Está en la página 1de 6

La escuela aunque se escribe en

femenino es masculina
.
JORGE NARCISO ESPAÑA NOVELO1, ISRAEL MÉNDEZ OJEDA2 Y
GEOVANI SANSORES PUERTO3
 Esta necesidad de investigación surge a
raíz de las experiencias recurrentes con
alumnas que presentan problemas para
poder conservar el nivel de su desempeño
académico debido a la diversificación de
roles propios de su género femenino, como
el hecho de ser estudiante universitaria al
mismo tiempo que son madres, o en otros
casos, cuando la estudiantes está
embarazada, ambas situaciones exigen
redoblar esfuerzos para desempeñar un
buen papel como estudiante.
 Estos doble roles, en ocasiones triples,
cuando son madres y están embarazadas y
además tienen que ser estudiantes, en este
trabajo nos encontramos dos casos de
alumnas que estaban embarazadas,
motivo inicial de este trabajo, que ya eran
madres.
 No hay que olvidar que el reloj
biológico de la mujer es muy preciso,
es clara la mejor etapa para su papel
de embarazarse con los menores
riesgos y posibilidades de éxito, dejar
esto para estar en mejores
circunstancias escolares o laborales en
ocasiones es ponerse en situaciones de
focos rojos.
 Las mujeres que estudian una carrera
universitaria y tienen hijas o hijos, o
están ad portas de serlo, no cuentan
con políticas públicas que resguarden
sus derechos, a diferencia de lo que
ocurre con las mujeres trabajadoras, las
cuales son amparadas bajo el alero de
la normativa laboral (Sánchez, 2013, p.
1).
 El propósito de esta investigación responde a
prácticas cotidianas de ser profesor de alumnas en
situaciones particulares de embarazo o maternidad,
ambas casos ponen a éstas mujeres retos especiales
para su permanencia en la escuela y conservar sus
niveles de desempeño académico y a los profesores
en disyuntivas de qué hacer ante tales situaciones.
Compartimos una experiencia, desde un enfoque
con perspectiva de género, en la que nos
encontramos con la ausencia de respaldo
institucional a esta situación en particular de ser
madre y/o estar en embarazo y las exigencias
escolares. Este trabajo es un descubrimiento de esta
realidad existente en una universidad pública que no
valorada en todas sus consecuencias de desempeño
académico. El objetivo, pero más un compromiso
humanista, fue conocer y revelar el
acompañamiento institucional que se dan a estos
procesos que favorecen el cómo sobre llevar su vida
de mujer sin deterioro de su vida académica de
nuestras alumnas universitarias.
 No hay que olvidar que el reloj
biológico de la mujer es muy preciso,
es clara la mejor etapa para su papel
de embarazarse con los menores
riesgos y posibilidades de éxito, dejar
esto para estar en mejores
circunstancias escolares o laborales en
ocasiones es ponerse en situaciones de
focos rojos.
 Las mujeres que estudian una carrera
universitaria y tienen hijas o hijos, o
están ad portas de serlo, no cuentan
con políticas públicas que resguarden
sus derechos, a diferencia de lo que
ocurre con las mujeres trabajadoras, las
cuales son amparadas bajo el alero de
la normativa laboral (Sánchez, 2013, p.
1).
GRACIAS POR SU ATENCIÓN
enovelo@correo.uady.mx