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La Hermenéutica dialéctica como método de investigación cualitativa.

Fedemarx Gamboa
Cumaná estado Sucre-Venezuela, octubre de 2019

Caracterización genera de la investigación cualitativas

Entendiendo “cualidad” como aquello que hace a un ser o cosa tal cual es, al
referirse a investigación cualitativa se denota un tipo de acercamiento a la realidad
basado en el estudio de conjuntos de cualidades integradas que forman unidades de
análisis, mas que en cualidades separadas o separables, tratando de esta manera de
identificar aspectos que funcionan como bases de la realidad estudiada, así como
condicionantes de la dinámica de su estructura, es decir, aquellos aspectos que
explican de la manera mas próxima posible su comportamiento y manifestaciones
(Martínez, 2004:66).

Entre los primeros rasgos característicos de la investigación cualitativa ha de


destacarse su surgimiento y desarrollo como oposición a la investigación
cuantitativa, en virtud de lo cual básicamente sus “resultados no provienen de
instrumentos cuantitativos ni son analizados mediante tratamiento estadístico”
(Rojas, 2014: 13), lo que implica un intento de ruptura con la tradición anterior de
aplicar en el campo de las ciencias sociales los procedimientos, métodos y teorías,
es decir, la epistemología de las ciencias naturales.

En general, el propósito de la investigación cualitativa es la comprensión en


profundidad de acciones individuales y colectivas, del funcionamiento
organizacional de instituciones, grupos, movimientos sociales o sociedades enteras
desde el conjunto o parte de sus relaciones interactivas.

Su orientación fundamental apunta hacia el estudio de aspectos de la experiencia


humana ya sea desde la perspectiva individual o colectiva, principalmente
fenómenos poco conocidos o de los que se aspira una comprensión en el contexto
social que le es propio (habitual), en lugar de fuera de su contexto. En virtud de
ello, y dada la flexibilidad propia de la realidad social como objeto de estudio, un
rasgo destacable de la investigación cualitativa es, o debería ser, el carácter
emergente y flexible del diseño, a fin de que facilite la toma de decisiones en el
contexto durante el proceso de estudio.

Normalmente este tipo de investigación hace énfasis en procesos inductivos, que


permitan el hallazgo de regularidades susceptibles de proyectarse hacia algún nivel
de generalización. En tal sentido el caso o los casos particulares que se van
verificando y relacionando van abriendo paso a procesos de abstracción que pueden
conducir a la formulación de hipótesis y teorías, dirección opuesta a la que
generalmente se adopta en la investigación cuantitativa, guiada por los procesos
deductivos, en la que se parte de teorías generales para formular hipótesis que
luego se contrastan con el caso particular de estudio. En virtud de esta misma
característica, la investigación cualitativa no pierde su esencia exploratoria, amén
del nivel de la investigación descrito en el diseño.

En cuanto a los aspectos teóricos, en la investigación cualitativa la revisión no se


constituye en marco teórico que fundamenta la investigación sino en parte del
“mundo pre-dado” sometido a juicio, el cual es confrontado con los hallazgos del
estudio (Ibídem: 64).

Otro aspecto de esta caracterización general señala la preeminencia de la


interpretación en la investigación cualitativa, enfocada en la descripción, análisis y
posterior recomposición, conducente a una comprensión dinámica de la realidad en
estudio, incluso orientada a posibles transformaciones derivadas de los
compromisos surgidos de las reflexiones producidas por y en los participantes del
estudio. Por ello, para autores como Romero (2005: 114), la investigación
cualitativa no se queda en la indagación de una realidad sino que avanza hacia su
interpretación y las consecuencias de ella derivada.

De hecho, dado que en este enfoque de investigación se asume el conocimiento


como una construcción colectiva entre sujetos interactuantes en un contexto
específico, incluidos investigadores y participantes, quienes aportan cada cual sus
pre-conceptos, percepciones y significados, los cuales al ser confrontados producen
nuevas representaciones de lo simbólico social, los aspectos dialógicos o
dialécticos de la comunicación constituyen un eje central de la técnica
investigativa.

Otra característica del tipo de investigación comentada es la importancia


fundamental que adquiere la categorización para el análisis e interpretación de los
resultados, así como para la reducción de la información recolectada, proceso
consistente en la identificación de regularidades, de temas sobresalientes, de
eventos recurrentes y de patrones de ideas en los datos provenientes de los lugares,
los eventos o las personas seleccionadas para un estudio (Ibídem: 113).
Vale la pena mencionar someramente algunos rasgos adicionales para luego pasar a
comentar las fases generales del modelo cualitativo de investigación. Así,
destacamos la importancia otorgada al marco de referencia de los propios
individuos involucrados (estudiados) en la construcción de los sentidos asignados a
los fenómenos estudiados. Asimismo, a diferencia de la investigación cuantitativa
basada en una observación y mediciones reactivas y controladas, la observación se
realiza de manera no controlada y en el contexto “natural” en los que se da el
fenómeno investigado.

La investigación cualitativa no rehúsa la subjetividad sino que la reconoce como


intrínseca de la actividad humana, incluida la científica, y la incorpora en su
aspecto colectivo como intersubjetividad que dota de sentido los fenómenos y
aporta criterio de validación a los resultados.

De igual modo, opuesto al modelo cuantitativo para el cual lo fundamental es el


resultado, el modelo cualitativo se orienta más al proceso. En cuanto a la
concepción de la realidad, la investigación cualitativa la concibe como algo
dinámico en lugar de estático, e integrada en totalidades complejas (holística) en
lugar de particularísticas (Reichardt y Cook: 42).

Comentarios sobre las fases de la investigación cualitativa

En principio la investigación cualitativa comparte con todo tipo de investigación


dos fases o centros fundamentales de actividad como son, por un lado la
recolección de toda la información necesaria y suficiente para alcanzar los
objetivos propuestos, y por otro, la estructuración e integración de dicha
información de un modo coherente y lógico (Martínez, 2004).

No obstante como paradigma científico social específico, la investigación


cualitativa se nos presenta con un conjunto de fases y/o momentos de acuerdo con
la naturaleza del objeto de estudio, así como con la práctica del investigador de que
se trate. Por el ejemplo, para el autor previamente parafraseado (Ibídem), el
proceso de estudio bajo el paradigma cualitativo comporta diez (10) fases o
momentos, amén de la dificultad para escindir estrictamente algunas de esas fases,
a saber: 1) Selección del tópico o problema a investigar, 2) Decisión acerca de la
perspectiva paradigmática, 3) Formulación de preguntas directrices, 4)
Formulación de Objetivos, 5) Revisión teórica (estado del arte), 7) Selección de
sujetos de investigación, 8) Recolección y análisis de información, 9) Validación y
10) Informe.

Para otros como Ruiz e Ispizúa (1989: 61), el proceso consta sólo de cinco (5)
fases: 1) Definición del problema, 2) Diseño de trabajo, 3) Recogida de datos, 4)
Validación, y 5) Informe, en las que se puede apreciar la condensación de las
actividades referidas a la definición de paradigma, interrogantes y objetivos, así
como la revisión teórica y la selección de sujetos de investigación, en la fase de
Diseño, mientras que otros como Morse (1994), citado por Valles (1999: 79) lo
sintetizan en seis fases integradas de la siguiente manera:

1. Fase de reflexión: identificación del tema, preguntas a investigar y perspectiva


paradigmática.

2. Fase de planeamiento: selección de un contexto y una estrategia, preparación del


investigador y redacción del proyecto.
3. Fase de entrada: selección de informantes y casos, así como realización de
primeras entrevistas y observaciones.

4. Fase de recogida productiva y análisis preliminar

5. Fase de salida del campo y análisis intenso

6. Fase de escritura

Nótese la inclusión del análisis como una fase de transición entre las actividades de
campo y la escritura tanto en Morse como en Martínez, mientras que en Ruiz e
Ispizúa, al no ser visto como una fase se lo sobre-entiende como transversal a todo
el proceso.

Por mi parte, sin obviar que un amplio conjunto de autores como Erlandson y otros
(1993), Lincoln y Guba (1985), Marshall y Rossman (1989), Patton (1990) y
Moran (1992), todos citados por Valles (Ibídem: 77), preconizan como diseño
contrapuesto al tradicional un modelo extremo al que denominan emergente, en el
que lo único valido de planificar en la investigación cualitativa es la disposición a
ser flexible, propongo una síntesis del proceso de investigación basada en cuatro
(4) fases:

1. Fase de Construcción pre-conceptual del tema, problema u objeto de estudio: lo


que para Martínez es la selección del tópico o problema a investigar (fase 1) y el
estado del arte (fase 5), para Ruiz e Ispizúa la definición del problema (fase 1) y
para Morse es la identificación del tema y de preguntas a investigar de la fase
reflexiva (fase 1). La llamo pre-conceptual porque considero que en esta etapa el
investigador esclarece los pre-conceptos con los que asiste al inicio de la
investigación, lo cual incluye la revisión teórica.

2. Fase de Decisiones epistemológicas y diseño: lo que en la propuesta de Martínez


incluye las fases 2 a 5 y 7, de decisión acerca de la perspectiva paradigmática,
formulación de preguntas directrices, formulación de objetivos y selección de
sujetos de investigación, en la propuesta de Ruiz e Ispizúa contempla las fase 2 de
diseño de trabajo y en la de Morse la segunda fase dedicada al planeamiento.

3. Fase Ontológica de deconstrucción social: Abarca las fases 8 y 9 de la propuesta


de Martínez referidas a la recolección y análisis de información, y validación de
resultados, respectivamente, así como la fase 3 de la propuesta de Ruiz e Ispizúa
sobre la recogida de datos y las fases 3 a 5 en Morse (realización de primeras
entrevistas y observaciones, recogida productiva y análisis preliminar, salida del
campo y análisis intenso). La denomino “Ontológica de deconstrucción social”,
porque es la fase que nos aproxima a la realidad tal como la sienten (en términos
del sentido dado) los sujetos de investigación en el marco de su interacción social
tanto de manera cotidiana como a propósito de la investigación en curso.

4. Fase de Reconstrucción teórica: Coincide con la última fase de las tres


propuestas que se vienen comentando, denominada “Informe” tanto por Martínez
como por Ruiz e Ispizúa, y “Escritura” por Morse. No obstante, para el autor de
estas líneas, esta fase trasciende la mera confección o redacción de un informe, y
expresa la nueva síntesis que recoge los aportes teóricos que la investigación
incorpora al patrimonio de saberes de la humanidad.

Exposición de un método de investigación social: Hermenéutica Dialéctica

A groso modo, la hermenéutica dialéctica comporta la conjugación de dos


tradiciones metodológicas y filosóficas de larga data. Por un lado la Dialéctica
como método nos remite a la antigua Grecia, tanto en la visión ontológica
inaugurada por Heráclito, entre otros, según la cual la contradicción es fuente
dinámica del devenir y no de estancamiento, como en la práctica mayéutica de
Sócrates, de “alumbrar” o “parir” la “verdad” a fuerza de diálogos en los que a
través de la contradicción de ideas y argumentos se van alcanzando acuerdos entre
los dialogantes, o cuando menos la admisión de verosimilitud de los planteamientos
más sólidamente sustentados en recursos lógicos.

Esta tradición encuentra un momento cumbre con Hegel, quien basado en la


comprensión de la relación de dependencia de cada cosa con el resto, en constante
transformación gracias a la superación de los límites impuestos ocasionalmente por
las contradicciones, llegó a identificar también el carácter dialéctico del
conocimiento en virtud de su vínculo o representatividad con el mundo que se
pretende conocer. En tal sentido, tanto en el plano ontológico como en el
metodológico identificó tres momentos en el movimiento dialéctico, a saber: Tesis,
Antítesis y Síntesis.

Otro momento de singular importancia en la tradición dialéctica remite a los


aportes del llamado materialismo dialéctico (Marx, Engels y Lenin,
fundamentalmente) , con base en los cuales se propuso las conocidas tres (3) leyes
de la Dialéctica: Unidad y lucha de contrarios, Transición de la cantidad a la
cualidad, y Negación de la negación, última que recoge la idea de los tres
movimientos planteada por Hegel.

Por otro lado la hermenéutica surge originalmente como método o conjunto de


principios para la interpretación de textos religiosos, en el contexto de la llamada
“Reforma” cristiana del siglo XVI DC, a partir de lo cual desde el siglo XVIII fue
adquiriendo importancia como teoría de la interpretación refinada para la Historia y
como metodología fundamental para la interpretación de las artes, con lo cual se
fue secularizando hasta que a principios del siglo pasado el debate sobre la
hermenéutica protagonizado por Hans-George Gadamer y Jürgen Habermas la
posicionaron firmemente en el campo de las ciencias sociales, uno enfatizando en
su carácter ontológico, mientras que el otro mas bien en su carácter metodológico.
En lo que ambos coinciden, y es lo que se pretende resaltar, es en que las acciones
humanas solo pueden ser comprendidas dentro de su propio contexto cultural e
institucional, y su explicación debe contemplar que no se trata de “hechos”
claramente definidos e invariables, sino por el contrario, son ambiguos y
cambiantes, en parte por estar parcialmente constituidos por el propio observador
de dichas acciones (González: 01).

Luego de ese debate, en cual quedaron incluidos como fuentes originarias autores
como Schleiermacher, Dilthey y Heidegger, entre otros, toda una pléyade de
filósofos de la ciencias como Ricoeur, Eliade, Beuchot y Foucault, entre otros, han
realizado aportes importantes. De esta manera la Hermenéutica Dialéctica se
alimenta de dos tradiciones filosóficas y epistemológicas que contienen
indagaciones y reflexiones tanto sobre los aspectos ontológicos como propiamente
metodológicos en los procesos de producción de saberes.

Desde su dimensión ontológica la perspectiva cualitativa, mediante la estrategia


metodológica de la hermenéutica dialéctica, nos permite ver la relación social o el
conjunto de relaciones sociales objeto de nuestro estudio como productos de una
construcción social compleja y en proceso permanente de esclarecimiento ante la
comunidad social y científica. Para ello es recomendable acudir a la esencia del
método hermenéutico dialéctico consistente en un tránsito permanente y dialéctico
del todo a las partes y de estas al todo, pero un todo cualitativamente superior,
orientado por la intencionalidad del investigador.

Para Matos y Otros (2015), “este método permite penetrar en la esencia de los
procesos y fenómenos de la naturaleza, la sociedad y el pensamiento al ofrecer un
enfoque e instrumento metodológico para su interpretación desde niveles de
comprensión y explicación que desarrolle la reconstrucción (interpretación) del
objeto de investigación y su aplicación en la praxis social”.

Del mismo modo facilita el abordaje desde una dimensión epistemológica basada
en el Diálogo de saberes, la reflexión dialéctica, interpretación de discursos y
prácticas sociales, así como en la intersubjetividad como criterio de validación
social, que nos acerque a la comprensión, la explicación y la interpretación del
fenómeno a estudiar, en donde la interpretación configure la síntesis entre la
explicación y la interpretación.

Para ello es recomendable el uso de procedimientos como Informantes, actores


sociales (praxis social), entrevistas abiertas, hermeneusis, categorización y
teorización, aplicando una serie de pasos referenciales a tenor de las siguientes
propuestas logico-metodológicas:

Procedimientos de la Estrategia Metodológica

Los procedimientos del método hermenéutico dialéctico, según Matos y Otros


(Ibídem), son los siguientes:
1. Reconocer el problema a partir del diagnóstico fáctico y el dato teórico que
precede a la investigación del objeto, así como de las experiencias individuales o
grupales. Se identifica el problema científico como una totalidad sin desplegar aún
los diferentes factores y posibles causas, que no se han revelado, pero que conlleva
a una expresión de ciencia desde la cultura epistemológica del investigador y que
desde el mismo diagnóstico fáctico se apunta a él como su expresión sintética
científica.
2. Desarrollar el diagnóstico causal con lo que se obtienen datos concretos y en
paralelo datos abstractos que emergen del marco teórico contextual, y que van
constituyendo las expresiones o partes del problema científico como totalidad.
3. Determinar, mediante la comprensión, explicación e interpretación, las
relaciones que se establecen entre los datos concretos y abstractos, lo que se
sintetizará en la intencionalidad científica del investigador como totalidad.
4. Determinar, a partir de la interpretación desarrollada sobre los diagnósticos
causales, las categorías: objeto de investigación, objetivo de la investigación y
campo de acción, todas las cuales constituyen expresiones parciales del proceso y
concreciones de la intencionalidad científica del investigador.
5. Determinar las premisas científica como síntesis interpretativa de la
caracterización epistemológica y praxiológica del objeto de investigación y campo
de acción, la cual transita de las expresiones al todo.
6. Construir las premisas constituye el supuesto de solución de la contradicción
fundamental que la dinamiza, con lo que se transita del todo a las partes o
expresiones de él.
7. Argumentar la dinámica de esta síntesis interpretativa del proceso investigativo,
que da cuenta de los posibles movimientos y transformaciones que pueden operarse
en el objeto y campo de acción y que apuntan a una supuesta vía de solución del
problema científico.
8. Determinar el aporte teórico, el cual revela las nuevas relaciones
epistemológicas, al conformar con ello su estructura de relaciones. Esta
reconstrucción teórica propuesta constituye la estructura de relaciones que se
expresan desde el discurso científico con su correspondiente argumentación
epistemológica y que puede tener una representación gráfica y con lo cual se
regresa a la totalidad del proceso.
9. Descomponer el aporte teórico, según las diferentes relaciones que se expresan
en el mismo, conlleva a ser expresión de su movimiento y por tanto, de sus
procedimientos, se trata del tránsito del todo a las partes.
10. Integrar los diferentes procedimientos en una estructura coherente que será el
instrumento y que sea revelador de las regularidades de esa reconstrucción teórica.

En cuanto a los sujetos de investigación, además del conjunto de obras que nos
permitirán la incorporación del otro en la persona de los diferentes autores, se prevé
la entrevista en profundidad con actores clave del ámbito local, nacional o
internacional vinculados al fenómeno estudiado.
REFERENCIAS

González, A. La hermenéutica dialéctica, ¿una alternativa para la investigación


social?. México: Universidad Autónoma Nacional de México.
Martínez, M. (2004). Ciencia y arte en la metodología cualitativa. México:
Editorial Trillas.
Matos Hernández, Eneida Catalina; Fuentes González, Homero Calixto; Montoya
Rivera, Jorge; y Quesada Varona, Josué Otto: Método hermenéutico dialéctico en
Didáctica: lógica de investigación y construcción del texto científico. Disponible
en: unilibre.edu.co, Obtenido de «https://www.ecured.cu/index.php?
title=Método_hermenéutico_dialéctico&oldid=2260645»
Reichardt, Ch. y Cook, T. Más allá de «los métodos cualitativos versus los
cuantitativos».
Rojas, B. (2014). Investigación cualitativa: Fundamentos y praxis. Caracas: Fondo
Editorial de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador.
Romero, C. (2005). La categorización un aspecto crucial en la investigación
cualitativa. Pasto, Colombia: Revista de Investigaciones Cesmag Vol. 11 No. 11
(JUN. 2005) p113-118.
Ruiz, J. e Ispizúa, M. (1989). La descodificación de la vida cotidiana. Métodos de
investigación cualitativa. Bilbao: Universidad de Deusto.
Valles, M. (1999). Técnicas cualitativas de investigación social. Reflexión
metodológica y práctica profesional. Madrid-España: Editorial SÍNTESIS, S.A.

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