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Jacques-Alain Miller

y otros

Embrollos
del cuerpo

l'.1idos
Título original: "Les embrouilles du corps», en Ornicar? Revue du Champ Freudien, nº 50, Navarin
editeur, Diffusion Seuil, París, 2003, pp.167-291.
fndice
Dirección: Jacques-Alain Miller
Texros reunidos por Carole Dewambrechies-La Sagna y }can-Pierre Deffieux

Diseño de cubierta: Gustavo Macri


Diseño original de tapa de la colección: Daniel Iglesias y asociados
Traducción: Silvia Geller

Miller, Jacques-Alain
Embrollos del cuerpo -1 ª ed.- Buenos Aires : Paidós, 2012.
232 pp.; 22x15 cm.

Traducido por: Silvia Geller


ISBN 978-950-12-8848-3
Palabras para la edición castellana
1. Psicoanálisis. l. Silvia Geller, trad. 11. Título.
CDD 150.195 Silvia Geller 9
Nota a la ediciÓ~.fr~~~~~·~··········· · ··· ·· ·················· .. ························
/"edición, abril de 2012
Caro/e Dewarnhrechies-La Sagna y Jean-Pierre Deffieux............. 11
ltr1rrvados todos los derechos. Queda rigurosamence prohibida, sin la autorización escrita de
lm 1ltularcs del copyright, bajo las sanciones establecidas en las leyes, la reproducción parcial o l. Los casos ...................................................................................... 13
1111111 de esta obra por cualquier medio o procedimiento, incluidos la reprografía y el tratamiento

l11l11rmático. l. Fenómenos del cuerpo en la psicosis infantil


Daniel Roy ................................................................................. . 15
ll) 2012, Silvia Gdler (por la traducción)
tD 2012, Fundación Casa del CAmpo Freudiano 2. "Cuando era chico, me había ahogado"
Viviane Durand ....................................................................... 23
<O 2012, de todas las ediciones en castellano: 3. Pierre, el niño de los encajes
Editorial Paidós SAICF
Franfoise Kovache .................................................................... 29
Publicado bajo su sello Paidósº
Independencia 1682/1686, Buenos Aires -Argentina 4. Cuando esto no pasa
E-mail: difusion@areapaidos.com.ar Dorninique Jamrnet ................................... ...................... ....... . 35
www.paidosargentína.com.ar 5. U na falta de ponderación
Marie-France Prémon .............................................................. 39
Queda hecho el depósito que previene la Ley 11.723
Impreso en la Argentina - Printed in Argentina 6. El síndrome táper
Isabel/e Cordier ......................................................................... 45
Impreso en Primera Clase, 7. Quedar embarazada
CaUfornia 123 1, Ciudad Autónoma de Buenos Aires,
en el mes de marzo de 2012.
Catherine Vacher..................................................................... 49
8. Complacencia
Tirada: 3.500 ejemplares Camille Carnbron ···································································· 53
9. Un dedo cortado
ISBN 978-950-12-8848-3
Mireille Dargelas. ........... .... .. ......... ....................................... ... 59
1O. Estar al tanto
Jean-Pierre Klotz .................................................................... 63

7
11. "No toque mi TOC" Palabras para la edición castellana
Edith Magnin .. ... ....... .... ... ... .... .......... ... .. ... ...... .. .. ..... ..... ... .. .. .. 69
12. Dolores a destiempo Silvia Geller
Genevieve Bouquier ........ .. ..... ........ ................... .. ... .. ..... ......... .. 79
13. Via crucis del soldado
Anne Marie Brossier................................................................ 87

11. La conversación ....................................................................... 95

l. Lo real y su amo .... ... ... ..... .. ... .. .. ... ... ........ ...... ..... ... .. .... ....... .. . 97
2. Medicina y psicoanálisis........................................................ 103
3. Una clínica en dos tiempos................................................... 109 Un paciente psicótico dice que aún espera algo de un psicoana-
4. El instrumento simbólico...................................................... 117 lista. Así concluye Jacques-Alain Miller una presentación de en-
5. La 1nuerte y la demanda........................................................ 12 7 fermos que tituló "Un caso de escuela". Pero ¡oh!, he develado el
6. Ruptura del equilibrio........................................................... 13 3 final del libro. Sin embargo, es intencionado porque los embrollos
7. Redivivus.. .... .. .... ... .. ... ....... ...... ... .... .. ... .. .... .... .... .. ...... ... .... .... .. . 13 7 del cuerpo, en definitiva los embrollos con lo real, son los que se
8. El rechazo del cuerpo ............................................................ 141 presentan en el día a día de nuestra práctica. ¿Es posible enca-
9. La vuelta a lo real.................................................................. 157 rar un análisis con un sujeto cuya fijeza de goce lo petrifica en un
1O. Dolores barrocos................................................................... 171 goce no significantizable? ¿De qué cuerpo hablamos cuando de-
cimos "fenómenos del cuerpo"? Muchos de los casos que se pre-
111. Variaciones.............................................................................. 183 sentan en este volumen responden en particular algunas de estas
cuestiones. De los casos pasamos a la conversación. Pero esta edi-
1. Melancolía ción en castellano incluye dos nuevos apartados: "Variaciones",
José Luiz Gaglianone...................................... ......................... 185 que ensayan en una aproximación particular sobre la relación del
2. Imágenes cuerpo en la melancolía, en el amor, en las adicciones y en las
Stella Pahna............................................................................ 191 transformaciones que dan lugar a nuevas composiciones artísticas
3. Adicciones pero practicadas en lo real del cuerpo; y "Metonimia" donde se
Adriana Testa .... .... ... .. ... .. .. ..... ..... .. .. .... .. .. .. ... .. ..... .... ... ..... .... .. . 197 publica la referida presentación deJ.-A. Miller.
4. Invenciones El cuerpo es clave en nuestro siglo XXI. No se puede ser in-
Beatriz Udenio ...... ............. ......... ................................ ............ 207 diferen te al tratamiento que le da la medicina donde a veces la
dimensión de objeto es inclaudicable. Es decir la ciencia que re-
IV.Metonimia ............................................................................... 219 duce a cero cualquier aproximación aunque sea en su mínima
expresión de lo que llamamos un sujeto. El psicoanálisis de-
l. Un caso de escuela muestra, o se esfuerza en demostrar, la existencia de un sujeto
Jacques-Alain Miller ................... ................. ............... ............ 22 1 ético. Podemos argumentar de múltiples maneras por qué no
damos nuestro consentimiento al borramiento de esta variable,
la subjetiva.

8 9
EMBROLLOS DEL CUERPO

El cuerpo así es clave, y lo es para situar lo que conocemos Nota a la edición francesa
como la enorme variedad en los modos en que se localiza el goce
de acuerdo al uno por uno de los sujetos que tratemos. Carole Dewambrechies-La Sagna
Retomemos entonces la frase final del libro. Jean-Pierre Deffieux

Los trabajos publicados en el presente volumen surgen de la Sec-


ción del Instituto del Campo Freudiano de Bordeaux. Fueron re-
unidos para una conversación conJacques-Alain Miller, el 16 y 17
de enero de 1999. El público -alrededor de 200 personas-, consti-
.tuido esencialmente por docentes y miembros de la Sección, había
leído y estudiado los textos con anterioridad.
El cuerpo del que se trata es el cuerpo sufriente. Para Freud
el dolor es el punto de certeza clínica a partir del cual elabora la
teoría. Dolor del síntoma histérico, dolor de la hipocondría, dolor
psíquico de la melancolía o de la pérdida de objeto se encuentran
a lo largo de las páginas que componen este conjunto. Sin em-
bargo, el cuerpo que embrolla y se embrolla es también el cuerpo
del ser vivo que lucha con la enfermedad orgánica, el hambre, la
sed, el final de la vida, la falta de aliento, lo real que no se deja me-
taforizar, transformar por el significante hasta volverse soportable,
aceptable para un sujeto.

11

L
10
Los Casos

L
1. Fenómenos del cuerpo en la psicosis infantil

Daniel Roy

No se trata aquí de definir lo que es un "fenómeno del cuerpo",


sino de interesarnos en un primer momento por la manera en que
se produce en la experiencia clínica, muy especialmente durante
las entrevistas que se realizan en el marco de las presentaciones
organizadas por la Sección Clínica. Con este objetivo, sería más
exacto hablar de "acontecimiento del cuerpo" y precisar que en la
psicosis la dimensión de acontecimiento frecuentemente no está
subjetivada.
Estos fenómenos o acontecimientos no afectan a todos los
cuerpos por igual. Es así como ciertos fenómenos no parecen
ser más que acontecimientos de lenguaje: el niño predica de su
cuerpo o del cuerpo de otro, pero estos enunciados se acompañan
a menudo por un uso efectivo del cuerpo a veces discreto, a veces
ruidoso. Otros fenómenos utilizan las "grandes funciones de rela-
ción", es decir, afectan el funcionamiento de los órganos que de
ese modo se aíslan: la boca, el ano, el ojo, la oreja, así como ciertas
zonas de la piel, los orificios de la nariz o algunas partes ectópicas.
Otros, en fin, conciernen al cuerpo en el eje imaginario, cuerpo
en estado lastimoso, siguiendo diversas modalidades. Esta rápida
seriación tiene el mérito de valorizar la autonomía de lo real y de
lo imaginario del cuerpo cuando en lo simbólico nada responde al
llamado, al "empuje hacia la significación" inherente lógicamente
a la situación en la cual se encuentra el sujeto.
Los fenómenos "observados" responden en dos tiempos
lógicos:

15
l.
EMBROLLOS DEL CUERPO FENÓMENOS DEL CUERPO EN LA PSICOSIS INFANTIL

- un primer tiempo de "desanudamiento" localizable en la lengua genes; en la esquizofrenia prevalecen elementos de la lengua; t.:11
por una ruptura de la cadena de los significantes; la paranoia todo el pensamiento está en posición de S1, sin im
- un segundo tiempo de respuesta del sujeto, de "réplica" en la portar qué significantes vienen al lugar de S2, provocando así un
cual se pueden introducir "fenómenos del cuerpo", así como desencadenamiento.
también una alucinación, o el "milagro del aullido", si nos refe- De esta manera, a partir de los elementos de tipo S1 o S2 opera
rimos a la manera en que Lacan ordena lo que se produce para la lógica del discurso, por un lado con un efecto de inscripción
Schreber cuando Dios "lo deja en la miseria o lo.abandona". 1 (allí donde se escribe la división del sujeto en el discurso del Amo)
y por el otro su efecto de rechazo (allí donde se produce el plus de
En la clínica con niños psicóticos, la matriz de estos fenóme- gozar dentro de ese mismo discurso). Los fenómenos del cuerpo
nos se puede deducir de la clínica del niño autista, que produce que se producen cada vez que la lógica del discurso se pone en
automáticamente una inscripción, una marca real y una sustrac- marcha se distribuyen en inscripciones o rechazos de lo imagina-
ción real, cada vez que un corpus, que un conjunto sea cuales fue- rio del cuerpo, o de lo real del cuerpo.
ren los elementos que lo componen, se completa y está en vía de Por lo tanto, los fenómenos corporales en las psicosis del niño
cerrase frente a la aparición de un elemento "de tipo S2", es decir, se producen como neodesencadenamientos, microdesencadena-
un elemento capaz de producir una significación de totalidad para mientos, cada vez que un elemento se coloca en la posición aná-
la serie de elementos en juego. loga a la que Lacan asigna el Nombre-del-Padre en el desenca-
El ejemplo más simple es el del niño autista que arroja o pierde denamiento de la psicosis, es decir, que está "llamado al lugar del
la última pieza de un rompecabezas agitando súbitamente las Otro en oposición simbólica al sujeto".
manos. Pero también es el sujeto que logra agrupar en la reunión Para el autista, este elemento puede ser en el curso de una co-
institucional a todos los individuos presentes y en ese momento mida "el postre" como último elemento del conjunto, que se aísla
se eyecta de la sala de reuniones golpeando a otro que pasa por al estar en este lugar de excepción: su presencia desencadena fe-
ahí para h acerlo gritar. Hay secuencias mucho más sofisticadas, nómenos del cuerpo, gritos, palmoteos de manos u otros, luego,
en particular cuando un objeto pulsional está en juego (en el mo- estrategias muy complejas para intentar protegerse de esta posi-
mento de las comidas, de la defecación, etc.). ción de elemento que completa un conjunto. En la esquizofrenia,
Sea lo que fuere, lo que a menudo se encuentra en estos fe- tal como lo hemos dicho, cada elemento de la lengua es capaz de
nómenos es una transposición de la lógica del discurso sobre lo adquirir un estatuto de excepción y de sumergir al sujeto en una
imaginario y lo real, a falta de un barrido simbólico puesto sobre perplejidad de la que solo puede salir sacrificando un pedazo del
los significantes primordiales: "Las marcas de respuesta" del cuerpo, cualquier órgano que el Otro de la significancia reclama
Otro han sido impotentes para hacer del grito un llamado, los para gozar de él. En el desencadenamiento de la psicosis paranoica
significantes no incluyen la falta. Convengamos en designar así se aloja aquí un significante identificatorio de fuerte valor simbó-
los elementos de tipo S1 como aquellos susceptibles de formar lico: ser padre, ser nombrado para ...
un conjunto, un corpus completo, gracias a la intervención de Este es el proceso que vamos a examinar en las cuatro últimas
un elemento de tipo S2. En el autismo, estos elementos pueden entrevistas de la presentación de casos de la unidad psiquiátrica
ser también elementos lingüísticos como objetos reales o imá- infanto-juvenil de la Sección Clínica de Bordeaux, coordinado por
Philippe Lacadée y Daniel Roy.

l.]. Lacan, "De una cuestión preliminar a todo tratamiento posible de la psi- l. A. es un joven de 15 años, cuando llega al hospital de día.
cosis", Escritos 2, Buenos Aires, Siglo XXI, 1966. Presenta perturbaciones extremadamente lábiles en la motrici-

16 17
EMBROLLOS DEL CUERPO FENÓMENOS DEL CUERPO EN LA PSICOSIS IN FANTIL

dad de la pierna derecha, renguera, steppage, 2 pie equino, ligado a II. N . es un joven que llega a un hospital de día a los 16 años.
un mal posicionamiento uterino detectado muy t empranamente, Sufre de un asma severo con cris\s episódicas. Por otra parte, pre-
razón por la cual es sometido a numerosos tratamientos y ree- senta un mericismo con "regurgitación" después de cada comida.
ducaciones. Durante la entrevista atribuye la causa al padre: "Mi Durante toda la entrevista no miró ni una sola vez al interlocu-
idea es que él me internó para hacer una prueba de cadera"; padre tor y a veces se tapa los ojos. Evoca de manera precisa su impás
capaz de "ponerle una vara de hierro en la pierna para sacar la entre hacerse objeto del goce escópico de Otro omnivoyeur que
grasa", dado que fabrica aparatos para liposucción ..Esta posición todo lo ve encarnado en su padre, o ir a devorar su ser de dese-
de ser objeto de goce del padre amenazador no le impide denun- cho en la basura. Cuando la entrevista está por concluir, produce
ciar irónicamente la impostura de un padre que, aun mostrando el enunciado siguiente: "cuando soy grande, cuando seré grande",
una preocupación constante por su hijo, lo deja algunas horas des- haciendo equivaler el cierre de la entrevista y el cierre temporal li-
vanecido luego de una caída de bicicleta, o se da cuenta que en el gados a este enunciado que lo reenvía a una significación de clau-
aeropuerto de Moscú omitió inscribir a su hijo en su pasaporte. sura con su salida anunciada del centro de día.
Esto hace de A. un no creyente: "No creo que haya un Dios en el En ese momento puede recordar la solución que encontró
cielo", en cuanto al niño Jesús es alguien al que fabricaron, él lo cuando los significantes se reúnen del mismo modo en que él
habría fabricado en su taller. A. se confronta con el sexo, la vida "vigila el cielo, vigila las nubes, para ver cómo se reúnen, y así
y la muerte sin la función paterna. Por lo tanto, es muy impor- lloverá". El lugar donde ninguna significación fálica puede pro-
tante, tal como nos lo dice, "establecer la diferencia entre una idea ducirse debido a la forclusión. N . propone su invención de un
y otra" si no "se sobresalta en su propia idea", eso "calienta sus fenómeno "fuera del cuerpo", allí donde puede alojar el objeto
ideas". Desde el comienzo de la entrevista plantea esta diferencia mirada: va "a Hollywood, para mirar el nombre de Hollywood es-
que sitúa en la transferencia: "Cambiamos: yo crecí, usted enveje- crito en letras gigantes de madera". Gracias a la materialidad de
ció". Peor en cuanto enuncia su edad a pedido de su interlocutor, la letra encontró un lugar donde el significante, el significado y el
"Tengo 15 años, empiezo a sentirme viejo, 15 años, pesa". referente se conjugan y puede por un tiempo domesticar al Otro.
Inmediatamente se produce un fenómeno del cuerpo: "No A cuenta de los resultados de esta entrevista, agregaremos el
consigo sostenerme sobre mis piernas, me caigo, caigo sobre el hecho de que en los días siguientes N., habiendo recibido una res-
asiento como si estuviera flojo ". Es así como un acontecimiento de puesta negativa de la institución donde creía que sería admitido,
su historia, en este caso su cumpleaños, parece escribirse según él pide a la maestra que le enseñe a escribir guiones de películas.
en lo real del cuerpo, a falta de una inscripción simbólica. Incluso
en el curso de la entrevista, al recordar el cumpleaños anterior, el III. E. es una jovencita de 15 años, admitida en el hospital de
de sus 14 años, en ocasión de un viaje hacia los Estados U nidos con día. Da y recibe golpes con una transitividad que no puede inte-
sus padres, le vuelve el recuerdo de un lagarto que hubiera podido rrumpir. Esto se va articulando en el curso de la entrevista, al-
atraparle el pie izquierdo. Entonces, cada vez que una significación rededor de un recuerdo de infancia que evocará después de que
da cuenta de su condición de ser vivo, sexuado, un fenómeno del haya surgido el significante "divorcio'', significante absolutamente
cuerpo se repite en un presente sin pasado ni futuro. enigmático para ella; no sabe dónde alojarlo.
"Cuando sus padres se divorciaron ... "; "Eso no me gustó;
yo arrojé mi sillón de cuando era bebé, ¡lo arrojé a la ruta! [... ]
Tenía 4 años; hay quien es no tienen papá, y no es divertido,
2. Steppage: alteración con ocida por marcha equina o marcha en steppage.
T rastorno de la march a que obliga a levantar la pierna para no chocar con el mi papá miraba por la ventana y bajó; corría con mis piernitas; mi
suelo. padre me bajó la bombacha, estaba con el culo al aire, me dio un

19
EMBROLLOS DEL CUERPO FENÓMENOS DEL CUERPO EN LA PSICOSIS INFANTIL

golpe en la cola. ¡Ah! Me olvidé completamente de las fotos de Vino con una publicidad que había tomado de una revista justo
mi familia ... ". antes de la entrevista. Se trata dd "Salón de la futura mamá y del
De este modo, detenerse sobre la imagen, sobre la foto de fa- niño", con la foto de un bebé y una mamá sobreimpresas. "Te voy
milia donde el padre golpea, realmente constituye para ella una a explicar, uno encuentra palabras. Yo sé lo que quiere decir eso ...
pantalla, una protección precaria y que siempre puede recomen- la mamá se despierta, sí, diez veces, sueña con contar una histo-
zar frente a la eyección de su ser, como el sillón de la ruta que ria, le presenta un libro, luego ella está contenta, la mamá, ella le
amenaza cada vez que aparece la significación de la unión o de la cuenta una larga historia".
desunión entre sexos. Por ejemplo, al evocar a "un colega de mi "¿Para hacerla dormir?", le pregunta, recortando el significante
madre que se está divorciando", lo asocia inmediatamente con un aparecido anteriormente a propósito de Pinocho y su grillo que
joven "que me arrojó una silla". no logra dormirse. Sin embargo es riesgoso abrochar su historia
Asimismo, cuando se produce la significación de la diferencia con un significante, porque Sa. inmediatamente se interrumpe di-
de sexos, tal como lo evoca para sí misma por la presencia o el ciendo con una actitud de escucha: "Oí un ruido, es un ruido de
nombre de un joven, ella responde automáticamente por los malos moto, cuando tengo la impresión de ver ese ruido y de oírlo".
tratos de los que se hace objeto o agente: ocupan el lugar de la Se trata en este caso de un fenómeno alucinatorio que se ma-
marca significante forcluida y fijan, además, un goce imaginado nifiesta cuando se produce un significante que remite a un posible
en el lugar del padre. Por lo tanto, pueden ser designados como deseo del sujeto o del Otro, que cierra un enunciado por un efecto
fenómenos del cuerpo que condensan efectos de inscripción y re- de significación. Es lo que ella evita, como lo demuestra el mo-
chazo incluidos en todo el aparato discursivo. vimiento conjunto de la entrevista que no concluye, puesto que
Este encuentro donde intenta articular un "saber hacer" con retoma finalmente la misma frase con la que comenzó: "quiero
los otros pequeños, constituirá para ella un enganche transferen- que mi madre venga aquí", produciendo un enunciado en lo actual
cia! a partir del cual pedirá una psicoterapia. de la entrevista que resume su presencia y la de su madre, lo que
equivale a la condensación fotográfica de la madre y del bebé.
IV. Sa. tiene 14 años y es admitida en el hospital de día. Es
adoptada. Desde hace tiempo se proveyó de un álbum de fotos.
Durante la entrevista su discurso es extremadamente incoherente,
evita toda significación que dé prueba de su condición de ser ha-
blante gracias a la utilización de pares significantes que fijen las
significaciones peligrosas: el padre con el perro, el gatito con su
madre, la muñeca que me pides. Se puede hablar de esquizofasia:
"¿Uno puede hacerse pis en la cama? ¿Sabes lo que me hace reír?
Cuando vemos un grillo que no logra dormir. ¿Quiere realmente
que le hable de mi deseo? Es un muchachito que quería verlo,
da vuelta la página, muestra imágenes. Es Gepetto. Entra en la
casa, luego hay un gato, es un títere, está contento. Habla de los
momentos en los que puede verse Pinocho. Bien, vas a hacer una
ronda alrededor de nosotros, vamos a poner un poco de música, y
vemos el grillo. Es hora de dormir".

20 21
2. "Cuando era chico, me había ahogado..."

Viviane Durand

Se trata de un niño que encontré en una institución, en el marco


de un trabajo de talleres. Bruno tiene 9 años y entró en la insti-
tución en octubre de 1996. Presenta síntomas que están escritos
en su libreta sanitaria. En efecto, desde su nacimiento este niño
fue llevado al médico al menos una vez por mes. Desde julio de
1989 a febrero de 1992, consultas por bronquitis asmatiformes y
por problemas cutáneos. Estas sucesivas bronquitis darán lugar a
sesiones de kinesioterapia respiratoria, "al menos cincuenta", dice
su madre. Aprende a toser y sonarse la nariz a los 5 años y medio.
A partir de febrero de 1992 -tiene entonces casi 3 años-, se agrega
un nuevo síntoma que el médico denomina gastroenteritis odia-
rrea crónica. En mayo de 1992 lo operan de una fimosis. En di-
ciembre de 1994 sufre la ablación de vegetaciones con colocación
de diábolos.
Bruno es el menor de dos hermanos. La madre estuvo siem-
pre muy angustiada. Incluso, antes del nacimiento de Bruno tenía
"miedo de la muerte", de su propia muerte y la de su bebé. Sus
dos abuelos fallecieron durante el embarazo. Describe a su hijo
como "de estómago delicado" desde su nacimiento: "babeaba
mucho, regurgitaba y era diarreico". Se muestra agotada, pues la
llama "por cincuenta mamás", pero aceptando lo que interpreta
como una prueba de tener ideas firmes y ser pertinaz en sus ideas.
Su marido, nos confiesa, no escucha más a Bruno, "se borra" y
Bruno termina por abandonar. El padre considera que el pro-
blema de su hijo es un simple retraso en la adquisición de conoci-
mientos. La hermana, de 12 años, no soporta a su hermano y "no

23
EMBROLLOS DEL CUERPO "CUANDO ERA CHICO, ME HABfA AHOGADO ••• "

le hace regalos", dice la madre. Existe una gran rivalidad entre acaso". Ha previsto el lmodium 1 y el Spasfon2 para el vientre; Celes-
ellos. tone3 contra la picadura de insecto'.> y un tratamiento para la bron-
Durante el primer año, Bruno se presenta como un desecho. quitis. A partir del tercer día, Bruno tiene diarrea, luego se resfría
Muestra una imagen insoportable de sí mismo . Tiene un físico y finalmente, lo pican insectos y se hincha. Está triste, no se des-
muy ingrato, y los otros niños del grupo lo llaman "el mongol". Al pega de mi lado, con un aire de víctima y dice: "no es mi culpa".
hablar arrastra la voz y es súper aguda. La boca, la nariz y el ano Le parece que no tengo suficientes remedios para darle y piensa
chorrean como si sus orificios no estuviesen todavía cerrados. Su que "todos los remedios están en la habitación de mi madre".
cuerpo no retiene nada, ni ropa ni zapatos. Se revuelca en el barro De hecho su madre sabía que Bruno enfermaría pero él no
y se deja arrastrar, pisotear, aplastar por los otros niños con un subjetiva su síntoma, no se queja de ello, dice: "no es mi culpa".
placer evidente. Su cuerpo da señales de un disfuncionamiento que no tiene nin-
Se relaciona con la educadora tocándole el cuerpo. Por o tra guna significación. Sin embargo, hay que advertir que cada vez es-
parte, se pega a mí, me besa, toma todas mis cosas, esconde mi tará menos enfermo. A partir de octubre de 1997, en el segundo
llave y exige sin cesar; pide cualquier cosa, incluso lo que ya año efectúa un trabajo de elaboración en varios talleres. Por un
tiene y sin esperar respuestas. Sus frases comienzan con: "¿puedo lado intenta construir un cuerpo, por el otro una imaginarización
tener ... ?". No soporta ningún momento de vacío, inmediata- de su relación con el Otro.
mente pregunta: "¿qué hago?". En el taller de dibujo, dibuja un barco o un castillo en el an-
Cuando trato de poner distancia con respecto a lo que me pa- verso y reverso de la hoja de manera idéntica, como transparen-
rece muy intrusivo en ese collage corporal, se aferra a la imagen tado, y dice: "Esto es adelante, esto atrás". En el taller de masa
de otro niño. Lo mira, lo provoca haciéndole muecas y mími- construye objetos huecos y sin volumen. Siempre hay un agujero
cas. Está en un mimetismo permanente, imita las risas, los gritos, en el medio. E l barco tiene un agujero y Bruno dice: "se va a hun-
como atrapado por el otro del que toma fragmentos de palabras dir". El monigote tiene la panza hueca y Bruno dice: "Tiene un
y de movimientos. Se impregna del ambiente. Sus producciones agujero en la panza, le duele". Al monigote hueco le sigue un mo-
de taller son extremadamente pobres: el dibujo está más cerca del nigote sin cuerpo, con una cabeza y dos piernas, hasta que, un
garabato que de lo figurativo. Sin embargo, los temas del fuego y mes más tarde, Bruno logra fabricar un personaje sin agujero, con
del agua se destacan como elementos muy peligrosos. Con la masa todos sus miembros, pero chato y flojo, que se le cae de las manos.
para modelar, Bruno juega pegándola en su cara y sus manos, o La piscina se va a transformar en un lugar muy importante
fabrica objetos chatos e informes a los que denomina tortas. Su es- para él y será el soporte de creaciones fantasmáticas. Imagina un
tado de agitación y de inquietud permanente no le permite escu- guión en el cual él es objeto del deseo del Otro. Dentro del ma-
char nada, y lo hacen fracasar en todo. La falta de metáfora explica terial de este taller el muñeco es muy importante. Lo tiran, lo
realmente la imposibilidad para soportar la ausencia, el vacío y el matan, lo ahogan, lo devoran llamándolo bebé. Otro chico del
silencio. grupo le da a Bruno el papel de tiburón. Este tiburón se come
Sus trastornos de lenguaje expresan su imposible separación: ávidamente al bebé en cuanto puede atraparlo. Esta situación se
"A mi madre le duele la espalda .. . yo, tengo un bebé, está muerto, repite hasta el día en que otro niño me confía el bebé para que lo
estaba en el vientre, en el vientre de mi madre ... hoy, voy a ir en
la maestra de Gaetan".
Al cabo del primer año de internación de Bruno, partimos
l. Loperamida. Medicación anti-diarreica.
a la montaña, por dos semanas, con los niños de la institución . 2. Flotoglucinol, trimetilforoglucinol. Medicación antiespasmódica.
Antes de partir, su madre trajo una gran bolsa de remedios "por si 3. Betametasona. Corticoide.

25
EMBROLLOS DEL CUERPO "CUANDO ERA CHICO, ME HABÍA AHOGADO ... "

proteja. Lo tomo en mis brazos, lo acuno tiernamente. Al ver la estuve a punto de morir. Si hubieve apretado aún más, estaba
escena, viene a acostarse inmediatamente cerca de mí, en el borde muerto. Ella no podía. Tenía que ser el doctor el que apretase
de la piscina, gimiendo. Se transforma en "bebé tiburón", ya no es con un aparato".
más el tiburón peligroso, es el bebé tiburón que perdió a su papá. Es la significación que Bruno encontró para responder a la
Lo busca en el fondo del agua: "perdí a mi papá, estoy muy solo, manipulación quizá traumática de su cuerpo, para ayudarlo a
busco a mi papá, pero si lo encuentro me va a comer, porque no respirar. Asume como propias las palabras maternas: "Ella me lo
soy lindo". Durante varias semanas Bruno representa este guión: salvó". Si la madre dice que fue salvado, es porque pudo imagi-
"Tú toma el bebé y yo busco a mi papá", dice él. El bebé tiburón nar que estaba perdido, y Bruno atribuye a su madre un deseo de
no cesa de gemir y sigue sin encontrar a su padre. muerte con respecto a él. Más tarde dirá: "La madre dijo eso, ma-
En enero de 1998 la maestra y yo nos encontramos con su tarlo. El papá lo mató, lo puso en el agua en un baúl. Luego, un
madre, a pedido de ella. Está preocupada por el retraso escolar de nadador le había salvado la vida, después estaba reviviendo. Pre-
su hijo. Lo encuentra mejor de salud y nos habla con estas pala- sionó sobre el vientre como yo te lo mostraba. El bebé quiere ser
bras de la pediatra que cuidó a Bruno: "Es una mujer formidable, bueno como su hermana, pero no puede. Porque tiene un pro-
fuerte y autoritaria; ella me lo salvó ... ". Tuvo al menos cincuenta blema en el corazón". El padre no es de gran ayuda, puesto que
sesiones de clapping. 4 Bruno está present e en la entrevista. Esta él también lo quiere matar. Cuenta una pesadilla: había un mo-
frase, sobre la que no pregunté, me pareció enigmática, tanto por tociclista, era su padre, tuvo un accidente con él, que iba en bici-
la asociación de los significantes "formidable, fuerte y autoritaria'', cleta. Expresa su miedo por esta pesadilla que lo despertó. Tiene
como por el "ella me lo salvó". ¿No leemos allí el fantasma de la la idea de que es culpable de algo, que es malo. El trabajo en la
madre sobre el nacimiento del niño entre dos mujeres? Bruno es piscina continúa. Bruno encontró una solución llamándose "sal-
un niño enfermo, un niño que hay que salvar. vador de bebés". Va hasta el fondo del agua buscando los bebés
L uego de esta entrevista, Bruno lleva al taller de piscina un que se ahogan. Pero siempre encuentra el mismo: "su padre lo
material nuevo. Sigue siendo el "bebé tiburón". Busca a su papá, ahogó". Y a ese bebé que salvó lo llama "papá" y le dice: "eres mi
a su mamá y a su hermano mayor que están muertos. Los busca verdadero padre".
para "cuidarlos". Le digo que si están muertos no puede cui- ¿Qué lugar ocupo en esta historia? La de la "guardería". Me
darlos. Pero insiste diciendo que hay que apretar la panza para basta con guardar al bebé muy cerca de mí después de que Bruno
sacar el agua. En ese momento se produce un desplazamiento lo haya salvado. Cuando me confía el objeto que lo representa,
de roles: el muñeco se transforma en "bebé tiburón" y Bruno se Bruno puede combatir contra los monstruos, enérgicamente. Si
llama "ambulancia". Cuida al bebé muerto apoyándose sobre la no, queda sometido a una angustia que devora. Hice la experiencia
panza para expulsar el agua; luego me lo confía, llamándome "la cuando, por primera vez, rechacé el papel de "guardería". Le fue
guardería". Frente a esta escena que repite febrilmente, pienso en imposible entonces sostener su función de "salvador de bebés".
el clapping e imagino que esto ocurre así. Le pregunto entonces Atravesaba la piscina, gritando, apretando el muñeco, aullando,
si se acuerda de que le hayan hecho esto, cuando niño. He aquí verdaderamente aterrorizado por un niño que simulaba devorar
su respuesta: "cuando era chico me había ahogado, había tragado al bebé. Tuve que detener el taller inmediatamente. Después me
agua. Mi madre apretó pero no podía. Apretó mucho tiempo y dijo: "Tenía miedo, creía que era de verdad". Y agregó: "Pienso
en mi tiíto, me da miedo, me dice que hay cangrejos en mi cama y
creo que es verdad".
4. Mecánica de kinesiología respiratoria. Tien e por objetivo movilizar las se- Todo niño construye ficciones, semblantes, por medio de los
creciones bronquiales mediante percusiones del tronco con la palma de la mano. cuales pone en palabras el objeto que él es para el Otro. Bruno in-

26 27
EMBROLLOS DEL CUERPO

terpreta de manera persecutoria lo que para cualquier sujeto es un 3. Pierre, el niño de los encajes
enigma. En el taller su creación está en la elección del significante
"ahogamiento". El bebé está salvado, pero a condición de que la Fran~oise Kovache
guardería funcione.

Pierre tiene casi 8 años cuando lo encuentro por primera vez, un


año y medio atrás. Lo acompaña su madre, la Sra. B. Vive con sus
padres, una hermana mayor de 13 años de un matrimonio anterior
de la Sra. B., y un hermano de 5 años. Al nacer este último, Pierre
tenía 3 años. Está en CE2 1 y trabaja bien.
La Sra. B. está preocupada y dice que debía haber consultado
mucho antes, porque desde hace tiempo "esto no anda bien, desde
que tenía más o menos 3 años". ¿Qué es lo que no anda bien? A
Pierre "le gustan los trajes". Se los hace con telas, encajes, busca
lo que brilla. "Me gustan los encajes", añade Pierre. La Sra. B.
teme que más adelante Pierre sea homosexual.
Pierre no tolera tener que renunciar a los disfraces, aunque sea
para ir a la escuela. A la mañana pregunta a su madre: "Mamá,
¿quién voy a ser hoy?'', y si no encuentra la idea que le conviene,
o si debe privarse de ello, se enoja y solloza. "Él no se aguanta a
sí mismo", agrega la Sra. B. "Si me separo de estas cosas no me
siento muy bien", dice Pierre.
Primero, entre los 3 años y medio y los 5 años, se disfrazaba
"con faldas". Luego, dice Pierre: "A los 5 años vi una película
con un rey y tuve ganas de disfrazarme de reina". Hace un año
y medio, agregó el disfraz del Capitán Garfio porque "tiene un
babero con encajes, un sombrero con pluma, zapatos como los de
mamá con taquitos y una muy larga lengüeta, un moño rosa en el

l. Sigla de escuela primaria en Francia, nivel 2.

28 29
EMBROLLOS DEL CUERPO PIERRE, EL N l ~O DE LOS ~NCAJL S

pantalón corto, cabellos largos y bigotes también". Dice la Sra. miedo, ya no tengo más miedo. Cuando no tengo 1111 ., d1 :i l1 11 e
B.: "Habíamos perdido la peluca, era el fin del mundo, lloraba y no sé más quién soy. Me encuentro muy raro. Es <.:011111 .1 111
lloraba". ciera algo que ni yo mismo sé lo que hago ... Para mí 1·.., dd1t d
Una pregunta de Pierre desencadenó en la Sra. B. el pedido de encontrar una idea sin mi traje, sin mi peluca .. . Esto tcrn1111.1 1 11
consulta: "¿Mamá, cuándo le tomaré el gusto a la vida?". Pierre nerviosismo".
me pide que "le enseñe cómo hacer para tranquilizarse". Frente a Pierre describe una o dos escenas. A la mañana, en el bailo, -.;1
sus enojos no sabe calmarse solo y debe salir a correr por el jardín miró en el espejo y no se reconoció. Desde atrás de sus cabel los
de la casa hasta agotarse. No puede encauzar este desborde, y en despeinados lo miraban unos ojos de bruja y algo aterrador salfo
uno de esos momentos escribió: "voy a morir". del agujero de la bañera, era una mano de esqueleto que venía a
Pierre se q~eja de que su casa no anda bien: su hermano tiene agarrarlo. Durante varias semanas por la mañana Pierre era in-
juegos de varón y no quiere jugar a las muñecas con él. Tiene, capaz de salir solo de su habitación, esperando que lo vinieran a
desde hace tiempo, muñecas Barbie que le regaló su abuela ma- buscar (su madre, su prima, su hermano, "De todas formas, papá
terna. En la escuela no tiene amigos: no quiere jugar con los va- no piensa en esto cuando está aquí", dice) para "liberarlo". Detrás
rones porque se pelean, y le gustan los juegos de las niñas, pero de su puerta, forzosamente cerrada, una momia lo puede esperar o
"ellas no quieren varones en sus juegos". simplemente aparecer en el marco de la puerta abierta.
El Sr. B., al que entrevisté junto a la Sra. B., muestra su indi- Un día en que había venido a la sesión con un objeto quema-
ferencia con respecto a la consulta: "pienso que todo esto pasará nipulaba ostensiblemente, tuve la infortunada idea de preguntarle
cuando crezca". Por el momento está poco dispuesto. Su trabajo si ese objeto formaba parte de su disfraz, cosa que desencadenó en
le insume mucho tiempo, lo obliga a desplazarse por toda Aquita- él una crisis de asma. Pienso que con mi intervención lo despojé
nia, y vuelve a su domicilio sólo los fines de semana, a veces cada del secreto disfraz que llevaba ese día. Sólo el asma -que yo igno-
dos semanas, porque "de todas formas es imposible vivir en casa, raba hasta ese momento- pudo ocupar ese lugar.
no hay lugar entre mi mujer y los niños". La Sra. B. responde que De sesión en sesión Pierre se construyó un personaje, un dis-
"estaría aliviada si él interviniese más" , y que se siente muy sola fraz invisible, que puede ocultar: "Estoy disfrazado en mi cabeza",
con los chicos. dijo en un primer momento. Actualmente habla de su personaje:
Pierre habla bien, muy bien, con una dicción perfecta, precisa, él es Jorge XIV. Es su secreto y Pierre está preocupado de que yo
con un preciosismo notable en la selección de sus palabras y ex- lo devele, especialmente a sus padres que no saben que está "toda-
presiones. Dice: "Me gusta disfrazarme en femenino" . El encaje vía disfrazado". ¿Cómo se le ocurrió ese nombre?
es el común denominador de todos sus disfraces. El significante De encajes de reinas, ricas de encajes, "descubrió un libro que
"encaje" aparece en uno de los primeros recuerdos que relata y al hablaba de Versalles, de su corte, de L uis XIV como el más bri-
que asocia su gusto por los vestidos, las faldas de encajes, los enca- llante, tiene encajes -que otros no tienen-, es el más rico. Enton-
jes: tenía alrededor de 3 años, estaba en la cama en lo de su abuela ces, Pierre decidió tener un nombre propio "jamás adoptado to-
materna, y arriba del armario, intocables, había dos muñecas es- davía: Jorge y XIV, como Luis. Jorge XIV es el rey de los niños".
pañolas con faldas de encaje "abultadas, muy abultadas". En esa Pierre es el rey de los niños. Con ese título aborda a otros niños
época asocia a su operación de adenoides el regalo que le da esta en el patio de la escuela. Debe redactar "La Carta de los N iños",
abuela, una de esas muñecas, y a la vez otra muñeca, una Barbie una de cuyas obligaciones será la de no llorar delant e del rey (él).
que le regalan en el momento de esta internación. Pierre me dice que les pidió a los niños que lo llamaran Jorge,
Pierre describe su gran confusión cuando no está disfrazado. y que no está contento con sus padres porque no aceptaron lla-
Sus terrores, su angustia son tales que dice: "a fuerza de tener marlo así. Esta construcción le permite jugar un poco con los

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EMBROLLOS DEL CUERPO PIERRE, EL NIÑO 0( LOS 1NC AJI ~

otros chicos, a menudo cuando estos aceptan jugar "su juego", es Tiene pasión por las flores desde que dibujó su f ut 111 o 1 .1.. 1 tll11
decir, tomando el papel de sus súbditos. Esto constituye el lazo el parque: tiene varias macetas, y toda flor marchit;-i o t·~ t r 11111 1d 1
social para él. motiva una crisis de angustia; toma infinitas y múltiples p11 1 111
Pierre dibujó su futuro castillo, el castillo del rey de los niños ciones para protegerlas .. .
que es y será, y que heredará su hijo o hija, Jorge o María, cuando A lo largo de nuestros encuentros, la invención que hace Prt·r 11·
él, a los 18 o 20 años, sea "un rey muerto, extinguido su poder de del personaje secreto de Jorge XIV parece tener una funci()n dt·
rey". Al dibujar su castillo, Pierre insiste en un detalle importante: anudamiento algo apaciguadora. ¿Cuál es el alcance? ¿Entre iden
un reloj de péndulo dibujado arriba de las ventanas: "Un falso tificación imaginaria (cf. Luis XIV) y creación, podemos hablar de
péndulo para que no haya vacío". suplencia?
El vacío, l~s agujeros: de allí surge lo desconocido, lo innom- Al nivel de su cuerpo, Pierre cambió. Está más erguido, ca-
brable, ya sea el agujero de la bañadera, el agujero de la puerta mina más seguro y menos articulado. ¿Tendrá que ver con esta
abierta, el de la boca muy abierta con sus grandes dientes de co- invención?
codrilo, a punto de devorar al Capitán Garfio: "No tengo lo nece- Una serie de problemas quedan por tratar con respecto a este
sario para defenderme, pero trato de arreglármelas, de encontrar joven suj eto que tien e mucho para enseñarnos, y se esfuerza en
cosas", me dice Pierre. En cuanto a las brujas, hacen agujeros re- hacerlo prosiguiendo decididamente por sí mismo su trabajo.
torcidos [trous tordus], y no maldades [coup tordus]. No es un lap-
sus, Pierre retomará esta expresión muy seguido.
Pierre intenta, incesantemente, anudar, tejer podríamos decir
cuando nos referimos a su significante "encaje'', soluciones imagi-
narias que respondan a un real, al cual, tal como lo dice: "no tengo
lo necesario para defenderme pero trato de arreglármelas, de en-
contrar cosas". Pierre no dispone de la significación fálica.
Para él es un trabajo de entramado que se renueva incesan-
temente, porque saber arreglárselas con sus enojos y saber cal-
marse, frente a cada nuevo encuentro con un acontecimiento que
pudiera ser percibido como menor por un sujeto que dispone de
la significación fálica, a él le plantea un problema: de este modo
relata ahora su inquietud por su escolaridad. Lo angustia tener
que aprender las divisiones, las fracciones, los "tercios", como él
los denomina. Encontró algunas cosas, pero para él esto no es tan
simple.
Le cuesta mirar un programa de televisión si despierta en él
uno de sus terrores, como por ejemplo E=MC2 Junior, 2 que un día
habla de pirámides y de momias: "Sé que no es verdad que salga
una momia, pero, para mí de todos modos eso es verdad".

2. Emisión de TV sobre ciencia.

32 33
4. Cuando esto no pasa

Dominique Jammet

En los servicios de clínica general, a menudo los médicos plan-


tean al psicólogo suplir lo que va más allá de los límites de su
comprensión y de su poder de curación. Para el que intenta escla-
recer la posición del psicoanálisis, no se trata de aportar un saber
mayor, sino de dejarse enseñar con lo que el paciente puede de-
cirnos acerca de las respuestas que encuentra en lo real que se le
impone.
Lo real imposible de soportar en el caso del Sr. M. es la proxi-
midad de la muerte, y el sufrimiento que se expresa en su cuerpo
y en la relación con los suyos. Como lo señala P. Malengreau,
"no es para nada imposible soportar aquello de lo cual se ocupa el
psicoanálisis, salvo de lo imposible de soportar cuando toma una
forma hablada". 1
El Sr. M. presenta un síntoma que los médicos califican como
anorexia y los inquieta porque el paciente se debilita. Es un hom-
bre de 57 años, internado a causa de la recidiva evolutiva de un
linfoma con adenopatías axilares y cervicales. Ya fue tratado hace
más de un año y le quedan secuelas de ese tratamiento con rayos,
una colitis posradiactiva invalidante. Desde que ingresó al servicio
ya no come, está débil, parece triste. Según los médicos, la colitis
y las adenopatías no bastan para explicar su anorexia. Me piden
que lo vea porque su hija quiso la intervención de un psicólogo.

l. P. Malengreau, "Pour une clinique des soins palliatifs", Mental, nº 2,


marzo, 1996.

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EMBROLLOS DEL CUERPO (UAN_DO ESTO NO PASA

C uando me presenté al Sr. M. me dijo que tenía que pensar vista, me dirá que ya sabe, ahora, que no saldrá de l''ltn . /\lt1 1111 1
sobre mi propuesta antes de acceder a hablarme, y sobre todo ase- tanto, acepta hablarme de él, de su vida.
gurarse de que su mujer y su hija estuvieran de acuerdo. Efectiva- De origen italiano, llegó a Francia poco antes del co111tl·11 rn il1
mente, el Sr. M. es alguien que toma en serio lo que quiere decir la guerra, tenía 9 años. Sus padres huyeron de Italia porq 11l' lu
hablar, y la primera entrevista, que voy a relatar casi en su totali- bían rechazado al régimen fascista de Mussolini, y en esos t ll 111
dad, revela ciertos significantes clave de su historia, no muy aleja- pos, en su región, se morían de hambre. En Francia sus padll''i
<los de su anorexia. trabajaron como obreros agrícolas, y él fue a la escuela sin hablar
El Sr. M. primero me pregunta si sé interpretar los sueños, y una palabra de francés. Los chicos se burlaban de él llamándo lo
me relata uno, que yo olvidé. Luego me habla de la muerte de su "macaroni", y decidió no pronunciar ni una sola palabra hasta no
madre, que fa'.lleció a los 7 5 años de un cáncer, o quizás a los 80 u estar seguro de decirla perfectamente. En pocos meses se recu-
82 años. No recuerda más. Fue duro pero muy rápido. peró de su retraso escolar y hablaba perfectamente, de ahí su or-
Su padre estaba en lo de su hermano, quiso ir al baño antes de gullo. Su llegada a Francia sigue siendo para él un recuerdo difícil
acostarse y tuvo un infarto, falleció. El médico llegó mientras su de evocar; nunca le había dicho a nadie cuán duro había sido.
hermano conversaba telefónicamente con él, y fue así que asistió a El encuentro con su suegro fue la circunstancia decisiva de su
la muerte de su padre escuchando todo por teléfono. Su padre su- vida. También él era un inmigrante italiano, albañil, que le enseñó
frió una sucesión de infartos. Su suegro murió de una obstrucción el oficio y luego lo asoció a su empresa cuando comprendió que
por cólicos. Estaba en un geriátrico, había comidas que "no eran era serio y valiente. Este hombre, padre de su mujer, murió de
malas ni horribles", pero no podía comer. hambre en el geriátrico.
El Sr. M. me dijo: "Quizá sea tonto, si mi mujer muriese, iría a El otro orgullo en la vida del Sr. M. es su hija, brillante alumna
un establecimiento como ese y moriría de hambre". Luego se pre- en clase, que eligió una ocupación, ayudar a las familias más nece-
gunta por qué, desde que llegó al hospital, no puede comer más. sitadas. Entonces el Sr. M. me dijo que su padre trabajaba mucho
Esto comenzó con la internación anterior. Tenía que tratarse de y nunca había hablado bien el francés. N unca más quiso retornar a
un diagnóstico de linfoma, hubo un alivio. Cuando tuvo la recaída Italia, no quería volver hacia atrás. El Sr. M. viajó una vez al pue-
en agosto, todo comenzó con una apendicitis, pero el cirujano blo de la familia de su mujer.
practicó la ablación de un ganglio, que presentaba metástasis en En el curso de otra entrevista, me explicó cómo cocinar pas-
un posterior análisis. tas, me dio su receta personal, a la que no podía resistirse. Tuvo
El Sr. M. me dice que nunca se había enfermado, y "saber que mucho placer en hablarme de cocina, de la importancia que para
uno tiene una enfermedad que no se va a curar es duro de asimi- él tenía el buen comer. Tenía mucho apetito, y a su mujer le en-
lar, esto no pasa fácilmente". Desde que era joven se siente bien cantaba cocinarle cosas ricas. Su talento está en la cocina, sin ella
cuando está en la oscuridad, con los ojos cerrados. moriría de hambre.
El Sr. M. me cuenta que siempre fue muy activo, tiene una em- La Sra. M. quiso encontrarse conmigo porque quería saber si
presa de construcción con veinte obreros, le gusta la caza, la pesca, era por ella que su marido no comía. Se preguntaba si había hecho
y repite que nunca estuvo enfermo. Con toda esta actividad, no algo que lo hubiese contrariado. No comprendía por qué él le ha-
tenía tiempo para pensar, mientras que aquí se pregunta sobre lo blaba tan poco y con los ojos cerrados. Para ella, que su marido no
que va a pasar, para qué sirve. Si sale de esta, en la próxima mo- comiese no podía ser otra cosa que un rechazo a la vida y tenía la
rirá. No puede dejar de pensar en ello. impresión de que él la estaba abandonando.
El Sr. M. está muy al corriente de su enfermedad. La muerte Me parece que el síntoma de la anorexia plantea el problema
es t~ en el horizonte, y tres semanas después de la primera entre- del síntoma médico y analítico. Para los médicos, en el momento

37
EMBROLLOS DEL CUERPO

que me piden que entreviste al paciente, no se trata de un síntoma 5. Una falta de ponderación
médico, porque los exámenes no permiten aseverar que la causa
sea orgánica. Atribuyen la tristeza del Sr. M. al hecho de no que- Marie-France Prémon
rer comer, a la depresión. Posteriormente, los exámenes comple-
mentarios revelaron un aumento muy importante de los nódulos
intestinales, y los médicos dejaron de pedirle que comiera, ya que
esto se había tornado imposible.
Ahora bien, para el Sr. M. el síntoma es enigmático, pues no
rehúsa comer, dice que no puede hacerlo y no sabe por qué. Pero
descubre, hablando, que tiene una serie de recuerdos ligados al
hecho del buen comer o de morir de hambre: su partida de Italia,
el insulto recibido en la escuela, la muerte de su suegro, que era Marie, una joven mujer, soltera, de 35 años, consulta al psiquia-
su modelo. Las entrevistas no lograron que él comiera, pues ya no tra en el momento en que los médicos "la abandonan", luchando
podía, pero sí que hablara, y para él fue un poco como pasar del contra un dolor inexplicable, "verdadero sinsentido encarnado",
macaroni que había rechazado a un "decir bien", que lo ayudó a según sus propios términos. Hacía unos meses, había consultado
partir con menor sufrimiento. Pudo decir a alguien que lo sostenía sin tregua y acabó por intentar suicidarse, luego de las últimas ex-
que sabía que iba a morir y que le costaba aceptarlo. Quedó del sín- ploraciones digestivas, al término de las cuales le habían confir-
toma del lado médico, pero el Sr. M. ya no tuvo más miedo de él. mado que "no habían encontrado nada" y le propusieron el diag-
En este caso observamos la metonimia con la cual el Sr . M. nóstico de "colitis funcional".
abordó la cuestión de la muerte, por la serie de duelos que tuvo El dolor, situado en un pun to preciso del abdomen, lo descri-
que hacer, metonimia que es la única manera de abordar la cues- bía con términos algo discordantes con respecto a la intensidad de
tión, porque al igual que el sol la muerte no puede mirarse de lo que decía haber soportado: era "un pellizco y un cosquilleo a la
frente. "Nuestra propia muerte no nos es representable", dice vez", como un torbellino, "una suerte de punto de contacto", cuya
Freud. 2 El Sr. M. muestra hasta qué punto la pulsión oral está sola evocación suscitaba gestos de masaje incoercibles. U na sen-
comprometida con la relación que establece con la alimentación sación de vértigo y de flojedad generalizada acompañaba a estos
y la voz: placer de comer/miedo a morir de hambre, rechazo de fenómenos y la había obligado a renunciar a todas sus actividades.
hablar/placer de contar su vida. J. Lacan indica que "cada vez que Las primeras entrevistas permitieron localizar el contexto en el
la línea de los símbolos llega al tope final, nuestros actos vienen cual había surgido el dolor. Ese fue un momento de ruptura radi-
a nuestro encuentro. Aquí se trata, de repente, de pagar al con- cal en la vida de Marie, correlativo de la supresión de un medi-
tado [... ] si saben hacerlo no serán castigados". 3 En este caso, el camento regulador del apetito, del cual nunca se había separado
paciente no pide nada, dice su vida y muestra cómo en el final se desde los 20 años: el Pondéral. Acción prolongada. 1 Su prescripción
come su Dasein. se prohibió de un día para otro, y no tiene sustituto. A pesar de
los esfuerzos de los médicos, Marie sigue atada a este significante

2. S. Freud, "De guerra y muerte. Temas de actualidad", en O.C., t. XIV,


Buenos Aires, Amorrortu, 1979. 1. Pondéral. Acción prolongada es una droga que se utiliza para el tratamiento
3. J. Lacan, El seminario, libro 2, El yo en la teoría de Freucl y en la técnica psico- farmacológico de la obesidad. Con este nombre se comercializa en Francia, pero
analítica, Buenos Aires, Paidós, 1983, p. 307. no hay un equivalente en nuestro país.

39
EMBROLLOS DEL CUERPO LiNA FALTA 9E PONDERACIÓN

pronunciado como un sintagma fijo. Necesitaba definitivamente había experimentado placer, pero se había llevado el :.<·t 11 111 11 1
este medicamento y no sabía cómo explicárselo. Me señalaba que ciclándose, la víspera de la mudanza que acababa de i 111p11111 1 f,
la supresión de la medicación presentaba una ausencia notable de el marido, alejándola de su propia madre y de su hij a, qw· 11 1111
efectos sobre su comportamiento alimentario, así como también entonces 22 años, y de la cual jamás se había separado. Las ti d 1
sobre el ritmo y la intensidad de sus crisis de bulimia. Desde su cultades surgidas de la separación con la madre habían m ar c:ulo
adolescencia, Marie se designaba como una bulímica, esto había la infancia sabia de Marie: prueba de ese síntoma que había oh.,
enmarcado su vida, y lo evocaba "sin culpa ni vergüenza, como el taculizado en gran parte su escolaridad eran una tartamudez y 1111
único espacio de libertad" con el que contaba frente al suplicio en- ceceo que la volvían muda. Solo cedían cuando volvía a casa y de
corsetado de una existencia muy ordenada. A partir de los 13 años, finitivamente con la aparición de trastornos del comportamien to
.¿no le había impuesto su madre el uso del corsé para enmascarar las alimentario. Señalemos aquí la ausencia de duelo frente a la de-
redondeces causadas por su glotonería infantil? De este modo, la saparición de la madre, y la persistencia de su mirada fija y angus-
bulimia había reemplazado la glotonería, los anorexígenos y el Pon- tiada, y de la cual imitaba la presencia real cuando recordaba a su
déral habían venido al lugar del corsé, siempre por iniciativa de su madre durante las entrevistas.
madre, luego los vómitos a continuación de los accesos de bulimia. "Gorda como su padre" y como los hombres de la línea pa-
Estos no habían variado mucho hasta hoy, así como tampoco el ri- terna, más bien bonvivants, ocupados en actividades más o menos
gurosísimo régimen alimentario que se imponía el resto del tiempo. lícitas que no viene al caso detallar, pero que Marie había relacio-
Señalemos, sin embargo, que al mismo tiempo que fue privada nado con las dificultades financieras y las frecuentes peleas de sus
del Pondéral, dejó de llenar su cuaderno que puso sobre mi escri- padres. Sin embargo, jamás había podido relacionarlo con su pro-
torio en una de nuestras primeras entrevistas. Día tras día había pia conducta, que consistía desde temprana edad en sacar dinero
anotado con gran precisión el detalle de sus regímenes y todo lo a su madre y luego de la caja del negocio familiar, para comprar
que eliminaba. Sobre el margen de las columnas, rigurosamente "golosinas" con el fin de satisfacer su bulimia. Aunque se asom-
cifradas con gramos y calorías, estaban escritas las crisis de buli- braba de que sus padres, para nada ingenuos, hubiesen tolerado su
mia, enmarcadas en rojo, pero sin cifrado. maniobra en silencio, sin jamás haberla interrogado.
De esta manera, durante quince años, rituales y cuentas impu- La pareja parental, de la cual era el producto, siempre le había
sieron ritmo a su vida, pero este cifrado del goce y su localización parecido "una aberración". "Su nacimiento había sido deseado
bajo la forma pulsional oral sólo parecían mantener su eficacia como una necesidad imperiosa de darle un objeto a la angustia de
mientras había podido apoyarse sobre el S1, heredero del super- su madre", cuyo suicidio, en el momento de la separación, venía a
yó materno y garantizado por el Otro médico, el Pondéral. ¿No confirmarlo. Frente a la ausencia de toda estructuración edípica y
era ese significante el que le había permitido suplir la ausencia del simbólica, las identificaciones sobre las que se sostenía quedaban
Nombre-del-Padre, forcluido y emparejado el goce con una rela- en el registro especular, estabilizadas por la incorporación coti-
tiva estabilidad durante todos estos años de vida muy ordenada, diana del Pondéral.
"ponderada" tal como lo dirá Marie? Sin embargo, en el plano Encontramos la huella de este significante del que me dice que
imaginario, su cuerpo le resultaba siempre "una bola informe, fue el "modus vivendi ponderado" establecido con su empleador,
asexuada", con la sensación "tanto de pesar 300 kg, como de estar un hombre de leyes respetado y también pareja sexual exclusiva.
en un estado de falta de gravedad total". A pesar de la falta de va- Dicha ponderación había mostrado durante una decena de años
riación real de su peso, se sentía "gorda y flaca a la vez". un secreto equilibrio entre la exigencia de trabajo que le imponía
"Flaca como su madre", elegante, pero de una femineidad he- su puesto de secretaria, y los ratos libres que ofrecía con aplica-
lada, severa y triste. Marie estaba segura de ello, su madre nunca ción y devoción a este hombre mayor y solitario.

40 41
EMBROLLOS DEL CUERPO ÜNA FALTA DE PONDERACIÓN

También debemos señalar aquí la falta de vergüenza y de cul- rexia y la función del anudamiento sintomático del significante
pabilidad al ofrecerse como objeto pasivo del goce del Otro, en Pondéral relacionado con Otro materno y médico; 2) el surgi-
pdcticas al margen de una existencia dedicada al deber, al cál- miento de fenómenos discontinuos que demuestran el fracaso de
culo y a la moderación. Sin embargo, de la noche a la mañana, este anudamiento y de nuevas modalidades para evitar el desborrie
y a causa del "infierno" de su malestar corporal, "el equilibrio se del goce: por un lado, una nueva localización en el Otro corporal
rompió", Marie renunció a sus funciones porque el fenómeno do- bajo la forma de un fenómeno hipocondríaco siempre presente,
loroso y los vértigos la clavaban en su casa, donde vivía sola desde aunque atenuado; por otro, con el esbozo de una teoría delirante
la desaparición de su madre, fecha a partir de la cual se encontró con tema sexual unido a fenómenos de aspecto erotomaníaco.
solo esporádicamente con su padre. Frente a la nueva imposibi- Señalemos que ambos han cedido, en la actualidad, su lugar a la
. lidad para desplazarse, observa de todos modos una excepción: escritura de cuentos que designa con el término "cuadros", cen-
vértigos y dolores cesan cuando monta una bicicleta. Marie lo ex- trados sobre el tema de la génesis, de los orígenes y de la intro-
plica así: el contacto entre el asiento y su sexo le asegura momen- ducción a la diferencia sexual.
táneamente el centro de gravedad que le falta. Podemos armar
una serie entre esta vivencia corporal delirante con la inhtición de
la que me participa en un momento de intensa perplejidad: tenía
la certeza que su dolor de panza "era idéntico a lo que deberían
experimentar dos partículas cuando se encuentran, tales como un
óvulo y un espermatozoide".
Siempre con su imposibilidad para trabajar, Marie reparte su
tiempo entre bibliotecas y lugares de plegaria interrogando el
saber teológico y la voluntad divina sobre los orígenes del mal y
la injusticia de su posición de "mártir", borroneando nuevamente
anotadores con los impasses de las construcciones sucesivas que
intenta elaborar en lo que denominó un día, con un toque de
humor, "nuestras-entrevistas-acción-prolongada".
Asimismo, me comunicó un fenómeno nuevo y errático: a
veces se encontraba súbitamente confrontada a lo que ella percibía
como un llamado irreprimible, seguido por un sentimiento de ela-
ción amorosa por hombres cuya particularidad era la de tener una
discapacidad, o alguna marca de exclusión por parte de la socie-
dad. Su significación le resultaba enigmática: aun cuando su edu-
cación religiosa le indicaba una posible misión de socorrer a Otro.
Elh no se interesaba realmente en eso, mostrando más bien una
secreta vocación de iniciación en un mundo liberado de las impu-
rezas donde se encontraba la maldición sexual, temor recurrente
en sus futuros escritos.
l•:stc caso nos confronta con fenómenos del cuerpo, y se trata
dt· preg-untarnos sobre el alcance diferencial: 1) la bulimia-ano-

42 43
6. El síndrome táper

lsabe lle Cordier

Quisiera abordar como analizante y médica, la cuestión de la pre-


gunta que recibo en mi práctica de nutricionista, pregunta que
principalmente hacen las mujeres que consultan por el síntoma re-
lacionado con la oralidad y que vienen a ver a otra mujer para ob-
tener un saber que ellas querrían como "receta" en lo que respecta
a un ideal de delgadez, o un "comer-no comer".
En 1966 Lacan lo dice durante su conferencia en el Colegio de
Médicos: "Es en el registro del modo de respuesta a la demanda
del enfermo donde está la posibilidad de supervivencia de la posi-
ción propiamente médica".1 ¿Cómo puede el médico permitir al
sujeto que subjetive su pregunta y qué interrogantes puede plan-
tear? A través de un caso clínico propongo seguir el camino reco-
rrido por una joven mujer con su síntoma: la bulimia.
Ana tiene 27 años, es soltera. Enseña inglés en un colegio. Al
comienzo dice: "Soy bulímica, no puedo más, no puedo parar
estas crisis, necesito que alguien me ayude con esto". Se presenta
con un diagnóstico estereotipado, pegado a esta identidad médica
compacta, planteado para que alguien se haga cargo de ella. Sus
crisis llevan dos años, luego de un período de conducta anoréxica
de tres años y por la cual fue internada. Un médico le dijo en ese
momento: "Si seguís sin querer comer, te vas a morir", a lo que
ella respondió: "Estuve contenta, por nada del mundo hubiera
resistido".

l. J. Lacan, "Psicoan álisis y medicina'', en Intervenciones y textos 1, Buenos


Aires, Manantial, 1985, p. 90.

45
EMBROLLOS DEL CUERPO EL SÍNDROME TÁPER

La anorexia era, según ella, una manera de decir algo, des - fálica, frente a un padre que no tiene ningún peso. Dice qul' h;1y
pués de la ruptura con un amigo que tenía desde la adolescencia, falta de diálogo con su madre.
"quiso más, quería acostarse conmigo, yo no quería, ni siquiera se Relata dos sueños, el primero reiterativo: "Es el hogar fami
me había ocurrido". Luego de este episodio de anorexia, decidió liar pero tengo miedo, es una casa embrujada y estoy angustiad:1
dejar a sus padres para irse a vivir sola. A partir de ese momento porque veo cómo se mueve el picaporte de una puerta". Este
comienzan las crisis de bulimia, al principio tragando paquetes de sueño evoca en ella la ambivalencia de lo no-dicho de su infancia.
galletitas. Momento importante de donde surge una amenaza de lo que se
El goce de su síntoma la obliga a pedir urgentemente una res- mueve, de algo escondido, vivo. Volverá a tener este sueño, an-
puesta resolutiva, goce particular en el sujeto que yo debía con- gustiada por el picaporte que se mueve. La puerta se abre. Espe-
.siderar siendo médica. Por un lado, le propongo anotar en un raba ver a un monstruo: es su madre .
cuadro sinóptico su alimentación, que consistía en comidas equili- En el segundo sueño, asiste a la relación incestuosa de su prima
bradas y regulares; por el otro, recibirla regularmente para hablar con el padre de esta última: "¿Era yo? ... ¿mi padre?".
de eso. Ya que su episodio de anorexia había sido una manera U na serie de actos fallidos (olvidos de cartera, copias, desper-
de decir algo sobre su comportamiento bulímico, también tenía tarse a horario) le plantean la cuestión del trabajo del incons-
que decir algo de lo que no sabía necesariamente. ciente. "Es como una fisura en mi modo de vivir".
Hija única, su infancia transcurrió entre una madre autoritaria, Un episodio de afonía le exige un esfuerzo de articulación
que para ella sabía todo, y un padre que describe como demasiado para hablar y hacerse oír, "como el trabajo de las mandíbulas para
blando. Relata que no se detuvo hasta tomar sobre sí toda la res- comer". En consecuencia, comer y hablar no serían "naturales".
ponsabilidad de elevarlo con relación a su madre. "Él obedecía, Estas dos manifestaciones de la oralidad le pueden resultar deci-
lo tenía cortito, no hablábamos". Su escolaridad no presentó in- didas, pero que no se articulan con la pasividad de un decir todo o
convenientes. Piensa que su madre decidió por ella sus estudios cualquier cosa, o comer todo o cualquier cosa.
de inglés y llegó hasta el CAPES. 2 Con respecto a sus padres, se El recuerdo de su abuela italiana que la tomaba en sus brazos
describe como un objeto, como "una cosa redonda que rueda". cantándole en su lengua de origen ("era tierno, me sentía que-
Desde las primeras entrevistas, habla de lo que denomina "el rida") evoca en ella la posibilidad de haber elegido por sí misma
síndrome táper": "En mi casa, todo estaba guardado en tápers en y sin saberlo la enseñanza de un idioma extranjero. Recuerda
la heladera, como para dejar todo aséptico, para no sentir nada. Es también que a los 14 años un compañero escribe groserías de su
frío. Imagino a mi padre guardado en una caja. No hay placer con madre sobre la tierra: "¡Borrá!", le dice violentamente. Esto la
alim entos tan fríos". Evoca la frigidez. Al preguntarle por su vida remite al asco experimentado frente a su madre: asco de tocarla.
sexual, me dice que conoció a un joven con quien se entiende muy Momento importante donde plantea el "ser-mujer" de su madre y
bien y en el plano sexual también. Solo pueden verse los fines de su posible castración.
semana. En cuanto a lo que su padre representa para su madre, me Recuerda el momento en que a los 8 años, su madre la sor-
dice que es el hijo de su mujer y agrega: "Cuando me fui debe ha- prendió masturbándose en su cama: "No dije nada, pero todo
berse sentido traicionado". En ese momento, habla de su madre: terminó".
"Ella sabía todo para mí, era todo para mí". Se da cuenta de que A veces vuelve a hablar de sus crisis que se han espaciado
no puede verla como mujer, sino como una madre, madre total, mucho. La sorprende su palabra que la introduce en la falta. Du-
rante la última entrevista me pidió que la viera dos veces por sc-
mana. Hace la pregunta, en mi lugar, sobre una "transferenci~ dt•
2. Título de profesor de enseñanza secundaria. transferencia" . Su síntoma-queja se ha vuelto, a mi parecer, 111111

47
EMBROLLOS DEL CUERPO

pregunta sobre la que quiere saber algo y que la haga trabajar. Es 7. Quedar embarazada
el momento de proponerle que consulte un analista.
En su práctica, el médico tiene la posibilidad de restituir al sín- Catherine Vacher
toma su dignidad y volverse de esta manera un "médico-pasador",
"pasador de síntoma", para permitir al sujeto plantearse su pre-
gunta. Avicena, médico del siglo X, ya lo dijo mucho antes del psi-
coanálisis y anticipándose a Freud: "Curar al enfermo es plantear
una pregunta".

Se trata de una paciente que vino para una consulta ginecológica


por infertilidad. La atendí como médica, preocupándome por
hacer surgir de su pregunta algo "del sujeto". Escogí este caso -
bastante frecuente- porque me parece representativo de lo que a
menudo se nos escapa a los médicos en la resolución inesperada
de un síntoma médico con causa "inexplicable", como es el caso
de ciertas esterilidades.
Pienso, entonces, en una de mis pacientes que, luego de largos
años de tratamientos por infertilidad, se embarazó el día de la pri-
mera cita por "fecundación in vitro". Otra que tardó tres años de
tratamiento para tener su ¡Jrimer hijo, a los cuarenta y dos años, y
quedó embarazada del segundo algunos meses más tarde, cuando
acababa de decirle que no necesitaba una contracepción. Estas
respuestas asombrosas me incitaron e impulsaron para buscar lo
que reviste, para un sujeto ciado, el requerimiento de un hijo.
La Sra. L. tiene 24 años cuando la veo por primera vez. Desde
hace tres años vive con un joven de su edad, con quien debe ca-
sarse dentro de algunos meses. Viene a consultarme porque, desde
hace tres años, el hijo deseado no llega.
Presenta una patología ovárica, catalogada en ginecología
como distrofia ovárica poliquística, enfermedad que va siempre
acompañada por una infertilidad. Existen tratamientos eficaces
y muy codificados de esta enfermedad, cuyo origen sin embargo
se desconoce. Comienza a estar clasificada entre las enfermeda-
des psicosomáticas. La distrofia ovárica poliquística se caracteriza
por el disfuncionamiento hipotálamo-hipofisiario-ovárico, cuyo

49
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punto de partida no pudo ser precisado. ¿Se trata de una enferme- tam1ento , a lo que accedo. Dec1d1mos vernos dentro de siete u
dad primitiva ovárica con una anomalía en los factores de regula- ocho meses . Dos meses y medio más tarde, me sorprendo al en-
ción hormonal local, intra-ovárica? ¿Se trata de una enfermedad terarme por teléfono que ella está embarazada y que su embarazo
que tiene por origen una disfunción del sistema nervioso central evolucionó bien. La Sra. L. dio a luz una niña, recientemente.
con una anomalía en la secreción o de la acción de los neurotrans- ¿Es posible sacar conclusiones teóricas o, por lo menos, e~traer
misores sobre el complejo hipotálamo-hipofisiario? Se sugieren algunas pistas para la reflexión? ¿Qué ocurrió con la Sra. L.?
numerosas hipótesis, pero ninguna ha sido admitida como causa Creo que podemos hablar, en su caso, de la presencia penosa
verificable. de la demanda del Otro. El Otro es su madre, su familia, igual-
Durante los tres primeros años de consulta, la Sra. L. hizo los mente lo que denominaré "la Ciencia", lo que yo represento para
exámenes habituales por infertilidad y un tratamiento médico ella. El niño demandado es muy esperado: será el primer nieto.
apropiado. Luego, en julio de 1997, durante el cuarto año, co- Por otra parte, las mujeres de esta familia tienen dificultades para
menzamos a pedido suyo un tratamiento más penoso para inducir ser madres; la única hermana no logra tener un hijo. Hay una
la ovulación, pero habitualmente muy eficaz. No lo toleró bien, suerte ele desafío, quizás imposible en ella para tenerlo. Según mi
generando signos subjetivos de embarazo, cuando en realidad no modo de pensar, el peso del Otro es demasiado, y para ella es el
había nada. peso del tratamiento.
¿Qué es lo que sé de ella hasta el momento? Se lleva bien con ¿Por qué tolera tan mal los medicamentos? ¿Los asocia a la
su marido, con el que siempre desearon tener hijos (ella no dice presión del entorno, al peso de la medicina como voluntad de ha-
nada más sobre su deseo de tener un niño). Es la segunda hija. cerle este hijo? ¿Cuál es el lugar de este niño para ella? ¿Quizá sea
Su hermana mayor se ha sometido, sin éxito, a tratamientos por para ella el niño de su madre?
infertilidad. Su madre quedaba embarazada fácilmente, pero es la Habla de sí misma con gran dificultad: a mí, y seguramente a
única en la familia. Asimismo, su madre es su jefa, y desea fer- su entorno. Le cuesta decir algo sobre su proyecto de hijo. Todo
vientemente que su hija quede embarazada, pues será el primer es parejo, no da detalles sobre su vida cotidiana, sobre lo que le
nieto de la familia, aunque no tolera que la paciente se ausente gusta, su manera de ser. Siempre la vi vestida de sport y con za-
de la empresa para hacerse exámenes médicos. La Sra. L. se des- patillas. No es linda ni fea, trata de no hacerse notar. Entonces di
cribe como una niña tímida, buena y reservada, que no causa nin- prioridad a las palabras que enunciaban una decisión de su parte,
gún problema a su entorno, y habla de ella con dificultad: "no me en lo que concernía a su decisión de suspender el tratamiento, ani-
gusta hablar de mí, ni siquiera a usted", me dice. mándola especialmente a tomar distancia.
Comienzos de diciembre de 1997, luego del ciclo de estimu- Creo que hubo dos decisiones importantes: primero el "no
lación, se encuentra en un estado de pseudo-embarazo. Frente a quiero seguir engordando, mi marido empieza a poner mala
la respuesta paradoja! del cuerpo, en el momento que intentaba cara". Se sobreentiende, quiere seguir siendo una mujer deseable.
interrumpir el tratamiento, me pide hacer un intervalo. Cuando Luego, el cese del tratamiento: me parece que ahí se libera como
la vuelvo a ver, un mes después, el síndrome de pseudo-embarazo si estuviese de vacaciones.
persiste; esto molesta al marido, que tolera mal la desgracia física ¿Cómo dialectizar esto? ¿Qué ocurrió? Hubo un rechazo del
en su mujer y reclama un tratamiento más eficaz. Ese día me li- cuerpo sobre el modo histérico de seguir el imperativo del signi-
mito a decir que la respuesta al tratamiento médico a veces resulta ficante amo impuesto tanto por la medicina como por el entorno :
enigmática. "Debes quedar embarazada". Aun cuando digamos esto, se trata
Más tarde, cuando vuelvo a ver a la Sra. L., la sintomatología de un rechazo atenuado del cuerpo, puesto que la sintomatología de
desapareció, y me pide tímidamente si "puede no retomar el tra- conversión parece confundirse con un embarazo.

50 51
EMBROLLOS DEL CUERPO

Podemos arriesgarnos a decir que existe un rechazo efectivo 8. Complacencia


del cuerpo que fracasa en la estimulación de la reproducción y
al mismo tiempo una figuración del embarazo en el modo de la Camille Cambron
conversión. Tal embrollo del cuerpo demuestra la división del
sujeto, repartido entre el rechazo de parir y su propio deseo del
hijo. Consentir a la demanda para suspender el tratamiento mé-
dico permitió preservar el lugar de un deseo para un sujeto parti-
cularmente inhibido. Si explicamos de alguna forma el embrollo
del cuerpo del sujeto, nos falta un concepto para rendir cuentas de
lo que realmente pudo pasar en su cuerpo para que se restablezca
una función fisiológica que estaba obstruida por lesiones anatómi-
cas verificadas. Pedimos al médico que restablezca una función, Escogí el caso de Helena porque la sintomatología histérica que
cuando en realidad debería preguntarse por qué se impidió esta presenta ofrece una mejor comprensión sobre la cuestión del
función. cuerpo en el ser hablante. El cuerpo y sus funciones aparecen
como materiales vivos que sirven para la constitución de los sínto-
mas histéricos.

Los síNTOMAS

Desde hace tres años, una mujer de 40 años consulta por náu-
seas seguidas de vómito persistentes desde sus dieéiocho años.
Después de su vómito inaugural en el momento de una mudanza,
el síntoma se repitió todas las noches durante un año. Una psico-
terapia la alivió mucho.
Se queja de bulimia y asco por numerosos alimentos, sin em-
bargo, desde su infancia su mayor placer consiste en "atiborrarse
de caramelos mientras lee". Su alimentación se reduce a barras
chocolatadas, que llama "basuras, porquerías" o "chanchadas" que
traga a lo largo del día.
Las dificultades alimentarias existen desde su infancia. El
hecho particular: los abuelos de Helena la criaron hasta los seis
años . Su madre, demasiado joven para criar dos hijos, se la dio a
sus'padres a los tres meses de vida. Este abandono precoz explica
en parte el rechazo del alimento. Recuerda que no se podía que-
dar sentada a la mesa, cuando su abuela le proponía chanchitos de
pasta de almendras para que accediera a comer.

52 53
EMBROLLOS DEL CUERPO COMPLACENCIA

El padre es el único hombre que no la asquea cuando come. Freud, la "complacencia somática" está forzosamente ligada al sín-
Lo que la "exaspera y la asquea" es el marido, es la masticación y toma histérico. Esto depende de una relevancia sexual acordada
hábitos como el de acariciarse el labio cuando fuma, chupar la cu- al órgano, inmerso en el símbolo. Esta paciente testimonia de los
chara de yogur antes de tragar. Inventa escenas para no sentarse a efectos que la combinatoria significante determina en los cuerpos.
la mesa, oculta el ruido de la comida con el de la televisión. Contrariamente a lo que ocurre en su vida, la sexualidad está
Sin embargo, en su profesión, Helena organiza comidas de ne- sumamente presente en los sueños de Helena, lo que señala profu-
gocios en las cuales participa sin problemas. En este simple detalle samente la presencia del falo que le permite establecer un paralelo
observamos la importancia del dominio que tiene sobre sí misma. entre sus "problemas de boca y de sexualidad". En uno de ellos
Su asco no se limita a la alimentación. Afecta a lo que ella de- está "tallando con la punta de un cuchillo velas puntiagudas, para
nomina "la pequeña sexualidad". Estas dificultades surgieron des- que penetren en los candelabros". "La tarea era infinita porque las
pués de su casamiento y se acentuaron desde que trató de tener un había por centenas, pero no estaba desanimada".
hijo. Ella y su marido tienen dormitorios separados so pretexto de
que él ronca. A veces, atacada por el remordimiento de arruinarle
la vida, lo hace venir a su cama, pero "el asco es demasiado fuerte, EL PADRE DE LA HISTÉRICA
tiene ganas de vomitar, le duele la panza". Durante las relaciones
sexuales, lo que más le asquea "son los toqueteas". Sigue prefi- Otro de los sueños se sitúa en un vergel; su padre, sonriendo,
riendo la penetración. Lo que menos detesta es la felación. le tiende una ciruela, la última del árbol. Es un fruto apetitoso,
para el placer de la boca, no se trata de una necesidad. Esta mujer
parece estar obsesionada por el penisneid. En el sueño del vergel,
LA COMPLACENCIA SOMÁTICA el padre le da junto a la ciruela el equivalente fálico. Una parte
importante del lazo con el padre sigue sin ser tratado en la cura.
Helena experimenta lo que Freud, aisló tempranamente como Este padre, responsable de la quiebra de su empresa, fue la ver-
la condición de posibilidad de la formación de un síntoma histé- güenza de la familia, ocasionando la brutal mudanza de una casa
rico, es decir, la doble finalidad de una zona corporal. 1 La boca se embargada por la justicia. Encarna perfectamente al padre insufi-
asocia, por un lado, a la función alimentaria; por el otro, es capaz ciente de la histérica, débil e incapaz. De hecho, el padre está "en
de adoptar una significación sexual. La represión toca la significa- quiebra" por no haberle dado lo que esperaba.
ción sexual de la boca, pero en la medida en que esa misma boca Helena todavía le tiene bronca a su padre por haberla abando-
sirve para alimentar , la función alimentaria es también alcanzada. nado desde los tres meses en manos de su abuelo. Hace poco se
Helena ilustra lo que Freud define como "la complacencia so- enteró de que este fue acusado de manosear niños y debió pasar
mática". Emplea esta refer encia solo en dos textos, el de Dora y por un JUIC10.
aquel titulado: "La perturbación psicógena de la visión". 2 Se trata En definitiva, el marido es como el padre, impotente, acep-
del rol que toma el cuerpo en el origen del síntoma histérico. Para tando los cuartos separados. Su espermograma muestra resultados
pobres en espermatozoides. "En su esperma hay espermatozoides
degenerados, cosas muertas. Eso me hace pensar en fiambres . Una
vida no puede desarrollarse con el esperma todo podrido". Ella se
l. S. Freud, "Tres ensayos de teoría sexual" (1 905), en O.e., t. VII, Buenos
Aires, Amorrortu, 1979.
sacrifica aceptando complacerlo.
2. S. Freud, "La perturbación psicógena de la visión", en O.e., t. XI, Buenos
Aires, Amorrortu, 1979.

54 55
EMBROLLOS DEL CUERPO COMPLACENCIA

EL SIGNIFICANTE AMO f LAS IDENTIFI CACIONES recuerda "el modo completo de saciedad por sí misma" que Frcud
describe para el chupeteo de Dora. 4 Helena rechaza pasar por el
Hay dos hombres en la vida de Helena: por un lado, el padre hombre para gozar. Sigue atada al goce oral, su sexualidad sigue
insuficiente; por el otro, el abuelo gozador que hizo porquerías. allí tanto por el asco, como cuando traga porquerías.
E l significante "chancho" parece tomar múltiples acepciones, tal
como lo ilustra la siguiente secuencia: Helena recomienza con los
vómitos, cuando el tema de la mudanza vuelve· al tapete. Su ma- EL RECHAZO DEL CUERPO
rido quiere comprar y renovar, para ir a vivir, una vieja fábrica de
jamones a la que Helena denomina "la pequeña porquería". "Al seguir el efecto del significante amo, el sujeto histérico no
"Yo dije camión de ganado hablando de esa casa. Pienso en el es esclavo", dice Lacan en el seminario El reverso del psicoanálisis.
chancho. Es mi animal preferido. Un chancho es un hombre que 5 De esto se trata en el síntoma histérico que surge menos ele una

hace porquerías. ¿Camión de ganado? Es un camión en el cual hay complacencia somática que ele un "rechazo del cuerpo". 6 La suso-
chanchos. ¡Chanchería! La carne es asquerosa. Se cortan patas de dicha "complacencia somática" 7 remite a un real del cuerpo más
jamón y las hacen secar. Dan asco los chanchos que cuelgan así. allá del significante. Toda la sintomatología de esta paciente re-
¿Usted cree que los han masacrado? Yo los veo degollados, dando vela esta amputación del cuerpo.
gritos horribles. Es como si usted viviera en una casa donde se ha Por un lado, el asco aparece como el efecto paradigmático de
torturado, masacrado a individuos, chanchos. ¿Qué hicieron con ese rechazo del cuerpo. Lo prohibido que quizás afe'Ct;e el uso
el resto de las carcazas?". sexual de la boca sustrae aquí la boca de toda actividad y dl mismo
Helena hace de hombre, hablando como un carrero [charre- tiempo la excluye de su función alimentaria. Helena erige un
tiere]. Está en la casta masculina de los chanchos. Se identifica compartimento estanco para separarla de la sexualidad. Para acos-
con el abuelo, tiene su manera de manejar la chanchada, de una tarse, ya desde su infancia, su cama debe estar impecable y arro-
manera oral. Es también el chanchito que será comido. De pe- pada. Helena se desliza sin deshacerla. Las cortinas deben estar
queña, cuando rechazaba la comida, su abuela la amenazaba con cerradas. Es el rechazo del cuerpo, rechazo de ir a la búsqueda del
entregarla a las "pieles de conejo". 3 Tiene una fotografía de sus falo del hombre.
abuelos descuartizando un conejo. Se identifica con este animal Helena describe un rechazo del cuerpo del otro en tanto que
descuartizado como un chancho. goza, mastica. Pero durante las relaciones sexuales también "hay
Tal como se advierte en su fantasma de ser violada, "forzada", que someterse o bien rechazar al otro". Este rechazo llega hasta el
expresado en sueños de transferencia, es también el niño mano- odio hacia el hombre. Cuando su marido intenta un acto sexual en
seado por su abuelo. Yo trataba, bajo amenaza, de hacerla hablar el momento de la ovulación, lo vive como una violación. Al ima-
de la violencia física. "Necesito de una violencia para decir. La ginarse embarazada, dice estar "asqueada" por tener algo que se
obligación siempre me hace pensar en la sexualidad".
Finalmente, el esbozo de un padre que daría el falo, un camino
hacia la castración evocado en el sueño del vergel, Helena aún 4. S. Freud, Fragmento de análisis de un c11so de histeria (caso "Dora''), en O. C., t.
no ha llegado ahí. En un sueño, una muñeca de labios gmesos le VII, Buenos Aires, Amorrortu, 1979.
evoca una chancha. Puede "besarse sola, chuparse el sexo". Esto 5. ]. La can, El seminario, lib1'0 17, El reverso del psicoanálisis, Buenos Aires,
Paidós, 1992, p. 107.
6. Ibíd.
7. F. Kaltenbeck, "A propósito de la complacencia somática", en Estudios de
3. Cuco. Psicosomática, Buenos Aires, Atuel, 1994, pp. 93- 105.

57
EMBROLLOS DEL CUERPO

mueve en su vientre, algo independiente de ella, que está adentro 9. Un dedo cortado
pero que se alimenta. Como algo que se desarrolla a expensas de
ella. Mirei lle Dargelas
Además, este rechazo del cuerpo se expresa en todo el orden
de su vida, extendiéndose a su vida profesional. Cuando se le pide
algo, primero dice NO. "¿Es inocente lo que le pedimos? Un pe-
dido es una orden". Cuando se siente realmente mal, anula las re-
uniones profesionales, se refugia en su cama para dormir o para
leer. Sus patrones están "desconcertados", deben "gritarle'', obli-
garla para que retome sus actividades.
Desde hace poco tiempo, Helena ya no tiene trastornos di-
gestivos ni náuseas. "Estos dos años de análisis fueron como un "¡Soy feo!". Con esta singular afirmación, el paciente despierta
desmalezamiento. De todo el trabajo hecho hasta aquí, hay una nuestra atención, al volver a vernos luego de varios años de ausen-
partecita de tolerancia que cedió. No vine a buscar calma, sino cia. Había captado así nuestra mirada en la que buscaba una even-
la clave, la solución de un enigma. Relacionaba todo a lo que me tual desgracia que hubiese pasado inadvertida. Lo habíamos entre-
había ocurrido con mi abuelo, a quien mi madre me había entre- vistado a los treinta años, cuando vino a consultar por impotencia
gado. En esto quería saberlo todo, con pelos y señales. Estoy sor- sexual. Desde hacía poco tiempo vivía con una mujer maypr que él.
prendida. Ahora no tiene importancia". Sus padres son extranjeros. Emigraron a Francia antes del naci-
miento de sus numerosos hijos. É l es el sexto varón, en tanto que
su madre esperaba ansiosamente una niña, que nacería años más
tarde. Son campesinos, viven en condiciones difíciles, replegados
en sí mismos, menospreciados por la gente del hígar. Su padr e
bebe todo el santo día, maltrata a su mujer, la insulta y grita ince-
santemente sobre su impotencia. No aprendió francés. Su madre
desprecia abiertamente todos los signos de virilidad de su marido
y los de sus hijos.
Luego de meses de entrevista, había decidido apoyar a su pa-
reja en el proyecto de adoptar un hijo. Efectivamente, rechazaba
toda relación sexual y no podía tolerar la idea de portar un hijo en
su vientre. Frente a mi oposición para adoptar, interrumpe el co-
mienzo del trabajo. También se había sobrepasado en el rechazo
de un psicólogo, cuya opinión solo había sido requerida para ofi-
cializar la solicitud de adopción.
Años más tarde vuelve a presentarse en mi consultorio. Es
padre adoptivo de dos niñas de origen extranjero (su mujer rehusó
escoger un varón). La mayor está en terapia, mientras que la niña
más joven, psicótica sin duda alguna, se atiende en un hospital

58 59
EMBROLLOS DEL CUERPO UN DEDO CORTADO

de día. Se ocupa como una madre de sus dos niñas. Su mujer to- de un decir, pero de un decir que falla. El significante fálico queda
lera muy mal dicha ocupación. Sigue rechazando tener relaciones excluido por forclusión. La acción del significante vuelve después
sexuales. de entrar en lo real. A partir de ese corte, de esta falta real en su
Frente a la impotencia para satisfacer a su mujer , viene a la cuerpo, puede elaborar una imagen fálica, la escena donde se lo
consulta donde de repente se pregunta qué hizo de su vida. El muestra con el dedo erigido permanece como una imagen indeleble.
"soy feo" lo atribuye a un nuevo eczema, muy agudo, que le pro- Última escena: tiene 10, 11 años, es la hora de la siesta, está
duce ampollas en párpados y labios, manos y pies. . en la habitación de sus hermanos mayores, rechaza sus avances
Guarda pocos recuerdos de su infancia. En el más lejano -no sexuales y huye. Se encuentra en la granja, en erección; se le ocu-
sabe qué edad tenía entonces- está en cuclillas, desnudo, como su rre penetrar un animal. Su madre lo sorprende. Cuando describe
hermana. Entre sus piernas "no hay nada". Otro recuerdo sigue la escena de exhibición, imagina su mirada, pero en el fondo está
a esta escena: pasa largas horas al lado del engranaje de una má- seguro de que su madre no se dignó mirarlo, solo hubo estas pala-
quina, una aplanadora. Desliza un trapo entre las mordazas me- bras: "¿Qué haces allí?". Su madre se va sin esperar su respuesta,
cánicas, luego un gorrión muerto y finalmente uno de sus dedos, que es: "Nada".
que corta muy profundo: tiene siete años. Su madre lo descubre Es una escena fundamental para el paciente. No es una escena
y atraviesa toda la granja vociferando, con su hijo en brazos. Es- traumática de un sujeto neurótico, ni una escena de desencade-
grime el dedo ensangrentado de su hijo ante la mirada de todos. namiento, pero va a orientar toda su vida. Es el encuentro con la
Quedará hospitalizado durante varias semanas. falta de significación fálica: en esta escena no tenemos los efectos
Tal como lo dice Freud en su texto "La organización genital de una forclusión del Nombre-del-Padre, S\Íno los de una forclu-
infantil", "la falta de pene es entendida como resultado de una sión fálica. Esta mirada, esta falta de mirada/ "aspiró su conciencia
castración, y ahora se le plantea al niño la tarea de habérselas con del ser" dice, es decir que toca, como lo dice Lacan, a la juntura
la referencia de la castración a su propia persona". 1 Frente a la más íntima de su sentimiento de la vida.
amenaza de castración, amenaza imaginaria, el varón elige salvar A esta escena le sigue una actividad masturbatoria intensa, se
el pene y sacrificar los objetos edípicos. Lo salva como símbolo, esconde cada vez más y tiene cada vez más miedo. "Trataba de
pero, como dice Freud, "es a expensas de sacrificar la función que alcanzar algo que comenzó y que nunca pude terminar". La cas-
él se 'paraliza"'. En el neurótico esto se realiza de manera simbó- tración que no pudo cumplirse en el registro simbólico, se repite
lica. En este caso, es en un acto mediante el que este niño sacrifica en lo real.
su órgano. Entonces, establece una suerte de pantomima fantasmática, en
Relata rigurosamente su vuelta a casa luego de la larga hospi- la cual él es mirada; vigila al padre, cuando sabe que va a beber
talización: "Ya no reconocía los lugares, buscaba algo que faltaba, a escondidas, lo sorprende justo en el momento en que empieza
a alguien quizás". "Había salido de un lugar, durante ese tiempo a tomar algunos tragos. Interviene con un placer sádico dicién-
alguien había desaparecido ... ". Estas dos frases sellan la naturaleza dole: "¿Qué hacés ahí?". El hombre se asfixiaba por la sorpresa y
de su acto. él pensaba: "¡Vas a pagar por lo que me pasó!".
El acto - dice Lacan- ocupa el lugar de un decir cuyo sujeto Guión con imagen especular invertida de la escena anterior, en
cambia. En consecuencia, el acto se vuelve significante, procede la que la imagen del padre se completa con un objeto oral, viene
acaso a suplir la ausencia de significación fálica.
En ese lugar se constituye un anudamiento sintomático:
l. S. Freud, "La organización genital infanti.l (Adición a la teoría sexual)", en Al "¿qué haces ahí?", el paciente responderá con un "activismo
O. C., t . XIX, Buenos Aires, Amorrortu, 1979, p. 147. forzado" , como una "necesidad de justificar su vida", dice. Scr:í 1:1

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EMBROLLOS DEL CUERPO

"mucama de su madre". Una feminización responde a la ausencia 10. Estar al tanto


de significación fálica: dice que renegó de su sexo, a partir de esa
escena decidió colocarse del lado de las niñas, pero sin dejar de Jean-Pierre Klotz
desearlas.
Lo acompaña Otro real, una mirada, tiene la impresión cons-
tante de estar vigilado, en realidad esto le da seguridad. "Para lle-
gar lograr hacer algo, debo ser espiado". "Si me falta una mirada
sobre lo que hago, me pongo en un estado de falta de seguridad,
de vacío".
En ese encuentro con la madre, no se trata de construir un fan-
tasma a partir de la caída del objeto mirada, para que allí el pa-
ciente intente constituirse una realidad rechazando el objeto en lo H ace muchos años que Francis viene a verme. Es muy metódico,
real. respetuoso y sumiso a la vez, aun cuando lanza insultos de vez en
En el fondo, el paciente orientó minuciosamente su vida con el cuando. Pero se sofoca rápidamente, como si se detuviese delante
fin de evitar un encuentro con la castración. Asocia la ausencia de de un agujero. Hombre de campo y de la tierra, no por eso ca-
la mirada de su madre que lo "vació" con lo que siente después de rece de cierto refinamiento, ni de una cierta cultura literaria, aun
una eyaculación: "No existir más". Sin embargo, frente al deber cuando apenas se atreve a demostrarlo.
fálico, el anudamiento ya no basta, entonces presenta una impo- Me lo transfirió un colega de otra c\udad donde residió un año
tencia sexual. Si cede, la piel de su cara y de sus manos se cubre de para hacer estudios superiores de agriyultura. Algo perdido, lejos
eczemas, ahí es el cuerpo el que obstaculiza la relación sexual. Él de su hogar tenía dificultades para vivir y encontrar sus huellas.
piensa que es muy feo para aproximarse sexualmente a su mujer. La interpretación de los sueños que practicaba ese colega le había
E l fenómeno psicosomático apareció cuando dejó por primera vez gustado, y había adquirido un saber sobre lo que él era en su vida.
a su familia, y se repitió intensamente cuando fue al extranjero a Q uería continuar. Creo poder afirmar que nunca, en años, me
buscar a su primera hija. Lo acompaña de ahí en más en el mo- contó un solo sueño. .
mento en que falta su impotencia. Primer rasgo que lo caracteriza: es apicultor. Para él es una
Tiene una actividad profesional que de algún modo actúa pasión desde adolescente en la que fue iniciado por un conocido
como una suplencia: es plomero, "arregla cañerías", tal como lo de su madre. Aparenta ser muy competente en la materia y habla
dice, "caños", con los que complementa a su padre en el guión muy bien del tema. Pero le cuesta vivir de la apicultura, y durante
ya descripto. Se interesa también por las máquinas agrícolas, largo tiempo pensó que eso era imposible, esgrimiendo razones
máquina dentro de la cual había pasado su dedo de cuando era oscuras aunque jamás decisivas. Hace poco tiempo intentó nue-
niño ... las repara de todas formas . vamente vivir de su actividad pero presentándola de manera si
Esperaba de nosotros una mirada, una mirada que no se des- no vergonzante, al menos discreta, como si no quisiera hacerla
viara ... Desde que retomó su cura, puede mirarse en un espejo. evidente.
Por el contrario, su compañera vende los productos de la miel
en los mercados, pero él quiere que su actividad sea diferente de la
suya, y aparenta estar mal informado cuando, en realidad, la api-
cultura en su familia viene por él. Vive junto con ella desde hace

62
EMBROLLOS DEL CUERPO ESTAR AL TANTO

tiempo, tienen dos hijos estudiantes a los que se dedica mucho y esa internación como una "injusticia". Lo que quiere al venir a ha-
está muy apegado. , blar es bajar las tensiones. Se muestra aplicado y cooperador, con
Es un hombre de campo, un hombre "rudo". Unicamente se bruscas discontinuidades a lo largo del discurso. En ese momento
siente a sus anchas cuando está solo. Tiene un profundo conoci- parece escuchar otra cosa: ¿cuál es el alcance de esos momentos de
miento de la naturaleza, de la que habla con verdadero talento de ausencia?
cuentista. Pero lo considera como una tara, quiere "civilizarse" Hubo dos períodos en su cura. Al principio llevó una vida muy
pero choca con un obstáculo que está en el corazón de lo que lo agitada. Nunca pudo trabajar en su verdadero oficio, a falta de
trae a consultar. Es cortés, a veces lleno de humor. Cuando lo que ser contratado o, sobre todo, por no poder mantenerlo. Trabajó
dice es penoso, lo resuelve con una carcajada, lo que es frecuente, mucho en instituciones (especialmente en CAT) 1 como educador
la atmósfera se distiende, pero esto constituye asimismo un obstá- técnico. Le gustaba, aunque siempre estaba en conflicto, de donde
culo para cualquier trabajo del sujeto. surgían las reiteradas renuncias o despidos a repetición. Se sentía
Su padre es un mecánico jubilado, antiguo soldado alemán de más bien aliviado por estas exclusiones, salvo que relanzaban sus
origen alsaciano, fue prisionero en 1945 y se instaló en el suroeste "problemas relacionales".
de Francia al casarse. Habla poco sobre esto, tiene poco presti- En ese tiempo trabajaba lejos de su casa y volvía solamente los
gio, parece naturalmente desacreditado por su entorno. Le queda fines de semana. Aun cuando se quejaba -"no puedo vivir en mi
de este un nombre poco habitual en el campo, pero fundamental- casa", percibido como un síntoma- se adaptaba. Mantenía rela-
mente su padre es "nada". ciones sentimentales repetidamente en su lugar de trabajo: ama-
Su madre, por el contrario, es de las más invasoras. Ex maestra ble y sentimental, las mujeres, qu~ lo atraían mucho, sentían ganas
y directora de escuela, siempre lo consideró un incapaz, no "como de protegerlo. Una de ellas has9' quiso casarse con él. Pero era
una persona de bien". Sin embargo, no era un mal alumno, cu- él quien terminaba estas relaciones, no habiendo querido nunca
rioso por saber, aplicado, pero "aplastado" y marginado por su romper ni con su mujer ni con sus hijos. A menudo le preocupaba
madre. su gran dificultad para decir "no". Por otra parte, este primer pe-
Tiene un hermano mayor, ingeniero, que vive en París y está ríodo concluyó luego de una ruptura, como si un gran peligro se
muy integrado a la vida urbana. Habla poco de él, salvo cuando le hubiese presentado y no quisiera quedar expuesto. A partir de
reaparece asociado a su madre, cada vez que choca con sus obstá- ese momento no se habló más de trabajos en tales instituciones, ni
culos. Él encarna su exclusión de manera paroxística. lejos de su casa.
También se puede observar la figura muy patriarcal del abuelo Durante ese período, anteponía sus problemas emocionales.
materno, muerto poco antes del comienzo de sus sesiones, ,ori- Para él, el lazo social escondía una suerte de imposibilidad dolo-
ginal y creativo, ex maestro, muy respetado en su pueblo. E l le rosa con problemas que nunca desarrollaba, reprochaba al analista
abrió los ojos sobre muchas cosas, pero también es una figura muy no hacer interpretaciones de sus sueños, como lo hacía el anterior.
mvas1va . Solía no venir a la consulta por cortos períodos. Se quejaba, cada
N inguna tradición agrícola en su familia (si no fuera lejana- vez más claramente, de "dolores" en el contacto con otro, des-
mente por el lado paterno). La naturaleza es su refugio, su sin- encadenando sus ganas de refugiarse en el bosque. Dentro de su
gularidad ("cuando algo anda mal, voy a los bosques"). Sólo tar- gentileza y de su cortesía, le venía la idea de "romperle la cara" a
díamente estuvo internado a la salida de la adolescencia en un algunos, por ejemplo a aquellos capaces de contrariarlo. Sin em-
hospital psiquiátrico situado en la ciudad donde fue al liceo. En
su entorno había una tendencia a llamarlo "loco", especialmente a
partir de los comentarios de su madre. Él no lo admite, pues vivió 1. Certificado de aptitud técnica.
EMBROLLOS DEL CUERPO ESTAR AL TANTO

bargo, nunca le levantó la mano a nadie y, preferentemente, es a él ridad. Los golpes marcaban su rechazo, su expulsión del mundo
a quien "golpean", dice, recibe "golpes" con un alcance en princi- (con el recurso del "bosque"). Nunca más volvió a ver a esa mujer,
pio extraño y difícil de situar. Aguantarlos es un factor de "civiliza- pero ella no cesaba de atormentarlo.
ción", una manera de integrarse. Se queja de no poder llegar hasta Su reticencia para hablarme de esto se debió a que yo ya lo
ahí, de quedarse fuera del mundo y tener que pagar, al menos, un sabía, y que esto se le volvía a presentar cada vez que lo evocaba.
alto precio por ello. Pero, tal como lo dice, para él "es así". Además, mi presencia le recordaba al primer jefe. Pero hablar de
Durante el segundo período, se puso a trabajar como obrero esto tenía para él un gran poder de alivio. No persistían, a me-
agrícola, cerca de su casa, por cortos períodos. Le gustaba pero dida que aportaba precisiones a esta arquitectura alucinada, más
nunca se quedaba mucho tiempo en el mismo lugar; se sentía que las cenestesias, una suerte de timbre de alarma, así como tam-
"desclasado", soportando la "violencia" de sus colegas y patrones. bién marcas de su exclusión y, por ende, del lazo con su madre y
Entonces, por un tiempo, volvió a trabajar "en su jardín" hasta hermanos, es decir, la primera fuente de los golpes, aun cuando
que las necesidades económicas lo empujaron a hacerse emplear nunca confesó quiénes eran los autores.
nuevamente afuera. No vivía de la apicultura, que practicaba Otras figuras se agregaron a la lista de los intrusos golpeado-
como "amateur", porque eso pertenecía al espacio de su compa- res: un célebre artista que vivía en su pueblo (del cual se mudó,
ñera. Se puso a hablar de frecuentes conflictos con ella, a menudo por ese motivo, a otro cercano), amigos y conocidos de paso por
"violentos", sin llegar nunca a la violencia física ni a la separación: el pueblo, así como también los gendarmes y su vecino, pasando
esta idea era inútil, pues estaban "separados" a su modo de ver por su compañera y él mismo. Pero dichos golpes son también
aunque viviesen bajo el mismo techo y habiendo siempre mante- para él llamados al orden, o mejor dicho instauradores del orden.
Protesta pero 1os admite . 1 . . ,
nido relaciones sexuales. Él vivía "en su casa", es decir en su habi- como nec~nos, meJor aun, como re-
tación y en su jardín. Dedicamos numerosas sesiones a la descrip- curso para salir del paso. Esto se inserta en lo que soporta repeti-
ción de esta curiosa convivencia y sus avatares. damente, y de lo cual se sirve, dice, para vivir y tener aunque sea
Poco tiempo después, apareció en su discurso la descripción de el "mínimo vital de relaciones sociales". Así, pudo reconstituir un
fenómenos mencionados con reticencia, aunque marcados por el modo de vida, permitiéndose contar sus cenestesias y sus historias.
sello de la certeza para finalmente convertirse en el fundamento Esto aumenta su insatisfacción) espera la mejoría, protesta mucho
real de su posición en la existencia. Por un lado, estaban sus "his- con respecto a sí mismo, pero ahora al menos tiene un apoyo
torias" y por el otro los "golpes" que recibía, que mostraron, poco enunciado.
a poco claramente su naturaleza de cenestesias alucinadas. Cuando recibe golpes, es decir por ejemplo, cuando se presenta
Sus historias estaban en principio ligadas a encuentros pasados a un empleo, cuando habla con un colega, cuando habla con su
donde lo que sobrevenía en la actualidad era la reproducción im- compañera y también (termina por confesarlo, asombrado de que
puesta. Fragmentos de frases que realmente no podía formular se no lo sepa), cuando está conmigo, se da cuenta de que se vuelven
planteaban siempre como el origen de lo que sufría hoy. a interpretar guiones inscriptos en palabras que le fueron dichas
Así hacía muchos años se había encontrado con una mujer, en hace años por diversos personajes con autoridad a quienes intole-
un lugar de vacaciones, que le había dicho que era psicóloga y que rablemente está sometido. Vuelve a interpretarlo, dirigido como
le había dado una "estocada" profunda sin que él pudiera decir una marioneta, le parece penoso y quisiera librarse de esto. Sin
verdaderamente lo que ella le había dicho. La prueba que funda- embargo le da coherencia a su mundo; es preferible que esto ocu-
mentaba su certeza eran los golpes que sentía desde entonces, y rra en vez de estar forzado a afrontar un gran agujero de donde
que indicaban la representación del episodio. Este circuito se ex- sólo podría surgir una violencia de la que no podría decirse ni una
tendía luego a otros personajes marcados por el sello de una auto- sola palabra.

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EMBROLLOS DEL CUERPO

En suma, las palabras dichas son golpes e indican guiones ficti- 11. "No toque mi TOC"
cios y reales suplantando cualquier cuestionamiento del deseo del
Otro por un goce que es un dicho, que es el Otro, y tiene por Edith Magnin
efecto constituir un límite, un borde. Espera que un día ya no
tenga que pasar por esto pero, por el momento, eso provee una
respuesta.
Las palabras del pasado son anodinas o imprecisas, y no
siempre las recuerda, pero el "recuerdo" está inscripto en los
golpes, en su percepción o en la crispación donde se concentra
un goce que lo hace sufrir al punto de hacer muchos esfuerzos
para serenarse. Esto reemplaza, llegado el caso, el golpe que él
mismo podría asestar, lo que lo limita y lo civiliza. Esto le parece Veo a la Srta. H. desde 1993, en el marco de entrevistas terapéuti-
"cansador". cas. En ese entonces se dirigió a un psicólo~o del Sector Psiquiá-
Siempre que me habla acerca de esto lo hace con restriccio- trico porque estaba deprimida y no lograba )levar a cabo diversos
nes: "Son mis cosas, mis locuras, no les preste atención". Pero la proyectos de formación profesional y universitaria.
traducción que hace al hablar de esto tiene un efecto pacificador En esa época el "trastorno del humor" estaba en un primer
relativo, nunca decisivo. Es la roca de Sísifo que espera, un día, no plano: había sido tratada por su sintomatología depresiva (Prozac),
verla rodar más para luego descansar. Mientras espera, está dis- y en abril de 1994 hizo una curva maníaca que la obligó a una
puesto (appareillé). breve hospitalización y a un tratamiento timorregulador (Dépa-
Apenas le gusta para nada hablar de esto, evita hacerlo, pero mide). El episodio maníaco no estaba acompañado por ningún
es la razón por la que viene. Siempre tiene una tendencia a edul- trastorno psicótico del tipo del delirio, alucinación, confusión. La
corar. Cuando me atribuye palabras o intenciones y le digo "no", paciente estaba muy agitada, verborrágica, insomne.
se muestra siempre escéptico, pero no insiste jamás, se encuentra Luego del tratamiento, el "trastorno del humor desaparece, y
más bien calmado. Sin embargo, no tengo que insistir demasiado rituales de lavado y pulcritud pasan a un primer plano del cuadro
en decir que no, si no responde: "¿Entonces, para qué vengo?". clínico. Los rituales comenzaron a instalarse luego del nacimiento
De este modo se manifiesta una suerte de continuidad de lapa- de su hijo, en 1989.
labra y del cuerpo. El Otro habla y lo reduce al estado de desecho, "El exterior no debe entrar en el interior". Con esta fórmula
pero es un desecho social que le confiere un lugar. la paciente resume el objetivo de las múltiples conductas "fóbico-
Hoy ya casi no tiene patrones, se dedica a la apicultura y obsesivas" alrededor de las cuales organizó su vida.
montó una empresa paralela a la de su compañera. Las ceneste- Efectivamente, se afana en erigir barreras entre interior y ex-
sias son el partenaire que le permite una mediación con el mundo terior. El interior se representa, principalmente, en el cuerpo y
exterior, en suma, su guía. Se queja, sin embargo la usa con cierto el dormitorio que deben estar protegidos de toda suciedad pro-
tacto. veniente del exterior. La ropa juega un papel fundamental en esta
organización. He aquí algunos de los rituales obligados que movi-
lizan constantemente al sujeto.
Al pasar su ropa del lavarropas al secarropas, se lava las manos
con dos jabones distintos: uno común y otro "para la ropa". Du-

68
EMBROLLOS DEL CUERPO "No TOQUE MI TOC"

rante la operación pone especial atención en limpiar las canillas ALGUNOS EJEMPLOS ILUSTRATIVOS DE ESTAS LOCALIZACIONES CLÍN ICAS:
de la pileta. El jabón para lavar la ropa lo usa exclusivamente ella,
solo con este fin . El lavado de manos es una operación muy me- 1. El punto de anclaje imaginario de las identificaciones. Son las
ticulosa y casi permanente. La Srta. H. explica que debe enjabo- relaciones con su hermana menor que dan cuenta, especial-
narse y lavarse las manos hasta un límite muy preciso, el "trazo" mente, del carácter transitivo de la relación. La Srta. H. dice
que separa la mano del brazo. ., . que tiene un serio problema de celos con respecto a esta her-
Cuando la Srta. H. extiende sus toallas, pone atencion en iden- mana, nacida un año después que ella, lo que se traduce en un
tificar la parte interna de la externa: la toalla, extendida a caballo episodio de anorexia en el nacimiento, luego por pasajes al acto
sobre la cuerda, quedando la superficie exterior en contacto con agresivos. Según la paciente, una médica habría incluso aconse-
el aire. Naturalmente, ella solo se seca con la parte interna de la jado a los padres "abandonar" a la hermana menor. Aun cuando
toalla. esta intervención del médico sea real o no, está demostrando
Solo accede a su dormitorio una vez higienizada, con ropa y una rivalidad mortífera: "Es ella o yo". Esta rivalidad sigue
pantuflas específicas para esa habitación. U na vez ad.entro, no siendo verdaderamente algo que determina numerosas eleccio-
puede volver a salir (si no debería repetirlo todo). Lo rmsmo ocu- nes del sujeto. Tiene las mismas amistades que su hermana (se
rre cuando entra en la casa: debe cambiar ropa y calzado. Por esta apropia de sus amigos). Al igual que ella, tu~ una relación con
misma razón, el hecho de salir a buscar el correo constituye para un músico latinoamericano. Su hermana es música: la Srta. H. se
ella una expedición. Su hijo está incluido en los rituales: él tam- rompe en cuatro para que su hijo tenga una formación musical
bién debe respetar dichas reglas en lo referente a su dormitorio. (piano y percusión).
Así observamos cómo paulatinamente erige una serie de ba-
rreras, de diques que apuntan a separar el interior del exterior. 2. El encuentro con un Un-padre. Su hermana, además, originó
Esta separación se realiza en la siguiente pesadilla: "Un personaje otro encuentro importante: el de la Srta. H., de 1+- 15 años en ese
muere, hay una especie de embalsamamiento que consiste en ex- entonces, con la Iglesia Eucarística. Esto sucede justo antes de su
traer del cuerpo tiras de piel, pedazos para constituir un personaje primera "depresión". Por otra parte, ella establece una relación
idéntico pero reducido". De este modo, se obtiene un cuerpo que entre esta adhesión y su depresión. Según su descripción, pensa -
solo sería el interior y otro que solo sería el exterior. mos que muy probablemente se trate de un episodio psicótico. E l
Aun frente a la ausencia de fenómenos elementales evidentes, encuentro se produce por intermedio de una amiga de la hermana
ciertos criterios clínicos me llevaron a considerar una estructura que le presta un libro edificante sobre la historia de una conver-
psicótica: a) el punto de anclaje imaginario de las identificaciones sión. Conmovida por la lectura, participa en una primera reunión
(identificaciones en espejo); b) las circunstancias de la descompen- de la Iglesia. Allí conoce al padre de la amiga, que se convertirá en
sación producida a la edad ele quince años: clescompensación que su padre espiritual.
puede haber sido consecutiva al encuentro con "un padre"; c) la Con respecto a la conversión a la Iglesia Eucarística, relata
persona del Padre (padre real) representado por la Sr~a. H. como haber sido víctima de un "divisor", refiriéndose a un pastor disi-
alguien que no está privado de nada, que sabe todo: "El no estaba dente que la convenció para poder bautizarla, bautismo que pri-
enfermo, pero sabía que iba a morir" (tenía once años cuando su mero fue denunciado y finalmente aceptado por el grupo de fieles
padre falleció); d) el español, ¿la lengua primordial?; e) la prese~­ de la Iglesia. La adhesión a la Iglesia Eucarística permite formu-
cia de algunos "fenómenos de borde": pseudo-lapsus y/o neologis- lar la hipótesis de que el encuentro con Un-padre precipita al su-
mos; f) lucha contra la invasión del goce del Otro. jeto en un primer episodio psicótico. Un-padre puede estar re-

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EMBROLLOS DEL CUERPO " No TOQUE MI TOC"

presentado por el padre de la amiga (padre espiritual) y/o por el 5. ''Algunos fenómenos de borde". Se trata de significantes estruc-
"divisor". turados como neologismos. He aquí algunos ejemplos:
El primero aparece en un sueño que tuvo veinte días antes del
3. La persona del padre. Su padre era investigador en biología y, desencadenamiento del episodio maníaco sobrevenido algunos
agrega, un innovador en un dominio preciso de la investigación. años atrás: se encuentra en casa de su hermana junto a otras per-
En ese medio era conocido y reconocido. Falleció de un infarto sonas. Su cuñado se dirige a ella en voz alta: "Tenés las percusio-
cuando ella tenía 11 años. "No estaba enfermo, pero sabía que se nes". La Srta. H. lo toma como un insulto, como si dijera: "Te
iba a morir". Explica haber sentido y comprendido todo esto va- caíste de cabeza o algo así. .. ".
rios meses antes de su muerte. Él la participaba de cosas, le daba Luego de haber contado este sueño, ella explica que lamenta
consejos que le serian de utilidad más adelante, "como si hubiese que su cuñado no tenga una relación privilegiada con su hijo : no
sabido que no podría hacerlo después". Tenía una relación pri- cumple el papel que su tío materno tenía para con ella, como sus-
vilegiada con su padre: "Pasaba todos mis momentos libres con tituto del padre. Esto la lleva a recordar una pelea que la había
mi padre, me identificaba profundamente con él". Señalaba que enfrentado con su tío.
"había una verdadera comunión entre él y yo, nos comprendíamos Con respecto al suefio, se asombra de la expresión "tenés las
sin tener que hablar". percusiones" pero no agrega mucho más. El significante "per-
cusión'', además de sus múltiples consonan cias (repercusión,
4. El español: ¿lengua primordial? La relación con la lengua es- persecución) ocupa un lugar nada despreciable en la vida de la
pañola es otro rasgo que merece ser destacado en este sujeto. La Srta. H.: su hijo estudia música y aprende percusión. Esta elec-
Srta. H . habla el español de corrido; utilizaba este idioma para ha- ción instrumental es verdaderamente la de la Sra. H. También
blar con su hijo hasta que entra en la escuela, y las expresiones ele tuvo la oportunidad de tocar, ele percusión cuando actuaba con
afecto son siempre dichas en español. el padre de su hijo. Su hermana y su cuñado son músicos. En
Tampoco es infrecuente que durante una conversación bus- este sueño, donde se revela una intuición persecutoria, "mi cu-
que en el francés el equivalente de una expresión, de una palabra ñado me persigue'', el significante "percusión " equivale a un
que primero le viene en español (a menudo palabras corrientes neologismo.
o que se traducen directamente). Aclaró que esto solo le sucede El segundo ejemplo surge de palabras concernientes al casa-
con personas que despiertan su confianza, algo así como que la miento cercano de una amiga. Describe al futuro marido como el
lengua española expresase algo más, un sentido inefable entonces "supermarido". Subrayo esta formulación. A la semana siguiente
intraducible. me explica su lapsus. Describía a su propio amigo de esta ma-
La Srta. H. siempre vivió en Francia, y en su familia se ha- nera: "El que va a convertirse en el padre de mi hijo", o "el futuro
blaba francés. Aprendió el español durante sus numerosas estadías padre". Por momentos decía "super"[super] en lugar de "futuro
en España, donde reside una parte de su famili a materna. Entre [fUtur] padre [pere]", de ahí su error ... Podemos encontrar en la
Francia y España, es difícil situar la línea materna: la madre de la construcción de "super" [super] la estructura del "sueño de oro"
Srta. H. nació en Túnez, ella pierde tempranamente a su padre, y (porque la sílaba tur y la e/o final de "futuro padre" quedan escon-
su propia madre parte hacia París para vivir allí, dejándola al cui- didos como cuando se pliega una bandera).
dado de una tía que vive en España, tía que ya la había criado in-
cluso a su madre. Hacia los 13-14 años, la madre de la Srta. H . se 6. La lucha contra la invasión del goce del Otro. Hemos visto que
reencuentra con su madre en París. la vestimenta está en el centro de los rituales de la Srta. H. In-
cluso establece dos relaciones que permiten delimitar en princi-

72 73
EMBROLLOS DEL CUERPO "No TOQUE MI TOC"

pio la función de la vestimenta. La vestimenta que protege de un - el reconocimiento y la aceptación, por parte del entorno, de las
goce Otro. La Srta. H. explica por qué solo usa pantalones: a la manías y rarezas de la Srta. H.: los TOC iban viento en popa ...
edad de 14- 15 años, fue víctima de una tentativa de violación en se hablaba de esto en los medios;
una discoteca. El hombre, mayor que ella, no logró sus fines por- - la aceptación por parte de la paciente del diagnóstico de dis-
que llevaba un pantalón ajustado y porque el cierre relámpago se capacidad inherente al trastorno, y de la pensión para adulto
bloqueó cuando intentaba liberarse. Agrega, "desde entonces me discapacitado que resulta de esto.
siento protegida con el pantalón y totalmente vulnerable con la
falda". Luego de evaluar minuciosamente el trastorno, el Dr. X pro-
El frío asimilado a la muerte. Siempre está muy cubierta, in- puso ante todo a la paciente, un tratamiento antidepresivo antes
cluso en verano. Explica que a menudo siente frío y no llega a de iniciar la terapia cognitivo-comportamental. Ciertos antidepre-
calentarse, sea cual fuere el grosor de la ropa que use. Y agrega: sivos tienen fama de tener efectos positivos sobre los trastornos
"Asimilo el frío con la muerte ... quizás en relación con la muerte obsesivo-compulsivos. De hecho, 1\unca com~nzó realmente la
de mi padre", y cuenta cómo su madre le pidió firmemente besar terapia, siempre encontró buenos mS)tivos para aplazarla (nervio-
el cadáver ya frío de su padre. sismo debido a la mudanza, etc.). Sin embargo, la perspectiva de
A partir de estas diferentes consideraciones clínicas, podemos este tratamiento bastaba para angustiarla.
comprender los rituales como una defensa contra la invasión del
goce Otro. Sabemos que toda mujer tiene la tarea de extraerse de La mudanza. Su madre, proyectando instalarse en climas más
este goce Otro. Una de las soluciones para lograrlo es encarnando benignos, decidió la venta de la casa familiar. Esto fue para la pa-
su nombre dentro de lo real, precisamente que el patronímico de ciente el punto de partida de un proy~cto de vida independiente.
la paciente la designa como ser pura, virgen ... ¿Es necesario precisar que el proyecto fue más el de su entorno
que el suyo propio?
La Srta. H. se instala e:;n un departamento con su hijo y se en-
CRONOLOGÍA Y LÓGICA DE UNA DESCOMPENSACIÓN cuentra sola para afrontar las tareas del hogar y las educativas.
Además, acepta someterse a las órdenes formales del pedo-
Hasta 1996/97, la Srta. H. vivió con su hijo en la casa de su psiquiatra de su hijo: en el nuevo departamento podrá disponer,
madre. Se las arreglaba con sus síntomas y mantenía una relativa normalmente, de su habitación, es decir que tendrá la posibilidad
adaptación: se ocupaba de su hijo, de su educación. Dos aconteci- de llevar sus juegos y libros, entrar y salir libremente. Antes de
mientos contingentes acabaron con este equilibrio: el comienzo que esto se hiciera efectivo, se había preguntado realmente cuál
de una terapia cognitiva-comportamental y la mudanza. sería su reacción si se "desantificara" la habitación de su hijo ...
De todas maneras, acepta dejar que su hijo se ocupe él mismo de
La terapia cognitivo-comportarnental. Durante 1996, presionada su higiene personal. La mudanza trajo nuevos ritos: los sectores
por su entorno (familia, médico de cabecera), la Srta. H. terminó que se encontraban más preservados hasta ese momento y de los
consultando un especialista de TOC y de terapia cognitiva-com- cuales se ocupaba la madre (comidas, compras) también son extre-
portamental. El síntoma era entonces identificado y designado madamente ritualizados: la "locura del tocar" alcanza la heladera,
("es un TOC": por otra parte, el síntoma, aquí, no solo está desig- los alimentos, los aparatos del hogar.
nado, sino que la paciente se encuentra identificada con él); esto Las exigencias de los rituales son tan enormes que no logra
tuvo algunos efectos positivos: acabar con la instalación: en el medio del salón quedan cajas lle-
nas, a las que no hay que tocar por nada del mundo. Así es como

74 75
EMBROLLOS DEL CUERPO "No TOQUE MI TOC"

durante los últimos meses fui testigo del agravamiento progresivo después de una internación de tres o cuatro semanas a causa de
de las dificultades de la paciente. En el curso de las entrevistas de una sintomatología depresiva. La Srta. H. era muy apragmática,
este último tiempo, retengo dos secuencias que, a mi parecer, ilus- ya casi no comía, pasaba la mayor parte del tiempo en su cama.
tran los efectos de las nuevas condiciones de vida sobre la estruc- Con la supresión de los antidepresivos y la prescripción de un leve
tura del sujeto. tratamiento neuroléptico, mejoró rápidamente su estado.

Secuencia 1: "No hay más barrera". Hace algunos meses, la Srta.


H. me anunció que le había rogado a su madre que cuide a su hijo
durante la semana siguiente, porque ya no tenía fuerzas para le-
vantarse y llevarlo a la escuela, ni para prepararle la comida. En
este estado de desasosiego, me confiesa que incluso había pensado
en dar la guarda de su hijo a su hermana o su madre.
Sin poder relacionarlo con lo que acaba de decirme, me relata
el siguiente incidente: encontró en la habitación de su hijo un bloc
de papel de cartas, que estaba guardado en una de las cajas del
salón; este descubrimiento constituye para ella una catástrofe: "Es
como si todo se hubiese abierto, no hay más barrera".

Secuencia 2: La serie de cositas que se terminan. La paciente no


puede superar las tareas de la vida cotidiana, por lo que recurre
con más frecuencia a su madre. Durante la ausencia de esta, de
una semana, la Srta. H. cuenta que sintió momentos reales de pá-
nico seguidos de cortes imprevistos de la corriente: "Cada vez que
la luz se apagaba era como un fin, una muerte". Volverá a esta
experiencia de desasosiego que comprueba cada vez que algo se
termina, se acaba, por ejemplo la botella de leche, el aprovisiona-
miento de jaboncitos, una estación del año ... Relaciona ese sen-
timiento con las dificultades ligadas a su mudanza. Observamos
aquí cómo ella dispone una serie de pequeños objetos de la vida
cotidiana para delimitar el vacío originado por su incapacidad para
simbolizar la separación con su madre.

EPÍLOGO

La paciente termina realizando lo que había anunciado en un


momento de pánico: da su hijo en guarda de su hermana. Renun -
cía igualmente a su departamento y vuelve a vivir con su madre,

77
12. Dolores a destiempo

Genevieve Bouquier

Desde fines de 1991, este paciente fue tratado en el Servicio ORL


(otorrinolaringología) donde trabajo como psicóloga. Su historia
clínica y de enfermería es voluminosa, y consta de diez largas car-
tas que trajo a las consultas médic~s, porque siempre "preparó"
sus consultas.
En 1991 tiene sesenta y siete años, es obrero agrícola, jubilado,
casado, con tres hijos a los que ve frecuentemente. Parece que su
familia lo quiere realmente, puesto que están presentes tanto al-
rededor de él como de la gente que lo cuida. Siempre estuvo bien
de salud, perdió la primera falange del índice derecho en un acci-
dente de trabajo, pero esto no lo afectó.
Se le descubre un cáncer del que será operado dos veces: en
marzo de 1992 le extraen toda la laringe y lo tratan con radiote-
rapia. En diciembre de 1993 , el cáncer recidiva, se le practica la
ablación de una parte de la faringe y de la base de la lengua. Se
trata de dos cirugías graves e invalidantes que rara vez se combi-
nan. A pesar de ello el paciente, bien preparado, las acepta y to-
lera completamente sin problema aparente. Así, apenas a tres días
de la laringotomía total, lo veo en el servicio de cuidados intensi-
vos, vendado, en medio de aparatos diversos, ¡leyendo una novela
policial!
Durante cada una de sus numerosas hospitalizaciones, ayuda a
los enfermeros en las curaciones, se muestra calmo y colaborador.
Duerme bien y sobre todo no se queja de sus dolores, de su inco-
modidad, de discapacidades tan sistemáticas. Por esta razón, los
informes de las enfermeras son particularmente escuetos. Además,

79
EMBROLLOS DEL CUERPO DOLORES A DESTIEMPO

aprende rápidamente a usar el implante fonatorio y luego a hablar En septiembre de 1994, las quejas escritas con respecto a la d
con voz esofágica. En suma, es un enfermo perfecto, "que no trae nula r eaparecen al pie de la carta, con una enumeración detall ada
problemas". de dolores variados en la zona de la cabeza y del cuello. Los do-
No obstante, en las consultas de control realizadas lejos de lores siempre ceden, escribe el paciente, cuando está acostado (a
las intervenciones, vemos aparecer dos reivindicaciones, y más la noche) ¡esto es sorprendente! Por otra parte, aparecen sin re-
tardíamente, dolores. La primera de estas reivindicaciones no es lación alguna con las intervenciones quirúrgicas. Cito al paciente:
extraña, ya que se relaciona con el implante fonatorio que, con "Me duele la mandíbula" (sin embargo, no tocaron su mandíbula);
bastante frecuencia se debe reajustar con anestesia general. El pa- "cuando respiro me arde la garganta" (un año y medio después de
ciente, furioso ante tantos inconvenientes reiterados al cabo de que terminaran los rayos, es anormal); "Me duela atrás de la nuca"
ocho tentativas, logra que se le retire la prótesis. La exasperación (tampoco tocaron la nuca); "Es como si hubiese recibido un golpe
se lee en sus cartas y en las observaciones de los médicos y enfer- y tuviera una pinza que me aprieta". En una carta posterior dirá:
meras. Surge la segunda reivindicación más estrafalaria: se refiere "Es como si hubiese recibido un golpe arriba del mentón".
a la cánula que el paciente debe usar permanentemente, dada la Efectivamente, el paciente recibió un golpe, pero en el sentido
estrechez de su traqueotomía. Debe usar una cánula porque res- metafórico, y nos referimos a la segunfia operación de diez meses
pira mal, y deduce que eso le impide respirar, razonamiento que atrás, operación responsable de los dólares. El golpe recibido se
aparece claramente en sus cartas. relaciona preferentemente con la grave enfermedad de su mujer,
Se le practica entonces un ensanchamiento quirúrgico de la de la cual, finalmente, hablará en la posdata de su carta de diciem-
traqueotomía. La operación resultó insuficiente para resolver el bre de 1994: "Al1ora ya no me importa, mi mujer acaba de recibir
problema de la cánula, debido a que por la irradiación recibida la dos transfusiones, ella no se curará, tiene leucemia, estoy siempre
cicatrización era extremadamente lenta, entonces igual debía dor- junto a ella, solo le quedan piel y huesos". En efecto, fallece un
mir con la cánula puesta. Las protestas son cada vez más fuertes mes más tarde, a comienzos de 1995.
y el paciente no duda en exigir otro ensanchamiento quirúrgico, Me encuentro con el paciente dos meses después del deceso:
pero será rechazado por el riesgo que implica. Más tarde repro- se pone a llorar sin poder hablar y, durante varios años, en cuanto
chará a los médicos "no haberle quemado las adherencias" que, surge el tema de su mujer, solo habrá lágrimas y ninguna palabra.
según él, obstruían la abertura: así no está mullido. Hasta julio de 1997 se mostrará, por el contrario, muy locuaz en
Apenas dos meses después de la segunda operación, a comien- todo lo que se refiere a sus dolores, numerosos pero poco varia-
zos de marzo de 1994, aún muy impedido para comer, trae a la dos: nuca, labio inferior, encía, mentón, mandíbula, ardor en la
consulta una carta donde ¡solo habla de l~ cánula! Incluso escribe garganta y en la lengua.
a los médicos: "De todos modos, si ustedes no hacen nada, quiero En mayo de 1995 surge un problema real: una estenosis del
decirles que conozco un gran especialista de garganta, en Saintes, esófago posradiactiva. El paciente sólo cita una vez el inconve-
al que fui a ver ... ". Por otra parte, los médicos observan el tono niente (obligación de alimentarse casi únicamente con líquidos),
reivindicativo en cada consulta. Al final de cada carta, el paciente al pie de la carta. Luego de un simple examen practicado bajo
sigue refiriéndose a un dolor en la mandíbula que no se manifiesta anestesia general, se declara capaz de comer con más normali-
más que en un momento exacto del día: durante la merienda. dad. Hay, entonces, un efecto de sugestión. Pero, en lo que res-
Tres meses después, en una consulta de control, el médico ya pecta a los dolores surgidos en el momento de la enfermedad de
no observa tal como sucedía dos años atrás, "protestas por la tra- su esposa, durante el verano de 1994, el tono reivindicativo está
queotomía", sino "quejas y desánimo". En resumen, la carta que siempre presente. Por ejemplo, se indigna porque cien sesiones
trajo ese día no fue conservada. de drenaje linfático no lo aliviaron (la cantidad es exagerada); tres

80 81
EMBROLLOS DEL CUERPO DOLORES A DESTIEMPO

meses más tarde pretende haber hecho doscientas. También pro- no quejoso, mostrando nuevos síntomas: imposibilidad de usar su
testa: "¿Por qué siempre tengo la garganta inflamada? ¿Por qué voz esofágica, hemorragias causadas por la traqueotomía, males-
me duele el labio inferior? ¿Por qué razón tengo como una pinza tares. Excepcionalmente escribo todo esto en la ficha clínica, pero
detrás de la nuca?". Luego del deceso de su mujer, por el contra- el médico que lo examina no ve nada anormal. Tres meses des-
rio, el tono, que sigue siendo de reivindicación, se transforma en pués, recién en la siguiente consulta, se le practica una biopsia "a
súplica: "Doctor, le pido que haga algo, desde hace un mes sufro título psicológico", como me lo susurra el médico, confiándome
demasiado, no quiero seguir teniendo todo el tiempo dolores in- al paciente loco de preocupación. La biopsia arroja un resultado
soportables como estos; por momentos me duele tanto que me desgraciadamente positivo y el tomógrafo revela una recidiva muy
veo obligado a hacer cualquier cosa que me haga olvidar el dolor. importante, más allá de toda posibilidad terapéutica. Solo se de-
Pese a mi coraje, mi voluntad, estoy obligado a llorar, a pesar mío, termina una quimioterapia paliativa a domicilio bajo la forma de
y le digo esto para que sepa hasta qué punto me afecta". ¿Podría- una inyección por semana. A partir de ese momento, el paciente
mos decir que por una suerte de desplazamiento llora más por su tiene fuertes razones para sufrir.
mentón y su nuca que por su mujer? ¡Y sin embargo lo vuelv<\ a encontrar en septiembre de 1997
Los médicos, requeridos urgentemente, ordenan una escalada y observo que no está tan mql! Me confiesa que sufre menos que
de analgésicos. Los calmantes prescriptos actúan con una corta antes. Ya no parece tan inquieto, y no quiere más inyecciones
duración, los analgésicos clásicos son efectivos gradualmente, por "que no le sirven de nada". Dos meses más tarde me dice que está
lo que al cabo de un año agregan un morfínico, Moscontin, aumen- mucho mejor, no tiene más dolores, solo tiene "un nudo en la gar-
tado en cada consulta y con la dosis de hasta 320 mg. por día, can- ganta". No obstante se lo hospitalizó para colocarle una bomba
tidad considerable cuando no hay cáncer sino solamente "secue- de morfina que sigue consumiendo. En el momento de esta breve
las radioquirúrgicas". A este tratamiento se agregan infiltraciones internación, el Jefe de Servicio, que había visto la tomografía en
practicadas por un reumatólogo. Luego le recetan Tegretol y des- julio, se asombra de que el paciente siga con vida, cuatro meses
pués Laroxyl, 1 hasta producir una intoxicación medicamentosa en más tarde.
agosto de 1996, que obliga a producir una abstinencia parcial. Luego no nos vemos durante tres meses. Creía que había
Entonces se le coloca al paciente un neuroestimulador que des- muerto cuando en febrero de 1998 me entero de que su médico
conecta, dice, sin que los dolores se produzcan cuando tiene que de cabecera pidió una consulta para él. Lo veo llegar en buen es-
cortar madera, es decir cuando hace algo que lo tiene ocupado, tado físico, bien vestido, visiblemente bien alimentado y, sobre
que le interesa; ya no sufre más cuando está acostado. Hay que todo, muy sonriente. Me dice que le duele un lugar específico de
señalar que la desaparición del dolor no se produce en los casos de la garganta pero que no se siente molesto en absoluto para dor-
dolencias de origen orgánico. mir. Muy sorprendido le pregunto si sigue viviendo solo. Me
Estas manifestaciones se prolongan a lo largo de dos años responde que no: desde el verano (desde la recidiva y desde que
y medio. Los médicos, un poco molestos (me lo dicen), ya no informaron a su familia de su estado desesperante), vive alternati-
conservan las cartas de quejas del paciente y se muestran menos vamente en la casa de su hija y de su hijo que, al igual que sus res-
atentos quizás, sin tomar en serio los signos de recidiva del cán- pectivos cónyuges, se muestran "muy atentos". Habla con gusto
cer cuando estos se presentan. Signos que, extrañamente, percibo: de sus nietos. El médico que lo examina observa que el tumor,
un día de abril de 1997 encuentro al paciente preocupado pero ya muy bien delimitado, no evolucionó.
¿Qué comentarios podemos hacer sobre este caso? Podemos
señalar tres tiempos.
l. Amitriptilina.

82
EMBROLLOS DEL CUERPO D OLORES A DESTIEMPO

Primer tiempo, marzo de 1992 a marzo de 1994. El paciente to- las neurosis en tiempo de guerra, y se puede observar el apacigua-
lera sin dolor ni desagrado agresiones corporales y discapacida- miento de ciertas crisis psicóticas luego de la fractura de un miem-
des reales a condición de sostener una reivindicación concerniente bro, por ejemplo.) Esta última hipótesis es más verosímil.
primero respecto al implante fonatorio, luego una cánula. N o po-
demos anticipar una explicación exhaustiva porque no disponemos Este caso, "Dolores a destiempo", ilustra claramente el hecho
de elementos suficientes para determinar la estructura psíquica del de que las manifestaciones dolorosas pueden ser otra cosa que
paciente, pero podemos retener dos posibilidades: fenómenos orgánicos o histéricos. Se destaca que a pesar de las
1. Si se trata de una neurosis, y fuese una neurosis obsesiva, se dudas de mi comentario, el dolor y su ausencia allí donde se lo
produce un mecanismo de desplazamiento (de la mutilación al im- espera pueden tener en el tiempo un significado muy variable en
plante, luego a la cánula) como tentativa de hacer pagar al O tro de un mismo sujeto.
todas las maneras posibles (las reivindicaciones).
2. Si se trata de una psicosis, y fuese una paranoia, las prótesis
irrumpen de manera intolerable como Otros perseguidores. \
I
Segundo tiempo, verano de 1994 a marzo de 1997. El paciente
sufre un traumatismo psíquico, la enfermedad y luego el falleci-
miento de su mujer. Podemos suponer que localiza en su cuerpo
el goce que resulta de ello y que no puede tratar por el significante
(solo puede llorar); de ahí la aparición de los dolores. Estos dolo-
res le permiten protestar, sea cual fuere su estructura. Le permi-
ten asimismo requerir la atención, los cuidados y la conmiseración
del O tro médico: en consecuencia, establecen un lazo social para
él cuya soledad es real.

Tercer tiempo, abril de 1997 a febrero de 1998. Con la recidiva del


cáncer, se observa la desaparición de los múltiples dolores y el ata-
que orgánico real casi no suscita un nuevo dolor. Dos explicacio-
nes son posibles independientemente de la estructura de la perso-
nalidad: a) gracias a la instauración de lazos muy cercanos con sus
hijos, el paciente puede dejar de lamentar la pérdida de su mujer
y, por ende, sentir menos sufrimiento en su cuerpo. Incluso sobre-
vive más allá de toda probabilidad porque la pulsión de vida fue
restablecida en el nuevo contexto afectivo; porque b) el paciente,
por el contrario, sabe de alguna manera que tiene una recidiva y
que va a morir, y tiene razón. Algo de su pulsión de muerte está
satisfecha: ¡por fin esto va a terminar!, piensa quizá confusamente
y ya no necesita sufrir, pues su grave problema orgánico oficia de
condensador de goce. (Freud ya había notado la disminución de

85
13. VtA CRUCIS DEL SOLDAD0 1

Anne Marie Brossier 2

La psicosis, en lo que concierne a la condición de lo que Lacan


denomina el "ser-ha~fante", presentifica la estructura. La psicosis
es por lo tanto un efecto del lenguaje. La forclusión del Nombre
del Padre da cuenta de efectos sobre el sujeto tales como el desorden
de la cadena significante, evidente en los fenómenos clínicos de la
ps1cos1s.
Debido a la forclusión del Nombre-del-Padre, el Otro queda
como un lugar desordenado de una voluntad que somete al su-
jeto a los caprichos de un goce loco del cual no se puede proteger
por no disponer de la significación fálica. Ser objeto del goce del
Otro obliga al psicótico a un esfuerzo para localizar el goce, pro-
duciendo un delirio, por ejemplo, o algunas veces "inscripciones"
en el cuerpo.
El delirio, "tentativa de cura" según Freud, es un trabajo de
elaboración de significación para pacificar el goce y restaurar una
identidad.
De este modo, el trabajo con un psicótico consiste, particular-
mente, en permitir la pacificación de un goce que estraga su vida
íntima y social.
Voy a presentarles dos casos de pacientes psicóticos que ilus-
tran esto.

1. En francés Le parcours du combattant, literalmente la pista de combate.


2. Este texto se denominará durante la conversación "La Guerra de las Ga-
laxias".
EMBROLLOS DEL CUERPO VíA CRUCIS DEL SOLDADO

PRIMER CASO: " LA CONSCRIPClóN" En el momento de partir presenta problemas cutáneos, pero
a pesar de ello se va. Dice que todo comenzó durante el servicio
El Sr. X., 34 años, fue enviado a un hospital de día en septiem- militar porque "me obligaron a hacerme hombre, y eso me en-
bre de 1996, sin un diagnóstico preciso, luego de una hospitali- fermó". Es decir que los camaradas lo llevaban a los boliches para
zación de dos meses, que no había sido la primera. Desde la pri- beber y levantarse chicas; eso lo "cansaba". En ese tiempo atravesó
mera entrevista explica: "Mis padres pasaron por la guerra. Vieron un período de intensa angustia, con palpitaciones y fuerte disnea,
atr ocidades: cabezas cortadas, brazos arrancados. Nos acunaron incluso una crisis de espasmofilia, todo lo cual lo llevó a una in-
con sus historias durante toda nuestra infancia. Mi madre, de niña, ternación médica. Los análisis eran normales. El segundo punto
sufrió mucho. Su madre le pegaba, era loca. Mi madre curó sus importante durante ese período es un malestar que siente cuando
heridas con sus hijos. Era muy 'truculenta' con nosotros. Nos lle- debe disparar sobre un objetivo con balas verdaderas; cree súbi-
vaba a elegir el color del látigo. A menudo nos pegaba. Muy an- tamente que dispara sobre personas de verdad. Termina, por lo
siosa, verificaba todo para que no nos pasara nada; gritaba mucho. tanto, concluyendo que es demasiado débil para comprometerse
M i padre hablaba poco, pero redoblaba las palizas de mi madre con la armada.
cuando volvía por la noche ... Su frase favorita era: 'mejor criar A partir de su retorAo sufre de los mismos síntomas cardiorres-
chanchos que hijos'. Eso me hacía daño". "Mi padre es alguien pira torios alternados con crisis espasmofílicas, dolores en las pier-
que siempre va hasta el final, me han dicho que me parezco a él, nas. Su médico preocupado le hace practicar ciertos análisis que
eso me da miedo, porque si yo fuese hasta el final, yo .. . Mis pa- resultan normales. Termina por dirigirse al hospital psiquiátrico,
dres se pelean frecuentemente". Debernos señalar que el padre donde lo someten a otros exámenes que también resultan normales.
sufre de una neumopatía crónica. Deducimos que se trata de un "síndrome de conversión en un an-
El Sr. X. es el tercer hijo de cinco hermanos. Un hermano sioso". Se compromete con una psicoterapia que durará cinco años.
mayor, soltero, diabético, insulina-dependiente. Una hermana ma- Al abandonar el hospital, trabaja en diferentes restaurantes. En
yor , casada, con un hijo autista, que murió de leucemia. Una her- el momento de encontrar un trabajo estable, debe reemplazar a su
mana menor, soltera, depresiva y que no trabaja. Un hermano patrón por algunos días, y sufre un accidente de moto. T iene una
menor que vive con los padres. La familia se reúne todos los fines herida en la pierna (sin gravedad), pero los síntomas reaparecen , y
de semana. piensa que esta vez se va a morir. Es internado nuevamente.
Acerca de su infancia dice: "Siempre tuve problemas en la piel, Pierde su empleo e ingresa en un hogar de recuperación para
placas rojas en cualquier parte del cuerpo; mi madre las curaba convalecientes, primera separación del medio familiar después del
cuando era chico. Esto se producía en cualquier momento, quizás ejército. Allí se encuentra súbitamente "paralizado", ya no puede
y especialmente, después de los castigos". comer solo. Los exámenes médicos son normales. Este episodio
Logra obtener un CAP 3 de cocinero y, diploma en mano, se remite espontáneamente.
adelanta al reclutamiento del servicio militar y parte al ejército, Un año después ingresa en la institución, luego de una inter-
a Berlín: "Hubiera querido alistarme porque el ejército ¡aten- nación por un episodio ansío-depresivo. Se presenta como alguien
ción-firmes! [garde-a-vue], la pista de combate [le parcours du com- muy aplicado, quiere hacer bien las cosas, es casi obsequioso, "si-
battant] , la conscripción". guiendo al pie de la letra las órdenes" de los enfermeros. En ese
momento presenta lesiones cutáneas en los miembros y el tórax.
Esto lo perturba, consulta a un dermatólogo que le prescribe un
tratamiento. Poco después aparecen reivindicaciones en su dis-
3. Diploma de capacitación de aptitud profesional. curso: ¿por qué se lo obliga a r ealizar un tratamiento, a respetar

88
EMBROLLOS DEL CUERPO ViA CRUCIS DEL SOLDADO

horarios? Comienza a hablar de La Guerra de las Galaxias como SEGUNDO CASO: "(ON ESTOS MÉDICOS NO PUEDO METER
su película "predilecta". Habla también, prudentemente, de sus NI UNA SOLA PALABRA"
creencias religiosas, de las fuerzas del bien y del mal... Esto se
apacigua con un leve aumento del tratamiento. E l Sr. Z . es un paciente tratado en el hospital de día en los años
Meses después reaparece su eczema, precedido por una intensa ochenta. Cuando ingresa, se presenta con una importante sinto-
angustia. Se petrifica, transpira, tiembla y termina murmurando: matología que comprende distintas esferas del organismo. Son
"Sufro terriblemente, se me pelan los cables, creo ser capaz de síntomas que lo preocupan desde su llegada a Francia con su fami-
todo". Acepta ser hospitalizado sin problema alguno. lia a la edad de 14 años (son originarios de Italia).
En el hospital desarrolla un episodio interpretativo - se siente Se queja vigor osamente, y enojándose, de cefaleas violentas,
perseguido por todo el servicio- así como una suerte de delirio vértigos que lo molestan en su trabajo de albañil, gastralgias que
de tipo megalómano, del que sólo revela algunos fragmentos: sabe le impiden comer sus alimentos preferidos, lumbalgias y males-
que tiene que cumplir una gran misión, debe introducir el bien tares en las piernas que le impiden caminar. Parece haber atrave-
sobre la tierra. sado numerosos episodios /nfecciosos con hipertermia. A los 16,
La descompensación se produce en el momento de interro- 17 años sufre de ictericia y de úlcera gastroduodenal seguida de
garlo, al preguntarle sobre su futuro, saliendo del hospital de día, vómitos, cefaleas y un adelgazamiento considerable. Los análisis
y especialmente en el apres-coup de una escena que hace eco a las biológicos y radiológicos son normales. Dice: "El tratamiento que
de su infancia (peleas de la pareja, violencia y golpes). Acompa- me daban estaba mal, los médicos no entendían mi enfermedad
ñaba a su amigo, que para él era una suerte de doble que le traía su como yo la comprendía, porque los dolores de cabeza y de intesti-
hijo a lo de su ex mujer. Delante de la puerta, estalla una violenta nos eran los mismos" .
pelea entre los padres del niño. De repente, el amante de la mujer Trabaja varios años en la granja de su padre y a los 26 años
sale hecho una furia y lanza una bomba lacrimógena sobre el parte al servicio militar en Argelia. Allí pesca una amebiasis se-
amigo. Los dos amigos van a presentar una denuncia. Él también guida de insomnio y astenia, razón por la cual es hospitalizado du-
firma la denuncia que después lo perturbará. Observamos, una vez rante ocho días en Orán. Pero como era "el más inteligente y el
más que se encuentra frente a una escena que reproduce las de su menos miedoso de la compañía", toleró bien a pesar de todo esos
infancia (peleas de pareja, violencia, golpes). catorce meses.
Hay dos elementos que me parecieron interesantes en este A los 29 años, poco después de su regreso, mientras trabaja en
caso. Por un lado, las circunstancias del desencadenamiento de albañilería, es víctima nuevamente de cefaleas y mialgias, acom-
la psicosis (en el ejército, cuando debe reemplazar a su patrón) pañadas por una hipertermia. Su clínico lo recomienda a un psi-
en el momento en que el sujeto, llamado a un lugar simbólico, quiatra que le prescribe un neuroléptico, el Halopidol, que acepta.
no es capaz de afrontarlo: es el vacío. Por otro lado, la marca de Su estado mejora, se siente "bien y robusto en su musculatura", y
la inscripción sobre el cuerpo: el paciente, castigado en su in- empieza a trabajar en una empresa de albañilería. Resiste a pesar
fancia con el látigo que marcó trazos rojos y dolorosos sobre su de algunas "palabritas" intercambiadas con colegas hostiles por-
piel, más tarde ve aparecer allí placas con eccemas que podrían que él es "el mejor obrero, y el que hace aumentar las ganancias
explicarse como una vuelta del goce en lo real. Parece que este del patrón".
sujeto intenta, de este modo, fijar el goce, pero es insuficiente
porque no puede elaborar una significación. Con la aparición
de un delirio, es un desborde de goce que muestra el segundo
desencadenamiento.

90 91
EMBROLLOS DEL CUERPO ViA CRUCIS DEL SOLDADO

A los 34 años vuelve a consultar al psiquiatra, que lo somete rebro ... Cuando apoyo mi espalda contra la pared, me hiela el cere-
al "encadenamiento de medicamentos", para colmo con Seresta, 4 bro ... Creo que tengo el intestino atado al cerebro (parece que
que lo bloquea totalmente. En el mismo período vive una aven- reduce el cerebro a un largo caño totalmente enroscado). Tengo
tura sexual que le va a "hacer perder sus capacidades mentales" y agua en los músculos".
a "conducirlo directamente al hospital". Explica: "Estaban en ca- A este sistema bastante curioso le sigue otro: la escisión entre
mino de convertirme en un paranoico ... una suerte de espantapá- el lado bueno, el izquierdo, y el lado malo, el derecho, origen de
jaros en el plano simpático, alguien cuyo aspecto no es agradable". sus males físicos, donde "el hígado actúa como enlace entre el
Sus cefaleas aumentan, atraviesa "terribles episodios de tempe- brazo y la pierna derecha, cuyos músculos se licúan". Todo esto
ra tura y ni hablar de los dolores en las piernas". Los nuevos aná- es tan curioso que cuenta con buenos conocimientos de anatomía.
lisis médicos que se le realizan son normales. Sus médicos eran Al poco tiempo de su hospitalización, sus ideas hipocondríacas
"chantajistas o secuestradores, que se atrevían a hacerle contar disminuyen. Está en confianza antes que nada. "Mejor y en buen
su vida por una cuestión de temperatura". Sigue hospitalizado en estado", exige entrevistas para "profundizar lo que dijo", siendo
psiquiatría durante un año. Cuando sale del hospital retoma su sus dos problemas "los síntomas físicos y la salud afectiva". Esto
trabajo. no le impide seguir consultando algunos médicos, frente a los cua-
A los 38 años lo envían a una obra en construcción en Bor- les "no puede articular ni una sola palabra".
deaux y se instala allí, solo, en un departamento, porque según lo No obstante su estadía en la institución y las entrevistas -en las
explica él, "soy soltero porque no tengo más remedio". Su nueva cuales yo era simplemente testigo de sus desgracias-, al contener
vida es difícil, aquí la gente "lo sigue en la calle, entran en su casa su delirio parecen haberle permitido vivir bastante bien en el exte-
durante su ausencia, en la obra lo vigilan". Sus síntomas físicos rior. Puede retomar su trabajo con algunas interrupciones.
aumentan y están acompañados por pérdida de memoria, difi- Años más tarde, estoy intrigada por el cambio de su discurso
cultades para concentrarse, "nada más anda bien". Interrumpe su tan reivindicativo: ya no está muy seguro de sus explicaciones,
trabajo. Muy excitado, rechaza la internación de tiempo completo siente casi permanentemente un dolor en la cabeza, detrás de los
porque "todo lo que le hacen, no es ni más ni menos que una ojos, que le impide dormir. Está inquieto, cansado, se pregunta
porquería". qué le pasa.
No obstante acepta, en este contexto, ingresar a la institución. Esta vez lo ali ento para que consulte a un médico. Acepta, sin
A lo largo de los encuentros, su discurso queda marcado por un discutir, someterse a todos los exámenes médicos. Estos revelan
gran predominio de trastornos hipocondríacos que utiliza como un tumor en el cavum faríngeo. Es internado en la clínica y tiene
interpretación de sus cuestiones psíquicas. sesiones de radioterapia. Accede a hacerse tratar, satisfecho e in-
El lenguaje sobre su cuerpo es asombroso, por ejemplo: "Hago cluso sereno, por los cuidados que se le prodigan. Está aliviado
gimnasia para deshuesarme". Habla de sus "erupciones sexuales" con respecto a la persecución, aun cuando aguanta sufrimientos
(poluciones nocturnas). T ien e un "cerebro que se hiela" cuando reales. Describe impecablemente lo que se le hace. Parece haber
apoya su espalda contra la pared fría, y esto por "comunicación reconstituido en forma normal su anatomía. Desgraciadamente, su
inmediata a lo largo del cable". enfermedad avanza muy rápido y muere durante una internación
Acabará por confesar su teoría del cuerpo y de la disposición de en una clínica.
los órganos: "Desde la vejiga, un chorro de orina subía hacia el ce- En este paciente paranoico, que presenta un delirio de perse-
cución y un delirio hipocondríaco, ¿podemos decir que un ataque
real del organismo favoreció una mejoría de sus trastornos? Tal
4. Oxazepam. vez, pero ¡a qué precio!

92 93
11
La conversación
1. ,lo real y su amo

Jacques-Alain Miller: Tenemos no menos de trece textos para es-


tudiar y discutir entre nosotros junto a sus autores, con los talleres
donde se elaboraron, y me preocupa alcanzar a darle un destino
a cada una de estas contribuciones presentadas dentro de las tres
horas y media de esta tarde y las tres horas y media de mañana
por la mañana, incluso profundizar nuestras reflexiones y nuestro
trabajo. Seré breve en este preámbulo y les agradezco desde ya
haberse molestado en venir este fin de semana.
Cuando tuvo lugar la Conversación de Arcachon, 1 en 1997, los
textos provenían de todas las secciones y antenas clínicas francó-
fonas, y existía un solo texto por sección, mientras que hoy pro-
vienen únicamente de la Sección Clínica de Bordeaux. Cuando los
consideramos en su conjunto, primero percibimos la unidad de
estilo. De allí se desprende cierta mesura. Todos dan muestra aca-
bada de ponderación -no hallamos aquí la "falta de ponderación",
título del caso de Marie-France Prémon- en el uso de maternas
de Lacan. Están presentes, dan el armazón a los textos redactados,
pero siguen siendo discretos, y no deslucen lo particular del caso.
Es el modo característico de vuestra Sección Clínica a la que rindo
homenaje.
En segundo lugar, estos trabajos demuestran una verdadera in-
serción de la perspectiva analítica en la práctica médica. Isabelle
Cordier que se presenta "en el lugar del analizante" al comienzo

l. J.-A. Mlller y 11tr11N, !.os inclasificables de la clínica psicoanalítica, vol. 1, Bue-


nos Aire~, ICcleoHA·P•lcló•, 1999.

97
EMBROLLOS DEL CUERPO lo REAL Y SU AMO

de su texto, "El síndrome táper", concluye su trabajo con una ob- esta compilación es la paciente de Marie-France Prémon cuando
servación poco frecuente: "En su práctica, el médico tiene lapo- trata de calificar su misterioso dolor abdominal: "un dolor inexpli- : 1

sibilidad de restituir al síntoma su dignidad y volverse de esta ma- cable, verdadero sinsentido encarnado". El fenómeno del cuerpo
nera un 'médico-pasador', 'pasador de síntoma', para permitir al es un sinsentido encarnado. Debemos agregar esta bella expresión
sujeto plantearse su pregunta.". a nuestra artillería donde ya figura la frase de Schreber: "Todo
Catherine Vacher, que recibe a su paciente en.ginecología, se- sinsentido se anula" y aquella de Lacan en "De una cuestión pre-
ñala haberla recibido en calidad de médica, pero preocupándose liminar ... " que evoca lo que se produce "en la juntura más íntima
por hacer surgir de su demanda "algo del sujeto", y concluye su de la vida del sujeto". 2 La juntura íntima, en realidad éxtima, se
trabajo con la siguiente frase: "Pedimos al médico que restablezca exterioriza con el fenómeno del cuerpo que presenta en lo real el
una función, cuando en realidad debería preguntarse por qué se resultado de un proceso que se cumple en lo simbólico.
impidió esta función". Aquí la distancia que se mide entre el res- Numerosos trabajos permiten entender cómo se elaboran los
tablecimiento de la función y la interrogación sobre la causa cons- mecanismos de defensa del sujeto con relación a lo re.al. Retengo
tituye el intervalo en el cual se desliza el deseo del sujeto al que la fórmula del pequeño Pierre que lo dice muy bien en el texto ·,
el médico acoge favorablemente. Para comenzar, tengo curiosidad de Franc;oise Kovache: "no tengo lo necesario para defenderme,
por escucharlos sobre esta alianza con la medicina que es a la vez pero trato de arreglármelas". Nuestra colega dedica un párrafo
una subversión suave y medida, una subversión interna de la para subrayar esta expresión. Nadie lo expresa mejor que este niño
medicina. Hay que ser bien recibido en los servicios para poder de nueve años. Tiene perfectamente clara la noción del modo de
proceder de este modo, hay que tener un buen acuerdo; allí los defensa, queda al descubierto.
médicos deben encontrar alguna ventaja. Está previsto, si queda tiempo, que durante el intermedio al-
Antes de concluir este preámbulo, una palabra sobre nuestro guien realice una puntuación sobre la correspondencia de Descar-
título. tes con la Princesa Elizabeth, donde el problema del cuerpo está
Lacan habla -en otro tiempo había titulado así una de sus lec- particularmente presente, y esto ha incitado al filósofo a lanzarse
ciones publicadas en Ornicar?- de "embrollos de lo verdadero". a la redacción del Tratado de las pasiones. El sujeto cartesiano no
Son los embrollos de lo verdadero en su relación con lo real. Lle- tiene cuerpo cuando es captado en el momento del cogito. Todo el
gué a argumentar que la palabra embrollos connotaba especial- esfuerzo de Descartes es no dejarse embrollar por el cuerpo. Pero
mente en Lacan, en su última enseñanza, la relación con lo real. fue llevado hacia allí por su interlocutora, y aceptó entrar en el
Digamos que lo real embrolla lo verdadero porque no se deja do- problema con una gran confianza en el sujeto de la ciencia. Aquí
minar por lo simbólico ni por lo imaginario. nos enfrentamos a sujetos embrollados con el cuerpo, y a punto
En este caso los diferentes trabajos toman el cuerpo como un tal que la cuestión que se plantea frecuentemente es saber si el
real, como si no se dejara dominar, lo que constituye una vecindad
entre los casos de psicosis y de histeria. La expresión de Lacan
sujeto es analizable porque para analizarse no hay que estar exa-
geradamente embrollados con el cuerpo. El sujeto debe al menos
J
que se discute en ciertos textos, el rechazo del cuerpo, expresa la poder desembrollarse, y eso pasa por la simbolización.
impotencia del significante para dominarlo. El cuerpo imagina- Podemos objetar que en todos los casos hay un resto, y tam-
rio puede también aparecer como un real: la imagen deshecha del bién en la neurosis hay un resto de goce que Lacan denomina a.
cuerpo, la fragmentación imaginaria vale tanto como un real en la
medida que resista al significante. ¿Los fenómenos del cuerpo del
que hablamos, son o no son del orden de la Vorstellung freudiana? 2.J. Lacan, "De una cuestión preliminar a todo tratamiento posible de la psi-

l
La persona que mejor lo dice entre todos los que se expresan en cosis", en l<:w1·itos 2, Buenos Aires, Siglo XXI, 1985, p. 540.

99
,r
EMBROLLOS DEL CUERPO l o REAL Y SU AMO

El objeto a es lo que siempre impide que la simbolización sea ex- "Cuando era niño, me había ahogado'', que pone en escena el
haustiva. Sin embargo, no es quizá de este modo como hay que extraordinario episodio de la piscina y de los guiones correspon-
estructurar las cosas por el lado hacia donde avanzamos. El objeto dientes. En tercer lugar, el caso Pierre, denominado "El niño de
a es la cara dócil del goce. Es el goce, en tanto que su lugar le es los encajes", de Frarn;:oise Kovache. Aquí tenemos nuestro primer
asignado por el significante allí donde debe estar. Lo que Lacan conjunto.
denominaba a es la domesticación del goce, la localización de la El segundo comprende bulimia y anorexia, con los textos de,
libido. Este término reenvía a S1, el significante amo. Es así como lsabelle Cordier, "El síndrome táper'', de Dominique Jammet,
Lacan pudo voltear el ídolo de la complacencia somática, diciendo "Cuando esto no pasa" y de Marie-France Prémon, "Una falta de
que más bien se trataba de un rechazo del cuerpo. En términos ponderación".
de significante amo hay un "decir que no" del cuerpo más que un ¿Antes de abordar la primera serie, podría solicitar a los de
"decir que sí". Incluso, más allá del binario dominación-rebelión, Bordeaux si pueden presentar un breve resumen de lo que se tejió
existe el desencadenamiento somático de la libido en el fenómeno aquí entre psicoanálisis y medicina?
psicótico del cuerpo.
Vemos en los textos cómo se retoma el tema de la obediencia y
del rechazo. Por ejemplo, el síndrome táper subraya la obediencia
11 :
a la que se ve reducido el padre que debe mostrarse sumiso. En los
casos de histeria se capta el papel que asume la instancia del no,
n.o., y que por otra parte está escrito en mayúscula en el texto de
Camille Cambron, y cuya función reaparece en el texto de Cathe-
rine Vacher, como un no a parir. No hay únicamente lo orgánico
de la enfermedad, sospechamos que existe un no subjetivo. E n el
caso de lsabelle Cordier, el no que motiva la ruptura amorosa, que
expresa el rechazo de la relación sexual, desencadena una anorexia.
El caso de Dominique J ammet pone en evidencia el no de aquel
que se deja morir de hambre, etcétera. El "no" es la otra cara del
S 1. Cuando nos orientamos hacia lo real como lo que no se deja
dominar, debemos evidentemente confrontarnos con el signifi-
cante-amo. Lo real y el amo hacen pareja, y se ve cómo esta re-
lación se va entretejiendo a través de un cierto número de textos.
Retomemos el trabajo de esta tarde. Le solicité a Carole
Dewambrechies-La Sagna, a Jean-Pierre Deffieux y a Philippe La
Sagna agrupar los textos y obtuve una serie de conjuntos. He aquí
el orden con el cual vamos a estudiarlos. Comenzaremos por los
casos de jóvenes psicóticos. El texto de Daniel Roy que viene en _
primer término propone una articulación teórica rigurosa, des-
pués del cual encontramos cuatro ejemplos breves provenientes
de la presentación realizada con Philippe Lacadée. A continuación
se inscribe muy naturalmente el caso Bruno de Viviane Durand,

100 101
2. Medicina y psicoanálisis

Isabelle Cordier: Hablaré como médica. Lacan decía que el psi-


coanálisis concede a la medicina una ventaja para avanzar. Esto
hace suponer que uno no se contenta con tapar el agujero de la
demanda, que se aborda la demanda sin precipitarse a responder.
l-:

Jacques-Alain Miller: Hay que creer que los jefes de servicios


que para nada encarnan el sinsentido, sino el buen sentido o el
significante-amo, que son responsables de la buena marcha del ¡,
servicio, consideraron que cederle este espacio favorecía en defi-
nitiva su misión.

Isabel/e Cordier: Tenemos la fortuna de ser recibidos con Alain


Merlet en un servicio de dermatología donde existe un espacio
que permite plantear la cuestión.

Jacques-Alain Miller: Usted hace con su paciente un verdadero ;·


trabajo de anamnesis, estudia la configuración especial de la pareja
parental, luego hay dos sueños repetitivos, y la paciente de profe- '. f
!
sión anglicista encuentra la raíz de su vocación en el hecho de que ¡ '
'
su abuela era italiana y afectuosa. Encuentra también las raíces del
asco que siente por su madre, tan impecable que imponía el orden
táper a toda la gente de la casa, incluso el padre, que metía a todo ' 1
j 1

el mundo en cajitas asépticas; ella circunscribe la obscenidad ma-


terna. Al final de este texto volví al comienzo preguntándome si
había leído bien cuando había leído que usted decía haber hecho
ese trabajo desde un lugar "analizante". Me impresionó la modes-
tia de la declaración.

103
EMBROLLOS DEL CUERPO MEDICINA Y PSICOANÁLISIS

lsabelle Cordier: Mi trabajo es médico, pero también es un tra- Alain Merlet: Hacerse "médico-pasador del síntoma" con cier-
bajo preliminar al análisis. La paciente actualmente está en análi- tos pacientes implica que la acción del médico sea puntual y tran-
sis. Traté de que no estuviera más embrollada. sitoria, so pena de apaciguar el embrollo. La dificultad con la que
se ven confrontados los médicos cuando son analizantes y no son
Jacques-Alain Miller: Si usted me permite, leyendo su texto uno analistas es la evolución del caso. Isabelle Cordier derivó esta pa-
se pregunta si es posible para usted ser nutricionista. Desde el mo- ciente a un analista que, por otra parte, no es ele Bordeaux, y el
mento en que usted se comporta de esta manera con la bulímica, análisis se puso en marcha. Su expresión "médico-pasador" es in-
que trabaja en toda esta anamnesis, donde le revela sueños, los in- teresan te porque ser pasador es una función transitoria. Esto me
terpreta, uno se dice que usted es una nutricionista que tiene en parece esencial, pues no está bien visto ser médico y al mismo
cuenta que la pulsión oral no tiene que ver con la alimentación, tiempo analista. Generalmente esto produce lo que se denomina
que está enganchada con algo diferente del alimento. Cuando "psicosomatistas" y es catastrófico viendo sus delirios teóricos, sus
se conoce ese secreto, cuando se sabe que en primer lugar es un quimeras conceptuales. Lo que hizo Isabelle Cordier fue extraer el
asunto de deseo, en segundo lugar es un asunto de pulsión cuyo síntoma de la caja táper y permitirle que se convierta en algo vivo
objeto es indiferente, ¿cómo se puede ser nutricionista? ¿Cómo para el sujeto, de manera que pueda articularse. Al cabo de cierto
actúa usted en otros casos? tiempo decidió ceder el lugar y quizá sea lo más difícil. En cuanto
a la impresión de que Bordeaux esté infiltrado por la medicina, de
Isabelle Cordier: Con otros casos, sí. cierto modo es verdad. Pero de ahí a decir que hay mucha medi-
cina en Bordeaux infiltrada por el psicoanálisis, es menos seguro.
Jacques-Alain Miller: Estoy persuadido de ello, pero explíqueme
bien cómo los distingue. Jacques-Alain Miller: Uno tiene la impresión de que usted ha
logrado en Bordeaux cierta seducción de la medicina, y como
Isabelle Cordier: Hay pacientes que no están preparados para esto no sucede en muchos lugares del campo freudiano, tanto en
plantearse una pregunta. Las podemos plantear a algunos, y cons- América Latina como en Europa, creo que muchos querrán saber
tatar que no tienen ganas de responder. En tal caso, la nutrición, cómo lo logró.
efectivamente, pasa a un primer plano.
Alain Merlet: Esta impresión se relaciona, en primer término,
Jacques-Alain Miller: Dicho de otro modo, ¿usted es nutricio- con el hecho de ser un trabajo de taller. El taller que conducen
nista con aquellos que se resisten a sus preguntas de analizante? Carole y Jean-Pierre Deffieux es un taller sobre el cuerpo. Phi-
lippe La Sagna y yo nos ocupamos de un taller sobre "síntoma
Isabelle Cordier: Podemos decirlo así. Uno es nutricionista con médico y síntoma psicoanalítico". Dicho esto, el azar quiso que
aquellos que tienen problemas de colesterol, y a quienes no se les pudiéramos trabajar junto con algunos jefes médicos. Ellos recu-
plantea, forzosamente, la pregunta del delirio. Hay muchas per- rrieron a los analistas cuando se confrontaron con lo real. La apa-
sonas que van a ver a una nutricionista sin saber lo que quieren. rición del sida fue determinante. Luego la Sección Clínica permi-
Creo mucho en el efecto sorpresa. Lo~ podemos llevar a plan- tió instalar una presentación que conducimos con Carole.
tearse una pregunta. A veces se van y vuelven tres meses más tarde Los médicos siguen manteniendo una cierta reserva, nos intro-
porque, al fin y al cabo, la pregunta les interesa. ducen en el servicio, lo que es esencial, pero no asisten a nues-
tras presentaciones. Por otra part e, entre los autores de los tra-
bajos hay muchos psicólogos que trabajan en los hospitales, y que

104 105
EMBROLLOS DEL CUERPO MEDICINA Y PSICOANÁLISIS

tiene ahí su lugar en razón del incurable con el cual tropiezan los boración que se hace aquí. Es vuestra excepcionalidad, si puedo
médicos. decirlo así, en el campo freudiano. Vayamos ahora a la primera
batería de textos. Jean-Pierre Deffieux me dijo, justamente antes
Dominique Jammet: Trabajo en un servicio de medicina donde de comenzar esta tarde, que había hecho de cada uno de los textos
lo que me piden como psicóloga es completar el saber médico, un breve resumen. Le pedí que nos permitiera beneficiarnos de
cuando este tropieza con algo que constituye un enigma para ellos.
los médicos. Pero observo que nunca me piden nada, sea lo que
sea, sobre lo que pudo sucederle al paciente. Una vez me dijeron:
"Sería bueno que usted viera a tal paciente", y no me piden nada
más. Se lo encomendaron a alguien que consideran un especialista
y nada más.

Catherine Vacher: La primera demanda de los pacientes está


muy centrada en la técnica, especialmente en ginecología, y mi
trabajo consiste en hacer surgir una pregunta más personal, otra
demanda. Navego un tiempo antes de que algo sea posible.

Philippe La Sag;rza: El hecho de que los médicos no pidan nada,


¿no es una forma de respeto? Noté que cuando preguntan qué
pasó, no siempre es de buen augurio. Su silencio significa que
confían plenamente en alguien que se desplaza en una dimensión
que ignoran. De hecho, los médicos dan un paso hacia el psicoa-
nálisis, sea comenzar un análisis, o sea trabajar con el psicoanáli-
sis. No es una coexistencia, pero comienza a mezclarse, digamos a
embrollarse.

Alain Merlet: Sí, dan un paso subjetivo, piden un análisis, pero


en lo concerniente al intercambio de saberes, permanecen toda-
vía en un respeto prudente. El jefe de dermatología dio una con-
ferencia conmigo, pero eso no es muy común. De hecho faltaba
un lugar donde se pudiese elaborar un saber común y la creación
del grupo Clip-Médicine responde a esa necesidad. Existen médi-
cos que tienen un deseo de saber, pero tenemos dificultades para
comunicarles lo que sabemos, debido a nuestro vocabulario. Clip-
Médicine quiere llenar esa laguna.

Jacques-Alain Miller: Lo que surge de todo esto es que en nin-


gún otro lugar la cuestión medicina y psicoanálisis alcanzó la ela-

106 107
3. Una clínica en dos tiempos


1

Jean-Pierre Deffieux: La primera serie, cuyos autores son Viviane


Durand, Fran~oise Kovache y Daniel Roy, se organiza alrededor
de casos de niños y adolescentes. El texto de Daniel Roy ilustra
claramente el punto que Jacques-Alain señalaba hace un instante:
que lo real no se deja dominar completamente por lo simbólico.
Daniel Roy tenía esto en mente, esforzándose por delimitar lo que
es corte, límite, borde, entre lo real y lo simbólico. Establece una ' !
11
pequeña articulación teórica para introducir lo que va a ilustrar 111

en sus casos: se produce una "ruptura de la cadena significante", 1:


y en el momento de esta ruptura, en este punto límite, surge la
¡1
respuesta del sujeto. Se plantea la siguiente pregunta: saber de
cuál sujeto se trata. Quizá podamos emplear aquí el término que
Lacan usó solamente una vez, y que encuentro muy esclarecedor
para la psicosis: el sujeto del goce. El sujeto responde por medio ,1
de un fenómeno de goce. El autor proporciona una serie que no ·,1
1

solo está constituida por fenómenos del cuerpo, sino también por 1

alucinaciones. Por ejemplo en el milagro del aullido en Schreber:


hay un corte de la cadena significante y tiene como respuesta una
significación y alucinaciones.
Las cuatro pequeñas viñetas clínicas lo demuestran, cada una
de manera diferente. Viñetas que fueron seleccionadas durante
la presentación de enfermos de Philippe Lacadée y Daniel Roy, 'I'
11
:!
presentación de adolescentes de entre 13 y 15 años. Conservo ¡·
¡I
en mi memoria el caso de un joven que, en el momento en que
evoca su edad y la fecha de su cumpleaños, desencadena un fe- ¡:
nómeno del cuerpo. En otro ejemplo, el momento en que una 1

joven adolescente evoca al niño, la diferencia de sexos, a través

109

' 1
~ .1
EMBROLLOS DEL CUERPO UNA CLfNICA EN DOS TIEMPOS

de su relación con un compañerito, su reacción, que es repetitiva, por igual, la cuestión es también saber si se puede extraer una en-
consiste en dar o recibir golpes. Finalmente, en un último caso, señanza del caso Bruno y del caso Pierre.
la niña cuenta que soñó que su mamá le contaba una historia. El
maestro le pregunta: ¿para hacerla dormir? La intervención que Daniel Roy: Agradezco ambas presentaciones. Mi pregunta era
apunta al deseo de la adolescente conlleva la aparición de una saber si los fenómenos transitorios detectados en el curso de las
alucinación. entrevistas clínicas no tenían igual estructura que los fenómenos
permanentes. Me había dicho: estudiemos las cuatro últimas pre-
Jacques-Alain Miller: Una palabra a propósito del término "fe- sentaciones y veamos si, en efecto, se producen fenómenos del
nómeno del cuerpo". Usted sugiere también "acontecimiento cuerpo. Mi sorpresa fue constatar que, efectivamente, existían fe-
del cuerpo", una expresión que Lacan empleó para referirse al nómenos que podíamos clasificar de este modo, y que había una
síntoma, proponiendo hacer del síntoma en general un aconteci- cierta regularidad en la secuencia donde dichos fenómenos fueron
miento del cuerpo. En el presente texto, los fenómenos del cuerpo considerados. Era algo totalmente nuevo para mí, y que me llevó a
que retienen su atención son fenómenos transitorios, en eclipse. deducir esta construcción. Cuando reflexionamos sobre ello, qui-
Primera distinción a realizar: los fenómenos en eclipse y los per- zás es una red con una trama muy abierta, que no siempre per-
manentes. El famoso dolor "sinsentido encarnado" es perma- mite alojar la particularidad de los sujetos. El primer caso es el
nente, y tuvimos en la Convención de Antibes 1 numerosos fenó- del chico que tiene un fenómeno del cuerpo habitual, un steppage
menos anormales, paradojales, insensatos, cuya permanencia hizo del pie que los padres asocian a una mala posición uterina: ese es
que se los clasificara como suplencias a la forclusión del Nombre el problema de la historia de su primera infancia, un significante
del Padre. Calificamos a los fenómenos del cuerpo como sintho- que, para él, está en el orden de la certeza y que viene del lado
mes cuando se instalan permanentemente, ordenando la vida del del Otro. El fenómeno se desencadena durante la entrevista, en el
sujeto. En el caso de Marie-France Prémon, en principio es un momento en que se le pide situar su edad, su sexo, es decir, apor-
significante, "Pondéral", el que juega ese papel, y a continuación tar algo de su identidad. Lo que me impactó: el momento e:n que
es un dolor permanente el que se instala en ese mismo lugar. Que se hace un punto de capitón es siempre el más temido por estos
los fenómenos permanentes puedan jugar el papel de sinthomes, sujetos. Hay que relacionarlo con la clínica del autismo.
insta a ver una forma de sinthome en el mismo Nombre del Padre
El razonamiento de Lacan es que si el Nombre del Padre puede Philippe La Sagna: Una cadena significante, un S2, se constituye
ser reemplazado por un tal "fenómeno del cuerpo", por un sin- y en ese momento se desencadena el fenómeno. A la inversa del
thome, entonces no vale más uno que el otro. Lo que interesa en concepto habitual en que se produce el desencadenamiento, luego
este texto es una búsqueda muy puntual: ¿cuál es la articulación del encuentro con un S1 en lo real. Pero, quizá no sea tan con-
significante que produce el fenómeno del cuerpo? Ustedes bus- tradictorio, pues ¿qué es un S2? Es un corpus, la palabra está en tu
can el tiempo anterior al cual se inscribe el fenómeno aberrante. texto. ¿Qué ocurre con los sujetos que tienen la imposibilidad de
A veces encuentran un enunciado del sujeto, a veces un enunciado constituir un corpus, o de encontrarlo como fo?
de su interlocutor, pero siempre buscan eso. Más allá de los casos
que traen, sobre los que hay que discutir si son todos convincentes Daniel Roy: La cuestión es difícil. Pudimos constatarlo muchas
veces con pacientes, en particular los paranoicos, adultos o niños:
un fuerte elemento identificador de la historia del sujeto resuena
1. J.-A. Miller y otros, Los inclasificables de la clínica psicoanalítica, Buenos Aires,
en un momento dado, el conjunto del pensamiento se cristaliza en
ICdeBA-Paidós, 1999. un bloque y desencadena una reacción de tipo paranoico. Re- ·¡

110 111
EMBROLLOS DEL CUERPO UNA CLÍNICA EN DOS TIEMPOS

cuerdo a un pequeño sujeto psicótico que cada vez que es identifi- a engancharse dicha docilidad. Me parece que no podemos esco-
cado a un significante de su historia "se eyecta de una habitación". ger entre la complacencia somática y el rechazo del cuerpo, entre
Se trata de un significante tomado en un momento importante decir que sí o decir que no: no está en el mismo nivel.
de la historia del sujeto, pero que es al mismo tiempo un signi- Su ensayo identifica el Nombre del Padre con el punto de ca-
ficante de encuentro. Es un S1 inscripto en la historia del sujeto pitón que viene al lugar del Otro para cerrar [boucler] un conjunto
pero que lo totaliza. Cuando no lo vemos venir produce desen- no cerrado. El encierro del enjambre por un significante equivale
cadenamientos, tanto en adultos como en niños . Por ejemplo, en a un llamado hecho al Nombre del Padre. Eso es lo que Lacan
este volumen Edith M agnin explica claramente que todo lo que transpuso de la Gestalt: el agregado de un elemento suplementa-
venía a clausurar una acción, para el sujeto de los T OC, desenca- rio a un conjunto de rasgos ilegibles hace aparecer una figura sig-
denaba algo. Se presenta una significación que el sujeto no puede nificativa. Lacan había conservado un ejemplo de la Fenomenología
soportar, porque en ese momento, y para unirme a lo que decía de la percepción de Merleau-Ponty: si se proyecta una luz blanca
Jean-Pierre Deffieux, se evoca un goce, término de Lacan en "Li- sobre un disco negro, el haz luminoso se convierte en un cono
turaterre". El sujeto no sabe qué hacer con este goce porque no lechoso y ya no se ve más el disco negro, mientras que el agre-
hay significante para esto en la psicosis. También en la neurosis, gado de un pequeño cuadrado blanco separa los elementos: se ve
lo real a veces es insoportable. He aquí el hilo. la luz, el negro y el pequeño cuadrado blanco. La inserción del
pequeño cuadrado blanco modifica completamente la percepción.
Jacques-Alain Milter: Hay que ponerse de acuerdo sobre los Lacan señala su interés por estos fenómenos en "La dirección de
asuntos del S1 que comanda o no comanda el cuerpo. Tomemos la cura'', página 573 de los Escritos, 3 aunque burlándose de "los es-
el caso A., dice: "Tengo 15 años y empiezo a sentirme viejo, cosa fuerzos de un autor [... ] son conmovedores [... ] para intentar for-
que empieza a pesar ... ". Inmediatamente se produce un fenómeno zar la teoría de la forma a fin de encontrar en ella la metáfora que
del cuerpo: "No consigo sostenerme sobre las piernas, me caigo ... le permita expresar lo que la interpretación aporta de resolución
como si estuviera flojo". en una ambigüedad intencional...".
¿Cómo conceptualizarlo? Podemos decir: le gustaría sostenerse Georges Devereux se sirvió de fenómenos perceptivos valori-
en su silla como todo el mundo, pero el cuerpo escapa a su domi- zados por la Teoría de la Gestalt diciendo que una interpretación
nio, su cuerpo se rebela, rechaza. Pero, por otra parte podemos es comparable a este elemento suplementario cuyo agregado hace
decir que su cuerpo es demasiado dócil al significante, aparece el surgir una nueva forma. Para Lacan es conmovedor, porque la in-
significante "15 años", o el número 15 y ¡zas! Entonces, es dema- terpretación no es del registro imaginario, pero transpone el fe-
siado vago decir que el cuerpo escapa a lo simb6lico puesto que, nómeno en lo simbólico: una interpretación es un significante su-
desde otra perspectiva, hay una complacencia delirante. Luego, es plementario. Se puede comparar con la alusión hecha en la página
posible que nuestro concepto de S1 sea demasiado amplio. Quizá . 204 de los Escritos,4 intentando rendir cuenta de la transferencia
podríamos distinguir con este fin dos alcances del significante por el efecto Zeigarnik. Lacan agregó una nota por pedido del
amo pero con muchas reservas: el S1 como significante amo y el editor donde decía que ya nadie sabía qué era el efecto Zeigarnik;
S1 escrito enjambre [e.s.s.a.i.m]. 2 El cuerpo se opone al S1 como la nota precisa: "Se trata del efecto psicológico que se produce por
significante amo, pero es extremadamente dócil al enjambre sig- una tarea inconclusa cuando deja una Gestalt en suspenso: de la
nificante como tal, sin que podamos prever a qué significante va

3. J. Lacan, Escritos 2, Buenos Aires, Siglo XXI, 1985.


2. Essaim (enjambre) en francés, juego de palabras con S1 en francés. 4. J. Lacan, Escritos 1, Buenos Aires, Siglo XXI, 1985.

112 113
!'
EMBROLLOS DEL CUERPO LJ NA CLÍNICA EN DOS TIEMPOS

necesidad por ejemplo generalmente sentida de dar a una frase nar" y que retoma en su "Presentación" de las Memorias del Presi-
musical su acorde resolutivo". Entonces, se trata del efecto de rei- dente Schreber, texto breve que había publicado en los Cahiers pour
teración producido por la ausencia de un punto de capitón. Por el l'anaiyse. Primer tiempo, el proceso simbólico: articulación signi-
contrario, cada vez que se produce un punto de capitón equivale, ficante. Segundo tiempo: irrupción de un goce. El fenómeno al
para nuestro sujeto, al llamado a "Un-padre", y entonces aparece que denominamos "fenómeno del cuerpo", si es considerado en
el fenómeno del cuerpo. sí mismo, desborda la dimensión simbólica, pero se inscribe en
una lógica. Jamás debemos omitir la referencia al proceso simbó-
Daniel Roy: Estoy completamente de acuerdo con su lectura. lico anterior. Schreber padece una obligación de pensar, y cuando
Me había basado, como lo subrayó Jean-Pierre Deffieux, en el emerge el "pensar en nada" se produce el fenómeno.
pasaje "De la cuestión preliminar ... ", donde Lacan habla del es- Lacan formalizó la articulación en dos tiempos como la matriz
fuerzo de réplica del sujeto, en los Escritos, 5 página 542, "un efecto lógica del inconsciente, bajo el nombre de alienación y separación.
de franja mostrando los dos tiempos en que el significante que se Primero, la alienación: es una articulación significante S1-S2 que
ha callado en el sujeto [el significante acaba de callarse porque comporta una pérdida con la que Lacan conceptualiza lo repri-
nada responde] de su noche hace brotar primero un fulgor de mido. Segundo tiempo, la separación, el momento pulsional. Se
significación en la superficie de lo real, luego iluminarse a lo real hace el esquema para mostrar que la pulsión responde a la repre-
con una fulguración proyectada desde debajo, de su cimiento de sión. No existe, por un lado, la represión con retorno de lo re-
nada". Allí están los dos movimientos. Me parece que en la ilu- primido, lo simbólico y sus fenómenos que se denominan las for- : 1
minación de lo real, por una fulgurancia proyectada desde abajo, maciones del inconsciente, y por el otro las pulsiones: ambas son
podemos poner sea fenómenos alucinatorios del cuerpo, o sea al- correlativas.
gunas veces variaciones del cuerpo imaginario que se reproducen 1·
Ya para Freud, interpretar era interpretar en términos de pul- lI
en la relación con el otro, y que son difíciles de situar. sión, lo constatamos desde "El chiste ... ". Lacan en Las formacio- i
nes del inconsciente comienza edulcorando lo que Freud dice de la
Jean-Pierre Deffieux: Estoy sorprendido de que al escucharte pulsión, porque la reestablece en el segundo piso del grafo. Con
retorne un tema queJacques-Alain Miller había desarrollado hacia alienación/separación, años más tarde, inventa todo un sistema
el final de la Conversación de Arcachon cuando decía "yo propon- para mostrar que el surgimiento de la pulsión responde a la cons-
dría que, cuando tratamos con lo que llamamos en nuestra vulgata titución de lo reprimido. El tiempo de la alienación es lo repri-
fenómenos de goce, siempre se piense en articularlos con su lugar mido. La separación es la inserción de la pulsión en respuesta a lo
en el proceso simbólico, porque esa sigue siendo la lección fun- reprimido. En cambio, la "Metapsicología" trataba separadamente
damental de Lacan". 6 En cuanto a lo que has hecho aquí, y en la el inconsciente y las pulsiones. Lacan muestra en qué ambas se
mayoría de los textos, tratamos de aplicar esto. articulan.
Encuentro en las psicosis lo siguiente. ¿Qué sucede con la alie-
Jacques-Aiain Miller: Sí, desarrollaba la idea de una articulación nación/separación psicótica? En el lugar de la alienación, no está
en dos tiempos que Lacan expone en "De una cuestión prelimi- la represión sino la forclusión. En el lugar de la ~eparación son
los fenómenos del cuerpo, es decir la pulsión no domesticada, la
pulsión que no se articula fácilmente con el objeto a. En El Se-
5. J. Lacan, Escritos 2, Buenos Aires, Siglo XXI, 1985. minario 11, la pulsión se describe como una trayectoria alrededor
6. J.-A. Miller y otros, Los inclasificables de la clínica psicoanalítica, Buenos Aires, de un vacío, una falta simbólica, está desubstancializada, "color
ICdeBA-Paidós, 1999, p. 389. de vacío", dice Lacan, decantada simbólicamente. En lo que de-

114 115

1
J ...__
EMBROLLOS DEL CUERPO

nominamos fenómenos psicóticos del cuerpo, la pulsión emerge 4. El instrumento simbólico


en lo real, le corta las piernas, le rompe la cabeza, les atraviesa el
cuerpo. Dicho de otro modo, propongo reconocer en los fenóme-
nos del cuerpo la pulsión que pasó a lo real.

Johanes Finckh: En la neurosis, la pulsión responde a lo repri-


mido. Cuando hay forclusión, ¿es necesario de<::ir que la pulsión
responde a un excedente de significantes? Me hago esta pre-
gunta dado que de lo expuesto por Daniel Roy se desprende que
es un abrochamiento significante demasiado perfecto, un exce-
dente donde todos los significantes equivalen, que desencadena el
fenómeno. Jean-Pierre Deffieux: Comienzo resumiendo el caso de Viviane
Durand. Es un niño de 9 años que desde la más tierna infancia ve
Daniel Roy: Retengo con interés la fórmula de la pulsión que multiplicarse enfermedades y síntomas: bronquitis asmática, pro-
pasa a lo real. La pulsión es algo que el sujeto dedujo de su en- blemas de piel, diarreas. Llega, según lo expresado por Jacques-
cuentro con el otro, está inserta en su historia y esto da cuenta de Alain Miller, con una imagen que tiene valor de un real: "Mues-
las particularidades de su lengua. tra una imagen insoportable de sí mismo'', dice el autor. ¿Los dos
tiempos en cuestión? Mientras tiene un cuerpo-colador, este niño
Jacques-Alain Miller: Veamos ahora los casos Bruno y Pierre. va a intentar constituirse una imagen que no es un real, al mimeti-
zarse con otros. Se pega a la imagen de un cierto número. de otros, I·
tratando de constituirse una imagen. Digamos que aquí está en el
estadio del espejo. En un segundo tiempo, intenta construirse un
cuerpo a partir de un significante, como lo veremos en la mayoría
de los textos.
En este caso se trata del significante "ahogamiento", que para
él es un significante primordial, teniendo en cuenta el ejercicio del
clapping que soportó cuando tenía sus crisis asmáticas: el médico
ejercía presión sobre el estómago y los pulmones para evacuar las
secreciones. Este niño conserva un recuerdo espantoso y en el ta-
ller va a desarrollar un juego sobre "salvar al niño de ahogarse",
poniendo a Viviane Durand en posición de guardiana del niño sal-
vado del ahogo. Es una suerte de creación.

Caro/e Dewambrechies-La Sagna: El segundo caso, "Pierre, el


niño de los encajes'', es el de un niño a quien le gusta ponerse
trajes hechos con encaje y cosas que brillen. Al principio se dis-
fraza todos los días, sólo sale así. Tiene ocho años. Le pregunta
a su madre: "¿cuándo le tomaré el gusto a la vida?". Su madre lo

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EMBROLLOS DEL CUERPO EL INSTRUMENTO SIMBÓLICO
1

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lleva a consultar por esa pregunta más que por el disfraz que existe muecas, mímicas, retoma todas las expresiones de los otros, es lo
casi desde que camina, al menos desde una escena localizada por que usted denominó "intentar constituir un cuerpo en el estadio
el recuerdo de muñecas vestidas con encajes que estaban arriba del del espejo". Luego su cuerpo estará menos sucio, su ropa se ajus-
armario de su abuela. tará al cuerpo, estará menos tiempo en el suelo, menos manchado,
Franc;:oise Kovache encuentra un denominador común en menos aplastado por los otros.
todos los disfraces: el encaje. Pierre dedicará un tiempo largo de
trabajo para buscar por qué y cómo se disfraza. Describirá tam- Franfoise Kovache: El episodio del objeto sucedió hace un año.
bién todas las preocupaciones que tiene con el otro cuando se dis- Era una lapicera que había recogido justo antes de venir a la se-
fraza, pues el otro no siempre está contento de verlo vestido de sión, una lapicera que no escribía porque ya no tenía repuesto.
niña, llevando pelucas y disfrazándose ridículamente con encajes. Quince días atrás quiso mostrarme, de buen grado, la colección
A veces hay conflictos con los padres y con el entorno. Hagamos que hizo desde entonces: en una cartuchera pone biromes, lapice-
mención a una intervención de la autora sobre un punto que se ras de tinta, lapiceras de la época en la que se escribía con pluma -
relaciona con una discusión reciente. Un día, a propósito de un esto se asocia también con la pluma de su disfraz de Capitán Gar-
pequeño objeto que trae a la sesión -el texto no aclara cuál es ese fio-. Actualmente me está demostrando su placer para escribir.
objeto-, el autor le pregunta para saber si el objeto forma parte
de su disfraz, y en ese momento el niño desencadena en la sesión Jacques-Alain Miller: Como lo señaló Carole Dewambrechies,
misma una crisis asmática. Asistimos pues al surgimiento de un uno tiene la impresión de que el sujeto va de lo imaginario a lo
fenómeno del cuerpo de tipo psicosomático, desencadenado por la simbólico. Pierre comienza aferrándose al encaje, a su represen-
intervención, al menos es lo que el autor permite pensar. tación, a la vestimenta, al espejo, a la imagen, para elaborar fi-
En un segundo tiempo, el niño encuentra una solución para nalmente un nombre. Jean-Pierre Deffieux señalaba, en el breve
no tener más preocupaciones con su entorno: se crea un disfraz resumen que tengo ante mí, que el encaje servía para pasar de la
mental -la expresión no está en el texto-, se forja un personaje: imagen del primer momento a la de Luis XIV, de la cual hizo a
se hará llamar Jorge XIV. Eso le permitirá salir vestido como un Jorge XIV. Mediante la derivación metonímica del encaje pasa de
niño. De esta manera puede establecer con el otro un lazo social: lo imaginario al nombre que es él mismo reelaborado. No se hace
tendrá relaciones con sus compañeros de clase, con la condición pasar por Luis XIV, sino que reelabora el nombre -es su costado
de que acepten firmar la Carta de los súbditos del rey. Es un lazo inventor de cosas- y luego pasa a lo simbólico -un simbólico me-
social un poco fijado en este punto, sin embargo prevé una salida, galomaníaco-, la palabra figura en el resumen.
que un día deberá tener hijos. Progresa del travestismo a la megalomanía. El otro también
avanza hacia lo simbólico. ¿Qué es la piscina? Un lugar donde
Jacques-Alain Miller: Ambos autores podrían indic:arnos lo que todo el mundo se encuentra, podría ser una representación del
encuentran en sus casos sobre la clínica en dos tiempos, ¿o sería lugar del Otro. El juego conlleva un ida y vuelta: tenemos el mu-
un forzamiento? ñeco-bebé -el muñeco al que llaman bebé-, lo pierden en la pis-
cina, es el lado objeto perdido, y luego llega el salvador del bebé.
Viviane Durand: Estoy bastante de acuerdo con esta clínica en También existe la eminente función de la guardería, que permite
dos tiempos. Este cuerpo al principio se presenta enfermo y muy comprender algo del Nombre-dBl-Padre. Habitualmente, solo i
sucio a la vez. Este niño chorrea por todas partes, de la cabeza a existe para el padre; la cuestión de la metáfora paterna cuenta el 11
los pies. Luego establece una relación con los otros. Parece algo triunfo del padre. En efecto, la piscina es el teatro del Nombre- : 1

difícil de soportar, ya que se planta delante de cada uno, hace del-Padre, y el niño representa el triunfo del padre. Pero pone en

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1:1
1
EMBROLLOS DEL CUERPO EL INSTRUMENTO SIMBÓLICO

evidencia una función nueva, la de la guardería. Si no hay guarde- Viviane Durand: Efectivamente, dijo su "no es mi culpa" cuando
ría, es la devoración. Pone en funcionamiento el Nombre-del-Pa- habíamos ido a un internado con todos los niños, en situación de
dre, pero a continuación en el segundo tiempo necesita un garante cambio de establecimiento. Como había estado enfermo, sólo podía
donde se verifique que esto funciona. hacer muy pocas actividades, sobre todo no podía ir a la piscina
corno todo el mundo, decía que eso lo molestaba un poco y agrega:
Viviane Durand: No todos los niños van a la piscina. Le pro- "Pero no es mi culpa si estoy enfermo". Dice: "soy malo", "no soy
puse este taller piscina por azar, y pudo valerse del significante lindo". "Malo" y "No lindo" no sé muy bien si es lo mismo para él.
"ahogamiento", que tenía una relación con su historia. No sé muy bien qué culpabilidad podría experimentar.
1

Jacques-Alain Miller: En ambos casos, nuestros colegas ponen Daniete Lacadée-Labro: Usted decía que no subjetivaba su 1
1.
en evidencia dos tiempos, pero en un sentido distinto al ante- cuerpo ni sus síntomas, quizás anuncie esta subjetivación cuando r
rior: se trata de un movimiento hacia lo simbólico, elaboración de habla de su falta.
guiones, inventar nombres, el bebé, el tiburón. Uno ve progresi-
vamente inscribirse cosas significantes. Se cura, se progresa por lo Viviane Durand: Cada vez que hace una tontería, que rompe
simbólico, al tomar lo simbólico como instrumento. Estos sujetos un objeto, viene a decirme: "Rompí esto pero no es culpa mía".
nos demuestran el alcance instrumental de lo simbólico. Natural- Cuando hace daño a alguien también dice: "No es culpa mía".
mente, lo simbólico tiene una opacidad propia, un costado real; de Una vez que lo ha dicho, es corno si no hubiese hecho nada.
lo simbólico no se hace cualquier cosa. Sin embargo, es un instru-
mento que también sirve para la elaboración del modo de defensa. Jacques-Alain Miller: Usted describe muy bien el fenómeno al
El nombre Jorge XIV fue tomado del discurso universal de la cul- que denominamos collage. Hay un collage corporal, el niño que
tura. Una vez Lacan dijo: "Gide recibe el mensaje de Goethe ... ". permanentemente se abraza al cuerpo del tetápeuta. Paralela-
En ese entonces Gide tiene veinticinco años y el mensaje juega mente hay un collage de la demanda: se pasa todo el tiempo pi-
el papel de punto de capitón por su personalidad. Aquí podemos diendo, incluso aquello que ya ha obtenido. Si hay collage corpo-
decir: Pierre recibió el mensaje de Luis XIV. Lo recibió cien por ral, también hay collage significante. La demanda normalmente
ciento y se transformó en J orge XIV. Se sostuvo sobre un mensaje está relacionada con una falta de tener, al mismo tiempo que co-
emitido desde el campo del Otro, como campo de cultura. loca el significante de la demanda sobre lo que tiene. Al principio
tiene la impresión de tener horror del agujero, quiere colmarlo
Daniele Lacadée-Labro: En un primer tiempo, este niño se pre- incluso donde no lo hay. Asimismo dice que su madre tiene todos
senta con un cuerpo real, puesto que Viviane Durand subraya que los medicamentos. El momento en que oculta su llave parece una
no tiene ninguna subjetivación de su cuerpo. Asim_ismo, cuando puntuación: ese juego de escondidas apunta a perforar un agujero
está muy enfermo, en una salida, dice: "No es mi culpa ... ". En un en el Otro. Yo hubiera puesto el acento en el esconde-la-llave. En
segundo tiempo, en el momento en que elabora algo en el taller segundo término, el collage muestra que, de entrada, establece
piscina, se produce la pesadilla en la que el padre aparece como una cierta diferencia entre el gran Otro y el pequeño. Se pega a
alguien que tuvo un accidente contra el niño, y él mismo se pre- su cuerpo y cuando usted lo rechaza se pone a imitar a los otros.
gunta entonces si no es culpable. Usted dice que se le ocurre que Es una diferenciación entre el gran Otro y el pequeñó otro: para
podría ser malo. Allí veo dos tiempos: de "no es mi culpa" a "soy unos, el collage, para los otros, la mímica. Quizá no tiene el Nom-
culpable", o "quizá culpable". bre-del-Padre pero tiene algo del lugar del O tro: tiene la piscina,
la guardería y la tiene a usted.

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1

EMBROLLOS DEL CUERPO EL INSTRUMENTO SIMBÓLICO

Viviane Durand: La piscina, la guardería aparecieron en el se- Michel Neycensas: ¿Qué la llevó a utilizar el término de perso-
gundo año. Durante todo el primer año era el collage, con el naje con respecto a Jorge XIV?
cuerpo y la palabra, una separación imposible. Todo el tiempo
tenía que hablarme, ya sea para decir: "¿Qué hago?, ¿a dónde Franfoise Kovache: Su propia palabra.
voy?", ya sea para pedir cosas, no importa cuáles. Efectivamente,
había una diferencia con los otros, era la mímica. Michel Neycensas: ¿Puede decirnos algo más sobre el alcance de
Jorge XIV?
Jaques-Alain Miller: El Otro de la demanda está constituido
para él, pero lo interroga permanentemente, solicita el discurso Franfoise Kovache: Al principio estaba muy interesado en Luis
del O tro, si el Otro se calla, se desorienta. Es un defecto de ins- XIV, buscaba algo original que lo hiciese diferente, y encontró
cripción simbólica. Cuando hace de papá que va a buscar al bebé y que podía retener el XIV y poner Jorge en lugar de Luis. Ignoro
se lo trae para que lo cuide, uno tiene la impresión que ese guión de dónde viene Jorge. Pero no quería ser Luis XIV, quería des-
complejo está hecho para retrotraer a la situación inicial, cuando prenderse de él, tener su propia personalidad, su propio personaje,
está en sus brazos. Al principio, no representaba nada más que el era el objetivo de su búsqueda.
final de la historia.
Jean-Pierre Deffieux: Intenta hacerse un nombre. No le interesa
Viviane Durand: En la historia de la llave, noté más que nada tomar el nombre de otro.
el aspecto intrusivo de su búsqueda porque venía a buscarla en
mi bolsillo. No lo analicé por el lado de que me sacaba algo. Sus Franfoise Kovache: Sí, y ha llenado páginas y páginas con firmas.
manos siempre estaban en mis bolsillos. Por lo tanto, a mi modo
de ver, estaba del lado del collage. Jacques-Alain Milter: Entonces, no se hace pasar por Luis XIV.

Jaques-Alain Miller: Hay que conceptualizar el bolsillo. El bol- Franfoise Kovache: No.
sillo es un recoveco que no ha llegado a ser agujero salvo cuando
el bolsillo tiene un agujero, pero normalmente no lo tiene. Es un Jacques-Alain Miller: No hay mejor prueba que no se hace
agujero falso que no desgarra la superficie. Entonces, quizás exis- pasar por Luis XIV que el hecho de haber decidido reconocerse
tan el rechazo, la forclusión, la denegación y ¡el bolsillo! como Jorge XIV. ¡Tiene tal ironía, tal sutileza! Aún no llegarnos
al extremo de captar qué hay en Jorge XIV. ¡Qué invención! En el
Maryse Roy: Moderaré la crítica dirigida a Fran9oise Kovache. fondo, es muy razonable. Incluso por el hecho de emplear el tér-
Su intervención se inscribe entre el tiempo de lo imaginario y lo mino personaje que señalaba Michel Neycensas, no podemos ha-
simbólico, y es posible que haya favorecido la construcción. blar de una identificación, es un disfraz. Hay un elemento lúdico,
una ironía infernal.
Franfoise Kovache: No, no creo, estaba en curso, ya estaba en
ese proceso. Cada vez que venía, construía un poquito más el pase Franfoise Kovache: Sí, no se confunde con Jorge XIV.
del Capitán Garfio a Luis XIV, y luego a Jorge XIV. Fue muy
progresivo. No hubo momento de basculación. Al menos, no lo Jacques-Alain Miller: Tiene la idea de qué es un semblante,
noté. de la cosa que se manipula -dice esa palabra- para poner distan-
cia con los problemas que tiene cuando está delante del espejo,

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EMBROLLOS DEL CUERPO El INSTRUMENTO SIMBÓLICO

donde ya no sabe más quién es, donde tiene la impresión de que amo- con un semblante fálico que torció con este fin. Trata de
una bruja lo mira a través de sus propios ojos, por debajo de sus hacer una sutura entre los dos.
cabellos despeinados, etc., como así también los problemas que
tiene con sus contemporáneos. Instrumenta el significante sin en- Alain Merlet: Coincidiría con el sentido de lo que ustedes
gañarse con él. Lo que pueda tener como posibilidad, sale de ahí. dicen, es que él es Jorge XIV, pero es su secreto. Es un secreto de
Usted lo dice: hay una elaboración con las plumas y la escritura Estado.
que le deja una posibilidad para construir un ap~rato.
Jacques-Alain Miller: Bien, finalicemos con esta palabra - ya
Philippe La Sagna: Me planteaba que este niño había elegido concluimos otras conversaciones con un Witz d'Alain Merlet- y
el encaje como otro hubiese elegido un fetiche. Vio una muñeca comencemos la serie siguiente.
con faldas y retuvo eso. ¿No habría que distinguir el lugar de ese
encaje? Lo que me interesa es la manera en que el fetiche produce ; 1

un nombre. Separó un objeto del Otro para fabricar un semblante


con eso.

Jacques-Alain Miller: Es lo que traduce diciendo: "Me disfracé


en mi cabeza". Allí reside su progreso.
l. i
Franfoise Kovache: Hay una lógica. Su lógica se inició con esas
muñecas, tan ricas en encajes, muñecas Barbie, que había recibido
de su abuela como regalo. Insiste mucho sobre este punto: los ves-
tidos de las muñecas eran muy abultados, muy amplios. Luego lo d.
¡:¡
asocia con la riqueza; el encaje se convierte en el significante de la ,'!
riqueza y juega con riqueza/pobreza. Actualmente tiene una teoría
!.
sobre Van Gogh. Me preguntó sobre el desencadenamiento de la
locura de Van Gogh: no fui yo quien empleó el término, fue él.
Cree que dicho desencadenamiento se relaciona con el hecho de
que Van Gogh empobreció.
1

J acques-Alain Miller: Es prodigioso. Especialmente si se con- ''


1

sidera que el sistema de la Corte de la monarquía absoluta a la


.1
francesa está conceptualizada en la Fenomenología del espíritu por
la contradicción entre riqueza y Estado. No dispone de la signifi-
i. ,1
!1 1
cación fálica. Pero la muñeca con encajes inflados le da el equiva- 1
lente de una representación fálica. Si no se fabricó un Nombre del li·
Padre, al menos hizo un significante amo -Jorge XIV, partiendo '
de Luis XIV, podemos realmente decir que es un significante

124 125
5. La muerte y la demanda

ii, 1~1

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1

Jean-Pierre Deffieux: Tenemos tres textos: el de Isabelle Cordier,


el de DominiqueJammet y el de Marie-France Prémon.

Jacques-Alain Miller: Pongamos una palabra a cada uno de los !-


:
!

casos. Isabelle Cordier es "táper", DominiqueJammet es "el pabe-


llón de los cancerosos".

Jean-Pierre Deffieux: Es un síntoma de anorexia en un hombre


que sufre de un linfoma.

Jacques-Alain Miller: ¿Cómo fijarlo en una palabra?

Alguien: Es el caso Macaroni.


i'
..¡
Jacques-Alain Miller: Vemos todo el esfuerzo que realiza la pul- .'
sión de muerte en alguien que va a morir. Para morir no basta con
ser moribundo, hay que contar también con la pulsión de muerte.
Aquí, la pulsión de muerte se apodera de la muerte orgánica pro-
gramada. El tercer caso es el de Marie-France Prémon.

Jean-Pierre Deffieux: Caso de bulimia que ronda alrededor del


significante "Pondéral. Acción prolongada". El trastorno alimentario
es el punto en común de los tres casos, siendo el primero un caso
de histeria, el segundo presenta más bien un síntoma médico y el
tercero es un caso de psicosis.

127
EMBROLLOS DEL CUERPO LA MUERTE Y LA DEMANDA

Jacques-Alain Miller: Usted dice al principio histeria, al final Dominique Jammet: Sí, había estado en una casa de retiro luego
psicosis, en el medio el síntoma médico. ¿Qué inspira al Señor M. del deceso de su mujer.
a dejarse morir de hambre? Es una historia horrible. Dice que su
suegro, a quien le debe mucho, se dejó morir de hambre y tene- Jacques-Alain Miller: Su hija no lo tomó a su cargo, esa pareja
mos la impresión de que hay una identificación. ¿De qué tipo se no se ocupó de su benefactor.
trata? I

Dominique Jammet: No.


Jean-Pierre Deffieux: Casi melancólica, uno podría interrogarse
sobre esto. J acques-Alain Miller: ¿Qué peso hay que otorgarle a esto? Tal
como usted lo redactó en el texto, hay un reflejo inquietante, un
Dominíque Jammet: El Señor M. no se quejaba. No comía, pero tinte de enigma. Eso no pasa porque sí, el suegro en un geriátrico
no se quejaba. Parecía que estaba totalmente entregado a su enfer- se deja morir de hambre, la hija no hace nada, el marido que está
medad. Lo que intrigaba a los médicos era que durante la hospita- en deuda por su situación profesional tampoco. Esto encaja. •i1
lización anterior, empezar a comer había producido una remisión ' '.
de su cáncer, pero luego se detuvo. Al retornar a su casa, vuelve a Dominique J ammet: La idea de que su suegro murió de hambre
' 1
comer. Esta vez, desde su llegada, no pudo tragar nada más, y los es suya, no es la opinión de su mujer. Ella pidió encontrarse con- 1

médicos pensaron que se trataba de un rechazo a comer. Pero el migo, y me dijo que, en realidad, su padre había tenido una obs- .·,¡
paciente decía: "No puedo y no sé por qué". trucción intestinal que le impedía comer, que no se había dejado
Eso me intrigó. Esperaba una explicación que me dijera: "No morir de hambre. El Señor M. lo interpreta de esta manera.
puedo comer por esto o por aquello", pero nada, absolutamente,
él no comprendía por qué. Fue por este enigma que aceptó hablar, J acques-Alain Miller: ¡Ah, entonces era su tesis!
eso también me sorprendió. ¿Melancólico, entonces? No sé. Pare-
cía bastante triste, efectivamente, pero no se quejaba. Lo que me Jean-Pz'erre Klotz: Sí, una tesis delirante. En realidad, el suegro : 1
explicó fue paso a paso, sin quejas, seriamente. No me pregunté murió de desnutrición.
por la estructura porque no me parecía necesario.
Jacques-Alain Miller: Y él lo interpretó en términos de deseo, o
Caro/e Dewambrechies-La Sagna: Manifiesta que su familia aban- demanda de muerte. Lo subjetivó. Comprendo mejor. Él mismo
donó Italia para no morir de hambre, y parece finalmente reen- eligió enganchar ahí su terrible destino. Lo enganchó al tren del
contrar algo del destino familiar. Permanece sin tocar la cuestión personaje que fue su modelo, su ideal, al mensaje del suegro, si
de saber si es o no melancólico -no tuve esa impresión. podemos expresarlo así. ¿Qué dijo de este suegro?

Jacques-Alain Miller: Insiste mucho sobre la cocina que le hacía Dominique Jammet: Que su suegro había sabido reconocer su
su mujer, hija de ese suegro muerto de hambre. La hija, su esposa, seriedad, su costado valiente, que había tenido confianza en él,
excelente cocinera, no se mostró cerca de su padre en ese período y que le había dado responsabilidades aún cuando no tenía nin-
que par ece crucial. ¿El suegro había sido internado en un geriá- gún diploma salvo sus brazos para trabajar -era albañil. Su suegro
trico y se había dejado morir de hambre? supo descubrirlo y hacer de él un empre~ario, que se encontró con
una empresa con veinte obreros y una situación más que cómoda
desde el punto de vista financiero.

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1
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EMBROLLOS DEL CUERPO LA MUERTE Y LA DEMANDA

Jacques-Alain Miller: El suegro le permitió vivir como él, y él recurre a la figura del suegro muriendo de hambre, tal como lo
elige morir como él. interpreta. Es un S1 que, de alguna manera, viene a dirigir esta
muerte de semblante que constituye su anorexia sobreagregada.
Philippe La Sagn,a: Disponemos de muy pocos elementos, pero Hay una estructura de semblante que está en posición de dirigir
el material hace pensar más en una obsesión que en una melanco- lo real. La construcción de semblante quizá torna al hecho más
lía. Parece un intento desesperado de saldar una deuda. La gente tolerable. Esto corresponde realmente a lo que Philippe La Sagna
que se ocupa de los cuidados paliativos observa que frente a la recordaba de la demanda de muerte que obsesiona a los servicios
muerte real, nos confrontamos siempre a una demanda de muerte, de cuidados paliativos, donde la muerte ocupa un lugar central.
ya sea de parte del paciente, del equipo o de la familia. La muerte
real se metaboliza siempre en una demanda. Los terapeutas, fre- Jacques-Alain Miller: Es perturbador que a la muerte orgánica
cuentemente, están allí para ir en contra de la demanda de muerte programada se sobreagregue una suerte de suicidio, al mismo
que está omnipresente. tiempo que observamos una docilidad en la asociación. Existen
tres registros: la muerte real, un suicidio imaginario -al menos
Jacques-Alain Miller: ¡En resumen, uno muere solamente imaginario porque es inútil-, y luego una elaboración simbólica
cuando lo quiere realmente! que tiene consistencia y que despierta el interés. No tratemos de
hacer una transición para hablar ahora del caso de un sinsentido
Alain Merlet: ¿No es el reál de la muerte, es decir, lo insopor- encarnado.
table, lo que actúa como llamada a los significaciones que él ela-
bora? Me parece que allí se centra todo el interés del trabajo de
Dominique Jammet. En vez de acompañar al que va a morir con
una insípida relación de ayuda, lo invitó a ceñir mucho más la me-
tonimia y a elaborar su singularidad. Todo está consumado, salvo
la satisfacción del buen decir, que se sustenta en lo que, para él,
habrá sido su plus de gozar. El trabajo de DominiqueJammet fue
posible únicamente porque fue provocado por el gran analista que
es la muerte, como decía Michel Foucault. 1·

Jacques-Alain Miller: Dimos una oportunidad a la asociación


libre y pudimos percibir que comer/no comer eran significantes
que habían suscitado en él efectos de significación a lo largo de
toda su vida. El punto que tocaba antes concernía a la construc-
ción, no a la interpretación. No creo que hubiera lugar en este
paciente de ir a buscarlo en su suegro, o que una interpretación
ajustada hubiese hecho desaparecer los nódulos intestinales.

Jean-Pierre Klotz: Usted decía, hace un momento, en su intro-


ducción, que cuando uno se orienta hacia lo real, tendemos a con-
frontar con el S1. Cuando está a punto de morir en el sentido real,

130 131

i_i....i....I.
6. Ruptura del equilibrio

Marie-France Prémon: Ante todo, diré una palabra sobre el lugar


que ocupa el médico nutricionista en este caso. Su función ha sido
importante puesto que mi paciente no estuvo tan mal durante una
decena de años gracias a la prescripción del Pondéral. Acción prolon-
gada, quizá con la condición de que no se la interrogue demasiado
sobre su anorexia-bulimia. Según lo que me dijo acerca del tema,
el médico fue muy dócil frente al pedido de la madre, dado que
i~
fue ella quien había deseado verla tomar reguladores del apetito. ¡¡
El médico hizo el seguimiento de esta demanda durante algunos 1

años. La cuestión que me planteo es la de saber si la anorexia-bu-
limia sigue estando vigente. No se queja de ello, pero se presenta
de esta manera: "soy bulímica". Esto se sostuvo tanto porque es-
l1
taba avalado por el significante del Otro médico, el Pondéral.

Jacques-Alain Miller: Usted tituló su trabajo "Una falta de


ponderación", pero, al final, su paciente psicótica está muy bien
equilibrada (ponderée). En un momento dado el equilibrio se rom-
pió, pero el equilibrio es un tema para ella. Entre el significante
Pondéral y el "soy bulímica" que fue durante años su significan-
te identificatorio, encontró un equilibrio que necesitaba asegurar
con un montón de cálculos -pero he aquí una persona equilibrada.
Su vida sexual se equilibra con su vida profesional: si entendimos
bien, tiene relaciones sexuales con su empleador.

Marie-France Prémon: Sí, considera que esto forma parte de su


función de secretaria.

133
EMBROLLOS DEL CUERPO RUPTURA DEL EQUILIBRIO

Jacques-Alain Miller: Usted dice de su p~trón, es~ señ?r "ma~~r Marie-France Prémon: El caso estaba atemperado por el signifi-
y solitario". Esta mujer le convenía muy bien. ¿Que meJor eqmh- cante. La supresión del Pondéral fue el factor desencadenante.
brio que este?
Jacques-Alain Miller: ¿Cuánto hace que ella se trata con usted?
Marie-France Prémon: Pero todo esto se quiebra: renuncia a su
trabajo desde el momento que no tiene más Pondéral. Marie-France Prémon: Alrededor de dos años y medio.

Jacques-Alain Miller: Sí, pero trato de poner el acento en el ~ro­ Jacques-Alain Miller: ¿Se dirige hacia una estabilización o
fundo equilibrio de esta paciente psicótica. Rara vez vemos vidas una prolongación del delirio? ¿Cuál es su impresión? No es
tan equilibradas: soy bulímica, tomo Pondéral, hago cuentas en incompatible.
anotadores, lo sexual va a la par de lo profesional. En el momento
donde se acaba el suministro de Pondéral: desequilibrio. Pero inme- Marie-France Prémon: No es imposible que se dirija hacia la
diatamente se pone en marcha hacia el equilibrio, no se abandona prolongación del delirio. Los fenómenos erotomaníacos desapa-
al desequilibrio. Ahora está tejiendo un nuevo equilibrio por medio recieron, pero se encuentran en sus textos, y sirven de base a las
de la escritura. No sé si me equivoco, le planteo la pregunta. ficciones que escribe.

Marie-France Prémon: Es verdad que la escritura ocupa actual- Jacques-Alain Miller: Cuando se interesa por sus personajes
mente una función importante y ya no es la de esos anotadores masculinos discapacitados, ¿piensa que la aman? ¿O es ella quien
donde calculaba lo que comía o rechazaba. En un momento dado los ama? Usted escribe que ella siente un llamado, que la llaman.
ella separó la "acción prolongada" del Pondéral para transferirlo a
nuestras entrevistas. En sus textos -particularmente el último que Marie-France Prémon: El fenómeno se produjo una vez en mi
me entregó después de las vacaciones de Navidad- asoma la idea sala de espera, con respecto a un paciente en silla de ruedas que
de que ella sería la aliada de Dios para pacificar el mundo. Los estaba esperando al igual que ella. Es un fenómeno inquietante,
cuentos que escribe, a los que llama "cuadros'', consisten en va- algo pasó por la mirada, no sabe qué es exactamente, pero ella
ciar de goce el mundo -el goce sexual en particular- para hacer lo ama, él la ama, algo podrá tramarse allí. Pero esto cae rápida-
un mundo todo amor, todo armonía, del cual quede excluida la mente, no es una erotomanía que se construye o perdure.
relación sexual.
Jean-Pierre Deffieux: Es un momento de elación erotomaníaca.
Jean-Pierre Klotz: Cuando en una cura cambia el paisaje, tanto
en el sujeto como en el practicante, de la concepción que tiene del Marie-France Prémon: Sí, que manifiesta con respecto a otras
caso, se logra cierta estabilización clínica concomitante con una caras de la discapacidad, que, al mismo tiempo, son semejantes y
nueva inteligibilidad teórica. Surge una discontinuidad que cam- figuras del amor. En todo caso, son hombres que no pueden pre-
bia la naturaleza del caso, o la apreciación pertinente, y está en el sentificar para ella la cuestión del deseo sexual.
mismo nivel de lo que se puede dar por logrado en el recorrido
como resultado del caso. Uno siempre se plantea la pregunta de Jacques-Alain Miller: El hombre tiene que llevar el sello de la
saber por qué de ese modo, y esto es particularmente verdadero falta. Precisemos el término elación erotomaníaca. Podríamos de-
en el caso de Marie-France Prémon. nominarla más bien una intuición de Aristófanes: es la impresión
de "aquí está la mitad que me faltó desde siempre". No es la ero-

134 135
EMBROLLOS DEL CUERPO

tomanía clásica que supone una disimetría y se inscribe como un 7. Redivivus


postulado en una lógica, es una aprehensión instantánea del otro
especular.

Philippe La Sagna: Pasó una parte de su vida ex?~ls~ndo el goce


del cuerpo y, a partir del momento en que el eqmhbno se rompe,
intenta expulsar el goce sexual del mundo. Evoca· su dolor con una
pseudo-metáfora, como si fuera "idéntico a lo que deberían ex-
perimentar dos partículas cuando se encuentran, tales como un
óvulo y un espermatozoide". Es decir, queda acorralada en una
relación sexual en lo real. No hay más sexo en el mundo, pero ella
se convierte en el soporte de la relación sexual real. Esto es típica- Philippe Lacadée: Me parece ejemplar el sueño repetitivo del pi-
mente psicótico. caporte que se mueve: algo emerge, una amenaza, algo oculto o
vivo. Quizá tiene una relación con una cosa r edonda que rueda,
Marie-France Prémon: Para que su dolor cese, necesita del con- que sería ella misma, mientras que la madre sigue parada en el
tacto de su sexo con el asiento de la bicicleta. Con respecto a esto hueco de la puerta. Su trabajo me esclareció lo que Lacan decía
último, habla de la relación entre un óvulo y un espermatozoide. de la mujer fálica en el seminario de La angustia: esta etiqueta,
Cuando vino a verme, eran los únicos momentos en que cesaban según él, concuerda con este tipo de mujer que siempre lleva a su
el vértigo y el dolor. Desde entonces las cosas se atenuaron com- niño de la mano para evitar que se caiga, pero si cayese se sentiría
pletamente. P ero, en efecto, lo que ella expulsa de sus escritos atrozmente tentada de no agarrarlo. Para la paciente este sueño es
vuelve al cuerpo por vía del dolor. su manera de interpretar el modo en que ella se descompleta de
la posición de objeto tomado de la mano, o en el puño del otro.
Jacques-Alain Miller: Concluyamos esta serie y tratemos el caso Vemos inmediatamente, tal como usted tan bien lo describe, que
táper, con el cual habíamos comenzado la tarde. eso es lo que le permite abordar el ser mujer de su madre y su po-
sible castración.

Isabelle Cordier: Absolutamente. Este sueño se presenta de


modo repetitivo, y ella se sorprende cada vez que el picaporte
se mueve, por lo vívido. Para ella da lugar al surgimiento de una
significación opuesta al táper, a cajas cerradas que encierran la
muerte, a lo que es frío, aséptico, a su padre que no tiene derecho
a la palabra, que debe ser sumiso. Al picaporte de la puerta, yo
también lo vi como un elemento positivo: el picaporte se mueve,
la interroga, solicita una respuesta. Constituye para ella una guía,
que la estimuló en su impulso a hablar, produjo sorpresa luego de
sus actos fallidos, que también la interrogaron. Fue de sorpr esa en
sorpr esa, con respecto a su palabra.

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EMBROLLOS DEL CUERPO REDIVIVUS

Jacques-Alain Miller: El picaporte es el falo paterno revivif- Jacques-Alain Miller: Su elección no era solo comer rigurosa-
icado. mente basuras o chanchadas, como la paciente de Camille Cam-
bron. ¿Podemos afirmar que comer de todo, para ella, está en el
Isabel/e Cordier: Sí, justamente, su padre intervenía allí. camino de la subversión del mundo materno?

Jacques-Alain Miller: No es "la mano de mi hermana en el pan- Isabel/e Cordier: Sí, dado que su bulimia comienza en el mo-
talón del que se hace el vivo", es "¡la mano de·mi madre sobre mento en que deja a su madre por el padre.
el picaporte de la puerta!". Efectivamente, una tenue luz de espe-
ranza en el mundo helado del táper. Los dos sueños se responden. Jacques-Alain Miffer: Entonces, quizá, su bulimia expresa tam-
La cuestión es saber: "¿es mío?, ¿es de ella?".- Está muy articu- bién la nostalgia de la madre.
lado. No sé si la madre es la mujer fálica, pero sí, seguramente,
la amante-mujer, el amo materno con su táper, mucho peor que Alain Merlet: Quisiera decir una palabra como conclusión de
Luis XIV con encajes. Vemos cómo por su intermedio y progre- esta tarde. Al principio me preguntaban sobre los efectos del dis-
sivamente se introduce la falta en ese mundo, el deseo vuelve, los curso analítico en los médicos que encontramos. Le pregunté a
actos fallidos aparecen, las interpretaciones se encadenan. Usted uno de ellos si mi trabajo había tenido en él algún efecto y me res-
jugó en contra del amo materno. pondió: "¡Bah, poca cosa!". Luego terminó diciéndome, "Al fin de
cuentas, escuchándolo, viendo su manera de trabajar, me gustaría
Isabelle Cordier: La primera falta se debía al azar. Para solucio- no ser más profesor y volver a la medicina de urgencia [médecine de
nar esto había fijado una cita inhabitual, llegué muy tarde y ella porte]". Es divertido, porque es lo que hacen los médicos cuando
se fue. Volvió diciéndome: "Estoy enojada, pero eso me permitió trabajan bien: hacen una medicina de urgencia [médecine de porte].
saber que tenía ganas de seguir". Son porteros del inconsciente, pasadores.

Jacques-Alain Miller: Allí, no fue para nada táper. Jean-Pierre Klotz: Medicina de familia, de puerta en puerta y
psicoanálisis de misión. Lacan en su entrevista de 1966 decía que
lsabelle Cordier: No, el táper estaba abierto, pero adentro no era misionero del médico.
había nada.
Caro/e Dewambrechies-La Sagna: Nos encontramos mañana por
Jacques-Alain Miller: Veamos cuál es el punto de partida de su la mañana.
historia. ¿En qué momento comienza la valorización de la pulsión
oral en su historia, en qué momento emerge la anorexia? Precisa-
mente cuando hace desear a su amigo: él quiere acostarse con ella,
ella le dice no. En este punto, realmente es la hija de su madre.
Ese no sexual se extiende a la alimentación. Luego se invierte: con
la bulimia, ya escapa del táper, mientras que con la anorexia iba en
el sentido del deseo de la madre. Me parece que la inversión bulí-
mica debía consistir en comer de todo. ¿Comía de todo?
1
lsabelle Cordier: Sí, de todo. Había empezado por lo dulce.

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8. El rechazo del cuerpo

Jacques-Alain Miller: En el transcurso de esta mañana trataremos


ocho trabajos. Debemos proceder metódicamente manteniéndo-
nos atentos al reloj. El primer conjunto reúne el trabajo de Ca-
mille Cambron, "Complacencia", que da una idea sobre una cura
analítica, y el de Catherine Vacher, "Quedar embarazada". Jean-
Pierre Deffieux, si está de acuerdo, nos dará su sinopsis personal.

Jean-Pin-re Deffieux: Los dos textos ponen en evidencia lo que


hablamos ayer, el rechazo del cuerpo. Esta dimensión se presenta
bajo dos declinaciones diferentes. En el texto de Camille Cam-
bron, relato de un caso de histeria típica en cura analítica, el re-
chazo del cuerpo es en esencia el rechazo del cuerpo del hombre,
el rechazo del goce del hombre en todos sus aspectos. Encontra- ,1
mos muchos síntomas típicos -vómitos, bulimia, asco-, y el sig-
nificante "chanchadas" vuelve frecuentemente, significante muy
articulado con su historia, con el abuelo gozador y perverso. En el
segundo caso, hay un rechazo del cuerpo en un sujeto femenino, r
muy probablemente neurótico, pero que presenta la particularidad i
de tener una infertilidad de orden psicosomático. Quizá sea dis-
cutible, pero esta clase de infertilidad entra en el marco de lo psi-
cosomático. Ahora bien, en esta mujer, el rechazo del cuerpo que
fracasa frente a la estimulación de la reproducción, el "rechazo
de parir", como lo dice el texto, se acompaña de una conversión,
puesto que tenemos todos los signos del pseudo embarazo. Me pa-
rece interesante articular el signo del pseudo embarazo y el fra-
caso en la función de la reproducción.

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EMBROLLOS DEL CUERPO El RECHAZO DEL CUERPO

Camille Cambron: Podríamos explicar lo que Catherine Vacher Allí, donde de manera rutinaria se retornaba la complacencia so-
denomina "el rechazo del cuerpo atenuado", a través de lo que mática como lo recuerda Camille Cambron, después de Franz
Freud despliega en su texto "Las fantasías histéricas y su relación Kaltenbeck, de la cual Freud habló dos veces, allí donde veíamos
con la bisexualidad". una sumisión del cuerpo al deseo, un "decir que sí" del cuerpo,
refiriéndose al discurso del amo Lacan muestra un "decir que no".
Carole Dewambrechies-La Sagna: Les recuerdo lo que escribe Todo este rodeo para decirles que quizá no necesitemos lo "mi-
Catherine Vacher. "¿Cómo dialectizar esto? ¿Qué.ocurrió? Hubo tigado". Lo que usted quiso introducir con este término es que
un rechazo del cuerpo sobre el modo histérico de seguir el im- no existe un rechazo del cuerpo completo, puesto que también
perativo del significante amo impuesto tanto por la medicina existe complacencia somática. Me inclino a decir que la compla-
como por el entorno: 'Debes quedar embarazada'. Aun cuando cencia somática y el rechazo somático son dos caras del mismo
digamos esto, se trata de un rechazo atenuado del cuerpo, puesto fenómeno, según se lo refiera al significante amo o al deseo.
que la sintomatología de conversión parece confundirse con un Veamos lo que Lacan expone en El reverso del psicoanálisis, "el
embarazo". discurso de la histérica revela la relación del discurso del amo
con el goce, en la medida en que el saber ocupa el lugar del
Camille Cambron: La idea que vino a mi cabeza es que la pa- goce".1 Tenemos la matriz de los cuatro discursos, pero es el dis-
ciente de Catherine Vacher hacía de hombre, pero existían las dos curso del amo que aparece esbozado en El Seminario 11, a pro-
versiones. pósito de la alienación y separación. La alienación depende de la
relación de dos significantes que tienen un efecto de sujeto. En-
Catherine Vacher: Difícilmente puedo responder con precisión tonces, los tres términos ya están en su lugar: S1, S2, Sabajo. Uno
a esta pregunta porque dispongo de muy pocos elementos. No se de los dos significantes necesariamente es rechazado. La opera-
trata de una cura, sino de encuentros espaciados. La paciente, se- ción de separación compensa, de alguna manera la represión con
guramente, era una histérica bastante inhibida. la aparición del objeto de la pulsión. El materna del discurso del
amo condensa las dos operaciones: alienación y separación. Al S1,
Jacques-Alain Miller: Tratemos de ponernos lo más de acuerdo S2 y$ se agrega el a. Es, verdaderamente, la matriz del discurso.
posible sobre "el rechazo del cuerpo". Lo que los incita a miti- Algunas consideraciones llevan a Lacan a permutar circularmente
gar la noción de rechazo del cuerpo, en este caso, es el pseudo estos términos y a estudiar el resultado. Hay un ir y venir entre
embarazo. ¿Cómo vamos a conceptualizarlo? Primeramente, en la la experiencia y el materna: primero tienen algunas direcciones,
medida en que el pseudo embarazo escapa al dominio del sujeto, las formalizan, y la misma formalización los inspira. Uno se dice:
es una manifestación de rechazo del cuerpo. El cuerpo rechaza "mira, ahí, eso pega, esto da cuenta realmente de esto o de aque-
obedecer al significante amo. Existe una rebelión del cuerpo. En llo". Con esta idea me pare.ce que Lacan comenta su esquema en
segundo lugar, y en otro sentido, en el sentido freudiano, es un El reverso del psicoanálisis. Hace girar los términos y dice: allí se
ejemplo de complacencia del cuerpo. Antes de que se cumpla ve realmente que el sujeto barrado se coloca en el lugar del sig-
efectivamente, el deseo de hijo pasa en cortocircuito al cuerpo y nificante amo, no lo obedece, lo relanza al lugar del otro, del es-
da lugar a un pseudo embarazo. Complacencia somática y rechazo clavo; su cuerpo expresa más un decir-que-no, que un-decir-que-
somático son dos caras del mismo fenómeno. Lacan señala -lo
hace en una frase pero no hace una teoría, aunque sea esclarece-
dor- que respecto al discurso del amo, respecto al funcionamiento l. ]. Lacan, El seminario, libro 17, El reverso del psicoanálisis, Buenos Aires,
normativizado del cuerpo, el cuerpo histérico está en rebelión. Paidós, 1992, p. 98.

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EMBROLLOS DEL CUERPO EL RECHAZO DEL CUERPO

sí. A falta de poder retomar el movimiento del invento, como con Aquí, el sujeto de "Quedar embarazada" dice no a la demanda del
Freud, entramos en querellas escolásticas con las cuales no sa- otro en lo concerniente al hijo. Uno tiene la impresión de que
bemos qué hacer. Lacan agrega, "El propio sujeto, histérico, se para llegar al embarazo efectivo, el sujeto tiene que pasar por el
aliena por el significante amo como sujeto al que este significante pseudo embarazo, por el semblante. Ella empieza por satisfacer la
divide -al que en masculino, representa el sujeto- este sujeto que demanda del otro con el semblante.
se opone a hacerse su cuerpo".2 Precisemos la cuestión. El su- No quisiera ir más lejos sin tener su impresión sobre esta
jeto histérico se divide por el significante, primera propuesta. La dama, que se presenta como un guante de terciopelo pero tiene un
segunda: el sujeto histérico se rehúsa a convertirse en el cuerpo puño de hierro. Se presenta como la mujer invisible, pero bajo la
del significante amo. Lo entiendo así: rechaza ser el cuerpo que envoltura de invisibilidad, dirige su asunto. Necesita pasar por el
obedece al significante amo, el cuerpo poseído por el significante semblante. He aquí lo que les propongo.
amo. El cuerpo histérico, si está poseído, no es el significante amo
quien lo posee, sino el deseo del Otro. Está poseído por el Otro Catherine Vacher: Lo que usted propone es muy interesante. Si
pero no bajo el modo de significante amo. En este momento dije que el rechazo del cuerpo estaba mitigado, era por el síntoma
Lacan evoca la complacencia somática: "A propósito de la histé- de conversión.
rica hablamos de complacencia somática. Aunque el término sea
freudiano, ¿no podemos darnos cuenta de que es bastante extraño, J acques-Alain Miller: Ya no sé quién decía, "Uno no puede estar
y que se trata más bien de rechazo del cuerpo? Al seguir el efecto embarazado a medias".
del significante amo, el sujeto histérico no es esclavo". 3 Si toma-
mos como referencia el significante amo, se trata más bien de re- Catherine Vacher: Lo difícil con esta paciente fue que era incap-
chazo del cuerpo. El sujeto histérico no es esclavo, él viene a ocu- turable, prácticamente no hablaba, no tenía ganas, no le interesaba
par el lugar del amo. Existe rechazo del cuerpo con referencia al demasiado que la interrogara. No hablaba espontáneamente.
significante amo, complacencia con referencia al deseo.
Tratemos de seguir las indicaciones de Lacan en el caso "Que- Jacques-Alain Miller: Consideremos esto como un rechazo a ha-
dar embarazada". La paciente llega diciendo: "No me gusta hablar blar. Siguiendo el efecto del significante amo, es un rechazo. Ella
de mí". Usted dice: todo es igual, no se ve nada, ella es tímida, está allí para hablar. Ud. le pide que hable y nada.
reservada. En consecuencia, encarna, para nosotros, el sujeto ba-
rrado bajo la forma de la anulación de sí misma, ser invisible en Catherine Vacher Exactamente. Es justamente el embarazo
el paisaje, no hacer olas, ser discreta, estar retirada, sustraerse. como semblante.
Sin embargo, hay que buscar, quizá, el decir que no, que a veces
está oculto bajo la complacencia del decir que sí: es alguien al que Camille Cambron: Mi páciente tiene una aversión a la materni-
no se puede atrapar. Por ahí exagero, pero me parece que en este dad, preferiría adoptar. Estuvo embarazada y se las arregló para
caso hay un no mucho más acentuado que en el caso de Cami- perderlo. ¿Podemos interpretarlo de la misma manera? Había
lle Cambron. También lo vemos en el caso de Mireille Dargelas, pensado que, en realidad, no quería en absoluto estar embarazada,
donde la dama manda al señor, le impide toda relación sexual. pero que quizás pueda estarlo después de esto.

Jacques-Alain Miller: ¿Qué edad tiene ahora?


2. Ibíd., p. 99.
3. Ibíd. Camille Cambron: 41 o 42 años, pero ella sigue en tratamiento.

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EMBROLLOS DEL CUERPO EL RECHAZO DEL CUERPO

J acques-Alain Miller: A veces uno observa que se presentan "Antes de dar un hijo a su marido, jamás omita un embarazo de
obstáculos inconscientes en el embarazo en el momento en que semblante con el fin de verificar dónde se sitúa él desde el punto
fisiológicamente se torna muy difícil o imposible. Antes de con- de vista del deseo".
tinuar, termino de exponer mi idea sobre la paciente de "Quedar Tratemos ahora el caso de Camille Cambron. En el cen-
embarazada". Entre líneas, vemos lo que preocupa a su paciente, tro, está la fórmula "dar el hijo". El hijo es un regalo. Es: "Te
en qué la cuestión del embarazo le molesta y por qué tiene que lo ofrezco, lo rechazo, me lo pedís", etc. Camille Cambron su-
pasar por el semblante, a título de la intencionalidad inconsciente. braya que la paciente fue un regalo para sus abuelos. Ella fue el
¿Qué pasa en el momento del embarazo pseudo, del embarazo del hijo rechazado, y transmitido a la generación anterior. Aquí en-
semblante? Inmediatamente, el marido está inquieto, la encuen- contramos la raíz de la precocidad de los trastornos alimentarios
tra menos deseable, al menos ella se inquieta porque él la en- y digestivos y su estado de náuseas casi permanentes desde los 18
cuentra menos deseable. Tenernos entonces la impresión de que años. Hubiera sido difícil acceder de otro modo que no fuera por
el embarazo de semblante es un test del deseo del marido. Antes la experiencia analítica. Ella fue el regalo de su madre a sus pro-
de proceder al embarazo efectivo, digamos que pasa por un em- pios padres. Toda la vida de esta mujer se construye sobre un no.
barazo de semblante que pone a prueba el deseo del marido. El Ella impone una ley terrible a su marido, lo echa del dormitorio
embarazo de semblante, que es una complacencia del cuerpo, en conyugal, lo admite de vez en cuando - al menos es lo que dice a
realidad expresa un rechazo opuesto a la demanda del Otro -el su analista- de la manera más cauta y más repugnante. Toda su
Otro soportado, más allá del marido, por el entorno, por la norma vida se construye sobre una posición de dominio. También su vida ¡r
que se le pone a las mujeres, etc.-, a favor del deseo del Otro. A profesional está construida sobre su capacidad de decir no. "Este .!
través de su no, ella apunta a ese deseo: antes de hacer al hijo, rechazo del cuerpo, -dice usted- se expresa en todos los órdenes
quiere estar segura del deseo del marido con respecto a ella. Gra- de su vida, extendiéndose a su vida profesional. Cuando se le pide
cias al pseudo embarazo, el marido llega a decirle: "¡Tú me inte- algo, primero dice 'No"'. "¿Es inocente lo que le pedimos? Un
resas como mujer!". En este rechazo de quedar embarazada tene- pedido es una orden".
rnos: "Rechazo lo que me pides porque no es lo que tú deseas". Algunos de ustedes han conocido a una estudiante histérica que
Una vez que el marido explicitó su deseo -deseo en cuanto a ella, venía regularmente a mi seminario con la que nunca podíamos
en cuanto a la forma de su cuerpo-, ella puede decir que sí al em- obtener un acuerdo. Con mucho ingenio y cultura, encontraba
barazo. He aquí mi construcción. objeciones para todo. Una vez le dije: "Bien, estoy totalmente de
acuerdo con lo que usted acaba de decir", y en ese momento re-
Catherine Vacher: El primer momento importante es aquel plicó: "No", y comenzó a argumentar en sentido contrario. Ob-
donde vi al marido, lo que fue para ella el comienzo de una re- tenía así una belleza poco frecuente. Su paciente se construye al-
flexión que la llevó a decir: "Voy a parar el tratamiento que me rededor de ese no. La raíz es e1 rechazo inicial del que ella misma
pone en este estado, engordé", etc. Seguí su embarazo de cerca. había sido objeto. No sé si exagero.
Entonces volví a ver al marido, los dos estaban muy contentos.
Camille Cambron: No, usted no exagera para nada, ante todo
Jacques-Alain Miller: ¿En qué condiciones puede dar un hijo a en el hecho de que fue rechazada y entregada. Insistió mucho
su marido? Imaginemos un libro titulado Precauciones para tomar sobre esto durante años, y recientemente, luego de la muerte de
antes de dar un hijo a su marido, que habría que leer antes que los su abuela, trajo un sueño donde era el chanchito de la India sin
libros del Dr. Spock, recientemente desaparecido, donde explica cola que la madre ofreció a la abuela.
cómo criar un hijo. Podrían ser consejos para esposas jóvenes:

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EMBROLLOS DEL CUERPO EL RECHAZO DEL CUERPO

Jacques-Alain Miller: El significante "chancho'' ocupa un lugar Jacques-Alain Miller: El cuadro comporta trastornos alimenta-
destacado. Antes de Lacan, uno se preguntaba a qué correspondía rios y digestivos, y trastornos de la función sexual. Está bien por-
una palabra, se buscaba la referencia, la tomábamos con pinzas, que Lacan tenía una noción sofisticada de la pulsión que pudo
uno no sabía a qué atenerse. Lacan nos hizo inteligentes ense- no limitarse a lo oral y lo anal, sino agregarle el objeto-mirada y
ñándonos simplemente a manejar el significante como separado el objeto-voz, e incluso decir, eventualmente, que el fonema es
del significado y el referente. Existe el significante "chancho", así un objeto a, que la nada es un objeto a, y extender la noción de
como el significante "caballo" para el pequeño .Hans, y no nos objeto a a las producciones del arte, a los gadgets producidos por
preguntamos: ¿quién es el chancho? Sabemos que el significante el discurso de la ciencia. No se trata de que el hombre y la mujer
es capaz de adoptar varias significaciones y de apuntar a varias re- tendrán lo oral y lo anal hasta el fin de los tiempos. Lacan mos-
ferencias, usted dice en el texto que ella misma puede ser el chan- tró mucha libertad al evaluar de lo que se trataba, al marcar que
cho. Allí, eso se aclara: un chancho castrado que fue el regalo de la pulsión es una relación con la ausencia de la relación sexual.
la hija a la madre. Pero el chancho es también lo que le asquea Ella concierne mucho más a la zona erógena, como lo expresa
en el hombre, ese asco freudiano que Jean-Pierre Deffieux evo- Freud, que al pretendido objeto. Es decir, lo que está en cuestión
caba hace un instante. El asco, en efecto, es la firma de la histe- en la pulsión oral no es alimento, sino la boca. El caso de Cami-
ria. Cuando vemos reaparecer este término con cierta frecuen- lle Cambron es muy demostrativo en esto: hay, en este caso, al
cia y nombrando verdaderamente una relación con el mundo, es menos en el comienzo, un rechazo del alimento, pero también el
descriptivo. Debemos retener algo concerniente a la histeria en placer de la boca. Es el alcance que daría a esas "chanchadas", a
el significante "chancho". El viejo adagio policial dice, "buscar la esas "porquerías'', a esas "basuritas", que son lo único que traga.
mujer", en la histeria podemos decir, "buscar al chancho". Hace Quizás exagero.
un tiempo había observado la expresión de una persona histérica
que se refirió a la saciedad del hombre dormido, entregado a la Camille Cambron: Ella exagera.
satisfacción de su sueño. Era el asco del goce del chancho, atrave-
saba las apariencias para alcanzar en el hombre su ser-ahí de chan- Jacques-Alain Miller: Ella exagera, pero es así como habla.
cho. La paciente también es un chancho, pero solo de semblante,
un chanchito de la India sin cola. Camille Cambron: Es alguien que exagera. Sin embargo pienso
que come todo el día. Para su marido prepara una bandeja, porque
Genevieve Cloutour: Usted escribe que "el cuerpo y sus funcio- sabe que debe hacerlo por su bien. Antes no lo hacía, ahora sí.
nes aparecen como materiales vivos que sirven" para constituir
síntomas. ¿Hay materiales vivos en el caso de que no sean sínto- Jacques-Alain Miller: Hay que alimentar al chancho.
mas? ¿Y cómo continúa esta señora?
Camille Cambron: Pero a menudo no come porque ya tragó un
Camille Cambron: Los síntomas orales ya no circulan en la cura, montón de chanchadas y luego continuará con Nutella.
ya no habla de ellos, tiene muchos menos. Creo que fue pasajero,
que le sirvió para venir, para dirigirse a mí; ahora habla de otra Jacques-Alain Miller: Justamente, ella come de manera distinta
cosa. Estableció por sí misma la relación entre sus síntomas orales que él. Es lógico que los hombres y las mujeres no coman las mis-
y sus problemas sexuales. En este momento habla de sus proble- mas cosas dado que son dos razas diferentes. La idea de comer jun-
mas sexuales. tos, y lo mismo, es una aberración. A los hombres, siendo chan-
chos, se les da su cebo, consistente, abundante. Mientras que a las

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de Psicología
BIBLIO,-EC.l\ "ELMA K. DE ESTRABOU"
mujeres les conviene el bocado, metonimia de la boca. Por un lado, Jacques-Alain Miller: En efecto, liabría que encontrar por qué
la comida total con su menú, por el otro, la recurrencia del "no la vía de la reproducción se encontró obstruida para este sujeto.
todo x", la serie. El hombre tendrá el alimento, la mujer tendrá el Quizá sea el efecto de su propio destino de niña entregada y aban-
placer de la boca. En este caso tan marcado por el trastorno nutri- donada. Fue un objeto de don y de abandono. ¿Hay también
cional, es sorprendente ver aparecer el placer de la boca en la serie obstáculos imaginarios al embarazo, tal como la deformación del
de porquerías -quiere realmente cümer el goce, gozar por la boca, cuerpo, etcétera?
pero de trocitos, de pizcas. En el sueño salvador, el padre le da de
comer a su hija una ciruela, cuyo carácter fálico ella percibe. Luego, Camille Cambron: En absoluto. Dice que nunca se mira, que no
en el asco que siente en general por la relación sexual, hace una sabe lo que ella piensa de sí misma, que tener el cuerpo defor-
excepción con la felación. De a pizcas, así se cumple de la mejor mado no le molestaría en absoluto. Pero tener un hijo en su vien-
manera la esencia sexual de la pulsión oral. Es el placer de la boca, tre, eso no le parece normal, que su marido debería portar el niño.
el placer por la boca. Asimismo, satisface la posición de dominio del Prefiere adoptar. No comprende por qué es ella la que tiene que
sujeto: el goce es para el otro, muy poco para mí. Esto, en efecto, la estar embarazada, estas son exactamente sus palabras: "¿Por qué
satisface con sobrada razón. Fue entregada a sus abuelos a los tres soy yo la que tendría que estar embarazada?".
meses de edad. ¿Cuándo comenzaron los trastornos alimenticios?
Jacques-Alain Miller: En efecto, no es el amo, es el otro quien
Camille Cambron: Ella dice que cuando era muy chica ya era terri- debe llevar al hijo.
blemente difícil darle de comer, y se las arreglaba para no quedarse
a la mesa, lo que continúa haciendo -salvo en su profesión, dado que Camille Cambron: Prefiere adoptar un hijo. Se reconocería cui-
organiza comidas de trabajo, y lo hace perfectamente. Por otra parte, dando al hijo de otra, del mismo modo que ella fue cuidada. Esto
esto va en el sentido de lo que usted decía hace un instante, cuando muestra sus obsesiones: se inventa anécdotas a las que denomina
en su trabajo le dan órdenes, rechaza, pero cuando no, es excelente. crics, y dice: "Tengo crics en la cabeza", y tiene miedo de pasar
Rechaza pasar por los modos actuales de rentabilidad, pero por el esos crics a su hijo.
contrario toda esa gente son amigos que la llaman por su sobrenom-
bre, y todo el mundo pelea para apropiarse de su compañía. Jacques-Alain Miller: Lacan subrayaba cuán dócil al deseo era
el mundo contemporáneo. Un saber analítico entra, hoy en día,
Philippe La Sagna: Con respecto a estos dos casos, hay un pasaje en la producción de objetos de consumo como en la publicidad.
de Lacan que podría resonar de El Seminario 20, el cuerpo "no El psicoanálisis no está solamente en las bibliotecas y en nuestra
se reproduce sino errando lo que quiere decir, pues lo que quiere práctica, está en la realidad exterior. Incluso la docilidad al deseo
decir -a saber, como bien dice el castellano, su sentido- es su goce se demuestra en todo lo que movilizamos para prolongar la fe-
efectivo". 4 Hay una oposición entre "reproducirse", y "querer cundidad. Siguiendo esta veta, ¿por qué no sería el marido quien
decir". O reproducimos el goce en otro cuerpo, o lo decimos. Me portaría el hijo? Se ha filmado una película sobre el tema. Nada
parece que en los dos casos existe un rechazo de un goce que no lo prohíbe. Es el estilo de cosas sin ton ni son que anoche miraba
dice, es decir, que queda pegado al querer decir, lo que explica por televisión, no vemos por qué nosotros mismos no podríamos
quizá los inconvenientes de "reproducirse". elegir. Si uno elige quién lava los platos, por qué no decir, un hijo,
lo porto yo, y el otro, ¿vos?

4. J Lacan, El seminario, libro 20, Aún, Buenos Aires, Paidós, 1981, p. 146.
EMBROLLOS DEL CUERPO EL RECHAZO DEL CUERPO /'

Alaín Merlet: Recién hablaban de complacencia somática. El !amiento del propio cuerpo, el rechazo de no querer saber nada
histérico rechaza su cuerpo, mientras que en el fenómeno psico- de eso.
somá tico es más bien el cuerpo el que rechaza al sujeto. En el caso
de Camille Cambron, me sorprende lo que dice: "Dan asco los Alain Merlet: Es una defensa activa, mientras que en los fenó-
chanchos que cuelgan así. Usted cree que los han masacrado [tru- menos psicosomáticos no es para nada lo mismo, es el cuerpo el
cider]?". Lo que causa el problema a mi parecer es la de ser "chan- que deja una marca en el significante, dice Lacan.
cha-masacrada".5 Lo que le preocupa sobremanera es ser chancha.
Sería una "chancha masacrada" literalmente por tener que pasar Henri More/: Quisiera interrogar el significante quedar [tomber,
por la chancha y padecer esas porquerías, esto es lo que le resulta caer] .6 El discurso corriente dice "quedar (caer) embarazada'',
insoportable. Si lo planteo así es porque Freud aborda la cuestión y pareciera que los psicoanalistas confirman este significante.
de la complacencia somática en un pasaje que generalmente no es Hace muchos años, una sola vez, en el curso de las Jornadas de
leído, al final de "La perturbación psicógena de la visión". Freud otoño de la Escuela, una psicoanalista decía "volverse [devenir]
pone en la misma canasta la complacencia somática de tipo his- embarazada". Me parece que, cuando el embarazo corresponde
térico y los fenómenos del cuerpo que se pueden encontrar en a un deseo, vivido con cierto orgullo, el término "quedar" [tom-
las neurosis actuales y en las enfermedades que califica, a falta de ber, caer] no está en su lugar. El embarazo es algo que se luce,
algo mejor, de neuróticas. Dice que no hay calificativo para esto, mientras que "caer" es la teja la que cae y uno no se vanagloria de
que no depende de la histeria, pero es neurótico. "Estos fenóme- ello. Freud hizo la analogía con el Niedeifallen, pero no es caer, 1!
nos solo son abordables si los consideramos sin mediación". Son ~ es "parir" [mettre has], y Catherine Vacher lo recuerda con el tér- 1

sus palabras. No es la traducción francesa, pero figura así en el J mino "parir" [vetage].7 Quisiera preguntar a Catherine y a Ca-
texto alemán. Esto me parece particularmente interesante en lo mille si consideran que existe una congruencia entre el término
concerniente al caso de Catherine Vacher. Tiene que pasar por la
mediación de la sintomatología histérica para quedar embarazada.
1 "quedar" [tomber, caer] y el caso del cual hablaron.

¿Podemos considerar que una mujer estéril sea histérica? No es Camille Cambron: Mi paciente nunca usó esa expresión. Ella
evidente. No podemos poner en el mismo plano el pseudo emba- dice "estar embarazada". No quiere "estar embarazada". No
razo y la infertilidad. quiere tener un niño en su vientre, es un horror, tanto más porque
su marido se lo pide ahora.
Jacques-Alain Miller: Efectivamente, hay que establecer el
equívoco del genitivo en el rechazo del cuerpo. Por una parte, Catherine Vacher: Mi paciente tampoco usó esta expresión. No
el rechazo del cuerpo se confunde con la complacencia somática. fui yo quien escogió el título de mi texto, me había olvidado de
Por otra, tal como lo grita el caso de Camille Cambron, el re- titularlo. Pero me parece que "Quedar (tomber, caer) embarazada"
chazo del cuerpo es el rechazo del cuerpo del otro, del cuerpo describe realmente el efecto sorpresa que uno encuentra en el
del hombre, del cuerpo otro del niño en su propio cuerpo, y el texto.
rechazo de su propio cuerpo, .puesto que no tiene la menor idea
de lo que es. Frecuentemente, encontramos en la histeria el ve-
6. Tomber quiere decir caer. Tomber enceinte (título del trabajo) se traduce por
"Quedar embarazada". No hay este equívoco en castellano. [N. de T.]
5. Juego de palabras entre trucider, masacrar y truie-cidée, chancha/o 7. Vetage, parto de la vaca, es el término que se usa cuando se refiere a un
masacrada/o. animal.

152 153 ..
1:

L
EMBROLLOS DEL CUERPO EL RECHAZO DEL CUERPO

Caro/e Dewambrechies-La Sagna: La lengua francesa dice esto. Camille Cambron: Creo que ella quería decir lo contrario, hay
Otras lenguas lo dicen de otra manera pero, en la lengua francesa, algo que cedió, y que es un poco más tolerante que antes. Antes,
una deviene embarazada cayendo [tombant] en el embarazo. Aun- no soportaba nada. No soportaba a un colega, no soportaba al
que se lo diga o no, forma parte del cuerpo de los significantes y marido, no soportaba mudarse, necesitaba todas sus referencias.
es por ello que a falta de título, puse esto. Me parecía apropiado Ahora dice que el análisis le dio una pequeña libertad, que soporta
resumir todo un conjunto de preguntas que habían sido discutidas un poquito más al otro. Pienso que soporta un poquito más el
en los talleres, sobre lo que denominamos infertil.idades psicogé- goce del otro.
nicas, que no son del orden del síntoma histérico, y que ustedes
relacionan con un síntoma histérico que es un embarazo nervioso. Philippe Lacadée: ¿Porque algo del suyo cedió?
Se pasa de algo que no es un síntoma histérico a un síntoma his-
térico: podemos hablar de un proceso de simbolización. Algo del Camille Cambron: Exacto, es lo que creo. Además, dejó de que-
orden de la significación fálica se incluye en el embarazo nervioso, jarse de haber sido entregada, dice: "Bueno, fui entregada, enton-
aunque en un comienzo no es seguro en la infertilidad psicogé- ces, ¿ahora qué puedo hacer?".
nica. Habría que analizar cada caso. Por el momento, no conside-
ramos la infertilidad como un síntoma histérico. Daniel Roy: Lo que usted dijo, Jacques-Alain Miller, con res-
pecto al asunto del embarazo me hace pensar en la diferenciara- '1
Patrick Monribot: La paciente de Camille Cambron se rehúsa dical que encontramos entre dos tipos de casos. Están los casos i~
i
dar un hijo a su marido pero no rechaza la ciruela del padre en donde el niño es entregado al marido como metáfora de un amor,
el sueño. La metonimia del falo debe venir del padre. Philippe para retomar la expresión de Lacan, y donde el deseo puede plan-
La Sagna lo decía, la cuestión del niño sería exclusivamente del tearse por el rechazo, es una dialéctica del deseo que usted puso
padre. ¿No habría allí material para interpretar? de manifiesto. A la inversa, hay casos en los que el niño es aban-
donado a sus abuelos y esto es un sacrificio que tapona la cuestión
Camille Cambron: Fuera del sueño de la ciruela, hasta ese mo- del deseo tanto para la madre que entrega al niño como para el
mento ella no hablaba de su padre más que para decir que tiene niño mismo. '¡
el mismo síntoma que él: insomnio. Desde que la abuela murió,
recientemente, se puso a hablar del padre, esperando algo, es Jacques-Alain Miller: Hay muchas cosas para decir todavía
nuevo. Un sueño le permitió asociar el hecho de que el padre deja sobre los casos de Camille Cambron y Catherine Vacher, pero de-
también el dormitorio conyugal para hacer su dormitorio aparte. bemos abocarnos a la serie siguiente. Una puntuación para cerrar
Agrego que el odio hacia la madre se acrecienta. Había pensado esta parte sobre "La perturbación psicógena de la visión según el
en una versión edípica, pero no estoy segura que sea la correcta, psicoanálisis" a la que se refirió Alain Merlet. La construcción de
porque desde la muerte de su abuela, este sujeto parece estar aún Freud admite ser colocada en el pizarrón bajo el modelo aliena-
más librado al goce del lazo con la madre, al menos en los sueños ción/separación con los círculos de Euler. En un mismo órgano,
que acaba de tener. Sobre la muerte de su abuela, dice: "Era el úl- dice Freud, convergen, por un lado, las pulsiones del yo y, por el
timo bastión que sostenía ante mi madre". otro, las pulsiones sexuales. Entonces colocamos el órgano en la
zona de intersección: i
!. 1

Philippe Lacadée: ¿Podría explicar la frase que sorprendió a la


¡::
paciente: "De todo el trabajo hecho hasta aquí, hay una partecita 1

de tolerancia que cedió"?

154 155
1! 11

~
EMBROLLOS DEL CUERPO

9. La vuelta a lo real

Pulsiones del yo Pulsiones sexuales


Trastorno psicógeno Órgano que se apoderan de la
del alimento. boca de la Paciente

Jean-Pierre Deffieux: Trataremos tres textos entre los cuales no


voy a buscar los puntos de coincidencia. El primero, de Mireille
Dargelas, titulado "Un dedo cortado'', revela lo que en la "Con-
versación de Arcachon" 1 denominábamos la forclusión fálica.
En el presente caso, la pulsión sexual se apodera de la boca, y Habíamos diferenciado forclusión del Nombre-del-Padre y for-
es lo que la paciente reconoce. Por esta causa, en lugar de poder clusión fálica. Una escena inaugural ordena la existencia de ese su-
alimentarse satisfactoriamente conforme a la pulsión del yo -la jeto: tiene siete años, acaba de ver a su hermana desnuda y entre
pulsión del yo exige tomar buenas comidas, tres por día, sería la las piernas de su hermana, no hay nada. Reacciona de una manera
norma de la pulsión del yo si existiera- la pulsión sexual que invis- que no tiene nada de neurótico, pasa por la prensa un trapo, luego
tió la boca la obliga a absorber solamente "pequeñas porquerías" un gorrión muerto -podríamos preguntarnos a qué corresponde
a lo largo de todo el día. Finalmente, lo que Freud enuncia puede esta serie- y en fin, hace pasar su dedo. La madre corre con el
ser tratado en términos de significante-amo, puesto que habla de niño y exhibe el dedo cortado. A los once años, el niño, que de ahí
la dominación del yo sobre el órgano y de la pérdida de esta deno- en más encontrará una gran dificultad con su función fálica, atra-
minación en beneficio de Eros. viesa la granja en erección y exhibe su sexo delante de su madre,
Jean-Pierre Deffieux, ¿quiere usted introducir el siguiente quien dice: "¡Pero vamos, ¿qué haces?!", y se va. Sin embargo,
tema? la madre, que exhibió el dedo cortado, no reconoce para nada la
función fálica y sexual de este niño. Luego, él construirá toda su
existencia sobre el modo de evitación de la castración simbólica.
Insisto que este chico, en la edad adulta, desencadena un eczema
grave cada vez que pasa por su imposibilidad sexual. El caso tiene
por lo tanto una dimensión psicosomática.

l. En J.-A. Miller y otros, Los inclasificables de la clínica psicoanalítica, vol. 1,


Buenos Aires, Paidós- ICdeBA, 1999.

157 1

~
EMBROLLOS DEL CUERPO LA VUELTA A LO REAL

Jacques-Alain Miller: Es un plomero. El texto termina ahí y esto dolor en el contacto con el otro, de la idea repetitiva de golpear.
echa luz al caso, en su conjunto. A los tres años, se inquieta por la Es el fin del primer período, es decir el momento en que proba-
falta del cañita, en consecuencia se convertirá en plomero. Es uno blemente el diagnóstico esté hecho. Ya habíamos visto esto otras
de los aportes del psicoanálisis a la orientación profesional. Uno veces, a partir del momento en que el analista tiene la idea de la
siente que, desde este punto de vista, dio en el blanco. Es el caso estructura del sujeto, la estructura se revela de una manera mucho
de un plomero que no tenía la significación fálica y que, por esa más precisa. Entonces, surge con certeza para el sujeto -él lo dice
razón, era mejor plomero. con dificultad, con reticencia- el fenómeno de los golpes que re-
cibe, que terminarán por aparecer como alucinaciones cenestési-
Jean-Pierre Deffieux: Un buen reparador de caños. Y por otra cas, lo que es muy poco frecuente. Jean-Pierre Klotz muestra que
parte, se las arregló bastante bien en lo que concierne a la elección esos golpes concuerdan con frases sueltas que vuelven del pasado.
de su mujer, eligió una que no quiere saber nada de lo sexual. Y He aquí un ejemplo de lo que es el significante cuando es real: una
las pocas veces que se aproxima sexualmente a ella, desencadena mujer, en el pasado lo "caló de lado a lado", para él la frase no es
nna grave crisis de eczema. metafórica, es real, y se tiene toda la repercusión de los golpes.
Vemos esto asiduamente en la psicosis: los golpes tienen para él
Jacques-Alain Miller: Tanto en la orientación conyugal como una función de regulación, lo hacen sufrir, pero admite que son
profesional hizo elecciones perfectas. necesarios. Marcan y probablemente cifran, fragmentan, regulan
cierto goce. La interpretación que él hace de estos golpes, que
Jean-Pierre Deffieux: Ahora podríamos preguntarnos cómo re- tienen el alcance de fenómeno elemental, constituye su pequeña
toma el" ¿qué haces allí?" de la madre mientras persigue al padre, construcción delirante.
y cómo se ve a sí mismo atrapado en un sistema de persecución. En el texto de Edith Magnin, "No toque mi TOC", lo que más
En el segundo texto, el deJean-Pierre Klotz, tenemos a un hom- me interesó es el trastorno del humor bipolar que presenta el su-
bre rudo, un apicultor. jeto, tal como dicen los psiquiatras. Acaba de producir un episo-
dio maníaco, y reubicará muchos ritos, ritos de lavado, y trazará
Jacques-Alain Miller: Podrían hacer buena pareja mitológica, un dentro del espacio de su casa cierto número de compartimentos,
plomero y nn apicultor. barreras, límites, allí donde había un sin límite en los episodios
maníacos. Llega incluso a trazar el límite en el propio cuerpo: la
Jean-Pierre Deffieux: Jean-Pierre Klotz nos introduce al caso raya separa la mano del brazo.
muy lentamente. En las dos primeras páginas, presenta un sujeto
lleno de humor, un hombre rudo, un sujeto que quiere civilizarse, Edith Magnin: Se trata de lavar sus manos hasta el trazo figu-
un sujeto que tiene ciertas dificultades con el lazo social, que fre- rado de la muñeca.
cuentemente está en conflicto con sus relaciones profesionales,
que le cuesta mantenerse en su trabajo, que tiene una leve sen- Jean-Pierre Deffieux: Luego, usted muestra a continuación di-
sación de injusticia. Podemos dudar, entonces, del diagnóstico y ferentes elementos sobre los cuales se sostiene la estructura psicó-
creo que fue escrito por esta razón. Luego uno se da cuenta que es tica. Es una psicosis que los psiquiatras denominan distímica.
una psicosis contemporánea, si podemos llamarla así, una psicosis
borromea. El sujeto comienza a percibir discontinuidades bruta- Jean-Pierre Klotz: Jean-Pierre Deffieux subrayó con excelen-
les en el discurso, que lo asombran, evidentemente, así como la cia los puntos principales del caso. Es exacto que el diagnóstico
dificultad para decir no. En fin, esto se aclara, el sujeto habla de certero no fue establecido de entrada, y que se desplegó progresi-

159
EMBROLLOS DEL CUERPO LA VUELTA A LO REAL

vamente a partir del momento en que fue adquirido. Durante un mujer, por ejemplo, forma parte de los que dan golpes, incluso de
largo tiempo dudé, porque la psicosis no era evidente durante el aquellos que le roban la vida. Yo presto atención a esto.
primer período. El fenómeno elemental no se había constituido
verdaderamente antes de la aparición de los golpes cuyo alcance Jacques-Alain Miller: Esto no precipita, queda bajo la forma
era difícil de apreciar en un primer momento: siendo escasas las de enjambre -término que se adapta muy bien, tratándose de un
cenestesias, el carácter delirante de estas no era evidente. Se nece- apicultor.
sitó de un cierto tiempo, en el curso del cual el sujeto poco a poco
se fue encerrando, cortando sus vínculos sociales para substituir- Jean-Pierre KJotz: Tanto más porque la relación con su mujer
los por un lazo directo con personajes tomados seguramente de está muy ligada a la apicultura. Él hizo de ella una apicultora.
su realidad ambiente, pero también promovidos al rango de her- Durante años, era su mujer la que hacía funcionar la explotación
manos perseguidores. Los golpes constituían para él una media- apícola y él decía: "Es suya, no mía, no quiero ocuparme más de
ción penosa de soportar, pero que introducían cierto orden en su esto". Y él iba a trabajar afuera. Ahora vuelve a retomar la apicul-
mundo. tura poco a poco. Se encierra por momentos, pero esta actividad
forma parte de su socialización. Es un extraordinario profesor de
Carole Dewambrechies-La Sagrza: En la clínica oímos poco sobre apicultura, me enseñó muchas cosas sobre el tema.
esto. Los golpes muy probablemente son fenómenos elementa-
les de tipo doloroso. Surge en un punto del cuerpo un dolor que Edith Magrzin: Me atrajo la manera en que el Sr. Deffieux pre-
el paciente no puede transmitir y que interpreta como un golpe. sentó la alternancia entre el sin límite del episodio maníaco y los
Como no recibe un golpe, lo que ciertamente hay allí es una com- rituales. De hecho, los rituales precedían al episodio maníaco,
placencia del cuerpo. pero no tenían mucha importancia para el sujeto. Ella empezó
a hablar verdaderamente de esto luego de su hospitalización de-
Jean-Pierre KJotz: La palabra "dolor" antecede a la palabra bido al episodio maníaco. Este trastorno del humor no es un
"golpe". Empezó hablando de sus dolores antes de interpretarlos PMD (Psicosis Maníaco Depresiva) clásico en la clasificación del
como golpes. DSM-IV2 y correspondería a un Trastorno Bipolar III: episo-
dio maníaco luego de un tratamiento antidepresivo. Los rituales
Carole Dewambrechies-La Sagrza: Luego del golpe, trata de co- aparecen progresiva e insidiosamente, luego del nacimiento del
nectarlo con el rumor significante. Hay, más que una construc- hijo. Cuando se tiene un hijo, se deben tomar una serie de precau-
ción, fragmentos de frases, aunque haya polos persecutorios que ciones: esterilizar el biberón, el lavado de la ropa interior, entre
enumeras, bastante constantes: comienza por su madre, luego apa- otras. Los rituales se iniciaron con estas recomendaciones.
rece, tiene ese mal encuentro con una mujer psicóloga, finalmente
los gendarmes, los colegas de trabajo, la gente que representa una Jacques-Alaín Miller: Su texto es el más extenso del conjunto
autoridad. de los trabajos. Esta extensión, para nada excesiva, parece corres-
ponder a la dificultad con la que se encontró para demostrar que
Jean-Pierre KJotz: El azar del encuentro no existe para él, existe se trata de una psicosis, aunque los rituales obsesivos estén en pri-
un gran Otro organizador fundamental que debe dar una expli-
cación a todo, si no todo es ininteligible. El hecho que esto tenga
una inteligibilidad tiene un efecto apaciguador. Es alguien que 2. Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (American
podría volverse bastante peligroso, incluso para su entorno. Su Psychiatric Association).

il
160 161
EMBROLLOS DEL CUERPO LA VUELTA A LO REAL

mer plano. Tenemos el smoking g;un y se atrapa al culpable con otro, o bien, persistir a pesar de mi insuperable angustia, mante-
las manos en la masa, o se procede por acumulación de indicios. niéndolo a mi lado? Recuerdo un episodio, hacia el final, donde se
Pero usted aporta tantos datos para sostenerlo que termina por encuentra tan mal hasta el punto de preguntarse si no sería mejor
inquietar. Uno tiene la sensación que incluso para usted fue una proteger a su hijo alejándolo. Finalmente, uno está frente a un deli-
prueba el hecho de pensar que toda la armadura obsesiva no era rio de contanúnación, con un mundo puro y otro impuro, un aden-
más que el envoltorio de una forclusión. Cuando escribe el epí- tro y un afuera. A partir de esta oposición significante, ella estruc-
logo hay una especie de alivio. Quizá me equivoco de cabo a rabo, tura todo su mundo.
usted me lo dirá. Finalmente, hubo un desnudamiento, el sujeto
volvió a encontrar su punto de anclaje. Después de haber inten- J ean-Pierre Deffieux: Seguiré en el mismo sentido. Su orienta-
tado ser madre, ser autónoma, el sujeto se encuentra finalmente ción psicoanalítica permitió orientar el tratamiento medicamen -
despojado de su hijo que estaba ligado a su madre, y no puede toso. Un TOC siempre se trata con antidepresivos y al confirmar
relajar la opresión de sus rituales, habiendo dejado a la madre todo el diagnóstico de delirio, usted orientó el tratamiento medicamen-
lo que es del orden de la satisfacción de las llamadas pulsiones del toso hacia otro tipo de remedios que ayudaron verdaderamente al
yo. Anteriormente, observamos que cuando estaba separada de su sujeto.
madre, solo podía tomar a su cargo las funciones que esta cumplía,
haciéndolas pasar por el aparato ritual. En consecuencia, tiene que Edith Magnin: Mi intervención no fue tan radical, pero en
vivir aferrada a alguien que pueda satisfacer las pulsiones del yo. parte es verdad.
Al final uno siente un alivio en usted. ¿Exagero?
Daniel Roy: Los dos trastornos, los golpes y los TOC, tienen la
Edith Magn.in: No, es totalmente así. Lo que denominé epílogo misma función: confirmar cierto ciframiento. Su paciente, Jean-
naturalmente está muy lejos de una siruación ideal, pero puede Pierre Klotz, le habla de ello, y establece la relación con sus fra-
vivir, de manera muy reducida pero tranquila. Se ve con cierta di- ses. El suyo, Edith Magnin, emplea una construcción reconocida
ficultad cómo podría vivir de otro modo en el estado actual de las por la ciencia y lo eleva a una dimensión de semblante, inscribe
cosas. el fenómeno en el campo de los significantes admisibles. Cuando
existe un esfuerzo por la traducción, algo se estabiliza por un
Caro/e Dewambrechies-La Sagn.a: Existe también un eco de lo tiempo; luego, eso está evidentemente amenazado.
que decíamos ayer sobre el trabajo en los servicios de medicina.
Nos referimos a los servicios de psiquiatría que utilizan referen- Philippe La Sagn.a: El caso de los TOC muestra los avatares del
cias muy distintas a las nuestras. Hablar de trastornos obsesivos complejo de intrusión. Comenzó cuando era muy joven, ya que
compulsivos es la manera moderna que tiene la psiquiatría para sus padres pensaron separarlo de su hermana menor a causa de su
no distinguir neurosis de psicosis. En los servicios, se pregunta: fuerte reacción frente a la intrusión de esta última. Todo se vuelve
¿hay que mantener los TOC o es más importante establecer un a desencadenar cuando la paciente tiene un hijo, es decir cuando
diagnóstico más exacto? Son discusiones muy valiosas. En este surge la intrusión de un niño que para ella quizá tenga el mismo
caso es una joven mujer que está en el país de los TOC, con una valor, el de un objeto real. Esta mujer trata desesperadamente de
psicóloga que está en el país de los TOC, es Alicia en el país de los encontrar un medio para admitir lo de afuera. Podemos tomar el
TOC. Pero esto no basta, resta toda una localización para orientar problema en uno u otro sentido: o pensamos que repite su pri- 1

a la paciente, saber qué responder cuando plantea preguntas fun- mera reacción frente a la intrusión, o bien, encontró el ritual del
pasaje, en el sentido de Van Gennep, es decir que su síntoma le
l.
damentales para ella: ¿debo confiar la guarda de mi hijo a algún

162

l
'.I

EMBROLLOS DEL CUERPO

facilita el medio para salir de su rechazo hacia lo exterior. Esto es


LA VUELTA A LO REAL

Jacques-Alain Miller: ¿Ver países?


"r
interesante en relación a lo que decíamos hace un instante del yo
y de la pulsión; la constitución del yo [mot] se produce en térmi- Edith Magnin: Viajar, ver países.
nos freudianos a partir del rechazo del objeto exterior, fuera del
Lust-Ich (placer-yo). Aquí el sujeto se queda pegado a este estadio, Jacques-Alain Miller: ¿Cómo vivió eso? ¿Tuvo relaciones con
es decir a la pregunta de cómo rechazar y al mismo tiempo recu- ese joven, ocasionales, frecuentes, durables?
perar el objeto. Es un caso metapsicológico, una encarnación de la
"Metapsicología". Edith Magnin: Tuvo una aventura amorosa con el joven, él no
quería hijos. Entonces, se separaron en el momento del embarazo.
Jacques-Alain Miller: El trastorno estaría constituido allí donde
Freud, en su texto sobre las pulsiones, sitúa el origen del yo [moil Jacques-Alain Miller: ¿Vivieron juntos durante un tiempo?

Edith Magnin: Quiero precisar algo. Actualmente, ella está Edith Magnin: Sí.
en la casa de su madre. Hace la menor cantidad de cosas posi-
bles y me dice: "Mi madre constituye para mí el único lazo con Jacques-Alain Miller: Ella decidió tener al hijo.
el exterior". Por lo tanto, ella intenta admitir el exterior, pero es
limitado. Edith Magnin: Decidió tener al hijo y por esta razón se separa-
ron.
Jacques-Alain Miller: Hay un punto sobre el cual quisiera pre-
guntarle. La Srta. H. tiene un hijo ¿De dónde viene este hijo? El Jacques-Alain Miller: ¿Él reconoció al niño?
texto no dice nada del padre. Salvo error de mi parte, no hay nada
sobre la concepción del hijo. Edith Magnin: No. 1

Edith Magnin: Antes del nacimiento de su hijo, llevaba una Jacques-Alain Miller: ¿Cómo vivió ella todo esto? ¿Retrospecti- 1
'
vida completamente distinta, incluso opuesta a la que hace actual- vamente qué dice? ¿No tenía TOC en esa época?
mente. Estudiaba y viajaba mucho. Partía con su mochila, iba a
América del Sur, dormía donde podía. Edith Magnin: No, no tenía TOC. Quizá lo que haya que acla-
rar es que quería tener un hijo desde los 16 años. Había decidido
Jacques-Alain Miller: ¿Hacía dedo? que fuera un hijo y le había dado ya su nombre. Para ella, pues, es-
taba inscripto. Este hijo llegó y llevó el nombre previsto. El hecho
Edith Magnin: Sí, encontró un músico sudamericano que fue el de que el padre desistiera parece que no tuvo mucho eco.
padre de su hijo.
Jacques-Alain Miller: Una persona muy decidida.
Jacques-Alain Miller: ¿Encontró? ¿Dónde? ¿En sus vagabun-
deos? ¿Tenía una meta precisa cuando se ponía en marcha o no? Caro/e Dewambrechies-La Sagn.a: Hay muchas preguntas escritas
¿Quería conocer países? para Mireille Dargelas. De parte de Edith Magnin: si se pueden
disociar los efectos de una forclusión fálica de los de una forclu-
Edith Magnin: Viajar. Realmente no eran vagabundeos. sión del Nombre-del-Padre y cómo articularlo con lo que dice

165
j
EMBROLLOS DEL CUERPO LA VUELTA A LO REAL

Lacan: "En el punto donde [... ] es llamado el Nombre-del-Padre, Mireille Dargelas: Al comienzo vino a quejarse por impotencia.
puede pues responder en el Otro un puro y simple agujero, el cual Ahora, ya no se queja más, dijo que eso no le interesaba más. De '1
por la carencia del efecto metafórico provocará un agujero corres- hecho cuando era adolescente, pudo tener relaciones sexuales, que 1

pondiente en el lugar de la significación fálica". Es una referencia le parecían correctas, con una prostituta que le parecía fea. Ahora, !
de la pág. 540 de los Escritos citada ayer. eso no le interesa más. I¡
Philippe Lacadée plantea también una cuestión: ¿la escena de la
castración jugada en lo real no pone en evidencia ese dedo cortado, Jacques-Alain Miller: En el fondo, se curó del síntoma por el
esgrimido por la madre en una teatralización dramática, como un hecho que el síntoma no le interesa más. Esto subraya la relativi-
neofalo que va a ocupar el lugar de <I>o? Respondiendo a la pre- dad del síntoma. No podemos nunca considerar un síntoma como
gunta "¿qué haces allí?", que parece poner en orden su vida, el pa- constituido en la objetividad. La escena del comienzo es dioni-
1 :1
ciente responde "nada", o por un activismo forzado para responder síaca, con la idea de penetrar un animal, pero no siguió ese ca-
finalmente, ser la señora de la limpieza de mi madre. ¿Qué piensa mino, esa llamarada pulsional se apagó, la libido volvió a su cauce,
del trapo que ofreció a la devoración del Otro justo antes de alojar si podemos decirlo así. i:
1
allí un pedazo de su cuerpo, el dedo? ¿Qué función cumple esto?
¿Es el mismo trapo que le servirá para ser la señora por horas? Mireille Dargelas: Creo que el episodio donde su madre lo sor-
En fin, Olivier Laroche quisiera que retomáramos la distinción prendió en erección hizo que se convirtiese en señora por horas.
entre forclusión del Nombre-del-Padre y forclusión fálica.
Jacques-Alain Miller: Él mismo considera que ese episodio lo
Mireille Dargelas: Como el plomero no presenta trastornos de complicó para siempre.
lenguaje y tampoco tiene alucinaciones, me pareció que había una
forclusión fálica. No podemos afirmar que hubo un desencadena- Mireille Dargelas: Sí, es una imagen que se repite regularmente 1: '
miento, no hubo episodio delirante. y se siente incesantemente vigilado. Por ejemplo, durante un
tiempo, se escondía para fumar. La idea de ser vigilado, como me : 1

Jacques-Alain Miller: ¿Podemos tener una precisión sobre la lo contó, sobrevino luego del dedo cortado. Antes, se ponía en pe- 1

vida sexual de este paciente? ¿Vino en primer lugar a verla por ligro, hacía arder todo. Luego de haberse cortado el dedo, devino
impotencia? sabio.

Mireille Dargelas: Sí. Jacques-Alain Miller: En el fondo, ocupó su lugar en el orden


del mundo a costa de su dedo cortado. Pagó su acceso al orden del
Jacques-Alain Miller: Vuelve a verla varios años más tarde, ¿por mundo con una castración en lo real. Luego se encontró con la
qué motivo? ¿La preocupación de ser feo? ¿Un malestar general? mirada de su madre. Así pudo hacerse su lugar.
¿Dónde quedó su asunto de impotencia, cuando su mujer se re-
húsa a las relaciones sexuales? Mireille Dargelas: Creo que cuando me volvió a ver esperaba
también una mirada, la mía. El FPS 3que presenta es únicamente
Mireille Dargelas: Se queja de impotencia.

Jacques-Alain Miller: ¿Sigue todavía quejándose?


3. Fenómeno psicosomático.

166 1

.1-
EMBROLLOS DEL CUERPO LA VUELTA A LO REAL

en las partes descubiertas, también es una manera de atraer la mi- Jean-Pien-e Deffieux: Uno puede preguntarse, entonces, si no
rada. ¿Puede Philippe Lacadée precisar su pregunta? tuvo un desencadenamiento anterior que terminó apaciguando el
acto de la castración real.
Philippe Lacadée: Está en la línea de lo queJean-Pierre señalaba:
¿por qué existe la serie del trapo, del pájaro muerto y del dedo? Caro/e Dewambrechies-La Sagna: Esto demuestra, en todos los
casos, que la castración se impone a todo sujeto, aun cuando no la
Mireille Dargelas: Su madre lo amenazaba sin cesar con cortarle reconozca, aun cuando no haya acceso en el plano simbólico. Los
el miembro. Esperaba una hija desde hacía tiempo, él era el cuarto psicóticos utilizan habitualmente una castración real como solu-
varón. Su quinto hijo fue una niña, le dio el mismo nombre pero ción. No es la libra de carne simbólica, es un pedacito del cuerpo
en femenino. sacrificado, que permite al sujeto renunciar a cierto tipo de goce y
conformarse con un cierto modo de civilidad para retomar un tér-
Caro/e Dewambrechies-La Sagna: Hay cierta dureza materna en mino de J ean-Pierre. Podemos verlo en su caso. Algunos sujetos
este caso. psicóticos llegan incluso a una mutilación [éviration] En ese mo-
mento ya ni siquiera hay desplazamiento del pene al dedo, el acto
Mireille Dargelas: Era un poco "Zola a la italiana". Todo estaba llega al pene, directamente.
permitido en esa granja, los niños convivían en la violencia.
Philippe La Sag;na: Es simétrico al H ombre de los Lobos, que
J ean-Pierre Deffieux: No indicó en su texto que la madre le tiene un dedo en buen estado y alucina con un dedo cortado,
había dicho que iba a cortarle el pajarito. En el caso de Jean- mientras que este paciente se corta el dedo. Esto sitúa claramente
Pierre Klotz, una persona decía al paciente una frase que él no la oposición que Lacan establece entre la alucinación como pasión
tomaba metafóricamente, sino al pie de la letra. Aquí ocurre lo del sujeto y el pasaje al acto como acción del sujeto. Es uno u otro.
mismo: ese "te voy a cortar el pajarito" no lo entiende como metá- Viene al lugar donde hubiera podido haber una alucinación del 1

fora, él coloca el dedo y el pajarito en la prensa. dedo cortado. Podríamos preguntarnos dónde está el beneficio y 11
qué lleva a un sujeto a escoger el camino del acto. ~ ¡,
r¡I,,
Alguien: ¿Qué le hace decir que no es una escena de desencade-
namiento? Lo parece.

Mireille Dargelas: Para mí, no es una escena de desencadena-


J acques-Alain Miller: Lo que está forcluido en lo simbólico
vuelve a lo real. Lo forcluido vuelve a lo real bajo la forma de la
alucinación o del pasaje al acto. En realidad él no se corta el dedo:
I

miento porque no fue seguido por un episodio delirante. se hace cortar el dedo. Las fórmulas de la pulsión que Lacan pre- i
1.
senta en El Seminario 11 responden sobre el "hacerse". Él se aban-
J ean-Pierre Deffieux: De todas formas sigue siendo levemente dona por un momento a la máquina. La idea de que alguna vez se
•I
vigilado. pagó con su carne puede ir más lejos aún, se vincula a dos de los
casos de nuestra última serie. ,,
,: ¡
Carole Dewambrechies-La Sagna: Según Mireille Dargelas, se
calmó bastante después de esto. Jean-Pierre Deffieux: ¿Quiere usted introducirlos?

'I
. I,

168

1
10. Dolores barrocos

Jean-Alain Miller: En La Guerra de las Galaxias vemos sujetos que


para estar mejor deben comenzar por estar francamente peor.
Cuando están muy mal, van mejor. "Dolores a destiempo" da la
idea de una independencia entre el significante y el significado:
el sujeto, a destiempo, va mal en su evolución médica. Cuando se
aproxima el final, se encuentra en un estado moral espléndido. El
episodio de la biopsia es perturbador porque, según el médico, se
realiza "a título psicológico": inmediatamente después usted se da
cuenta que realmente es muy grave.

Genevieve Bouquier: Sí, luego de la biopsia, "a título psicoló-


gico", fui yo la que sentí que había una ruptura de tono: el pa-
ciente que protestaba desde hacía cinco años y medio cambió
completamente, se inquietaba, e incluso entraba en pánico. Ahí
escribí en la historia clínica, lo que jamás hago, para atraer la
atención del médico. En el curso de sus reivindicaciones sin mo-
tivo que se prolongaban desde hacía tiempo, el médico quizá sólo
había practicado un examen superficial sin detectar la recidiva.
Anne-Marie Brossier hace la misma observación: cuando las pro-
testas cesaron, pensó que el problema se convirtió en algo verda-
deramente orgánico.

Anne-Marie Brossier: Efectivamente, había percibido un cambio


de estilo en su discurso. Hasta ahí, estaba en la reivindicación, la
queja, sobre todo la certeza. Luego, de golpe, ya no era cuestión
de ir a ver a los médicos, caía en la inquietud, en la incertidumbre.

17 1
EMBROLLOS DEL CUERPO DOLORES BARROCOS

Fue este cambio de discurso el que me llevó a decirle: "Vaya en- Jacques-Alain Miller: ¿Cómo delimitar su modo de tomar dis-
tonces a consultar a su médico". tancia? Si hubiese un rechazo del cuerpo, los dolores serían el
retorno de lo reprimido -con desplazamiento, puesto que es a
Jacques-Alain Miller: Hacia el final de su texto usted plantea la destiempo, y sufre allí donde no debería. Los médicos dicen: "Le
cuestión siguiente: ¿Podemos decir que un ataque real del orga- duele la nuca, no tocamos la nuca, la nuca no tendría que dolerle".
nismo favoreció una mejoría de los trastornos psíquicos? Esto se El cuerpo se rehúsa a obedecer al significante amo médico. Los
relaciona con la historia del dedo cortado. VimQS un sujeto que dolores no están en su lugar ni en el tiempo, ni en el espacio. El
debía pasar por el semblante para llegar a un embarazo efectivo, desplazamiento freudiano simplemente incide sobre las ceneste-
esta vez, quizá, tenga que pasar no por el semblante, sino por un sias, sensaciones como si se transformaran en significantes. Esto
ataque orgánico para obtener una mejoría. Allí tenemos nexos pa- explica por qué lee una novela policial. Habría que seguir las hue-
radójicos que lo serían un poco menos, si admitimos la diferen- llas de las cosas: ¿adónde fueron a parar mis dolores? ¿Adónde fue
cia de registros simbólico, real, imaginario. En este caso podemos mi cuerpo?
usarlos.
Jean-Pierre Dellieux: ¿Los dolores responden a los elementos
Genevieve Bouquier: En el caso de "Dolores a destiempo", me extraños colocados en su cuerpo, las cánulas?
hago dos preguntas. La cuestión de la estructura, pues no tuve
elementos suficientes para ver. El paciente me hablaba muy poco: Genevieve Bouquier: Con respecto a lo que se agregó, no son
para él, el Otro era el médico. Me hablaba menos aún cuando su dolores: quisiera que se lo retiren, le molestan. Los dolores apa-
estado físico era grave. Se sentía bien conmigo, me lo decía, pero recen en el momento en que su mujer cae gravemente enferma
tenía que interrogarlo mucho. Con él estuve en posición de ob- y muere. Duran alrededor de tres años y desaparecen cuando sus
servador, ni siquiera de testigo, incluso tampoco hice el acompa- hijos lo reciben en sus hogares.
ñante "insignificante" del que hablaba Alain Merlet. Me planteo
otra cuestión: luego de las intervenciones quirúrgicas, el paciente Jacques-Alain Miller: Antes de la desaparición de su mujer, ¿no
nunca se quejó de que le hubiesen quitado una parte de la faringe, tenía esos dolores?
la base de la lengua; se quejaba, por el contrario, de lo que le ha-
bían agregado, la cánula y el implante fónico. Incluso, le parecía Genevieve Bouquier: No, tiene una molestia por las pequeñas
prótesis desde hace dos años.

¡
que no le habían extirpado lo suficiente, quería que le saquen los
"brotes de carne" en la traqueotomía.
Jacques-Alain Miller: Entonces, el fenómeno del dolor despla-
Jean-Pierre Deffieux: Claro, es ahí donde uno puede pregun- 1 zado se manifiesta en el momento en que el cuerpo del Otro de-
tarse cuál es la estructura. Aunque nada se pueda afirmar, usted
• saparece. No es concomitante a la operación, hay un tiempo de
tiene razón, podríamos estar en la dimensión de la castración en lo incubación, digamos un tiempo para comprender.
real. Luego de una intervención de tal magnitud es extraordinario
que este sujeto se distancie de su cuerpo. Tres días después de una Genevieve Bouquier: El paciente falleció recién en diciembre, es
intervención mayor lee una novela policial, como si hubiese una decir, un año y medio después de la aparición de la recidiva ma-
separación del cuerpo. No es para nada frecuente. siva. No le daban ni tres meses de vida. El hecho asombró a los
médicos.

172 173
EMBROLLOS DEL CUERPO DOLORES BARROCOS

Jacques-Alain Miller: Mitterrand resistió diez años. ese dolor. Me parece que hasta ese momento, el dolor quizás es-
taba allí, pero desplazado, no estaba donde los médicos lo espera-
Genevieve Bouquíer: Es el sentido de mi hipótesis. La pulsión ban. Cuando es experimentado, él cambia.
de vida, muy fuerte en este hombre, fue restablecida al ser aco-
gido por sus hijos. Tres meses después de la recidiva del cáncer, Camille Cambron: Planteo mi pregunta a Genevieve Bouquier.
tal como lo escribí, no sufría más y era feliz. Lo vi tres meses más ¿Podemos considerar que la instauración de lazos estrechos con
tarde. Estaba mucho menos contento, se aburría un poco en la sus hijos permitió al paciente hablar de su mujer y hacer cierto
casa de sus hijos y extrañaba a sus amigos. Quizá sus hijos encon- trabajo de duelo?
traban un poco larga su supervivencia. Tanto que reaparecieron
los dolores extraños. Lo derivaron a la consulta antidolor de nues- Genevieve Bouquier: Es muy posible, efectivamente.
tro centro de anticancerosos, donde fue inútilmente controlado
durante varios meses. La última vez que lo vi, presentaba ya dolo- Philippe La Sagna: La fórmula del primer paciente es un ha-
res cancerosos bien localizados. llazgo: "Mi madre curó sus heridas con sus hijos". Esto aparece
claramente en el reporte de la madre que tiene los órganos dis-
Jacques-Alain Miller: Funciona con el amor, es su hipótesis. persos. El paciente es el mártir del goce materno, el del Otro. Las
Al final de su texto, usted escribe que sea porque "la pulsión de huellas rojas de eczema son una manera desesperada de constituir
vida fue restablecida en el nuevo contexto afectivo", sea porque un signo de este goce. Su delirio de persecución es también una
"el paciente sabe de alguna manera que tiene una recidiva y que manera de limitar el goce del Otro. El caso muestra claramente de
va a morir, y tiene razón. Algo de su pulsión de muerte está sa- qué manera el psicótico tiene que vérselas con el goce del Otro. l.
1
tisfecha: ¡por fin, esto va a terminar!". La hipótesis parece muy 1
freudiana: el dolor se alivia cuando el castigo está ahí. La muerte Anne-Marie Brossier: Absolutamente. Su madre sigue lavándole ~ 1

se aproxima, la pulsión de muerte se satisface, allí uno puede em- la ropa: sigue estando todo el tiempo en el goce materno, a fondo. ·¡
pezar a vivir, hay que intentar vivir. Cuando Julien Sorel, en su En cuanto al FPS, es un "FPS-alarma", cada vez que aparece,
prisión, sabe que morirá, tiene un momento delicioso, donde surge un delirio un poco después. El FPS no basta para limitar
nunca nada fue mejor. Él, que estaba tomado por una ambición este goce.
mórbida, alcanza una gran serenidad en el intervalo que lo separa
de la decapitación. Mathilde de La Mole no está allí para recoger Jacques-Alain Milier: Del segundo caso retengo esta frase: "A
su cabeza, pero estamos nosotros para recoger algo del saber que lo largo de los encuentros, su discurso queda marcado por un
sedimentó allí. gran predominio de trastornos hipocondríacos que utiliza como
interpretación de sus cuestiones psíquicas". Notable manera de
Alain Merlet: Ya que hablamos de autores, quería citar aJean- decir que me gustaría escucharla comentar, lo que permitiría es-
Paulhan, quien se interesó por los dolores imaginarios. Él dice: tablecer una relación con el tercer texto que tiene por tema la
"Un dolor barroco se entiende mejor que un dolor bien organi- . hipocondría.
zado para provocar ese curioso vuelco donde dejo de experimentar
para ser experimentado". Es, Paulhan, algo retorcido, pero la frase Anne-Marie Brossier: Hablando de interpretación, me voy a
se aplica bien. Genevieve Bouquier habla, precisamente, de un aventurar en señalar que todo lo que sucedió a nivel psíquico pro- : 1
1

dolor barroco. Lo que provoca el desorden, la aparición del dolor, venía de sus trastornos hipocondríacos.
es la muerte de su mujer: solo puede expresar el duelo sufriendo

174 175
r1

EMBROLLOS DEL CUERPO DOLORES BARROCOS

Jacques-Alain Miller: Usted frena su propia audacia, más valdría una doble fractura de tibia y peroné". En ese momento, le habían
intensificar la cosa. colocado una placa que retiraron un año más tarde, y la historia
clínica apunta ya una torcedura del pie. Un año después, fue ope-
Anne-Marie Brossier: Me parece que eso sería muy difícil. rado del tendón: siguieron apuntando torcedura. Lo encontré el
año pasado; no trabaja desde 1969, siempre presenta el pie tor-
Jacques-Alain Miller: Es usted quien lo dijo. cido, asistió a muchos centros de reeducación en Francia, vio a
muchos médicos, y vivió períodos de errancia en una casa rodante.
Anne-Marie Brossier: Me dejé llevar. Me detendré sobre cuatro puntos. El primero, es una gran ansie-
dad: estaba muy angustiado, cuando hablaba se daba vuelta todo el
1
Jacques-Alain Miller: Es como los dolores barrocos: cuando hay tiempo, se sobresaltaba al menor ruido, estaba muy agitado. ,.¡
una frase un poco barroca, allí se sitúa el deseo, por lo tanto ha- ) 1'
l•..

bría que volver a situarlo. ¿Qué diremos? ¿El cuerpo interpreta lo Jacques-Alain Miller: Hay un sufrimiento orgánico, pero el sín- ¡fi
simbólico? ¿Lo real del cuerpo interpreta lo simbólico? toma no corresponde a nada, ¿no es así? 1 1


f.1;'1'

Anne-Marie Brossier: Lo real del cuerpo interpretaría lo simbó- Catherine Lacaze-Paule: No, se pensó en un diagnóstico de al-
lico. Sí. ¿Por qué no? godistrofia, pero de acuerdo a los médicos esto se plantea cuando 'I
'i
no se sabe bien de qué se trata. En este caso, no sabían explicar 1.1
Catherine Lacaze-Paule: Quisiera explicar el contexto en el cual por qué había una rotación, y, además, con movilidad. Al cabo de iJi
escribí mi texto sobre la hipocondría en Freud. Me interesó por su estadía en un centro, el kinesiólogo lograba perfectamente mo-
un caso de mi práctica. ¿En qué momento los médicos piensan vilizar su pie cuando en realidad no podía caminar: el pie no lo l
enviarme pacientes? Cuando el sufrimiento es excesivo, cuando sostenía. 11
está relacionado a la terapéutica en sí misma, o cuando hay una
reacción negativa a la terapéutica, ya sea que hay un rechazo o un Jean-Pierre Deffieux: Cuando usted lo describe en esos térmi-
fracaso del tratamiento, un impasse, un error. Era un centro de nos, uno se plantea la cuestión de una conversión histérica.
reeducación funcional y me enviaron el paciente como un caso
de histeria. Me habían dicho, para decirlo textualmente: "Es una Catherine Lacaze-Paule: Me presentaron el caso de esta ma-
gran H, 1 le va a interesar". El caso me interesó, pero no creo que nera. El segundo punto es la cuenta de lo que costó a los seguros
se trate de un caso de histeria. El paciente presentaba una torce- sociales desde 1969: precio de los días, intervenciones, radiogra-
dura importante en el pie derecho que le impedía un movimiento fías. Tercer elemento: el prurito que tenía alrededor del ombligo
autónomo, aunque numerosos cirujanos que él había consultado desde hacía años y que durante su internación había bajado al pie
habían podido constatar, particularmente bajo anestesia total, que derecho, lo que provocó una picazón violenta día y noche que
ese pie tenía una perfecta movilidad. Por lo tanto, no compren- abría aún más las heridas, y nada lo calmaba. Cuando le pregun-
dían lo que pasaba. Me pidieron que lo viese, y lo primero que me . taban, decía con regocijo que se rascaba el pie, con riesgo de una
dijo es: "El 11 de febrero de 1969, a las 15.30 horas, tuve un acci:.. infección. Y el cuarto elemento es lo que me confesó en la última
dente con la topadora que manejaba, volcó sobre mi pierna, tuve entrevista: había decidido hacerse amputar ese pie. Había obser-
vado atentamente en las salas de kinesiología dónde se hacían
hermosas prótesis. Me explicaba que se le había ocurrido la idea
1. Gran histeria. después de encontrar a un amigo en un centro de rehabilitación

177

l
EMBROLLOS DEL CUERPO DOLORES BARROCOS

que había sido amputado. Pero el amigo en cuestión estaba muy Catherine Lacaze-Paule: Lo encontré cuatro veces en un mes,
dolorido, pienso que tenía una arteritis que requería de una am- pero fue escaso para convencerlo de que hable, era extremada-
putación, pero ese no era su caso. A él no le dolía el pie, era una mente desconfiado. La última vez que lo vi, me dijo antes de irse: 1 ¡
molestia. He aquí el caso que me llevó a redactar mi trabajo sobre "Sé muy bien que los psicólogos repiten todo al médico". Con
la hipocondría. otros pacientes, como aquel que sufría de dolores crónicos en la
espalda, uno tiene la impresión que se podía evitar la investiga-
Jacques-Alain Miller: Usted nos presenta un caso que no es el ción quirúrgica. El hecho mismo de hablar puede, a veces, pero
que redactó, es un caso de Freud. no siempre, desviar al paciente de la búsqueda de una interven-
ción quirúrgica. Pero para este en particular, la palabra no cambió
Carole Dewambrechies-La Sagna: Había pedido a Catherine La- nada.
caze-Paule redactar su caso, pero entregaron el texto demasiado
tarde para que entrase en el volumen, y publiqué otro. El caso Caro/e Dewambrechies-La Sagna: Evidentemente, había elegido, ' ¡

hace eco al dedo cortado de Mireille Dargelas. Ese deseo de am- y se lo informó haciendo pito catalán, es el momento para decirlo. 11
putación no es muy raro en medicina. La cirugía estética puede La ve por última vez, deja el servicio, y haciendo una pirueta,
enmascarar este tipo de demanda. él que no puede caminar, dice: "He aquí lo que hago con esto". ~il
·11
11
Larga la cosa en el umbral de la puerta, su decisión ya estaba to- ¡:¡
Jacques-Alain Mi/fer: Dos pies, hay uno de más. mada desde hacía tiempo. En la última entrevista, usted com- '
prende que la decisión se fue construyendo durante años, con una
Carole Dewambrechies-La Sagna: Si sacrifico un pie, quizá las certeza absoluta: "La solución es esta, y, por otra parte, tengo un
cosas estén mejor. amigo que es muy feliz así, y además, las prótesis son magníficas".
Treinta años de construcción, de elaboración, para llegar a esta
Jean-Pierre Deffieux: Usted quiere demostrar que hay un em- solución. Quizás un día se entere si realmente se operó.
puje a la castración real. Hubiera podido hablarnos también del ,,
Hombre de los Lobos, de la segunda secuencia de su análisis, Catherine Lacaze-Paule: Dio la vuelta a Francia en treinta años,
donde plantea la cuestión de la hipocondría y de la paranoia. solicitando cirujanos. Su caso no convenció a ninguno. .¡
'jl
Philippe La Sagna: Generalmente, existen fenómenos extraños
relacionados a lo postraumático, por ejemplo, en la discapacidad.
Maryse Roy: Catherine Lacaze-Paule indica en su texto que el
Hombre de los Lobos sale de la hipocondría cuando construye l
Los discapacitados son a menudo grandes deportistas y para ir otro perseguidor. Pero Anne-Marie Brossier habla de dos desen-
más rápido en las competiciones sobre sillas de ruedas, se muti- cadenamientos: el primero, luego de las manifestaciones somá-
lan secretamente los miembros dañados. La discapacidad crea un ticas; el segundo, después donde hay elaboración de un delirio.
apetito por la mutilación, que no es psicótica. Está vinculada a la ¿Este delirio puso fin a las manifestaciones somáticas?
posición del sujeto discapacitado, porque eso alivia. Se llegó a tal
punto que tuvieron que promulgar reglamentos que prohibieran Anne-Marie Brossier: No tengo esa impresión. Desde que salió
la mutilación. de la hospitalización, de vez en cuando, presenta eczemas, y ya 1

i'
~
no presenta un estado de delirio. Sin embargo, pienso que con- 1

Jacques-Alain Miller: ¿Cuál fue su trabajo con ese paciente? tinúa delirando muy discretamente, porque en un momento, en
que me hablaba mucho y tenía la impresión de que mejoraba, me

179
EMBROLLOS DEL CUERPO DOLORES BARROCOS

dijo: "En realidad, todo esto es gracias a las fuerzas del Bien". Los frase: "Utiliza los trastornos hipocondríacos como interpretación
eczernas siguen estando ahí. El segundo caso es una verdadera hi- de sus actos psíquicos". El hecho de que la investidura libidinal
pocondría. El sujeto tenía trastornos orgánicos, pero que hacían haya alcanzado su cuerpo habría ayudado, con el apoyo del halo-
actuar al cuerpo médico corno el gran Otro perseguidor. Desde el peridol, a limitar la psicosis. Su continua queja, los dolores ha-
principio, estaban los dos. brían limitado "los hechos psíquicos". Constatemos que al menos
sus teorías delirantes no cristalizaron. Nuestro via crucis se acaba.
Marie Puyhardy: En estos textos se habla del desencadena- ¿Hay todavía alguna intervención o pregunta?
miento con respecto a los fenómenos psicosomáticos. Lo que me
impresiona es el efecto que tuvo el comienzo de la cura en la ins- Daniel Roy: En julio nos había escrito: "Necesito expresarles el
talación de los fenómenos psicosomáticos. ¿De qué manera se en- placer que tuve de contactarme con ustedes. Mi única idea al par-
tromete lo simbólico, y cómo responde el cuerpo? No es un deli- tir es; volver". Es lo que permitió sostener esta conversación y en
rio lo que responde. el momento en que llega a su fin, quisiera agradecerles por ello.

Jacques-Alain Miller: En el caso número uno de La Guerra de las Jacques-Alain Miller: Les agradezco, y agradezco en nuestro
Galaxias, se empieza por un eczema y se termina con una megalo- nombre a los organizadores, Jean-Pierre Def:fieux y Carole. Es la ¡¡
manía. ¿Cómo conceptualizar la relación del eczema y de la mega- primera vez que una sección se ocupa de su Conversación, y esto
lomanía? Freud nos da los medios en sus consideraciones sobre la podría hacer escuela. Cada uno de los textos aportó algo. Espero 1

hipocondría. Es una libido que se desplaza, que no tiene su lugar, tener la ocasión de retomar algunas de las cuestiones que surgie-
que puede investir tanto un órgano, desnaturalizarlo, tornarlo in- ron en mí en el curso de París.
soportable, corno incidir sobre la piel, o sobre el sentimiento del
yo en sí mismo. Evidentemente, la teoría es un poco amplia. Su Carole Dewambrechies-La Sagna: Agradezco a Jacques-Alain
principal interés es ubicar al yo en el mismo nivel que el cuerpo y Miller por haber dirigido esta primera conversación regional, y
sus órganos. La ligazón del eczema con la megalomanía justifica la agradezco a los autores por sus trabajos y por la numerosa concu-
conclusión de un capítulo de "El yo y el ello": "El yo, finalmente rrencia. Algo del trabajo que se hace en Bordeaux podrá ser trans- '/
1
es un yo-cuerpo". Esta clase de casos da consistencia al yo-cuerpo. mitido de esta manera. r¡
Segunda observación: usted explica que el hecho de que mejore es 1

una de las determinaciones del desencadenamiento, que sintién- J


'
dose mucho mejor él se preguntaba con inquietud sobre su futuro
al salir del hospital de día y se produce la descompensación. Son
los peligros de estar mejor, cuando existen profundos beneficios
morales cuando se está mal. Vemos lo que impulsó a Freud a elu-
cubrar el sentimiento inconsciente de culpabilidad.

Anne-Marie Brossier: No le había dado un título a mi trabajo.


Hubiera podido denominarlo "El viacrucis del soldado".

Jacques-Alain Miller: Tenemos el tiempo justo para decir algu-


nas palabras sobre el segundo caso de ese texto, donde figura la

180 181
111
Variaciones
1. Melancolía

El cuerpo en un caso de...

José Luiz Gaglianone

Florencia nació en 1942 en Francia, durante la guerra. Ella tiene . ·1


una hermana nacida en 1943. Dice no tener recuerdos antes de la
edad de diez años.
En su discurso, sus padres se presentan como personajes que la
atemorizaban, sobre todo cuando se enojaban: "eran dos caracte-
res muy autoritarios, mi padre muy nervioso, mi madre, lo mismo,
pero más calma. Los problemas entre ellos invadían mi vida, ella
peleaba todo el tiempo con mi padre. Su madre tenía siempre una
mirada negativa sobre ella, y prefería a su hermana menor".
El momento del desencadenamiento parece situarse a los diez
años de edad, cuando es atropellada por un auto conducido por
una mujer. "Me enyesaron hasta la cadera. Hubo un gran juicio.
Mi padre, con su abogado, me hacía repetir lo que yo debía decir
durante el juicio, para responder bien. A los diez años me dije-
ron : hay que decir esto, hay que decir lo otro, y en realidad tan
pronto hubo algo para decir, me puse a llorar y no pudieron sacar
nada más de mí, eso fue terrible, ahora puedo hablar. Tenía una
timidez enfermiza, y la sentencia fue que la responsabilidad era
compartida".
Podemos encontrar la humillación, la cobardía, la renuncia,
la falta inicial que desencadenó su melancolía. Pérdida de su pa-
labra, pérdida de su cuerpo, pérdida de tener como recurso un
Otro benevolente. La cobardía moral retorna en lo real. La falta
no es subvertida por el sujeto y lo invade sin mediación fálica .
La pérdida del objeto no simbolizado reaparece en lo real de la
excitación. La responsabilidad del sujeto no es remitida al Otro,

185
t
'I'
1
EMBROLLOS DEL CUERPO MELANCOLIA I¡

pero está encarnada en el cuerpo. El goce es producido por el objeto pero se retiró al yo. La libido sirvió para establecer una
cuerpo, como real. El significante "cólera" es un significante for- identificación del yo con el objeto abandonado. 1!
cluido, extraído del padre, que vuelve en lo real del cuerpo como La identificación a un rasgo del objeto perdido se localiza en
nerviosismo, excitación, ahogo. Ella se somete a sus padres que la respuesta a la pregunta: ¿De qué se siente culpable? Ella res-
serán sustituidos por su marido, colérico, que le da miedo, que ponde: yo soy alguien colérica. Se trata de un avatar que la sitúa
la trata mal, que la abandona: es un Otro dominador el que la en principio del lado del padre y luego del marido y que ella se
estabiliza. También es objeto del goce del Otro. Durante toda su reatribuye.
vida se esforzará en hacer las cosas bien, con el problema agudo A la pregunta de qué la encoleriza, ella responde: "tengo dos
de no tener faltas, de no equivocarse, incluso de pagar la deuda hijos, un trabajo duro , operaciones". Esta respuesta puede ser
ganando dinero para su marido y sus hijos. Su vida tiende a ma- leída con Lacan como dolor de existir, reproche a la vida, está en
nifestarse bajo los términos de responsabilidad, cobardía, repro- el lugar de ser objeto del goce del Otro.
ches y cuando su marido la deja, hay un recrudecimiento de fe- En su discurso es ante todo su cuerpo omnipresente el que no
nómenos mórbidos, especialmente en un retorno del goce en el va más, que no se sostiene, que la hace sufrir. Florencia se queja y
cuerpo. habla la lengua del reproche: se queja de angustia, de tener miedo,
Podemos constatar con Freud cómo en la melancolía las cau- de tener un nerviosismo en su cuerpo, de dolores permanentes, de
sas desencadenantes desbordan en general el caso preciso de la debilitamiento de las manos, de temblores. Alguna vez fue la zona
pérdida debida a la muerte. Estas engloban todas las situaciones lumbar lo que la hacía sufrir, allí donde fue operada. Tiene una
donde se ha padecido un prejuicio, una humillación, una decep- sensación dolorosa, una especie de estiramiento nervioso (un elás-
ción, situaciones que pueden introducir en la relación con el ob- tico) sobre un costado del cuerpo, desde el pie hasta las costillas.
jeto una oposición de amor y de odio o reforzar una ambivalencia La nuca a veces también le duele.
ya presente. Si el amor por el objeto, que no puede ser abando- A propósito de sus quejas somáticas múltiples, la medicina le
nado mientras que el objeto en sí mismo es abandonado, se refu- respondió sin reflexión sobre la causa. Ella sufrió tres operaciones
gia en la identificación narcisista, el odio entra en acción, contra de ovarios y de útero, internada en varias ocasiones por disneas
este objeto sustitutivo injuriándolo, descalificándolo, obteniendo nocturnas, operada de la tiroide, de túnel carpiano, del pie, de la
de esta manera una satisfacción sádica. La tortura que se inflige espalda. Su cuerpo es un sufrimiento permanente y muy poco lo-
en la melancolía y que, indudablemente, le procura un goce al su- calizable, algunas de sus operaciones son tentativas de sustraer un
jeto, representa la satisfacción de tendencias sádicas y odiosas que, goce del cuerpo, una tentativa de extracción del objeto a.
apuntando a un objeto, sufren de esta manera un retorno sobre la Ella se hace reproches desde que era muy pequeña. "Pienso
propia persona. que todo lo que tuve, fui yo quien lo inventé". Al fuera de sentido
Es así que aun con Freud r emarcamos en este caso que todas del cuerpo viene a responder la culpabilidad delirante, convicción
las palabras despreciativas pronunciadas con respecto a ella misma megalomaníaca de ser responsable de todo.
son en el fondo pronunciadas contra otro. Se siente demasiado Aparte de sus hijos y la peluquería que tuvo durante veinte
molesta, como si hubiese sido dañada y a la vez víctima de una años, Florencia considera que en su vida no ha hecho nada bien.
gran injusticia. Todo esto solo es posible porque las reacciones de Se siente culpable desde siempre. Se dice colérica como su padre,
sus comportamientos provienen de una constelación psíquica que ella es alguien débil, no es rebelde, es hipersensible, siempre
era la de la rebelión, constelación que cambia y evoluciona hacia tuvo miedo de hacer todo mal. Solamente el trabajo de la pelu-
un abatimiento melancólico. La investidw·a de objeto siendo poco quería parece haber mejorado ese estado de cosas construyendo
resistente fue suprimida, y la libido libre no se desplazó sobre otro una suerte de prótesis imaginaria, realizando la perfección de un

186 187
EMBROLLOS DEL CUERPO MELANCOLÍA

cuerpo en los otros, en el eje a-a', y construyendo de este modo pecto alucinatorio que hace que podamos hablar de melancolía
un contorno. Esta fue su pequeña invención para tratar su cues- pur a: existe la culpabilidad delirante, el peso de la falta, la idea
tión del cuerpo. de incurabilidad y también esta apertura a los ruidos que parecen
Luego de un viaje a Senegal en el año 2000 tiene sensaciones prolongarse con alucinaciones auditivas, comentarios alucinados
de ahogo exacerbadas y un "nerviosismo increíble". Tiene crisis de de su pensamiento, un pequeño automatismo mental.
pánico y se queja de medicamentos que están en el origen de su El cuerpo en este caso de melancolía parece ser el lugar de apa-
nerviosismo. Florencia difícilmente puede quedars.e sola. Se queja riciones de fenómenos ligados a la falta de un aparato de goce.
de no poder hacer gran cosa en la actualidad. Esta falta es una consecuencia del fracaso de la metáfora paterna
Florencia escucha permanentemente un silbido más o menos que implica la imposibilidad de extracción del objeto a y la no ins-
'
intenso según los momentos, los acúfenos que atribuye en el ori- tauración del significante fálico que orientaría y ordenaría el goce
·1
gen a un problema de otitis agravada en el curso de un viaje en en el cuerpo. No se trata del efecto del significante al nivel del !
avión hacia Senegal. "No tengo más defensa contra el ruido" y cuerpo como en la histeria, sino más bien del desborde del goce a
desde siempre hay comentarios de una voz que dice "vos no creés nivel del cuerpo sin un aparato regido por el orden simbólico.
en eso, vos no creés en eso". La voz puede cubrir un poco los acú-
fenos. Nadie puede hacer nada por ella, su situación no podrá me-
jorar. "No hay nada que pueda aliviarme". BI BLIOGRAFÍA GENERAL
Lacan sitúa la melancolía en el campo de las psicosis, y la ca-
racteriza como el dolor en estado puro, el dolor de existir, lo que Freud, S., Duelo y melancolía (1917 [1915]), en O.C., t. XIV, Bue-
hace de la melancolía una pasión del ser. El modo particular de nos Aires, Amorrortu, 1979.
retorno en lo real para esta forma de psicosis es que toca el cuerpo
y produce el goce bajo dos vertientes: la fijación del horror y la
incesante agitación. Lacan propondrá en particular tres conceptos
que· simplifican y radicalizan las teorías freudianas de la melanco-
lía: 1) la pérdida debe distinguirse muy bien de la falta; 2) el amor
en su pendiente opuesta al deseo donde el sujeto no es nada com-
parado al todo del objeto amado; y 3) la noción de abandono.
¿Cómo establecemos una diferencia en este sujeto entre los
fenómenos experimentados en su cuerpo y los fenómenos histé-
ricos en general? En su discurso nada está fuera del cuerpo y lo
mismo con respecto a otros fenómenos localizables que podemos
leer como alucinaciones cenestésicas y del esquema corporal. La
sensibilidad interna es convocada, es del orden de la transforma-
ción corporal. Hay una desrealización del cuerpo que se pone en
evidencia cuando dice que "sin duda algo en mí está muerto", "mi
respiración se tapona", "mi cuerpo se distiende al punto de sobre-
pasar los límites de mi piel y es atrozmente doloroso".
La gravedad de los fenómenos mortificantes de los cuales ella
sufre testimonian la catástrofe subjetiva melancólica. Hay un as-

)
188

l
2. Imágenes

Del cuerpo y el amor


Stella Palma

Era junio y hacía calor.


Ella (2 O) iba caminando por la vereda de enfrente. Era sin duda
de una belleza singular, en especial su cabellera rojiza, sus pómu-
los salientes y sus ojos azules enmarcados por unas espesas pesta-
ñas y cejas negras. El (22) la vio y decidió abordarla.
Ella vio a un hombre bien parecido, de buena labia, divertido e
inofensivo y decidió aceptar una cita para el día siguiente.
Él la espera. Ella no va.
Él le escribe una carta. "Tal vez sea ciego. Miré por mucho
tiempo cierta cabellera rojiza antes de decidir que no era la suya.
Volví a mi casa abatido. Me gustaría arreglar una cita pero temo
que no le convenga. Espero que usted tenga la gentileza de ha-
cerla si es que no me ha olvidado".
Se encontraron en una esquina céntrica, ella tenía poco ¡¡
tiempo, a las once y media tenía que trabajar. Caminaron hacia el
este, hacia el puerto, lugar desierto por la noche.
La atracción entre ellos fue inmediata.
Frente a su fascinado asombro, ella le desabotona el pantalón, ~ '•

desliza su mano, levanta la camisa y -con cierta destreza- hizo de


él un hombre.
Era 1904, en octubre se embarcaron juntos y así permanecie-
ron hasta que él murió en 1941 (37 años más tarde).
Se trata sin ninguna duda de un encuentro, el encuentro entre
Nora Barn~cle y James Joyce que marca el inicio de una relación
amorosa que durará toda la vida y que tiene la característica de ser ..
;
,. .
la única mujer que Joyce amará. Antes de esto su vida sexual se

191
EMBROLLOS DEL CUERPO IMÁGENES

desplegaba en los burdeles de Dublín, pero el amor aparece por Incluso él la hace objeto de lo que llama "Mariolatría", que
primera y única vez con Nora. . ., había sentido cuando era más joven por la Virgen María. Nora2
"¿Qué es paraJoyce la relación con Nora? Algo smgular, dma es "su propia obra" dirá. Y él se interesa por las obras de su propia
que es una relación sexual". obra, es decir, sus hijos. El nacimiento de cada hijo era un drama.
Nora le calza como un guante. Joyce dice adorar a Nora y de- Joyce se quejó por mucho tiempo, después del nacimiento de su
clara en Irlanda a E . Schmitz, "lo que es seguro es que yo soy más hijo, dado que creyó en un momento que ese hijo no era de él y
virtuoso que todos, yo que soy realmente monógamo y que no he suplicó a Nora no dejar que los hijos se interpusieran entre ellos.
amado más que una sola vez en la vida". Podemos suponer cierta correlación entre la posición creadora
Cuando el padre de Joyce conoce a Nora dice "con semejante del artista y una mujer que da a luz. De hecho Lacan en su semi-
nombre no te va a dejar nunca". Barnacle es el nombre de un ca- nario dice que la única cosa que le permite suponer la mujer es :! ·1
racol cuya característica es una ventosa que lo fija a la roca donde que sea fecunda. : 1

;, 1
vive, también se utiliza vulgarmente como denominación de un Joyce es verdaderamente fecundo en relación a su obra. Él no ,·
aparato de tortura. Y si Lucía hubiera llevado el apellido de su delira con la creación de una nueva humanidad -como Schreber-, 1 ,1

madre, como Joyce decía que los hijos deberían poder hacerlo, realiza su obra, aunque se puede decir que participa de un rasgo • 1

dado que "la paternidad no es más que una ficción legal'', Nora y femenino en su creación, que es el querer ser único, como desean
Lucía hubieran sido las barnacles, es decir anteojos que le permiten las mujeres en relación a un hombre.
acomodar su visión del mundo. El empuje a la escritura le permite restaurar un lazo social,
En cuanto al elemento de tortura, hay referencias en el Ulysses la falla imaginaria es reparada por la escritura como sinthome.
al masoquismo de Bloom y en las cartas a Nora hay demandas de Cuando Joyce va a visitar la antigua habitación de Nora en el
Joyce en este sentido. Incluso la negativa de Nora a leer el Ulysses hotel Finn, le escribió: "No pude arrodillarme a rezar ahí como
se basaba en que ella encontraba obsceno lo poco que había leído, los Tres Reyes de Oriente lo hicieron delante del pesebre donde
que ciertos pasajes revelaban cosas que ella no hubiera creído que Jesús reposaba". Esta escena es la que es llamada epifanía por
Joyce revelaría. Ella reconocía los personajes, incluso había frases el.cristianismo (la adoración del niño Jesús por los Tres Reyes
que eran de ella. Magos), pero es también una epifanía joyceana, o sea una repen-
Así como Nora fue el modelo para Molly Bloom en el Ulysses, tina manifestación espiritual, traducida por la vulgaridad de lapa-
Lucía es Anna Livia Plurabelle en Finnegan's Wake. Jung sostiene labra o del gesto. El placer no resulta de la plenitud de una per-
que su hija era sin duda la musa inspiradora y quizás era esto lo cepción objetiva, sino de la promoción subjetiva de un momento '1
que le impedía a J oyce reconocer la esquizofrenia de Lucía. imponderable de la experiencia. Es algo estático, donde se revela 1

¿Cómo entender esa prolongación del síntoma de Joyce en su lo que Santo Tomás llamó claritas. Y así Nora es santa, santificada .· I
hija? ¿Objeto del fantasma que condensa el goce del padre? por la epifanía.
1
Lacan lo subraya: "Para Joyce no hay más que una sola mujer Una epifanía en el sentido joyceano va contra el sentido común.
[... ] solo con la mayor de las depreciaciones hace de Nora una Joyce extrae una frase o una palabra de su contexto, lo aísla como
mujer elegida" .1 un S1, luego lo coloca en otro contexto, provocando así un enigma.

2. B. Maddox, Nora. La verité sur les rapports de Nora et James Joyce, París,
l. J. Lacan, Seminario, libro 23, El sinthome, Buenos Aires, Paidós, Albin Michel, 1990, cap. VIII. (Las referencias biográficas pertenecen a este
2006, cap. V., p. 81. libro.)

192 193
EMBROLLOS DEL CUERPO IMÁGENES

Es por esto que Lacan dice que Joyce pone punto final al sueño, Joyce padece una especie de imposición de la palabra, y en el
Finnegan's Wake es un despertar del sueño del sentido. Y este es ciframiento, echando mano a todos los r ecursos posibles, lleva su
el dato más singular, que se pueda gozar de la letra, dejando de escritura al límite de lo legible.
lado el sentido, dado que el sentido, en mayor o menor grado, está Lo imaginario es la consistencia del cuerpo, que no debe re-
siempre presente en la escritura literaria, aun en la poesía. ducirse al estadio del espejo. Lacan llega incluso a cuestionar que
Joyce trama el equívoco como síntoma, es la vía inversa a la del Joyce tenga un cuerpo, dado que para tener un cuerpo es necesa-
análisis, donde la interpretación por el ,equívoco apunta a desha- ria una operación que se lo atribuya y realice el anudamiento.
cer una fijación sintomática de goce. El, en cambio, desconecta En su literatura se evidencia que no usa su cuerpo, se trata de
la letra del inconsciente como sentido y la fija por el goce. Es por un goce, no del cuerpo, sino de la letra. Un cuerpo debe ser atri-
eso que se puede decir que está desabonado del inconsciente. buido a un sujeto y eso implica la castración. Recordem os que
Recordemos que lo simbólico que retorna en lo real es la defi- Lacan dice que un síntoma es un acontecimiento del cuerpo, no es
nición de psicosis, ya en el El seminario 3. La escritura de Joyce ex- el caso del síntoma J oyce, dado que esta idea presupone el nudo.
pulsa lo imaginario del sentido y juega entre lo simbólico y lo real, Entonces, retomando aquí la relación entre Nora y Joyce, ! '

sin la mediación de lo imaginario, que es también la ubicación de ¿cómo plantear la relación amorosa con alguien cuyo cuerpo le ¡·

los fenómenos elementales en la psicosis. es ajeno? ¿Cómo implicar la pulsión en este amor, cuya eficacia
Hay en Lacan dos accesos posibles a la psicosis de J oyce, por sobre el cuerpo podemos suponer?
un lado el síntoma literario, forclusión metódica del sentido, y Es inevitable en este punto la evocación del "amor muerto"
por otro lado, el abandono del cuerpo propio. que plantea Lacan en relación a la psicosis en El seminario 3, que
El abandono del cuerpo propio es un dato que Lacan toma del incluso es una expresión queJoyce utiliza en su carta a Nora del 6
relato de la paliza que J oyce realiza en el Retrato del artista ado- de agosto de 1909: "Nora escríbeme en consideración a mi amor
lescente, donde Stephen es golpeado por sus compañeros y su ira muerto". Sin embargo, no parece ser esta una relación amorosa
desaparece, se esfuma, en lugar de mantenerse como pasaría con que pueda abolirlo como sujeto.
alguien cuyo narcisismo le permitiera identificarse con la imagen Pero hay, también en este mismo seminario, una expresión
de su cuerpo y así poder amarlo. de Lacan: "D onde la palabra está ausente, allí se sitúa el Eros del
Se subraya así lo evanescente en él de las pasiones narcisistas. psicótico, allí encuentra su supremo amor", 3 que, si evocamos la
Esta indiferencia narcisista para con su cuerpo tiene que ver con escena del encuentro entre N ora y Jim (así lo llama ella en sus
la función de lo imaginario, el sentido está ligado a lo imaginario cartas), podemos encontrar cierta semejanza. Mucho más adelante
del cuerpo. Esta falla en el anudamiento, que facilita el desliza- en su enseñanza, Lacan planteará a una mujer como síntoma del
miento del imaginario, dirá Lacan, es reparada situando allí el ego hombre. Sin embargo, no podernos pensar bajo esa rúbrica el sín-
deJoyce como sinthome. El ego deJoyce no se sostiene de la ima- toma de J oyce, dado que no se trata de la consistencia corporal del
gen narcisista, pese a la tendencia a desprenderse de lo imaginario, objeto, sino de su consistencia lógica. Es la letra, fuera de lo ima-
se mantiene unido gracias a la actividad de la escritura. Sabemos ginario, sin cuerpo, la que se constituye en su partenaire.
que el ego de Joyce era bastante consistente, dado que desde muy La suplencia no es la escritura en sí misma, que está más cerca
joven estuvo persuadido de su genialidad, pero no es sobre la ima- de su síntoma psicótico, sino que lo que produce la suplencia es
gen narcisista, tan volátil, que logra su apoyo, sino en la escritura. ·j

El ego es de carácter ideico y cumple una función reparadora,


produce un sentido articulando imaginario y simbólico. 3. J. Lacan, El seminario, libro 3, Las psicosis, Buenos Aires, Paid6s,
1984, p. 365.

194 195
,¡'I'
1
EMBROLLOS DEl CUERPO

que Joyce publica; en su escritura, él goza, pero de una manera


3. Adicciones
solitaria, es solo a través de la publicación que esta escritura entra
en correlación con los otros, de modo tal que entre su escritura y Capturas del cuerpo
el público se establezca un equivalente a la cadena significante, y
así hacer famoso su nombre propio. Adriana Testa
Si ubicarnos este punto a la publicación, en cierta forma, como
exterior a su escritura, podemos también ubicar un punto íntimo,
y es la función del amor que para J oyce tiene un solo nombre,
Nora, ubicada en un lugar éxtimo.
En El sinthome, en la clase del 10 de febrero de 1976, Lacan
pone dos veces la misma referencia, una en relación al nudo y
otra en relación a Nora. Dice: "Hay una dinámica de los nudos. LA CLASIFICACIÓN DE NUEVAS EPIDEMIAS
No sirve para nada, pero ciñe (sirve)'', 4 y, en la página siguiente
afirma que Nora no le sirve absolutamente para nada, pero es ne- El uso paradigrnáti~o de un, término designa un modelo ejem-
cesario que le ciña como un guante. plar con el cual se explican fenomenos reunidos en distintas clases
Surge entonces la pregunta, ¿hubiera podido Joyce encontrar definidas desde un punto de vista lógico. ¿Son éstas meras cons-
el camino de su escritura, con todo lo que implica en el sentido de trucciones sociales? Es la pregunta crítica que formula el episte-
la suplencia, sin haber encontrado el amor con Nora? mólogo Ian Hacking sobre los modelos de conducta de la ciencia
"La cuestión es la siguiente: él escribe esto, y lo que escribe es en general. La connotación paradigmática de un término intro-
la consecuencia de lo que es, pero ¿hasta dónde llega? ... Cuando duce esa otra cuestión a considerar y que es el problema lógico de
se escribe se puede tocar lo real pero no lo verdadero".5 las clases a las que un modelo científico está referido. La defini-
ción de las "clases interactivas" que elabora Hacking es un instru-
mento teórico muy operativo para nuestro tema.
Adicción, anorexia, bulimia, abuso sexual, violencia fami-
liar, toxicomanía, alcoholismo, trauma y tantos otros nom-
bres que completarían esta lista son claros ejemplos de "clases
interactiva~" 1 po~que ~stán. sujetas a variaciones que son posibles
de productr hacia el mtenor de la clase misma, sobre los ele-
me_ntos que in~luye, s~an estos personas, rasgos, conductas y/ o
atnbutos. Decir clase mteractiva es decir una forma de interac-
tuar con la cl_asificación misma; la clase como tal influye sobre
lo que se clasifica, y las personas clasificadas pueden interactuar
con la clase como agentes de modificación o reemplazo. "Toxi-
cómano" es un buen ejemplo: así como toma el nombre de una

4 . J. Lacan, El seminario, libro 23, El sinthome, Buenos Aires, Paidós, 2006,


l. l. Haclcing, ¿La construcción social de qué?, Barcelona, Paidós, 2001, pp. 103-
cap. V. 108 y cap. 5.
5. Ibíd.

l 197
EMBROLLOS DEL CUERPO ADICCIONES

clasificación, también puede ser agente de la misma al dejar la violencia urbana, de la agresión sexual, del terrorismo, de las
de incluirse en esa clase y modificar esa clasificación por la de drogas". 2
"ex-toxicómano". En este contexto, define la generalización del término
Este enfoque epistemológico es de interés para una clínica que "trauma" como una "patología civil". La definición de la expe-
se orienta a partir del relato al que da lugar la droga, tal como lo riencia traumatizante se extiende a cualquier experiencia que
plantearemos más adelante. El uso que un consumidor de drogas comporte un riesgo importante para la seguridad o la salud de un
hace de la clasificación en la que se reconoce o no (cómo se reco- individuo o de un conjunto. La lista mezcla cualquier tipo de ca-
noce o se nombra) orienta en un primer tiempo, en relación a un tástrofe técnica con una agresión individual.
diagnóstico provisorio. En contraposición a este uso, encontramos en la enseñanza
Jacques Lacan, la creación del neologismo troumatisme, siguiendo
las resonancias homofónicas entre trou y traumatisme, que define
TRAUMAS el trauma como un agujero en el interior de lo simbólico. Un sin-
sentido, una fractura real, frente a la cual el sujeto sólo puede res-
En particular, trauma y adicción son dos términos cuya gen_e- ponder por la vía de la formación de un síntoma o bien con la
ralización es ejemplar y observable, también, en su uso coloqmal disposición de un artefacto en el propio cuerpo o ligado a él.
al desplazar otros términos como peligro, riesgo, amenaza, en un Germán García, en su libro La actualidad del trauma, contra-
· como "l
caso, o un giro e gusto por", en eltro
o . i pone al tratamiento estándar del trauma como un paradigma de la
En El lugar de la pérdida en la cognición, Eric Laurent plantea, a
partir de los atentados terroristas acontecidos en Nue~a York y
Madrid, a comienzos de este siglo, que el mundo globalizado apa-
rece como un programa ordenador. Admitir ese programa como
l época, la perspectiva teórica y clínica que postula el psicoanálisis.
No es posible -dice- pensar el trauma como un hecho exterior
en el cual alguien no estaría implicado. En toda situación que de-'
viene traumática está implicada la imagen del yo [i (a)], así como
ordenador de la vida cotidiana, ubica al trauma como el escándalo un cierto equilibrio libidinal, económico: es decir, una particular
de lo contingente, de lo imposible de programar. Todo lo que no manera de ligar o desligar los afectos a ciertos discursos. 3
es programable, y que está en el registro de la sorpresa, se con- "El adulto se avergüenza del niño que fue'', es una observa-
vierte en trauma. Sin embargo, no hay un tratamiento estándar de ción freudiana que García retoma para explicar los dos tiempos
los efectos del trauma. El acontecimiento real produce sinsentido, del trauma planteados por Freud entre infancia y pubertad. En el
un agujero en el discurso. Ese es su sentido clínico: la impotenc~a segundo tiempo, un acontecimiento "x" adquiere valor traumático
del discurso a la hora de dar un sentido inmediato a ese aconteci- ~orque algo del mundo exterior va a ligarse con la pulsión, en par-
miento real definido como traumático. ticular con algún elemento del montaje pulsional que da soporte
A partir de la segunda mitad del siglo XX, con relación a la a una fantasía , cuya constitución temporalmente lo precede. La
vida en la gran ciudad, Laurent plantea un doble efecto: por un sorpresa de ese encuentro entre una fantasía y un acontecimiento
lado , el "mundo de la alegoría" (Walter Benjamín), es decir, el externo al anudarse produce un trauma.
reino de la mercancía, de la publicidad, del signo, un mundo ar-
tificial que organiza un espacio social marcado por un efecto de
irrealidad, generalizado por los medios de comunicación. Una
metáfora de la vida ciudadana que cada vez más se asemeja a "una 2. E. Laurent, Lost in cognition. El lugar de la pérdida en la cognición Buenos
Aires, Diva, 2005, pp. 128-129. '
galería comercial en la extensión de una megalópolis virtual". Por 3. G. García, La actualidad del trauma, Buenos Aires, Grama, 2005, pp. 15-
otro lado, "el lugar del artefacto como el lugar de la agresión, de 16.

L
199
EMBROLLOS DEL CUERPO ADICCIONES

No hay elección posible entre trauma y fantasía, puesto que hecho, Miller intenta pesquisar en .l!l gran escenario del Otro los
no se trata de una supremacía de la fantasía en detrimento del circuitos que regulan los modos de goce de cada uno. Desde esa
trauma, o al revés, de un trauma que produce un borramiento perspectiva, postula que la ruptura con los ideales (y con los es-
cenarios que esos ideales proponen) lleva a prescindir del Otro a

l
de la fantasía, sino que, por el contrario, el anudamiento sólo se
produce por el efecto de la contingencia de un encuentro entre través de un cortocircuito que libra directamente al plus de gozar
la fantasía y un determinado acontecimiento externo. Ese aconte- (léase, goce como exceso, sin medida).5
cimiento no tiene que ser necesariamente violento para ser trau- En ese escenario, el imperativo de consumo regulado por las
mático; a diferencia de la consideración médica, no depende del reglas de mercado, se inscribe en un "para todos", no obstante
grado de violencia, sino que lo traumático está ligado a la sorpresa "esa regulación se diferencia de lo que le sucede a cada sujeto que
y, al mismo tiempo, a su extrañeza, es decir a esa familiaridad in- { se sostiene en la multitud mediante sus identificaciones y sus lazos
~-
quietante con la que se presenta siempre lo sexual. La conclusión 1 libidinales [en términos de Freud]".6 Los efectos identificatorios,
es indicativa: no es algo extraño que se enquista, sino algo familiar propios de toda psicología de las masas, nos autorizan a decir que
que se ha vuelto extraño en el encuentro con un acontecimiento las modalidades de goce son particulares, en tanto están referidas
exterior. 4 a un grupo, a un circuito social, es decir, a determinados sistemas
de intercambios que atañen a generaciones, épocas y modas. Sin
embargo, la extensión de esas modalidades de consumo, en el caso
ADICCIONES de una adicción, no se corresponde con un tratamiento estanda-
rizado, la práctica que propone el psicoanálisis se orienta de un
Siguiendo la orientación de esa conclusión, bien podemos afir- modo diferente.
mar que por el contrario una adicción sí se enquista. Se enquista No hay una respuesta "para todos ", en primer lugar, por un
como cuerpo extraño en el propio cuerpo y anula el sentimiento principio freudiano de rigor: la causa de la adicción no es la droga.
de extrañeza. Muy lejos de hacer una generalización, más bien po- El agente no es el narcótico, sino la satisfacción paradójica que ;¡
demos plantear a modo de hipótesis las distintas formas de una una adicción viene a suplir. 7 Por lo tanto es decisivo determi-
adicción sobre el trasfondo estructural del troumatisme, es decir, nar en cada caso la función que la droga tiene en la estructura del
de un mal encuentro irreversible entre el cuerpo sexuado y el len- deseo en una neurosis, en la construcción del delirio en una psico-
guaje que lo designa y connota. sis, o bien como parte del montaje de una perversión. En relación
En El Otro que no existe y sus comités de ética (1997), Jacques- a la "x" (indeterminada) que introduce esa función, toma cuerpo el
Alain Miller plantea la toxicomanía como una práctica de goce elemento singular.fatídico, que signa una adicción.
autoerótico, si nos atenemos al movimiento de la pulsión en su Sin duda, también están en juego, por un lado las sustancias
retorno al cuerpo, indistintamente del lazo que prevalezca hoy, en en sus distintas variaciones, no hay "la droga", hay drogas muy
nuestra actualidad. Por otra parte, caracteriza el goce toxicómano diversas, diferenciables por épocas y modas y por sus efectos en
como sincrónico y paradigmático respecto del modo de gozar ac- 1

tual en la civilización contemporánea por el lugar que ocupa en 'j


nuestra cultura la función del plus de gozar. Advirtamos que esta ·1 5. ].-A. Milier, Et Otro que no existe y sus comités de ética, Buenos Aires, Paidós,
• 2005, pp. 309-3 16.
es una generalización que prescinde de las particularidades. De '
i 6. G. García, "El pánico y la confianza", en Colofón 29, "¿Sobrevivir al con-
sumo?", Valencia I Buenos Aires, 2009, pp. 13-14.
'~ 7. S. Freud,."Carta a Fliess", 22 de diciembre de 1897, en O.C., t. II, Madrid,
Biblioteca Nueva, 1973.
4. Ibíd., pp. 5-11.

201

t
200
EMBROLLOS DEL CUERPO ADICCIONES

el cuerpo; y por el otro, la modalidad del consumo (el ritual, la ahí la vivencia de un vacío que no se sabe con qué llenar. Con
"junta", el contexto social). De allí el hallazgo del aserto: "usos he- esas palabras, se refería un paciente que durante algunos perío-
terogéneos de múltiples productos". 8Ambos aspectos inciden en dos discontinuos, libre de drogas, había podido organizar parte de
lo real del cuerpo de modos muy diferentes. No obstante, no hay su vida. A pesar de ese logro, de pronto sentía nuevamente una
posibilidad de saber de qué se trata en cada caso si no es por la vía fuerte insatisfacción. Decía "estoy ahí sentado en el jardín de mi
del relato a que dan lugar las drogas. Solo por esa vía es posible casa, veo todo lo que hemos logrado, y si embargo de repente hay
orientarse desde el principio freudiano, es decir d~terminar qué algo que me lleva a querer volver a la merca. Conozco esa sensa-
satisfacción suple y cuál es su fatídica inscripción. ción de vacío y salir disparando a buscar para llenar algo que yo
Ya en sí mismas, las drogas, por la variabilidad de sus efectos sé que no hay con qué llenarlo". Es el empuje de la pulsión lo
(marihuana, haschisch, cocaína, pasta base, paco, inhalantes, áci- que sostiene el movimiento hacia ese objeto que se pierde en ese
dos, éxtasis, ketamina, psicofármacos, y las más diversas combi- mismo movimiento. Los verbos drogarse, alcoholizarse muestran
naciones), indican algo sobre una particular modalidad de goce, el movimiento de la pulsión que vuelve sobre el propio cuerpo. El
y más aún lo indica el modo de consumo: la dosis, la frecuencia pronombre reflexivo "se" como sufijo del verbo indica la vuelta
y la vía, es decir, el ritual. Eso que Freud llamó, en 1897, el "há- sobre sí. Quien se droga compulsivamente busca en el campo
bito". Un hábito que en la adicción se asume compulsivamente. del Otro un objeto que se pierde en ese mismo movimiento (se
Es de interés señalar en esa definición ejemplar, la reunión de dos consume pronto y el álgebra es exacta: + +/ - -/ + +) para volver
términos, aparentemente contradictorios entre sí, hábito y com- sobre sí constatando que solo hay vacío. Burroughs lo describe en
pulsión. La matriz de satisfacción, que Freud designa como "pro- El almuerzo desnudo de una manera notable: "El principio mismo
tomanía", es la masturbación: "el primero y único de los grandes de la droga es cuantitativo y exactamente medible: cuanto más se 1~
1
hábitos". 9 Bien podemos descomponer estos dos términos en consume, menos se tiene; cuanto más se tiene, más se consume y
otros dos: defensa y pulsión. Observemos que los dichos comunes menos se tiene; corolario: cuanto más se tiene, más se consume
a todo aquel que llega a una primera entrevista: "no puedo parar", [... ].La droga encierra la fórmula del virus 'diabólico'; el Álge-
"no puedo dejar de hacerlo", indican la función de la inhibición bra de la Necesidad. El adicto está devorado por una necesidad
frente al empuje acéfalo de la pulsión. Ante ese empuje, el hábito absoluta de droga [... ]. Heroína-opio-morfina-palfium: todo para
es la manera como se organiza una defensa, que paradójicamente aliviarte el mono, el mono monstruoso de la necesidad que te roe
'
mantiene las condiciones de un modo de goce. y te mastica [... ] Pero el resultado es invariable [... ] Es el mono el
El goce-Uno especificado por el plus de gozar, por fuera de º
que conoce el Álgebra [... ]". 1 El principio "cuantitativo y exacta-
la regulación del principio del placer, puede ser descripto como mente medible" queda fuera de toda medida. Solo hay menos para li¡·
¡¡
un circuito de satisfacción-insatisfacción que se cierra sobre sí que haya más y más. El Otro es reducido a la "Necesidad" y al im-
en un continuo donde ya no es posible diferenciar un estado de perio de su "Álgebra", no hay Otro. Hay "células sedientas". Es el r1
otro. En el relato de alguien que sale a buscar droga cuando ya goce Uno, el goce solitario del idiota, de un cuerpo que consume i¡
no tiene más, cuando ya consumió toda la droga que disponía, se consumiéndose a sí mismo. 1
:1
pone de manifiesto esa no-diferencia entre un estado y otro. Hay En ese mismo sentido, Eric Laurent observa que el toxicó-
mano no busca tanto alcanzar un más de placer, sino constatar ese

8. A. Ehrenberg, 1994.
9. S. Freud, "Carta a Fliess", 22 de diciembre de 1897, en 0.C., t. II, Madrid, 10. W. S. ~urroughs, El almuerzo demudo, Barcelona, Anagrama, 1989, pp.
Biblioteca Nueva, 1973, p. 3594. 9-13, 205-208, 211. : 1
i,1

202 203
EMBROLLOS DEL CUERPO
ADICCIONES
vacío bordeándolo. Eso también se verifica en lo que Freud llama
le jeu po~r le jeu, la pasión por el juego, donde lo que se persigue enfoque epistemológico sobre los paradigmas como modelos y la
~ompuls1vamente no es ganar o perder. Más bien lo que se pone en referencia al problema lógico de las clases.
Juego en cada apuesta desesperada es la avidez por constatar, en el Hay un efecto on line que, a través de las redes cibernéticas,
abismo que se abre ante la expectativa de ganar o perder, ese objeto interfiere los usos y costumbres que regulan los lazos sociales y se
que no hay. 11 El vacío que, de otro modo, constataba ese mucha- sobreimprime en la dinámica de las identificaciones y los vínculos
cho, cada vez, en una búsqueda también desesperada. libidinales. Las adicciones no son ajenas a esa dinámica.
La pulsión es un programa. Y haciendo un p~rangón con lo Desde su inscripción significante y pulsional, una adicción no
que a fines de la década del 70, Jean-Píerre Changeux llamó "el es una estructura clínica en sí misma, tampoco es un síntoma, es
hombre neuronal", el cuerpo tomado como objeto de investiga- decir un hecho de lenguaje pasible de descifrar analíticamente
. .
smo un artefacto, un montaJe que captura el cuerpo precisamente
'
ciones bio-neurológicas, ] acques-Alain Miller postula el "hombre
pulsional", no en el sentido del hombre que libera sus pulsiones por un déficit de satisfacción que es de estructura.1 2 En cada una
,1
sin censura alguna, sino exactamente al revés, en el sentido del de las estructuras más arriba planteadas en las que una adicción se 1
1

hombr~ que está programado por la pulsión. En ese programa inscribe, el trauma está referido a un mal encuentro con el cuerpo I'
hay en Juego un goce fatídico. Mientras el recurso a la droga es sexuado y a la elección que ese desencuentro produce. El cuerpo
1!11
una solución, lejos estamos de la posibilidad de intervenir desde siempre se erogeniza en un mal lugar, observa Osear Masotta, a li.
la práctica del psicoanálisis. Y menos aún cuando el cuerpo está propósito de la economía de las pulsiones.13 1:

completamente impregnado de drogas. No todo se cura por la pa- En rigor, cabe destacar un aspecto más: estas prácticas de goce
:I
ponen a prueba la discontinuidad de las estructuras clínicas, en
labra. Cuando alguien se nombra a sí mismo como alcohólico o
drogadicto, es decisivo indagar qué función cumple el uso de ese tanto que la función de las drogas puede operar de modos diver- l
i

nombre, es decir ese modo de inscripción en el discurso; calibrar sos, como un simple suplemento, o bien como único lugar de an-
qué función tiene esa palabra que nombra tanto el veneno como el claje del sujeto. En este último caso, no se trata de verificar una
estructura, sino de saber hasta dónde es posible sostener una cura, 1
remedio. Discernir si eso está velando otra cosa, como ocurre en
las neurosis, o si ese es el único recurso con el que cuenta el sujeto. más allá de cierto apaciguamiento. 1

Por ejemplo, si se trata de una frágil identificación imaginaria tras En una conferencia dada en Buenos Aires, en el año 1999, Eric
la cual no hay otro anudamiento o lugar de anclaje. Laurent planteó una posición ética en relación a esta práctica clí-
'
nica: "hay que construir estructuras menos crueles". !4 No se trata ''1

de una cura para todos, sino de una cura posible para el sujeto, 1

ALGUNAS CONCLUSIONES uno por uno. La adicción es una solución paradójica, pero hay
que decir que es un ensamblaje bien logrado, tal como lo expusi-
Estamos en un tiempo de epidemias producidas por las clasi- mos antes. Por tanto, es conveniente atemperar el furor curandis
ficaciones que hemos expuesto en el primer apartado desde un que promueven las distintas técnicas de adiestramiento, a favor de

11. J. J. Saer en el segundo relato de Cicatn'ces (Buenos Aires, Seix Barral 12. ].-A. Miller, Intervención en las Jornadas de PIPOL 3, "Hacia PIPOL
1.994), "M~rzo, abril'. mayo", describe de manera formidable la experiencia par~ 4", transcripción de Catherine Bonningue, París, 2007.
tl~ular del Jugador. S1 gana, el montón de dinero pronto será excremento que se 13. O. Masotta, El modelo pulsional, Buenos Aires, Catálogos, 1996, p. 76.
pierde. 14. E. Laurent, "Usos actuales posibles e imposibles del psicoanálisis'', Psi-
coanálisis y salud mental, Buenos Aires, T r es haches, 2000, p. 58.
204
205
,11

~l

EMBROLLOS DEL CUERPO

recuperar la prudencia que nos oriente en el campo de los trata- 1 4. Invenciones


mientos posibles, guiados por los principios de nuestra práctica,
sin dejar de estar atentos a la variabilidad de las estrategias con las El cuerpo en cuestión
cuales intervenir por medios menos crueles. Es tan difícil recupe-
rar el uso de la palabra como pretender abolir este recurso sólo Beatriz Udenio
por la vía del fármaco con alguien que ha hecho de esa vía (drogas,
alcohol, psicotrópicos) la fuente de todos sus males·y remedios.

UN PUNTO DE PARTIDA

El apetito de lectura que me sobrevino cuando empecé a in-


teresarme por textos afines, aunque no psicoanalíticos, que se
refieren al cuerpo en la posmodernidad me sorprendió. Quiero .: 1
decir que me sorprendió el vasto universo de posibilidades de ex- 1

ploración que se abría solo a partir de allí. El cuerpo, centro de


la consideración analítica, pivote en el descubrimiento y la inven-
ción freudiana; nodal en la enseñanza de Lacan, con sus abordajes
variados; central en los desarrollos de Miller, en su recorrido de
Lacan; eje de nuestra práctica analítica, cobraba para mí una di-
mensión tan inimaginada como inabarcable a partir de esa aper-
tura. Necesariamente, tuve que anclar mi torbellino, para tomar
un punto de partida. Elegí hacerlo recortando un período del 1
I'
siglo XX especialmente motivador para nuestros fines: aquel que 1,
,!
va desde los albores del Mayo francés (1966/67) hasta fines de los •.'

años ochenta.
Me refiero a ese tercio final de los años setenta, época convul-
sionada, de rupturas estético-expresivas, de la que participaron
filósofos, literatos y artistas notables. Se respiraba en el aire una
intelectualidad y un arte comprometidos con su época, que de-
nunciaban lo más contradictorio de los afectos humanos y lo más
controvertido del avance de la era capitalista en su alianza con la 1

ciencia. En ese mundo se erigieron, entre otros, Michel Foucault, l¡


., •j
.1

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l 207

J ~
EMBROLLOS DEL CUERPO INVENCIONES

con su definición del bio-poder y la bio-política; 1 Pina Bausch, con rreno de la biología, Miller5 destaca muy claramente la agudeza de 1
su revolución a nivel de la danza, incorporando gestos cotidianos, Freud al recoger la teoría del plasma germinativo de Weismann,
afectos cotidianos; Orlan -artista plástica de la que hablaremos que considera cercana al genoma humano. Verdadera anticipación
más adelante-, con sus performances y una consideración peculiar de lo que vendrá, ya en este siglo XXI, como relación del cuerpo
de la noción de reinvención. También por la época, algunos an- con su despedazamiento. Y no lo hizo en un texto cualquiera: fue
tropólogos -como David Le Breton-2 darían nacimiento a una en el memorable "Más allá del principio del placer,,,6 donde desa-
"Antropología del cuerpo" que preludiaría también el despe- rrolla su teoría de las pulsiones, en su conexión con la vida y con
dazamiento del mismo que se entronizaría después de los años el goce.
noventa.
Cada uno de ellos ofreció sus respuestas e invenciones respecto
de los efectos de ese discurso científico en su cruce con el discurso LA ANTICIPACIÓN DE lACAN
capitalista, en los que me apoyo hoy. 1.
En nuestro campo, tanto Freud como Lacan estuvieron atentos Lacan, en cambio, fue contemporáneo y participó de las épocas
a lo que producían sus contemporáneos en los distintos campos
del saber y del arte. Y, cada uno de ellos a su manera, resultó ser
que antecedieron inmediatamente a los cambios a los que asisti-
mos como efecto de la biotecnociencia y la cibernética sobre el i'

li
un anticipador de lo que ocurriría después de los años noventa. cuerpo y su correlato cultural. Y nos alertó sobre el impacto de
estos avances tanto sobre los cuerpos como sobre nuestra práctica
discursiva. En la franja temporal que va de 1967 hasta su "Mo-
LA ANTICIPACIÓN DE FREUD mento de concluir", se dedicó a poner al descubierto "nuestro
porvenir de mercados comunes", su consecuencia en los procesos
A pesar de que Freud murió pocos días después del comienzo i
de cambio social, su impacto en la subjetividad. Destacamos de
de la Segunda Guerra Mundial, en septiembre de 1939, es decir, esta época la "Proposición del 9 de octubre de 1967 sobre el psi- :11

50 años antes de que cayera el muro de Berlín, acuñando el co- coanalista de la Escuela", el "Discurso de clausura de las Jornadas
mienzo "oficial" de la era posmoderna, ese viejo guerrero anti- sobre la psicosis en el niño", donde acuña un párrafo célebre sobre
cipó varias cosas. En una lectura contundente de los fenómenos los efectos nocivos de la sustitución del orden social denominado
sociales en extrema conexión con la elaboración de piezas clave Imperio, por los imperialismos7 y en El reverso del psicoanálisis, 8
en su aparato doctrinal (la identificación, la formación de sínto- donde define la mutación del discurso del amo antiguo en el del
mas), Freud nos legó un texto como "Psicología de las masas y A_mo moderno - bajo la forma del discurso universitario- y prelu-
análisis del yo"3 -donde anticipó los efectos devastadores de un dia nuestro porvenir de consumidores consumidos, bajo la forma
racismo en estado naciente-y también nos habló de "El malestar de los seres humanos como "material de consumo".
en la civilización", 4 articulando lo social y lo individual. En el te- A la vez, por esos años, va desplegando una serie de considera-
ciones sobre la noción de cuerpo que modifican y complejizan sus

l. En 1977. 5. En 2003.
2. En 1995. 6. En 1920.
3. En 1921. 7. En 1967.
4. En 1929. 8. En 1969.

208 209

·1
.11
11

EMBROLLOS DEL CUERPO INVENCIONES

1
primeros abordajes, hasta llegar a subvertir -gracias al recurso que Estas dos vertientes de la anticipación de Lacan -la que con-
toma de la topología-, innovar, la consideración del cuerpo, que-
"'
cierne a una lectura de los discursos que rigen los cambios socia-
brando la estética convencional. Lacan, con sus nudos, va contra les y la de las formas nuevas de elaborar la compleja noción de
la norma del espacio euclidiano-cartesiano hasta decir que "sen- "cuerpo" en su enseñanza- nos dan pie para introducirnos más en
timos al cuerpo como piel que retiene en su bolsa un montón de detalle en una de las referencias que destaqué: la de la artista plás-
órganos".9 Incluso, con la figura del toro, conveniente a los agu- tica Orlan.
jeros del cuerpo, exterior e interior se comunican de un modo in-
usual. Un par de años antes, Lacan busca responder por lo que
caracteriza al cuerpo. Desemboca en que el cuerpo es algo mucho ÜRLAN Y SU SUBVERSIÓN CREATIVA
más "difícil que lo que conocen los anatomo-biologistas". Si bien
relaciona el cuerpo con lo vivo, en tanto es necesario un cuerpo 1 El 24 de noviembre de 2007 tuve la suerte de estar en París
para que se goce, separa el concepto de vida en tanto indica que y asistir al Foro extraordinario "El Todocuantificado. ¡Abajo el
"involucra un conjunto de fuerzas que se oponen a la resolución Todocuantificado! Contra el fetichismo de la cifra: psy, investiga-
º
del cuerpo en cadáver". 1 Y tampoco la identidad caracteriza al ción, cultura".
cuerpo. 11 De un modo inédito, los Forum psy fueron propuestos por
Miller explora con detalle este recorrido lacaniano cuando des- Miller para llevar adelante un combate contra el reinado del dis-
envuelve sus paradigmas del goce en "Biología lacaniana", 12 e in-
dica cómo con el sexto paradigma, ubicado en El Seminario Aún,
la noción de ser hablante sustituye a la de sujeto mortificado por
ii curso de la cuantificación y la evaluación. Foros, nueva forma de
respuesta, donde se puso en marcha la apertura y el apoyo en la
interlocución con personajes del mundo intelectual, cultural, ar-
el significante y la función de lo imposible de la relación - la no re- 1
tístico francés, que también se oponen al aplastamiento por la
lación- introducen con fuerza una nueva perspectiva. Afectos que cuantificación y reducción "normalizadora". No sé si podemos ha-
afectan el cuerpo, goce soportado por el cuerpo y no por el len- blar de alianzas, pero sí de verificación de un apoyo mutuo en la
guaje. Momento pragmático donde se sitúa la posibilidad de una posición de "decir-que-no", de combatir los efectos de la época en
1
invención a partir de la no-relación. los distintos campos discursivos.

'
El cuerpo como algo siempre ajeno, extranjero al sujeto, como El cuerpo estuvo todo el tiempo presente en el asunto. En esta
algo que tenemos pero que no somos. El cuerpo lugar de inscrip- contemporaneidad -la nuestra, ya no la de Lacan, pero sí la que él
ción de los jirones de la langu,e -que diferencia del lenguaje- y el anticipara- los efectos sobre los cuerpos fragmentados, despedazados,
cuerpo como marbete del nombre propio. piezas recambiables, "autopartes", se hicieron oír de diversas maneras.
De esta época, desde Aún en adelante, y Escritos como "La Ter- Cada mesa del Forum permitió escuchar un punto de vista, un
cera" y la "Conferencia en Ginebra sobre el síntoma", jalonan su modo de objeción a la toda-evaluación y sus efectos sobre la cul-
recorrido. tura y los cuerpos.

- Los intelectuales y científicos 13 mostraron sus perspectivas:


NO al amo anónimo, NO al efecto de control del mecanismo
9. En 1976.
10. En 1974.
11. lbíd. 13. J.-C. Mil.ner, J. D . Vincent, C. Clément, G. Briole, G. Miller, Y. Zarka,
12. En 2003. entre otros. ·

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1.
l.

EMBROLLOS DEL CUERPO INVENCIONES

cerebral mediante implantes, NO a la concepción del cere- lo quirúrgico entendido como función estética: busca esculpir su
bro humano como desconectado de la función del Otro, NO propia identidad corporal. Por ello se interesa "en el proceso de
a la amenaza del pensamiento con su des-ordenado estructural, la cirugía, en el espectáculo y en el discurso sobre la modificación
NO a la evaluación experta. del cuerpo que se ha convertido en debate público".
- Los creadores los artistas, decían NO a la medición cuantifi- L a conversación con Miller es eso, una conversación, y no
' ,
tiene desperdicio. Al comienzo mismo, Miller hace referencia
cada de la difusión y SI al hecho único de la creación, del acto
creativo. al nombre de Orlan como anticlerical. Sí, Orlan se refiere a sus
comienzos en el arte ligados a una preocupación y oposición por
En esto, la artista plástica Orlan, creadora del Carnal Art , cómo estaban representados los cuerpos de las mujeres en el cris-
llamó especialmente mi atención. Contra los prejuicios, e°: un tianismo: propaganda cristiana -decía- la Virgen o la Madre. Este
lenguaje de combate que difiere al sostenido con las h~rram~en­ nombre, el que ella se dio a sí misma, es el producto de un psi-
tas psicoanalíticas, Orlan nos hacía oír su modo de res1stenc1a al coanálisis. Esta mujer llegó al análisis por embrollos en el cuerpo,
imperativo estético que se concibe para las muj~res de la época, aquejada de urticarias gigantes y relata cómo descubrió allí -bajo
"reinventándose", reivindicando su derecho a remventar su pro- transferencia- que su firma, significante al que se alienaba plena-
pio cuerpo -echando mano a un uso propio de la cirugía, con ese mente, se leía morte. A partir de este descubrimiento decidió que
fin. "nunca más seré muerta". Es luego de ese momento, cuando deja
Su discurso, su posición, me llevaron a investigar algo más el sujeto mortificado, que se rebautiza, se crea su nombre, Orlan.
sobre su lugar en el arte contemporáneo, sus comienzos, los hitos En ese nombre, solo retoma "or" (en francés: "oro"), lo demás no
de su trayectoria artística. La conversación entre Miller y Orlan importa, podría ser variable, tanto como su creencia en identida-
publicada en febrero de 2008 14 fue un envión, y de allí la curio- des nómades, mutantes, en movimiento.
sidad por saber algo más. Esa conversación, además, permite Sí, Orlan es, sin duda, alguien que ha dado que hablar: con sus
a Orlan decir cosas que no había dicho antes - según su propia cirugías, contestatarias, se hace, a la vez, objeto y sujeto de la ex-
afirmación. periencia. No permite grandes identificaciones: hay quienes con-
Mireille Suzanne Francette Porte -rebautizada por ella misma sideran su gesto como subversivo -sobre todo algunas feminis-
Orlan, con mayúscula- nació en 1947. . tas- y otros como complaciente. Esa dificultad para identificarse
Orlan es una mujer, y su lugar en el arte contemporáneo mvo- con Orlan me interesa. Interesa al psicoanálisis, también, porque
lucra tal condición. Tanto así que ha sido considerada por muchas el psicoanálisis se relaciona de un modo peculiar con el arte. No
de las feministas más respetadas. se interpreta a un artista, se interpreta a un sujeto, y bajo trans-
Es conocida por sus performances, y por su Manifiesto -que ferencia. Es lo que hizo el psicoanalista a quien ella veía. Pero el
pueden consultar en su página web. discurso analítico cuestiona la noción de identidad; prefiere hablar
Ella misma define este arte carnal corno "un autorretrato en de singularidad, en sí misma, creativa.
sentido clásico", pero haciendo uso de las posibilidades actuales Así lo dice cuando relata que, una vez rebautizada por sí
de la tecnociencia. Y no duda en situar su creación como respuesta misma, trataba de inventarse, haciendo performances en la calle.
contestataria a nuestro tiempo: "Esta inscripción en la carne es Hasta que en un momento determinado decidió no pintar más,
una función de nuestro tiempo". Orlan subvierte el sentido de pensando que era más interesante utilizar el cuerpo como un ma-
terial más entre otros, con la idea de que por esa vía había más
i
cosas para decir-al menos, siendo mujer. 1.

14. "Initiation aux mysteres d'Orlan", en Le nouvel ane, nº 8, fe brero de 2008.

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EMBROLLOS DEL CUERPO


r 1
INVENCIONES

Uno de sus hitos fue, en 1977, la performance El beso de la como cumplimiento de lo previsto -diez operaciones en total, de
artista -que marca para ella un antes y un después: "una mujer las cuales solo se realizó siete- no interesan a Orlan. No hay idea
que dispone de su cuerpo, de su vida, a su antojo". Atrás quedaba de trascendencia en ese punto. El cuerpo tiene un límite de so-
el cuerpo doliente de aquella que firmaba morte. Para denunciar portable de la intervención sobre el mismo. El tiempo pasa y eso
el mercado tejido alrededor del cuerpo de las mujeres, decidía marca al cuerpo con un límite.
hacer de su propio cuerpo instrumento y material sobre el cual Interesa a la concepción de lo imposible tal como lo propone
trabajar. De allí que muchos comentaristas se refieran a esa ca- Lacan, a lo irreductible de ciertas tensiones, al no casamiento
racterística de Orlan, pasando moebianamente de hacerse sujeto entre idea y cuerpo, entre apariencia e identidad, entre voluntad
y objeto de sus propias performances. Cuestionadora del barroco de saber y acción posible. Para Orlan hay multiplicidad de iden-
-tal como fue tratado en Francia-, lectora de Lacan, intentó va- tidades, tantas como apariencias posibles, que empuja a salirse de
rios dominios dentro de las artes plásticas hasta llegar a la serie lo homogeneizable. Para el psicoanálisis, no hay multiplicidad
de siete operaciones quirúrgicas entre 1990 y 1993: la reinven- de identidades que suturen el abismo irreductible, la no relación
ción de Orlan. entre lo que falta-en-somos y el cuerpo que tenemos. Lo no ho-
Orlan utiliza la tecnología para sus propósitos: mostrar cómo mogenizable, lo singular es patrimonio del sinthome, tan artesanal
se puede construir una propia identidad, rompiendo, por un lado, como el arte del artista.
con la idea de un cuerpo natural y, por otro, con la finalidad de En un momento de la conversación con Miller, Orlan men-
subvertir la concepción actual de utilización de la cirugía para ciona el encuentro con un libro, justo cuando estaba comen-
medios de sometimiento de las mujeres a pautas mediáticas/ma- zando a proyectar Las reencarnaciones de Santa Orlan. Se refería a
chistas. Entonces, ruptura con la supuesta identidad "natural" y El vestido, de Eugenie Lemoine-Luccioni, del que le interesó un
ruptura con la identidad macho, propuesta por la tecnoestética. Se capítulo, "La segunda piel", donde la autora dice que "nunca te-
trata, para Orlan, de una acción política que muestra un desinterés nemos la piel de lo que somos". Esto llevó a Orlan a considerar
por la imagen "estéticamente conveniente" para poner de mani- al psicoanálisis como un aliado de la religión, ya que coligió de
fiesto que hay un poder que se ejerce sobre los cuerpos, y sobre ello que postula una imposibilidad de atacar el cuerpo. Y eso la
los cuerpos de las féminas. enojó, que no se pudiera tocar el cuerpo. Sin embargo, poco a
Hay una fina ironía en la posición de Orlan. Como indica en su poco, comenzó a considerar que el psicoanálisis mismo la había
Manifiesto, el estilo del Carnal Art "ama la parodia y el barroco, lo llevado a plantearse la posibilidad, con recaudos, con cuidado,
grotesco y lo extremo. El Carnal Art se opone a las restricciones pero siguiendo el hilo de todo su trabajo precedente, interrogando
y convenciones del ejercicio y de la obra de arte sobre el cuerpo el estatuto del cuerpo en la sociedad, sobre todo el de las muje-
humano. El Carnal Artes anti-formalista y anti-conformista". res y las presiones que sufren. Se apoya, discursivamente, en una
Cada elemento de sus operaciones sigue una orquestada puesta lucha contra el poder y el saber en alianza, ejerciéndose sobre los
en escena, donde hay vestuario, escenografía, música, poesía, es- cuerpos. Podríamos decir que es foucaultiana en eso -aunque des-
pectáculo. Allí radica su arte, su artesanía. Casi paradójicamente, tacan varios comentadores del tema que las feministas han hecho
cuanto más toma a su propio cuerpo como materia de esa obra, ,,
planteas similares. Me inclino por pensar que siendo Orlan con-
más se desprende de los ideales de belleza alentados por el mer- .
1
1
te~poráne~ de Fo~cault, no desconocía la impronta de su obra y
cado de consumo. A la vez que usa ese cuerpo que tiene para fa- ! su mfluencia en la epoca del Mayo francés. Siendo posmoderna en
bricar su identidad propia, se presenta como un ser que no se con- .
t'
p~nsamiento, va contra lo que la misma posmodernidad produce a
creta nunca como tal: se trata de un in becoming; un proceso que mvel de la tecnociencia como instrumento de poder y evaluación
comienza pero que no se sabe cuándo o si se completará. El fin de los sujetos.

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¡ ..

EMBROLLOS DEL CUERPO INVENCIONES 1 ~


Orlan ha tenido una determinación inobjetable en cuanto a su para las grandes ocasiones, casi sagradas. Y proponen via-
recorrido -determinación que le viene del padre, según le hace jar por el mundo sin salir físicamente de la habitación.
notar Miller, y ella acepta. Una voluntad que forma parte de su Por más que en algunos textos virtuales se considere a Orlan una
singularidad, que la ha llevado a hacerse su lugar como mujer ar- precursora del transhumanismo, considera que lejos estamos de su
tista contemporánea. discurso contestatario, de su bautismo inaugural como salida de la
mortificación, de su búsqueda de reivindicación del estatuto de los
cuerpos de las mujeres en la sociedad posmoderna.
DE ÜRLAN AL TRANSHUMANISMO EXTROPIANO Y ya tenemos encima los nuevos problemas que enfrentamos
en nuestras prácticas como consecuencia de ello. Por ello Forums,
Casi dos décadas pasaron desde las operaciones de Orlan. encuentros, jornadas, que nos colocan en conversación con cientí-
Lo que fue en ella performance, orquestación artística, necesitó ficos esclarecidos, con los intelectuales y los artistas, son bienveni-
del cuerpo para hacer de él instrumento y materia con un fin: dos. Se trata de una apuesta por la vida ... humana.
el de sostener una intervención discursiva, una acción política
determinada.
Hoy en día, hay redes sociales donde se insta a conservar el BIBLIOGRAFÍA GENERAL
cuerpo echando mano a cualquier recurso tecnológico, pero.:.
¿con qué fin? : "deshacerse del cuerpo para llegar a una humam- Bauman, Z., Vidas desperdiciadas, Buenos Aires, Paidós, 2006.
dad gloriosa'', solo para conservar la mente, el cerebro que dirige Freud, S., "Psicología de las masas y análisis del yo", en o.e., t.
nuestras acciones virtuales, nuestras emociones: guardarse en un XVIII, Buenos Aires, Amorrortu, 1984.
CD y pasarse a una máquina, un cuerpo-computadora. -, "El malestar en la civilización", en O.e., t. XXI, Buenos Aires,
Una comunidad como la de los Extropianos propone un uni- Amorrortu, 2006.
verso posbiológico, poshumano y posevolucionista, donde el - , "Más allá del principio del placer", en O.C., t. XVIII, Buenos
cuerpo sea un cuerpo biónico adaptado a los desafíos contempo- Aires, Amorrortu, 2006.
ráneos, porque "la carne superflua limita el actual desarrollo tec- Foucault, M ., Historia de la sexualidad, "La voluntad de saber",
nológico de la humanidad". En pos de una trascendencia transhu- México, Siglo XXI, 1977.
mana puede ser convertido en ese cuerpo-computadora, formado H araway, D., Manifiesto cyborg, disponible online en: <manifiesto-
por repuestos cambiables, desechables, eliminables. · cyborg.blogspot.com>.
Y para aquellos que no tienen la posibilidad de ingreso a esta Gutiérrez P érez, P. O., "Orlan, un cuerpo propio", en La Ven-
"cibercultura", ¿qué les queda? Humanos residuales, 15 sus cuerpos tana, nº 28, 2008.
valen nada, y lo saben, y los destrozan. Lacan, J., El seminario, libro 17, El reverso del psicoanálisis, Buenos
El lema de esta comunidad es "Somos la última genera- Aires, Paidós, 1992.
ción que va a morirse" -la búsqueda de un paraíso donde la - , El seminario, libro 20, Aún, Buenos Aires, Paidós, 1992.
carne no obstaculice. 16 Internet libera al hombre de la es- -, El seminario, libro 23, El sinthome, Buenos Aires, Paidós, 2006.
clavitud del cuerpo. Los encuentros físicos se reservarán -, El seminario, libro 21, Les non-dupes errent, 1973174, inédito.
-, "Proposición del 9 de octubre de 1967 sobre el psicoanalista
de la Escuela", en Momentos cruciales de la experiencia analítica,
15. Z. Bauman, Vidas desperdiciadas, Buenos Aires, Paidós, 2006.
Buenos Aires Manantial, 1989.
16. D. Le Breton, Adiós al cuerpo, Buenos Aires, Nueva visión, 2005. -, El seminario, libro 22, RSI, 1974175, inédito.

216 217
EMBROLLOS DEL CUERPO

-, El seminario, libro 24, L'insu que sait de l'une-bevue s'aile a IV


mourre, inédito.
-, "La tercera", en Intervenciones y textos 2, Buenos Aires Manan- Metonimia
tial, 1988.
- , "Conferencia en Ginebra sobre el síntoma", en Intervenciones y
textos 2, Buenos Aires Manantial, 1988.
- , "Allocution sur les psychoses de l'enfant," en-Autres Écrits,
París, Seuil, 2001.
Miller, J.-A., "Biología lacaniana'', en La experiencia de lo real en la
cura psicoanalítica, Paidós, Buenos Aires, 2003.
Le Breton, D., Antropología del cuerpo y modernidad, Buenos Aires,
Nueva visión, 1990.
-, Adiós al cuerpo, Buenos Aires, Nueva visión, 2005.
Orlan, Manifiesto, disponible online en <www.orlan.net>.
Van Oorschot, l., "Dissecting the Self: The Reincarnations of
Saint-Orlan", Amsterdam Social Sciencie, 30, 2010.

218
1. Un caso de Escuela1

Jacques-Alain Miller

Leeremos a continuación la transcripción de una presentación de en-


fermos realizada en el marco de la Sección clínica de Paris-Saint-Denis,
en el Hospital Va/-de-Grace, en el servicio del Dr. Guy Briole.

ALGUNAS REFERENCIAS ALREDEDOR DE UN DESMORONAMIENTO

Este paciente de 42 años, desempleado desde hace dos, divor-


ciado, padre de dos niños de 8 y 1O años, vive solo en un depar-
tamento que le presta su padre. No tiene más recursos y está in-
capacitado para encontrar un empleo. Su universo se reduce a los
bares en los cuales el alcohol y las reuniones representan por el
momento la única solución que pudo encontrar para aliviar un
profundo malestar.
Es su segunda internación. La primera se remonta dos años
ha, momento en el que a la vez acababa de ser echado de su tra-
bajo y abandonado por la mujer con la cual vivía desde hacía uno.
Él ocupaba sus días y sus noches buscándola por París, con la in-
tensa sensación de que "querían" impedírselo. Durante ese episo-
dio pasional, el delirio se enriquecía de interpretaciones sobre las
circunstancias que lo habían conducido a perder su trabajo. In-
geniero agrónomo, había sostenido la idea de una reforma gran-
diosa, sobre las orientaciones de la política agrícola común. Eso
lo impulsó a contactarse con un consejero del Elíseo, 2 para hacer
reconocer el interés de su proyecto y su decisión de sostener el

1. Transcripción: Catherine Bonningue y Guy Briole; traducción: Silvia


Geller. Versión autorizada, no revisada por el autor.
2. Casa de gobierno, en París, Francia.

221
'
\

EMBROLLOS DEL CUERPO UN CASO DE ESCUELA

desarrollo de la cultura de las proteaginosas. 3 Poco después fue lle- forma parte de la ayuda que podría obtener. De este modo aborda
vado a renunciar. En esa época, y desde hacía varios años, estaba la entrevista con Jacques-Alain Miller.
en análisis con un psicoanalista de "renombre" y recibía un trata-
miento psicotrópico a base de timorreguladores, prescriptos por
un psiquiatra. El psicoanalista estimaba que el tratamiento medi- EL SEÑOR A SE EXPLICA
camentoso obstaculizaba el trabajo analítico y pidió una opinión
sobre su pertinencia. Jacques-Alain Miller recibe al Señor A en la puerta de la sala,
Esta primera internación será la ocasión de precisar en este pa- lo acompaña y lo invita a sentarse frente a frente. La relación se
ciente, hasta ahora considerado corno un sujeto neurótico, la es- establece enseguida y el Señor A se muestra completamente dis-
tructura psicótica y localizar la emergencia de la psicosis en la ado- puesto a la entrevista.
lescencia, cuando tenía 18 años. El desencadenamiento se produjo
brutalmente durante la ruptura de una relación amorosa, consecu- Jacques-Alain Miller: Bueno. Dígame qué lo trae aquí.
tiva al fallecimiento del padre de su amiga, un hombre que ocupaba
para él un lugar esencial. Vive un verdadero desmoronamiento y, Sr. A.: ¿A Val-de-Grace? Una extraña enfermedad que llamo
después de un sueño en el que surgía la imagen de una fusión con "paranoia". Hay un complot contra mí: hay escuchas telefónicas,
el cuerpo de "Mónica", atraviesa un período de gran exaltación en ya no puedo caminar más por la calle. ..
el que todo le parecía posible: iba a tener un gran destino, realizar
grandes cosas, crear como Leonardo da Vinci. La salida de ese es- ].-A. Miller: Hábleme de eso.
tado es terrible y zozobra en un apragrnatismo que lo obliga a inte-
rrumpir sus estudios. Solamente podrá retomarlos después de mu- Sr. A.: Algunos años antes de ingresar en Val-de-Grace [... ]
chos meses de tratamiento, pero luego, sus estudios universitarios (¡habla del hecho de haber entrado en política!). Todos tenían
continuarán sin dificultad hasta el diploma de ingeniero agrónomo. algo contra mí. Yo había denunciado chanchullos con el dinero.
Desde hace dos años, su vida está marcada por importantes di- En la televisión, las películas estaban programadas para mí. Deco-
ficultades en relación con los otros, se siente "desfasado" y con dificaba las letras de las patentes de los autos y deducía qué debía
una necesidad imperativa de "vivir una pasión amorosa". Consi- hacer. (Su mirada fija a lo lejos.) Estaba siendo escuchado telefó-
dera que debe estar siempre enamorado de una mujer; de todas nicamente, incluso en mi celular. Vivía en casa de mi padre. Yo
las que la mayoría de las veces encuentra en los bares. Pocas veces iba a La Muette4 para hablar por teléfono, porque en la "muda"
son relaciones exitosas, son siempre conflictivas y sin futuro. [muette] no sería escuchado.
Siempre e imperativamente son para recomenzar una y otra vez.
Los fracasos afectivos se suceden y su exclusión del mundo profe- J.-A. Miller: ¿Escuchado por quiénes?
sional agrava su marginación. Pidió ser internado para protegerse
de la aceleración vertiginosa que sufría y que sabía que no podía Sr. A: Por los políticos.
detener solo. Considera que su presencia en la "presentación"
J .-A. Miller: ¡Escuchaban mucho, en efecto!

3. ProtéaginetlX: se refiere a un tipo de plantas con alto contenido proteico.


No hay equivalente castellano. Se traduce con el términ o neológico proteaginosas, 4. La Muette: nombre de una estación de subte de París; muette en francés,
ya que es una palabra esencial al caso del que se trata. [N. de T .] muda.

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Sr. A .: Sí. Yo estaba muy preocupado. Estaba loco. Cuando lle- que había incompetencia. Mi padre conocía al Presidente de la
gué a Val-de-Grace, acababa de perder a una compañera. República, bueno, en realidad a su secretaria. Es por ella que pude
contactarme con el Elíseo. Armé un escándalo. Lloriqueé.
J.-A. Miller: ¿Cuánto tiempo duró eso?
J.-A. Miller: Por las proteaginosas.
Sr. A.: Dos meses. Yo trabajaba en un instituto que se ocupa
de agricultura. Tenía responsabilidades. Estallé. Interpretaba las Sr. A.: Sí. ¡Hay que ser boludo! Escribí en mi pizarra: "Un
cosas que me decían. sueño que asesino".

J. -A. Miller: ¿Era antes? J .-A. Miller: A partir de esta entrevista ...

Sr. A.: Sí, antes de Val-de-Grace. En mi trabajo, me habían en- Sr. A.:[ ... ] Estallé. No era la paranoia. Apareció cuando escribí
viado a una casa de reposo. Lo detesté. Me escapé. Era en Gine- a la Presidencia: la denuncia del enriquecimiento personal.
bra. Estaba seguro de que tenía un pasaje de avión para ir a Bruse-
las, enviado por un gran político. Había que estar verdaderamente J.-A. Miller: Nada que ver con los proteaginosas.
chiflado. Regresé; directo a Val-de-Grace.
Sr. A.: Al final de la entrevista con el Consejero agrícola, me
J.-A. Miller: ¿Cuál fue el primer momento de este período? dije que si era necesario que denunciara, yo lo haría.

Sr. A.: Una reanudación de lo que pasó antes (habla de una J.-A. Miller: Se asustó.
mujer de la cual había denunciado el enriquecimiento personal y
del hecho de que se lo vinculó con el Elíseo para defender el sec- Sr. A.: Jugué al aprendiz de brujo. Fue un episodio.
tor en donde trabajaba). No soportaba más a los dirigentes. Supe
que mi caja financiaba proyectos dudosos. También allí creí que J.-A. Miller: ¿Antes?
estaba para algo. Las personas que denuncié eran amigas de la que
dirigía mi sociedad. Imaginé que ella pensaba que yo había origi- Sr. A.: Iba a decir: todo fue bien, pero no es verdad.
nado la desgracia. No podía mirar más a esa gente de frente.
Parece que tengo un talento formidable para ser chivo J.-A. Miller: ¿Hubo episodios raros?
expiatorio.
Sr. A.: Muchos. Cuando tenía 15 años me enamoré de una mu-
J.-A. Miller: ¿Pasó algo antes del primer episodio? chacha de mi edad, Mónica, y yo quería mucho a su padre, Mar-
tín. Me hice adoptar por esa familia. La mía estaba relegada a algo
Sr. A.: Es la primera vez que fui a un psiquiatra, después de que no tenía más sentido. Martín murió a los 41 años. Hoy es mi
la denuncia de enriquecimiento personal. Interpelé a los políticos edad. En ese momento Mónica me dejó. Yo tenía 17.
para defender el sector que yo dirigía: las proteaginosas. En 1992, Entonces viví un período extraño, durante seis, ocho años.
hubo una gran reforma en la política agrícola común. Francia Tuve el dolor de perder a Mónica, luego un rebrote muy extraño.
tenía una oportunidad. Obtuvimos lo que queríamos. Fui hasta la Rompí con mis padres. Decidí ir a vivir a un pueblo, reconstruir,
Presidencia de la República. Habría podido llegar más alto. Veía mientras era un alumno brillante dejé el liceo. Entonces en M (una

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EMBROLLOS DEL CUERPO UN CASO DE ESCUELA

ciudad en Francia) viví una experiencia de intensidad inaudita. Si Sr. A.: Es un episodio importante. Allí comienzan todos los
creyera en Dios, creería que es él. Fue posterior a un sueño que problemas. No es completamente verdadero.
tuve con Mónica. Después, ¡paf!, me di contra la pared. Fueron
tres, cuatro días de felicidad, de beatitud, de plenitud total. J.-A. Miller: ¿Qué hubo antes?

J.-A. Miller: ¿De los cuales tiene recuerdos? Sr. A.: Nada. [... )Yo era un alumno capaz, brillante, pero un
poco tonto, sabio y que hacía sus deberes.
Sr. A.: Después hice diez años de análisis. La limpié minucio-
samente. Terminé perdiendo el sentido de esa experiencia. Era de J.-A. Miiler: ¿Usted dejó de ser tonto con el episodio de M?
una gran belleza.
Sr. A.: Estaba inmerso en eso. Antes de ese episodio de M m e
J.-A. Miller: ¿Fue una visión? había puesto a leer a Freud. Leyendo a Freud, experimenté las pre-
misas de lo que iba a pasar. Leí Introducción al psicoanálisis, sobre el
Sr. A.: No sé lo que es. Si hubiera seguido así me habría con- lapsus. Es el hecho de descubrir la dimensión del inconsciente.
vertido en una especie de Leonardo. Eso puede parecer megaló-
mano. Reinventé el cálculo integral. Sentía que tenía una inteli- J.-A. Miller: ¿Qué experimentó?
gencia fuera de lo común, una creatividad formidable.
Sr. A.: Una liberación, algo que da en la nuca. Largué todo, me
J.-A. Miller: ¿Divina? liberé.

Sr. A.: Sí. Si la palabra no me trajese problemas la emplearía J.-A. Miller: ¿Martín ya había fallecido?
con gusto. Después, el desmoronamiento.
Sr. A.: Sí.
J .-A. Miller: ¿Hay algo que explique el desmoronamiento?
J.-A. Miller: ¿Hacía cuánto tiempo?
Sr. A.: En el psicoanálisis yo decía que era Martín. Mi analista
decía: "Usted es como Martín". Tenía la impresión de que era otro, Sr. A .: Ocho meses. Comprendí que era una persona impor-
Martín, que había muerto. tante, esencial.

J.-A. Miller: ¿Él reemplazaba a su padre? J.-A. Miller: Su padre no está en su cabeza

Sr. A.: Sí, desde ... ¿cómo decir? A partir del momento en que Sr. A.: Mi familia no está en mi familia. Mi padre no es mi
conocí a Mónica y a Martín, hubo una fuerte ruptura con mi fa- padre.
milia, la rechacé. Es un problema que no está resuelto. Me siento
extran;ero con respecto a mi familia de origen. J.-A. Miller: ¿Se daba cuenta de estos sentimientos antes de
Mónica y Martín?
J.-A. Miller: Usted vio a su padre en Martín y en un momento
usted fue Martín. Sr. A.: [... ]

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EMBROLLOS DEL CUERPO UN CASO DE ESCUELA

J.-A. Miller: Antes. Sr. A.: Prefirió una mujer que pudiera ayudarlo en su carrera
antes que una buena madre para sus hijos. Debí decírselo. Yo me
Sr. A.: Recibí una educación estricta, severa, dura. casé con una mujer cuya principal característica es la de ser "una
buena madre".
J.-A. Miller: ¿De quién?
J.-A. Miller: ¿Es su padre el pivote de su discurso? ¿No tiene
Sr. A.: De los dos. Mi madre era una mujer seca, .dura, no era nada para decirle a su madre?
tierna. Los dos eran muy católicos. Eso no me ayudaba. De mi in-
fancia, hasta los 11 años, no tengo recuerdos. A los 13 años hacía Sr. A.: Lamento que mi madre no esté más aquí. Me gustaría
boludeces, no iba más al liceo. decirle: una inmensa necesidad de amor.

J.-A. Miller: ¿Qué pasó? ].-A. Miller: ¿Y al padre?

Sr. A.: Mis padres se separaron. Sr. A.: Pienso que lo mismo.

J.-A. Miller: ¿Eso fue un desvío para usted? J.-A. Miller: ¿Se analizó?
Sr. A.: No creo que esté vinculado a eso. Es el misterio inte- Sr. A .: Terminé mi análisis en 1993. Llegué a Val-de-Grace en
gral. No comprendí nada de lo que pasó. Busco. 1997. Recomencé análisis con el primer "psi".

J.-A. Miller: ¿Aparte de eso? ].-A. Miller: ¿Qué aprendió?

Sr. A.: Soy hijo de diplomático. He viajado [... ] a Río, aprendí Sr. A.: Palabra, poca cosa.
a funcionar con eso. Mi padre fue cónsul, embajador.
J.-A. Miller: ¿Se recostó?
J.-A. Miller: Era una persona importante.
Sr. A.: Sí. Tengo la sensación de ser un poco injusto.
Sr. A.: ¡Ps! Eso me jugó en contra: su ausencia, vivía en otro
universo. Tuvo una linda carrera, una vida fácil. ].-A. Miller: ¿Con usted o con el análisis?

J.-A. Miller: ¿Él mismo era hijo de ... ? Sr. A.: Con el análisis. Aprendí a hablar mejor de mí. Iba ri-
gurosamente tres veces por semana. T enía muchas cosas para
Sr. A .: Su padre era abogado, su suegro diplomático. Eso decir.
forma parte de lo que sospecho. Él se casó con la hija de su jefe.
Mi madre se enamoró de mi padre. Sospeché de mi padre por ] .-A. Miller: ¿Estuvo bien durante el análisis?
haber sido arribista.
Sr. A.: Sí. Eso fue demasiado fácil. Pienso que no hablé de
J.-A. Miller: ¿Una sospecha? cosas importantes: mi padre, mi madre. En las entrevistas con el

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EMBROLLOS DEL CUERPO UN CASO DE ESCUELA

Dr. V, hay momentos en los que lloro, me derrumbo. Es nece- cribo. Usted sabe, como el poema de Aragón: "Muchacho qué
sario que pase por esos momentos. Es necesario que algo se de- escribir... ". Eso es lo que me pasa.
rrumbe, que reviente. En el análisis no había un examen crítico.
J.-A. Miller: ¿Y eso anda?
J.-A. Miller: En ese análisis habló mucho de Mónica y de
Martín. Sr. A.: No maravilloso. No estoy seguro de tener ganas de que
eso ande. No me siento capacitado para tener una relación normal
Sr. A.: Sí, y de esa experiencia divina, era mi motor. Ahora, ese con una mujer, salvo una mujer que me sostenga. Me contento
motor no funciona más. con el estado amoroso. Intento encantar.

J.-A. Miller: ¿Quiere recuperarlo? J.-A. Miller: ¿Estuvo casado?

Sr. A.: Renuncié a eso. Sr. A.: Sí, tengo hijos. Tuve una amiga, C, durante siete años.
Ella me dejó. Se fue con mi mejor amigo. Un poco fue mi culpa.
J.-A. Miller: Era lo más precioso. Yo orquesté eso. Estaba harto. Le había dicho a mi compañero:
vos te vas a ocupar de ella. Estaba traumatizado. En análisis ha-
Sr. A.: Renuncié a mi propia vida. ¿Mi vida aún tiene sentido? blaba todo el tiempo de ellos. Y no había más que el silencio de
Vi un poco de todo [... ] Quería tener los hijos más lindos del muerte del analista.
mundo y luego, el impasse total.
Soy incapaz de hacer cualquier cosa. No tengo ganas de traba- J.-A. Miller: Era de la vieja escuela. ¿Eso lo ayudó?
jar. No tengo ganas de volver al medio, ese circuito: el hecho de
concentrarse, dedicarse a una tarea, querer terminarla. Sr. A.: El silencio no me ayudó. Después, me crucé con una
Aún hay algo que no le dije. Desde mi ingreso a Val-de-Grace, secretaria magnífica, muy linda. Me dije: me la levanto. Logré
me puse a beber. tenerla. Todo nos separaba: el interés, la belleza, la edad. Algu-
nos meses después (yo tenía 29 años, ella 22), me dijo: "Espero un
J.-A. Miller: ¿Qué es? hijo". Yo quería tener a ese niño. Me dije: N será buena madre,
logrará ocuparse bien de mis hijos; si yo flaqueo -lo preveía- a ella
Sr. A.: Vino. Solamente vino. Es el síntoma de cierta desespe- no le faltará nada -por sus padres.
ranza, una incapacidad para vivir.
J.-A. Miller: ¿Estaba interesado?
J. -A. Miller: ¿Se hizo excluir de su trabajo? ¿No encontró algo?
Sr. A.: No por mí, por mis hijos.
Sr. A.: No busqué.
J.-A. Miller: ¿Usted la conservó?
J.-A. Miller: ¿Y las mujeres?
Sr. A.: Sí, hasta que se me saltaron los fusibles. (El episodio
Sr. A .: Es lo único que sigue teniendo sentido. Soy sabio, pero en el Elíseo.) N decidió divorciarse. Hoy, me digo que ha hecho
me enamoro muy fácilmente. En cuanto cruzo a una mujer le es- bien. En su momento fue muy doloroso. Le tuve una bronca te-

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EMBROLLOS DEL CUERPO UN CASO DE ESCUELA

rrible. Ahora, eso está mejor. La amé mucho, por supuesto, muy J.-A. Miller: ¿Qué tenía que no tuvieran las otras?
mal.
Sr. A.: Linda. N y M se parecían. Yo pensaha en la pregunta:
J.-A. Mi/fer: Cuando ella se fue ... ¿ahora, a dónde vamos? Es el impasse.

Sr. A.: Eso fue horrible. Yo era incapaz de trabajar. La llamaba J.-A. Miller: ¿Usted cayó fuera del sistema?
por teléfono diez veces por día. Hacía lo contrario de lo que debía
hacer. Sr. A.: Sí. Quiero evitarlo. Lo detesto.

J.-A. MiJler: ¿Soñaba? J.-A. Miller: No está preparado para hacer esfuerzos. Resbaló
un poco. ¿Qué falta? No está claro.
Sr. A.: Poco. En ciertos períodos, pero los olvido. Tengo un
hermano que es apasionado de los sueños: me dijo que hay que Sr. A.: Una mujer a la que ame y que me ame.
anotarlos. En el último sueño que recuerdo, había caballos, mi
madre, una mudanza. J. -A. Miller: Es Verlaine.

J. -A. Miller: ¿Se mudaban? Sr. A.: Tal vez eso me devolvería la fuerza de pelear.

Sr. A.: Sí. J.-A. Mi/fer: Lo que encontró con Mónica.


J .-A. Miller: ¿Adónde lo conduce todo eso? ¿Qué le faltó en Sr. A.: Sí. Y C, también.
algún momento?
J.-A. Miller: Y su padre, el de Mónica.
Sr. A.: Voy a darle una respuesta boluda: amor cuando era
niño. Es lo que permanece misterioso: por qué me revelé cuando Sr. A.: Era un hombre formidable, opuesto a mi padre. Era un
encontré a Mónica y a Martín. libertario. Mi padre era un católico limitado. Martín tenía un pen-
samiento libre, era la libertad.
J.-A. Miller: ¿Mónica?
J .-A. Miller: ¿Qué frases recuerda de él?
Sr. A. : Era linda, era una mujer joven.
Sr. A.: Usted me plantea un problema. Es más bien una acti-
J.-A. Miller: ¿La primera? tud. Por ejemplo le enseñaba a su hija a manejar. Metió el auto
en la cuneta. Si hubiese sido yo, mi padre habría dicho: "¡Sos bo-
Sr. A.: La primera, un poco seria. ludo!". Martín, nada. No dijo nada. No se embroncó. No le echó
la bronca. Hay otra historia, tal vez paradójica. Una vez yo me hice
J.-A. Miller: ¿La amó? echar la bronca por Martín, el día de mi cumpleaños, en Bour-
gogne. Bebí demasiado, estaba arruinado. Allí, él me había tirado
Sr. A.: Sí la bronca: vas demasiado lejos. Experimenté una especie de goce

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EMBROLLOS DEL CUERPO UN CASO DE ESCUELA

de ser "puesto en vereda" por un hombre. Seguramente mi padre Sr. A.: No pensé en eso.
intentó hacerlo.
J.-A. Milier: ¿En qué pensó?
J.-A. Milter: Usted tendría necesidad de eso. ¿En qué circuns-
tancias falleció? Sr. A .: Estoy cansado.

Sr. A .: Tuvo una crisis cardíaca a los 41 años, hace veintitrés J.-A. Miiier: Voy a dejarlo partir.
años. El doctor me dijo que debía dejar de beber.

J. -A. Miiler: ¿Eso no va bien? ¿Cuánto? "Es UN CASO DE ESCU ELA"

Sr. A.: No sé. Tres litros, o un litro, según mi libertad o semili- Es un caso de Escuela. Está todo desplegado. Está todo allí. La
bertad en Val-de-Grace. Es mucho. cosa está ahí. ¡Sin embargo el Dr. V. esta mañana lo escribió para
nosotros!
J.-A. Miller: ¿Todo dependería de un encuentro? Es la psicosis tal como Lacan nos enseñó a localizarla. Es atra-
pante. No se fuerza nada. Dice: "Mi padre no era mi padre". Solo
Sr. A.: De todas formas sería necesario un encuentro. Hay podemos dejarnos enseñar.
mucho trabajo por hacer. A los 17 años, después de haber leído a Freud, que le hizo el
mayor de los males - ¡no es el único!-, vive una experiencia mística
J.-A. Miller: ¿Está confuso en su cabeza o en orden? de tres días. Luego, diez años de análisis para hablar de Mónica y de
Martín. Y esta experiencia para él permanece como inolvidable,
Sr. A.: Confuso. constituye la referencia central de su existencia.
Es un personaje bien francés, dentro del estilo de los años cin-
J.-A. Miller: ¿En qué? cuenta, a la Gabin, , con una chispa de grosería, un ligero acento
parisino. Es el buscavidas, que sabe cómo hacer, cómo "rebuscár-
Sr. A.: Mi futuro, beber, no beber. sela", que sabe a qué atenerse, al cual no se engaña fácilmente.
Es su garajista, su barman, el perfecto plomero. Piensa que el re-
J .-A. Miller: ¿Beber es una satisfacción? busque sigue así hasta la cúspide del Estado. Solo, se dirige seria-
mente al Elíseo para salvar a las proteaginosas francesas y denunciar
Sr. A.: Tomar un tinto frente a una mujer, o escribiendo a una los negociados. Su amenaza de a buen entendedor pocas palabras
mujer . Beber es el mejor momento del día. retoma sobre él y lo aterroriza.
Dijo: "Yo era Martín", y en un sueño se transforma en el cuerpo
J.-A. Miller: ¿Desde cuándo la relación carnal le interesa de Mónica. Aparte de eso, nada. La experiencia que vivió a los 17
menos? años permanece como única, y sin embargo la psicosis esta allí.
Pudo considerárselo como a un histérico a pesar de la emergen-
Sr. A.: Es el alcohol. cia paranoica: tiene gusto por lo femenino, está encariñado con su
padre, el analista lo escuchó diez años pensando que era un histé-
J.-A. Miller: ¿Su interés se refiere al alcohol? rico, cuando su interés por su experiencia de tres días fue constante.

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L
EMBROLLOS DEL CUERPO UN CASO DE ESCUELA

Tenemos aquí una forclusión clásica, compensada por un padre ños de Beatrice fueron suficientes para darle a Dante la idea de
como suplencia. En un primer momento, eso se sostiene, es bri- estar en contacto con Dios. Esta es la misma estructura formal. Tal
llante, a la francesa. Luego del fallecimiento del padre bis, una vez Dante se haya dicho: ¡Si permanezco en este estado, devendré
misteriosa serie de fracasos y de desconexiones sociales lo condu- Dante Alighieri! ¡Y lo devino! ¡Si estaba loco, nadie se dio cuenta!
cen a Val-de-Grace, a falta de lo cual no estaría lejos de ser vaga- Fue a ver al Padre-presidente para salvar a las proteaginosas. Di-
bundo. Es un caso que permite comprender muchos otros: la for- remos que se identificó a las proteaginosas. Fue a decir: "Hay algo
clusión está allí, el desencadenamiento también, pero no hay un podrido en la República Francesa".
gran delirio, solamente una deriva irresistible. Se presenta como Actualmente no evoca sin autoironía su paranoia, o el mo-
una psicosis ordinaria, salvo que el caso no deja lugar a ninguna mento paranoico de su psicosis, y conserva una distancia con re-
duda diagnóstica. lación a ella, en tanto lo concerniente a su experiencia mística,
Él encontró Un-Padre, pero que en un primer momento le por el contrario, es la seriedad, el respeto. Aun cuando la aserción
hizo muy bien, un padre que era uno, un verdadero padre, que pueda hacer sonreír al otro, él lo sabe, conserva su certeza: "Hu-
no grita. El desencadenamiento tuvo lugar en el aprés-coup de la biera llegado a ser Leonardo".
desaparición de ese Un-Padre y de la separación de su hija. El fe- Se fue cansado. En realidad nos dio mucho.
nómeno de duelo sufre un desarrollo delirante hasta el "re-naci- ¿Cuál es la tonalidad de su vida actual? "La carne es triste", no
miento''. Describió precisamente el mecanismo freudiano: él se es la relación carnal lo que le brinda la experiencia de goce, sino
identifica al objeto perdido, el que soporta el Ideal del yo. Solo la ebriedad. En la embriaguez encuentra algo del goce de su ex-
esta identificación la vive, la siente, la experimenta como tal: "Yo periencia mística. Es el mejor momento del día: beber vino tinto
soy él". Esto nos aclara la historia del mundo. Podemos compa- frente a una mujer. Es el resto rebajado, el analogon, lo condensado
rar esta experiencia con lo que se hacía con el éxtasis en la Edad y la parodia de la experiencia inolvidable.
Media. Actualmente, cuando un sujeto experimenta esto se lo ¿Cuál es para usted el momento más preciado del día? He aquí
asiste con entrevistas. Esta experiencia mística, que lo inundó en una pregunta que es siempre importante y un tema para tratar.
su evidencia, permanece vivaz para él años más tarde, mientras Queda para él algo inefable, adorable, en la forma en que
que la masticó en análisis durante diez años. No se comprende Martín le tiró la bronca el día en que se emborrachó. ¿Ahora es
bien el diagnóstico del analista. necesario hacerlo gozar tirándole la bronca, para alejarlo de la
Sus padres: nunca tuvo la sensación de ser de esa familia. Un bebida y "ponerlo en vereda"? El amor de transferencia parece ha-
neurótico puede decir eso, pero entonces relata historias, una "no- berlo sostenido varios años. Me dijo que aún espera algo de un
vela familiar", y no dice simplemente, con esa evidencia seca: no psicoanalista.
soy de esta familia. Y sobre todo, él encuentra su familia, su deli-
rio familiar, entre Un-Padre y su hija. Luego fallecimiento, duelo,
identificación delirante, muerte del sujeto, renovación, renaci-
miento, momento megalómano. De este episodio se mantiene a
flote lo que él llama "una inmensa necesidad de amor". Es lo que {fi'JC'. FJ.ii::J!u~d dn Fi!oscfia y Huma;·1idades
queda de ese mundo sumergido: un sintagma fijo, un estereotipo,
Fc:•::uífad de Psicología
solo adecuado para expresar la nostalgia de esa experiencia inefa- 81l3LIO': ·~c/, 'f.:LMA K. DE ESTRABOU"
ble y perdida. Las palabras que utiliza para descfibirla son las de
belleza, felicidad, beatitud. Es una experiencia sobrenatural, plena,
ilimitada, sin falta. Después de todo, Lacan revela que tres gui-

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Calificamos a los fenómenos del cuerpo como sintho-
mes cuando se instalan permanentemente, ordenando
la vida del sujet o. Que los fenómenos permanentes
puedan jugar el papel de sinthomes, insta a ver una
forma de sinthome en el mismo Nombre del Padre. El
razonamiento de Lacan es que si el Nombre del Padre
puede ser reemplazado por un tal "fenómeno del
cuerpo", por un sinthome, entonces no vale más uno
que el otro. Lo que interesa en este texto es una búsque-
da muy puntual: ¿cuál es la articulación significante
que produce el fenómeno del cuerpo? Ustedes buscan el
tiempo anterior al cual se inscribe el fenómeno aberran-
te. A veces encuentran un enunciado del sujeto, a veces
un enunciado de su interlocutor, pero siempre buscan
eso. Más allá de los casos que traen la cuestión es tam-
bién saber si se puede extraer una enseñanza . ..
Encuentro en la psicosis lo siguiente. ¿Qué sucede con
la alienación/separación psicótica? En el lugar de la
alienación está la forclusión. En el lugar de la separa-
ción son los fenómenos del cuerpo, es decir la
pulsión no domesticada, la pulsión que no se
articula fácilmente con el objeto a. En El semina-
rio 11 la pulsión se describe como una trayecto-
ria alrededor de un vacío, una falta simbólica.
En lo que denominamos fenómenos psicót i-
cos del cuerpo, la pulsión emerge en lo real,
le corta las piernas, le rompe la cabeza,
atraviesa el cuerpo. Dicho de otro modo,
propongo reconocer en los fenómenos
del cuerpo la pulsión que pasó a lo
real.

]acques-Alain Miller