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El origen e�mológico de la palabra Teatro, entendido como cualquier acto escénico,

significa VER. El acto maravilloso de presenciar un acontecimiento poé�co Vivo.


El significado profundo de la palabra presencia nos invita reflexionar sobre la inmensa
responsabilidad de habitar un escenario. La presencia no refiere a una forma y menos a una
fórmula ya que Presencia significa · SER FRENTE A UN SER SENSIBLE ·
Por lo tanto el verbo que se conjuga en un escenario y ojalá en la vida es Ser y no
"Pretender Ser". En nuestra labor como canales de comunicación no podemos subes�mar
el campo sensorial y percep�vo de los espectadores. La presencia se ac�va cuando se
establece una relación real consigo mismo, con el espacio, con el otro ser o seres que
habitan la escena, con los objetos, con las herramientas de comunicación y por ul�mo con
los espectadores.
Esta propuesta metodológica busca que el estudiante bailarín en proceso de formación,
descubra el lenguaje personal de su Ser a través del cuerpo que habita y que viva con
plenitud y generosidad el “aquí y el ahora”, a par�r de una experiencia profunda y celular.
Que el estudiante pueda ser tes�go de la transformación del trabajo, desde su in�midad
hasta el momento en que esta experiencia ín�ma se expone al espectador. Vivir durante un
período de �empo en “estado de gracia” un estado confrontador y al mismo �empo
privilegiado que se transforme en un “estado de alerta” permanente.

Crear una atmósfera pedagógica y crea�va que le permita al estudiante comprender el


mundo escénico desde un lugar mas su�l y paradójico: aquel que ac�va los mecanismos de
comunicación con el espectador a través de la organización de las energías invisibles pero
percep�bles del bailarín, par�endo del principio de que no podemos pretender movilizar
ningún aspecto de la humanidad de ese espectador sin antes movilizar esos aspectos en
nosotros mismos como humanos creadores.

Impregnar de significado su propia realidad humana para crear vías que ac�van su proceso
de inves�gación, su propio camino de comprensión, desde el cual descubre el sen�do de los
códigos que serán vehículos de comunicación con el espectador. Un BAILARÍN CREADOR,
responsable del material que surge de sí mismo y de la dramaturgia que este conlleva, capaz
de experimentar diversos contextos como propios, consolidando una poé�ca personal,
elaborada y estructurada a par�r de la Escucha y que jus�fica y sustenta todas sus acciones
escénicas.

Así como el actor necesita de entrenamiento corporal para ampliar su campo expresivo, el
bailarín necesita de un entrenamiento profundo en esas herramientas de la actuación que le
permitan acceder con propiedad a su campo emocional. Además de esto necesita adquirir
herramientas que le ayuden a impregnar de contenido cada uno de sus movimientos y
gestos para así construir, en el proceso crea�vo, una dramaturgia personal que le permita
apropiarse de su labor como creador y comunicador consciente.

No es una novedad que en la actualidad los territorios de la danza, el teatro, la plás�ca se


nutren mutuamente para fortalecer y enriquecer el universo escénico. Por esto mismo los
lenguajes ar�s�cos están cada vez mas integrados y los intérpretes escénicos por ende son
individuos cada vez mas versá�les, que dominan un espectro expresivo muy amplio. El
espectador espera encontrar en el ar�sta escénico un Ser Integral que comunique con
claridad, a través del cuerpo y los sen�dos, una intención honesta y llena de significado. Ese
significado es indispensable que se organice en su mente junto a la imaginación para
transformarse en todos aquellos ingredientes esenciales que dan vida a un lenguaje
orgánico que afecta el sistema nervioso y sensorial del espectador, así su forma de
expresión sea abstracta.

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