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En Elvin y ms primeros ates en México, Aurelio de los Reyes plantea que este arte a sido un testigo permanente de los acontecimientos mundials alo largo del siglo xx y lo que va del xxt: ha servido como registro y también como crisol catirtico de ls soiedades, Apasionado historiador cexpecializado en cine, ¢l autor se remonta a sus origenes a fines del sig 20x y nos transporta 2 aquellas épocas en as {que Eiison y los hermanos Lumiéze experimentaban con sus inventos hasta lograr las “vistas en movimiento”, Narra ‘cémo fueron las primerasfunciones en Paris, y despus en ‘otros lugares del mundo, asi camo la sorprest del piblico al presenciar un expecticulo tan inustado; el surgimiento de ‘grandes productores camo Georges Mélis y Pathe Freres; las aportaciones de D, W. Griffith, y el desarrollo del cine cenel marco de a globalizacién. A lo largo de las péginas del El cine y sus primero aos 1 Mice, elector conok Lapasionante mundo del séptimo art, las pesipecias y las venturas de sus creadores y de todos los que participan el nacimiento de una obra cinematogrifia, Y comprenderd por que el cine tiene un Iugar ran especial en la vida cotidiana actual. i) See ere ree) Peano yen ste: eee Ce Ne cece vag Cort emeiveceni ee Peat sae Scan! ee) Pr eGo en een preeeen Toner jonesyb reat! enna Eaeeee IB ee ee Pau eee nen eee Reece rear eee aeethechiiiet chat! Aurelio de los Reyes El cine [J (que nacié en los lsborstorios, crecié como medio de expresion y sev para dlveria las masas se ha desarrollo gracias ala colaboracién entre el cientifico, el artista y elhombre de negocios. Cada uno de estos tres factores contibuyé a su configuracion, preci- sando su fsonomiay reforzando su poder, Lewis Jac EL cINEMATOGRAFO. Cine, abreviatura de cinematdgrafo, de las pala~ bras gricgas kines = movimiento + graphcin = ‘scritura: “escritura del movimiento’, aparato ientifico para estudiar el movimiento, dado ‘ conocer por Auguste y Louis Lumiére en un articulo publicedo en la seccién de fisica de la revista cientifica La Nature" Ellos establecieron Tagenealogia del invento’a partir del revélver fo- togrifico de Janssen de 1874, con el que este ob- ser¥6 el paso de Venus por el disco solar; con el eronofotégrafo de Eadweard Muybridge, de San Francisco, California, consistente en 40 cmaras isparadas a intervalos regulares por un inge- tnioso mecanismo eléctrico para captar una serie de vistas fas que permite analizar el vuelo de las aves, el galope de los eaballos, el movimiento del cuerpo human. Con el kinetoscopio de Edison de 1891, que sintetizé el movimiento gracias a la banda peli- ‘cular con perforaciones laterales, arrastrada por engranes, sucediéndose los fotogramas a corto intervalo para dar la ilusién del movimiento; en el invento un solo espectador disfrutaba escenas animadas muy curiosas: una pelea de box, la danza del vientre, un duelo con pufiales, peque- fos ntimeros de music bal; todas ellas carentes de profundidad de campo al ser rodadas en el estudio Negra Maria en West Orange, Nueva Jersey: Los hermanos Laumitre situaron la per- foracidn en la base del fotograma para arrastrar {a pelicula por un mecanismo inspirado en las miquinas de coser. ‘A las aportaciones anteriores y de otros in= ventos, los hermanos Lumiére agregaron las suyas para crear un aparato que sinteti26 el mo- vyimiento como el kinetoscopio, pero al proyee- tar las “vistas en movimiento” en una pantalla colocada al fondo de un salén, las disfrutaba un 10 piiblico numeroso, La ilusién del movimiento cera perfecta si se proyectaba aun ritmo de 16 fo- togramas por segundo: [.] laamplitud aa cual pueden apreciarse los bjetos noes limitada [como en las vistas Bdi- son) y puede representarse Ia animacién de las calles y las plazas piblicas con todos los detalles dela realidad... Elapacato Lui re seré un recurso precioso para el estudio de Jos movimients [J no slo podemos apre- ciar en sus detalles més delicados y su distin- tos periodos, sino que podemos muliplicalos avoluntad, graduaros,dividilosy polongar- los; y como la velocidad del aparato depende de la mano que se ap al manubrio, esta nuestro alcance reconstruir el movimiento, al hacer sus sitesi, efectuarlo con la lentitud que desce segin el objeto de estudio.® El cinematdgrafo nacié pues como un ins- ‘trumento cientifico; el especticulo, el cine, vino después 1 Primeras funciones Loshermanos Lumiéeiniciaron lainvestigacion en 1894, E119 de marzo de 1895, Louis accion’ ia cfmara para tomar la primera vista: a salida a desayunar de més de 200 obreros de la fibrica Lumigre de implementos fotogrificos. Previas ‘numerosas proyecciones experimentales fnti- mas, el 22 de marzo mostré la vista en Pasis en tuna conferencia sobre la industria fotogrificas* fen mayo tomé otra version de la salida de la fi- ‘rica, ademas de vistas de La plaza Condeliers de yon, El desayuno del bebé, Los pescadores de pe- ces ros, entce otras, mostradas el 11 de junio en yon, en el Congreso de las Sociedades Fotogré- fieas, considerada la primera funcién publica, gratuita y para piblico especializado. Impre~ sioné la vista de la discusion entre Janssen, el astrénomo creador del revélver fotogrifico y M. ‘Lagrange, porque mientras se proyectaba se colo caron detrés de la pantalla para repetir cl didlogo sincronizado con la imagens los asistentes, hom bres de ciencia, aplaudieron estruendosamente.” 2 ‘Cuatro semanas después presentaron el apa~ tato en la sede de la Revue générale des sciences de Paris; cl 22 de septiembre en La Ciotat, entre ‘Marsella y Tolon en la costa azul de Francia, en cya estacién de ferrocarril filmaron la Hegada tren que condujo a familiares invitados a pa- cl verano en la finea de los Lumigre en di- lugar, B1 10 de noviembre lo mostraron a la sociacién Belga de Fotografia en Brusclas; seis después en la Facultad de Ciencias de la na, en Paris. Finalmente, el 28 de diciem- ‘en el Sal6n Indien del Gran Café (con capa- de 120 espectadores), en el mtimero 4 del levard de Jas Capuchinas de Paris. Excepto La Ciotat, donde las demostraciones habian lo gratuitas para un publico cientific, ahora debia pagar un franco por entrar, precio re~ tivamente alto el inicio de la ex co & plotacion En cuanto a a recepeién de las primeras fun- I stcbo similndes ydisrnsan ent Ia sa francesa cientifica y la cotidiana; Ia pri- era mostr6 su entusiasmo al destacar el avance 2B de Jos inventos de sil de Janssen, porque sintetizaba mas ripido y- analitica a la fotografia A peincipio se proyers en ra de a sti al abiertasin personae alguno; despite tineamente; ve presecta unk persona ley se drige ala derecha, le sigue una que va a inguerda; se duplica, se ripica el ime de ipereonas hasta: éonvertiree eniillmala fa de obreros y obreras que salen a pi en bicicle- ta, en auto, en caballo; conto de personas en srupos animados pasan ef 50 segunda” por esta pera proyectada vistuen movimiento dio... i La prensa se mostré disereta. En Paris sélo los diarios menores La Poste, Le Progrésy EI Ra- ical comentaron la primera funcién, alos gean- des diarios llamé mas la atencién el debut de la cantante Yvette Guilbert. La prensa cientifica y cotidiana coincidieron en destacar Ia reproduc- cién del movimiento, del dia a dia, yen augurar al cinematégeafo un gran negocio al ver el uné- rime entusiasmo mostrado en los nutridos y pro- ongados aplausos de los espectadores después de cada vista. La Poste concluy6: “La fotografia ha cesado de fijar la inmovilidad. Ella perpetiia Ia imagen en movimiento. La belleza de la inven- ign reside en la novedad e ingeniosidad del apa- vate" Allcongelar el tiempo yel movimiento en un trozo de celuloide, por primera vez se les ma- nipulé arbitrariamente, Las vistas de Lumigre duraban el tiempo natural de 50 a 60 segundos. Mediante un minucioso cileulo del tiempo los ccamarégrafos ajustaron la accién retratada a esa duracién, como Louis Lumiére con la salida de los obreros. Georges Méliés fundié los actos 15 de magia «la corta duracién de los rollos de aquel entonces. Para la explotacién, el patriarea Antoine Lu- ‘mire dividié el mundo en zonas, concesionadas acerca de 50 camardgrafos que partieron a los ‘cuatro puntos cardinales, Eugene Promio a alia cen Venecia tomé la primera panorimica desde un ‘vaporetto en el Gran Canals! Félix Mesguisch a Estados Unidos. Primeras funciones en México Ferdinand Bon Bernard y Gabriel Veyre obtu- vieron Ia concesién de México, Venezuela, las Guayanas y Cuba. Llegaron a la Ciudad de México el 24 de julio de 1896." Bl 6 de agosto ofrecieron la primera funcién al general Porfi- rio Diaz, presidente de la Repiiblica, en el Cas- tillo de Chapultepec; el viernes 14 a la prensa ya los grupos cientificos;y Ia thwiosa tarde del sibado 15 al pablico en general, en el entresuelo de la Drogueria Plateros, mediante el pago de 50 centavos, precio alto, el mismo de los toros en 16 sombra y del boleto del primer piso en el teatro ‘Arbeu para una funcién de épera. Para la funcién del 14 de agosto Bon Bernard y Veyre invitaron a 1500 personas, temerosos de no tener éxito; legaron tantos que no sabian qué hacer por el reducido tamasio del local, suficien- te apenas para 60. Los aplausos, los “jBravo!”, {os gritos de ‘Muy bonito! {Muy bonito, sobre todo de las mujeres, les hicieron prever un gran éxito, Entre otras vistas exhibieron La Uegada del tren, El regador y el muchacho, Desayuna del bebé, Disgusto de nits. ‘A pesar de la Iluvia del sibado 15 de agosto ya pesar del clevado precio, legs el piiblico y tubo necesidad de “bisat” vistas y de funciones extras. En el programa de mano entregado al in- gresar a la sala los concesionarios se mostraban orgullosos: Unico aparno qu ha podido conseguir ycon- servardeide hace una la admiracén de los pueblos més iistrados de vijo mundo, El seflor presidente de ka Repiblica Mexican, wv .general Porfirio Diaz; el presidente de la Re~ publica Francesa, senor Félix Paure; el empe~ rador de Alemania; el 2ar de Rusi; la reina regente de Espafia; en fin, todas las norabili- ddades del mundo han aplaudido y consagrado su éxito, Suivios iniciales El diario Gi/ Blas comenté: Diremos tnicamente que es la reproduccién fiel y exactisima de una escena de In vida real, fomada por un procedimiento igual al del Kinetoseopio, pero reproducido [..] de dimensiones bastantes para aprecias los mas ‘minuciosos detalles.” El Monitor Republicane: El cinematégrafo es una especie de linterna ‘mdgica que proyecta su cono luminoso sobre ‘una pantalla blanca eolocada al frente de los 18 espectadores. En el campo luminoso se de- sarrollan escenas llenas de vida y movimien- to sorprendidas por los aparatos fotogrificos del inventor, [..] En todas las escenas estin perfectamente fotografiados los movimientos: hay vida natural y animacion en ellas, y todo produce un efecto por demas maravilloso.* Amado Nervo coment6: Este especticulo me ha sugerido lo que seri la Distoriaen el furueo; no mis libros; el fondgrae fo guacdari en su urna oscura las vieja voces cextinguidas; el cinematdgrafo reproduciri tas vidas prestigiosas... Nuesttos nietos verin a nuestros generales[..alosintelectuales,(..) a nuestros martires, [..] ya nuestras resplan- ecientes mujeres bajo sus copiosas cabelle- sas de oro [1 Por lo novedoso y al carecer de un vocabula- tio apropiado, los periodistas analogaron el cine- _matégrafo con el teatro por estar sentados frente 19 a la pantalla como i esta fuera el escenario; al igual que con la fotografia, la pintura, el graba- do, como lo express Luis G. Urbina: Figurios que estiis contemplando un lindo ‘grabado y que, desvanecides por Is atencién, veit que el dibujo adquiere movimiento; que el fondo se ahonda, que el ambiente se lena de aire y de claridad y que los personajes toman ‘cuerpo y se mueven a su antojo, con existencia ‘Propia, despreocupados del pasa que estaban representando y de la intencién del artista.” El piiblice crea el cine En México como en Paris, y en todo el rmun- do, el cinematégrafo satisfizo el gusto del bico por la empatia del espectador al ver en la pantalla vistas en movimiento de Ia vida real en que se reconocid; nuevo y cautivador espejo de nnareiso; no gratuitamente Ditgusto de niios agra- 446 por a proyeccién sentimental del espectador con una escena doméstica, “dos graciosos bebés 20 uno de los cuales pretende quitar a otro una taza, Los manazos, los pucheritos y el llanto del més pequetio son como tomados del natural, de lo ‘mis atractivo”,# de la misma manera que El desa- _yuno del bebé,Jugadores de cartas 0 Llegada del tren, [.-Jesunaestaciinde paso:enelfondosedistin- ‘gue lalocomotora con su cauda de trenes que se acerca veloz,y después detiene su carrera; unos jpasajeros bajan y otros suben con esa precipi tacin tan propia, perocon rl vida, representa do con tal verdad que la iusion no puede ser ‘mas completa y asombrosa, Falta adunar el so- tnido al aparato por medio del fondgrafo y dar color las figuras; pero el movimiento de las ‘seenas subyuga de tal manera que la imagina- ‘dn todo lo suple.* La demanda del pblico convirtié al cine ‘en un lucrativo negocio de dimensiones no sos- pechadas por Antoine Lumiére: aunque intu- 6 el éxito inmediato, no intuyd el que vendria después. En Paris offecié 20 por ciento de las a entradas diarias al senor Volpini, propictario del Gran Café de Paris, pero este las rechazé por su ‘ortfsima visién al pedir s6lo 30 francos diarios, sin porcentaje, al calcular una asistencia diaria mixima de 35 espectadores que pagarian un franco la entrada, precio alto, como en Méxi Pero al igual que aqui, desde el primer dia acudi6 una multitud. El éxito fue tal, que a la primera funci6n, desde el mediodia del 28 de diciembre, fa ila de gente para entrar lege a la vecina calle de Caumartin, ‘Mientras las peliculas de los concesionarios tgotamundos llegaban, no se cambié el programa durante meses, a pesar de lo cual diariamente habia una fila de 12 a 15 metros. Algunos du- plicaron, tripticaron, multiplicaron su asistencia alasala, Antoine Lumiére contraté agentes para guardar el orden.” En los primeros meses se recaudaron hasta 2500 francos,* sin publicidad en la prensa. Se comprendera el enojo del sefior Volpini consigo mismo, En México, ta heterogénea condieién social del pitblico a pesar del elevado precio molest6 22 tun sector social, que pidié funciones especiales 1 peso Ia entrada, a doble precio por la exhibicién de 12 cuadros en lugar de ocho. La primera de clas se llevé a cabo el 27 de agosto de 1896. ‘Tanto en Francia como en México, y como seguramente en casi todo el mundo, no hubo di- ferencia en el entusiasmo del piiblico al satisfa~ cer el gusto del hombre de ciencia y del hombre comin y corriente; la proyeccién de las imige- nes en una pantalla como especticulo invitd a ~ {a contemplacién;2* con una dutacién de apenas ‘uno o dos minutos, el éxito era siempre rotundo; se trataba de algo maravilloso, que suscitaba es- tupor y admiracién por st fidelidad con Ta vida real. Caballos saltando obsticulos, Jas cataratas del Niggara precipiténdose hacia un abismo ro~ coso, trenes que parecian salir de la pantalla, bailarinas, acrébatas que evitaban con destreza Al peligro de caerse, desfiles militares, bascos y grupos de gente agitada: cualquier manifesta ién del movimiento pas6 a formar parte del re- pertorio cinematogrifico.”” 23 ‘Miximo Gorki fue la excepcidn: ‘Si pudieran saber cudn extrafo es estar all, Es ‘un mundo sin sonido y sin color. Alli todo la tierra, los Arboles, la gente, el agua y el aire esti sumergido en un gris mondtono. Grises tayos del sol a través del cielo gris, ojos gri- ses en rostros grises, y las hojas de los arboles son gris ceniza. No es la vida sino su sombra, no es el movimiento, sino su espeetso mudo.” La seduceién y cl hipnotismo de las vistas de la cotidianidad sedujeron al pablico que con- Virtié al aparato cientifico en un especticulo y demand6 mas peliculas y, gracias a él, el cinema- ‘6grafo se convirtis en cine, Los Lumiere no supieron enfrentar la compe- tencia ni organizar el mercado. Pronto cambia- ron su politica y, en vez de concesionar, en 1897 vendieron los proyectores. En 1907 se retiraron de la produccién porque el puiblico preferia los films de “magia’,™ como se comenzé a llamar a las vistas, de Georges Mies 24 EL cine Conté Georges Méliés que al término de la pri- ‘mera funcién oftecié a Antoine Lumiére prime~ ro diez mil francos por el aparato, luego 50 mil, ‘mismos que este rechaz6 porque no los vendia. Se fue a Londres porque alli William Paul ered un aparato similar, que Méliés compré. Después de modificaro ligeramente y bautizarlo con el nombre de kinetégrafo, tomé sus primeras vistas lo Lumiere, el lenguaje universal del cine de ‘ese momento. Cierto dia, cuando rodaba frente a la Ope~ 1a de Pasi, se atoré la pelicula; continué Ia im- presién después de arreglar el desperfecto; al ‘proyectarla llamé su atencién la sustitucién que 25, hhubo de personas y vehiculos. Mago de oficio, ue trabajaba en el teatro Robert Houdini. cer- cano al Gran Café, aplieé la sustitueién e inicié en 1896 las peliculas de magia con Desaparicion de una dara; al poco tiempo narté con imagenes cuentos, leyendas, pequefias historias combina- das con especticulos de ilusionismo, escenas fan tésticas. Hacia 1906 insert6 letreros para la mejor comprension del pablico que no estaba acostum= brado a la narracién con imagenes en movimien- to, Extendié la longitud de las peliculas a medida que incrementé la complefidad de Ia anécdota narrada; de 50 segundos « un minuto (que du- raban lo mismo que las peliculas Lumiére), a cinco, a diez y,en 1911, a 20 minutos.®” Al narrar historias con imagenes en movimiento ordena- das en planos, escenas y secuencias apayadas con Jetreros inicié la creacién de un lenguaje que en el transcurso de 20 afios crearia sus propios signos y convenciones narrativas. El cine de efectos especiales magicos se con- virtié en el nuevo lenguaje universal del cine, hasta la aportacién norteamericana ¢ italiana. 26 ‘Al no asimilar los avances sucesivos, la produc~ ign de Melis se‘petrifics y cayé del gusto del piblico. Continus activo hasta poco antes de la Primera Guerra Mundial. En 1913 produjo Le voyage dela famille Bowrnichon, su iltima pelicu- la, De sus cerea de tres mil peliculas, en su ma~ yor parte desaparecidas, dejé inolvidables titulos como Barba Azul (1899), La Ceniienta (1899), Viaje a ta Luma (1902), Viaje a través de lo impo- sible (1904), historias largas en telacién con los umerosos actos de magia, ala vez comprimidas alarbitrio de Méliés porque, zcudnto durarian en tiempo natural? El tiempo cinematogrifico iba ‘en camino, Su revaloracién comenzé cuando el extrava- gante millonario metido @ productor Michael Todd inserté Viaje a fa Luna (1902) l inicio de Laviuelta al mundo en 80 dias (1956, Michael An- derson) para contrastar el cine artesanal del ayer con la tikima tecnologia, cl sistema Todd-a-o de gran pantalla y technicolor. Hubo que suprimir La vuelta al mundo en 80 dias por gustar més que Viaje ala Luma. a7 Pathé Frves y la globalizacién™ A la competencia de Méliés se agrega la de Pathé Fréres, productoras de cilindros y pelicu- las, nacida en 1896 con capital de 40 mil francos ¥y cuyo lema era “Le cinéma sera le thidtre, I'école et lejournal de demain’. En sus peliculas seguird el modelo Mélits y ‘extenderd sus tenticulos alrededor del mundo ‘través de sucursales, agencias¢ incluso estudios en Mosci, Viena, Italia y Berlin," dependien- do de la potencialidad del mercado; distribuys y contrat6 camardgrafos por el mundo para nu- tir sus peliculas de viajes primero y, a partir de 1909, al Pathé Journal Se convirtié en la empresa mejor equipada del planeta; entre 1906 y 1908 surtié una ter- cera parte de los filmes exhibidos en Estados Unidos; hacia 1914 empleaba a cinco mil pe sonas. Destacé por la técnica para iluminar a ‘mano las peliculas cuadro por euadro, trabajo realizado por mujeres en los talleres de Segundo de Chomén en Barcelona, asf como por esténcil 28 ‘ademés del virgje de préctica universal Es una ‘empresa trasnacional que ha Hlegado a nuestros dias al asimila los avances progresivos de la ex- resid cinematogrifica. Destacaron los directo- res Segundo de Chomén; Ferdinand Zecca, por cl contenido social como La Bistoria de un crimen xy La vida de un jugador; Comondon por sus pe Hiculas cientificas: Les microbios del intestino y Los ‘microbios del mal del sue Se popularizé alrededor del mundo de una ‘manera similar a Eifison al explorar el kinetos- opio, porque este en su momento tuvo tanto éxito como lo tendria el cinematégrafo, con la diferencia de que durante 20 afios Pathe Fréres domind el mercado mundial del cine, mientras el mperio de Edison duré eseasos dos aos. Vayamos un poco aris. En 1888, Edison inicié Ia exploracién para crear un aparato que hhiciera al ojo To que el fondgrafo al ofdo, por- ‘que ya explotaba el fondgrafo, reproductor de so- riidos grabados en un cilindro de cera. En 1891 patent6 el Kinetoscopio ¢ inicié las demostracio- nes al afo siguiente. Desde enero de 1893, uno de los organizadores de la feria de Chicago in- tuy6 las postbilidades comerciales del invento y cordend 300 aparatos; se autorizé a compra de s6lo 170 que hubo de consteuir William Ken- nedy Laurie Dickson, su brazo derecho, para la presentacién piiblica en dicha feria, en mayo de 1894, El presidente de Estados Unidos ordend 25 unidades.* Rapido se extendié la explotaciéa cen salones con mas de 20 aparatos. Para 1898, Ia American Mutoscope Com- pany de Edison poseia agencias en Paris, Belin, Amsterdam, Brusclas, Milén, Viena y América Latina; en 1906 abrié en México una agencia ubicada en la ealle de la Profesa casi esquina con lateros, para admirar y comprar los inventos de Edison. Pathe aprovech6 la experiencia € hizo lo mis- mo. A partic de 1900, Jorge Alealde lo repre- sents en México; en 1906 llegé su representante y-en 1909 contraté a los hermanos Alva para el fenvio de imagenes de fos acontecimientos im- portances para el Pathé Journal. 30 La aportacién norteamericana La American Mutoscope Co. sucumbié ante la competencia del cinematégrafo de Lamiére pri- ‘mero, y del cine de Méliés después. En 1908, Pathé creé el film @art para atraer a la burgue- sia, renuente al cine convertido en especticulo de feria. Edwin S. Portes, al servicio de Ja Edison, ~ compafifa creada en Nueva York a principios de 1901, se inspiré en Barba Azul (1901) de Mélits para Jack and the Beanstalk (1902), pero integed el paneo que Promio eres en Venecia con su aparato Lumiése, para continuar con novedosas estrategias narrativas on Lif of an American Fire~ ‘man (1902-1903);" rods escenas requetidas por fa trama de la anéedota que imagind, a las que afladié otras scleccionadas de archivo y las inte- 6 y ordené de acuerdo con una estructura ba- sada en escenas o cuadros, como lo hizo Mélits: 1, El bombero sueia que una mujer y un nifio se encuentran en peligro. 31 2. Detalle de una cabina de alarma contra incendios en Nueva York. 3. Dormitorio en el cuartel de bomberos. 4, Interior de la cochera del cuartel de bom- beros. 5. Los coches salen del cuartel hacia el in- cendio. 6. Llegada al ugar del ineendio. La tiltima escena comprende tes planos: 1. Lallegada de los bomberos al lugar del in- cendio, 2. Una mujer y un nifio en peligro, 3. El descenso por la esealera. Porter mostré que “una escena no tiene por ‘qué reducirse a un solo encuadre, sino que puede contar con un cierto ntimero de planos"* En The Great Train Robbery (1903) introdujo 1 novedoso primer plano coloreado del bandi- do disparando al espectador y escenas del esbo- 20 de una historia paralela que al final se une a 32 1a accién principal,” estrategia empleada en pe+ liculas Pathé, embrién del montaje paralclo de David Wark Griffith. Increment la longitud de su p en 80 metros, ofrecia mayor espacio y escenas suplementarias, aparte de un mayor nimero de fencuadres; de igual modo, la linea narrativa era ‘menos brusca, eon menos saltos que en su obra terior. Cada escena habia sido habilmente ‘ealculada con relacién a ta anterior y en fun~ ign de la siguiente, y la narracion transcusa ‘con mayor coherencia y fluide. ¥, lo que-es mis importante, el relato surg con claridad del con- junto de las distintas partes yuxtapuestas."° ‘A diferencia del dominio del espacio tea- tral en Malis, Porter encauzé al cine hacia una forma cinematogrifica al descubrir “que el cine ‘como arte se basa en la sucesién continua de en- ‘cuadres y no en los encuadres solos” Se dice que descubris los principios del montaje cine- matogrifico. Se apart de la fantasia de Melies al mostrar “temas de Ia vida real, reelaboran- do dramiticamente lo que veia a su alrededor, daanterior 33 reflgiando y comentando la vida contemporsnea americana, arrojando fuz sobre muchos aconte- cimientos y problemas de su tiempos"? Dado que es dificil seguir paso'a paso el desa- rrollo del lenguaje cinematogrifico en un ensa- ‘yo de divulgacién, me limito a dar el proceso de su desarrollo a grandes rasgos desesito por otros con puntualidad,” particularmente en The Silent Ginema Reader con ensayos sobre los inicios de a produccién, representacién € ideologa de las ccompaitias de Lumiere y Edison: el cine lamado de atracci6n; la ediciOn en el cine; el camino ha- cia la narracién de anéedotas; el sentido de los programas, entre otros variados temas." Ameri~ can Cinema. 1890-1900" y American Cinema of the 1910. Themes and Variations puntualizan lo anteriormente dicho, Los creadores del cine paulatinamente resol van el problema de la dependencia del espacio cescenogrifico teatral de telén pintado; de la bi- dimension de los filmes Méliés-Pathé a la tridi- ‘mensién de los interiores, problema no resuelto por Porter, as{ como la unién armdnica de las 34 ‘escenas en exteriores eon las de interiores, Jo cual sera la aportacién italiana. La aportacién italiana Filmar peliculas histéricas en escenario natural. El cine construia paulatinamente su especifi- cidad, Italia se inicié en 1905 en la producciéa cinematogrifica, tarde en telacién con Estados ‘Unidos y Francia. En otros paises, debido al éxi- to de Lumigre, William Paul y George Albert Smith, entre otros en Inglaterra, ylos hermanos Skladanowsky en Alemania, aceleraron su ex- ploracisn de mecanismos similares. Se delineaba ‘que cl siglo xx serfa el siglo del cine de la mis~ a forma que el siglo x1x lo fue de 1a novela, ‘porque Espatia, Jap6n, India, Egipto, México y hnumerosos paises se sumaron a la produccién ci- nnematogrifica; en cambio, el consumo del cine se extendié alrededor del mundo, EL 20 de septiembre de 1905 ta Roma Film estrend La preva di Roma, disigida por Alberto Alberini, al aire libre en la Porta Pia de dicha 35 ciudad, donde habia tenido lugar la accién his ‘rica de los garibaldinos y donde habia sido fil- smada.® Pronto en la primera década del siglo xx en Tealia se desarrollaron cuatro polos importan= tes productores de filmes: Roma, ‘Turin, Milin y Nipoles; y en menor medida Venecia, Génova, Pisa y Palermo; industria policéntrica, a dife- sencia de Estados Unidos, Francia e Inglaterra Roma sera el centro productor mas importante La presa di Roma equivali6 al manifiesto de la industria cinematogrifica italiana al tomar o- -mo eje rector, de 1909 a 1920, el tema histérico de la Roma imperial, con el claro propésito de sevivir con la pantalla el dominio del mundo, logrado con Cabiria (1914, Giovanni Pastrone); ie histérico epilogado con Seipione UAfricano (1937, Carmine Galone), produccién cumbre del fascismo. “Todos los productores estaban imbui- dos del espiritu evangelizador de revivir en la pantalla los suefios de dominio del mundo de Ja Roma imperial" Julio César (Cajus Giultus Caeser, 1913, Ensico Guazzoni), Expartaco (Spar- ace, 1913, E. G. Vidale), Marco Antonio y Cleo- 36 ‘patra (Marcantonio ¢ Cleopatra, 1913, Ensico Guazzoni), Le cxida de Troya (Caduta di Tria, 4911, Giovanni Pastrone), Los uitimos dias de Pompeya (Gli ultini giorni di Pompei, 1913, Ma tio Casetini), Cabiria (Cabiria, 1914, Giovanni Pastrone) conquistaron el mundo; todas ellas fueron exhibidas on México. Nevin (Nerone, 41909, Artigo Frustra) abrié el mercado, incluido el de Estados Unidos donde Quo vadi? (1913, Enrico Guazzoni) obtuvo una utilidad de 150 ‘mil délares. “Las glorias pasadas se asimilaron atlas ambiciones del presente: los ritos, los desfi- Jes bélicos, los triunfos [..] contagiaron a grupos siempre vastos de jovenes nacionalistas”s® antici- ‘po del ventennio fascista (1925-1945). En 1907, la compafia Cines de Roma inau- guré uns filial en Nueva York y,en 1909, en Lon- Ares, Paris, Berlin, Mosct, Barcelona y agencias ‘en Marsella, Estocolmo, Lisboa, Madrid, Viena, San Petersburgo, Varsovia, Kiev, Odessa, Bue- nos Aires, Rio de Janciro;* en México, a pe- sar de la Revolucion primero, y de la Primera Guerra Mundial después, varios distsibuidores 37 cilia 1a produccién italiana, sobre todo de Grandes autores literarios contribuyeron all prestigio universal del cine italiano: Gabriele D'Annunzio, Giovanni Verga, Luigi Prandello, Nino Martoglio. D'Anmunzio se adjudicé la au- toria total de Gadiria, la produccién mas presti- sgiosa de aquellos afios, aunque su intervencién se limit6 al texto de los intertiulos. Cabiria sintetizé la aportacién del cine ita- iano: dominio total de la luz natural, el paisaje, la perspectiva, el manejo de grandes conjuntos de comparsas; gigantismo, grandilocuencia, me- galomania, herencia operistica; movilidad de la cémara por medio de una plataforma rodante y deun carrelloo carretilla que hizo “pasar el mo- vvimiento del sujeto fotogeifico al aparato mismo y abria asi posibilidades infnitas’y® sodaje en el ‘escenario de los hechos: Sicilia, Tiinez, el paso de Anibal por los Alpes con elefantes; Ia ampli- ‘ud del escenario. Bl uso "de la hvz artificial con fines dramaticos (Sobre todo en las escenas del templo y del incendio de la flota), aportaba 38 un elemento igualmente nuevo del que todo el cine mudo iba a servirse en gran medida’ asi ‘como la mezcla de actores naturales (por ejem- plo, Bartolomé Pagano, intérprete del personaje de Maciste era estibador en Génova) con profe- sionales, y la sobriedad de ta actuacién frente 2 Ja exagerada mimica de las divas; con lo anterior ‘estari en deuda el neorrealismo de los afios 40- 50, Pastrone llevé ms alla la edicién propuesta ‘por Porter de alternar escenas en diversos esce- hatios distantes entre si, base del montaje alter~ 110, don de la ubicuidad explorado por Pathe y aproduccién norteamericana. Las divas” ‘Al involucrase la nobleza y la alta burguesfa, las peliculas expresaron su ideologia y su cotidia~ nnidad, base del éxito de las divas, herederas det melodrama operistico yel teatro. Exhibieron cas tillos, palacios, villas, quintas, reuniones, hé- bitos sociales, modas,ritos, maquillaje; se con- virtieron en paradigma. La produccién giraba a 39) su alrededor: “Bscenario, realizacién, ilumina- i6n, fotogcafi,[..] entraba en el euzdro como para ejecutar un solo al que todo debia contri- buir a resaltar su valor, hasta en los més m mos detalles". Se convirtié en el primordial man de taquilla; su elevado sueldo, nunca sos- pechado, estaba en proporcién directa con lt po~ pularidad. Se les llamaba diva a las cantantes sobresa- lientes de pera: Maria Malibrin, Giudita Pas- ta, Adelina Patt; y de teatro: Sarah Bernhardt, Eleonora Duse apodada da Divina; con quien yt Borelli trabajé y de la que traslads a 27 recuerdo del ofro (Memoria dellatro, 1913, Degli Abbati), su primera pelicula, gestualidad, expre~ sién corporal y facial, el nuevo estilo de actuacién, cinematogréfica femenina, marca de fibrica de las divas. Exhibié un exhaustivo catélogo gestual: ‘Manos que se apoyan en la frente, cabeza que sim hacia atrés, cuerpo que se adhiere al muro; dedos que se contraen en el centro del pecho, (© manos que se abren como tenticulos para cestrujar Ia cabeza del amado, brazos que se albren como st imitaran a las mariposas(..]2* La longitud de las peliculas fue también otra contribucidn italiana al fijarla en hora y media, Ja habitual medida estindar universal, aunque Gabiria dus tres. ‘México, victima de In seduccién cinemato- _grifica romana, disfruté las peliculas histéricas y alas divas. Italia también impuso su cédigo na- rativo ala escasa produccién argumental mexi~ ‘cana de aquellos aos. La fuz (1917, Ezequiel Carrasco) copié Fl fuego (I furco, 1915, Giovan- ni Pastrone, Piero Fos) En julio de 1913, Quo oadis? se exhibi6 en el Teatro Arbeu de la Ciudad de México. La pu- blicidad alardeaba de haber sido exhibida du- ante cuatro meses en Paris y Londres, tres en ‘Nueva York y Barcelona, 500 veces en Berlin; en el Palacio Real de Madrid ante Sus Majestades ‘Alfonso XIII y Vietoria Eugenia, y en cl Teatro de la Zarzuela con gran éxito. “L..] Es uno de Jos especticulos més sorprendentes, mas bellos y 4 ims artistieos que hemos presenciado en estos ‘ltimos tiempos.” En términos analogos se re firieron a Marca Antonio y Glecpatra y Los times dias de Pompey, que hacia“ delos manufactureros italianos unos peligrosos competidores de Ia ma- nufactura francesa’. En marzo de 1916 se ex- hibi6 Gabiria acompafiada de misica compuesta por Romualdo da Parma. “Es la obra mas her ‘mosa que he visto en mi vida’, expresé el general Pablo Gonzélez.® Una orquesta de profesores del Conservatorio Nacional de Musica acompa- {6 la proyeccién de las peliculas mencionadas. Los mexicanos se cnamoraron de Lyda Bo relli, Francesca Bertini, Pina Menichell, con- vertidas en dictadoras de la moda femenina y en idolos de los varones. Aunque a Francesca Bertini el pablico mexicano la conocié a partir de 1909, Lyda Borelli los cautivé en 1914 (quiaa por su vista a México con una compaia teatral en 1910, afio del centenario de la Independen- ia) cuando en marzo se exhibié Muro... pero mi ‘amor no mucere (Ma Famore mio non muore, 1914, ‘Mario Caserini) en la que dejabas 42 {.] aténita ala gente con la incomparable clegancia de su perona y sus tajes. Para las siioras que gustan de os primores de a moda, quello e& una maravilla. Lyd Tuce Tos mis espléndidosteajes que se puedan imaginary arranca fase de admiracién a cada traje que have [1 ‘Hubo tumultos para admirar su belleza y su -vestuario en El reeverda del otra, su siguiente peli- cula exhibida en México. Con “Mujer de ensuefio, artista soberans.. Acturo C. Castafiares inicié el soneto dedicado 4 Francesca Bertini. No hubo quien: {..d)no se creyera la herofna de esas que giran, ls ojos, ensenan los dientes como panteras hambrientasyyse dan aires de muy diablas para “apater le ff. ¥ surgieron las Menichellis, las Borellis, las Pinas de Guadalupe y las Li- dias Borrell [1:8 Salvador Novo recordé: 43 ‘Las familias comentaban,discutian, aguarda- ban estrenos tan sensacionales como Ia serie de Los siete pesados, que fueron otras tantas