Está en la página 1de 5

VÍA DE ADMINISTRACIÓN ENDOVENOSA

Es la administración de una sustancia química a través de una vena es decir, justo en el interior
de la vena, para que el líquido llegue directamente al riego sanguíneo. suelen administrarse en
las venas de los brazos, braquial, la vena cefálica radial o la vena cubital.

INDICACIONES
· Es muy útil en casos de urgencia y emergencia, pues los medicamentos que se suministran
alcanzan su efecto en forma inmediata (segundos).

· Administrar medicamentos cuya administración por otras vías está contraindicada.

· Administrar mayores cantidades de medicamento.

· El tratamiento de un paciente que no puede recibir medicación por otra vía.

· Evitar lesiones por medicamentos potencialmente peligrosos en capas subcutáneas e


intramusculares.

A LA HORA DE ELEGIR EL LUGAR PARA LA VENOPUNCIÓN HAY QUE TENER EN


CUENTA UNA SERIE DE FACTORES PREVIOS:
· La duración del tratamiento. Si se prevé que va a ser menor de 6 horas, se escogerá el
dorso de la mano. Si se estima que la duración va a ser mayor, se preferirá el antebrazo.
· El tipo de solución. Si es fleboirritante (soluciones ácidas, alcalinas o hipertónicas, de uso
poco frecuente en atención primaria), se aconsejan las venas gruesas.

· El tamaño de la aguja. Para venas de pequeño calibre, agujas de pequeño calibre y para
venas de mayor calibre, agujas de mayor diámetro. En los adultos los calibres que mas se
emplean son el de 22 G y el de 20 G . En los niños y en los adultos en los que hay que elegir
una vena de pequeño calibre, se utiliza el catéter de 23G.

· El tipo de vena. Son de preferencia las venas que sean flexibles y rectas. Está
contraindicado pinchar cualquier trayecto venoso que esté inflamado.

ZONAS DE ADMINISTRACIÓN
Las zonas donde se pueden administrar los medicamentos se localizan en las extremidades,
prefiriéndose siempre la extremidad superior a la inferior:

Red venosa dorsal de la mano: venas cefálica y basílica.


Antebrazo: venas cefálica y antebraquiales.
Fosa antecubital: vena basílica (la de elección), vena cubital (es la de elección para las
extracciones de sangre periférica, pero no para canalizar una vena, ya que su trayecto es corto)
y vena cefálica (es difícil de canalizar porque no es recta y “se mueve” bastante).
Brazo: venas basílica y cefálica.
Red venosa dorsal del pie.
Las venas del miembro inferior se usan con poca frecuencia por el riesgo de trombosis.
DESVENTAJAS DE LA VÍA ENDOVENOSA
· Mayor dificultad de la técnica.

· No puede aplicarse sustancias oleosas (peligro de embolia).

· Mayor riesgo de reacciones adversas.

· Peligro de extravasación del medicamento.

MATERIAL
• Ligadura o torniquete.

• Alcohol etílico a 70%.

• Torundas o gasas estériles.

• Guantes estériles.

• Jeringas com aguja nº 21.

• Branula nº 18 a 20.

• Medicamento.

• suero.

• Equipo de suero

• Bandeja y material de bioseguridad para el desecho.

• Cinta adhesiva precortada y, de preferencia, hipoalergénica.

PROCEDIMIENTO
• Se elegirá de preferencia una de las venas del pliegue del codo .

• Lavarse las manos y preparar todo el material.

• Explicar al paciente.

• Se colocará al paciente acostado boca arriba o sentado, con el antebrazo separado del
cuerpo apoyado sobre una superficie plana y con la palma de la mano hacia arriba.

• Seleccionar la vena palpándola con el dedo índice para reconocer su dirección, profundidad y
grosor.

• Usar la ligadura para hacer un torniquete alrededor del brazo, a unos 5 cm por encima del
punto de punción. Al mismo tiempo, pedir al paciente que abra y cierre la mano varias veces , y
que luego la mantenga cerrada (haciendo puño). Estas medidas distienden la vena y la hacen
más accesible a la punción.

• Realizar la asepsia del sitio de punción con un trozo de algodón humedecido en alcohol.
• Tomar la jeringa de igual forma que para la inyección intradérmica, de modo que el bisel de la
aguja quede hacia arriba.

• Con el pulgar de la mano izquierda se FIJA la vena, estirando la piel adyacente en sentido
opuesto al que se introducirá la aguja. Esto evitará que la vena se desplace al momento de la
punción.

• Introducir la aguja en la piel en un ángulo de 45º, con el bisel hacia arriba y aproximadamente
a 1 cm por debajo del sitio donde se piensa punzar la vena.

• Luego de punzar la piel, bajar el ángulo de penetración, e ir introduciendo la aguja hasta


penetrar en la vena.

• Soltar la piel, y suavemente jalar del émbolo para comprobar que la aguja está dentro de la
vena pues, de ser así, deberá entrar sangre en la jeringa.

• En cuanto aparezca sangre en la jeringa haga que la aguja continúe ingresando lentamente,
siguiendo la dirección de la vena (“canalizar”). Durante esta maniobra se mantendrá la aguja
casi paralela a la piel para evitar perforar la pared posterior de la vena.

COMPLICACIONES

También podría gustarte