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LA ACTIVIDAD FINANCIERA DEL ESTADO

La actividad financiera es la gestión que realiza el Estado y los demás entes públicos
secundarios a fin de proveerse de los medios económicos idóneos para cubrir los gastos que
ocasionen la satisfacción de las necesidades públicas. La actividad financiera tiene relación de
dependencia con las demás funciones del Estado. Para cumplir con su gestión de administración
pública el Estado debe hacer uso de los medios económicos que el mismo logra a través de las
funciones recaudatorias de la actividad financiera. La recaudación de ingresos es una gestión
fundamental del Estado, sin la cual no pueden efectuarse sus demás funciones. Sin embargo, la
actividad financiera no alcanza fines por sí misma. Tal gestión sólo logra medios económicos
para satisfacer los fines propios del Estado. Estos medios son llamados ingresos públicos.
LA DIMENSION ECONOMICA DEL ESTADO
La actividad general del Estado, encaminada al cumplimiento de sus fines de utilidad
general, tiene una dimensión económica. Se explica por cuanto debe diligenciar la obtención e
inversión de recursos necesarios para el cumplimiento de tales fines. En consecuencia, se declara
por muchos autores que tratamiento de las Finanzas Públicas tiene por objeto el estudio teórico de
los problemas que entraña la actividad económica del Estado, encaminadas a la satisfacción de
las necesidades colectivas. Según esta posición, la economía financiera no es, en definitiva, sino
una rama de la ciencia económica que se califica por la especial naturaleza del sujeto que realiza
esa actividad, (El Estado) de los medios que utiliza y de los fines que persigue satisfacción de
necesidades colectivas).
La naturaleza político - económica de la actividad financiera
La actividad financiera, considerada en si misma, tiene naturaleza económica. La
naturaleza política existe también en el fenómeno financiero. En efecto, si la actividad financiera
constituye una parte de la actividad administrativa y esta, a su vez, esta integrada por el conjunto
de actividades destinadas al cumplimiento de fines de utilidad general, es evidente que sólo podrá
tenerse un concepto preciso de la actividad financiera partiendo de una noción clara de la
organización y de los fines del Estado.
La actividad financiera y la soberanía política
Por otra parte, la facultad del Estado de proporcionarse los medios económicos necesarios
para el cumplimiento de sus fines pertenece al ámbito de los poderes del imperio que corresponde
al ente público. Por ello una negativa absoluta a consentir en el pago de los impuestos equivale a
una acción de rebelión política. El Concepto de la actividad financiera no puede marchar
separado del de soberanía política, el sujeto activo de esa gestión es el Estado, ente político por
excelencia y los recursos económicos son obtenidos de la economía privada (incluye personas
naturales y jurídicas) a a través de directrices políticas.
El aspecto sociológico de la actividad financiera
No se puede negar el aspecto sociológico de la actividad financiera. La actuación
económica de los entes públicos, aún persiguiendo fines meramente fiscales e implica siempre,
aunque no se lo proponga el Estado, efectos distributivos. Por otra parte, se reconoce en las
finanzas funcionales que el impuesto tiene objetivos persigue fines extrafiscales; tales como,
fines sociales, económicos, socio-políticos y demográficos.
En síntesis, el fenómeno financiero es un hecho de carácter netamente económico, pero en
su desenvolvimiento predominan factores de otra índole tales como el político y el sociales. Tal
aspecto se refleja en los proyectos sociales; tales como salud, vivienda y educación donde el
financiamiento del estado es un factor determinante en la inversión en estos tipos de programas.
FASES DE LA ACTIVIDAD FINANCIERA
La actividad financiera comienza desde el momento que el Estado logra ingresos
públicos. Tales ingresos provienen de la renta que producen los bienes que el Estado posee como
un particular, o de las rentas que obtienen las personas o entes privados por su actividad
económica. Continúa la actividad financiera cuando tales recursos así obtenidos los invierte o
gasta el Estado en la satisfacción de las necesidades de la colectividad a través de los servicios
públicos.
De lo expuesto se deduce que la actividad financiera tiene dos fases principales:
1. Fase recaudatoria o de ingresos. Los ingresos públicos los obtiene el Estado ya
sea de los bienes que él puede poseer como un particular por ejemplo, productos o
rentas de fincas, fábricas o empresas públicas, e ingresos que el Estado obtiene de
la renta del sector privado pasa al Estado, a través principalmente del canal de
Impuesto.
2. Fase de gastos- La segunda fase es la de inversión de los recursos obtenidos en la
fase recaudatoria para satisfacción de necesidades públicas. Es la fase del gasto
público.
Estas dos fases se presentan cronológicamente en el orden citado. Primero se obtienen los
ingresos y después se hacen los gastos pero sin embargo en el orden lógico o filosófico, el gasto
debe colocarse primero que el ingreso ya que la causa y la razón de que el Estado desarrolle una
actividad recaudatoria y obtenga ingresos públicos está en que existan gastos que efectuar para
satisfacer necesidades.
En el orden lógico, pues, están primero las necesidades públicas como causa del gasto
público, luego el gasto público, como causa del ingreso público, y, por último, el ingreso público.
De aquí la diferencia de la actividad financiera en el sector privado, donde se estiman los ingresos
a recibir por la ventas de bienes y/ o servicios y en base a tal estimación se deciden los gastos e
inversiones a ser financiadas por tales ingresos.
OBJETIVOS DE LA ACTIVIDAD FINANCIERA DEL ESTADO
Para las Finanzas clásicas, el fin de la actividad financiera es recaudar ingresos. Tales
ingresos se destinan al financiamiento del gasto para la satisfacción de las necesidades colectivas.
Los clásicos consideran que el Estado no debe utilizar los fondos generados por los ingresos
públicos para otra finalidad que no sea la de satisfacer necesidades colectivas a través del gasto
público.
Todos los ingresos públicos se justifican por la necesidad de hacer gastos. Sin embargo,
los ingresos públicos y los gastos públicos, en la práctica, se han utilizado como medios para
lograr fines distintos al fiscal. Así, el Estado moderno a través del establecimiento de impuestos
trata de orientarr las costumbres sociales. Así, se tienen los casos de los impuestos a los
cigarrillos, licores y a la soltería.
El Estado trata de proteger la industria nacional mediante los impuestos aduaneros
proteccionistas. Asimismo el Estado puede establecer impuesto con la única finalidad de recortar
el exceso de circulante en el medio nacional. En el último caso, el producto de los impuestos no
se invierte en gastos inmediatos, sino que se deposita en fondos especiales. Así , se tiene un
ejemplo de un ingreso público no justificado por un gasto público.
Autores como Mauricio Duverger, partidarios de las finanzas funcionales dividen la
actividad financiera en dos partes, bajo una perspectiva diferente ala clásica:
a) Los medios de acción financiera, entre los cuales colocan los ingresos y los gastos públicos.
b) En segundo término está el llamado “Plan Financiero”, que comprende el presupuesto. Por lo
demás, paradójicamente, han estudiado más intensa y ampliamente el gasto público pese a que
ya no constituye para ellos el factor rector de la Hacienda Pública.
LOS INGRESOS PUBLICOS: CLASIFICACIÓN
La variedad de características y condiciones en que el Estado percibe sus ingresos ha dado
lugar a las clasificaciones de ingresos que se exponen a contimuación:
I. POR LA FUENTE DEL INGRESO
A. Ingresos originarios o inmediatos: presentan la característica especial de provenir
del patrimonio del Estado; tales como ingresos propios derivados de las actividad de
servicio público, utilización de reservas monetarias y otros activos convertibles en
moneda corriente, entre otros.
B. Ingresos derivados o mediatos: son aquellos que derivan de la economía privada;
tales como impuestos y donaciones.
II. POR LA REGULARIDAD CON QUE SE PERCIBE EL INGRESO
Es la clasificación más utilizada y se fundamenta en la forma normal o accidental del
ingreso. Desde el punto de vista este pueden ser: Ordinarios ó Extraordinarios.
A. INGRESOS ORDINARIOS DEL ESTADO.
1. De Derecho Privado: Precios divisibles:
a. Privado
b. Cuasiprivado
c. Público
d. Político
2. De Derecho Público:
A) Especiales Divisibles:
a) Tasas
b) Contribución de mejoras
c) Ingresos parafiscal
B) Generales no divisibles: Impuesto
Mixto (Compuesto) Precio de Monopolio
III.. SEGÚN LA CONTRAPRESTRACION
A. Con contraprestación del ente público:
1) De Derecho Privado
- De monopolio fiscal
- Privados
- Cuasiprivados
- Públicos
- Políticos
2) De Derecho Público:
- tasas
- Contribuciones
- Ingresos
B.Sin contraprestación del ente público:
1) De Derecho Privado
- Herencias
- Donaciones
- Herencia Vac.
- Ocupación
2) De Derecho Público:
- Impuesto
- Multas
- Comiso (penas de confiscaciones)

Presupuesto del Estado


El presupuesto del Estado puede definirse como “un acto de previsión integral de los ingresos y
gastos probables de la Nación durante un determinado período” (Fonrouge).
En la mayoría de los ordenamientos jurídicos el presupuesto se expresa es una ley de carácter
anual.
Elementos
Es una estimación
El Presupuesto es una estimación de los ingresos probables que habrán de percibirse y del nivel
que alcanzarán los gastos o egresos que dichos ingresos deberán financiar. Se trata, entonces, de
un cálculo o estudio anticipado.
Su contenido no es cierto sino probable. Aún cuando la estimación se efectúa sobre bases y datos
fidedignos y sólidos, no deja de ser una previsión de una realidad futura que podrá coincidir o no
con ese cálculo anticipado.
Es una estimación financiera
La naturaleza financiera del Presupuesto involucra su expresión contable y de cuantificación. Las
previsiones presupuestarias se expresan en cifras, utilizan el “lenguaje contable”, y se ordenan
según clasificaciones y criterios de igual índole. Asimismo, los ingresos y gastos previstos se
equilibran contablemente, porque todo gasto tiene un financiamiento previsto.
Considera ingresos y gastos
El Presupuesto debe contener una adecuada previsión de las necesidades y gastos públicos y de
los ingresos con cargo a los cuales se financiarán, posibilitando el equilibrio de ambos rubros,
que a su vez refleje y permita ejecutar la programación o política que en materia de gasto público
haya sido previamente definida.
Es una estimación o cálculo anual
La anualidad del Presupuesto denota dos de sus características propias: su duración limitada y su
regularidad.
Por tratarse de una previsión de una realidad financiera futura, sólo puede confeccionarse para un
espacio de tiempo limitado. Esto, a su vez, determina que sea elaborado y ejecutado en intervalos
regulares de tiempo.
Es un instrumento de ordenación y planificación
El presupuesto está fuertemente unido a la política económica estatal, erigiéndose como un
instrumento de planificación y asignación eficiente de recursos y no sólo como un cálculo
matemático o un mero ejercicio contable. Contiene, por lo tanto, una definición de necesidades y
gastos que responden a los objetivos y metas previamente formulados, ordenando o priorizando
el gasto en base a tales objetivos y disponiendo consecuentemente los recursos o ingresos que se
prevea obtener. En este sentido, el Presupuesto no es una estimación de ingresos y gastos
arbitrariamente definidos, sino que ordenados en torno a ciertos objetivos o metas,
constituyéndose en una eficaz herramienta en el planeamiento de una política de desarrollo
económico, en cuanto permite orientar financieramente la acción necesaria para su consecución.
Reconduccion del Presupuesto
La reconducción al presupuesto consiste en una figura jurídica creada, sabia y previsivamente,
por el legislador presupuestario para evitar la parálisis o colapso de la administración pública en
caso de conflicto entre el Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo. Funciona como un instrumento
de continuidad administrativa y financiera del poder público. También puede considerarse como
una sanción política del poder legislativo cuando el ejecutivo incumple los parámetros exigidos
por las leyes que rigen la administración financiera del Estado. Tales parámetros pueden
expresarse en incumplimiento de lapsos de presentación del documento presupuestario, no
presentar los recaudos exigidos por las leyes que rigen la materia presupuestaria, no activar el
presupuesto democrático y participativo en su momento, formular el presupuesto a espaldas de la
comunidad, presentar las cifras del año pasado sin modificaciones, no acatar lineamientos de
política presupuestaria.
Al no cumplir con estos requisitos mínimos se presentará un proyecto de presupuesto
improvisado y carente de objetividad, para salir del paso y encubrir el desprecio a la legalidad.
Porque, aún con toda la irreverencia de los funcionarios públicos, la Ley obliga y no acatarla
acarrea sanciones políticas y administrativas importantes. La reconducción no conviene desde el
punto de vista político al jefe del ejecutivo; porque se mostraría como un irresponsable ante la
comunidad al no prevenir los servicios a prestarle a esa colectividad; mostraría una cara de
negligencia administrativa y descuido en la toma de decisiones; así como poco apego a la
legalidad a la cual se encuentra sometido como funcionario público.
Con la figura de la reconducción el legislador presupuestario salvaguardar los intereses del
Estado ante el canibalismo político; y evita con ello una crisis social de consecuencias
impredecibles. Las pugnas políticas y partidistas, luchas de intereses personales pueden impedir
la aprobación del proyecto de ley o de ordenanza de presupuesto, pero no paralizarían el
funcionamiento del Estado en cuanto a pago de sueldos y salarios, deudas laborales y con
contratistas y proveedores, ejecución de nuevos servicios y ampliación de los existentes, entre
otros. El poco estudio de las finanzas públicas impide darle a la actividad del Estado su
verdadero papel dentro de la economía como ente productor de bienes y servicios. El
presupuesto permite ejecutar los planes del poder público y al mismo tiempo las políticas
públicas. Si no hay planes no hay objetivos. Se improvisa. Se impone la autocracia. La falta de
comprensión de la reconducción hace creer que se ejecutará el mismo presupuesto del año
pasado. Quien lo exprese así, manipula. Reconducción no equivale a recurrencia en el gasto
público. El pueblo desprevenido termina creyendo que no habrá nuevas obras ni servicios. El
funcionario que espera aumento de sueldo se frustra. La reconducción constituye un presupuesto
nuevo. Los ingresos y los gastos se reestiman. El déficit fiscal sucede cuando se gasta más de lo
que ingresa. Si se acoge una política de austeridad seguro que los recursos alcanzan. En todo
caso, si las necesidades obligan a gastos superiores se recurrirá a los créditos adicionales y se
solicitarán los recursos a instancias externas en su momento oportuno la alcaldía. Lo cual se
asume como perfectamente válido si tienen explicación y justificación
Gasto Público
En cuanto al gasto público, este se define como el gasto que realizan los gobiernos a través de
inversiones públicas. Un aumento en el gasto público producirá un aumento en el nivel de renta
nacional, y una reducción tendrá el efecto contrario. Durante un periodo de inflación es necesario
reducir el gasto publico para manejar la curva de la demanda agregada hacia una estabilidad
deseada. El manejo del gasto público representa un papel clave para dar cumplimiento a los
objetivos de la política económica.
El gasto público se ejecuta a través de los Presupuestos o Programas Económicos establecidos
por los distintos gobiernos, y se clasifica de distintos maneras pero básicamente se consideran el
Gasto Neto que es la totalidad de las erogaciones del sector público menos las amortizaciones de
deuda externa; y el Gasto Primario, el cual no toma en cuenta las erogaciones realizadas para
pago de intereses y comisiones de deuda publica, este importante indicador económico mide la
fortaleza de las finanzas públicas para cubrir con la operación e inversión gubernamental con los
ingresos tributarios, los no tributarios y el producto de la venta de bienes y servicios,
independientemente del saldo de la deuda y de su costo.
Gasto Programable: es el agregado que más se relaciona con la estrategia para conservar la
política fiscal, requerida para contribuir al logro de los objetivos de la política económica. Por
otro lado resume el uso de recursos públicos que se destinan a cumplir y atender funciones y
responsabilidades gubernamentales, así como a producir bienes y prestar servicios.
La clasificación económica permite conocer los capítulos, conceptos y partidas específicas que
registran las adquisiciones de bienes y servicios del sector público. Con base a esta clasificación,
el gasto programable se divide en gasto corriente y gasto de capital. Estos componentes a su vez
se desagregan en servicios personales, pensiones y otros gastos corrientes dentro del primer
rubro, y en inversión física y financiera dentro del segundo.
Gasto corriente: Dada la naturaleza de las funciones gubernamentales, el gasto corriente es el
principal rubro del gasto programable. En él se incluyen todas las erogaciones que los Poderes y
Órganos Autónomos, la Administración Pública, así como las empresas del Estado, requieren
para la operación de sus programas. En el caso de los primeros dos, estos recursos son para llevar
a cabo las tareas de legislar, impartir justicia, organizar y vigilar los procesos electorales,
principalmente. Por lo que respecta a las dependencias, los montos presupuestados son para
cumplir con las funciones de: administración gubernamental; política y planeación económica y
social; fomento y regulación; y desarrollo social.
Por su parte, en las empresas del Estado los egresos corrientes reflejan la adquisición de insumos
necesarios para la producción de bienes y servicios. La venta de éstos es lo que permite obtener
los ingresos que contribuyen a su viabilidad financiera y a ampliar su infraestructura.
Gasto de Capital: El gasto de capital comprende aquellas erogaciones que contribuyen a ampliar
la infraestructura social y productiva, así como a incrementar el patrimonio del sector público.
Como gastos; gastos de Defensa Nacional, también se pueden mencionar la construcción de
Hospitales, Escuelas, Universidades, Obras Civiles como carreteras, puentes, represas, tendidos
eléctricos, oleoductos, plantas etc.; que contribuyan al aumento de la productividad para
promover el crecimiento que requiere la economía.