Está en la página 1de 61

Gaceta Oficial.

 El pasado día 8 de Junio de 2015 fue 
publicada en Gaceta Oficial Extraordinaria N° 40677 la Ley
de Reforma Parcial de la Ley Orgánica del Niño, Niña y 
Adolescente, promulgada en el año 2007. Esta reforma es 
de importante conocimiento tanto para estudiantes de 
Derecho y toda la comunidad de NNA (Niños, niñas y 
adolescentes) como también para sus padres, en vista de 
que concierne a lo que se conoce como el Sistema de 
Responsabilidad Penal del Adolescente o Sistema Penal del
Adolescente.

Sistema de Responsabilidad Penal del 
Adolescente. Como se conoce en algunas variantes de la 
Teoría del Delito y en materia de culpabilidad en el 
Derecho Penal Venezolano, se goza de imputabilidad plena 
a partir de los 18 años de edad. La imputabilidad es el 
conjunto de condiciones psíquicas por las cuales una 
persona puede ser referida como el autor de un hecho 
punible. Es la medida en que una persona puede ser juzgada
por la comisión de un hecho punible, a causa de su 
capacidad para hacerlo, o querer hacerlo. De esta manera, 
no son imputables en principio quienes posean una 
enfermedad mental suficiente para afectar su consciencia 
(quienes se encuentren sujetos al régimen de tutela de 
mayores) y quienes no posean la libertad de sus actos 
(constreñimiento psicológico recae en una causa de 
inculpabilidad), que estos se enmarcan dentro de la 
descripción del artículo 62 del Código Penal Venezolano. 
Los menores de edad, o como se les llama en la legislación 
venezolana, niños, niñas y adolescentes, tienen un régimen 
especial (sui generis de imputabilidad) en vista de no 
alcanzar la capacidad plena de sus actos todavía.

Como la imputabilidad se refiere a la medida en que pueden
ser juzgados o vistos como responsables, la legislación 
venezolana del año 2007 contempla dos niveles en materia 
de niños, niñas y adolescentes, de acuerdo al artículo 
segundo.
1. Niños: son considerados niños y niñas todos aquellos 
individuos menores de 12 años de edad.
2. Adolescentes: son considerados adolescentes todos 
aquellos individuos que posean 12 años de edad hasta 
aquellos quienes sean menores de 18 años.
En materia de imputabilidad, los niños no poseen 
responsabilidad penal, es decir, no pueden ser juzgados o 
imputados por los hechos punibles cometidos por estos. Sin
embargo, sus padres ostentan la responsabilidad civil del 
daño cometido y a su vez, pueden estar sujetos sus hijos a 
medidas de seguridad, conforme al artículo 532 de la 
Reforma 2015. Sin embargo, los adolescentes sí son 
considerados imputables, este sistema es el que se le conoce
como Responsabilidad Penal del Adolescente. El artículo 
526 reformado se describe como: Conjunto de normas, 
órganos y entes del Poder Público que formulan, 
coordinan, supervisan, evalúan y ejecutan las políticas y 
programas destinados a garantizar los derechos de los y 
las adolescentes en conflicto con la Ley Penal establecidos 
en esta ley.

Así, se refiere a los hechos cometidos por adolescentes 
previstos en el ordenamiento jurídico penal venezolano, 
aplicado en la forma prevista por la LOPNNA.

En la reforma 2015, se introdujo un nuevo régimen penal 
para los adolescentes "mayores de 14 años", en vista de que
no se modificó el artículo que hace la distinción entre niños 
y adolescentes, pareciera verse que existe un grupo de 
adolescentes entre los 12 años y menores de 14 que no 
están sujetos a este régimen.

La reforma 2015. De acuerdo al artículo 531 reformado, el
Sistema de Responsabilidad del Adolescente solo se 
aplicarán a aquellos sujetos comprendidos entre los 14 años
de edad y sin cumplir todavía los 18 años. La reforma 
contempla modificaciones en los procedimientos y también 
en el régimen sustantivo de las penas de semi­libertad y las 
privativas de libertad. Establece nuevas penas y mucho más
represivas en materia de adolescentes, aunque ahora estén 
excluidos aquellos menores de 14 años hasta los 12 años, 
quienes, de acuerdo al artículo 531 anterior a la reforma, su 
pena privativa de libertad no podía ser menor de 6 meses, ni
mayor de 2 años.

Sin embargo, las criticas no han tardado en llegar. Destacan
por ejemplo las observaciones esgrimidas por CECODAP y
el REDHNNA (Red por los Derechos Humanos de Niños, 
Niñas y Adolescentes) organizaciones que han convenido 
en vituperar a una reforma que consideran "apresurada" y 
"sin un apropiado tratamiento jurídico". Hacen énfasis en 
cuestionar, la excesiva focalización social que le otorga la 
LOPNNA a los consejos comunales como órganos que 
pueden, eventualmente, fungir como 
instrumentos de rehabilitación social para adolescentes, 
empero, en este proceso donde el sector social adopta un 
protagonismo importante (del que se le despojó tras las 
reformas de 2007) es válido evaluar si realmente los 
consejos comunales forman parte del Estado y 
su función jurisdiccional ¿Es una competencia social o 
estatal?

Para Carlos Trapani, Coordinador del programa de Buen 
Trato de CECODAP, en un artículo postulado por el Correo
del Orinoco en fecha  6 de julio de 2015 (disponible 
enhttp://www.correodelorinoco.gob.ve/nacionales/solicitara
n­al­tsj­nulidad­reforma­lopnna/) resulta necesario acudir a 
instancias como la interposición de recurso de nulidad ante 
el TSJ contra la reforma parcial que afecta a la comunidad 
NNA, pues, en su entender, los consejos comunales 
no deberían estar facultados para elaborar programas 
de prevención, coadyuvar en la ejecución de medidas de 
no privación de libertad y en la elaboración de programas 
educativos. Esto a su vez aumenta la cantidad de órganos 
(ya son 14) que pueden actuar como entidades 
sancionatorias, cuando se supone que esta es una potestad 
que debería contar con una exclusividad estatal; más aún, 
cuando se trata de procedimientos especiales adaptados a la 
penalidad de menores.   

No se esclarece, a pesar de la multitud de órganos 
facultados, quien es realmente el último responsable de 
estos adolescentes ya penalmente responsables. Nosotros, 
desde el Centro de Estudiantes de Derecho de 
la Universidad Católica Andrés Bello, no somos 
los únicos que no entendemos, El Comité de 
los Derechos del Niño en Ginebra, en calidad de expertos, 
interpelaron a la delegación venezolana el año pasado ¿La 
respuesta? Sencillo: No estuvo claro qué o quién es el 
responsable.
Surgen, en este sentido, una serie de interrogantes,
escandalosas y determinantes, en el entendimiento de
los beneficios y perjuicios que acarrea esta reforma parcial
del capitulo V de la LOPNNA. ¿Fue apresurada? ¿Es
la resolución mas propicia y acertada el aumento de
la sanción en proporción de la edad del adolescente?
¿Qué sucede con los menores entre 12 y 13 años de edad?
¿Qué órganos están realmente facultados para ejercer
una función sancionatoria? ¿Cuál de ellos es el último
responsable como instancia
judicial? ¿La integración protagónica de la sociedad
despoja al Estado de su función? ¿Qué pasa en caso de
conflicto de leyes y conflictos sociales? de nuevo, desde el
Centro de Estudiantes de Derecho de la Universidad
Católica Andrés Bello, en conjunto con el Instituto de
Investigaciones Jurídicas (UCAB) y la organización
CECODAP, estamos convencidos que cada una de esas
preguntas encontraran contestación en el Taller de
Actualización en la reforma del Sistema de Responsabilidad
Penal del Adolescente, próximo a realizarse en Octubre
2015, que pretende explicar la reforma acaecida en la
LOPNNA y a su vez, estudiar los distintos análisis
realizados al respecto de esta por los profesionales en
materia de NNA y así, poder plantear todas las dudas
suscitadas al respecto, comprendiendo lo importante y
relevante que resulta esta desde el punto de vista jurídico y
sus antecedentes, como del desarrollo integral de los
adolescentes y la juventud venezolana. Contaremos con
la participación de Carlos Trapani (mencionado ut supra)
coordinador del programa del Buen Trato de
CECODAP, así como también, con Ariana Galarraga,
representante del Servicio de Protección Integral del Niño,
Niña y Adolescente del estado Miranda (SEPINAMI) y con
la Profesora Carla Serrano, cuya ponencia gravitara en
torno a la posición que mantiene el Centro de
Investigaciones Jurídicas de la
Universidad Católica Andrés Bello frente a la reforma.

Anexo dejamos la versión PDF de la Reforma 2015 de la 
LOPNNA para su descarga y estudio personalizado.

LOPNNA. Responsabilidad Penal de los


Adolescentes
Publicado por ABOG. LUIS MARCANO el 25 JUNIO,
2016
La responsabilidad penal de los adolescente está

establecida entre 14 años y menos de 18 años de edad

al momento de cometer el delito, aunque en el


transcurso del proceso alcancen los 18 años de edad o

bien sean mayores de 18 años cuando sean acusados.

Pero cuando la edad sea menor de 14 años se le

aplicarán medidas de protección de acuerdo a la ley.

Delitos entre los 14 y 18 años

Cuando este menor de 14 años sea sorprendido

cometiendo un delito en flagrancia se dará aviso al

Ministerio Público especializado quien pondrá al

menor de edad a la orden del Consejo de Protección

dentro de las 24 horas siguientes.

Por lo que los adolescentes al estar involucrados en

hechos punibles responden por el hecho en el que

estén involucrados, en la medida de su culpabilidad, y

esto hay que diferenciarlo con la comisión de hechos

punibles con la que cometa el adulto.

Por lo que el adolescente NO podrá ser, en ningún

momento procesado y tampoco sancionado por acto u


omisión que al tiempo de haber ocurrido no haya sido

previsto en la ley penal, en forma expresa y precisa

como delito o falta.

Por lo que puede ser objeto de sanción cuando su

conducta esté justificada o no lesiona al bien jurídico

tutelado.

Por lo que el adolescente, cuando se le declara

responsable del hecho punible en el cual esté

involucrado podrá ser sancionado con medidas que

están previstas solo en la ley.

Delitos cuando hay adultos y menores de edad


en un hecho punible

Debo expresarles que cuando en la comisión de un

hecho punible se encuentren adultos y adolescentes

las causas deben ser separadas para que la autoridad

competente de cada una de ellas conozca del delito en

cuestión, por lo que en estos casos los funcionarios


que intervengan en la investigación o los tribunales

competentes deberán remitirse información

documental mediante la respectiva copia certificada.

Para este conjunto de investigaciones que se realizan,

donde estén involucrados adolescentes se deben

tomar en cuenta las garantías fundamentales en

cuanto a la dignidad inherente al ser humano.

En este sentido el adolescente jamás podrá ser

limitado en el ejercicio de sus derechos y garantías

contenidos en las medidas cautelares o definitivas que

se les impongan.

Además debe haber proporcionalidad en cuanto a que

las sanciones deben ser racionales en relación al hecho

punible en que estén involucrados y las consecuencias

que deriva del mismo.

Tomando en cuenta la presunción de inocencia, de ser

informado de todo de cuanto se le está investigando


en el lenguaje apropiado y comprensivo para que el

mismo tenga certeza de su situación legal.

La Investigación de hechos punibles donde esté


involucrado el menor de edad

La investigación tiene dos objetos primordiales: La de

confirmar o descartar la presunción del hecho punible

donde este involucrado presuntamente el menor de

edad.

La Competencia del Ministerio Público en la


Investigación

Es el Fiscal del Ministerio Público que dirigirá la

investigación en aquellos hechos punibles de acción

publica.

Cuando se inicie la investigación de manera inmediata

será notificado el Juez de Control.

Obviamente en la investigación se tomarán en cuenta

todas aquellos elementos que demostraran su


inocencia o en todo caso lo que afecta al adolescente

imputado.

Debo indicar que de los resultados de la investigación

se determinará si el adolescente requiere ser

examinado desde el punto vista psicológico,

psiquiátrico, físico, toxicológico y cualquier otro

examen que sea indispensable en la investigación.

Pero para realizarlos podrá el Juez ordenarlo de oficio.

También el Fiscal del Ministerio Público o su defensor

podrán solicitar dichos exámenes.

Cuando los mismos se hayan realizado deberán ser

remitidos de inmediatos al respectivo Tribunal de

Control.

La Competencia que al respecto tiene el


tribunal de control correspondiente

Son los Jueces de Control los que autorizan y realizan

lo siguiente:
Los anuncios de pruebas.

Todo lo relativo a la imposición que consideren

pertinentes o no en relación a las medidas restrictivas

de la libertad del adolescente.

Deben los Jueces de Control resolver cualquier

incidencia que se les presente.

Atender las excepciones y peticiones que le hagan las

partes durante la fase de investigación.

Los Jueces de Control deben disponer la medidas

indispensables para que se obtengan todos los medios

de pruebas relativas a las exigencias dela normas

jurídicas vigentes.

Querella de Instancia Privada

Esta querella debe ser presentada por escrito ante el

Juez de Control.

Si admite la querella, ordena el Juez a la policía las

investigaciones sobre los particulares que debe


proceder los investigadores en sus diferentes

diligencias.

Al tener el Juez de Control los resultados de la

investigación, las entregará al querellante en un plazo

de 10 días para que presenta la respectiva acusación.

Cuando el Juez reciba la acusación fijará una audiencia

para oír al acusado y procederá de acuerdo a lo

indicado en la Lopnna

La acusación se hará en la audiencia preliminar con la

identificación y residencia del acusado.

Una relación de los hechos imputados. Señalar los

medios de pruebas aportados.

La calificación jurídica.

Solicitud de las medidas cautelares.

Los medios de pruebas que se presentaran en el juicio.

Asimismo la sanción que se solicita.


Cuando se presente la acusación el Juez de Control

pondrá a disposición de las partes de las actuaciones y

evidencias producto de las investigaciones.

Las mismas serán analizadas en un plazo de 5 dias y

fijará la audiencia preliminar dentro de los 10 días

siguientes a este plazo.

Se debe indicar que la víctima en hechos punibles de

acción publica puede adherirse a la acusación fiscal

hasta el día anterior fijado para la audiencia preliminar.

Lo que pueden hacer las partes dentro del


plazo para la celebración en la audiencia
preliminar

Dentro del plazo fijado para la celebración de la

audiencia preliminar las partes podrán señalar por

escrito lo siguiente entre otros:

Falta de fundamentos de la acusación fiscal.

Se pueden oponer las excepciones.


Solicitar el sobreseimiento de la causa.

Pueden solicitar la revocatoria de las medidas

cautelares o sustitución de las mismas.

La solicitud de las pruebas anticipadas.

La solicitud de imposición de la sanción en caso de la

admisión de los hechos.

Ofrecer los medios de pruebas.

(En la segunda parte de esta serie de escritos trato la

situación del error de edad del adolescente en Derecho

Penal)

Celebración de la audiencia preliminar

Al día señalado por el Tribunal de Control se realizará

la audiencia preliminar

En esa audiencia preliminar se dará el tiempo

suficiente a las partes para que fundamenten sus

pretensiones.
El Juez intentará la conciliación, para la reparación

integral del daño causado.

El acusado podrá solicitar que se le tome su

declaración.

Al terminar la audiencia preliminar se levantará un acta.

El Juez de Control admitirá total o parcialmente la

acusación tanto del Fiscal del Ministerio Público como

del querellante ordenando el enjuiciamiento del

acusado.

Si el Juez rechaza la acusación, procederá al

sobreseimiento.

Resolverá las excepciones y las cuestiones previas.

Ratificará, revocará o impondrá medidas cautelares

(presentarse al tribunal cada determinado tiempo,

detención en su propio domicilio al cuidado de otra

persona, prohibición de salir del país…)

Sentenciará en el caso de admisión de los hechos.


El Tribunal de Control remitirá las actuaciones al

Tribunal de Juicio.

Lo que puede suceder en el tribunal de Juicio

Que el Juez se pronunciara si absuelve o declara

responsable al adolescente.

En caso de absolución se ordenara su libertad del

acusado quien desde la misma sala de audiencia saldrá

en libertad.

En caso de sentencia, la misma no podrá sobrepasar el

hecho y las circuntancias en el auto de enjuiciamiento.

El abogado del adolescente podrá ejercer los recursos

que le permite la ley entre ellos el de revocación

solicitada al mismo Tribunal.

Asimismo, las apelaciones correspondientes incluido el

Tribunal Supremo de Justicia.


También podrá ejercer el recurso de revisión de

conformidad con lo establecido en el Código Órganico

Procesal Penal.

¿Este escrito se parece a algo que estás viviendo o

crees que puedas vivir? Te invito a dejar tus

comentarios y con gusto te responderé tu caso

específico.

Escrito y válido dentro de las leyes de la República

Bolivariana de Venezuela según el ordenamiento jurídico

vigente a la fecha de este escrito (25 de Junio de 2016)

Entre muchos otros temas también he publicado escritos

sobre:,

RELACIONADO
En el titulo V de la ley, aparece todo lo referente al
sistema penal de responsabilidad del adolescente.
Este sistema esta integrado por el conjunto de
órganos y entidades que se encargan del
establecimiento de la responsabilidad del
adolescente.
El adolescente que incurra en la comisión de hechos
punibles, responde por su infracción en la medida de
su culpabilidad. Se considera adolescente infractor a
aquel que ha cometido actos previamente definidos
como delito o falta según la ley penal.
INTEGRANTES DEL SISTEMA PENAL DE
RESPONSABILIDAD.
•Sección de adolescentes del tribunal penal.
•Sala social del tribunal supremo de justicia.
•Ministerio publico
•Defensorías publicas
•Policía de investigación
•Programas y entidades de atención.
Con respecto a la responsabilidad penal del niño o
niña, la LOPNNA expresa: “cuando un niño se
encuentra incurso en un hecho punible, solo se
le aplicaran medidas de protección, de acuerdo
a lo previsto en esta ley”, en cambio al
adolescente infractor, aunque no tenga plena
capacidad para entender la magnitud del daño
cometido, se le responsabiliza por ello, aplicándosele
una sanción con fines esencialmente educativos.
El articulo 528 expresa: “el adolescente que incurra en
la comisión de hechos punibles, responde por el
hecho en la medida de su culpabilidad, de forma
diferenciada del adulto. La diferencia consiste en la
jurisdicción especializada y en la sanción que se le
impone”.
Para determinar la medida aplicable se debe tener en
cuenta:
•La comprobación del acto delictivo y la
existencia del daño causado.
•La comprobación de que el adolescente ha
participado en el hecho.
•La naturaleza y gravedad de los hechos.
•El grado de responsabilidad del adolescente.
•La proporcionalidad y propiedad de la medida.
•La edad del adolescente y su capacidad de
cumplir la medida.
•Los esfuerzos del adolescente por repara los
daños.
•Los resultados de los informes clínicos y psico-
social.
La LOPNNA establece en forma explicita que solo se
podrá privar de su libertad al adolescente, cuando se
cometa algunos de los siguientes delitos: homicidio,
lesiones gravísimas, violación, robo agravado,
secuestro, tráfico de drogas, robo o hurto de vehículos
automotores.
También esta ley contempla la excepcionalidad para
la detención del adolescente infractor, según los
siguientes casos:
Detención en flagancia: en la comisión de un hecho
punible, después de hacer constar las circunstancias
en que el hecho se produjo, el Ministerio Publico por
intermedio del fiscal lo presenta al juez de control a
las 24 horas siguientes, éste decidirá lo pertinente.
Sólo en este caso, se puede privar de la libertad al
infractor, pero se le debe colocar separado de
infractores adultos, ya que así lo expresa la ley.
Detención para la identificación: cuando en una
investigación en curso existan evidencias contra un
adolescente que no se encuentra civilmente
identificado o exista alguna duda sobre su identidad,
el juez de control a solicitud del Ministerio Público
podrá acordar la detención preventiva hasta por
noventa y seis (96) horas, a fin de verificar su
identidad.
Detención para asegurar la comparecencia a la
audiencia preliminar: identificado el adolescente, el
Fiscal del Ministerio Público podrá solicitar su
detención para asegurar su comparecencia a la
audiencia preliminar; el Juez de Control, sólo acordara
su detención si no hay otra forma posible de asegurar
su comparecencia.
Una vez comprobada la responsabilidad penal del
adolescente incurso en hechos ilícitos, se le aplicaran
las siguientes medidas como sanciones:
Amonestación verbal clara y directa.
Imposición de reglas de conducta, que determinen las
obligaciones o prohibiciones impuestas por el juez al
adolescente.
Servicios a la comunidad, mediante tareas asignadas
al adolescente, las cuales debe cumplir
gratuitamente.
Libertad asistida: es la libertad que se le otorga al
adolescente con la asistencia, supervisión y
orientación del especialista que le lleve el caso y
realice el seguimiento del mismo.
Semi-libertad: asistencia obligatoria del adolescente a
un centro especializado, durante sus ratos libres.
Privación de libertad: se interna al adolescente en un
establecimiento público, sólo podrá salir por orden
judicial.
Otros aspectos que contempla la LOPNNA
Autorización para viajar dentro del país
Cuando el niño o adolescente viaja solo o
acompañado de terceras personas en el país, la
autorización de los padres o representantes legales
es expedida por el Consejo de Protección del Niño y
del Adolescente, por una jefatura Civil o documento
autenticado (Art. 391). Como los Consejos de
Protección no están constituidos, en sustitución
actúan los Tribunales de Protección del Niño y del
Adolescente.
Autorización para viajar fuera del país:
Cuando el niño o adolescente viaja fuera del país en
compañía de uno de los padres requiere la
autorización del otro a través de documento
autenticado. Si viaja solo o con terceras personas
requiere de la autorización de ambos padres o del
representantes legal expedida en documento
autenticado o pro el Consejo de Protección del Niño y
del Adolescente. Como estos órganos del sistema no
están constituidos en el país, la autorización la emite
un Tribunal de Protección (Art. 392).
Intervención judicial.
En caso de que la persona o personas a quienes
corresponda otorgar el consentimiento para viajar se
negare a darlo o hubiere desacuerdo para su
otorgamiento, aquél de los padres que autorice el
viaje, o el hijo, si es adolescente, puede acudir ante el
Juez y exponerle la situación, a fin que éste decida lo
que le convenga a su interés superior (Art. 393)
Patria potestad.
Es el conjunto de deberes y derechos de los padres en
relación con los hijos que no han alcanzado la
mayoría de edad (18 años). La patria potestad
comprende, la guarda, la representación y
administración de los bienes de los hijos sometidos a
ella.
Guarda.
Comprende la custodia, la asistencia material, la
vigilancia y la orientación moral y educativa de los
hijos, además, la facultad de imponerles correctivos
adecuados a su edad y desarrollo físico y mental.
Obligación alimentaria.
Comprende todo lo relativo al sustento, vestido,
habitación, educación, cultura, asistencia medica,
medicinas, recreación y deportes, requeridos por los
niños, niñas y adolescentes.
REFERENCIAS
Abogado Ad Litem
Publicado por ABOG. LUIS MARCANO el 19 ENERO,
2017
Defensa Privada del Demandado por Abogado
Ad Litem

En sentencia No RC.000489 de la Sala de Casación Civil

del Tribunal Supremo de Justicia, indica que la defensa

privada, siempre operará bajo la figura del defensor Ad

Litem.

Este profesional del derecho es designado para representar

a la parte demanda que no esté presente, ya que en ningún

momento ha sido localizado, aun cuando la parte actora

indique dirección.
El Tribunal de la causa enviará la compulsa a la parte

demandada, pero al no ubicarse se tramitará su

localización a través del Tribunal con una inspección de

notificación, a su posible residencia, agotadas las

instancias tribunalicias, se procederá a realizarlas ante

del Consejo Nacional Electoral (CNE), Servicio Autónomo

de Identificación de Migración y Extranjería (Saime) y

finalmente por carteles, todo ello para su respectiva

defensa en el proceso de la parte demandada.

Ahora bien el Tribunal Supremo de Justicia, en su doctrina

ha manifestado que la defensa privada tiene consigo dos

aspectos fundamentales: La parte que ha sido demandada

y por ende no pudo ser citado por personalmente, sea

emplazado de conformidad con lo establecido en el Código

de Procedimiento Civil, por intermedio de su abogado


privado, formándose con él y en representación del no

presente la relación jurídica procesal que permita la

continuación del respectivo proceso y que este demandado

que no ha sido citado o emplazado puede tener la defensa

privada apropiada, mediante el abogado Ad Litem

designado por el respectivo Tribunal.

Debo expresar que en ocasiones se pueda confundir que el

abogado Ad Litem, actúa como un mandatario de la parte

demandada, sino que actúa como un auxiliar de justicia

para su exclusiva defensa.

También es importante señalar que la defensa privada del

abogado Ad Litem es un auxiliar de la justicia durante

todo el proceso, debe realizar las gestiones para constatar

personalmente al demandado, con la finalidad de obtener

toda la información necesaria para su defensa en el juicio y


los medios de prueba que permitan contradecir los

alegatos de la parte actora.

Es por ello que la Sala reitera su jurisprudencia doctrinal

en el sentido que el abogado Ad Litem debe realizar el

contacto directo con su defendido, a los fines de proceder a

realizar cualquier actuación en el expediente, de esta

manera la Sala acepta y entiende que la defensa privada

podría preparar sus alegatos en el juicio.

Es insistente y reiterativa la Sala al expresar que no basta

que el defensor envie telegramas a su defendido,

participándole de su nombramiento, sino que debe ir en su

búsqueda sobre todo si conoce o llegare a conocer la

dirección donde reside el demandado.

Continua en la parte II en la cual explico que el Abogado Ad

Litem es el representante del demandado en un juicio, es


equiparable a un apoderado judicial, NO actúa por mandato del

demandado sino que es nombrado por el Tribunal para que lo

represente

El Abogado Ad Litem es equiparable a


un apoderado judicial
El defensor Ad Litem, es el verdadero

representante del demandado en un juicio, quien

se equipara a un apoderado judicial, pero de

acuerdo a la Sala de Casación Civil del Tribunal

Supremo de Justicia, este defensor privado no

actúa por mandato del demandado, sino que en

nombrado por el Tribunal para que le represente y

haga los alegatos en juicio.

En tal sentido, la designación de este defensor

debe darse con igualdad de circunstancias, a los

parientes y amigos del demandado o a su

apoderado, en caso de tenerlo, pero sus honorarios


y demás litis expensas se pagarán de los bienes del

defendido, consultando la opinión de dos

abogados sobre la cuantía que así determine el

Tribunal.

Poderes del Abogado Ad Litem


El defensor queda investido de una función

publica de carácter accidental y colabora con la

administración de justicia, pero por su función,

que es la defensa de los intereses del demandado,

tiene los mismos poderes que corresponden a todo

podedante que ejerce un mandato concebido en

términos generales, ya que no tiene facultades de

disposición de los intereses y derechos que

defiende.

El abogado Ad Litem puede darse por citado,

luego de su nombramiento y aceptación, ya que

teniendo la representación del demandado en el


juicio que le fue asignado, ya que tiene poder ope

legis para ese determinado juicio, puede quedar

confeso el demandado por su inasistencia al acto

de contestación de la demanda, puede conocer o

desconocer los instrumentos privados

acompañados a la demanda que se le oponen a su

defendido, pero no puede ser citado para otro

juicio diferente de aquel en que ha sido nombrado,

ni convenir en la demanda, ni transigir, por

cuantos estos son actos de disposición que

requieren la autorización del Juez, previo

dictamen favorable y conforme a dos asesores de

comprobada competencia y probidad, que en estos

casos nombra el tribunal.

La naturaleza y atribuciones que


tiene el defensor Ad Litem
La jurisprudencia considera que antes de resolver
la presente denuncia, conviene el orden y claridad

de la exposición indicar la forma como se

cumplieron los actos de citación a la demandada,

con el fin de una mejor comprensión y de la

manera como será resuelto.

Al no lograrse la citación personal (in faciem) del

representante legal de la demandada se ordeno su

citación por carteles.

Posteriormente, el apoderado de la parte actora

realiza diligencia y consigna los periódicos que

contiene la publicación de los carteles de la

citación de la demandada.

En fecha posterior el Tribunal de la causa designa

al defensor Ad Litem y dispone su notificación

para que acepte y preste su juramento de ley.

Posteriormente, comparece el defensor Ad Litem

y presta el juramento de ley.

Luego comparece el abogado de la parte actora, y


consigna instrumento poder otorgado por la

demandante al defensor Ad Litem, en el cual

consta la facultad para darse por citado.

Luego en ulterior el Tribunal considera citado al

defensor Ad Litem, confeso en cuanto a los

hechos y en consecuencia declara con lugar la

demanda.

La alzada en la sentencia apèlada declara la

nulidad de lo actuado, repone la causa al estado de

nueva citacio al defensor Ad Litem.

Ahora bien, establecida la forma como se

desarrollaron los actos procesales relacionado con

la citación de la demandada, es importante

examinar tres cuestiones jurídicas fundamentales:

La naturaleza y atribuciones del defensor Ad

Litem.

Cuando debe considerarse legalmente citado.

Si el caso concreto fue o no citado para la


contestación de la demanda, y en caso negativo, si

la nulidad y la reposicion decretadas están

ajustadas a derecho.

En cuanto al punto de la naturaleza y atribuciones

del defensor Ad Litem la doctrina y la

Jurisprudencia coinciden en sostener que tal

defensor es equiparable a un apoderado judicial

con la diferencia que su investidura emana de la

ley y no de la voluntad del mandante como ocurre

en el caso del apoderado convencional.

En cuanto a sus atribuciones son las que

corresponden a todo poderdante que ejerce un

mandato concebido en términos generales, dado

que para ejercer atribuciones que impliquen actos

de disposición procesal requiere el dictamen

previo y favorable de la autoridad judicial.


Artículo 223 del Código de
Procedimiento Civil
En relación a cuando debe considerarse citado, es

claro el articulo 223 del Código de Procedimiento

Civil cuando el Tribunal de la causa cumplidos

cabalmente los requisitos establecidos en dicho

articulo, procedió a designar al defensor Ad Litem

de la parte demandada.

Dicho articulo expresa con la advertencia de que

sino compareciese el demandado en el plazo

señalado, se le nombrará defensor con quien se

entenderá la citación.

En todo momento de citación deben distinguirse

dos momentos significativos:

El acto de citación propiamente dicho, constituido

por la orden de comparecencia emanada del

Tribunal y las diversas etapas que se deben

cumplir para lograr dicha citación, bien se efectúe


personalmente o por medio del defensor Ad Litem

en los casos de la citación del ausente o de quien

no esta en la República.

Esta confusión de conceptos puede inducir a error

como puede suceder con el formalizante para

quien la diligencia que realiza el defensor Ad

Litem equivale a la diligencia en el proceso el cual

se refiere el articulo 216 del Código de

Procedimiento Civil que se relaciona a otro

supuesto diferente.

El error se origina en esta confusión de conceptos,

ya que al seguirse la hipótesis de la citación por

carteles a la cual se refiere el articulo 223 ejusdem

es necesario agotar las fases o etapas que dicha

norma establece para que la citación se considere

ajustada a derecho.

En el supuesto negado de que la consignación del

poder por la contraparte y no ser por el poderista


se considera ajustada a derecho, el cual fue

resuelto por la Sala de Casación Civil en sentencia

del 20 de julio de 1989 al expresar:

“del hecho de que determinada persona

figure otorgando poder como representante

legal de una empresa, no puede inferirse

que esa persona realizo alguna diligencia

en el proceso, o ha estado presente en un

acto del mismo, que es el supuesto al cual

alude el único parágrafo del articulo 216

del Código de Procedimiento Civil… la

consignación del poder por la parte actora

y no por el propio abogado defensor Ad

Litem, no constituye ni la diligencia en el

proceso o la presencia de un acto del

mismo, a los cuales se refiere el articulo

216 ejusdem para considerar citada

tácitamente a la demandada” Sentencia


del 20 de julio de 1989.

Ad Litem (III)

Publicado por ABOG. LUIS MARCANO el 31 ENERO,


2017
Previamente en la parte II expliqué que el Abogado Ad Litem es el

representante del demandado en un juicio, es equiparable a un

apoderado judicial, NO actúa por mandato del demandado sino

que es nombrado por el Tribunal para que lo represente

Garantía del debido proceso


Couture, ha señalado que la garantía del debido proceso,

debe incluir la garantía de comunicación, la cual consiste

en la posibilidad de la parte demandada, de tener

conocimiento de juicio que le sigue en su contra, con la

finalidad de poder defenderse.

En este sentido, la Sala de Casación Civil del Tribunal

Supremo de Justicia el 21 de enero del año 1993 señaló que


el propósito se logra en principio con la citación personal

de la parte demandada, por lo que debe agotarse esa

citación personal, antes de que se pueda proceder a

recurrir a la citación por carteles.

Y afirma la Sala que esto ultimo constituye un

procedimiento sustantivo.

En tal sentido, la Sala Constitucional del mas alto Tribunal

de la República, en sentencia del 09 de marzo del 2001, la

Sala Constitucional argumentó que los lapsos de carteles

como los tienen previsto los artículos 223, 550 y siguientes

del Código de Procedimiento Civil, serán computados por

días calendarios consecutivos, sin atender las excepciones

del articulo 197 ejusdem.

El articulo 215 del Código de Procedimiento Civil,

manifiesta que es formalidad para la validez del juicio la


citación del demandado para la contestación de la

demanda y esta citación se verificará con arreglo a lo que

dispone este capitulo.

Es por ello, que en sentencia del 17 de julio de 1991 de la

Sala de Casación Civil del Tribunal Supremo de Justicia, se

expresó que con la citación personal para la contestación

de la demanda, la autoridad jurisdiccional ordena al

demandado su comparecencia al Tribunal para que dentro

de la oportunidad legal correspondiente la conteste, sin

que ello implique, por parte del demandado citado, la

obligación de efectuar a favor del actor alguna prestación

de dar, de hacer o no hacer, sino que simplemente le

impone al demandado citado la carga procesal de sus

comparecencia en juicio a esos solo fines de ejercer sin

derecho de defensa.
En este sentido, en sentencia del 25 de noviembre de 1993

la Sala Político- Administrativa del Tribunal Supremo de

Justicia, señaló que, todos los actos procesales

subsiguientes que se hayan efectuado sin la citación de la

parte demandada o de una de las partes demandadas, son

nulos y se debe reponer la causa al estado de citación de la

parte demandada.

El 15 de marzo de 1995 la Sala de Casación Civil del máximo

Tribunal de Justicia, indicó que las disposiciones legales

referentes a la citación son de orden público, pero frente a

ello se opone al caso de la presencia del demandado,

considerándose entonces que esta cubre cualquier

irregularidad en el procedimiento para lograr la citación

del demandado.
En sentencia del 19 de septiembre del 2002 de la Sala

Político-Administrativa expresó que la citación es un acto

procesal complejo, mediante la cual se emplaza al

demandado para que de contestación a la demanda.

En sentencia del 15 de diciembre del 2005 la Sala

Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, señaló

que doctrinariamente se ha establecido que la citación

corresponde a la orden de comparecencia y la notificación

comporta el mecanismo procedimental para llevar al

conocimiento de alguna persona el contenido de la

providencia judicial.

El articulo 216 del Código de Procedimiento Civil nos

enseña que la parte demandada podrá darse por citada

personalmente para la contestación, mediante diligencia

suscrita ante el Secretario.


Pero en este único aparte hace la acotación en el sentido

que no obstante, siempre que resulte de autos que la parte

o su apoderado antes de la citación, han realizado alguna

diligencia en el proceso, o han estado presentes en un acto

del mismo, se entenderá citada la parte desde entonces

para la contestación de la demanda, sin mas formalidad.

En la segunda parte del escrito se realizó puntualmente la

aclaratoria respectiva de este único aparte a los efectos de

evitar confusiones y se puedan cometer errores

innecesarios.

Sin embargo, ante esta situación en sentencia del 25 de

octubre del 2000 de la Sala de Casación Social del Máximo

Tribunal se expresó que el único aparte del articulo 216 del

CPC consagra un efecto jurídico que consiste en

considerar que el demandado se encuentra a derecho, lo


que se logra con toda exención de las especiales

formalidades contemplada en los artículos 218 y 342

ejusdem, para el acto de la citación personal provocada,

para los fines del subsiguiente acto de contestación de la

demanda.

La Sala de Casación Civil en sentencia del 23 de marzo del

2004 indicó que en el supuesto de que el apoderado tenga

acceso al expediente, deberá entenderse que el y su

representado están enterados de la demanda y se

considerará citado el demandado para la contestación.

Es oportuno resaltar que el supuesto comentario, no se

hace necesario que el abogado exhiba poder con facultad

especial para darse por citado.

El articulo 217 del Código de Procedimiento Civil, señala

que fuera del caso previsto en el articulo anterior, cuando


se presentare alguien por el demandado a darse por citado,

solo sera admitido en el caso de exhibir poder con facultad

expresa para ello.

Pero en el caso que el poder no llene los requisitos se hará

la citación como lo indica este capitulo, sin perjuicio de

que llenada que sean todas las formalidades en el

establecidas según los casos, puede gestionar en el juicio

mismo que no haya sido admitido a darse por citado, si

tuviere poder suficiente para intervenir en el.

Sentencia del 20 de Julio de 1989


Según la doctrina en sentencia del 20 de julio de 1989, la

sola consignación en el expediente del poder otorgado por

el demandado, no es suficiente para considerar a este

válidamente intimado o citado en el juicio, expresa que


cuando alguien presentare poder por el demandado a

darse por citado, solo será admitido en el caso.

El articulo 224 del Código de Procedimiento Civil señala

que cuando se compruebe que el demandado no esta en la

República, se le citará en la persona de su apoderado, si lo

tuviere o si el que tenga se negare a representarlo, se

convocará al demandado por carteles, para que dentro de

un termino que fijará el juez, el cual no podrá ser menor de

treinta días ni mayor de cuarenta y cinco, según las

circunstancias, comparezca personalmente o por medio de

apoderado.

Estos carteles deberán contener las menciones indicadas

en el anterior y se publicarán en dos diarios de los de

mayor circulación en la localidad, que indicará


expresamente el Juez, durante treinta días continuos, una

vez a la semana.

Si pasado dicho termino no compareciere el no presente,

ningún representante suyo, el Tribunal le nombrará

defensor con quien se entenderá la citación.

Sentencia del 18 de Diciembre de 1990


En sentencia de fecha 18 de diciembre de 1990 la Sala de

Casación Civil del Tribunal Supremo de Justicia, indicó

que el defensor Ad Litem deriva de su facultad

representativa de un acto soberano del Juez, que procede

con el carácter de órgano del estado a quien la Ley autoriza

expresamente para nombrarle al demandado, de manera

directa y autónoma, un defensor, sin que la voluntad del

representado sea tomada en cuenta en absoluto para

efectuar nombramiento.
Por consiguiente, el poder representativo del defensor Ad

Litem es indelegable e insustituible.

Sentencia del 26 de Enero del 2004


En sentencia de fecha 26 de enero del 2004 de la Sala

Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia,

manifestó que esta ultima clase de defensoría, se refiere al

defensor Ad Litem, persigue un doble propósito: Que el

demandado que no pueda ser citado personalmente, sea

emplazado, formándose así la relación jurídica procesal

que permite el proceso válido.

Desde esta vertiente, la defensa obra incluso en beneficio

del actor, ya que permite que el proceso pueda avanzar y se

dicte la sentencia de fondo.

Que el demandado que no ha sido emplazado o citado, se

defienda, así no lo haga personalmente.


Debido a este doble fin, el defensor no obra como un

mandatario del demandado, sino como un auxiliar de la

justicia.

El articulo 225 del Código de Procedimiento Civil señala

que el Tribunal al hacer el nombramiento del defensor,

dará preferencia, en igualdad de circunstancias, a los

parientes y amigos del demandado o a su apoderado, si lo

tuviere, oyendo cualquier indicación del cónyuge presente,

si lo hubiere y quisiera hacerla.

La Sala de Casación Civil del Tribunal Supremo de Justicia

en fecha 12 de marzo de 1992 señalo que la juramentación

del defensor Ad Litem es de orden público y que su

omisión o irregularidad hace nula e invalida sus

actuaciones.
En sentencia de fecha 26 de enero del 2004 la misma Sala

Constitucional señaló que, es un deber del defensor Ad

Litem de ser posible constatar personalmente a su

defendido, para que este le aporte las informaciones que le

permitan defenderlo.

El que la defensa es plena y no una ficción, se deduce del

articulo 226 del C.P.C que prevé el suministro de la litis

expensas para el defensor, lo que significa que el no se va a

limitar a contestar la demanda, sino que realizará otras

actuaciones necesarias a favor del demandado.

Lo expuesto denota que para que el defensor cumpla con

su labor, es necesario que de ser posible, entre en contacto

personal con el defendido, a fin de preparar su defensa.

Esta sentencia fue reiterada por la Sala Constitucional el

04 de de julio del 2006 y el 28 de septiembre del 2006.


Sentencia del 21 de Mayo de 2007
En sentencia del 21 de mayo del 2007 la Sala Constitucional

expresó que no resulta suficiente para esta Sala, tal como lo

señaló en su sentencia No 33 del 26 de enero del 2004, que

el Tribunal haga el nombramiento del defensor, sino que

debe velar por el correcto cumplimiento de sus

obligaciones para que de esta forma se garantice el

derecho a la defensa.

El defensor no realizó la apelación habiendo transcurrido

el lapso legal previsto para ello y dejando en estado de

indefensión a la parte demandada, dado que esta Sala está

llamada a garantizar la supremacía y efectividad de las

normas y principios constitucionales de conformidad con

los establecido en el articulo 335 de la CRBV, se repone el


juicio al estado de que se permita al demandado realizar la

apelación de la sentencia del Juzgado.

Sentencia del 17 de Septiembre de 2009


En sentencia de fecha 17 de septiembre del 2009 la Sala de

Casación Civil del alto Tribunal expresó que para que el

defensor Ad Litem dado que para ejercer atribuciones que

impliquen actos de disposición procesal se requiere del

dictamen favorable de la autoridad judicial.

Asimismo, el defensor no puede convenir en la demanda ni

transigir sino obtuviere el dictamen favorable y conforme

de dos asesores, de notoria competencia y probidad que

para estos casos nombrara el Tribunal de la jurisdicción

donde curse el asunto, a petición del defensor.


Pero que no sea contrario a los intereses de su

representado, es decir el demandado; ya que esto

desnaturalizaría la esencia de la figura del defensor.

Del Proceso Originario


El 26 de febrero del 2003 la ciudadana Emilia Isabel

Infante Rivas demandó la inquisición de paternidad de su

menor hija, contra Yolimar Alejandra Hernandez Diaz,

heredera universal de su padre Luis Alberto Hernandez

Guerrero y el 18 de mayo del 2005 el Juzgado de Protección

del Niño y el Adolescente de la Circunscripción Judicial del

Estado Apure declaró con lugar la demanda previa la

desaplicación por control difuso del articulo 228 del

Código Civil y decidió en los siguientes términos:

“… Establece el articulo 228 del Código Civil

Venezolano: “Las acciones de inquisición de paternidad y


la maternidad son imprescindibles ( rectius:

imprescritibles) frente al padre y la madre, pero la acción

contra los herederos de padre o de la madre no podrán

intentarse sino dentro de los cinco años(5) siguientes a su

muerte”

Este articulo limita la acción a un plazo de caducidad de

cinco (5) años para intentar la misma, en contra de los

herederos.

La presente demanda es intentada en contra de la heredera

(Yolimar Alejandra Hernandez Diaz) del Decujus (sic) Luis

Alberto Hernandez Carrero por la presunta hija Patricia

Isabel Infante Rivas, lo cual se ajusta a las previsiones del

referido articulo (sic); no obstante el articulo 56 de la

Constitución de la República Bolivariana de Venezuela,

establece:
“Toda persona tiene Derecho a un nombre propio, al

apellido del padre y de la madre, y a conocer la identidad

de los mismos. El Estado garantizará el derecho a

investigar la maternidad y paternidad.

Todas las personas tiene derecho a ser inscritas

gratuitamente en el registro civil, después de su

nacimiento a obtener documentos públicos que

comprueben su identidad biológica con la Ley.

Estos no contendrán mención alguna que califique la

filiación”

La sentencia indica que este articulo, le permite a toda

persona tener derecho a un nombre propio, al apellido del

padre y al de la madre y a conocer la identidad de los

mismos, sin limites (sic) en el tiempo para que los

interesados investiguen su maternidad o su paternidad


con la garantía del Estado, sin límite en el tiempo, todo lo

contrario a lo establecido en el articulo 228 del Código

Civil.

Igualmente el articulo 78 de la Carta Magna establece que:

“Los Niños, Niñas y Adolescentes son sujetos plenos de

derechos y estarán protegidos por la legislación, órganos y

tribunales especializados, los cuales respetarán,

garantizarán y desarrollarán los contenidos de esta

Constitución, La Convención sobre los Derechos del

Niño y demás tratados internacionales que en esta

materia haya suscrito y ratificado la República (sic). El

Estado, la familia y la sociedad asegurarán, con prioridad

absoluta, protección integral, para la cual se tomará en

cuenta su interés superior en las decisiones y acciones que

les conciernan.
El Estado promoverá su incorporación progresiva a la

ciudadanía activa y creará un sistema rector nacional

para la protección integral de niños, niñas y adolescentes”

Este interés Superior esta recogido en el articulo 3 de la

Convención sobre los Derechos del Niño, convertido en

Ley en nuestra República desde el año de 1990, el cual es el

mismo recogido en el articulo 8 de la LOPNNA.

Ante esta situación, es evidente que se encuentra (sic) en

contraposición dos normas vigentes, el articulo 228 del

Código Civil y el 56 de la Carta Magna.

El primero limitado (sic) en el tiempo al derecho que tiene

la demandante en esta causa para indagar e investigar su

verdadera paternidad, tal como lo prevé (sic) los artículos

16 y 25 de la LOPNNA, es decir, a un nombre y una

nacionalidad; y al derecho de conocer a sus padres.


En consecuencia, por ser el articulo 56 de Rango

Constitucional, necesariamente debe prevalecer este

ultimo ante el articulo (sic) 228 del Código Civil y en virtud

del articulo 334 de la Constitución en concordancia con el

articulo 20 del Código de Procedimiento Civil que

establece que cuando la Ley vigente (Articulo 228 del

Código Civil) cuya aplicación se pida, lo cual es el caso de

autos, colidiere con alguna disposición Constitucional

(Articulo (sic) 56 de la Constitución de la República

Bolivariana de Venezuela ), los jueces aplicarán esta con

preferencia, en este sentido, este Tribunal en ejercicio del

Control Difuso de la Constitución de la República

Bolivariana de Venezuela , desaplica el articulo 228 del

Código Civil y aplica en este caso concreto el articulo 56 de

la Constitución el cual no limita en el tiempo la


interposición de la presente demanda tomando en cuenta

el interés superior del adolescente, cuyo interés superior se

traduce en el derecho que tiene de establecer legalmente su

filiación, es decir determinar ciertamente quien es su

padre biológico, ya que este es un derecho inherente con la

persona humana, es decir, ese derecho nace con la persona

y puede estar limitado en el tiempo, y es por esta razón o

motivo que el articulo 56 Constitucional no establece

limites para que los interesados puedan hacer valer sus

derechos.

En consecuencia, al desaplicarse la referida Norma

(Articulo (sic) 228 del Código Civil Venezolano ) y

aplicando el articulo 56 Constitucional tiene plena vigencia

la acción propuesta por la ciudadana Emilia Isabel Infante

Rivas en su condición de madre y representante legal de la


adolescente contra la ciudadana Yolimar Alejandra

Hernandez Diaz, lo cual ha sido corroborado por la

jurisprudencia de la Sala de Casación Social del Tribunal

Supremo de Justicia con ponencia del Magistrado Dr Juan

Rafael Perdomo por argumento en contrario expuesto en

la ultima (sic) parte de la motiva (pag 6 de 8); así como

también en la Doctrina Patria ( segundo año de vigencia de

la Lopnna, autor: Cristobal Cornieles y Maria Morais

paginas (sic) 410 a 416, ambas inclusive. UCAB. Año 2000).

Y así se decide…”

En fecha 24 de mayo del 2005 la parte demandada apeló

contra este fallo, dicho recurso fue oído y se remitió el

expediente al Juzgado Superior, el cual mediante acto

decisorio el 25 de octubre del 2006, declaró sin lugar la

apelación y confirmó el veredicto que dictó el a quo.


Sin embargo, el 07 de noviembre del 2006 la parte

demandada anuncio recurso extraordinario de casación

que fue admitido el 16 de ese mismo mes y año.