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Diseño óptimo de pórticos

poligonales de acero
Estudio de la unión del quiebro por
el Método de los Elementos Finitos

Pablo A. Morales Rodríguez

Tesis Doctoral
UNIVERSIDAD DE CASTILLA-
CASTILLA-LA MANCHA
Departamento de Producción Vegetal y Tecnología Agraria

TESIS DOCTORAL

Diseño óptimo de pórticos poligonales de acero. Estudio de la


unión
n del quiebro por el Método de los
os Elementos Finitos.

Memoria presentada por

Pablo Antonio Morales Rodríguez

Directores:

Dra. María del Carmen Serna Moreno

Dr. Jesús Antonio López Perales

Ciudad Real, 2015


A mi familia, especialmente a mi madre y a mi tío.
Puedo imaginarme la ilusión que os haría este
momento.
“Siempre, antes de realizar un sueño, el Alma del Mundo decide
comprobar todo aquello que se aprendió durante el camino. Hace esto [...] para
que podamos, junto con nuestro sueño, conquistar también las lecciones que
aprendimos mientras íbamos hacia él. Es el momento en que la mayor parte de
las personas desiste. Es lo que llamamos, en el lenguaje del desierto, morir de
sed cuando las palmeras ya aparecieron en el horizonte. Una búsqueda
comienza siempre con la Suerte del Principiante y termina con la Prueba del
Conquistador.”

Paulo Coelho, “El Alquimista”.


Agradecimientos
Quisiera manifestar mi profunda gratitud a las personas que han hecho posible la
realización de este trabajo, y en especial:

Al Dr. D. Jesús Antonio López Perales, por proponerme la realización de esta tesis en
un periodo donde los trabajos, proyectos y ayudas económicas no atravesaban su mejor
momento, por acogerme dentro del Área de Ingeniería Agroforestal en la Escuela de
Ingenieros Agrónomos de Ciudad Real y por presentarme a la Dra. D.ª María del Carmen
Serna Moreno. Gracias a los dos por asumir la dirección de esta tesis, por vuestra
disposición, dedicación y tiempo, como por vuestros valiosos consejos.

Al Dr. D. Luis López García, prácticamente un director más, del que he aprendido no
solo en el ámbito académico y profesional sino también en el personal. Siempre recordaré
sus indicaciones, refranes y frases célebres.

A D. Pedro Jesús Alcobendas Cobo por su colaboración y recomendaciones técnicas.

Al Dr. D. José Ramón Caballero de la Calle que con el paso del tiempo, unos cafés y
alguna que otra excursión, se ha dado cuenta de la importancia que tiene la estructura
metálica y sus aplicaciones en el mundo actual.

A mi familia y amigos por su paciencia y apoyo, no solo en los últimos años sino
durante toda la vida. Especialmente a mis padres, por toda una vida de cariño, dedicación,
trabajo y sacrificio y a la Dra. Carmen Morales, mi hermana, aunque esté lejos, gracias por
tu ayuda constante y tu labor de referee. A Gema Merchán que ha estado a mi lado
animándome desde el primer momento y a Pablo Álvaro por su ayuda y saber escuchar.

A todos ellos mi más sincero agradecimiento.


Resumen
El tipo más común de nave agroindustrial es una estructura de base rectangular
simple, generalmente de una planta, que proporciona un espacio confortable protegido
contra las inclemencias ambientales para llevar a cabo actividades de producción o
almacenamiento. Por su economía, la solución más utilizada es la de pórticos planos
paralelos y correas perpendiculares a estos como soporte del material de cubrición.

El ahorro de recursos es esencial en naves o edificios con grandes superficies. Por


ejemplo, es deseable minimizar el coste de los materiales y facilitar su montaje. El diseño va
a depender de la complejidad y alternativas de la estructura, de las técnicas de análisis, así
como de la experiencia y habilidad del proyectista.

El estudio que aquí se presenta se centra en los pórticos poligonales (tipo


mansarda), determinando la posición donde deben quebrarse las vigas (unión del quiebro)
para que disminuyan los momentos flectores y esfuerzos cortantes y prevalezcan los
esfuerzos axiles de compresión. De este modo se obtienen estructuras de menor peso y por
consiguiente un ahorro de acero.

El dintel del pórtico se ajusta a las proporciones de la parábola buscando el mínimo


coste de superficie cubierta mediante cuatro vigas, formando un arco de tramos rectos. En
este tipo de estructura la posición del quiebro no suele partir como condicionante de
diseño definido como puede ser la luz, la pendiente o la altura de los pilares, pero es tan
determinante que influye directamente sobre el trabajo de flexocompresión que realiza el
dintel y la dimensión de los perfiles. En este trabajo se ha sintetizado un conjunto de
recomendaciones que faciliten el diseño y predimensionamiento de este tipo de estructura
hiperestática y se ha comparado en relación al peso con el pórtico a dos aguas.

El diseño óptimo de pórticos poligonales conlleva la unión característica entre vigas


inclinadas de distintas dimensiones que se unen mediante placas de testa. Las uniones
cobran especial relevancia en cualquier estructura metálica. Toda unión se puede definir
por naturaleza como una composición entre elementos que se incorporan entre sí creando
una discontinuidad, constituyendo puntos singulares que merecen una atención exclusiva
en el conjunto de la estructura. Como punto crítico que es, se realiza el estudio de tensiones
de la unión del quiebro mediante el Método de los Elementos Finitos. Mediante este
procedimiento se puede analizar el comportamiento de la unión de un modo virtual,
ofreciendo la posibilidad de optimizar la posición de entrada de las vigas con el objetivo de
disminuir las tensiones máximas. Después de analizar las uniones se establecen una serie
de conclusiones que se pueden incorporar a la práctica constructiva para mejorar la
transmisión de las cargas en las uniones y por tanto mejorar el diseño de estructuras de
acero.
Abstract
The most common type of agro-industrial construction is a structure of simple
rectangular base, usually a one-story building, which provides a comfortable space
protected against inclement weather to carry out activities of production or storage. Due to
it is low cost, the most frequent solution consists of portal frames lying in parallel planes
spaced longitudinally and purlins perpendicular to the frame, which act as a support of the
covering material.

Saving resources becomes essential in large industrial buildings. For example, it is


desirable to minimize the cost of materials and to ease the assembly. Then, the final design
depends on the complexity and alternatives of the structure, the analysis techniques, as
well as on the experience and skills of the designer.

The study focuses on mansard portal frames, determining the recommended


position of the joints beam to beam with different slopes and dimensions, in order to
diminish bending moments and to increase the compressive axial force. Thus, structures of
lower weight are obtained and therefore a considerable amount of steel can be saved.

Frames are adjusted to the geometry of a parabola by means of four beams, seeking
the minimum cost of the covered surface. In this type of structures, the position of the
joints between beams is not usually predetermined, as opposed to e. g. span lengths, slopes
or column heights. With the aim of facilitating the design and pre-dimensioning process of
this type of hyperstatic structure, a set of recommendations has been included. Likewise,
the weight of this kind of structure has been compared with that of double pitched roof
portal frames.

The desirable design of mansard portal frames entails characteristic joints between
inclined beams of different dimensions that are joined by means of end plate connections.
Joints are particularly relevant in any steel structure. Every joint can be defined as a
composition between elements that are incorporated into each other creating a
discontinuity, constituting singular points that deserve exclusive attention in the whole
structure. As a critical point, a stress analysis of joints is carried out by means of the finite
element method. Then, the behavior of joints is simulated, offering the possibility to
optimize the input position of beams with the aim of reducing the maximum stresses.
Overall conclusions have been obtained from the joints analysis. These ones can be
introduced into the construction practices to improve the transfer (or distribution) load
across the joint and therefore the design of steel structures.
Índice
Capítulo 1: Introducción y antecedentes
1. INTRODUCCIÓN................................................................................................................................................ 3
2. EL ACERO EN LA CONSTRUCCIÓN ............................................................................................................ 4
3. TIPOLOGÍAS DE PÓRTICOS DE ESTRUCTURA METÁLICA .............................................................. 5
3.1. Tipos de cubierta en pórticos.............................................................................................................. 6
3.1.1. Cubierta a dos aguas ....................................................................................................................... 6
3.1.2. Cubierta curva ................................................................................................................................... 6
3.1.3. Cubierta poligonal ........................................................................................................................... 6
3.2. Tipo de base o apoyos del pórtico ..................................................................................................... 7
3.3. Tipo de dintel ............................................................................................................................................ 8
4. ESTRUCTURAS QUEBRADAS....................................................................................................................... 9
4.1. Reglas de trazado en mansardas ..................................................................................................... 10
5. EN BUSCA DEL QUIEBRO ÓPTIMO ......................................................................................................... 11
5.1. Cables: el origen ..................................................................................................................................... 12
5.2. Arcos ........................................................................................................................................................... 13
5.3. Trazado poligonal .................................................................................................................................. 15
6. OPTIMIZACIÓN DE LAS ESTRUCTURAS DE ACERO ......................................................................... 17
7. ORGANIZACIÓN DE LA TESIS ................................................................................................................... 18

Capítulo 2: 0bjetivos

1. OBJETIVOS ........................................................................................................................................................ 23

Capítulo 3: Diseño de naves con cubierta poligonal

1. DISEÑO DE LAS ESTRUCTURAS ............................................................................................................... 27


2. DATOS DE PARTIDA ..................................................................................................................................... 28
2.1. Normativa ................................................................................................................................................. 29
2.2. Perfiles de la estructura ...................................................................................................................... 29
2.3. Acciones en la edificación ................................................................................................................... 31
2.3.1. Acciones permanentes ................................................................................................................. 31
2.3.2. Acciones variables ......................................................................................................................... 32
2.3.3. Combinación de las acciones ..................................................................................................... 33

i
2.4. Pandeo ....................................................................................................................................................... 34
2.5. Pandeo lateral ......................................................................................................................................... 36
2.6. Flecha ......................................................................................................................................................... 37
3. EJEMPLO PRÁCTICO ..................................................................................................................................... 37
3.1. Detalles de la obra ................................................................................................................................. 37
3.2. Hipótesis de carga actuantes sobre la estructura ..................................................................... 38
3.2.1. Acciones permanentes................................................................................................................. 38
3.2.2. Acciones variables ......................................................................................................................... 39
4. CÁLCULO Y DIMENSIONAMIENTO: COMPROBACIÓN DE BARRAS .......................................... 49
5. CÁLCULO Y DIMENSIONAMIENTO DE UNIONES.............................................................................. 50

Capítulo 4: Análisis de resultados: diseño de pórticos poligonales


1. ANÁLISIS DE RESULTADOS ....................................................................................................................... 55
1.1. El pórtico poligonal frente al pórtico a dos aguas .................................................................... 64
1.2. Diseño óptimo de pórticos poligonales......................................................................................... 67
1.3. Influencia de la variación de la luz, pendiente y altura de los pilares en el peso del
pórtico ................................................................................................................................................................ 69
1.4. Una variable de difícil cuantificación: la estética del pórtico ............................................... 71

Capítulo 5: Estudio de tensiones en la unión del quiebro


1. INTRODUCCIÓN ............................................................................................................................................. 75
2. DESCRIPCIÓN DEL PROBLEMA DE ESTUDIO MEDIANTE EL M.E.F. ......................................... 76
3. TENSIONES NORMALES PROVOCADAS POR ESFUERZOS AXILES Y MOMENTOS
FLECTORES........................................................................................................................................................... 80
3.1. Quiebro I ................................................................................................................................................... 80
3.1.1. Dintel IPE 550 ................................................................................................................................. 80
3.1.2. Dintel IPE 400 ................................................................................................................................. 87
3.1.3. Fuerzas resultantes en el quiebro I ........................................................................................ 89
3.2. Quiebro II .................................................................................................................................................. 90
3.2.1. Dintel IPE 550 ................................................................................................................................. 91
3.2.2. Dintel IPE 400 ................................................................................................................................. 92
3.2.3. Fuerzas resultantes en el quiebro II....................................................................................... 94
4. ESTUDIO DE LAS TENSIONES TANGENCIALES EN PERFILES DE PARED DELGADA ........ 95

ii
4.1. Quiebro I.................................................................................................................................................... 96
4.1.1. Dintel IPE 550 ................................................................................................................................. 96
4.1.2. Dintel IPE 400 ................................................................................................................................. 99
4.2. Quiebro II .................................................................................................................................................. 99
5. MODELO NUMÉRICO ................................................................................................................................. 100
5.1. Geometría del modelo ....................................................................................................................... 101
5.2. Tipo de elemento. ............................................................................................................................... 101
5.3. Material................................................................................................................................................... 102
5.4. Discretización del modelo ............................................................................................................... 103
5.5. Condiciones de contorno ................................................................................................................. 105
6. INTRODUCCIÓN DE ESFUERZOS EN EL MODELO. ........................................................................ 105
6.1. Esfuerzos axiles ................................................................................................................................... 105
6.2. Momentos flectores............................................................................................................................ 106
6.3. Esfuerzos cortantes............................................................................................................................ 106

Capítulo 6: Análisis de resultados: tensiones en la unión del quiebro


1. ÁNALISIS DE RESULTADOS .................................................................................................................... 111
1.1. Quiebro I................................................................................................................................................. 111
1.2. Quiebro II ............................................................................................................................................... 113
1.3. Soluciones constructivas.................................................................................................................. 116

Capítulo 7: Conclusiones
1. CONCLUSIONES DEL DISEÑO DEL PÓRTICO POLIGONAL ......................................................... 121
2. CONCLUSIONES DEL ESTUDIO DE TENSIONES EN EL QUIEBRO............................................ 122

Bibliografía ..................................................................................................................................................................... 129

Apéndice A: Alzados de los pórticos a dos aguas y poligonales calculados..... 133

Apéndice B: Resultados del cálculo de los pórticos poligonales ............................. 141

iii
Índice de figuras
Capítulo 1: Introducción y antecedentes
Figura 1.1. Carpas poligonales ............................................................................................................. 3

Figura 1.2. Naves poligonales .............................................................................................................. 4

Figura 1.3. a) Cubierta a dos aguas, b) Cubierta curva, c) Cubierta poligonal .................. 6

Figura 1.4. Diferentes tipos de pórticos: biempotrado, pórtico biarticulado y pórtico


triarticulado .......................................................................................................................... 7

Figura 1.5. Trazado en una armadura quebrada .......................................................................... 10

Figura 1.6. Directrices para mansardas de diferentes tratados ............................................. 10

Figura 1.7. Detalle de un quiebro en el pórtico poligonal ......................................................... 11

Figura 1.8. Cable sometido a cualquier clase de carga q = f(X) ................................................ 12

Figura 1.9. Cables solicitados con cargas concentradas verticales y sus


correspondientes polígonos funiculares ................................................................... 13

Figura 1.10. Carga vertical, componentes horizontales en las reacciones y esfuerzos


longitudinales de contrarresto en un arco ............................................................... 14

Figura 1.11. Ausencia de componentes horizontales en las reacciones bajo carga


vertical en una viga curva isostática ........................................................................... 15

Figura 1.12. Relación entre el cable suspendido con tres cargas puntuales y el arco
funicular ................................................................................................................................. 15

Figura 1.13. Rebajamiento del arco que inscribe la cubierta poligonal ................................. 16

Figura 1.14. Situación del quiebro, coordenadas (x, y) ................................................................ 16

Figura 1.15. Diferentes coordenadas de los quiebros para pendientes del 30% entre
cabeza de pilar y cumbrera ............................................................................................ 17

Capítulo 3: Diseño de naves con cubierta poligonal


Figura 3.1. Ejemplo sobre la nomenclatura empleada en los pórticos poligonales ........ 28

Figura 3.2. Tipología poligonal de la estructura en función de los perfiles ....................... 30

Figura 3.3. Agrupación de pilares y vigas ........................................................................................ 30

Figura 3.4. Montaje de las correas continuas de dos vanos ..................................................... 32

v
Figura 3.5. Coeficiente β de pandeo asignado en cada barra ................................................. 36

Figura 3.6. Alzado del pórtico CP403005-05 con sus características geométricas de
interés ..................................................................................................................................... 37

Figura 3.7. Acciones permanentes aplicadas sobre las vigas .................................................. 39

Figura 3.8. Viento transversal. Zonas F, G, H, I y J de faldones ................................................ 41

Figura 3.9. Viento transversal en paredes. Zonas A, B, C, D y E .............................................. 42

Figura 3.10. Viento longitudinal. Zonas F, G, H e I de faldones .................................................. 43

Figura 3.11. Viento longitudinal en paredes. Zona Zonas A, B, C, D y E ................................. 44

Figura 3.12. Esquema representativo de la carga media que afecta al dintel 2-3 ............. 46

Figura 3.13. Carga de viento V1 (transversal) sobre el pórtico de ejemplo ......................... 47

Figura 3.14. Carga de viento V2 (transversal) sobre el pórtico de ejemplo ......................... 47

Figura 3.15. Carga de viento V3 (longitudinal) sobre el pórtico de ejemplo ........................ 48

Figura 3.16. Carga de nieve sobre el pórtico de ejemplo ............................................................. 48

Figura 3.17. Carga de mantenimiento sobre el pórtico de ejemplo ......................................... 49

Figura 3.18. Dimensionamiento del pórtico con diferentes perfiles ....................................... 50

Figura 3.19. Cálculo de uniones en el pórtico .................................................................................. 51

Capitulo 5: Estudio de tensiones en la unión del quiebro


Figura 5.1. Disposición de los quiebros en la estructura .......................................................... 77

Figura 5.2. Ejes de coordenadas considerados en los perfiles ................................................ 77

Figura 5.3. Disposición e ........................................................................................................................ 78

Figura 5.4. Disposición c ........................................................................................................................ 78

Figura 5.5. Criterios de cálculo para uniones soldada acodadas ........................................... 79

Figura 5.6. Fuerzas ejercidas sobre el quiebro I ........................................................................... 80

Figura 5.7. Distribución de las tensiones normales en un perfil I ......................................... 81

Figura 5.8. Sección del perfil IPE 550 ............................................................................................... 82

Figura 5.9. Distribución de tensiones normales en el perfil IPE 550 del quiebro I ........ 83

vi
Figura 5.10. Distribución de tensiones normales en el alma del perfil IPE 550
(quiebro I) ............................................................................................................................. 83

Figura 5.11. Distribución de tensiones normales en el alma y distancia al centro de


presiones ............................................................................................................................... 84

Figura 5.12. Distribución de tensiones normales en las alas del perfil IPE 550
(quiebro I) ............................................................................................................................. 85

Figura 5.13. Fuerzas resultantes y distancia de aplicación en mm en el IPE 550


(quiebro I) ............................................................................................................................. 86

Figura 5.14. Fuerza resultante debida a las tensiones normales. Quiebro I- IPE 550 . ..... 86

Figura 5.15. Sección del perfil IPE 400 ............................................................................................... 87

Figura 5.16. Distribución de tensiones normales en el perfil IPE 400 (quiebro I) ............ 87

Figura 5.17. Distribución de tensiones normales en el alma del perfil IPE 400
(quiebro I) ............................................................................................................................. 88

Figura 5.18. Distribución de tensiones normales en las alas en el perfil IPE 400
(quiebro I) ............................................................................................................................. 88

Figura 5.19. Fuerzas resultantes y su punto de aplicación en mm en el IPE 400


(quiebro I) ............................................................................................................................. 89

Figura 5.20. Resultante de las fuerzas de compresión en las secciones que forman la
unión en función de la disposición e o c .................................................................... 90

Figura 5.21. Fuerzas ejercidas sobre el quiebro II ......................................................................... 90

Figura 5.22. Distribución de tensiones normales en el IPE 550 (quiebro II) ...................... 91

Figura 5.23. Fuerzas resultantes y punto de aplicación en el IPE 550 (quiebro II) .......... 92

Figura 5.24. Distribución de las tensiones normales en el perfil IPE 400 (quiebro II) .... 93

Figura 5.25. Detalle de la distribución de tensiones normales y resultantes ...................... 93

Figura 5.26. Disposición e (piezas excéntricas) ............................................................................. 94

Figura 5.27. Disposición c (piezas centradas) ................................................................................ 94

Figura 5.28. Tensiones tangenciales a lo largo del ala tras un corte ideal de un plano θ
a una distancia s del extremo ........................................................................................ 95

Figura 5.29. Esfuerzos cortantes en el quiebro I ............................................................................. 96

Figura 5.30. a) Estado tensional simétrico que se supone estáticamente equivalente a


Vz y b) representación de línea media del perfil y coordenadas s .................. 96

vii
Figura 5.31. Variación del flujo de tensiones tangenciales sobre el perfil IPE 550
(quiebro I) destacando los puntos más significativos ......................................... 99

Figura 5.32. Esfuerzos cortantes en el quiebro II ........................................................................... 100

Figura 5.33. Elemento sólido en 3D - SOLID 185 ............................................................................ 101

Figura 5.34. Diagrama tensión-deformación del acero ................................................................ 102

Figura 5.35. Mallado del modelo de la disposición e y la disposición c ................................. 103

Figura 5.36. Discretización nivel 3 y discretización nivel 2 ....................................................... 104

Figura 5.37. Condiciones de contorno ................................................................................................ 105

Figura 5.38. Tensiones normales debidas al axil (quiebro I) .................................................... 105

Figura 5.39. Tensiones normales debidas al momento flector (quiebro I) .......................... 106

Figura 5.40. Tensiones tangenciales debidas al cortante (quiebro I) .................................... 107

Capítulo 6: Análisis de los resultados: tensiones en la unión del quiebro


Figura 6.1. Tensión equivalentes de von Mises en los nudos. Quiebro I
Disposición e ........................................................................................................................ 111

Figura 6.2. Comparación entre el estudio analítico de tensiones normales y el


modelo numérico. Quiebro I - Disposición e ........................................................... 112

Figura 6.3. Tensión equivalentes de von Mises en los nudos. Quiebro I


Disposición c ....................................................................................................................... 112

Figura 6.4. Comparación entre el estudio analítico de tensiones normales y el


modelo numérico. Quiebro I - Disposición c ........................................................... 113

Figura 6.5. Tensión equivalentes de von Mises en los nudos. Quiebro II


Disposición e ........................................................................................................................ 114

Figura 6.6. Comparación entre el estudio analítico de tensiones normales y el


modelo numérico. Quiebro II - Disposición e .......................................................... 114

Figura 6.7. Tensión equivalentes de von Mises en los nudos. Quiebro II


Disposición c ........................................................................................................................ 115

Figura 6.8. Comparación entre el estudio analítico de tensiones normales y el


modelo numérico. Quiebro II-Disposición c ............................................................ 115

Figura 6.9. Montaje de cubierta para la disposición e ................................................................ 116

viii
Figura 6.10. Montaje de cubierta para la disposición c Opción a ............................................ 117

Figura 6.11. Montaje de cubierta para la disposición c. Opción b ............................................ 118

Apéndice A: Alzados de los pórticos a dos aguas y poligonales calculados


Figura A.1. Pórticos a dos aguas de 30 m de luz y 5 m de altura de pilares ....................... 131

Figura A.2. Pórticos de cubierta poligonal de 30 m de luz y 5 m de altura de pilares .... 131

Figura A.3. Pórticos a dos aguas de 30 m de luz y 6 m de altura de pilares ....................... 132

Figura A.4. Pórticos de cubierta poligonal de 30 m de luz y 6 m de altura de pilares .... 132

Figura A.5. Pórticos a dos aguas de 30 m de luz y 7 m de altura de pilares ....................... 132

Figura A.6. Pórticos de cubierta poligonal de 30 m de luz y 7 m de altura de pilares .... 132

Figura A.7. Pórticos a dos aguas de 40 m de luz y 5 m de altura de pilares ....................... 133

Figura A.8. Pórticos de cubierta poligonal de 40 m de luz y 5 m de altura de pilares .... 133

Figura A.9. Pórticos a dos aguas de 40 m de luz y 6 m de altura de pilares ....................... 133

Figura A.10. Pórticos de cubierta poligonal de 40 m de luz y 6 m de altura de pilares .... 133

Figura A.11. Pórticos a dos aguas de 40 m de luz y 7 m de altura de pilares ....................... 134

Figura A.12. Pórticos de cubierta poligonal de 40 m de luz y 7 m de altura de pilares .... 134

Figura A.13. Pórticos a dos aguas de 50 m de luz y 5 m de altura de pilares ....................... 134

Figura A.14. Pórticos de cubierta poligonal de 50 m de luz y 5 m de altura de pilares .... 134

Figura A.15. Pórticos a dos aguas de 50 m de luz y 6 m de altura de pilares ....................... 135

Figura A.16. Pórticos de cubierta poligonal de 50 m de luz y 6 m de altura de pilares .... 135

Figura A.17. Pórticos a dos aguas de 50 m de luz y 7 m de altura de pilares ....................... 135

Figura A.18. Pórticos de cubierta poligonal de 50 m de luz y 7 m de altura de pilares .... 135

ix
Índice de tablas
Capítulo 3: Diseño de naves con cubierta poligonal
Tabla 3.1. Coeficientes de combinación o simultaneidad ........................................................ 34

Tabla 3.2. Longitud de pandeo de barras canónicas ................................................................. 35

Tabla 3.3. Coeficientes para el tipo de entorno ........................................................................... 40

Tabla 3.4. Interpolación del coeficiente de exposición (Ce) .................................................... 40

Tabla 3.5. Coeficientes de presión exterior (Cpe) en cubierta a dos aguas. Viento
transversal ............................................................................................................................ 41

Tabla 3.6. Coeficientes de presión exterior (Cpe) en cubierta para V1 y V2. Vigas 2-3 y
5-6. Pendiente 24,23ᵒ ....................................................................................................... 42

Tabla 3.7. Coeficientes de presión exterior (Cpe) en cubierta para V1 y V2. Vigas 3-4 y
4-5. Pendiente 8,53ᵒ .......................................................................................................... 42

Tabla 3.8. Coeficientes de presión exterior (Cpe) en paredes ................................................ 43

Tabla 3.9. Viento longitudinal. Zonas F, G, H e I de faldones .................................................. 44

Tabla 3.10. Cpe en cubierta para V3 ..................................................................................................... 44

Tabla 3.11. Presión exterior perpendicular a la cubierta .......................................................... 45

Tabla 3.12. Presión exterior del viento aplicado en cada dintel en las diferentes
hipótesis ................................................................................................................................. 47

Tabla 3.13. Resumen de acciones ejercidas sobre la estructura ............................................. 49

Capítulo 4: Análisis de resultados: diseño de pórticos poligonales


Tabla 4.1. Quiebro óptimo para naves de 30 metros de luz ................................................... 56

Tabla 4.2. Quiebro óptimo para naves de 40 metros de luz ................................................... 58

Tabla 4.3. Quiebro óptimo para naves de 50 metros de luz ................................................... 59

Tabla 4.4. Quiebro óptimo para naves de 20% de pendiente ................................................ 61

Tabla 4.5. Quiebro óptimo para naves de 25% de pendiente ................................................ 62

Tabla 4.6. Quiebro óptimo para naves de 30% de pendiente ................................................ 63

xi
Tabla 4.7. Pórticos poligonales vs. a dos aguas de 30 m de luz ............................................ 65

Tabla 4.8. Pórticos poligonales vs. a dos aguas de 40 m de luz ............................................ 65

Tabla 4.9. Pórticos poligonales vs. a dos aguas de 50 m de luz ............................................ 66

Tabla 4.10. Diseño óptimo de pórticos poligonales atendiendo a la luz y altura de


cumbrera ............................................................................................................................... 67

Tabla 4.11. Altura de cumbrera que conduce al pórtico más económico para cada luz . 68

Tabla 4.12. Influencia de la luz en el peso de la estructura ...................................................... 69

Tabla 4.13. Influencia de la pendiente en el peso de la estructura ........................................ 70

Tabla 4.14. Influencia de la altura de pilares en el peso de la estructura ........................... 70

Tabla 4.15. Quiebros óptimos limitados por la estética ............................................................. 72

Capitulo 5: Estudio de tensiones en la unión del quiebro


Tabla 5.1. Esfuerzos en los quiebros para la combinación de carga más desfavorable
1,35·Gk+1,5·QN+0,9·V1 .................................................................................................. 77

Tabla 5.2. Constantes mecanográficas del perfil IPE 550 ....................................................... 82

Tabla 5.3. Constantes mecanográficas del perfil IPE 400 ....................................................... 87

Tabla 5.4. Resultantes en las alas y alma y punto de aplicación ........................................... 88

Tabla 5.5. Valor de las fuerzas resultantes y su punto de aplicación (IPE 550 -
quiebro II) ............................................................................................................................. 92

Tabla 5.6. Valor de las fuerzas resultantes y su punto de aplicación (IPE 400 -
quiebro II) ............................................................................................................................. 93

Tabla 5.7. Valores extremos del flujo de tensiones tangenciales y las tensiones
tangenciales en la sección de la viga IPE 400 .......................................................... 99

Tabla 5.8. Flujos y tensiones tangenciales de interés en el perfil IPE 550


(quiebro II) ........................................................................................................................... 100

Tabla 5.9. Flujos y tensiones tangenciales de interés en el perfil IPE 400


(quiebro II) ........................................................................................................................... 100

Tabla 5.10. Número de elementos y nudos en los diferentes modelos numéricos ......... 104

Tabla 5.11. Tamaño medio del elemento en las mallas de estudio ........................................ 104

xii
Apéndice B: Resultados del cálculo de los pórticos poligonales
Tabla B.1. Resultados de cálculo en pórticos de 30 m de luz ................................................. 139

Tabla B.2. Resultados de cálculo en pórticos de 40 m de luz ................................................. 140

Tabla B.3. Resultados de cálculo en pórticos de 50 m de luz ................................................. 141

xiii
Listado de símbolos
A Zona eólica.
A Área de la sección.
Ai Área de influencia.
B Zona eólica.
b Ancho del perfil.
C Zona eólica.
c Disposición del quiebro con barras centradas a la placa de testa.
Ce Coeficiente de exposición.
Cm Coeficiente de momentos equivalente.
Cpe Coeficiente de presión exterior.
Cpe,B Coeficiente de presión en la zona B.
Cpe,D Coeficiente de presión en la zona D.
D Zona eólica.
E Módulo de elasticidad.
E Zona eólica.
e Disposición del quiebro con barras excéntricas.
f Flecha.
F Zona eólica.
F Fuerza resultante.
\]^_` Fuerza resultante en el ala superior de la sección del perfil.
\]`_a Fuerza resultante en el ala superior de la sección del perfil.
FT Fuerza total resultante sobre la sección del perfil
Fw Fuerza sobre el alma de la sección del perfil.
\b c Fuerza resultante de compresión en el alma de la sección del perfil.
\b d Fuerza resultante de tracción en el alma de la sección del perfil.
fy Límite de elasticidad.
G Zona eólica.
G Centro de gravedad.
G1 Categoría de uso.
Gk Acción permanente.
H Zona eólica.
h Canto del perfil.
h1 Altura entre alas del perfil.
HA Componente horizontal en el apoyo A
HB Componente horizontal en el apoyo B
hc Altura de la cumbrera.
Hed Valor de cálculo de la resultante de las acciones horizontales totales, en la base del
edificio, correspondientes a la combinación de acciones considerada.
hm Altura entre la línea media de las alas en un perfil.
hp Altura del pilar
I Zona eólica.
Iy Momento de inercia de la sección transversal respecto al eje de inercia y
Iz Momento de inercia de la sección transversal respecto al eje de inercia z
J Zona eólica.
Kc Coeficiente de continuidad
L Longitud de la pieza

xv
l Luz
LG Longitud del faldón de la zona eólica G.
LH Longitud del faldón de la zona eólica H.
Lk Longitud de pandeo de la barra equivalente.
m Punto de referencia
My Momento flector alrededor del eje y.
Mz Momento flector alrededor del eje z.
N Axil
n Punto de referencia
Nx Axil
P Punto de referencia en la sección
P Carga puntual
P´ Punto de referencia en la sección
PP Peso propio
Q Punto de referencia en la sección
q Carga
Q´ Punto de referencia en la sección
qb Presión dinámica del viento
qe Presión estática ejercida por el viento
qe,G Presión estática del viento en la zona G.
qe,H Presión estática del viento en la zona H.
Qk Acción variable
QM Acción variable ejercida por la sobrecarga de uso
qM Valor característico de la sobrecarga de uso
QN Acción variable ejercida por la nieve
qv Flujo de tensiones tangenciales
Qw Acción variable ejercida por el viento
Qy Momento estático con respecto al eje y
R Punto de referencia en la sección
R´ Punto de referencia en la sección
RA Reacción en el apoyo A
RB Reacción en el apoyo B
S Punto de referencia en la sección
s Semiluz del pórtico
s Coordenadas que recorren el perímetro de la sección a lo largo de la línea desde su
origen.
S´ Punto de referencia en la sección
Sc Separación entre correas
sk Sobrecarga de nieve
Sp Separación entre pórticos
t Espesor
tf Espesor del ala.
tp Espesor de la placa de testa.
tw Espesor del alma del perfil
V1 Viento 1 en sentido transversal de la nave
V1D Viento 1 dorsal en sentido transversal de la nave
V1F Viento 1 frontal en sentido transversal de la nave
V2 Viento 2 en sentido transversal de la nave
V2D Viento 2 dorsal en sentido transversal de la nave

xvi
V2F Viento 2 frontal en sentido transversal de la nave
V3 Viento 3 en sentido longitudinal de la nave
VA Componente vertical en el apoyo A
VB Componente vertical en el apoyo B
Ved Valor de cálculo de la resultante de las acciones verticales totales, en la base del
edificio, para dicha combinación de acciones.
Vz Cortante en el eje z.
ZG,T Punto de aplicación de la fuerza total resultante en la sección del perfil.
gh,]^_` Punto de aplicación de la fuerza resultante en el ala inferior de la sección del perfil.
gh,]`_` Punto de aplicación de la fuerza resultante en el ala superior de la sección del perfil.
ZG,w Punto de aplicación de la fuerza resultante en el alma en la sección del perfil.
gh, b c Punto de aplicación de la fuerza resultante de compresión en el alma de la sección del
perfil
gh ,b d Punto de aplicación de la fuerza resultante de tracción en el alma de la sección del
perfil

α Ángulo de los faldones con respecto a la horizontal


α cr Coeficiente de amplificación por el que se debe multiplicase la configuración de cargas
de cálculo para provocar la inestabilidad lateral elástica según el modo de pandeo
global considerado.
β Coeficiente de pandeo
γ Peso específico
γG Coeficiente parcial de seguridad de las acciones permanentes
γQ,1 Coeficiente parcial de seguridad de la acción variable principal
γQ,i Coeficiente parcial de seguridad de las acciones variables de acompañamiento
Δ Incremento
ε Deformación o alargamiento unitario
μ Coeficiente de forma de la cubierta
ν Coeficiente de Poisson
σMy Tensiones normales debidas al momento flector.
σNx Tensión normal debida al esfuerzo axil.
σxs Tensiones tangenciales
σxx Tensiones normales.
σpq,]rst Tensiones normales medias del ala del perfil debidas al momento flector
σuu,b^_a Tensión normal en la fibra inferior de la sección del alma del perfil
σuu,b`_a Tensión normal en la fibra superior de la sección del alma del perfil
τ Tensiones tangenciales
Ψa,i Coeficiente de combinación de las acciones variables de acompañamiento
Ψp,1 Coeficiente de combinación de la acción variable principal
Ѳ Plano de corte

xvii
Listado de acrónimos

1D Monodimensional
3D Tridimensional
APTA Asociación para la Promoción Técnica del Acero.
CA Cubierta a dos aguas.
CEC Centro de esfuerzos cortantes
CP Cubierta poligonal.
CTE Código Técnico de la Edificación.
DB SE Documento Básico de Seguridad Estructural.
DB SE-A Documento Básico de Seguridad Estructural- Acero.
DB SE-AE Documento Básico de Seguridad Estructural- Acciones en la Edificación.
DMX Maximum deflection. Desplazamiento máximo.
EAE Instrucción de Acero en la Edificación.
EC3 Eurocódigo 3: Proyecto de estructuras de acero.
LOE Ley de Ordenación de la Edificación.
MEF Método de los Elementos Finitos.
Pte Pendiente
SI Sistema Internacional.
SMN Minimum stress. Tensión mínima.
SMX Maximun stress. Tensión máxima.

xix
Capítulo 1
Introducción y antecedentes
Introducción y antecedentes

1. INTRODUCCIÓN

Bajo el término genérico de naves agroindustriales se incluyen tradicionalmente


construcciones de una sola planta, gran luz y cargas moderadas, en las que existe un
predominio de las condiciones funcionales sobre los aspectos estéticos de la construcción
[1] y cuyo uso está relacionado con la actividad agraria y/o alimentaria.

El tipo más común de nave agroindustrial es una estructura de base rectangular


simple, generalmente de una planta, que proporciona un espacio confortable protegido
contra las inclemencias ambientales para llevar a cabo actividades de producción o
almacenamiento. Por su economía, la solución más utilizada es la de pórticos planos
paralelos y correas perpendiculares a los pórticos como soporte del material de cubrición.

Una característica que se repite en las naves agroindustriales dado el pequeño valor
de las acciones gravitatorias, es la esbeltez de los elementos comprimidos puesto que no
existen planos horizontales con rigidez para realizar las funciones de arriostramiento. Esto
hace necesario estudiar en profundidad la influencia de las acciones de viento y los
sistemas de arriostramiento frente a fenómenos de inestabilidad lateral, aspectos que en
otro tipo de estructuras adquieren menor importancia.

Hoy en día, por la importancia de la imagen de empresa, el desequilibrio entre lo


funcional y lo estético tiende a reducirse, sin por supuesto perder de vista la economía de la
construcción y la adecuación de la forma a la actividad desarrollada.

Cada vez es más frecuente observar pabellones con forma poligonal en las ciudades,
destinados a instalaciones hosteleras, diferentes disciplinas deportivas, culturales y lúdicas
(figura 1.1). La cubierta poligonal ofrece una altura útil y volumen interior mayor a las
convencionales a dos aguas. Es por esto que se muestran ideales para grandes ferias,
conciertos, almacenaje en altura, gradas, pabellones deportivos, etc., y además en el caso de
las carpas, proporcionan una cobertura de una manera rápida y económica.

Figura 1.1. Carpas poligonales.

3
Capítulo 1

Al igual que se percibe el uso habitual de las carpas con cubierta poligonal
desmontables, que se ajustan a distintas situaciones temporales, también es posible
encontrar este tipo de diseño pero de un modo permanente en naves o edificios de parques
de ocio, polígonos industriales, pabellones deportivos, hipermercados, etc. (figura 1.2).
Estos edificios requieren amplios espacios interiores, exentos de pilares, adaptados al tipo
de edificación que se va a desarrollar en su interior, donde se garantice un adecuado
desarrollo de las actividades como puede ser una circulación fluida, un acceso apropiado o
una integración de los servicios en el edificio entre muchas otras.

Figura 1.2. Naves poligonales.

El proyectista participa en el diseño en función del fin que tenga la estructura,


soportando las cargas que puedan actuar sobre ella y que dependerán de su forma
geométrica. Sería prácticamente imposible enumerar las diferentes formas estructurales. Si
nos centramos en la tipología poligonal y observamos los distintos ejemplos de naves
incluyendo las carpas, se hace presente una gran diversidad de formas.

El hecho de observar la infinidad de diseños posibles para el pórtico poligonal,


donde aparecen diferentes trazados para la cubierta, con distinta inclinación y posición de
unión entre las vigas, animó el deseo de estudiar unos criterios de diseño para este tipo de
estructura, no tan utilizada como la clásica cubierta a dos aguas.

2. EL ACERO EN LA CONSTRUCCIÓN

A lo largo del siglo XX hasta nuestros días, el acero toma un papel fundamental como
material de construcción, siendo una de las materias primas más populares, inspirando a
ingenieros y arquitectos de renombre internacional a decantarse con razones de peso por
este material.

Si observamos las prestaciones, una de las razones para justificar la elección del
acero se encuentra en su elevada resistencia mecánica. Permite planteamientos con
mayores luces que otras soluciones estructurales con la capacidad de soportar diferentes
cargas con el mismo diseño. Gracias a esto, se consigue proyectar espacios interiores más

4
Introducción y antecedentes

diáfanos y versátiles, de fácil mantenimiento y que se podrán adaptar a las posibles


modificaciones futuras o incluso a un cambio en la actividad.

A continuación podemos enumerar más ventajas a la hora de elegir una estructura


metálica:

El acero beneficia el diseño de las edificaciones ofreciendo su ligereza y delgadez


como material de construcción. En función del servicio que se vaya a ofrecer o la calidad de
la instalación van a intervenir muchos otros factores.

El ahorro de la estructura en naves o edificios con grandes superficies resulta


primordial. Con grandes vanos, el diseño se optimiza en base a minimizar el empleo de los
materiales, costes y la facilidad de montaje. La necesidad de abaratar el coste de obra e
instalaciones, ha inducido en los últimos años a una creciente utilización de elementos
prefabricados para reducir el uso de materiales y facilitar su montaje.

El empleo del acero permite acortar los plazos de ejecución gracias al solape de
actividades, por un lado en taller con la estructura metálica y por otro en la obra in situ.
Esta velocidad de ejecución y montaje va a disminuir costes en muchas ocasiones, lo que
hará que el proyectista se decante por las estructuras metálicas antes que por cualquier
otro tipo de solución estructural. Además, la búsqueda de edificios más sostenibles y
eficientes desde el punto de vista energético incidirá también en la decisión del proyectista.

En el proyecto de un edificio son esenciales la funcionalidad, la economía y las


condiciones que impone un determinado emplazamiento. La estructura siempre es
subsidiaria de esos factores y en la mayoría de los casos solamente supone una quinta
parte de la inversión total [2], aunque por desgracia la arquitectura moderna pierde de
vista en muchas ocasiones de esta premisa.

3. TIPOLOGÍAS
TIPOLOGÍAS DE PÓRTICOS DE ESTRUCTURA
ESTRUCTURA METÁLICA

Si se escoge el acero como material principal para uso comercial, industrial o rural,
el pórtico es el sistema estructural más usual en el diseño de una sola planta. Estas
estructuras son utilizadas en la mayor parte de los países europeos por su combinación de
eficacia estructural y aplicación funcional [3].

A la hora de tipificar los pórticos, además de la forma que posea la cubierta del
edificio, se puede realizar en base a tres características: el tipo de base, el nudo de hombro
o esquina y el tipo de dintel.

1. Pórticos biempotrados, biarticulados o triarticulados.


2. Cabeza u hombro de pilares articulados o rígidos
3. Dintel de celosía o de alma llena.

5
Capítulo 1

3.1. Tipos de cubierta en pórticos

Las cubiertas más empleadas en las construcciones de naves con pórticos son: a dos
aguas, curva y poligonal (figura 1.3). Todas ellas están formadas por superficies más o
menos regulares, inclinadas sobre la horizontal un ángulo tal que asegure la evacuación del
agua. La elección de la forma depende en mayor medida de factores como la estética, la luz,
el requerimiento de volumen y la altura considerada. Se debe tener en cuenta que esta
forma e inclinación de la cubierta repercute en los esfuerzos ejercidos sobre el dintel y
sobre los pilares.

a) b) c)

Figura 1.3. a) Cubierta a dos aguas, b) Cubierta curva, c) Cubierta poligonal.

3.1.1. Cubierta a dos aguas

La cubierta a dos aguas se puede construir para luces de 15 a 50 m, pero son más
eficientes con luces comprendidas entre 25 y 35 m. La altura de aleros más eficaz
estructuralmente es de 5-6 m, pero en función de la actividad del edificio pueden alcanzar
hasta 10 m. La pendiente de la cubierta que se utiliza suele estar comprendida entre 6 y
10°. El ángulo menor a 6° no es recomendable debido a las deformaciones en la cubierta
que conducen a la acumulación de agua y nieve. Las ventajas de este tipo de cubierta es que
se trata de un concepto simple y justificado, con componentes rectos que hace que sea una
buena opción en cuanto al transporte, fabricación y montaje [4].

3.1.2. Cubierta curva

La forma curvada o con forma de arco es otro tipo de cubierta utilizada en pórticos.
Su aplicación es más frecuente en proyectos arquitectónicos que en construcciones
industriales. Aun teniendo forma de arco, el dintel trabaja a flexo-compresión siendo muy
eficiente. Las fuerzas de compresión aumentan alrededor de los soportes y el arco se puede
optimizar cambiando las secciones a lo largo del mismo. Para luces pequeñas se suele
utilizar la forma de arco, ya que para luces grandes aparecen empujes importantes en los
apoyos.

3.1.3. Cubierta poligonal

Este tipo de cubiertas se ejecuta uniendo vigas con distinta inclinación formando la
característica curvatura aparente, resultando ser muy útiles para grandes luces, o cuando
se requiere altura de cumbrera elevada con la posible limitación de altura de los pilares.

6
Introducción y antecedentes

Para luces mayores a 16 m las cubiertas curvas pueden requerir empalmes debido a las
limitaciones en el transporte además de un estudio riguroso y detallado debido a las
exigencias arquitectónicas [3]. Las piezas de la cubierta poligonal, son una buena
alternativa ya que evitan la fabricación problemática de elementos curvos.

3.2. Tipo de base o apoyos del pórtico

Los pórticos que se emplean con mayor frecuencia son aquellos con pilares
biempotrados, biarticulados o triarticulados (figura 1.4).

Figura 1.4. Diferentes tipos de pórticos, de izquierda a derecha, pórtico biempotrado, pórtico biarticulado y
pórtico triarticulado.

La solución empotrada en los arranques reduce los momentos máximos en la


estructura metálica y de este modo consigue una mayor rigidez transversal del pórtico
frente a las fuerzas horizontales, debidas a la acción del viento, seísmos, puentes-grúas, etc.
Por el contrario aumentan el volumen de hormigón necesario en las cimentaciones junto a
basas de pilares a su vez con mayores dimensiones.

El pórtico biarticulado al no presentar momento flector en la base del pilar, requiere


menor volumen de cimentación y basas más simples. Sin embargo, el momento máximo
aparece en el nudo de esquina y los desplazamientos tanto verticales como horizontales
son mayores al de los pórticos biempotrados, por lo cual necesita un mayor
dimensionamiento de perfiles metálicos. Se trata de la alternativa más utilizada debido a su
conveniencia en el diseño. Aunque sea la opción más empleada no significa que sea la más
económica, debido al hecho de que incluso la discreta rigidez de su base puede conllevar un
aumento significativo de la estabilidad del pórtico [4].

El coste de la estructura metálica de un pórtico biempotrado es siempre inferior al


del biarticulado, incrementándose la diferencia a medida que aumenta la luz del pórtico. En
el caso del coste de la cimentación, el biarticulado es claramente ventajoso frente al
biempotrado debido al menor volumen en la cimentación. Al igual que en el caso anterior,
la diferencia de coste entre estos dos tipos de pórticos aumenta con la luz. Cuando se tiene
en cuenta el coste total de la estructura metálica (acero más cimentación), los pórticos
biempotrados resultan ligeramente favorables a los biarticulados desde el punto de vista
económico [5].

7
Capítulo 1

No hay que olvidar, que siempre se debe que tener en cuenta el terreno donde se va
a cimentar la estructura. Siempre que el terreno sea débil, es preferible la solución con
bases de pilares articulados, ya que la estructura es más costosa pero la cimentación exige
menor gasto y es más flexible. Por el contrario, en este tipo de terreno una estructura más
rígida implica una cimentación menos económica a la hora de empotrar la base de los
pilares.

Además de las tipologías biempotradas y biarticuladas, dentro de los pórticos


también existe la solución triarticulada. En este caso aparece una articulación adicional en
la rótula del dintel. En este tipo de pórtico los momentos máximos para cualquier carga son
mayores que en los pórticos biarticulados, así como sus movimientos. Su principal ventaja
es que muestran una influencia nula sobre las tensiones, las variaciones de temperaturas y
los asientos diferenciales de los apoyos además de no requerir un predimensionamiento
por tratarse de elementos isostáticos.

3.3. Tipo de dintel

El tipo de dintel en los pórticos puede estar formado por una viga de celosía o por
vigas de alma llena.

En el caso del dintel de celosía o cercha, las soluciones constructivas se eligen en


función de la unión entre los pilares. Se adoptan las siguientes disposiciones:

• Cercha o viga de celosía unida rígidamente a los pilares.


• Cercha o viga de celosía articulada en los pilares.
• Cercha o viga articulada en un pilar y apoyada mediante deslizadera en el otro.

Los pórticos rígidos o de piezas de alma llena, se construyen con barras de sección
constante reforzadas con cartelas en el alero o barras de sección variable en toda su
longitud.

En España, hasta el comienzo de los años 80, la estructura metálica de referencia en


la construcción de naves agroindustriales eran del tipo cercha montadas sobre pilares. En
los últimos años, esta tendencia ha cambiado, y hoy en día, el pórtico de nudos rígidos ha
terminado imponiéndose como el diseño estructural preferente [6].

La disminución del uso de vigas de celosía se ha visto claramente influenciada por el


aumento del coste de la mano de obra, mayor coste de mantenimiento, mayor tiempo de
ejecución y el desarrollo de las industrias que aportan nuevas soluciones constructivas.

La proliferación de talleres de cerrajería en los procesos de fabricación, fomentan a


su vez el predominio de soluciones con perfiles laminados en las estructuras metálicas. La
tipología estructural más extendida y más sencilla de ejecutar es la de pórticos a dos aguas

8
Introducción y antecedentes

con perfiles laminados de sección constante. Según un estudio sobre la edificación


industrial en España, realizado bajo la dirección de la Asociación para la Promoción
Técnica del Acero (APTA) en el año 2005, para una superficie de 7560000 m2 construidos o
9115 edificios cotejados, destaca que el 87,3% de la superficie o el 91,2% de los edificios
fueron pórticos a dos aguas con perfiles laminados frente a un 5,9% de la superficie o un
3,8% de los edificios que se erigieron con pórticos a dos aguas con dinteles de celosía [7].

Desde un punto de vista funcional, el pórtico rígido aprovecha mejor el espacio que
la cercha, ya que en esta última el cordón inferior normalmente se sitúa entre cabeza de
pilares limitando la altura de trabajo e impidiendo el uso bajo cubierta hasta este nivel,
desperdiciando un volumen que puede ser muy útil. Otro inconveniente importante a
añadir es la vulnerabilidad ante el fuego, que sería mayor en el caso de elegir vigas en
celosía, aunque en ambos casos deben protegerse adecuadamente.

El diseño con cercha infiere ventajas sobre los pilares y a su vez sobre la
cimentación. Al poderse articular en las cabezas de pilares, no transmiten a estos
momentos flectores y por tanto, no solicitan a la cimentación, al contrario de lo que sucede
en el pórtico rígido, que implica un incremento del peso de acero y del tamaño de los
cimientos.

4. ESTRUCTURAS QUEBRADAS
QUEBRADAS

En el siglo XVI Italia se sitúa por delante del resto de países en la producción de
textos sobre arquitectura, en los que destaca su carácter universalizador y teórico. En el
siglo XVII Francia toma el relevo, produciéndose además un cambio de orientación. Junto a
las obras teóricas, aparecen otras cuya finalidad es la práctica y la preocupación por los
aspectos constructivos [8]. Los tratados de esta época contienen información técnica,
tipologías y soluciones constructivas. En un primer momento, apenas nombran las
propiedades del material y una vez que se va desarrollando el cálculo científico, aparecen
indicaciones sobre el comportamiento resistente.

Tanto en la edición del tratado de Savot revisada por Blondel en 1685, como en la de
1681 de Le Muet se añade un nuevo tipo de armadura que aparecerá en todos los tratados
franceses hasta el siglo XIX: la armadura quebrada, conocida popularmente en la época
como mansardas [9]. De ahí que la palabra mansarda provenga del francés mansarde, y
esta de François Mansart (1598-1666). Este arquitecto francés fue responsable de
generalizar su uso y a su vez, a quien se le asignó erróneamente la invención al haberse
atribuido durante largo tiempo su autoría. Siendo la mansarda muy popular en Francia
hasta el siglo XIX, se exportó a España. La similitud de las actuales naves de cubierta
poligonal con estas estructuras clásicas, hace que se denominen también como mansardas,
aunque poco tiene que ver en su concepción estructural.

9
Capítulo 1

4.1. Reglas de trazado en mansardas

En la segunda mitad del siglo XVII los


tratados comienzan a criticar las soluciones con
pendientes demasiado elevadas. Se crea así la
necesidad de reducir la altura de las cubiertas
tanto en las armaduras a dos aguas como en las
mansardas. En el tratado de Bullet [10] quedan
definidas las estructuras que presentan los textos
franceses durante todo el siglo XVIII (figura 1.5).

Las reglas de trazado más frecuentes en los


tratados hasta el siglo XIX son la de Bullet y
Belidor. Se tratan sencillas reglas geométricas de
fácil aplicación, muchas de ellas basadas en la
Figura 1.5. Trazado en una armadura
quebrada [10].

práctica que con el paso del tiempo comienzan a


adquirir cierto fundamento técnico. Bullet divide la semicircunferencia circunscrita en
cuatro parte iguales y ubica los quiebros en los centros de cada cuadrante. Esta disposición
de faldones forma ángulos de 67,5° y 22,5° respecto a la horizontal. Belidor [11] divide la
semicircunferencia en cinco partes formando ángulos de 72° y 27° (figura 1.6).
22,5º

27°
67

72
,5
º

Regla de Bullet (1691) Regla de Belidor (1729)


21°

a/2
30°

a/2
75

66
º

2a/3

a a

Regla de Rieger (1763) Regla de Émy (1837)


Figura 1.6. Directrices para mansardas de diferentes tratados.

En España, el padre Rieger [12], influido por los tratados franceses, coloca las
armaduras formando 75° y 30°, mejorando la pendiente pero dificultando la habitabilidad
y aumentando la luz del faldón superior. La regla del coronel Émy [13] era disponer los

10
Introducción y antecedentes

quiebros a dos tercios del radio desde el centro de la semicircunferencia circunscrita,


formando pendientes de 66° y 21° (figura 1.6).

En el siglo XX, Jackson y Turnbull [14] desarrollaron un programa informático sobre


el diseño de cubiertas de madera de tipo mansarda, debido a la demanda de graneros y
granjas en Norteamérica y la escasez de trabajos de ingeniería en este tipo de estructura.
La directriz consistía en formar un arco mediante cuatro vigas articuladas conectadas
acercándose a las proporciones de la parábola que maximizase el volumen de
almacenamiento útil. Optimizaron luces comprendidas entre 6 y 21,6 m, con ángulos entre
55° a 58° para el dintel inferior y de 20° a 30° para el superior respecto a la horizontal.

Todas estas soluciones, mejoran la habitabilidad en viviendas y aumentan el


volumen aprovechando el espacio, a veces reduciendo la altura excesiva de las cubiertas y
otras aumentado cuando la altura de los pilares queda limitada. Además de estas ventajas,
su construcción requiere materiales de menores dimensiones que con las armaduras a dos
aguas.

5. EN BUSCA DEL QUIEBRO


QUIEBRO ÓPTIMO

Se denomina quiebro a la unión que se produce entre dos tramos con distinto
ángulo de inclinación. Por lo tanto, el dintel poligonal presenta dos quiebros, constituidos
por la unión entre vigas con diferente inclinación en el pórtico, exceptuando la unión de la
cumbrera (figura 1.7). Al igual que ocurre en las mansardas de las viviendas, el faldón más
cercano a los apoyos tiene una pendiente más pronunciada que el superior. A causa de la
unión de las barras con una desviación determinada (quebradas) se logra una curvatura
aparente o un arco de tramos rectos.

Figura 1.7. Detalle de un quiebro en el pórtico poligonal.

La construcción moderna es muy versátil y está repleta de casos de innovadoras


soluciones estructurales difíciles de catalogar. A la hora de enfrentarse al diseño de un
pórtico de cubierta poligonal con una pendiente dada, la primera duda surge en el
momento de definir la situación del quiebro, esencial para establecer la geometría de la
construcción. En la actualidad, más que por una directriz, la pendiente queda limitada por

11
Capítulo 1

factores objetivos (condiciones climáticas, materiales empleados, altura, etc.) y subjetivos


como puede ser la estética.

Cuando en la edificación agroindustrial se recurre a la estética y resistencia del arco,


ya denota en el proyectista la búsqueda de una imagen de calidad que destaque sobre el
diseño general en el ámbito agroindustrial. En función de su criterio, puede crear arcos o
estructuras de gran expresividad artística, aunque en esencia, ni siquiera la forma curva es
necesaria, pues en sentido amplio empieza por ser arco un par de barras acodadas, y se
podría incluir en el género las arcadas, los pórticos y otras estructuras reticulares [15].

El modo en el que las cargas se transmiten depende de la forma geométrica de la


estructura. La principal característica de cualquier forma estructural es el tipo de tensiones
que desarrolla para resistir las cargas. En base a esta característica, previamente al trazado
poligonal se distinguen las formas básicas del cable y el arco.

5.1. Cables: el origen

Cuando se habla de cables, el técnico se refiere a elementos de material flexible que


poseen una forma determinada cuando son fijados por sus extremos, pudiendo sostenerse
por sí mismos y cubrir grandes claros o luces. Probablemente sea la forma estructural más
simple para transmitir una carga a los apoyos. Se trata de estructuras que consiguen que la
capacidad resistente a flexión sea nula (figura 1.8).

A
x

dN
N+

dx
N
Figura 1.8. Cable sometido a cualquier clase de carga q = f(x).

Cuando se somete un cable a una carga q = f(x) encuentra por sí solo la forma de
equilibrio impidiendo que se generen otras fuerzas de sección que no sean los axiles de
tracción, representados por N.

12
Introducción y antecedentes

Cuando se aplican un conjunto de cargas sobre un cable sostenido en sus apoyos,


este cambia su forma y transfiere la carga en tramos rectos, creando la forma funicular de
fuerzas o cargas, definiendo el perfil geométrico del cable. El valor del esfuerzo sobre el
cable, se puede obtener gracias al polígono vectorial (figura 1.9). A medida que aumenta el
número de cargas, el polígono funicular toma un número creciente de lados más pequeños
y se aproxima a una curva. Cada segmento del polígono refleja el esfuerzo del cable en cada
una de sus zonas, siendo mayores en tanto que aumenten sus esfuerzos. En el caso de una
carga vertical uniformemente distribuida sobre la longitud del cable la curva funicular
resulta prácticamente una parábola.

Polígono funicular Polígono funicular

Polígono funicular
Figura 1.9. Cables solicitados con cargas concentradas verticales y sus correspondientes polígonos
funiculares.

Estos métodos gráficos dan buenos resultados y son conservadores, aunque el


proceso de análisis puede llegar a ser muy tedioso [16]. Pese a que la estática gráfica se
utilizó con éxito a lo largo de los años en la práctica ingenieril, fueron remplazados en gran
medida por la teoría de la elasticidad, que proporciona soluciones analíticas que no
requieren las mismas habilidades de dibujo.

En los últimos años, hay autores que siguen ensalzando las virtudes de la estática
gráfica para el diseño, sugiriendo que existen nuevas aplicaciones para este método
histórico [17].

5.2. Arcos

Desde siempre ha habido una gran atracción por el arco y su fenómeno resistente a
la hora de diseñar una estructura. El arco es reconocido por los autores como el mayor
invento tensional del arte clásico [18] o considerarse tal vez como la estructura más
brillante que pueda ser concebida [19].

Hooke [20] describe la solución sobre la directriz ideal del arco y cuánto se empuja
contra sus estribos: Ut pendet continuum flexile, sic stabit contiguum rigidum inversum,

13
Capítulo 1

que se podría traducir como "igual que cuelga el hilo flexible, así, pero invertido, se
sostendrá el arco rígido".

Este procedimiento ha sido empleado a lo largo de la historia para encontrar la


forma de los arcos. La idea era entender el funcionamiento de los arcos por analogía con los
cables colgantes: en efecto, el problema de equilibrio es idéntico. Se trata de una de las
ideas más geniales de la historia del cálculo de estructuras [21].

Al invertir el cable deformado de la figura 1.8 y mantenerlo bajo la acción de las


mismas cargas exteriores q = f(x), las solicitaciones de las secciones cambian de estar
traccionadas a estar comprimidas (figura 1.10). Para cada conjunto de cargas existe una
forma funicular, para la cual todo el arco trabaja a compresión simple. Siempre se puede
diseñar una estructura de barras que trabajen a compresión como un arco para cualquier
sistema simple de cargas.

q(x)

HA A
dx
N+
dN

VA B HB

VB
l
Figura 1.10. Carga vertical, componentes horizontales en las reacciones y esfuerzos longitudinales de
contrarresto en un arco.

Al contrario que los cables, los arcos son estructuras rígidas que no pueden cambiar
su forma cuando varían las cargas que actúan sobre ellos a lo largo de su vida de servicio.
Por lo tanto, si el arco no tuviera la forma antifunicular, además de las tensiones debidas al
axil de compresión, habrían de incluirse las tensiones debidas al momento flector.

Es un hecho que caracteriza a los arcos y los diferencia de las vigas la existencia de
componentes horizontales en las reacciones, HA y HB, pese a que las cargas externas sean
verticales (figura 1.10). Los empujes se deben a la imposibilidad de desplazamiento de los
estribos, y no a la forma curva de la pieza, ya que los empujes bajo cargas verticales no
aparecen si faltan los estribos que impidan la apertura del arco (figura 1.11). El hecho de
que en los arcos las fuerzas de sección que predominan sean las de compresión en lugar de
las de flexión hace que su resistencia sea superior si se les compara con las vigas de igual
luz y carga [22].

14
Introducción y antecedentes

q(x)

RA B

RB
l
Figura 1.11. Ausencia de componentes horizontales en las reacciones bajo carga vertical en una viga curva
isostática.

5.3. Trazado poligonal

Una manera de solventar las dificultades intrínsecas de la curvatura del eje, consiste
en adecuar el comportamiento de un arco como si estuviese compuesto de elementos
rectos, de manera que la aproximación a la geometría real será tanto más exacta cuanto
más pequeño sea el tamaño de la discretización utilizada.

El trazado poligonal objeto de estudio se aproxima a la geometría del arco, mediante


la discretización del mismo en cuatro elementos rectos. Sería comparable a una cubierta
que representa la forma funicular del arco de un cable que contiene tres cargas puntuales
suspendidas (figura 1.12).

P
P P

Arco

Eje de simetría
Cable

P
P
P
Figura 1.12. Relación entre el cable suspendido con tres cargas puntuales y el arco funicular.

En lo que se refiere al diseño del arco que inscribe la cubierta poligonal, se


determina una relación entre la flecha y la luz (rebajamiento), existiendo concordancia
entre los diversos autores. Así, Torroja [18] consideró un intervalo comprendido entre 1/5

15
Capítulo 1

y 1/7, valor que Regalado [19] aumenta a 1/8, que es la relación más satisfactoria
visualmente. Por debajo de un rebajamiento de 1/10, los efectos diferidos y accidentales de
segundo orden (retracción, fluencia, temperatura, asientos, etc) aumentan
considerablemente, sobre todo en arcos empotrados y relativamente rígidos. El
rebajamiento no puede aumentarse excesivamente no solo por el excesivo aumento de los
empujes, sino porque se llegaría a un fenómeno de flexión excesiva.

Se adoptan los rebajamientos del arco de 1/71, 1/8 y 1/10 que corresponde a
pendientes entre la cabeza de pilares y cumbrera de 30%, 25% y 20% respectivamente
(figura 1.13).

1/7
1/8
1/10

Figura 1.13. Rebajamiento del arco que inscribe la cubierta poligonal.

Para situar el punto de quiebro de la cubierta poligonal se recurre al arco parabólico


de igual luz (l) y flecha (f ) intentando minimizar los momentos flectores e incrementar los
esfuerzos axiles de compresión, tal y como sucede en la estructura del arco. Obrando de
esta manera se pretende que en el dintel se reduzca el perfil sustancialmente con respecto
al pórtico a dos aguas.

El funicular de cargas, para el caso de cargas simétricas, describe una curva de


ecuación cuadrática que define las coordenadas de sus ejes:

• •
} = 4 · ~ · •1 − ƒ ·
‚ ‚

que será la ecuación del arco virtual que se empleará para obtener la ordenada del punto
de quiebro para una abscisa dada (figura 1.14).
y

y f

l
Figura 1.14. Situación del quiebro, coordenadas (x, y).

1
Se corresponde exactamente a 3/20, valor comprendido entre 1/6 y 1/7. Se ha indicado el valor más cercano 1/7.

16
Introducción y antecedentes

Para fijar las distintas separaciones del quiebro respecto al soporte extremo, o en
otras palabras, las distintas abscisas del quiebro, se recurre al diagrama parabólico de los
momentos flectores de una barra con nudos rígidos sometida a una carga uniformemente
repartida, en la que el momento nulo se sitúa a 1/5 de luz de la viga, que se corresponde
con 1/5 de la semiluz del pórtico (s). A partir de este valor se desplaza el punto de quiebro
hasta la abscisa extrema 3/5 de la semiluz del pórtico, estudiando las solicitaciones y
dimensionando las barras en todos los casos, siempre con la referencia del pórtico a dos
aguas de iguales variables (luz, pendiente y altura).

De esta forma, la coordenada del punto de quiebro vendrá definida por una abscisa
de valor comprendido entre 0,2·s y 0,6·s (en intervalos de 0,1·s), siendo s la semiluz del
pórtico, mientras que la ordenada se obtendrá a partir de la ecuación que define la directriz
del arco virtual (figura 1.15). Se desprecian los valores en abscisas superiores a 3/5·s, ya
que en la mayoría de los casos estudiados generan pendientes de cubierta por debajo de un
8%, lo que podría llegar a ocasionar problemas de retención o acumulación de agua.

0,4 s
16,7º

0,5 s
0,2 s
y
y

0,6 s
0,3 s
y
y

Figura 1.15. Diferentes coordenadas de los quiebros para pendientes del 30% entre cabeza de pilar y
cumbrera.

6. OPTIMIZACIÓN DE LAS
LAS ESTRUCTURAS DE ACERO

El peso de una estructura de acero es un componente importante del coste total. La


reducción del coste debe ser el objetivo final para el uso óptimo de los recursos disponibles
[23]. La carencia de materias primas y la demanda de las mismas, así como el retroceso del
sector de la construcción debido a la crisis económica, fuerza a las empresas a reducir
costes, lo que se refleja en una disminución del peso de las estructuras. Las industrias que
trabajan con estructura metálica deben en primer lugar obtener un producto que cumpla
las especificaciones del proyectista y a su vez, reducir los costes de producción y sobre todo
de los materiales.

17
Capítulo 1

En este estudio, el término pórtico, diseño o quiebro óptimo se emplea bajo un


criterio de peso, es decir, se seleccionan como mejores aquellas estructuras que
comparativamente sean más ligeras y por consiguiente suponen un ahorro en el coste del
material.

Por optimización se entiende el uso de técnicas matemáticas para obtener el diseño


más económico para una estructura dada [24]. La teoría de la optimización matemática
está formada por un cúmulo de resultados y métodos numéricos orientados a disponer el
mejor diseño de entre un conjunto de alternativas, sin que exista necesidad de valorar
todas estas. El concepto de optimización es uno de los pilares fundamentales de la
ingeniería, ya que una de las funciones clásicas del ingeniero, es proyectar sistemas
novedosos, mejores a los anteriores, más económicos y eficientes, aprovechando al máximo
las propiedades de los materiales. La optimización de estructuras se encuentra en continua
mejora, en parte, gracias al aumento y desarrollo de la tecnología en el área de la
informática, convirtiéndose de este modo en una herramienta en el proceso de diseño de
estructuras. Los ordenadores son capaces de realizar todo el trabajo operacional asociado
al cálculo estructural de un modo rápido y sistemático y de igual modo, adaptan fácilmente
los métodos numéricos a la forma de operar con ellos.

El proceso de optimización de la tesis, está basado en el diseño tradicional, donde la


metodología supone un proceso iterativo que parte de un diseño (dimensiones y materiales
estructurales). Este proceso requiere de experiencia y reglas que otorgan la práctica
constructiva. Posteriormente, se analiza el comportamiento de la estructura mediante los
principios de resistencia de materiales, además de las restricciones de la norma vigente. Se
trata de un proceso costoso para un cálculo manual y su aparición se debe a la utilización
de los ordenadores personales y programas informáticos de cálculo estructural específicos.
De los resultados de los análisis, se pueden deducir los cambios a realizar para mejorar el
diseño, finalizando este proceso, cuando se considera lo suficientemente bueno o se
comprueba su idoneidad. Se obtiene una solución estructural que es satisfactoria desde el
punto de vista funcional, resulta económica y segura. Se desea hacer hincapié en que el
estudio no recurre a resolver un problema de optimización o un problema de
programación matemática de las estructuras.

7. ORGANIZACIÓN DE LA
LA TESIS

La tesis se organiza de forma similar al desarrollo de la investigación en torno a


siete capítulos:

El primer capítulo, el presente, introductorio al trabajo.

El segundo capítulo detalla los objetivos de la misma.

18
Introducción y antecedentes

El tercer capítulo recoge la metodología empleada en el proceso de diseño y cálculo


de las naves agroindustriales con cubierta poligonal. Se muestra la nomenclatura,
los datos de partida y las variables adoptadas, así como un ejemplo donde se
detallan las acciones que inciden en la estructura condicionando y determinando el
diseño y para un posterior dimensionamiento.

El cuarto capítulo contiene el análisis de resultados del dimensionamiento y diseño


del pórtico poligonal, la comparativa de este con el pórtico a dos aguas y unas
reflexiones sobre la estética.

El quinto capítulo estudia la unión del quiebro analíticamente y describe el modelo


numérico basado en el método de los elementos finitos.

El sexto capítulo analiza los resultados del estudio de tensiones en base al capítulo
anterior.

El séptimo capítulo detalla las conclusiones obtenidas en la tesis

Estos siete capítulos se complementan con dos apéndices. En el primero (apéndice


A) se representan los alzados de los pórticos a dos aguas y poligonales calculados. El
segundo (apéndice B) contiene un conjunto de tablas donde se muestran los perfiles
que resultan del dimensionamiento y el peso total de los diferentes pórticos
poligonales.

19
Capítulo 2
Objetivos
Objetivos

1. OBJETIVOS

El objetivo principal de la tesis es estudiar los pórticos poligonales o tipo mansarda


para determinar la posición recomendable donde deben quebrarse las vigas, y de este
modo lograr disminuir el peso de la estructura a partir de las magnitudes que caracterizan
la geometría, como la luz, la pendiente y la altura de pilares.

Para sintetizar toda la información, se va a elaborar un conjunto de


recomendaciones de diseño plasmadas en tablas. Como en cualquier estructura
hiperestática, se requiere un predimensionamiento; con estas tablas se pretende facilitar al
proyectista la determinación de la solución más económica, apoyando al cálculo preliminar
en este tipo de pórticos en los que intervienen tantas variables.

Los resultados del análisis de los pórticos tipo mansarda se van a comparar con los
que se obtienen con los pórticos a dos aguas de igual luz, pendiente y altura de pilares. De
este modo, al realizar la medición del peso del acero en las diferentes estructuras se podrá
establecer la tipología que resulta más económica desde el punto de vista del acero.

Se va a estudiar analíticamente y mediante el método de los elementos finitos


(M.E.F.) la distribución de tensiones que tienen lugar en la unión del quiebro característica
del pórtico poligonal, para determinar cuál de entre dos disposiciones genera menos
tensiones y deformaciones en la unión de un modo cualitativo.

Una vez estudiados los pórticos poligonales, analizados los diferentes quiebros y
profundizado en el análisis de la unión mediante el M.E.F., se pretende proporcionar una
serie de recomendaciones para el diseño de este tipo de estructuras, de modo que el
estudio teórico desemboque en reglas prácticas de diseño que faciliten la labor del
ingeniero proyectista.

23
Capítulo 3
Diseño de naves agroindustriales
con cubierta poligonal
Diseño de naves agroindustriales con cubierta poligonal

1. DISEÑO DE LAS ESTRUCTURAS


ESTRUCTURAS

Tal y como se ha comentado, la estructura general de la nave debe adecuarse al


espacio, al uso, el acceso, la habitabilidad, la funcionalidad, etc. En multitud de ocasiones,
los condicionantes de diseño de una construcción agroindustrial vienen definidos por una
determinada luz y una altura máxima de la edificación, dejando otros parámetros
esenciales como la pendiente de la cubierta y la altura de los pilares (o altura de arranque
de la cubierta) a la decisión del proyectista.

Si, por el contrario, no se limita la altura de cumbrera en el diseño de la nave, se


puede ofrecer de forma tabulada unos valores de pendiente y posición del quiebro que
conduzcan a un ahorro de acero en la construcción de la nave, que se describirán
posteriormente.

En el desarrollo de esta tesis se van a estudiar los pórticos biempotrados


intermedios de naves con cubierta poligonal (tipo mansarda), en el que aprovechando el
quiebro del dintel se podrán utilizar perfiles que permitan un ahorro de acero, siempre
teniendo como referencia el pórtico a dos aguas de igual luz y pendiente entre la cabeza de
pilares y la cumbrera.

Como variables del pórtico, se fijan unas dimensiones geométricas correspondientes


a su campo de aplicación práctica. Se van a analizar naves de 30, 40 y 50 m de luz, con
pendientes del 20, 25 y 30% entre arranque de cubierta y cumbrera, y altura de pilares de
5, 6, y 7 m, para elaborar un conjunto de tablas con los perfiles obtenidos en el cálculo de
las estructuras, que faciliten al proyectista la determinación de la solución más económica.

Para nombrar a los diferentes pórticos se ha adoptado la siguiente norma: los dos
primeros caracteres son CA o CP, indicando que el pórtico es a dos aguas (CA) o que
pertenece a una nave de cubierta poligonal (CP). A continuación aparecen una serie de seis
dígitos; los dos primeros indican la luz (30, 40 o 50 m), los dos siguientes la pendiente de la
cubierta, definida como la pendiente de la recta que une la cabeza del pilar con la cumbrera
de la nave (20, 25 o 30%), y los dos últimos la altura de los pilares (05, 06 o 07 m).

Solo en las estructuras de cubierta poligonal se añaden dos nuevos dígitos,


separados de los anteriores por un guion bajo, que indican la abscisa del quiebro en
relación a la semiluz (02, 03, 04, 05 o 06). De este modo, la referencia al pórtico
CP502507_04 hace referencia a un pórtico de cubierta poligonal, 50 m de luz, 25% de
pendiente (altura de cumbrera 13,25 m), 7 m de altura de pilares, y el quiebro se sitúa a
0,4·s, es decir, en abscisas a 10 m del soporte y en ordenadas a 6,25 sobre la cabeza del
pilar (figura 3.1).

27
Capítulo 3

CP502507_0,4

CP LUZ PENDIENTE ALTURA PILARES QUIEBRO


Cubierta Poligonal 50 m 25% 7m 0,4·s

Figura 3.1. Ejemplo sobre la nomenclatura empleada en los pórticos poligonales.

2. DATOS DE PARTIDA

Muchos son los programas informáticos que existen en el mercado para calcular
estructuras. Sin embargo, antes de utilizar estas aplicaciones se ha preferido elaborar una
hoja de cálculo para controlar todo el desarrollo numérico.

Se elaboran dos hojas de cálculo de Microsoft Excel2. Una para los pórticos
biempotrados con cubierta a dos aguas denominada FixedPortalFrames3 y otra para los
pórticos biempotrados de cubierta poligonal nombrada FixedMansardPortalFrames4,
desarrollada a partir de la creada para el cálculo de arcos biempotrados de directriz
parabólica [25]. En ambas con la introducción de un número reducido de datos referidos a
la geometría del pórtico, a las características de los perfiles, del acero empleado, de las
correas y de las cargas que actúan sobre el pórtico, se obtienen las combinaciones de
acciones más desfavorables y las solicitaciones de las barras del pórtico.

A partir de los valores aportados por la hoja de cálculo se emplea el programa


Nuevo Metal 3D5 para realizar el cálculo de las barras de acero. Introduciendo las acciones
que afectan a la estructura sobre cada barra, el software realiza la combinación de estas,
dimensiona y obtiene la optimización de la estructura. Chequeando los esfuerzos pésimos
para cada barra con los de la hoja de cálculo y, en un proceso de retroalimentación de
resultados entre ambas aplicaciones, se consigue la mejor combinación de perfiles para
cada geometría del pórtico.

Para poder comparar los distintitos pórticos e ir alternando las magnitudes (luz,
altura de pilares, pendiente y posición del quiebro) resulta imprescindible fijar o definir
datos que serán comunes en todas las estructuras. Estos se desglosan en los apartados
sucesivos.

2
Microsoft® Excel es marca registrada de Microsoft Corporation.
3
Disponible en: http://www.ingenieriarural.com/descarga/FixedPortalFrames.xls
4
Disponible en: http://www.ingenieriarural.com/descarga/FixedMansardPortalFrames.xls
5
Nuevo Metal3D es marca registrada de CYPE© Ingenieros S.A.

28
Diseño de naves agroindustriales con cubierta poligonal

2.1. Normativa

El cálculo estructural se realizará cumpliendo las limitaciones impuestas por el


Código Técnico de la Edificación (CTE). En relación con la seguridad estructural, en el
Documento Básico de Seguridad Estructural (DB SE) quedan establecidos los principios y
requisitos relativos a la resistencia mecánica y estabilidad del edificio, así como la aptitud
al servicio incluyendo su durabilidad.

Además de verificar el cumplimiento de los requisitos de seguridad estructural y


aptitud al servicio, establecidos en el DB-SE, se empleará conjuntamente con el Documento
Básico Seguridad Estructural: Acciones de la Edificación (DB SE-AE) cuyo campo de
aplicación es la determinación de las acciones sobre los edificios y el Documento Básico
Seguridad Estrutural: Acero (DB SE-A) destinado a verificar la seguridad estructural de los
elementos metálicos realizados con acero en la edificación.

Se escoge el CTE como la principal normativa a aplicar en el desarrollo de este


estudio, aunque también se consideran otras dos normas en vigor referentes a las
estructuras metálicas como son el Eurocódigo Estructural de acero (EC3) y la Instrucción
de Acero Estructural (EAE). De acuerdo con el artículo 2 del Real Decreto que aprobó la
EAE “En las obras de edificación se podrán emplear indistintamente esta Instrucción y el
DB SE-A del CTE”. Los Eurocódigos estructurales son un conjunto de normas europeas,
encargadas por la Comisión Europea al Comité Europeo de Normalización, donde se
recogen los métodos comunes en todos los Estados Miembro de la Unión Europea para el
cálculo y dimensionado de estructuras y de productos prefabricados estructurales. Son
normas de carácter voluntario que sin ser de obligado cumplimiento están comúnmente
aceptadas, ya que el CTE DB SE-A y EAE derivan de este Eurocódigo.

2.2
2.2. Perfiles de la estructura

De acuerdo con Monfort [1] e ITEA [26] la separación entre pórticos más frecuente,
por criterios económicos no debe ser mayor de 5 o 6 m. Esto se debe a una reducción de los
precios de fabricación (peso de la estructura, mano de obra, montaje, etc) y del
aprovechamiento de la longitud de las barras de los perfiles que actúan como correas
(normalmente unos 12 m). El estudio fija una separación entre pórticos de 6 m. Esta
modulación ha sido considerada por varios autores a la hora de optimizar pórticos a dos
aguas, como Hernandez et al. [27] y Phan et al. [28].

En los pórticos de cubierta poligonal se han propuesto diversas soluciones para el


cálculo del dintel, intentando minimizar su peso. Según Arnedo [2] en pórticos con luces
menores a 30 m, con adecuadas distancias de arriostramiento se comportan correctamente
los perfiles IPE en dinteles y HEA o HEB en pilares. Kravanja et al. [29] optimizan pórticos a
dos aguas con luces comprendidas entre 10 y 50 m empleando perfiles HEA en pilares e IPE
o HEA para el dintel.

29
Capítulo 3

En el diseño óptimo poligonal objeto de esta tesis, se elige dimensionar los pilares
con perfiles HEB, puesto que sus constantes mecanográficas lo hacen menos sensible al
pandeo. El dintel se dimensiona con perfiles IPE y HEA buscando la simetría de la cubierta
bajo tres posibles combinaciones:

a. Dintel con perfiles IPE (figura 3.2a).


b. Vigas inferiores unidas a pilares con perfiles HEA y en las superiores que forman la
unión de cumbrera perfiles IPE (figura 3.2b).
c. Dintel con perfiles HEA cuando los perfiles IPE superan los estados límites por la
condición de flecha o resistencia y no es posible aumentar su sección (figura 3.2c).

IPE IPE HEA


IPE HEA HEA

a) b) c)
HEB HEB HEB

EB EB de la estructura en función de los


Figura 3.2. Tipología poligonal EBperfiles.

Los pórticos a dos aguas se dimensionan también con perfiles HEB como soportes y
perfiles IPE acartelados en la unión pilar-dintel. La longitud de la cartela es el 20% de la
longitud de la viga, que se corresponde a un valor próximo al 10% de la luz del pórtico [4,
28] salvo para pórticos de 50 m de luz, que en ocasiones se debe incrementar esta longitud
hasta el 25 o el 30% de la barra. Estas cartelas se diseñan con la sección diagonal del
mismo perfil de la viga.

A la hora de realizar el cálculo de la estructura con el software CYPE© se agrupan las


barras en parejas. En los pórticos a dos aguas un conjunto está formado por pilares y otro
por vigas. En los poligonales, un grupo está compuesto por los pilares, otro con las vigas del
primer tramo del dintel y otro con las del segundo tramo (figura 3.3). Para cada par de
barras agrupadas entre sí, el programa escoge el perfil superior resultante del proceso de
dimensionamiento (barra más solicitada) homogeneizando el resultado.

Figura 3.3. Agrupación de pilares y vigas.

Para racionalizar y consecuentemente reducir el coste de la estructura metálica, se


emplean perfiles normalizados de acero laminado, cuyo diseño está estudiado para lograr
eficacia mecánica y economía en el material. La gama de fabricación estándar, varía en
función del tipo de perfil. La serie del IPE está comprendida entre el 80 y el 600 y para los
perfiles HEB y HEA entre el 100 y 1000.

30
Diseño de naves agroindustriales con cubierta poligonal

La calidad de fabricación que se escoge para los perfiles de acero que forman parte
de las estructuras de estudio es una de las más usuales, acero S-275. Este material tiene un
límite de elasticidad (fy) de 275 MPa, un peso especifico (γ) de 78,50 kN/m3, un módulo de
elasticidad (E) igual a 210000 MPa, un módulo de cortadura de 81000 MPa y un coeficiente
de Poisson (ν) de 0,3.

2.3. Acciones en la edificación

Las cargas se dividen en dos tipos de acciones: acciones de tipo permanentes y


acciones de tipo variables. Las acciones permanentes son aquellas que actúan en todo
momento sobre el edificio con posición constante donde se incluyen los pesos propios de
los elementos constructivos. Las acciones variables son aquellas que pueden actuar o no
sobre el edificio, como las debidas al uso o a las acciones climáticas. No se consideran las
acciones accidentales, aunque puedan ocurrir bajo algunas circunstancias.

2.3.1. Acciones permanentes

Cubierta

Existe una extensa gama de productos que se utilizan como cobertura. La ubicación
del edificio condiciona en la mayoría de los casos los requisitos que debe reunir la cubierta.
Se adopta un peso de 0,15 kN/m2 como material de cubierta. Según Salter [4] este peso
puede tomarse como referencia para un panel sándwich en el diseño previo de un pórtico.

Instalaciones

Con un valor de 0,15 kN/m2 se cubren las instalaciones habituales en una nave [2].
Se adopta este valor característico para los equipos e instalaciones previstas o incluso
futuras que pueden cargar directamente o colgar de la cubierta como por ejemplo paneles
solares, sistemas contra incendios, depósitos o tanques para equipos interiores, conductos
de aire, etc.

Cerramientos

No se considera el peso de los cerramientos laterales de la nave ya que estos


descansan sobre la cimentación longitudinal y la carga de viento es absorbida por los
pilares.

Correas

Las correas se disponen sobre la estructura principal recibiendo la cubierta que


apoya sobre ellas. Teniendo en cuenta los espesores considerados de chapa galvanizada

31
Capítulo 3

empleados en la cubierta y las cargas que han de soportar las cubiertas no transitables, se
adopta una separación máxima de 1,75 m [6].

Las correas trabajan básicamente6 a flexión por lo que se emplearán perfiles


adecuados para esta solicitación cuando son piezas cortas. Se adopta un peso de 0,12 kN/m
equiparable a un perfil IPE 140. Las correas se van a montar como vigas continuas de dos
vanos iguales (figura 3.4), aprovechando la longitud comercial y la separación entre
pórticos (Sp).
q

Slp Sl p

Figura 3.4. Montaje de las correas continuas de dos vanos.

2.3.2. Acciones variables

Para el cálculo de las acciones variables ejercidas sobre la estructura, se toman los
valores medios característicos al centro de España. Los parámetros adoptados en este
apartado se obtienen del CTE DB SE-AE [30].

Viento (Qw)

La distribución y el valor de las presiones que ejerce el viento sobre un edificio y las
fuerzas resultantes dependen de la forma y de las dimensiones de la construcción, de las
características y de la permeabilidad de su superficie, así como de la dirección, de la
intensidad y del racheo del viento.

Se adopta un grado de aspereza III (grado intermedio) destinado a zonas rurales


accidentales o llanas con algunos obstáculos aislados como árboles o construcciones
pequeñas. Es razonable pensar que este tipo de estructuras se ubique en polígonos
industriales, con un grado de aspereza IV, pero se ha preferido emplear el grado III para
incrementar estos valores y aumentar la seguridad en los cálculos, sin llegar al extremo del
grado de aspereza II.

Se escoge la zona eólica A ya que abarca la mayor parte de la península ibérica. El


valor correspondiente a la presión dinámica (qb) es de 0,42 kN/m2 [30].

Algunas correas se pueden utilizar como arriostramiento en la viga contraviento de cubierta y aparece
además de la flexión un esfuerzo axil.
6

32
Diseño de naves agroindustriales con cubierta poligonal

No se incluye la existencia de presiones (o succiones) interiores ya que se considera


que las naves no presentan grandes huecos.

Nieve (QN)

La distribución y la intensidad de la carga de nieve sobre un edificio, o en particular


sobre una cubierta, depende del clima del lugar, del tipo de precipitación, del relieve del
entorno, de la forma del edificio o de la cubierta, de los efectos del viento, y de los
intercambios térmicos en los paramentos exteriores.

El valor de la carga de nieve por unidad de superficie en proyección horizontal


puede tomarse como el producto del coeficiente de forma de la cubierta (μ) por el valor de
la sobrecarga de nieve sobre un terreno horizontal (sk). Se considera que la nieve puede
resbalar libremente de la cubierta, es decir, que no se acumula en la estructura. En los
pórticos de estudio el coeficiente de forma μ es igual a la unidad para cubiertas con
inclinación menor a 30° sin impedimento de deslizamiento de la nieve. El valor
característico sk adoptado es de de 0,6 kN/m2.

No se tienen en cuenta las posibles distribuciones asimétricas de nieve debidas al


transporte de la misma por efecto del viento, por no tratarse de las situaciones más
desfavorables.

Sobrecarga de uso (QM)

Se debe garantizar que la estructura es capaz de soportar, en buenas condiciones de


servicio, una eventual reparación de la cubierta a lo largo de la vida útil de esta. Se
considera una carga de mantenimiento de 0,4 kN/m2 (cubiertas accesibles únicamente
para conservación) repartida uniformemente sobre una superficie horizontal. Esta, no es
concomitante con el resto de acciones variables.

2.3.3. Combinación de las acciones

La normativa vigente se encarga de establecer posibles combinaciones de


circunstancias a las que la estructura debe enfrentarse con éxito. Para las distintas
situaciones de proyecto, la norma marca unos coeficientes de mayoración de carga para la
combinación de acciones, que se definirán de acuerdo con los siguientes criterios:

- Con coeficientes de combinación.

‡ ˆh‰ · Š‹‰ + ˆŽ• · ••• · ‘‹• + ‡ ˆŽ’ · •“’ · ‘‹’


‰Œ• ’”•

33
Capítulo 3

- Sin coeficientes de combinación.

‡ ˆh‰ · Š‹‰ + ‡ ˆŽ’ · ‘‹’


‰Œ• ’”•
Donde:

Gk Acción permanente.
Qk Acción variable.
γG Coeficiente parcial de seguridad de las acciones permanentes.
γQ,1 Coeficiente parcial de seguridad de la acción variable principal.
γQ,i Coeficiente parcial de seguridad de las acciones variables de acompañamiento.
Ψp,1 Coeficiente de combinación de la acción variable principal.
Ψa,i Coeficiente de combinación de las acciones variables de acompañamiento.

Los coeficientes de simultaneidad empleados quedan recogidos en la tabla 3.1:

Tabla 3.1. Coeficientes de combinación o simultaneidad [31].


Ψ0 Ψ1 Ψ2
Viento 0,6 0,5 0
Nieve7 0,5 0,2 0
Mantenimiento 0 0 0

2.4. Pandeo

En los casos estudiados así como en la mayoría de los pórticos transversales, el


pórtico intermedio se considera traslacional en su propio plano e intraslacional en el plano
longitudinal de la nave, por la existencia de vigas a contraviento. En general, se recurre al
análisis en segundo orden cuando, siendo la respuesta de la estructura sensible a las
deformaciones de su geometría inicial, se desea afinar en el diseño. La sensibilidad de un
pórtico a esa modificación de su geometría viene dada por la cercanía de los esfuerzos
axiles de los pilares a la carga crítica, es decir por el valor del coeficiente de amplificación
αcr. Por este coeficiente se debe multiplicar la configuración de cargas de cálculo para
provocar la inestabilidad lateral elástica según el modo de pandeo global considerado[2].

En los pórticos transversales las fuerzas equivalentes a nivel de cabeza de pilares


son de una magnitud relativamente pequeñas comparadas con el efecto del viento. La
instrucción EAE [32] indica que "en entramados aporticados de edificación, la imperfección
lateral global, podrá despreciarse, para una cierta combinación de acciones, cuando:

•–— ≥ 0,15 · ™–—

7
Edificios emplazados a una altitud menor o igual a 1000 m sobre el nivel del mar. En el caso de altitudes mayores
a 1000 m, los coeficientes serían Ψ0 = 0,7; Ψ1 = 0,5 y Ψ2 = 0,2.

34
Diseño de naves agroindustriales con cubierta poligonal

siendo:

Hed valor de cálculo de la resultante de las acciones horizontales totales, en la base del
edificio, correspondientes a la combinación de acciones considerada.

Ved valor de cálculo de la resultante de las acciones verticales totales, en la base del
edificio, para dicha combinación de acciones".

Por lo tanto, se adopta esta condición en los pórticos estudiados, puesto que con
acciones de viento superiores al 15% de las acciones verticales no es necesario añadir esas
imperfecciones, con lo que el cálculo puede ser elástico y lineal que es lo más frecuente en
naves industriales prescindiendo de los efectos de segundo orden [2].

Para el estudio de la inestabilidad en el plano del pórtico, se recurre al método de las


"longitudes de pandeo" que permite una comprobación barra por barra y es aceptado por
su operatividad pero discutible en cuanto a su procedimiento [33]. Se asigna un coeficiente
de pandeo β a las barras en sus planos principales.

En barras rectas con sección y axil constante se relaciona su longitud de pandeo de


la barra equivalente (Lk) a la distancia entre puntos de inflexión de la deformación de
pandeo. En la tabla 3.2 se define para los casos de barras canónicas en función de su
longitud.

Tabla 3.2. Longitud de pandeo de barras canónicas (Lk) [34].

Condiciones de empotrada biempotrada


biarticulada biempotrada en ménsula
extremo articulada desplazable

Longitud Lk 1,0 L 0,5 L 0,7 L 1,0 L 2,0 L

Para la asignación de los coeficientes de pandeo, los ejes a considerar son los locales
para cada pieza. De este modo, el plano fuerte de las barras (xz) coincide con el plano del
alma de la pieza y el plano débil de las barras (xy) es paralelo a las alas, pasando por el
centro de gravedad.

La longitud de pandeo de los pilares está determinada por el apoyo y la rigidez


relativa del dintel. En el plano fuerte del perfil cuando la base de pilares está empotrada β
varía entre 1 y 2 [1-2]. En los pórticos de estudio se adopta un coeficiente de 1,7. En el
plano débil de la barra, el pilar está empotrado, pero en su conexión con el dintel sí que
puede existir un desplazamiento de la posición original desplazando el nudo. Debe
aplicarse un coeficiente comprendido entre 0,5 correspondiente a barras biempotradas sin
posibilidad de desplazamiento en sus extremos y 1 asignable a las barras biempotradas
desplazables [35]. Se adopta un coeficiente conservador de 1 pese estar bien arriostrado el
pórtico en el eje de menor inercia mediante vigas de atado .

35
Capítulo 3

En el caso de las vigas, en el plano de inercia débil (respectivo plano xy), se sitúan
las correas que sostienen el panel sándwich supuesto como cubierta. En este mismo plano
las correas arriostran a las vigas, que pueden pandear entre los puntos fijos coincidentes
con las correas. El coeficiente de pandeo se puede deducir de la propia fórmula Lk = β·L.
Con la longitud de las vigas y la separación entre correas considerada, se asigna un
coeficiente de pandeo de 0,12.

En el plano de inercia fuerte de las vigas, las barras son biempotradas traslacionales,
pudiendo sufrir desplazamientos importantes, correspondiéndoles un coeficiente cercano a
1. Se adopta un coeficiente de 1,3 a sabiendas que es un coeficiente conservador y se
encuentra del lado de la seguridad. Los coeficientes β de pandeo adoptados quedan
reflejados en la figura 3.5.

xy: 0,12
xz: 1,30
x
y

2
y: 0,1 0
x 1,3
x y
xz:
z
xy: 1,00
xz: 1,70

Figura 3.5. Coeficiente β de pandeo asignado en cada barra.


x z

Además de los coeficientes de pandeo, se debe aplicar un coeficiente de


momentos equivalente (Cm). En función del diagrama de momentos flectores en cada plano
de la barra y con los valores extremos de los momentos, se calcula el coeficiente de
momentos de acuerdo con la tabla 6.10 del CTE-DB-A [34]. El resultado del coeficiente de
momentos está comprendido en la mayoría de los casos entre un mínimo que es 0,4 y un
valor cercano y menor a 1. De acuerdo con Arnedo [2] en pilares se toma un Cm igual 1 ya
que los pórticos son traslacionales en su propio plano y en dinteles se puede justificar un
valor menor del orden de 0,85. Se adopta un Cm de 1 para pilares y dinteles quedando del
lado de la seguridad [35].

2.5
2.5. Pandeo lateral

A la hora de definir el efecto del pandeo lateral, se considera que tanto pilares como
dinteles del pórtico se encuentran perfectamente arriostrados en todos los casos. De hecho
el CTE DB-SE A [34], dice al respecto en su artículo 6.3.3.1., apartado 3 que: "No será
necesaria la comprobación a pandeo lateral cuando el ala comprimida se arriostra de forma
continua o bien de forma puntual a distancias menores de 40 veces el radio de giro mínimo.

36
Diseño de naves agroindustriales con cubierta poligonal

No obstante, en estos casos se deberá asegurar una rigidez y una resistencia adecuadas de
los apoyos laterales". Por ello a hora de dimensionar los diferentes ejemplos, todas las
barras se consideran como arriostradas para evitar este efecto.

2.6
2.6. Flecha

Como flecha admisible se adopta L/300, aunque por tratarse de una construcción
industrial, se podría considerar una flecha L/250 [1] en función de la naturaleza de los
materiales de la cubierta y/o de los cerramientos laterales. Se considera la flecha vertical
en la cumbrera y el desplazamiento horizontal en la cabeza del soporte.

3. EJEMPLO PRÁCTICO

A continuación se desarrolla un ejemplo de cálculo y dimensionamiento de un


pórtico poligonal detallando el procedimiento para la obtención de las cargas y la
particular acción del viento sobre este tipo de cubierta, ya que esta no queda recogida en el
CTE al no tratarse de una de las tipologías más frecuentes.

3.1. Detalles de la obra

Se opta por una nave con una longitud de 84 m con pórticos CP403005_05
separados cada 6 m entre sí. Tal y como se describió este hace referencia a un pórtico de
cubierta poligonal, 40 m de luz, 30% de pendiente (altura de cumbrera 11 m), 5 m de
altura de pilares, y el quiebro se sitúa a 0,5·s, es decir, a 10m en abscisas desde el soporte y
en ordenadas a 4,5 m sobre la cabeza de pilares. Estos datos geométricos quedan
representados en la figura 3.6.

10.11
Pte 15%
8,53º
10.96 Pte
4,5 Pte 3 4 5%
0%
24,23º
11

x
10
40
Figura 3.6. Alzado del pórtico CP403005_05 con sus características geométricas de interés. Cotas en m.

37
Capítulo 3

3.2. Hipótesis de carga actuantes sobre la estructura

A continuación se resumen los valores adoptados en los apartados anteriores para


realizar el cálculo de las acciones. Todos ellos son fijos y se repiten en el cálculo de los
pórticos.

Cargas permanentes:

Peso propio del material de cubrición (PPcubierta): 0,15 kN/m2

Peso propio de equipos e instalaciones (PPequipo): 0,15 kN/m2

Peso propio de las correas (PPcorrea): 0,12 kN/m

Cargas variables:

Acción del viento: Zona A (qb = 0,42 kN/m2); grado de aspereza III

Sobrecarga de nieve: (sk) 0,6 kN/m2

Sobrecargas de uso: Categoría de uso G1: 0,4 kN/m2

3.2.1. Acciones permanentes

Teniendo en cuenta que las correas de cubierta son vigas continuas de dos vanos, la
carga que recibe un pórtico intermedio se obtiene considerando la superficie de
contribución incrementada en un 25%, correspondiente al coeficiente de hiperestaticidad
en el apoyo interno de la correa. Este incremento se ha denominado en el cálculo como
coeficiente de continuidad (Kc).

El peso lineal aplicado sobre las vigas del pórtico resulta:

šš›œ•’žŸ “ (¡¢⁄£) = šš›œ•’žŸ “ (¡¢⁄£¥ ) · ¦• (£) · §›

ššž¨œ’•© (¡¢⁄£) = ššž¨œ’•© (¡¢⁄£¥ ) · ¦• (£) · §›

šš›©ŸŸž“ (¡¢⁄£) · ¦• (£) · §›


šš›©ŸŸž“ (¡¢⁄£) =
¦›

Donde Sp y Kc ya han sido definidos como la separación entre pórticos y el


coeficiente de continuidad y Sc es la separación entre correas. Sustituyendo:

šš›œ•’žŸ “ = 0,15 · 6 · 1,25 = 1,13 ¡¢⁄£

38
Diseño de naves agroindustriales con cubierta poligonal

ššž¨œ’•© = 0,15 · 6 · 1,25 = 1,13 ¡¢⁄£

Adoptando una Sc media de 1,5 metros el PPcorrea resulta:

0,12 · 6 · 1,25
šš›©ŸŸž“ = = 0,60 ¡¢⁄£
1,5

Por lo tanto, las acciones o cargas permanentes aplicadas sobre las vigas son 2,85
kN/m (figura 3.7). El programa CYPE© incluirá el peso propio de los perfiles metálicos a la
hora de dimensionar y calcular la estructura.

/m 2,85 kN
2,85 kN /m
4
/m 2,8
5 kN 3 5 5k
2,8 N/m

2 6

1 7

Figura 3.7. Acciones permanentes aplicadas sobre las vigas.

3.2.2. Acciones variables

Viento

La acción del viento, es en general una fuerza perpendicular a la superficie de cada


punto expuesto, o presión estática (qe), puede expresarse como:

ªž = ª• · «ž · «•ž

Donde Cpe es el coeficiente de presión exterior y qb y Ce ya definidos como la presión


dinámica del viento (0,42 kN/m2) y el coeficiente de exposición.

El coeficiente de exposición depende del grado de aspereza del entorno y la altura


del punto considerado. Este coeficiente se determina de acuerdo a la tabla 3.3:

39
Capítulo 3

Tabla 3.3. Coeficientes para el tipo de entorno [30].


Altura del punto considerado (m)
Grado de aspereza del entorno
3 6 9 12 15 18 24 30
Borde del mar o de un lago, con una superficie de agua en la
I 2,4 2,7 3,0 3,1 3,3 3,4 3,5 3,7
dirección del viento de al menos 5 km de longitud

II Terreno rural llano sin obstáculos ni arbolado de importancia 2,1 2,5 2,7 2,9 3,0 3,1 3,3 3,5

Zona rural accidentada o llana con algunos obstáculos


III 1,6 2,0 2,3 2,5 2,6 2,7 2,9 3,1
aislados, como árboles o construcciones pequeñas

IV Zona urbana en general, industrial o forestal 1,3 1,4 1,7 1,9 2,1 2,2 2,4 2,6

Centro de negocio de grandes ciudades, con profusión de


V 1,2 1,2 1,2 1,4 1,5 1,6 1,9 2,0
edificios en altura

Siguiendo el pórtico de ejemplo, para una altura de cumbrera de 11 m y un grado de


aspereza del entorno III, le corresponde un coeficiente de exposición es de 2,43 (tabla 3.4).

Tabla 3.4. Interpolación del coeficiente de exposición (Ce) .


Coeficiente de exposición Ce
Altura Altura Altura
menor cumbrera mayor
9m 11 m 12 m
Grado II 2,70 2,83 2,90
Grado III 2,30 2,43 2,50
Grado IV 1,70 1,83 1,90

Los coeficientes de presión exterior o eólico (Cpe), dependen de la dirección relativa


del viento, de la forma del edificio, de la posición de elemento considerado y de su área de
influencia.

En las tablas D.3 a D.13 del anejo D del CTE DB SE-AE [30] se dan valores de
coeficientes de presión para diversas formas simples de construcciones, obtenidos como el
pésimo de entre los del abanico de direcciones de viento definidas en cada caso. Como ya se
ha expresado, la cubierta poligonal no queda recogida en este anejo. Por lo tanto, se adecua
esta tipología con las tablas que hacen referencia a cubiertas a dos aguas.

A continuación se desarrollan dos hipótesis, una para el viento en la dirección


transversal y otra para la dirección longitudinal y como estos afectan sobre la cubierta y
paramentos verticales en la estructura. En la aplicación del viento transversal sobre los
faldones pueden presentarse dos distribuciones diferentes de los coeficientes de presión
exterior. Una se asocia al viento que se denomina uno (V1) y la otra al viento que se
denomina dos (V2). La aplicación del viento en la dirección longitudinal sobre los faldones
presenta una distribución de los coeficientes de presión exterior, que se denomina viento
tres (V3).

40
Diseño de naves agroindustriales con cubierta poligonal

a) HIPÓTESIS V1 y V2. Viento en la dirección transversal de la nave.

Cubierta

Se definen en la figura 3.8 las zonas F, G, H, I, y J de los faldones a las que


corresponden diferentes Cpe para un viento transversal con dirección 45° ≤ θ ≤ 45°. Estos
valores figuran en la tabla 3.5 en función del área de influencia (Ai) y el ángulo α de los
faldones.

J
α
H I
.
4

H 3 5
I

G
.

α
hc
2 6

1 7

Alzado

Planta
Figura 3.8. Viento transversal. Zonas F, G, H, I y J de faldones [30].

Tabla 3.5. Coeficientes de presión exterior (Cpe) en cubierta a dos aguas. Viento transversal [30]8.
Pendiente Zona (según figura 3.8)
3.8)
de la Ai (m2)
F G H I J
cubierta
cubierta α
-1,7 -1,2 -0,6 0,2 0,2
5ᵒ ≥ 10
+0,0 +0,0 +0,0 -0,6 -0,6
-0,9 -0,8 -0,3 -0,4 -1,0
15ᵒ
15ᵒ ≥ 10
0,2 0,2 0,2 +0,0 +0,0
-0,5 -0,5 -0,2 -0,4 -0,5
30ᵒ
30ᵒ ≥ 10
0,7 0,7 0,4 0,0 0,0
-0,0 -0,0 -0,0 -0,2 -0,3
45ᵒ
45ᵒ ≥ 10
0,7 0,7 0,6 +0,0 +0,0
60ᵒ
60ᵒ ≥ 10 0,7 0,7 0,7 -0,2 -0,3
75ᵒ
75ᵒ ≥ 10 0,8 0,8 0,8 -0,2 -0,3

Según la figura 3.8 y tomando las dimensiones de la nave que se está estudiando:

altura de cumbrera: hc = 11 m e = min (b,2·hc) = 22 m


luz: d = 40 m = 2,2 m
ž
•-

longitud: b = 84 m = 5,5 m
ž
®

8
Solo se incorpora una parte de la tabla.

41
Capítulo 3

De un modo que resulte más fácil la identificación de las barras, se han denominado
indistintamente como viga o dintel seguido del nudo inicial y final que las contiene. En el
alzado de la figura 3.9 se pueden observar como las vigas 2-3 y 5-6 son las que están en
contacto con los pilares y las vigas 3-4 y 4-5 las que alcanzan la cumbrera.

A continuación se determinan los diferentes coeficientes de presión exterior para las


zonas implicadas G, H, I y J en la cubierta de un pórtico intermedio de una nave (tabla 3.6 y
3.7). Todas ellas tienen un área de influencia superior a 10 m2, por lo que el Cpe se obtiene
interpolando linealmente de la tabla 3.5 en función de las pendientes de cada faldón:

Tabla 3.6. Coeficientes de presión exterior (Cpe) en cubierta para V1 y V2. Vigas 2-3 y 5-6. Pendiente 24,23°.
m2 V1 Presión V2 Succión
Zona G 160,6 0,51 -0,62
Zona H 1495,2 0,32 -0,24
Zona I 1495,2 0 -0,40

Tabla 3.7. Coeficientes de presión exterior (Cpe) en cubierta para V1 y V2. Vigas 3-4 y 4-5. Pendiente 8,53°.
m2 V1 Presión V2 Succión
Zona H 1495,2 0,07 -0,49
Zona I 1495,2 -0,39 -0,01
Zona J 184,8 -0,39 -0,22

Paramentos verticales:

La figura 3.9 muestra las zonas implicadas D y E para el cálculo de el viento


transversal en las paredes del pórtico.

3 5

hc
2 6

Planta
D E

Alzado
1 7

Figura 3.9. Viento transversal en paredes. Zonas A, B, C, D y E [30].

En función del área de influencia y la esbeltez (hc/d) se interpola linealmente entre


los valores de la tabla 3.8 extraída del CTE DB SE-AE.

42
Diseño de naves agroindustriales con cubierta poligonal

Tabla 3.8. Coeficientes de presión exterior (Cpe) en paredes [30]9.


figura) 45° ≤ θ ≤ 45°
Zona (según figura)
Ai (m2) hc/d
A B C D E
5 -1,2 -0,8 -0,5 0,8 -0,7
≥10 1 -1,2 -0,8 -0,5 0,8 -0,5
≤0,25 -1,2 -0,8 -0,5 0,7 -0,3

En el pórtico de estudio, los coeficientes de presión en las zonas D y E (Cpe,D y Cpe,E)


cuando la esbeltez es 0,27 y el Ai mayor a 10m2 resultan:

Cpe,D = 0,70
Cpe,E = -0,31

b) HIPÓTESIS V3. Viento en la dirección longitudinal de la nave.

Para un viento en la dirección longitudinal de la nave 45° ≤ θ ≤ 135°, se definen en


la figura 3.11 las zonas F, G, H, I a las que corresponden los diferentes coeficientes de
presión. Para un pórtico intermedio se toman los valores de la tabla 3.9, interpolando
linealmente para la zona H en función del ángulo que forman los faldones y para una
superficie de incidencia Ai mayor a 10 m2.

Cubierta

H H
4

3 5
H H

hc
2 6

Alzado
1 7

Planta
Figura 3.10. Viento longitudinal. Zonas F, G, H e I de faldones [30].

Según la figura 3.10 y tomando las dimensiones de la nave que se está estudiando:

hc = 11 m e = min (b,2·hc) = 22 m = 2,2 m


ž
•-
d = 84 m b = 40 m = 5,5 m
ž
®

9
Solo se incorpora una parte de la tabla.

43
Capítulo 3

Tabla 3.9. Viento longitudinal. Zonas F, G, H e I de faldones [30]10.


Pendiente de Zona (según figura 10) -45ᵒ
45ᵒ ≤ Ѳ ≤ 45ᵒ
45ᵒ
Ai (m2)
la cubierta α F G H I
5ᵒ ≥ 10 -1,6 -1,3 -0,7 -0,6
15ᵒ
15ᵒ ≥ 10 -1,3 -1,3 -0,6 -0,5
30ᵒ
30ᵒ ≥ 10 -1,1 -1,4 -0,8 -0,5
45ᵒ
45ᵒ ≥ 10 -1,1 -1,4 -0,9 -0,5
60ᵒ
60ᵒ ≥ 10 -1,1 -1,2 -0,8 -0,5
75ᵒ
75ᵒ ≥ 10 -1,1 -1,2 -0,8 -0,5

Partiendo de la tabla 3.9, los Cpe para la zona H en cada faldón se recogen en la tabla
3.10.

Tabla 3.10. Cpe en cubierta para V3.


Pendiente Zona Dinteles m2 V3 Succión
24,23° H 2-3 y 5-6 220 -0,72
8,53° H 3-4 y 4-5 220 -0,66

Paramentos verticales:

3 5

hc
2 6

B B

Alzado
1 7

Planta
Figura 3.11. Viento longitudinal en paredes. Zona A, B, C, D y E.

De igual forma que se calcularon los coeficientes en las paredes cuando el viento
actuaba en la dirección transversal (V1 y V2), el viento en la dirección longitudinal (V3) se
calcula para la zona B (Cpe,B) donde recae el pórtico intermedio en función a la figura 3.11 y
con la tabla 3.8 correspondiente a paramentos verticales. Para una esbeltez igual a 0,13 y
un área de influencia mayor a 10 m2, se obtiene un Cpe,B igual a -0,8.

10
Solo se incorpora una parte de la tabla

44
Diseño de naves agroindustriales con cubierta poligonal

La tabla 3.11 resume y ofrece los valores de las presiones o succiones resultantes
(qe)para cada zona por metro cuadrado de superficie, que resultan del producto de los
coeficientes de presión exterior (Cpe), por los respectivos coeficientes de exposición (Ce) y
por la presión dinámica del viento (qb).

Tabla 3.11. Presión exterior perpendicular a la cubierta.


Cargas de viento (presión exterior)
qb (kN/m2) Ce Cpe qe (kN/m2)
Zona G 0,51 0,52
Dintel frontal 2-3
Zona H 0,32 0,33
Dintel frontal 3-4 Zona H 0,07 0,07
V1 0,42 2,43
Zona I -0,39 -0,40
Dintel dorsal 4-5
Zona J -0,39 -0,40
Dintel dorsal 5-6 Zona I 0,00 0,00
Zona G -0,62 -0,63
Dintel frontal 2-3
Zona H -0,24 -0,24
Dintel frontal 3-4 Zona H -0,49 -0,50
V2 0,42 2,43
Zona I -0,01 -0,01
Dintel dorsal 4-5
Zona J -0,22 -0,23
Dintel dorsal 5-6 Zona I -0,40 -0,41
Dintel frontal 2-3 Zona H -0,72 -0,74
Dintel frontal 3-4 Zona H -0,66 -0,68
V3 0,42 2,43
Dintel dorsal 4-5 Zona H -0,66 -0,68
Dintel dorsal 5-6 Zona H -0,72 -0,74
Pilar frontal Zona D 0,70 0,72
Pilar dorsal Zona E 0,42 2,43 -0,31 -0,31
Pilar f/d V3 Zona B -0,80 -0,82

Como se puede observar para un mismo dintel 2-3, intervienen dos zonas G y H,
distintamente cargadas al igual que ocurre en el dintel 4-5 con las zonas J e I. Para calcular
una carga que afecte al dintel completo, se realiza una media ponderada entre las cargas
que inciden sobre cada zona.

A continuación se detalla como ejemplo el cálculo para el V1 en el dintel 2-3:

En la zona G:

Longitud del faldón correspondiente a la zona G (LG) = 2,41 m

qe,G = 0,52 kN/m2

45
Capítulo 3

Multiplicando por la separación entre pórticos y el coeficiente de continuidad:

qe,G = 0,52 · 6 · 1,25 = 3,90 kN/m

En la zona H:

Longitud del faldón correspondiente a la zona H (LH) = 8,55 m

qe,H = 0,33 kN/m2

qe,H = 0,33 · 6 · 1,25 = 2,48 kN/m

Por lo tanto la carga por metro lineal que afecta al dintel 2-3 (figura 3.12):

ªž,h · ³h + ªž,´ · ³´ 3,90 · 2,41 + 2,48 · 8,55


ªž,—’¯ = = = 2,79 ¡¢/£
ž° ¥±²
³h + ³´ 2,41 + 8,55

m
k N/m 9 kN/
/m 2 , 48 2,7
0 kN
3,9
H 3 H 3
8,55 m 10,96 m

G G
2,41 m

2 2

1 1

Figura 3.12. Esquema representativo de la carga media que afecta al dintel 2-3 en el ejemplo.

Operando de igual modo en las barras donde intervienen dos zonas, se obtienen el
resto de cargas producidas por el viento.

En la tabla 3.12 se recogen los valores de presión exterior sobre los faldones de
cubierta y paramentos verticales para este pórtico de ejemplo.

46
Diseño de naves agroindustriales con cubierta poligonal

Tabla 3.12. Presión exterior del viento aplicada en cada dintel en las diferentes hipótesis.
Longitud (m) qe (kN/m2) qe (kN/m2) qe (kN/m)
Zona G 2,412 0,52
Dintel frontal 2-3 0,37 2,79
Zona H 8,553 0,33
Dintel frontal 3-4 Zona H 10,112 0,07 0,07 0,54
V1
Zona J 2,225 -0,40
Dintel dorsal 4-5 -0,40 -2,98
Zona I 7,887 -0,40
Dintel dorsal 5-6 Zona I 10,966 0,00 0,00 0
Zona G 2,412 -0,63
Dintel frontal 2-3 -0,33 -2,46
Zona H 8,553 -0,24
Dintel frontal 3-4 Zona H 10,112 -0,50 -0,50 -3,79
V2
Zona J 2,225 -0,01
Dintel dorsal 4-5 -0,06 -0,45
Zona I 7,887 -0,23
Dintel dorsal 5-6 Zona I 10,966 -0,41 -0,41 -3,07
Dintel frontal 2-3 Zona H 10,966 -0,74 -0,74 -5,54
Dintel frontal 3-4 Zona H 10,112 -0,68 -0,68 -5,10
V3 Dintel dorsal 4-5 Zona H 10,112 -0,68 -0,68 -5,54
Dintel dorsal 5-6 Zona H 10,966 -0,74 -0,74 -5,10
Pilar frontal Zona D 5,000 0,72 0,72 4,31
Pilar dorsal Zona E 5,000 -0,31 -0,31 -1,88
Pilar f/d V3 Zona B 5,000 -0,82 -0,82 -4,91

Las figuras 3.13, 3.14 y 3.15 representan la acción del viento o presión estática que
afectan a la estructura para cada hipótesis (V1, V2 y V3).

Figura 3.13. Carga de viento V1 (transversal) sobre el pórtico de ejemplo.

Figura 3.14. Carga de viento V2 (transversal) sobre el pórtico de ejemplo.

47
Capítulo 3

Figura 3.15. Carga de viento V3 (longitudinal) sobre el pórtico de ejemplo.

Nieve (QN)

En el caso de la carga de nieve resulta:

QN = μ · sk (kN/m2) · Sp (m) · Kc · cos α

QN, DINTEL 2-3 y 5-6 = 1 · 0,6 · 6 · 1,25 · cos 24,23° = 4,10 kN/m

QN, DINTEL 3-4 y 4-5 = 1 · 0,6 · 6 · 1,25 · cos 8,53° = 4,45 kN/m

Estos resultados están representados en la figura 3.16.

Figura 3.16. Carga de nieve sobre el pórtico de ejemplo.

Sobrecarga de uso o mantenimiento (QM)

Para una cubierta accesible únicamente para conservación, con cubiertas ligeras
sobre correas la carga de mantenimiento (qM) es de 0,4 kN/m2.

QM= qM (kN/m2) · Sp (m) · Kc · cos α

QM, DINTEL 2-3 y 5-6 = 0,4 · 6 · 1,25 · cos 24,23° = 2,74 kN/m

QM, DINTEL 3-4 y 4-5 = 0,4 · 6 · 1,25 · cos 8,53° = 2,97 kN/m

48
Diseño de naves agroindustriales con cubierta poligonal

La figura 3.17 muestra la acción variable debida a la sobrecarga de uso por cada
metro de dintel.

Figura 3.17. Carga de mantenimiento sobre el pórtico de ejemplo.

La tabla 3.13 resume las acciones que actúan sobre los distintos dinteles.

Tabla 3.13. Resumen de acciones ejercidas sobre la estructura.


Acciones
PERMANENTES G kN/m PERMANENTES G kN/m
Peso correa 0,60 Peso correa 0,60
Peso cubierta 2,25 Peso cubierta 2,25
Total 2,85 Total 2,85
D5--6

D4--5

VARIABLES Q kN/m VARIABLES Q kN/m


D2--3 y D5

D3--4 y D4

Viento V1F 2,79 Viento V1F 0,54


Viento V1D 0 Viento V1D -2,97
Dinteles D2

Dinteles D3

Viento V2F -2,46 Viento V2F -3,79


Viento V2D -3,07 Viento V2D -0,45
Viento V3 -5,54 Viento V3 -5,10
Nieve 4,10 Nieve 4,45
Mantenimiento 2,74 Mantenimiento 2,97

4. CÁLCULO Y DIMENSIONAMIENTO:
DIMENSIONAMIENTO: COMPROBACIÓN DE BARRAS

Como se comentó en los datos de partida, tras definir la geometría, la vinculación de


los nudos, la descripción de los perfiles y una vez calculado el valor de las cargas que
actúan en la estructura, las exportamos al Nuevo Metal3D del programa CYPE© para que
realice el cálculo con las diferentes hipótesis. El programa halla las solicitaciones pésimas
de cada barra y las dimensiona. La peor circunstancia para cada barra resultará de la
combinación más desfavorable de todas las posibles situaciones de carga que la estructura
tenga que soportar en algún momento.

49
Capítulo 3

A la hora de decantarse por uno de los tres modos de cálculo disponibles por el
software, se elige el "dimensionado óptimo de perfiles". Para esta opción, el programa
calcula la estructura y además aplica un algoritmo, buscando el dimensionamiento más
económico en el cual, todas las barras cumplen todas las comprobaciones para el menor
peso de la estructura. Se trata de la opción más objetiva a la hora de analizar todos los
casos, puesto que el proceso de diseño estructural no tiene soluciones únicas, y de este
modo se aplica el mismo criterio a todos los casos objeto de estudio.

Para este caso en concreto (CP403005-05), CYPE© dimensiona la estructura con las
diferentes combinaciones de perfiles definidas en el apartado 2.2 de este capítulo y su
resultado queda representado en la figura 3.18.

IPE 400 4
IPE 400

550
3 5 I PE
I PE 5.522 kg 550

2 6

a) HEB 500 HEB 500


1 7

IPE 400 4
IPE 400

A 450 3 5 HE
HE 6.279 kg A 450

2 6

b) HEB 500 HEB 500


1 7

0
HEA 30 4
HEA 30
0

A 450 3 5 HE
HE 6.845 kg A 450

2 6

c) HEB 550 HEB 550


1 7

Figura 3.18. Dimensionamiento del pórtico con diferentes perfiles.

En este ejemplo, la estructura se aligera mediante la colocación de perfiles IPE en los


dinteles con diferente canto, con un IPE 550 para los dinteles 2-3 y 5-6 y un IPE 400 para
los dinteles 3-4 y 4-5 (figura 3.18a).

5. CÁLCULO Y DIMENSIONAMIENTO
DIMENSIONAMIENTO DE UNIONES

El programa de cálculo reconoce en la estructura siete nudos de unión que se


resumen en cuatro tipos diferentes (figura 3.19). Resuelve todas las uniones salvo las del

50
Diseño de naves agroindustriales con cubierta poligonal

quiebro (nudo 3 y nudo 5) que se corresponden con el tipo 3 puesto que no están
presentes en el módulo de uniones de la versión Nuevo Metal 3D 2014.a. A partir de la
versión 2015.a se implementan nuevos tipos de uniones, pero tampoco presentan la
tipología de unión soldada o atornillada de viga inclinada con viga inclinada ascendente o
descendente con diferente perfil.

Nudo 4-Tipo44
N4-Tipo

Nudo 3-Tipo
N3-Tipo 3 3 Nudo 5-Tipo33
N5-Tipo

Nudo 2-Tipo
N2-Tipo 2 2 Nudo 6-Tipo 22
N6-Tipo

Nudo 1-Tipo
1 1 Nudo 7-Tipo 11
Figura 3.19. Cálculo de uniones en el pórtico.
N1-Tipo N7-Tipo

Es objetivo de esta tesis estudiar la distribución de tensiones en las uniones del


quiebro para mejorar el diseño y el comportamiento mecánico. Este estudio se realiza en
capítulos posteriores.

51
Capítulo 4
Análisis de los resultados: diseño
de pórticos poligonales
Análisis de resultados: diseño de pórticos poligonales

1. ANÁLISIS
ANÁLISIS DE RESULTADOS

Antes de comentar los resultados obtenidos en el proceso de cálculo conviene


observar los alzados de los diferentes pórticos estudiados en el Apéndice A. Se ha preferido
mostrarlos en una colección de 18 figuras en la que aparecen ordenados todos los pórticos
analizados, con la intención de introducir una matización al final del proceso de diseño
relacionada con la estética del pórtico. Los resultados obtenidos al calcular las diferentes
estructuras se encuentran recogidos en el Apéndice B.

En este capítulo se presenta una serie de tablas que recogen los resultados, para
realizar un análisis detallado y favorecer su comprensión.

Cada tabla está dividida en cuatro bloques. El superior detalla los diferentes pesos
de la estructura metálica en función: de la posición del quiebro, de la pendiente de la
cubierta y de la altura de pilares. Para facilitar la lectura se sombrea la opción de menor
peso (kg de acero), indicando por tanto cuál es el punto de quiebro óptimo para las
variables estudiadas.

En el segundo bloque se representa la variación porcentual en peso respecto al


óptimo obtenido. Se opta por sombrear en gris aquellas combinaciones cuya posición del
quiebro, luz, pendiente y altura de pilares dan lugar a un peso que se aleja por encima del
2% del peso óptimo.

En el tercer bloque de cada tabla se colorean en gris todas aquellas celdas que
representan combinaciones tales que conllevan un peso de la estructura de acero superior
al 5% del valor óptimo calculado.

Por último, para resumir todo este proceso y tener la información contenida en una
tabla de fácil lectura, se presentan las posiciones del quiebro que conducen al óptimo
(primera fila), a un incremento menor o igual al 2% (segunda fila) y a un incremento
menor o igual al 5% (tercera fila). En estas filas pueden figurar o bien una única posición
del quiebro, o una serie de quiebros expresados explícitamente o mediante un intervalo
que indica que los quiebros contenidos en ese intervalo cumplen la condición requerida
(incremento inferior al 2 o al 5%).

En lo referente al dintel empleado en el cálculo, la manera más frecuente de resolver


el dintel ha sido a base de perfiles IPE. Si aparece el valor con un signo +, indica que dintel
se ha dimensionado con perfiles HEA, mientras que si aparece con un asterisco *, significa
que en el primer tramo del dintel se han utilizado perfiles HEA y en el segundo tramo
perfiles IPE. En el resto de los casos se ha dimensionado con perfiles IPE para ambos
tramos.

55
Capítulo 4

Una vez descrita la información necesaria para poder interpretar las tablas, se
inician los comentarios:

En naves de 30 m de luz (tabla 4.1), se observa que para cualquier tipo de pendiente
y altura de pilares estudiada en ningún caso el óptimo se produce a 0,2·s. La situación del
quiebro recomendable se encuentra entre 0,4·s y 0,6·s (entre el 40% y el 60% de la
semiluz), salvo en el caso de naves de 20% de pendiente con 6 m de luz que presenta el
menor peso con un quiebro a 0,3·s (CP302006_03).

Tabla 4.1. Quiebro óptimo para naves de 30 m de luz.


LUZ 30 m.
m. Kg de la estructura.
PENDIENTE 20% PENDIENTE 25% PENDIENTE 30%
Altura Pilares Altura Pilares Altura Pilares
5m 6m 7m 5m 6m 7m 5m 6m 7m
0,2 s 3897 4257 4730 3839 4199 4575 3905* 4236 4616
QUIEBRO

0,3 s 3748 4108 4818 3646 4245 4667 3563 4045 4758
0,4 s 3702 4229 4702 3633 4100 4552 3674 4119 4599
0,5 s 3730 4209 4832 3619 4129 4532 3585 3945 4650
0,6 s 3818 4338 4971 3589 4217 4583 3555 3989 4549

LUZ 30 m. Variación porcentual respecto al óptimo (≤ 2%)


PENDIENTE 20% PENDIENTE 25% PENDIENTE 30%
Altura Pilares Altura Pilares Altura Pilares
5m 6m 7m 5m 6m 7m 5m 6m 7m
0,2 s 5,3% 3,6% 0,6% 7,0% 2,4% 0,9% 9,8%* 7,4% 1,5%
QUIEBRO

0,3 s 1,3% 0,0% 2,5% 1,6% 3,6% 3,0% 0,2% 2,5% 4,6%
0,4 s 0,0% 3,0% 0,0% 1,2% 0,0% 0,4% 3,3% 4,4% 1,1%
0,5 s 0,8% 2,5% 2,8% 0,9% 0,7% 0,0% 0,9% 0,0% 2,2%
0,6 s 3,1% 5,6% 5,7% 0,0% 2,9% 1,1% 0,0% 1,1% 0,0%

LUZ 30 m.
m. Variación porcentual respecto al óptimo (≤ 5%)
PENDIENTE 20% PENDIENTE 25% PENDIENTE 30%
Altura Pilares Altura Pilares Altura Pilares
5m 6m 7m 5m 6m 7m 5m 6m 7m
0,2 s 5,3% 3,6% 0,6% 7,0% 2,4% 0,9% 9,8%* 7,4% 1,5%
QUIEBRO

0,3 s 1,3% 0,0% 2,5% 1,6% 3,6% 3,0% 0,2% 2,5% 4,6%
0,4 s 0,0% 3,0% 0,0% 1,2% 0,0% 0,4% 3,3% 4,4% 1,1%
0,5 s 0,8% 2,5% 2,8% 0,9% 0,7% 0,0% 0,9% 0,0% 2,2%
0,6 s 3,1% 5,6% 5,7% 0,0% 2,9% 1,1% 0,0% 1,1% 0,0%

LUZ 30 m - Resumen
PENDIENTE 20% 20% PENDIENTE 25% PENDIENTE 30%
Altura Pilares Altura Pilares Altura Pilares
5m 6m 7m 5m 6m 7m 5m 6m 7m
Óptimo 0, 4 s 0,3 s 0,4 s 0,6 s 0,4 s 0,5 s 0,6 s 0,5 s 0,6 s
[0 - 2%] 0,3 - 0,5 s 0,3 s 0,2 y 0,4 s 0,3 - 0,6 s 0,4 y 0,5 s 0,2; 0,4-0,6 s 0,3;0,5 y 0,6 s 0,5 y 0,6 s 0,2;0,4;0,6 s
[0 - 5%] 0,3 - 0,6 s 0,2 - 0,5 s 0,2 - 0,5 s 0,3 - 0,6 s 0,2 - 0,6 s 0,2 - 0,6 s 0,3 - 0,6 s 0,3 - 0,6 s 0,2 - 0,6 s
* Dinteles HEA/IPE mejor que IPE/IPE
Pórtico de menor peso
Pórticos que superan la variación porcentual en peso respecto al óptimo obtenido (2 y 5%)

Si se acepta un incremento del peso respecto al óptimo inferior o igual al 2%, la


dispersión de resultados es muy grande. Existe un ligero predominio de los quiebros
situados a 0,4·s y 0,5·s, pero no es generalizable a todos los casos estudiados. La posición
del quiebro a 0,2·s es la menos favorable, aunque con 7 m de altura de pilares en todas las
pendientes estudiadas, da como resultado estructuras cuyo peso está muy próximo al
óptimo (0,6; 0,9 y 1,5 %).

56
Análisis de resultados: diseño de pórticos poligonales

Si se permite un incremento del peso respecto al óptimo inferior o igual al 5%, se


pueden extraer conclusiones de carácter general. La más importante, los quiebros ubicados
a 0,3·s, 0,4·s y 0,5·s, con independencia de pendiente y altura de pilares, proporcionan
estructuras cuyo peso está en el intervalo aceptado. Si se analiza el quiebro situado a 0,2·s,
los pórticos de 5 m de altura y de 6 m con 30% de pendiente son los únicos que
proporcionan pesos que superan en más del 5% al valor óptimo alcanzado. Los pórticos
con un quiebro situado a 0,6·s, 6 y 7 m de altura de pilares y 20% de pendiente, superan de
igual modo el límite del 5%.

Con respecto a los perfiles del dintel que cumplen las restricciones de cálculo, en
todos los casos de pórticos de 30 m de luz, la combinación IPE/IPE permite conseguir las
estructuras más ligeras, excepto el CP303005_02 que presenta su menor peso con perfiles
HEA/IPE, aunque la diferencia con la combinación IPE/IPE es menor a 50 kg de acero11.

En naves de 40 m de luz (tabla 4.2) se observa que para cualquier tipo de pendiente
y altura de pilares estudiada, en ningún caso el óptimo se produce ni a 0,2·s ni a 0,3·s. Por
tanto, las diversas soluciones óptimas se consiguen con quiebros colocados en el intervalo
0,4·s – 0,6·s.

Si se permite un incremento del peso respecto al óptimo inferior o igual al 2%, la


dispersión de resultados es menor que en el caso de naves de 30 m de luz. El quiebro
situado a 0,4·s permite obtener siempre pesos con un incremento inferior al 2%. En ningún
caso el quiebro ubicado en 0,2·s permite obtener pórticos cuyo peso no supere el 2% del
valor óptimo. El quiebro 0,3·s solo permite obtener pórticos con menos de un 2% de
desviación respecto al valor óptimo con pendientes del 20% y altura de pilares de 5 y 7 m.
El quiebro a 0,6·s, solo en dos casos proporciona valores dentro del intervalo de
aceptación, y en ambos casos coinciden con el óptimo: CP402505_06 y CP403006_06.

Si se acepta un incremento del peso respecto al óptimo inferior o igual al 5%, los
quiebros 0,3·s, 0,4·s y 0,5·s, con independencia de pendiente y altura de pilares,
proporcionan estructuras cuyo peso está en el intervalo aceptado. Con el quiebro situado a
0,2·s, solo los pórticos CP402006_02 y CP402507_02 se encuentran dentro del intervalo del
5%. Con el punto de quiebro 0,6·s únicamente quedan fuera de este intervalo las
estructuras CP402006_06, CP402007_06 y CP402506_06.

Con respecto a la combinación de perfiles del dintel que cumplen las restricciones
de cálculo y conducen a un menor peso, en la mayor parte de pórticos de 40 m de luz, la
combinación IPE/IPE ha permitido conseguir las estructuras más ligeras. Únicamente en
los pórticos con pendiente del 20% y altura de pilares de 7 m se consiguen estructuras más
ligeras con una combinación de perfiles HEA/IPE.

11
Apéndice B, tabla B.1.

57
Capítulo 4

Tabla 4.2. Quiebro óptimo para naves de 40 m de luz.


LUZ 40 m. Kg de la estructura.
PENDIENTE 20% PENDIENTE 25% PENDIENTE 30%
Altura Pilares Altura Pilares Altura Pilares
5m 6m 7m 5m 6m 7m 5m 6m 7m
0,2 s 6445 7121* 8004* 6380 6755 7585* 5948 6823 7368
QUIEBRO

0,3 s 6000 7013 7704* 6058 6433 7552 5636 6503 7047
0,4 s 5927 6818 7616* 5866 6240 7360 5631 6312 6857
0,5 s 5885 7038 7823* 5826 6346 7626 5522 6275 6820
0,6 s 6088 7307* 8140* 5777 6575 7577 5691 6227 7126

LUZ 40 m. Variación porcentual respecto al óptimo (≤


(≤ 2%)
PENDIENTE 20% PENDIENTE 25% PENDIENTE 30%
Altura Pilares Altura Pilares Altura Pilares
5m 6m 7m 5m 6m 7m 5m 6m 7m
0,2 s 9,5% 4,4%* 5,1%* 10,4% 8,3% 3,1%* 7,7% 9,6% 8,0%
QUIEBRO

0,3 s 2,0% 2,9% 1,1%* 4,9% 3,1% 2,6% 2,1% 4,4% 3,3%
0,4 s 0,7% 0,0% 0,0%* 1,5% 0,0% 0,0% 2,0% 1,4% 0,6%
0,5 s 0,0% 3,2% 2,7%* 0,8% 1,7% 3,6% 0,0% 0,8% 0,0%
0,6 s 3,5% 7,2%* 6,9%* 0,0% 5,4% 3,0% 3,1% 0,0% 4,5%

LUZ 40 m. Variación porcentual


porcentual respecto al óptimo (≤
(≤ 5%)
PENDIENTE 20% PENDIENTE 25% PENDIENTE 30%
Altura Pilares Altura Pilares Altura Pilares
5m 6m 7m 5m 6m 7m 5m 6m 7m
0,2 s 9,5% 4,4%* 5,1%* 10,4% 8,3% 3,1%* 7,7% 9,6% 8,0%
QUIEBRO

0,3 s 2,0% 2,9% 1,1%* 4,9% 3,1% 2,6% 2,1% 4,4% 3,3%
0,4 s 0,7% 0,0% 0,0%* 1,5% 0,0% 0,0% 2,0% 1,4% 0,6%
0,5 s 0,0% 3,2% 2,7%* 0,8% 1,7% 3,6% 0,0% 0,8% 0,0%
0,6 s 3,5% 7,2%* 6,9%* 0,0% 5,4% 3,0% 3,1% 0,0% 4,5%

LUZ 40 m - Resumen
PENDIENTE 20% PENDIENTE
PENDIENTE 25% PENDIENTE 30%
Altura Pilares Altura Pilares Altura Pilares
5m 6m 7m 5m 6m 7m 5m 6m 7m
Óptimo 0,5 s 0,4 s 0,4 s 0,6 s 0,4 s 0,4 s 0,5 s 0,6 s 0,5 s
[0 - 2%] 0,3-0,5 s 0,4 s 0,3 y 0,4 s 0,4-0,6 s 0,4 y 0,5 s 0,4 s 0,4 y 0,5 s 0,4 - 0,6 s 0,4 y 0,5 s
[0 - 5%] 0,3-0,6 s 0,2-0,5 s 0,3-0,5 s 0,3-0,6 s 0,3 - 0,5 s 0,2- 0,6 s 0,3-0,6 s 0,3-0,6 s 0,3-0,6 s
* Dinteles HEA/IPE mejor que IPE/IPE
Pórtico de menor peso
Pórticos que superan la variación porcentual en peso respecto al óptimo obtenido (2 y 5%)

En la tabla 4.3 se muestran los resultados obtenidos para naves de 50 m de luz. El


mayor número de estructuras de menor peso, se consigue cuando la posición del punto de
quiebro se sitúa a 0,4·s, y los tres casos que no presentan el óptimo a 0,4·s, lo hacen con
valores porcentuales muy bajos (1,7; 1,3 y 2,3%). Estos casos son CP502006_05 y
CP503005_05, cuyo óptimo se produce en 0,5·s, y CP502007_03, donde el óptimo se
obtiene a 0,3·s. En los casos extremos estudiados de la posición del quiebro (0,2·s y 0,6·s),
no se obtiene ninguna estructura como la más ligera.

Si se acepta un incremento del peso inferior o igual al 2%, el quiebro situado a 0,4·s
permite obtener siempre pesos de la estructura dentro del intervalo, salvo para el
CP503005_04 que se excede un 0,3 %. Por el contrario, en ningún caso el quiebro ubicado
en 0,2·s permite obtener pórticos con un peso inferior al 2% del valor óptimo. De la misma
manera, ocurre para el quiebro situado a 0,3·s, salvo en el caso óptimo CP502007_03 y para
el quiebro a 0,6·s el CP502006_06. En naves con el quiebro a 0,5·s, se dan cuatro
combinaciones que proporcionan pesos dentro del intervalo estudiado, CP502006_05,

58
Análisis de resultados: diseño de pórticos poligonales

CP502007_05, CP502507_05 y CP503005_05, de los que el primero y último de los citados


coinciden con el óptimo.

Tabla 4.3. Quiebro óptimo para naves de 50 m de luz.


LUZ 50 m.
m. Kg de la estructura.
PENDIENTE 20% 20% PENDIENTE 25% 25% PENDIENTE 30%
30%
Altura Pilares Altura Pilares Altura Pilares
5m 6m 7m 5m 6m 7m 5m 6m 7m
0,2 s 9402 12000+ 12936+ 8962 9836 12689+ 8834 9577 10825
QUIEBRO

0,3 s 8572 10282* 10700* 8357 9845 10959* 8537 8972 10522
0,4 s 8238 10167* 10834* 8024 8898 10445* 7898 8641 9888
0,5 s 9251* 9998* 10911* 8455 9620* 10636* 7723 9407 10533*
0,6 s 9275* 10126* 11294* 8865* 9871* 10729* 8866* 9819* 10489*

LUZ 50 m.
m. Variación porcentual respecto al óptimo (≤
(≤ 2%)
PENDIENTE 20% PENDIENTE 25% PENDIENTE 30%
Altura Pilares Altura Pilares Altura Pilares
Pilares
5m 6m 7m 5m 6m 7m 5m 6m 7m
0,2 s 14,1% 20,0%+ 20,9%+ 11,69% 10,5% 21,5%+ 14,4% 10,8% 9,5%
QUIEBRO

0,3 s 4,1% 2,8%* 0,0%* 4,16% 10,6% 4,9%* 10,5% 3,8% 6,4%
0,4 s 0,0% 1,7%* 1,3%* 0,00% 0,0% 0,0%* 2,3% 0,0% 0,0%
0,5 s 12,3%* 0,0%* 2,0%* 5,38% 8,1%* 1,8%* 0,0% 8,9% 6,5%*
0,6 s 12,6%* 1,3%* 5,6%* 10,49%* 10,9%* 2,7%* 14,8%* 13,6%* 6,1%*

LUZ 50 m.
m. Variación porcentual respecto al óptimo (≤ 5%)
PENDIENTE 20% PENDIENTE 25% PENDIENTE 30%
Altura Pilares Altura Pilares Altura Pilares
5m 6m 7m 5m 6m 7m 5m 6m 7m
0,2 s 14,1% 20,0%+ 20,9%+ 11,69% 10,5% 21,5%+ 14,4% 10,8% 9,5%
QUIEBRO

0,3 s 4,1% 2,8%* 0,0%* 4,16% 10,6% 4,9%* 10,5% 3,8% 6,4%
0,4 s 0,0% 1,7%* 1,3%* 0,00% 0,0% 0,0%* 2,3% 0,0% 0,0%
0,5 s 12,3%* 0,0%* 2,0%* 5,38% 8,1%* 1,8%* 0,0% 8,9% 6,5%*
0,6 s 12,6%* 1,3%* 5,6%* 10,49%* 10,9%* 2,7%* 14,8%* 13,6%* 6,1%*

LUZ 50 m - Resumen
PENDIENTE 20% PENDIENTE
PENDIENTE 25% PENDIENTE 30%
Altura Pilares Altura Pilares Altura Pilares
5m 6m 7m 5m 6m 7m 5m 6m 7m
Óptimo 0,4 s 0,5 s 0,3 s 0,4 s 0,4 s 0,4 s 0,5 s 0,4 s 0,4 s
[0 - 2%] 0,4 s 0,4 - 0,6 s 0,3 - 0,5 s 0,4 s 0,4 s 0,4 y 0,5 s 0,5 s 0,4 s 0,4 s
[0 - 5%] 0,3 y 0,4 s 0,3 - 0,6 s 0,3 - 0,5 s 0,3 y 0,4 s 0,4 s 0,3 - 0,6 s 0,4 y 0,5 s 0,3 y 0,4 s 0,4 s
* Dinteles HEA/IPE mejor que IPE/IPE
+ Dinteles HEA/HEA

Pórtico de menor peso


Pórticos que superan la variación porcentual en peso respecto al óptimo obtenido (2 y 5%)

Si se permite un incremento del peso inferior o igual al 5%, el quiebro 0,4·s, con
independencia de pendiente y altura de pilares, proporciona estructuras cuyo peso está en
el intervalo aceptado. Por el contrario, el quiebro situado a 0,2·s no consigue que ninguna
estructura se encuentre dentro del intervalo de aceptación. Con el punto de quiebro 0,3·s
únicamente quedan fuera las estructuras CP502506_03, CP503005_03 y CP503007_03. A
pesar de incrementar la desviación al 5%, con el quiebro situado a 0,5·s, no aumenta el
número de pórticos dentro del intervalo considerado. Por último, con el punto de quiebro
situado a 0,6·s solo hay dos estructuras que pueden incluirse en el intervalo, la
CP502006_06 y la CP502507_06.

Respecto a la combinación de perfiles, en naves de 50 m no se puede hablar de una


solución única. Centrándose en los pórticos óptimos para naves de 50 m de luz la

59
Capítulo 4

combinación de perfiles más favorable para el dintel es IPE/IPE, salvo en los pórticos
CP502006_05, CP502007_03 y CP502507_04 cuya combinación óptima es HEA/IPE.

Se observa que la posición del quiebro a 0,6·s conlleva una la tipología de dinteles
HEA/IPE debido a las dimensiones del primer dintel, la serie IPE no supera los cálculos
relativos a estados límite.

En un segundo grupo de tablas con el mismo formato en bloques, descrito al inicio


del capítulo, se ordenan los pórticos pero en esta ocasión en función de la pendiente
estudiada.

En pórticos con el 20% de pendiente entre la cabeza de pilares y la cumbrera (tabla


4.4), el quiebro situado a 0,4·s da lugar al mayor número de estructuras de menor peso. El
punto de quiebro a 0,3·s conlleva el peso óptimo para luces de 30 m y 6 m de altura de
pilares (CP302006_03) y luces de 50 m y 7 m de altura de pilares (CP502007_03), mientras
que el quiebro ubicado a 0,5·s lo hace para naves de 40 m de luz y 5 m de altura de pilares
(CP402005_05) y 50 m de luz y 6 m de altura de pilares (CP502006_05). En ningún caso se
obtienen las estructuras más ligeras con los quiebros 0,2·s y 0,6·s.

Si se acepta incremento del peso respecto al óptimo inferior o igual al 2%, el quiebro
situado a 0,4·s proporciona estructuras cuyo peso esta en este intervalo, salvo el
CP302006_04. Con los quiebros situados en los extremos del intervalo de estudio (0,2·s y
0,6·s), solo se consigue que un único pórtico en cada caso que se incremente menos del 2%
del peso óptimo (CP302007_02 y CP502006_06 respectivamente). Con los quiebros 0,3·s y
0,5·s solo en la mitad de los casos estudiados el peso de los pórticos permanece dentro del
intervalo.

Si se permite incremento del peso respecto al óptimo inferior o igual al 5%, los
quiebros 0,3·s y 0,4·s, con independencia de la luz y altura de pilares, proporcionan
estructuras cuyo peso está en el intervalo. Con el punto de quiebro 0,5·s únicamente queda
fuera del intervalo aceptado el pórtico CP502005_05. Para cada uno de los quiebros 0,2·s y
0,6·s solo hay tres estructuras cuyo peso se incremente en menos del 5% respecto al
óptimo.

Respecto a la combinación de perfiles, se puede afirmar que con esta pendiente, y


para naves de 30 m de luz, con independencia de la altura de pilares, la combinación más
favorable para el dintel es IPE/IPE. Centrándose en los pórticos óptimos, esta combinación
de perfiles es la mejor para una altura de pilares de 5 m con independencia de la luz y en
pórticos de 40 m de luz y altura de pilares 6 m. Para el resto de casos, se sustituye el primer
tramo del dintel el perfil IPE por un uno HEA.

60
Análisis de resultados: diseño de pórticos poligonales

Tabla 4.4. Quiebro óptimo para naves de 20% de pendiente.


PENDIENTE 20%.
20%. Kg de la estructura.
LUZ 30 m LUZ 40 m LUZ 50 m
Altura Pilares Altura Pilares Altura Pilares
5m 6m 7m 5m 6m 7m 5m 6m 7m
0,2 s 3897 4257 4730 6445 7121* 8004* 9402 12000+ 12936+
QUIEBRO

0,3 s 3748 4108 4819 6000 7013 7704* 8572 10282* 10700*
0,4 s 3702 4229 4702 5927 6818 7616* 8238 10167* 10834*
0,5 s 3730 4209 4832 5885 7038 7823* 9251* 9998* 10911*
0,6 s 3818 4338 4971 6088 7307* 8140* 9275* 10126* 11294*

PENDIENTE 20%.
20%. Variación porcentual respecto al óptimo (≤
(≤ 2%)
LUZ 30 m LUZ 40 m LUZ 50 m
Altura Pilares Altura Pilares Altura Pilares
5m 6m 7m 5m 6m 7m 5m 6m 7m
0,2 s 5,3% 3,6% 0,6% 9,5% 4,4%* 5,1%* 14,1% 20,0%+ 20,9%+
QUIEBRO

0,3 s 1,3% 0,0% 2,5% 2,0% 2,9% 1,1%* 4,1% 2,8%* 0,0%*
0,4 s 0,0% 3,0% 0,0% 0,7% 0,0% 0,0%* 0,0% 1,7%* 1,3%*
0,5 s 0,8% 2,5% 2,8% 0,0% 3,2% 2,7%* 12,3%* 0,0%* 2,0%*
0,6 s 3,1% 5,6% 5,7% 3,5% 7,2%* 6,9%* 12,6%* 1,3%* 5,6%*

PENDIENTE 20%.
20%. Variación porcentual respecto
respecto al óptimo (≤ 5%)
LUZ 30 m LUZ 40 m LUZ 50 m
Altura Pilares Altura Pilares Altura Pilares
5m 6m 7m 5m 6m 7m 5m 6m 7m
0,2 s 5,3% 3,6% 0,6% 9,5% 4,4%* 5,1%* 14,1% 20,0%+ 20,9%+
QUIEBRO

0,3 s 1,3% 0,0% 2,5% 2,0% 2,9% 1,1%* 4,1% 2,8%* 0,0%*
0,4 s 0,0% 3,0% 0,0% 0,7% 0,0% 0,0%* 0,0% 1,7%* 1,3%*
0,5 s 0,8% 2,5% 2,8% 0,0% 3,2% 2,7%* 12,3%* 0,0%* 2,0%*
0,6 s 3,1% 5,6% 5,7% 3,5% 7,2%* 6,9%* 12,6%* 1,3%* 5,6%*

PENDIENTE 20% - Resumen


LUZ 30 m LUZ 40 m LUZ 50 m
Altura Pilares Altura Pilares Altura Pilares
5m 6m 7m 5m 6m 7m 5m 6m 7m
Óptimo 0,4 s 0,3 s 0,4 s 0,5 s 0,4 s 0,4 s 0,4 s 0,5 s 0,3 s
[0 - 2%] 0,3 - 0,5 s 0,3 s 0,2 y 0,4 s 0,3 - 0,5 s 0,4 s 0,3 y 0,4 s 0,4 s 0,4 - 0,6 s 0,3 - 0,5 s
[0 - 5%] 0,3 - 0,6 s 0,2 - 0,5 s 0,2 - 0,5 s 0,3 - 0,6 s 0,2 - 0,5 s 0,3 - 0,5 s 0,3 y 0,4 s 0,3 - 0,6 s 0,3- 0,5 s
* Dinteles HEA/IPE mejor que IPE/IPE
+ Dinteles HEA/HEA

Pórtico de menor peso


Pórticos que superan la variación porcentual en peso respecto al óptimo obtenido (2 y 5%)

En pórticos con el 25% de pendiente entre la cabeza de pilares y la cumbrera (tabla


4.5), con el quiebro situado a 0,4·s se obtiene el mayor número de estructuras más ligeras.
El punto de quiebro a 0,5·s logra el peso óptimo del pórtico para luces de 30 m y 7 m de
altura de pilares (CP302507_05), mientras que el quiebro ubicado a 0,6·s lo hace para
naves de 30 m de luz y 5 m de altura de pilares (CP302505_06) y 40 m de luz y 5 m de
altura de pilares (CP402505_06). En ningún caso se obtienen las estructuras más ligeras
con los quiebros 0,2·s y 0,3·s.

Si se permite incremento del peso respecto al óptimo inferior o igual al 2%, el


quiebro situado a 0,4·s permite obtener siempre estructuras con pesos dentro de este
límite, independientemente de la luz y la altura de pilares. Con los quiebros situados a 0,2·s
y 0,3·s solo se consigue que un único pórtico aumente su peso menos del 2% respecto al
óptimo (CP302507_02 y CP302503_03). La mayor parte de los pórticos con el punto de
quiebro situado en 0,5·s obtienen pesos dentro del intervalo permitido, salvo los pórticos
de 40 m de luz y 7 m de altura de pilares (CP402507_05) y los pórticos de 50 m de luz y con
pilares de 5 y 6 m de altura (CP502505_05 y CP502506_05). Con el quiebro ubicado a 0,6·s

61
Capítulo 4

se obtienen tres estructuras con un aumento del peso de acero inferior al 2%: las dos que
proporcionan el óptimo CP302505_06 y CP402505_06, además de CP302507_06.

Tabla 4.5. Quiebro óptimo para naves de 25% de pendiente.


PENDIENTE
PENDIENTE 25%.
25%. Kg de la estructura.
LUZ 30 m LUZ 40 m LUZ 50 m
Altura Pilares Altura Pilares Altura Pilares
5m 6m 7m 5m 6m 7m 5m 6m 7m
0,2 s 3839 4199 4575 6380 6755 7585* 8962 9836 12689+
QUIEBRO

0,3 s 3646 4245 4667 6058 6433 7552 8357 9845 10959*
0,4 s 3633 4100 4552 5866 6240 7360 8024 8898 10445*
0,5 s 3619 4129 4532 5826 6346 7626 8455 9620* 10636*
0,6 s 3589 4217 4583 5777 6575 7577 8865* 9871* 10729*

PENDIENTE 25%.
25%. Variación porcentual respecto al óptimo (≤
(≤ 2%)
LUZ 30 m LUZ 40 m LUZ 50 m
Altura Pilares Altura Pilares Altura Pilares
5m 6m 7m 5m 6m 7m 5m 6m 7m
0,2 s 7,0% 2,4% 0,9% 10,4% 8,3% 3,1%* 11,7% 10,5% 21,5%+
QUIEBRO

0,3 s 1,6% 3,6% 3,0% 4,9% 3,1% 2,6% 4,2% 10,6% 4,9%*
0,4 s 1,2% 0,0% 0,4% 1,5% 0,0% 0,0% 0,0% 0,0% 0,0%*
0,5 s 0,9% 0,7% 0,0% 0,8% 1,7% 3,6% 5,4% 8,1%* 1,8%*
0,6 s 0,0% 2,9% 1,1% 0,0% 5,4% 3,0% 10,5%* 10,9%* 2,7%*

PENDIENTE 25%.
25%. Variación porcentual respecto al óptimo (≤ 5%)
LUZ 30 m LUZ 40 m LUZ 50 m
Altura Pilares Altura Pilares Altura Pilares
5m 6m 7m 5m 6m 7m 5m 6m 7m
0,2 s 7,0% 2,4% 0,9% 10,4% 8,3% 3,1%* 11,7% 10,5% 21,5%+
QUIEBRO

0,3 s 1,6% 3,6% 3,0% 4,9% 3,1% 2,6% 4,2% 10,6% 4,9%*
0,4 s 1,2% 0,0% 0,4% 1,5% 0,0% 0,0% 0,0% 0,0% 0,0%*
0,5 s 0,9% 0,7% 0,0% 0,8% 1,7% 3,6% 5,4% 8,1%* 1,8%*
0,6 s 0,0% 2,9% 1,1% 0,0% 5,4% 3,0% 10,5%* 10,9%* 2,7%*

PENDIENTE 25% - Resumen


LUZ 30 m LUZ 40 m LUZ 50 m
Altura Pilares Altura Pilares Altura Pilares
5m 6m 7m 5m 6m 7m 5m 6m 7m
Óptimo 0,6 s 0,4 s 0,5 s 0,6 s 0,4 s 0,4 s 0,4 s 0,4 s 0,4 s
[0 - 2%] 0,3 - 0,6 s 0,4 y 0,5 s 0,2;0,4-0,6 s 0,4 - 0,6 s 0,4 y 0,5 s 0,4 s 0,4 s 0,4 s 0,4 y 0,5 s
[0 - 5%] 0,3 - 0,6 s 0,2 - 0,6 s 0,2 - 0,6 s 0,3 - 0,6 s 0,3 - 0,5 s 0,2 - 0,6 s 0,3 y 0,4 s 0,4 s 0,3 - 0,6 s
* Dinteles HEA/IPE mejor que IPE/IPE
+ Dinteles HEA/HEA

Pórtico de menor peso


Pórticos que superan la variación porcentual en peso respecto al óptimo obtenido (2 y 5%)

Aceptando un incremento del peso respecto al óptimo inferior o igual al 5%, el


quiebro a 0,3·s proporciona estructuras cuyo peso está en el intervalo salvo en pórticos de
50 m de luz y 6 m de altura de pilares (CP502506_03). Con el punto de quiebro a 0,5·s
quedan fuera del intervalo aceptado los pórticos de 50 m de luz y con pilares de 5 y 6 m de
altura (CP502505_05 y CP502506_05). Con el quiebro ubicado a 0,6·s todas las estructuras
están en el intervalo aceptado, salvo naves de 40 m y 6 m de altura de pilares
(CP402506_06), y naves de 50 m de luz y altura de pilares de 5 y 6 m (CP502505_06 y
CP502506_06). El quiebro a 0,2·s solo proporciona tres estructuras cuyo peso aumenta
menos del 5% (CP302506_02, CP302507_02 y CP402507_02).

Respecto a la combinación de perfiles, la pendiente entre cabeza de pilares y la


cumbrera del 25% disminuye los efectos de la flexión respecto a la pendiente del 20%. En
la mayoría de los pórticos la combinación de perfiles más favorable para el dintel es

62
Análisis de resultados: diseño de pórticos poligonales

IPE/IPE con independencia de la luz, altura de pilares y posición del quiebro, salvo en
pórticos de 50 m de luz con 7 m de altura de pilares y los casos concretos CP402507_02,
CP502505_06, CP502506_05 y CP502506_06, aunque estas estructuras no son las que
proporcionan el valor óptimo.

En pórticos con el 30% de pendiente (tabla 4.6), los quiebros que permiten obtener
estructuras con menor peso se hallan en el intervalo 0,4·s – 0,6·s, siendo 0,5·s la que
proporciona mayor número de valores óptimos o más ligeros.

Tabla 4.6. Quiebro óptimo para naves de 30% de pendiente.


PENDIENTE 30%
30%. Kg de la estructura.
LUZ 30 m LUZ 40 m LUZ 50 m
Altura Pilares Altura Pilares Altura Pilares
5m 6m 7m 5m 6m 7m 5m 6m 7m
0,2 s 3905* 4236 4616 5948 6823 7368 8834 9577 10825
QUIEBRO

0,3 s 3563 4045 4758 5636 6503 7047 8537 8972 10522
0,4 s 3674 4119 4599 5631 6312 6857 7898 8641 9888
0,5 s 3585 3945 4650 5522 6275 6820 7723 9407 10533*
0,6 s 3555 3989 4549 5691 6227 7126 8866* 9819* 10489*

PENDIENTE 30%.
30%. Variación porcentual respecto al óptimo (≤
(≤ 2%)
LUZ 30 m LUZ 40 m LUZ 50 m
Altura Pilares Altura Pilares Altura Pilares
5m 6m 7m 5m 6m 7m 5m 6m 7m
0,2 s 9,8%* 7,4% 1,5% 7,7% 9,6% 8,0% 14,4% 10,8% 9,5%
QUIEBRO

0,3 s 0,2% 2,5% 4,6% 2,1% 4,4% 3,3% 10,5% 3,8% 6,4%
0,4 s 3,3% 4,4% 1,1% 2,0% 1,4% 0,6% 2,3% 0,0% 0,0%
0,5 s 0,9% 0,0% 2,2% 0,0% 0,8% 0,0% 0,0% 8,9% 6,5%*
0,6 s 0,0% 1,1% 0,0% 3,1% 0,0% 4,5% 14,8%* 13,6%* 6,1%*

PENDIENTE 30%.
30%. Variación porcentual respecto al óptimo (≤ 5%)
LUZ 30 m LUZ 40 m LUZ 50 m
Altura Pilares Altura Pilares Altura Pilares
5m 6m 7m 5m 6m 7m 5m 6m 7m
0,2 s 9,8%* 7,4% 1,5% 7,7% 9,6% 8,0% 14,4% 10,8% 9,5%
QUIEBRO

0,3 s 0,2% 2,5% 4,6% 2,1% 4,4% 3,3% 10,5% 3,8% 6,4%
0,4 s 3,3% 4,4% 1,1% 2,0% 1,4% 0,6% 2,3% 0,0% 0,0%
0,5 s 0,9% 0,0% 2,2% 0,0% 0,8% 0,0% 0,0% 8,9% 6,5%*
0,6 s 0,0% 1,1% 0,0% 3,1% 0,0% 4,5% 14,8%* 13,6%* 6,1%*

PENDIENTE 30% - Resumen


LUZ 30 m LUZ 40 m LUZ 50 m
Altura Pilares Altura Pilares
Pilares Altura Pilares
5m 6m 7m 5m 6m 7m 5m 6m 7m
Óptimo 0,6 s 0,5 s 0,6 s 0,5 s 0,6 s 0,5 s 0,5 s 0,4 s 0,4 s
[0 - 2%] 0,3;0,5 y 0,6 s 0,5 y 0,6 s 0,2; 0,4 y 0,6 s 0,4 y 0,5 s 0,4 - 0,6 s 0,4 y 0,5 s 0,5 s 0,3 y 0,4 s 0,4 s
[0 - 5%] 0,3 - 0,6 s 0,3 - 0,6 s 0,2 - 0,6 s 0,3 - 0,6 s 0,3 - 0,6 s 0,3 - 0,6 s 0,4 y 0,5 s 0,3 y 0,4 s 0,4 s
* Dinteles HEA/IPE mejor que IPE/IPE
Pórtico de menor peso
Pórticos que superan la variación porcentual en peso respecto al óptimo obtenido (2 y 5%)

El punto de quiebro a 0,4·s proporciona los pórticos óptimos para 50 m de luz con 6
y 7 m de altura de pilares (CP503006_04 y CP503007_06). El quiebro a 0,5·s proporciona
los óptimos para estructuras de 30 m de luz con 6 m de altura de pilares (CP3030306_05),
de 40 m de luz con pilares de 5 y 7 m (CP403005_05 y CP403007_05), y de 50 m de luz con
5 m de altura de pilares (CP503005_05). Los tres óptimos restantes se obtienen con el
quiebro situado a 0,6·s (CP303005_06, CP303007_06 y CP403006_06).

63
Capítulo 4

Con un incremento del peso respecto al óptimo inferior o igual al 2% los quiebros
situados a 0,4·s y 0,5·s son los que permiten incluir mayor número de estructuras dentro
del intervalo. Con los quiebros situados a 0,2·s y 0,3·s solo se consigue incluir una única
estructura con un aumento de peso inferior al 2% respecto al óptimo (CP303007_02 y
CP303005_03 respectivamente).

Aceptando un incremento del peso respecto al óptimo inferior o igual al 5%, salvo
para el quiebro 0,2·s, la mayor parte de las estructuras obtenidas con los diferentes
quiebros cumplen con este requisito. Pero únicamente el quiebro a 0,4·s proporciona
estructuras cuyo peso está en el intervalo aceptado en todas las situaciones, con
independencia de la luz y altura de los pilares.

Para una pendiente del 30% entre cabeza de pilares y la cumbrera, la combinación
de perfiles más favorable para el dintel es IPE/IPE, con independencia de la luz, altura de
pilares y posición del quiebro en todos los pórticos incluidos en el intervalo comprendido
entre el peso óptimo y el 5%.

1.1.
1.1. El pórtico poligonal frente al pórtico a dos aguas

Una vez analizados los resultados de los pórticos poligonales, se estudian los
pórticos a dos aguas de igual luz, pendiente y altura de pilares, con objeto de comparar los
pesos de ambos tipos de estructuras. Se vuelve a recordar que los pórticos tipo mansarda
se calculan sin acartelar, a diferencia de los pórticos a dos aguas, pues en el ejercicio
profesional no se construyen este tipo de estructuras sin al menos colocar cartelas en la
unión pilar-dintel. No se acartela el nudo de cumbrera, para no penalizar en kg de acero el
peso del pórtico a dos aguas ya que desde el punto de vista estricto de cálculo no es
necesario.

En las siguientes tablas se muestran los perfiles obtenidos en el cálculo de los


pórticos poligonales óptimos para cada luz, pendiente y altura de pilares y los
determinados para el pórtico análogo a dos aguas, comparándose el peso para determinar
la solución más económica.

Así, en la tabla 4.7 se muestran los resultados de los pórticos de 30 m de luz. En


todos los casos se obtiene que el peso de la estructura poligonal es inferior a la equivalente
a dos aguas, con incrementos que oscilan entre el 1,6% (CA302007) hasta el 12,8%
(CA302505).

Sucede lo mismo para pórticos de 40 m de luz (tabla 4.8). En todos los pórticos
estudiados, la estructura es más ligera para el tipo mansarda que en la convencional a dos
aguas. El incremento del peso oscila entre el 0,3% para el pórtico CA402507 y el 13,5%
para el CA403006 respecto al pórtico poligonal.

64
Análisis de resultados: diseño de pórticos poligonales

Tabla 4.7. Pórticos poligonales vs. a dos aguas de 30 m de luz.


Pórtico Pilar Dintel Peso (kg) Δ
CP302005_04 HEB 340 IPE 550 IPE 360 3702
CA302005 HEB 360 IPE 450 4019 8,6%
CP302505_06 HEB 360 IPE 500 IPE 270 3589
CA302505 HEB 360 IPE 450 4047 12,8%
CP303005_06 HEB 340 IPE 500 IPE 270 3555
CA303005 HEB 340 IPE 400 3617 1,8%
CP302006_03 HEB 360 IPE 550 IPE 400 4108
CA302006 HEB 400 IPE 450 4464 8,7%
CP302506_04 HEB 360 IPE 550 IPE 360 4100
CA302506 HEB 360 IPE 450 4330 5,6%
CP303006_05 HEB 360 IPE 500 IPE 330 3945
CA303006 HEB 360 IPE 450 4364 10,6%
CP302007_04 HEB 400 IPE 550 IPE 400 4702
CA302007 HEB 400 IPE 450 4775 1,6%
CP302507_05 HEB 360 IPE 550 IPE 360 4532
CA302507 HEB 400 IPE 450 4803 6,0%
CP303007_06 HEB 360 IPE 550 IPE 300 4549
CA303007 HEB 400 IPE 450 4837 6,3%
Δ: Incremento porcentual del peso entre las tipologías estudiadas.

Tabla 4.8. Pórticos poligonales vs. a dos aguas de 40 m de luz.


Pórtico Pilar Dintel Peso (kg) Δ
CP402005_05 HEB 550 IPE 600 IPE 400 5885
CA402005 HEB 500 IPE 550 6578 11,8%
CP402505_06 HEB 500 IPE 600 IPE 330 5777
CA402505 HEB 450 IPE 550 6467 12,0%
CP403005_05 HEB 500 IPE 550 IPE 400 5522
CA403005 HEB 450 IPE 550 5588 1,2%
CP402006_04 HEB 700 IPE 600 IPE 450 6818
CA402006 HEB 500 IPE 550 6953 2,0%
CP402506_04 HEB 500 IPE 600 IPE 450 6240
CA402506 HEB 500 IPE 550 7004 12,2%
CP403006_06 HEB 500 IPE 600 IPE 330 6227
CA403006 HEB 500 IPE 550 7065 13,5%
CP402007_04 HEB 500 HEA 550 IPE 500 7616
CA402007 HEB 500 IPE 600 8101 6,4%
CP402507_04 HEB 700 IPE 600 IPE 450 7360
CA402507 HEB 500 IPE 550 7378 0,3%
CP403007_05 HEB 550 IPE 600 IPE 400 6820
CA403007 HEB 500 IPE 550 7439 9,1%
Δ: Incremento porcentual del peso entre las tipologías estudiadas.

No ocurre lo mismo en naves de 50 m de luz, tal y como se puede observar en la


tabla 4.9. En la mayor parte de los pórticos de 50 m analizados, se obtienen estructuras

65
Capítulo 4

poligonales más ligeras para los óptimos calculados. El incremento del peso oscila entre el
4,3% para el pórtico CA503007 y el 16,6% para el CA503005. Existen excepciones en las
que se consigue un menor peso en los pórticos a dos aguas (CA502006, CA502007 y
CA502507). En estos casos se han utilizado cartelas de un 25 o 30 % de la longitud de la
barra, puesto que con las adoptadas del 20% la estructura no cumple los estados límite.

Tabla 4.9. Pórticos poligonales vs. a dos aguas de 50 m de luz.


Pórtico Pilar Dintel Peso (kg) Δ
CP502005_04 HEB 900 IPE 600 IPE 500 8238
CA502005 HEB 600 IPE 600 a 9119 10,7%
CP502505_04 HEB 800 IPE 600 IPE 500 8024
CA502505 HEB 600 IPE 600 9042 12,7%
CP503005_05 HEB 700 IPE 600 IPE 450 7723
CA503005 HEB 550 IPE 600 9006 16,6%
CP502006_05 HEB 800 HEA 600 IPE 500 9998 3,1%
CA502006 HEB 650 IPE 600a 9697
CP502506_04 HEB 900 IPE 600 IPE 500 8898
CA502506 HEB 650 IPE 600a 9619 8,1%
CP503006_04 HEB 800 IPE 600 IPE500 8641
CA503006 HEB 600 IPE 600 9555 10,6%
CP502007_03 HEB 700 HEA 650 IPE 600 10700 1,7%
CA502007 HEB 700 IPE 600b 10518
CP502507_04 HEB 800 HEA 550 IPE 550 10445 2,2%
CA502507 HEB 700 IPE 600a 10222
CP503007_04 HEB 1000 IPE 600 IPE 500 9888
CA503007 HEB 650 IPE 600a 10313 4,3%
a cartelas con longitud igual al 25% del dintel
b cartelas con longitud igual al 30% de la cartela

Δ: Incremento porcentual del peso entre las tipologías estudiadas.

La diferencia de peso entre las tipologías estudiadas podría incrementarse aún más,
acartelando en el pórtico poligonal la unión pilar-dintel y la conexión en el punto de
quiebro entre los perfiles. Esta rigidización de los nudos con su transición ordenada entre
los cantos de los diferentes perfiles permitiría disminuir los perfiles obtenidos, tanto en
pilares como en dinteles.

1.2.
1.2. Diseño óptimo de pórticos poligonales

Con el gran número de datos obtenidos, aún se puede dar un paso más en el intento
de facilitar al profesional una respuesta económica ante el proyecto de naves de gran luz
con la intención de abaratar los costes estructurales de acero.

La tabla 4.10 recoge la información de los pórticos poligonales más ligeros


ordenados por la altura de cumbrera y la luz del pórtico. Las celdas sombreadas realzan a
las estructuras más interesantes por su ligereza en función de la luz y de la altura de
cumbrera, de modo que, ante parámetros imprecisos a la hora de comenzar a tantear con
posibles soluciones en el momento de iniciar los cálculos, proporcionan una información a

66
Análisis de resultados: diseño de pórticos poligonales

tener en cuenta para decidir dimensiones como la mayor o menor altura de pilares y
pendiente de la cubierta. Para analizar la información contenida en la tabla, se comentan un
par de ejemplos:

Tabla 4.10. Diseño óptimo de pórticos poligonales atendiendo a la luz y altura de cumbrera.
Altura Cumbrera Pórtico Pilar Dintel 1 Dintel 2 kg Δ
8 CP302005_04 HEB 340 IPE 550 IPE 360 3702 3,0%
8,75 CP302505_06 HEB 360 IPE 500 IPE 270 3589 0,0%
9 CP302006_03 HEB 360 IPE 550 IPE 400 4108 15,6%
9,5 CP303005_06 HEB 340 IPE 500 IPE 270 3555 0,0%
9,75 CP302506_04 HEB 360 IPE 550 IPE 360 4100 15,3%
10 CP302007_04 HEB 400 IPE 550 IPE 400 4702 19,2%
10,5 CP303006_05 HEB 360 IPE 500 IPE 330 3945 0,0%
10,75 CP303007_06 HEB 360 IPE 550 IPE 300 4549 15,3%
10 CP402006_04 HEB 700 IPE 600 IPE 450 6818 18,0%
10 CP402505_06 HEB 500 IPE 600 IPE 330 5777 0,0%
10 CP502005_04 HEB 900 IPE 600 IPE 500 8238 0,0%
11 CP402007_04 HEB 500 HEA 550 IPE 500 7616 37,9%
11 CP402506_04 HEB 700 IPE 600 IPE 450 6240 13,0%
11 CP403005_05 HEB 500 IPE 550 IPE 400 5522 0,0%
11 CP502006_05 HEB 800 HEA 600 IPE 500 9998 24,6%
11 CP502505_04 HEB 800 IPE 600 IPE 500 8024 0,0%
12 CP402507_04 HEB 700 IPE 600 IPE 450 7360 18,2%
12 CP403006_06 HEB 500 IPE 600 IPE 330 6227 0,0%
12 CP502007_03 HEB 700 HEA 650 IPE 600 10700 38,5%
12,25 CP502506_04 HEB 900 IPE 600 IPE 500 8898 15,2%
12,5 CP503005_05 HEB 700 IPE 600 IPE 450 7723 0,0%
13 CP403007_05 HEB 550 IPE 600 IPE 400 6820 0,0%
13,25 CP502507_04 HEB 800 HEA 550 IPE 550 10445 20,9%
13,5 CP503006_04 HEB 800 IPE 600 IPE 500 8641 0,0%
14,5 CP503007_04 HEB 1000 IPE 600 IPE 500 9888 0,0%
Pórticos más interesantes por su ligereza en función de la luz y la altura de cumbrera.
Δ: Incremento porcentual del peso entre pórticos de igual luz y altura aproximada.

Comenzando por los pórticos de menor altura de cumbrera y luz, puede


comprobarse que si se desea proyectar un pórtico que tenga una altura comprendida entre
8 y 9 m, lo más interesante desde el punto de vista de la economía de acero, siempre que no
existan restricciones geométricas que obliguen a forzar una decisión, lo más recomendable
sería seleccionar un pórtico poligonal CP302505_06, o lo que es lo mismo, una estructura
de 30 m de luz, 25% de pendiente entre cabeza de pilares y cumbrera, y 5 m de altura de
pilares, con una posición del quiebro a 0,6·s, es decir, a 9 m del pilar, que proporciona una
altura total de 8,75 m. Esta estructura se manifiesta más interesante desde el punto de vista
económico que un pórtico de igual luz, 20% de pendiente, 5 m de altura de pilares y

67
Capítulo 4

quiebro a 0,4·s. Ambos pórticos han sido los óptimos alcanzados para sus dimensiones,
pero queda patente que el último, con menor altura de pilares y pendiente (y distinta
posición del quiebro), es un 3% más pesado que la estructura anterior.

Tomando por ejemplo una altura de cumbrera de 11 m, las soluciones


económicamente más interesantes son CP403005_05 y CP502505_04, según se decida
optar por la limitación esencial de 40 m o 50 m de luz. Entre los pórticos de 40 m de luz se
puede llegar a esa altura de cumbrera fijando altura de pilares y pendiente, siendo
cualquier otra opción más pesada que la citada; el pórtico CP402007_04 un 37,9% y el
CP402506_04 un 13%. Continuando con el ejemplo, entre los pórticos de 50 m de luz, la
otra alternativa es CP502006_05, que es un 24,6% más pesada que la enunciada como
mejor solución económica para 50 m y 11 m de altura de cumbrera.

Sintetizando aún más los resultados alcanzados, se puede seleccionar, para cada luz,
la altura de cumbrera que proporciona el pórtico más ligero y por tanto más económico
(tabla 4.11).

De entre todas las estructuras calculadas, con todas las posiciones de quiebro
óptimo analizadas, estas son las que permiten minimizar el consumo de acero. Son la
CP303005_06, la CP403005_05 y la CP503005_05, con alturas de cumbrera de 9,5 m, 11 m
y 12,5 m respectivamente. Los tres pórticos tienen en común la menor altura de pilares de
las estudiadas (5 m) y la mayor pendiente (30% entre cabeza de pilares y cumbrera), y un
quiebro situado a 0,5·s (en naves de 40 y 50 m de luz) o a 0,6·s (en naves de 30 m de luz),
lo que refleja la gran incidencia que tiene la pendiente sobre el peso final de la estructura.

Tabla 4.11. Altura de cumbrera que conduce al pórtico más económico para cada luz.
LUZ (m) Altura Cumbrera (m) Pórtico kg
8,75 CP302505_06 3589
30 9,5 CP303005_06 3555
10,5 CP303006_05 3945
10 CP402505_06 5777
11 CP403005_05 5522
40
12 CP403006_06 6227
13 CP403007_05 6820
10 CP502005_04 8238
11 CP502505_04 8024
50 12,5 CP503005_05 7723
13,5 CP503006_04 8641
14,5 CP503007_04 9888
Pórtico más económico en función de la luz

68
Análisis de resultados: diseño de pórticos poligonales

1.3. Influencia de la variación de la luz, pendiente y altura de los pilares en el


peso del pórtico

Después de analizar los pórticos tipo mansarda para determinar el punto óptimo de
quiebro, y aprovechando las mediciones del peso de acero de las estructuras calculadas, se
estudia el comportamiento de la variación de la luz, de la pendiente de cubierta (pte.) y de
la altura de pilares (hp) sobre el peso final del pórtico.

Fijando la pendiente, se puede analizar el incremento de peso respecto al aumento


de la luz para las estructuras óptimas (tabla 4.12). El orden de magnitud de los diferentes
incrementos porcentuales de peso es semejantes al pasar de 30 a 40 m y 40 a 50 m de luz.
Se evidencia una mayor repercusión del paso de 30 a 40 m, que de 40 a 50 m. Como es
lógico, que el incremento de luz de 30 a 50 m proporciona unos aumentos de peso de la
estructura notables.

Tabla 4.12. Influencia de la luz (m) en el peso (kg) de la estructura.


LUZ 30 LUZ 40
40 LUZ 50 Δ de 30 a 50 m
PTE. 20%

hp = 5 3702 59,0% 5885 40,0% 8238 122,5%


hp = 6 4108 66,0% 6818 46,6% 9998 143,4%
hp = 7 4702 62,0% 7616 40,5% 10700 127,6%

LUZ 30 LUZ 40 LUZ 50 Δ de 30 a 50 m


PTE. 25%

hp = 5 3589 61,0% 5777 38,9% 8024 123,6%


hp = 6 4100 52,2% 6240 42,6% 8898 117,0%
hp = 7 4532 62,4% 7360 41,9% 10445 130,5%
LUZ 30 LUZ 40 LUZ 50 Δ de 30 a 50 m
PTE. 30%

hp = 5 3555 55,3% 5522 39,9% 7723 117,2%


hp = 6 3945 57,8% 6227 38,8% 8641 119,0%

hp = 7 4549 49,9% 6820 45,0% 9888 117,4%


hp: Altura de pilares (m)
Δ: Incremento porcentual debido al aumento de la luz

Si en lugar de fijar la pendiente de cubierta se establece como factor fijo la luz (tabla
4.13), se puede analizar la serie de los pesos obtenidos y calcular la variación de peso
respecto al aumento de pendiente para las situaciones óptimas. Como puede observarse,
cada aumento de pendiente conlleva una disminución del peso de la estructura, pues la
menor flexión y mayor compresión en los dinteles permite un mejor aprovechamiento del
acero. Solo para el caso de pórticos de 30 m de luz, con 7 m de altura de pilares se observa
un ligero incremento (0,4%) en el peso al aumentar la pendiente del 25% al 30%.

69
Capítulo 4

Tabla 4.13. Influencia de la pendiente en el peso (kg) de la estructura.


Pte. 20% Pte. 25% Pte. 30% Δ de Pte. 20% a 30%
0m

hp = 5 3702 -3,1% 3589 -0,9% 3555 -4,0%


30
LUZ 3

hp = 6 4108 -0,2% 4100 -3,8% 3945 -4,0%


hp = 7 4702 -3,6% 4532 0,4% 4549 -3,3%

Pte. 20% Pte. 25% Pte. 30% Δ de Pte. 20% a 30%


LUZ 40 m

hp = 5 5885 -1,8% 5777 -4,4% 5522 -6,2%


hp = 6 6818 -8,5% 6240 -0,2% 6227 -8,7%
hp = 7 7616 -3,4% 7360 -7,3% 6820 -10,5%
Pte. 20% Pte. 25% Pte. 30% Δ de Pte. 20% a 30%
LUZ 50 m

hp = 5 8238 -2,6% 8024 -3,8% 7723 -6,3%


hp = 6 9998 -11,0% 8898 -2,9% 8641 -13,6%
hp = 7 10700 -2,4% 10445 -5,3% 9888 -7,6%
hp: Altura de pilares (m)
Δ: Incremento porcentual debido al aumento de la pendiente

Si se analiza el incremento de la altura de pilares para pórticos de una determinada


luz y pendiente de cubierta (tabla 4.14), se comprueba que el aumento de altura de pilares
de 5 m a 6 m muestra oscilaciones que van desde el 8,0% hasta el 21,4%. El aumento de
altura de 6 m a 7 m varía entre el 7,0% y el 17,9%. Existe una cierta homogeneidad en el
incremento del peso de los pórticos si lo que se analiza es el aumento de la altura de los
pilares de 5 m a 7 m, con variaciones entre el 23,5% y el 30,2%.

Tabla 4.14. Influencia de la altura (m) de pilares en el peso (kg) de la estructura.


hp = 5 hp = 6 hp = 7 Δh de 5 a 7 m
LUZ 30 m

Pte 20% 3702 11,0% 4108 14,5% 4702 27,0%


Pte 25% 3589 14,2% 4100 10,5% 4532 26,3%
Pte 30% 3555 11,0% 3945 15,3% 4549 28,0%
hp = 5 hp = 6 hp = 7 Δh de 5 a 7 m
LUZ 40 m

Pte 20% 5885 15,9% 6818 11,7% 7616 29,4%


Pte 25% 5777 8,0% 6240 17,9% 7360 27,4%

Pte 30% 5522 12,8% 6227 9,5% 6820 23,5%


hp = 5 hp = 6 hp = 7 Δh de 5 a 7 m
LUZ 50 m

Pte 20% 8238 21,4% 9998 7,0% 10700 29,9%


Pte 25% 8024 10,9% 8898 17,4% 10445 30,2%
Pte 30% 7723 11,9% 8641 14,4% 9888 28,0%
hp: Altura de pilares (m)
Δ: Incremento porcentual debido al aumento de la altura de los pilares

70
Análisis de resultados: diseño de pórticos poligonales

Estudiando las tres tablas puede deducirse que la variable que más influye en el
peso de la estructura es la luz del pórtico, seguida de la altura de pilares y por último la
pendiente entre la cabeza de pilares y la cumbrera, si bien el aumento de este parámetro, a
diferencia de los otros dos, lo que ocasiona es una disminución en el peso del pórtico.

1.4. Una variable de difícil cuantificación:


cuantificación: la estética del pórtico

Hasta ahora se han analizado los diferentes condicionantes de diseño de una


construcción agroindustrial. La luz, la pendiente de la cubierta y la altura de los pilares, que
influyen sobre la altura máxima de la edificación, han sido los parámetros esenciales
utilizados a lo largo de esta tesis para el estudio de la posición del punto quiebro de la
cubierta poligonal. Sin embargo, existe una variable de difícil tratamiento, la estética de la
línea quebrada que define el pórtico, que en multitud de ocasiones será definitiva para
elegir una opción entre varias semejantes. Alzola [36] justifica que el usuario (cliente) es
capaz de pagar un poco más por un producto más bello, que cumple igualmente la función
para la que ha sido creado.

Evidentemente se trata de una variable subjetiva y de difícil cuantificación, siendo


complicado conseguir la unanimidad ante cuestiones de estética.

En la actualidad, la integración en el paisaje de las edificaciones está en auge, esto ha


supuesto, la incorporación de una nueva área de interés social por el paisaje, sumándose a
la preocupación por la conservación de los paisajes más valiosos.

Los criterios de integración paisajística tienen como objetivo alcanzar un grado


razonable de adaptación fisionómica de la construcción al paisaje existente o alguno de sus
componentes cercanos. El pórtico poligonal presenta una estética más redondeada y
geometría más suave, lo que podría traducirse en un menor impacto paisajístico y en una
mejora medioambiental puesto que es fácil encontrar la forma básica del arco de manera
espontánea en la naturaleza.

Además de las reconocidas ventajas volumétricas de la alternativa poligonal


respecto a la clásica a dos aguas, el tratamiento cromático y la integración en el paisaje
podrían verse favorecidos al disponer de faldones con distinta inclinación creando una
mayor armonía con el entorno.

Las líneas poligonales que definen el alzado del pórtico, ubicando los quiebros entre
0,3 y 0,5·s, se ajustan mejor a la geometría del arco pudiendo ser consideradas como las
más estéticamente atractivas. Se excluyen los quiebros extremos; el 0,2·s porque produce
una desproporción visual entre los diferentes tramos del dintel y el 0,6·s, porque el efecto
óptico de la zona cenital no permite una percepción nítida de la línea quebrada de la
cubierta.

71
Capítulo 4

Toda estructura optimizada tiene dos componentes: ligereza y economía. Las


estructuras ligeras de gran amplitud se han convertido en las últimas décadas en un
importante componente de la arquitectura contemporánea en todo el mundo. La máxima
de "rendir más con menos", resume las últimas ideas de una arquitectura que tiende a
estructuras más ligeras [37]. Del mismo modo, se podrían excluir las estructuras con
quiebros ubicados a 0,2·s y 0,6·s por resultar las más pesadas.

Se adaptan las tablas 4.1, 4.2 y 4.3 a las consideraciones citadas, obteniéndose la
tabla 4.15.

Tabla 4.15. Quiebros óptimos limitados por la estética.


LUZ 30 m
PENDIENTE 20% PENDIENTE 25% PENDIENTE 30%
Altura Pilares Altura
Altura Pilares Altura Pilares
5m 6m 7m 5m 6m 7m 5m 6m 7m
Óptimo 0, 4 s 0,3 s 0,4 s 0,5 s 0,4 s 0,5 s 0,3 s 0,5 s 0,4 s
[0 - 2%] 0,3-0,5 s 0,3 s 0,4 s 0,3-0,5 s 0,4 s y 0,5 s 0,4 s y 0,5 s 0,3 s y 0,5 s 0,5 s 0,4 s
[0 - 5%] 0,3-0,5 s 0,3-0,5 s 0,3-0,5 s 0,3-0,5 s 0,3-0,5 s 0,3-0,5 s 0,3-0,5 s 0,3-0,5 s 0,3-0,5 s
LUZ 40 m
PENDIENTE 20% PENDIENTE 25% PENDIENTE 30%
Altura Pilares Altura Pilares Altura Pilares
5m 6m 7m 5m 6m 7m 5m 6m 7m
Óptimo 0,5 s 0,4 s 0,4 s 0,5 s 0,4 s 0,4 s 0,5 s 0,5 s 0,5 s
[0 - 2%] 0,3-0,5 s 0,4 s 0,3 y 0,4 s 0,4 y 0,5 s 0,4 y 0,5 s 0,4 s 0,4 y 0,5 s 0,4 y 0,5 s 0,4 y 0,5 s
[0 - 5%] 0,3-0,5·s 0,3-0,5 s 0,3-0,5 s 0,3-0,5 s 0,3-0,5 s 0,3-0,5 s 0,3-0,5 s 0,3-0,5 s 0,3-0,5 s
LUZ 50 m
PENDIENTE
PENDIENTE 20% PENDIENTE 25% PENDIENTE 30%
Altura Pilares Altura Pilares Altura Pilares
5m 6m 7m 5m 6m 7m 5m 6m 7m
Óptimo 0,4 s 0,5 s 0,3 s 0,4 s 0,4 s 0,4 s 0,5 s 0,4 s 0,4 s
[0 - 2%] 0,4 s 0,4-0,5 s 0,3-0,5 s 0,4 s 0,4 s 0,4 y 0,5 s 0,5 s 0,4 s 0,4 s
[0 - 5%] 0,3-0,4 s 0,3-0,5 s 0,3-0,5 s 0,3-0,4 s 0,4 s 0,3-0,5·s 0,4-0,5 s 0,3-0,4 s 0,4 s

Atendiendo a estos parámetros tan subjetivos, se podría decir que los quiebros
ubicados a 0,3·s; 0,4·s y 0,5·s coincidirían estética y económicamente.

72
Capítulo 5
Estudio de tensiones
en la unión del quiebro
Estudio de tensiones en la unión del quiebro

1. INTRODUCCIÓN
Las uniones o enlaces en las estructuras metálicas, constituyen una parte
importante tanto del diseño como de la fabricación y el montaje. Son las encargadas de
mantener unidos los distintos elementos de la estructura transmitiendo los esfuerzos entre
ellos. Se puede decir sin temor a exagerar que una buena estructura es tan buena como son
sus uniones [2]. Suficiente que falle cualquiera de ellas para colapsar la misma. Por lo tanto,
resulta indispensable que la unión esté bien proyectada y a su vez bien ejecutada.

Desde un punto de vista económico, la cantidad de acero involucrada en la


resolución de uniones y detalles estructurales no supera el 5% del coste de la estructura
[38]. Sin embargo los costes relacionados con ellas en las fases de elaboración del proyecto
de ejecución, despiece, fabricación y montaje de una estructura de acero, suponen entre un
20 y un 40% del coste total [39].

El cálculo de las uniones metálicas y su comportamiento sigue siendo un tema de


interés en el campo de las estructuras de acero, así como su complejidad a la hora de
resolverlas. Existen innumerables disposiciones constructivas con infinidad de soluciones
frente a unas solicitaciones concretas. La normativa actual, emplea principalmente
simplificaciones que hacen referencia muchas veces a casos concretos que pueden resultar
inapropiados para el cálculo de otros.

La disposición y el diseño de las uniones va a influir en la transmisión de los


esfuerzos entre los elementos. Estos deben ajustarse al máximo al modelo considerado en
el análisis global de la estructura de la manera más sencilla y directa posible.

Se plantea por lo tanto el análisis de la unión del quiebro, específica en el pórtico


poligonal, por su importancia en la estructura como punto crítico que es. Para profundizar
en el estudio, se recurre a la Teoría de la Elasticidad en donde se construye un modelo
matemático que determine el comportamiento del sólido ante las cargas exteriores. Este
modelo es capaz de relacionar por un lado fuerzas y desplazamientos a través de tensiones
y deformaciones. De este modo se puede entender cómo se transmiten las fuerzas a lo largo
del sólido (tensiones) y los cambios de forma y volumen que se suceden en él
(deformaciones). Todo esto es posible gracias a la resolución de sistemas de ecuaciones
diferenciales, llamadas ecuaciones de equilibrio, comportamiento y compatibilidad.

En la actualidad el Método de los Elementos Finitos (M.E.F.) está considerado como


uno de los procedimientos más potentes para analizar estructuras sometidas a un conjunto
de acciones dispares. Se trata de un método de aproximación de sistemas físicos continuos,
de tal manera que el continuo se puede fraccionar en un número finito de partes
(elementos) de formas geométricas sencillas. Estos elementos se unen con sus adyacentes
en un número finito de puntos denominados nudos. Este método reduce el problema
elástico a la resolución de un sistema de ecuaciones algebraicas.

75
Capítulo 5

Un modelo de elementos finitos permite una reducción considerable en el número


de experimentos [40]. Siempre que se realice correctamente el modelo y el diseño del
ensayo, se puede analizar con anticipación el comportamiento de la estructura de un modo
virtual e, incluso, ofrece la posibilidad de optimizar o modificar el modelo sin necesidad de
actuar sobre el sistema real.

El proceso de cálculo se ha visto favorecido por el desarrollo de la informática en los


últimos años, por un lado el hardware y por otro, los diferentes software cada vez más
potentes diseñados especialmente para aplicar el M.E.F. Actualmente existen una gran
variedad de programas específicos capaces de simular el comportamiento de las
estructuras, tales como ANSYS®12, ABAQUS®13, CATIA®13, ADINA®14, MSC Nastran®15,
Patran®15, etc. En este caso, el programa de elementos finitos empleado para analizar los
modelos es ANSYS® Academic, versión 14.5, dirigido al ámbito académico incluyendo una
serie de paquetes de software adaptados y diseñados para fines docentes, educativos y de
investigación.

Para ofrecer continuidad en el estudio, se prosigue con el cálculo de las tensiones en


la unión del quiebro para el pórtico CP403005_05 elegido como ejemplo en el capítulo 3 y
que posteriormente se reconoció como el más ligero de los pórticos estudiados de 40 m de
luz. La combinación de perfiles que aligeraba la estructura se lograba con pilares HEB 500 y
vigas IPE 550 e IPE 400.

2. DESCRIPCIÓN DEL PROBLEMA


PROBLEMA DE ESTUDIO MEDIANTE
MEDIANTE EL M.E.F.

El modelo objeto de estudio solo se puede aplicar a la práctica si a partir de sus


magnitudes características se pueden determinar las magnitudes de interés para el diseño:
tensiones y desplazamientos [41]. Con el modelo monodimensional (1D) se pueden definir
las tensiones a lo largo de la dimensión no despreciable de las vigas y los desplazamientos
producidos en su línea media. Por tanto, para estudiar el estado de tensión y deformación
producido en los nudos de unión entre vigas es necesario realizar un estudio
tridimensional (3D), y así determinar cómo se produce la transmisión de la carga en la
misma. Con este fin, se recurre al M.E.F. mediante un modelo elástico tridimensional de la
unión basándose en las magnitudes obtenidas por el modelo 1D.

Los dos quiebros que se encuentran en el pórtico, de aquí en adelante se


denominarán quiebro I y quiebro II (figura 5.1).

12
Marca registrada de ANSYS, Inc.
13
Marca registrada de Dassault Systèmes
14
Marca registrada de K.J. Bathe / ADINA R & D, Inc.
15
Marca registrada de MSC Software Corporation.

76
Estudio de tensiones en la unión del quiebro

Quiebro I Quiebro II

Figura 5.1. Disposición de los quiebros en la estructura.

Como ya se ha descrito con profusión de detalles, se ha utilizado el programa CYPE©


para dimensionar los elementos estructurales en función de las cargas que actúan sobre los
mismos. Los esfuerzos más desfavorables referidos a la actuación combinada del axil y
flector en las barras tienen lugar para la combinación "1,35·Gk+1,5·QN+0,9·V1". En esta
combinación las cargas permanentes (Gk), la nieve (QN) como acción variable principal y el
viento (V1) como acción variable de acompañamiento, se multiplican por unos coeficientes
mayorantes de 1,35, 1,5 y 0,9 respectivamente.

En la tabla 5.1, se indican las solicitaciones en los quiebros, en la combinación que


demanda la máxima resistencia del pórtico.

Tabla 5.1. Esfuerzos en los quiebros para la combinación de carga más desfavorable 1,35·Gk+1,5·QN+0,9·V1.
Quiebro I Quiebro II
IPE 550 IPE 400 IPE 400 IPE 550
Nx (kN) -309,46 -303,87 -307,70 -311,40
Vz (kN) 21,98 -62,56 -56,10 29,24
My (kN · m) -35,59 -35,59 -132,21 -132,21

La transmisión de axil (Nx), cortante (Vz) y momento flector (My) entre las vigas se
realiza a través de placas de testa soldadas al alma y a las alas de los perfiles. La siguiente
figura define los ejes x, y, z con respecto a los que se referencian los esfuerzos:

Figura 5.2. Ejes de coordenadas considerados en los perfiles.

77
Capítulo 5

SECCIÓN K-K´ 100


16 16
150

R
24
R2
1

590

550
15,

Figura 5.3. Disposición e (piezas excéntricas). Dimensiones en mm.

SECCIÓN K-K´

R
24
R2
1

550

Figura 5.4. Disposición c (piezas centradas). Dimensiones en mm.

El objetivo es estudiar de un modo cualitativo, cuál es la mejor posición de entrada


de las vigas en la chapa de testa, para que se generen las menores tensiones y
deformaciones posibles en la unión. En el pórtico de estudio, el quiebro está formado por la
unión de dos vigas con distintas dimensiones. Se estudian dos disposiciones diferentes (e y
c), la primera con excentricidad entre las piezas y la segunda centrada alineando la

78
Estudio de tensiones en la unión del quiebro

posición en la que los centros de gravedad de las secciones entran en la unión (figura 5.3 y
5.4). En un primer momento se plantea analizar únicamente la disposición e, ya que se trata
de la opción más ejecutada o construida en la práctica. Posteriormente, surge la disposición
c al intuirse una mejor transmisión de la carga de una viga a la otra a través de la unión, lo
que podría denominarse como una unión más eficiente.

La figura 5.3 y 5.4, además de mostrar la disposición de los perfiles representan las

quiebro. En el pórtico de estudio los quiebros se ejecutan con dinteles de cerca de 11 m


dimensiones que se han adoptado para realizar el modelo numérico de la unión del

(IPE 550) y 10 m (IPE 400) de longitud. A la hora de modelar la unión se emplea una
longitud de viga de entrada a la misma "característica". Debe de ser lo suficientemente
pequeña frente a las longitudes reales de las vigas que entran al quiebro, como para
considerar que la unión es el objeto de estudio y que se toman los esfuerzos obtenidos para
ese nudo. Cada quiebro se modela junto a las condiciones de contorno y las
correspondientes cargas aplicadas sobre él.

Para conseguir la pendiente necesaria entre los dinteles, se opta por soldar a la
chapa de testa el perfil de mayor canto con un corte perpendicular y que el de menor canto
se suelde a su chapa después de practicarle un corte de 15,7°, para adaptarse a la línea
quebrada del dintel. De este modo el dintel IPE 550 se inclina 24,23° y el IPE 400 adquiere
tras el corte la inclinación de 8,53° respecto a la horizontal, que se corresponde con la
pendiente del 30% entre cabeza de pilares y cumbrera. A pesar de existir otras
alternativas, esta manera ofrece las siguientes ventajas:

Disminución del coste en taller al realizar el corte de la viga de menor tamaño.


Reducción del área de la placa de testa, puesto que un corte inclinado en el perfil de
mayor sección requiere su vez mayores dimensiones de la misma.
Aumento de la superficie de contacto entre el perfil de menor canto y la placa de
testa.

Se adopta un espesor de las placas de testa de 16 mm. La unión que más se asemeja
de las recogidas por el EC3 [42] en la parte 1-8, recomienda para uniones acodadas (figura
5.5) un espesor de placa entre barras (tp) mayor o igual al producto de 1,5 por el espesor
del ala (tf). El espesor de las dos placas 16 mm cumple este criterio de cálculo.

tp
¸• ≥ 1,5 · ¸] ≥ 10 ££

tf

Figura 5.5. Criterios de cálculo para uniones soldadas acodadas [42].

79
Capítulo 5

Este espesor es frecuente en muchos trabajos que estudian uniones con placa de
testa como [43-45] entre otros. Además de estas referencias, la observación de pórticos
poligonales con este tipo de unión junto con la experiencia profesional sugiere adoptar dos
placas de 16 mm y en el caso de ser solamente una, que fuese de 25 mm.

Antes de comenzar el estudio por el M.E.F. se realiza un cálculo analítico de las


tensiones normales y tangenciales que tienen lugar en las vigas que entran en la unión, con
el objeto de conocer cuáles son las condiciones de contorno en términos de tensiones a las
que se encuentra la unión modelada.

3. TENSIONES NORMALES
NORMALES PROVOCADAS POR ESFUERZOS
ESFUERZOS AXILES Y
MOMENTOS FLECTORES

En este apartado se calculan y se representan gráficamente las distribuciones de


tensiones normales que se producen en las piezas que conforman la unión de ambos
quiebros. En primer lugar se realiza el cálculo para el quiebro I y a continuación el quiebro
II para la combinación de esfuerzos descritos en el apartado anterior. En ambos casos, las
cargas se consideran centradas en el eje de la sección (no hay desalineamiento).

3.1. Quiebro I

La figura 5.6 representa las fuerzas y momentos con sus direcciones y sentidos
según la convención de signos que considera el software CYPE© quedando la unión en
equilibrio. En este caso, los esfuerzos axiles son negativos provocando el acortamiento de
las fibras (compresión). Los momentos flectores son también negativos, dando lugar a
tensiones de tracción en la parte superior de la sección y de compresión en la inferior.

My = 35,59 kN · m

Nx = 303,87 kN
IPE 400
22
22kN · m
My = 35,59 IPE 550

Nx = 309,46 kN
Figura 5.6. Fuerzas ejercidas sobre el quiebro I.

3.1.1. Dintel IPE 550

Las tensiones normales σxx , proceden del esfuerzo axil Nx y de los momentos
flectores My y Mz , quedando definida por la expresión siguiente:

80
Estudio de tensiones en la unión del quiebro

¢u ¼½ ¼q
¹uu (}, º) = + ·}+ ·º
» ¾½ ¾q

donde A es el área de la sección e Iy e Iz los momentos de inercia de la sección transversal


respecto a los principales ejes de inercia y y z respectivamente (Iyz = 0).

La figura 5.7 representa la distribución de tensiones normales cuando la viga está


sometida a las fuerzas de sección Nx y My. En este caso los perfiles se deforman por flexión
solo en un plano (Mz = 0), resultando la expresión general de la tensión normal:

¢u ¼q
¹uu (º) = + · º = ¹¿u + ¹pq
» ¾q

σNx

σMy

Figura 5.7. Distribución de las tensiones normales en un perfil I.

Para una sección solicitada por Nx y My , la línea o fibra neutra que carece de tensión
normal (σxx = 0) , se expresa:

¢u ¾q
º=− ·
» ¼q

Las tensiones normales debidas a los esfuerzos axiles (σNx), se consideran


distribuidas uniformemente, determinándose con la expresión:

¢u
¹¿u =
»
Las constantes mecanográficas del perfil IPE 550 están recogidas en la tabla 5.2 e
ilustradas en la figura 5.8:

81
Capítulo 5

Tabla 5.2. Constantes mecanográficas del perfil IPE 550.


b

Canto h = 550 mm

tf
Ancho b = 210 mm
Espesor del ala tf = 17,2 mm
Espesor del alma tw = 11,1 mm
Altura entre la línea media de las
hm =532,8 mm
alas
hm
h1

x
Altura entre alas h1 =515,6 mm
h

Área de la sección A =134 cm2


tw

Momento de inercia y-y Iy = 67120 cm4

Figura 5.8. Sección del perfil IPE 550.


z

Antes de comenzar con el cálculo de las tensiones, se debe destacar que las
operaciones que se muestran de aquí en adelante, se realizan en unidades del Sistema
Internacional (SI) aunque el resultado de estas se exprese en múltiplos derivados del SI.

A continuación se calculan las tensiones normales en la viga IPE 550, en función a


sus solicitaciones Nx = -309,46 kN y My = -35,59 kN·m. Sustituyendo, la ley de tensiones
debida al axil resulta:

−309,46 · 10²
¹¿u = = −23,09 ¼šÀ
134 · 10±®
Las tensiones normales debidas al momento flector (σMy), presentan las máximas
tensiones en las fibras superior e inferior más alejadas del centro de gravedad (º = ± ),
Â
¥
resultando uno el máximo de tracción y el otro el máximo de compresión:

¼q −35,59 · 10²
¹pq (º) = ·º = · º = −53,02 · 10Ä · º
¾q 67120 · 10 ±Ã

¹pq(½ Å ±Â/¥) = 14,58 ¼šÀ (Máximo de tracción)

¹pq(½ Å ÆÂ/¥) = −14,58 ¼šÀ (Máximo de compresión)

En la siguiente figura (5.9) se muestra la distribución de las tensiones normales


resultantes cuando el perfil está sometido a los esfuerzos sobre la sección Nx y My:

82
Estudio de tensiones en la unión del quiebro

23,09 MPa 14,58 MPa 8,51 MPa

x
y x

σNx σMy σxx


z 37,67 MPa

Figura 5.9. Distribución de tensiones normales en el perfil IPE 550 del quiebro I.

El término debido al esfuerzo axil predomina sobre el término del momento flector.
Esto conlleva, que la línea neutra se encuentre fuera de la sección transversal, actuando las
tensiones normales σxx de compresión sobre toda la sección (figura 5.9).

Seguidamente se van calcular las fuerzas normales resultantes de la distribución de


las tensiones normales sobre el alma y las alas para estudiar de forma analítica qué
disposición de entrada de las vigas al quiebro es más apropiada y así lograr que la
transmisión de carga sea lo más continua posible.

a) Alma

La figura 5.10 representa la distribución de tensiones normales en el alma del perfil


IPE 550. Comenzando por las fuerzas generadas por las tensiones normales en el alma y su
punto de aplicación:
9,42 MPa 27,34 MPa

s¹xx(Alma
uu,b`_aSup.)

tw

x
h1

y x

s¹xx(Alma

σsxxxx
uu,b ^_`
Inf.)
z

Figura 5.10. Distribución de tensiones normales en el alma del perfil IPE 550 (quiebro I).

83
Capítulo 5

El volumen encerrado por el diagrama de tensiones normales sobre la sección


transversal, ha de ser igual a la fuerza de compresión sobre el alma (\b ):

ℎ• •¹uu,b^_` − ¹uu,b`_a ƒ
\b = Çℎ• · ¹uu,b`_a + É · ¸b
2

donde ¹uu,b`_a y ¹uu,b^_` son las tensiones normales en la fibra superior e inferior de la
sección del alma respectivamente.

numéricamente:

0,5156 · 27,34 · 10Ä


\b = Ê0,5156 · 9,42 · 10 + Ä
Ë · 0,0111 = 132,17 ¡¢
2

Esta fuerza se ha calculado considerando la superficie del alma como un rectángulo


(h1·tw). Teniendo en cuenta el área de encuentro ala-alma, la fuerza sobre el alma es:

\b = 142,63 ¡¢
9,42 MPa P´ 9,42 MPa
h1

x
Fw
h1/2

Z G, w
h1/3

σsxxxx
σsxxxx σsxx
27,34 MPa 36,76 MPa

xx

Figura 5.11. Distribución de tensiones normales en el alma y distancia al centro de presiones.

En cuanto a la ubicación de la fuerza resultante en el alma (gh,b ) respecto a Q´


(figura 5.11):

ℎ• ℎ• ℎ• · •¹uu,b^_` − ¹uu,b`_a ƒ
\b · gh,b = Ç · ℎ• · ¹uu,b`_a + · É · ¸b
2 3 2

84
Estudio de tensiones en la unión del quiebro

Sustituyendo estos valores y operando se obtiene:

0,5156 0,5156 0,5156 · 27,34 · 10Ä


132,17 · 10 · gh,b
²
=Ê · 0,5156 · 9,42 · 10 +
Ä
· Ë · 0,0111
2 3 2

gh,b = 206,90 ££

b) Ala superior

Al igual que en el caso del alma, en las alas la distribución de tensiones normales
también tiene forma de trapecio rectángulo (figura 5.12). Aun pudiendo despreciar la parte
triangular, se calcula de forma idéntica que para el alma.

b 8,51 MPa
P
0,91 MPa

tf

36,76 MPa

σsxx
Q 0,91 MPa
xx

Figura 5.12. Distribución de tensiones normales en las alas del perfil IPE 550 (quiebro I).

La fuerza total en el ala superior (\]`_a ) y su punto de aplicación (gh,]`_a . ), con


respecto a P´ resulta:

\]`_a = 32,39 ¡¢

gh,]`_a = 8,45 ££

c) Ala inferior

Análogamente, se calcula la resultante aplicada en el ala inferior (\]^_` ) junto a la


posición de esta (gh,]^_` ) con respecto a Q :

\]^_` = 134,44 ¡¢

gh,]^_` = 8,56 ££

85
Capítulo 5

Resumiendo gráficamente en la figura 5.13:


P
32,39 kN

541,3

142,63 kN
224,1
8,6

σ
134,44 kN
s xxxx
Figura 5.13. Fuerzas resultantes y distancia de aplicación en mm desde Q en el IPE 550 (quiebro I).
Q

Para obtener la fuerza total (\Ì ) de compresión aplicada sobre la sección


transversal de la viga IPE 550 y hallar la posición de ésta (gh,Ì ) respecto del punto Q, se
plantean las siguientes ecuaciones:

‡ \u = \]`_a + \b + \]^_` = 309,46 ¡¢

‡ ¼Ž = 0

\Ì · gh,Ì = \]`_a · gh,]`_a + \b · gh,b + \]^_` · gh,]^_`

309,46 · 10² · gh,Ì = 32,39 · 10² · 541,25 · 10±² + 142,63 · 10² · 224,10 · 10±² + 134,44 · 10² · 8,56 · 10±²

gh,Ì = 163,66 ££

La fuerza total resultante de 309,46 kN tiene su punto de aplicación en el perfil IPE


550 a 163,7 mm desde Q (figura5.14)
R

N S
,4 6k
309

Figura 5.14. Fuerza resultante debida a las tensiones normales. Quiebro I- IPE 550. Distancia en mm.
Q

86
Estudio de tensiones en la unión del quiebro

3.1.2. Dintel IPE 400

En función de sus solicitaciones (Nx = -303,87 kN; My = -35,59 kN·m) y con unas
constantes mecanográficas recogidas e ilustradas en la tabla 5.3 y figura 5.15:

Tabla 5.3. Constantes mecanográficas del perfil IPE 400.


b

Canto h = 400 mm
tf

Ancho
Espesor del ala
b = 180 mm

Espesor del alma


tf = 13,5 mm

Altura entre la línea media


tw = 8,6 mm
hm

de las alas.
h1

x
h

y hm =386,5 mm
Altura entre alas
tw
h1 =373 mm
Área de la sección A =84,5 cm2
Momento de inercia y-y Iy = 23130 cm4

Figura 5.15. Sección del perfil IPE 400.


z

La ley de tensiones normales debidas al axil resulta:

−303,87 · 10²
¹¿u = = −35,96 ¼šÀ
84,5 · 10±®

Ley de tensiones normales debidas al flector:

−35,59 · 10²
¹pq (º) = · º = −153,87 · 10Ä · º
23130 · 10±Ã

siendo máxima para º = ±


Â
¥
;

¹pq (½Å±Â/¥) = 30,77 ¼šÀ

La siguiente figura representa la distribución de tensiones normales en el perfil IPE


400 del quiebro I:

35,96 MPa 30,77 MPa 5,19 MPa

σNx σMy
σxx
z 66,73 MPa

Figura 5.16. Distribución de tensiones normales en el perfil IPE 400 (quiebro I).

87
Capítulo 5

Al igual que ocurre en la viga de mayor canto, el término debido al esfuerzo axil
predomina sobre el término del momento flector. Las figuras 5.17 y 5.18, muestran con
mayor detalle las distribuciones de tensiones normales que afectan al alma y las alas.

7,26 MPa

tw
h1

σxx
64,66 MPa

Figura 5.17. Distribución de tensiones normales en el alma del perfil IPE 400 (quiebro I).

b 5,19 MPa
R
2,07 MPa

tf

64,66 MPa

σsxxxx
S 2,07 MPa

Figura 5.18. Distribución de tensiones normales en las alas en el perfil IPE 400 (quiebro I).

La tabla 5.4 recoge el valor de las fuerzas y su posición en el eje de ordenadas de la


sección transversal y en la figura 5.19 queda ilustrado.

Tabla 5.4. Resultantes en las alas y alma y punto de aplicación.


QUIEBRO I IPE 400
\~¸ÍÎ = 15,13 ¡¢ gh,~¸ÍÎ = 6,38 ££ con respecto a R´
\~Ï͸ = 159,64 ¡¢ gh,~Ï͸ = 6,71 ££ respecto a S
\b = 129,10 ¡¢ gh,b = 136,89 ££ respecto a S´

88
Estudio de tensiones en la unión del quiebro

R
15,13 kN

392,9

129,10 kN
150,4
6,7


σs
159,64 kN
xx xx
S

Figura 5.19. Fuerzas resultantes y su punto de aplicación en mm desde S en el IPE 400 (quiebro I).

Para obtener la resultante total de compresión que incide en la sección y su


ubicación se plantean las ecuaciones de forma similar:

‡ \u = 303,87 ¡¢

‡ ¼Ð = 0

\Ì · gh,Ì = \]`_a · gh,]`_a + \b · ºh,b + \]^_` · ºh,]^_`

303,87 · 10² · gh,Ì = 15,13 · 10² · 392,88 · 10±² + 129,10 · 10² · 150,39 · 10±² + 159,64 · 10² · 6,71 · 10±²

gh,Ì = 86,98 ££

En este caso la fuerza total de 303,87 kN está aplicada a 87 mm desde el punto S en


el perfil 400 (figura 5.20).

3.1.3. Fuerzas resultantes en el quiebro I

A continuación en la figura 5.20, una vez finalizado el cálculo de tensiones normales


en el quiebro I, se pueden observar gráficamente los resultados obtenidos en ambas
disposiciones.

89
Capítulo 5

R
P P

N
303,87 k

87
k N S
,46
309
S

Q Q
Figura 5.20. Resultante de las fuerzas de compresión en las secciones que forman la unión en función de la
disposición e (a la izquierda) o c (a la derecha). Distancias en mm.

Tal y como se adelantó, de forma intuitiva podría pensarse en adoptar como


solución la disposición c. Una de las ventajas principales se encuentra en la continuidad de
los ejes y la transferencia de carga. Esto, reduciría posiblemente la concentración de
tensiones y a su vez, el estrés en la unión.

La disposición e se considera la unión real construible, ya que pese a existir una


mayor excentricidad entre los perfiles facilita la instalación de la cubierta al poder montar
correas de igual canto. Esta razón hace que la disposición c no sea usual, pero sí atractiva a
la hora de optimizar la unión y reducir tensiones en el quiebro.

3.2. Quiebro II

De la misma forma que se estudia el quiebro I, se procede con el quiebro II. Las
solicitaciones junto con su dirección y sentido se pueden observar en la siguiente figura:

My = 132,21 kN · m

Nx = 307,70 kN
IPE 400

IPE 550 My = 132,21 kN · m

Nx = 311,40 kN

Figura 5.21. Fuerzas ejercidas sobre el quiebro II.

90
Estudio de tensiones en la unión del quiebro

3.2.1. Dintel IPE 550

Para una sección solicitada por Nx y My, la posición de la fibra neutra (¹uu = 0) en
función del eje de ordenadas del perfil:

¢u ¾q
º=− ·
» ¼q

−311,40 · 10² 67120 · 10±Ã


º=− · = − 0,118 £
134 · 10±® −132,21 · 10²

Ley de tensiones normales debidas al axil:

¢u −311,40 · 10²
¹¿u = = = −23,24 ¼šÀ
» 134 · 10±®
Ley de tensiones normales debidas al flector:

¼q −132,21 · 10²
¹pq (º) = ·º = · º = −196,98 · 10Ä · º
¾q 67120 · 10±Ã

¹uu(½ űÂ/¥) = 54,17 ¼šÀ

En la figura 5.22 se representa la distribución de los esfuerzos normales que actúan


en la sección transversal y la posición de la fibra neutra:

23,24 MPa 54,17 MPa 30,93 MPa


157

x
y x
393

σs σMy σsxx
z 77,41 MPa
Nx
s

Figura 5.22. Distribución de tensiones normales en el IPE 550 (quiebro II).

La viga está solicitada a flexo-compresión. En este caso, a cada lado de la línea


neutra actúan tensiones normales de sentidos opuestos, siendo sus máximos valores los
puntos más alejados de la línea neutra. Predomina el término del momento flector My
frente al del esfuerzo axil Nx. En el ala superior, la tensión normal es de tracción y en el ala
inferior de compresión. A lo largo del alma, las tensiones varían, existiendo fibras
traccionadas y comprimidas, originando una fuerza en el alma a tracción (\bd ) y otra a
compresión (\bc ).

91
Capítulo 5

La tabla 5.5 muestra las resultantes de las fuerzas y la distancia al punto de


aplicación. A su vez, queda representado en la figura 5.23.

Tabla 5.5. Valor de las fuerzas resultantes y su punto de aplicación (IPE 550 - quiebro II).
QUIEBRO II IPE 550
\]`_a = 105,61 ¡¢ gh,]`_a = 8,84 ££ con respecto a P
\]^_` = 273,47 ¡¢ gh,]^_` = 8,54 ££ con respecto a Q
\b d = 23,06 ¡¢ gh,bd = 46,60 ££ con respecto a P´
\b c = 166,60 ¡¢ gh,bc = 125,27 ££ con respecto a Q´

27,54 MPa 3,39 MPa


P 27,54 MPa
P´ Fw T Ff top

8,84
46,60

x
y x

Fw c
125,27

8,54

74,02 MPa 3,39 MPa


σxx σsxx
z 74,02 MPa
Q F f bot
s
Figura 5.23. Fuerzas resultantes y punto de aplicación en el IPE 550 (quiebro II). Distancias en mm.
xx xx

3.2.2. Dintel IPE 400

La viga IPE 400 del quiebro II está solicitada por:

Nx = -307,70 kN

My = -132,21 kN·m

Posición de la línea neutra (¹uu = 0)

¢u ¾q
º=− ·
» ¼q

−307,70 · 10² 23130 · 10±Ã


º=− · = − 0,0637 £
84,50 · 10±® −132,21 · 10²

Ley de tensiones normales debidas al axil:

¢u
¹¿u =
»
−307,70 · 10²
¹¿u = = −36,41 ¼šÀ
84,50 · 10±®

92
Estudio de tensiones en la unión del quiebro

Ley de tensiones normales debidas al flector:

¼q −132,21 · 10²
¹pq (º) = ·º = · º = −571,60 · 10Ä · º
¾q 23130 · 10±Ã

¹pq(½ Å ±Â/¥) = 114,32 ¼šÀ

En la figura 5.24 se representan los diagramas de tensiones normales debido a la


fuerza axil Nx y del momento flector My. La viga está solicitada a flexo-compresión, con
esfuerzos de distinto sentido actuando sobre la sección.

36,41 MPa 114,32 MPa 77,91 MPa

136,3
x
y x

σsNx σMy 263,7


σxx
z 150,73 MPa
Nx sMy s xx

Figura 5.24. Distribución de las tensiones normales en el perfil IPE 400 (quiebro II). Distancias en mm.

En la tabla 5.6 se muestran las magnitudes resultantes F en las alas y el alma,


acompañados de las distancias a los puntos de aplicación. En la figura 5.25 se representan
los valores recogidos en la tabla 5.6 para la viga IPE 400 del quiebro II.

Tabla 5.6. Valor de las fuerzas resultantes y su punto de aplicación (IPE 400 - quiebro II)
QUIEBRO II IPE 400
\]`_a = 179,93 ¡¢ gh,]`_a = 6,63 ££ con respecto a R
\]^_` = 356,91 ¡¢ gh,]^_` = 6,69 ££ con respecto a S
\b d = 41,48 ¡¢ gh,b d = 40,93 ££ con respecto a R´
\b c = 172,20 ¡¢ gh,b c = 83,40 ££ con respecto a S´

70,19 MPa 7,72 MPa


R 70,19 MPa
R´ Fw T Ff top
6,63
40,93

x
y x

Fw c
83,40

6,69

143,02 MPa 7,72 MPa


σxxs σsxx
S 143,02 MPa F f bot
z xx xx

Figura 5.25. Detalle de la distribución de tensiones normales y resultantes. Distancias en mm.

93
Capítulo 5

3.2.3. Fuerzas resultantes en el quiebro II

Las figuras 5.26 y 5.27 resumen las fuerzas de tracción y compresión resultantes de
las tensiones normales para el quiebro II que se compararán junto con el modelo numérico.

Figura 5.26. Disposición e. Distancias en mm.

R P

Figura 5.27. Disposición c. Distancias en mm.

94
Estudio de tensiones en la unión del quiebro

4. ESTUDIO
ESTUDIO DE LAS TENSIONES TANGENCIALES EN PERFILES
PERFILES DE PARED
DELGADA

La unión estudiada, se proyecta con perfiles de pared delgada de sección abierta.


Estos se caracterizan por tener espesores de las paredes de dimensiones mucho inferiores
a las que definen la altura y la base de la sección. Garrido y Foces [41] incluyen en este
grupo de perfiles aquellos cuya sección tenga espesores de pared (t ) que sean como
máximo la décima parte de la menor dimensión característica ( ℎ⁄¸ > 10, Ï⁄¸ > 10).

Debido al esfuerzo cortante Vz , aparecen en el plano de la sección tensiones


tangenciales (τ).

θ
Si a un trozo de viga se le practica un corte
ideal mediante un plano θ, a una distancia s
τ
tf
tf

del borde de las alas (figura 5.28), la


expresión de la tensión tangencial en los
dx

puntos del fragmento m-n, cuando los ejes y,


m m

z son principales de inercia y el esfuerzo


n n

contante en la dirección del eje y es nulo


s

s
(Vy =0), resulta:

1̧ ™½ · ‘q
¹uÒ = Ó = − Ê Ë
Vz

¾q
G, CEC
y

donde:

Vz es el esfuerzo cortante en la sección en la


x

dirección del eje z; ‘q el momento estático


con respecto del eje y del área encerrada por
el plano θ y el borde de la sección;
z
correspondiente a la fibra de ordenada y; t el
Figura 5.28. Tensiones tangenciales a lo espesor de la zona donde se efectúa el corte;
largo del ala tras un corte ideal de un plano e ¾q , el momento de inercia de la sección
θ a una distancia s del extremo. completa, respecto al eje y-y.

Es frecuente expresar las tensiones en términos de flujo de tensiones. Se denomina


flujo de tensiones tangenciales (ªÔ ) a la carga tangencial distribuida sobre la línea media
del perfil, resultante de la distribución de tensiones tangenciales.

™½ · ‘q
ªÔ = Ó · ¸ = −
¾q

95
Capítulo 5

Puesto que en toda la sección ™½ e ¾q son constantes, el flujo de tensiones


tangenciales es proporcional al momento estático ‘q .

A continuación, se van a calcular las tensiones tangenciales que se originan en las


vigas en doble T que forman el quiebro I y II cuando están sometidas a un esfuerzo cortante
Vz . La siguiente figura representa los esfuerzos cortantes en el quiebro I:

Vz= 62,56 kN
IPE 400

IPE 550

Vz= 21,98 kN

Figura 5.29. Esfuerzos cortantes en el quiebro I.

4.1. Quiebro I

4.1.1. Dintel IPE 550

La sección transversal IPE 550 esta solicitada por la fuerza cortante Vz = 21,98 kN,
aplicada según la dirección positiva del eje z-z (figura 5.30a). Se supone que la carga está
centrada en el centro de gravedad (G ) coincidiendo con el centro de esfuerzos cortantes
(CEC), sin que se originen torsiones.
s 1́ s1
b
tf

s2

tw
hm

Vz G, CEC G
h

y y

s 3́ s3
z z

a) b)
Figura 5.30. a) Estado tensional estáticamente equivalente a Vz y b) representación de línea media del perfil y
coordenadas s.

96
Estudio de tensiones en la unión del quiebro

Se adoptan como tensiones tangenciales positivas Ó(Õ) aquellas que tienen el mismo
sentido que las coordenadas que recorren el perímetro de la sección a lo largo de la línea
media desde su origen (s) (figura 5.30b).

extremos hasta alcanzar el máximo en el inicio del alma. La ley de tensiones tangenciales en
La ley de tensiones en las alas (τ1, τ3 y τ1´, τ3´ ) es lineal, con valores nulos en los

el alma (τ2), varía parabólicamente produciéndose el máximo valor en el centro del alma
(G). Tomando como referencia la figura 5.30b, donde se representa la línea media del perfil,
el cálculo del momento estático Qy se realiza como sigue:

Ala •0 ≤ Õ• ≤ ƒ

¥

ÒØ
‘q (Õ• ) = Ö º(Õ• ) · ¸] (Õ• ) ×Õ•
-

Como º = − = − 0,2664 m:
Âr
¥

ÐØ
‘q (Õ• ) = Ö − 0,2664 · 0,0172 ×Õ•
-

‘q (Õ• ) = − 4,58 · 10±² · Õ•

‘q (ÒØ Å-) = 0

‘ • = −4,81 · 10±® £²
q •ÒØ Å ƒ
¥

El cálculo del momento estático Qy para la parte izquierda del ala (tramo
0 ≤ Õ• ´ ≤ ) se razona de forma equivalente.

¥

Alma •0 ≤ Õ¥ ≤ ƒ
Âr
¥

‘q (Õ¥ ) = ‘q(Ò + ‘q(Ò + Ú- Ù º · ¸b ×Õ¥


Ò
Ǿ´ÅÙ)
^ ^
Ø ÅÙ)

ÒÙ
‘q (Õ¥ ) = −9,62 · 10±® + Ö (Õ¥ − 0,2664) · 0,0111 ×Õ
-

Õ¥ ¥
‘q (Õ¥ ) = −9,62 · 10±® + (0,0111 − 2,96 · 10±² Õ¥ )
2
‘q (ÒÙ Å-) = − 9,62 · 10±® £²

‘ Â = − 1,36 · 10±² £²
q •ÒÙ Å r ƒ
¥

97
Capítulo 5

Debido a la antisimetría de los diagramas con respecto del eje y, basta con el cálculo
realizado en la mitad de la sección para obtener el diagrama completo.

Una vez hallados los momentos estáticos, se calculan los flujos de tensiones
tangenciales. Estos últimos se dividen por el espesor correspondiente para cada tramo
dando como resultando las tensiones tangenciales:

Ala •0 ≤ Õ• ≤ ƒ;

¥

™½ · ‘q (Õ• )
ªÔ (Õ• ) = −
¾q

ªÔ (ÒØ Å-) = 0

21,98 · 10² · −4,81 · 10±®


ª =− = 15,75 ¡¢/£
67120 · 10±Ã

Ô •ÒØ Å ƒ
¥

ªÔ (ÒØ Å-)
Ó• (ÒØ Å-) = =0
¸]
ª •
Ô•ÒØ Å ƒ 15,75 · 10²
Ó• Ûáu = ¥
= = 0,92 ¼šÀ
¸] 0,0172

Alma •0 ≤ Õ¥ ≤ ƒ:
Âr
¥

21,98 · 10² · −9,62 · 10±®


ªÔ (Õ¥ = 0) = − = 31,50 ¡¢/£
67120 · 10±Ã
21,98 · 10² · −1,36 · 10±²
ª =− = 44,54 ¡¢/£
67120 · 10±Ã
Â
Ô •ÒÙ Å r ƒ
¥

ªÔ (ÒÙ Å-) 31,50 · 10²


Ó¥(ÒÙ Å-) = = = 2,84 ¼šÀ
¸b 0,0111
ª Â
Ô •ÒÙ Å r ƒ 44,54 · 10²
Ó¥ Ûáu = ¥
= = 4,01 ¼šÀ
¸b 0,0111

Sobre la línea media de la sección (figura 5.31) se representa la variación de los


flujos de tensiones tangenciales y el sentido de las tensiones tangenciales τ (s), positivo
cuando lleva el sentido de crecimiento s y negativo cuando van en sentido contrario al de
crecimiento de la coordenada s.

98
Estudio de tensiones en la unión del quiebro

15,75 kN/m

31,50 kN/m

44,54 kN/m

Figura 5.31. Variación del flujo de tensiones tangenciales sobre el perfil IPE 550 (quiebro I) destacando los
puntos más significativos.

4.1.2. Dintel IPE 400

La sección transversal de este perfil está sometida a un esfuerzo cortante Vz igual a


62,56 kN en sentido positivo al eje z. Siguiendo ahora la misma sistemática, pero con las
constantes mecanográficas que definen el perfil IPE 400, se estudia el flujo de tensiones
tangenciales y las tensiones tangenciales. Los valores de interés se han sintetizado en la
Tabla 5.7.

Tabla 5.7. Valores extremos del flujo de tensiones tangenciales y las tensiones tangenciales en la sección de la
viga IPE 400
QUIEBRO 1 - PERFIL IPE 400
• Âr
Ala •0 ≤ Õ• ≤ ƒ Alma •0 ≤ Õ¥ ≤ ƒ
¥ ¥

ªÔ (ÐØÜÝ) = 0 ªÔ (ÐØÜ^/Ù) = 63,59 ¡¢/£ ªÔ (ÐÙÜÝ) = 127,11 ¡¢/£ ªÔ (ÐÙÜÞr/Ù) = 170,37 ¡¢/£

Ó• (Ð = 0 Ó• Ûáu (Ð = 4,71 ¼šÀ Ó¥ (Ð = 14,78 ¼šÀ Ó¥ Ûáu (Ð = 19,81 ¼šÀ


ØÜÝ ) ØÜ^/Ù ) ÙÜÝ ) ÙÜÞr/Ù )

4.2. Quiebro II

En la figura 5.32 se han representado las fuerzas cortantes que afectan a cada perfil
respectivamente.

99
Capítulo 5

Vz = 56,1 kN
IPE 400

IPE 550
Vz= 29,2 kN

Figura 5.32. Esfuerzos cortantes en el quiebro II.

Al tratarse de un caso idéntico al anterior pero con distintas solicitaciones, las tablas
5.8 y 5.9 muestran los resultados de los flujos de tensiones y las máximas tensiones
tangenciales en cada tramo para este estado de carga.

Tabla 5.8. Flujos y tensiones tangenciales de interés en el perfil IPE 550 (quiebro II).
QUIEBRO II - PERFIL IPE 550
• Âr
Ala •0 ≤ Õ• ≤ ƒ Alma •0 ≤ Õ¥ ≤ ƒ
¥ ¥

ªÔ (ÐØÜÝ) = 0 ªÔ (ÐØÜ^/Ù) = 20,98 ¡¢/£ ªÔ (ÐÙÜÝ) = 41,85 ¡¢/£ ªÔ (ÐÙÜÞr/Ù) = 59,27 ¡¢/£

Ó• (Ð = 0 Ó• Ûáu (Ð = 1,22 ¼šÀ Ó¥ (Ð = 3,77 ¼šÀ Ó¥ Ûáu (Ð = 5,34 ¼šÀ


ØÜÝ ) ØÜ^/Ù ) ÙÜÝ ) ÙÜÞr/Ù )

Tabla 5.9. Flujos y tensiones tangenciales de interés en el perfil IPE 400 (quiebro II).
QUIEBRO II - PERFIL IPE 400
• Âr
Ala •0 ≤ Õ• ≤ ƒ Alma •0 ≤ Õ¥ ≤ ƒ
¥ ¥

ªÔ (ÐØÜÝ) = 0 ªÔ (ÐØÜ^/Ù) = 56,97 ¡¢/£ ªÔ (ÐÙÜÝ) = 113,95 ¡¢/£ ªÔ (ÐÙÜÞr/Ù) = 152,82 ¡¢/£

Ó• (Ð = 0 Ó• Ûáu (Ð = 4,22 ¼šÀ Ó¥ (Ð = 13,25 ¼šÀ Ó¥ Ûáu (Ð = 17,77 ¼šÀ


ØÜÝ ) ØÜ^/Ù ) ÙÜÝ ) ÙÜÞr/Ù )

5. MODELO NUMÉRICO

Para la correcta reproducción del comportamiento de la unión es necesario fijar las


características de las que parte el modelo numérico basado en el M.E.F. A continuación se
detallan las opciones elegidas a lo largo del trabajo.

100
Estudio de tensiones en la unión del quiebro

5.1. Geometría del modelo

La geometría tridimensional del modelo se crea con un programa de diseño CAD en


3D, concretamente con el software SolidWorks®16 2013. Posteriormente se importa el
sólido al programa ANSYS® versión 14.5, haciendo uso del formato ParaSolid (*.x_t).

Se crean dos sólidos, uno para cada disposición, cuya principal diferencia radica en
la posición del perfil de menor canto, centrado o descentrado en la chapa de testa como se
comentó al comienzo del capítulo.

5.2. Tipo de elemento.

El elemento escogido forma parte de la librería de elementos de ANSYS®.


Concretamente es el elemento lineal del tipo SOLID 185 destinado para modelar sólidos
tridimensionales. Se trata de un elemento hexaédrico de ocho nudos e integración
reducida, que ha sido utilizado degenerado a tetraedro (figura 5.33).

M,N,O,P

M
N I

Z L K,L
K
Y J

X I Tetraedro

Figura 5.33. Elemento sólido en 3D - SOLID 185.

Posee tres grados de libertad de translación en las direcciones x, y, z en cada nudo.


Son capaces de simular el fenómeno objeto de interés, donde tienen lugar pequeñas
deformaciones y pequeños desplazamientos.

En el M.E.F. el bloqueo por cortante (shear locking) del elemento y el fenómeno de


hourglassing, pueden dar lugar a soluciones numéricas no apropiadas debido a la aparición
de modos de deformación irreales cuando el elemento está sometido a flexión.

Uno de los procedimientos para evitar el bloqueo por cortante es la integración


reducida. Consiste en utilizar un número de puntos de integración inferior al necesario
para realizar la integración numérica de la matriz de rigidez. El buen comportamiento de la

16
Marca registrada de Dassault Systèmes

101
Capítulo 5

integración reducida se debe a que, al infravalorar el valor de la rigidez del elemento, la


flexibilidad de la estructura debe aumentar, contrarrestando de esta forma la excesiva
rigidez a cortante [25].

El elemento SOLID185 puede presentar bloqueo por cortante en sistemas sometidos


a flexión. En estos casos se recomienda utilizar integración reducida para la obtención de la
matriz de rigidez, realizando un control de hourglassing para evitar deformaciones irreales
del elemento [46]. Además de esto, la propia forma tetraédrica evita los posibles problemas
de hourglassing puesto que el elemento en sí es bastante rígido [47-48]. Las ventajas que
ofrecen las formas tetraédricas en la generación de mallas sobre aplicaciones prácticas han
sido propuestas por Zienkiewicz et. al., [49], Klaas et. al., [50] y Oñate et. al., [51] entre
otros.

5.3. Material

En la figura 5.34 se representa el diagrama tensión-deformación del acero


estructural. En este diagrama se pueden distinguir diferentes formas de comportamiento.
Un primer tramo lineal debido a la proporcionalidad entre tensiones y deformaciones que
establece la ley de Hooke (σ = E · ε). El límite elástico (fy), delimita la zona elástica del
material. Para tensiones mayores al límite elástico el material presenta deformaciones
permanentes cuando se descarga (zona de comportamiento plástico).

Figura 5.34. Diagrama tensión-deformación del acero [32].

El límite elástico del material se define como la tensión correspondiente a una


deformación remanente del 2 ‰. El acero empleado a lo largo del estudio es el S-275, por
lo tanto, le corresponde un fy de 275 N/mm2, aunque para el caso del perfil IPE 550 este
disminuye a 265 N/mm2, ya que el espesor nominal de las alas supera los 16 mm. Esta
pérdida de resistencia queda justificada por la dificultad de mantener la homogeneidad de
las propiedades mecánicas a medida que aumenta el espesor.

102
Estudio de tensiones en la unión del quiebro

En el modelo numérico se realiza un análisis elástico, puesto que el comportamiento


elástico es suficiente para determinar las zonas de concentración de tensiones que tienen
lugar en las uniones. Queda caracterizado mediante dos constantes como son el módulo de
elasticidad (E) y la relación de Poisson (ν) con valores de 2,1·1011 Pa y 0,30
respectivamente.

5.4. Discretización del modelo

La densidad de la malla se define con el tamaño del elemento y el número de


elementos. El grado de refinamiento de la malla debe satisfacer un doble compromiso de
exactitud sin incrementar excesivamente el tiempo de cálculo. La solución óptima es
utilizar una malla más fina en las zonas de concentración de tensiones. Por tanto se realiza
un mallado selectivo de la unión, con los elementos tetraédricos mencionados.

Con el fin de simplificar el modelo, se realiza una discretización de la unión en su


conjunto, formando un único volumen entre las vigas y las placas de testa. De este modo, en
el modelo la unión se supone ideal, es decir, se considera que esta perfectamente unida sin
que tenga lugar un movimiento relativo de las placas debido a las cargas. Esto además
viene reforzado en el quiebro I, por el hecho de tener toda la sección sometida a
compresión y ser las tensiones de cortadura relativamente pequeñas.

Se genera un mallado libre del sólido, donde se especifica el nivel de refinamiento de


la malla, en una escala comprendida por el software entre 1 (mallado más fino) a 10
(mallado más grueso). El tamaño de los elementos generados en el nivel 2, es el más
pequeño que el software en su versión académica permite debido a la limitación que
presenta en el número de elementos de estudio (figura 5.35).

Figura 5.35. Mallado del modelo de la disposición e (a la izquierda) y la disposición c (a la derecha).

103
Capítulo 5

Se realiza un análisis de sensibilidad para validar la malla y se comprueba cómo


influye el número de los elementos. La tensión máxima en la unión entre el mallado 2 y el 3,
difiere en un 1,02%. Ya que el tiempo de cálculo en ninguno de los casos es elevado, el
modelo numérico se opera con el mallado más fino posible, nivel 2. De este modo se
consigue una configuración homogénea de toda la unión y una mayor densidad de
elementos en zonas concretas, fruto del mallado selectivo.

La figura 5.36 muestra la diferencia entre la malla nivel 3 y nivel 2 localizándose el


mayor número de elementos en las zonas de unión entre el ala y el alma. En estos puntos
críticos tiene lugar una mayor concentración de tensiones. La tabla 5.10 detalla el número
de nudos y elementos del modelo y la tabla 5.11 recoge el tamaño medio de los elementos.

Figura 5.36. Discretización nivel 3 (parte superior de la figura) y nivel 2 (parte inferior de la figura)

Tabla 5.10. Número de elementos y nudos en los diferentes modelos numéricos.


Mallado nivel 2 Mallado nivel 3
Elementos 16700 12283
Nudos 4361 3388

Tabla 5.11. Tamaño medio del elemento en las mallas de estudio.


Mallado Mallado
nivel 2 nivel 3
Tamaño medio del lado del elemento más pequeño de la malla (mm) 4,07 6,09
Tamaño medio del lado del elemento más grande de la malla (mm) 32,10 35,60

104
Estudio de tensiones en la unión del quiebro

5.5. Condiciones de contorno

Las condiciones de contorno se aplican en los nudos situados en las 4 esquinas


externas de una de las placas de testa, concretamente, en la placa unida a la viga de mayor
canto (figura 5.37). En estos nudos se restringen todos los grados de libertad. De este
modo, se obtienen los desplazamientos relativos a estos puntos de referencia en el estudio
realizado.

Figura 5.37. Condiciones de contorno.

6. INTRODUCCIÓN DE ESFUERZOS EN EL MODELO.


MODELO.

En los apartados anteriores se ha desarrollado el cálculo de las tensiones normales y


tangenciales así como algunos parámetros del modelo numérico. A continuación se
describe cómo se introducen en el modelo las tensiones calculadas para predecir su
comportamiento. El procedimiento se desarrolla de igual forma para ambos quiebros.

6.1. Tensiones normales debidas a esfuerzo axil

Las tensiones normales debidas al axil ejercen una carga uniforme distribuida sobre
la sección del perfil (figura 5.38). Puesto que el volumen del sólido está delimitado por
áreas siendo una de ellas la sección transversal, estos esfuerzos pueden aplicarse como una
presión sobre esta superficie.

σNx

X
σNx
Figura 5.38. Tensiones normales debidas al axil (quiebro I).
Z

105
Capítulo 5

6.2. Tensiones debidas a momento flector

Una vez aplicada la tensión de compresión debida al esfuerzo axil, se añaden las
tensiones normales debidas al momento flector. En este caso no se pueden aplicar las
cargas como presiones, puesto que las tensiones varían a lo largo de la sección. Por lo tanto
es necesario subdividir ésta y distribuir las cargas directamente sobre los nudos
correspondientes a cada superficie.

La obtención de la carga para cada nudo, se calcula mediante el producto de las


tensiones por el área comprendida y se reparte entre los nudos contenidos en ella. A la
hora de introducir las cargas a cada nudo, es necesario descomponerla en los ejes X e Y
globales.

Se diferencian por un lado las alas y por otro el alma. En las primeras los nudos son
presionados por las tensiones normales medias del ala (¹pq,]rst ). En el alma, la sección se
divide en 16 y 14 áreas para el perfil IPE 550 e IPE 400 respectivamente, formando
regiones homogéneas (figura 5.39). A cada una de estas áreas de corresponde una tensión
normal que va disminuyendo proporcionalmente desde las alas hasta alcanzar un valor
nulo en las superficies situadas en la mitad de la altura de la sección.

¹pq,]rst

¹pq,]rst ALA
A1
A2 ALA
A1
A3
A2
A4 A3
A5 A4
A6 A5
A7 A6
A7
A8
A8
A9 A9
A10 A10
A11 A11
A12 A12
A13
A13
A14
A14 ALA
A15
A16
ALA

Figura 5.39. Tensiones normales debidas al momento flector y distintas áreas en las que se divide la sección
(quiebro I).

6.3. Tensiones tangenciales debidas a esfuerzos


esfuerzos cortante

Al igual que en los esfuerzos debidos los momentos flectores, las tensiones
tangenciales se introducen como cargas en los nudos en componentes globales. En el
modelo se desprecian las tensiones tangenciales en las alas puesto que son mucho más

106
Estudio de tensiones en la unión del quiebro

pequeñas que las producidas en el alma (figura 5.40). Por lo tanto, no se aplican cargas
debidas los esfuerzos cortantes en los nudos situados en las secciones de las alas.

El alma absorbe prácticamente en su totalidad el esfuerzo cortante Vz . Se vuelve a


fraccionar las secciones del alma en las mismas superficies que se consideraron para
introducir las tensiones debidas a momento flector. Para cada área se aplica su
correspondiente tensión tangencial que varía de τ2 a su valor máximo τ2 máx.
τ2

τ2

τ2,máx

τ2,máx

X
Z

Figura 5.40. Tensiones tangenciales debidas al cortante (quiebro I).

107
Capítulo 6
Análisis de resultados: tensiones
en la unión del quiebro
Análisis de resultados: tensiones en la unión del quiebro

1. ÁNALISIS DE RESULTADOS

Se presenta un análisis cualitativo y comparativo entre los dos tipos de


disposiciones en la unión del quiebro, excéntrica y centrada (e y c ). Como se ha explicado
anteriormente, se parte de la hipótesis de que la unión se considera ideal, constituida por
elementos que están perfectamente ensamblados entre sí.

El estudio permite localizar los puntos críticos de concentración de tensiones y de


este modo analizar qué disposición mejora la transmisión de las cargas tratando de ser lo
más continua posible. Esta observación permite distinguir situaciones críticas que se deben
tratar de evitar.

A continuación se muestran los resultados de los modelos numéricos y la


comparación con los resultados del estudio analítico para ambos quiebros y disposiciones.

1.1. Quiebro I

La unión del quiebro I estaba sometida a tensiones normales únicamente de


compresión. La figura 6.1 muestra la distribución de tensiones equivalentes de von Mises
en el quiebro I en su disposición e. Esta, tal y como se comentó, sería la más escogida por
los proyectistas por ser la solución que desde el punto de vista constructivo es más sencilla
de ejecutar y por ello, resulta la más frecuente de las dos disposiciones. Se define el máximo
desplazamiento como DMX, la tensión mínima como SMN y la máxima como SMX.

DMX SMN SMX


0,326 mm 1,35 MPa 200 MPa

Figura 6.1. Tensión equivalentes de von Mises en los nudos. Quiebro I - Disposición e.
Factor de amplificación de desplazamientos x 100.

111
Capítulo 6

La figura 6.2 compara el modelo numérico con el resultado del estudio analítico de
las tensiones normales. Se observa que las tensiones máximas en el modelo numérico
concuerdan con los puntos de aplicación de las fuerzas resultantes de compresión. La
distancia entre estos puntos de aplicación era de 66 mm.
R

303,87
0,22·h

kN S
,46
309

Figura 6.2. Comparación entre el estudio analítico de tensiones normales y el modelo numérico.
Quiebro I - Disposición e. Factor de amplificación de desplazamientos x 1.

DMX SMN SMX


0,184 mm 1,16 MPa 120 MPa

Figura 6.3. Tensión equivalentes de von Mises en los nudos. Quiebro I - Disposición c.
Factor de amplificación de desplazamientos x 100

La figura 6.3 representa la distribución de tensiones una vez alineadas las vigas con
el centro de la placa de testa (disposición c). A partir del estudio numérico se puede

112
Análisis de resultados: tensiones en la unión del quiebro

observar que desplazar la viga de menor canto hasta el centro de la placa de testa supone
una disminución de las tensiones máximas.

En el cálculo previo de las tensiones normales se observó que las fuerzas de


compresión resultantes para cada viga, actuaban comprimiendo con una distancia entre
sus puntos de aplicación menor a 2 mm (figura 6.4)

R
P

Figura 6.4. Comparación entre el estudio analítico de tensiones normales y el modelo numérico.
Quiebro I - Disposición c. Factor de amplificación de desplazamientos x 1

En esta disposición se consigue una minoración de las tensiones con respecto a la no


centrada o excéntrica, y por consiguiente de los desplazamientos, debido a una mayor
continuidad en las cargas. Las tensiones máximas se reducen un 40% y los
desplazamientos máximos disminuyen cerca de un 44%.

1.2. Quiebro II

La unión del quiebro II está sometida a tensiones normales tanto de tracción como
de compresión. La figura 6.5 muestra la distribución de tensiones equivalente de von Mises
para el quiebro II en su disposición e, así como los valores máximos de desplazamiento y
tensión generados.

Para esta disposición, las tensiones máximas alcanzadas podrían poner en riesgo la
integridad estructural de la unión, siendo más grandes de lo esperado, y posiblemente
superiores al límite elástico del material.

La figura 6.6 compara el resultado del modelo numérico en tensiones equivalentes


de von Mises con las fuerzas resultantes de las tensiones normales obtenidas de forma

113
Capítulo 6

analítica. En este caso se muestran tanto las fuerzas resultantes de tracción como las de
compresión.

DMX SMN SMX


0,747 mm 5,99 MPa 437 MPa

Figura 6.5. Tensión equivalentes de von Mises en los nudos. Quiebro II - Disposición e.
Factor de amplificación de desplazamientos x 50

179,93 kN R
41,48 kN
P
105
, 61
kN
23,
06
kN

172,20 k
N
0.02· h
0,24· h

356,91 kN
·h

S
8
0,8

273
,47
kN
Q
2· h
0,0

Figura 6.6. Comparación entre el estudio analítico de tensiones normales y el modelo numérico.
Quiebro II - Disposición e. Factor de amplificación de desplazamientos x 1

114
Análisis de resultados: tensiones en la unión del quiebro

En el quiebro II con las vigas centradas a la placa de testa (figura 6.7), al igual que
ocurría para el quiebro I, disminuyen las tensiones y desplazamientos. Comparando con la
disposición descentrada la tensión máxima disminuye más de la mitad, aproximadamente
un 57% y los desplazamientos máximos un 68% reflejándose una mejor transmisión de
carga entre los dos perfiles.

DMX SMN SMX


0,236 mm 0,842 MPa 189 MPa

Figura 6.7. Tensión equivalentes de von Mises en los nudos. Quiebro II - Disposición c.
Factor de amplificación de desplazamientos x 100.

Figura 6.8. Comparación entre el estudio analítico de tensiones normales y el modelo numérico.
Quiebro II - Disposición c. Factor de amplificación de desplazamientos x 1.

115
Capítulo 6

En la figura 6.8, al disminuir globalmente las tensiones, se pueden apreciar los


puntos de aplicación de las fuerzas de tracción y compresión, que en la figura 6.6 no se
reflejan debido a la concentración de tensiones a una altura cercana un cuarto del canto del
IPE 550 desde la parte inferior.

1.3. Soluciones constructivas

Como se ha demostrado, la alineación de las vigas reduce las concentraciones de


tensiones en la unión de un modo considerable. En términos generales, esto lleva a
proponer esta solución como la más adecuada.

En un principio se podría descartar esta disposición por el problema que conlleva


un alto grado de dificultad en el montaje de la cubierta, puesto que se debe prever una
distribución lo más regular posible.

La figura 6.9 muestra la unión resuelta con la disposición e, donde las correas
apoyan sobre las vigas del pórtico a los que transmite las cargas en sus apoyos
materializados por ejiones.

TORNILLO DE FIJACIÓN
AUTOPERFORANTES
PANEL SANDWICH

Figura 6.9. Montaje de cubierta para la disposición e.

116
Análisis de resultados: tensiones en la unión del quiebro

Sin embargo, a continuación se proponen dos soluciones constructivas que


permitirían utilizar la unión centrada (disposición c ), reduciéndose así las tensiones en la
unión, sin acarrear excesivos problemas con el montaje de los faldones de cubierta.

Como primera opción, siempre que la diferencia entre los cantos de los perfiles que
forman la unión no sea muy elevada y las pendientes del dintel lo permitan, se pueden
distanciar las correas, hasta conseguir un solape de la chapa del faldón superior con el
inferior (figura 6.10).

Figura 6.10. Montaje de cubierta para la disposición c. Opción a.

La segunda opción, se puede llevar a cabo mediante la compensación de la cubierta


aumentando el tamaño de las correas del faldón superior. Para el caso que se estudiado,
bastaría con sustituir las correas Z-200x3 por unas Z-250x3. Habría que tener en cuenta

117
Capítulo 6

que este cambio en concreto supondría un incremento del peso de correas cercano al 15%
frente a la solución anterior (figura 6.11).

TORNILLO DE FIJACIÓN
AUTOPERFORANTES
PANEL SANDWICH

Figura 6.11. Montaje de cubierta para la disposición c. Opción b.

118
Capítulo 7
Conclusiones
Conclusiones

1. CONCLUSIONES DEL DISEÑO DEL PÓRTICO POLIGONAL

Para naves de 30 m de luz los quiebros ubicados a 0,4·s y 0,6·s proporcionan un


mayor número de estructuras de menor peso. En el caso de naves 40 y 50 m de luz
esto se consigue con un quiebro a 0,4·s.

Aceptando un incremento respecto al peso óptimo menor al 2%, los quiebros a 0,4·s
y 0,5·s son los más recomendables para naves de 30 m de luz y el quiebro a 0,4·s
para naves de 40 y 50 m de luz.

Aceptando un incremento respecto al peso óptimo menor al 5%, la posición de los


quiebros que proporcionan un mayor número de estructuras con el menor peso son
0,3·s, 0,4·s y 0,5·s para naves de 30 m y 40 m de luz y el quiebro situado a 0,4 en
naves de 50 m de luz.

Generalizando: en todas las estructuras estudiadas con independencia de la luz,


altura de pilares y pendiente, el quiebro a 0,4·s es siempre de los más
recomendables para todo el intervalo comprendido entre el peso óptimo y un
incremento del 5%.

Para todas las estructuras estudiadas con independencia de la luz, altura de pilares y
pendiente, el quiebro a 0,2·s no proporciona ningún caso el óptimo del peso.
Ampliando hasta un intervalo de desviación menor o igual al 5% el quiebro ubicado
a 0,2·s sigue siendo el menos recomendable seguido del quiebro situado a 0,6·s.

La combinación de perfiles del dintel que cumplen las restricciones de cálculo y que
conducen a un menor peso está formada por perfiles IPE en ambos tramos.

La combinación IPE/IPE es la recomendable para todas las estructuras de 30 m de


luz. En la mayor parte de los pórticos de 40 m de luz la combinación IPE/IPE
permite conseguir las estructuras más ligeras exceptuando los pórticos con
pendiente del 20% y altura de pilares de 7 m donde los perfiles HEA/IPE resultan la
solución de menor peso.

En el caso de naves de 50 m de luz, la combinación IPE/IPE es la recomendable para


todas las estructuras estudiadas salvo en el caso de pórticos donde no se superan las
restricciones de cálculo y por lo tanto se dimensionan con HEA/IPE.

La combinación de perfiles HEA/HEA solo aparece para quiebros a 0,2·s puesto que
la elevada longitud de los perfiles IPE del segundo tramo no cumplen los estados
límite de cálculo.

121
Capítulo 7

La pendiente del 30% entre cabeza de pilares y altura de cumbrera permite, en un


mayor número de casos, el empleo dinteles IPE/IPE los cuales conducen a
estructuras más ligeras.

El pórtico poligonal con los quiebros óptimos calculados proporciona estructuras


más ligeras que su equivalente a dos aguas, con 30 m y 40 m de luz. En la mayor
parte de los pórticos de 50 m ocurre de igual modo; exceptuando los casos donde
los pórticos poligonales se ven penalizados por el uso dinteles HEA frente a perfiles
IPE acartelados en sus homólogos a dos aguas. La posibilidad de acartelar los
pórticos poligonales disminuiría aún más el peso de estas estructuras.

La variable que más influye en el peso de la estructura es la luz del pórtico, seguida
de la altura de pilares y por último la pendiente. A diferencia de los otros dos el
aumento de la pendiente ocasiona una disminución en el peso del pórtico.

El aumento de pendiente conlleva una reducción del peso de la estructura, debido a


la disminución de los momentos flectores y esfuerzos cortantes, prevaleciendo los
esfuerzos axiles de compresión en los dinteles. Esto permite un mejor
aprovechamiento del acero.

Cuando el proyectista tenga libertad para elegir una combinación de altura de


pilares y pendiente de cubierta para una luz determinada, es recomendable optar
por una menor altura de pilares y una mayor pendiente.

Los pórticos poligonales con quiebros situados a 0,3·s; 0,4·s y 0,5·s se ajustan mejor
a la forma básica del arco, con una estética más redondeada, de geometría suave y
una mayor ligereza, lo que podría traducirse en un menor impacto paisajístico;
coincidiendo los criterios estéticos con los económicos.

2. CONCLUSIONES DEL ESTUDIO DE TENSIONES EN EL QUIEBRO

Gracias a la resolución numérica empleando el M.E.F. ha sido posible cualificar la


concentración de tensiones resultando ser una alternativa atractiva para predecir el
comportamiento de la unión.

Los estudios analítico y numérico concuerdan, describiendo el mismo


comportamiento en las uniones analizadas.

El hecho de centrar las vigas con diferentes dimensiones en el centro de la placa de


testa, reduce las tensiones máximas que tienen lugar en la unión. De este modo, se
ha demostrado una mayor eficiencia en la transmisión de las cargas y por

122
Conclusiones

consiguiente una reducción de la concentración de tensiones y de los


desplazamientos. Esto supone un menor riesgo de fallo estructural.

Generalmente las vigas implicadas en las uniones, suelen requerir soluciones de


rigidización. Una reducción de tensiones alineando la posición de los centros de
gravedad de las secciones, puede requerir menor uso de componentes adicionales
para incrementar la resistencia. No solo por el hecho de reducir el coste por una
disminución de kg de acero empleado, si no también un ahorro en los costes de la
mano de obra que ha aumentado considerablemente su valor en las últimas décadas
por encima de los costes acero.

Cuando ambas vigas no están centradas las tensiones pueden incrementarse en


puntos localizados debido a la discontinuidad entre un perfil y otro. En ciertas
situaciones estos valores de tensión máxima pueden ser superiores a los de
plastificación o incluso pueden producir la rotura del material. Esto demuestra una
vez más la especial relevancia que cobran las uniones dentro de las construcciones
metálicas y la dedicación que requieren incluyendo su concepción, el análisis de los
esfuerzos que debe soportar y la comprobación de los elementos que la componen.

123
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128
Apéndice A
Alzados de los pórticos a dos
aguas y poligonales calculados
Alzados de los pórticos a dos aguas y poligonales calculados

En cada pareja de figuras consecutiva se representan pórticos con las mismas


características de luz, pendiente y altura de pilares. En la figura impar aparecen los
pórticos a dos aguas que van a servir de referencia para los pórticos de cubierta poligonal.
En estos pórticos de directriz quebrada se muestran las diferentes configuraciones al
desplazar el punto de quiebro del dintel desde 0,2·s hasta 0,6·s.

CA302005 CA302505 CA303005

Figura A.1. Pórticos a dos aguas de 30 m de luz y 5 m de altura de pilares.

CP302005_02 CP302505_02 CP303005_02

CP302005_03 CP302505_03 CP303005_03

CP302005_04 CP302505_04 CP303005_04

CP302005_05 CP302505_05 CP303005_05

CP302005_06 CP302505_06 CP303005_06

Figura A.2. Pórticos de cubierta poligonal de 30 m de luz y 5 m de altura de pilares.

131
Apéndice A

CA302006

Figura A.3. Pórticos a dos aguas de 30 m de luz y 6 m de altura de pilares.


CA302506 CA303006

CP302006_02 CP302506_02 CP303006_02

CP302006_03 CP302506_03 CP303006_03

CP302006_04 CP302506_04 CP303006_04

CP302006_05 CP302506_05 CP303006_05

CP302006_06 CP302506_06 CP303006_06

Figura A.4. Pórticos de cubierta poligonal de 30 m de luz y 6 m de altura de pilares.

CA302007

Figura A.5. Pórticos a dos aguas de 30 m de luz y 7 m de altura de pilares.


CA302507 CA303007

CP302007_02 CP302507_02 CP303007_02

CP302007_03 CP302507_03 CP303007_03

CP302007_04 CP302507_04 CP303007_04

CP302007_05 CP302507_05 CP303007_05

CP302007_06 CP302507_06 CP303007_06

Figura A.6. Pórticos de cubierta poligonal de 30 m de luz y 7 m de altura de pilares.

132
Alzados de los pórticos a dos aguas y poligonales calculados

Figura A.7. Pórticos a dos aguas de 40 m de luz y 5 m de altura de pilares.


CA402005 CA402505 CA403005

CP402005_02 CP402505_02 CP403005_02

CP402005_03 CP402505_03 CP403005_03

CP402005_04 CP402505_04 CP403005_04

CP402005_05 CP402505_05 CP403005_05

Figura A.8. Pórticos de cubierta poligonal de 40 m de luz y 5 m de altura de pilares.


CP402005_06 CP402505_06 CP403005_06

Figura A.9. Pórticos a dos aguas de 40 m de luz y 6 m de altura de pilares.


CA402006 CA402506 CA403006

CP402006_02 CP402506_02 CP403006_02

CP402006_03 CP402506_03 CP403006_03

CP402006_04 CP402506_04 CP403006_04

CP402006_05 CP402506_05 CP403006_05

CP402006_06 CP402505_06 CP403006_06

Figura A.10. Pórticos de cubierta poligonal de 40 m de luz y 6 m de altura de pilares.

133
Apéndice A

Figura A.11. Pórticos a dos aguas de 40 m de luz y 7 m de altura de pilares.


CA402007 CA402507 CA403007

CP402007_02 CP402507_02 CP403007_02

CP402007_03 CP402507_03 CP403007_03

CP402007_04 CP402507_04 CP403007_04

CP402007_05 CP402507_05 CP403007_05

CP402007_06 CP402507_06 CP403007_06

Figura A.12. Pórticos de cubierta poligonal de 40 m de luz y 7 m de altura de pilares.

Figura A.13. Pórticos a dos aguas de 50 m de luz y 5 m de altura de pilares.


CA502005 CA502505 CA503005

CP502005_02 CP502505_02 CP503005_02

CP502005_03 CP502505_03 CP503005_03

CP502005_04 CP502505_04 CP503005_04

CP502005_05 CP502505_05 CP503005_05

Figura A.14. Pórticos de cubierta poligonal de 50 m de luz y 5 m de altura de pilares.


CP502005_06 CP502505_06 CP503005_06

134
Alzados de los pórticos a dos aguas y poligonales calculados

Figura A.15. Pórticos a dos aguas de 50 m de luz y 6 m de altura de pilares.


CA502006 CA502506 CA503006

CP502006_02 CP502506_02 CP503006_02

CP502006_03 CP502506_03 CP503006_03

CP502006_04 CP502506_04 CP503006_04

CP502006_05 CP502506_05 CP503006_05

CP502006_06 CP502506_06 CP503006_06

Figura A.16. Pórticos de cubierta poligonal de 50 m de luz y 6 m de altura de pilares.

Figura 17. Pórticos a dos aguas de 50 m de luz y 7 m de altura de pilares.


CA502007 CA502507 CA503007

CP502007_02 CP502507_02 CP503007_02

CP502007_03 CP502507_03 CP503007_03

CP502007_04 CP502507_04 CP503007_04

CP502007_05 CP502507_05 CP503007_05

CP502007_06 CP502507_06 CP503007_06

Figura A.18. Pórticos de cubierta poligonal de 50 m de luz y 7 m de altura de pilares.

135
Apéndice B
Resultados del cálculo de los
pórticos poligonales
Resultados del cálculo de los pórticos poligonales

Resultados del cálculo de los pórticos poligonales

En las siguientes tablas se muestran los resultados obtenidos en el cálculo de los


diferentes pórticos poligonales. El dintel se ha dimensionado para cada quiebro, con
perfiles IPE/IPE y HEA/IPE y en pórticos de 50 m de luz, cuando la serie IPE es
insuficiente para soportar las restricciones constructivas, se prueba con HEA/HEA. El
pilar siempre es un perfil HEB. En las tablas se resaltan las combinaciones más ligeras.

Tabla B.1. Resultados de cálculo en pórticos de 30 m de luz.


CP302005_02 HEB 340 IPE 550 IPE 450 3897 CP302005_02 HEB 340 HEA 400 IPE 450 4023
CP302005_03 HEB 340 IPE 550 IPE 400 3748 CP302005_03 HEB 340 HEA 400 IPE 450 4173

HEB/HEA/IPE
HEB/IPE/IPE
CP302005_04 HEB 340 IPE 550 IPE 360 3702 CP302005_04 HEB 360 HEA 400 IPE 400 4193
CP302005_05 HEB 340 IPE 550 IPE 330 3730 CP302005_05 HEB 360 HEA 400 IPE 360 4233
CP302005_06 HEB 360 IPE 550 IPE 270 3818 CP302005_06 HEB 360 HEA 400 IPE 300 4259

CP302505_02 HEB 340 IPE 500 IPE 450 3839 CP302505_02 HEB 400 HEA 360 IPE 450 4169
CP302505_03 HEB 340 IPE 500 IPE 400 3646 CP302505_03 HEB 400 HEA 360 IPE 400 4063
HEB/IPE/IPE

HEB/IPE/IPE
CP302505_04 HEB 360 IPE 500 IPE 360 3633 CP302505_04 HEB 400 HEA 360 IPE 360 4040
CP302505_05 HEB 360 IPE 500 IPE 330 3619 CP302505_05 HEB 400 HEA 360 IPE 330 4091
CP302505_06 HEB 360 IPE 500 IPE 270 3589 CP302505_06 HEB 360 HEA 400 IPE 300 4307

CP303005_02 HEB 360 IPE 500 IPE 450 3953 CP303005_02 HEB 400 HEA 340 IPE 400 3905
CP303005_03 HEB 360 IPE 500 IPE 360 3563 CP303005_03 HEB 400 HEA 340 IPE 400 4035

HEB/HEA/IPE
HEB/IPE/IPE

CP303005_04 HEB 360 IPE 500 IPE 360 3674 CP303005_04 HEB 400 HEA 340 IPE 360 3991
CP303005_05 HEB 340 IPE 500 IPE 330 3585 CP303005_05 HEB 400 HEA 340 IPE 330 4022
CP303005_06 HEB 340 IPE 500 IPE 270 3555 CP303005_06 HEB 360 HEA 360 IPE 300 4117

CP302006_02 HEB 360 IPE 550 IPE 450 4257 CP302006_02 HEB 360 HEA 400 IPE 450 4382
CP302006_03 HEB 360 IPE 550 IPE 400 4108 CP302006_03 HEB 360 HEA 400 IPE 450 4532

HEB/HEA/IPE
HEB/IPE/IPE

CP302006_04 HEB 360 IPE 550 IPE 400 4229 CP302006_04 HEB 360 HEA 450 IPE 400 4664
CP302006_05 HEB 360 IPE 550 IPE 360 4209 CP302006_05 HEB 360 HEA 450 IPE 360 4750
CP302006_06 HEB 400 IPE 550 IPE 300 4338 CP302006_06 HEB 400 HEA 450 IPE 300 4984

CP302506_02 HEB 360 IPE 500 IPE 450 4199 CP302506_02 HEB 360 HEA 400 IPE 450 4421
CP302506_03 HEB 360 IPE 500 IPE 450 4245 CP302506_03 HEB 400 HEA 400 IPE 400 4498

HEB/HEA/IPE
HEB/IPE/IPE

CP302506_04 HEB 360 IPE 550 IPE 360 4100 CP302506_04 HEB 360 HEA 400 IPE 400 4522
CP302506_05 HEB 360 IPE 550 IPE 330 4129 CP302506_05 HEB 400 HEA 400 IPE 330 4605
CP302506_06 HEB 360 IPE 550 IPE 300 4217 CP302506_06 HEB 400 HEA 400 IPE 300 4753

CP303006_02 HEB 360 IPE 500 IPE 450 4236 CP303006_02 HEA 400 HEA 360 IPE 450 4542
CP303006_03 HEB 360 IPE 500 IPE 400 4045 CP303006_03 HEB 400 HEA 360 IPE 450 4660

HEB/HEA/IPE
HEB/IPE/IPE

CP303006_04 HEB 360 IPE 500 IPE 400 4119 CP303006_04 HEB 400 HEA 360 IPE 400 4569
CP303006_05 HEB 360 IPE 500 IPE 330 3945 CP303006_05 HEB 400 HEA 360 IPE 360 4573
CP303006_06 HEB 360 IPE 500 IPE 300 3989 CP303006_06 HEB 400 HEA 400 IPE 300 4810

CP302007_02 HEB 400 IPE 550 IPE 450 4730 CP302007_02 HEB 360 HEA 400 IPE 500 4994
CP302007_03 HEB 400 IPE 550 IPE 450 4818 CP302007_03 HEB 400 HEA 450 IPE 450 5147
HEB/HEA/IPE
HEB/IPE/IPE

CP302007_04 HEB 400 IPE 550 IPE 400 4702 CP302007_04 HEB 400 HEA 450 IPE 400 5137
CP302007_05 HEB 400 IPE 600 IPE 330 4832 CP302007_05 HEB 400 HEA 450 IPE 360 5222
CP302007_06 HEB 400 IPE 600 IPE 300 4971 CP302007_06 HEB 400 HEA 450 IPE 330 5377

CP302507_02 HEB 360 IPE 550 IPE 450 4575 CP302507_02 HEB 360 HEA 400 IPE 500 5035
CP302507_03 HEB 360 IPE 550 IPE 450 4667 CP302507_03 HEB 360 HEA 400 IPE 500 5147
HEB/HEA/IPE
HEB/IPE/IPE

CP302507_04 HEB 360 IPE 550 IPE 400 4552 CP302507_04 HEB 400 HEA 400 IPE 400 4994
CP302507_05 HEB 360 IPE 550 IPE 360 4532 CP302507_05 HEB 400 HEA 400 IPE 360 5036
CP302507_06 HEB 360 IPE 550 IPE 330 4583 CP302507_06 HEB 400 HEA 450 IPE 300 5348

CP303007_02 HEB 360 IPE 550 IPE 450 4616 CP303007_02 HEB 400 HEA 400 IPE 450 4939
CP303007_03 HEB 400 IPE 500 IPE 450 4758 CP303007_03 HEB 400 HEA 400 IPE 450 5099
HEB/HEA/IPE
HEB/IPE/IPE

CP303007_04 HEB 400 IPE 500 IPE 400 4599 CP303007_04 HEB 400 HEA 400 IPE 400 5048
CP303007_05 HEB 400 IPE 550 IPE 330 4650 CP303007_05 HEB 400 HEA 400 IPE 360 5093
CP303007_06 HEB 360 IPE 550 IPE 300 4549 CP303007_06 HEB 400 HEA 400 IPE 300 5121
Combinaciones más ligeras

139
Apéndice B

Tabla B.2. Resultados de cálculo en pórticos de 40 m de luz.


CP402005_02 HEB 550 IPE 600 IPE 550 6445 CP402005_02 HEB 550 HEA 450 IPE 550 6592
CP402005_03 HEB 500 IPE 600 IPE 500 6000 CP402005_03 HEB 600 HEA 450 IPE 500 6465

HEB/HEA/IPE
HEB/IPE/IPE
CP402005_04 HEB 550 IPE 600 IPE 450 5927 CP402005_04 HEB 600 HEA 450 IPE 450 6342
CP402005_05 HEB 550 IPE 600 IPE 400 5885 CP402005_05 HEB 550 HEA 500 IPE 400 6565
CP402005_06 HEB 650 IPE 600 IPE 330 6088 CP402005_06 HEB 550 HEA 500 IPE 330 6647

CP402505_02 HEB 500 IPE 600 IPE 550 6380 CP402505_02 HEB 650 HEA 360 IPE 550 6664
CP402505_03 HEB 500 IPE 600 IPE 500 6058 CP402505_03 HEB 650 HEA 360 IPE 500 6298

HEB/HEA/IPE
HEB/IPE/IPE
CP402505_04 HEB 500 IPE 600 IPE 450 5866 CP402505_04 HEB 600 HEA 400 IPE 450 6153
CP402505_05 HEB 500 IPE 600 IPE 400 5826 CP402505_05 HEB 550 HEA 450 IPE 400 6316
CP402505_06 HEB 500 IPE 600 IPE 330 5777 CP402505_06 HEB 500 HEB 500 IPE 330 6605

CP403005_02 HEB 550 IPE 550 IPE 500 5948 CP403005_02 HEB 650 HEA 320 IPE 550 6597
CP403005_03 HEB 550 IPE 550 IPE 450 5636 CP403005_03 HEB 650 HEA 340 IPE 500 6264

HEB/HEA/IPE
HEB/IPE/IPE
CP403005_04 HEB 500 IPE 550 IPE 450 5631 CP403005_04 HEB 550 HEA 400 IPE 450 6101
CP403005_05 HEB 500 IPE 550 IPE 400 5522 CP403005_05 HEB 500 HEA 450 IPE 400 6279
CP403005_06 HEB 450 IPE 600 IPE 330 5691 CP403005_06 HEB 500 HEA 450 IPE 330 6302

CP402006_02 HEB 800 IPE 600 IPE 550 7598 CP402006_02 HEB 550 HEA 500 IPE 550 7121
CP402006_03 HEB 700 IPE 600 IPE 500 7013 CP402006_03 HEB 500 HEA 500 IPE 500 7187

HEB/HEA/IPE
HEB/IPE/IPE
CP402006_04 HEB 700 IPE 600 IPE 450 6818 CP402006_04 HEB 550 HEA 500 IPE 500 7199
CP402006_05 HEB 800 IPE 600 IPE 400 7038 CP402006_06 HEB 550 HEA 500 IPE 450 7190
CP402006_06 HEB 900 IPE 600 IPE 330 7338 CP402006_06 HEB 500 HEA 550 IPE 360 7307

CP402506_02 HEB 500 IPE 600 IPE 550 6755 CP402506_02 HEB 550 HEA 450 IPE 550 7052
CP402506_03 HEB 500 IPE 600 IPE 500 6433 CP402506_03 HEB 600 HEA 450 IPE 500 6954

HEB/HEA/IPE
HEB/IPE/IPE

CP402506_04 HEB 500 IPE 600 IPE 450 6240 CP402506_04 HEB 600 HEA 450 IPE 450 6834
CP402506_05 HEB 550 IPE 600 IPE 400 6346 CP402506_05 HEB 550 HEB 500 IPE 400 7042
CP402506_06 HEB 600 IPE 600 IPE 360 6575 CP402506_06 HEB 500 HEA 500 IPE 360 7108

CP403006_02 HEB 500 IPE 600 IPE 550 6823 CP403006_02 HEB 650 HEA 400 IPE 550 7293
CP403006_03 HEB 500 IPE 600 IPE 500 6503 CP403006_03 HEB 650 HEA 400 IPE 500 6984

HEB/HEA/IPE
HEB/IPE/IPE

CP403006_04 HEB 500 IPE 600 IPE 450 6312 CP403006_04 HEB 550 HEA 450 IPE 450 6765
CP403006_05 HEB 500 IPE 600 IPE 400 6275 CP403006_05 HEB 550 HEA 450 IPE 400 6800
CP403006_06 HEB 500 IPE 600 IPE 330 6227 CP403006_06 HEB 500 HEA 500 IPE 360 7203

CP402007_02 HEB 900 IPE 600 IPE 550 8531 CP402007_02 HEB 500 HEA 550 IPE 600 8004
CP402007_03 HEB 900 IPE 600 IPE 500 8207 CP402007_03 HEB 500 HEA 550 IPE 550 7704

HEB/HEA/IPE
HEB/IPE/IPE

CP402007_04 HEB 900 IPE 600 IPE 450 8013 CP402007_04 HEB 500 HEA 550 IPE 500 7616
CP402007_05 - - - - CP402007_05 HEB 550 HEA 550 IPE 450 7823
CP402007_06 HEB 1000 IPE 600 IPE 400 8513 CP402007_06 HEB 550 HEA 600 IPE 360 8140

CP402507_02 HEB 700 IPE 600 IPE 550 7874 CP402507_02 HEB 550 HEA 500 IPE 550 7585
CP402507_03 HEB 700 IPE 600 IPE 500 7552 CP402507_03 HEB 550 HEA 500 IPE 550 7804

HEB/HEA/IPE
HEB/IPE/IPE

CP402507_04 HEB 700 IPE 600 IPE 450 7360 CP402507_04 HEB 550 HEA 500 IPE 500 7674
CP402507_05 HEB 800 IPE 600 IPE 400 7626 CP402507_05 HEB 550 HEA 500 IPE 450 7667
CP402507_06 HEB 800 IPE 600 IPE 330 7577 CP402507_06 HEB 550 HEA 500 IPE 360 7652

CP403007_02 HEB 550 IPE 600 IPE 550 7368 CP403007_02 HEB 550 HEA 500 IPE 550 7664
CP403007_03 HEB 550 IPE 600 IPE 500 7047 CP403007_03 HEB 600 HEA 450 IPE 500 7455
HEB/HEA/IPE
HEB/IPE/IPE

CP403007_04 HEB 550 IPE 600 IPE 450 6857 CP403007_04 HEB 600 HEA 450 IPE 500 7668
CP403007_05 HEB 550 IPE 600 IPE 400 6820 CP403007_05 HEB 550 HEA 500 IPE 400 7534
CP403007_06 HEB 650 IPE 600 IPE 330 7126 CP403007_06 HEB 550 HEA 500 IPE 360 7748
Combinaciones más ligeras
- Pórticos que no cumplen los estados límite con la serie de perfiles HEB/IPE/IPE (pilar/dintel1/dintel2)

140
Resultados del cálculo de los pórticos poligonales

Tabla B.3. Resultados de cálculo en pórticos de 50 m de luz.


CP502005_02 HEB 1000 IPE 600 IPE 600 9402 CP502005_02 HEB 1000 HEA 450 IPE 600 9586
CP502005_03 HEB 900 IPE 600 IPE 550 8572 CP502005_03 HEB 1000 HEA 400 IPE 600 9445

HEB/HEA/IPE
HEB/IPE/IPE
CP502005_04 HEB 900 IPE 600 IPE 500 8238 CP502005_04 HEB 900 HEA 450 IPE 550 9027
CP502005_05 - - - - CP502005_05 HEB 800 HEA 550 IPE 500 9251
CP502005_06 - - - - CP502005_06 HEB 700 HEA 600 IPE 400 9275

CP502505_02 HEB 800 IPE 600 IPE 600 8962 CP502505_02 HEB 900 HEA 450 IPE 600 9442
CP502505_03 HEB 800 IPE 600 IPE 550 8357 CP502505_03 HEB 900 HEA 360 IPE 600 9093

HEB/HEA/IPE
HEB/IPE/IPE
CP502505_04 HEB 800 IPE 600 IPE 500 8024 CP502505_04 HEB 800 HEA 450 IPE 550 8824
CP502505_05 HEB 900 IPE 600 IPE 500 8455 CP502505_05 HEB 700 HEA 500 IPE 500 8785
CP502505_06 - - - - CP502505_06 HEB 650 HEA 550 IPE 400 8865

CP503005_02 HEB 700 IPE 600 IPE 600 8834 CP503005_02 HEB 900 HEA 400 IPE 600 9371
CP503005_03 HEB 800 IPE 500 IPE 600 8537 CP503005_03 HEB 800 HEA 340 IPE 600 8768

HEB/HEA/IPE
HEB/IPE/IPE
CP503005_04 HEB 700 IPE 600 IPE 500 7898 CP503005_04 HEB 700 HEA 450 IPE 550 8712
CP503005_05 HEB 700 IPE 600 IPE 450 7723 CP503005_05 HEB 650 HEA 500 IPE 450 8459
CP503005_06 - - - - CP503005_06 HEB 600 HEA 550 IPE 400 8866

CP502006_02 - - - - CP502006_02 HEB 900 HEA 550 HEA 550 12000


CP502006_03 - - - - CP502006_03 HEB 900 HEA 500 IPE 600 10282

HEB/HEA/IPE
HEB/IPE/IPE
CP502006_04 - - - - CP502006_04 HEB 900 HEA 550 IPE 550 10167
CP502006_05 - - - - CP502006_05 HEB 800 HEA 600 IPE 500 9998
CP502006_06 - - - - CP502006_06 HEB 700 HEA 600 IPE 400 10126

CP502506_02 HEB 900 IPE 600 IPE 600 9836 CP502506_02 HEB 1000 HEA 450 IPE 600 10296
CP502506_03 HEB 900 IPE 600 IPE 600 9845 CP502506_03 HEB 900 HEA 400 IPE 600 9883

HEB/HEA/IPE
HEB/IPE/IPE

CP502506_04 HEB 900 IPE 600 IPE 500 8898 CP502506_04 HEB 800 HEA 500 IPE 550 9679
CP502506_05 - - - - CP502506_05 HEB 700 HEA 550 IPE 500 9620
CP502506_06 - - - - CP502506_06 HEB 700 HEA 600 IPE 400 9871

CP503006_02 HEB 800 IPE 600 IPE 600 9577 CP503006_02 HEB 1000 HEA 450 IPE 600 10394
CP503006_03 HEB 800 IPE 600 IPE 550 8972 CP503006_03 HEB 900 HEA 400 IPE 600 9979

HEB/HEA/IPE
HEB/IPE/IPE

CP503006_04 HEB 800 IPE 600 IPE 500 8641 CP503006_04 HEB 800 HEA 550 IPE 500 9407
CP503006_05 HEB 1000 IPE 600 IPE 500 9407 CP503006_05 HEB 700 HEA 550 IPE 500 9686
CP503006_06 - - - - CP503006_06 HEA 650 HEA 600 IPE 400 9819

CP502007_02 - - - - CP502007_02 HEB 900 HEA 550 HEA 500 12936


CP502007_03 - - - - CP502007_03 HEB 700 HEA 650 IPE 600 10700

HEB/HEA/IPE
HEB/IPE/IPE

CP502007_04 - - - - CP502007_04 HEB 800 HEA 650 IPE 550 10834


CP502007_05 - - - - CP502007_05 HEB 800 HEA 650 IPE 500 10911
CP502007_06 - - - - CP502007_06 HEB 700 HEA 700 IPE 450 11294

CP502507_02 - - - - CP502507_02 HEB 900 HEA 550 HEA 500 12689


CP502507_03 - - - - CP502507_03 HEB 900 HEA 500 IPE 600 10959

HEB/HEA/IPE
HEB/IPE/IPE

CP502507_04 - - - - CP502507_04 HEB 800 HEA 550 IPE 550 10445


CP502507_05 - - - - CP502507_05 HEB 800 HEA 600 IPE 500 10636
CP502507_06 - - - - CP502507_06 HEB 700 HEA 650 IPE 400 10729

CP503007_02 HEB 1000 IPE 600 IPE 600 10825 CP503007_02 HEB 1000 HEA 500 IPE 600 11195
CP503007_03 HEB 900 IPE 600 IPE 600 10522 CP503007_03 HEB 900 HEA 450 IPE 600 10813
HEB/HEA/IPE
HEB/IPE/IPE

CP503007_04 HEB 1000 IPE 600 IPE 500 9888 CP503007_04 HEB 800 HEA 500 IPE 550 10319
CP503007_05 - - - - CP503007_05 HEB 800 HEA 550 IPE 500 10533
CP503007_06 - - - - CP503007_06 HEB 700 HEA 600 IPE 400 10489
Combinaciones más ligeras
- Pórticos que no cumplen los estados límite con la serie de perfiles HEB/IPE/IPE (pilar/dintel1/dintel2)
En cursiva: pórticos que no cumplen los estados límites con perfiles HEB/IPE/IPE ni HEB/HEA/IPE y se
dimensionan con HEB/HEA/HEA (pilar/dintel1/dintel2)

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