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REPENSAR EL CONCEPTO DE DESARROLLO

Max-Neef, M. (1998). Relectura de la crisis latinoamericana y desarrollo y necesidades


humanas. Del libro Desarrollo a escala humana. Conceptos, aplicaciones y algunas reflexiones.
Montevideo: Nordan Comunidad; pp.23–49.
Reseña elaborada por María José López Cardona. Estudiante V semestre del Programa de
Trabajo Social de la Corporación Universitaria Minuto de Dios.

El libro Desarrollo a Escala Humana está compuesto por dos partes, la primera que lleva el mismo
título del libro y la segunda que se titula Algunas reflexiones para seguir pensando, que a su ves
están divididas en cuatro y dos subtemas respetivamente. Su autor es Manfred Max-Neef y otros;
editorial Nordan-Comunidad de Montevideo. Max-Neef estudió economía e hizo carrera como
empleado de la empresa Shell. Trabajó para organizaciones de la ONU y en diversas
universidades de Estados Unidos y América Latina. Inspirado por el imperativo de E.F.
Schumacher small is beautiful, desarrolló tesis que denominó «economía descalza» y «economía
a escala humana», cuyos criterios definió ya en los años 80 en una matriz que abarca diez
necesidades humanas básicas.

En el primer subtema, Relectura de la crisis latinoamericana: crisis y perplejidad, los autores


comienzan diciendo que el diagnóstico de la enfermedad de América latina aparenta estar
completo, sin embargo, lo que no se ha logrado establecer es su tratamiento debido a que la
complejidad de este ya que tiene que ver con aspectos políticos, culturales, sociales y
económicos. Los autores continúan haciendo referencia al desequilibrio económico y monetario
que dejó altos consecuencias sociales en el momento de expansión económica y por esta razón
los autores lo denominan un proceso pendular en el que predominaron y se confrontaron dos
corrientes: el desarrollismo y el monetarismo neoliberal. La primera dejó como impacto, entre
otras cosas, el surgimiento de la CEPAL, El Banco Interamericano de Desarrollo, La ALALC y La
Alianza para el progreso; poniendo en evidencia que ideas y creatividad no le faltaron al
desarrollismo, sin embargo, esto no fue suficiente para evitar la poca cobertura que le dieron a
los desequilibrios monetarios y financieros, a la estructura productiva y al descuido de proceso
sociales y políticos que emergían.

Por otro lado, se encuentra el neoliberalismo que, si bien no fue generador de pensamiento como
el desarrollismo, si ha sido fabricante de recetas (Max-Neef, 1998)., en las que el crecimiento es
un fin que tiene como consecuencia inherente la concentración. Los autores plantean que el
fracaso de esta corriente está en que no genera un verdadero desarrollo, propone una economía
mecanicista e inadaptable y sus mercados son restringidos lo que resulta siendo otra vez,
concentración. Los autores dejan claro que la situación latinoamericana definitivamente no es
coyuntural y que por eso se debe hacer todo el esfuerzo para crear alternativas orientadas hacia
la satisfacción de las necesidades humanas fundamentales, generar planificación con autonomía,
autodependencia y articulación orgánica sin olvidar el papel de la sociedad civil con el Estado, lo
que deja un gran reto a la sociedad puesto que, el desarrollo a escala humana busca también
una profundización de la democracia sin omitir el papel oligárquico y restringido que ha teniendo
el Estado latinoamericano durante su desarrollo.

En el segundo subtema de la primera parte, los autores plantean que “desarrollo y necesidades
humanas son componentes de una misma ecuación” (Max-Neef, 1998, p.37)., que a su vez
requiere un nuevo modo de interpretar la realidad. Esta nueva alternativa, según los autores, tiene
que ver específicamente con un enfoque transdiciplinario que permita ver claramente que el
desarrollo se refiere a personas y no a objetos; que hay una clara diferencia entre necesidad y
satisfactores, las primeras son finitas, calificables y las mismas en todas las culturas, mientras
que los segundos son el medio para cubrir la necesidad y, que no se puede hablar de pobreza
sino de pobrezas que pueden ser de afecto, de protección, de conocimiento, de participación,
entre otras.

De manera que es importante resaltar que ha sido varias las propuestas que se han dado para
contribuir al desarrollo, pero entre todo esto se ha tenido un concepto de desarrollo sesgado que
se limita a pensarse económicamente sin tener presente las consecuencias sociales que ello
genera. Como bien lo decían los autores, el desarrollo no debe limitarse a cuantos edificios o
mayas viales se crean, sino que debe ampliar su mirada para hallar que en el mundo hay
personas que necesitan satisfacer unos mínimos para vivir dignamente. Amartya Sen, define el
desarrollo como “la expansión de las capacidades de la gente”, o sea, potencializar las
capacidades y derechos de las personas haciendo referencia a “la libertad de las personas para
decidir sobre sus desempeños y optar por las oportunidades que le permitan desempeñar un
papel individual y social satisfactorio para su crecimiento personal” (Corredor,1999).

Sin embargo, el sistema nos ha vendido la idea individualista y ya muy impregnada en la


sociedad, de que “cada quien lucha por lo suyo y el que no lo hace es porque no quiere”, cuando
en realidad hay un problema netamente estructural con prácticas excluyentes que afirman que la
pobreza es un estado que se elige, Corredor (1999) refiriéndose a la pobreza, dice que es una
cuestión social, económica y política, reconociendo que quienes están en esa condición son
“seres humanos que marginalizamos” por nosotros mismos, pero que también se encuentran en
la no capacidad de satisfacer sus necesidades en términos de desarrollo y sus necesidades
vitales. En ese sentido, la pobreza o como lo dice Max-Neef, la concentración es algo inherente
al modelo en el que nos encontramos, por lo tanto, para que haya un cambio, debe haber un
cambio de pensamiento o como lo diría Martínez (2016), debe haber un cambio de la estructura
mental y debemos empezar a entrenar a nuestro cerebro para que sea capaz de pensar, por
ejemplo, en transdisciplinariedad cuando se nos viene a lamente el concepto desarrollo.

En conclusión, el desarrollo es un tema que compete a todos, no solo a los económicos. Cuando
decidimos hacer frente a algo debe hacerse teniendo en cuenta los posibles obstáculos y las
consecuencias que generará, especialmente cuando las alternativas que se proponen van en
contra de algo que está naturalizado en la sociedad y no nos permite concebirnos completamente
como personas con capacidades y derechos de los que debemos hacer uso exhaustivo si
queremos que el desarrollo que se genere sea en realidad a escala humana y no solo monetario
y físico para unos pocos. Termino con una frase de Max-Neef “Un Desarrollo a Escala Human,
orientado en gran medida hacia la satisfacción de las necesidades humanas, exige un nuevo
modo de interpretar la realidad. Nos obliga a ver y a evaluar el mundo, las personas y sus
procesos… nuestro desafío actual no consiste tanto en enfrentar problemas, como en enfrentar
la tremenda magnitud de los problemas.” (p.39).

Referencias

 Corredor, C (1999). El Problema de la Pobreza: Una reflexión conceptual. En: Pobreza y


Desigualdad, CINEP y Universidad Nacional de Colombia.
 Drekonja-Kornat, G. Biografía. Manfred Max-Neef. Recuperado de https://www.max-neef.cl/
 Martínez, C, E (2016). Diplomado Paz y No Violencia. Corporación Universitaria Minuto de
Dios.
 Max-Neef, M. (1998). Desarrollo a escala humana. Conceptos, aplicaciones y algunas
reflexiones. Montevideo: Nordan Comunidad.

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