Está en la página 1de 3

Clínicca Baumgartten-Santamarría.

Conceptos psicoanalíticos
p s

El sínto
oma

(A la manera de
d Lacan
n)1

QUEDA PROHIBIDA LA DISTRIBUCIÓN O COPIA DE ESTE DOCUMENTO SIN PERMISO DEL AUTOR
Una vez vista la aproxim
mación freuudiana dell síntoma, en la que ééste se con
nfigura co--
mo un
u segund do discursoo arrollador e irrefren
nable, com
mo un retorn
no de lo reprimido quee
cum
mple una paaradójica fu
unción hommeostática a, cambiam
mos de terciio.
Jacques Lacan, 35 años desp pués de la articulació
ón teórica ffreudiana, ampliaríaa
la viisión del síntoma
s haccia derroteeros más filosófico-e
f existencialiistas. A su
u modo dee
ver, el síntomaa (por exten
nsión) es ell sujeto mismo.
Extrañoos animaless, lo que no os hace hu
umanos no es otra cosa que hab bernos vis--
to ab
bocados a domesticar
d r nuestros instintos, el
e haber diisfrazado y reprimido nuestrass
pulssiones máss elementaales. Como o fruto de esa singullaridad rep presiva, de ese “Bigg
Bangg” psíquico o que supu uso la introoyección dee la Metáfora Paterna, se “premiió” a nues--
tra especie
e con
n el paradó ójico conceepto de humanidad y con el beeneficio sub blimatorio
o
de laa cultura y el arte. Ell recién insstaurado caampo simbóólico fue acuuñando nu uevos con--
ceptos basadoss en el ajusste a ley (y limítrofes al goce): familia,
f ordden moral y religión,,
justicia y tiemp po… Primmates con pantalones,
p , nos diferrencia del rresto de la
as especiess
una quimera de d autocon nocimiento o e individ
dualidad que no es ttal. En detrrimento, y
commo pago po or nuestra osadía (lo o reprimiddo vuelve),, sufrimos ese extrañ ño deja-vù,,
esa siempre
s sillenciada em
mergencia pulsional que config gura el sínttoma.
Más alláá de lo sub
bversivo dee este enfooque, Lacann nos recuerda que nosotros
n so--
mos el síntoma; revestidoss de un im
maginario quue nos disffraza y de un simbólico que noss
defin
ne, nada evita que loo real puro,, nuestra verdadera
v esencia, haable a nueestro pesarr
en nuestros
n sueños y acto
os fallidos..
Precisanndo su pen nsamiento, [Lacan] ex xplica que «el síntom ma es el effecto de loo
simbbólico en lo real». En 1975 agregga que el sín íntoma es loo que la geente tiene de
d más real..
Puessto que guarrda escasa relación
r con lo imaginario, el síntooma no es unna verdad que
q dependaa
de laa significacióón. Y si es «la naturalleza propia de la realidad humanaa», la cura no
n puede enn
ninggún caso con nsistir en errradicar al síntoma
s en tanto
t efecto
de esstructura deel sujeto.
El yo qu
ueda así precariamen nte asentad
do en la in-
terseección de tres
t registrros. El ser humano ese aquello
que busca su explicació ón y su seentido entrre el naci-
mien nto y la muerte, balizas de lo real,
r y va hilando
h su
existtencia torp
pemente sobre
s el escenario
e imaginario,
i
dirig
giendo suss dudas existenciales a un orácculo mudo

1
A lo
o largo del arrtículo, y en color
c azul, see adjuntan ciitas textualess extraídas deel diccionario
o de Roland
Chemmama de con nceptos psico oanalíticos.

P
Página 1 de 3
Clínicca Baumgartten-Santamarría. Conceptos psicoanalíticos
p s

(ora Dios ora su psicoaanalista) qu ue represeenta a un simbólico q que le preecede y lee


deráá. La delicaada interrelación de estos
e tres campos:
c reaal, simbólicoo e imaginaario, sirvie--
ron a Lacan dee base paraa desarrollaar su teoriz
zación de los
l nudos b borromeoss.
El sínto
oma clínico o (symptômme en su raíz griegaa) hace refeerencia etiimológica--
mennte a “coinccidencia”, a “lo que cae
c simultán neamente”. A dicha rraíz clásica
a se acogee
Lacaan para arggumentar que este tippo de síntooma (a su entender aaccesorio y secunda--
rio) puede y debe caer a lo largo de la teerapia (ptôôma=caída)). De este modo, ell
symptôme equ uivaldría a la definiciión ortodox
xa freudian
na.

QUEDA PROHIBIDA LA DISTRIBUCIÓN O COPIA DE ESTE DOCUMENTO SIN PERMISO DEL AUTOR
No obsttante, ya heemos visto o que para Lacan el sers humano o es un sín
ntoma en síí
mism
mo. ¿Signifiica esto quue hacer caeer el síntom
ma en el anáálisis equiv
vale a desa
articular laa
preccaria estrucctura del psiquismo? No. Retom mando la definición
d d
del Chema ama:
Y si [el síntoma]
s ess «la naturaaleza propiaa de la realiddad humanaa», la cura no
n puede en n
ninggún caso con nsistir en errradicar al síntoma
s en tanto efectoo de estructtura del sujeeto. En estee
sentiido, no se loo puede disoociar de los otros
o redond deles del nu
udo borromeeo propuestoo por Lacan n
para presentar su s doctrina: lo real, lo simbólico
s y lo imaginarrio.
Para salir
s del atolladero, Lacan
L teorizará un nuevo
n con--
cepto, el sinthomme (juego de palabrass que en fra ancés con--
densa síntoma, santo
s hombbre y Santo Tomás de d Aquino),,
para hacer
h referencia a la peculiar eestructura del
d indivi--
duo. Sobre
S los trres campos que interrrelacionan n en nues--
tra exiistencia, puede suceeder que ell desplazamiento dee
uno de ellos pon nga en pelligro el terrreno de co
onfluencia::
el yo del
d sujeto. Tomando o como ejeemplo la psicosis
p dee
Joyce y extrapo olando las consecu uencias a la clínicaa
neuróttica, Lacann (seminariio XXIII):
…arriba con elllo a la hipóttesis de un nudo que comprender
c ría de entraada cuatro términos:
t ell
cuartto redondel,, que tambiién aquí es definido coomo síntomaa, está a la vez en relaación con ell
compplejo de Edippo y el Nom
mbre-del-Padre.
[Dich ho cuarto nudo] …tiene una fu unción de prótesis.
p Si lo
l
imagginario se sustrae
s al cruce
c de lo simbólico y lo real, es
e
posibble anudarllo a estos dos últim mos para «evitar»
« este
derraape: se trata del cuarrto redondeel, el que procura poor
ejempplo a Joycce un yo sustitutivo,
s una próttesis, que ese
preciisamente su
u actividad de
d escritor.

Freud mostró
m que los síntomaas
están determinad dos por la l
realidadd psíquica –sostenida
– p el complejo de Edip
por po- y que ess
muy prroblemático salir de estta. Lacan loo consigna con
c el nudoo
de cuattro, donde R,
R S, I están anudados ppor un cuarrto redondell
que él designa coomo realidadd psíquica o complejoo de Edipo..
Tambiéén llama a este cuarrto redonddel Nombree-del-Padre,,
puesto que este últtimo organiza el Edipo,, o incluso nominación
n n
simbóliica, ya que esta últimma es comppetencia de la función n

P
Página 2 de 3
Clínica Baumgarten-Santamaría. Conceptos psicoanalíticos

paterna. Dando un paso más, declara que la nominación simbólica es el fundamento del apego
al Padre y, correlativamente, del apego a la subjetividad –el amor a Dios y el amor al alma van
siempre juntos- y que es ella la que determina el síntoma. Así pues, el cuarto redondel
también puede se denominado síntoma.
Lacan dirá que, si bien el sympthôme debe caer, sinthome es lo que no cae, pero
se modifica, cambia para que sean posibles el goce y el deseo. Además, el sinthome es
aquello que garantiza la presencia del Padre en lo simbólico, sirve de dique para con-
tener lo Real, dota de credibilidad al imaginario…

QUEDA PROHIBIDA LA DISTRIBUCIÓN O COPIA DE ESTE DOCUMENTO SIN PERMISO DEL AUTOR
«Los neuróticos viven una vida difícil y nosotros tratamos de aliviar su malestar... Un
análisis no debe ser llevado demasiado lejos, Cuando el analizante piensa que está feliz de vi-
vir, ya es suficiente», escribe Lacan (ibid.). Una separación del objeto de amor, por ejemplo a
través de una interpretación salvaje, sobre todo si es justa, puede ser, justamente, catastrófica.
Ese tipo de interpretación última no sólo dificulta la cura sino que se dibuja
como desestructurante, salvaje e innecesaria. Pese a que el imaginario sea un terreno
antagónico al sittin’ analítico, debemos recordarnos que el final de análisis pasa por
reintegrar al paciente en su escenario subjetivo, en su cotidianidad, en su propio baile
de máscaras. Esta postura de reinserción, ¿nos coloca como analistas en una posición
simbólicamente más elevada, conocedores de los artificios del imaginario y, por lo
tanto, ajenos a él? De nuevo, la respuesta es no: el baile de máscaras en el que reinte-
gramos a nuestros pacientes no es muy diferente del baile de máscaras en el que vi-
vimos nosotros mismos. La posición de Sujeto Supuesto Saber no es más que una atri-
bución temporal que nos prestan los pacientes, y el simbólico del que nos servimos
para realizar la escucha desaparece cuando cerramos el patio de la clínica, cuando
apagamos las luces del sittin’. El psicoanalista, al igual que sus pacientes, no puede
vivir más allá del imaginario. Detrás de las candilejas sólo hay Real, y en lo real solo
subsisten los dioses y los muertos.
Esto no quita que el analista, medio conocedor de aquello que no quiere cono-
cer del todo, perciba cierta extraña rigidez en lo simbólico, cierto artificioso sinsenti-
do en el imaginario cotidiano. Tan solo le queda asumir la misma castración que
promueve en sus pacientes, esbozar su mejor sonrisa…
…y hacer tiempo hasta que vuelva a abrir el patio de la clínica y encienda las
luces de su despacho.

©
Este documento tiene su origen en la página web del autor: http://psicoblog-gfs.blogspot.com.
Para más información o contacto: gfsantamaria@gmail.com

Página 3 de 3