Está en la página 1de 9

Instrucciones:

1. Investiga en varias fuentes los antecedentes de los hechos acontecidos en el Pueblo de San Juan

Ixtayopan, Distrito Federal conocido como el “caso Tláhuac”, consultando al menos tres fuentes y

elabora una síntesis de los mismos que te servirán como antecedente para la elaboración del análisis
del mismo.

2. Realiza la lectura Tláhuac a medio año: de la indiferencia al aprendizaje la cual te permitirá

comenzar a problematizar en torno a este tema.

Da clic en el icono para descargar el documento.

3. Conforme al caso de Tláhuac, resuelve los siguientes puntos:

o Elabora una propuesta operativa, delimitada por las facultades legalmente otorgadas a los

cuerpos de seguridad, para resolver de manera eficaz un conflicto como el que se suscitó

en el Pueblo de San Juan Ixtayopan y menciona de qué manera puede restaurarse la paz

social con el mínimo de afectación a los ciudadanos


o Como parte de esta propuesta, analiza los aspectos sociales y fallas en las políticas

públicas de seguridad pública que permiten que la población reaccione de la forma en que

lo hicieron los habitantes de San Juan Ixtayopan.


o Analiza si las facultades legalmente otorgadas a los cuerpos de seguridad son suficientes

para cumplir con el propósito fundamental del Estado de otorgar seguridad y certeza jurídica
de los gobernados, además elaborauna propuesta de adición de facultades a las ya

existentes que permitan cumplir de manera eficaz con el objetivo de la política pública,
tomando como punto de partida el respeto a los derechos humanos de los gobernados.

4. Guarda tu archivo con la nomenclatura SACS_U1_A1_XXYZ y envíala a tu docente el línea.

México D.F. Miércoles 24 de noviembre de 2004

Pobladores de San Juan Ixtayopan, Tláhuac, los confundieron con


robachicos
Turba quema vivos a dos agentes de la PFP; otro en
estado grave
Realizaban investigacionres sobre narcomenudeo en la zona desde hacía varios
días

MIRNA SERVIN VEGA

Dos hombres fueron quemados vivos y uno más herido


gravemente durante un linchamiento perpetrado por más
de 300 pobladores de San Juan Ixtayopan, delegación
Tláhuac, luego de que los tres hombres fueron
presuntamente sorprendidos tomando fotografías a niños
afuera de una escuela de la zona.

Sin embargo, los presuntos delincuentes no pretendían


"robarse a los niños", como argumentaron los padres de
familia, que empezaron a rodearlos y agredirlos, sino
que eran tres agentes de la Policía Federal Preventiva,
cuyas explicaciones de que realizaban investigaciones
de narcomenudeo, no fueron escuchadas.

Tras golpearlos brutalmente por cerca de dos horas, los cuerpos de Víctor Mireles Barrera y
Cristóbal Bonilla fueron depositados sobre una hoguera formada en la parte alta del pueblo,
donde ambos terminaron de morir. Sólo algunos últimos estertores y gestos de los cuerpos
alcanzaron a cobrar movimiento en medio de las llamas.

Los hechos ocurrieron poco antes de las siete de la noche afuera de la escuela primaria
Popol Vuh, en la colonia Jaime Torres Bodet, donde algunos padres de familia observaron a
los policías con una cámara fotográfica en dirección a los menores. Esto desencadenó sus
suposiciones, ya que, dijeron, "en los rededores han ocurrido secuestros contra niños".

Algunos testimonios de vecinos refirieron que el detonante fue que algunos sujetos que
fueron retratados por los agentes -supuestos vendedores de droga- comenzaron a gritar que
los policías pretendían llevarse a algunos menores, versión que sin comprobar se validó.

Esta sola idea prolongó el suplicio de los oficiales por más de dos horas, hasta el momento
de su muerte, ya que aunque los sometidos trataron de identificarse personalmente y a
través de los medios de comunicación presentes, nada calmó el impulso de los pobladores a
"tomar la justicia por sus propias manos", como orgullosamente proclamaron.

Asombrosamente, los sucesos fueron anunciados por la turba de las calles, que paseó a los
detenidos entre golpes e insultos, sin que nadie hiciera algo por evitarlo. Sólo quedaron los
vecinos asomados en sus portones, cámaras fotográficas que flasheaban y las filas humanas
que seguía exigiendo la muerte del tercero.
A esa hora ya habían arribado patrullas de las policías Judicial y Sectorial a unos dos
kilómetros de la zona, que ellos mismos acordonaron. No obstante, los pobladores tuvieron
tiempo de ver cómo se quemaban los cuerpos, gritar en su contra y esperar a que se
consumieran.

Todavía en medio del vehículo que momentos antes habían incendiado y del olor de la
carne quemada de los cuerpos, los colonos decidieron bajar al tercer policía, Edgar Moreno,
en ropa interior y seminconsciente por la golpiza recibida horas antes, para llevarlo al
kiosco del pueblo y terminar de lincharlo.

""Arrástrenlo, no se merece ni siquiera que lo carguen!", "jálenlo de los güevos, para que
aprenda!", fueron algunos de los insultos proferidos por la turba durante su penoso traslado,
en el que dos sujetos sostenían sus manos y otros dos sus pies.

Al llegar a la plaza central, los pobladores exigieron a Moreno Nolasco que se dirigiera al
pueblo, por que si no se lo iban a "chingar peor", pero él sólo alcanzaba a murmurar: "soy
policía, soy policía", lo que encendió los ánimos aún más y las campanas de la iglesia
empezaron a repicar.

Minutos después, cerca de las 9:45 de la noche, entró una avanzada integrada por agentes
judiciales e integrantes del Grupo Especial de Reacción Inmediata, dirigida por Damián
Canales, director de la Policía Judicial capitalina.

Metralletas en mano, se dispusieron a rescatar el cuerpo que yacía gravemente herido en


medio del kiosco, pero los pobladores arremetieron con más fuerza contra el policía
acorralado en el suelo.

No fue sino hasta que cortaron cartucho y se abalanzaron sobre los presentes, que los
elementos pudieron rescatar y salir en medio de gases lacrimógenos, lo que impidió que los
habitantes fueran tras ellos.

Asimismo, vehículos de servicios periciales de la procuraduría capitalina se dispusieron a


recoger los cuerpos que cuadras atrás, cuesta arriba, aún permanecían amarrados, mientras
el policía herido fue traslado al hospital de Xoco.

Autoridades de la Policía Federal Preventiva informaron que, efectivamente, los tres


oficiales pertenecían a su corporación y los identificaron como el subdirector Víctor
Mireles Barrera y los suboficiales Cristóbal Bonilla y Edgar Moreno Nolasco. Los dos
primeros murieron en el lugar.

Tanto Mireles como Moreno lograron ser entrevistados por Televisa, luego de ser
sometidos por el pueblo, alrededor de las ocho de la noche. Los dos oficiales se
identificaron y proporcionaron teléfonos para acreditar sus cargos

-¿Cómo se llama?
-Edgar Moreno.

-¿Qué es lo que estaban haciendo aquí?

-Somos de la PFP y estamos investigando.

-¿Qué investigaban?

-Narcomenudeo. Somos de Inteligencia de Terrorismo de PFP.

-¿Dicen que ustedes abordaron un taxi con dos niños?

-No hay nada de eso, es mentira, o sea, no sé si sean las señoras, están inventando cosas.
Nosotros nos identificamos desde el principio.

A Mireles le preguntaron:

-¿Qué es lo que estaban haciendo aquí?

-Trabajando.

-¿Se llevaron en un taxi...?

-No señor, nosotros no fuimos, yo llegué apenas de México.

-¿Qué teléfono tienen?

-5 84 34 00, extensión 4576, 4577, el primero es dos.

Sin embrago, sus intentos por salvar la vida fueron en vano.

Alrededor de las 11 de la noche más de 50 patrullas de la SSP empezaron a arribar al lugar,


ya que los vecinos detuvieron a por lo menos dos mandos policiales y exigían reunirse con
el titular de la policía capitalina, Marcelo Ebrard.

Hasta el cierre de esta edición los habitantes de San Juan Ixtayopan permanecían en las
calles.

https://www.jornada.com.mx/2004/11/24/042n3cap.php?printver=1&fly=

¿Qué pasó? El 23 de noviembre de 2004, el horror y la barbarie se


reprodujeron en los televisores de miles de mexicanos en todo el País. El
epicentro: San Juan Ixtayopan, en Tláhuac.
Tres elementos de la entonces Policía Federal Preventiva (PFP) realizaban
una investigación encubierta contra el narcomenudeo afuera de escuelas
del pueblo.

Cerca de las 18:00 horas, los agentes fueron considerados sospechosos


por supuestamente tomar fotos y video a alumnos, según los habitantes, por
lo que no tardó en difundirse el rumor de que eran secuestradores de niños.

Varios habitantes bajaron de un auto Focus a los tres agentes y los


amarraron en la calle Educación Tecnológica de la Colonia Torres Bodet,
donde se congregaron más de 200 personas.

La gente comenzó a golpear a los detenidos y juntaron ramas y papel, con


los cuales formaron una fogata.

Interrogado por la prensa mientras permanecía en el suelo con el rostro


desfigurado por los golpes, uno de los agentes logró informar que él y sus
compañeros eran elementos de la PFP.

El subsecretario de Seguridad, Gabriel Regino, buscó liberar a los federales


dialogando con los pobladores. Hasta el titular de la SSP del DF, Marcelo
Ebrard, sobrevoló en helicóptero el lugar durante los linchamientos.

Aunque la noticia ya había corrido como reguero de pólvora por todo el País
a través de las pantallas de televisión, ni las autoridades federales ni las del
DF pudieron impedir que dos de los tres agentes fueran quemados vivos
después de haber sido golpeados brutalmente.

Fue así que fallecieron en el lugar el subdirector de inteligencia de combate


al narcomenudeo Víctor Mireles Barrera y el suboficial Cristóbal Bonilla
Marín.

Édgar Moreno Nolasco fue rescatado con vida por elementos del Grupo
Especial de Reacción Inmediata de la Policía Judicial del DF. ¿Y la
justicia?Entre los principales instigadores del linchamiento de los policías
federales en Tláhuac se identificó a Alicia Zamora, "La Gorda", y a Eduardo
Torres, presuntos narcomenudistas a quienes los agentes les seguían la
pista y que nunca fueron detenidos.

Torres, de acuerdo con las investigaciones de la época, era un simpatizante


del PRD que gestionaba créditos de vivienda para habitantes de San Juan
Ixtayopan.

Al día siguiente del linchamiento, la Agencia Federal de Investigaciones


detonó una redada. Más de 30 personas fueron detenidas, de las cuales a
22 se les siguió proceso en prisión y pasaron varios años sin recibir
sentencia.

La PGR había pedido 60 años de prisión para los detenidos por homicidio
calificado y en grado de tentativa, así como por robo, pero en 2009
solamente logró condenar a 9 de ellos a 46 años de prisión.

Hasta 2010, de las más de 30 personas indiciadas, solamente seguían


vigentes cuatro sentencias condenatorias. Las demás personas fueron
puestas en libertad debido a diversas irregularidades en los procesos,
murieron en prisión o estaban sujetas a proceso.

Tras recuperarse de sus lesiones, el agente Édgar Moreno Nolasco obtuvo


diversos cargos en la Policía Federal Preventiva y, posteriomente,
desarrolló actividades diplomáticas dentro de la corporación. En 2018,
recibió una mención honorífica de manos del Presidente Enrique Peña
Nieto.

Peña también otorgó la condecoración Caballero Águila a los familiares del


suboficial Cristóbal Bonilla Martín y del Inspector Víctor Mireles Barrera, los
compañeros de Moreno.

A 15 años del linchamiento en Tláhuac


Victor Vorrath
Cd. de México (24 noviembre 2019).-
00:00 hrs
https://www.reforma.com/aplicacioneslibre/preacceso/articulo/default.aspx?urlre
direct=https://www.reforma.com/a-15-anos-del-linchamiento-en-
tlahuac/ar1820307?__rval=1

Linchados de Tláhuac investigaban


guerrilla
Por

-
24 junio, 2011 4:16 am

A seis años y medio del linchamiento de tres policías en San Juan


Ixtayopan, delegación Tláhuac, la SSP federal reconoció ayer, por primera
vez, que la labor de los agentes era la investigación sobre la presencia de
grupos radicales o miembros de algún grupo de apoyo a movimientos
armados.

Facundo Rosas, comisario general de la Policía Federal, avaló esa versión y


dijo que dos personas recientemente detenidas, Alicia Zamora y Eduardo
Torres, participaron en movilizaciones sociales en Oaxaca, Guerrero y
Chiapas; además de que se les vincula con grupos de apoyo a movimientos
armados. “Este matrimonio estaba vinculado con grupos de apoyo a
movimientos armados, a grupos radicales vinculados particularmente con el
movimiento de masas, de ahí la capacidad que tuvieron para movilizar
rápidamente a los habitantes de la colonia para detectar a los oficiales.

PUBLICIDAD

“Ellos actuaron a sabiendas de que no se trataba de lo que se manejó en


un principio de presuntos secuestradores de menores, procedieron a
golpearlos, privar de la vida a dos de ellos y causar lesiones severas a
otro”, dijo.
La tarde del 23 de noviembre del 2004 los oficiales de la Coordinación
General de Inteligencia para la Prevención del Delito, de la entonces PFP,
Cristóbal Bonilla, Víctor Mireles y Édgar Moreno Nolasco, fueron linchados
en San Juan Ixtayopan. La versión oficial que se dio entonces es que los
agentes estaban en una comisión especial para combatir el narcomenudeo.
No obstante, el comisionado Rosas aclaró que los agentes encubiertos
recababan información de la más diversa índole, “desde aquella de carácter
delictivo, hasta otras que tuvieran que ver con expresiones de violencia en
la zona”.

La labor de los agentes era obtener información de estos grupos o de


alguna persona que pudiera estar involucrada en esas organizaciones, pues
el área de inteligencia de la Policía Federal ya contaba con datos sobre la
presencia de este tipo de grupos en las delegaciones Tlahuac y Milpa Alta.

Aquel día, los agentes llegaron a las calles Educación Tecnológica y Peña
Alta, a unos metros de la escuela primaria Popol Vuh. Mientras realizaban la
vigilancia en un domicilio, una mujer comenzó a gritar que los hombres del
auto se habían robado a un niño, hoy se sabe que en minutos aparecieron
en el lugar Alicia Zamora Luna y su esposo, Eduardo Torres Montes.

Según el comisionado general de la Policía Federal, la pareja movilizó


rápidamente a decenas de personas quienes obedecían cada una de las
instrucciones. Seis años y medio después se presume que esta mujer
apodada La Gorda era precisamente la persona que estaba relacionada con
grupos armados subversivos y radicales.
https://es.scribd.com/document/390865348/SACS-U1-A1-RILB

También podría gustarte