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EN LO PRINCIPAL: INTERPONE QUERELLA; PRIMER OTROSÍ: DILIGENCIAS

CUYA PRÁCTICA SE SOLICITA AL MINISTERIO PÚBLICO; SEGUNDO OTROSÍ:


ACOMPAÑA DOCUMENTOS; TERCER OTROSÍ: PATROCINIO Y PODER.

S.J de Garantía de Santiago (7°)

DIEGO ANDRÉS LASTRA TAPIA, estudiante de medicina, cédula nacional de


identidad Nº18.024.972-9, domiciliado para estos efectos en calle República 105,
comuna de Santiago, ciudad de Santiago a S.S respetuosamente digo:

Que en virtud de lo expuesto en los artículos 53, 111 y siguientes del Código Procesal
Penal vengo en deducir querella criminal en la causa ya presentada identificada como
C/NN, RIT 172-2020 y RUC 2000007456-0; por el delito previsto y sancionado en el
artículo 150 D en relación al 150 E N°2 , consistente en apremios ilegítimos con
lesiones graves gravísimas del artículo 397 N°1, ambos delitos con resultado
consumado y contemplados en el Código Penal, en contra de todas aquellas personas
que resulten responsables de los hechos que la motivan ya sea en calidad de autores,
cómplices o encubridores, sin perjuicio de la existencia de otros ilícitos que puedan
configurarse, según determine la investigación Fiscal, esto de conformidad a los
antecedentes de hecho y derecho que describo a continuación.

A. HECHOS

1. El día 31 de diciembre del 2019 junto con un grupo de amigos decidimos asistir
a una convocatoria social para celebrar año nuevo y, a la vez, expresarnos de
forma pacífica en “Plaza de la Dignidad”, nombre con el cual socialmente, y
dado el contexto nacional, ha sido renombrada Plaza Baquedano.
2. Nuestra primera parada fue cerca de la "Torre Entel", donde nos quedamos un
momento festejando y compartiendo tanto entre nosotros como con quienes se
encontraban en el lugar, todo en un ambiente ameno y solidario, para luego
avanzar hacia Baquedano. Sin embargo, a la altura del Centro Cultural Gabriel
Mistral (GAM) el grupo se divide, llegando a Plaza de la Dignidad junto a
Francisca Castro, Carlos López, lugar en el que estuvimos conversamos con
otras personas que se encontraban allí, festjenado por un rato el año 2020 que
comenzaba.
3. Pasado ese momento de celebración, cerca de las 01.30 AM, sentimos olor a
lacrimógena y vimos que gente empezó a correr, es así como junto a mis
amigos decidimos ir a observar qué pasaba y llegamos a la intersección de la
calle Carabineros de Chile con Ramón Corvalán, donde se producía un
enfrentamiento entre manifestantes y personal policial. Frente a esto nuestra
reacción fue refugiarnos, protegernos con implementos de seguridad y
resguardarnos en la plaza comercial del Hotel Plaza Crown. Además, en
función de la carrera que estudio, de prestar ayuda a las personas que se
vieron afectadas por los gases lacrimógenos.
4. Es en ese momento que una gran cantidad de personas entran al sector donde
nos encontrábamos y nos percatamos de que llega un carro policial tipo furgón
del que se baja un grupo de Fuerzas Especiales de Orden Público, quienes
nos alumbran con un foco que por su luminosidad pareciera tener gran tamaño
y nos encandila, prosiguiendo a pocos metros de distancia de donde nos
encontrábamos a disparar una bomba lacrimógena que impactó en el lado
izquierdo de mi cara y me hace caer al suelo.
5. Minutos después de que se me haya disparado en el rostro, me encuentro
tirado en el piso, mientras que mi amigo, Carlos López, abrumado por la
situación y preocupado de mi estado trataba de asistirme y pedir ayuda. Es en
ese momento cuando aparecen agentes del estado y con un carro lanza agua
y, a pesar de mi estado, nos comienza a mojar. Por lo mismo, Carlos para evitar
que me hicieran más daño, se abalanza encima de mi cuerpo para servir como
escudo humano, pero aun así, producto de la fuerza del impacto del chorro de
agua, fuimos desplazados varios metros de donde nos encontrábamos.
6. Luego de esto y una vez que se aleja el carro lanza agua, al lugar llega Cruz
Roja para asistirme, quienes me trasladan a su puesto de salud que estaba
ubicado en la esquina de Avenida Vicuña Mackenna con Avenida Libertador
Bernardo O’higgins, donde se me realizaron curaciones y primeros auxilios.
Posteriormente, llega a dicho puesto la ambulancia que me trasladó hasta el
Hospital de Urgencias de Asistencia Pública.
7. A las 2:30 am. se me hace ingreso al recinto asistencial, donde fui examinado
por un médico de turno, quien a propósito de los exámenes de rigor que me
realizó, decide derivarme hasta la Unidad de Tratamiento Ocular (UTO) del
Hospital del Salvador. Es en este lugar donde se me entrega el diagnóstico
médico; que ya presagiaba dado mis conocimientos médicos, el impacto de la
lacrimógena me generó un estallido ocular en el ojo izquierdo y tres fracturas
complejas en el rostro. Teniendo que ser intervenido quirúrgicamente, en el
mismo hospital, el día 2 de enero y, por segunda vez, el día 13 del mismo mes.

B. DERECHO

La actividad ilícita desplegada por quienes resulten responsables se encuadra en las


siguientes figuras penales:

1. Los estándares internacionales:

Nuestro ordenamiento jurídico a través de la Constitución Política de la República les


otorga a estos instrumentos internacionales valor supralegal en relación a las normas
internas, regulado específicamente en el artículo 5 inciso 2° de nuestra carta magna,
que expresamente señala que ‘’El ejercicio de la soberanía reconoce como limitación
el respeto de los derechos esenciales que emanan de la naturaleza humana. Es deber
de los órganos del Estado respetar y promover tales derechos garantizados por esta
Constitución, así como por los tratados internacionales ratificados por Chile y que se
encuentren vigentes’’.

En relación con lo que los estándares internacionales delimitan la definición de


apremios ilegítimos, al ser este residual al de tortura debemos referirnos a este último
para poder avanzar en la definición del delito que nos aboca.
Según el artículo 1 de la Convención contra la tortura y otros tratos degradantes,
tortura es “todo acto por el cual se inflija intencionadamente a una persona dolores o
sufrimientos graves, ya sean físicos o mentales, con el fin de obtener de ella o de un
tercero información o una confesión, de castigarla por un acto que haya cometido, o
se sospeche que ha cometido, o de intimidar o coaccionar a esa persona o a otras, o
por cualquier razón basada en cualquier tipo de discriminación, cuando dichos dolores
o sufrimientos sean infligidos por un funcionario público u otra persona en el ejercicio
de funciones públicas, a instigación suya, o con su consentimiento o aquiescencia.
No se considerarán torturas los dolores o sufrimientos que sean consecuencia
únicamente de sanciones legítimas, o que sean inherentes o incidentales a éstas.”

Siguiendo lo anterior, en el artículo 16 de la Convención mencionada se establece de


forma residual de la tortura que los Estados deberán prohibir “otros actos que no
constituyan tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes y que no lleguen a ser
tortura tal como lo define en el artículo 1, cuando esos actos sean cometidos por un
funcionario público u otra persona que actúe en el ejercicio de funciones oficiales, o
por instigación o con el consentimiento o la aquiescencia de tal funcionario o persona”.

Para concluir, el artículo 6 de la Convención Interamericana para Prevenir y Sancionar


la Tortura, establece de forma categórica, el deber de los Estados de prevenir y
sancionar “otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes en el ámbito de su
jurisdicción”.

2. La regulación nacional:

La Constitución Política de nuestro país consagra en su artículo nº1 la dignidad de


todas las personas, siendo entonces el respeto a la dignidad un principio fundamental.
Asimismo, el artículo 19 Nº1 del cuerpo legal comentado consagra el derecho a la
vida y la integridad física y psíquica de la persona, prohibiendo la aplicación de todo
apremio ilegítimo.

En relación con ello y atendiendo a los diversos Tratados Internacionales que son
reconocidos y se encuentran vigentes en nuestro país, el Estado en el año 2016
publica la Ley N° 20.968 que tipifica delitos de tortura y de tratos crueles, inhumanos
y degradantes, adecuando así nuestra legislación a los estándares internacionales.
Lo beneficioso de este cambio es que ‘’no solo agregó a nuestro Código Penal el
delito de tortura, sino también modificó los tipos de apremios ilegítimos y tratos
crueles, inhumanos o degradantes y modificó los de vejaciones injustas y negativa de
servicio, además de disposiciones de otras leyes’’1 .

2.1 Apremios Ilegítimos contemplado en los artículos 150 D y E del Código


Penal.
El artículo 150 D se establece como figura base de los apremios ilegítimos, que señala
en su inciso 1° ‘’El empleado público que, abusando de su cargo o sus funciones,
aplicare, ordenare o consintiere en que se apliquen apremios ilegítimos u otros tratos
crueles, inhumanos o degradantes, que no alcancen a constituir tortura, será
castigado con las penas de presidio menor en sus grados medio a máximo y la
accesoria correspondiente. Igual sanción se impondrá al empleado público que,
conociendo de la ocurrencia de estas conductas, no impidiere o no hiciere cesar la
aplicación de los apremios o de los otros tratos, teniendo la facultad o autoridad
necesaria para ello o estando en posición para hacerlo’’.

A partir de dicha definición, se determina que esta es residual a la establecida para la


tortura en el artículo 150 A. Por lo que el apremio ilegítimo sólo se acota en que es
todo acto por el cual se inflija intencionalmente a una persona dolores o sufrimientos
graves, ya sean físicos, sexuales o psíquicos, cuya gravedad o intensidad no alcanza
a constituir tortura.

En función de aquello y en relación a los hechos de esta querella, es que se puede


establecer que efectivamente hubo por parte de los agentes de policía abusaron de
sus cargos o sus funciones desarrolladas como empleados públicos al momento de
mantener el orden, en cuanto a que ante la decisión de utilizar la arma no letal de gas
lacrimógeno, su objetivo fue causar daño o sufrimiento a las personas que se
manifestaban, e incluso, a los que solo observaban o ayudaban a los afectados por
los gases lacrimógenos. Recayendo en mi persona, particularmente producto de sus
decisiones, un dolor o sufrimiento grave por el impacto del arma química de disuasión
en mi rostro, lo que me generó triple fractura y como consecuencia de aquello un
trauma ocular grave (estallido ocular). Junto con ello, también es importante destacar
que los agentes de Fuerza Especiales del orden público, a pesar de que me
encontrara herido producto del impacto y en vez de asistirme o dejar que Cruz Roja
me atendiera, insistieron en herirme con el carro lanza agua.

Por lo que se puede concluir que, no sólo hubo abuso por parte de los agentes en sus
funciones, sino que también su accionar produjo como resultados lesiones en mí.
Constituyéndose así el apremio ilegítimo calificado del artículo 150 E N°2, en relación
con las lesiones graves gravísimas del artículo 397 N°1.

1Informe sobre estándares internacionales sobre Apremios Ilegítimos, Violencia Sexual y Tortura del
Centro de Derechos Humanos de la Universidad Diego Portales. Pp. 2
2.2 Lesiones graves gravísimas contempladas en el artículo 397 N°1 del Código
Penal, que señala:

“El que hiere, golpeare o maltratare de obra a otro, será castigado como responsable
de lesiones graves:

1º) Con la Pena de presidio mayor en su grado mínimo, si de resultas de las lesiones
queda el ofendido demente inútil para el trabajo, impotente, impedido de un miembro
importante o notablemente deforme”.

Si nos remitimos a lo que señalan Politoff y Ramírez en su tercera edición del Manual
de Derecho Penal Chileno: Parte Especial, podemos establecer que en todas estas
hipótesis la idea común que subyace a todos estos efectos en la vida del lesionado:
ha tratarse de situaciones en la que las que la entidad del daño a la salud es, en algún
modo, equivalente a la muerte en vida, convirtiendo al lesionado en una persona
distinta a la que era antes del delito. Desde luego, así es cuando el diagnóstico supone
irrecuperabilidad o incurabilidad permanente.

La pérdida de un miembro importante se trata de un concepto funcional, entendiendo


que comprende además de las extremidades cualquier parte del cuerpo humano que
tenga una determinada función que pueda calificarse de importante, de manera que
sin ella el individuo no pueda desenvolverse normalmente (...) (SCS 28.4.2004, RLJ,
368). En consecuencia, en nuestra práctica forense se incluye como miembros
importantes, además de las extremidades y sus partes distinguibles, uno o los dos
ojos y los órganos internos y, en general, cualquier parte del cuerpo que tenga
determinada función.

El impacto de la lacrimógena en el rostro de la víctima que produce tres fracturas


complejas en el rostro; estallido ocular en el ojo izquierdo y consecuencial ceguera en
el mismo. Lo que constituye la pérdida de un miembro importante, ya que la víctima
nunca podrá volver a ver, en otras palabras, su ojo izquierdo nunca podrá volver a
cumplir la función determinada de ver. Por tanto, existe una incurabilidad permanente,
de modo que afecta el desenvolvimiento normal de su vida.

POR TANTO,

SOLICITO A S.S. tener por interpuesta querella criminal por los hechos previamente
descritos, en contra de quienes resulten responsables, como autores, encubridores o
cómplices, por los delitos sancionados en los artículos 150 D y E, en relación con el
artículo 397 numeral 1° del Código Penal, para que luego de seguirse el proceso
correspondiente, sean condenados al máximo de las penas que contempla la ley para
las conductas de que se trata y al pago de las costas de la causa.
PRIMER OTROSÍ: Que en relación con el artículo 113 del Código Procesal Penal,
vengo en solicitar al(a) Señor(a) Fiscal Encargado(a) de la presente investigación que
ordene la realización de las siguientes diligencias:

1. Empadronamiento y toma de declaración de los testigos (identificar a los


testigos: nombre, rut, profesión u oficio y domicilio).
2. Se identifique a qué comisaría o comisarías pertenecen los efectivos policiales
enviados a custodiar la manifestación en Plaza de la Dignidad o Plaza Italia y
sectores aledaños en particular en donde ocurren los hechos referidos el 01 de
enero del presente año entre las 01.30 a las 03.00 AM del mismo.
3. Requerir a Carabineros toda la información que diga relación con efectivos
policiales que participaron en el procedimiento referido en los hechos, es decir,
nómina de funcionarios, identificación del funcionario a cargo de mando,
distribución de labores, bitácoras del día de los hechos y todo antecedente
relacionado.
4. Se fije fotográficamente el lugar en que sucedieron los hechos relatados en la
presente querella.
5. Se solicite copia de los videos grabados por cámaras de seguridad del día 01
de enero de 2020, de las calles Carabineros de Chile y Ramón Corvalán, entre
las 01.30 y las 03.00 horas.
6. Efectuar reconstitución escena.
7. Se oficie al Servicio Médico Legal a objeto de que se realice a la víctima
examen físico, psicológico y/o psiquiátrico, conforme a estándares
internacionales establecidos.
8. Se oficie a la Brigada de Derechos Humanos de la Policía de Investigaciones
de Chile, con el fin de que puedan investigar los antecedentes presentados en
esta querella.

SEGUNDO OTROSÍ: Sírvase S.S tener por acompañado los siguientes documentos:
1. Acta médica de atención de Hospital de Urgencias (Ex Posta Central).
TERCER OTROSÍ: Que vengo en designar como abogado patrocinante y conferir
poder al abogado habilitado para el ejercicio de la profesión, don Cristián Riego
Ramírez, cédula de identidad N° 8.292.205-9. Asimismo, confiero poder a los
habilitados en derecho Javiera Miranda Velásquez, cédula de identidad
N°19.254.147-6, Bastián Ordoñes Escorza, cédula de identidad N°19.828.133-6 y
Ayleen Valencia Cortés, cédula de identidad N°19.287.340-1, domiciliados para estos
efectos en República N° 105, comuna de Santiago, quienes podrán actuar en estos
autos indistintamente en forma conjunta o separada, y firman en señal de aceptación.
Además, en virtud de lo dispuesto en el artículo 31 del Código Procesal Penal, solicito
a S.S. se sirva disponer que todas las resoluciones que se dicten en lo sucesivo de
autos sean notificadas a las siguientes direcciones de correo electrónico:
cristian.riego@udp.cl,clinica.aip@mail.udp.cl,javiera.mirandave@mail.udp.cl,ayleen.
valencia@mail.udp.cl, bastian.ordones@mail.udp.cl.