Está en la página 1de 25

HASTA PRONTO, AMIGOS DE ESPAÑA

Las Brigadas Internacionales en el 80 aniversario


de su despedida de la Guerra Civil española

Francisco Alia Miranda


Eduardo Higueras Castañeda
Antonio Selva Iniesta
(coordinadores)
ÍNDICE

Introducción

Papel y operatividad de las Brigadas Internacionales n


Fernando Puell de la Villa

Los voluntarios internacionales en las Milicias Antifascistas de


Catalunya (21 de julio-31 de diciembre de 1936) 31
Gonzalo Berger Mulattieri

Fighting under Spain’s blue sky: Romanian volunteers in the


Spanish Civil War (1936-1939) 44
losif lulian Oncescu

Pasaremos. La revista de la XI Brigada Internacional 61


Kerstin Hommel

Aproximación arqueológica y documental a la presencia de la


XIII Brigada Internacional en el Frente Norte de Granada 68
José Javier Carreño Soler, Andrés Roldan Díaz, José
Miguel Peralta Requena, Jorge Rouco Collazo, Fidel
Baena Huertas

Las protagonistas. Británicas en la Guerra Civil Española 89


Daniel Pastor García y Manuel González de la Aleja
Barberán

La caza de brujas. El Abraham Lincoln Battalion durante la


Guerra Fría 108
Moisés Rodríguez Escobar

La aviación fascista en Mallorca: las memorias del capitán


Mancini 124
Manuel Aguilera Povedano

Las/os intérpretes soviéticas/os en la Guerra Civil Española:


una imagen colectiva 141
Iryna Orlova

3
•‘The International Brigades were dominated by Babylonian
confusión". Communication within the mterbngades m the
Spanish Civil War............................................................................... 157
Michaela Wolf

“El idioma no importa, los hombres libres hablan su lengua”..........176


M. Lourdes Prades Artigas y Ramón Naya Ortega

Reescribiendo Guadalajara. El tratamiento iconográfico de la


Guerra Civil española en los primeros números de El Legionario.... 191
Daniela Aronica

La leyenda del Alcázar de Toledo: guerra a la verdad en las


crónicas portuguesas................................................................................ 209
Clara Sanz Hernando

“Woman observers” and “girl reporters” in the Spanish Civil War...... 230
Renée Lugschitz

History, literature and propaganda: Egon Erwin Kisch in the


Spanish Civil War........................................................................................ 249
Joachim Gatterer

Telefónica, una novela de lisa Barea-Kulcksar..................................... 262


Georg Pichler

Contextos políticos y propagandísticos: la fotógrafa Vera Elkan


y las combatientes en las Brigadas Internacionales........................... 280
Laura López Martín, Natascha Schmóller

A Wall topainton (1946) de lone Robinson: el arte de la memoria


de la Guerra civil Española......................................................................... 293
Francie Cate-Arries

Aidez l’Espagne: la propaganda en Francia durante la Guerra


Civil española......... 309
José Manuel López Torán

¿ Salvar vidas” o diplomacia paralela? Las


ambigüedades de
la actuación humanitaria de Jean Herbette 326
Nathan Rousselot

4
Solidaridad y acción política: la sección española de la
Solidaridad Internacional Antifascista
Teresa Abelló Güell

Cooperación no militar entre la URSS y la Segunda República


Española durante la Guerra Civil 357
Georgy Filatov

Organising for war: the anarchist contribution to the


organisation of the republican health-services during the
Spanish Civil War 366
Jonathan Sebastian Browne

La respuesta a la “locura” en la Guerra Civil: nuevos hospitales


y psicohigiene del combatiente (1936-1939) 379
Olga Villasante

Brigadistas en “el Chalé de los Locos”. La clínica psiquiátrica


de Benidorm durante la Guerra Civil Española 398
Cándido Polo Griñán

Doctore whoserved in two anti fascist wars: Spain (1936-1939)


and China (1937-1945) 416
Hwei-Ru Tsou, Len Tsou

Sangre, bisturí y pasión. La labor humanitaria del doctor


Bethune en la Guerra Civil Española 432
Anna Scicolone

5
APROXIMACIÓN ARQUEOLÓGICA Y
DOCUMENTAL A LA PRESENCIA DE LA XIII
BRIGADA INTERNACIONAL EN EL FRENTE NORTE
DE GRANADA

José Javier Carreño Soler


Asociación de Estudios Históricos Frente Sur
Andrés Roldán Díaz
Asociación de Estudios Históricos Frente Sur
José Miguel Peralta Requena
Asociación de Estudios Históricos Frente Sur
Jorge Rouco Collazo
Universidad de Granada. Asociación de Estudios Históricos Frente Sur
Fidel Baena Huertas
Universidad de Granada. Asociación de Estudios Históricos Frente Sur

INTRODUCCIÓN
La Guerra Civil española y la memoria histórica vuelven a estar de actualidad
el debate público. Es por ello que la investigación histórica rigurosa de los suces
de la guerra y la dictadura son más necesarios que nunca. En este cap
pretendemos mostrar parte de la investigación que desde la Asociación de Es i
Históricos Frente Sur llevamos a cabo en el frente de Andalucía para ir ehnun
poco a poco las lagunas que todavía quedan sobre el conflicto en este territorio.
La ofensiva franquista contra Málaga en febrero de 1937 amenazaba C°'^Q
desmoronamiento de todo el frente oriental andaluz. Ante este peligX0» e
mando del Ejército Popular de la República decide movilizar a fuerzas de reC

68
creación. Una de ellas es la XIII Brigada Mixta-!II Brigada intemaciona ,
diciembre de 1936, que es desplegada en el frente granadino. Mientras
batallones compuestos mayoritariamente por voluntarios intemaciona es
Centrocuropa (Io y 2° Batallón) fueron desplegados en el sector costero de
provincia, los españoles 3° y 4o (conocidos anteriormente como Juan Marco y 9“
regimiento) fueron desplegados en el N de la capital.
Si bien los recientes estudios sobre la huida de la población de Málaga hacia
Almería ante la caída del frente, conocida como “La Desbandá”, han propiciado un
mayor conocimiento de la actuación de los batallones internacionales de la XIII
Brigada en el (rente andaluz, no ha sido así con los batallones españoles. Por este
motivo, queremos presentar el recorrido de los batallones Juan Marco y el 9o
Regimiento de Infantería por los subsectores de Iznalloz y Guadix entre febrero y
marzo de 1937, en un intento de detener el avance sublevado hacia el E.

1. METODOLOGÍA
El estudio histórico de la actuación en el frente de los batallones españoles de la
XIII Brigada Mixta, el 9o Regimiento de Infantería y el batallón Juan Marco,
requiere el empleo de una metodología holística que incluya tanto las fuentes
documentales como las materiales, con una propuesta en línea con la Arqueología
de los Campos de Batalla. Esta disciplina, dentro del campo más amplio de la
Arqueología del Conflicto (SCOTT Y MCFEATERS, 2011), ha sufrido una enorme
evolución en las últimas cuatro décadas (SCOTT, 1984).
El estudio arqueológico de los campos de batalla requiere la aplicación de un
plan de trabajo que permita abordarlas con eficacia, debido a su complejidad. A
continuación, mostramos el desarrollo metodológico llevado a cabo (CARREÑO
SOLER el al., en prensa).

1.1. Estudio documental


Dada la cronología del conflicto y sus características, la investigación en
archivos y hemerotecas para el análisis de los campos de batalla de la Guerra Civil
es un paso obligado. El celo castrense ha posibilitado que se mantenga una gran
cantidad de documentación sobre fortificaciones, movimientos de tropas,
intendencia, combatientes, armamento, etc.
La investigación de la información conservada sobre los dos batallones de la
XIIl Brigada Internacional se han revisado el Archivo General Militar de Ávila (en
adelante AGMAV), el Centro Documental de la Memoria Histórica de Salamanca
(en adelante CDMH) y, sobre todo, el Archivo Estatal Ruso de Historia
Sociopolítica (en adelante RGASPI). Este último, disponible en red desde el año
2015, conserva en su fondo 545 documentación de las Brigadas Internacionales,
procedentes del Archivo de la Internacional Comunista-Komitern. De este fondo es
de donde procede la documentación conservada del Estado Mayor de la Xlll
Brigada Mixta-Ill Brigada Internacional y de los batallones 3 y 4 . En el AGMAV

69
V el CDMH hemos podido consultar planos del frente, instrucciones enviadas a(a
bridada desde el Estado Mayor del Ejercito de Andalucía a la brigada y fotos aéreas.
Como complemento a la documentación de archivo, puramente mil¡tar y
organizativa. también se ha revisado la prensa de ambos bandos. Es un importante
medio como arma propagandística para conocer la percepción de los ejércitos sobre
el conflicto, la moral y el estado de los combates. También es una fuente de
material erético. La prensa de tirada nacional se ha consultado en la Hemeroteca
Digital de la Biblioteca Nacional y la Biblioteca Virtual de Prensa Histórica de
PARES. En lo tocante a la local del frente de Granada, nos hemos valido de
ejemplares del granadino IDEAL.

1.2. Localización de las posiciones


Una vez analizada la documentación de archivo es necesario conocer la
orografía en la que se asientan las fortificaciones. Para realizar una primera
ubicación de las posiciones mencionadas en la documentación se utilizan los mapas
a escala 1:25.000 del instituto Geográfico Nacional (IGN). También se utiliza la
cartografía histórica para localizar topónimos, edificios y accidentes geográficos
que hayan desaparecido o cuya nomenclatura haya podido variar para identificarlos
mencionados en la documentación. Concretamente, se ha utilizado la serie de 1938
del Instituto Geográfico Catastral y de Estadística.
En el caso de las posiciones ocupadas por los batallones objeto de estudio, la
actividad agrícola de los últimos decenios, sobre todo el monocultivo de olivo, ha
provocado una gran transformación de los espacios y que ha afectado en ocasiones
a la conservación de las posiciones. Por ello es fundamental para la localización y el
estudio de las posiciones el uso de ortofotografias aéreas, en especial históricas.
Especialmente útil es el “Vuelo Americano”, realizado por la United Stares Air
Forcé (USAF), concretamente la Serie B realizada en 1956 y 1957. por su mayor
resolución. Esto nos permite un conocimiento del medio en el que se ubicaban I®
posiciones y localizar algunas ocultas por la vegetación o que ya han desaparecido.

1.3. Estudio de campo


Una vez localizadas sobre plano las posiciones, se procede a una prospección
arqueológica extensiva de las posiciones. Se realiza una planimetría de la-
fortificaciones, creando dibujos en planta de cada una de ellas a partir de
mediciones tomadas con GPS (modelo Garmin Oregon 700) y flexómetro. Conestí
se pretende estudiar la relación entre las distintas posiciones y su adaptación a¡
medio. Los restos asociados a las estructuras, como balas, cargadores, latas, vidn^
o restos de vestimenta se coordenan asimismo para poder interp^
funcionalmente los espacios con los que se relacionan. .V1S
Toda la información obtenida sobre el terreno de las características construí*
de las posiciones (material, técnica constructiva, ejecución), los
fünciOHales (trinchera, puesto de tirador, galería de tiro, bunker de an*«»ll’S
efugio, etc.) y los materiales es también documentada mediante fotografías y

70
de registro de posición y de estructura. De esta forma se obtiene una recopilación
homogénea de datos que permite una interpretación más fiable de los restos
materiales (CARREÑO SOLER et al., en prensa).

1.4. Trabajo de laboratorio


Una vez realizado el trabajo de archivo y el de campo, se procede al análisis de
la información obtenida. En nuestro caso, las coordenadas tomadas se han volcado
en un Sistema de Información Geográfico (SIG) que permite su tratamiento en un
entorno georreferenciado. En concreto, utilizamos el software libre QGIS. A partir
de los puntos volcados en el programa, se crea una planta de todas las defensas.
Estas pueden ser objeto de análisis de alcance y de dominio visual con los
algoritmos de cálculo territorial del propio programa SIG.
Por último, elaboradas estas planimetrías, uniéndolo con la información de la
fuente documental, realizamos una interpretación completa de los sistemas
poliorcéticos de la fortificación, su evolución durante el conflicto, la organización
de ambos bandos y las condiciones de vida de la tropa.

2. LA EVOLUCIÓN DEL FRENTE SUR


El frente en tomo a la ciudad de Granada se estabilizará casi desde el comienzo
de la guerra tras el fracaso del golpe de estado. Si bien el alzamiento triunfó en la
capital con escasa oposición, en el resto de la provincia fracasaría (GIL BRACERO,
1995: 118). Las guarniciones sublevadas de las demás ciudades de la provincia
serían neutralizadas por parte de las fuerzas de Guardias de Asalto y unos sindicatos
mejor organizados en las zonas rurales y cuencas mineras. Así, fracasa el
alzamiento en Guadix, Baza o Huéscar (GIL BRACERO, 1995: 157).
Granada quedaría embolsada en medio de un territorio bajo control
gubernamental. Los sublevados, conocedores de la importancia de mantener la
plaza, establecerían desde un principio un puente aéreo con la ciudad de Sevilla
para poder abastecerla. De igual forma, los rebeldes granadinos tomarán las
poblaciones inmediatas creando así un área de seguridad en tomo a la ciudad.
El aislamiento de la ciudad hará que se convierta en objetivo primordial para las
fuerzas milicianas que habían abortado el golpe en el resto del territorio. Así,
confluirán en las poblaciones leales en tomo a Granada columnas de milicianos
procedentes de Levante, Málaga y Jaén. Desde comienzos de agosto las columnas
Maroto, Burguete, Camino Peral y la de Federico Reivadulla harán los primeros
intentos por romper las defensas de las tropas sublevadas (MARTÍNEZ BANDE,
1986: 67). Estas incursiones serán rechazadas gracias al refuerzo de legionarios y
tropas llegadas desde Sevilla que consolidarán la guarnición granadina. Además, los
rebeldes deciden mandar una columna de socorro con el objetivo de enlazar la
ciudad con el resto del territorio rebelde.
Este reforzamiento junto con la superioridad aérea que le otorgaba el aeródromo
de Armilla y sus aparatos permitieron detener los intentos milicianos de romper las
defensas. El fracaso de las tropas republicanas junto con el fin del aislamiento de la

71
ciudad, con la llegada de la columna comandada poi Vafo'a a mediad<« de
provocará un estancamiento de la situación (SALAS LARRAZABAL, 2006: 380).
Poco a poco irá perfilándose el frente en aquellos puntos donde había Sido detenido
el avance de las tropas sobre la capital. Este anquilosannento del panorama militar,
la concentración del esfuerzo en la defensa de Madrid a partir de septiembre, |a
reorganización de las tropas franquistas que defendían Granada y la llegada del
invierno en un frente que discurría en gran parte por zonas de montaña, hará que se
estabilice (MARTÍNEZ BANDE, 1986: 135).

C? Iznalloz

Pinos Puente
I I
Ii

urbanos

Posiciones republicanas

Centro de resistencia
Posiciones
Agrupaciones

Fig. I. Sector de Granada en 1938

!?’ EI. Estado Mayor republicano divTAí^ Granada se Producirá en septiembre (il.
ua ix y Vélez de Benaudalla (PÉREZ60 ÍFeS subsectores: ,znal,oz-
a cargo del coronel Salafranca R^ °PEZ’2°’5: 79>‘Tod« el sector quedará
columnas desplegadas, las cuales cnnJ°’ qU'en ya detentaba el control sobre las
de octubre serían suprimidas las milte-H^T 3 SCf reorganizadas. Para ello, a partir
erC?ntr°1 de ,as comandancias mir V0 untarias’ encuadrándolas en batallones
45) Todas estas medidas serían insi.F • C0marcales (GIL BRACERO. 1995:
rente a las puertas de |a ciudad. I a para mod¡ficar el estancamiento del
. en¡cn¿ e,Jaén y Córdoba, hacia donó nec?s,dad de enviar tropas y material a los
e 1936, hacía crecer la debilidad de Sefhabían desPlazado los combates a finales
enero de 1937 por el coronel Safafrln En sendos frates mandadosen
cuaniPUntaba 13 dífícu,tad de mantener*^ ? del Estado May°r del Ejército dC
cuanto a moral y espíritu de sus X frente dada “la situación (...) entusiasta en
retodo de municiones” anunH.d S’ Per° escasas de fuerzas de elementos)'
hombres de los Subsectores’de gÜS° a'0"® “<“e » sacaron cerca de 3<»
y de Iznalloz (...) para atender al Sector^

72
Córdoba, que era el que debía servir de apoyo (...) al de Granada (...) más avanzado,
más importante y más débil de fuerzas”1.
La toma de Málaga en febrero de 1937 por parte del bando sublevado obligó al
gobierno republicano a llevar a cabo una nueva organización del frente andaluz que
evitase una rápida caída de toda la región que amenazase la costa de Levante. Para
frenar la previsible pérdida de Almería ante el empuje de las tropas franquistas que
avanzaban por el litoral se desplegarían en la costa granadina los batallones
internacionales de la XIII Brigada mixta-lll Internacional. Pero la amenaza no era
solo una penetración hacia Levante por la vía de Almería, sino que el Estado Mayor
republicano también temía un avance hacia Jaén a través del frente de Granada. Por
información obtenida procedente de evadidos del frente franquista el ejército
republicano supo de la llegada de un gran número de tropas a la ciudad de Granada.
Esta concentración que, como posteriormente se vio, correspondía a una de las
columnas que operarían hacia Málaga, fue interpretada como la preparación de una
ofensiva destinada a quebrar el frente inmediato a la capital. Debido a esto se
especulaba con un posible ataque franquista por el arco norte del frente en tomo a
Granada cuyo objetivo sería romper las defensas republicanas y penetrar en
dirección a Jaén (VIDAL, 2004: 341). En previsión de esta posible maniobra, los
batallones españoles de dicha brigada serían enviados a finales de febrero al
Subsector de Iznalloz. Este controlaba el importante hueco existente entre el macizo
de Calicasas y Sierra Elvira entre las que discurría carretera de Jaén y la línea de
ferrocarril de Moreda.

N <

Corrales cíe Ut
12/02/4937
•r

r llanueva de Córdoba

Las Torres
09/03/1937

Destinos del 3o Batallón Destinos del -4° Batallón


Juan Marco de la XIII Brigada
9o Regimiento de-la XIII Brigada
8

8-
-

Fig. 2. Destinos en el frente sur del 3 °y el 4“ Batallones de la XIII Brigada

3. LA ACTUACIÓN DEL 3o Y EL 4o BATALLON DE LA XIII BRIGADA-


ESTUDIO DOCUMENTAL
La información documental ha permitido reconstruir los movimientos de los dos
batallones españoles de la XIII Brigada Internacional por el frente sur (il. 2).

' AGMAV, Caro. 660, 8, 1/4-5.

73
31 El 3o Batallón “Juan Marco
’ El luán Marco es un batallón formado en origen por voluntarios de Levante e„
los primeros ineses del alzamiento. Tomaba su nombre de su pnmer coman(i "
un estudiante de medicina que falleció en os combates en el leen e e Aragón
otoño de I936 en los que participo su unidad (LONDON 1978. 157).
En el contexto de la batalla por Malaga, el batallón sera encuadrado en |a
recientemente creada XIII Brigada Internacional, sirviendo como refuerzo a
miembros que ya la integraban. De esta forma, el 1 de febrero de 1937 se emitirá la
orden de reestructuración de la XIII Brigada Internacional, estando compuesta a
partir de entonces por dos batallones internacionales, dos batallones de regimiento
(9° y 11°) y el Juan Marco2. En cumplimiento de dicha orden llega esta unidad a
Requena el 5 de febrero de 1937, convirtiéndose en el 3er Batallón, dándose aviso
de que la brigada no se podía movilizar hasta el 14, ya que necesitaba un periodo de
instrucción y rearme3.
El batallón llegará a Requena con un total de 584 hombres, quedándose
acantonada en dicha población valenciana hasta el 25 de febrero. Durante este
periodo de tiempo realizan instrucción junto con el 9o y cM Io Regimientos1.
El 20 de febrero se da orden para reforzar el frente de Granada con dicha unidad.
aprovechando que gran parte de la XIII Brigada Mixta ya se encontraba en dicho

a
frente, tratando de frenar la ofensiva de Málaga hacia Motril. Por este motivo

O
Batallón es armado con 8 ametralladoras Maxims, 400 fusiles, 40 bandas para
Maxims, 4.750 balas de Maxims y 80.000 balas de fusil; además de ser reforzada
con un reemplazo, llegando a la cifra de 635 hombres en su totalidad. Con este
aglomerado de fuerzas, el Juan Marco parte el 25 desde Requena en 18 camiones
hasta la estación de ferrocarril, donde sería transportado hasta Guadix5.
Su estancia en la ciudad accitana será breve, ya que una parte del batallón seria
trasladado a Colomera el 27 de febrero, donde sufrirían las bajas temperaturas de la
sierra granadina, pidiendo urgentemente ropa de abrigo para todos los hombres.
Mientras, otra parte se mantendría en Guadix junto con el 4o Batallón hasta el I
marzo, cuando serán trasladados a Colomera y, desde allí, se distribuyeron los
efectivos a diferentes posiciones a unos 15-20 km de Colomera, lugar donde se
situó el Estado Mayor del Juan Marco6.
tradZl%"Ue,TO desti"° apenas durara una semana, ya 9ue el 7 de marZ0 í,to
SU fS° M SeCtOr del frente CCTCan° al aCtUal Pan(an° de CubÍHaS- *
dicho Iiioa VtEu Arcna'cs’ donde apenas estarán 15 dias. tnarc''an u.vo
dicho lugar el 22 de marzo hacia Noalejo7 Si bien, su estancia en este n*'

| R”“I’"''545'°P. 3. Carp. 209.doc. 5.

‘Sii;5545,om'c“’-2W’'1oc-6-
•« /*

,Op. 3,Carp 259.*^. i*' 260’ doe' l’<’> M'ASPI V. 545, Op. 3. Carp 232.
•z~.

' RGASI’I F. 545 (). 7 r


CW 245.Jy RGASm l 1 f/í’í 6' RGASI’’ V 545> ()V- ’• Cl”l’ 2M' dM
'■ R'ÍASPI p. Ms 1 '■ 54s- °P' Carp. 234. (loe. 13.
'kGASI'l r. 54, n ’ “P-234' d,«a. !<>y IPylUIASI'IV. 545.0p.3.earp.2<».
• «P-234, dees. 23.22,31 y 42 y RGASI’I I'. 545. Gp

74
destino también será breve, pues el 26 de marzo tendrá órdenes de ir a Ixrs Villares
y perinanceer en retaguardia hasta nuevo aviso, listas órdenes no tardarán en llegar,
siendo enviados al frente de Pozoblanco, estableciéndose el listado Mayor del
batallón en Villanueva de Córdoba el 28 de marzo, permaneciendo allí hasta el 2 de
abril. Quedan evidencias de que la unidad entró en combate, sufriendo 80 bajas de
soldados, quedando un total de 422 hombres, cifra sensiblemente inferior a la que
tenía a la hora de su partida de Requena casi un mes antes’''.
El 3Lr Batallón se encuentra, a día del 3 de abril, en Dos 'forres, donde se
incorporarán nuevos reemplazos para volver a la batalla, llegando a la cifra de 557
hombres. Sin embargo, apenas dos días después, el 5 de abril, el listado Mayor se
encontrará en Valscquillo, donde se hará recuento de sus fuerzas, muy mermadas
por la batalla, ya que habrá sufrido un total de 234 bajas, dejando al .Juan Marco en
un número total de fuerzas de 323 hombres. En dicha localidad estará hasta el 19 de
abril de I937*9.

3.2. El 4o Batallón “9o Regimiento”


El 9o Regimiento de Infantería “Otumba” procedía de la 5a Brigada de Infantería
de la Tercera División Orgánica previa a la guerra, con base en Valencia, y se
mantuvo íiel al gobierno durante el alzamiento. Con la reorganización del Ejército
Popular de la República iniciada a finales de 1936, el 9o Regimiento pasa a
integrarse como 4o Batallón de la XIII Brigada mixta III Brigada Internacional el 1
de febrero de 1937, junto con el 1 Io Regimiento de Infantería y el Batallón Juan
Marco10.
El 4o Batallón llega a Utiel el día 8 de febrero para su incorporación a la XIII
Brigada11. Allí realizará junto con el resto de los batallones maniobras y prácticas
de instrucción de tiro con fusil, ametralladora, granadas y primeros auxilios12. Esto
retrasaría la partida de la brigada hacia el frente de Almería como requería el
Ministerio de Guerra para contener el avance sublevado en el sector de Málaga13. El
4° será el último de los batallones de la brigada en ser movilizada junto con el Juan
Marco, ambos con destino a Guadíx mediante la línea férrea14. La unidad llega el 22
de febrero a la estación accitana tras una jornada de viaje15. Contamos con el
recuento de tropas remitido al Estado Mayor de la brigada por el comandante del
batallón Sebastián García, militar de carrera, el 23 de febrero. Así, sabemos que el

* RGASPI F. 545, Op. 3, Carp. 234, docs. 49, 51, 53y54 y RGASPI F.545, Op. 3, Carp. 260, doc. 8.
9 RGASPI F. 545, Op. 3, Carp. 259, doc. 4 y RGASPI F. 545, Op. 3, Carp. 260. docs. 11 y 12.
10 RGASPI F. 545 Op. 3 Carp. 209 doc. 5.
" RGASPI F. 545 Op. 3 Carp. 209 doc. 6.
12 RGASPI F. 545 Op. 3 Carp. 234 docs. 3, 7,9, 10 y 11 y RGASPI !•. 545 Op. 3 Carp. 232 doc. 15.
13 RGASPI F. 545 Op. 3 Carp. 209 doc. 6.
N Es en este momento cuando el 9" Regimiento “Otumba” y el Juan Marco se incorporan al Frente Sur
como muestra la documentación de archivo, a la que no pudo acceder R. Salas Larra/abal, que creyó que estos
se incorporaron a la XIII Brigada procedentes de los restos de las milicias, incluida la Juan Marco, que
defendían Málaga (SALAS LARRAZÁBAL, 2006: 1638) Por su parte C. knget afirma emolumente que
estos batallones se incorporan a la XIII para la ofensiva de I efiarroya en abril de 1937 (LNGLL, 2005. 32-35).
15 RGASPI F.545 Op. 3 Carp. 211 doc. 6 y 237 docs. 18 y 19

75
. ron un comandante, 3 capitanes, 10 tenientes ?
antiguo 9» Regimiento contaba c° corneta> 3 lambores y 431 soldados, un total*
brigadas, 17 sargentos, 55 ' d como era norma en el Ejercito Popular en
524 integrantes. Estos estarra dvtdtdos, (SAgAS LAIm^"

acompañados por el comisario de guerra Luis Cano POUS1


y esX pertrechados con439 fusiles, 47 fusiles ametralladores, I ametralladora,

97 UnateztnZadi^el'batallón se instala en la catedral de la ciudad y según el


diario de operaciones desde el día 22 de febrero hasta el 27 realizo tareas de
V gilancia de carreteras en la salida de la ciudad y también de la fabnca conceda
como “La Azucarera”, reconvertida en depósito de municiones y armamento . Al
mismo tiempo se continuaron las labores de instrucción en el manejo del fusil, de
maniobras en campo abierto y en el uso de ametralladoras, siendo enviadas el 26 de
febrero al batallón por parte del Estado Mayor de la XIII Brigada 8 ametralladoras
Maxim con 41.500 cartuchos junto con el teniente Bell, armero de la brigada, y
cuatro voluntarios para la instrucción de la tropa . El 4o Batallón continúa
probablemente con estas tareas de vigilancia durante su estancia en Guadix, con
algunas incorporaciones, traslados a otras unidades y expedientes disciplinarios19
El 5 de marzo se le envían al batallón dos camiones, un motociclista y un coche
Fíat, además de material cartográfico, para su mayor operatividad" .
Los últimos documentos del 4o Batallón en Guadix tienen fecha de 2 de marzo21,
momento en el que el Estado Mayor de la brigada contabiliza un total de 515 efectivos
para el 9o Regimiento. El 9 de dicho mes el mando de la unidad se encuentra en el cortijo
de Las Torres, en la localidad granadina de Colomera, a unos 50 km al O de su anterior
destino. Aquí permanecen al menos hasta el 19, recibiendo como refuerzo I sargento, 2
cabos y 16 soldados procedentes de Valencia22. En el tiempo en el que el Estado Mayor
del 4 Batallón se encuentra en Las Torres se notifican tres desapariciones de soldados,
dos de ellos con fusil, munición y correajes. Posiblemente estas deserciones se deban a la
cercanía del enemigo. Este movimiento de la unidad se debe a la movilización al frente del
atallón y del Juan Marco en los subsectores de Guadix e Iznalloz. La posibilidad de
pS' ’fS en ^ren^e se barajaba ya en una conversación telegráfica del mando del
_¡LT* ° 6 -rUr febrero al considerar que “para atender a la situación de Almería
oreanízaíl^v P3r? ° ^^S3^3 de Guadix momentáneamente pues debe estar ya
se incorporaran a losexta^'05 eSpflfioles de '3 Brigada Internacional

Las tareas en el frente del 4° Batallón se confirman por la orden de relevo de “los dos

l«iASPi !•. 545 On 3 r-im m ,


20 Avm .. P' ’ C<irp 237 4ocs. 22 24 28 33
RGASPI F. 545 Op 3 Carn 917 i , ’ J3
21 nr * en. n c lrP• 237 doc. 46

Jfi3»yCarp. 660, 12 doc, 28.

76
Batallones de la Brigada Internacional que actualmente se encuentran cubriendo
posiciones en el Subsector de Iznalloz” enviada desde Jaén al jefe del sector de Granada el
19 de marzo24. Este reemplazo se hace efectivo los días 21 y 22. como revela la
notificación enviada por el mayor del 4o, Sebastián García, al Estado Mayor de la brigada
el 23 en Iznalloz. quedando a la espera de un nuevo destino25. Además, el cortijo de Las
Torres es designado por un plano de 1938 del 23° Cuerpo del Ejército de la República
como centro de mando, por lo que, dada la ubicación del frente, que no se desplazó en esa
zona, es probable que mantuviese ese estatus desde el paso del 4o Batallón26. Es en marzo
de 1937. por tanto, cuando el 9o Regimiento de la XIII Brigada Mixta ocupa las posiciones
documentadas arqueológicamente en este trabajo.
Al día siguiente, el 24 de marzo se encuentran ya en Jaén, concretamente en Marios,
donde se realiza un recuento de tropas. Tendría en este momento el 4o Batallón un total de
531 efectivos, por lo que, teniendo en cuenta los refuerzos recibidos el 19 de marzo y las
deserciones, si hubo bajas en el período en el que estuvieron estacionados en el Subsector
de Iznalloz estas fueron mínimas27. *LaRGpetición por parte del 9o Regimiento de material
telefónico, coche, calzado y menaje vario el 26 de marzo los sitúa en La Higuera de
Calatrava2S.
Posteriormente, la unidad es enviada a Córdoba para actuar en la ofensiva de
Peñarroya, estando documentada su presencia el 29 de marzo de 1937 en Villanueva de
Córdoba y el 24 de abril en Valsequillo. Se producen esta yez sí, bajas más considerables,
pasando de los 523 hombres que contabilizaba el Estado Mayor de la brigada el 3 de abril
a los 348 presentes en Valsequillo .
En esta operación en Córdoba participa la XIII Brigada Mixta al completo, siendo
relevada del Sector de Almería. El Estado Mayor de la brigada recibe orden de trasladarse
de Aguadulce (Almería) a Pozoblanco (Córdoba) para “tomar el mando [szc] sus dos
batallones [el 4o Batallón y el Juan Marco] [szcj allí se encuentran hasta que se incorporen
los dos de Almería y se reúna toda la Brigada . La jefatura de la brigada se encuentra ya
en Villanueva de Córdoba el 1 de abril. Peñarroya será la última operación que realice la
XIII Brigada Mixta en el Frente Sur, siendo destinada posteriormente a Madrid y a
Levante (ENGEL, 2003:33-34).

4. ESTUDIO ARQUEOLÓGICO
Para el estudio arqueológico se han seleccionado, de aquellas pocas posiciones
del Subsector de Iznalloz conservadas, cinco que por la documentación conservada
sobre los batallones de la XIII Brigada mixta fueron guarnecidas por ellos (il. 3).
Estas son La Laguna, Berbe Alto, Silva, Los Pinos y Arenales. Es necesario tener
en cuenta que estas posiciones sufrieron una evolución en sus características a lo

24
AGMAV, Carp. 660, 13 doc. 77.
K

RGASPI F. 545 Op. 3 Carp. 237 doc. 61.


s

AGMAV, M. 1566, 18.


27
RGASPI F. 545 Op. 3 Carp. 259 doc. 88.
1*
RGASPI F. 545 Op. 3 Carp. 237 doc. 6.3.
29
RGASPI F. 545 Op. 3 Carp. 259 docs. 89 y 90 y F. 545 Op. 3 Carp. 245 doc. 14.
Vi
RGASPI F. 545 Op. 3 Carp. 211 docs. 66-68.

77
i .a los restos conservados hoy en día corresponden
largo del conflicto, por lo n l0 a los meses de febrero y marzo *
parte a un aumento de la fortrt esIuvieron ocupándolos.
1937 en los que ambos batallona

Fig. 3. Posiciones estudiadas

4.1. Posición “La Laguna”


Se ubica en el paraje conocido como Los Cuarterones, una serie de pequeñas
lomas que bordean al NE la laguna formada por las surgencias de la cañada de
Canteras (il. 4). Hoy día todo el espacio ha sido alterado, como gran parte de
entorno, por el cultivo intensivo del olivar. El afloramiento en esta colina <-<•
pequeños bancos de travertinos es lo que ha permitido la conservación parcial '
esta posición al no existir suelos con suficiente profundidad para los plantones* <->•
olivo.
Podemos estimar, haciendo una comparación del estado actual con
fotografía aérea de los años 40-50, que las estructuras se conservan entre
70% respecto a su naturaleza original. La posición está constituida p^r.
atrincheramiento ondulado que bordea la colina, corriendo en un tramo
camino de Las Torres. Esta trinchera posee l m de anchura y ha sido exea'a
suelo utilizando la propia tierra extraída para levantar el parapeto, cuya aluira.\nte
complementada con sacos terreros. En aquellos puntos en los que el
rocoso es mayor, la trinchera se ha realizado recortando la roca. Adosado •

78
linca principal solo se observa un puesto circular un ún
para
deber,an haber ex.st.do más estructuras de este tipo queun único tirador. No obstante.
debido a que han sido realizadas ‘ : no se han conservado
en el propio parapeto y por tanto son mas
vulnerables a la erosión.

POSICIÓN LA LAGUNA

Línea de trinchera conservada

Línea de trinchera desaparecida

• Puesto circular de tirador

■ Puesto de tirador

O 30 60 90

Fig. 4. Planimetría de la posición "La Laguna”

Por detrás de esta línea de vanguardia encontramos dos puestos de ametralladora


de planta cuadrangular que han sido parcialmente excavados en el afloramiento
rocoso. Se encuentran orientados hacia la planicie que se extiende frente a la
posición y el espacio de la laguna. Desde su ubicación cruzarían el fuego con los
situados en la posición del Cortijo de La Laguna, arrasada por las plantaciones de
olivo. Ambos puestos se encuentran en los extremos de una línea de trinchera
dispuesta a media luna, de la cual solo se conservan los remates que daban acceso a
dichas estructuras. Esta segunda línea se unía con la principal mediante un ramal
que conectaba con ambos trazados desde la retaguardia de la posición.
Como hemos apuntado anteriormente, la posición cruzaba sus fuegos con la cercana
del Cortijo de La Laguna, situada al otro extremo de ella. Ambas constituyen una
segunda línea de defensa cuya función era crear una barrera de resistencia ante una
posible infiltración enemiga a través de la Acequia de la Laguna, que conecta con el
camino de Los Esparteros. Adicionalmente, este emplazamiento permitía cubrir el
camino de Las Torres que conecta con el Cortijo de Los Arenales donde se ubicaba
el puesto de mando inmediato.

79
4.2. Posición “Berbe Alto”
Junto a las posiciones en torno al Cortijo de Los Arenales y la desapare •
Berbe Bajo, constituía una de las principales posiciones de la línea del frente (i^9
Se sitúa en una pequeña elevación formada por un afloramiento rocoso i
travertinos desde el cual se divisa el terreno que se prolonga hasta la depresión d °
río Colomera. De nuevo, el sustrato rocoso ha impedido la desaparición de parte í
la posición. A pesar de esto, aquellos tramos ubicados en tierras de aluviones han
sido removidos por el cultivo intensivo. Debido a esto, podemos precisar que e|
emplazamiento se conserva en torno al 40%.

Línea de trichera conservada

Línea de trichera desaparecida

I
1
t
I1

II
I
Puesto de tirador

Refugio

Fig. 5. Planimetría posición “Berbe Alto”

La parte conservada de la posición es la que se corresponde con e e*. ^el


derecho de la misma. Desde el Barranco de los Agujerones, en desen i
puesto, arranca una trinchera de trazado en zigzag excavada en la roca. La an^
del atrincheramiento oscila entre 1 y 0,80 m con una profundidad de
aquellas zonas de menor colmatación (il. 6). En algunos tramos se conse
restos del parapeto de piedra construido sobre la trinchera para permitir <■
posición de un tirador de pie. abr’S0
En el tramo conservado solo se ha constatado la presencia de un
individual de tipo nicho. Este, a diferencia de lo apuntado por los man
fortificación (CAPDEVILA: 1939) referentes a este tipo de construccio
aconsejan su ubicación debajo del parapeto, ha sido realizado bajo ynea
posterior. En este trazado se conservan dos de los puestos adelantados a
principal orientados hacia el Sur, cubriendo el espacio ante la fort^'lcaclOnc|Ufasse
se accede desde el atrincheramiento por un ramal. Este tipo de tstr
distribuiría por toda la posición.

80
Fig. 6. Trinchera excavada en la roca

En una cota algo ligeramente superior al trazado de vanguardia de la posición


encontramos otro puesto de planta cuadrangular de 2x3 m orientada hacia el SE.
visualizando desde ella la posición de Berbe Bajo (il. 7). Este, como los dos antes
descritos, se encuentra unido por un ramal de trinchera de trazado ondulado.
El resto de la defensa de vanguardia, que ha desaparecido según lo observado en
fotografías aéreas tomadas durante el conflicto, discurría hacia el O. manteniendo la
misma cota que la preservada. En la parte superior de la colina donde se ubica la
posición, y que cubre parcialmente el cortijo de Berbe Alto, existía otro
atrincheramiento de trazado en zigzag con orientación E-O. Ambos itinerarios
estaban conectados por ramal de comunicación ondulado.

J’ig. 7, Vista del caserío de Berbe Bajo desde el puesto de tirador de la posición

81
. r nnrte de las estructuras de segunda línea
Esta posición, junto a Berbe Bajo, forma espacio entre las posiciones de
cuya función concreta era la aer. ¡cJad de, ante un eventual ataque exitoso
vanguardia. Su ubicación corresponde Cerro dej Escúzar aprovechando ]a
enemigo, evitar su avance entre Sera Col» e| g
depresión entre ellas y amenazar <■P fortificaciones sobre los llanos que se
Debido a la posición ventajosai de estas y
extienden delante de ellas y la cxl ¡rt¡eron en un punto estratégico del sistema

infraestructuras de transporte3.

4.3. Posición “Silva”


Se localiza en el extremo N de la planicie denominada Llanos de Silva,
limitando en esa orientación con el Barranco de las Calenturas y el Olivar de Judea
v al O con la depresión del río Colomera (il. 8). La posición ha perdido en tomo a
un 70% de su extensión original, conservándose únicamente donde lo abrupto del
terreno lo ha permitido y aquellas estructuras cuyos materiales constructivos han
evitado su destrucción.

POSICIÓN SILVA

Linca de trinchera conservada

Línea de trinchera desaparecida

• Nido de ametralladoras

▲ Abrigo
■ Puesto de tirador

75 150 225 300 m

Fig. 8. Planta ¡a posición ‘'Silva1

31 AGMAV, Carp. 660,4/1-6

82
En primer lugar, se conserva el trazado de la posición que discurre paralelo al
valle del Colomcra. Está formado por un atrincheramiento en zigzag con anchura y
profundidad de I m y una longitud de 200 m. Adelantados a la linca de vanguardia
se disponen tres puestos de tirador/escucha individuales, conectados al trazado
principal por pequeños ramales de acceso. Asociado al atrincheramiento se intuye el
acceso a un abrigo ligero excavado en el terreno. Su desprendimiento nos impide
precisar más sobre su planta.
De todos los puestos de tirador con los que debería contar la fortificación,
únicamente se ha conservado uno de ellos. Se sitúa en plano ligeramente superior a
la línea de atrincheramiento, accediéndosc a ella a través de un ramal. Es una
construcción de planta cuadrangular de 3x3 m, excavada parcialmente en la roca.
Su planta se orienta hacia el SO. El resto de la posición estaba formada por una
trinchera que se prolongaba por el Llano de Silva haciendo una media
circunferencia hasta un nido de ametralladora y otro trazado ondulado hasta el
sesundo nido, prolongándose así hasta cortar el camino de Silva

'4

Fig. 9 . Nido de ametralladora de planta circular

Estos nidos de ametralladora son de las estructuras militares más singulares que
hemos podido documentar en el Subsector de Iznalloz. Los de la posición Silva son
junto con el de Los Prados las únicas obras realizadas en hormigón armado que
hemos localizado en el frente granadino. Podría parecer una obviedad la existencia
de este tipo de construcción en un espacio fortificado, pero debemos tener en cuenta
que todo el frente sur, sobre todo el de Granada, va a permanecer prácticamente
estático y carente de medios durante todo el conflicto.

83
Se trata de dos casamatas de planta circular, distantes entre si 200 m (¡|. 9) |.
aspilleras de ambas están orientadas al Sur, por lo que no permiten el fuego
flanqueo si no batir directamente el gran campo abierto hasta las posiciotlcC
franquistas de primera línea de Llanos de Silva, distantes 1,5 km. En la parte intern^
de ambas casamatas son visibles en el banco para la ametralladora las improntas de^
afuste con ruedas de la Maxim MI9I0.
lista es una de las posiciones de primera linca del sistema defensivo del Ejército
Popular de la República. Su función era la de cubrir el valle del río Colomcra
controlando las posiciones franquistas del Cortijo de la Rata situadas al otro lado y
batir el Camino de Silva que conecta con la carretera de Benalúa de las Villas. Sin
duda esta fortificación jugaba un importante papel en el entramado defensivo dada
la existencia de los nidos de ametralladora.

4.4. Posición Los Pinos/Arenales


Esta posición es sin duda alguna, dadas sus características y extensión, una de
las principales fortificaciones de este subsector, desde el que se articula el resto de
emplazamientos del frente (il. 10). Este punto fortificado no constituye un único
emplazamiento, sino que lo forman un baluarte principal con dos posiciones
situadas a su retaguardia.
Las posiciones se sitúan en el extremo del Llano de las Taulas, donde los
barrancos que descienden hacia el valle del Cubillas dividen esta meseta en
salientes sobre dicho río. La extensión total del espacio que abarcan las tres
ubicaciones es de 18 ha, ocupando los promontorios que se sitúan entre el barranco
de Los Arenales y la cañada de Los Prados. Su nivel de conservación es excelente,
ya que por su ubicación no ha sido afectado por las labores agrícolas. A pesar de
formar parte de un mismo complejo estructural, para su estudio ha sido
compartimentado en tres localizaciones en función de la ubicación de las defensas.

84
En primer lugar, encontramos la posición denominada I os Prados 3
más elevada de la colina que se sitúa a retaguardia de la posición princiral c Pane
en una fortificación de escasa envergadura formada por una trinchera ¿ r T
ondulado de W m de longitud que bordea la cola orientada hacia el SO A I a °
al atrincheramiento existen pequeños puestos de tirador de planta circular 2
mitad del trazado ha sido construido un refugio de tipo galería de planta Jn Ir
función de esta fortificación es controlar la pequeña depresión que la senara dJÍ
emplazamiento principal. H epara del
En el extremo del mismo promontorio se encuentra la posición de Los Pinos n
las tres ubicaciones que conforman este complejo es la más erosionada de torte
debuto a su ubicación en la pendiente del rio Cabillas. Está constituida no/un
atrincheramiento de planta ondulada que discurre paralelo a la cota a i
promontorio. Carece de puestos individuales de tirador en la línea de trinchera onj
se compensa con la existencia de pequeños puestos aislados. Cuenta con vano
retugms de Upe.galena que debido al estar construidos en el estrato arenoso dd
terreno han sotado derrumbes, y por tanto su acceso es peligroso. Se sitútm
separados de la linea principal en zonas en desenfilada a las que se accede a travS
de pequeños ramales. °
Adelantado al trazado de trinchera y a una cota inferior de las anteriores
detensas. la posición cuenta con un nido de ametralladora realizado en hormmón
armado que constituye la principal fortificación del complejo poliorcético (il m
Esta casamata es. a diferencia de las que hemos observado en las otras posiciones'
de plan a cuadrangular con unas dimensiones de 3x3 m. Se orienta hacia el SO va
que su función es batir la carretera de Bailón a Málaga y el ferrocarril de Mored¿ a
Granada, que discurren en paralelo al Cabillas. Se trata de uno de los principales
accesos a Granada junto con el Puerto de la Mora en el Subsector de Guadix.

Cornplem ^eiP°S aPuntad°, los dos emplazamientos mencionados solo son


sntanos, a excepción del nido de ametralladora de la fortificación Los

85
Pinos, a la posición principal denominada Arenales. Esta abarca una extensión i
casi 11 ha, extendiéndose por la colina que bordea la cañada de los Prados. Se
conserva en su práctica totalidad por estar excavada en roca, salvo parte del trazad
que protege la posición al E. Estamos ante una ubicación de gran importancia en e|
sistema defensivo republicano. En ella observamos una gran variedad de tipos <je
construcción que abarcan tanto la defensa y la protección como el alojamiento de
las tropas. Por los diferentes tipos de trincheras y puestos que se observan a lo largo de
la posición, podemos afirmar que sufrió una evolución constante, ampliando |as
fortificaciones y creando nuevos albergues para alojar a la guarnición. Así pues,
dividimos para su estudio la totalidad del complejo en varias partes en las que se
observan distintas formas de construcción. En primer lugar, tenemos el trazado de
trinchera que arranca desde la depresión que la delimita al N y se extiende hacia el S.
protegiendo así el acceso desde el flanco abierto hacia el Llano de las í aulas. Esta tiene
un trazado ondulado, sin apenas quiebros, conformando así una línea casi recta con
orientación NO-SO. No posee ningún puesto de tirador, por lo que su defensa se basa
exclusivamente en la existencia de la trinchera. A una distancia aproximada de 5 m del
trazado encontramos un albergue de planta cuadranglar de 4x4 m excavado en el suelo
para que sobresalga lo mínimo posible del albergue sobre el terreno. Este tipo de
albergue es del primer tipo que documentamos en la posición, con chimenea realizada
recortando la roca. El techo, a juzgar por los restos que se observan en las
inmediaciones estaría hecho de rollizos cubiertos por teja de barro cocido.
Al final de este trazado arranca otra línea de trinchera que discurre paralela a la
cañada de Los Prados. En esta sí se observan puestos de tirador individuales de plan
circular dentro del talud que forma el parapeto. Junto a ellos vemos pequeños abrigos
individuales practicados en el mismo talud. Se ha documentado junto a esta línea la
entrada a un corredor subterráneo que cumple tanto las funciones de refugio como de
túnel que comunica el espacio donde se sitúan los albergues con la línea de vanguardia.
La trinchera a continuación adaptándose al terreno asciende hacia el N, pero con trazado
en zigzag con algunos albergues cuadrangulares paralelos a la línea de defensa (¡1. !-)•
Sv

1,1 10,1 ramal de acceso a un albergue


. . . - .P „ £ a hacia el O, bordeando una pequeña vaeuada que
desciende hacia la cañada de Los Pndn« a , pequen* vaguau* que
na..iarin i a • rrados- A partir de este punto su trazado vuelve a
ser ondulado con puestos de t rador circularle a f ~ .
..... ur circulares adosados a la linea. Desde este lugar,
p íen o e a nc era que conforma la posición, se inician ramales que permiten
conec ar os pues os e vanguardia con los albergues situados en desenfilada de la
linea e ren e. stas trincheras de comunicación tienen el defecto de tener un
traza o en su mayoría rectilíneo, lo que las hace más vulnerables a los ataques de
artillería y aviación. Partiendo de estos ramales encontramos pequeños pasillos de
acceso a los albergues situados a lo largo de la elevación. En esta parte de la
posición encontramos otra tipología de albergue. En este caso, las dimensiones son
iguales pero la chimenea está excavada en el propio terreno sin recortar la roca. Se
observa además que para darle más altura al techo de estas construcciones se ha
creado un muro de piedra de entre 30 y 40 cm sobre el cual se asentaría la
techumbre. El tejado estaba realizado con teja de barro cocido o de uralita. El resto
de refugios que encontramos a lo largo de la posición son de tipo galería en L.
Como podemos comprobar por esta pequeña descripción se trata de una posición
singular realizada para albergar una numerosa guarnición y gestionar desde ella el
resto del subsector. Por la documentación que manejamos referente a este frente
podemos constatar este hecho ya que junto con el cercano complejo de Los
Arenales albergaba parte del Estado Mayor.

CONCLUSIÓN
Como hemos visto a lo largo de este trabajo, la presencia efímera de los
batallones 9o Regimiento de Infantería y Juan Marco en el sector granadino no
supuso ninguna alteración en el ámbito militar de la situación del frente. No
obstante, de su movilización hacia este escenario podemos obtener algunas
conclusiones. En primer lugar es manifiesta la importancia del frente granadino
como sostén del frente republicano en Andalucía Oriental. La necesidad de trasladar
estas tropas al Subsector de Iznalloz nos muestra la importancia de este como vía de
acceso hacia la provincia de Jaén. Este desplazamiento contrasta con el hecho de
que tal amenaza nunca llegó a materializarse de forma alguna. Es probable incluso
que el avance sobre Almería se tratase más de la explotación del éxito de la toma de
Málaga y el derrumbamiento de la defensa republicana que de parte de la ofensiva
diseñada por el mando franquista.
La otra conclusión a la que llegamos es la desconfianza que suscitaban las
fuerzas de milicias desplegadas sobre el terreno. La actuación de la guarnición
malagueña y el desmoronamiento del frente casi sin resistencia extendió el pánico
de una réplica en este. Por tanto, se optó por reforzarlas o sustituirlas en el frente
granadino para evitar su posible colapso.

bibliografía
Capdevila, J. (1939). La fortificación de campaña. Barcelona: Sindicato de la
Industria de la Edificación, Madera y Decoración.

87
Carreño Soler, J. J., Rouco Collazo, J. y Peralta Requena, j. m. (en
prensa). “¡A las trincheras! Metodología para el estudio de las posiciones del
Frente Sur durante la Guerra Civil”, en Actas de las X Jornadas de Jóvenes en
Investigación Arqueológica. Burgos.
ENGEL MASOLIVER, C. (2003). Historia de las Brigadas mixtas
Popular de la República. 1936-1939. Madrid: Almena.
Gil Bracero, R. (1995). Guerra civil en Granada: 1936-1939: una revolución
frustrada y la liquidación de la experiencia republicana de los años treinta.
Tesis doctoral: Universidad de Granada.
LONDON, A. (1978). Se levantaron al alba: memorias de un combatiente checo de
las Brigadas Internacionales en la guerra de España. Barcelona: Península.
Martínez Bande, J. J. (1986). La Campaña de Andalucía. Madrid: Servicio
Histórico Militar.
PÉREZ LÓPEZ, S. (2014). La Guerra Civil en la Comarca de Guadix (1939-1936).
Guadix: Porcel.

SALAS LARRAZÁBAL, R. (2006). Historia del Ejército Popular de la República.


Madrid: La Esfera de los Libros.
SCOTT, D. D. (1984). Archaeological perspectives on the Battle of Little Bighorn.
Norman: University of Oklahoma Press.
SCOTT, D. D. y McFEATERS, A. (2011). “The Archaeology of Historie Battlefields:
a I listory and Theoretical Development in Conflict Archaeology'’, en Journal of
Archaeological Research, 19, pp. 103-132.
Vidal, C. (2004). Memoria de la Guerra Civil Española: Partes de guerra
nacionales y republicanos. Barcelona: Belacqva.

88