DEL C.I.C.R., CUYO EJERCICIO HA DADO


ORIGEN A REGLAS Y A PROCEDIMIENTOS ACEPTADOS POR GRAN
NÚMERO DE ESTADOS Y REFRENDADOS POR TEXTOS QUE TIENEN CIERTO VALOR DESDE EL
PUNTO DE VISTA DEL DERECHO INTERNACIONAL PÚBLICO, ES LA PRINCIPAL BASE JURÍDICA
DE LA ACCIÓN HUMANITARIA.

353.- ADEMÁS, DE LAS DISPOSICIONES DEL ARTÍCULO 3


COMÚN A LOS CONVENIOS DE GINEBRA, EN EL QUE RATIFICA EL DERECHO DE INICIATIVA DEL
C.I.C.R. EN SITUACIÓN DE CONFLICTOS ARMADOS NO INTERNACIONALES, SE RECONOCE ESE
DERECHO ACTUALMENTE AL C.I.C.R. EN LOS ESTATUTOS DE LA CRUZ ROJA INTERNACIONAL Y
ESPECIALMENTE EN SU ARTÍCULO VI.

354.- EL PÁRRAFO CINCO DEL CITADO ARTÍCULO VI, DEFINE LA NATURALEZA Y EL ÁMBITO DE
ACCIÓN DEL COMITÉ INTERNACIONAL DE LA CRUZ ROJA EN LOS SIGUIENTES TÉRMINOS:

“...INSTITUCIÓN NEUTRAL CUYA ACTIVIDAD HUMANITARIA SE EJERCE ESPECIALMENTE EN


CASO DE GUERRA, DE GUERRA CIVIL O DE PERTURBACIONES INTERIORES, SE ESFUERZA EN
TODO TIEMPO, EN ASEGURAR PROTECCIÓN Y ASISTENCIA A LAS VÍCTIMAS MILITARES Y
CIVILES DE DICHOS CONFLICTOS Y DE SUS CONSECUENCIAS DIRECTAS...”

355.- EN EL PÁRRAFO SIGUIENTE (6), EN EL QUE SE FUNDAMENTA EL DERECHO DE INICIATIVA


DEL C.I.C.R., SE DEFINE SU COMPETENCIA ASÍ:

“TOMA TODAS LAS INICIATIVAS HUMANITARIAS QUE CORRESPONDEN A LA MISIÓN QUE


INCUMBE A SU INSTITUCIÓN COMO INTERMEDIARIO ESPECÍFICAMENTE NEUTRAL O
INDEPENDIENTEMENTE, Y ESTUDIA TODAS LAS CUESTIONES CUYO EXAMEN SE IMPONE QUE
HAYA UNA INSTITUCIÓN ASÍ”.

356.- PODEMOS COMPROBAR QUE LA DEFINICIÓN DEL MANDATO DEL C.I.C.R., POR LO QUE
ATAÑE A SITUACIONES QUE REQUIERAN INTERVENCIÓN HUMANITARIA, ES EXTENSA,
Y QUE LAS MODALIDADES DE SU EJERCICIO (“ESTUDIA TODAS LAS CUESTIONES CUYO
EXAMEN SE IMPONE”) ESTÁN DEFINIDAS DE UN MODO PARTICULARMENTE AMPLIO.

357.- LAS CONFERENCIAS INTERNACIONALES, HAN APROBADO VARIAS RESOLUCIONES EN


LAS CUALES SE SOLICITA AL C.I.C.R. QUE INTERVENGA EN SITUACIONES QUE, EN EL
TERRITORIO DE DIFERENTES PAÍSES, NO REÚNEN TODAS LAS CARACTERÍSTICAS DE UN
CONFLICTO ARMADO.
358.- COMO ESTAS RESOLUCIONES SON APROBADAS EN EL MARCO DE LOS MISMOS
PROCEDIMIENTOS QUE LOS ESTATUTOS, PODEMOS CONSIDERAR QUE EN LAS MISMAS
TAMBIÉN SE EXPRESA LA CONVICCIÓN DE LOS ESTADOS DE QUE LOS MANDATOS
CONFERIDOS AL C.I.C.R. SON NECESARIOS, DEL MISMO MODO, PARA GARANTIZAR LA
OBSERVANCIA DEL DERECHO HUMANITARIO.

359. CABE MENCIONAR QUE LOS MANDATOS ASÍ ESTABLECIDOS PARA EL C.I.C.R., SE
REFIEREN A VARIAS CATEGORÍAS DE VÍCTIMAS, COMO LA POBLACIÓN CIVIL Y SUS
DIFERENTES SUBCATEGORÍAS, TALES COMO LOS REFUGIADOS, LAS MUJERES Y LOS NIÑOS,
LAS VÍCTIMAS DE TORTURAS, LOS DETENIDOS O LOS DESAPARECIDOS.

360.- ES DE SEÑALAR QUE ANTES DE QUE LOS ESTATUTOS DE LA CRUZ ROJA INTERNACIONAL
FUERAN APROBADOS POR LA CONFERENCIA INTERNACIONAL QUE SE REUNIÓ EN LA HAYA, EN
EL AÑO 1928, EL C.I.C.R. YA HABÍA EJERCIDO EL DERECHO DE INICIATIVA QUE, EN NUMEROSAS
SITUACIONES, FUE RECONOCIDO POR LOS ESTADOS, EN AUSENCIA DE CUALQUIER
DISPOSICIÓN DE UN TRATADO INTERNACIONAL.

361.- EL DERECHO DE INICIATIVA “ESTATUTARIO” DEL COMITÉ INTERNACIONAL DE LA


CRUZ ROJA, SE FUNDAMENTA EN EL PRINCIPIO DE TODO EL MOVIMIENTO DE LA CRUZ ROJA
INTERNACIONAL, ES DECIR EN EL PRINCIPIO DE HUMANIDAD, EL CUAL CORRESPONDE A UN
PRINCIPIO ESENCIAL DEL DERECHO INTERNACIONAL HUMANITARIO. EN ESTE PRINCIPIO, TAL
COMO LO FORMULÓ LA CONFERENCIA INTERNACIONAL DE LA CRUZ ROJA DE VIENA EN 1965,
QUE DECLARA:

“...LA CRUZ ROJA SE ESFUERZA, BAJO SU ASPECTO INTERNACIONAL Y NACIONAL, EN


PREVENIR Y ALIVIAR EL SUFRIMIENTO DE LOS HOMBRES EN TODAS LAS CIRCUNSTANCIAS…”

362.- PODEMOS ADVERTIR QUE CORRESPONDE AL C.I.C.R., EN PRIMER LUGAR, EL DERECHO


DE EXTENDER LA APLICACIÓN DEL DERECHO INTERNACIONAL HUMANITARIO Y AL MENOS, LA
APLICACIÓN DE SUS PRINCIPIOS A LAS SITUACIONES DE DISTURBIOS INTERNOS Y DE
TENSIONES INTERNAS.

363.- EL C.I.C.R. ASUME ACTUALMENTE EL COMETIDO QUE, HISTÓRICAMENTE, SIEMPRE


HA DESEMPEÑADO EN EL DESARROLLO DEL DERECHO INTERNACIONAL HUMANITARIO, AL
MENOS POR LO QUE ATAÑE AL DERECHO DE GINEBRA, POR MEDIACIÓN DEL EJERCICIO DE SU
DERECHO DE INICIATIVA “ESTATUTARIO”, ELABORA LAS REGLAS Y LOS PROCEDIMIENTOS QUE
PUEDEN SER MÁS TARDE ACEPTADOS POR LOS ESTADOS, EN CUYO TERRITORIO EL C.I.C.R.
CONSIDERA NECESARIO EMPRENDER ACTIVIDADES HUMANITARIAS.

TERCERA SECCIÓN
PRINCIPIOS Y MODALIDADES DE LA ACCIÓN HUMANITARIA

364.- CUANDO EL C.I.C.R. CONSIDERA QUE LAS CONSECUENCIAS DIRECTAS DE UN


CONFLICTO ARMADO O LOS DISTURBIOS INTERNOS, QUE PERDURAN TRAS SU CESE FORMAL,
PUEDE SEGUIR OFRECIENDO SUS SERVICIOS A LOS ESTADOS AFECTADOS.

365.- EN EL CONCEPTO DE QUE PUEDE OFRECER SUS SERVICIOS, INVOCANDO SU DERECHO


DE INICIATIVA, EN CUALQUIER OTRA OCASIÓN Y ESPECIALMENTE SI SE REÚNEN LAS DOS
CONDICIONES SIGUIENTES:

A. LAS NECESIDADES DE LAS VÍCTIMAS.

B. QUE ES LA ÚNICA INSTITUCIÓN QUE PUEDE PRESTAR PROTECCIÓN Y


ASISTENCIA A LAS VÍCTIMAS DE LA SITUACIÓN.
366.- EL C.I.C.R. DECIDE, SÓLO Y CON PLENA INDEPENDENCIA, LA CONVENIENCIA DE
OFRECER, O NO, SUS SERVICIOS; PUEDE REPETIR SU OFRECIMIENTO CUANTAS VECES Y POR
EL TIEMPO QUE JUZGUE QUE LA SITUACIÓN REQUIERE SU INTERVENCIÓN, SU OFRECIMIENTO
SE FORMULA ANTE LOS GOBIERNOS, QUE PUEDEN ACEPTARLO O REHUSARLO, SE HACE AL
MARGEN DE TODA CONSIDERACIÓN POLÍTICA Y NO CALIFICA LA SITUACIÓN COMO
DISTURBIOS INTERNOS O TENSIONES INTERNAS, LIMITÁNDOSE A SEÑALAR A LAS
AUTORIDADES LA EXISTENCIA DE LAS CATEGORÍAS DE VÍCTIMAS QUE DEBEN SER
PROTEGIDAS O ASISTIDAS.

367.- PROPONIENDO SUS SERVICIOS, EL C.I.C.R. PONE EN CONOCIMIENTO DEL GOBIERNO LAS
CONDICIONES DEL EJERCICIO DE SU MANDATO, QUE SIEMPRE DEBEN AVENIRSE CON SUS
PRINCIPIOS DE NEUTRALIDAD Y DE INDEPENDENCIA. POR LO QUE ATAÑE A LA ASISTENCIA
ALIMENTARIA O MÉDICA, ESAS CONDICIONES TIENEN COMO FINALIDAD GARANTIZAR QUE LOS
SOCORROS DEL C.I.C.R. LLEGUEN EFECTIVAMENTE A LAS VÍCTIMAS A LAS QUE ESTÁN
DESTINADOS.

368.- EN UNA SITUACIÓN DE DISTURBIOS Y TENSIONES INTERNAS, EL C.I.C.R. TIENE COMO


ACTIVIDAD PRINCIPAL PRESTAR PROTECCIÓN A LOS DETENIDOS, FORMULANDO UNA SERIE
DE CONDICIONES A LOS GOBIERNOS, ENTRE LAS QUE SE ENCUENTRAN LAS SIGUIENTES:

A. VERLOS, SEGÚN LAS NECESIDADES, EN LOS LUGARES DE DETENCIÓN.

B. ENTREVISTARSE LIBREMENTE Y SIN TESTIGOS CON TODOS LOS DETENIDOS O


CON LOS DETENIDOS QUE ELIJA.

369.- LOS DELEGADOS DEL C.I.C.R. SOLICITAN TAMBIÉN A LAS AUTORIDADES LA LISTA DE
NOMBRES DE LAS PERSONAS ENCARCELADAS O LA AUTORIZACIÓN PARA HACERLA DURANTE
LAS VISITAS QUE EFECTÚAN A LOS LUGARES DE DETENCIÓN, SE COMUNICA TAMBIÉN A LAS
AUTORIDADES DEL PAÍS QUE LOS DELEGADOS ORGANIZARÁN EN CASO DE NECESIDAD Y EN
LA MEDIDA DE LO POSIBLE, LA TRANSMISIÓN DE MENSAJES DESTINADOS A LAS FAMILIAS DE
LOS DETENIDOS, INCLUSO LA ASISTENCIA A SUS FAMILIAS.

370.- EL C.I.C.R. GARANTIZARÁ A LAS AUTORIDADES DE UN ESTADO AFECTADO POR LA


SITUACIÓN DE TENSIONES INTERNAS O DE DISTURBIOS INTERNOS, QUE NO PONDRÁ EN
CONOCIMIENTO DE LA OPINIÓN PÚBLICA TODO LO QUE SUS DELEGADOS HAYAN PODIDO VER
EN LOS LUGARES DE DETENCIÓN, HACER CONSTAR LOS RESULTADOS DE SUS VISITAS A LOS
LUGARES DE DETENCIÓN MEDIANTE INFORMES QUE SE REMITEN EXCLUSIVAMENTE A LAS
AUTORIDADES GUBERNAMENTALES DETENTORAS.

371.- EL C.I.C.R. NUNCA PUBLICA TALES INFORMES, A MENOS QUE EL GOBIERNO


RESPONSABLE DE LA DETENCIÓN DECIDA PUBLICARLO TOTAL O PARCIALMENTE; EN ESTE
ÚLTIMO CASO EL C.I.C.R. SE RESERVA EL DERECHO DE DIFUNDIR LOS INFORMES DE SUS
DELEGADOS EN SU TOTALIDAD.

372.- EL PRINCIPIO DE DISCRECIÓN Y SU OBSERVANCIA POR EL C.I.C.R. SON AMPLIAMENTE


CONOCIDOS HOY POR TODOS LOS GOBIERNOS. DERIVADO DEL PRINCIPIO DE NEUTRALIDAD Y
POR SER LA EXPRESIÓN DE SU IMPARCIALIDAD A NIVEL DE LA ACCIÓN EN SITUACIONES DE
DISTURBIOS INTERNOS Y DE TENSIONES INTERNAS, SE DEBE A ESTE PRINCIPIO QUE TANTOS
ESTADOS ACEPTEN EL OFRECIMIENTO DE SUS SERVICIOS.
373.- CABE MENCIONAR QUE ESTA ACEPTACIÓN CREA ENTRE LOS GOBIERNOS Y EL C.I.C.R.
UNA RELACIÓN “CONTRACTUAL”, QUE SE EXPRESA EN FORMA DE ACUERDO BILATERAL DE
FACTO, EN CUYO ÁMBITO EL C.I.C.R. EMPRENDE SUS ACTIVIDADES DE PROTECCIÓN Y DE
ASISTENCIA EN FAVOR DE LAS VÍCTIMAS DE DISTURBIOS INTERNOS Y DE TENSIONES
INTERNAS, APLICANDO EL MÁXIMO DE REGLAS Y PRINCIPIOS HUMANITARIOS EN FAVOR DE
LAS VÍCTIMAS.

374.- EL ACUERDO QUE PERMITE ACTUAR AL C.I.C.R. EN EL TERRITORIO DE UN ESTADO, EN


CASO DE UNA SITUACIÓN DE ESTA ÍNDOLE, TIENE FORMA DE “ACUERDO CON SEDE” POR EL
CUAL EL GOBIERNO LE CONFIERE AL C.I.C.R. Y AL MATERIAL QUE REMITAN PARA CUMPLIR SUS
TAREAS, INMUNIDADES Y PRIVILEGIOS ANÁLOGOS A LOS MIEMBROS DE LAS MISIONES
DIPLOMÁTICAS, CONFORME AL CONVENIO DE VIENA SOBRE LOS PRIVILEGIOS E INMUNIDADES
DIPLOMÁTICAS DE 1961.

375.- POR ÚLTIMO, CONVIENE DESTACAR QUE EL OFRECIMIENTO DE SERVICIOS DEL C.I.C.R.
NUNCA PUEDE SER CONSIDERADO POR UN ESTADO COMO UN ACTO DE INJERENCIA EN LOS
ASUNTOS INTERNOS O INCOMPATIBLE CON EL PRINCIPIO DE NO INJERENCIA REFRENDADO
POR LA CARTA DE LAS NACIONES UNIDAS.

376.- AUN CUANDO RECHACE LOS SERVICIOS DEL C.I.C.R., EL ESTADO NO PUEDE
REHUSARLOS CON EL PRETEXTO DE TAL INJERENCIA, LO QUE PERMITE PRESENTAR
NUEVAMENTE SU OFRECIMIENTO DE SERVICIOS. EN LA ACTUAL COMUNIDAD INTERNACIONAL,
EL C.I.C.R. ES PRÁCTICAMENTE EL ÚNICO ÓRGANO INTERNACIONAL QUE PUEDE ACTUAR DE
ESE MODO SIN QUE SE LE ACUSE DE ATENTAR GRAVEMENTE CONTRA EL PRINCIPIO DE NO
INJERENCIA.

377. AHORA BIEN, SI TENEMOS PRESENTE QUE EL OFRECIMIENTO DE SERVICIOS DEL C.I.C.R.
SE HACE SIEMPRE EN SITUACIONES EN LAS QUE EL ESTADO ES PARTICULARMENTE
SENSIBLE EN CUALQUIER INTENTO DE INTERNACIONALIZAR LOS DISTURBIOS O LAS
TENSIONES QUE HAY EN SU TERRITORIO, SE DEBE CONSIDERAR ESTE HECHO COMO UNA
PRUEBA NO SÓLO DEL RECONOCIMIENTO INTERNACIONAL DE LA NEUTRALIDAD Y DE LA
INDEPENDENCIA DEL C.I.C.R., SINO TAMBIÉN DEL RECONOCIMIENTO DE SU CALIDAD PARA
ACTUAR EN EL ÁMBITO INTERNACIONAL.

378.- EL “DERECHO DE INICIATIVA ESTATUTARIO” DEL C.I.C.R. Y EL EJERCICIO DE ESTE


DERECHO AMPLÍAN EL RADIO DE ACCIÓN DEL DERECHO INTERNACIONAL HUMANITARIO A
SITUACIONES NO FORMALMENTE PREVISTAS EN LA LETRA DE ESTE DERECHO Y LO EXTIENDEN A
CATEGORÍAS DE VÍCTIMAS QUE NO SE BENEFICIAN FORMALMENTE DE ESAS DISPOSICIONES.

379.- SI LA PRÁCTICA DEL C.I.C.R. LLEVA, DE FACTO, LA APLICACIÓN DE LOS


PRINCIPIOS DEL DERECHO INTERNACIONAL HUMANITARIO MÁS ALLÁ DEL ÁMBITO FORMAL DE
SU APLICACIÓN, EN SITUACIÓN DE DISTURBIOS INTERNOS Y DE TENSIONES INTERNAS,
SIGUEN SIENDO APLICABLES, LAS DISPOSICIONES DE LOS INSTRUMENTOS
INTERNACIONALES DE LOS DERECHOS HUMANOS, RATIFICADOS POR LOS ESTADOS.

CAPÍTULO VII
EL DERECHO DE LA GUERRA

PRIMERA SECCIÓN
EL DERECHO DE LA GUERRA

380.- COMIENZO Y TÉRMINO DE LA GUERRA. SEGÚN EL DERECHO INTERNACIONAL COMÚN,


UNA GUERRA PUEDE EMPEZAR CON UNA DECLARACIÓN DE GUERRA O CON EL COMIENZO
EFECTIVO DE HOSTILIDADES. EL III CONVENIO DE LA HAYA DEL 18 DE OCTUBRE DE 1907,
OBLIGA A LAS PARTES A NO INICIAR HOSTILIDADES “SIN UN AVISO PREVIO E INEQUÍVOCO,
SEA BAJO LA FORMA DE UNA DECLARACIÓN DE GUERRA MOTIVADA O DE UN ULTIMÁTUM CON
DECLARACIÓN DE GUERRA CONDICIONAL”.

381.- LA GUERRA SUELE TERMINAR CON:

A. UN TRATADO DE PAZ, EL CUAL PUEDE IR PRECEDIDO DE UNOS PRELIMINARES DE PAZ,


OBLIGATORIOS PARA AMBOS BELIGERANTES (EL TRATADO DE PAZ NO SE LIMITA A PONER
FIN A LA GUERRA, SINO QUE REGULA LAS FUTURAS RELACIONES PACÍFICAS ENTRE LOS
ANTIGUOS BELIGERANTES).

B. LA EXTINCIÓN DE UNO DE LOS BELIGERANTES.

C. CESE EFECTIVO DE LAS HOSTILIDADES.

382.- LA IDEA FUNDAMENTAL, ES LA DE HUMANIZAR LA GUERRA, SITUACIÓN POR LO QUE LOS


TRES GRANDES PRINCIPIOS SON LOS SIGUIENTES:

A. LAS ACCIONES MILITARES SÓLO PUEDEN DIRIGIRSE DIRECTAMENTE CONTRA


COMBATIENTES Y OBJETIVOS MILITARES.

B. ESTÁN PROHIBIDOS TODOS LOS MEDIOS DE LUCHA QUE CAUSEN SUFRIMIENTOS O


DAÑOS SUPERFLUOS, ES DECIR, QUE NO SEAN NECESARIOS PARA LA DERROTA DEL
ENEMIGO.

C. ESTÁN PROHIBIDOS TODOS LOS MEDIOS DE LUCHA PÉRFIDOS, O SEA, QUE


ATENTEN CONTRA EL HONOR MILITAR.

383.- FUENTES DEL DERECHO DE LA GUERRA. LA FUENTE MÁS ANTIGUA DEL DERECHO
INTERNACIONAL ES LA COSTUMBRE. LA SENTENCIA DEL TRIBUNAL DE NÚREMBERG DEL 1/o.
DE OCTUBRE DE 1946, DICE QUE LAS REGLAS DE LA GUERRA TERRESTRE FUERON
RECONOCIDAS POR TODAS LAS LEYES Y COSTUMBRES DE LA GUERRA.

384.- CONSECUENCIAS DEL ESTADO DE GUERRA. EL ESTALLIDO DE LA GUERRA TRAE LAS


SIGUIENTES CONSECUENCIAS.

A. INTERRUMPE TODAS LAS RELACIONES PACÍFICAS, DIPLOMÁTICAS Y CONSULARES


ENTRE LAS PARTES BELIGERANTES.

B. SE SUSPENDEN LOS TRATADOS BILATERALES EXISTENTES


ENTRE LOS BELIGERANTES Y QUE REGULAN SUS RELACIONES PACÍFICAS PARA
APLICARSE LOS CONVENIOS QUE REGULAN LOS HECHOS Y SITUACIONES DE LA
GUERRA (TRATADOS DE GUERRA).

385.- CONDICIÓN DE COMBATIENTES LEGÍTIMOS. EL DERECHO DE LA GUERRA AUTORIZA


SÓLO A DETERMINADOS GRUPOS DE PERSONAS A REALIZAR ACCIONES BÉLICAS. LOS
ACTOS
ÚNICAMENTE PUEDEN DIRIGIRSE CONTRA GRUPOS DE PERSONAS TAMBIÉN
DETERMINADOS. ESTOS SUJETOS Y OBJETOS DE ACTOS BÉLICOS QUEDAN
COMPRENDIDOS BAJO LA DENOMINACIÓN DE BELIGERANTES O COMBATIENTES
LEGÍTIMOS.

386.- SEGÚN EL ARTÍCULO 2, DEL REGLAMENTO DE LEYES Y COSTUMBRES DE GUERRA


TERRESTRE, SE CONSIDERAN BELIGERANTES:

A. LAS MILICIAS Y LOS CUERPOS DE VOLUNTARIOS, SIEMPRE QUE:

i. EXISTA AL FRENTE DE ELLOS UNA PERSONA RESPONSABLE.


ii. LLEVEN UN SIGNO DISTINTIVO QUE PUEDA RECONOCERSE A DISTANCIA.
iii. LLEVEN LAS ARMAS ABIERTAMENTE.
iv. SE SUJETEN A LAS LEYES Y COSTUMBRES DE LA GUERRA.

B. EL LEVANTAMIENTO EN MASA, ENTENDIDO DE LA SIGUIENTE MANERA:

a. LA POBLACIÓN DE UN TERRITORIO NO OCUPADO, QUE AL APROXIMARSE EL


ENEMIGO TOMA ESPONTÁNEAMENTE LAS ARMAS PARA COMBATIR A LAS
TROPAS INVASORAS.
b. SERÁ CONSIDERADO COMO “BELIGERANTE” CUANDO SUS
COMPONENTES
LLEVEN ARMAS ABIERTAMENTE Y OBSERVEN EL DERECHO DE LA GUERRA.

387.- AL RESPECTO, EL I CONVENIO DE GINEBRA DEL 12 DE AGOSTO DE 1949 ESTABLECE


QUE SON BELIGERANTES:

A. LOS MOVIMIENTOS DE RESISTENCIA ORGANIZADOS, AUNQUE ACTÚEN EN


TERRITORIO YA OCUPADO, SIEMPRE QUE REÚNAN LAS SIGUIENTES
CARACTERÍSTICAS:

a. FIGURE A LA CABEZA DE ELLOS UNA PERSONA RESPONSABLE.


b. LLEVEN UN SIGNO DISTINTIVO FIJO Y FÁCIL DE RECONOCER A DISTANCIA.
c. LLEVAN ABIERTAMENTE LAS ARMAS, Y
d. SE CONFORMEN A LAS LEYES Y COSTUMBRES DE LA GUERRA.

B. LAS FUERZAS ARMADAS REGULARES DE UN GOBIERNO.

C. UNA AUTORIDAD, NO RECONOCIDA POR LA POTENCIA EN CUYO PODER HAN


CAÍDO.

388.- PRISIONEROS DE GUERRA. TODAS LAS PERSONAS CON CALIDAD DE


BELIGERANTES QUE CAEN EN PODER DEL ENEMIGO, SANAS, ENFERMAS O HERIDAS
SON PRISIONEROS DE GUERRA. EL CONVENIO DE GINEBRA DE 1929 TRAE LOS
SIGUIENTES PRINCIPIOS:

A. LOS PRISIONEROS DE GUERRA QUEDAN EN PODER DE LA POTENCIA


ENEMIGA, PERO NO DE LOS INDIVIDUOS O CUERPOS DE TROPA QUE LOS
HAYAN CAPTURADO. SERÁN TRATADOS CON HUMANIDAD Y PROTEGIDOS DE
TODO ACTO DE VIOLENCIA O INSULTOS. TIENEN DERECHO AL RESPETO DE
SUS PERSONAS Y DE SU HONOR Y PUEDEN PRACTICAR SU RELIGIÓN.

B. LOS PRISIONEROS DE GUERRA ESTÁN SUJETOS, EN PRINCIPIO, A LAS LEYES Y


AUTORIDADES DEL ESTADO DETENTADOR. NINGÚN PRISIONERO PUEDE SER
DESPOJADO DE SU GRADO MILITAR POR LA POTENCIA DETENTADORA.

C. LOS PRISIONEROS DE GUERRA, CON EXCEPCIÓN DE LOS OFICIALES Y


ASIMILADOS, PUEDEN SER EMPLEADOS COMO TRABAJADORES.

D. LOS PRISIONEROS DE GUERRA ESTÁN AUTORIZADOS A COMUNICARSE CON


LOS REPRESENTANTES DE LAS POTENCIAS PROTECTORAS Y PRESENTARLES
SUS QUEJAS.

E. TRAS LA CESACIÓN DE HOSTILIDADES, CADA POTENCIA REPATRIARÁ A LOS


PRISIONEROS LO MÁS PRONTO POSIBLE.

389.- EN EL CONVENIO RELATIVO AL TRATO DE PRISIONEROS DE GUERRA DE 1949 SE


DAN NORMAS MÁS ESPECÍFICAS SOBRE ALOJAMIENTO, ALIMENTACIÓN, VESTUARIO,
ASISTENCIA MÉDICA, RELIGIÓN, PROCEDIMIENTO JUDICIAL, CONTROL POR
ORGANIZACIÓN HUMANITARIA O PROTECTORA, ETC.

390.- EN CUANTO A PERSONAS CIVILES, EL CONVENIO DE GINEBRA DE 1949


CONTIENE
VARIAS NORMAS: SE REGULA LA PROTECCIÓN DE LOS HOSPITALES CIVILES, EL AUXILIO
A LA INFANCIA, EL SOCORRO A HERIDOS Y ENFERMOS, ETC. TODOS LOS INDIVIDUOS
TIENEN EN CUALQUIER CIRCUNSTANCIA DERECHO AL RESPETO A SU PERSONA, SU
HONOR, SUS DERECHOS FAMILIARES, SUS CONVICCIONES, PRÁCTICAS RELIGIOSAS,
HÁBITOS Y COSTUMBRES, ESTAS PERSONAS DEBERÁN SER TRATADAS CON
HUMANIDAD Y QUEDAN PROHIBIDAS LAS PENAS COLECTIVAS, ASÍ COMO LA
INTIMIDACIÓN O EL TERRORISMO.

392.- TEATRO DE HOSTILIDADES. TEATRO DE HOSTILIDADES PUEDE SER CUALQUIER


ZONA TERRESTRE, MARÍTIMA, O AÉREA QUE NO PERTENEZCA AL ÁMBITO ESPACIAL DE
UN ESTADO NEUTRAL NI ESTÉ NEUTRALIZADA.

392- HAY QUE DISTINGUIR ENTRE EL TEATRO DE HOSTILIDADES COMO POSIBLE ÁMBITO
DE ACCIONES BÉLICAS Y TEATRO DE OPERACIONES DONDE LAS HOSTILIDADES TIENEN
EFECTIVAMENTE LUGAR.

393.- SANCIONES DEL DERECHO DE LA GUERRA. FORMAS DEL DERECHO DE LA GUERRA


QUE OBLIGAN EXPRESAMENTE A LOS ESTADOS A CASTIGAR A AQUELLAS PERSONAS
BAJO SU AUTORIDAD RESPONSABLES DE ACCIONES ILÍCITAS.

394.- AL RESPECTO EL ARTÍCULO 3 DEL CONVENIO DE LA HAYA, DISPONE QUE LOS


ESTADOS BELIGERANTES SERÁN RESPONSABLES DE TODOS LOS ACTOS ILÍCITOS
COMETIDOS POR PERSONAS PERTENECIENTES A SUS FUERZAS ARMADAS.

395.- DURANTE EL CURSO DE UNA GUERRA, CONTRA UNA VIOLACIÓN DEL DERECHO
INTERNACIONAL POR EL ENEMIGO, UN ESTADO SÓLO PUEDE REACCIONAR CON
REPRESALIAS PARA INDUCIRLE A ABSTENERSE DE HACERLO EN LO SUCESIVO.

396.- EL III CONVENIO DE GINEBRA DE 1949 PROHÍBE LA TOMA DE REHENES EN


GENERAL EN CUALQUIER TIEMPO Y LUGAR.
397.- MEDIOS BÉLICOS PROHIBIDOS. LOS BELIGERANTES NO TIENEN DERECHO
ILIMITADO EN CUANTO A LA ELECCIÓN DE LOS MEDIOS PARA DAÑAR AL ENEMIGO.

398.- SE PROHÍBE EMPLEAR VENENO O ARMAS VENENOSAS, ARMAS QUE PUEDEN


CAUSAR SUFRIMIENTOS INNECESARIOS, PROYECTILES QUE SE DILATAN O APLASTAN
FÁCILMENTE EN EL CUERPO HUMANO, TALES COMO BALAS CON CUBIERTA DURA QUE
NO ENVUELVE COMPLETAMENTE EL NÚCLEO O QUE ESTÁN PROVISTAS DE INCISIONES
(BALAS DUM DUM).

399.- SE PROHÍBE:

A. MATAR O HERIR A TRAICIÓN.

B. DECLARAR QUE NO SE DARÁ CUARTEL.

C. MATAR O HERIR PERSONAS QUE SE HAN RENDIDO A DISCRECIÓN. ATACAR O


BOMBARDEAR CIUDADES, ALDEAS, LUGARES HABITADOS O EDIFICIOS NO
DEFINIDOS.

D. EL SAQUEO DE CIUDADES O LOCALIDADES DEL ENEMIGO.

400.- OCUPACIÓN BÉLICA. SE CONSIDERA OCUPADO UN TERRITORIO “CUANDO SE


ENCUENTRA DE HECHO COLOCADO BAJO LA AUTORIDAD DEL EJÉRCITO ENEMIGO”, LA
NOTA
ESENCIAL ES LA EFECTIVIDAD, LA OCUPACIÓN SE LIMITA A LOS TERRITORIOS EN QUE
ESTA AUTORIDAD EXISTE Y POR CONSIGUIENTE, PUEDE SER EJERCIDA DE HECHO.

401.- LA OCUPACIÓN BÉLICA SE DISTINGUE DE LA INVASIÓN O MERA IRRUPCIÓN EN


TERRITORIO ENEMIGO, PORQUÉ DA LUGAR A UNA AUTORIDAD TRANSITORIA SOBRE EL
TERRITORIO OCUPADO, DEJANDO INALTERABLE LA SITUACIÓN JURÍDICO
INTERNACIONAL DE ÉSTE; EL TERRITORIO OCUPADO SIGUE SIENDO TERRITORIO DEL
ESTADO OCUPADO.

402.- LA AUTORIDAD DEL ESTADO OCUPADO CONTINÚA EXISTIENDO DURANTE LA


OCUPACIÓN, PERO A ELLA SE SUPERPONE LA AUTORIDAD DEL OCUPANTE, LIMITADA
POR EL DERECHO INTERNACIONAL; LA REALIDAD SIN EMBARGO, ES QUE EL OCUPANTE
EJERCE SU PROPIA AUTORIDAD.

403.- EL DERECHO DE LA NEUTRALIDAD. ES NEUTRAL UN ESTADO QUE NO PARTICIPA EN


UNA GUERRA, SÓLO PUEDE HABER ESTADOS NEUTRALES DURANTE UNA GUERRA CIVIL
SI LA ORGANIZACIÓN INSURGENTE HA SIDO RECONOCIDA COMO BELIGERANTE, EL
ESTADO QUE DECIDE PERMANECER NEUTRAL EN UNA GUERRA SUELE PROMULGAR
UNA DECLARACIÓN DE NEUTRALIDAD.

404.- CONFORME AL ARTÍCULO 2 DEL III CONVENIO DE LA HAYA DE 1907 SOBRE LA


RUPTURA DE HOSTILIDADES, LOS ESTADOS QUE ENTRAN EN GUERRA ESTÁN
OBLIGADOS A NOTIFICAR A LAS TERCERAS POTENCIAS EL ESTADO DE GUERRA; LA
NEUTRALIDAD TERMINA CON:

A. EL FIN DE LA GUERRA.

B. LA ENTRADA EN GUERRA DE UN ESTADO HASTA ENTONCES NEUTRAL.


C. POR EL HECHO DE QUE UN ESTADO NEUTRAL, QUE NO QUIERE O NO ESTÁ EN
CONDICIONES DE DEFENDER SU NEUTRALIDAD, SE CONVIERTA EN TEATRO
DE HOSTILIDADES.

405. EL DERECHO DE LA NEUTRALIDAD SURGIÓ COMO DERECHO CONSUETUDINARIO.


LA CONVENCIÓN SOBRE LA NEUTRALIDAD EN EL MAR FUE APROBADA EL 20 DE
FEBRERO DE 1928, DURANTE LA VI CONFERENCIA DE LA HABANA, CUBA.

406.- EL DERECHO DE LA NEUTRALIDAD ACENTÚA CON RESPECTO A LOS ESTADOS


BELIGERANTES EL DEBER, YA ESTABLECIDO POR EL DERECHO DE LA PAZ, DE RESPETAR
LA SOBERANÍA TERRITORIAL DE LOS DEMÁS ESTADOS, EL TERRITORIO DE LAS
POTENCIAS NEUTRALES ES INVIOLABLE.

407.- EL DEBER DE LOS BELIGERANTES DE RESPETAR LA SOBERANÍA TERRITORIAL DEL


ESTADO NEUTRAL CESA, SIN EMBARGO, DESDE EL MOMENTO EN QUE EL TERRITORIO
NEUTRAL O UNA PARTE DE ÉL SEA OCUPADO POR UN BELIGERANTE.

408.- LOS DEBERES DE LOS NEUTRALES CON RESPECTO A LOS BELIGERANTES SON
LOS SIGUIENTES:

A. DEBERES DE ABSTENCIÓN.

a. NO PUEDE EXISTIR APOYO MILITAR POR PARTE DEL GOBIERNO NEUTRAL A


UN BELIGERANTE.
b. TIENE DERECHO A OFRECER A LOS BELIGERANTES DURANTE LAS
HOSTILIDADES SUS BUENOS SERVICIOS O MEDIACIÓN.
c. NO ESTÁ OBLIGADO SIN EMBARGO A PROHIBIR O RESTRINGIR A LOS
BELIGERANTES EL USO DE LOS CABLES TELEGRÁFICOS Y TELEFÓNICOS, NI LOS
APARATOS DE TELEGRAFÍA SIN HILOS, AUNQUE SEAN PROPIEDAD DEL ESTADO
NEUTRAL.

B. DEBERES DE IMPEDIMENTO.

a. EL GOBIERNO TIENE DERECHO Y EL DEBER DE IMPEDIR EN EL ÁMBITO DE


SU SOBERANÍA EN TIERRA, MAR Y AIRE, TODA ACCIÓN DE GUERRA DE LOS
BELIGERANTES Y EN GENERAL, TODAS AQUELLAS QUE GUARDEN RELACIÓN CON
LA GUERRA.

b.
POR TANTO, LOS ESTADOS NEUTRALES DEBEN IMPEDIR:

1. TODA ACCIÓN DE GUERRA, INCLUYENDO LA COLOCACIÓN DE MINAS.


2. EL EJERCICIO DEL DERECHO DE PRESA MARÍTIMA.
3. LA CAPTURA Y VISITA DE BUQUES MERCANTES
NEUTRALES.
4. EL PASO DE TROPAS, BUQUES DE GUERRA, TRENES CON
MUNICIONES Y DE SUMINISTRO.
5. EL RECLUTAMIENTO FORZOSO DE SOLDADOS.
6. TODO PASO DE TROPAS DE LOS BELIGERANTES POR TERRITORIO
NEUTRAL.

C. DEBER DE IMPARCIALIDAD. LOS ESTADOS NEUTRALES TIENEN LA OBLIGACIÓN


DE TRATAR DE MANERA IGUAL A AMBOS BELIGERANTES.

D. EL DERECHO DE PRESA.

a. EL DERECHO DE NEUTRALIDAD QUEBRANTA EL PRINCIPIO DE LA LIBERTAD


DE LOS MARES, POR CUANTO PERMITE EXCEPCIONALMENTE A LOS
ESTADOS BELIGERANTES, CONFISCAR LOS BUQUES MERCANTES
NEUTRALES EN ALTA MAR EN CASO DE VIOLACIÓN DE BLOQUEO,
TRANSPORTE DE CONTRABANDO O AUXILIO CONTRARIO A LOS DEBERES
DE LA NEUTRALIDAD.
b. LA LIBERTAD DE COMERCIO DE LOS SÚBDITOS NEUTRALES NO PUEDE EN
LO DEMÁS SER LIMITADA POR LOS BELIGERANTES.

E. SANCIONES. UN BELIGERANTE SÓLO PUEDE TOMAR REPRESALIAS CONTRA


UN NEUTRAL CUANDO ESTE MISMO NEUTRAL HAYA INFRINGIDO EL DERECHO
DE LA NEUTRALIDAD, PERO NO CUANDO LA HAYA INFRINGIDO EL ADVERSARIO.

SEGUNDA SECCIÓN
NORMAS FUNDAMENTALES DEL DERECHO INTERNACIONAL HUMANITARIO
APLICABLES EN
LOS CONFLICTOS ARMADOS

409.- LAS PERSONAS FUERA DE COMBATE Y LAS QUE NO PARTICIPAN DIRECTAMENTE


EN LAS HOSTILIDADES TIENEN DERECHO A QUE SE RESPETE SU VIDA Y SU INTEGRIDAD
FÍSICA Y MORAL, ESTAS PERSONAS SERÁN, EN TODA CIRCUNSTANCIA, PROTEGIDAS Y
TRATADAS CON HUMANIDAD, SIN DISTINCIÓN ALGUNA DE ÍNDOLE DESFAVORABLE.

410.- SE PROHÍBE MATAR O HERIR A UN ADVERSARIO QUE SE RINDE O QUE ESTÁ FUERA
DE COMBATE.

411.- LA PARTE EN CONFLICTO EN CUYO PODER ESTÉN, RECOGERÁ Y PRESTARÁ


ASISTENCIA A LOS HERIDOS Y A LOS ENFERMOS. TAMBIÉN SE PROTEGERÁ AL
PERSONAL SANITARIO, LOS ESTABLECIMIENTOS, LOS MEDIOS DE TRANSPORTE Y EL
MATERIAL SANITARIO. EL EMBLEMA DE LA CRUZ ROJA (DE LA MEDIA LUNA ROJA) ES UN
SIGNO DE PROTECCIÓN Y DEBE RESPETARSE.

412.- LOS COMBATIENTES CAPTURADOS Y LAS PERSONAS CIVILES QUE ESTÉN EN


PODER DE LA PARTE ADVERSA TIENEN DERECHO A QUE SE RESPETE SU VIDA, SU
DIGNIDAD, SUS DERECHOS PERSONALES Y SUS CONVICCIONES. SERÁN PROTEGIDAS
CONTRA TODO ACTO DE VIOLENCIA Y DE REPRESALIA. TENDRÁN DERECHO A
INTERCAMBIAR NOTICIAS CON LOS RESPECTIVOS FAMILIARES Y A RECIBIR SOCORROS.
413.- CUALQUIER PERSONA SE BENEFICIARÁ DE LAS GARANTÍAS JUDICIALES
FUNDAMENTALES, NO SE CONSIDERARÁ A NADIE RESPONSABLE DE UN ACTO QUE NO
HAYA COMETIDO, NI SE SOMETERÁ A NADIE A TORTURA FÍSICA O MENTAL NI A CASTIGOS
CORPORALES O A TRATOS CRUELES O DEGRADANTES.

414.- LAS PARTES EN CONFLICTO Y LOS MIEMBROS DE LAS RESPECTIVAS FUERZAS


ARMADAS NO TIENEN DERECHO ILIMITADO POR LO QUE RESPECTA A LA ELECCIÓN DE
LOS MÉTODOS Y DE LOS MEDIOS DE GUERRA. SE PROHÍBE EMPLEAR ARMAS O
MÉTODOS DE GUERRA QUE PUEDAN CAUSAR PERDIDAS INÚTILES O SUFRIMIENTOS
EXCESIVOS.

415.- LAS PARTES EN CONFLICTO HARÁN DISTINCIÓN EN TODO TIEMPO, ENTRE


POBLACIÓN CIVIL Y COMBATIENTES, PROTEGIENDO A LA POBLACIÓN Y LOS BIENES
CIVILES; NO DEBEN SER OBJETO DE ATAQUES LA POBLACIÓN CIVIL. LOS ATAQUES SE
DIRIGIRÁN CONTRA LOS OBJETIVOS MILITARES.

TERCERA SECCIÓN
PRINCIPIOS POR LOS QUE SE RIGE EL DERECHO A LA ASISTENCIA HUMANITARIA

416.- EN EL MES DE SEPTIEMBRE DE 1992 EN EL INSTITUTO INTERNACIONAL DE


DERECHO HUMANITARIO EN SAN REMO, ITALIA. SE ABORDARON LOS PROBLEMAS QUE
ACTUALMENTE SE PLANTEAN AL DERECHO INTERNACIONAL HUMANITARIO CON EL
TEMA: “LA EVOLUCIÓN DEL DERECHO A LA ASISTENCIA”.

417.- EN ABRIL DE 1993, EL CONSEJO DEL CITADO INSTITUTO APROBÓ UN DOCUMENTO


TITULADO “PRINCIPIOS POR LOS QUE SE RIGE EL DERECHO A LA ASISTENCIA
HUMANITARIA”,
EN EL QUE SE TOMAN EN CONSIDERACIÓN LAS CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES,
ESTOS PRINCIPIOS SON:

PRINCIPIO 1.

CADA SER HUMANO TIENE DERECHO A UNA ASISTENCIA HUMANITARIA QUE LE


GARANTICE EL RESPETO DE LOS DERECHOS QUE TODAS LAS PERSONAS TIENEN A LA
VIDA, A LA SALUD, A LA PROTECCIÓN CONTRA LOS TRATOS CRUELES O DEGRADANTES Y
OTROS DERECHOS HUMANOS ESENCIALES A SU SUPERVIVENCIA, A SU BIENESTAR Y A
SU PROTECCIÓN EN SITUACIONES DE URGENCIA.

PRINCIPIO 2.

A. EL DERECHO A LA ASISTENCIA HUMANITARIA IMPLICA EL DERECHO A SOLICITAR Y A


RECIBIR ESA ASISTENCIA Y EL DE PARTICIPAR EN SU APLICACIÓN CONCRETA.

B. LAS PERSONAS QUE SE VEAN EN SITUACIÓN DE URGENCIA PUEDEN DIRIGIRSE A


LOS ORGANISMOS NACIONALES O INTERNACIONALES COMPETENTES Y A OTROS
POTENCIALES DONANTES PARA SOLICITAR SOCORROS HUMANITARIOS. NO SERÁN
PERSEGUIDAS O CASTIGADAS POR HABER RECURRIDO A ELLOS.
PRINCIPIO 3.

PUEDE SER INVOCADO EL DERECHO A LA ASISTENCIA HUMANITARIA EN LOS


SIGUIENTES CASOS:

A. CUANDO, EN UNA SITUACIÓN DE URGENCIA, NO SE CUBRAN LAS NECESIDADES


HUMANITARIAS ESENCIALES DE LA PERSONA HUMANA, DE MANERA QUE EL
ABANDONO DE LAS VÍCTIMAS SIN ASISTENCIA PONGA EN PELIGRO LA VIDA HUMANA
Y ATENTE GRAVEMENTE CONTRA LA DIGNIDAD DE LA PERSONA HUMANA.

B. CUANDO SE HAYAN AGOTADO, EN UN PLAZO RAZONABLE, TODAS LAS


POSIBILIDADES LOCALES Y LOS PROCEDIMIENTOS INTERNOS, Y CUANDO LAS
NECESIDADES VITALES NO SEAN SATISFECHAS O NO LO SEAN POR COMPLETO, DE
MANERA QUE NO HAYA OTRA FORMA DE GARANTIZAR A LAS PERSONAS
CONCERNIDAS EL SUMINISTRO RÁPIDO DE LOS SOCORROS Y DE LOS SERVICIOS
ESENCIALES.

PRINCIPIO 4.

LA RESPONSABILIDAD DE PROTEGER Y DE AYUDAR A LAS VÍCTIMAS EN SITUACIONES DE


URGENCIA, INCUMBE PRIMERAMENTE A LAS AUTORIDADES DEL TERRITORIO EN EL QUE
TIENE LUGAR LA SITUACIÓN DE URGENCIA QUE ORIGINA LA NECESIDAD DE SOCORROS
HUMANITARIOS.

PRINCIPIO 5.

LAS AUTORIDADES NACIONALES, LAS ORGANIZACIONES NACIONALES E


INTERNACIONALES, EN CUYO ESTATUTO SE PREVEA LA POSIBILIDAD DE PRESTAR
ASISTENCIA HUMANITARIA, COMO EL DEL C.I.C.R. Y EL DEL ACNUR, ASÍ COMO EL DE
OTROS ÓRGANOS DEL SISTEMA DE LAS NACIONES UNIDAS Y EL DE ORGANIZACIONES
DE ÍNDOLE HUMANITARIA, TIENEN DERECHO A OFRECER ESTA ASISTENCIA SI SE
REÚNEN LAS CONDICIONES ENUNCIADAS EN LOS PRESENTES PRINCIPIOS. LOS
ESTADOS NO DEBEN CONSIDERAR ESTE OFRECIMIENTO COMO UN ACTO POCO
AMISTOSO O COMO UNA INJERENCIA EN SUS ASUNTOS INTERNOS. LAS AUTORIDADES
DE LOS ESTADOS CONCERNIDOS, QUE EJERCEN SUS DERECHOS SOBERANOS, DEBEN
COOPERAR PARA QUE PUEDA SUMINISTRARSE LA ASISTENCIA HUMANITARIA OFRECIDA
A SU POBLACIÓN.

PRINCIPIO 6.

A. PARA GARANTIZAR EL EJERCICIO DEL DERECHO A LA ASISTENCIA HUMANITARIA, ES


INDISPENSABLE VELAR POR QUE LAS VÍCTIMAS TENGAN ACCESO A LOS
POTENCIALES DONANTES Y QUE LAS ORGANIZACIONES NACIONALES E
INTERNACIONALES COMPETENTES, LOS ESTADOS Y OTROS DONANTES TENGAN
ACCESO A LAS VÍCTIMAS, UNA VEZ ACEPTADO SU OFRECIMIENTO DE SOCORROS.

B. EN CASO DE RECHAZARSE EL OFRECIMIENTO, O DE NEGARSE EL ACCESO A LAS


VÍCTIMAS TRAS HABERSE ACEPTADO LA ASISTENCIA HUMANITARIA, LOS ESTADOS Y
LAS ORGANIZACIONES CONCERNIDAS PUEDEN TOMAR TODAS LAS MEDIDAS
NECESARIAS PARA GARANTIZAR DICHO ACCESO, DE CONFORMIDAD CON EL
DERECHO INTERNACIONAL HUMANITARIO, CON LOS INSTRUMENTOS VIGENTES
RELATIVOS A LOS DERECHOS HUMANOS Y CON LOS PRESENTES PRINCIPIOS.

PRINCIPIO 7.
A. LOS ÓRGANOS COMPETENTES DE LAS NACIONES UNIDAS Y LAS ORGANIZACIONES
ZONALES COMPETENTES PUEDEN TOMAR LAS MEDIDAS NECESARIAS, INCLUIDAS
MEDIDAS COERCITIVAS, DE CONFORMIDAD CON EL RESPECTIVO COMETIDO, SI LA
POBLACIÓN ES VÍCTIMA DE SUFRIMIENTOS GRAVES, PROLONGADOS Y MASIVOS QUE
PUEDAN ALIVIARSE MEDIANTE LA ASISTENCIA HUMANITARIA. ESAS MEDIDAS
TAMBIÉN PUEDEN APLICARSE CUANDO EL SUMINISTRO DE LA ASISTENCIA
HUMANITARIA TROPIECE CON GRAVES DIFICULTADES.

B. SI LOS ÓRGANOS COMPETENTES DE LAS NACIONES UNIDAS TOMAN MEDIDAS


COERCITIVAS, POR RAZONES QUE NO SON DE ÍNDOLE HUMANITARIA, SE DEBE
RESPETAR DEL DERECHO A LA ASISTENCIA HUMANITARIA Y CONVIENE EXCLUIR
PARTICULARMENTE, DE ESAS MEDIDAS, EL MATERIAL INDISPENSABLE PARA CUBRIR
LAS NECESIDADES HUMANITARIAS DE LA POBLACIÓN.

PRINCIPIO 8.

SI LOS ÓRGANOS COMPETENTES DE LAS NACIONES UNIDAS Y/O LAS ORGANIZACIONES


ZONALES COMPETENTES TOMAN, CUANDO SE PRESTA ASISTENCIA HUMANITARIA,
MEDIDAS COERCITIVAS, DEBEN VELAR PORQUE DICHA ASISTENCIA NO SEA UTILIZADA
CON FINALIDAD POLÍTICA, MILITAR Y/O CON OTROS FINES SIMILARES, Y PORQUE SEAN
PLENAMENTE RESPETADOS Y APLICADOS LOS PRINCIPIOS DE HUMANIDAD, DE
NEUTRALIDAD Y DE IMPARCIALIDAD.

PRINCIPIO 9.

LA ASISTENCIA HUMANITARIA PUEDE INCLUIR TODOS LOS SOCORROS INDISPENSABLES


PARA LA SUPERVIVENCIA DE LAS VÍCTIMAS (VÍVERES, AGUA, MEDICAMENTOS,
SUMINISTROS Y MATERIAL MÉDICO, VIVIENDA RUDIMENTARIA Y ROPA, ASÍ COMO LOS
SERVICIOS, PARTICULARMENTE MÉDICOS Y PREVENTIVOS, LA ASISTENCIA RELIGIOSA Y
ESPIRITUAL Y DE DEFENSA CIVIL), DE CONFORMIDAD CON LAS TAREAS DEFINIDAS EN EL
DERECHO INTERNACIONAL HUMANITARIO.

PRINCIPIO 10.

A. TODAS LAS AUTORIDADES INVOLUCRADAS DARÁN LAS FACILIDADES NECESARIAS


PARA QUE SE PUEDA PRESTAR LA ASISTENCIA HUMANITARIA.

B. TODAS LAS AUTORIDADES INVOLUCRADAS PERMITIRÁN EL TRÁNSITO DE LAS


MERCANCÍAS DESTINADAS A LOS SOCORROS HUMANITARIOS Y DEL PERSONAL QUE
LAS TRANSPORTA Y TENDRÁN DERECHO A PRESCRIBIR LAS MODALIDADES
TÉCNICAS NECESARIAS PARA LLEVAR A CABO TALES OPERACIONES.

C. LA ASISTENCIA HUMANITARIA PUEDE TRANSITAR, LLEGADO EL CASO, POR LOS


LLAMADOS “CORREDORES HUMANITARIOS”, QUE HAN DE SER RESPETADOS Y
PROTEGIDOS POR LAS AUTORIDADES COMPETENTES DE LAS PARTES
INVOLUCRADAS Y, SI ES NECESARIO, BAJO LA AUTORIDAD DE LAS NACIONES
UNIDAS.

PRINCIPIO 11.
EL ESTATUTO Y LA PROTECCIÓN DEL PERSONAL QUE PARTICIPA EN LAS OPERACIONES
DE ASISTENCIA HUMANITARIA, SE REGIRÁN POR LAS NORMAS DEL DERECHO APLICABLE
EN ESE ÁMBITO. SERÁ ASÍ, PARTICULARMENTE, CUANDO SE TRATE DEL PERSONAL DE
LAS NACIONES UNIDAS O DE ORGANISMOS DEL SISTEMA DE LAS NACIONES UNIDAS
ENCARGADOS DE PRESTAR ASISTENCIA HUMANITARIA, DEL PERSONAL DEL C.I.C.R., DEL
PERSONAL DE ORGANIZACIONES NACIONALES E INTERNACIONALES QUE PARTICIPE EN
ACTIVIDADES DE ASISTENCIA HUMANITARIA. EL ESTATUTO, LOS DERECHOS Y LAS
OBLIGACIONES DE TODAS ESAS CATEGORÍAS DE PERSONAL DEBEN REGIRSE POR LA
APROPIADA REGLAMENTACIÓN NACIONAL E INTERNACIONAL.

PRINCIPIO 12.

PARA PODER CERCIORARSE DE QUE LA OPERACIÓN DE SOCORRO O LA ASISTENCIA


SUMINISTRADA SE AVIENE CON LAS NORMAS APROPIADAS Y CON LOS OBJETIVOS
DECLARADOS, LAS AUTORIDADES CONCERNIDAS PUEDEN EJERCER LOS CONTROLES
NECESARIOS, A CONDICIÓN DE QUE ÉSTOS NO DEMOREN INDEBIDAMENTE LA LLEGADA
DE LA ASISTENCIA HUMANITARIA.

PRINCIPIO 13.

PARA MEJORAR LA EFICACIA DE LAS OPERACIONES DE ASISTENCIA HUMANITARIA Y


EVITAR LAS IMBRICACIONES Y EL DERROCHE, LOS PRINCIPALES ENCARGADOS DE ESAS
OPERACIONES HAN DE COORDINAR LOS ESFUERZOS DE LOS DIVERSOS
PARTICIPANTES.

PRINCIPIO 14.

A. TODOS LOS PARTICIPANTES EN UNA OPERACIÓN DE ASISTENCIA HUMANITARIA HAN


DE RESPETAR Y APLICAR LOS PRESENTES PRINCIPIOS. PUEDEN CONCERTAR, EN
UNA SITUACIÓN DADA, LOS NECESARIOS ACUERDOS ESPECIALES.

B. NO SE DEBE CONSIDERAR QUE LOS PRESENTES PRINCIPIOS SON, DE FORMA


ALGUNA, CONTRARIOS A LOS DERECHOS Y DEBERES DEFINIDOS EN EL DERECHO
INTERNACIONAL VIGENTE, NI QUE MODIFICAN DICHOS DERECHOS Y DEBERES.

CUARTA SECCIÓN
SIGNOS DISTINTIVOS
418.- EN CONFLICTOS, EL DERECHO INTERNACIONAL HUMANITARIO PREVIENE UNA
PARTICULAR PROTECCIÓN EN FAVOR DE PERSONAS Y BIENES, SIENDO LOS
SIGUIENTES SIGNOS DISTINTIVOS LOS QUE PERMITEN RECONOCER A ÉSTOS:
MANUAL DE DERECHOS HUMANOS PARA EL EJÉRCITO Y
FUERZA AÉREA MEXICANOS 2016

Capítulo VIII
La Igualdad de Género en las Fuerzas Armadas

Primera Sección
Definiciones Fundamentales

273.- Sexo: características anatómicas, genéticas, cromosómicas, fisiológicas, que determinan que una
persona sea hombre o sea mujer. Estas características son universales.

274.- Género: papeles sociales construidos para la mujer y el hombre con base en su sexo; dependen
de un particular contexto socioeconómico, político y cultural, el cual es afectado por factores como la
edad, la condición socioeconómica y el origen étnico. Son el conjunto de ideas, creencias y atribuciones
sociales con las que se construye el significado, funciones y comportamiento de lo “femenino” y lo
“masculino”, así como sus oportunidades. Son atribuciones que pueden modificarse en virtud de que son
construcciones socioculturales aprendidas.

275.- Brechas de equidad de género: indican a través de las estadísticas de género, la distancia que
separa a mujeres y hombres, en relación con las oportunidades de acceso y control de los recursos
sociales, económicos, políticos y culturales. Compara a mujeres y hombres que cuentan con
características similares, tanto cuantitativa como cualitativamente, para identificar las áreas donde se
manifiesta una mayor desigualdad e inequidad: tipo de empleo, ingreso, escolaridad, trabajo doméstico,
trabajo no remunerado, entre otras.

276.- Discriminación contra la mujer: toda distinción, exclusión o restricción basada en el sexo que
tenga por objeto o resultado menoscabar o anular el reconocimiento, goce o ejercicio por la mujer,
independientemente de su estado civil, sobre la base de la igualdad del hombre y la mujer, de los
derechos humanos y las libertades fundamentales en las esferas política, económica, social, cultural y
civil o en cualquier otra esfera.

277.- Equidad de género: equivalencia en términos de derechos, beneficios, oportunidades y


obligaciones. Supone el disfrute equitativo de mujeres y hombres de los bienes sociales, las
oportunidades, los recursos y las recompensas.

278.- No significa que mujeres y hombres sean iguales, pero sí que lo sean sus opciones y posibilidades
de vida. Es un principio de justicia que define la “igualdad en las diferencias”.

279.- Estereotipo de género: creencias sobre las características de los roles típicos que los hombres y
las mujeres tienen que tener y desarrollar en una etnia, cultura o en una sociedad.

280.- Igualdad de género: acceso de mujeres y hombres a las mismas posibilidades y oportunidades, al
uso, control y beneficio de bienes, servicios y recursos de la sociedad, así como la toma de decisiones
en todos los ámbitos de la vida social, económica, política, cultural y familiar.

281.- Perspectiva de género: metodología y mecanismos que permiten identificar, cuestionar y


valorar la discriminación y exclusión de las mujeres, que se pretenden justificar con base en las
diferencias biológicas entre mujeres y hombres, así como las acciones que deben emprenderse para
crear las condiciones de cambio que permitan avanzar en la construcción de la igualdad de género.
Segunda Sección
Antecedentes Históricos

282.- La mujer desde el principio de la humanidad ha recorrido un camino lleno de obstáculos para lograr
trascender y tener la posibilidad de participar en la sociedad.

283.- El proceso igualitario no ha logrado un cambio global, esto debido a los estereotipos y roles de
género los cuales han imperado a lo largo de la historia, y que generan discriminación, exclusión y
desigualdad.

284.- Durante la Revolución Francesa se llevaron a cabo los movimientos de mujeres, los cuales tenían
como objetivo el derecho a la igualdad; hoy en día aún hay diferencias que agudizan y perjudican todos
los ámbitos de la vida de las mujeres.

285.- La Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, emitida en el marco de la Revolución
Francesa (1789) en su artículo primero afirma: “los hombres nacen y permanecen libres e iguales en
derechos. Las distinciones sociales no pueden fundarse más que en la utilidad común”. Sin embargo,
excluyó a la mitad de la humanidad, es decir, a las mujeres.

286.- Olympe de Gouges publicó y defendió la Declaración de los Derechos de la Mujer (1791), la cual
tuvo como modelo el documento básico de la Revolución Francesa.

287.- En Inglaterra, Mary Wollstonecraft publicó en 1792, la Vindicación de los Derechos de la Mujer,
inspirada en los planteamientos de Olympe de Gouges.

288.- En la Vindicación de los Derechos de la Mujer se afirmó que las mujeres están dotadas de razón y
por lo tanto, la falta de reconocimiento de sus derechos en igualdad con el hombre es arbitrario; la autora
insistió en que las mujeres deben tener los mismos derechos a la educación y al trabajo que tienen los
hombres, ya que solamente de esa manera pueden ser independientes.

289.- En todo el mundo, en el siglo XIX y principios del XX, hubo asombro por las luchas que las mujeres
emprendieron por sus derechos a la enseñanza, al trabajo, a la participación política, a heredar, entre
otros.

290.- En 1848, en Estados Unidos de América, en el estado de Nueva York se aprobó la Convención de
Seneca Falls, texto fundamental para el reconocimiento del sufragio femenino, el cual se dio por primera
vez en Nueva Zelanda en el año 1893, y después en Australia en 1902. México reconoció el voto de las
mujeres en 1953.

Tercera Sección
Evolución

291.- La lucha en favor de la igualdad entre mujeres y hombres estaba aún en sus primeras etapas
cuando surgió la Organización de las Naciones Unidas en 1945. De los 51 Estados miembros originales,
sólo 30 permitían que las mujeres tuvieran el mismo derecho al voto que los hombres o les permitían
ocupar cargos públicos. Sin embargo, quienes redactaron la Carta de las Naciones Unidas tuvieron la
previsión de referirse deliberadamente a “la igualdad de derechos de hombres y mujeres” cuando
declararon “la fe (de la organización) en los derechos fundamentales del hombre” y “la dignidad y el valor
de la persona humana”.

292.- Ningún documento jurídico anterior había afirmado con tanta energía la igualdad entre las personas, ni
se había referido al sexo como motivo de discriminación. A partir de ese momento quedó claro que los
derechos de las mujeres constituirían un eje central de la labor que la ONU tenía por delante.

293.- Durante las tres primeras décadas, la acción de las Naciones Unidas en favor de las mujeres se
centró en sus derechos civiles y políticos, así como en la recopilación de información sobre su condición
jurídica y social en todo el mundo.
294.- Con el transcurrir del tiempo se hizo cada vez más evidente que las leyes, por sí mismas, no
bastaban para garantizar su igualdad de derechos. Siendo necesario elaborar un instrumento jurídico
internacional en el que se velara por los derechos de las mujeres, consolidándose de esta manera la
Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Contra la Mujer (CEDAW, por
sus siglas en inglés) en el año de 1979.

295.- Con la organización de cuatro Conferencias Mundiales sobre la Mujer de la ONU, la lucha por la
igualdad de género entró en una segunda etapa, cuyo propósito fue elaborar estrategias y planes de
acción para el adelanto de las mujeres; tales conferencias se llevaron a cabo en los siguientes países:

1a. Conferencia Mundial sobre la Mujer (México, 1975).


2a. Conferencia Mundial sobre la Mujer (Copenhague, 1980).
3a. Conferencia Mundial sobre la Mujer (Nairobi, 1985).
4a.Conferencia Mundial sobre la Mujer (Beijín, 1995).

296.- Los esfuerzos emprendidos pasaron por diversas transformaciones, desde considerar a la mujer
casi exclusivamente en función de sus necesidades prácticas, hasta reconocer sus contribuciones
esenciales en todo el proceso de desarrollo, procurar la potenciación de su papel y su derecho a la
participación plena, en todas las actividades humanas.

Cuarta Sección
Aspectos Relevantes

297.- Se hacen evidentes las raíces de la discriminación y desigualdad de género que subsisten en
nuestra cultura, las cuales se perpetúan en los distintos espacios de reproducción social como la familia,
la escuela, el trabajo y los medios de comunicación.

298.- La construcción de los roles de género afectan a mujeres y hombres, por ello es necesario entender el
fundamento básico de la teoría de género y sus esfuerzos por avanzar hacia la igualdad sustantiva entre
mujeres y hombres, condición indispensable para la construcción de una sociedad igualitaria.

299.- La desigualdad entre mujeres y hombres tiene distintas formas de manifestarse, ya que atraviesa
otras problemáticas sociales como el nivel socioeconómico, la edad, la etnia, el contexto histórico y
geopolítico; se transmite, de generación en generación, a través de los procesos cotidianos de
reproducción social y cultural que impregnan la vida.

Quinta Sección
Normatividad

Subsección (A)
Ámbito Nacional
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos

300.- De importancia para la igualdad entre mujeres y hombres en nuestro país fue la reforma
constitucional de 1974 que se centró en los artículos 4, 5, 30 y 123 para avanzar en el establecimiento
de la igualdad por razones de género.

301.- La reforma al artículo 4 de la Constitución pugnó porque la mujer y el varón sean reconocidos
como iguales ante la ley; estableció la protección de la organización y el desarrollo de la familia, además
de plantear el derecho a decidir de manera libre, responsable e informada sobre el número y
espaciamiento de hijos e hijas.

302.- Actualmente el artículo 1° menciona “... [está] prohibida toda discriminación motivada por origen
étnico o nacional, el género, la edad, las discapacidades, la condición social, la salud, la religión, las
opiniones, las preferencias sexuales, el estado civil o cualquier otra que atente contra la dignidad
humana y tenga por objeto anular o menoscabar los derechos y libertades de las personas”; y el artículo
4° establece la igualdad entre el hombre y la mujer.
Ley General para la Igualdad entre Mujeres y Hombres

303.- Su artículo 3° dispone: “... son sujetos de los derechos que establece esta ley, las mujeres y los
hombres que se encuentren en territorio nacional, que por razón de su sexo, independientemente de su
edad, estado civil, profesión, cultura, origen étnico o nacional, condición social, salud, religión, opinión o
discapacidad, se encuentren con algún tipo de desventaja ante la violación del principio de igualdad que
esta ley tutela...”; por otro lado, la fracción II del artículo 5o menciona que la discriminación es “toda
distinción, exclusión o restricción que basada en el origen étnico o nacional, sexo, edad, embarazo, o
cualquier otra, tenga por efecto impedir o anular el reconocimiento o el ejercicio de los derechos y la
igualdad real de oportunidades de las personas”.

Ley Federal para Prevenir y Eliminar la Discriminación

304.- Estipula en su artículo 1° que el objeto de la ley es prevenir y eliminar de todas las formas de
discriminación que se ejerzan contra cualquier persona, así como promover la igualdad de oportunidades y de
trato; en su artículo 4°, prohíbe toda práctica discriminatoria que tenga por objeto o efecto impedir o anular el
reconocimiento o ejercicio de los derechos y la igualdad real de oportunidades, y en su artículo 9°, menciona
que la discriminación, es negar o limitar información sobre derechos sexuales y reproductivos o impedir el
libre ejercicio de la determinación del número y espaciamiento de los hijos e hijas.

Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia (LGAMVLV)

305.- En su artículo 6°, menciona la violencia psicológica, describiéndola como cualquier acto u omisión
que daña la estabilidad psicológica, y consiste en: negligencia, abandono, descuido reiterado, celotipia,
insultos, humillaciones, devaluación, marginación, indiferencia, infidelidad, comparaciones destructivas,
rechazo, restricción a la autodeterminación y amenazas.

En el artículo 10°, cita la violencia laboral y docente, la cual se ejerce por las personas que tienen un
vínculo laboral, docente o análogo con la víctima, independientemente de la relación jerárquica.

Finalmente en su artículo 11°, la ley señala que constituye violencia laboral, la negativa ilegal a contratar
a la víctima o a respetar su permanencia o condiciones generales de trabajo.

Norma Mexicana NMX-R-025-SCFI-2015, en Igualdad Laboral y no Discriminación

306.- Su objetivo es establecer los requisitos para que los centros de trabajo públicos, privados y
sociales, de cualquier actividad y tamaño, integren, implementen y ejecuten dentro de sus procesos de
gestión y de recursos humanos, prácticas para la igualdad laboral y no discriminación que favorezcan el
desarrollo integral de las y los trabajadores.

307.- Su finalidad es fijar las bases para el reconocimiento público de los centros de trabajo que
demuestran la adopción y el cumplimiento de procesos y prácticas a favor de la igualdad laboral y no
discriminación.

Subsección (B)
Ámbito Internacional

Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación


Contra la Mujer (CEDAW)
308.- Suscrita por el Estado Mexicano el 17 de julio de 1980, obliga a los Estados partes a adoptar
medidas especiales de carácter temporal, encaminadas a acelerar la igualdad de facto entre el hombre y
la mujer.

Convención Americana sobre Derechos Humanos

309.- Aprobada por la Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos el 22 de


noviembre de 1969, aprobada por el Senado el 18 de diciembre de 1980 y ratificada por México el 24 de
marzo de 1981.

310.- En su artículo 1° obliga a los Estados partes a respetar los derechos y libertades reconocidos en
esta convención y a garantizar su libre y pleno ejercicio a toda persona que esté sujeta a su jurisdicción,
sin discriminación alguna por motivos de raza, color, sexo, idioma, religión, opiniones políticas o de
cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición
social. Por otro lado, su artículo 17, defiende la protección a la familia, establece la obligación de los
Estados de adoptar medidas para asegurar la igualdad de derechos y la equivalencia de
responsabilidades de las y los cónyuges en cuanto al matrimonio.

Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia


contra la Mujer “Convención de Belém do Pará”

311.- Adoptada en la ciudad de Belém do Pará, Brasil el 9 de junio de 1994; publicada en el Diario Oficial
de la Federación, el 9 de enero de 1999.

312.- Su artículo 3° menciona el derecho de toda mujer a una vida libre de violencia, en el ámbito público
y privado, a la par con el artículo 4° en el que se señala su derecho al reconocimiento, goce, ejercicio y
protección de todos los derechos humanos y a las libertades consagradas por los instrumentos
regionales e internacionales sobre derechos humanos.

Declaración y Plataforma de Acción de Beijing

313.- Se deriva de la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer, reunida en Beijing del 4 al 15 de
septiembre de 1995.

314.- Tiene por objeto acelerar la aplicación de las Estrategias de Nairobi, orientadas hacia el futuro para
el adelanto de la mujer, a fin de eliminar todos los obstáculos que dificultan su participación activa en
todas las esferas de la vida pública y privada.
Sexta Sección
Obligatoriedad de Respetar los Derechos Humanos de las Mujeres

315.- El reconocimiento de la desigualdad entre mujeres y hombres ha sido un proceso largo, el cual ha
ido evolucionando día con día, tal es así que se tiene registro de diversos instrumentos internacionales,
como los ya mencionados, que promueven y garantizan los derechos humanos de las mujeres.
316.- El Estado Mexicano no es ajeno al reconocimiento del respeto de los derechos de las mujeres,
para lo cual ha realizado políticas públicas encaminadas a atender este problema, el cual está
considerado dentro de la agenda pública por parte del gobierno federal, con la finalidad de cerrar la
brecha de desigualdad entre mujeres y hombres.

317.- Dentro de este marco se han creado organismos a nivel nacional para dichos fines; el Instituto
Nacional de las Mujeres (INMUJERES) fue creado como órgano rector en materia de género, a fin de
promover e impulsar políticas públicas con perspectiva de género tomando como base los programas
nacionales de igualdad implementados en cada sexenio. Estos han tenido diferentes denominaciones,
actualmente se le conoce como PROIGUALDAD.
Dicho programa rige los lineamientos nacionales que deben enfrentar todos los niveles de gobierno, con
el fin de garantizar la igualdad sustantiva, la reducción de las brechas de género entre mujeres y
hombres así como la erradicación de todas las formas de discriminación y violencia contra las mujeres.

Por lo que la Secretaría de la Defensa Nacional, no es ajena de cumplir con las políticas emitidas por el
Ejecutivo Federal.

Séptima Sección
Igualdad y Equidad

Subsección (A)
Igualdad

318.- De acuerdo con Alda Facio, la “igualdad” desde la perspectiva de los derechos humanos, no es una
mera declaración de un deseo, ni tampoco una constatación de un hecho real, sino un derecho humano
que el estado debe reconocer, proteger y garantizar.

319.- La igualdad sustantiva no es otra cosa que la idéntica titularidad, protección y garantía de los
mismos derechos fundamentales independientemente del hecho de que los y las titulares son entre sí
diferentes.

320.- Es más, desde este punto de vista, la igualdad sustantiva incluye tanto a la igualdad como derecho,
como a la igualdad de hecho. La primera se concibe como un medio para lograr la realización práctica
del principio de igualdad sustantiva y la segunda significa “de hecho”, es decir, sin reconocimiento
jurídico.

321.- Sin embargo, es importante notar que tampoco la igualdad de jure se concibe como un tratamiento
idéntico por parte de la legislación a hombres y mujeres. Se trata de una igualdad basada en el goce y el
ejercicio de los derechos humanos que por lo tanto, permite trato distinto, aún por parte de la ley, cuando
la situación es distinta.

322.- Al respecto la Ley General para la Igualdad entre Mujeres y Hombres contempla los siguientes
conceptos:

323.- Igualdad de género: situación en la que mujeres y hombres acceden con las mismas posibilidades
y oportunidades al uso, control y beneficio de bienes, servicios y recursos de la sociedad, así como a la
toma de decisiones en todos los ámbitos de la vida social, económica, política, cultural y familiar.

324.- Igualdad sustantiva: es el acceso al mismo trato y oportunidades para el reconocimiento, goce o
ejercicio de los derechos humanos y libertades fundamentales.

Subsección (B)
Equidad

325.- La construcción de la igualdad sustantiva y sociedades más democráticas implica establecer e


institucionalizar condiciones de simetría y equidad en el acceso de mujeres y hombres a los derechos y a
los beneficios del desarrollo; es importante recordar que la igualdad es un principio de derechos
humanos, que contempla la no discriminación y la equidad.

326.- El término “equidad de género” alude a la distribución justa de los recursos y del poder en la
sociedad; se refiere a la justicia en el trato de mujeres y hombres, según sus necesidades respectivas.

327.- El objetivo de la equidad de género suele incorporar “acciones afirmativas” diseñadas para
compensar las desventajas que históricamente han enfrentado las mujeres. “Se refiere al principio
conforme al cual mujeres y hombres acceden con justicia e igualdad al uso, control y beneficio de los
bienes, servicios, recursos y oportunidades de la sociedad, así como la toma de decisiones en todos los
ámbitos de la vida social, económica, política, cultural y familiar”.
Subsección (C)
Diferencias entre Igualdad y Equidad

328.- Igualdad.- Es un principio jurídico fundamental en las sociedades democráticas, ya que establece
que todas las personas son iguales ante la ley.

329.- Equidad.- Es un mandato de carácter ético, basado en el principio de justicia social que busca
compensar los desequilibrios existentes en el acceso y control de los recursos entre mujeres y hombres.
(Herramientas del Estado para proporcionar los medios que igualen socialmente al hombre y a la mujer).

Octava Sección
Violencia de Género

330.- La violencia de género expresa las asimetrías manifiestas en las relaciones sociales. Sus
consecuencias tienen efectos devastadores, tanto para quienes la viven como para las instituciones que
la desarrollan o reproducen. El objetivo de esta sección es identificar qué es la violencia de género,
cómo se expresa, y conocer sus modalidades y consecuencias con la finalidad de que el personal militar
cuente con las herramientas necesarias que permitan impulsar acciones
institucionales para su combate y erradicación.

331.- La violencia es una conducta humana, sin embargo, no por eso es inherente a su naturaleza, es
decir, no somos violentos o violentas “por naturaleza”, ya que nuestro comportamiento no está
programado genéticamente. La violencia se aprende, se reproduce, se ejerce; es el resultado de
relaciones sociales fincadas en el ejercicio desigual del poder.

332.- La violencia de género puede ser definida como una expresión de la violencia que refleja las
asimetrías socioculturales que son el producto del significado construido en torno a las diferencias
genéricas y se traduce en desigualdades sociales.

333.- En el ámbito internacional, en las últimas décadas se ha señalado de manera insistente que la
violencia de género es un grave problema no sólo para las mujeres, sino también para el logro de la
igualdad, el desarrollo y la paz. La violencia de género preocupa particularmente a la comunidad
internacional debido a que cruza todo tipo de relaciones sociales y sus consecuencias expresan la
vulneración de los derechos humanos, tema que ocupa a la ONU desde su surgimiento en 1945.

334.- Frente a la alta incidencia de la violencia que sufren las mujeres en nuestro país, el gobierno
mexicano se dio a la tarea de legislar en torno al tema con el fin de prevenir, atender y erradicar esta
problemática social; de esta forma, el 1 de febrero del 2007 se publicó la Ley General de Acceso de las
Mujeres a una Vida Libre de Violencia.

335.- El referido cuerpo normativo tiene por objeto establecer la coordinación entre la Federación, las
entidades federativas, la Ciudad de México y los municipios para prevenir, sancionar y erradicar la
violencia contra las mujeres, así como los principios y modalidades para garantizar su acceso a una vida
libre de violencia que favorezca su desarrollo y bienestar conforme a los principios de igualdad y de no
discriminación.
Así como para garantizar la democracia, el desarrollo integral y sustentable que fortalezca la soberanía y
el régimen democrático establecidos en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

336.- Asimismo, define la violencia contra las mujeres como “cualquier acción u omisión, basada en su
género, que les cause daño o sufrimiento psicológico, físico, patrimonial, económico, sexual o la muerte
tanto en el ámbito privado como en el público”.

337.- La mencionada Ley señala en el artículo 6 los tipos de violencia contra las mujeres, siendo estos
los siguientes:

A. Violencia psicológica: es cualquier acto u omisión que dañe la estabilidad psicológica, que
puede consistir en: negligencia, abandono, descuido reiterado, celotipia, insultos,
humillaciones, devaluación, marginación, indiferencia, infidelidad, comparaciones
destructivas, rechazo, restricción a la autodeterminación y amenazas, las cuales conllevan a
la víctima a la depresión, al aislamiento, a la devaluación de su autoestima e incluso al
suicidio;

B. Violencia física: es cualquier acto que inflige daño no accidental, usando la fuerza física o
algún tipo de arma u objeto que pueda provocar o no lesiones ya sean internas, externas o
ambas;

C. Violencia patrimonial: es cualquier acto u omisión que afecta la supervivencia de la


víctima. Se manifiesta en la transformación, sustracción, destrucción, retención o distracción
de objetos, documentos personales, bienes y valores, derechos patrimoniales o recursos
económicos destinados a satisfacer sus necesidades y puede abarcar los daños a los
bienes comunes o propios de la víctima;

D. Violencia económica: es toda acción u omisión del agresor que afecta la supervivencia
económica de la víctima. Se manifiesta a través de limitaciones encaminadas a controlar el
ingreso de sus percepciones económicas, así como la percepción de un salario menor por
igual trabajo dentro de un mismo centro laboral;

E. Violencia sexual: es cualquier acto que degrada o daña el cuerpo y/o la sexualidad de la
víctima y que por tanto atenta contra su libertad, dignidad e integridad física. Es una
expresión de abuso de poder que implica la supremacía masculina sobre la mujer, al
denigrarla y concebirla como objeto.

338.- También se consideran cualesquiera otras formas análogas que lesionen o sean susceptibles de
dañar la dignidad e integridad de las mujeres.

339.- La citada Ley indica en el Titulo II las modalidades de la violencia de la forma siguiente:

A. Violencia familiar: es el acto abusivo de poder u omisión intencional, dirigido a dominar,


someter, controlar, o agredir de manera física, verbal, psicológica, patrimonial, económica y
sexual a las mujeres, dentro o fuera del domicilio familiar, cuyo agresor tenga o haya tenido
relación de parentesco por consanguinidad o afinidad, de matrimonio, concubinato o
mantengan o hayan mantenido una relación de hecho.

B. Violencia laboral y docente: se ejerce por las personas que tienen un vínculo laboral, docente
o análogo con la víctima, independientemente de la relación jerárquica, consistente en un acto o
una omisión en abuso de poder que daña la autoestima, la salud, la integridad, la libertad y la
seguridad de la víctima, e impide su desarrollo y atenta contra la igualdad.

C. Violencia en la comunidad: son los actos individuales o colectivos que transgreden


derechos fundamentales de las mujeres y propician su denigración, discriminación,
marginación o exclusión en el ámbito público.

D. Violencia institucional: son los actos u omisiones de las y los servidores públicos de
cualquier orden de gobierno que discriminen o tengan como fin dilatar, obstaculizar o
impedir el goce y ejercicio de los derechos humanos de las mujeres así como su acceso al
disfrute de políticas públicas destinadas a prevenir, atender, investigar, sancionar y erradicar
los diferentes tipos de violencia.

E. Violencia laboral: la negativa ilegal a contratar a la víctima o a respetar su permanencia o


condiciones generales de trabajo; la descalificación del trabajo realizado, las amenazas, la
intimidación, las humillaciones, la explotación, el impedimento a las mujeres de llevar a
cabo el período de lactancia previsto en la ley y todo tipo de discriminación por condición de
género.
F. Violencia docente: aquellas conductas que dañen la autoestima de las alumnas con actos
de discriminación por su sexo, edad, condición social, académica, limitaciones y/o
características físicas, que les infligen maestras o maestros.

G. Hostigamiento sexual: es el ejercicio del poder, en una relación de subordinación real de


la víctima frente al agresor en los ámbitos laboral y/o escolar. Se expresa en conductas
verbales, físicas o ambas, relacionadas con la sexualidad de connotación lasciva.

H. Acoso sexual: es una forma de violencia en la que, si bien no existe la subordinación, hay
un ejercicio abusivo de poder que conlleva a un estado de indefensión y de riesgo para la
víctima, independientemente de que se realice en uno o varios eventos.

I. Violencia Feminicida: es la forma extrema de violencia de género contra las mujeres,


producto de la violación de sus derechos humanos, en los ámbitos público y privado,
conformada por el conjunto de conductas misóginas que pueden conllevar impunidad social
y del estado y puede culminar en homicidio y otras formas de muerte violenta de mujeres.

340.- No obstante que la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia no la
refiere, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), en
coordinación con la Red Latinoamericana del Caribe y de Bioética ha definido a la violencia obstétrica
como:

“El tipo de violencia ejercida por el profesional de salud sobre el cuerpo y los procesos
reproductivos de las mujeres. Esta clase de violencia se expresa mayoritariamente, aunque no con
exclusividad, en el trato deshumanizado hacia la mujer embarazada, en la tendencia a patologizar los
procesos reproductivos naturales y en múltiples manifestaciones que resultan amenazantes en el
contexto de la atención de la salud sexual, embarazo, parto y post parto”.

Subsección Única
Consecuencias de la Violencia contra las Mujeres

341.- Están determinadas, en gran medida, por la forma en que confluyen y se articulan con otras
desigualdades sociales basadas en la clase, la edad, la etnia, la orientación o la preferencia sexual.

342.- Las diferencias sociales establecen “jerarquías sociales” o desigualdades que se presentan, de
diferente manera, atendiendo a sus contextos socioculturales. La jerarquización de las personas
generalmente se expresa en forma de violencia.

343.- Todas las expresiones de la violencia generan un daño y tienen consecuencias en la persona o
personas que las sufre; generan estrés, falta de concentración, inseguridad o miedo, daños físicos,
comportamientos autodestructivos, marcas en el cuerpo y en la mente, y en casos extremos, la muerte.
Pensemos lo terrible que resulta vivir la violencia de género en el contexto familiar, el primer espacio de
socialización de las personas del que se espera cercanía, seguridad, resguardo, escucha activa,
reconocimiento, acompañamiento.

344.- Si bien los ámbitos familiar y laboral cumplen diferentes funciones sociales, la violencia de género,
en ambos, refuerza la discriminación y la exclusión.

345.- La discriminación es una expresión de la violencia de género. Sin embargo, la discriminación, al


igual que la violencia de género, adquiere diferentes matices en función del contexto social en el que se
manifieste.
346.- El Estado Mexicano ha suscrito diversos instrumentos normativos internacionales relacionados con
los derechos humanos de las mujeres, tales como la Convención para Eliminación de Todas las Formas
de Discriminación Contra la Mujer (CEDAW), la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y
Erradicar la Violencia contra la Mujer (Convención Belén Do Pará), así como la Declaración y Plataforma
de Acción de Beijing que entre otras cosas establecen que es una obligación de los Estados miembros
adoptar medidas jurídicas para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres.
347.- El Comité de Expertas de la Convención para Eliminación de Todas las Formas de Discriminación
Contra la Mujer (CEDAW) recomiendan respecto al empleo de los términos “igualdad” y “equidad”,
aunque los conceptos tiene una estrecha relación y su empleo está vinculado con la implementación de
políticas públicas, que solo se utilice el término “igualdad” en la elaboración de cualquier tipo de
documento que haga referencia a este derecho humano.

348.- Cabe destacar que en el Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos, en nuestros ordenamientos legales se
encuentra prohibida cualquier tipo de violencia, asimismo, existe el compromiso de asegurar la igualdad
de oportunidades para las mujeres y los hombres, promoviendo acciones para promover la igualdad, la
no violencia y la no discriminación por motivos de género.

Novena Sección
La Mujer al Interior de las Fuerzas Armadas
349.- El reconocimiento de la posesión de destrezas singulares de la mujer, ha facilitado su
incorporación al estilo de vida militar.

350.- El 21 de marzo de 1938, el Presidente Lázaro Cárdenas fundó la Escuela Militar de Enfermeras del
Ejército Mexicano, misma que en 1946 cambió su denominación como Escuela Militar de Enfermeras y
Parteras, finalmente en 1963 fue abanderada con el nombre de Escuela Militar de Enfermeras.

351.- De esta forma se consolidó la presencia de la mujer en el Ejército Mexicano, ingresando también a
la Escuela Militar de Odontología desde 1976, la Escuela Médico Militar en 1973 y en la Escuela Militar
de Clases de Transmisiones en 1975, para capacitarse como radio-operadoras.

352.- El derecho de igualdad abanderado por la mujer, comprende, a su vez, variados campos, uno de
ellos es la educación comprendida como el acceso de la mujer a centros de enseñanza de todos los
niveles.

353.- Así tenemos que el derecho a la educación es un derecho sin género, la ley no distingue, y en la
actualidad el acceso a las instituciones de educación pública superiores se somete a concurso de
admisión con idénticas ventajas tanto para mujeres como para hombres.

354.- En las Fuerzas Armadas la educación científica y tecnológica es una fuente captadora del talento,
hoy es común ver especialistas en las diversas ramas, como por ejemplo en la medicina, del derecho o
en el campo de la ingeniería militar.

355.- Esto demuestra que los avances científicos y tecnológicos que se han mostrado en los últimos
años, parten ya, de una construcción conjunta entre hombres y mujeres, lo mismo se da en otras escalas
y áreas.

356.- La mujer ha cumplido desde siempre un papel trascendental; basta con echar un vistazo y observar que
la historia se encuentra matizada con hechos en los que la participación de la mujer ha definido rumbos y
cerrado capítulos; es pues, parte viviente de la maquinaria creadora de la realidad del mundo actual.

357.- La mujer militar actualmente escala peldaños en el medio castrense, desarrollando actividades de
índole administrativa, logística y operativa en los organismos del Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos.

358.- Pueden ostentar jerarquías de generales, jefes, oficiales y tropa, y desempeñar un cargo conforme
a su grado; tienen derecho a participar o concursar en las promociones con similitud de exámenes y
todos los beneficios consagrados en las leyes y disposiciones reglamentarias.

359.- La educación en el Sistema Educativo Militar, permite la formación individual, colectiva e


institucional de acuerdo con el modelo sociocultural y vinculada al contexto nacional, por lo que esta
educación se desarrolla paralelamente al crecimiento y a la modernización del país.

360.- La igualdad de oportunidades en la educación entre mujeres y hombres en las instituciones


educativas militares, hace a las fuerzas armadas, más incluyentes, competitivas, solidarias y sin
prejuicios, constituyéndose en ejemplo, ante la sociedad, de la promoción de la igualdad de géneros.
361.- Hasta el ciclo escolar 2006-2007, la apertura de admisión para el conjunto de mujeres a los
planteles del Sistema Educativo Militar era para la Escuela Militar de Enfermeras y en la modalidad de
educación mixta en la Escuela Médico Militar y la Escuela Militar de Odontología.

362.- Como parte de las acciones emprendidas por la Secretaría de la Defensa Nacional, a partir del año
2007, las mujeres ingresaron, entre otros, en los siguientes establecimientos de educación militar:

A. Escuela Superior de Guerra.

B. Heroico Colegio Militar.

C. Colegio del Aire en las Escuelas Militares de Aviación y Especialistas de la Fuerza Aérea.

D. Escuela Militar de Ingenieros.

E. Escuela Militar de Transmisionesy Clases de Transmisiones.

F. A partir del ciclo escolar 2017-2021, ingresan hombres a la Escuela Militar de Enfermeras,
cambiando su denominación a Escuela Militar de Enfermería; asimismo, se apertura el
ingreso de mujeres a la Escuela Militar de Oficiales de Sanidad, planteles a los que solo
ingresaban mujeres y hombres, respectivamente, fortaleciendo la igualdad sustantiva en las
Fuerzas Armadas.

G. Se designó personal femenino para realizar los Cursos Básicos y Avanzados de Aplicación Táctico
Administrativo, con modalidad escolarizada que imparte la Escuela Militar de Aplicación de las
Armas y Servicios.

363.- En consecuencia, contamos con un Ejército y Fuerza Aérea en donde las mujeres se desempeñan,
como enfermeras, odontólogas, médicas, licenciadas en derecho, psicólogas, contadoras, pilotos
aviadores, intendentes, especialistas de la fuerza aérea en diferentes ramas de la ingeniería, oficinistas,
afanadoras, etcétera y abriéndose la posibilidad de que las mujeres incursionen en el Servicio Militar
Nacional como voluntarias dentro de los programas sociales que éste contempla.

Capítulo IX
Fuerzas Armadas y Derechos Humanos

Primera Sección
Observancia de los Derechos Humanos en el Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos

364.- Conforme a lo dispuesto por el artículo 1o constitucional, todas las autoridades, incluidas las
Fuerzas Armadas, tienen la obligación de promover, respetar, proteger y garantizar los derechos
humanos, en el ámbito de sus competencias.

365.- Por su parte, el artículo 89 constitucional, fracción VI, le otorga al Presidente de la República la
facultad y obligación de preservar la seguridad nacional en los términos de la ley respectiva, y disponer
de la totalidad de la Fuerza Armada permanente, o sea del Ejército, de la Armada y de la Fuerza Aérea
para la seguridad interior y defensa exterior de la Federación.

366.- Por Seguridad Nacional se entienden, conforme a la ley en la materia, las acciones destinadas de
manera inmediata y directa a mantener la integridad, la estabilidad y la permanencia del Estado
Mexicano que conlleven a:

A. La protección de la nación mexicana frente a las amenazas y riesgos que enfrente nuestro
país;
B. B. La preservación de la soberanía e independencia nacionales y la
defensa del territorio;

C. C. El mantenimiento del orden constitucional y el fortalecimiento de las instituciones


democráticas de gobierno;

D. D. El mantenimiento de la unidad de las partes integrantes de la Federación señaladas en el


artículo 43 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos;

E. E. La defensa legítima del Estado Mexicano respecto de otros Estados o sujetos de derecho
internacional, y

F. La preservación de la democracia, fundada en el desarrollo económico social y político del


país y sus habitantes.

367.- En ese sentido, la Ley Orgánica del Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos señala como misión de
estas instituciones:

A. Defender la integridad, la independencia y la soberanía de la nación.

B. Garantizar la seguridad interior.

C. Auxiliar a la población civil en casos de necesidades públicas.

D. Realizar acciones cívicas y obras sociales que tiendan al progreso del país

E. En caso de desastre prestar ayuda para el mantenimiento del orden, auxilio de las personas y
sus bienes, y la reconstrucción de las zonas afectadas.

369.- Ahora bien, la Suprema Corte de Justicia de la Nación ha emitido jurisprudencia en la que se
sustenta la participación de las Fuerzas Armadas en las labores de seguridad pública cuando las
autoridades civiles lo soliciten, con estricto apego a la Constitución y a las leyes que de ella emanan:

A. Ejército, Armada y Fuerza Aérea. Su participación en auxilio de las autoridades civiles es


constitucional (interpretación del artículo 129 de la Constitución).

(Tesis: P./J. 38/2000, Novena Época, Pleno, Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Tomo
XI, abril de 2000, pág.549, Jurisprudencia).

B. Ejército, Fuerza Aérea y Armada. Pueden actuar acatando órdenes del Presidente, con
estricto respeto a las garantías individuales, cuando sin llegarse a situaciones que requieran
la suspensión de aquéllas, hagan temer, fundadamente, que de no enfrentarse de inmediato
sería inminente caer en condiciones graves que obligarían a decretarla.

(Tesis: P./J. 37/2000, Novena Época, Pleno, Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Tomo
XI, abril de 2000, pág. 551).

En todo caso, el Ejército y la Fuerza Aérea deben respetar y proteger los derechos humanos de todas las
personas.
Segunda Sección

Principios Generales para la Actuación del Personal del Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos en
Materia de Derechos Humanos

369.- Observar las mejores prácticas internacionales en relación con los derechos humanos,
absteniéndose de realizar actos violatorios de éstos.

370.- Conducir su actuación con apego al orden jurídico y a los derechos humanos, con absoluta
imparcialidad, sin discriminar a las personas por su origen étnico, religión, sexo, género, condición
económica, condición social, apariencia, preferencias sexuales e ideología política, ni por otro motivo.

371.- Observar un trato respetuoso hacia las personas, absteniéndose de cualquier acto de arbitrariedad
o rebase del límite de las funciones que le han sido expresamente encomendadas, de forma verbal o por
escrito.

372.- Apegarse a los principios de legalidad, eficiencia, profesionalismo y honradez.

373.- Conocer el orden jurídico mexicano vinculado con los derechos humanos, así como nuestras leyes
y reglamentos militares para asegurar su buen desempeño.

374.- Dar respuesta en breve término a todas las peticiones que se formulen, conforme a lo dispuesto en
el artículo 8o de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

375.- Respetar la integridad física de las personas detenidas en tanto se ponen a disposición del
Ministerio Público o de la autoridad competente.

376.- Fomentar entre el personal militar que se privilegie la vida en todas sus actividades, desarrollando
una cultura de respeto y observancia de los derechos humanos y la legalidad.

377.- Desempeñar su misión con apego a los valores del Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos: honor,
valor, lealtad, disciplina, abnegación, espíritu de cuerpo, patriotismo y honradez, en oposición a cualquier
acto de corrupción.

378.- Brindar auxilio a la protección de las personas que son amenazadas por algún peligro, así como de
los bienes que le son encomendados; su actuación debe ser digna, congruente, oportuna y apegada al
orden jurídico.

379.- El personal militar es considerado una autoridad cuando se encuentra en ejercicio de las funciones
de su empleo, cargo o comisión; por lo que debe ajustar su actuación al respeto irrestricto a los derechos
humanos de todas las personas.

380.- Cuando el personal militar se encuentre franco pero hace uso de su investidura o de recursos
humanos y/o materiales de la institución puede considerarse, de acuerdo a las circunstancias de cada
caso, que infringe la disciplina militar, incurre en delitos del orden federal o común y viola derechos
humanos de las personas civiles.

381.- No se consideran actos de autoridad ni violaciones a los derechos humanos, aquellos conflictos
derivados de las relaciones interpersonales en las que actué en su calidad de particular (pagos de
pensión alimenticias, accidentes de tránsito, conflictos familiares o vecinales, entre otros).

382.- El o la Presidenta de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, sus Visitadores Generales y
el personal de esta institución no podrán ser detenidas por actos que realicen en ejercicio de las
funciones propias de su cargo.
383.- Se debe dar todas las facilidades y el apoyo específico necesario que requieran las y los
funcionarios de la CNDH para el buen desempeño de sus labores de investigación de violaciones de los
derechos humanos.

384.- Cada Comandante de organismo debe informar oportunamente a la superioridad por conducto de la
Dirección General de Derechos Humanos de la Secretaría de la Defensa Nacional, de cualquier petición de la
CNDH y de las organizaciones de la sociedad civil a fin de no incurrir en alguna responsabilidad.

385.- A las organizaciones de la sociedad civil protectoras de los derechos humanos se les debe indicar
que deben dirigir sus peticiones al escalón superior de mando o bien de manera directa a la Dirección
General de Derechos Humanos.

386.- El personal militar, en el ejercicio de sus atribuciones, únicamente podrá detener a las personas
probables responsables de la comisión de un ilícito en el momento en que se esté cometiendo, o bien,
inmediatamente después si existe una persecución ininterrumpida (flagrancia), y deberá ponerlos sin
demora a disposición de la autoridad competente.

Derechos constitucionales que tienen las personas detenidas

1. Quienes realizan la detención se identifiquen plenamente.


2. Que su detención atienda a un mandamiento de la autoridad competente que lo ordene,
excepto en caso de flagrancia. En todo caso deberá ser informada del motivo de su
detención.
3. De no haber flagrancia, se le muestre la orden de detención o de aprehensión.
4. Ser puesta a disposición de la autoridad competente de manera inmediata.
5. Ser trasladada de inmediato ante la autoridad competente que mandata su detención o bien
ante la autoridad ministerial en casos de flagrancia.
6. Guardar silencio.
7. Se respete su integridad física y/o psicológica.
8. Ser asistida por su defensor, y que en caso de que no cuente con uno, el Estado se lo
asignará.
9. Jamás se le puede golpear, dejar sin comer, amenazar, ni obligar en forma alguna a
declarar en su contra o en determinado sentido.
10. Recibir atención médica inmediata, en caso de que se encuentren heridas o enfermas
y ser canalizadas a la autoridad competente.
11. Comunicarse con su abogado o abogada, familiar, o persona de confianza, aun antes de
que se presente a declarar.
12. Declarar en presencia de su defensor.
13. Si no habla o no entiende suficientemente el castellano, se le asignará alguien que le
traduzca.
14. Siendo extranjeras, se informará a las autoridades consulares correspondientes.
15 Que se presuma su inocencia mientras no se declare su responsabilidad, por autoridad
competente
Tercera Sección

Principios Básicos sobre el Empleo de la Fuerza y Armas de Fuego por las y los Funcionarios
Encargados de Hacer Cumplir la Ley

387.- En el VIII Congreso de las Naciones Unidas sobre la Prevención del Delito y Tratamiento del
Delincuente, celebrado en la Habana, Cuba, del 27 agosto al 7 de septiembre de 1990, se aprobaron los
principios básicos sobre el empleo de la fuerza y armas de fuego por los funcionarios encargados de
hacer cumplir la ley.

388.- A fin de evitar hacer uso ilegítimo de la fuerza y de las armas de fuego en perjuicio de las personas
a las que se pretende detener, someter o asegurar, el personal militar en el cumplimiento de las misiones
asignadas, debe ajustar su conducta, entre otros, a los Principios básicos sobre el empleo de la fuerza y
armas de fuego por los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley, así como al Manual del Uso de
la Fuerza, de aplicación común a las tres fuerzas armadas.

389.- Los principios comunes y esenciales que rigen el uso legítimo de la fuerza y de las armas de fuego
por los funcionarios o servidores públicos encargados de hacer cumplir la ley, son:

A. Oportunidad: cuando se utiliza en el momento en que se requiere. Ante situaciones que


pongan en peligro o riesgo la vida de civiles se debe proteger la integridad física de las
personas involucradas y sus bienes.

B. Proporcionalidad: cuando se utiliza en la magnitud, intensidad y duración necesarias para


lograr el control de la situación, atendiendo al nivel de resistencia o de agresión que se
enfrente.

C. Racionalidad: cuando su utilización es producto de una decisión en la que se valora el objetivo


que se persigue, las circunstancias de la agresión, las características personales y las
capacidades tanto del sujeto a controlar como de usted, y que dada la circunstancia no puede
recurrir a otro medio.

D. Legalidad: cuando su uso es desarrollado con apego a la normativa vigente y con respeto a
los derechos humanos.

390.- Para que el uso de la fuerza sea proporcional se debe realizar una evaluación de la situación a fin
de adoptar el nivel de fuerza que corresponda a la conducta de la persona y/o la resistencia que opone
mediante:

A. Disuasión: acto de presencia.

B. Persuasión: contacto visual e instrucciones verbales, para que el presunto transgresor de la


ley desista.

C. Fuerza no letal: controlar a una persona en los casos de resistencia no agresiva y agresiva.

D. Fuerza letal: utilización de medios letales (armas de fuego, contundentes e improvisadas)


para proteger la vida propia o de terceros.

391.- Dentro del derecho nacional, el artículo 15, fracción IV, del Código Penal Federal establece como
causa de exclusión de delito a lo que reconoce como “legítima defensa”.
392.-La legítima defensa es entendida como “la repulsa de una agresión actual, inminente y sin derecho,
utilizando la racionalidad de los medios en relación al daño que se pretende causar, ya sea de bienes
jurídicos propios o de terceras personas”.

393.- “Repulsa”, se entiende como la acción de repeler el ataque injustificado que está sucediendo en el
momento o que está por suceder.

394.-Al respecto, la Suprema Corte de Justicia de la Nación, interpreta que el ataque es actual cuando
reviste caracteres de inminencia o dura todavía, de tal suerte que lo que importa para los efectos del
derecho penal es la amenaza creada por aquella persona, y no la actualidad de la lesión que sufre quien
se defiende o, en otros términos, lo que caracteriza a la legítima defensa es que el rechazo de la
agresión se realice mientras ésta persista, esto es, en tanto que pone en peligro la integridad corporal o
la vida de quien se defiende y aún la de una o un tercero.

395.-Por otro lado, cuando se habla de “racionalidad”, debe entenderse en el sentido de que el medio
empleado para repeler la agresión no deba ser excesivo, es decir, que el nivel de fuerza a emplear sea el
mínimo necesario para neutralizar el acto o amenaza hostil procurando causar el menor daño posible.

396.-Asimismo, por lo que se refiere al concepto “bienes jurídicos”, se debe entender como la vida, la
integridad corporal, la propiedad, etcétera.

397.-Finalmente, a través de diversas interpretaciones realizadas por la Suprema Corte de Justicia de la


Nación, se tienen las siguientes excepciones a la excluyente de legítima defensa:

A. La reacción defensiva efectuada después de consumado el acto o intención hostil y el peligro


que se pretende la motivaron, no puede considerarse como legítima defensa ni exime de
responsabilidad penal a la o el agente activo del delito.

B. Los actos ejecutados en contra de quien resulte con alguna ofensa con posterioridad a la
consumación de su agresión realizada, no constituyen legítima defensa, sino actos de
represalia o venganza cuya ilegalidad impide que la responsabilidad penal se excluya por tal
concepto.

Cuarta Sección

Acciones para Promover el Respeto de los Derechos Humanos en el Ejército y


Fuerza Aérea Mexicanos

398.-El tema de los derechos humanos en el Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos se ha materializado en
los planes y programas de estudios de los diferentes planteles militares y cursos de capacitación para
desarrollar una cultura y doctrina sobre dichos derechos en donde se expresen los conceptos y líneas de
comportamiento que deben ser seguidas en las diferentes actividades militares, una vez egresados y
durante el proceso de la ruta profesional militar.

399.-Con base a los perfiles de egreso, se estructura para su estudio la asignatura de derechos
humanos respondiendo a los diversos niveles educativos, a los grados jerárquicos y a las funciones que
desarrollarán los discentes una vez que culminen sus estudios.

400.-Dicha asignatura comprende temas que se desarrollan en forma teórica y práctica proporcionando
una comprensión cabal de los derechos humanos, para que los egresados normen su actuar con estricto
respeto a los derechos humanos que ampara el orden jurídico mexicano.

401.-Para la atención de los compromisos internacionales de México en materia de derechos humanos y


como parte del Plan Nacional de Desarrollo, el Gobierno Mexicano materializa un Programa Nacional de
Derechos Humanos que establece objetivos, estrategias y líneas de acción tendentes a asegurar el respeto
de los derechos humanos en la administración pública federal, impulsando su promoción y defensa.
402.-La Secretaría de la Defensa Nacional como parte de dicha administración ha implementado las
siguientes acciones:

A. Con fecha 1 de enero de 2008, pasó su revista de entrada la Dirección General de Derechos
Humanos, la cual tiene como misión atender los requerimientos e inconformidades que en
materia de derechos humanos se interpongan en contra de elementos pertenecientes a la
Secretaría de la Defensa Nacional, así como promover y fomentar la cultura de respeto a los
derechos humanos.

B. Sistema educativo militar.

a. En los planes y programas de estudio con carácter permanente, se incluyó la


asignatura de derechos humanos y Derecho Internacional Humanitario.

b. En el Centro de Estudios del Ejército y Fuerza Aérea (C.E.E.F.A.), se imparte el curso


de formación de profesores en derechos humanos.

C. Capacitación.

Se han otorgado becas en instituciones civiles y extranjeras para que el personal militar realice
estudios en materia de derechos humanos, asimismo, se programan cursos, diplomados, talleres,
seminarios y conferencias en coordinación con la Comisión Nacional de los Derechos Humanos,
organismos estatales; así como instituciones educativas reconocidas del país, en materia de
derechos humanos.

D. Otras acciones.

a. Desde 1998, la materia de derechos humanos se aplica en los concursos de las promociones
especial y general.

b. Se han editado algunos materiales, entre los que se encuentran:

1. Manual de Derechos Humanos para el Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos.


2. Manual de Derecho Internacional Humanitario.
3. Protocolo I Adicional de los convenios de ginebra de 1949
4. Cartilla de Derechos Humanos para el Ejército y Fuerza Aérea.
5. Convenios de Ginebra.

c. Se fortaleció una cultura institucional de igualdad de oportunidades, perspectiva de género,


respeto a los derechos humanos de las mujeres, a fin de combatir la violencia de género y la
discriminación.

d. La Secretaría de la Defensa Nacional de igual forma atiende las necesidades de


información de la ciudadanía, sobre la difusión de la cultura de respeto a los derechos humanos
y la estadística de quejas por presuntas violaciones a los derechos humanos por parte del
personal militar.
MANUAL DEL USO DE LA FUERZA, DE
APLICACIÓN COMÚN A LAS TRES FUERZAS
ARMADAS
DOF: 30/05/2014
MANUAL del Uso de la Fuerza, de aplicación común a las tres Fuerzas Armadas.
Al margen un sello con el Escudo Nacional, que dice: Estados Unidos Mexicanos.- Secretaría
de la
Defensa Nacional.- Secretaría de Marina.

Capítulo II
Las circunstancias en que es procedente el Uso de la Fuerza y el tipo de armas y
mecanismos

9. Circunstancias.
Los integrantes de las fuerzas armadas podrán hacer uso de la fuerza, para:

A. Cumplir un deber actuando en apoyo de las autoridades civiles.


B. Contrarrestar la resistencia no agresiva, agresiva o agresiva grave.
C. Impedir la comisión inminente o real de delitos.
D. Proteger de una agresión, bienes jurídicos tutelados.
E. Su legítima defensa.
F. Controlar a una persona que se resista a la detención en los casos de flagrancia

10. Tipo de armas.

A. Contundentes.- Objeto de consistencia dura de bordes obtusos no cortantes o cosa


manipulada que al impactarse en el cuerpo humano, actúa como agente contundente;
como pueden ser los toletes y bastones policiales.
Si el sujeto opone resistencia y agrede al personal, este podrá utilizar el tipo de armas a
que se hace referencia, aplicando el principio de proporcionalidad, ya que las armas
contundentes pueden ser potencialmente letales.

B. Improvisadas.- Cualquier objeto, herramienta o accesorio que es usado como arma de


manera proporcional y racional.

C. De fuego.- Armamento orgánico del personal y el previsto en La Ley Federal de Armas


de Fuego y Explosivos.

11. Mecanismos.
Para efectos de este manual, se entenderán por mecanismos, todos aquellos dispositivos que
sin ser considerados como armas contundentes, improvisadas o de fuego, se empleen para
controlar, detener o restringir los movimientos tanto de individuos como de vehículos, y que su
empleo no representen un riesgo potencialmente letal; dichos dispositivos pueden ser:
esposas, trampas israelitas, trampas de detención (stop stick), estrellas poncha llantas, etc.
Capítulo III
Medidas para disminuir posibles daños a terceros

12. Adiestramiento.

Cuando sea necesario la aplicación del uso de la fuerza para el cumplimiento de las funciones
que se encuentra desarrollando el personal de las fuerzas armadas, debe usarse siempre el
nivel de intensidad de fuerza que logre el objetivo, acorde a las disposiciones legales vigentes
para el caso; y con el menor daño posible, siempre considerando la gravedad del hecho; por lo
cual dentro de los planes de adiestramiento de las unidades deberá incluir conferencias y
efectuar prácticas de todos los ordenamientos asentados en este manual, haciendo énfasis en
los siguientes temas:

A. Respeto y protección de los derechos humanos, incluyendo a los grupos en situación de


especial vulnerabilidad (niños, niñas, personas con algún tipo de capacidad diferente o
condición médica específica, mujeres embarazadas y adultos mayores entre otros).
B. Conducta de respeto en la interacción con las autoridades de los tres órdenes de gobierno.
C. Principios del uso de la fuerza, niveles del uso de la fuerza y niveles de resistencia.
D. Conocimiento de la responsabilidad legal individual resultante, cuando se hace uso
indebido de la fuerza.
E. Tipos de armas y mecanismos.
F. Uso indebido de la fuerza.
G. Uso gradual de la fuerza.
H. Protocolos de identificación.
I. Métodos de disuasión y persuasión.
J. Preservación del lugar de los hechos.
K. Partes e informes detallados.
L. La asistencia médica de emergencia a personas heridas o afectadas.
M. Disposiciones legales vigentes para las personas detenidas hasta su puesta a disposición
de las autoridades competentes.
N. Los procedimientos para realizar denuncias a la autoridad correspondiente por actos
manifiestamente ilegales o violaciones a los derechos humanos.
O. Coordinación con las autoridades civiles.
P. Lecciones aprendidas sobre el uso de la fuerza en actividades navales y militares.
Q. Otros que se consideren convenientes para un mejor desempeño de las operaciones.

13 Actividades a cargo de los comandantes de unidad:

A. Prever que la totalidad de su personal haya efectuado su adiestramiento sobre el uso de la


fuerza.
B. Concienciarán a su personal, mediante pláticas, talleres y conferencias, sobre el uso de
la fuerza, privilegiando el respeto a los derechos humanos.

14 Acciones que constituyen uso indebido de la fuerza.

A. Las siguientes acciones que se listan, se encuentran prohibidas por constituir un uso
indebido de la fuerza.

a. Controlar a una persona con la aplicación de técnicas de defensa personal que


restrinjan la respiración o la irrigación de sangre al cerebro.

b. Colocar a una persona esposada en una posición que restrinja su respiración.


c. Disparar desde o hacia vehículos en movimiento, excepto en aquellos casos en
que, de no hacerlo, resulte evidente y notorio que el personal de las fuerzas armadas o
terceros resultarán gravemente afectados y no hay otra alternativa para evitarlo.

d. Disparar a través de ventanas, puertas, paredes y otros obstáculos, hacia un


objetivo que no esté plenamente identificado.

e. Disparar cuando hay un riesgo inminente para terceros.

f. Disparar para controlar a personas que solamente se encuentran causando


daños a objetos materiales.

g. Disparar para neutralizar a personas cuyas acciones únicamente puedan


producir lesiones o daños a sí mismas.

15 Aspectos generales.

A. En todas las operaciones que realizan las fuerzas armadas al tenerse conocimiento de
la existencia de una situación en la que potencialmente se podría llegar a emplear la
fuerza, deberán llevarse a cabo las acciones siguientes:

a. Acciones previas.

1.Identificar aquellos sitios dentro del área de operaciones que presenten el mayor
grado de conflictividad derivado de altos índices delictivos y la presencia de los
grupos de la delincuencia organizada. Sin embargo, el nivel de fuerza que se
usará debe responder siempre a la amenaza que se enfrenta, y no al lugar o
territorio donde se lleve a cabo la operación.

2.Contar con cámara de videograbación, fotográfica o instrumentos de grabación


de sonido, para estar en condiciones de aportar medios de prueba fehacientes
sobre la actuación del personal de las fuerzas armadas en operaciones.

3.Al inicio de cada operación, girar instrucciones precisas del uso de la fuerza,
actividades a realizar, función específica que le corresponde a cada individuo y
los planes de defensa correspondientes (reacción a una agresión durante el
movimiento, estacionados y desde diferentes direcciones).

4.Concienciar al personal para que evite mostrar actitudes agresivas o


provocadoras, tomando en cuenta que en todo momento, se deberán respetar,
proteger y garantizar los derechos humanos.

5.Contar con órdenes de operaciones, establecer medidas de protección a la


población civil y dispositivos de seguridad adecuados según la operación,
asimismo, coordinarse con las autoridades civiles involucradas en la operación.

b. Acciones a realizar durante una agresión con armas letales.

1. Hacer uso de sus armas de fuego sólo en legítima defensa o de otras personas,
en caso de peligro inminente de muerte o lesiones graves, o con el propósito de
evitar la comisión de un delito grave que entrañe una seria amenaza para la vida y
sólo en caso de que resulten insuficientes medidas menos extremas para lograr
dichos objetivos.
2. Se pondrá énfasis en la atención de la infancia y adolescencia (menores de 18
años), los cuales requieren de un cuidado y protección especializada partiendo de
la base de que la primera acción para protegerlos es su resguardo físico,
independientemente de su condición jurídica.

c. Acciones posteriores a la agresión.

1. Cuando en el lugar de los hechos resultaran personas civiles o militares muertos o


heridos, y se encuentre presente la autoridad civil, se procederá:

i. Procurar o permitir su atención médica y en su caso su evacuación a la


instalación sanitaria más cercana, tomando en consideración la situación que
prevalezca y los medios disponibles.

ii. Coordinar con las autoridades civiles correspondientes para apoyarlos en la


preservación del lugar de los hechos, absteniéndose de alterarlo y evitar se
tergiverse la verdad histórica y jurídica de los mismos.

iii. Elaborar un informe detallado del evento donde se efectuó uso de la fuerza
de conformidad con las disposiciones que sobre el particular emitan ambas
secretarías.

2. Cuando en el lugar de los hechos resultaran personas civiles o militares muertos o


heridos, y no se cuente con presencia de la autoridad civil se procederá:

i. Procurar o permitir su atención médica y en su caso su evacuación a la


instalación sanitaria más cercana, tomando en consideración la situación que
prevalezca y los medios disponibles.

ii. Abstenerse de alterar la escena de los hechos y evitar se tergiverse la verdad


histórica y jurídica de los mismos; lo anterior, en razón de que lo asegurado
puede representar indicios, que justifiquen el uso legítimo de la fuerza por parte
del personal militar, por lo que para preservar el lugar de los hechos, se debe
proceder considerando, entre otros aspectos, los siguientes:

(1). Seguridad periférica del lugar.

(2). Fijar el lugar mediante tomas fotográficas, videográficas o en su caso elaborar un


croquis, sin alterar el lugar de los hechos.

iii. Evitar el acceso a personas no autorizadas.

iv. Informar al ministerio público correspondiente y al escalón militar superior,


debiendo permanecer en el lugar hasta que arribe la autoridad ministerial.

v. El personal de las fuerzas armadas participante en la operación hará entrega


de los objetos asegurados mediante la cadena de custodia.

3. Cuando en el lugar de los hechos sólo se encuentran detenidos y objetos constitutivos de


delito:

E. En caso de que estén físicamente las autoridades civiles, el personal de las


fuerzas armadas se limitará a proporcionar seguridad periférica al lugar de los hechos.
F. En caso de que no haya autoridades civiles se procederá de la siguiente manera:

(1). Establecer seguridad periférica.

(2). Detener y asegurar a los agresores, poniéndolos sin demora a disposición de las
autoridades competentes, quedando prohibido utilizar las instalaciones militares
como centros de detención o retención.

(3). Efectuar su revisión corporal para verificar que no porten algún arma o
instrumento con el que puedan causar o causarse daño.

(4). El personal de las fuerzas armadas participante en la operación pondrá sin


demora a disposición de las autoridades correspondientes las armas, objetos o
instrumentos constitutivos del delito, presentando la denuncia de hechos, observando
los lineamientos sobre cadena de custodia.

(5). Cuando no sea posible detener al agresor o agresores, es conveniente no llevar


a cabo una persecución ni accionar las armas de fuego para evitar daños a terceros,
salvo que el agresor realice actos de resistencia agresiva grave, en cuyo caso el uso
de la fuerza letal será dirigido precisamente hacia dicho agresor o agresores.

4. Elaborar el informe detallado describiendo el tiempo, modo y lugar en el que ocurrieron


los hechos, con la mayor cantidad de información posible.

5. Para el control de los grupos vulnerables (niños, niñas, personas con algún tipo de
capacidad diferente o condición médica específica, mujeres embarazadas, adultos
mayores e indígenas, entre otros), en tanto se ponen a disposición de la autoridad, los
menores continuarán con sus padres si la situación lo permite, se separan hombres de
las mujeres, si hay menores se considera dejarlos en el grupo de las mujeres.

6. En caso de menores infractores; en donde se tenga implementado el sistema de justicia


penal para adolescentes, deberán ser puestos a disposición de la autoridad
especializada; en caso contrario, a disposición de la autoridad estatal o federal en calidad
de presentados, limitando el contacto físico.

7. En caso de menores que tengan la calidad de víctimas, resguardarlos físicamente,


reunirlos en un lugar seguro, separarlos de los adultos cuando no sean sus familiares,
proporcionales atención médica en caso de que lo requieran, mantener la
confidencialidad de su identidad, coordinar la localización de familiares en la escena de
los hechos, así como entregarlos con algún familiar, adulto responsable o autoridad
competente.

8. En caso de que se presenten reporteros de los medios de comunicación, se les


exhortará en forma respetuosa a que no invadan la periferia del lugar de los hechos, sin
que por ello se les obstaculice su labor periodística.
Capítulo IV
Protocolos de identificación y métodos de Disuasión y Persuasión

16. Protocolos de identificación de personal y material.


Con la finalidad de facilitar la identificación del personal de las fuerzas armadas y garantizar su
seguridad en todas las actividades que realice, es necesario que en todo momento cumpla lo
siguiente:

A. Portar el uniforme correspondiente.

B. Llevar consigo su credencial de identificación.

C. Emplear vehículos oficiales con las siglas y pintura correspondientes.

D. Utilizar el material y armamento de cargo.

E. Cuando se actúe en apoyo a la autoridad civil, se cerciorará que dichas autoridades


estén identificados (uniforme, gafetes, tarjetones, placas, etc.), en caso contrario
informará al escalón superior.

17 Métodos de disuasión.
A. A petición de las autoridades civiles a las que se proporciona apoyo, el personal de
las fuerzas armadas podrá emplear uno o varios de los métodos de disuasión
siguientes:
a. Reconocimientos.
b. Patrullajes mixtos (con autoridades civiles).
c. Establecimiento de puestos de seguridad.
d. Establecimiento de bases de operaciones móviles.
e. Establecimiento de bases de operaciones fijas.
f. Establecimiento de partidas.
g. Establecimiento de destacamentos de seguridad.
h. Establecimiento de puestos de vigilancia.
i. Escoltas de seguridad.
j. Otros servicios de seguridad.

B. En el empleo de los métodos de disuasión referidos, se pueden utilizar las técnicas


siguientes:

a. Emplear voz fuerte y decidida para dar instrucciones al personal


mediante términos adecuados, comprensibles y respetuosos,
utilización de frases cortas y enérgicas.
b. Uso correcto de silbatos y otros dispositivos de alarma.
c. Utilizar altavoces y luces estroboscópicas.
d. Emplear de manera intensiva cámaras fotográficas y de
videograbación, grabación de audio, para documentar los incidentes e
interacciones con la población civil y contar con las evidencias de que
la actuación del personal de las fuerzas armadas es respetuosa de los
derechos humanos.
e. Emplear vehículos blindados, buques o aeronaves.
f. Identificar la presencia del personal de las fuerzas armadas, acorde
con el método disuasivo que se aplique, mediante la señalización por
medio de letreros de advertencia, precaución e información que sean
legibles tanto en el día como en la noche.
18 Métodos de persuasión.
A petición de las autoridades civiles a las que se proporciona apoyo, el personal de las fuerzas
armadas podrá llevar a cabo las acciones siguientes:

A. Informar a los presentes en el lugar, el motivo de la presencia del personal de las


fuerzas armadas, invitándolos para que no se coloquen en una situación de riesgo.

B. Identificarse, tomar el control de la situación, mostrar firmeza y seguridad en su actitud y


dar órdenes e instrucciones verbales, de lo que se desea de manera puntual y clara.

C. En su caso advertir claramente que de no cesar los actos de resistencia, se hará uso
legítimo de la fuerza.

D. Evitar en todo momento los actos de provocación.

E. Emplear de manera intensiva cámaras fotográficas y de videograbación, grabación de


audio, para documentar los incidentes e interacciones con la población civil y contar con
las evidencias de que la actuación del personal de las fuerzas armadas es respetuosa de
los derechos humanos.

Capítulo V
Responsabilidades

19 El uso indebido de la fuerza, genera responsabilidad penal y administrativa para el personal


de las fuerzas armadas, en términos de lo dispuesto en el Código de Justicia Militar(4),
Código Penal Federal(5), Ley Federal de Responsabilidades Administrativas de los
Servidores Públicos(6) y demás normativa vigente; además podría implicar responsabilidad
para el Estado Mexicano en el ámbito internacional.

20 No se podrá argumentar el cumplimiento de una orden, si se tiene conocimiento que es


ilícita y tuvo la oportunidad razonable de negarse a cumplirla.

21 Incurre en responsabilidad el superior que ordene el uso indebido de la fuerza o que


teniendo conocimiento de que sus subordinados incurrieron en dicha conducta, no haya
adoptado las medidas a su disposición para impedir o denunciar ese hecho ante la
autoridad competente.

22 Además de la responsabilidad penal y/o administrativa para el personal y la posible de


carácter internacional para el Estado Mexicano, las consecuencias de privar de la vida a
terceros, ocasionarles lesiones graves o simplemente dañar sus bienes, origina la
pérdida de confianza de los ciudadanos.
23 Responsabilidades específicas.

A. Obligaciones de los mandos.

a. Emitir órdenes verbales o escritas de manera clara, concisa, completa,


oportuna y que tengan relación con actos del servicio.
b. Analizar y evaluar la situación para determinar el nivel del uso de la
fuerza que se aplicará dependiendo del nivel de resistencia de la o las
personas.
c. Evitar dar órdenes que impliquen el uso indebido de la fuerza.
d. Concebir, preparar y conducir las actividades a desarrollar, tomando
las medidas necesarias para salvaguardar la seguridad de las
personas ajenas a los hechos.
e. Prever que el personal bajo su mando, en actividades de apoyo a las
autoridades civiles, cuente con el armamento, equipo, adiestramiento y
demás medios necesarios y autorizados para poder emplear el uso de
la fuerza.

B. Acciones u omisiones que dan lugar a la determinación de responsabilidad legal


para los mandos.

a. Tener conocimiento que personal bajo su mando hará uso indebido de


la fuerza y contando con los medios necesarios para evitarlo, no lo
impida.
b. Ordenar el uso de la fuerza letal, fuera de los casos de legítima
defensa.
c. Omitir verificar que el uso de la fuerza sea justificada aplicando los
principios de oportunidad, proporcionalidad, racionalidad y legalidad.
d. Omitir rendir los informes correspondientes de manera inmediata al
escalón superior, en todos los casos donde su personal haga uso de la
fuerza.
e. Omitir disponer se preserve el lugar de los hechos, cuando su personal
haya hecho uso de la fuerza y, se esté en presencia de un ilícito.
f. Participar en actos contrarios a la ley.
g. Obstruir la investigación de los actos que se atribuyan al personal bajo
su mando.

C. Obligaciones de todo el personal.


a. Apegarse a lo establecido en este manual al hacer uso de la fuerza,
teniendo como premisa el respeto a la vida y a los derechos humanos.
b. Evitar hacer uso indebido de la fuerza, pues se incurre en
responsabilidades que determinen las leyes aplicables.
c. Hacer uso de la fuerza letal, sólo en legítima defensa.

Anexo
Marco Legal Nacional e Internacional

Marco Jurídico Nacional


Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos

Artículo 1/o:
"...en los Estados Unidos Mexicanos todas las personas gozarán de los derechos humanos
reconocidos en esta constitución y en los tratados internacionales de los que el estado
mexicano sea parte, así como de las garantías para su protección, cuyo ejercicio no podrá
restringirse ni suspenderse, salvo en los casos y bajo las condiciones que esta constitución
establece.
Las normas relativas a los derechos humanos se interpretarán de conformidad con esta
constitución y con los tratados internacionales de la materia favoreciendo en todo tiempo a las
personas la protección más amplia.
Todas las autoridades, en el ámbito de sus competencias, tienen la obligación de promover,
respetar, proteger y garantizar los derechos humanos de conformidad con los principios de
universalidad, interdependencia, indivisibilidad y progresividad. En consecuencia, el estado
deberá prevenir, investigar, sancionar y reparar las violaciones a los derechos humanos, en los
términos que establezca la ley...".
Artículo 14:
"...A ninguna ley se dará efecto retroactivo en perjuicio de persona alguna.
Nadie podrá ser privado de la libertad o de sus propiedades, posesiones o derechos, sino
mediante juicio seguido ante los tribunales previamente establecidos, en el que se cumplan las
formalidades esenciales del procedimiento y conforme a las leyes expedidas con anterioridad
al hecho.
En los juicios del orden criminal queda prohibido imponer, por simple analogía, y aún por
mayoría de razón, pena alguna que no esté decretada por una ley exactamente aplicable al
delito de que se trata..."

Artículo 16:
"...Nadie puede ser molestado en su persona, familia, domicilio, papeles o posesiones, sino en
virtud de mandamiento escrito de la autoridad competente, que funde y motive la causa legal
del procedimiento. Cualquier persona puede detener al indiciado en el momento en que esté
cometiendo un delito o inmediatamente después de haberlo cometido, poniéndolo sin demora a
disposición de la autoridad más cercana y ésta con la misma prontitud, a la del ministerio
público. Existirá un registro inmediato de la detención.

Artículo 17:

"...Ninguna persona podrá hacerse justicia por sí misma, ni ejercer violencia para reclamar su
derecho.
Artículo 89:
"... las facultades y obligaciones del presidente, son las siguientes:
...VI. Preservar la seguridad nacional, en los términos de la ley respectiva, y disponer de la
totalidad de la fuerza armada permanente o sea del ejército, de la armada y de la fuerza aérea
para la seguridad interior y defensa exterior de la federación..."

Artículo 133:
Esta constitución, las leyes del congreso de la unión que emanen de ella y todos los tratados
que estén de acuerdo con la misma, celebrados y que se celebren por el presidente de la
república, con aprobación del senado, serán la ley suprema de toda la unión. Los jueces de
cada estado se arreglarán a dicha constitución, leyes y tratados, a pesar de las disposiciones
en contrario que pueda haber en las constituciones o leyes de los estados..."

Ley Orgánica de la Armada de México

Artículo 1/o.
La Armada de México es una institución militar nacional, de carácter permanente, cuya misión
es emplear el poder naval de la Federación para la defensa exterior y coadyuvar en la
seguridad interior del país; en los términos que establece la Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos, las leyes que de ella derivan y los tratados internacionales.

Artículo 2.- Son atribuciones de la Armada de México, las siguientes:

I. Organizar, adiestrar, alistar, equipar y operar a las fuerzas que la constituyen para el
cumplimiento de su misión y ejercicio de sus funciones;
II. Cooperar en el mantenimiento del orden constitucional del Estado Mexicano;
I. Proteger el tráfico marítimo, fluvial y lacustre, en las zonas marinas mexicanas, aguas
interiores navegables y donde el Mando Supremo lo ordene, así como establecer las áreas
restringidas a la navegación, incluidos los espacios aéreos correspondientes, en
coordinación con las autoridades competentes y de conformidad con la Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos, los instrumentos jurídicos internacionales y la
legislación nacional;
II. Proteger instalaciones estratégicas del país en su ámbito de competencia y donde el
Mando Supremo lo ordene;
III. Participar en los órganos del Fuero de Guerra, y
Artículo 3/o.
La armada de México ejecutara sus atribuciones por si o conjuntamente con el Ejército y
Fuerza Aérea o en coadyuvancia con las dependencias del ejecutivo federal, cuando lo ordene
el mando supremo o cuando las circunstancias así lo requieran.

Ley Orgánica del Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos

ARTÍCULO 1/o:
"...El ejército y fuerza aérea mexicanos, son instituciones armadas permanentes que tienen las
misiones generales siguientes:

I. Defender la integridad, la independencia y la soberanía de


la nación;
II. Garantizar la seguridad interior;
III. Auxiliar a la población civil en casos de necesidades
públicas..."

Artículo 2/o:
Las misiones enunciadas, podrán realizarlas el Ejército y la Fuerza Aérea, por sí o en forma
conjunta con la armada o con otras dependencias de los gobiernos federal, estatales o
municipales, todo, conforme lo ordene o lo apruebe el Presidente de la República, en ejercicio
de sus facultades constitucionales.

Artículo 3/o:

...El Ejército y Fuerza Aérea mexicanos deben ser organizados, adiestrados y equipados
conforme a los requerimientos que reclame el cumplimiento de sus misiones..."

Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos

Artículo 2/o:
"...La aplicación de esta ley corresponde a:
III.- La Secretaría de la Defensa Nacional, y...".

Código Penal Federal

Artículo 15:
"...El delito se excluye cuando:

...IV.- se repela una agresión real, actual o inminente, y sin derecho, en protección de bienes
jurídicos propios o ajenos, siempre que exista necesidad de la defensa y racionalidad de los
medios empleados y no medie provocación dolosa suficiente e inmediata por parte del
agredido o de la persona a quien se defiende.
Se presumirá como defensa legítima (sic), salvo prueba en contrario, el hecho de causar daño a
quien por cualquier medio trate de penetrar, sin derecho, al hogar del agente, al de su familia, a
sus dependencias, o a los de cualquier persona que tenga la obligación de defender, al sitio
donde se encuentren bienes propios o ajenos respecto de los que exista la misma obligación; o
bien, lo encuentre en alguno de aquellos lugares en circunstancias tales que revelen la
probabilidad de una agresión;
...V.- Se obre por la necesidad de salvaguardar un bien jurídico propio o ajeno, de un peligro
real, actual o inminente, no ocasionado dolosamente por el agente, lesionando otro bien de
menor o igual valor que el salvaguardado, siempre que el peligro no sea evitable por otros
medios y el agente no tuviere el deber jurídico de afrontarlo;

VI.- La acción o la omisión se realicen en cumplimiento de un deber jurídico o en ejercicio


de un derecho, siempre que exista necesidad racional del medio empleado para cumplir el
deber o ejercer el derecho, y que este último no se realice con el solo propósito de
perjudicar a otro..."

Artículo 16:
"...Al que se exceda en los casos de defensa legítima, estado de necesidad, cumplimiento de
un deber o ejercicio de un derecho a que se refieren las fracciones IV, V, VI del artículo 15, se
le impondrá la pena del delito culposo..."

Internacional

Código de conducta para funcionarios encargados de hacer cumplir la ley, adoptado por la
asamblea general de la organización de las naciones unidas en su resolución 34/169, de 17 de
diciembre de 1979. Principios básicos sobre el uso de la fuerza y de armas de fuego por los
funcionarios encargados de hacer cumplir la ley, adoptado en el octavo congreso de las
naciones unidas sobre prevención del delito y tratamiento del delincuente, en La Habana,
Cuba, el 7 de septiembre de 1990.