Está en la página 1de 52

Soul Bisontes, en ÓRBITA

La historia de un proyecto de vida sónico


Narrada por Pablo Cobollo

“Mentes de Ácido” me ha pedido que haga una autobiografía a fondo de la banda. Mostraré,
para todos vosotros, una serie de hechos, como yo los viví. La historia del grupo hasta hoy.
Corría el año 1983 cuando, a la edad de 16 almanaques porno, conocí a Titín G. Albuerne, (un
campeonato de liga menor que yo). Antes de eso, nuestros primeros años de existencia en el barrio
madrileño de Cuatro Vientos habían sido, supongo, similares a los que se podrían vivir en otros
extrarradios semicutres en los años 70: veranos en las charcas, cabañas en los descampados,
verbenas donde sonaban los éxitos del Rock & Roll y de la “Música Disco”; en fin, todo el tiempo
callejeando y metiéndonos en mil líos. Crecimos, podría decirse, en un estado “semisalvaje”. El
extrarradio es una especie de “no lugar”. A medio camino entre la ciudad y el campo (sobre todo en
aquella época), es ambas cosas y a la vez no es ninguna de ellas. Es una suerte de tierra de nadie.
Y ese rasgo, me parece, caracterizaría bien lo que luego sería nuestra versión del rock.
De ahí también, creo, nuestra querencia por fundir los aires camperos con los más tóxicamente
urbanos.
Dedicarnos a tocar Rock & Roll era, además, una forma de seguir haciendo el gamberro, de
divertirnos, y también, creo, de rebelarnos contra este biotopo zombi en el que todos “crecemos”, y al
que aún hoy no logro (ni quiero) “adaptarme”.
Entre 1983 y 1987 nos dedicamos a ir a todos los conciertos de música rock, punk, y pop que nos
fue posible. En mi caso, puede decirse que comencé como espontáneo: me subía a cantar a los
escenarios, hasta que venía alguien, y me echaba de allí. Pero, además, solíamos aprovechar, Titín y
yo, cualquier circunstancia para jugar a hacer música, [él aporreando cosas, y yo, a veces, ¡incluso
hasta guitarras de verdad!]. Llegamos a improvisar, en alguna ocasión, hasta nueve horas seguidas, y
claro, sin preparación académica, la cosa terminaba en muñecas destrozadas y manos sangrantes.
Maníacos, en definitiva, y punto.
La tardía eclosión en este país de lo que llamaban punk y new wave nos permitió [como creo que
le sucedió a mucha gente], asumir que nosotros podíamos ser también “músicos” de rock, sin
-
necesidad de tener ningún tipo de preparación técnica, teórica ó práctica alguna, o, al menos, muy
poca. Sólo parecía hacer falta echarle morro, y ya está
Así que en 1987 nos metimos en “serio” en un local, a darle al asunto. Nos hacíamos llamar Los
Calambres, en honor a nuestros muy admirados The Cramps. Mi primera decepción fue cuando se
nos unió un bajista. Es decir, por él me enteré de que lo que tocábamos “debía” reducirse, en cierto
modo, a una cuestión matemática, aunque Titín y yo nos acompañábamos perfectamente en una
especie de infinito y maleable “compás universal”, todo hay que decirlo. Desde ese momento, creo
ahora, la verdad, nuestra música comenzó a degenerar o, lo que es igual, a tomar un rumbo más
“normal”. Al menos aparentemente.
-
A finales de ese año entramos a ensayar en los recién estrenados locales Carabox (próximos a las
charcas de nuestra infancia). También cambiamos el nombre por el de Los Moscardones (1988),
pero sin dejar de practicar un estilo psychobilly, shake y garajero de fuertes tintes psicóticos y
suburbanos; siguiendo, sobre todo, la estela de Fuzztones, Miracle Workers, The Seeds, Bonzo Dog
Band; y de todo lo que sonase a Rhythm & Blues insólito y ciclotrónico. Aquel verano grabaríamos
“Viaje Salvaje”; primer tema que veíamos publicado gracias a Ángel Álvarez, incansable activista del
underground madrileño. La cosa era para el recopilatorio “Hard On”, un EP en vinilo que compartimos
con Freedom, Los Imposibles y School Death. Recuerdo que intentando grabar los coros nos entraba
la risa tonta, sólo de vernos en un estudio.
-
-

Concierto de los Moscardones, 1989, para la presentación del Ep “Hard on”


-
Así, empezamos a dar los primeros conciertos en Clubs de dudosa reputación; e incluso tocamos en
una Escuela Taller de Cantería, en la que todos los miembros del grupo, exceptuando a David G.
Bonacho (organista), entre otras cosas, picábamos piedra. Nuestro bajista era Javier Barroso que
venía de tocar con Los Aristogatos, un grupo de rockabilly boggie.
Hace poco volví a ver la videograbación de ese concierto y, una de dos, o éramos aún más malos
tocando de lo que recordaba, o es que la vil estricnina causaba estragos en nuestros ya de por sí
-
castigados neurotransmisores, [aunque ciertas aficiones tóxicas nunca serían, la verdad, compartidas
por todos los integrantes del proyecto].
El año que pasamos en aquel lugar, dejado de la mano de la sensatez, donde se daban cita los
personajes más absolutamente inverosímiles que (en estado de vigilia) yo jamás haya visto juntos,
[parecían sacados de un tebeo de Daniel Clowes; en versión mutante de Casa de Campo madrileña,
claro], nos marcó, en resumen. Yo me encontraba como pez en el agua. Y nos dejó, aquél sitio,
vibraciones <<cavernícolas>>, cósmicas, de “gazpacho lisérgico”, vamos, (aunque daba igual
consumir desinhibidores de serotonina o no, la verdad) para siglos de inspiración. Así fue.
-
El caso es que a finales de ese año picapedrero, y a pesar de que yo había adquirido en 1987 un
órgano Farfisa, la mitad del tiempo éramos un trío, (aunque a veces Nacho Laguna colaboraba a la
guitarra). Y, como tal trío, grabamos “Retorno a las Cavernas” y “El Hombre de Sal”, canciones que
playbackeamos por la tve2, en 1990, en el programa “Cajón de Sastre”. La teleprisión, es verdad,
sirve para abrirse camino en el mundo del pop, [eso dicen, al menos]. A mí personalmente me ha
servido, entre otras cosas, sobre todo, para tener unos “educadores” de juguete, bidimensionales.
-
Y Soul Bisontes no fue sino una prolongación de todo lo anterior, [el nombre lo elegimos por
devoción a cierto tipo de música norteamericana (Blues, Doo Bop, Funk, es decir: <<Soul>>, en una
palabra) , y por estar abducidos por las canciones de Buffalo Springfield. Y por sonarnos guay, claro].
Aunque, también, el grupo nació con un planteamiento renovado fruto de la incursión, más a fondo,
que Titín y yo comenzamos a hacer en la historia del Rock Ácido Californiano, y, principalmente, en la
música de The Doors (aún hoy, y tras cientos de escuchas, me siguen pareciendo,
inexplicablemente, un grupo del futuro). Hay grupos que le vuelven a uno idiota; lo cual no está mal.
-
Tremendamente permeables, en Carabox conocimos a muchos músicos cuyo contacto
(improvisábamos juntos) nos intoxicó y enriqueció: Trifide::Freud, Demonios Tus Ojos, Usura; y otros
de diversas tendencias algo más “alejadas” del Rock (Jazz, Música árabe, Calypso, Tex-mex, etc.).
Igualmente, conocer a Javier Corcobado y a los hermanos Colis supuso otra influencia importante. Al
mezclarse con nuestros ascendientes “sixties”, estos referentes produjeron, creo, un sonido, por
suerte, libre y descarriado.
Pero otra influencia, para mí muy importante, aunque no tan evidente, es la de las bandas sonoras
de las películas. Esta última aficción, compartida por David G. B., junto a la de The Doors, hacían de
él el teclista (y violinista) ideal para el proyecto bisontesco.
Dejar siquiera una mínima constancia de los grupos y los músicos que a lo largo de nuestra vida y
obra nos han marcado, sería algo desproporcionado. No obstante, diré que cuando un grupo ha de
buscar su propio sonido, se ve obligado a elegir un determinado camino del que debe “excluir”, en
-
principio, parte de sus gustos. Esa es, al menos, mi experiencia. Como compositor, sin embargo,
nunca me conformé con la idea de que todos mis gustos musicales (y los del resto de la banda) no
quedasen, de una u otra forma, reflejados en las canciones. El problema, entonces, es que te pueden
salir varios temas de varios estilos, pero no un estilo propio. Y precisamente eso que llaman rock
psicodélico y / o progresivo resuelve, creo, la cuestión. Se trata de géneros tan radicalmente abiertos
que permiten ser traicionados sin salirte de ellos. Su planeta pertenece, en mi opinión, a esa especie
de misticismo sonoro, psicótico, global, en el que pueden fluctuar todas las realidades.
-

De izquierda a derecha: D. G. Bonacho, T. G. Albuerne, P. Cobollo, J. Barroso, en 1991.


-
Los textos de las canciones
En cuanto a los textos de las canciones, dependen de lo que me apetezca en el momento. Las
más de las veces los concibo —al igual que la música— como “máquinas de goce”. Incluso cuando
-
son, me parece, más claramente subversivos.
Sólo añadiré que el significado real de un verso como: “el sol se hace un zapato con un río” es tan
absolutamente enigmático como pueda serlo el significado de la frase: “el árbol es un vegetal”. Y
quizá ésta última sea, aún, más inescrutable. Quizá, también, igual de idiota o de fascinante. En
buena medida se trata de un asunto de fe, de la percepción que se tenga del mundo o del grado de
confusión mental de cada uno. La diferencia principal es que la segunda frase está, en su ambiente
habitual, al servicio de la opresión, y, la primera, de la libertad.
-
...y la historia continúa
En 1991, Soul Bisontes ofreció gran número de conciertos, gestándose el auténtico directo del
grupo. Nos echábamos muchas veces a la carretera con el mueble Farfisa atado a la baca de nuestro
viejo R-12 ranchera, jugándonos el tipo en mitad de nieblas nocturnas y diluvios morrocotudos (que
nos convertían en hombres-topo), para recorrer el país actuando y viajando de aquí para allá.
Fue entonces cuando comenzamos a dedicar un espacio en cada actuación para la improvisación,
aderezándola con los surrealistas cortometrajes en Super-8 que David G. B., Nacho L., y un servidor,
realizábamos.
Después, ya en 1992, y de la mano del esclarecido e inconmensurable aventurero Hipólito de la
Rosa y de su fanzine Clan Orate, apareció “Corazón Veloz”, nuestro primer EP en vinilo, en el que
Albertín Sobórnez nos echaba un cable, repleto de feeling, al bajo.
-
Aunque prosiguió colaborando en alguna que otra grabación con su violín, en1993 David G. B.
tuvo que dejar el grupo. Pero en la emisora independiente de Radio Vallekas, donde Titín y yo
regurgitábamos una hora semanal de free rock y de otros contenidos alienígenas, conocimos a
Gregorio Karman (ex-guitarrista de Insanity Waves, banda grunge), quién decidió unirse a la banda
como nuevo funambulista de las teclas. Fue, ésa también, una época sumamente intensa en la que
gozábamos de largas sesiones improvisatorias privadas y públicas; llegando a ofrecer conciertos
enteramente improvisados (algunas veces sin bajista) y en estados de conciencia inducidos unas
veces por sustancias psicoactivas ilegales, y, otras, por la propia musicalidad que salía de los
instrumentos.
En uno de esos conciertos [en Leganés fue, pero no recuerdo el nombre de la sala], y con uno de
nuestros bajistas eventuales: Mario (no recuerdo el apellido) —amigo del barrio y karateka amateur
—, terminamos la actuación con un “caos retórico” al uso. Similar al que tan bien llevasen a la cima
sus epígonos, The Who. El problema es que el buen Mario aún no estaba muy ducho en estas
cuestiones, puramente escenográficas [no “reales”], y, en el paroxismo de la “anarquía”, le asestó una
marcial patada a su imitación de Rickenbacker. El instrumento atravesó el escenario volando e hizo
diana en mi cabeza. Alguien diría, más tarde, que del impacto vio salir chispas, y aunque eso es
-
improbable lo cierto es que yo acabe en el hospital. Y allí recibí mi pequeña dosis de radioactividad,
ya sabéis. En resumen, en el escenario había sangre, y esa noche vendimos todas las maquetas.
-

1993. G. Karman 1993. P. Cobollo, T. G. Albuerne, G. Karman


- -
Fruto de esta época es el primer LP en vinilo de Soul Bisontes: “Vértigo Peninsular” (1994). Su
sonido es sumamente lírico y “atmosférico”, creo, si se compara con la “violencia” de muchos de los
directos de aquel momento. Y, aunque hay algún tema frenético, en buena medida eso lo quisimos
así. Durante las mezclas, y en alguna canción, mis indicaciones a Julián Cabezas (técnico del
estudio) eran: “hagamos que las líneas de moogs y teclados traduzcan las perspectivas espaciales de
M. C. Escher”, o,“quiero que cuando se escuche esto el aire huela a mierda de toro”, y otras
sugerencias por el estilo.
Para este disco, recogido en un 8 pistas analógico, se grabaron 17 temas en directo en el estudio
-
[exceptuando la voz, los violines, los moogs, el banjo y el acordeón], de los cuales Murky López y Eva
Solex eligieron 14 canciones, y todos tan contentos. Alehop! fue, a partir de entonces, el sello con el
que nos identificaríamos debido a su actitud de espíritus libres, y a su absoluta honradez a la hora de
apostar por aquello en lo que “nadie” cree. [Y por habernos fichado a nosotros, claro.]
-
De aquella grabación quiero contaros algo más. Cuando David G. B. grababa su arreglo de violín
en “Otoño mal calculado” (inundando el silencio nocturno del estudio de melancólicas notas), yo tuve
que ir un instante al retrete, bastante alejado de la pecera, pero hasta donde llegaba, lánguida, la
desconsolada música. Así, y mientras aliviaba la vejiga, pude escuchar, por el ventanuco, a un gato.
Maullaba. ¡Y lo hacia al son de la melodía!. Callaba, cuando David lo hacía, y recomenzaba, siempre
al unísono, y afinando [más que un servidor, por aquel entonces, si os acordáis]. Viejo aristogato
vallecano. Fui a contarlo a todos los presentes. Lastima que no disponíamos de una grabadora de
mano, y el retrete estaba tan lejos que no llegaba ningún cable. De no ser así, aquel gato espontáneo
habría figurado en los créditos. Os lo aseguro.
-
-

1994. G. Karman, A. Sobórnez, T. G. Albuerne, P. Cobollo. Esta es la formación que grabó Vertigo
peninsular.
-
En esos primeros años Soul Bisontes llegó a un público minoritario, pero, eso sí, tremendamente
entregado y fiel. En este país, un grupo de nuestras características siempre lo ha tenido muy difícil
para salir de las catacumbas de la marginalidad, cosa que a mí sigue sin preocuparme, [al menos no
demasiado]. Lo que quiero decir es que siempre hicimos la música que nos dio la gana, lo cual ya de
por sí es un lujo y un éxito. Y, si en mi caso, quizá tuve que sacrificar algo, eso no supuso realmente
un sacrificio, pues fue por propia elección. Aunque, elegir entre no asesinar tus sueños o convertirte
en un muerto viviente no es mucha heroicidad, creo. Por otro lado, rechazo el mito de que exista algo
así como una música “autentica” frente a alguna otra que no lo sea. Esto es ridículo. Toda la música
es lo mismo. Sonidos en el aire.
-
En fin, el caso es que la enorme entrega que dedicábamos al proyecto no cubría suficientemente
las expectativas de “todos” los miembros del grupo, razón (una entre muchas) que contribuyó durante
los dos años siguientes al paulatino desgaste de la cohesión interna de la banda.
Aún así, en 1995, (e incorporado Juan Moreno al bajo desde un año antes), David G. B. volvería
a la formación para grabar el último disco de ese primer período de Soul Bisontes. El resultado fue el
CD “La Alcantarilla del Paraíso”; que cosechó en agosto, nada más aterrizar en Madrid desde el
festival de Serie-B de Pradejón [único festival extra-comunitario en el que el grupo ha participado
hasta la fecha] , y tras su publicación, en 1996, la banda se tomó unas muy largas, largas,
vacaciones.
-

1994. T. G. Albuerne, G. Karman, J. 1996. Banda que grabó La Alcantarilla del


Moreno, & P. Cobollo. Paraiso: D. G. Bonacho, T. G. Albuerne,
J. Moreno y P. Cobollo
-
- -
Y la historia no terminó ahí. La etapa anterior representó sólo el prólogo de esta historia de vida
sónica. Después de dedicarme a hacer cosas en solitario: cortometrajes, música, poesía,
[esporádicas actuaciones en universidades, psiquiátricos, asociaciones de empaquetadores de
bombillas, etc.]. Con un renovado, extenso y muy cincelado repertorio, en el año 2003 volví a formar
Soul Bisontes, con nuevos y aguerridos músicos: Iván Rodríguez, Mick Jiménez, y Nacho Álvaro.
Con quienes, después de pasar ese año tocando en directo, se grabó el EP “Magia Cotidiana”, una
vez más bajo los auspicios del sello Alehop!.
Con todo, y como esto es la historia de nunca acabar, Titín G. Albuerne regresó, en 2004, otra vez
a la banda equipado del fiscorno y los tambores. Sin embargo, tras un año de conciertos y una
grabación de cinco canciones [cuatro aún inéditas] tuvo que dejar de tocar en los actuales Soul
Bisontes por razones ajenas a su voluntad, ocupándose ahora en su tiempo libre de aspectos
oficinescos.
-
Por mi parte, hoy sigo viviendo en el extrarradio, en tierra de nadie, al igual que la música de Soul
Bisontes, que en estos momentos está más viva que nunca, gracias a Jorge Rockabrut [bajista, —
viejo colega ex-picapiedra, procedente de la escena garajera], y a Miguel Rey [sintetizador analógico
Crumar y piano. Profesor de física cuántica. Y pianista en Urban Freaks, donde le pega al “free jazz”],
y a Daniel Bataller [curtido baterista que, tras unos años tocando rock en EE.UU., vuelve
recientemente a Madrid y se incorpora en estos momentos a la banda], y, obviamente, al que
suscribe, encargado de la guitarra, el canturreo y las letras de las canciones. Para mí la mejor
formación y el mejor repertorio de la banda hasta la fecha.
-
¡GOOD VIBRATIONS para todas las mentes desabrochadas y ácidas!
-
Pablo Cobollo Lara
Madrid, 19 de septiembre de 2005
-
-
-

Junio 2004. Concierto en “Gruta 77”, con Pablo, Iván Rodríguez


Titín y M. Jimenez ( que no se ve en la foto).
-
Volver página anterior
Entrevista con Pablo Cobollo
En Mentes de ácido somos fans incondicionales de Pablo Cobollo. Ya sea por su música como
por sus escritos pensamos que su obra es de lo más original y deslumbrante de este país. Su uso
del humor y el absurdo, siempre al servicio de una recreación poética de lo real, son
incomparables. Algo que también se vierte en una concepción de la música rock que podríamos
definir -tal y como al propio Cobollo le gusta hacer- como califragilística. Ha sido para nosotros un
placer hacerle esta entrevista y así poder conocer más a fondo de donde salen sus ideas. Os
dejamos con él.

Acaba de salir un CD doble con material de Soul Bisontes y Los Moscardones. ¿Qué nos
puedes contar sobre este material?
-
Se trata prácticamente de todas las maquetas grabadas entre 1988 y 2005. Canciones que no
se incluyeron anteriormente en disco alguno, salvo cinco de ellas, entre un total de treinta y ocho.
Aunque aquellas son versiones diferentes a las de los discos (en lugar de un violín hay un
teclado, y cosas así). De la última etapa del grupo, (grabados entre el 2003 y el 2005) hay un total
de catorce temas (si contamos dentro del sistema decimal). Pero buena parte del material se
grabó como trabajo interno de la banda sin intención, en un principio, de mostrarse al público.
Lo que sí debo decir es que si no se incluyeron en discos no es porque las considerásemos
peores canciones, sino porque se componía material en abundancia.
La calidad de las grabaciones varía mucho, algunas están hechas en estudio y no en el local,
pero las hay bastante precarias, con el problema añadido que supone pasar a sonido digital unas
producciones analógicas; el recorte de frecuencias es muy grande y se pierde densidad y colorido
en la gama sonora.
Cuatro de los temas grabados en estudio, en el 2005, los he mezclado y masterizado
íntegramente con el ordenador de casa. Y casi todos los de Los Moscardones (y algunos de Soul
Bisontes) se grabaron en un cuatro pistas de casette que zumbaba más que un sonotone a
pedales.

Respecto al CD de Los Moscardones, por ser más raro, creo que es una alegría para la gente
que se interesa por tu música, demasiado se ha tardado en sacar ¿no?

Algunos de esos temas estuvieron en su momento a disposición del público (en los conciertos o
a través del apartado de correos). Pero, por otro lado, normalmente uno está demasiado ocupado
con lo que hace en el presente como para preocuparse lo más mínimo en estas cosas. El caso es
que aprovechando que Soul Bisontes han entrado en coma por tiempo indefinido, y que no me
apetecía que las grabaciones de la última etapa se quedasen olvidadas en un cajón; me puse a
rebuscar, aquí y allá, y, al final, he incluido las grabaciones de Los Moscardones un poco por la
misma razón, y también porque están tan lejanas que ya no me identifico del todo con ellas y me
dan un poco igual los, por ejemplo, desafines de mi voz y cosas por el estilo.
De cualquier forma creo que es un CD interesante para todos los amantes del psicho-garaje
estricnínico, farfiseante, horripilante, califragilístico, zombie-ye-yé, etc.
-

Los Moscardones sonaban mucho más rabiosos que los Soul Bisontes ¿De donde surge el
sonido de esta banda y esa peculiar mezcla de estilos?

Uno de los recursos retóricos del rock para lograr, de algún modo, emocionar, es el de meter
mucho ruido (a veces con más heces que nueces), y también poner rabia y muchas tripas, antes
que destreza técnica; y Los Moscardones andaban un poco en esas coordenadas. Pero
asumíamos el estilo que llaman “garaje” sólo como el núcleo central sobre el que orbitase la
experimentación con cualquier rasgo musical de diversa procedencia que, dentro de nuestra
limitación como aprendices (aunque uno no deja nunca de ser un aprendiz), pudiéramos
incorporar para enriquecer las canciones e ir creándonos un sonido lo más personal posible.
Aunque no sé si esto lo hacíamos de un modo del todo consciente, pues el juego al que nos
abandonábamos se encargaba por sí solo de guiarnos hacia cualquier insospechado lugar.

Opino que no seguir escribiendo letras en inglés fue un acierto…

En realidad nunca hubo nada que “seguir”; pues no comenzamos siendo un grupo que cantase
-
en inglés y que luego cambiase de idea, o algo así. Desde siempre tuve claro lo de cantar en
castellano. Sólo puse letra en inglés a dos temas, como una especie de coqueteo; y entonces ya
llevaba varios años haciendo canciones.

¿Erais conscientes de que por esa época (finales de los 80) casi nadie hacía psicodelia en este
país salvo grupos como Los Negativos y poco más?

Que yo recuerde, la mayor parte de la música pop-rock que se hacía en España durante los
ochenta estaba directamente inspirada en sus epígonos sixties ─ como sucedía en los noventa y
como sucede ahora, aunque haya grupos que repitan los estandars procedentes de aquella
época y el público (o a veces ellos mismos) crean que están haciendo algo innovador ─
Lo que quiero decir es que sí existió mucha psicodelia en España en esos años, o al menos en
mi cabeza todo sonaba psicodélico en aquella época.
De cualquier modo, creo que lo que pasa es que la psicodelia en cada época adopta su propia
y variada fisonomía. Así en los ochenta estaban Echo & The Bunnymen, Jesus & Mary Chains,
The Cramps, (a mí me gustaban mucho B’52s), y un largo etcétera que se podrían incluir en
dicha categoría, creo, dependiendo siempre de como definamos el término “psicodélico”. Y los
grupos españoles no dejaban de estar influenciados por todo lo que venía de fuera, claro.
En el caso de Los Negativos, sonaban, sí, más a “un” grupo sixtie y “psicodélico” (que a una
banda con tan sólo referencias, más o menos implícitas, de dicha época), pero, a mi modo de ver,
una de las cosas valiosas de ese grupo es que tenían su propia personalidad; no se parecían a
ningún grupo en concreto.
En nuestro caso, y, en muchos sentidos, vimos que los grupos que se archivaban en la sección
“psicho” nos ponían la neurotransmisión a cien, y cuando nos preguntaban qué tocábamos
muchas veces decíamos: “garaje” “psicodelia”, etc. Y sí, creo que una de las razones por las que
hacíamos una cierta “psicodelia” (sea lo que esto sea) fue precisamente porque aquí entonces no
la hacía mucha gente, aunque también es cierto que se trataba de un momento en el que
despuntaban y nos visitaban The Fuzztones, Lires, Miracle Workers, The Long Riders, The
Nomads, The Creeps, etc., y nosotros en Los Calambres y Los Moscardones simplemente
hacíamos algo que se llevaba entonces (aunque no fuese precisamente en los 40 principales).

¿Cómo reaccionaba el público en vuestros conciertos?

Mi impresión es que nuestros conciertos no dejaban a nadie indiferente. El verdadero sonido


-
del grupo sólo se plasmaba realmente en los directos, con gran diferencia respecto a las
grabaciones, cosa bastante natural. Alguna vez hicimos conciertos completamente improvisados,
pero además en todos proyectábamos películas-collage en Súper-8, dedicando ese tiempo
también a la improvisación; cosa que por entonces, al menos que yo sepa, pocos o ningún grupo
de rock español hacía.
Recuerdo una carta muy divertida de un admirador en la que, tras asistir a uno de nuestros
conciertos, confesaba su intención de sustituir el consumo de tripis por el de nuestra música.
-

¿Cómo se da la transición entre Los Moscardones y Soul Bisontes?

El primer concierto con el nombre de Soul Bisontes (mientras aún funcionábamos como
Moscardones) lo hicimos Titín a la batería, Nacho Laguna al bajo y yo a la guitarra, casi todo
improvisado a partir de clásicos motivos de Rock, Rythm & Blues, Soul, etc. como un modo de
-
divertimento y de válvula de descompresión.
Siempre que llevas cierto tiempo con una misma banda, el repertorio, el concepto y los
esquemas con los que juegas y trabajas tienden a parecerte algo un tanto rígido y a encontrarte
por ello, de algún modo, prisionero en lo que tú mismo has creado.
Por otro lado, (y aunque en aquella transición la influencia principal fue siempre The Doors y el
rock ácido californiano de fines de los 60), a principios de los noventa hubo dentro del mundo del
pop-rock una (entre otras) “evolución-retorno” a los modelos de inspiración en ritmos
tradicionalmente Soul (véase sonido Manchester) o a los folk-melódicos sesenteros (véase la
conexión Nirvana-Neil Young –Buffalo Springfield) a la que nosotros, muy a nuestra manera, no
fuimos ajenos; pero no por imitar las tendencias del momento, sino por la coincidencia
generacional de poseer referentes un tanto similares.
Y bueno, en fin, también creo que parte de la respuesta se haya en la obra El origen de las
especies, de Charles Darwin. El moscardón parece, de todas todas, un espécimen menos
evolucionado que el alma de bisonte; aunque bien pudiera ser al contrario y entonces habríamos
sufrido una suerte de involución. Cosa esta última que creo poco probable.

¿Hay relación entre la evolución de Soul Bisontes y otros grupos como Demonios Tus Ojos y
otros proyectos de Corcobado, o Vírgenes de Adolescentes, etc?

En todo caso, y aunque no lo parezca, serían Los Moscardones los más influenciados por
Demonios Tus Ojos; pues coincidimos en compartir local de ensayo con ellos en 1988.
El tándem (batería / guitarra) de los hermanos Colis era realmente soberbio (igualmente que en
Vamos a Morir, su siguiente grupo); tenían unas maneras enraizadas en la mejor tradición rock
(King Crimson, por ejemplo) con un directo altamente vibrante y de enorme calidad que a Titín y a
mí nos influenció muchísimo.
Por otra parte yo era un letrista bastante principiante al que impresionó mucho la cruda, salvaje
y, fuertemente emocional y también surrealista, poética de Javier Corcobado; quien por aquel
entonces estaba, creo, en tres grupos al mismo tiempo. Recuerdo que yo siempre andaba por los
locales de ensayo y en alguna ocasión nos poníamos a improvisar juntos sobre temas de los
Cramps o lo que fuere, o, en el bar, a cantar temas de Los Chunguitos. También recuerdo
enseñarle alguna de mis letras y preguntarle qué le parecían (en concreto una sobre la historia de
un chico y una chica adolescentes que se comen un tripi y se van a una cueva cerca del mar y
entonces ella queda atrapada entre las rocas y el chico al final no puede salvarla y ella muere). El
-
caso es que a Javier pareció gustarle la historia y me dio sinceros ánimos para que le diese caña
al letrismo. Cosa de la que, entre otras, siempre le estaré agradecido.
En cuanto a Vírgenes Adolescentes, aún siendo un grupo que me gustaba mucho, no influenció
especialmente a Soul Bisontes. Pero sí lo hizo un grupo que se llamaba Trifide::Freud (1983-
1990), muy empapados por la música de Echo & The Bunnymen, The Who o The Doors. En él
tocaban David G. Bonacho (quien luego sería nuestro teclista y violinista; aunque en su grupo
cantaba y tocaba la guitarra y el piano) y Nacho Laguna, quien tocó la guitarra en algunos
directos de Los Moscardones, y que luego sería el bajista de Los Chatarreros de Sangre y Cielo.
Con ellos manteníamos una estrecha relación de amistad y gustos musicales compartidos.
-
-

Soul Bisontes es a estas alturas un grupo de culto ¿Qué opinas sobre esto?

Ni me va ni me viene. Lo de “grupo de culto” siempre me ha sonado a una reunión de gente


rezando en la iglesia.

Vértigo Peninsular está a un precio por las nubes en el mercado de coleccionistas…

Es comprensible. Se trata de una rareza en vinilo de la que sólo existen 500 copias. Alpiste de
coleccionista.
Si el disco es objeto de negocio para estas personas (o de “fetichismo”, yo qué sé) no es algo
que me parezca ni bien ni mal aunque, como muchas otras cosas de este mundo, sí algo un tanto
extravagante.

En estos momentos ¿Cual es la situación de Soul Bisontes?

El grupo se encuentra en stand by por tiempo indefinido. Esta última etapa ha sido agotadora.
Continuos cambios de formación ralentizan en exceso el normal funcionamiento de una banda.
Así que aprovechando que Miguel Rey, actual teclista, se marcha un año a Alemania, he decidido
tomarme un respiro del mundo del bandidaje y dedicar más tiempo a mis proyectos en solitario.

Somos bastantes los que ansiamos oír un disco nuevo de Soul Bisontes…

Aunque en calidad de maqueta: ¡acaba de aparecer uno!


Pero también es cierto que en el momento de detenerse los ensayos, hace tres meses,
contábamos ya con renovado material, suficiente, creo, para confeccionar un nuevo larga
duración bastante curioso. Por ahora sólo resta esperar que el síndrome de abstinencia de grupo
me empuje una vez más a la acción.

Hace unos meses pudimos verte recitando en el Spoken Word de Sevilla ¿Cómo afrontas tu
papel de poeta respecto a la de músico de rock?

Creo que ambas facetas son indisociables, al menos para mí. Comencé a interesarme por la
poesía gracias a la música, mis gustos iban desde J. M .Serrat a Siniestro Total (la poesía que
-
enseñaban en el colegio no me hablaba de cosas cercanas, aunque de niño me gustaba la
poética de Antonio Machado o de Miguel Hernández y también la del surf sobre el techo de los
autobuses del desguace). El caso es que necesitaba letras para lo que componía y, al fin y al
cabo, la letra de una canción no es más que un poema. Es más, pienso que hoy la poesía está
mejor plasmada en muchos de los textos de la música pop y rock antes que en gran parte de los
libros. Aunque también es cierto que en todas partes hay de todo. Lo que pasa es que un servidor
no se interesa demasiado por la poesía que se publica hoy en día, a no ser que proceda de
canciones rock o de músicos. Estoy pensando en Leonard Cohen, Tom Waits, Bob Dylan, Paul
Morrisey, Nick Cave, etc., (pero, de todos modos, también estoy pensando en Winona Ryder y en
una amiga mía que yo me sé).

¿Cuál ha sido la reacción de público y medios para esta faceta de tu trabajo?

Con los recitales en solitario (en los que no sólo leo mis textículos, sino que también canto
canciones y proyecto los cortometrajes que hago en Super-8) he tenido muy buena acogida.
Estas acciones tienen verdadero éxito allí donde las he realizado, lo que no significa que Soul
Bisontes no lo tuviera, a su modo (todo depende de qué entendamos por “éxito”). El asunto
estriba, creo, en que grupos de rock los hay a patadas y es más difícil abrirse camino, y sin
embargo esta performance que perpetro es un tipo de cosa que en España hace muy poca gente.
Aunque nunca le he dado especial impulso ya que mi debilidad siempre ha sido tocar en una
banda.

Creo que también estás escribiendo temas como solista ¿Qué nos puedes contar sobre esto?

Grabé mi primera maqueta en solitario en 1997, con cuatro temas en los que yo mismo tocaba
todos los instrumentos; había alguna percusión, pero no batería. Era algo bastante cósmico-folk,
por llamarlo de algún modo. Uno de estos temas está publicado en el doble vinilo recopilatorio de
bandas internacionales “La Legaña Sinfónica” del sello Alehop!
Ahora mismo están a medio producir más de una veintena de canciones compuestas en los
dos últimos años. Y cuento con la colaboración de saxofonistas, teclistas, bateristas, violinistas,
contrabajistas y lo que se tercie. El proceso es algo lento, porque coordinar a tanta gente es un
poco complicado, pero disfruto mucho con todo el tinglado.
Musicalmente se trata de una mezcolanza de estilos a los que trato de imprimir mi propia visión
-
del asunto.

Tanto en tus letras como en tus poesías das mucha importancia a conceptos como niñez,
barrio, amistad… ¿Hasta que punto hay de biografía en lo que escribes?

Lo que uno escribe es atravesado, irremediablemente, por el mundo que ha saboreado (y


también que le hubiera gustado saborear) y que le rodea. Pero las historias nunca pueden ser
biográficas, en sentido estricto, porque de lo contrario la imaginación estaría encadenada en
exceso. Las cosas del mundo han de pasar a través de uno como si se fuera un prisma; así
adquieren unas determinadas tonalidades, quizá caleidoscópicas, pero sin interponer un ombligo
fagocitador. Cuanto menos intervenga la “historia personal” uno podrá recrearse con mayor
libertad, y el tesoro del espíritu se expresará por sí solo. Aunque se hable de cosas vividas, creo
que es mejor distanciarse de ellas para poder recrearlas a placer. Lo que se gana para la vida, sin
duda, se pierde para el arte; pensemos, por ejemplo, en Julio Verne…
A veces hablo de las cosas que mencionas, sí. Aunque también hablo de muchas otras. La
infancia es una etapa llena de convulsiones, fantasías, descubrimientos, donde todo es,
interiormente, promesa de infinitas posibilidades. El niño es, en múltiples aspectos, mucho más
lúcido que el adulto. Pero por ello su historia es también la de una catástrofe anunciada, es decir:
una tragedia.
En cuanto al “barrio” y la “amistad”, estos son parte del ecosistema en el que,
irremediablemente, se desenvuelve dicha tragedia.

Sin embargo, en tus textos hay humor…

Ese elemento lo necesito imperiosamente para neutralizar el veneno de un mundo nefasto.


-

¿Qué importancia han tenido las drogas en tu evolución artística?

Podrían haber tenido mucha influencia, y quizá positiva, no lo sé; pero en la etapa en que
abusaba de ellas yo no me dedicaba a crear ni producir nada, tal vez en parte por culpa de este
abuso, (¡prueben la orina de tritón inyectada en médula ósea! ¡alegría! ¡viene la navidad!). Todos
sabemos que hay mucho mito y tontuna respecto a este tema. En mi opinión, y de acuerdo con
mi estupiciencia, las drogas no convierten a nadie en artista. En primer lugar porque La Maquina
-
de Grabar Sueños (si existiese) probaría que, de un modo u otro, todos somos ya artistas desde
siempre; al menos la gente que mientras duerme tiene sueños.
Pero, por otro lado, tampoco se pueden meter en el mismo saco a todas las drogas; no es lo
mismo la droga-televisión o el Lexatín que se toma tu madre que un hongo alucinógeno, y a la
sociedad parece interesarle más una anestesia acunadora que un despertar interior o místico, (lo
que no quiere decir tampoco que todo el que consuma alucinógenos vaya a tener
necesariamente un despertar místico, ni mucho menos artístico, aunque sí probablemente
estadístico). Sin embargo, hace ya mucho tiempo que las mujeres de nuestra tribu no excavan en
la arena antes de ser fecundadas.
La música, el amor y las ilusiones (bellas mentiras), la vida en general, siempre fueron y son,
para mí, y en todos los sentidos, las drogas más duras.
Es por eso que cuando uno es niño ya está lo suficientemente alucinado con el mundo. Y creo
que algo importante para un artista-bayonetista es por tanto seguir siendo, en cierto modo, un
niño que no se haya olvidado de jugar.

¿Hasta que punto consideras como "psicodélico" lo que haces?

Siempre entendí lo psicodélico como sinónimo de algo perturbadoramente onírico, o


masturbatoriamente extraño. Y creo que en general toda la música, en mayor o menor medida,
posee este rasgo.
Por su aparente inmaterialidad, por su radical abstracción, la música parece palpitar
directamente en las fibras del alma, produciendo emociones que a mí siempre se me antojaron
como procedentes de un mundo mágico, extraño y misterioso. Igual que sucede en los sueños.
En este sentido, no es difícil imaginar a un esquimal, que nunca haya tenido contacto con
nuestra cultura, seriamente conmocionado ante su primera escucha de “Tengo un tractor
amarillo…”, o cualquier otra cosa por el estilo. Lo que quiero decir es que toda la música es
“psicodélica” dependiendo de la mente que haya en la oreja del que la escuche.
Basta con advertir lo muy diferentes que son entre sí ciertos discos de, por ejemplo, Pink Floyd,
The Beatles, The Doors, Jefferson Airplane o Beach Boys, los cuales los historiadores del pop
clasifican como psicodélicos.
Por mi parte, considero psicodélico lo que hago sólo en la medida que pueda resultar extraña y
emocionalmente onírico para alguien, ─ pero como en ese alguien yo también me incluyo (y mi
música me parece normal) ¡resulta que no puedo considerarla psicodélica!
-

¿Y surrealista?

No considero surrealista lo que hago, al menos no desde hace bastantes años, y es por eso
que me duele la espalda, y ni siquiera eso. Aunque una parte de mis primeros textos contenían,
sí, elementos surrealistas, patafísicos o simplemente crípticos, según se mire. En mis comienzos
incluso copié descaradamente al poeta surrealista Benjamín Péret.
Hubo una etapa que el descubrimiento del Surrealismo literario y de las vanguardias de
primeros de siglo XX fue un acontecimiento, por varias razones (imbéciles casi todas ellas) muy
importante para mí (algo significativo es que no lo conocí en el colegio). Al igual que el punk en
música, la “escritura automática” que proponía el surrealismo parecía abrirme todo un mundo de
posibilidades de libre expresión con sólo “dejarme llevar” por la libre asociación de ideas, (una
gilipollez del todo invisible para el que no haya perdido aún la esperanza). Pero la cosa no es tan
sencilla. Por ejemplo el marxismo, que el Surrealismo asumió, no es compartido por quien esto
suscribe (como tampoco ninguna otra ideología política concreta que no sea la mía); ─ a partir de
ahora llamaremos a este asunto el buitre de hombros escurridos.
Para no extenderme, comentaré tan sólo que en el primer manifiesto surrealista (1924), se
afirmaba que el autor de Los viajes de Gulliver era surrealista, al igual que E. A. Poe,
Baudelaire, y muchos otros, y se dejaba abierta la lista para que cada cual añadiese a quien él
creyese como tal. Por mi parte incluiría al pintor medieval El Bosco. ¡Varios siglos anterior al
“surrealismo”!, propiamente dicho.
¡Al carajo las taxonomías académicas! (y las no académicas, incluida la que acabo de hacer).
Sin embargo, ¿podemos vivir en sociedad sin autoridad y poder? Esta es la cuestión.
En lo esencial finalmente el propio proyecto surrealista abandonó el ideal de la escritura
“automática”, y permaneció en una actitud compartida hoy día, y siempre, por innumerables
artistas: la de una defensa radical de la libertad, que surge de un espíritu de rebeldía e
inconformismo, y que se plasma a través del arte mediante una visión crítica de la vida cotidiana
y de la aireación de la sintomatología social. (¡Esto es mentira!)
Sólo en este sentido puedo considerar, en parte, “surrealista” lo que escribo. Porque también
tiene una importante porción de realismo extremo, de caballos destrozados, de un serio,
meditado y sistemático sentimiento estúpido de la vida y, sobre todo, de un candoroso galimatías
de galanteo galáctico.
-
Al margen de estas influencias? ¿Qué lecturas, películas u otras expresiones artísticas te han
influido más a lo largo de estos años?

Musicalmente hace ya muchos años que lo que más escucho es J. S. Bach, y Blues de los
años 30 (un interprete, o dos, tan solo con una guitarra y – o armónica). Ah, y una amiga, que me
cantaba canciones cuando viajábamos juntos en el tren de cercanías, sin duda fue mi principal
influencia. Pero esto necesariamente no tiene por qué detectarse en lo que hago, ni lo pretendo.
Por otro lado creo que una vez que se han escuchado muchos grupos de rock, es mejor olvidarse
de ellos si no quieres parir composiciones clónicas fruto de una regurgitación endogámica. Y esto,
como fervoroso fan que uno es de ciertas cosas, no siempre es fácil, (suelen precisarse
contrarios)
Un trabajo que me gusta muchísimo, y que ojalá me influya de algún modo, es el del autor
americano de cómics Daniel Clowes. También Matt Groening, de cuyas series he sido un fiel
adicto. Ahora mismo me deleitan los dibujos animados de “pocoyo”. Durante los ochenta descubrí
la obra del videorealizador polaco Zbigniew Rybczynski, que me impactó mucho; y también las
películas de Russ Meyer o Roger Corman, (aunque no creo que estas cosas sean identificables
en nada de lo que hago, a no ser cuando voy caminando por el pasillo de casa). De niño, lo que
me marcó indeleblemente fue la televisión, incluida la carta de ajuste.
En fin, mi primer cortometraje lo realicé tras visionar, en el breve lapso de un mes, toda la
filmografía R. W. Fassbinder (unos 40 largometrajes), y esta influencia creo que si puede verse
en alguno de mis cortos. Al igual que la de L. Buñuel, J. L. Godard y la Nouvelle Vague (incluida
la de los países del este, entre cuyos films me gustaría mencionar El quimérico inquilino, de R.
Polansky). Últimamente, Dogville, de Lars von Trier, ha sido la cosa artística más emocionante
que me ha ocurrido.
En cuanto a las lecturas, mis influencias van desde Sófocles al manual de instrucciones de la
batidora, soy completamente omnívoro.
-

¿Algún grupo de rock actual que te haya llamado especialmente la atención?

En el 2001 vi en directo, en la madrileña sala Siroco y por casualidad, a un grupo americano


que se llama The Rha Brass. Mi vida estaría vacía si no pudiese recordarlo. Del miedo que daban
te morías de la risa. Impactantes. Luego escuché su disco y parecían un grupo totalmente
diferente; muy aburridos, ¿¡¡¡?
Y hará un par de años, en los conciertos de Radio 3 de la TV, vi a otro trío que me fascinó
(violonchelista, batería y guitarra); todo instrumental, como “rock progresivo” o yo que sé, pero
fantásticos en mi opinión; aún estoy buscando algún disco suyo. Creo que son americanos y que
se llaman Tarantula.
Y, en fin, hace poco más de un mes vi por vez primera a Marc Ribot en directo. No encuentro
palabras suficientes para elogiarle a él y a su fabulosa banda.

Quisiera pedirte algo muy especial. Cuéntame algo sobre los temas que te voy a indicar a
continuación:
-
-LA OTRA PARTE MENTAL

El título, y parte de lo que cuenta la letra, se inspira en la novela “La otra parte”
del pintor Alfred Kubin (amigo de Kafka), que la escribió tras una crisis nerviosa acompañada
de la correspondiente estancia en una casa de reposo.
La música es fruto del intento de combinar las influencias de The Doors, Jethro Tull y el rock
sinfónico en general con el psicho-garaje más crudo, rasposo y visceral posible.
El órgano farfisa que suena en la maqueta es un arreglo que yo mismo grabé.

-EL TELESCOPIO DE JEREMIAS

La música final de esta canción es fruto de una intensa recreación del grupo sobre la estructura
y la armonía melódica básicas que llevé al local. Creo que Titín y yo teníamos muy en mente a
grupos como Cream cuando machacabamos una y otra vez el riff principal. El Farfisa de Karman
me parece que aportó un carácter un tanto “gnomo del bosque” al tema. Nuestras risas de
entonces consistían en cantar “enanito, enanito”, cuando escuchábamos el acompañamiento del
bajo. La versión en maqueta (que ahora aparece en el nuevo doble CD) es más rápida y “pop-
rock”, con otros arreglos, muy diferente a la del LP “Vértigo Peninsular”, que se grabó un año
después.
El secreto de la canción consiste en resolver problemas relacionados con el fin de la borrasca
en un vertedero de pueblo.
La letra dice lo que expresa.

-EL MOSCARDÓN

Este es el tema con más historia y el que más difusión ha tenido de todos los del grupo.
Incluso alguien me comentó que una vez lo escuchó en el vídeo divulgativo de una peña del
Atlético de Madrid ¡ ? ! ja,ja,ja (por supuesto me parece estupendo).
El primer boceto, con apenas posteriores variaciones, lo compuse a principios de 1988, justo
antes de cambiarnos el nombre de Los Calambres por el de Los Moscardones, y el estribillo no
decía “soy un moscardón” sino “Esto es rock & roll”, que era como se titulaba entonces la
canción, y que se podía haber titulado de cualquier otra forma, no sé, oye, qué te voy a decir,
aunque la letra no variaba demasiado en lo demás. Un tiempo después, ya con el nuevo nombre
del grupo, se quedó definitivamente como “El Moscardón” (y fue un tema que, como otros,
-
heredaría luego Soul Bisontes).
El caso es que yo quería plasmar en una canción mis gustos por el Soul, el Garaje y The
Doors, y este tema no es más que un reflejo de eso; aunque en el fondo lo que buscase fuese
una hembra humana bien turgente. A qué no decirlo.
La frase-arreglo principal del Farfisa, con wah-wah, es obra de Laura Inclán, la primera teclista
que tocó con nosotros el órgano electrónico.
Lo curioso de la letra, para mí, es que entonces yo desconocía el Surrealismo literario,
histórico, propiamente dicho. Aunque eso, visto lo anterior, tampoco es muy extraño.
La canción no tiene ya, por tanto, ningún secreto.

-NADIE NACE DOMESTICADO

Esta canción la compuse en el verano de 1992, y no se grabó hasta más de un año después.
Me encanta la instrumentación de la banda, la batería que le hizo Titín me parece magnífica y el
Violín de David, como todos sus arreglos, me gusta muchísimo. En la época del disco “Vértigo…”
Titín y yo nos servíamos de una expresión para referirnos a cierta sensación que queríamos
producir en muchas de las canciones, se trata del término “volador”, que para nosotros significaba
algo así como ir flotando en el aire, y creo que en este tema ese efecto está bastante conseguido.
El secreto de la canción consiste en catalogar el espectáculo de un manillar de oreja a oreja.
La letra dice lo que expresa.

-SILBANDO A LOS MUERTOS

Algo de la estructura de este tema está estrechamente inspirado, aunque con numerosas
mutaciones, en un estudio estándar de jazz-blues popular de los años 30 con el que yo solía
practicar poniéndolo en clave de boggie-boggie o de dixie.
Cuando lo enmaquetaba, grabando la parte de mi punteo, no conseguía que me saliese lo que
buscaba hasta que después de muchas tomas, y bastante “saturado”, lo logré y, ya embalado,
seguí tocando un poco a lo loco en la parte inmediatamente siguiente, (en la que debía ir el solo
de órgano, aún por componer) pero con la intención de que Karman lo borrará con el Farfisa. El
caso es que al final Karman, cuando lo escuchó, le gustó y dobló mi guitarra lo más
parecidamente que pudo (las disonancias de la guitarra un órgano no puede hacerlas idénticas).
Y así en la maqueta suenan la línea de guitarra y órgano al unísono creando una sonoridad
-
bastante psicotrónica, cosa que no sucede en el disco y es una de las razones por las que he
incluido el tema en el actual recopilatorio de maquetas.
La letra dice lo que expresa.

-ÁRBOLES, BUJÍAS Y CHICLES.

La compuse en el verano de 1992, durante un viaje que hice por el norte de la península.
Llevaba la mochila cargada con copias de nuestro primer EP, y lo iba distribuyendo
personalmente por las tiendas. Una guitarra acústica también me servía para obtener algunas
pesetas tocando en la calle. Recuerdo que la primera noche, en Lugo, dormí en un hospital
abandonado; otras veces dormía en un parque o en la playa o en donde me dejasen.
Creo que la canción se encuentra llena del espíritu que entonces me animaba.

-DEMASIADA CLASE PARA EL VECINDARIO

De todas las que he montado y grabado con el grupo ésta es un caso totalmente aparte.
La hice algún día de 1997, en un estado de euforia mañanera. Cogí la guitarra española (la
mayoría de las canciones las he compuesto con esa guitarra), puse a grabar una cinta en el
walkman, y me arranqué a improvisar sin detenerme un instante, salvo para darle la vuelta a la
cinta (que todavía debe de estar por ahí, con una hora de canciones por extraer). El caso es que
tiempo después lo escuché, y no tuve más que escoger tres minutos, cantados en inglés-
montañés, que me gustaban y que me parecían una canción, aunque tuviera ocho cambios, (si
hubiera añadido el minuto siguiente tal vez tendría 12). La música a veces puede llegar a
nosotros agitando su cuchara.
El título lo cogí prestado de un disco de The Dogs de principios de los 80, un grupo de rock
garajero francés, muy buenos. Aunque alguien me dijo hace no mucho que tal expresión aparece
también en alguna letra de The Jam.

-MAGIA COTIDIANA.

También es un tema compuesto en 1997, cuando no tenía grupo y, también como el anterior,
grabado varios años después. Creo que es una buena canción y me siento orgulloso de ella por
lo bien que se porta conmigo y con los que les gusta escucharla.
El título pertenece a un libro de André Bretón que, claro, me gusta mucho, pero la letra de la
-
canción no es para nada surrealista, en el sentido de que no es de ningún modo “escritura
automática”. Antes bien, es muy realista. Y también irónica, precisamente habla de unos
personajes cuya vida es muy poco “mágica”, aunque sí lo sean quizá sus mentes… no sé.
La canción tiene, a mi entender, una cualidad intrínsecamente sociológica y de rayos rojos.

¿Tu Tema preferido de los que has escrito hasta ahora?

No tengo preferidos, todos significan algo especial para mí.

Nada más, ha sido para nosotros un placer hacerte esta entrevista ¿Algo que quisieras añadir?

La mayor parte de lo que he dicho en esta entrevista probablemente sea una equivocación, por
lo tanto me reafirmo en ello con total rotundidad.
Muchas gracias por la atención y buena acogida que en vuestra estupenda web recibe mi
trabajo.

Más información de Pablo Cobollo aquí

Volver página principal

Os ofrecemos aquí la reseña de todos los trabajos


editados por Soul Bisontes hasta la fecha, completadas con
críticas de los medios en el momento de editarse cada
disco.
--
Os ofrecemos aquí la reseña de todos los trabajos
editados por Soul Bisontes hasta la fecha, completadas con
críticas de los medios en el momento de editarse cada
disco.

Tintín García: Batería y voces


David G. Bonacho: Farfisa y
grito.
Alberto Sobórnez: Bajo
Pablo Cobollo: Voz, guitarra y
armónica.

--
Corazón Veloz [EP vinilo, Zumbido / Clan Orate 1992]: “Retorno a las
Cavernas”, “El Vagabundo (era yo)”, “Puñales de Amor”, “Corazón
Veloz”. [música y letras de P. Cobollo]. Grabado en Estudios Demo.
Producción: Soul Bisontes y Tores.
Ante todo, habría que señalar cuanto se nota que la banda estaba todavía
buscando su sonido cuando grabaron este EP. Pero aun así ya pueden
apreciarse muchas de las características que harían de Soul bisontes un grupo
tan especial, destacando entre ellas las letras surrealistas y ebocadoras,
intensamente poéticas y sardónicas a la vez. Musicalmente nos adelantan
también muchos de los ingredientes de trabajos más maduros: psicodelia
garagera en forma de canciones rebosantes de Farfisa, punzantes guitarras y
ritmos cambiantes, cierto aire circense e impredecible. Aquí se nota una
tendencia sin duda mucho más beat, pero siempre pasada por el filtro de un
“punk” alucinado, más natural que militante, tal y como unos Flechazos que
hubieran caido en las redes de la psilobicina y la mala leche. Aun siendo un
trabajo practicamente autoeditado y que se ha hecho con pocos medios, la
producción no es demasiada mala.
Las cuatro canciones que componen Corazón Veloz son lo suficientemente
interesantes como para tenerlas a todas en cuenta, pero entre ellas destacaré
la que da titulo al EP: “Corazón veloz”. Seguramente sea este tema el que más
se acerque al sonido posterior de Soul Bisontes: tóxica a la vez que lírica.
Además de ser el tema más guitarrero y psicodélico de la selección, muestra
también cierto tono melancólico y mágico que lo hace irresistible.
En suma, un disco logicamente más irregular que los que llegarán despues,
que quizás no guste a todo el mundo -y eso es normal tratándose de Soul
Bisontes, un grupo extremadamente personal- pero que es imprescindible para
entender la posterior evolución del grupo.
Os ofrecemos aquí la reseña de todos los trabajos
editados por Soul Bisontes hasta la fecha, completadas con
críticas de los medios en el momento de editarse cada
disco.
*********
Críticas de prensa. ** “Con sólo un año de funcionamiento, los Soul
Bisontes demuestran tener algo que es hoy frecuente echar de menos en los
grupos nacionales: personalidad. (..) inconfundible sello <<cosmicodélico>>
que les proporciona su máximo atractivo.>>[ Manuel L., Ruta 66. septiembre
1992]. ** “Con garantías punk, psicodélicas o sixties, Soul Bisontes ofrecen
una de las más interesantes proposiciones del beat recalcitrante, cantado en
castellano.” [Jon Landau. Diario Deia, Euskadi, 1992-08-21]
--

--

Titín Garcia: Batería y voces.


Gregorio Karman: Farfisa y
piano
Albertín Sobornez: Bajo
David G. Bonacho: Violín.
Pablo Cobollo: Voz, guitarra,
banjo y armónica

--
Vértigo Peninsular [LP, Alehop! 1994]: “El Telescopio de Jeremías”,
“Los Sonidos de la Charca” “T.V. Rota”, “Muchacho Violeta”,”El
Moscardón”, “Nadie nace domesticado”, “Vértigo Peninsular”, “Todas
las tardes”, “El Autoestopista”, “Lluvia de soles”, “Otoño mal
calculado”, “1976 (La banda de los Perros Eléctricos)”, “Agua Fuera de
Casa”, “Ojo de Pez de Vecindario”. [música y letras de P. Cobollo,
excepto “Vértigo Peninsular”, música de G. G. Karman, T. G. Albuerne,
P. Cobollo, y “Agua fuera de casa”: letra de J. P. Corcobado] Grabado
en los estudios Gates. Producción: Soul Bisontes, P. Cobollo y Julián
Cabezas.
--
Este es el primer largo de soul Bisontes y la evolución respecto a Corazón
Veloz es más que evidente. Con solo una primera escucha se percibe que
estamos ante algo diferente a cuanto hay en la escena musical -la de ese
momento y la de ahora-. Vertigo peninsular no es solo un gran disco, es con
seguridad una de las pocas muestras de psicodelia realmente original hechas
Os ofrecemos aquí la reseña de todos los trabajos
editados por Soul Bisontes hasta la fecha, completadas con
críticas de los medios en el momento de editarse cada
disco.
en nuestro pais, ya que con este disco depuraron el sonido al máximo hasta
llegar a un estilo extremedamente personal e inimitable. Claro, las influencias
están ahí: garage, algo de rock progresivo, cierto sonido indentificable a los
Doors más coloristas, todo pasado por un inevitable aire castizo -debido , entre
otras cosas, a la peculiar voz de Cobollo-. Toda esa amalgama se transmuta en
Soul Bisontes. Las letras son imprescindibles para entender este carácter tan
personal. Por esa época -mediados de los noventa- hay una de proliferación de
grupos que echan mano de un cierto surrealismo para escribir sus temas:
Corcobado -que de hecho colabora en la letra de “Agua fuera de casa”, incluido
en este disco-, 713 amor, Virgenes adolescentes, etc. Pero mi opinión es que,
a diferencia de los otros, Soul Bisontes no lo hace en un sentido tan mórbido y
oscuro, ni caen en cierta pose malditista que al final puede ser tan superficial,
o más, que la de otros grupos más convencionales. Para Soul Bisontes, el
surrealismo y la poeticidad de las imágenes, absurdas pero provistas de una
lógica misteriosa, llenas de conexiones e iluminaciones imprevistas, se ponen
al servicio de una lírica ciertamente meláncolica, del canto al desamor, de la
expresión de la alienación, de la nostalgia por la libertad, pero siempre de una
forma que se percibe sincera, que pone toda la carne en el asador. Así pues,
las letras de Pablo Cobollo son verdadera poesía, aunque eso no quiere decir
que sean inofensivas o meramente introspectivas, en su mayoría son de un
talante claramente toxico, subversivas como lo puedan ser la mejor poesía
surrealista.
Todos los temas son destacables, aun así nos referiremos aquí a algunos de
ellos:
Se abre el disco con “El telescopio de Jeremías”, quizás el corte más
contundente y ácido del disco, donde destaca desde un principio la guitarra de
Cobollo, que con temas como éste demuestra que toca la guitarra
estupendamente, aunque nunca tienda a excederse más de lo que considera
necesario. Además, la letra es preciosa en su sencillez, como el dibujo de un
libro infantil que fuera plasmado con trazos expresionistas y agresivos -en este
caso riffs y punteos de guitarra-. Temas como estos son de los que no se
olvidan. “Los sonidos de la Charca”, segundo corte, es un canto a la infancia
perdida de intensa melancolía, con la que se podría sentir identificado
cualquiera que haya crecido en un barrio del extra-radio. El Farfisa,
omnipresente, se entrecruza con la guitarra, construyendo un tema que es
realmente delicioso y alucinatorio. “El moscardon”, un tema que con marcada
ironía hace refencia a la época de Los Moscardones (pre-Soul Bisontes). Es el
más marchoso del disco, hasta con cierto aire funky por momentos. “Nadie
nace domesticado” es una fabulosa canción, de una tremenda fuerza lírica,
donde además hace aparición el violín de David G. Bonacho, que aporta
profundidad al sonido. Una pena que no colabore mucho más en este disco.
“Todas las tardes”, tema irresistible, sobretodo apoyado en el organo de
Karman, que se marca una tortuosa e imparable melodía. Fenomenal también
Os ofrecemos aquí la reseña de todos los trabajos
editados por Soul Bisontes hasta la fecha, completadas con
críticas de los medios en el momento de editarse cada
disco.
el solo de guitarra. “1976 (La banda de los perros eléctricos)”, tema muy
rockero, con una letra que dice cosas como: “1976, usabámos gafas y
llevábamos navaja. 1976, año lleno de magia y acción” , mientras suena una
guitarra incansable. Gran tema, para un disco aun más grande, que en vinilo
me temo ya es muy dificl de encontrar, pero que puedes encontrar facilamente
en el CD recopilatorio editado por Zumbido record que detallamos más abajo
(que incluye también el EP Corazón Veloz y temas raros o inéditos)
*********
Críticas de prensa. ** “(Con su primer disco grande): catorce temas
propios [uno con letra de Corcobado] Soul Bisontes han conseguido un sonido
personal que ellos definen como “charca sound”, un pop tanto cósmico como
campestre.>> [L. Mario Quintana, Guía de Segovia]. ** “Compra el disco y
verás lo que es ser sencillo y complicado a la vez. Es el debut más impactante
del 94 en cuanto a música española se refiere.” [PIN, Espiral]
--

--

Juan Moreno: Bajo


Titín García: Batería y
percusión
David G. Bonacho. Violín y
órgano
Pablo Cobollo: Guitarra y voz

--
La Alcantarilla del Paraíso [CD, Alehop! 1996]: “Yo te quiero”,
“Viaje”, “Amapolas Eléctricas”, “Escupiendo amor”, “Lluvia de
Hertzios”, “Hombre Televisión”, “Silbando a los muertos”, “Mentes
Desabrochadas”, “Árboles, Bujías y Chicle”, “Muchacha de ojos
tristes”, “Narcosis Lunar”, “El viento y las tormentas no son lo que
parecen”, “Viernes”. [música y letras: P. Cobollo]. Grabado en los
estudios Rock Soul. Producción: Carlos Torero y Pablo Cobollo.
--
Con La alcantarilla del Paraiso Soul Bisontes da un salto aun mayor en
cuanto a calidad, personalidad y libertad en el planteamiento de su música,
Os ofrecemos aquí la reseña de todos los trabajos
editados por Soul Bisontes hasta la fecha, completadas con
críticas de los medios en el momento de editarse cada
disco.
consolidándose más, si cabe, como uno de los grupos más originales que ha
visto este país. Continuan la misma trayectoria apuntada en Vertigo
Peninsular, pero elevada a la décima potencia. Profundizan aun más en lo
psicodélico, mostrando más cercanía todavía al rock ácido de los 60 de grupos
como The doors, Spirit o Love, pero siempre con un sello tan personal que se
hace dificil encasillarlos en un estilo determinado. Por lo cual, este disco es una
constante sorpresa, una aventura sónica, que nos lleva verdaderamente a
“tierra de nadie”, tal y como nos dice Cobollo en su texto En Órbita, incluido en
este dossier. Cada tema es una puerta a un ricón perdido en la cabeza de
Cobollo, que parece repleta de humor negro e intensas imagenes alucinatorias,
pero también de fuertes emociones y un sentido poético admirable que sabe
expresarse a muy diferentes niveles.
La calidad de los músicos es patente y logran sonar realmente compactos,
Juan Moreno y Titín García forman una base rítmica más que efectiva, dado los
constantes ritmos de las canciones. Bonacho reparte con más generosidad su
violín por todo el disco, además toca el órgano de maravilla. Y Cobollo toca la
guitarra como quiere, además de cantar mucho mejor. Todo esto permite
canciones más desarrolladas y plasmadas con mucho más soltura, todo para el
disfrute del que ha sabido caer en las garras de este grupo y su poesía tóxica.
Este disco es mucho más rockero que el anterior, con mucha más presencia de
la guitarra y de tempo mucho más acelerado en general.
Si en Vertigo Peninsular se hacía dificil destacar un tema sobre otro, en
este disco lo es aun más:
El disco se abre con “Yo te quiero” canción de amor con tintes psicóticos y
obsesivos : “ ...Como la sangre de mis manos, pinta las guitarras, asi yo te
quiero”. De un sonido muy ácido, con grandes cambios ritmos, el órgano de
Bonacho y la guitarra dan un recital al final del tema. Despues llega “Hombre
televisión” tema muy rápido, con una estupenda batería y percusión, una
canción bastante potente y que demuestra hasta que punto estan
compenetrados. “Viaje”, cuarto corte, muy psicodélico, más tranquilo que los
anteriores y con una sección central fabulosa, realmente extraordinario este
tema. “Silbando a los muertos”, otro tema muy movido y más garagero, con
una letra genial. Es una canción fuertemente adictiva que se meterá en tu
cabeza sin darte cuenta. “Arboles, bujias y chicle”, quizás mi preferida de este
disco, de un gran sentido del humor y seguramente el tema más tragicómico
del conjunto, casi se ve uno al coyote y al correcaminos a toda velocidad,
siempre sin descanso. Por si fuera poco, hacia el final, Cobollo nos regala un
corto pero fabuloso solo de guitarra. ”Muchacha de ojos tristes” es un corte
excepcional que abre con un violín que pone los pelos de punta, sin duda aquí
se detecta una cercanía al rock progresivo, que une con “Narcosis lunar”, otro
tema con mucho violín e igualmente de un desarrollo muy currado.
*********
Críticas de prensa. ** “(Para) definir el trabajo de esta indefinible banda
Os ofrecemos aquí la reseña de todos los trabajos
editados por Soul Bisontes hasta la fecha, completadas con
críticas de los medios en el momento de editarse cada
disco.
madrileña, nada mejor que el título de uno de los temas de éste su segundo
álbum: mentes desabrochadas. Practican la psicodelia, sí, pero dentro de una
forma tan angustiosamente naif -valga la contradicción- que la trascienden; se
entregan a excesos que terminan por enganchar. Con la imaginación
arreglística que les caracteriza desarrollada a placer y con tiento, poseen ese
punto de extrañeza y controlada experimentación que les hace únicos aún
moviéndose dentro de las mencionadas coordenadas estilísticas, y sin duda las
letras contribuyen poderosamente a esa sensación de fluida excentricidad, con
su tono entre el surrealismo, la visión lisérgica y la poética de Lewis Carroll. Un
cúmulo de sugerencias que precisan de varias escuchas para sacarles todo el
jugo y deberían abrir las orejas de todos aquellos con ganas de probar
manjares diferentes.” [ José Boix, Ruta 66. Mayo 1996 ].

** “Amar a los Soul Bisontes es amar el rock and roll como a la vida misma.
Reunen todo aquello por lo que esta música se hace querer. No lo dudes;
discos como éste sólo se editan una vez en la historia.” [Manolo Contreras,
Trajín, diario cultural de Valencia. 19 de abril de 1996].

** “(...) cabeza le falta a Soul Bisontes para darse cuenta de que su


psicodelia fusionera aburre más que hipnotiza.” [Xavier Cervantes, Rock de
Lux, Mayo 1996. (Sobre una actuación en un festival Alehop! en Barcelona,
donde se presentaba el CD).
** “Por encima de cualquier calificativo lo primero que se puede decir de los
madrileños Soul Bisontes es que son distintos, únicos y originales. Eso por
encima de todo. Y ya sé que no es ésta una forma muy imaginativa de
comenzar un artículo, pero si suele mencionarse casi siempre, ¿por qué no
dejarlo claro cuando por una vez es totalmente cierto?. Aún admitiendo su
conexión con el rock psicodélico, se hace difícil encontrar un reflejo anterior de
tanta locura, surrealismo, elegancia, colorido y melodía.” [Marco Maril Pardo,
Vibraciones Pop, n°20 , (Santiago de Compostela) abril de 1998]
--

--

Ivan Rodriguez: Bajo y voces.


Micky Jimenez: Órgano, piano
eléctrico y silbido
Nacho Alvaro: Batería y
percusión.
Pablo Cobollo: Guitarra , voz y
armónica.
Os ofrecemos aquí la reseña de todos los trabajos
editados por Soul Bisontes hasta la fecha, completadas con
críticas de los medios en el momento de editarse cada
disco.

--
Magia Cotidiana [EP vinilo, Alehop! / Zumbido 2005]: “El Sabotaje de
las Gominolas Parroquiales”, “QQQQK”, “Piloto”, “Magia Cotidiana”.
[Música y letras de P. Cobollo]. Grabado en DGR Sónica. Producción: P.
Cobollo y Ramón Moreira. [asistente: Jonston].
--
Tras 9 años sin grabar, Soul Bisontes ha vuelto en 2005 con este EP en vinilo
con cuatro estupendas canciones, y es de esperar que no vuelvan a tomarse
un descanso porque sin duda han retomado su labor con renovado ímpetu. En
este nuevo trabajo nos encontramos unos Soul Bisontes aun más tóxicos y
rockeros, con una multiplicada acidez que se traduce en textos sensiblemente
más hirientes y en un sonido mucho más psicótico y truculento. Por otro lado
se nota una intención muy progresiva, se intuye que tras esta explosión
psicodélica, ultra-garagera y hasta punk, hay un sonido bien medido y
estudiado, pero que de sobra logra sonar espontáneamente. Como en trabajos
anteriores, hay impredecibles vuelcos de estilos, intrincados cambios de ritmo,
aunnque Cobollo escupe ahora sus letras con una actitud mucho más agresiva.
El resultado de todo esto es un grupo que se mantiene como una propuesta de
gran originalidad, todavía únicos, pero siempre sin caer en meros
experimentos ni cediendo ante la electrónica. Por ello, aunque Soul Bisontes
no hace una música para todos los gustos, al fin de cuentas habría que señalar
que lo que Soul Bisontes hace es rock, psicodélico, raro e inclasificable, pero
rock. Y propuestas como la suya son las que mantienen vivo este estilo.
Los cuatro temas son muy buenos. Se abre el EP con “El sabotaje de las
gominolas parroquiales”, un corte que ilustra perfectamente este paso hacia un
sonido más crudo y psicótico, literalmente tóxico. El órgano burbujeando por
debajo de una manera que se me antoja “radioctiva”, la guitarra incansable en
todo el tema; mientras, de vez en cuando, hace su entrada un saxo alucinado
Os ofrecemos aquí la reseña de todos los trabajos
editados por Soul Bisontes hasta la fecha, completadas con
críticas de los medios en el momento de editarse cada
disco.
(cortesía de Juan Moreno) y el toque del fiscorno (a cargo de Titín García).
“Piloto”, primer tema de la segunda cara es más cercano a la etapa de La
alcantarilla... y muy progresivo, otro ejemplo de como Cobollo no se
conforma con hacer temas lineales o facilones. Cierra el EP “Magia Cotidiana”,
tema rebosante de humor negro y nuevamente de una gran acidez en el
sonido, con una guitarra altamente saturada. El resultado es un canción que
calificaría de onírica, o más aun, de pesadillesca.
Estos cuatro temas piden más, muchos más. Esperemos que el grupo se
anime a registrar un largo dentro de poco y nos haga disfrutar otra vez con su
inimitable psicodelia.
*********
Críticas de prensa. ** “Hace unos 7 u 8 años que ser fan de los Soul
Bisontes era un orgullo, un vértigo peninsular. Regresan con este EP en vinilo
y (como era de esperar) no han perdido nada de vigencia; si acaso algo más
progresivos, pero son inmortales. Ningún otro en España ha asimilado el
concepto de psicodelia de extrarradio de forma tan arrebatadora. (...) Cuatro
canciones que son una mina de recursos.” [ F. Gegúndez, Ruta 66.
septiembre 2005]
--

Soul Bisontes “Los Moscardones 1988 / En


Órbita 2005”
--
Zumbido (Doble CD) 2006
--

--
Zumbido pone en circulación este mágnífico doble CD con material inédito de
Os ofrecemos aquí la reseña de todos los trabajos
editados por Soul Bisontes hasta la fecha, completadas con
críticas de los medios en el momento de editarse cada
disco.
un músico muy especial de la escena española: Pablo Cobollo. Son 39 temas
en total que se reparten entre Soul Bisontes y el anterior proyecto de Cobollo:
Los Moscardones. Todos son cortes extraidos de maquetas, con calidad de
sonido variable y con material que como decimos nunca se ha publicado salvo
por algunos cortes que son primeras versiones que después aparecieron en los
discos con arreglos muy diferentes.
Toda la magia y el colorido de las composiciones de Pablo se hayan en estas
grabaciones, incluso me atrevería a decir que de forma intensificada, en estado
puro, ya que suenan con toda la espontaneidad y fuerza propias de las
maquetas. Por descontado está también presente la poética de unas letras
sublimes y surrealistas, donde la vida cotidiana se metamorfosea a través del
poder de las palabras, desgranadas por una voz que para nada es virtuosa,
pero que engancha y ya no podemos imaginar sonando de otra forma siendo
Soul Bisontes lo que está en el aparato de musica.
El primer CD se dedica a Soul Bisontes, con 23 grabaciones que van desde
1992 hasta 2005. De ellas destaré unos cuantas. De la época más reciente
(2005) está “En Órbita”, que es un potente rock con aire bastante macarra y
con abundantes toques de un super órgano radioactivo. “Antes del Diluvio”,
algo más lento pero muy guitarrero, que cuenta con un estribillo
impresionante. También ”Levantador de Pesas” que es un tema francamente
melancólico y triste, con una letra preciosa y una música circense que podría
recordarte a los Doors más teatrales. “La Pequeña Mary” tiene también una
atmósfera de puro rock ácido californiano de los 60, con una melodía
estupenda y otra vez mucho órgano.
De las sesiones del 2003 destacaría “Fuga del antemediridiano” gran corte
con muchos cambios de ritmo y un buen trabajo de la base rítmica y la
guitarra a lo largo de toda la canción, además de contar con una magnífica
letra. “Transistor en el desierto” también presenta muchos cambios y una
parte instrumental final muy conseguida. “Alice in Madrid” es un blues bien
ejecutado y una letra que parece un ajuste de cuentas con una mujer. A partir
de la mitad entra una soberbia guitarra y lo que era un blues se convierte en
algo mucho más psicodélico.
Después vienen varios temas de sesiones que van desde 1991 a 1995. De
éstos destacaré: “Alma de Bisonte”, que es fenomenal y me encanta, con un
toque que podríamos definir como funky-retro, con un ritmo muy marchoso y
una muy buena combinación de órgano y guitarra. “Chico Cósmico” es más
psicotrónico y elaborado, con abundantes cambios de ritmo y más apoyado en
los teclados, aunque al par de minutos entra un solo de guitarra bastante largo
y enrollado. “El telescopio de Jeremías”, primitiva versión de uno de los
mejores temas del “Vértigo peninsular”, también aquí es muy guitarrero
aunque sonando diferente, con coros y otros arreglos distintos. La letra de
“Himen del Universo” es fantástica y termina así: “El Himen del Universo es en
realidad el tiempo y nosotros lo desvirgamos al nacer”. “Narcosis”, maqueta de
Os ofrecemos aquí la reseña de todos los trabajos
editados por Soul Bisontes hasta la fecha, completadas con
críticas de los medios en el momento de editarse cada
disco.
un corte de “Alcantarilla del Paraiso”, con un órgano increible que da gusto
escuchar; el tema suena aquí algo más lento que en la versión definitiva.
El segundo CD supone también un documento de gran interés para todos los
fans de Cobollo. Como decíamos está dedicado a Los Moscardones, grupo
anterior a Soul Bisontes, mucho más salvaje por orientarse de forma más clara
hacia a un garage más descarnado, aunque manteniendo muchos ingredientes
psicodélicos tipo Seeds, y también es muy detectable la influencia de un grupo
clave de la psicodelia de los 80: Los Negativos. La letras son igualmente muy
buenas y con la curiosidad de que algunas canciones están escritas en inglés.
Así pues, de estas sesiones de 1988-1990 destacaremos: “Sabastian Bash”
que es en parte una adaptación en tono garagero de la “Tocata y Fuga en Re
Menor de Bash”. También tenemos a “Setas venenosas”, que tal y como
sugiere el título trata sobre una intoxicación con setas alucinógenas y sus
consecuencias visionarias. Musicalmente es garage y psicodelia a partes
iguales, rápida y muy potente. En todo caso es un buenísimo corte. “La Otra
parte mental” va también en esa onda aunque sonando más Doors por el
órgano. Es otro corte impresionante. “Ya no te quiero Beybe” es un agresivo
artefacto garagero tipo Sonics. “El Predicador” es más cercano al psychobilly,
muy rápido y corrosivo con una letra sobre el amor y el Demonio. “The Ocean
of Love”, otro trallazo garagero, esta vez en inglés, absolutamente primitivo y
atronador ( bestial amalgama de guitarra, órgano y una base rítmica
retumbante). Está muy bien, pero... ¡¡nos alegramos de que Cobollo dejara de
cantar en inglés!!
En suma, un doble CD que no te debes perderte si quieres disfrutar de un
viaje musical colorido y una letras que son simple y llanamente poesía.
--

--
Exite además un CD recopilatorio (1991-1994) con 24 temas; contiene el
primer EP, más el LP completo y los temas ineditos de la grabación de “Vértigo
Peninsular” que no cabían en el formato vinilo; más “Río de Chocolate”, tema
incluido en el recopilatorio de bandas nacionales de Munster Records (1993), y
otras canciones inéditas extraídas de maquetas.
Para más información y pedidos podeis escribir a este correo:
zumbido@telefonica.net
--
La alcantarilla del Paraiso y Magia cotidiana son relativamente fáciles de
encontrar. Para los interesados en el Lp de Vertigo peninsular podeis
conseguirlo aun a través de greyhead-discos@ono.com

Soul Bisontes (Discografía completa)


Artículo de Antonio Ramírez

Os ofrecemos aquí la reseña de todos los trabajos editados por Soul Bisontes hasta la
fecha, completadas con críticas de los medios en el momento de editarse cada disco.

Corazón Veloz
Tintín García: Batería y voces

David G. Bonacho: Farfisa y grito.

Alberto Sobórnez: Bajo

Pablo Cobollo: Voz, guitarra y armónica.

[EP vinilo, Zumbido / Clan Orate 1992]: “Retorno a las Cavernas”, “El Vagabundo (era
yo)”, “Puñales de Amor”, “Corazón Veloz”. [música y letras de P. Cobollo]. Grabado en
Estudios Demo. Producción: Soul Bisontes y Tores.

Ante todo, habría que señalar cuanto se nota que la banda estaba todavía buscando
su sonido cuando grabaron este EP. Pero aun así ya pueden apreciarse muchas de las
características que harían de Soul bisontes un grupo tan especial, destacando entre ellas
las letras surrealistas y ebocadoras, intensamente poéticas y sardónicas a la vez.
Musicalmente nos adelantan también muchos de los ingredientes de trabajos más
maduros: psicodelia garagera en forma de canciones rebosantes de Farfisa, punzantes
guitarras y ritmos cambiantes, cierto aire circense e impredecible. Aquí se nota una
tendencia sin duda mucho más beat, pero siempre pasada por el filtro de un “punk”
alucinado, más natural que militante, tal y como unos Flechazos que hubieran caido en
las redes de la psilobicina y la mala leche. Aun siendo un trabajo practicamente
autoeditado y que se ha hecho con pocos medios, la producción no es demasiada mala.
Las cuatro canciones que componen Corazón Veloz son lo suficientemente
interesantes como para tenerlas a todas en cuenta, pero entre ellas destacaré la que da
titulo al EP: “Corazón veloz”. Seguramente sea este tema el que más se acerque al
sonido posterior de Soul Bisontes: tóxica a la vez que lírica. Además de ser el tema más
guitarrero y psicodélico de la selección, muestra también cierto tono melancólico y
mágico que lo hace irresistible.
En suma, un disco logicamente más irregular que los que llegarán despues, que
quizás no guste a todo el mundo -y eso es normal tratándose de Soul Bisontes, un grupo
extremadamente personal- pero que es imprescindible para entender la posterior
evolución del grupo.

*********

Críticas de prensa. “Con sólo un año de funcionamiento, los Soul Bisontes


demuestran tener algo que es hoy frecuente echar de menos en los grupos nacionales:
personalidad. (..) inconfundible sello <<cosmicodélico>> que les proporciona su máximo
atractivo.>>[ Manuel L., Ruta 66. septiembre 1992]. ** “Con garantías punk, psicodélicas
o sixties, Soul Bisontes ofrecen una de las más interesantes proposiciones del beat
recalcitrante, cantado en castellano.” [Jon Landau. Diario Deia, Euskadi, 1992-08-21]

_______________________________________________________________________

Vértigo Peninsular
Titín Garcia: Batería y voces.

Gregorio Karman: Farfisa y piano

Albertín Sobornez: Bajo

David G. Bonacho: Violín.

Pablo Cobollo: Voz, guitarra, banjo y armónica

[LP, Alehop! 1994]: “El Telescopio de Jeremías”, “Los Sonidos de la Charca” “T.V.
Rota”, “Muchacho Violeta”,”El Moscardón”, “Nadie nace domesticado”, “Vértigo
Peninsular”, “Todas las tardes”, “El Autoestopista”, “Lluvia de soles”, “Otoño mal
calculado”, “1976 (La banda de los Perros Eléctricos)”, “Agua Fuera de Casa”, “Ojo de
Pez de Vecindario”. [música y letras de P. Cobollo, excepto “Vértigo Peninsular”,
música de G. G. Karman, T. G. Albuerne, P. Cobollo, y “Agua fuera de casa”: letra de J.
P. Corcobado] Grabado en los estudios Gates. Producción: Soul Bisontes, P. Cobollo y
Julián Cabezas.

Este es el primer largo de soul Bisontes y la evolución respecto a Corazón Veloz es


más que evidente. Con solo una primera escucha se percibe que estamos ante algo
diferente a cuanto hay en la escena musical -la de ese momento y la de ahora-. Vertigo
peninsular no es solo un gran disco, es con seguridad una de las pocas muestras de
psicodelia realmente original hechas en nuestro pais, ya que con este disco depuraron el
sonido al máximo hasta llegar a un estilo extremedamente personal e inimitable. Claro,
las influencias están ahí: garage, algo de rock progresivo, cierto sonido indentificable a
los Doors más coloristas, todo pasado por un inevitable aire castizo -debido , entre otras
cosas, a la peculiar voz de Cobollo-. Toda esa amalgama se transmuta en Soul Bisontes.
Las letras son imprescindibles para entender este carácter tan personal. Por esa época
-mediados de los noventa- hay una de proliferación de grupos que echan mano de un
cierto surrealismo para escribir sus temas: Corcobado -que de hecho colabora en la letra
de “Agua fuera de casa”, incluido en este disco-, 713 amor, Virgenes adolescentes, etc.
Pero mi opinión es que, a diferencia de los otros, Soul Bisontes no lo hace en un sentido
tan mórbido y oscuro, ni caen en cierta pose malditista que al final puede ser tan
superficial, o más, que la de otros grupos más convencionales. Para Soul Bisontes, el
surrealismo y la poeticidad de las imágenes, absurdas pero provistas de una lógica
misteriosa, llenas de conexiones e iluminaciones imprevistas, se ponen al servicio de una
lírica ciertamente meláncolica, del canto al desamor, de la expresión de la alienación,
de la nostalgia por la libertad, pero siempre de una forma que se percibe sincera, que
pone toda la carne en el asador. Así pues, las letras de Pablo Cobollo son verdadera
poesía, aunque eso no quiere decir que sean inofensivas o meramente introspectivas, en
su mayoría son de un talante claramente toxico, subversivas como lo puedan ser la
mejor poesía surrealista.
Todos los temas son destacables, aun así nos referiremos aquí a algunos de ellos:
Se abre el disco con “El telescopio de Jeremías”, quizás el corte más contundente y
ácido del disco, donde destaca desde un principio la guitarra de Cobollo, que con temas
como éste demuestra que toca la guitarra estupendamente, aunque nunca tienda a
excederse más de lo que considera necesario. Además, la letra es preciosa en su
sencillez, como el dibujo de un libro infantil que fuera plasmado con trazos
expresionistas y agresivos -en este caso riffs y punteos de guitarra-. Temas como estos
son de los que no se olvidan. “Los sonidos de la Charca”, segundo corte, es un canto a la
infancia perdida de intensa melancolía, con la que se podría sentir identificado
cualquiera que haya crecido en un barrio del extra-radio. El Farfisa, omnipresente, se
entrecruza con la guitarra, construyendo un tema que es realmente delicioso y
alucinatorio. “El moscardon”, un tema que con marcada ironía hace refencia a la época
de Los Moscardones (pre-Soul Bisontes). Es el más marchoso del disco, hasta con cierto
aire funky por momentos. “Nadie nace domesticado” es una fabulosa canción, de una
tremenda fuerza lírica, donde además hace aparición el violín de David G. Bonacho, que
aporta profundidad al sonido. Una pena que no colabore mucho más en este disco.
“Todas las tardes”, tema irresistible, sobretodo apoyado en el organo de Karman, que se
marca una tortuosa e imparable melodía. Fenomenal también el solo de guitarra. “1976
(La banda de los perros eléctricos)”, tema muy rockero, con una letra que dice cosas
como: “1976, usabámos gafas y llevábamos navaja. 1976, año lleno de magia y acción” ,
mientras suena una guitarra incansable. Gran tema, para un disco aun más grande, que
en vinilo me temo ya es muy dificl de encontrar, pero que puedes encontrar facilamente
en el CD recopilatorio editado por Zumbido record que detallamos más abajo (que
incluye también el EP Corazón Veloz y temas raros o inéditos).

*********

Críticas de prensa. “(Con su primer disco grande): catorce temas propios [uno con
letra de Corcobado] Soul Bisontes han conseguido un sonido personal que ellos definen
como “charca sound”, un pop tanto cósmico como campestre.>> [L. Mario Quintana,
Guía de Segovia].
“Compra el disco y verás lo que es ser sencillo y complicado a la vez. Es el debut
más impactante del 94 en cuanto a música española se refiere.” [PIN, Espiral]

_______________________________________________________________________

La Alcantarilla del Paraíso


Juan Moreno: Bajo

Titín García: Batería y percusión

David G. Bonacho. Violín y órgano

Pablo Cobollo: Guitarra y voz

[CD, Alehop! 1996]: “Yo te quiero”, “Viaje”, “Amapolas Eléctricas”, “Escupiendo


amor”, “Lluvia de Hertzios”, “Hombre Televisión”, “Silbando a los muertos”, “Mentes
Desabrochadas”, “Árboles, Bujías y Chicle”, “Muchacha de ojos tristes”, “Narcosis
Lunar”, “El viento y las tormentas no son lo que parecen”, “Viernes”. [música y letras:
P. Cobollo]. Grabado en los estudios Rock Soul. Producción: Carlos Torero y Pablo
Cobollo.

Con La alcantarilla del Paraiso Soul Bisontes da un salto aun mayor en cuanto a
calidad, personalidad y libertad en el planteamiento de su música, consolidándose más,
si cabe, como uno de los grupos más originales que ha visto este país. Continuan la
misma trayectoria apuntada en Vertigo Peninsular, pero elevada a la décima potencia.
Profundizan aun más en lo psicodélico, mostrando más cercanía todavía al rock ácido de
los 60 de grupos como The doors, Spirit o Love, pero siempre con un sello tan personal
que se hace dificil encasillarlos en un estilo determinado. Por lo cual, este disco es una
constante sorpresa, una aventura sónica, que nos lleva verdaderamente a “tierra de
nadie”, tal y como nos dice Cobollo en su texto En Órbita, incluido en este dossier. Cada
tema es una puerta a un ricón perdido en la cabeza de Cobollo, que parece repleta de
humor negro e intensas imagenes alucinatorias, pero también de fuertes emociones y un
sentido poético admirable que sabe expresarse a muy diferentes niveles.
La calidad de los músicos es patente y logran sonar realmente compactos, Juan
Moreno y Titín García forman una base rítmica más que efectiva, dado los constantes
ritmos de las canciones. Bonacho reparte con más generosidad su violín por todo el
disco, además toca el órgano de maravilla. Y Cobollo toca la guitarra como quiere,
además de cantar mucho mejor. Todo esto permite canciones más desarrolladas y
plasmadas con mucho más soltura, todo para el disfrute del que ha sabido caer en las
garras de este grupo y su poesía tóxica. Este disco es mucho más rockero que el
anterior, con mucha más presencia de la guitarra y de tempo mucho más acelerado en
general.
Si en Vertigo Peninsular se hacía dificil destacar un tema sobre otro, en este disco lo
es aun más:
El disco se abre con “Yo te quiero” canción de amor con tintes psicóticos y
obsesivos : “ ...Como la sangre de mis manos, pinta las guitarras, asi yo te quiero”. De
un sonido muy ácido, con grandes cambios ritmos, el órgano de Bonacho y la guitarra
dan un recital al final del tema. Despues llega “Hombre televisión” tema muy rápido,
con una estupenda batería y percusión, una canción bastante potente y que demuestra
hasta que punto estan compenetrados. “Viaje”, cuarto corte, muy psicodélico, más
tranquilo que los anteriores y con una sección central fabulosa, realmente
extraordinario este tema. “Silbando a los muertos”, otro tema muy movido y más
garagero, con una letra genial. Es una canción fuertemente adictiva que se meterá en tu
cabeza sin darte cuenta. “Arboles, bujias y chicle”, quizás mi preferida de este disco,
de un gran sentido del humor y seguramente el tema más tragicómico del conjunto, casi
se ve uno al coyote y al correcaminos a toda velocidad, siempre sin descanso. Por si
fuera poco, hacia el final, Cobollo nos regala un corto pero fabuloso solo de guitarra.
”Muchacha de ojos tristes” es un corte excepcional que abre con un violín que pone los
pelos de punta, sin duda aquí se detecta una cercanía al rock progresivo, que une con
“Narcosis lunar”, otro tema con mucho violín e igualmente de un desarrollo muy
currado.

*********

Críticas de prensa. “(Para) definir el trabajo de esta indefinible banda madrileña,


nada mejor que el título de uno de los temas de éste su segundo álbum: mentes
desabrochadas. Practican la psicodelia, sí, pero dentro de una forma tan
angustiosamente naif -valga la contradicción- que la trascienden; se entregan a excesos
que terminan por enganchar. Con la imaginación arreglística que les caracteriza
desarrollada a placer y con tiento, poseen ese punto de extrañeza y controlada
experimentación que les hace únicos aún moviéndose dentro de las mencionadas
coordenadas estilísticas, y sin duda las letras contribuyen poderosamente a esa
sensación de fluida excentricidad, con su tono entre el surrealismo, la visión lisérgica y
la poética de Lewis Carroll. Un cúmulo de sugerencias que precisan de varias escuchas
para sacarles todo el jugo y deberían abrir las orejas de todos aquellos con ganas de
probar manjares diferentes.” [ José Boix, Ruta 66. Mayo 1996 ].

“Amar a los Soul Bisontes es amar el rock and roll como a la vida misma. Reunen
todo aquello por lo que esta música se hace querer. No lo dudes; discos como éste sólo
se editan una vez en la historia.” [Manolo Contreras, Trajín, diario cultural de Valencia.
19 de abril de 1996].

“(...) cabeza le falta a Soul Bisontes para darse cuenta de que su psicodelia
fusionera aburre más que hipnotiza.” [Xavier Cervantes, Rock de Lux, Mayo 1996. (Sobre
una actuación en un festival Alehop! en Barcelona, donde se presentaba el CD).

“Por encima de cualquier calificativo lo primero que se puede decir de los


madrileños Soul Bisontes es que son distintos, únicos y originales. Eso por encima de
todo. Y ya sé que no es ésta una forma muy imaginativa de comenzar un artículo, pero si
suele mencionarse casi siempre, ¿por qué no dejarlo claro cuando por una vez es
totalmente cierto?. Aún admitiendo su conexión con el rock psicodélico, se hace difícil
encontrar un reflejo anterior de tanta locura, surrealismo, elegancia, colorido y
melodía.” [Marco Maril Pardo, Vibraciones Pop, n°20 , (Santiago de Compostela) abril de
1998]
_______________________________________________________________________

Magia Cotidiana

Ivan Rodriguez: Bajo y voces.

Micky Jimenez: Órgano, piano eléctrico y silbido

Nacho Alvaro: Batería y percusión.


Pablo Cobollo: Guitarra , voz y armónica.

[EP vinilo, Alehop! / Zumbido 2005]: “El Sabotaje de las Gominolas Parroquiales”,
“QQQQK”, “Piloto”, “Magia Cotidiana”. [Música y letras de P. Cobollo]. Grabado en DGR
Sónica. Producción: P. Cobollo y Ramón Moreira. [asistente: Jonston].
Tras 9 años sin grabar, Soul Bisontes ha vuelto en 2005 con este EP en vinilo con
cuatro estupendas canciones, y es de esperar que no vuelvan a tomarse un descanso
porque sin duda han retomado su labor con renovado ímpetu. En este nuevo trabajo nos
encontramos unos Soul Bisontes aun más tóxicos y rockeros, con una multiplicada acidez
que se traduce en textos sensiblemente más hirientes y en un sonido mucho más
psicótico y truculento. Por otro lado se nota una intención muy progresiva, se intuye que
tras esta explosión psicodélica, ultra-garagera y hasta punk, hay un sonido bien medido
y estudiado, pero que de sobra logra sonar espontáneamente. Como en trabajos
anteriores, hay impredecibles vuelcos de estilos, intrincados cambios de ritmo, aunnque
Cobollo escupe ahora sus letras con una actitud mucho más agresiva. El resultado de
todo esto es un grupo que se mantiene como una propuesta de gran originalidad, todavía
únicos, pero siempre sin caer en meros experimentos ni cediendo ante la electrónica.
Por ello, aunque Soul Bisontes no hace una música para todos los gustos, al fin de
cuentas habría que señalar que lo que Soul Bisontes hace es rock, psicodélico, raro e
inclasificable, pero rock. Y propuestas como la suya son las que mantienen vivo este
estilo.
Los cuatro temas son muy buenos. Se abre el EP con “El sabotaje de las gominolas
parroquiales”, un corte que ilustra perfectamente este paso hacia un sonido más crudo y
psicótico, literalmente tóxico. El órgano burbujeando por debajo de una manera que se
me antoja “radioctiva”, la guitarra incansable en todo el tema; mientras, de vez en
cuando, hace su entrada un saxo alucinado (cortesía de Juan Moreno) y el toque del
fiscorno (a cargo de Titín García). “Piloto”, primer tema de la segunda cara es más
cercano a la etapa de La alcantarilla... y muy progresivo, otro ejemplo de como Cobollo
no se conforma con hacer temas lineales o facilones. Cierra el EP “Magia Cotidiana”,
tema rebosante de humor negro y nuevamente de una gran acidez en el sonido, con una
guitarra altamente saturada. El resultado es un canción que calificaría de onírica, o más
aun, de pesadillesca.
Estos cuatro temas piden más, muchos más. Esperemos que el grupo se anime a
registrar un largo dentro de poco y nos haga disfrutar otra vez con su inimitable
psicodelia.

*********

Críticas de prensa. “Hace unos 7 u 8 años que ser fan de los Soul Bisontes era un
orgullo, un vértigo peninsular. Regresan con este EP en vinilo y (como era de esperar) no
han perdido nada de vigencia; si acaso algo más progresivos, pero son inmortales.
Ningún otro en España ha asimilado el concepto de psicodelia de extrarradio de forma
tan arrebatadora. (...) Cuatro canciones que son una mina de recursos.” [ F. Gegúndez,
Ruta 66. septiembre 2005]

_______________________________________________________________________
Los moscardones / En órbita
Zumbido (Doble CD) 2006

Zumbido pone en circulación este mágnífico doble CD con material inédito de un


músico muy especial de la escena española: Pablo Cobollo. Son 39 temas en total que se
reparten entre Soul Bisontes y el anterior proyecto de Cobollo: Los Moscardones. Todos
son cortes extraidos de maquetas, con calidad de sonido variable y con material que
como decimos nunca se ha publicado salvo por algunos cortes que son primeras versiones
que después aparecieron en los discos con arreglos muy diferentes.
Toda la magia y el colorido de las composiciones de Pablo se hayan en estas
grabaciones, incluso me atrevería a decir que de forma intensificada, en estado puro, ya
que suenan con toda la espontaneidad y fuerza propias de las maquetas. Por descontado
está también presente la poética de unas letras sublimes y surrealistas, donde la vida
cotidiana se metamorfosea a través del poder de las palabras, desgranadas por una voz
que para nada es virtuosa, pero que engancha y ya no podemos imaginar sonando de
otra forma siendo Soul Bisontes lo que está en el aparato de musica.
El primer CD se dedica a Soul Bisontes, con 23 grabaciones que van desde 1992 hasta
2005. De ellas destaré unos cuantas. De la época más reciente (2005) está “En Órbita”,
que es un potente rock con aire bastante macarra y con abundantes toques de un super
órgano radioactivo. “Antes del Diluvio”, algo más lento pero muy guitarrero, que cuenta
con un estribillo impresionante. También ”Levantador de Pesas” que es un tema
francamente melancólico y triste, con una letra preciosa y una música circense que
podría recordarte a los Doors más teatrales. “La Pequeña Mary” tiene también una
atmósfera de puro rock ácido californiano de los 60, con una melodía estupenda y otra
vez mucho órgano.
De las sesiones del 2003 destacaría “Fuga del antemediridiano” gran corte con
muchos cambios de ritmo y un buen trabajo de la base rítmica y la guitarra a lo largo de
toda la canción, además de contar con una magnífica letra. “Transistor en el desierto”
también presenta muchos cambios y una parte instrumental final muy conseguida. “Alice
in Madrid” es un blues bien ejecutado y una letra que parece un ajuste de cuentas con
una mujer. A partir de la mitad entra una soberbia guitarra y lo que era un blues se
convierte en algo mucho más psicodélico.
Después vienen varios temas de sesiones que van desde 1991 a 1995. De éstos
destacaré: “Alma de Bisonte”, que es fenomenal y me encanta, con un toque que
podríamos definir como funky-retro, con un ritmo muy marchoso y una muy buena
combinación de órgano y guitarra. “Chico Cósmico” es más psicotrónico y elaborado, con
abundantes cambios de ritmo y más apoyado en los teclados, aunque al par de minutos
entra un solo de guitarra bastante largo y enrollado. “El telescopio de Jeremías”,
primitiva versión de uno de los mejores temas del “Vértigo peninsular”, también aquí es
muy guitarrero aunque sonando diferente, con coros y otros arreglos distintos. La letra
de “Himen del Universo” es fantástica y termina así: “El Himen del Universo es en
realidad el tiempo y nosotros lo desvirgamos al nacer”. “Narcosis”, maqueta de un corte
de “Alcantarilla del Paraiso”, con un órgano increible que da gusto escuchar; el tema
suena aquí algo más lento que en la versión definitiva.
El segundo CD supone también un documento de gran interés para todos los fans de
Cobollo. Como decíamos está dedicado a Los Moscardones, grupo anterior a Soul
Bisontes, mucho más salvaje por orientarse de forma más clara hacia a un garage más
descarnado, aunque manteniendo muchos ingredientes psicodélicos tipo Seeds, y
también es muy detectable la influencia de un grupo clave de la psicodelia de los 80: Los
Negativos. La letras son igualmente muy buenas y con la curiosidad de que algunas
canciones están escritas en inglés. Así pues, de estas sesiones de 1988-1990
destacaremos: “Sabastian Bash” que es en parte una adaptación en tono garagero de la
“Tocata y Fuga en Re Menor de Bash”. También tenemos a “Setas venenosas”, que tal y
como sugiere el título trata sobre una intoxicación con setas alucinógenas y sus
consecuencias visionarias. Musicalmente es garage y psicodelia a partes iguales, rápida y
muy potente. En todo caso es un buenísimo corte. “La Otra parte mental” va también en
esa onda aunque sonando más Doors por el órgano. Es otro corte impresionante. “Ya no
te quiero Beybe” es un agresivo artefacto garagero tipo Sonics. “El Predicador” es más
cercano al psychobilly, muy rápido y corrosivo con una letra sobre el amor y el Demonio.
“The Ocean of Love”, otro trallazo garagero, esta vez en inglés, absolutamente
primitivo y atronador ( bestial amalgama de guitarra, órgano y una base rítmica
retumbante). Está muy bien, pero... ¡¡nos alegramos de que Cobollo dejara de cantar en
inglés!!
En suma, un doble CD que no te debes perderte si quieres disfrutar de un viaje
musical colorido y una letras que son simple y llanamente poesía.

_______________________________________________________________________

Exite además un CD recopilatorio (1991-1994) con 24 temas; contiene el primer EP,


más el primer LP completo y los temas ineditos de la grabación de “Vértigo Peninsular”
que no cabían en el formato vinilo; más “Río de Chocolate”, tema incluido en el
recopilatorio de bandas nacionales de Munster Records (1993), y otras canciones inéditas
extraídas de maquetas.

Para más información y pedidos podeis escribir a este correo:


zumbido@telefonica.net

La alcantarilla del Paraiso y Magia cotidiana son relativamente fáciles de encontrar.


Para los interesados en el Lp de Vertigo peninsular podeis conseguirlo aun a través de
greyhead-discos@ono.com
Este artículo puede ser reproducido libremente siempre que sea sin ánimo de lucro y cintando autor y fuente