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DANIEL RODRÍGUEZ VALENCIA-0602970 Grupo: A

Desde pequeño, mis padres siempre me han enseñado a dar todo de mi en las cosas que me
apasionan y que hago día a día, con mucha entrega, amor y dedicación, algo que ha sido
fundamental en mi desarrollo como persona y como profesional, la última escogida como
una de las decisiones más importantes que he tomado en vida ya que, escogí una carrera
profesional que me apasiona, que va acorde con mi propósito de vida, porque sé que lograré
grandes cosas y llegaré muy lejos. Lo anterior expuesto, hace parte un poco de lo que me
centraré en este escrito, escrito por el cual he venido a traer a coalición un gran texto
llamado “Carta a García” donde nos demuestra la importancia de que estén presentes esta
entrega y pasión en las actividades que se nos presenta día a día en el ámbito laboral y en
nuestra vida. En este caso, lo relacionaremos con los abogados colombianos, especialmente
a nosotros, los futuros abogados en la carrera y en vistas del futuro profesional para que
podamos aportar un granito de arena en la conformación de un mejor país a partir de “saber
llevar un mensaje a García”.
En la actualidad, se evidencia una gran desacreditación de la imagen del abogado
colombiano puesto que se han presentado numerosos casos en donde no han ejercido de
manera correcta sus funciones o labores que le corresponden y, por el contrario, ha
prevalecido la corrupción, negligencia y búsqueda de un interés particular que hacen
tergiversar la esencia de lo que es un abogado, refiriéndome al abogado de profesión y los
que administran la justicia en el país colombiano, dicha esencia es la de buscar un bien
común para la sociedad, garantizarle el debido proceso y obrar con rapidez a las personas
que más necesitan que se le resuelva un problema jurídico. Es ahí donde empezamos a
notar que los abogados colombianos han perdido el saber llevar la carta a García por su
falta de interés, de compromiso, negligencia e indiferencia. Algo muy importante que
resaltaba “Carta a García” que debía de tener toda persona que quisiera tener éxito en lo
que hacía era que debía de tener energía y dedicación en su labor, que debía dar todo de si
mismo sin ningún pretexto o queja, y la mala fama que tienen los administradores de
justicia y abogados es que se demoran mucho en los procedimientos judiciales, los cuales
duran años, además de poner trabas al proceso por un interés particular diferente al que le
fue asignado en su labor. Es, entonces, esto un fiel reflejo de la mala popularidad que tienen
los abogados y grandes autoridades judiciales por la falta de entrega en su profesión y por ir
buscando siempre la manera más fácil de hacer las cosas, sin importar las consecuencias o
lo que perjudica, diferentes a las maneras en cómo se debe de hacer su labor o funciones. A
raíz de esta problemática viviente en la actualidad, es necesario que, los próximos o futuros
abogados sepan llevar un mensaje a García desde el momento en que toman la decisión de
estudiar Derecho y tener la perspectiva que van a ejercer una profesión importante en donde
le van a meter toda la dedicación, la energía y pasión a todo lo que le toque hacer u obrar en
su vida profesional. Así mismo, deben tener valores, ser unas personas integras, que
siempre busquen un bienestar común en la sociedad, que se preocupen por el otro y que
pueda capacitarse para poder llegar a más lugares u ámbitos en donde pueda llegar a más
gente que necesita de alguien que sepa llegar un mensaje a García en su situación. Es por
eso, que se hace tan necesario que nosotros los jóvenes, futuro de nuestro país, sepamos
hacer las cosas de la mejor y correcta manera posible, además de tener valores y principios
que garanticen la calidad de la labor ejercida y que siempre busquen el bienestar de todos,
no tener un interés particular al obrar diferente al que se le ha encomendado.