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‫יאלהלוכההי‬

‫ישהרויה‬
‫‪Ani Saméaj" (bereshit 21):‬‬

‫יעכגדשחלךףפםן‬
‫וטארק'‪/‬שדגכעי‬
‫חלךף‪,,‬ץתצמנהב‬
‫סז‬
Elohim Veziv, Vav
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veziv-vav/

La letra Vav ocupa la sexta posición en el alfabeto hebreo, y su


guematría es el número 6. Su nombre significa enlace, y su
esencia es masculina. Forma parte del sagrado Nombre de Dios:
Yod He Vav He. Esta grafía representa al Mundo de Formación,
mejor conocido como Zeir Anpin; por eso, también es llamada
hijo.

Vav tiene la forma de un clavo, porque su función es conectar el


espíritu con la mente. Su principal aprendizaje es "en donde
pones tu pensamiento, allí clavas tu energía". Todo aquello
en lo que pensamos o enfocamos nuestra atención, toma vida,
y mientras más energía le demos, más grande será la energía
que esto tome. Este aspecto es fundamental en las relaciones,
puesto que la crítica es uno de esos puntos de atención en
donde enfocamos nuestra energía. Mientras más defectos vemos
en alguien, más visibles se hacen (se potencializan). Siendo así,
hacemos un gran daño a alguien cuando lo criticamos, porque
lo condenamos a moverse dentro de esa energía, y esta persona
repetirá una y otra vez ese error, sin poder evitarlo. Esto no es
lo más grave: lo peor es que, como esa energía que le dimos al
defecto para potencializarlo es nuestra, tal defecto se convierte
en parte de nosotros, de modo que, tarde o temprano, nos
veremos caer en el mismo error por el cual estamos criticando a
ese ser humano. Esta es la gran lección de Vav.

Este atributo de Vav fue lo que impidió que, a través de ella, se


creara el mundo (como representa el poder del pensamiento, las
fuerzas impuras que el hombre genera pueden aferrarse a ella,
para destruir lo creado).

Vav representa al mundo de las emociones; por ello, necesita


estar protegida. En el ámbito emocional radica la corrección del
hombre. Las emociones no son sólo sentimientos, sino
inteligencias, es decir, también piensan. Con el paso del
tiempo, el hombre se ha contaminado tanto, que las emociones
son especialistas en materia de expresión (tienen una larga
experiencia en poder disfrazarse y confundirse unas con otras).
Como le hemos dado tanta energía, ellas han tomado vida y
todo lo que está vivo buscar preservarse; por ello, en una misma
emoción central encontramos muchos “tentáculos” que le sirven
de expresión, lo cual dificultad su identificación. La actividad de
esta letra ayuda a limpiar nuestros pensamientos, a depurarlos,
y a evitar que sean ellos quienes nos controlen.
Vav representa los primeros seis días de la Creación, y, además,
al hombre (creado al sexto día), con su atributo más importante:
el libre albedrío. Por tanto, esta letra es el símbolo adecuado
para trabajar cuando tenemos la sensación de estar
esclavizados a algo o a alguien. Vav está concentrada en la
Sefirá de Tipheret del Árbol de la Vida, donde se condensa la
belleza, la perfección y la armonía. Al ser así, es una
herramienta determinante para trabajar la autoestima, la
imagen que tenemos de nosotros mismos y de los otros.
Vav es la regente del signo de Tauro, siendo muy útil para
activar la abundancia, el trabajo, la responsabilidad. Si ella
presenta bloqueos en nuestros senderos psíquicos, produce
abandono, pereza, inercia, superficialidad, ambición desmedida
e incapacidad de aprender en forma armoniosa, con lo cual se
nos garantiza lecciones siempre dolorosas. Venus es el planeta
regente de Tauro, por lo tanto, Vav no sólo rige las relaciones en
general, sino también las relaciones amorosas. Ante cualquier
problema de pareja, esta es la letra apropiada para trabajarlo.

Vav nos enseña a cuidar el verbo como expresión del


pensamiento. El verbo es energía magnética, es el caudal en
donde desemboca el pensamiento; por lo tanto, aun cuando Vav
es el poder del pensar, ella tiene la capacidad de mostrarte la
imagen mental de lo que tu verbo puede producir.

Según el Sepher Yetzirah, la materia está constituida de 3


elementos madres (aire, agua y fuego, representados en las
letras Aleph, Mem y Shin, respectivamente), y éstos, en unidad,
crean el cuarto elemento (tierra). La materia sólo es el mundo
de los resultados. Esto es lo que nos quiere decir la Biblia
cuando dice que el Verbo fue el creador del mundo, de allí que
el Génesis exprese: “y Dios dijo: que se haga la Luz, y la Luz se
hizo”. Fue el Verbo Divino el que creó todo lo que existe, y las
letras hebreas son este Verbo sagrado.