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Segunda Revolución Industrial en

España

1.-La segunda revolución industrial.

Los cambios en la tecnología.

La segunda revolución industrial se produjo en 1860, debido al uso de nuevas materias


primas y a la aparición de dos sectores industriales, que desarrollaron materiales nuevos.
Además se emplearon la electricidad y el motor de explosión como fuentes de energía.

Las transformaciones de la segunda revolución industrial.

La segunda revolución industrial hizo que se crearan nuevas potencias industriales.


Además las industrias crecieron. Se organizaban por el método del Taylorismo, que
consistía en emplear la producción en cadena, controlar los tiempos de trabajo y la
coordinación entre el ser humano y las máquinas. Esto hizo que la gente emigrara a la
ciudad. El capitalismo antiguo sufrió cambios, como la concentración de empresas, la
consolidación del poder entre la industria y la banca.

Nuevas tierras y nuevas colonias.

Los países industriales colonizaron tierras cercanas y crearon imperios coloniales para
conseguir nuevas tierras y materias primas.

2.-Los Avances de la ciencia y la técnica

Fe en la ciencia.

En el siglo XIX, surgieron el materialismo y el positivismo, (solo existe el mundo material y


que la ciencia puede explicar las ideas y los pensamientos) a causa del progreso del
hombre, en la ciencia y la técnica y en los misterios de la naturaleza.

La biología, la gran protagonista.

Charles Darwin publicó obras científicas y fundó el evolucionismo, base de la biología, que
decía que el origen del hombre estaba en los primates. Seguidamente, Mendel descubrió
las leyes de la herencia, Pasteur descubrió los microbios y los gérmenes y Koch el bacilo
de la tuberculosis.

Un extraordinario progreso técnico.


A partir de la segunda revolución industrial se hizo la vida más fácil para las personas. Se
crearon nuevos materiales que transformaron los paisajes y espacios. Se crearon
exposiciones universales para mostrar las nuevas técnicas.

El Impresionismo.

El impresionismo intenta captar un instante, para ello usan la luz y el tiempo. Fue una
ruptura radical con el arte de antaño.

Artistas.

Manet: Fue el primer impresionista.

Monet: Fue el maestro en la representación del agua y del cielo

Renoir: Muestra el ambiente de la sociedad de la época.

Degas: Pintaba bailarines e interiores.

Técnica.

Color: Usan los colores primarios y el blanco. Se crean cuados muy luninosos.

El dibujo y la forma: Representan as formas con pinceladas sueltas de color, así se


adquiere un aspecto inacabado.

La composición: Es nueva influida por la fotografía en la originalidad de los encuadres.

Temas.

Utilizaban el movimiento y la luz. Buscaron temas del mundo que les rodeaba.

4.-Arte y ciencia en la España del siglo XIX.

España y la ciencia.

Se generalizó la enseñanza, extendiéndose la educación por todos los países


industrializados. También se crearon más universidades, por lo que surgían muchos
científicos, pensadores e investigadores.

Nuevas construcciones, nuevos estilos.

En España también se utilizó el hierro para la arquitectura e ingeniería. El modernismo era


una arquitectura muy decorativa y utilizaba muchas curvas. Gracias a que la burguesía
financiaba sus obras, Gaudí hizo edificios en Barcelona.

La ruptura con la pintura tradicional.


Darío de Regoyos fue un pintor cosmopolita y viajero. En Cataluña surgió un grupo de
pintores importantes influidos por la pintura europea. En Valencia destacó Sorolla que
reflejaba la luz del Mediterráneo.

Joaquín Sorolla.

Sorolla nació en Valencia en 1863. Se hizo famoso pintando retratos de la alta burguesía.
Fue pintor de la familia real y de algunos políticos. Se inspiraba en la realidad popular y
quería dotarse de personalidad propia.

5.-Las transformaciones urbanas

Las ciudades de Europa se transforman.

Las ciudades tuvieron que ser ampliadas debido a que la gente emigró del campo a las
ciudades industriales. Se crearon barrios burgueses, obreros, industriales y otras zonas en
las que estaba la administración. Las ciudades se transformaron para ser el escaparate de
cada país.

Los ensanches de las ciudades españolas.

Con motivo de la llegada de los inmigrantes a las ciudades, se tuvieron que hacer
ensanches en ellas. A burguesía se instaló en las nuevas zonas y las clases más pobres
en la periferia. Además se tuvo que diseñar el mobiliario urbano.

Valencia

Valencia comenzó sus ensanches una vez derribadas las murallas. Se respetaba el
trazado de las antiguas murallas haciendo paseos.

Historia[editar]
Artículo principal: Historia económica de España

1939–1959: La posguerra y la Autarquía[editar]


Posguerra y autarquía[editar]
Artículo principal: Economía de España durante la autarquía franquista

El 1 de abril de 1939 acabó la Guerra Civil Española con la victoria del bando sublevado,
liderado por el general Franco, que sería jefe de Estado desde el 1 de octubre de 1936
hasta su muerte, el 20 de noviembre de 1975. Tras tres años de guerra, el panorama del
país era desolador:

 La población laboral había disminuido mucho por los muertos en la guerra y exiliados.
 Las infraestructuras y las ciudades habían sufrido estragos a causa del conflicto.
 Existía una gran escasez de víveres que provocó que una buena parte de la población
sufriera hambre, también faltaban materias primas y bienes de equipo.
 No había reservas de oro ni de divisas.
 La capacidad productiva del país había disminuido mucho.

El estallido de la Segunda Guerra Mundial el 1 de septiembre de 1939 determinó que aún


fueran mayores las dificultades para procurarse los suministros indispensables y las
posibilidades de transporte marítimo quedaron seriamente limitadas, con lo que toda labor
de reconstrucción económica quedó aplazada. El gobierno implantó una política
de autarquía, ya que lacomunidad internacional había aislado a España económicamente
(salvo la Argentina de Perón, que proveyó de carne bovina). Esto consiste en la búsqueda
de la autosuficiencia económica con la intervención del Estado en la misma. El gobierno
impuso un extenso sistema de controles estrictos e intervino en muchos aspectos de la
vida económica del país. Entre los elementos sujetos a regulación figuraban los precios, el
comercio exterior, las inversiones y la distribución de materias primas.

Los resultados obtenidos no fueron los esperados, sufriendo España en estos años un
hundimiento de la producción agrícola e industrial, con una gran importancia del
contrabando oestraperlo y la corrupción.25

El final de la guerra mundial en 1945 no supuso una mejora de la situación de los


problemas económicos de España. Los demás países europeos estaban tratando de
resolver sus propios problemas y la escasez de alimentos y materias primas estaba
extendida por toda Europa. España fue excluida por los Estados Unidos del plan
Marshall para la recuperación de Europa y esto acentuó la crisis y el aislamiento de la
economía española.

El crecimiento económico en la década de los cuarenta fue muy lento y estuvo


acompañado de una inflación alta. En 1950 la economía todavía no había recuperado el
nivel de producción de 1935.
Años cincuenta[editar]

Comparación del PIB per cápita nominal de España,Portugal y México, durante el siglo XX.2627

Hacia los años 50, la situación económica española empezó a mejorar debido al cambio
de postura de Estados Unidos y de nuevas políticas económicas, un ejemplo del cambio
fue la liberalización parcial de los precios y del comercio.25 Algunos síntomas de esta
mejora fueron el fin del racionamiento de la comida en 195225 y el hecho que en 1954 la
renta media superase a la de 1935 (es decir, por fin la renta por habitante era superior a la
del inicio de la guerra, 20 años antes).25

Desde 1951, Estados Unidos de América en gran parte por intereses estratégicos y
geopolíticos, apoyaron financieramente a España mediante créditos bancarios, debido a
la Guerra Fría, pues el régimen de Franco, que anteriormente había sido visto como aliado
del fascismo, era ahora visto como un aliado contra el creciente comunismo. Sin embargo,
esta ayuda no era gratuita, Estados Unidos recibía a cambio privilegios militares en
territorio español. Recordemos que mientras que el Plan Marshall con ingentes recursos
financieros ayudó a levantar la industria de las naciones occidentales tras la Segunda
Guerra Mundial tales como Gran Bretaña, Francia, Alemania, Italia y Japón, en el caso de
España se limitó solo al ocasional y muy limitado envío de leche en polvo y queso
enlatado. Al incrementarse la adquisición de suministros se produjo una expansión más
rápida, al principio sin inflación, pero más adelante los precios comenzaron a subir y las
reservas de divisas a disminuir. Esta situación llevó a Franco a crear un gobierno
de tecnócratas a partir de 1957,25 que elaboraron y establecieron una nueva y planificada
política económica en 1959, que pronto comenzó a mostrar signos positivos.25
Francisco Franco junto al presidente norteamericano Eisenhower, en 1959

1959-1973: Expansión y crecimiento[editar]


En 1959, un nuevo gobierno nombrado por Franco, elaboró el Plan de Estabilización,25 que
se marcaba como objetivo la estabilidad económica, el equilibrio de la balanza de pagos y
el robustecimiento de la moneda, el plan supuso por una parte liberalización de la
economía y por otra parte austeridad, recortar el gasto público, disminuir el grado de
intervención del Estado en la economía y abrir la economía a las empresas e inversores
internacionales.28 El plan tuvo un éxito inmediato para contener la inflación y rehacer las
reservas de divisas,28 en contra el crecimiento se frenó desde 1958 hasta 1960, mientras
se operaba el reajuste.

Con estos antecedentes el Gobierno español decidió elaborar un programa de desarrollo.


Todas estas medidas provocaron una larga etapa de expansión económica conocida
internacionalmente como el Milagro Español, que duró hasta la crisis del petróleo de 1973.

En estos años, la industria ganó importancia en España, así como el sector terciario (un
ejemplo es el turismo), provocado por este desarrollo industrial, los ciudadanos de las
zonas rurales emigraron a las ciudades (principalmente hacia Madrid, Barcelona y Bilbao),
creando suburbios donde las condiciones de vida eran muy precarias. Esto causó una gran
diferencia entre las regiones españolas,28 pues las más industrializadas, caso de País
Vasco, Madrid y Cataluña, estaban mucho más desarrolladas que otras donde este
proceso había sido prácticamente irrelevante y continuaban con una estructura económica
basada en el sector primario, como fue el caso de Extremadura.

1973-1986: Crisis y cambios estructurales[editar]


En 1973, el mundo occidental entró en una gran crisis económica denominada Crisis del
Petróleo provocada por la negativa de los países productores a vender petróleo a los
aliados deIsrael en la guerra del Yom Kippur, (Estados Unidos y sus aliados europeos).

A la crisis económica internacional, hay que añadir la crisis política española tras la muerte
del dictador Francisco Franco en 1975, y la proclamación de Juan Carlos I como rey de
España,Adolfo Suárez como presidente del Gobierno y la elaboración de una nueva
constitución (Constitución de 1978), que introducía un sistema de monarquía
parlamentaria.
A principios de 1977 los datos de la economía española mostraban sin lugar a dudas que
se encontraba en una situación de depresión, caracterizada por un estancamiento de la
actividad productiva, crecimiento del PIB en 1976 1,5 %, aumento del paro (más de
800 000 parados) y fuertes niveles de inflación (20 %).

En esta coyuntura se firmaron los Pactos de la Moncloa, acuerdos sin precedentes en


España, suscritos por el gobierno, partidos políticos, sindicatos y asociaciones
empresariales, que supusieron un control de las disponibilidades líquidas, una devaluación
de la peseta y el control de los salarios. Los resultados no fueron del todo satisfactorios,
aunque significaron la unidad de los agentes económicos frente la crisis. Desde 1982 con
la entrada del gobierno socialista se llevó a cabo una política económica marcada por el
control de la inflación y la moderación salarial.

La consolidación del proceso democrático facilitó un proceso de acercamiento a Europa


que culminaría en 1986 con el ingreso de España en la Comunidad Económica
Europea bajo la presidencia de Felipe González.

1986-2007: Dentro de las instituciones europeas[editar]

Torre Agbar, Barcelona

Incorporación a la Unión Europea[editar]

La entrada de España en la Comunidad Económica Europea (CEE) el 1 de


enero de 1986 aceleró y fortaleció el impulso económico iniciado. La entrada requirió que
el país abriera su economía, con un fuerte incremento de la inversión extranjera y un
impulso modernizador de la empresa española ante la competencia exterior. También se
produjo un incremento de las inversiones públicas en infraestructuras entre las que se
encontraban las relativas a los fastos del 92,Olimpiadas de Barcelona y Exposición
Universal de Sevilla. Se produjo un tirón del consumo motivado también por un efecto
enriquecimiento provocado por la subida de la Bolsa y del valor de los inmuebles. Con
esto, España aceleró el crecimiento de su PIB, redujo la deuda pública, redujo la tasa de
desempleo del 24,4 % al 15 % en 3 años y redujo la inflación por debajo del 3 %.

PIB 1992 mill. $29 PIB per cápita 1992 % Tasa de


Puesto Países 3031 32
en $ paro

Estados
1 6 286 800 25 466 7,5 %
Unidos

2 Japón 3 767 081 30 973 2,1 %

3 Alemania 2 062 141 25 671 6,6 %

4 Francia 1 372 751 24 091 9,3 %

5 Italia 1 265 800 22 512 8,8 %

6 Reino Unido 1 074 015 19 326 9,8 %

7 España 612 584 15 681 18,3 %

8 Canadá 579 532 20 877 11,2 %

9 Rusia 460 205 576 4,8 %

10 China 418 181 417 2,3 %

Tratado de Maastricht y crisis de los 90[editar]


Artículo principal: Crisis económica de 1993 en España
Después del gran crecimiento experimentado a finales de los años 1980, la economía
española entró en recesión a mediados de 1992. Durante varios años el desempleo estuvo
por encima del 20 %, alcanzando su máximo en 1994.

Desde 1992 la política económica estuvo marcada por el Tratado de la Unión


Europea (TUE), conocido también como Tratado de Maastricht, dirigido a la instauración
del euro como moneda común de la Unión Europea. Las principales medidas suponían el
control de la inflación y del déficit público establecidas en el Pacto de estabilidad y
crecimiento.

La fase expansiva (1995-2007): La entrada del euro[editar]

AZCA, Madrid

AZCA, Madrid

CTBA, Madrid

Los índices económicos comenzaron a subir a partir de 1995, trayendo una fase expansiva
que duró hasta principios de 2008, con un incremento medio anual del PIB del 3,5 %, lo
que ha constituido el periodo de crecimiento más alto desde 1975. Las razones que se han
enunciado mayoritariamente como impulsoras de este prolongado periodo de auge
económico fueron básicamente dos:

 En primer lugar, la incorporación de España a la Unión Monetaria. La entrada en vigor


de la segunda fase de la Unión Económica y Monetaria de la Unión Europea en 1994
propició una caída de los tipos de interés, que se acentuó a partir de la instauración
del euro como moneda oficial en sustitución de lapeseta, que dejó de circular en 2002.
La bajada de los tipos y la ausencia de riesgo de tipo de cambio dentro de la zona
euro llegó a provocar la existencia de tipos de interés reales negativos y alentó un
aumento de la confianza de los inversores y un fuerte aumento del crédito, que
conllevó el aumento de la demanda de viviendas y de bienes de consumo duradero y
posteriormente el aumento de la inversión y el empleo de las empresas favorecidos
por esa mayor demanda. Esta bajada de los tipos de interés trajo también el
nacimiento de la denominada burbuja inmobiliaria, que infló el precio de las viviendas
con subidas durante este periodo de más de un 30 % en términos reales.33
 La segunda causa de la expansión vivida por España fue una llegada masiva de
inmigrantes, fundamentalmente a partir del año 2002, atraídos por una creciente
demanda de empleo en el sector de la construcción y de algunos servicios básicos de
bajo nivel añadido como la hostelería y el servicio doméstico. Esta llegada provocó un
nuevo impulso al consumo y a la inversión española y a la vez impidió el
estrangulamiento por falta de mano de obra en determinados sectores.33

Estos factores mencionados fueron capaces de vencer un periodo internacional


caracterizado por el alza de los precios de la energía y de otras materias primas así como
por el desarrollo de una competencia internacional creciente. A finales de 2007 se ponía
de manifiesto en la economía de España, problemas típicos de un exceso de la demanda
global con una inflación arrastrada superior en un punto a la de la zona euro, una burbuja
inmobiliaria muy hinchada y un amplio déficit de la balanza por cuenta corriente, que llegó
a ser el segundo más elevado del mundo, tras el de Estados Unidos, provocado por el
aumento muy fuerte de la inversión en España que se tradujo en un elevado
endeudamiento exterior, también se llegó a este año con una economía muy
desequilibrada hacia el sector de la construcción y poco eficiente con una productividad
muy deteriorada que en su conjunto hacían insostenible el mantenimiento de las tasas de
crecimiento llevadas hasta ese año.

Los desequilibrios mencionados se vieron también favorecidos por una política


monetaria fijada de forma centralizada por el Banco Central Europeo que mantuvo unos
tipos de interés, marcados en buena medida por la situación de Alemania y que eran
demasiado bajos para la situación de la economía de España. La política fiscal fue
estabilizadora contraria al ciclo con presupuestos equilibrados y algún superávit público
que disminuyeron la deuda pública hasta colocarla en un 37 % del PIB. Sin embargo no se
corrigió la política del suelo, los incentivos fiscales a la vivienda ni las políticas de aumento
de la productividad.33

PIB 2007 mill. $34 PIB per cápita 2007 % Tasa de paro
Puesto Países 2931
en $35 200736

Estados
1 14 477 625 47 954 4,6 %
Unidos
2 Japón 4 377 944 34 038 3,8 %

3 China 3 505 530 2652 4,0 %

4 Alemania 3 440 446 41 845 8,6 %

5 Reino Unido 2 964 399 48 607 5,3 %

6 Francia 2 666 805 43 155 8,0 %

7 Italia 2 207 143 37 908 6,1 %

8 España 1 481 393 32 748 8,2 %

9 Canadá 1 457 873 44 382 6,0 %

10 Brasil 1 395 968 7368 9,3 %

Véase también: Eurozona

2008-2014: Los efectos de la crisis económica global[editar]


Artículo principal: Crisis económica española de 2008-2012

Crecimiento interanual del PIB en España (base 2010)37


Evolución acumulada del PIB en España (2000-2010), el nivel 100 representa el nivel de PIB en 2008

A partir del año 2008 al igual que la zona Euro, la economía española ha sufrido una caída
de sus índices macroeconómicos, dando paso a un período de recesión y crisis.

El origen de esta caída es una combinación de problemas estructurales propios de la


economía española y la fuerte influencia externa de la crisis financiera mundial. En la parte
doméstica destacan principalmente el exagerado peso del sector de la construcción en el
PIB y la burbuja inmobiliaria que al igual que en otros países industrializados como
Estados Unidos y Reino Unido, explotó entre el año 2007 y 2008, el fuerte endeudamiento
acumulado por familias y empresas y la mediana productividad y competitividad española
debido en gran medida al limitado I+D+i y al relativo bajo uso de tecnología punta en
comparación con otros países avanzados.

Esta etapa estuvo marcada por la fuerte contención de crédito bancario provocada por
la crisis subprime en EEUU, las subidas del tipo de interés y el alza en los precios del
petróleo y materias primas, que en España acaban por convertir una ralentización del
sector de la construcción en una grave crisis por la rapidez con la se producen estos
cambios.

Por otra parte esta crisis desencadenaría la crisis financiera de 2008 que según muchos
autores sería la primera crisis económica global y que se califica de manera prácticamente
unánime como la crisis económica más grave desde la segunda guerra mundial.

En España el sector financiero resistió inicialmente bien a la situación del mercado gracias
a la regulación del sector financiero español, (más regulado que en otros países) que llevó
a una menor exposición a los activos tóxicos derivados de las hipotecas subprime. Debido
a dos crisis bancarias desde los años 80, el Banco de España obligó a acumular colchones
de capital durante el auge.38

En 2009, el PIB tuvo una variación –3,8 %, en 2010 del –0,2 %. En 2011 se vivió una ligera
mejoría con una subida del 0,1 %, pero de nuevo en 2012 volvió a descender un 1,6 %.39
Con especial dureza la crisis en España se ha manifestado, en un fuerte aumento del
desempleo, con una tasa de paro del 20,05 % en el primer trimestre de 2010 según los
datos del INE, alcanzando el 27 % en 2013. Esto contrasta con el conjunto de la UE-27, en
el cual el desempleo también se incrementó hasta el 9,6 %, la mayor tasa desde el
comienzo de la serie histórica en enero de 2000. Dañado el motor de la economía antes de
la crisis, el sector de la construcción, y una fuerte acumulación de deuda, se hace patente
la debilidad estructural del modelo económico español de los últimos años. En 2017,
España tiene más del doble de «súper ricos» que antes de la crisis.24

Excesivo endeudamiento del sector privado[editar]

Uno de los problemas a los que ha tenido que enfrentarse España para remontar la grave
crisis que atraviesa desde 2008, es el fuerte endeudamiento privado que sufren tanto
familias como empresas. La ratio entre el crédito al sector privado y el PIB casi se triplicó
en poco más de diez años, habiendo pasado desde el 65 % que representaba en 1995
hasta alcanzar el 170 % en 2010.

Durante los últimos treinta años, el endeudamiento ha crecido notablemente en la mayoría


de países de forma similar al caso español. Sin embargo a partir de 2005 se detectan
diferencias que pueden ser significativas para este caso. Aunque la ratio de
endeudamiento que una economía en equilibrio es capaz de sostener ha ido aumentando
desde los años ochenta y los países desarrollados se han ido endeudando
progresivamente como reflejo de esta mayor capacidad, los niveles alcanzados al
comienzo de esta crisis parecen excesivos.

Este proceso de desapalancamiento tiene que ir realizándose, ya que los niveles


alcanzados resultan insostenibles y puesto que hasta que no se produzca una bajada del
nivel de endudamiento, será difícil volver a alcanzar un ritmo de crecimiento adecuado.40

Este proceso de desapalancamiento necesario puede ser lento y puede tardar entre unos
seis a siete años en volver a alcanzar la tendencia existente, al ir unido a un periodo de
recesión económica, crisis inmobiliaria y una crisis bancaria. El estudio histórico del
proceso explica que tras la ruptura, el ajuste del PIB suele ser inmediato y el del crédito es
también rápido y pronunciado. Además, mientras el PIB suele recuperarse relativamente
rápido, el ajuste del crédito es más persistente, de manera que una gran parte del
descenso de la ratio de apalancamiento se debe a la debilidad del crédito.

Los procesos de desapalancamiento suelen iniciarse con una recesión económica,


general, durante la que el crecimiento del crédito se modera tras años de fuerte expansión
(más de trece años en el caso español). Se observa que la caída del PIB dura
aproximadamente un año (2009), tiempo durante el que el crecimiento del crédito empieza
a reducirse rápidamente, ese año tanto el PIB como el crédito cayeron, de manera que la
ratio de endeudamiento permaneció en niveles elevados. Durante aproximadamente los
dos años siguientes, el crecimiento del PIB se recupera aunque se siguen observando
tasas de crecimiento de crédito negativas, esta fase podría alcanzar previsiblemente hasta
finales de 2012. Finalmente, durante los tres a cinco años siguientes (entre 2013 y 2017)
se producirían tasas de crecimiento del crédito inferiores al crecimiento nominal de la
economía, por lo que aunque el crédito iría aumentando (2,7 % anual), de forma
compatible con el desapalancamiento de la economía.

El desapalancamiento esperado se puede producir por varias vías. En el caso español, el


margen para lograr un desapalancamiento basado en fuertes crecimientos del PIB es
reducido a no ser que se hagan reformas estructurales profundas, con lo que, el proceso
tendrá que venir necesariamente de la mano de un crecimiento del crédito muy moderado
durante los próximos años.

Medidas contra la crisis económica: 2010-2011[editar]

Dada la envergadura histórica de esta crisis económica y su naturaleza global se han


utilizado un amplio catálogo de medidas para combatirla. Durante los primeros momentos
de la crisis el gobierno practicó una política fiscal de estímulo de la demanda: la
aprobación del Plan Español para el Estímulo de la Economía y el Empleo (PlanE) que
englobaba todas las medidas económicas, financieras y fiscales que el Ejecutivo aplicaría
para intentar recuperar la senda de crecimiento. El Plan se basaba en cuatro grandes ejes
de actuación: medidas de apoyo a familias y empresas, medidas de fomento del empleo,
medidas de apoyo al sistema financiero y medidas de modernización de la economía. El
gobierno anunciaba recortes fiscales y nuevos gastos por valor de 21 000 millones de €,
un 2 % del Producto Interior Bruto, en 2008 y 31 280 millones de €, un 3 % del PIB, en
2009.

No obstante, a los mercados de deuda pública les preocupaba el ritmo alarmante de


deterioro de las cuentas públicas del país; en enero de 2009, la calificación de la deuda
soberana de España fue rebajada por la agencia internacional Standard & Poor's. En el
año 2008 la deuda del sector público rondaba el 36 % del PIB, cifra menor a la media de la
eurozona, pero a lo largo del año 2009 el déficit público se incrementó en un 11,4 %.41 Las
principales causas son la pronunciada caída del PIB, la igualmente pronunciada subida del
paro y la fuerte inversión en programas de ayudas como las contenidas en el PlanE.

A raíz de esta situación en enero de 2010 el Gobierno aprueba un paquete de medidas de


recorte que tratan de frenar el crecimiento del déficit público plan de austeridad por 50 000
millones de € para volver al límite del 3 % de déficit público en el 2013.

A finales de enero de 2010 el Gobierno anunció además un aumento progresivo de la edad


de jubilación hasta los 67 años. La medida generó un fuerte rechazo de los sindicatos,
pero contó con el apoyo de la CEOE, Comisión Europea y el Banco de España. Junto con
esta medida se anunció la posibilidad de aumentar la edad mínima de las prejubilaciones a
los 58 años de edad.

Año 201242[editar]
En 2012 se produjo una recaída de la economía española que ha producido una
disminución aproximada del Producto interior bruto del 1,6 %. La causa de este deterioro
fue el agravamiento de la crisis de la deuda pública, provocada por la desconfianza de los
mercados financieros internacionales hacia las pérdidas ocultas de las entidades
financieras españolas y sus posibles consecuencias en las arcas públicas. Esta
desconfianza se tradujo en el cierre de los mercados financieros internacionales a la
economía española y la huida de los inversores extranjeros de los activos españoles. Ha
sido un año peligroso desde el punto de vista financiero, aunque parece que los mayores
peligros que han acechado en este campo han empezado a superarse.43

La destrucción de empleo ha sido muy fuerte, alcanzando una media anual del 25 %. Este
desempleo junto al aumento impositivo efectuado para intentar controlar el déficit, ha
provocado una importante erosión de las rentas de las familias y consecuentemente del
consumo y la inversión.

El único sector que tenido un comportamiento positivo durante el año ha sido el exterior
que ha traído un ligero incremento de las exportaciones y una disminución de las
importaciones produciendo un saldo positivo de la balanza de bienes y servicios por
primera vez en 15 años.44

Desde finales de 2013, la economía ha entrado en un fase de recuperación, con


crecimiento positivo aunque moderado, que se ha afianzado conforme ha transcurrido
2014, con el comienzo de creación de empleo.

Véanse también: Crisis de la deuda soberana europea, Crisis económica de 2008-


2011 y Pacto del Euro.

Evolución de la tasa de desempleo en España


Fuente: Instituto Nacional de Estadística4546

Cuestiones actuales[editar]
Creciente disminución de los fondos de la Unión
Europea[editar]
Las aportaciones de capital de la UE, que contribuyeron significativamente al
fortalecimiento económico español desde la incorporación a la CEE, decrecen
considerablemente en los últimos años, debido a la estandarización económica respecto a
los demás países y a los efectos de la ampliación de la Unión. Por una parte, los fondos
agrícolas de la Política agrícola común de la Unión Europea (PAC) se reparten entre más
países (los países incorporados del este de Europa tienen un sector agrícola significativo),
por otra, los fondos de cohesión y estructurales han disminuido inevitablemente debido al
éxito económico español (ya que su renta ha progresado fuertemente en términos
absolutos) y en razón que la incorporación de países de menor desarrollo hace disminuir la
media de renta per cápita (o PIB per cápita), de modo tal que regiones españolas de
menor desarrollo relativo han pasado a estar en la media europea o incluso encima de ella.
España progresivamente pasa a ser aportante neto de fondos para las regiones menos
avanzadas de la Unión.47

Debilidades de la economía española[editar]


La economía española históricamente hasta el 2008 ha tenido una productividad media
relativamente baja, en comparación con las economías europeas vecinas. Esto ha llevado
a que algunos sectores tengan una competitividad disminuida, tal como se ha reconocido
en el Programa Nacional de Reformas. Las causas son diversas, diversos analistas han
propuesto diversas posibles causas como un sector de la construcción con un peso
excesivo sobre el PIB (se trata de un sector de baja productividad, poco tecnológico y con
poca capacidad de innovación), una tendencia histórica a suplir la inversión en capital con
bajos costes laborales (inmigración, precariedad laboral, etc.), poca relación entre
universidad y empresa y una todavía insuficiente tasa de inversión de I+D+i.48

Si bien durante los primeros años de la crisis económica de 2008 tanto el gran sector
financiero se mostraba como uno de los más robustos del mundo, con una banca
globalizada, la prolognación de la crisis demostró la debilidad estructural de numerosas
entidades financieras medianas y pequeñas que requirieron rescates financieros e
intervención pública. La presencia en sus balances de activos sobrevalorados (viviendas y
terrenos que perdieron valor como consecuencia de la crisis subprime) y otros problemas
llevaron a una severa reestructuración del sector bancario que obligaron a un masivo
endeudamiento público.[cita requerida]

Deuda pública en España[editar]

Evolución de la deuda pública en España en % sobre el PIB

Fuente: Banco de España49 y datosmacro.com50 (*la deuda fluctúa mes a mes, pendiente
de confirmar el % al final de año)

Fortalezas de la economía española[editar]


Por otra parte España, a pesar de una posición general, relativamente menor en materia
de I+D+i, respecto de las demás economías más avanzadas del mundo, cuenta con una
importante posición en varios terrenos de innovación concretos como son las energías
renovables, la biotecnología, el sector farmacéutico, el transporte y las pequeñas y
medianas industrias tecnológicas, que ahora se consolidan como fortalezas sobre las
cuales se establecen las bases del nuevo modelo económico exportador y competitivo.
PIB 2019 mill. PIB per cápita 2019 % Tasa de paro
Puesto Países 51 52
$ en $ 201953

Estados
1 21 410 231 64 674 3,5 %
Unidos

2 China 15 543 705 11 076 4,0 %

3 Japón 5 362 223 42 522 2,9 %

4 Alemania 4 416 802 53 276 3,5 %

5 India 3 155 266 2 334

6 Francia 3 060 074 46 793 8,4 %

7 Reino Unido 3 022 576 45 217 4,5 %

8 Italia 2 261 456 37 231 10,5 %

9 Brasil 2 256 854 10 712 10,5 %

10 Canadá 1 908 531 50 941 6,2 %

Corea del
11 1 777 650 34 268 3,3 %
Sur

12 Rusia 1 754 285 12 191 5,5 %


13 España 1 583 865 34 281 14,8 %

14 Australia 1 581 888 61 940 5,2 %

15 México 1 285 081 10 204 3,4 %

Crecimiento de las exportaciones[editar]


Con un crecimiento del 17,4 % y 185 799 millones de euros en ventas, el sector exportador
ha recuperado los niveles previos a la crisis, según los datos publicados por el Ministerio
de Industria. Con una contribución del 1,1 % al Producto Interior Bruto (PIB), ha aportado
estabilidad a la economía española. La mejora de las exportaciones incluidos países
emergentes, ha permitido que el déficit comercial no se incremente por causa de la subida
mundial de los precios de la energía. En el año 2011, España se sitúa entre los países con
mayor crecimiento global de las exportaciones, según previsiones de la OCDE. La
institución internacional sitúa a España en el quinto lugar en el ranking, con una estimación
de exportaciones de bienes y servicios del 9,9%.5455 56

El déficit comercial de España se redujo hasta octubre de 2011, un 1,9 % a 3.632 millones
de euros, según anunció el Ministerio de Economía. Las alzas más elevadas se registraron
en las exportaciones de bienes de equipos, que subieron 14,8 % respecto a los diez
primeros meses del 2010 y en el sector automovilístico, con una subida de 14,3 % en un
año. España registró un excedente comercial en los intercambios con la Unión Europea
(UE), de 3.043 millones de euros en los diez primeros meses del año. Mientras el consumo
interno sigue parado, España cuenta con sus exportaciones para animar un lento
crecimiento, que no obstante, sufre también la desaceleración mundial. 57

Véanse también: Energías renovables en España y Desempleo en España.

Pobreza[editar]
España es uno de los países industrializados con una de las más altas tasas de pobreza
infantil relativa, de acuerdo a un estudio realizado por Unicef. En 2017, al menos 1 400
000 niños en España permanecían en situación de pobreza. Según Andrés Conde, director
general de Save the Children: «Si no hay empleo suficiente para todos o este no es de
calidad, los hogares solo pueden salir de la pobreza a través de la protección social, pero
en el caso de España la inversión es muy escasa y no se distribuye de manera equitativa.
Tan solo una de cada tres familias en situación de pobreza recibe la prestación por hijo a
cargo, que es del todo insuficiente para cubrir las necesidades».58
Mercado laboral[editar]

El mercado laboral español se caracteriza por dos problemas estructurales:


alto desempleo y alta tasa de temporalidad.59

En épocas de crisis económica el desempleo supera el 20 % de la población activa


(máximos de 21,5 % en 1985; 24,6 % en 1994; 27,2 % en 2013). Durante la época de
crecimiento económico ligado a la burbuja inmobiliaria española una gran cantidad de
jóvenes abandonaron los estudios para emplearse en la construcción. En la actualidad
(2015) la mitad de los desempleados carece de estudios más allá de la educación
secundaria obligatoria.59

En 2007, durante la época de bonanza económica, eran temporales el 30 % de los


contratos de baja cualificación y el 23 % de los que requerían formación superior. Ello
hacía de España el país con mayor temporalidad laboral de Europa.60 La tasa bajó a un
22 % de media durante la recesión de 2008-2015 porque los despidos se cebaron sobre
todo con los trabajadores temporales.61 La temporalidad afecta sobre todo a las mujeres,
los más jóvenes y los trabajadores menos formados.62 Entre los menores de 24 años, el
61,4 % de los trabajadores tenían contrato temporal en 2013, porcentaje solo superado en
la OCDE por Polonia y Eslovenia.63

Un estudio estadístico de 2008 alertó de que la alta tasa de temporalidad en ciertos


sectores de la economía, como la industria, las actividades inmobiliarias o financieras, el
transporte y la sanidad probablemente ocultase un uso indebido de contratos temporales
para obras y servicios para puestos que en realidad deberían ser fijos.62

Desde la transición a la democracia, el marco legal para las relaciones laborales en


España lo fija el Estatuto de los trabajadores, cuya primera versión fue aprobada en 1980.
Desde entonces hasta la actualidad (2015) ha sido reformado siete veces. Actualmente la
indemnización por despido es de 32 días por año trabajado.59

En España hay 797.000 asalariados que trabajan más tiempo del acordado, de los que
casi la mitad no cobra ni cotiza por ello, según la Encuesta de Población Activa.64

Véanse también: Evolución demográfica moderna de España, Emigración


española e Inmigración en España.

La renta de los ciudadanos[editar]

A lo largo del periodo 1985-2011 la renta disponible de los hogares españoles


aproximadamente se ha duplicado, superando la media europea, aunque menor de la que
registran las familias en las mas grandes economías de la Unión Europea.65
Distribución territorial de la renta[editar]

Distribución del PIB per cápita por comunidades autónomas en 2008 en €.

Entre 28.001 y 31.952 Entre 23.875 y 28.000(media de España 23.874) Entre 20.001 y 23.873 Entre 16.714 y
20.000

En la siguiente tabla aparecen ordenadas, por orden de mayor a menor PIB per cápita,
todas las comunidades autónomas del Estado, así como las dos ciudades autónomas
(según los datos del INE de acuerdo al Eurostat66). Como se puede apreciar en ella, hay
notables diferencias entre las comunidades autónomas del Estado, liderando el País
Vasco la estadística y siendo esta Comunidad un 91 % más rica que Extremadura (es
decir, casi el doble).

Frente a la Unión Europea España se sitúa por debajo de la media; si en la UE el PIB per
cápita es de 25 100 €, en España la media es de23 874 €, es decir, unos 1226 € menos.

Atendiendo al Producto interior bruto nominal por habitante, la primera posición la ocupa
País Vasco, con 31 288 euros por habitante, seguido de Comunidad Foral de Navarra (con
30 068 euros), Comunidad de Madrid (con 29 731 euros) y Cataluña (con 27 430 euros por
habitante).

En el lado opuesto, Extremadura (con 16 149 euros por habitante), Andalucía (con 17 587
euros) y la ciudad autónoma de Melilla (con 18 454 euros por habitante) cierran la lista. La
media nacional en 2011 se situó en 23 271 euros y la de los 27 países de la Unión
Europea en 25 134 euros por habitante. Siete comunidades autónomas superaron el
registro nacional y, con la excepción de las Islas Baleares, las otras seis se situaron por
encima del registro medio europeo.
Distribución individual de la renta[editar]

Distribución del ingreso disponible: el eje horizontal muestra el ingreso acumulado por decilas: desde el
10 % más pobre (izquierda) al 10 % más rico (derecha). El eje vertical da el porcentaje de renta que
acumula cada decila, para tres años diferentes.

Por lo que se refiere a la distribución individual de la renta, España es un país


razonablemente igualitario,67 con un índice de desigualdad de Gini entre 32 y 37 (el
máximo valor posible es 100, aunque solo el país más desigual del mundo, Namibia,
rebasa el valor 70).

El INE lleva a cabo periódicamente su Encuesta Continua de Presupuestos familiares,68


que permite conocer de modo razonable la distribución de la renta. La primera de estas
encuestas realizada entre marzo de 1964 y marzo de 1965, reveló que más del 81,6 % de
la población recibía ingresos inferiores a la media (9446 pesetas por familia),69 lo cual
demostraba una distribución del ingreso mucho más desigual que la actual. El índice de
desigualdad de Gini estimado con los datos de esa encuesta es de 44,0. Con la
instauración de la democracia y la mejora de los niveles educativos y de ingreso de los
más pobres, la igualdad creció durante los años 1970 y en 1980 el coeficiente de Gini llegó
a un mínimo de 36,73. Posteriormente la desigualdad aumentó un poco llegándose a
valores de este coeficiente de 38,58 (1993) y 38,23 (1996).7068

Una aproximación a la evolución en el largo plazo, realizada a partir del análisis del
crecimiento de las rentas en términos reales confirma que, desde los años setenta y hasta
que dio comienzo la crisis económica y financiera en 2008, el crecimiento de las rentas en
cada grupo de ingresos habría dado como resultado una reducción de la desigualdad,
puesto que las rentas más bajas habrían crecido más que las rentas más altas. En
conjunto, el balance de esos treinta año habría sido positivo, habiéndose producido una
reducción de la desigualdad, si bien con un preocupante estancamiento del proceso en los
últimos años.

Durante la crisis actual se han agudizado considerablemente los niveles de desigualdad,


situándose España, en este aspecto, entre los países en los que más está creciendo la
desigualdad.65 A 2011 España era el segundo país de la Unión Europea (y séptimo de
la OCDE) con mayor desigualdad económica, solo superado por el Reino Unido.71
Economía por sectores[editar]
Sector primario[editar]
Agricultura[editar]
Artículo principal: Agricultura en España

Canal de regadío cerca de la ciudad romana de Lancia, en León.

Hasta los años 40 del siglo XX, más de la mitad de la población activa española trabajaba
en el sector agrario, y la producción de este constituía el capítulo principal de la economía
del país. En el año 1984 la proporción había descendido mucho y la actividad agraria
reunía algo menos del 18 por ciento de la población total ocupada, siendo su aporte a la
producción global del país el 6,7 por ciento.

Representación gráfica de los productos de exportación del país en 28 categorías codificadas por color.

Los factores que condicionan la agricultura en España son de varias clases: físicos, como
la elevada altitud media que no beneficia a la mayoría de los cultivos, las heladas tardías y
la erosión que despoja a las tierras de labor de su sustrato fértil; e históricos, como la
tradición ganadera de España desde la Edad Media con la creación de la Mesta y el
desigual reparto de la tierra en latifundios y minifundios.

Para mejorar el rendimiento y las condiciones de trabajo de los agricultores se han llevado
a cabo algunas reformas como la concentración parcelaria, que ha aumentado la superficie
de las parcelas cultivables hasta una media de 2,58 ha. El desarrollo de los regadíos en
las diferentes cuencas hidrográficas y la mejora en las técnicas de cultivo, con la extensión
de los cultivos forzados bajo plástico, que ocupan muchas hectáreas en el litoral
mediterráneo preferentemente.
Producción del sector agrícola[editar]

El trigo, junto con la cebada son los dos cereales más cultivados en España

La naranja fruta que tiene su área de producción más importante en laComunidad Valenciana

Monocultivo del Olivar en laprovincia de Jaén

 Cereales

En España es muy importante el cultivo de los cereales llamados de


invierno: cebada y trigo fundamentalmente, y en menor proporción, avena ycenteno. Se
cultivan en tierras de secano, que solo reciben el riego natural. Se suele practicar el
barbecho, que consiste en dejar la mitad de la tierra sin sembrar, pero dándole las labores
adecuadas para quitar las malas hierbas y ahuecarla de manera que recoja la mayor
cantidad de agua posible. La otra mitad de la tierra se siembra ese año y al siguiente se
invierte la situación. Andalucía, y las dos Castillas son los principales productores de estos
cereales.
El maíz se cultiva en Galicia sin riego artificial, haciendo rotar su cultivo con el
de patatas, nabos o alubias. En las zonas de regadío también se cultiva el maíz, planta
que requiere bastante humedad en la época del verano.

 El arroz está ausente de los secanos españoles por su gran exigencia de agua, pero
existen tres principales zonas productoras de arroz: Cataluña, Comunidad Valenciana
y Zona Sur. Se estima, en definitiva, que en España la producción alcanza casi el
medio millón de toneladas, de los cuales el 60% se produce en las zonas arroceras
del Guadalquivir y Extremadura, el 15% en el delta del Ebro, el 15% en la Albufera
valenciana y el restante 10% entre Región de Murcia, Aragón, las dos
Castillas, Baleares y Navarra.

 Patatas y hortalizas. La patata, como el maíz, es de origen americano y, al igual que


ese cereal, de introducción española en Europa. Se cultiva sin riego artificial en toda
la España Atlántica y en todos los regadíos. la mayor cosecha corresponde a las
variedades de media estación (junio - septiembre) y a las tardías o de otoño. Suele
rotarse su cultivo con el del maíz y las alubias.

El cultivo de hortalizas tiene gran tradición en el país. A ellas se dedican casi todas las
superficies protegidas por plásticos. Su cultivo se ha duplicado desde mediados de siglo.
Se ha duplicado también su producción, que es la base de la industria agroalimentaria y,
con las frutas, nuestras dos principales exportaciones de productos agrarios frescos. Se
exportan:tomates, cebollas, fresones, melones, sandías, lechugas, coles, judías
verdes,zanahorias, pepinos, pimientos, calabacines, y otras muy distintas hortalizas

 Frutales. Los cítricos que necesitan agua y ausencia de heladas se cultivan en los
regadíos del litoral mediterráneo. Son exportados en gran cantidad. La mayor parte de
la superficie de cultivo citrícola se reserva a naranjas, a las que siguen en importancia
las mandarinas, los limones y los pomelos. El núcleo fundamental se halla
en Valencia.

Los frutales no cítricos cultivados ofrecen una gama muy variada. son importantes las
plantaciones de peral, manzano, melocotonero, y albaricoqueen regadío. En secano se
prefiere el cerezo, sobre todo en Extremadura y Aragón. Los frutos secos como
la almendra y la avellana se cultivan en todo el litoral levantino hasta la costa bética y
en Baleares.

Es muy importante también la producción de uva de mesa, de la que gran parte se


exporta, se obtiene en el litoral de Valencia y en los parrales deAlmería y Murcia.
En Canarias es de gran importancia el cultivo de la platanera, donde tropieza con la
dificultad de la falta de agua, de la que la planta es muy consumidora.

 Viñedos y olivares
Dos regiones sobresalen por la amplitud del terreno vitícola: La
Mancha y Extremadura seguidas de la Rioja. Las zonas más productoras en cantidad y por
la calidad de sus caldos derivados son, en Castilla y León, la Ribera del Duero,
en Andalucía, las del Marco de Jerez. En la Meseta Sur,Valdepeñas y Extremadura,
(Tierra de Barros). En Levante, Utiel-Requena y Jumilla.
En Cataluña, Penedés, Ampurdán y Priorato. En el Ebro, Rioja yCariñena. En el sur de
Galicia, Ribeiro y Rías Bajas.

Plantación de algodón, cultivo industrial que se da en las regiones del Sur de España

Los olivos soportan mal las heladas, por lo que tienen menos área de expansión que la vid.
Se encuentran mayoritariamente en toda la geografía española al sur del Sistema Central.
Su cultivo es prioritariamente de secano y la mayor parte de la producción se destina a su
transformación en aceite. Su cultivo es muy importante en Andalucía, donde hay zonas de
monocultivo como en algunas partes de la Bética, sobre todo en la provincia de Jaén.

 Cultivos industriales

Tradicionalmente vienen considerándose plantas industriales solo aquellas cuyo producto


no admite consumo directo o para el que su transformación resulta mucho más
provechosa. Tal es el caso del girasol, la remolacha azucarera, el algodón y el tabaco.

El cultivo del girasol alcanza grandes extensiones en el secano de la Meseta y abarcaba


ya en 1984 más de un millón de hectáreas, de las que el 85 por ciento son de secano.

La remolacha azucarera se cultiva sobre todo en el valle del Duero, donde rota con los
cereales en los regadíos. El algodón se cultiva los regadíos de Murcia y Alicante y en los
regadíos y secanos de la Baja Extremadura y de la Bética. El tabaco se cultiva en la vega
de Granada , que es donde mayor rendimiento produce y en la provincia de Cáceres,
sobre todo en la vega del Tiétar, en todo caso en regadío. También se consideran cultivos
industriales los dedicados a condimentos, entre los que se encuentran los pimientos, para
el pimentón y el azafrán. El primero en los regadíos murcianos y en los dela
Vera de Gredos. El azafrán se da en los secanos manchegos y en la provincia de Teruel.

Ganadería[editar]
Artículo principal: Ganadería en España

Vaca de raza frisona.Es la que predomina en las granjas lecheras españolas

La ganadería ha mejorado mucho en los últimos tiempos porque se han sustituido unas
especies por otras y, dentro de cada una, las razas de variada aptitud y escaso
rendimiento, por selectas.

Cerdos y vacas son los animales preferidos en las granjas. En las vacas se han
reemplazado las razas autóctonas - rubia gallega, asturiana etc., por razas extranjeras de
selecta aptitud, de manera preferente la frisona para leche y la charolesa para carne. Se
prefiere un régimen de estabulación para las vacas de leche y un régimen mixto para las
de carne.

Del mismo modo, en los cerdos se adopta la estabulación en granjas adecuadas y con
razas de gran porte- la Large White, por ejemplo - mejor que las autóctonas, pequeñas y
de gran osamenta. Las autóctonas han recuperado su importancia pasada y se obtiene de
ellas el jamón de cerdo ibérico -de pata negra- .

También las gallinas de alta producción cárnica o de huevos se tienen en granjas


especiales.

Los pastores ya no practican la transhumancia con sus rebaños, sino que prefieren
quedarse en zonas próximas a sus residencias, realizando desplazamientos de más corto
radio; y la antigua orientación lanera se ha reemplazado por la de corderos para carne o la
láctea para quesoscon denominación de origen.

Pesca[editar]
Artículo principal: Pesca en España
Boquerón, anchoa o bocarte

España tiene más de 4.000 km de litoral y una tradición pesquera que se remonta por lo
menos a la época romana, cuando escabeches y peces vivos de la costa mediterránea
hispana llegaban a los mercados itálicos.

Las aguas nacionales, definidas como las que discurren desde la costa hasta la línea
exterior de 200 millas náuticas, que delimita la Zona Económica Exclusiva (ZEE),
constituyen el Caladero Nacional.

La flota pesquera española faena en cuatro zonas pesqueras diferenciadas: Cantábrico-


Noroeste, Golfo de Cádiz, Canarias y Mediterráneo. Se trata de flota de bajura, que faena
en zonas determinadas del Caladero Nacional y con artes o aparejos específicos.72 La
elevada demanda de productos pesqueros hizo necesario el desarrollo de pesquerías en
aguas exteriores y caladeros lejanos. La irrupción de los barcos congeladores hizo posible
esta pesca en caladeros lejanos de manera que actualmente, una gran parte de la flota de
gran altura pesca en aguas internacionales.

Las especies más capturadas son: la sardina, la merluza y la pescadilla, el bacalao,


el boquerón, y el bonito. De los crustáceos, la gamba, y de losmoluscos el calamar y
el pulpo. Los viveros se dedican fundamentalmente al mejillón.

Sector secundario[editar]
Industria[editar]
Artículo principal: Industria en España

La industrialización de España se ha producido en diferentes momentos y con distintas


velocidades, viviendo la economía española dos grandes periodos industrializadores: uno
durante elsiglo XIX y otro a mediados del siglo XX.

La industrialización decimonónica tuvo sus principales focos en Cataluña y el País Vasco,


desarrollándose en Cataluña la industria textil, mientras que en el País Vasco la industria
predominante fue la siderurgia, gracias a los yacimientos de mineral de hierro, que
proporcionaron los capitales y materia prima. Además, un tercer foco de industrialización
en el siglo XIX se desarrolló en Asturias, debido a los yacimientos de carbón, que
provocaron la aparición de la minería y la industria siderúrgica, financiadas con inversiones
de capitalistas españoles, franceses y británicos. En Andalucía, concretamente en
la provincia de Málaga, también se experimentó un proceso industrializador que, sin
embargo, tuvo una existencia efímera (estaba basada en carbón vegetal y los bosques se
agotaban) y por una serie de causas no se logró la industrialización de esta región hasta
bien entrado el siglo XX.

Respecto a las restantes zonas industriales, su desarrollo más efectivo se produjo en el


segundo periodo industrializador de España, durante el denominado "desarrollismo", en las
décadas finales del franquismo, en el denominado "milagro español" entre 1959 y 1973, en
el cual se alcanzaron alta tasas de crecimiento, un desarrollo que ha proseguido hasta la
actualidad, con importantes actividades en todos los sectores, que van desde la industria
de la moda, la construcción naval, las tecnologías renovables, la biotecnología, los trenes
de alta velocidad o la industria aeroespacial.

Construcción[editar]
Artículo principal: Vivienda en España

España tenía un parque de 23.700.600 viviendas a finales del año 2005, según datos
del Banco de España, sobre un total de 15,39 millones de hogares españoles. Estas cifras
indican un promedio de 1,54 viviendas por hogar español, la tasa más alta del mundo.
Según las mismas fuentes, el 85 por ciento de las viviendas en España son de propiedad,
y solo un 15% se disfrutan en régimen de alquiler.

El precio medio de la vivienda nueva en España era de 2.510 euros por metro cuadrado,
según datos de la Sociedad de Tasación a 31 de diciembre de 2005. El precio de la
vivienda, sin embargo, varía ostensiblemente en función de las comunidades autónomas y
las capitales de provincia.

Al estallar la llamada "burbuja inmobiliaria", se inició un retroceso económico en todos los


aspectos de la economía española. El resultado de la explosión de la burbuja es una
brusca caída de la demanda y de los precios a corto plazo. Desde septiembre de 2007, se
está produciendo por la incapacidad del mercado para absorber la enorme oferta de
vivienda construida y vacía disponible. Este cambio de ciclo inmobiliario español habría
tenido lugar por factores internos y externos: por un lado, la falta de liquidez del sistema
financiero, iniciado por la crisis de las hipotecas subprime en Estados Unidos en agosto de
2007, y por otro, por el deterioro interno de la economía española, la falta de financiación y
el agotamiento del modelo de crecimiento (basado en la construcción), al reducirse los
retornos de la inversión (provocando la salida del mercado de los especuladores) y
contenerse el crédito.

Sector energético[editar]
Artículo principal: Energía en España

El sector energético en España supone aproximadamente un cinco por ciento del Producto
interior bruto de España, pero su importancia va más allá de su participación en la
producción total, puesto que constituye un sector de carácter estratégico del que necesitan
todas las ramas de la actividad económica, siendo la energía considerada necesaria para
cualquier clase de producción de bienes y servicios. Precisamente uno de los elementos
que ha limitado el desarrollo económico de España en los dos últimos siglos, ha sido la
pobreza de recursos energéticos, en concreto la carencia de hidrocarburos líquidos y
gaseosos y la mala calidad y carestía del carbón existente. La escasez de recursos ha
condenado tradicionalmente al sistema energético nacional a una situación de déficit y
dependencia exterior. Frente a un consumo de energía primaria en España en el año 2008
de 142.070 Kilotoneladas equivalentes de petróleo (Ktep), la producción nacional fue de
30.725 ktep, lo que ha supuesto que el grado de autoabastecimiento exterior se cifra en un
veinticinco por ciento, durante este año.73 74

Desde finales de los años 1990 esta situación se trata de invertir mediante políticas de
impulso de las energías renovables, que tienen como objetivo para 2010 generar el 30 %
de la electricidad a partir de fuentes de energía renovable, el 12 % de la energía primaria y
el 5,75 % con biocarburantes. España es asimismo líder mundial en energía eólica, con la
mayor tasa de penetración mundial de esta tecnología (21% del consumo eléctrico en el
año 2013).75

Sector terciario[editar]

Supermercado de Mercadona enCádiz. El grupo Mercadona es en 2012 el primer grupo de distribución de


España por volumen de ventas, con una cifra de negocios de 17.522 millones de euros de ventas. 76

Comercio[editar]

El sector del comercio en España, suponía, en 2007, un 15,43 por 100 del Valor Añadido
Bruto (VAB) del sector servicios y un 10,39 por 100 del total nacional, constituyendo el
sector más importante de la economía española después del turismo.

El subsector del comercio minorista se estructura como el de mayor peso en el sector


comercial en general, con el 44,90 por 100 del VAB del total del sector en 2007, lo que
supone una ligera bajada con respecto a 2006.77

El sector de comercio y reparación tiene una gran importancia por su participación en el


total de empresas de la economía española, aunque dicha participación ha ido
disminuyendo progresivamente en los últimos años. En 2008, el sector de comercio y
reparación, con 843.212 empresas activas, engloba aproximadamente el 25% del número
total de empresas de la economía.
El sector del comercio en España, suponía, en 2007, un 15,43 por 100 del Valor Añadido
Bruto (VAB) del sector servicios y un 10,39 por 100 del total nacional, constituyendo el
sector más importante de la economía española después del turismo.

EVOLUCIÓN DE INDICADORES DEL COMERCIO EN ESPAÑA

La adhesión de la España democrática a la OTAN (1982)


 Contexte
 Ressources (5)
La adhesión de España a la OTAN

Francisco José Rodrigo Luelmo

España estaba vinculada desde 1953 al sistema defensivo occidental a través de sus
acuerdos con los Estados Unidos, pero Madrid decidió integrarse de pleno en el mismo
pidiendo su adhesión al Tratado del Atlántico Norte, firmado por Canadá, Estados
Unidos y varios países de Europa occidental en Washington en 1949. Y a pesar de que
fueron los Gobiernos de la Transición los que solicitaron oficialmente el ingreso en la
Alianza Atlántica, los Estados Unidos habían intentado en los momentos finales del
franquismo que los aliados aceptaran la entrada de España en la OTAN. Sin embargo, la
propuesta norteamericana fue rechazada en una reunión del Consejo del Atlántico Norte
celebrada en mayo de 1975. El argumento dado por los aliados era que España no tenía
un régimen político democrático y que, hasta que no lo tuviera, no podría ser aceptada
en esta organización político-militar como Estado miembro.

Una vez fallecido el General Franco, el Presidente del primer Gobierno de la Monarquía
de Juan Carlos I, Carlos Arias Navarro, había manifestado ante las Cortes Españolas en
enero de 1976 que su Gabinete estaba contemplando «alternativas posibles con la
Organización del Tratado del Atlántico Norte» para la defensa de España e incluso
sugirió una «eventual participación» de Madrid en los esquemas de la Alianza Atlántica.

Pero, como ya se ha dicho, correspondió a los Gobiernos de Unión de Centro


Democrático (UCD), liderados por Adolfo Suárez y Leopoldo Calvo-Sotelo, tomar la
iniciativa y solicitar oficialmente el ingreso de España en la Alianza Atlántica. Sin
embargo, el camino no iba a ser nada fácil teniendo en cuenta la oposición que el
Ejecutivo español tuvo en su propio país, tanto entre el pueblo como entre la oposición
parlamentaria de izquierdas.

En primer lugar está la vertiente política de la polémica, destacando la propia


ambigüedad del Gobierno, puesto que el Presidente Adolfo Suárez no mostró nunca un
gran entusiasmo por ingresar en la OTAN, al contrario que su Ministro de Asuntos
Exteriores, Marcelino Oreja. El Jefe del Ejecutivo español acudió incluso como
observador a la Cumbre de los Países No Alineados, celebrada en La Habana en 1979, a
pesar del programa atlantista de la UCD.

Pero, además, el Gobierno de España tuvo una dificultad añadida: no logró concitar el
consenso suficiente ni entre los partidos políticos ni entre el pueblo español para la
adhesión al Tratado del Atlántico Norte. Si bien el posible ingreso de España en la CEE
contaba con una clara aprobación por parte de todos los sectores políticos y sociales del
país, la hipotética entrada en la OTAN fue objeto de una agria y dura polémica. Así, el
Gobierno de UCD sólo obtuvo el apoyo de la conservadora Alianza Popular y de los
partidos nacionalistas vascos y catalanes. Por el contrario, tanto el Partido Comunista de
España (PCE) como el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) lideraron la oposición
a la participación de esta nación europea en la Alianza Atlántica. De hecho, los
socialistas de Felipe González impulsaron la campaña «OTAN de entrada no»,
exigiendo un referéndum que preguntase al pueblo español sobre si era conveniente o
no la adhesión al Tratado de Washington.

Por su parte, la opinión pública española, que tras la muerte de Franco no estaba en
contra de la posible entrada en la OTAN al identificarla con la democratización del país,
fue cambiando de posición a medida que avanzaban los años. Ello se debía a su
antipatía hacia los Estados Unidos (muchos españoles achacaban a Washington la
excesiva duración de la dictadura franquista), a su tradicional desinterés por los asuntos
de política exterior, y a que buena parte de la ciudadanía española no percibía a la
URSS y al Pacto de Varsovia como posibles amenazas para su seguridad nacional. A
todo lo anterior había que unir la progresiva complicación del contexto internacional y
el auge del neutralismo y el pacifismo en España.

El punto álgido del debate se dio a inicios de los años 80, cuando España ya tenía una
Constitución democrática y se habían celebrado dos elecciones legislativas. Por
entonces, la política interna española atravesaba una etapa muy convulsa que, en cierta
manera, pudo influir en el proceso de adhesión de España a la OTAN: en enero de 1981,
el Presidente del Gobierno, Adolfo Suárez, presentaba su dimisión; y el 23 de febrero de
ese mismo año, un sector minoritario de las Fuerzas Armadas intentó perpetrar un golpe
de Estado, que resultó fallido, contra la joven democracia española. Si bien la fracasada
intentona militar pudo respaldar la determinación del nuevo Jefe del Ejecutivo,
Leopoldo Calvo-Sotelo, de pedir el ingreso en la OTAN con el objetivo, entre otros, de
democratizar las Fuerzas Armadas españolas, la decisión ya estaba tomada de antes,
incluso en los estertores del Gabinete Suárez.

Pero el Gobierno de España dispuso la entrada en la Alianza Atlántica, principalmente,


por razones geopolíticas. Dada su vulnerabilidad militar, este país de la Península
Ibérica quería unirse a la OTAN para garantizar su integridad territorial y reforzar así la
seguridad del eje Baleares-Estrecho de Gibraltar-Canarias, protegiéndolo de posibles
expansionismos foráneos, en primer lugar de Marruecos que, tras haberse anexionado
Ifni y el Sáhara Occidental, ahora ambicionaba conquistar las dos ciudades españolas
del norte de África: Ceuta y Melilla. Igualmente, el Gobierno español temía posibles
actitudes ofensivas por parte de otros dos países norteafricanos, Argelia y Libia, que
estaban en la órbita soviética. También, el Ejecutivo de Madrid afirmaba que con su
ingreso en la OTAN lo único que hacía era ratificar de iure lo que ya era de facto a
través de sus acuerdos con los Estados Unidos: la pertenencia al sistema defensivo de
Occidente. Asimismo, España estaba convencida que con la entrada en la OTAN se
desbloquearían las negociaciones para ingresar en la Comunidad Económica Europea.

Finalmente, los debates parlamentarios se dieron en octubre de 1981. Tal y como estaba
previsto, UCD, Alianza Popular y nacionalistas vascos y catalanes apoyaron el ingreso
en la OTAN, mientras que la izquierda se opuso en bloque. Los Estados firmantes del
Tratado de Washington aceleraron la petición de Madrid y el 30 de mayo de 1982
España se convirtió en miembro de pleno derecho de la Alianza Atlántica.
Pero el debate interno en España no acabó con la adhesión. El 28 de octubre de 1982 el
PSOE obtuvo mayoría absoluta en las elecciones legislativas y su líder, Felipe
González, se convirtió en el nuevo Presidente del Gobierno español. Los socialistas
habían prometido en la campaña electoral previa a estos comicios congelar la adhesión
de España a la estructura militar de la OTAN y convocar un referéndum para que el
pueblo español decidiera sobre la permanencia de este país en la Alianza Atlántica.

Sin embargo, una vez en el poder, Felipe González dio un giro proatlantista a la política
exterior del Gobierno socialista y acabó aceptando la pertenencia de España a la OTAN,
con condiciones. Ello se hizo explícito cuando González presentó el denominado
«Decálogo sobre política de paz y seguridad», presentado en el Debate sobre el estado
de la Nación celebrado entre los días 23 y 25 de octubre de 1984. Esta propuesta tenía
como objetivo alcanzar un pacto de Estado, que hasta entonces no había sido posible, en
materia de política exterior. En este contexto, el Jefe del Ejecutivo español planteaba a
la oposición los siguientes puntos para el acuerdo:

1. Continuidad de España en la OTAN.

2. No integración de España en la estructura militar de la Alianza Atlántica.

3. Reducción de la presencia norteamericana en España.

4. No nuclearización del territorio español.

5. No exclusión de la firma del Tratado de No Proliferación Nuclear.

6. Voluntad de participación en la Unión Europea Occidental.

7. Recuperación de Gibraltar.

8. Candidatura al Comité de Desarme de la ONU.

9. Desarrollo de convenios bilaterales de cooperación defensiva con otros países de


Europa occidental.

10. Plan estratégico conjunto.

El prometido referéndum tardó en llegar. Tras haber cambiado de posición, el Gobierno


del PSOE temía no ganar el plebiscito y le preocupaba la posible pérdida de credibilidad
de España entre sus aliados occidentales si Madrid abandonaba la OTAN. Mas la
primera legislatura de los socialistas al frente de España iba llegando a su fin y la
promesa de convocar una consulta popular no podía seguir eludiéndose. Así pues, en
febrero de 1986, el Gobierno español anunció la convocatoria del referéndum para el 12
de marzo de ese mismo año. El PSOE, el Centro Democrático y Social (nuevo partido
del antiguo Presidente Suárez) y los nacionalistas vascos y catalanes pidieron el voto
favorable para la permanencia de España en la OTAN; el PCE defendió el voto en
contra y la conservadora Alianza Popular, pese a apoyar la pertenencia a la Alianza
Atlántica, pidió la abstención al considerar el plebiscito una maniobra «innecesaria» por
parte del Gobierno socialista, dándole una lectura interna al mismo.

La pregunta que la consulta planteaba a los españoles era la siguiente: «¿Considera


conveniente para España permanecer en la Alianza Atlántica en los términos acordados
por el Gobierno de la Nación?». Las condiciones establecidas por el Ejecutivo socialista
en la propia papeleta electoral eran: no incorporación a la estructura militar de la
OTAN; prohibición de instalar, almacenar o introducir armamento nuclear en territorio
español; y reducción progresiva de la presencia militar norteamericana en España.
Finalmente, pese a los sondeos que indicaban lo contrario y con una participación del
59,42 % del censo, ganó el «sí» con un 52,5 % de los votos, mientras que el 39,8 % de
los mismos fue a parar al «no»; el voto en blanco logró una cifra por encima de lo
normal —6,5 %— y el voto nulo alcanzó el 1,2 % de los sufragios.

Con este resultado, España confirmó su permanencia en la OTAN y Felipe González


salvó su propio Gobierno. De hecho, el PSOE ganó de forma contundente las elecciones
legislativas celebradas pocos meses después. Además, Madrid logró renegociar de una
forma más favorable para sus intereses, los Convenios de Defensa con los Estados
Unidos, que fueron renovados en 1988. Años más tarde, en 1999, España dio un paso
más en la Alianza Atlántica y bajo el Gobierno del Partido Popular, presidido por José
María Aznar, se integró en la estructura militar de la OTAN, contando para ello con un
amplio consenso parlamentario. Quedaban ya lejos los apasionados debates internos que
la adhesión de España al Tratado del Atlántico Norte había suscitado en los años 80.