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La educación en el siglo XXI

La escuela del futuro

La educación a nivel internacional

Hasta los años sesenta, México disponía de pocos acuerdos de


colaboración con otros países, en los que se aludía principalmente
al intercambio cultural. En la siguiente década, los esquemas de
ayuda internacional y "cooperación para el desarrollo" propiciaron
la intensificación del intercambio oficial en algunas áreas de la ciencia
y la tecnología, aunque con la peculiaridad de que los
establecimientos universitarios y sus comunidades no tuvieron un
papel activo en la definición del contenido de las acciones ni en su
ejecución.

No es sino hasta los años setenta cuando es posible identificar


actividades internacionales e interinstitucionales en materia de
formación de recursos humanos, en el campo del intercambio de
información científica y tecnológica, y en menor medida en el terreno
de la investigación conjunta.

El inicio de la internacionalización de la educación superior, si bien


deriva de los antecedentes descritos, es un fenómeno que empieza
a ser visible hasta el final de los años ochenta y que cobra un interés
inusitado en los noventa.
La década de los ochenta había mostrado la inviabilidad de un
modelo económico altamente protegido e incapaz de insertarse en
un mercado mundial dominado por el intercambio de bienes y
servicios con alto valor agregado.

Una pieza fundamental del ajuste económico iniciado a mediados


de los ochenta fue la búsqueda de alianzas comerciales que
facilitaran el proceso de reconversión industrial y el refuerzo del
sector exportador. Así, desde las negociaciones que condujeron a la
participación de México en el GATT hasta la suscripción del TLC y la
admisión del país al grupo de naciones pertenecientes a la OCDE,
se ha desplegado un esfuerzo inédito de configuración de espacios
económicos multinacionales que incrementen el potencial comercial
del país, lo que a su vez ha significado la disposición para participar
en esquemas de colaboración que rebasan el intercambio de bienes
y servicios.

En este contexto de modernización nacional e inserción en


el mundo contemporáneo, se delinea por primera vez en la etapa
posrevolucionaria una política educativa que, al procurar
explícitamente la calidad y la excelencia, propone acentuar los
resultados educativos y estimula los esfuerzos institucionales para
adecuarse a un entorno competitivo. Este cambio de
perspectiva contrasta con la visión tradicional que concebía a la
educación superior como parte de la política social del Estado.

Aquí se hace necesario puntualizar que las demandas históricas sobre


la universidad pública, vinculadas a la promoción de la movilidad
social mediante la formación de profesionistas para atender las
necesidades del desarrollo económico interno en un marco de
refuerzo a la soberanía y la identidad nacionales, perfilaron un
sistema educativo con escasos contactos interinstitucionales e
internacionales
En la década de 1990, la aceleración del proceso de globalización y la
firma del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, impulsaron
el proceso de internacionalización de las IES mexicanas. Sin embargo,
el énfasis se puso en la movilidad estudiantil creándose una
preocupación, más por las cifras de los alumnos que cruzan la frontera,
que por su proceso de internacionalización institucional que tomara en
cuenta a todos los actores y dimensiones de la vida institucional
Asi, la internacionalización debe describirse cómo un proceso dinámico
y central en la misión de la institución y no como el producto o de una
serie de actividades aisladas y marginales a las políticas de desarrollo
institucional. Aquellas actividades internacionales promovidas
únicamente por el interés individual que se concreta en la experiencia
y movilidad de personas –académico o estudiante- , deben dejar paso
a acciones entradas en el interés institucional. El término integración
significa de la dimensión internacional sea parte central de los
programas, políticas y procedimientos institucionales, garantizando así
su viabilidad y sustentabilidad (Gacel, 2000)
Un ejemplo de lo anterior es el impulso que las universidades públicas
pueden dar al desarrollo de la ciencia básica o al desarrollo de
investigaciones y/o programas sociales que no son de interés
comercial, para complementar las políticas que el gobierno mexicano,
a partir de la agenda internacional, ha promovido para financiar
proyectos de ciencia aplicada como el Fondo de Cooperación
Internacional en Ciencia y Tecnología Unión Europea-México
(Foncicyt)
Este programa, ofreció financiamiento de hasta un millón de euros a
proyectos de investigación en los sectores contemplados en el acuerdo
de cooperación, a saber en:

• Investigación en medio ambiente y clima, incluyendo la observación


de la Tierra;
• Investigación en biomedicina y salud;
• Agricultura, forestación y pesca;
• Tecnologías industriales y manufactureras;
• Investigación en electrónica, materiales y metrología;
•Energía no nuclear;
•Transporte;
•Tecnologías de la sociedad de la información;
•Investigación en desarrollo económico y social;
•Biotecnología;
•Aeronáutica e investigación espacial, básica y
aplicada;
• Política científica y tecnológica.

Globalización y educación

El proceso de globalización, que no es más que un proceso histórico de


integración o internacionalización económica que se ha visto acelerado y
multiplicado por la revolución científico-tecnológica y el consiguiente
desarrollo de las fuerzas productivas, sobre todo en el ámbito de las
tecnologías de la información y las comunicaciones (T I C ) ha tenido
impactos en posiblemente todos los ámbitos de la sociedad y uno de
ellos es el de la educación.
El desarrollo de las TIC ha establecido la posibilidad de que la
información viaje a cualquier punto del planeta en tiempo real, de que
el conocimiento científico y tecnológico se comparta y socialice y de que
se multipliquen las posibilidades de acceso a todo tipo de fuentes de
información y conocimiento. Esta realidad ha dado paso al concepto
“sociedad del conocimiento” que, según el Banco Mundial, se
caracteriza por:
El conocimiento se está desarrollando y aplicando de nuevas
maneras. La revolución de la información ha provocado la
expansión de las redes, proporcionando nuevas oportunidades
de acceso a la información y creado, asimismo, nuevas
oportunidades de generar y transferir dicha información. Con las
redes de conocimiento y la información compartida se ha
acelerado la capacidad de innovación y adaptación. Los cambios
en la tecnología de la información y de la comunicación han
hecho evolucionar la transmisión de la información (Cinda, 2006)
El comercio muestra un auge en todo el mundo, con mayores
exigencias competitivas para los productores. Los países que logran
integrarse en la economía mundial gozan de la posibilidad de un
crecimiento económico y de resultados en salud y educación su-
periores (Banco Mundial, s/f).
Las empresas pequeñas y medianas del sector de servicios han
cobrado una importancia cada vez mayor, tanto en el crecimiento
económico como en el empleo (Banco Mundial, s/f).
La teoría de la sociedad del conocimiento plantea que en esta etapa
del desarrollo de la sociedad, el conocimiento es el mayor productor
de plusvalía y por tanto, la vía más adecuada para la generación de
riqueza. El conocimiento es lo que más valor tiene y lo que diferencia
sociedades desarrolladas de subdesarrolladas.
Este contexto ha impactado a la educación en dos sentidos: por un lado,
ha permitido la discusión y el enriquecimiento de teorías y visiones de la
realidad en centros de educación en todo el mundo, que han propiciado
la formación de redes y consorcios que aprovechan los recursos físicos,
intelectuales y humanos de las instituciones y exponencian y aceleran la
producción de conocimiento
Por otro lado, ha generado la necesidad de formar un nuevo tipo de
profesor, de alumno y de egresado. La velocidad a la que el
conocimiento se produce, y la información se difunde, requiere de una
constante actualización, de una visión más global y menos local y del
manejo de herramientas tecnológicas y de lenguajes y de métodos de
investigación que permitan aprovechar, discriminar y procesar la
información disponible.
En el mismo sentido, la globalización económica (la apertura de los
mercados, la trasnacionalización de las empresas y la liberalización
económica) requiere también de un nuevo perfil profesional:
Para desempeñarse en la economía mundial y en la sociedad
global se necesita dominar habilidades de índole técnica,
interpersonal y metodológica. Las habilidades técnicas
comprenden las habilidades relacionadas con alfabetización,
idiomas extranjeros, matemáticas, ciencias, resolución de
problemas y capacidad analítica. Entre las habilidades
interpersonales se cuentan el trabajo en equipo, el liderazgo y
las habilidades de comunicación. Las habilidades
metodológicas abarcan la capacidad de uno aprender por su
propia cuenta, de asumir una práctica de aprendizaje
permanente y de poder enfrentarse a los riesgos y al cambio.
Estas competencias son necesarias debido a la acelerada
proliferación del conocimiento científico y práctico, así como al
acortamiento de la vida útil del conocimiento, a la producción
continua de éste y a la creciente influencia de la ciencia y la
tecnología, que producen profundos cambios en la organización
de las ocupaciones y la vida de las personas. Resulta difícil
prever de manera confiable cuáles serán las consecuencias
que ocasionarán estos cambios (OCDE 2010)
Este panorama ha impuesto un reto a las instituciones educativas,
sobre todo a las de educación superior, consistente en reformar sus
planes y programas de estudio, y su enfoque formativo, a fin de
generar egresados con mayores posibilidades de incorporarse al
mercado laboral bien remunerado y ligado a su formación.
El proceso de globalización tiene en la educación impactos positivos
y negativos. Por una parte, abre inmensas posibilidades de acceso a
la información, permite el aprovechamiento de recursos a través de la
educación no presencial o a distancia, de las videoconferencias y las
redes virtuales de conocimiento, permite el enriquecimiento
intelectual de alumnos y profesores a través de la movilidad
internacional, aprovechando las fortalezas de otras instituciones para
el mejoramiento de la formación académica en distintos centros, y
posibilita la colaboración entre instituciones y países sumando las
fortalezas y recursos de cada institución para lograr resultados que
una sola institución quizás jamás hubiera conseguido.
Sin embargo, la globalización, como una etapa más en el desarrollo
del capitalismo, tiende a reproducir las contradicciones propias del
sistema, que se traducen en la concentración de la riqueza en pocos
países e individuos, una división internacional del trabajo que asigna
roles determinados a los países de la periferia complementarios a las
economías del centro, y en general, una división de la sociedad (tanto
internacional como nacional) en dominantes y dominados que genera
un permanente conflicto de clase.
En términos de la educación, la globalización tiende a imponer un
tipo de conocimiento e ideología para reproducir el sistema económico
vigente. Esta imposición se da a través de dos vías: una externa y otra
interna. La externa incorpora actores como el Banco Mundial, la
OCDE y la OMC que dictan políticas respecto a la educación y “re-
comiendan” a los países acciones específicas para su
implementación.
Internamente, la sumisión y/o alianza de las fracciones hegemónicas
y los grupos en el poder de los países periféricos a los de los países
del centro, permiten la penetración de una política educativa y de un
modelo de desarrollo que responde a intereses particulares –internos
o externos– distintos al interés general.
Esta imposición se traduce “en un masivo esfuerzo por introducir y
colocar como factor hegemónico los valores y los intereses y las
prácticas de la clase empresarial y del mundo de los negocios por
encima de los ideales genuinos de la educación superior, como la
curiosidad científica y la investigación básica y la docencia
desinteresadas realizadas en función de los intereses mayores de la
nación.” (Saxe-Fernández, 2013).

Neoliberalismo

Podría decirse que el neoliberalismo es la filosofía, la doctrina, la


teoría, la epistémia, de la globalización y esta, la empíria, la praxis de
aquella, pero qué es?, que se entiende por neoliberalismo? Al
respecto David Harvey en su libro “Breve Historia del Neoliberalismo”
nos presenta su versión, expresando que:
El neoliberalismo es, ante todo, una teoría de prácticas político
económicas que afirma que la mejor manera de promover el bienestar
del ser humano consiste en no restringir el libre desarrollo de las
capacidades y de las libertades empresariales del individuo dentro de
un marco institucional caracterizado por derechos de propiedad
privada fuertes, mercados libres y libertad de comercio.
El papel del Estado es crear y preservar el marco institucional
apropiado para el desarrollo de estas prácticas, es decir, debe
disponer las funciones y estructuras militares, defensivas, policiales y
legales que son necesarias para asegurar los derechos de propiedad
privada y garantizar, en caso necesario mediante el uso de la fuerza,
el correcto funcionamiento de los mercados.
Por otra lado, en aquellas áreas en las que no existe mercado (como
la tierra, el agua, la educación, la atención sanitaria, la seguridad
social o la contaminación ambiental), este de ser criado cuando sea
necesario mediante la acción estatal. Pero el estado no debe
aventurarse más allá de lo que prescriban estas tareas, la intervención
estatal en los mercados debe ser mínima.
Desde la década de 1970, por todas partes asistimos a un drástico
giro hacia el neoliberalismo tanto que en las prácticas como en el
pensamiento político-económico. La desregulación, la privatización,
y el abandono por el estado de muchas áreas de la prohibición social
ha sido generalizada. En definitiva, el neoliberalismo se ha tornado
hegemónico como forma de discurso. Posee penetrantes efectos en
los modos de pensamiento, hasta el punto de que ha llegado a
incorporarse a la forma natural en que muchos de nosotros
interpretamos, vivimos y entendemos el mundo
Algunas ventajas y desventajas del neoliberalismo.

Ventajas
Libre mercado.- Uno de sus puntos más conocidos es la preferencia
que se tiene por el libre mercado, por un comercio sin fronteras donde
los gobiernos abran las puertas de sus países y los negocios puedan
llegar a más consumidores.
La influencia del estado se reduce, por lo que las compañías tienen
más libertad para exhibir sus productos sin tarifas que los detengan,
además de que al competir con otras empresas para llegar a más
clientes se desarrollan nuevas ideas que benefician al consumidor.
Competencia.- Se habla de competencia en el sentido de que se
tienen más opciones para elegir algún servicio o producto en el
mercado. Por esta razón este modelo se enfoca más en el
mejoramiento de las cosas y los resultados, de modo que al final,
permanezcan solo las mejores opciones, sea empresas, escuelas e
incluso personas.
Con la apertura que existe por el punto anterior, se permite que entren
a competir empresas extranjeras buscando ofrecer lo mismo, pero con
sus estilos únicos y sus propios recursos.
Consecuencia de lo anterior es la generación sustancial de empleo y
de servicios, incrementándose la movilidad económica y bienestar
social
Desventajas
Intereses de unos cuantos.- Con más clientes alrededor del mundo su
riqueza aumenta y aunque esto se puede interpretar desde diferentes
perspectivas, se hace demasiado para el beneficio de muy pocos.
Monopolios.- Relacionado con el punto anterior, ya que al transferir el
poder a un grupo pequeño de elite, se van formando monopolios que
acaparan todos los servicios, dejando sin mucha opción a la
población. En este sentido, también se limita el crecimiento de
empresas pequeñas porque compiten contra gigantes con una gran
cantidad de recursos y personal que prefiere trabajar para grandes
firmas.
Desigualdad.- La gente se hace más rica, pero es un número reducido
de personas.
Problemas ambientales y de derechos.- Con el fin de crecer para que
una empresa pueda vender sus productos y genere más dinero se
dejan de lado muchos otros factores que afectan la vida de las
personas. Por un lado, se destruyen los ecosistemas para construir
fábricas en su lugar, los animales son desplazados de su hábitat
natural o en ocasiones los desperdicios químicos que arrojan
contaminan el agua.
Países como China. Malasia, Japón, Corea del sur, son países que se
han incorporado a la economía de mercado obteniendo sorprendentes
crecimientos económicos

La UNESCO como línea global de la educación

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia


y la Cultura (UNESCO) es una organización clave en el ámbito de la
educación. En concordancia con sus misiones, como el
mantenimiento de la paz, la erradicación de la pobreza o el desarrollo
sostenible, la entidad se ha fijado una serie de objetivos. Uno de ellos
es la enseñanza de calidad para todos.
la UNESCO promueve la Educación para la Ciudadanía Mundial
(ECM), la Educación para el Desarrollo Sostenible (EDS) y el
“sostenimiento de la paz”, en el marco programático de los Objetivos
de Desarrollo Sostenible (ODS), enfatizando nuevas metodologías,
diseñando e implementando programas, reconociendo las mejores
prácticas y acompañando, mediante el apoyo técnico, a los Estados
Miembros en la consecución de la Agenda 2030 de Desarrollo
Sostenible
Hoy en día, la UNESCO desempeña la función de laboratorio de ideas
y organismo normativo para forjar acuerdos universales sobre las
cuestiones éticas de nuestro tiempo. La Organización cumple también
el papel de centro de intercambio de información para difundir y
compartir datos y conocimientos, y al mismo tiempo ayuda a sus
Estados Miembros a fomentar sus capacidades humanas e
institucionales en distintos ámbitos. En pocas palabras, la UNESCO
promueve la cooperación internacional entre sus 190* Estados
Miembros y Miembros Asociados en los ámbitos de la educación, la
ciencia, la cultura y la comunicación. En lo especifico, a través de la
UNESCO se promueve la educación de calidad a nivel global,
emergiendo de ello los lineamientos para su logro.
La aldea global
No obstante el abismo que nos separa a los países en vías de
desarrollo de los desarrollados, hay tendencias comunes y
universales que nos afectan a todos. Se trata de lo que ha venido
llamándose como globalización, con consecuencias importantes en
las expectativas de vida, trabajo y bienestar de todos los pueblos.
Quizá las dos tendencias más significativas están en la economía y
en las tecnologías de la información, las cuales han trastocado por
completo los sistemas productivos, financieros, comunicacionales y
de servicios, con todas las consecuencias que de ello derivan, muchas
de ellas muy negativas, como el creciente desempleo estructural y la
exclusión de amplios sectores de la población a este proceso en la
mayor parte de los países. (Villarreal, H, 2013)
Ante esto surge la pregunta ¿Qué tipo de educación se necesita,
entonces, para que todos puedan incorporarse a este proceso de
globalización y no quedar excluidos y marginados? Para responder a
esta interrogante, en 1991 la conferencia general de la UNESCO
invitó al director general de la institución a convocar a una Comisión
Internacional sobre la Educación para el Siglo XXI. Ésta quedó
establecida formalmente a principios de 1993, bajo la presidencia de
Jacques Delors, entonces presidente de la Comisión Europea.
En abril de 1996, la Comisión presento su informe en un documento
denominado “La educación encierra un tesoro” que se trata de un
compendio de ensayos que ofrecen orientaciones —tanto éticas como
operativas— para desarrollar estrategias educativas de cara a las
problemáticas que presentan las tendencias de la globalización
La imaginación humana debe, adelantarse a los progresos
tecnológicos, si queremos evitar que se agraven el desempleo, la
exclusión social y las desigualdades en el desarrollo. Por todas estas
razones, le parece a Delors que debe imponerse el concepto de
educación durante toda la vida. La educación permanente debe ser
una estructuración continua de la persona humana, de su
conocimiento y sus aptitudes, pero también de su facultad de juicio y
acción.
Así en el reporte de Delors se establecen lo que se conoció como los
cuatro pilares de la Educación, lo primero es:
Aprender a conocer, teniendo en cuenta los rápidos cambios
derivados de los avances de la ciencia y las nuevas formas de la
actividad económica y social. En segundo lugar, aprender a hacer,
adquirir una competencia que permita hacer frente a numerosas
situaciones, que facilite el trabajo en equipo y, por último, sobre todo,
aprender a ser y a convivir, pues el siglo XXI nos exigirá una mayor
autonomía y capacidad de juicio junto con el fortalecimiento de la
responsabilidad personal en la realización del destino
colectivo.(Villarreal, H, 2013)

Villarreal, H (2013), Educación para el siglo XXI. A 20 años de la comisión de la


UNESCO para la utopía necesaria. Obtenido de:
https://hectorvillarreal.wordpress.com/2013/12/26/delors/
Saxe-Fernández, J. (2003). “Globalización, Poder y Educación Pública” en
H.Dieterich, Identidad, Educación y Cambio en América Latina. México: UAM-X
Banco Mundial. (2003). Aprendizaje Permanente en la Economía Global del
Conocimiento. México: Alfaomega Grupo Editor.
Vázquez del Mercado, Marcelle Bruce (2009) Globalización y educación superior
en México. Reencuentro, núm. 54, p. 83-90 Universidad Autónoma Metropolitana
Unidad Xochimilco, Distrito Federal, México
Harvey, D, (2005). A brief history of neoliberalism. Oxford University Press