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Aplicación de conformance en profundidad para mejorar la eficiencia de barrido en


waterfloods de la Cuenca del Golfo S. Jorge

Mustoni, J. L., (Pan-American Energy, jlmustoni@pan-energy.com), Norman, C. A., (Tiorco,


cnorman@tiorco.com)
Sinopsis
Los procesos de secundaria por inyección de agua aplicados a reservorios de la Cuenca del Golfo San Jorge
resultan en una pobre recuperación final. La eficiencia del proceso esta principalmente afectada por efecto
de la heterogeneidad de la roca y del contraste de movilidad entre los fluidos desplazante y desplazado. Esta
heterogeneidad, que es propia de la naturaleza del ambiente sedimentario de canales “braided or
meandering”, resulta en gran variabilidad de la permeabilidad en ambas dimensiones: vertical y areal. Por
esta razón, el agua penetra solo por caminos preferenciales de alta permeabilidad, llamadas zonas ladronas,
irrumpiendo prematuramente en los pozos productores. Como consecuencia de esto, quedan sectores de la
malla, que aun estando en contacto hidráulico, por tener menor permeabilidad no son contactados por el agua
de inyección y permanecen con alta saturación residual de petróleo.

Hasta fines de los 90, los intentos por mejorar la eficiencia volumétrica de este proceso han fracasado por
diferentes motivos: utilización de polímeros convencionales, tratamientos en la cercanía del pozo, gelantes
inestables o geles de difícil posicionamiento en el reservorio, etc. Es por esto que al desarrollo de una nueva
tecnología denominada Bright Water™ se la considera potencialmente útil para mejorar la eficiencia de
barrido. Esta tecnología utiliza partículas submicrónicas de polímero ya reaccionado (“croslinked”)
totalmente soluble en agua, que viaja con el agua de inyección, moviéndose libremente a través del medio
poroso hasta el lugar del reservorio donde se diseña colocar. En este punto se dispara una reacción gobernada
por la temperatura que provoca el aumento de tamaño de esta partícula, bloqueando los poros de la zona
ladrona, permitiendo el desarrollo de un gradiente de presión aguas arriba y el consecuente desvío de la
inyección por otras zonas previamente no barridas.

Desde enero 2006 y hasta Mayo de 2009, Pan American Energy ejecutó seis pilotos de BW y estudia una
implementación a mayor escala para el 2010; todos estos ubicados en distintos yacimientos de la Cuenca del
Golfo San Jorge.

Introducción
Pan American Energy (PAE) opera tres áreas de contrato en la cuenca del golfo San Jorge, ubicada en las
provincias de Chubut y Santa Cruz, Argentina. Estas tres concesiones contractuales (Figura N° 1), totalizan
un área operativa de aproximadamente 3500 km2 e involucra la operación de alrededor de 3800 pozos
activos, con profundidades promedio de 2200 metros. Además, recientemente (2008), PAE ganó la
concesión para explorar un bloque costa afuera (9000 km2) en el que se prevé comenzar el registro sísmico
en Agosto de 2009 y la perforación de un pozo exploratorio para 2011.

Figura N° 1 – Mapa de ubicación de la Cuenca del Golfo S. Jorge y Áreas de Contrato.


La producción real promedio para Junio de 2009 resultó en 17800 m3 de petróleo por día y casi 9 millones
de m3 de gas por día. Aproximadamente el 50 % de la producción de petróleo provienen de operar 60
proyectos de recuperación secundaria, mediante la inyección de 170 mil m3 de agua por día, a través de 650
pozos inyectores. Es por esto que el control de la eficiencia del proceso de recuperación secundaria adquiere
relevancia por la escala de la producción involucrada. Así mismo, el portfolio de la compañía, incluye la
investigación y desarrollo de nuevas técnicas para incrementar la recuperación.

Geología Regional
La Cuenca del Golfo San Jorge (CGSJ) es considerada como de génesis intracratónica, ya que está ubicada
entre el Macizo Nordpatagónico en el norte y el Macizo o Nesocratón del Deseado en el sur, zonas que
habrían permanecido relativamente estables durante su relleno. Se le asigna un origen por procesos
extensionales a partir del Jurásico medio, que es cuando se produce la rotura del continente de Gondwana,
apertura del océano Atlántico y la deriva de la placa Sudamericana hacia el oeste. Estos procesos, a su vez,
producen una serie de fracturas regionales de dirección Este-Oeste, con planos que se hunden en forma
escalonada hacia el centro de la cuenca. Es así que este centro se constituye en la parte más profunda de la
cuenca y con el mayor espesor sedimentario, estimado en alrededor de 7000 metros.

Durante el cretácico inferior, el hundimiento provoca la entrada del Océano Pacífico originando la
acumulación de sedimentos marinos, con mayor relevancia en la zona oriental. Posteriormente se produce el
levantamiento de la región occidental, el retroceso del Océano Pacífico, dejando un gran lago, que recibe
sedimentos de origen continental hasta la base el terciario.

La cuenca tiene una forma irregular, con una mayor elongación en el sentido Este-Oeste, con un desarrollo
del 65 % en la parte continental y el resto sobre la plataforma continental. Su límite Norte excede el curso
medio del Río Chubut, hacia el Sur se extiende hasta sobrepasar al Río Deseado, hacia el Este llega hasta el
Alto del Basamento Oriental, aguas afuera del engolfamiento y hacia el Oeste llega hasta la Cordillera de
Los Andes. Se estima que abarca una superficie de 200.000 km2, de los cuales sólo 35 % tienen interés
petrolero.

La Figura N° 2 es el esquema que representa la columna estratigráfica de la cuenca, con la correlación


cronológica y el correspondiente sistema petrolero.

Figura N° 2 – Esquema estratigráfico de la Cuenca del G. S. Jorge


Respecto de la estratigrafía, la columna sedimentaria se compone por un basamento Paleozoico, constituido
por rocas metamórficas y, en parte, intruídas por granitos. Durante el Jurásico Superior y el Cretácico
Inferior aparece el ciclo deposicional continuo de sedimentos lacustres, fluviales, con intercalaciones de
niveles de cenizas volcánicas, atribuido al Grupo Las Heras, asociado a una etapa de “rift” tardío. El
sedimento característico es pelítico de origen lacustre, con abundante materia orgánica e identificado como
roca generadora. A continuación sobreviene un nuevo período de expansión y subsidencia de la cuenca, con
abundante actividad efusiva en el Oeste, conformado por tobas y pelitas oscuras, depositadas en un ambiente
continental, lacustre y fluvial, dando comienzo al Grupo Chubut (Formación Mina del Carmen y sus
equivalentes: Fm. Castillo, Meseta Espinosa, Bajo Barreal y Laguna Palacios). Esta Formación junto con las
denominadas Comodoro Rivadavia y El Trébol, ambas continentales, donde predomina el ambiente fluvial y
deltaico, abarcan todo el cretácico y constituyen el sistema petrolero de mayor interés productivo.
Finalmente son cubiertas en no concordancia por sedimentitas, alternativamente de origen marino y
continental.

El porque de la complejidad de los reservorios de la CGSJ


Como se mencionó anteriormente, en general los reservorios productivos corresponden, en edad al cretácico
medio y superior, depositados en un ambiente de sistemas aluviales y fluviales, donde pueden observarse
paleovalles en algunas entidades geológicas (Fm. Río Chico y MDC), constituidos por cuerpos de areniscas,
con espesores individuales muy variables, pero que en general oscilan entre 2 y 10 metros. Su porosidad
también es variable y decreciente con la profundidad, desde 27% los más someros hasta 17 % los más
profundos, siendo primaria para los niveles superiores y también una importante componente secundaria para
los inferiores. También la variabilidad de la permeabilidad es importante en rango y en forma aleatoria. En
general fluctúa alrededor de los 100 mD; sin embargo, existen zonas que son comúnmente denominadas
como ladronas, con gran contraste en las propiedades de flujo, con permeabilidades entre 500 y 1000 mD.

El petróleo a pesar de haber sido generado mayormente por una o dos rocas generadoras (Fm D-129 y
Matasiete), tienen densidades variables entre livianos y pesados (entre 15 - 35º API); siendo los medianos a
pesados los más comunes. En general, las densidades y las alteraciones van disminuyendo hacia el centro de
la cuenca y hacia las profundidades. Así, los acumulados en la Fm. MDC son más livianos que los de la Fm.
CR. La mayoría son de base parafínica, nafténica y parafínica-asfáltica, con distintos grados de
biodegradación, quizás debido a las frecuentes remigraciones.

Las trampas son en su mayoría combinadas, ya que en general coexisten componentes: sedimentarias y
estructurales (fallas, intrusiones y pliegues). Las principales estructuras son del tipo extensional en el este,
con bloques descendentes a lo largo de fallas regionales lístricas, generalmente de alto ángulo y asociadas
con otras menores contraregionales (antitéticas y rollover), o bien conformando fosas y pilares tectónicos
(grabens y horts). En la zona occidental se desarrolla la denominada Faja Plegada de San Bernardo con una
orientación NNO-SSE y se revierte el estilo extensional durante el Terciario, dando como resultado pliegues
y fallas inversas.

La Figura N° 3 muestra un corte sísmico SW-NE del yacimiento Valle Hermoso del Área de Contrato de
Cerro Dragón. Se destacan los planos de falla y los pases interpretados, correspondientes a las formaciones
C. Rivadavia y M del Carmen (CR: rojo y MDC: verde).
Glauconítico

Top Cro. Rivadavia Fm

Top Mina del Carmen Fm

Top D-129 Fm B

A
0.5

Figura N° 3: SW-NE corte sísmico con interpretación de fallas y pases de las Fms. productivas de la CGSJB.

Como se mencionó anteriormente, los reservorios están constituidos principalmente por areniscas
depositadas en un ambiente fluvial, de canales del tipo “braided” o “meandering”. Cada uno de estos
cuerpos son, en si mismos, unidades hidráulicas diferenciadas y que, además, varían aleatoriamente en
presión, propiedades del fluido y tipo de roca. Estos reservorios están distribuidos a lo largo de la columna
sedimentaria, que dependiendo del lugar de la cuenca en que se ubique el pozo, puede abarcar
longitudinalmente entre 400 y 3500 metros. Estos canales son relativamente pequeños, con un rango entre
200 y 700 metros de ancho y 3 a 10 metros de espesor. Es así, que en algunos casos, llegan a totalizar 30
reservorios productivos de petróleo, intercalados con otras tantas capas permeables con agua, o no
productivas y arcilla. Por otro lado, estos cuerpos no se encuentran alineados verticalmente, por lo que un
pozo determinado puede atravesar distintos canales en distintas partes, esto es, uno en el centro, o eje del
canal y otro en el borde. Es por esto que el patron o configuración geométrica de ubicación de pozos de
desarrollo es totalmente irregular, intentando maximizar el contacto de los cuerpos de canal. En
consecuencia, para un mismo inyector, el modelo de flujo entre este y los productores, es distinto,
dependiendo no sólo de la anisotropía de las propiedades de la roca y el fluido del reservorio, sino también,
por la posición relativa en el canal de dichos pozos.

La Figura N° 4 es un esquema simplificado que intenta mostrar el desarrollo de cinco capas en seis pozos
vecinos, uno de ellos convertido a inyector de agua en el proyecto de secundaria. Se trata de representar la
variación en cuanto a ubicación relativa y grado de desarrollo para cada una de estas capas; dos de ellas
(capas C1 y C3), no seleccionadas para inundar. También se incluye el diferente modelo de flujo que se
establece desde el mismo inyector, hacia los productores. Este esquema se repite varias veces a lo largo de la
columna productiva que, como se mencionó, puede extenderse a lo largo de 1500 metros.
Productor Productor
Productor

Productor Inyector Productor


Capa C1 no
inundada por estar
bajo el WOC

C2

Capa C3 no
desarrollada en
C4
inyector

C
5

Figura N° 4 – Esquema representativo del sistema de inyección de agua en

Los reservorios de la Fm. MDC se componen de una amplia variedad de rocas desde areniscas a
conglomerados lítico-feldespáticos de carácter tobáceo, depositados en una planicie aluvial de escaso relieve,
con fuerte control de actividad volcánica (González et al., 2002). La fracción clástica incluye tobas vítreas a
vitrocristalinas, líticos volcánicos y feldespáticos. La matriz es de tipo arcillo-tobácea, con arcillas de origen
autigénica; además abunda el crecimiento secundario en cuarzo y feldespatos. La calidad de los reservorios
varía de buena a mala dependiendo de la granulometría y contenido de matriz.

Los reservorios de la Fm. CR presentan areniscas lítico-feldespáticas a lítico-cuarzosas de granos mediano a


grueso hasta conglomerádico, depositados en lóbulos y canales fluviales (González et al., 2002; Salomone et
al., 2002). La fracción lítica dominante es de carácter tobáceo y en menor proporción plutónico y
metamórfico. La matriz es comúnmente arcillosa, y el contenido piroclástico es menor que en la Fm. MDC.

La mineralogía de arcillas es también compleja, compuesta fundamentalmente por esmectita inter


estratificados l-S (illita-esmectita), e illita, habiéndose identificado en cantidades menores, clorita, caolinita,
e interestratificados C-S (clorita-esmectita). El origen de estas arcillas se debe tanto a la naturaleza
diagenética como detrítica. También existe evidencia de actividad volcánica dando origen a sedimentación
piroclástica, rica en contenido de vidrio volcánico, precursor de la mineralogía de arcillas encontrada.

El contenido tobáceo, la matriz arcillosa, la mineralogía compleja descripta, el amplio rango con variación
aleatoria en cuanto a viscosidad de los petróleos y escasa salinidad del agua de formación, son factores que
conspiran contra la determinación del contenido (saturaciones) y otras propiedades petrofísicas a través de
análisis de perfiles. Por otro lado, la gran cantidad de reservorios individuales por pozo y por bloque
geológico, imponen un límite económico-práctico para la obtención de testigos corona y toma de muestras de
fluido.

En forma simplificada, el fluido se podría caracterizar como subsaturado en condiciones originales, con
presión equivalente alrededor del 85 % de la columna hidrostática del agua. El mecanismo primario de
producción es fundamentalmente por expansión del fluido y la roca del reservorio, mientras que el empuje
natural por agua es menos frecuente. Como se mencionó previamente las propiedades varían en un gran
rango y en forma aleatoria. Sin embargo, la siguiente tabla caracteriza el rango típico de algunas
propiedades:
Gravedad ° API 19 - 23
Análisis SARA % 50, 23,19, 9
Visc. en condiciones de reservorio Cp 10-150
Condiciones iniciales Levemente subsaturado
Presión ini prom zona a 2000 m psi 2500
Temperatura prom zona a 2000 m °F 220
GOR prom a mitad ciclo dep prim SCF/bbl 100-300
Mojabilidad intermedia
2000 - 20000
Salinidad (Cl-) y dureza (cat. Divalentes) ppm
<500 - 4000
La energía del reservorio es muy limitada, teniendo en cuenta la escasa presión y gas disuelto, así como la
casi ausencia de empuje natural de acuíferos. Por este motivo, los pozos son producidos por bombeo
mecánico, electro centrífugo o por cavidad progresiva. Por un criterio económico, todas las capas detectadas
con petróleo son producidas simultáneamente en forma conjunta a través de la misma cañería (tubing). Esta
forma de completación, si bien maximiza la producción, provoca la pérdida de información, al no poder
asignar la producción por zona. Esto se debe a que al no haber surgencia natural en los pozos productores, la
única alternativa sería la de medir el aporte productivo en el espacio anular. Sin embargo, el escaso espacio
anular entre tubing y casing, impide la utilización de alguna sonda para identificar la distribución de
producción por capa. La utilización de sensores térmicos o fibra óptica fue descartada por criterio
económico.

La optimización de la producción, con estas configuraciones multicapas, es un desafío. La extensa columna,


a veces con más de 1000 metros entre la primera y última capa abierta, atenta contra la eficiencia del sistema
productivo. Esto es porque limita la posibilidad de minimizar la presión de fondo o maximizar el
“drawdown” y la consecuente productividad. Es por esto que la optimización de producción se basa en
disponer la entrada de la bomba a la máxima profundidad que permita el esquema del pozo y mantener el
nivel de fluido, en el anular, lo más bajo posible (el objetivo es no más de 100 metros por arriba de la entrada
de la bomba).

Es evidente que la falta de información mencionada, impide la aplicación de balance de materiales y/o
simulación numérica. Por esta razón, los cálculos de recuperación, están basados en análisis de declinacion
y analogía estadística. Para waterflooding se ha difundido la utilización de un simulador analítico de mallas
(Sahara), el que mediante resolución volumétrica de ecuaciones de flujo (curva de rec. característica,
Buckley Leverett, CGM, etc.) permite ajustar historia y pronosticar recuperación. Sin embargo,
históricamente se ha utilizado el análisis estadístico, con modelos de recuperación basados en analogías, que
resultan en curvas características de producción. Dada la gran cantidad y calidad de historia de producción
secundaria, con cientos de pozos perforados, muchos de ellos con más de 30 años de historia, asegura la
confiabilidad del modelo propio desarrollado.

Como se mencionó anteriormente, el desconocimiento de saturaciones impuesta por la ineficacia de las


herramientas de perfilaje en resolver la complejidad de la litología de la CGSJ, sumado a la escasez de datos
de testigos corona, impide estimar la recuperación en términos del petróleo in-situ. Es por esto que, la
recuperación expresada como parte del petróleo original in-situ (POIS), tiene sólo validez relativa, es decir,
comparativa para distintos mecanismos: primaria, secundaria y terciaria. Comúnmente la recuperación se
expresa como fracción del volumen poral.

De acuerdo a nuestro mejor criterio y basado en algunos pocos registros y análisis estadístico, el contenido
típico de petróleo puede caracterizarse de la siguiente manera:

Saturación inicial de agua, % del VP 45 - 50


Saturación inicial de gas, % del VP 2-5
Saturación residual después de WF, % del VP 22-27
Recuperación primaria, % POIS 12 – 20
Recuperación secundaria, % POIS 10 - 15
Incremento esperado mejorando la eficiencia volumétrica
de barrido con aplicación de conformance, % POIS 2-6

Estos valores indican que la recuperación estimada por ambos mecanismos, primaria y secundaria, en
términos del petróleo móvil, descontado el agua, gas y petróleo residual, es de alrededor del 57 %. En
consecuencia, el 43 % restante permanece disponible y es el objetivo de cualquier método para mejorar la
recuperación, aun sin disminuir la saturación residual. Sin embargo, como se ha expresado anteriormente,
cualquier metodología que involucre estimación de contenido de petróleo in situ, referido a cualquier tiempo
de la vida de explotación del reservorio, se ve seriamente afectada por la confiabilidad de los registros de
saturaciones y el volumen poral involucrado en ambos mecanismos: depletación primaria y contactado por
secundaria.
Uno de los mayores aciertos en el manejo de los reservorios con recuperación secundaria en la CGSJ, ha sido
el control individual de inyección por zona. Es así que en las últimas cuatro décadas de evolución de las
operaciones de inyección, el mayor de los esfuerzos ha sido puesto en el desarrollo de instalaciones de fondo
en pozos inyectores, con capacidad de controlar el caudal de inyección en la mayor cantidad de capas
posible. Actualmente hay instalaciones de fondo de pozo, con configuraciones complejas de packers y
mandriles, que permiten inyectar hasta 20 capas (E. Massaglia y otros, SPE # 99997, 2006). Esto permitió
aumentar el volumen poral contactado o barrido por el agua, mejorando eficiencia en la distribución de la
inyección, y por ende, la recuperación por malla.

Es conveniente remarcar que esta mejora en la eficiencia volumétrica, lograda mecánicamente mediante la
instalación de packers y mandriles mencionada, esta solo aplicada a escala de pozo, pero no resuelve el
problema de la eficiencia de barrido volumétrica intra-layer, debida a la génesis del depósito. Estos se
caracterizan por pertenecer a un ambiente continental, abarcando sistemas colectores de tipo entrelazado
pasando por lagos someros, temporarios, barreales hacia sistemas fluviales efímeros y ríos de alta sinuosidad
(Acosta y Estrada, 2003). Con forma canalizada (canales activos, lobulares, amalgamados, por derrame,
etc.), tienen en general, gran contraste de las propiedades de la roca, aun dentro del mismo cuerpo. Así, una
anisotropía típica esta caracterizada por un contraste en la permeabilidad de 5 a 1, entre el centro y el borde
del canal. Esto hace que el agua inyectada fluya preferentemente por el centro del canal, convirtiéndose en
una “zona ladrona”, e irrumpe prematuramente en los pozos productores. Este flujo preferencial deja una
zona sin barrer, con alta saturación de petróleo. En consecuencia, una respuesta característica de un
productor afectado a la inyección de agua es raramente la formación de un banco de petróleo, sino más bien,
el aumento simultáneo de ambas fases y un rápido incremento de la relación agua-petróleo alcanzando
valores cercano a 10 m3/m3.

La Figura N° 5 es una representación gráfica de la producción de uno de los proyectos de secundaria,


operados por PAE, en la CGSJ. En este proyecto se inyectan 2500 m3 apd a través de 9 pozos inyectores,
con desplazamiento hacia 16 productores. Como puede observarse, luego del comienzo de la inyección, en
diciembre de 2001, se produce un aumento simultáneo del petróleo y del agua. Además, se identifica el
incremento de la relación agua-petróleo desde menos de 3 m3/m3, antes del comienzo de la inyección, hasta
alcanzar un valor de alrededor de 10 en un período de tres años.

10000

1000

100

10

1
12/98 12/99 12/00 12/01 12/02 12/03 12/04 12/05 12/06 12/07 12/08

qoP[m³/DC] qlP[m³/DC] qw iP[m³/DC] WORP[m³/m³] WF start up

Figura N° 5 – Curva de producción típica de un proyecto de recuperación secundaria en la CGSJ.

El tiempo de respuesta en los pozos productores de una malla afectada a recuperación secundaria tiene alta
variabilidad. Típicamente se detecta el primer incremento de producción en un amplio rango de cómo entre
2 y 7 meses después de comenzada la inyección. También el pico de producción es altamente variable, y
hasta puede ser del mismo orden del que resultó el caudal inicial de la terminación. Esta variabilidad,
depende de la posición relativa del pozo con respecto al centro del canal. Si bien no todos los cuerpos de
canales están alineados verticalmente, hay una tendencia dominada por pendientes regionales, de manera que
si un par de pozos, uno inyector y el otro productor, están alineados coincidentemente con el centro del
canal, para varias capas, existe alta probabilidad de que el tiempo tránsito entre pozos sea corto, a veces en el
orden del mes (30 días). Esto ocasionará el establecimiento de un flujo preferencial, cuasi lineal,
produciendo una rápida irrupción de agua y pérdida de eficiencia volumétrica.
Entonces, a fin de mejorar la eficiencia volumétrica en este tipo de reservorio, se debe bloquear el flujo
preferencial establecido en la zona ladrona, y construir así un nuevo gradiente de presión, aguas arriba de
este bloqueo. Esto idealmente desarrollará un nuevo modelo de barrido hacia zonas previamente no
contactadas por el agua de inyección. Este fue el concepto básico que originó el desarrollo de la partícula
submicrónica, reactiva en profundidad, pensando en obturar el canal de manera apropiada. Esto es: en el
lugar, con el volumen/tamaño y la resistencia apropiados.

Mas adelante se detallarán aspectos del diseño de esta tecnología, pero por lo mencionado anteriormente, es
obvio suponer que el éxito de la aplicación de esta tecnología, dependen entonces, de la buena
caracterización de la zona “ladrona”, ya que la partícula está diseñada teniendo en cuenta parámetros como la
permeabilidad, el perfil de temperatura, el volumen poral, el tamaño de las gargantas porales, tiempo de
tránsito, etc.

Desarrollo de la tecnología
El desarrollo inicial de esta partícula reactiva data de 1997, mediante la constitución de un consorcio de
investigación denominado MoBPTeCh, constituido por Mobil, BP, Texaco y Chevron originalmente y más
tarde Nalco como fabricante asociado. Hoy el consorcio está conformado por BP, Nalco y Chevron.

El desarrollo comenzó con trabajos de simulación emulando el proceso de bloqueo de zonas del reservorio,
caracterizadas como “ladronas”, en contacto con zonas de menor permeabilidad, con alta saturación de
petróleo por recuperar. Esta evaluación permitió concluir que para maximizar el beneficio era necesario
bloquear la zona ladrona, tan cerca del productor como fuese posible, de manera de maximizar el volumen
aguas arriba expuesto al aumento del gradiente de presión (Ringrose et al, 1993, Frampton, 2004 - 5).
También se seleccionó como disparador de la reacción química de la partícula, al cambio de la temperatura
asociado al frente de desplazamiento; esto es, a la diferencia entre la temperatura del agua inyectada y la del
reservorio.

A continuación siguió el trabajo de laboratorio para el diseño molecular. Es así que se logra el desarrollo de
una partícula submicrónica, térmicamente reactiva y que produciendo aumento de tamaño e interacción
molecular, causa un aumento de viscosidad de la mezcla (Frampton et al, 2004).

Numerosos ensayos de botella y en tubo delgado demostraron su habilidad para:


• Viajar por el mismo camino que el agua de inyección,
• Permanecer inerte hasta la reacción, no ocasionando pérdida de inyectividad u otro daño,
• Propagarse en la roca sin ser afectado por mecanismos de adsorción o retención
• No ser dañado por efecto de corte y relativamente resistente a condiciones adversas (pH, salinidad,
contaminantes como óxidos de hierro, etc.),
• Desarrollar un bloqueo suficientemente fuerte para resistir el aumento del gradiente de presión
generado,
• Reaccionar selectivamente a la temperatura o tiempo de diseño,
• Concentrarse y bloquear selectivamente la zona ladrona.

Finalmente, en cuanto a la etapa de la aplicación, a partir del año 2001 se han tratado gran variedad de
reservorios; algunos con características de piloto y también otros a escala comercial (Frampton et al, 2009).
Específicamente, en yacimientos que son propiedad total o parcial de BP, a Julio 2009, se trataron un total de
26 pozos, con un factor de éxito de alrededor del 80 %. Dentro de éstos, a partir de 2006, PAE llevó a cabo
seis tratamientos en sus operaciones de Piedra Clavada y Koluel Kaike en la CGSJ, que serán objeto de
revisión en próximas secciones.

Criterios de selección de candidatos a tratar:


Teniendo en cuenta la complejidad detallada ampliamente en sección anterior, los principales criterios
aplicados para seleccionar los candidatos a ser tratados con Bright Water™, se pueden puntualizar de la
siguiente manera:
1. Rápido incremento de la relación agua-petróleo y diferencia en el tiempo de tránsito inyector-
productor entre los pozos de una misma malla.
2. Baja recuperación secundaria, especialmente relacionada con la primaria para el mismo PV, como
indicador de disponibilidad de atractiva cantidad de petróleo residual.
3. Disponibilidad de modelo geológico que caracterice el tipo de depósito y asegure continuidad dentro
de la malla: sin fallas tectónicas u alguna otra barrera estratigráfica.
4. Anisotropía en las propiedades de la roca, identificada, especialmente:
a. Heterogeneidad vertical (Lorenz coeff. > 0.7),
b. Alto contraste areal de la permeabilidad entre el centro y los bordes del canal (se registró
relación 5 a 1 mediante ensayo de presión),
c. Igualmente para el espesor permeable y la porosidad.
5. Buena historia de producción secundaria:
a. Suficiente tiempo para establecer performance histórica y pronóstico,
b. Estimar inyección e inyectividad por capa,
c. Si fuera posible, identificar tiempo de respuesta por capa.
6. Reducida cantidad de capas a tratar de manera de simplificar el diseño y maximizar la recuperación
incremental de petróleo.
7. Buen estado mecánico de las instalaciones de fondo de los pozos involucrados: inyectores y
productores.
8. Disponibilidad de instalaciones de superficie necesarias:
a. Flexibilidad de la capacidad de bombeo en planta inyección,
b. Planta de tratamiento que asegure monitoreo y control de la calidad del agua de inyección,
c. Capacidad de monitoreo de la producción.

Muchos de estos criterios son difíciles de compatibilizar, especialmente en áreas de explotación maduras,
con: escasa información, pozos afectados en su integridad y limitada disponibilidad de recursos operativos.
Sin embargo, aun con estas limitaciones, la tecnología demostró ser exitosa.

Mallas seleccionadas para la aplicación:


Aplicando estos criterios, con el objetivo de mejorar la eficiencia volumétrica del actual sistema de
recuperación secundaria, entre los años 2006 y 2008, PAE aplicó el tratamiento en los seis inyectores que
son objeto de este documento. El primer piloto se ejecutó en Septiembre de 2006, en el Área de concesión
de Koluel Kaike, pozo inyector EV-142. El diseño del tratamiento y la operación de inyección fueron
detallados en el paper SPE 107923 de 2007 (Paez Yañez, Mustoni et al, 2007). Las Figuras N° 6 y 7
resumen los principales parámetros de diseño de estos pilotos. La primera detalla datos característicos de las
mallas, en tanto que la segunda especifica parámetros de diseño.

Anisotropía Condiciones de inyec. del waterflood


Caracterización de la malla Valor Presión de Relación
Cant Espesor neto, Caudal
Productores promedio inyec., kg/cm2 VP zonas
Inyector zonas m inyec., m3apd
afectados asumido (psig) tratadas/
tratadas
Boca total de
Sup., PV, Perm, Bottom
Tipo Poros. Thieff Resto max normal de la malla
acre Mm3 mD Hole
pozo (%)
Semiperipheral 92 217
1 4 1 43 255 22 70 12 2 260 150 40
/ irregular (1310) (3085)
incomplete
89 210
2 4 2 25 352 inverted seven 20 80 20 12 400 340 65
(1266) (2990)
spot
incomplete
98 263
3 6 3 45 456 inverted seven 23 65 20 10 600 240 70
(1394) (3740)
spot
inverted five 96 248
4 4 2 35 250 23 90 14 4 240 130 71
spot (1365) (3533)
irregular to
89 200
5 6 2 27 368 inverted six 20 85 19 4 300 170 63
(1266) (2850)
spot
irregular to
96 257
6 6 2 50 378 inverted six 26 100 16 8 350 230 65
(1365) (2660)
spot
Figura N° 6 – Características de cada malla para diseño del tratamiento.
Profundidad prom. zona tratada, mTVD 1427 Arenisca depositada como cuerpo de canal
Producción pre-tratamiento: m3ppd (% agua) 77 (97.8) composite prod de 30 pozos afectados (WOR = 45)
Porosidad promedio, % 22,5
Fuente: testigos y perfiles.
Contraste de poros entre zonas del canal 10 - 20 %
Perm. zona ladrona (centro canal), mD 300 - 600
Estimado a partir de ensayos con trazador y presión.
Perm. zona remanente (borde canal), mD 60-100
Entre la zona ladrona (avg = 17 m) y el resto de la
Contraste de espesores 2,5 : 1
malla (7 m)
Salinidad agua de inyección, ppm 12000-20000 Como cloruro de sodio
Volumen poral de la zona ladrona 35 - 40 % Del volumen poral total de la malla
pH del agua de inyección 7,2 - 7,6
Temp. de inyección estimada 45 - 50 Centigrade deg.
Temp. original de reservorio 70 - 75 Centigrade deg.
Ubicación del gradiente de temperatura simulación pronostica cercano al productor dada la
desconocido
necesario madurez del sistema de inyección
Figura N° 7 – Parámetros característicos promedio para diseño del tratamiento con BW.

En todos los casos se trata de mallas que reúnen la mayoría de los criterios puntualizados anteriormente.
Principalmente se priorizó mallas donde se identificó un rápido incremento del WOR durante la respuesta a
la inyección de agua secundaria, con tiempos de respuesta entre productor e inyector entre 40 y 150 días, con
bajo factor de recuperación (actual prim.+sec. ≤ 20 % STOOIP). También donde el modelo estático indicara
características contrastantes entre la zona establecida con flujo preferencial, también llamada ladrona, y el
resto de la malla. Ambas figuras también detallan los principales contrastes en cuanto a permeabilidad,
porosidad y espesor neto permeable.

Diseño del tratamiento


El diseño del tratamiento se basó fundamentalmente en las características de la zona ladrona y aplicación de
analogías derivadas de los resultados de trabajos de simulación y laboratorio realizados con motivo del
diseño de las aplicaciones en el yacimiento BP Milne Point en North Slope de Alaska (Danielle Ohms et al,
2009).

Para los pilotos de K. Kaike y P. Clavada se confirmó el grado EC9378A de Bright en base a los resultados
de los ensayos de botella, utilizando agua de inyección y temperatura de reservorio de estos yacimientos.
Así, se estimó que el tiempo de reacción es de alrededor de 40 días a la temperatura de reservorio (75 ˚C).
También se confirmó que aun el pH levemente superior a 7 no afectó la propiedad de la reacción.
Figura N° 8 – Desarrollo de viscosidad de los ensayos de botella indicando el aumento de tamaño molecular,
para las características del agua de KK

Aún cuando mediante el análisis de la correlación de las curvas de inyección-producción para cada pozo,
puede estimarse que no hay tiempos de tránsito menores a 30 días, se decidió hacer ensayos con trazadores.
Estos ensayos no solamente tienen el propósito mencionado previamente, sino que al conocer el tiempo de
tránsito entre inyector y productor, se puede inferir el posicionamiento del bloqueo, para el grado de BW
utilizado y también estimar la permeabilidad de la zona ladrona. Este parámetro es de suma necesidad para
determinar la concentración activa de BW a utilizar. La realización de ensayos de presión “fall off” (PFOT)
fue descartada después de varios intentos infructuosos. La imposibilidad de interpretación se atribuyó a
“ruidos” introducidos por los cambios de presión y temperatura de la compleja instalación de inyección.

Es necesario remarcar que esta técnica de bloqueo con BW no está ideada para pozos fracturados, con flujo
lineal, sino para mallas, que aunque con gran contraste entre zonas, el modelo de flujo se puede caracterizar
como radial. Entonces, la caracterización del tipo de flujo es de crítica importancia y puede ser estimada a
partir de la ecuación de Darcy, y comparando la inyectividad, definida como: q/∆p, con el otro término de
dicha ecuación: (∑ K*h) / [141.2 µ ln (re / rw)]. Probablemente si q/∆p es menor o igual al segundo término,
el flujo está caracterizado como radial; si por el contrario q/∆p es mucho mayor, probablemente sea lineal
(Randy Seright, 2008). Sin embargo, conociendo los tiempos de tránsito resulta en una mejor
caracterización. La Figura N° 9 es una representación gráfica con valores representativos del tipo de flujo,
estimados con los valores característicos indicados y conociendo el tiempo de tránsito a través del ensayo
con trazadores.

Tipo de flujo: radial vs. lineal


1000
Visc del agua = 1 Cp
Perm efectiva del camino

Inter pozo ∆p = 2000 psi


preferencial, Darcys

100
Radio de drenaje = 280 m (920 ft)
Radio del pozo = 0,7 ft (8,75 plg)
10 probable flujo lineal Espesor neto = 8 m (27 ft)
kf = L2 m / (∆p t)
probable flujo radial
1

0
0 1 10 100 1000
tiempo tránsito iny-prod, días

Figura N° 9 – Caracterización del tipo de flujo en base al tiempo de tránsito de trazadores.

En cuanto a la concentración, se adoptó por analogía con los ensayos “slim tube sand pack”, realizados para
las aplicaciones en Alaska (Frampton et al, 2004). Así, teniendo en cuenta una permeabilidad del orden de
los 500 mD para la zona ladrona, se utilizó una concentración, de material activo, de 3000 ppm. Con esto se
estimó que dada la dispersión en el camino hasta el lugar del bloqueo, la concentración finalmente se
reduciría a 2000 – 2500 ppm. La Figura N° 9 ilustra la comprobación realizada, verificando el aumento del
factor de resistencia al flujo (RF) un tubo empacado con arena, para una concentración activa de 3000 ppm
del grado EC9378, con agua sintética del yacimiento KK y a temperatura de reservorio.
BRIGHTWATER ITSBW#11
16

14 0 - 10ft
10 - 20ft

dP / baseline dP at 80degC
12 20 - 30ft
30 - 40ft
10

0
0 50 100 150 200 250
Time after overflush (days)

Figura N° 10 – Resultado del ensayo “sand pack” para 3000 ppm EC9378 con agua de KK y a 80oC.

En cuanto al cálculo del volumen de tratamiento, la incertidumbre existente al estimar el volumen poral de la
zona ladrona, se manejó mediante un análisis de sensibilidad. De esta manera, el caso con mayor
probabilidad de ocurrencia resultó en un volumen de la zona ladrona de alrededor del 35-40 % del total de la
malla. Análogamente a experiencias anteriores, se utilizó el volumen necesario para producir el bloqueo del
5 % del volumen de esta zona de flujo preferencial.

El caudal de tratamiento se seleccionó de manera de compatibilizar las condiciones operativas y de diseño


individuales de cada una de las capas a tratar. Dado que se trataron simultáneamente, dos o tres capas, el
caudal asignado a cada una de ellas, se seleccionó de una serie combinatoria, de manera que, para una misma
concentración en la corriente aguas arriba, permitió inyectar el volumen diseñado.

350

300
Distribution:
Zone#1 = 107 m3pd
250
Zone#2 = 129 m3pd
Inj. Rate, m3pd

200
Zone#3 = 70 m3pd
Total rate= 70+107+129=306 m3pd
150 Pumping time: 18 days

100

50

0
0 10 20 30 40 50 60

Treatment, days

zone#1 zone#2 zone#3

Figura N° 11 – Tiempo y caudal de bombeo para tres zonas controladas en fondo.

Además se tuvo en cuenta los siguientes criterios: minimizar el tiempo de bombeo, asegurar de operar por
debajo de la presión de fractura y minimizar la alteración de las condiciones normales de operación.

Ejecución del tratamiento


El tratamiento se bombeó a través de los mandriles de inyección y de los reguladores de caudal
correspondiente a las capas tratadas. En el resto de las zonas, mientras duró el tratamiento, se suspendió la
inyección mediante la instalación de válvulas ciegas. Los inyectores fueron revisados en cuanto a la
hermeticidad y distribución de inyección previa y durante la operación. Detalles del equipo de inyección
pueden encontrarse en el paper SPE 107923 de 2007 (Paez Yañez, Mustoni et al, 2007). La Figura N° 12
resume los principales parámetros operativos de la inyección de los pilotos.
Cant Tiempo y Presión,
Fecha del Tons of BW /
Inyector capas caudal, días / Kg/cm2 en Observaciones
tratamiento Surfactante
tratadas m3pd B.P.
1 1 Sep., 06 34 / 20 25 / 150 90-91 Operación normal
Regulador de caudal trabado obliga a
2 2 Jan., 07 70 / 35 26 /300-250 88-92 intervenir el pozo con cable dos días
perdidos
3 3 Mar., 07 91 / 46 27 / 375 82-87 Mantenimiento de regulador de fondo

4 2 Sep., 07 50 / 23 22 / 215 95-105 Operación normal

5 2 Jan., 08 73 / 37 26 / 285 90-95 Operación normal


Aparente pérdida de inyectividad en una
capa, faltando cinco días, se redujo el
6 2 Mar., 08 70 / 35 28/240-200 100-105
caudal en la restante para cumplir con
diseño
Figura N° 12 – Resumen de parámetros operativos del tratamiento BW en seis pilotos de PC y KK

Es así que, en los seis pozos tratados, se inyectó exitosamente: 2400 bbls de solución polimérica (390
toneladas “as received”), a una concentración de 3000 ppm, partículas activas, dispersado con 1250 bbls
(196 toneladas) de surfactante. El tratamiento se bombeó en un tiempo promedio de 26 días inyector, entre
los meses de Septiembre 2006 y Marzo 2008. De acuerdo a lo pronosticado, no hubo cambios significativos
en la inyectividad de las zonas tratadas.

Puede concluirse que la operación fue exitosa; no habiendo existido problemas insalvables o incidentes que
frustraran el tratamiento. Luego de la inyección los pozos fueron devueltos rápidamente a su condición
normal de operación, a fin de afectar el menor tiempo posible, sobre todo a las capas no tratadas.

Resultados
Dada la dificultad mencionada para interpretar los PFOT, se decidió descartarlos como herramienta de
diagnóstico e identificación de respuesta post-tratamiento. Por este motivo, la detección de la respuesta
quedó exclusivamente a cargo de los parámetros de producción e inyección; esto es, variaciones en caudales
individuales de petróleo, agua, fluido total, sus relaciones, nivel de fluido, eficiencia hidráulica del equipo de
bombeo, etc. Las Figuras N° 13, 14 y 15 ilustran la respuesta de producción obtenida, en forma conjunta con
los seis tratamientos aplicados entre 2006 y 2008.
PC-1124

PC-1124

200 20000
EV-1092

EV-1092

Producción conjunta para los seis pilotos


PC-1066

PC-1066

con 30 productores
PC-1126

PC-1126

150 15000
Incremental Cum oil [m3]
EV-1098

EV-1098

dos productores puestos


nuevamente en producción
EV-142

EV-142
qo [m3/d]

100 10000

mejor ajuste de la historia


pre-treatment
50 5000

0 0
Ene-03 Ene-04 Dic-04 Dic-05 Dic-06 Dic-07 Dic-08 Dic-09

Oil [DC] pre BW Treatm date Oil [DC] post BW


Resp date Best fit pre BW data & forecast Oil [TE] post BW
Inc cum oil Logarítmica (Oil [DC] pre BW)

Figura N° 13 –Producción pre y post-tratamiento con pronósticos y estimación de petróleo incremental para
los seis inyectores tratados y los 30 productores involucrados
120

well 1
100
well 2

well 3
80
well 4
WOR

60 well 5

well 6
40
prom pozos

prom antes resp


20
prom despues
resp
0 respuesta
-36 -32 -28 -24 -20 -16 -12 -8 -4 0 4 8 12 16 20 24 28 32

tiempo respecto tratamiento, meses

Figura N° 14 –Relación agua-petróleo pre y post-tratamiento en conjunto para todos los productores
involucrados en las seis mallas tratadas.

2,5%

2,0%
rec. increase, %OOIP

1,5%

1,0%

0,5%

0,0%
0 4 8 12 16 20 24 28 32 36
meses desde el tratamiento

w ell 1 w ell 2 w ell 3 w ell 4 w ell 5 w ell 6

Figura N° 15 –Recuperación acumulada incremental como % del POIS

En Mayo de 2007 (7 meses después del tratamiento en el primer pozo) se comienza a observar una
disminución en la producción de agua y/o simultáneamente, un aumento en la producción de petróleo
(Figuras N° 13 y 14). Esta tendencia ha continuado y persiste en forma consistente, hasta Julio de 2009,
fecha de corte de este paper. Como es común en el análisis declinatorio de productores de la Cuenca, la
naturaleza errática de los datos complica la interpretación de la respuesta. Para cada pattern tratado, se
modeló una tendencia ajustada a la historia previa de producción, pozo por pozo y filtrando cualquier efecto
ajeno a la normal performance histórica. Las diferencias entre estas tendencias o pronóstico y la producción
real se acumularon diariamente, teniendo en cuenta los días efectivos en producción (Figura N° 13);
resultando en un total incremental de casi 10.000 m3 de petróleo.
500 200

período de sucecivas aplicaciones de los seis pilotos


400 160

Presión prom. b de pozo [kg/cm2]


caudal promedio [m3/d]

300 120

200 80

100 40

0 0
Ene 04 Jul 04 Ene 05 Jul 05 Ene 06 Jul 06 Ene 07 Jul 07 Ene 08 Jul 08 Ene 09 Jul 09

Prom. Inyec. Diaria [m³pd] Prom. Presión bp [kg/cm²] Período Aplicación BW

Figura N° 16 –Promedio inyección conjunta para los seis pilotos

No hubo evidencia de cambio en la inyectividad de los pozos, posteriormente al tratamiento (Figura N° 16).
Sin embargo, hay que tener en cuenta que, dada la configuración de la instalación de fondo, no es posible
conocer las condiciones instantáneas de inyección individual por capa.

Del análisis de estas curvas pueden inferirse las siguientes observaciones:

1. Se detectó respuesta en al menos 4 de los 6 pilotos; en los dos restantes, el incremento es leve para
ser considerado conclusivo en cuanto a la afirmación de la causa-efecto.
2. Las respuestas más pobres que la media, correspondientes a los pozos #2 y #4, se atribuye fueron
causadas por el cierre de tres inyectores vecinos (Oct. 06 y Mayo 07). Esta falta de soporte de
presión perimetral, que aun hoy se mantiene, afectaron negativamente a los pozos productores que
comparten inyectores.
3. Además, en la malla del pozo restante (#2) la respuesta se vio perjudicada por el cierre de una zona
con cortocircuito inyector-productor, detectada por el ensayo de trazador.
4. La respuesta se manifestó por un aumento del petróleo y/o una disminución en la producción de
agua. Esto se detectó entre los 4 y 8 meses de aplicado el tratamiento.
5. La respuesta también fue identificable por la disminución de la relación agua-petróleo (WOR). En la
Figura N° 14 es evidente la disminución del WOR de 55 a 39 (30 %).
6. De acuerdo al análisis declinatorio de la Figura N° 13, la estimación de petróleo incremental
acumulado hasta Julio, 2009, se estimó en 10 K m3, que corresponde en promedio a algo más del 1
% del POIS.

Conclusiones finales
Aún con los problemas operativos ajenos a esta técnica, se demostró que el uso de partículas reactivas con la
temperatura, produjo el incremento de petróleo y la disminución de la producción de agua, como respuesta al
mejoramiento de la eficiencia volumétrica de la inyección de agua. Se considera que hay potencial para
mejorar la respuesta por cuestión de escala, teniendo en cuenta que una malla tipo de CD puede tener de 4 a
5 veces el volumen poral de PC o KK.

La respuesta fue afectada por problemas de integridad en pozos inyectores vecinos a la malla tratada. Sin
embargo, las expectativas de recuperación incremental final son de alrededor del 3-4 % del POIS, con lo que
se espera obtener un costo de desarrollo < 10 $/bbl. Adicionalmente, la aplicación a mayor escala, resultará
en: reducción de costos, aumento de producción y detectabilidad de las respuestas.

El aspecto más crítico para el diseño exitoso de esta aplicación, es la correcta caracterización del reservorio:
contraste de permeabilidad, volúmenes, conexión hidráulica con zona no barrida, tamaño de poros, perfil de
temperatura, etc. Dada la escasez de información individual por capa, la ejecución de ensayos con trazadores
es ineludible, dado que pueden mejorar esta estimación y asegurar la inexistencia de flujo lineal.

Hay aspectos de la tecnología que aun admiten desarrollo para su optimización; algunos de estos son:
utilización de especie química reactiva a menor temperatura, reducción del volumen de tratamiento,
reducción de la cantidad de dispersante, reducción y/o uniformización del tamaño de la partícula polimérica.

Reconocimiento
Los autores agradecen a sus respectivas compañías empleadoras por autorizar la publicación del presente
trabajo. Así mismo, desean reconocer a todos los técnicos y profesionales que han contribuido al desarrollo
e implementación práctica de esta tecnología.

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April 2007. Also presented as “Improving Sweep Efficiency at the Mature Koluel Kaike and Piedra
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