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LA EMOTIVIDAD HUMANA EN LA INTEGRACIÓN

DE LA PERSONA EN LA ACCIÓN SEGÚN KAROL WOJTYLA

HUMAN EMOTIVITY IN THE INTEGRATION OF THE PERSON


IN THE ACTION ACCORDING TO KAROL WOJTYLA

Juan Carlos Tuppia


Pontifica Universidad Gregoriana, Roma, Italia

Correspondencia: Juan Carlos Tuppia


Pontificia Universidad Gregoriana.
Piazza de la Pilotta, 4 – 00157 Roma (Italia).
Correo electrónico: jctuppia@gmail.com

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Rev. Psicol. (Arequipa. Univ. Catól. San Pablo) / Año 2016 / Vol 6 / N° 2 / pp. 79-97 / ISSN 2306-0565

LA EMOTIVIDAD HUMANA EN LA INTEGRACIÓN


DE LA PERSONA EN LA ACCIÓN SEGÚN KAROL WOJTYLA

HUMAN EMOTIVITY IN THE INTEGRATION OF THE PERSON


IN THE ACTION ACCORDING TO KAROL WOJTYLA

Juan Carlos Tuppia


Pontifica Universidad Gregoriana, Roma, Italia

Resumen
El presente texto se centra en el análisis de la postura de Karol Wojtyla sobre la
emotividad humana considerando la intregralidad de la persona como un ser
somático, psícquico y espiritual. Se revisa especialmente, la obra de Wojtyla,en
particular el libro «Persona y Acción», donde el teólogo polaco brinda su más
hondas explicaciones sobre la persona como sujeto de acción en la psicología.

Palabras clave: Emotividad, integración, persona, Karol Wojtyla.

Abstract
The present text focuses on the analysis of Karol Wojtyla’s position on human
emotion considering it as a somatic, psychic and spiritual being. The work
of Wojtyla, in particular the book «Person and Action», where the polish
theologian gives his deepest explanations on the person as subject of action
in psychology, is especially reviewed.

Key words: Emotivity, integration, person, Karol Wojtyla.

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La emotividad humana en la integración de la persona en la acción según Karol Wojtyla / Tuppia

Introducción más ampliamente estudiado), tiene que


entenderse complementariamente con la
Con la llegada a la sede de Pedro del hasta dinámica de la integración y el análisis
entonces un tanto desconocido cardenal de la dimensión somática y psíquica de
de Cracovia Karol Wojtyla, su pensa- la persona. Asimismo, se busca hacer una
miento filosófico comenzó gradualmente exploración de este tema de la emotividad
a difundirse en las diversas lenguas del humana, hipotetizando la importancia
mundo católico. En España, comenzaron que podrían tener estos desarrollos, para
las ediciones de algunas de sus princi- las disciplinas prácticas que enfrentan las
pales obras por la editorial Razón y Fe experiencias concretas de desintegración
(Wojtyla, 2012); la Biblioteca de Auto- de la persona (psicología y psiquiatría).
res Cristianos (BAC), y posteriormente
por Ediciones Palabra. A lo largo de los La estructura de este trabajo constará de
años del pontificado de Juan Pablo II, tres capítulos. En el primero se buscará
fueron apareciendo diversas obras sobre presentar el concepto de integración de
su vida y pensamiento (Buttiglione, 1992; la persona a través de la acción, en su
Weigel, 2000) e incluso algunos grupos complementariedad básica con el dina-
que han buscado estudiar de manera más mismo de trascendencia. En el segundo
detallada los alcances de sus intuiciones capítulo, que será el capítulo central, se
filosóficas (Burgos, 2001). explorará con más detalle que la concep-
ción wojtyliana de emotividad humana y
Sin embargo, a pesar del creciente interés su integración en la acción personal. En
por su obra, no se evidencian estudios esta perspectiva se prestará especial aten-
más detallados sobre un aspecto que ción a aspectos como: la relación psique
nos parece de particular importancia y soma; la sensación y la consciencia en
para la comprensión del dinamismo del la vivencia del propio cuerpo; la relación
obrar personal. La ausencia de estudios entre sensibilidad y verdad; la especifi-
sobre «La integración de la persona en cidad de la conmoción en el marco de la
la acción» (III parte de la obra «Persona afectividad humana; la distinción entre
y Acción») y más específicamente sobre la emotividad humana y la operatividad
la emotividad humana (Capítulo VI de personal; y la función integradora de la
la obra), es una realidad que sale clara- habilidad.
mente a la luz luego de una revisión en
las bases de datos. Esta breve y preliminar En el tercer capítulo, se realizará un
investigación busca dar un primer paso desarrollo un poco más personal donde
en esta dirección. se buscará evidenciar algunos posibles
aportes del pensamiento de Karol Wojtyla
Se considera que esto es relevante, a la comprensión de la psique y la emoti-
debido al hecho que el mismo Wojtyla vidad humana en clave personológica.
menciona muy explícitamente que el Finalmente, se cerrará el trabajo con una
dinamismo de trascendencia (en general sucinta conclusión que ponga el acento,

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de manera muy general, sobre el balance El modo específico de esta relación entre
que deja el estudio de estas páginas de la integración y trascendencia es descrito
obra de Wojtyla. por Wojtyla como complementariedad.
Retomando los aspectos nucleares de la
El P. Styczen, discípulo directo de Karol trascendencia de la persona en la acción
Wojtyla, decía que para su maestro «filó- (objeto del análisis de los capítulos III y
sofo es el que experimenta lo que es como IV), al inicio del capítulo V, Wojtyla nos
es, y el que trata de entender hasta el dice que:
final lo que experimenta» (Wojtyla, 1998,
p. 129). Es justo decir que el estudio de El análisis de la autodeterminación y de
esta sección de la obra wojtyliana nos la realización nos confirma en la visión de
ha dejado esta vivencia de profundiza- la persona como una estructura dinámica
ción seria en el ser que se evidencia en totalmente peculiar, concretamente la
la experiencia consciente de ser persona, estructura de autogobierno y de la autopo-
llamada por Dios a realizar libremente sesión. Esta estructura separa la persona
su propia vocación personal. de la naturaleza, que es ajena tanto al
elemento de la autodeterminación, o sea,
El concepto de integración de la de la libertad consciente, como a la tras-
persona a través de la acción cendencia en la actividad que se forma en
la persona mediante la libertad y la opera-
Como se mencionó brevemente en la tividad consciente. (Wojtyla, 1982a, p. 275)
introducción, el título de este capítulo
hace referencia explícita al nombre de la Teniendo en mente esto, la integración se
parte tercera de la obra de Karol Wojtyla presenta como un aspecto complementa-
que es va a analizar. Para entender el rio de la trascendencia. Un análisis agudo
aporte que brinda el estudio de la diná- de las mismas estructuras de autoposesión
mica somática y psíquica a la compren- y autodominio, nos conducen a descubrir
sión del dinamismo personal del obrar, es algo más que la sola trascendencia, ya
fundamental en primer lugar captar con que esta no agota totalmente la realidad
nitidez como Wojtyla articula la relación dinámica de la persona. Yo me poseo y
entre integración y trascendencia. me domino a mí mismo, pero también y
hasta paradójicamente en un principio, soy
Principios fundamentales de la gobernado por mí mismo y poseído por mí
integración de la persona a través de mismo. «Ser poseído y estar subordinado
la acción —ambos en pasivo dice Wojtyla (1982a, p.
276)— son elementos de la misma estruc-
En la visión unitaria que presenta tura, de la misma realidad dinámica, que
Wojtyla, existe una relación orgánica constituyen la persona y la acción». Para
de la integración con lo desarrollado en Wojtyla, la complementariedad que la
la parte I (Consciencia y operatividad) y integración da a la trascendencia, no es
la parte II (La trascendencia) de la obra. algo secundario pues «la trascendencia

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La emotividad humana en la integración de la persona en la acción según Karol Wojtyla / Tuppia

sin la integración se encuentra de alguna la integración en el dinamismo del obrar


manera como suspendida en un vacío personal, Wojtyla se lanza al análisis
estructural» (Wojtyla, 1982a, p. 277). En propiamente dicho de la integración.
estas reflexiones se esboza claramente el Para tal fin, vuelve la mirada hacia el
componente activo y pasivo de la estruc- fenómeno contrario, el de la desinte-
tura dinámica de la persona ya que no gración de la persona, fenómeno tan
existe dominio de sí mismo sin entregarse cercano a las disciplinas psicológicas y
y subordinarse a este dominio. psiquiátricas que abordan las patologías
de la personalidad humana. Este punto de
Esta intrincada realidad de que «la persona vista existencial (Buttiglione, 1992) ayuda
actúa» porta una complejidad y tensión no a una primera aproximación fenomeno-
poco significativas. Es la tensión entre la lógica a la cuestión y evidencia que a fin
libertad-actividad y la pasividad-depen- de cuentas, la desintegración se revela
dencia que se da en la experiencia de toda como una insuficiencia de las estructuras
persona. Al respecto, Wojtyla dice: «cada de autoposesión y autodominio. Por ello
acción encierra en sí una síntesis de opera- se percibe a la persona desintegrada como
tividad y subjetividad del “yo” humano» fuera de la normalidad, como ontoló-
(Wojtyla, 1982a, p. 278). Desde ello se enta- gicamente persona pero limitada en la
bla una relación entre trascendencia-ope- actualización de su ser personal.
ratividad e integración-subjetividad que
hace afirmar a Wojtyla que la integración Presentada esta puerta de acceso al fenó-
sería la realización y manifestación de la meno de la integración, Wojtyla presenta
totalidad y la unidad sobre la base de cierta con más amplitud uno de los puntos
complejidad. Se ve ya desde el inicio de este nucleares de toda esta III parte. Es impor-
capítulo, que Wojtyla no huye a las parado- tante recordar que siempre la perspectiva
jas y tensiones que implica el análisis de una de mirada de Wojtyla en esta obra es la de
realidad tan densa y compleja como el obrar la persona en cuanto que actúa, y que es
humano en favor de una claridad artificial desde allí, que busca analizar y explorar
que constriña el misterio del hombre, sino los fenómenos humanos que surgen en
que intenta entenderlas tal como son y la experiencia del hombre. Esta es una
sobre la base de esa complejidad brinda idea central que necesita explicarse con
una reflexión que ilumine el camino del cierto cuidado para percibir sus princi-
ser humano hacia su realización. pales alcances y evitar algunos posibles
malentendidos.
La unidad de persona y acción,
como unidad dinámica superior con La unidad persona y acción es para el
respecto a la unidad y composición pensador polaco, una unidad superior
psico-física con respecto a la unidad de la compo-
sición psico-somática. Con ello no es
Puestas las bases para entender cómo se que se minusvalore la unidad ilemórfica
sitúa conceptualmente el fenómeno de del hombre, simplemente se acentúa

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que «la subordinación del “yo” subjetivo pierden una gran parte de su significación
respecto al “yo” trascendente contiene y pueden en el límite, volverse contra el
en sí la unidad, y a la vez la composición hombre mismo. (p. 187)
del hombre como entidad psico-física»
(Wojtyla, 1982a, p. 286). Por ello, desde La integración de las activaciones
esta perspectiva de unidad superior, psico-somáticas en el dinamismo de
Wojtyla entra a analizar la composición la persona y su acción
somática y psíquica del hombre que
considera importante para dar razón en De esta superioridad personal, se declina
profundidad del dinamismo humano. El la idea de la integración como introduc-
trabajo que ha emprendido es el mirar ción de las activaciones psico-somáti-
desde las estructuras más superiormente cas en el dinamismo de la unidad de la
personales (propias de la trascendencia) persona. Según Wojtyla, la unidad diná-
las otras estructuras, también esencia- mica superior no hace que desaparezcan
les en la composición del hombre (lo los dinamismos propios del hombre.
somático y lo psíquico). Su sensibilidad En este punto, Wojtyla vuelve a traer
personalista, lo lleva a captar que «la a colación, la fundamental distinción
experiencia total del hombre consiste entre la experiencia el hombre actúa y la
en que justamente en la acción, el todo experiencia (algo) sucede en el hombre
psico-somático se convierta cada vez (Fayos, 2001). La dinámica de la inte-
en unidad específica de la persona y gración de la persona en la acción lleva
la acción» (Wojtyla, 1982a, p. 286). La a introducir las diversas activaciones,
unidad superior dinámica de la persona propias del dinamismo psico-somático,
y la acción es un nuevo dinamismo que en la dinámica del hombre actúa, única
supera (no se opone) a lo meramente dinámica específicamente personal. La
natural y lo porta a lo personal. En el integración por tanto se puede entender
dinamismo superior, «los dinamismos sintéticamente como el paso de la fron-
propios de la somática y del psiquismo tera entre el «suceder» y el «actuar». Si no
humano participan en la integración, se llega a dar esto, en el hombre persona
pero no a su propio nivel, sino al nivel sólo podría realizarse la subjetividad y no
de la persona» (Wojtyla, 1982, p. 287). la operatividad. Así, «gracias a la integra-
Al respecto de esta potente intuición ción, estos dinamismos (psico-somáticos)
personalista, Buttiglione (1992) dice: participan en la auto-determinación, o
sea, en la realización de la libertad de
El método que se propone aquí no puede la persona humana» (Wojtyla, 1982a,
naturalmente ignorar los resultados de p. 289).
las diversas ciencias ni oponerse a ellas.
Proporciona, sin embargo, el fundamento Suponiendo lo anterior, Wojtyla se apro-
de su integración, que es la referencia a xima a la constitución psico-somática del
la persona. Fuera de este contexto perso- hombre para intentar captar los dinamis-
nalista, los datos de las diversas ciencias mos característicos de estas estructuras.

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La emotividad humana en la integración de la persona en la acción según Karol Wojtyla / Tuppia

Así, dialogando con las ciencias parti- nes propias del hombre, de una y de
culares que estudian puntualmente el otra. (p. 293)
soma y la psique del hombre, se topa
con un descubrimiento importante. Lo Estas ideas son de vital importancia
propio del dinamismo de lo somático en el pensamiento de Wojtyla, ya que
es la reactividad y lo propio de la psique ayudan a entender que la integración
es la emotividad. Estos dos dinamismos de la persona a través de la acción se
se encuentran unidos entre sí, se condi- apoya fundantemente en este conjunto
cionan mutuamente y dependen unos dinámico. Pasar por alto esta realidad,
de otros. Este mutuo condicionamiento sería realizar una reflexión filosófica del
comporta también una particular tensión obrar humano desencarnada que no dé
en su modo de desenvolverse, ya que por razón del hecho del hombre como unidad
una lado a) se trata aquí sobre todo del somato-psico-espiritual.
condicionamiento de lo psíquico por lo
somático y en otro, b) transcurre… del La emotividad humana y su
interior al exterior en el sentido inverso integración en la acción personal
(Wojtyla, 1982a). Al respecto, Buttiglione
(1992) comentado a Wojtyla clarifica la Habiéndose trazado las coordenadas
aparente paradoja diciendo: fundamentales de comprensión de la
integración en su complementariedad
Del cuerpo depende el psiquismo, enten- orgánica con la trascendencia, se presen-
dido aquí no en el sentido metafísico, tará a continuación lo que más específi-
sino en el sentido físico y fenomenoló- camente corresponde al objetivo de este
gico, como una manifestación de las acti- trabajo, que son los rasgos propios de la
vidades humanas que no tienen carácter psique y de la emotividad humana en el
material, aunque dependan estrecha- más amplio dinamismo de la persona y
mente del cuerpo. Por otro parte existe la acción.
también un condicionamiento inverso
que va de lo psíquico al cuerpo. (p. 188) Profundizando en la relación psique
y soma
Wojtyla (1982a) cierra esta sección, dando
un rasgo más de esta dinámica integrativa Según Wojtyla, los dinamismos somáti-
de lo somático y lo psíquico en la expe- cos y psíquicos tienen una importancia
riencia del hombre. Señala que: muy grande para mostrar la integración.
Acá sale al paso, un primer elemento a
La integridad del hombre no consiste considerar. El dinamismo psico-somá-
únicamente en la presencia en él de tico posee una unidad específica, que
todos los elementos propios de la esfera Wojtyla advierte que es «una unidad
psíquica y de la somática, sino también donde aparece con nitidez una composi-
es un sistema de condicionamientos ción: unidad de la pluralidad» (Wojtyla,
mutuos que hacen posibles las funcio- 1982a, p. 320). Aparece una vez más esta

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constatación: la unidad que es el hombre, internos del organismo. A diferencia de


porta cierta complejidad y tensión, que ellos, la actividad psíquica se refleja en la
es importante analizar con precisión para conciencia. (p. 191)
entender rectamente la integración de la
persona en la acción. En este primer encuadre del tema, antes
de proceder a explorar la emotividad,
Wojtyla es consciente que para seguir Wojtyla da una interesante idea de inte-
adelante en esta reflexión se hace necesa- gridad psíquica. Al igual que hay una
ria una clarificación del término psique. integridad somática (objeto de análi-
El entonces cardenal de Cracovia, no hace sis de los apartados finales del capítulo
una definición formal del asunto, sino que anterior), también hay una integridad
brinda algunas indicaciones importantes psíquica que es importante entender en
para seguirlo en la reflexión. En primer su peculiaridad. Esta no se manifiesta
lugar, plantea que a) no va a entender mediante un elemento visible y exterior…
primariamente psique en sentido meta- no es material del mismo modo que el
físico. Después precisa que b) el término cuerpo; ya que la psique es irreductible a
está relacionado adecuadamente con el lo material. Cuando Wojtyla se refiere al
concepto de soma, y en esa correlación interior del hombre no sólo hace alusión a
procura utilizarlo aquí. Finalmente pone la espiritualidad, sino también al ámbito
una observación más, diciendo que: de la psique. La psique por tanto es inte-
rior e irreducible a lo material-corporal,
En el concepto de psique y en el de su sin embargo se expresa en ello de manera
atributo psíquico se mezclan los elemen- patente (en esta perspectiva se pueden
tos de la naturaleza humana y de cada entender los desarrollos hechos con
hombre en concreto, que en la experien- respecto a los temperamentos).
cia del hombre descubrimos como si
estuvieran de alguna manera conectados La emotividad como rasgo propio de
e integrados con el cuerpo y que, a la vez, la psique
no están de suyo en el cuerpo. (Wojtyla,
1982, p. 321) Para Wojtyla la emotividad es el rasgo más
específico de este dinamismo y de esta
Se va explicitando con más claridad, potencialidad. Está afirmación central
la complejidad dinámica de la psique requiere clarificar qué se entiende por
como realidad derivada del cuerpo, pero emotividad. Según Wojtyla, la «emoti-
no reducida al mismo. Aclarando este vidad» y la «emoción» no se refieren
aspecto, Buttiglione (1992) dice que: exclusivamente a los sentimientos. Para
él, «este término tiene un significado más
Esta noción de psiquismo ha de ser amplio, que se conecta con el mundo rico
igualmente distinguida con nitidez de y diferenciado de las sensaciones y de
la interioridad del cuerpo, es decir, del los comportamientos y planteamientos
conjunto de los procesos vegetativos relacionados con ellas» (Wojtyla, 1982a,

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p. 324). Hablamos acá también de impre- resume todo este desarrollo Buttiglione
siones, percepciones, auto-percepciones, (1992) al decir que:
intuiciones, presentimientos y sentido, en
su acepción de sentido moral o artístico. La emotividad permite sentir los valo-
res de manera espontánea e intuitiva.
En este punto del análisis, Wojtyla acen- Gracias al análisis de la emotividad, es
túa la distinción fundamental entre lo posible llegar a una mejor comprensión
reactivo y lo emotivo. Afirma de modo de la trascendencia de la persona en la
enérgico que la emotividad no pertenece acción, que se afirma tanto al trascender
al cuerpo, es algo distinto del cuerpo y de la emotividad como al integrarla. (pp.
su dinamismo somático: «La emoción… 191-192)
es un hecho psíquico esencialmente
distinto y cualitativamente diferente La sensación y la consciencia en la
de una simple reacción del cuerpo» vivencia del propio cuerpo
(Wojtyla, 1982a, p. 326). El dinamismo
emotivo se funda en la dinámica reactiva Wojtyla alcanza a percibir el dinamismo
del soma y de algún modo está condi- emotivo como una función concentradora
cionada por ella, pero es esencialmente de las vivencias. Así afirma que «la trama
distinto, lo supera. Siempre en la pers- psíquica de la emotividad transcurre de
pectiva del obrar personal, Wojtyla afirma alguna manera entre la corporalidad y la
que «el hombre constituye una unidad espiritualidad, sin alejarlas entre sí, sino
compuesta en la que la integración de la más bien acercándolas y uniéndolas»
acción en la persona conlleva siempre de (Wojtyla, 1982a, p. 329). En esta catego-
algún modo todos los elementos psicoso- rización, aparece un punto interesante
máticos de esa composición» (Wojtyla, y novedoso de la reflexión de Wojtyla
1982a, p. 326). Todo lo anteriormente (1982a): la relación entre la emotividad
dicho de la emotividad se cualifica en y la espiritualidad. Dice que:
la respuesta consciente de la voluntad
y así se da que «el acto humano es una Todo aquello que determina la tras-
respuesta consciente a un valor mediante cendencia espiritual de la persona… y
una decisión o una elección. Sin embargo, junto con ello, la capacidad de auto-
esta respuesta se aprovecha siempre de determinación, evidencia la profunda
alguna manera del dinamismo somático resonancia que lo emotivo tiene en el
y del psíquico» (Wojtyla, 1982a, p. 327). A hombre… el hombre también alcanza
este punto de la reflexión, Wojtyla intro- la nitidez de sus acciones gracias a las
duce por primera vez en esta parte, la idea emociones. (p. 329)
de la sensibilidad de la emotividad ante
el mundo de los valores. Esto también Wojtyla revalora el mundo emotivo, no
proporciona material a la voluntad en el sólo en sentido de pasiones que perfec-
momento del acto personal. Lucidamente cionan el acto humano, sino también en
la línea de una experiencia que tiene el

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hombre de sí mismo y que lo puede llevar Continuemos ahora el análisis que realiza
a percibir con mayor claridad y hondura Wojtyla en esta parte de la obra, para
su propio ser y obrar personal. entender más en detalle los principios
generales que se acaban de presentar.
Para entender un poco más de la trascen- Para profundizar en la comprensión
dencia y alcance de estas intuiciones de de la sensación y la consciencia en la
Wojtyla en toda la unidad de su pensa- vivencia del propio cuerpo, Wojtyla parte
miento, vale la pena traer a la colación del análisis del punto donde más cerca-
uno de sus últimos artículos publicados namente se encuentra lo somático y lo
antes de ser llamado a la sede de Pedro psíquico. Encuentra esto en la capacidad
el 16 de octubre de 1978, 9 años después de sentir, muy ligada a los estímulos pero
de la publicación de Persona y Acción: capaz de engendrar sentimientos. Luego
se topa con otra experiencia nuclear: La
En la medida en que crece la necesi- subjetividad psíquica y la sensación que
dad de comprender al hombre como se alza sobre la base del cuerpo junto con
persona única en sí e irrepetible, y sobre la sensación y que porta una novedad:
todo —en todo este dinamismo, propio está ya incluida en la consciencia. Gracias
del hombre, del obrar (del acto) y del a este fenómeno, «el cuerpo llega a ser
acontecer— en la medida en que crece contenido objetivo, y este contenido obje-
la necesidad de comprender la subjeti- tivo llega a la consciencia y se refleja en
vidad personal del hombre, la categoría ella» (Wojtyla, 1982a, p. 231). Por tanto,
de experiencia adquiere su pleno signi- la sensación constituye una especie de
ficado, y éste es un significado clave. reflejo psíquico sensible de mi propio
Se trata, en efecto, de realizar no sólo yo corporal, pero esto no puede hacer
la objetivación metafísica del hombre olvidar la superioridad de la consciencia
como sujeto agente, o sea, como autor de en su dimensión reflexiva. La sensación
sus actos; se trata de mostrar la persona del propio cuerpo es fundamental para
como sujeto que tiene experiencia de sus captar la subjetividad de mi yo como
actos, de sus sentimientos, y en todo esto estructura psicosomática que es, pero a
de su subjetividad. (Wojtyla, 1998a) su vez está subordinada a la estructura
superior de la persona, de su consciencia
Parece que buena parte de la preo- y de las dinámicas de trascendencia.
cupación de Wojtyla por comprender
la dinámica de lo somático y de lo Sensibilidad y Verdad
psíquico, responde a esta búsqueda
de comprender con profundidad y «El hombre no sólo siente su propio
cuidado la subjetividad de la expe- cuerpo, sino que también se siente de
riencia humana, para así enriquecer modo más integral, siente lo que cons-
la experiencia de autoconocimiento tituye su propio yo y su dinamismo»
personal y darle mayor realismo a la (Wojtyla, 1982a, p. 235). Wojtyla se
reflexión teorética sobre el obrar. pronuncia claramente contra una

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reducción de la emotividad a la sensibi- la potencialidad emotiva y exige una


lidad. En esta línea dice que «el hombre integración desde este punto de vista.
no solo siente su propio cuerpo o, más en (…) Tiene principalmente un carácter
general, los cuerpos, sino que también receptivo y no activo. Y por eso exige la
tiene una cierta sensibilidad estética, integración» (Wojtyla, 1982a, p. 237).
religiosa o moral, esto significa que el
elemento emotivo responde de alguna Habiendo precisado que cosa es la sensi-
manera también a la espiritualidad del bilidad, Wojtyla presenta la referencia
hombre y no solo a su sensibilidad» de ésta al valor. Para explicar y precisar
(Wojtyla, 1982a, p. 236). En este punto, la relación que se entabla entre ambas
Wojtyla abre problemas antropológicos realidades, Wojtyla afirma que:
y epistemológicos motivo de debates
intensos. De hecho, una lectura parcial Cada una de las sensaciones está diri-
de estos fragmentos podrían llevar a una gida a un acto en el propio sujeto o fuera
exégesis emotivística del pensamiento de él, pero siempre con esa «inclina-
de Wojtyla. Para entender con fidelidad ción hacia el valor», con ese rasgo cali-
su pensamiento y su postura al respecto, ficativo, que tan nítidamente aparece
se presenta como esencial mostrar qué en las percepciones del propio cuerpo.
entiende él por sensibilidad y su indes- (Wojtyla, 1982a, p. 237)
ligable referencia a la verdad.
Acá se precisa la distinción con la postura
Siguiendo textualmente algunas frases de Max Scheler, que Wojtyla presenta
de Wojtyla, se puede llegar a una como aquella que sostiene que el único
comprensión clara de la sensibilidad contacto con los valores es a partir de las
como «propiedad específica del hombre emociones (Wojtyla, 1982b).
de sentir y percibir que o conforma en
sí misma una función cognoscitiva Por tanto, no basta la vivencia de los
propia o, por lo menos, interviene en valores basada en la integración de las
esa función. (…) Indica la concreción sensaciones en la consciencia. «Para la
de la función cognoscitiva en un campo trascendencia de la persona en la acción
determinado y su intuitividad, y por lo se precisa, además la integración en la
tanto indica la propiedad de la que gozan verdad» (Wojtyla, 1982a, p. 238). Es nece-
los sentidos para captar las llamadas saria la penetración en la verdad para que
cualidades sensibles» (Wojtyla, 1982a, haya trascendencia y por tanto también
p. 236). Se trata por tanto de las dife- verdadera integración. Se esbozan por
rentes direcciones intencionales del tanto dos niveles de integración jerárqui-
sentir humano, profundamente radi- camente entendidos: a) la integración de
cadas en la vida espiritual del hombre. las sensaciones en la consciencia y; b) la
«La sensibilidad pone de manifiesto más integración de ese nivel sensitivo en la
bien únicamente aquello que “sucede” verdad, que es decisivo para la persona
en la persona como sujeto que posee y la acción. Al respecto de esto último,

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Wojtyla precisa que «el hombre que reacción somática. Esta sutil pero impor-
tendiera hacia un valor única y exclu- tante distinción, lleva a Wojtyla a afirmar
sivamente siguiendo sus sensaciones y que la vivencia de la conmoción, expresa
percepciones, se situaría en el interior más claramente la pura emotividad, la
del ámbito de lo que exclusivamente activación de la psique en sí misma. Por
sucede en él, y no sería plenamente capaz ello, en la vivencia de muchas conmocio-
de autodeterminación» (Wojtyla, 1982a, nes, las sensaciones corporales de alguna
p. 239). La distinción entre estos niveles, manera ceden el lugar a las espirituales.
le permite a Wojytla decir que a veces se Eso hace que las conmociones estén más
tiene que actuar en función de la verdad estrechamente ligadas a los trascenden-
aunque la experiencia emotiva sea tenue tales del ser (belleza, verdad y bien; sobre
o imperceptible, salvando así una obje- todo los ligados a la conciencia moral) que
tividad ética de fundamental importan- impactan la subjetividad humana.
cia (Juan pablo II, 1993). Sin embargo,
esta concepción jerárquica no le quita En este contexto Wojtyla descubre que
importancia a la percepción de los valo- la conmoción es el núcleo emotivo de la
res. Wojtyla es muy consciente que sin emocionalidad humana. Se genera así una
ellos la vivencia humana se empobrece dinámica de irradiación interior, desde
y no alcanza un nivel de vitalidad propia esos núcleos emotivos que generan viven-
del ser personal; pero justamente para cias emocionales únicas e irrepetibles.
rescatarla e integrarla rectamente en el Wojtyla (1982a) afirma tajantemente que
dinamismo del obrar personal debe de la diferencia entre conmoción y excitación
entenderse la compenetración de ella no sólo se da a nivel de grado, ya que «los
con la verdad. componentes de las reacciones somáticas
que acompañan a la conmoción parece que
La especificidad de la conmoción y también son distintos de los que acompa-
la afectividad humana ñan a la excitación» (p. 349). Se presentan,
entonces dos niveles muy diversos, donde
En el estudio de la emotividad, Karol la vida afectiva (conmoción) lleva en sí
Wojtyla se topa con una esfera que descubre misma la posibilidad de una cierta subli-
que debe analizar aparte. Es la realidad de mación (entendida ésta como el paso de
la conmoción humana, hecho subjetivo un nivel a otro). Así se puede llegar a una
diverso a la excitación. Al respecto, Wojtyla idea de profundidad en la interioridad del
(1982a) dice que «la conmoción sucede en hombre-persona, no en sentido material
el hombre-sujeto de manera parecida a la sino bajo la perspectiva de centro y periferia.
excitación pero podemos distinguir entre
sí las diversas clases de pasiones animae» La emotividad humana y la
(pp. 345-346), es decir, la excitación se operatividad personal
presenta como más próxima a la parte sensi-
ble, mientras la conmoción más lejana, Con todo el material fenomenológico
aunque ambas están acompañadas de una recopilado, Wojtyla presenta en este

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La emotividad humana en la integración de la persona en la acción según Karol Wojtyla / Tuppia

acápite la idea neurálgica de todo el acentúa más claramente lo propio de la


capítulo VI. Las vivencias emocionales, persona). Este esfuerzo de integración se
en toda su amplia gama de matices, suce- constituye así en el trabajo más específico
den en el hombre (Fayos, 2001), tiene de de la interioridad del hombre.
base una espontaneidad. El dinamismo
emotivo tiene una cierta operatividad que El acontecer emotivo es fugaz, pero mani-
es propia de la psique. Wojtyla (1982a) fiesta su característica tendencia a enrai-
dice al respecto que la emotividad signi- zarse en el yo subjetivo. Así cuando un
fica precisamente esa espontánea opera- sentimiento pasa a ser un estado psíquico,
tividad del psiquismo humano. Así el aparece con él una forma interna del
hombre experimenta por su dimensión hombre. Estas formas se estructuran
emotiva que «hago sucede con él», y esto como elementos esenciales de la vida
lo abre a una especial tarea que cumplir, humana y es aquí donde el suceder y
dado que como persona le corresponden la autodeterminación se encuentran
la autoposesión y el autodominio. particularmente cercanos entre sí. Esto
evidencia la potencia de lo emotivo, que
Este es el momento crítico y fundamen- siendo pasivo puede llegar a arraigarse de
tal de la integración de la persona en tal manera en la estructura de la persona
la acción. Wojytla (1982a) dice que la que condicione de manera significativa
tensión natural que genera la operati- su operatividad personal. Acá se esboza
vidad emotiva «no significa de ninguna el problema de la emocionalización de
manera que por sí mismos los senti- la voluntad y el peligro del subjetivismo,
mientos o las pasiones determinen la cuando la subjetividad prima sobre la
desintegración» (p. 352). Con esta afir- operatividad personal. En esta línea,
mación, el cardenal polaco se distancia Wojtyla (1982a) afirma que «estructu-
claramente de una aproximación ética ralmente, el subjetivismo significa la
de corte estoico o kantiano y vuelve a preeminencia de la subjetividad sobre la
mostrar con claridad la valoración posi- operatividad, en cierto modo la preemi-
tiva del componente psicosomático en nencia de la inmanencia psíquica sobre la
el dinamismo del obrar. La tensión ya trascendencia personal en el actuar» (p.
antes mencionada se presenta como una 354). El balance equilibrado y realista de
vivencia positiva con un papel creativo. Wojtyla, lo lleva a ver la emotividad con
Conducen al hombre-persona, a una sus riesgos de subjetivismo desintegra-
peculiar tarea de integración. Esta tensión dor y sus potencialidades de integración
es un momento clave de la personalidad y personal.
de la moralidad. Desde esta original apro-
ximación, Wojtyla hace una relectura de La emotividad puede disminuir la distan-
la tradición clásica, no sólo en términos cia entre el «yo» subjetivo y el operativo;
de tensión entre el appetitus rationalis y hasta cierto punto puede imponer a la
el appetitus sensitivus, sino como tensión voluntad su universo de valores, pero no es
entre diversas operatividades (lo cual tan solo un obstáculo para la integración

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de la persona en la acción. Más aún, esa la voluntad misma. Esto es tarea y obra de
integración es posible y entonces la la habilidad. Por este camino se alcanza
emoción proporciona una particular gradualmente algo más aún: gracias a las
nitidez a la operatividad y, junto con ella, habilidades de diversos campos la volun-
a toda la estructura personal de auto- tad puede acoger y hacer suya de modo
dominio y de autoposesión. (Wojtyla, seguro la espontaneidad que es propia
1982a, p. 255) de los sentimientos y de toda la emoti-
vidad en general. También es una de las
La función integradora de la características de la habilidad gozar de
habilidad un cierto grado de espontaneidad, que no
es originaria, sino alcanzada a través de
Wojtyla termina de delinear el cuadro ese proceso continuo que denominamos
de la integración de la persona en la trabajo sobre uno mismo. En cuanto a la
acción, con la referencia explícita al plano referencia a los valores, este proceso de
ético. Plantea así la siguiente tesis: «todo integración perfecciona la propia psique
el dinamismo emotivo lleva consigo y conduce gradualmente a la voluntad,
una cierta orientación espontánea que guiada por la luz del conocimiento inte-
conduce al hombre hacia la relación lectual, para que, en la referencia espon-
claramente antagónica entre el bien y tánea a la emoción, o sea, en la atracción o
el mal» (Wojtyla, 1982a, p. 361), no sólo repulsión espontánea, sepa acoger y elegir
en sentido de la autoconservación y del lo que es verdaderamente bueno. Y sepa
impulso sexual, sino al esencial núcleo de también rechazar lo que es verdadera-
la inclinación hacia el bien y el mal propio mente malo. (Wojtyla, 1982a, p. 364)
de la naturaleza humana. La integración
de las distintas operatividades anterior- La aproximación de Wojtyla recoge
mente descritas, con toda su riqueza y los aportes de la tradición aristotélico
complejidad, sólo se da por medio de las tomista sobre el crecimiento ético del
habilidades, que desde el punto de vista ser humano y, dando un paso adelante,
ético reciben el nombre de virtudes. Sin se preocupa por mostrar la dinámica que
moralidad no hay manera de entender a se instaura en relación con las fuerzas
la persona y al dinamismo de su acción. emotivas del sujeto. Desde esta compren-
sión de lo emotivo en relación orgánica
Las virtudes brindan a la persona la posi- con la virtud, se plantea el horizonte de
bilidad de realizar la estructura personal la educación de la voluntad a través del
sobre la base de la subjetividad psíquica, ejercicio de las virtudes como un camino
acogiendo así la energía emotiva propia de plenitud personal. A la base de esta
de la psique en servicio de la operatividad educación, se encuentra una mirada que
personal. rechaza sistemáticamente tanto el emoti-
vismo ético como la represión moralista
La energía emotiva oportunamente asimi- de la vida psíquica que podría conducir
lada fortalece notablemente la energía de a un voluntarismo sin adhesión afectiva

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La emotividad humana en la integración de la persona en la acción según Karol Wojtyla / Tuppia

(Olaechea, texto inédito). En palabras de Karol Wojtyla, tales como Josef Seifert,
de Buttiglione: P. Massimo Serretti, Massimiliano Pollini,
Juan Manuel Burgos, Rodrigo Guerra, P.
Al favorecer la conversión de la excitación Jorge Olaechea, P. Juan José Sanguinetti
en emoción profunda y la formación de y P. Krzysztof Guzowski.
cristalizaciones emocionales apropiadas
e incluso en estados emotivos, la volun- La psique (emotividad) como
tad puede conducir al verdadero bien al ámbito personal de encuentro entre
utilizar la atracción espontánea o la repul- lo corporal y lo espiritual
sión que se manifiestan en las emociones,
las ilumina y las corrige. En esta esfera, La psicología y la psiquiatría desde sus
es decir, en la esfera moral, la integra- distintos enfoques teóricos y campos de
ción dura hasta la muerte y es, en cierto aplicación, centran la atención sobre la
sentido, la tarea de la vida: tarea mediante psique como dimensión específica de
la que la persona se engendra o se crea a sí investigación teórica y trabajo práctico.
misma. (Buttiglione, 1992, p. 196) La existencia de estas disciplinas y su
relevancia en el mundo actual condu-
Aportes del pensamiento de Karol cen a repensar la antigua problemática
Wojtyla a la comprensión de la filosófica y antropológica de precisar
psique y la emotividad humana en la naturaleza de la psique dentro de la
clave personológica unidad del sujeto humano (Seifert, s/f;
De Lubac, 1978). Desde un enfoque origi-
Se ha presentado en los dos capítulos nal, no tan ligado a lo que hoy se llama
precedentes, la comprensión que Wojtyla filosofía de la mente (Paternoster, 2010),
tenía sobre (a) la dinámica de la inte- Wojtyla aborda la psique para entender la
gración de la persona y (b) lo propio de unidad superior de la persona y su acción.
la psique y de la emotividad en la más Y es allí donde se topa con que «la trama
amplia unidad dinámica de la persona psíquica de la emotividad transcurre de
y su acción. En este último capítulo alguna manera entre la corporalidad y la
se buscará extraer de todo el material espiritualidad, sin alejarlas entre sí, sino
teórico presentado, cuatro puntos que más bien acercándolas y uniéndolas»
podrían ser de interés y relevancia para (Wojtyla, 1982a, p. 239).
una ulterior reflexión personológica de
la psique y la emotividad humana. Estos Estas incipientes intuiciones del autor
aspectos no buscan ser excluyentes de polaco, se muestran particularmente
otros muchos que podrían extraerse de interesantes, ya que conducen a: a) una
la obra de Wojtyla. La selección de estos valoración y distinción real de la psique
aspectos, brota de la meditación perso- con su propio dinamismo y operatividad;
nal de los textos referenciados en este y b) una visión del ser humano como
trabajo y del diálogo entablado con algu- ser espiritual, pero encarnado y por ello
nos autores conocedores del pensamiento necesitado de comprender su dinamismo

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psicosomático para realizar la peculiar personal; es decir como una unidad psico-
tarea de la integración. Con todo ello, somática que es un yo; y en otro sentido
c) se salvan los aspectos espirituales del necesita de la personalización (en sentido
hombre, siempre trascendentes pero más propio) que consiste en el paso del
necesitados de integrarse orgánicamente actus homini al actus humanus, en el
en la unidad persona y acción. elevamiento de lo sucede en el hombre
con toda su vitalidad existencial a lo
Podría ser fecundo pensar un modelo que “el hombre actúa” por medio de la
psicoterapéutico (psicológico y psiquiá- autodeterminación y el autodominio. Es
trico) desde esta concepción de lo en medio de la tensión armónica entre
emotivo, ya que puede servir de matriz estas experiencias, donde la emotividad
teórica para integrar en su complejidad humana está llamada a desenvolverse,
lo somático (neurociencias actuales), personalizando y siendo personalizada
lo psíquico y lo espiritual en vistas de constantemente.
la realización de la persona humana en
su acción. La moralidad como aspecto
personalizador de la emotividad
La emotividad en su dimensión humana
personalizante y en su necesidad de
personalización Lo dicho en el punto anterior, sería inin-
teligible en la perspectiva de Wojtyla
Se ha concluido en el punto anterior que sin la referencia a la moralidad como
a nivel más estructural, la psique y su rasgo constitutivo del ser personal. La
dinamismo propio (la emotividad) juegan personalización de lo emotivo se puede
un papel de eje de la persona como unidad dar por el hecho que las estructuras de
compleja. A un nivel más dinámico, el trascendencia en la persona apuntan
sexto capítulo de la obra Persona y Acción al bien y a la verdad. Lo moral no es
muestra a la emotividad como dimensión por tanto en la visión de Wojtyla una
que enriquece el ser personal, ya que le estructura externa que corresponde inte-
da vitalidad existencial a la experiencia riorizar para el buen funcionamiento de
de yo. Pero al mismo tiempo, se presenta sociedad, ni un formalismo ético que se
como aspecto de la vivencia humana debe seguirse fríamente, ni un impulso
que necesita ser portado al nivel de la esencialmente emotivo.
operatividad personal por medio de las
estructuras que realizan la trascendencia. La sentencia «desde el principio de este
estudio hemos mantenido la posición de
En otras palabras, la emotividad se que la moralidad determina de la manera
presenta como una dimensión un tanto más esencial la humanidad y la persona»
paradójica y contrastada que en un (Wojtyla, 1982a, p. 363) no es para Wojtyla
sentido personaliza ya que hace que solamente un marco teórico de referencia,
el hombre se experimente con nitidez es una convicción profunda que informa

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La emotividad humana en la integración de la persona en la acción según Karol Wojtyla / Tuppia

todo el análisis de la persona y su acción. como de los valores. En esto consiste su


Por ello, Wojtyla concibe la emotividad intocable posición en la ética. (Wojtyla,
como orientada estructuralmente hacia 1998b, pp. 151-152)
la esfera axiológica y que tiene necesidad
de las virtudes para alcanzar su fin propio. La apertura de la emotividad al
horizonte teologal. La tesis de la
Este renovado ensayo de integración de lo centralidad de la distinción entre
emotivo en un horizonte de objetividad naturaleza y persona
que valora la subjetividad pero subor-
dinada a la trascendencia, presenta a En diversos pasajes que se han analizado
Wojtyla como un autor de síntesis entre —y en otras partes de la obra (sobre todo
la antropología clásica de corte tomista los números 4 y 5 del capítulo II)— se
y el pensamiento personalista propio ha hecho patente la distinción que tiene
del siglo XX. De hecho, él mismo dice en cuenta Wojtyla entre naturaleza y
en un artículo publicado 12 años antes persona. Serretti (2008) e Pollini, defien-
de Persona y acción: den la tesis que dice que:

Sería fácil dejarse llevar por la ilusión de Lo que es necesario en primer lugar
que es mejor construir la ética a partir recalcar, es la profunda raigambre de la
del análisis de la sola consciencia. Es antropología filosófica Wojtyliana en
decir, si es moral lo que es consciente, la noción teológica de persona: La tesis
el análisis de la conciencia descubría consiste en el sostener que el antiguo
lo moral, todo lo que constituye el nexo «phisis–hipostásis» representa la
contenido de la ética (…) El análisis sólida base de la reflexión antropológica
exclusivo de la conciencia nos conduce desarrollada por Wojtyla en Persona y
simplemente al descubrimiento de los Acción. (Pollini, Texto inédito)
contenidos de la conciencia como tal.
En cambio, el bien moral no es tan Esta sugerente tesis, porta el tema de la
sólo el contenido de la conciencia, sino operatividad psicosomática al interior
que, al mismo tiempo y sobre todo, de la reflexión cristológica de la milena-
es la perfección del ente consciente. ria tradición de pensamiento católico.
La perfección del ente sólo puede ser Teniendo en cuenta a) la activa partici-
entendida desde el análisis del ente pación del Cardenal Wojtyla en la elabo-
mismo. Los sistemas éticos de Kant ración del Esquema XIII, que luego dio
y de Scheler han perdido el aspecto lugar a la Constitución Pastoral Gaudium
perfectivista porque han separado a et Spes (Buttiglione, 1992) con su marcado
la conciencia humana del ser humano cristocentrismo (Ladaria, 2007), b) la
objetivo (…) El perfectivismo, nacido cercanía histórica entre el evento conci-
de los presupuestos realista de la filo- liar y la publicación de la obra Persona
sofía del ser nos permite ver un hombre y Acción, y c) la constante referencia en
integral en la raíz tanto de la norma el magisterio pontificio de Juan Pablo II

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al numeral 22 de la constitución antes Vale la pena también resaltar el fuerte


citada; parece razonable pensar que se sentido de unidad que para Wojtyla tiene
podría plantear una comprensión de la la persona y su dinamismo operativo.
emotividad humana relacionada a una Las casi cien páginas de fino análisis de
perspectiva cristológica de persona. la dimensión somática y psíquica de la
persona —que se ha intentado presentar
Esta apertura al horizonte teologal puede en este trabajo— evidencian la radicali-
ser de particular interés en el plantea- dad e importancia que tiene para el autor
miento de una psicoterapia de base y entender al ser personal humano como
perspectiva católica que sea capaz de unidad somático-psico-espiritual, para
integrar la dimensión fenomenológica desde allí tener una mirada nítida de su
existencial (experiencia y subjetividad), obrar personal.
ética (obrar personal) y mística (la acción
de la Gracia en el interior de la persona) A lo largo del estudio y meditación de esta
en una mirada unitaria que no anule ni parte de la obra de Wojtyla, se ha hecho
la complejidad, ni la distinción de cada cada vez más evidente lo pertinente que
uno de estos aspectos. pueden ser estos análisis y propuestas,
como insumos para la elaboración de un
Conclusión marco teórico (antropológico y ético) que
de sustento a la praxis dé un quehacer
El trabajo de lectura, análisis y reflexión psicoterapéutico (psicológico o psiquiá-
realizado en torno a la tercera parte trico) realista, existencial y abierto a lo
de la obra de Karol Wojtyla Persona y sobrenatural entendido en perspectiva
Acción, evidencian la riqueza, novedad católica.
y vigencia del pensamiento del autor
polaco en el campo de la antropoló- Finalmente, queda como tarea para
gica filosófica y la ética. Considero que futuras investigaciones, explorar más
parte importante de la potencia del a fondo los análisis de Wojtyla sobre la
pensamiento de Wojtyla con respecto emotividad humana en sus otros escritos;
a la emotividad humana radica en el sobre todo en aquellos referidos más
uso de una metodología que integra específicamente al amor humano y la
orgánicamente a) una sólida base meta- intersubjetividad (Wojtyla, 1978, 2009).
física de herencia tomista con b) una Considero que esto sería interesante para
cuidadosa exploración fenomenológica tener una tener mirada más amplia del
de la experiencia existencial subjetiva asunto en el pensamiento del autor y para
manifestada en la consciencia, en la evidenciar con más detalle la dimensión
comprensión de la persona y su dina- dialógica-comunional de la emotividad
mismo de operatividad personal. humana en la perspectiva wojtyliana.

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La emotividad humana en la integración de la persona en la acción según Karol Wojtyla / Tuppia

Referencias

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Contemporary Philosophical Discussion. A Critical Analysis. (Versión digital
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Recibido: 20 de abril del 2016


Aceptado: 26 de setiembre del 2016

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