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PRIMERA PARTE

Capítulo I
Comienza la acción en los baños de una “cuadra” (dormitorio) del colegio Leoncio Prado, internado en el que se sigue un régimen militar: Jaguar,
Cava, Rulos y Boa echan entre ellos a suertes para robar el examen de Química. Le toca a Cava. Roba el examen, pero deja un cristal roto. Se ve que
Jaguar domina el grupo y da las órdenes.
Alberto está de imaginaria la noche del robo. Va pensando mientras pasea. Quiere conseguir veinte soles. En su monólogo interior imagina la forma
de conseguirlos: escribir cartas o novelitas para otros cadetes, robar en los roperos, ... Le sorprende el oficial Huarina, descrito como un sapo, fuera de lugar.
Busca una excusa: “quiero hacerle una consulta, mi teniente... tengo un problema...” “¡Váyase a hacer consultas morales a su padre o a su madre!... Es
usted un tarado... Y agradezca que no le consigno". Sigue andando y se encuentra con otro cadete de imaginaria, el Esclavo, al que todos dominan y no
sabe defenderse. Llora porque no podrá salir el sábado, le han robado una prenda, el “sacón”. Alberto le aconseja: “... aquí eres militar aunque no quieras. Y
lo que importa en el ejército es ser bien macho ... o comes o te comen, no hay más remedio”. Alberto roba un sacón para él. Se inicia una amistad. Alberto le
pide prestados los veinte soles a cambio de cartas para su “enamorada”. Siguen otros incidentes que describen una camaradería entre alumnos a base de
faenas, bromas y cinismo.
De nuevo el grupo de los cuatro, denominado el Círculo: Jaguar, Cava, Rulos y Boa. En este episodio habla Boa; está en primera persona. En sus
comentarios, de trazos breves, entrecortados, impulsivos y emocionales se refleja la degeneración del grupo y el ambiente que reina entre los cadetes de
esa sección.
Capitulo II
Día del examen de Química. Diana. Formación de los cadetes en el patio. El desayuno. Sigue la descripción del ambiente de la sección a través de
pequeños incidentes: trato abusivo, dominio de la fuerza, bromas hirientes. Alberto averigua a través del Esclavo que Cava robó el examen y que pasó algo.
Se relata el examen. Aparece la personalidad del teniente Gamboa, su prestigio ante los cadetes: “los cadetes a sus órdenes se enorgullecen”. El Esclavo es
sorprendido pasando respuestas del examen a Alberto. Queda consignado sábado y domingo.
En un corte y vuelta atrás de la historia se cuenta el primer día que llegaron al colegio estos alumnos. Ahora están en 5° año, entonces era el 3° y
eran nuevos, “perros”, y sufrieron el “bautizo” con novatadas abusivas y brutales por parte de los de cuarto año. Se narra la novatada al Esclavo. Esa noche,
consternados, deciden unirse en venganza y en defensa. Se forma el Círculo. Arróspide parece el jefe, pero en seguida surge como líder el Jaguar.
Descubierto el Círculo por el teniente Gamboa quedó reducido al grupo de los cuatro, pero al principio estaba formado por toda la sección y actuaba dando
“golpes”. Alberto piensa en uno de sus típicos monólogos interiores que si no se hubiera reducido el Círculo no se hubiera degradado tanto el ambiente: “Sí,
por lo menos no tan rápido, se me ocurre que si no se descubre el Círculo la sección no se hubiera vuelto un muladar, estaríamos vivitos y coleando, no tan
rápido”. Por un incidente casual Jaguar peleó con el Esclavo, que no se defiende: “Me das asco. No tienes dignidad ni nada. Eres un esclavo”.
Capítulo III
En otra vuelta atrás se relata un suceso ocurrido cuando los protagonistas estaban en cuarto año. Hacen novatadas a los “perros” con la misma
crueldad que recibieron. Uno pierde un dedo, arrancado en una caída. Pero la rivalidad sigue siendo con los de quinto. El suceso que se narra es una pelea
contra este curso en el cine; luego, la espera tensa de aquella noche, temiendo un ataque, y la fiesta del día siguiente. En ella la competición de soga-tira
acaba en batalla campal delante del público y las autoridades invitadas. En el relato de estos hechos el narrador es Boa.
En episodios aparte se cuenta la infancia de algunos protagonistas. La de Alberto, un chico de la buena sociedad que vive en la calle Diego Ferré, en
el barrio elegante de Miraflores. La del Esclavo, superprotegido por su madre; la debilidad de su carácter disgusta al padre, que le trata con dureza; también
de él recibe golpes... Ricardo Arana, el Esclavo, es una víctima. Se cuenta la historia de otro personaje que permanece sin identificar hasta muy avanzada la
novela, niño en un barrio pobre de Lima —Lince—, que adora con candor a su pequeña vecina, Teresa, también candorosa e inocente. Es el mismo Jaguar;
pero este niño y el idilio tierno y limpio que sostiene con Teresa en nada se parece al Jaguar que ya conocemos. De ahí que no se mencione su nombre,
está escrito en primera persona; parecen dos personajes distintos.
Capítulo IV
Se vuelve a la línea principal de los sucesos, después del examen de Química. Seguimos ahora los pasos de Alberto un día de salida. Vive en otro
barrio, no es la calle Diego Ferré que conocemos por el episodio de su infancia. La madre, abandonada por su marido, ha cambiado mucho: de mujer
mundana a víctima de su marido y algo beata. Llega Alberto. En una fugaz visita se presenta el padre. Discute el matrimonio. Alberto está delante,
impaciente por salir. Tiene que llevar a Teresa un recado del Esclavo. Se trata de la misma niña que ya conocemos por el relato de la infancia de Jaguar.
Ricardo Arana, el Esclavo, es su vecino y está enamorado de ella. Ese día quedó en llevarla al cine, pero está consignado. Por fin sale Alberto de su casa.
En el camino se encuentra con los antiguos amigos de la calle Diego Ferré. Se les retrata como niños bien de la clase social de Alberto.
Teresa, en el papel de adolescente ingenua y candorosa, tal como aparece en la historia de Jaguar, espera que Ricardo Arana la lleve al cine y en su
lugar aparece Alberto con el recado. Teresa vive con su tía en dos habitaciones. De condición modesta. Se había arreglado para salir. Alberto, traicionando a
su amigo, lleva al cine a Teresa, gastándose el dinero que había recibido de él en préstamo, y quedan para salir el día siguiente. Cuando regresa a casa se
encuentra con las lamentaciones de su madre y con cincuenta soles que le ha dejado su padre. Con ese dinero se va a una casa de mala nota. Para eso
quería los veinte soles. Con el dinero del Esclavo le quita la novia y con el dinero de su padre sigue sus mismos pasos. En todos los pequeños
acontecimientos de la novela se encierran claves simbólicas como ésta.
Capítulo V
Se describe la Perlita, un tenducho del colegio, donde Paulino, un hombrecillo vil y degenerado, vende cocas y caramelos a los cadetes, y, bajo
cuerda, alcohol (pisco) y tabaco. En su trastienda se reúnen secretamente los cadetes que han quedado consignados los días de salida. Allí van un domingo
Alberto y el Esclavo. Llevan consignados ya un mes con todos los que estaban de imaginaria la noche del robo del examen. Se describe la relación de
amistad entre los dos: la debilidad y aislamiento del Esclavo, y la condescendencia cínica y verdadera a un tiempo de Alberto hacia Ricardo: en público le
defiende y a solas le provoca y humilla. No le dice que llevó al cine a Teresa. El Esclavo vive hundido, quiere salir para ver a Teresa, pero está consignado,
en tanto que Cava, autor del robo, puede hacerlo porque no ha sido descubierto. Se siguen intercalando episodios de la infancia de los protagonistas: de
Jaguar y Teresa, en una ocasión en que aquél fue a buscarla a la salida del colegio; de Ricardo Arana y su madre, en el que se ahonda sobre la relación
materno filial que origina la debilidad del Esclavo.
Capítulo VI
El Esclavo agobiado por la humillación y la soledad, sin permisos de salida, se siente encerrado en el colegio y en sí mismo. Quiere salir. No soporta
su situación. Quiere salir para ver a Teresa y llevarla al cine, pero en realidad quiere librarse de sí mismo. Se dice simbólicamente: “Sólo la libertad le
interesaba ahora para manejar su soledad a su capricho...”. El Esclavo delata al autor del robo, Cava, a cambio del permiso para salir. Después de la
conversación delatora con el teniente Huarina tropieza con Alberto y habla con él; le oculta su delación, pero Alberto la descubrirá poco después. Alberto no
asiste a clase esa tarde y se ocupa en escribir novelitas pornográficas. Luego se entera de que Cava ha sido arrestado y la consigna que pesaba sobre los
imaginarias de la noche del robo ha quedado suspendida. Además el Esclavo ha salido; se dice que su madre está enferma, pero Alberto cae en la cuenta y
se llena de celos. Decide “tirar contra” (escaparse). El relato de la salida se intercala con fragmentos de monólogo interior de Alberto, como el siguiente:
“Corre, atraviesa una chacra pisoteando los sembríos. Sus pies se hunden en una tierra muelle; siente en los tobillos las punzadas de las hierbas. Algunos
tallos se quiebran bajo sus zapatos. Y qué bruto, cualquiera pudo verme y decirme y la cristina, y las hombreras, es un cadete que se está escapando”.
Alberto llega a casa de Teresa y se encuentra con que el Esclavo no ha ido. Teresa declara que apenas le conoce.

Las secuencias alternadas entre la palabra del narrador y el monólogo interior de Alberto es una muestra de la técnica de Vargas Llosa. El monólogo
de este pasaje refleja, en contraste con la objetividad del narrador, la intensidad obsesiva de los celos y el carácter de Alberto, siempre desdoblado.
Capítulo VII
Los episodios de este capítulo no avanzan la línea central de los hechos. Se relata la clase de francés del profesor Fontana, dominado por el
ambiente agresivo, burlón y zafio de los alumnos. El episodio está narrado desde el monólogo de Boa. Irrumpe en la clase el teniente Huarina para llamar a
Cava. En ese momento Jaguar intuye que se ha descubierto al autor del robo. Alberto, mientras tanto, estaba en la glorieta escribiendo novelitas.
Se continúa el relato de la infancia de Jaguar y su relación con Teresa: una relación delicada, con detalles de ternura finamente narrados. Se describe
cómo Teresa se arregla con pocos vestidos, su par de zapatos deslustrados que disimula con tiza. El Jaguar le compra una caja de tizas y se la ofrece como
algo que casualmente tiene y no le hace falta. Se menciona a su amigo Higueras.

En otro episodio de Boa se habla de Jaguar: “No creo que exista el diablo pero el Jaguar me hace dudar a veces”. Jaguar adivina el soplo y lo toma
como asunto personal: “esa me la han hecho a mí, no saben con quien se meten”. Visto desde Boa, el Jaguar aparece en la prepotencia casi animal de su
carácter. Se dan otros dos episodios sobre la infancia de Alberto —sus amigos de la buena sociedad y Helena, que forma parte del grupo— y otro sobre la
infancia del Esclavo.

Capítulo VIII

Se compone este capítulo de un sólo episodio que hace avanzar la línea principal de los hechos para terminar la primera parte.

Se relata un ejercicio militar de campaña que realizan los cadetes bajo las órdenes del capitán Garrido —el Piraña— y de los tenientes Gamboa,
Huarina, Pitaluga y Calzada. La maniobra consiste en el asalto de un cerro, en avance por líneas de diez en diez metros y despliegue en abanico. La
primera línea se tiende, la segunda dispara, avanza y se tiende al suelo y luego la tercera. Los disparos pasan por encima de la vanguardia. Se describe a
los oficiales: la calidad humana de Gamboa —“como siempre era el primero en levantarse” ... “yo estudio cuando estoy de servicio” ... “tú eres el oficial
modelo”, etc.—, el carácter ruin de Huarina, la pereza del suboficial Pezoa. A los oficiales, menos Gamboa, se les ve como arrastrados por sus obligaciones
y sin interés. Esta descripción empeora más con el sucederse de los hechos. La campaña termina con un accidente en el que resulta gravemente herido el
Esclavo.
El Consejo de oficiales dictaminó el caso Cava y será expulsado, arrancándole las insignias en acto público. Cava era el único del Círculo que
pretendía seguir la carrera militar.
SEGUNDA PARTE
Capítulo I
Alberto quiere ver al Esclavo y no le permiten pasar. En la puerta de la enfermería se encuentra con el padre que dice: “No nos dejan verlo ... No
tienen derecho”. Alberto acompaña al padre, que expansiona su sentimiento de culpabilidad con él. El padre le ingresó en el colegio —según se contó en un
episodio de la infancia— para quitarle la debilidad. Recrimina a su mujer; discuten. Los padres reciben un trato distante y frío. Se trata de ocultar el
accidente. La versión oficial es que se le disparó el fusil; sin embargo la bala entró por detrás. Los alumnos se enteran de la muerte antes que sus padres.
Con este y otros detalles se muestra la falta de humanidad.

Se insertan en este capítulo tres episodios de Boa. Relata la expulsión de Cava en un pasaje penetrado de emotividad. Por primera vez sabemos algo
de su infancia, se habla de un hermano, al que se pinta de borracho y peleón; igual que el padre, que un día se marchó de casa y no volvieron a saber de él.
La madre se fue con otro, padre de Boa, al que echó de casa el hermano mayor, Ricardo.
Otro episodio de la infancia de Alberto con sus amigos de Miraflores y con Helena. Esta le rechaza. Las notas de Alberto no son buenas. El padre se
enfada. Por tradición familiar siempre han ocupado los primeros puestos y decide meterle en el Leoncio Prado. Alberto dice que entró en el colegio por un
desengaño amoroso y por salvar el honor de la familia.
Capítulo II
Funeral de Ricardo Arana. Se dibuja la figura del coronel. Es el Director del colegio, preocupado por sus intereses, por la apariencia de las cosas.
Ordena a los oficiales: “Quiero que el 5° dé la impresión de sentir mucho la muerte del cadete”. El examen del accidente revela que la bala vino de atrás,
pero se debe sostener que fue un error cometido por el propio cadete. La reacción de los alumnos ante la muerte: primero risas entrecortadas y bromas; sólo
Alberto reacciona cortando ese ambiente; sólo él se emociona. Llora.
Siguen episodios de la vida de Jaguar. Su relación con un padrino, con Teresa, con el flaco Higueras, el amigo de su hermano Perico, ambos
delincuentes. Se inicia en el robo. El lector no acaba de comprender por completo lo ocurrido en el accidente.
Capítulo III
Alberto anda por Lima, muy afectado por la muerte del Esclavo. Se encuentra con Teresa. Se inicia la despedida: “quizá no nos veamos por algún
tiempo”. Sigue andando. Llama por teléfono a Gamboa. Delata el crimen: Jaguar mató al Esclavo porque no soporta a los soplones. Y le da a conocer la vida
de la sección: el Círculo, robo y venta de exámenes, robo de uniformes, juego, “contras”, alcohol. Nada de esto conocen los oficiales. Cuentan el caso del
Esclavo al que todos “fregaban” (hacían faenas). Gamboa apenas le conocía.
Se cuenta la infancia de Teresa: el padre llegaba a casa los sábados, borracho. Entonces la madre se marchaba de casa y volvía el lunes. Cuando el
padre muere, la madre lleva a Teresa a casa de la tía con quien vive y ella se larga.

Avanza la historia de Jaguar: su primer robo con Higueras.

Otros episodios de Boa hablan del cambio que está ocurriendo: Alberto parece como idiota y Jaguar anda irritado y solitario. Cree Boa que es la
expulsión de Cava, pero por otra parte el lector sabe que Alberto ha denunciado un asesinato.

Capítulo IV

Gamboa pone en marcha la investigación. Sitúa a Alberto en la prevención. Va a por Jaguar y le recluye también. El capitán Garrido, enterado de la
denuncia, interroga a Alberto, que no tiene pruebas; sólo puede decir que está seguro. Intenta persuadirle para que retire la acusación; no quiere líos, pero
Gamboa quiere esclarecer la verdad y sigue adelante. Comprueba que Jaguar estaba justo detrás del Esclavo en los ejercicios de campaña. Diferencias
entre Garrido y Gamboa. Le avisa que arruinará su carrera. “Un militar no arruina su carrera cumpliendo con su deber”, replica Gamboa. Se humaniza su
figura con algunos detalles: recién casado, espera el primer hijo, ...

Sigue la infancia de Jaguar: actúa en un robo con Higueras y otros delincuentes. Pelea con unos que cortejan a Teresa.

Capítulo V

Como consecuencia de la denuncia de Alberto, Gamboa monta una operación de registro de todos los armarios roperos de la sección. Se relata esto
a través del monólogo de Boa, con su acento peculiar. Los alumnos comprenden que ha habido una delación y acusan a Jaguar de ella, pues dijo que “si le
reventaban reventaba a todos”. Arróspide, el líder anulado por Jaguar, recobra momentáneamente ese papel y acusa al Círculo y en especial a Jaguar.
Entretanto Jaguar está en el calabozo. Allí le interroga Gamboa sobre el asesinato. “Alguien te ha denunciado”. Niega tan fríamente que la acusación de
Alberto puede parecer al lector como imaginación de éste. Sigue la intriga sobre este hecho, con cierto aire de novela policiaca. El capitán Garrido tuvo que
cursar la denuncia, pero el mayor la para. Nadie está interesado en averiguar la verdad. Gamboa se enfrenta con él. Su postura ante los mandos del colegio
se pone difícil.

Se continúan los hechos de la historia de Jaguar interrumpidos en el episodio anterior. Jaguar llega a casa por la mañana, su madre le dice: “... estás
perdido. Ojalá te murieras... Mejor pídele perdón a Dios ... Aunque no sé si vale la pena. Ya estás condenado”. Otra vez, en una pelea con los que
acompañaban a Teresa, acaba en la comisaría. Allí le dan una paliza y “ya no volvió a casa”; se va con Higueras. La personalidad de Jaguar en el colegio se
aclara con estos hechos. Su historia como delincuente explica ya su liderazgo en el colegio, la superioridad que le da su experiencia. Lleva al colegio las
formas de la banda. Por eso el soplón es para él lo peor que hay y se explica el crimen.
Capítulo VI

En el curso de la denuncia interviene el coronel dispuesto a parar el asunto. No le importa la verdad de los hechos, sino las consecuencias y el
desprestigio. Convoca a Alberto a su despacho y allí le llama “espíritu pervertido, escoria”. Alberto vuelve a la prevención y ahora le colocan en la celda de
Jaguar. Alberto le provoca directamente: “tú mataste al Esclavo”. Jaguar sigue negando tan fríamente que el lector no sabe a qué atenerse. La escena
termina en una pelea en la que Alberto sale malparado.

Prosigue la historia delincuente de Jaguar. Se nos cuenta que Perico e Higueras habían trabajado con el Rajas, al que “encanaron” por cinco años.
Ahora ha salido y se planea un golpe. Pero el autor del golpe, Carapulca, les ha tendido una trampa y detienen al Rajas y a Higueras. Jaguar escapa y
vuelve con su madre, pero no está en casa; ya murió.

Capítulo VII

Se da el carpetazo definitivo a la denuncia y Gamboa pierde. Alberto y Jaguar salen de la prevención, pasando por la enfermería, y Gamboa les
notifica que se entierra el asunto y que deben guardar discreción absoluta. Alberto, aunque ha retirado la denuncia, mantiene la acusación. Jaguar sigue
negándola. Gamboa advierte que cualquier indiscreción tendrá represalias.

Concluye la historia de la infancia de Jaguar. Al escapar de los “cachacos” (la policía) y no encontrar a su madre, se dirige a casa del padrino. Éste le
recoge y le da trabajo en su bodega. Pero la mujer del padrino logra que le metan en el Leoncio Prado.
Capítulo VIII
Regresan Alberto y Jaguar a la “cuadra” desde la enfermería. Los alumnos, entre tanto, han sufrido el registro de Gamboa. Arróspide, el brigadier de
la sección, que quedó ensombrecido por Jaguar, le acusa de soplón. Tras un pequeño tumulto toda la sección se vuelve contra él. No se defiende diciendo
que fue Alberto. En el epílogo se explica esta conducta: el soplón es el ser más vil para Jaguar, pero Alberto lo ha hecho por vengar a un amigo y esto le
justifica. Sin embargo, el verse acusado de soplón le humilla, y desprecia a todos. El les había enseñado a ser hombres.
Epílogo
Jaguar manifiesta a Gamboa que él mató al Esclavo y se lo dice para ayudarle pues sabe que le separan de su puesto sin que haya pruebas. Se
perfila el desenlace de Alberto, que ahora va con Marcela, una chica de su ambiente: “trabajaré con mi papá, tendré un carro convertible, una gran casa con
piscina. Me casaré con Marcela y seré un don Juan”. Jaguar se casa con Teresa, trabaja en un banco y olvida su delincuencia.
2. Valoración literaria
La ciudad y los perros, (1963), dio a conocer a Vargas Llosa. Anteriormente solo había publicado una colección de relatos breves —Los jefes, (1959)
— que obtuvo el premio Leopoldo Alas. La aparición de la novela se rodeó de cierto escándalo, especialmente en el Perú, su país natal.
La ciudad y los perros tiene carácter de denuncia. Su argumento se sitúa en el pequeño mundo de un colegio llevado por militares en la ciudad de
Lima, el Leoncio Prado. En ocasiones se ha extrapolado su significado queriendo ver en ella el cuadro de toda la sociedad peruana e incluso de toda
América. El tema —una novela sobre adolescentes— no resulta nuevo y tampoco da para tanto. No se formula en este relato un mensaje explícito, pero sí
contiene una visión de la realidad que trataremos de señalar.

a) El realismo

La ciudad y los perros presenta en superficie ciertos rasgos de novela realista, que roza a veces el costumbrismo. Ejemplo de pintura costumbrista pueden ser los
episodios que hablan de Alberto y de sus amigos de la buena sociedad de Lima. En otros pasajes se acerca a los caracteres de la novela rosa: los episodios que narran el idilio
entre Jaguar y Teresa tienen ese tono inconfundible. En otras ocasiones —la forma de acceder al descubrimiento del crimen cometido— recuerda los procedimientos de la novela
policíaca. El realismo se manifiesta por la exactitud topográfica —las primeras ediciones se acompañaban con un plano de la ciudad de Lima y una fotografía del Leoncio Prado,
colegio del que fue alumno el autor—, por el coloquio y la jerga escolar, por las anécdotas breves que dibujan a los personajes, por las descripciones objetivas, etc.

Pero no se trata sólo de una novela continuadora del realismo, pues aunque se recogen unos hechos, más o menos reales, se da sobre todo ello un sentido simbólico.
Estos dos niveles —realismo y simbolismo— se pueden percibir en una lectura escasamente crítica; aunque el éxito de la novela —y su escándalo— se debe más que nada a la
fácil asimilación del primero de los niveles por parte del lector.

b) El lector

Fue una intención consciente del autor anular el distanciamiento entre lector y mundo narrado. El lector se encuentra ante el sucederse de los hechos y ante los
personajes, con el desconcierto del que ha llegado tarde a una apasionada discusión o del que penetra en un mundo en marcha y debe situarse ante él sin guía alguna. El
narrador no se preocupa: suprime las introducciones, prescinde de explicaciones aclaratorias, hace referencias anticipadoras, que no tienen punto de apoyo porque lo referido
todavía no se conoce, omite informaciones de modo que el sentido o la realidad de lo que sucede queda en el aire.

El lector se ve envuelto así por los sucesos, sumido en cierta sensación de caos , un poco perdido en el sucederse de perspectivas distintas, de rupturas en las
secuencias temporales. Se ve obligado a ir entrelazando por sí mismo la trama. Sólo al final aparece el cuadro completo y el carácter de algunos personajes.
Este juego de ir atando cabos produce a veces el efecto de suspense o intriga. Y sin embargo, pese a esta complejidad de lectura, la trama central de los
hechos resulta extremamente sencilla.

c) La técnica

El relato se presenta dividido en dos partes y un epílogo. Cada parte contiene ocho capítulos y cada uno de ellos se fragmenta o, mejor dicho, se
compone de episodios independientes, dando a cada capítulo la forma de un mosaico.

Sobre la línea de sucesos que forman la trama central se intercalan episodios que narran la infancia de algunos personajes. Corresponden, por tanto,
a distintas épocas, pero se avanza simultáneamente, de tal modo que con una doble imagen se compone el sentido de los hechos de la trama central.

A este juego temporal se añaden las diferentes perspectivas y las voces que narran. Hay una perspectiva interior, subjetiva, en forma de flujo de
conciencia: los episodios donde Boa, con ímpetu instintivo y emocional comenta los hechos que ocurren. A veces también cumple Boa la función del
narrador, como el episodio de la expulsión de Cava. Hay también una perspectiva “desde fuera” que corresponde a Jaguar. Nunca se penetra en la intimidad
de su conciencia. Su figura está diseñada para que parezca un poco enigmática, para revelarse sólo al final. Hay, por último, una perspectiva doble referida
a Alberto. De una parte la visión desde fuera, desde el narrador objetivo, y de otra la transcripción de su monólogo interior. Esta mezcla de perspectivas
perfila su personalidad que aparece diáfana desde el primer momento.

d) El protagonista colectivo

La novela es la historia singular de cada uno de los personajes, pero es también, principalmente, la historia del grupo que forman dentro del colegio y
el funcionamiento de esta institución. Hay un protagonista colectivo y a él se refiere el nudo del conflicto. Se revela así un modo de mirar la realidad: la
deshumanización que alcanzan los personajes se explica por el conjunto. La muerte del Esclavo, realizada por Jaguar, es un hecho colectivo. Más aún, el
asesinato que Jaguar comete no tiene repercusión en su conciencia: lo hizo para salvar a los demás. A Jaguar le afecta el que le consideren soplón en la
reacción colectiva que sucede, pero no le apesadumbra su crimen.
Este protagonista colectivo se presenta en el mismo comienzo de la novela con la formación del Círculo, que responde a una reivindicación de
dignidad humana ante el hecho de ser tratados precisamente como “perros”. Un abuso produce otro de signo contrario. Pero parece justificado por el
ambiente colectivo, ante los propios protagonistas, que se falsean a sí mismos (los conceptos de hombría, de compañerismo y solidaridad, de valor, de
amor, etc. aparecen siempre invertidos). El personaje colectivo pretende decir solamente esto: que la degradación de cada uno es producida por la
degradación general del ambiente.

3. Valoración doctrinal

Toda la novela es gravemente inmoral, con defectos de forma y de fondo análogos a los señalados en la valoración doctrinal de la recensión a
“Conversación en la Catedral”, del mismo autor. Además, por el afán crítico y de denuncia que preside esta obra, los inconvenientes se acentúan, a base de
presentar solamente realidades negativas. Por ejemplo, todos los protagonistas adolescentes pertenecen sin excepción alguna a familias deshechas o con
graves problemas de desavenencia.

En frecuentes episodios, aunque de escasa extensión, que se han omitido en la presente recensión, se incluyen descripciones obscenas, de modo
crudo y directo. El mismo tema salpica más o menos otros muchos episodios con breves referencias, siempre con aspectos deformes.

La novela trata de reflejar un ambiente sórdido y duro en el que se dan conductas aberrantes, innobles e inmorales. Sin embargo, estas conductas no
se desaprueban en ningún momento, ni se dan elementos positivos desde los que pueda valorarse este panorama. Todo parece negativo, pero no se
desentraña la naturaleza del mal. El bien está ausente, y sólo algunos personajes, como Gamboa, sugieren un débil contrapunto.

Las referencias escasas e incidentales a la religión —que prácticamente se ignora en la novela, como si no contara en la vida de los personajes —,
recaen siempre sobre aspectos estereotipados.

Por último, un inconveniente de fondo, implícito en la trama, que moralmente descalifica aún más la novela, es la concepción determinista de la
persona humana que parece profesar el autor, en el sentido de que la conducta de cada personaje parece como determinada o exigida por el ambiente que
le rodea, infravalorando así la libertad y la responsabilidad personal [cfr. n. 2, d].
RESUMEN

Comienza con el robo de un examen de quíímica el cual va a ser tomado díías despueí s, este es extraíído por el cadete Cava, alumno venido de la sierra quien es vigoroso y osado. Este fue
ordenado por el cíírculo, agrupacioí n que impone el lema y desorden entre los internos del Colegio Militar Leoncio Prado y del cual es lííder.
Se llega a descubrir este delito por que Cava deja un vidrio roto al cometer su fechoríía, entonces las autoridades del plantel toman cartas en el asunto consignado a toda la seccioí n en todos
estos sucesos, resultando afectados injustamente culpables y no culpables y entre ellos un muchacho (Ricardo Arana) el cual es conocido como el esclavo y quien denuncia Cava el cual es
degradado y expulsado por las autoridades del plantel.
El Colegio Militar Leoncio Prado, como parte de entrenamiento de sus cadetes realiza maniobras, en estas praí cticas militares Ricardo Arana recibe un balazo en la cabeza causaí ndole la
muerte. Ahora todos desconfíían del Jaguar puesto que Arana fue el autor indirecto de la expulsioí n de Cava y se piensa que fue una venganza llevada a cabo en un a situacioí n propicia
debido a la confusioí n reinante en estas actividades.
Al saber esto las autoridades del colegio se estremeceraí n pensando en las perjudiciales consecuencias del escaí ndalo. Establecen como versioí n oficial que la muerte de Ricardo Arana fue
accidental.
Entre todos los internos hay uno llamado Alberto “el poeta”, quien es hipoí crita y se desenvuelve como amigo del esclavo; este en un momento rompe con los pactos que los une con el
cíírculo y a la vez culpa del crimen al jaguar ante el teniente gamboa, el cual es conocido por ser n hombre disciplinado y recto.
A la larga todos se ven envuelto s en actos de silencio, por lo tanto, el caso se da por cerrado y la investigacioí n no se reabre.
A Alberto se le impide seguir adelante con sus investigaciones y ni el teniente gamboa puede hacer nada, incluso este es ascendido olvidando asíí el apoyo inicial que le dio al poeta. Las
autoridades del plantel para callar al poeta lo amenazan con mostrar a sus padres las novelitas pornograí ficas que este escribíía y que a la vez eran vendidas por sus companñ eros de aula.
El poeta se quedo callado y asíí se evito aclarar la muerte del cadete Ricardo Arana “el esclavo”.
III.- ANÁLISIS LITERARIA DE LA OBRA
1.- ANÁLISIS LITERARIO DEL CONTENIDO O FONDO
A.- LOS PERSONAJES
a.-Personajes principales
Los personajes principales de la obra son:
-Alberto Fernaí ndez, "El Poeta": Cadete de 15 anñ os y goza de una buena posicioí n econoí mica, Reside en el distrito de Miraflores. Detesta la vida militar. Escribe novelistas pornograí ficas y
cartas de amor para las enamoradas de sus amigos, a cambio de dinero y cigarrillos. Es novio de Teresa.
-Ricardo Arana, "El Esclavo": Cadete del quinto anñ o que se caracteriza por su timidez y su inseguridad. Su delicadeza no le permite enfrentarse a los personajes de la obra. EÉ l es un
muchacho de pocas palabras y que estaí en contra de la violencia. Es asesinado de un balazo en la cabeza.
-Jaguar: Jefe del grupo de joí venes violentos "El Cíírculo". El se caracteriza por ser una persona insociable, belicoso y de un caraí cter hosco. Pertenece a la clase baja de la
sociedad limenñ a. Los cadetes del Colegio Militar le respetaban porque era muy golpeador y atrevido.
-Porfirio Cava, "El serrano": Cadete del quinto anñ o. Es integrante del tenebroso grupo "El Cíírculo". EÉ l es un personaje que se caracteriza por ser negativo, atrevido e insolente, Por robar un
examen de quíímica es espulsado del Colegio Militar Leoncio Prado.
-Boa: Miembro de "El Cíírculo" y es un cadete que se caracteriza por ser de un caraí cter altamente violento. Ademaí s es cruel, perverso y saí dico. Es el maí s temido despueí s del belicoso
Jaguar. Tiene relacioí n sexual con la perra "Malpapeada con quien duerme en su cama. EÉ l vende bebida alcohoí lica y cigarrillos a los cadetes del colegio.
-Teresa: Muchacha de 17 anñ os de edad y carece de recursos materiales. Ella no es bella fíísicamente, pero es noble de sentimientos, estudiosa, inocente, honrada y muy ordenada. Teresa
representa el amor, la dulzura y la honradez. Fue enamorada de Alberto "El poeta", de Ricardo Arana "El Esclavo" y de Jaguar.
- Teniente Gamboa: Instructor de la Escuela Militar. Es casado y tiene aproximadamente treinta anñ os. El teniente se caracteriza por su rectitud y por ser sumamente estricto. EÉ l simboliza la
honradez. Fue traslado a la Puna, como castigo, por defender las declaraciones de Alberto "El Poeta" sobre la muerte de Ricardo Arana "El Esclavo".

b.- Personajes secundarios:


Los personajes secundarios que participan en la obra, son:
-Teniente Remigio Guarina: Instructor del colegio militar y simboliza al buroí crata
-Vallano: Cadete negro que se caracteriza por ser violento y abusivo amigo del cadete Boa y enemigo de Alberto "El poeta".
-Arroí spide: Brigadier y cadate del quinto anñ o. Es un muchacho pituco miraflorino y tiene la piel blanca
-Capitaí n Garrido, "El Piranñ a": Oficial superior del teniente Gamboa.
-Mayor:Hombre rudo y enemigo del teniente Gamboa.
-Coronel: Director del colegio militar "Leoncio Prada. Es de contextura gruesa y de baja estatura.
-Los perros: Los alumnos de tercer anñ o de secundaria que son sometidos a humillaciones por los cadetes maí s fuertes y malvados,
c.- Personajes ocasionales:
-Paulino, "El injerto": Administra la Perlita. Es el que vende cigarrillos y licor a los cadetes. EÉ l presenta las siguientes caracteríísticas fíísicas: Tiene ojos rasgados de japoneí s, ancha jeta de
negro, poí mulos y mentoí n de indio, pelos lacios.
Alberto: Hombre adultero, don Juan, fríívolo y borracho
-Emilio: Amigo y vecino de Alberto
-Pluto: Amigo y vecino de infancia y de juventud de Alberto.
-Helena: Hermosa chica que fue el amor imposible de la infancia del cadete Alberto.
-Ana: Amiga de Helena y hermana de Emilio.
-Culete: Delincuente y amigo de Jaguar.
-Rajas: Avezado delincuente.
-Padrino: Hombre de mal vivir y protector de Jaguar.
-El flaco Higueras: Delincuente avezado.
-Mamaí Domitila: Mujer indigente.
-Comandante Altuna: Hombre de elevada estatura y de contextura fornida.
-Subteniente Varuí a
-Subteniente Pezoa, "La Rata".
-Teniente Pedro Pitaluga: Companñ ero del teniente Gamboa desde la escuela militar.
-Marcela: Hermosa chica que pertenece a una familia burguesa.
-Revilla: Cadete
-Urioste: Cadete
-Profesor de quíímica: Hombre flaco que se caracteriza por su timidez,
-El capellaí n del colegio: Cura rubio y de aspecto jovial.
-Fontana: Profesor de franceí s. EÉ l presenta las siguientes caracteríísticas fíísicas: es medio bajito, medio rubio; tiene los ojos maí s azules que el Jaguar.
.Pies Dorados: Hermosa prostituta del burdel de Huatica que es frecuentado por los cadetes del colegio militar Leoncio Prado.
-Perra Malpapeada.
B.- ESCENARIOS O AMBIENTES
La gran parte de la novela se desarrolla en el Colegio Militar "Leoncio Prado" de la Perla, Callao.
Los ambientes secundarios de la obra son:
-La perlita
-Av, Nicolaí s de Pieí rola
-Av, Alfonso Ugarte
-Av. Salaverry
-Dos de Mayo
-El distrito de Lince, donde vive Ricardo Arana "El Esclavo"
-El distrito de Miraflores, donde vive Alberto Fernaí ndez "El Poeta"
C.- ACCIONES:
Las acciones principales de la obra novela "La ciudda y los perros" son:
-El cadete Cava roba un examen de quíímica, el cual va a ser tomado díías despueí s, obedeciendo el mandato de "El Cíírculo", agrupacioí n que crea terror e indissciplina en el colegio militar
Leoncio Prado.
-Las autoridades del colegio descubre el robo del examen de quíímica por un vidrio roto y consignan a toda la seccioí n.
-Ricardo Arana "El Esclavo" denuncia a su companñ ero de aula Cava, quien es expulsado del colegio militar.
-La muerte del cadete Ricardo Arana causado por un balazo en la cabeza.
-Alberto "El Poeta", quien es amigo de Ricardo, rompe el pacto con el Cíírculo y lo denuncia al Jaguar como el asesino de Ricardo,
-La denuncia contra el matoí n Jaguar por asesinato impide que prospere por el prestigio del colegio militar.
-Las autoridades del plantel amenazan a Alberto "El Poeta" con mostrar a sus padres las novelitas pornograí ficas que escribíía y luego vendíía a sus amigos de colegio. Ante este vil chantaje
Alberto desiste en su denuncia contra el Jaguar,
D.- EL TIEMPO:
El tiempo interno de la novela "La ciudad y los perros" es complejo y no es constante ya que se unen el tiempo pasado y el tiempo presente, debido a las narraciones que hacen los
personajes principales: Alberto Fernaí ndez "El Poeta", Ricardo Arana "El Esclavo", Porfirio Cava, Jaguar y Boa.
E.-EL TEMA
a.- El tema principal
El tema principal de la novela es el sistema educativo autoritario y violento que se implanta en el Colegio Militar Leoncio Prado.
b.- Temas secundarios
Los temas secundarios que encontramos en la obra son:
-El amor
-La hipocresíía
-La sexualidad
-El militarismo
F.- ESTRUCTURA DE LA OBRA:
La novela de largo aliento "La ciudad y los perros" estaí estructurada en dos partes; cada una de ellas contiene ocho capíítulos y un epíílogo.
G.- EL ARGUMENTO:
El argumento de "La ciudad y los perros" es la siguiente: La historia comienza con el robo de un examen de quíímica el cual va a ser tomado díías despueí s, eí ste es extraíído por el
cadete Cava. EÉ ste fue ordenado por el Cíírculo, agrupacioí n que impone el miedo y el desorden entre los internos del colegio militar Leoncio Prado y del cual es el lííder. Se llega a descubrir
el robo porque el cadete Cava deja un vidrio roto al cometer la fechoríía, entonces las autoridades del colegio toman cartas en el asunto consignando a toda la seccioí n en todos los
sucesos, resultando afectados injustamente culpables y no culpables y entre ellos un muchacho Ricardo Arana, el cual es conocido con "El Esclavo", debido a su caraí cter deí bil que por estar
consignado no puede salir a ver a su novia Teresa. El cadete Arana denuncia a Cava, el cual es degradado y expulsado por las autoridades del plantel. El Colegio Militar Leoncio Prado, como
parte del entrenamiento de sus cadetes realiza maniobras militares, en eí stas recibe Ricardo Arana recibe un balazo en la cabeza causaí ndole la muerte, Ahora todos desconfíían del Jaguar
puesto que Arana fue el autor indirecto de la expulsioí n de Cava y se piensa que se trata de una venganza llevada a cabo en una situacioí n propicia debido a la confusioí n reinante en estas
actividades. Al saber esto, las autoridades del colegio militar se estremeceraí n pensando en las perjudiciales consecuencias del escaí ndalo. Establecen como versioí n oficial que la muerte
de Ricardo Arana fue accidental.Entre los cadetes hay uno de nombre Alberto "El poeta", quien es hipoí crita y se desenvuelve como amigo del "esclavo", eí ste en determinado momento
rompe con los pactos que los une con el "Cíírculo" y a la vez culpa del crimen al Jaguar ante el teniente Gamboa, eí l es reconocido por ser un hombre recto y disciplinado. A la larga, todos se
ven envueltos en los actos de silencio, por tanto, el caso se da por cerrado y la investigacioí n no se reabre. A Alberto "El poeta" se le impide seguir adelante con sus investigaciones y ni el
teniente Gamboa puede hacer nada, incluso eí ste es ascendiendo, olvidando asíí el apoyo inicial que le dio al poeta. Las autoridades para acallar al poeta lo amenazan con mostrar a sus
padres las novelas pornograí ficas que eí ste escribíía y que a la vez eran vendidas por sus companñ eros de aula. El poeta calloí y asíí se evitoí aclarar la muerte del cadete Arana "Esclavo".

2.- ANÁLISIS LITERARIO DE LA FORMA O EXPRESIÓN


A.- EL PUNTO DE VISTA DEL NARRADOR
El críítico literario Joseí Miguel Oviedo nos ofrece un importante apunte sobre el punto de vista de la novela "La ciudad y los perros: "La impregnacioí n del ambiente en las acciones, el
contraste de los espacios y el doble plano temporal (pasado-presente) que sostienen baí sicamente la novela, se complementan e intensifican con la multiplicidad de puntos de vista
mediante los cuales el autor recompone su mundo imaginario. Los muí ltiples puntos de vista crean lo que es tan saltante para cualquiera que hojee la novela: la heterogeneidad y la
discontinuidad de los desarrollos que forman el universo Ciudad-Colegio". Algo muy importante es que la obra estaí montada sobre los diferentes puntos de vista. Jaguar, Boa, Alberto "El
Poeta" y Ricardo Arana son los puntos de vistas principales de la obra. El lector al leer la novela puede descubrir que estaí presente un narrador omnisciente.

B.- LOS RECURSOS LITERARIOS:


Los recursos literarios que utiliza magistralmente el escritor Mario Vargas Llosa para escribir la novela "La ciudad y los perros", son los siguientes:
a.- Símil o comparación:
-"...las voces como balazos de los oficiales".
-"Las manos del Jaguar vinieron hacia eí l como dos boí lidos blancos".
b.- La metáfora:
-"El edificio de la cuadra es una gran mancha inmoí vil".
c.- Hipérbole:
-"Trepoí y saltoí : el vidrio se hizo trizas bajo los botines, con mil ruidos simultaí neos".
-"Teniente Gamboa no te veo desde hace varios siglos -dijo Jaguar".
d.- Personificación:
-"Cuando el viento de la madrugada irrumpe sobre la Perla, empujando la neblina hacia el mar".
e.- Sinécdoque:
-"Basta con un paquete por craí neo"
f.-Metoí nimia:
-"Escoltado por algunos carajos lejanos, el corneta se dirige a las cuadras de cuarto anñ o"
g.-Enumeración:
-"El automoí vil avanzaba ahora despacio: veíía vagas casas, luces. aí rboles y una avenida maí s larga que la calle principal de Chiclayo".
-"Ha olvidado tambieí n el resto de aquella noche , la frialdad de las saí banas de ese lecho hostil , la soledad que trataba de disipar esforzando los ojos para arrancar a la oscuridad alguí n
objeto , alguí n fulgor y la angustia que hurgaba su espííritu como un laborioso clavo".
h-Reduplicación:
-"En los ojos se le vio que es un cobarde como todos los negros, queí ojos, queí paí nico, queí saltos, lo mato al que me ha robado mi pijama..."
-"Fontana es todo a medias; medio rubio, medio bajito, medio hombre. Tiene los ojos maí s azules que el Jaguar, pero miran de otra manera, medio en serio, medio en burla".
i-Polísindeton:
-"Y si Huarina hubiera bajado la cabeza, y si me hubiera visto los botines, y y si el Jaguar no tiene el examen de Quíímica, y si lo tiene y no quiere y no quiere fiarme, y si me planto ante la
Pies Dorados y le digo soy del Leoncio Prado y es la primera vez que vengo..."
j-Epítetos:
-"Un cuerpo y una voz desmesurados, un plumero de pelos grasientos que corona una cabeza prominente, un rostro diminuto de ojos hundidos por el suenñ o".
k.-Sentencia:
-"O comes o te comen, no hay maí s remedio"
IV.- APRECIACIÓN CRÍTICA LITERARIA
Yo opino que la novela "La ciudad y los perros" estaí bien logrado literariamente. El escritor Mario Vargas Llosa se vale de las teí cnicas narrativas contemporaí neas y de los recursos
literarios y linguíísticos para escribir su primera novela de gran envergadura literaria.La obra es muy interesante ya que logra atrapar al lector desde el principio hasta el final. Creo que esta
obra es cruda y realista ya que refleja los problemas sociales y polííticos del Peruí

V.- EL MENSAJE

El mensaje de la obra "La ciudad y los perros" es esencialmente humana y social. El escritor Mario Vargas Llosa nos a entender que la violencia, la hipocresíía y el crimen rompen todas las
expectativas en busca de un nuevo Peruí con rostro humano.

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