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INTERVENCIONISMO IDEOLÓGICO.

PALABRAS CLAVE:

- CMI: Capitalismo Mundial Integrado.


- Intervencionismo ideológico internacional.
- Consecuencias psíquicas y sociales.
- Ideología
- Subjetividad
- Discurso
- Colonialidad del poder
- Fuentes del derecho
- Comportamiento humano
- Poder
- Determinismo (psíquico)
- Libre albedrío
- Ciencia
- Derechos humanos
- Cultura
- Derecho comparado
- Psicología
- Neurociencias
- Psicoanailsis
- Psiquiatría

Análisis y consecuencia del intervencionismo ideológico internacional y el CMI en


el sistema jurídico Colombiano, el impacto e influencia de estos fenómenos en los
procesos subjetivos, en las relaciones sociales, intención, voluntad, deseos,
humano-humano, humano-naturaleza, humano-divinidad, humano-institución.
También en procesos normativos (creación, interpretación, aplicación, recepción
de las normas jurídicas). Análisis del uso ideológico a través de las instituciones y
la ley de los conceptos anteriores.

PROBLEMA

El sistema jurídico colombiano desconoce la realidad social e individual donde es


aplicado. El ejercicio de la creación, interpretación y aplicación normativa obedece
a conceptos jurídicos ajenos al contexto colombiano y a la naturaleza propia de su
población. Estos sistemas jurídicos ajenos se han venido imponiendo desde la
colonización española y se han ido actualizando imitando los avances los sistemas
jurídicos europeos y norteamericanos. El desconocimiento del contexto geográfico
para el ejercicio del Derecho ha producido un desajuste entre el modelo de
conducta impuesto y el comportamiento espontáneo entre los individuos.

De acuerdo con Kennedy, el derecho comparado ha impuesto mundialmente el


método jurídico de ponderación de valores, de principios y de derechos,
argumentando que dicho criterio es universal, dando por hecho que este método
genera equilibrio en las diversas disputas entre los individuos e instituciones.

El problema, según Kennedy, es que este método de ponderación excluye de su


análisis la influencia de la ideología en el ejercicio del Derecho (creación,
interpretación y aplicación de las normas), y pasa por alto la posibilidad de que el
jurista está libre de influencia ideológica. La necesidad de universalizar estos
criterios de ponderación hacen pensar que están fuera de las ideologías políticas,
sin embargo, esta suposición no es garantía de lo anterior.

Objetivo General
Revelar las consecuencias psíquicas, sociales y normativas del intervencionismo
Ideológico internacional y el Capitalismo Mundial Integrado (CMI) en los sistemas
Político y jurídico de Colombia.
Objetivos específicos:
1. Definir el concepto de intervencionismo ideológico desde la filosofía, el
Derecho, la psicología, la sociología, el psicoanálisis, la psiquiatría y las
Neurociencias.
2. Identificar las causas históricas del intervencionismo ideológico y el
Capitalismo Mundial Integrado (CMI) en Colombia, a partir del estudio de la
evolución y conservación de normas jurídicas trascendentales que prescriben y
han prescrito el sistema político y el sistema jurídico desde la Constitución Política
de 1991.
3. Identificar las consecuencias reales del intervencionismo ideológico a partir del
estudio de fenómenos políticos y jurídicos actuales.

Desarrollo de los objetivos en el texto “Ideología Política y Derecho


Comparado”.

“El surgimiento de la ponderación como método jurídico, en lugar de un método


restringido a la legislación, amenaza la delgada línea entre la legislación y la
interpretación jurídica en todo el ámbito de los sistemas jurídicos influenciados por
Occidente. El ideal típico de la ponderación rechaza firmemente las
consideraciones ideológicas, exigiendo que los factores sean "universalizables".
Esto debe garantizar el carácter no político de la técnica. Sin embargo, el nivel
relativamente bajo de la restricción impuesta al jurista por esta metodología hace
inevitable una "hermenéutica de la sospecha" dando como resultado, o seguir una
ideología en particular, o representan compromisos de ideologías en conflicto, en
lugar de principios y valores universales contradictorios”. Página 3.
“El modelo de consideraciones contradictorias funciona "a la sombra de la
ideología". Los participantes en el discurso saben que siempre existe la posibilidad
de que un determinado análisis de ponderación parezca ser ad hoc en su
definición de la situación a tratar, y meramente post hoc en su despliegue de
consideraciones conflictivas reducidas a argumentos fácilmente manipulables. La
sombra de la ideología no es un "hecho". Al caracterizar la conciencia jurídica
contemporánea, el punto no es que todos los intentos de deducción o teleología
deban fracasar, de modo que la "verdad" lleve inevitablemente a la ponderación y
la contaminación ideológica. El punto es transmitir la situación general en la que la
reducción de la doctrina a la ponderación, y de la ponderación a la ideología, es
una posibilidad siempre presente. Página 5.

“Ahora bien, si estamos interesados en contrastar las leyes de inmigración


italianas y estadounidenses, podríamos detenernos en el ámbito legislativo. Sin
embargo, bien podría darse el caso de que cuestiones jurídicas muy importantes
no se hayan resuelto por ley, sino por interpretación judicial, incluida, por
supuesto, la interpretación constitucional que impone restricciones a la actividad
legislativa permitida”. Página 5

"Al analizar la jurisprudencia interpretando los estatutos de inmigración, o


evaluando su constitucionalidad, o la literatura académica jurídica que analiza y
propone interpretaciones alternativas, es intuitivo entrar en la doble hermenéutica
de la sospecha. Esto significa que, aunque la sentencia del tribunal afirma que
está implementando el "tenor literal" de la ley o constitución, podemos decidir que
no existía un significado claro y que el tribunal se dedicó a una ponderación oculta
o cubierta”. Página 6

“Hay una sorprendente homología entre la crítica de una ideología y la crítica de la


ponderación. Las ideologías hacen afirmaciones universalizadoras a favor de los
resultados a los que apuntan; al ponderar, las consideraciones a nivelar
(equilibrar) deben ser expresadas en términos universales. Sus destractores
critican a los ideólogos por manipular un discurso universalista para fines
particulares, al igual que aquellos que dudan de la ponderación critican al
ponderador como ideólogo encubierto”. Página 7

“Si queremos entender los regímenes legales que rigen el cambio de divisas, el
comercio exterior, las organizaciones paraestatales, la banca, los precios
agrícolas, la educación y la salud de los países del sur global, es obvio que varían
en la medida en que han adoptado las políticas de apertura al mercado mundial,
privatización y desregulación propugnadas por el Banco Mundial desde 1980.
Estas políticas a su vez son comprensibles sólo en el contexto de la
"industrialización de la sustitución de importaciones", con sus numerosas
instituciones jurídicas, que los países del Sur adoptaron entre 1945 y 1980. En
este caso, las diferencias nacen directamente de la lucha ideológica y de la
intervención de las instituciones financieras internacionales y de los organismos de
asistencia de los países desarrollados. Los tribunales constitucionales de los
países de esta categoría (por ejemplo, Colombia, Egipto, Ghana, la India, México)
están bien entendidos en una mediación compleja de los campos ideológicos que
son rivales” Página 9.

“Las normas de derecho penal que rigen los crímenes de honor en los países de
Oriente Próximo se han organizado de manera interesante en un espectro según
la medida en que encarnan el crimen clásico de honor frente a las reglas clásicas
del crimen pasional. Por ejemplo, en el paradigma del honor los hermanos y
padres varones están autorizados a matar, la inmediatez no es un requisito
importante, y el embarazo ilegítimo es un detonante válido. Por pasión, sólo el
marido puede matar, inmediatamente, si atrapa a su esposa en flagrante. Abu-
Odeh argumenta que aunque necesitamos este espectro para entender lo que
está en juego al definir el crimen, las variaciones probablemente no son causadas
por diferentes fuerzas ideológicas a nivel social, sino por el accidente de la
preferencia del codificador. Por otra parte, la interpretación judicial, que se mueve
a lo largo del mismo espectro, generalmente en la dirección del honor, bien puede
interpretarse como causada por los cambios en la ponderación entre las facciones
tradicionalistas y modernistas en el poder judicial y en la sociedad en general”.
Página 9.

“El contraste bien puede ser invisible para el lector del texto constitucional de
forma aislada, pero fácil de discernir en la argumentación jurídica, que incluye no
sólo las decisiones judiciales, sino también la erudición jurídica y los argumentos
de los políticos. El analista, sin embargo, tendrá que abordar la delicada cuestión
de cuánto de esta actividad jurídica es "sólo" la derivación de los resultados de las
normas constitucionales escritas según métodos jurídicos no políticos, y cuánto
debe interpretarse como la mediación del conflicto ideológico. En otras palabras, el
analista tendrá que dedicarse a la doble hermenéutica de la sospecha,
interrogando primero las técnicas formales adoptadas por el jurista y luego
buscando rastros de la orientación autoritaria o republicana donde parezca que
hubo elección interpretativa”. Está relacionado con el párrafo inmediatamente
anterior en el texto. Página 10.

“En el sur de Europa y en América Latina hoy en día, es bastante común que un
abogado civilista se refiera a enfoques más o menos "positivistas",
contrastándolos con un estilo de razonamiento que recurre frecuentemente a la
ponderación o a la proporcionalidad. Los positivistas en este sentido son aquellos
que insisten en que los métodos de razonamiento jurídico del literalismo, el
originalismo, la inducción/deducción ("construcción") y el precedente, basados en
la coherencia presupuesta del derecho en su conjunto, producirán respuestas
jurídicamente "verdaderas" en todos o en la mayoría de los casos, o en muchos
más casos de lo que admiten los ponderadores, si sólo el intérprete las toma en
serio”. Página 11.

“Me parece claro (al menos a mí) que según donde uno se coloque en la escala
entre positivismo y crítica, es más o menos probable practicar la primera
hermenéutica de la sospecha. Y esta diferencia entre los positivistas y los críticos
es ideológica, en el sentido que he desarrollado anteriormente. Es una división
interna de la profesión jurídica, y los intereses representados no corresponden a la
división izquierda/derecha de la sociedad en general. Es sorprendente que los
positivistas latinos incluyan una línea de izquierda "jacobina", comprometida en el
modo de la Revolución Francesa con el empoderamiento de las asambleas
populares a expensas de los jueces. En los países de derecho anglosajón, el
"positivismo" es mucho más inglés que estadounidense, estando los canadienses
y australianos en el medio”. Página 11.

“Suponiendo la elección, y que pensamos que el conflicto ideológico fue un factor,


quisiéramos saber qué causó la diferencia entre las mediaciones ideológicas en
los dos países. La preferencia ideológica que influyó en el resultado podría estar
situada en un juez o jueces individuales, o en el poder judicial en general, o en el
estrato de la sociedad del que procede el poder judicial, o en la sociedad en su
conjunto. Tan pronto como iniciemos este camino, tendremos que preguntarnos
hasta qué punto las diferencias ideológicas a nivel social son consecuencias y
causas de la elección jurídica. En otras palabras, las decisiones judiciales pueden
haber influido decisivamente en las tendencias ideológicas que parecen reflejar. El
análisis ideológico del tipo que he estado describiendo no es más que un punto de
partida”. Página 12

“Dentro del enfoque orgánico, podemos atribuirle más o menos importancia a la


ley. En un extremo, Hall y Soskice, en su (brillante) elaboración inicial, no la
conceden en absoluto como factor causal en la constitución de sus variedades.
Describen las instituciones corporativas y las configuraciones del mercado como si
surgieran y ahora se perpetúan sin necesidad de una estructura legal. Parecen
haber adoptado, implícitamente, algo así como el modelo de Eugen Ehrlich
(derivado de Savigny). Una determinada formación económica tiene un conjunto
de normas de comportamiento que surgen a lo largo del tiempo a partir de las
experiencias prácticas de la vida, y "encajan" con la forma de vida de la que
surgen. Estas normas sociales son a veces convertidas en derecho positivo y
sistematizadas por una combinación de estudiosos, jueces y legisladores. En este
modelo, los sistemas legales que parecen "gobernar" los capitalismos liberales y
cooperativos son en la actualidad simples reflejos de las fuertes normas
subyacentes de conducta propia de cada sistema socio-económico, y su rol es el
marginal de sancionar a los tramposos y a los reincidente”. Página 15.

“Es probable que un abogado de derecho comparado tome como modelo de


indagación la comparación de los códigos civiles, o de los sistemas de derecho
consuetudinario privado, o de un código con un sistema de derecho
consuetudinario. Más allá de eso, parece bastante fácil comparar las normas
procesales civiles o penales, o la estructura institucional de las agencias
administrativas y los tribunales. Los tipos de comparación que propuse
anteriormente parecen pertenecer a un ámbito algo diferente, porque los jueces y
académicos parecen estar operando como creadores de ley motivados por la
forma en que los legisladores están motivados, de la manera que comúnmente
denominamos "políticos". Página 19
“La ponderación como técnica jurídica sitúa al jurista en la posición del legislador.
En la época contemporánea, el legislador es entendido como representante del
pueblo, legitimado procesalmente, es decir, por elección y no sustantivamente -no
por la corrección ética de sus elecciones, sino por su condición de representante
de las opiniones de sus electores, que tienen el poder de despedirlo si falla en esa
misión. El derecho comparado en la era de la ponderación debe referirse a las
distintas formas en que el equilibrio, y la problemática de la actividad jurídica en su
presencia, se manifiestan en los distintos sistemas jurídicos del mundo, y eso
significa que debe tratarse, al menos en parte, de un conflicto ideológico que se
traduce en las actividades de los juristas”. Página 19

Dudas:
- En qué consisten las dos hermenéuticas de sospecha, en qué se
diferencian.
- En qué se distinguen los análisis organicistas y los semióticos.

“DESMONTANDO EL MITO DE LA RACIONALIDAD DISCURSIVA DEL JUEZ”.

Párrafos que desarrollan los objetivos:

“Dicho de otro modo, los CLS toman prestado de los realistas americanos la idea
de que el verdadero derecho, es decir, el que aplican las cortes de justicia, es
altamente irracional, indeterminado y depende sólo mínimamente de la letra y el
sistema de las leyes. En realidad, la verdadera raíz de las soluciones a las
controversias jurídicas se encuentra en otros elementos extra-jurídicos, que se
trata de mantener ocultos, y que residen en la psicología, ideología política o
categoría social de los jueces. Ahora bien, este escepticismo acerca de la
legalidad y racionalidad tanto del establecimiento de los hechos del caso, como
del sentido de las normas aplicables, fue introducido por los integrantes del CLS
en el esquema comprensivo de la filosofía de la sospecha, de modo tal que lo que
en los realistas aparecía como el mero resultado de una aceptación descarnada y
cínica de la experiencia de la vida jurídica de las cortes de justicia, se transforma
en el CLS en una explicación integral del derecho en clave crítico-escéptica y, en
definitiva, emancipatoria” Página 5.

“El propio autor, en las primeras páginas, pone de manifiesto cuál es el contenido
central del ensayo, cuando escribe que “El tema central del presente ensayo es el
rol que desempeña la ideología política, en el sentido llano de “liberalismo” o
“conservadurismo”, en aquella parte de la actividad judicial que es mejor descripta
como creación del derecho. Afirmo –concluye– que proyectos ideológicos que nos
resultan familiares, como los mencionados, influencian ampliamente la creación
judicial del derecho”. Y a continuación sostiene una tesis común a todos los
militantes del CLS: la que sostiene que, a pesar de esa influencia decisiva de la
ideología política en la decisión judicial, los jueces siempre aspiran a generar un
efecto retórico particular: que se crea que sus soluciones se siguen racionalmente
de los materiales jurídicos disponibles (normas, principios constitucionales,
pruebas en el expediente), sin consideración ni influencia alguna de la ideología
del magistrado.” Página 6

“Zizek as a legal theorist”.

Párrafos que desarrollan los objetivos:

“Esta normatividad es prueba de la infiltración del capitalismo en el razonamiento


jurídico. El capitalismo fetichiza el éxito y las victorias acumuladas. Cuando me
interné en la ciudad de Norfolk, la oficina del Defensor Público de Virginia, me
aplaudieron por ganar tres veces contra el Fiscal del Estado. Entiendo que una
victoria puede haber significado la reivindicación de los derechos del acusado en
este escenario, pero no hablamos de ello. Hablamos de victorias”.
Página 16

“Este es el poder del capitalismo, comprometerse en un subterfugio no tan sutil


que deja muy poco rastro de sus orígenes. Al elogiar la victoria, perdemos nuestra
capacidad de cuestionar lo que este paradigma ganador significa. Los teóricos
Gilles y Félix lo expresaron así: "El capitalismo ha perseguido a todas las formas
de sociedad, pero los persigue como su aterradora pesadilla, es el temor que
sienten por un flujo que eludiría sus códigos". El capitalismo está intrínsecamente
ligado a la sociedad. No podemos escapar pasivamente de su control. Más
concretamente, el capitalismo se ha infiltrado en el razonamiento jurídico.
Ganamos casos; tenemos un veredicto. Somos recompensados. Pero no
podemos poseer la ley, ni la rectitud. Esta es la obscenidad de la ley: luchamos
contra la posesión, contra la objetivación, para que podamos fetichizar el objeto de
ganar.”
Página 16.

“La tendencia a considerar la ley como apolítica es defectuosa. La ley nunca es


apolítica. La noción de que la política debe estar llena de respuestas y que el
pensamiento jurídico debe llenar el vacío de la comprensión jurídica es perjudicial.
El razonamiento jurídico no puede llenar el vacío y sustituir la política positiva de la
nada. Esto es lo que faltan la política y la ley: el vacío de respuestas, el poder de
la nada. Las preguntas pueden llenar estos espacios; las respuestas no
conducirán a nuestra liberación, sino que crearán un vacío más profundo.
Podemos aprender de nuestras inconsistencias y fracasos, y si no lo hacemos,
nos perjudicamos a nosotros mismos, a nuestras causas y a nuestros clientes.”
Página 20.

“La ley no está desprovista de la política opresiva del lenguaje. ¿La ley se
envuelve tanto en su propio lenguaje que el lenguaje ejerce control sobre la ley?
Después de todo, ¿cómo ocurrió el Holocausto? Las masas que se mueven en las
calles no son conscientes del mundo legal. Sin embargo, pocos aún podrían
discutir de manera competente cómo llegan a existir las leyes.

Faltan los debates públicos que necesitamos para ver justicia. El conocimiento
jurídico evade al público. El lenguaje jurídico ayuda al público a descuidar la
conciencia jurídica.” Página 36.

PÁRRAFOS DEL TEXTO “DERECHO, IDEOLOGÍA Y PSICOANÁLISIS”.

“En este punto resulta importante anotar que existe una distancia entre la
identidad psicológica (adquirida a través de la imagen) y la identidad simbólica
(adquirida al ingreso en el Orden Simbólico, que define mi mascara o el titulo del
que estoy investido, es decir, define lo que soy para y en el Gran Otro),
precisamente a esta distancia es a la que Lacan denominó “castración Simbólica”.

“En los rituales tradicionales de investidura, los objetos que simbolizan al poder
ponen al sujeto que los adquiere en posición de ejercer el poder; si un rey sostiene
un cetro entre sus manos y lleva una corona, sus palabras serán tomadas como
soberanas. Tales insignias son exteriores y no forman parte de mi naturaleza: me
las pongo, las porto para ejercer el poder. Como tales me “castran”, al introducir
una distancia entre lo que soy en lo inmediato y la función que ejerzo (nunca estoy
completo en el nivel de mi función). Esto es lo que quiere decir la difamada
“castración simbólica”: La castración que ocurre por el solo hecho de estar sujeto
al orden simbólico, asumiendo una máscara simbólica o un título. La castración es
la distancia entre lo que soy en lo inmediato y el título simbólico que me confiere
cierto estatus y autoridad. En este sentido preciso, lejos de ser lo opuesto del
poder, es un sinónimo del poder, es lo que me da poder. (Žižek, 2008: 42-43)”

“El cuestionamiento de la identidad simbólica, constituye el comportamiento típico


de la personalidad histérica, “¿Por qué soy lo que dices que soy?”. La histeria
surge precisamente cuando el sujeto comienza cuestionar o a sentirse incomodo
con su identidad simbólica. Es importante precisar que dicha identidad simbólica
se encuentra históricamente mediada, por lo que su análisis no solo implica un
simple juego de palabras (Historia – Histeria) sino el hecho de que, al estar la
identidad simbólica del sujeto siempre determinada por la historia, depende
necesariamente del contexto ideológico especifico de su enunciación (Žižek, 2008:
43), precisamente éste constituye el perfil político de la critica lacaniana a la
ideología, al afirmar el fundamento de todo orden reificado, la creencia oculta que
lo sostiene y que manifiestan los individuos en su comportamiento social16, el
análisis de dicho fundamento permite localizar el gesto que hace de la
contingencia necesidad, permitiendo entender cómo para poder cambiar las
coordenadas del presente es necesario modificar al mismo tiempo sus
presupuestos, que son contingentes en su significado, en ese orden de idas, “los
conceptos sirven entonces como pasarelas que permiten la liberación de un
potencial emancipador” (Rodríguez, 2008: 5)”
Página 8
“Es de aclarar por tanto cómo, al interior de la dimensión concreta de lo simbólico
(cuyo “Big Bang primordial” lo adquiere a partir de la formulación del principal
lenguaje-poder constructor de realidades: El Derecho), emerge del mismo reflejo
imaginario, es decir, de su duplicación, por medio de la cual “la imagen real es
reemplazada por una imagen virtual (…) dentro de lo imaginario en sí, hay siempre
un punto de doble reflejo en el cual lo imaginario, por así decirlo, está enganchado
en lo simbólico (Žižek, 2006)”.
Página 9.

“La religión se convierte en los ultra-muros de esta nueva fe extensa y capaz de


entenderse a sí misma. la política es cooptada por el derecho de manera que
existe una política “buena” que se manifiesta por los canales ordenados por el
derecho y que vale como discurso, mientras que existe una política perversa, allá
afuera del lenguaje que solo es un revoltijo de claves sin relieve, de voces ciegas
que golpean tercamente en contra del bien ordenado abecedario del derecho (…)
El conflicto desaparece no porque no exista, sino porque solo se tendrá en cuenta
aquella parte que pueda verbalizarse jurídicamente, que pueda ser reducido a
signos estables, el resto del conflicto es un afuera inasible, es la barbarie a las
puertas de la ciudad de la razón, es lo que debe colonizarse y evangelizarse.”
Página 9.

“Es necesario por lo tanto, realizar la genealogía del discurso jurídico


contemporáneo, pero más que para encontrar su sentido y la forma en la que ha
sido instrumento para reproducción de determinadas relaciones de dominación,
exclusión e invisibilización de sectores específicos de la población; debemos
indagar en sus fundamentos discursivos, en la forma en la que su neo-lengua
especializada se naturaliza y se aleja cada vez más, no sin ello, profundizar cada
vez el control de nuestra existencia y de gran parte de nuestra identidad, el
derecho que en otro tiempo se mostraba como la condición e instrumento de
libertad del sujeto burgués, hoy el mismo sujeto es quien experimenta el reverso
de su deificación. La máquina ha prescindido del piloto; camina ciegamente por el
espacio a toda velocidad. En el momento de su consumación el derecho se ha
vuelto irracional y tonto. Es por tal razón que es necesario reconstruir esta
genealogía, mostrar como el derecho moderno proviene directamente de la
alquimia y de la hermética, convertidas en probalística, hermenéutica y estadística.
Y es precisamente este desplazamiento el que permite la producción de la más
importante tecnología jurídica de la modernidad, la “persona jurídica”, creación
fantasmática sin la cual el mercado capitalista, por ejemplo, jamás hubiera podido
devenir en mercado mundial (Guardiola, 2004)”.
Página 10.

En general todo el punto 3.

“El orden que nos fue impuesto desde 1492, lejos constituir el mejor de los mundo
posibles, logró imponerse como hegemón ideológico (significante amo)
condenando a pensar la totalidad de las alternativas de cambio y transformación al
interior de sus propios muros32. Pero como todo Universal Ideológico, este
conserva en su seno su propia contingencia como síntoma de su incompletud. Lo
cual lo condena al absurdo de la tautología, así pues la autoridad de la ley por
ejemplo, queda reducida al momento mismo de su enunciación –debemos
obedecer la ley, no por que sea justa, buena o benéfica, sino simplemente porque
es la ley! (Žižek, 2001a: 66)- este hecho traumático que permite la sumisión a la
Ley, es expresado por Laclau y Mouffe como la “contingencia” (1987), la cual a
como de lugar debe ser reprimida en el inconsciente a través de laexperiencia
ideológica e imaginaria del “significado” de la Ley, de su fundamento en la justicia,
la verdad o si se quiere en su funcionalidad33. Pero este análisis ideológico del
significado reprimido de la Ley solo es posible a partir de la reconstrucción
genealogía, la cual debe tomar como primer momento constitutivo (palabra
fundadora) de nuestro orden actual, a el mal llamado “descubrimiento de América”.
Página 14.

“Es significativo en este punto, recordarlas que formula auto-referencial o


tautológica que fundamenta la obediencia a la ley, sea la misma fórmula
expresada por Kafka, en El Proceso al final de la conversación entre K y el
Sacerdote, acerca de la aceptación como verdad de lo que dijera el portero, el
sacerdote le dice a K: “no hay que aceptar todo como si fuera verdad, solo hay
que aceptarlo como necesario” a lo cual K contesta de forma categórica,
expresando la naturaleza misma del derecho moderno: “Una conclusión
melancólica. Ya que convierte la mentira en un principio Universal” (Kafka, 1985:
243)”.
Página 14.

Párrafos del Texto “Sobre el futuro del Derecho, desde la perspectiva de la


teoría jurídica”.

“Aun si fuese correcta, lo que la crítica sociológica olvida con demasiada


facilidades que el Estado también es real, que se trata de una realidad operativa
en la sociedad y que el modo de su operación es la producción de plusvalor, que
luego es redistribuido (de manera parcial) a través de los demás ámbitos de la
sociedad. Eléxito de esta operación, de esta lógica, puede observarse por
ejemplo, en el uso extendido de esa invención (fantasmática) del derecho
moderno conocida como ‘personalidad jurídica’. Es probable que sin ella el
mercado capitalista, por ejemplo, jamás hubiera podido devenir mercado mundial”
Página 7.

“Este es precisamente el tipo de desplazamiento al que hace alusión el término


‘nuevo derecho’ que ha estado haciendo carrera en países como Colombia, al
menos tal y como se lo utilizó por vez primera en el discurso pronunciado por el
entonces presidente CÉSAR GAVIRIA ante la Facultad de Derecho de la Pontificia
Universidad Javeriana una vez expedida la Constitución de 19917. Es de esta
manera como el ‘nuevo derecho’ aparece asociado de algún modo al llamado
‘neoliberalismo’ entre nosotros. Jurídicamente, el neoliberalismo consiste en la
mímesis del lenguaje los códigos del mercado por parte del lenguaje jurídico
(como en ‘flexibilización laboral’, por ejemplo). El riesgo consiste aquí en que la
mímesis se convierta endediferenciación, es decir, que el lenguaje del mercado
sea yuxtapuesto y subsuma al jurídico (lo que convertiría al mercado o al Estado-
mercado en una singularidad, con lo cual si bien se desplaza o cambia la forma de
la singularidad, esta última se mantiene como punto de sutura o integración del
espacio jurídico y político, lo que repetiría una vez más la lógica liberal de la ilusión
política trascendental)”.Página 8.

“Si lo consideramos desde el punto de vista de la norma técnica, el programa del


derecho es el de la normalización, que se ocupa menos del establecimiento de un
modelo (por ejemplo, una idea del bien) y más del logro de un consenso acerca de
la decisión por un modelo. Lo anterior explica el tipo de teoría jurídica
procedimental que se asocia con el nombre de JURGEN HABERMAS. Se trata en
últimas de instituir el lenguaje perfecto de la comunicación pura, transparente,
requerido por la sociedad industrial.” Página 19.