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Pena de muerte, una sentencia ineficiente e inhumana

Cada vez que los medios de comunicación informan de un delito macabro, resurge la discusión sobre
la pena de muerte como castigo a estos actos. Según cifras de amnistía internacional reflejadas en
su artículo “pena de muerte” por McCann Erickson Berlin, para el año 2018 fueron 2.531 las
sentencias a penas de muerte en 54 países, y ese mismo año se concretaron más de 690 ejecuciones,
por sentencias pasadas, en 20 países. Al revisar esta información es desafortunado notar que dicha
sentencia no a colaborado a bajar los niveles de delincuencia, sino todo lo contrario, arrastrando a
su paso ejecuciones de inocentes y violando uno de los derechos humanos más fundamentales, el
derecho a la vida. A continuación, se presentarán argumentos que demuestran que la pena de
muerte es una sentencia ineficiente e inhumana.

En primer lugar, es importante aclarar que la pena no tiene una función disuasiva como muchos
piensan, el Journal of Criminal Law and Criminology incluyó el estudio do executions lower homicide
rates?: the views of leading criminologists by michael l.radelet & traci l. lacock donde se entrevistó
a 73 expertos en criminología y el 88,2% afirmó que la pena de muerte no desalienta el asesinato.
Estos mismos investigadores aseguran que la evidencia demuestra que en los estados donde se
abolido la pena de muerte la tasa de homicidio es un 42% menor. En concordancia con esto, el 18%
de los criminalistas encuestados cree que la pena de muerte aumenta la tasa de homicidios por algo
que denominan como “la hipótesis de la brutalización” demostrando así, la ineficiencia de esta
sentencia.

Por otro lado, existen quienes no conciben la pena de muerte como una sentencia ejemplificadora
de justicia, sino como una simple herramienta de venganza. El problema que surge con esto queda
reflejado en los datos recopilados por death penality information center donde se establece que
desde 1972 han sido 166 los sentenciados que posteriormente han quedado en libertad por
inocencia, quedando la pregunta ¿Cuántos inocentes habrán sido ejecutados por errores de
investigación? Sin lugar a duda es una información muy desafortunada y más cuando se establece
que sobre el 60% son personas negras o latinas, confirmando la teoría de muchos que esta sentencia
oculta xenofobia y racismo dentro de su ideal de justicia.

En adición, se debe recordar por sobre todas las cosas que la pena de muerte va en contra de un
derecho humano fundamental, el derecho a la vida. Los derechos humanos nacieron en 1948 como
una medida para evitar que se repitieran las atrocidades de las guerras mundiales, pero al aceptar
esta sentencia, se acepta continuar con un círculo de violencia interminable.

Finalmente se puede resumir que actualmente la pena de muerte es una medida ineficiente que no
controla la delincuencia; es una medida cruel que puede quitarle la vida a un inocente y finalmente
es inhumana porque atenta contra los derechos humanos. Es labor de todos contribuir por una
sociedad más justa que repudie actos como la pena de muerte, es por todos estos motivos que se
debiese abolir totalmente la pena de muerte a nivel mundial.
Fuentes

https://www.amnesty.org/en/what-we-do/death-penalty/

https://files.deathpenaltyinfo.org/legacy/files/DeterrenceStudy2009.pdf

https://deathpenaltyinfo.org/policy-issues/innocence

https://en.wikipedia.org/wiki/Human_rights

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