Está en la página 1de 2

¿Qué son los heurísticos?

Los heurísticos son reglas generales y poco definidas que funcionan como “atajos”
mentales para resolver problemas que paso a paso serían en extremo complejos.

Son útiles para disminuir la sobrecarga cognitiva y permiten invertir menos recursos
mentales en los problemas. Aunque aportan vías para simplificar los problemas nos
pueden llevar a cometer errores al tomar decisiones.

Los heurísticos más habituales a la hora de tomar decisiones son:

El heurístico de la representatividad:
Este procedimiento consiste en realizar juicios en la medida en que algunas
situaciones se parecen a otras situaciones o categorías. Es decir, se trata de juzgar la
probabilidad de que una persona, acción o sujeto pertenezca a un conjunto o categoría
fijándose en la semejanza entre el mismo y los miembros del grupo.

El juicio, por tanto, se basa en determinar si la persona, acción o suceso es representativo


de una clase (juicio de representatividad) y si se decide que lo es, se juzgará que es
probable que pertenezca a esa clase (juicio por representatividad).

Un ejemplo clásico del procedimiento heurístico de representatividad es pensar que los


productos de gran calidad son caros, y por lo tanto, si algo es caro tiene que ser de gran
calidad, aunque la mayoría sabemos que no siempre es así.

Otro ejemplo de este tipo de heurístico son los juicios sobre las personas nada más
conocerlas, en función de su sexo, raza, belleza, posición, aspecto físico…

Esta forma de razonar es adecuada en la mayoría de las ocasiones, ya que permite dar
respuestas rápidas a las situaciones habituales, permitiendo un importante ahorro
cognitivo.

No obstante, como quiera que las variables que influyen en la semejanza son distintas a las
que afectan a la probabilidad, se producen sesgos como consecuencia de ignorar
información relevante.

Alguno de los errores o sesgos que se cometen al utilizar el heurístico de la


representatividad son:

Insensibilidad al tamaño de la muestra


Cuando se conoce la frecuencia real de un suceso de espera que este aparezca
igualmente en un número pequeño de observaciones.
El sesgo de insensibilidad al tamaño de la muestra da lugar a un error conocido como la
falacia del jugador que consiste en creer que la equiprobabilidad (cuando en un
experimento dos sucesos tienen la misma probabilidad de ocurrir) se manifestará en un
número reducido de observaciones, por ejemplo, en el problema de la apuesta, donde se
lanza al aire una moneda 10 veces obteniendo la secuencia: C (cara)- X (cruz)-X-X-X-X-X-
X-X-X.

Si se tuviese que apostar ¿a qué opción se haría?, según el experimento los sujetos dicen
Cara porque tienden a esperar que la secuencia de hechos que tiene lugar a partir de un
proceso que es aleatorio, representa las características que todos reconocemos en un
proceso aleatorio: que no se repita muchas veces seguidas el mismo acontecimiento.

Insensibilidad a las probabilidades previas


Es la tendencia a asignar probabilidad a un sujeto o categoría teniendo solo en
cuenta la información nueva proporcionada cuando esta se considera representativa.

Por ejemplo, X es un joven metódico cuya diversión principal son los ordenadores ¿Qué
nos parece más probable, que sea estudiante de ingeniería o de humanidades?

La mayoría de las personas tiende a decir que seguramente estudia ingeniería lo que
supone una aplicación automática del heurístico de representatividad ya que suponemos
que X estudia ingeniería simplemente porque su descripción encaja con el estereotipo de
estudiante de ingeniería pero esto implica pasar por alto el hecho de que los estudiantes de
humanidades son más abundantes que los de ingeniería con lo cual es mucho más
probable encontrar estudiantes de humanidades que se correspondan con la descripción
de X.

El heurístico de disponibilidad:
Este procedimiento consiste en basar las decisiones en la información que primero
está disponible en nuestra mente creyendo que lo más disponible es lo más
frecuente o probable, cuando a veces lo que recordamos primero es lo reciente,
extraño o particular.

El heurístico de anclaje y ajuste:


Estrategia que consiste en emitir juicios basados en algún valor inicial que
posteriormente se va ajustando hasta producir la respuesta final. La respuesta final
parece estar sesgada hacia el valor inicial ya que se asume, equivocadamente, que
dicho valor inicial siempre es relevante para el problema.