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XLII CONGRESO GENERAL EXTRAORDINARIO DEL

SINDICATO INDEPENDIENTE DE TRABAJADORES DE LA


UNIVERSIDAD AUTÓNOMA METROPOLITANA
25-27 de noviembre de 2010

SOLICITUD DE APOYO DEL SITUAM CONTRA EL EXTERMINIO ACTUAL DE LA NACIÓN


INDÍGENA TRIQUI POR PARTE DEL IMPERIALISMO Y LA OLIGARQUÍA MEXICANA

“LOS TRIQUIS: LOS PALESTINOS, TIBETANOS Y SUDAFRICANOS MEXICANOS”

Yan María de Lourdes Yaoyólotl Castro


Ayudante de Biblioteca, UAM-X

El imperialismo y el gobierno mexicano contra los indígenas triquis.


Ante la complacencia de la ONU, el gobierno federal mexicano y el gobierno del estado de Oaxaca,
han difundido por todos los medios posibles la idea de que las comunidades indígenas triquis
(ubicadas al poniente del estado de Oaxaca, al sur de México) son “violentas por naturaleza” y que “la
violencia es lo siempre ha gobernado su región”. Violencia que utilizan como justificación para su
intervención a fin de “pacificar la región” a través de programas sociales de beneficio a los triquis,
cuyo objetivo oculto ha sido dividirlos dándoles a unos quitándoles a otros. Así como también a través
de partidos políticos (PRI y PUP) con el fin de confrontarlos entre sí. Paralelamente a la infiltración y
la compra de líderes de su propia organización el MULT (Movimiento de Unificación y Lucha Triqui) y
la creación de organizaciones aparentemente triquis (UBISORT: Unión de Bienestar Social de la
Región Triqui) que en realidad son grupos paramilitares (ejercito disfrazado de civil) para someterlos
a su control y reprimir toda inconformidad.
Estas medidas las han implementado porque ninguna violencia gubernamental a través de sus
aparatos de dominación y represión social desde hace cinco siglos, ha podido doblegar al pueblo
triqui, por lo cual los gobiernos han diseñado la estrategia “divide y vencerás” de confrontarlos entre
ellos mismos para aparentar una lucha fraticida interétnica entre sí.
Lo que dichos gobiernos han ocultado a la opinión pública nacional e internacional, es que
existe un plan de exterminio final en contra de las comunidades indígenas que existen en México, a
fin de apoderarse definitivamente de sus territorios y los recursos naturales que existen en ellos y la
construcción del corredor interoceánico.

El pueblo indígena triqui un emblema histórico.


La nación indígena triqui representa un emblema en la lucha por la preservación de la tierra, la
naturaleza, la cultura así como las formas de organización autóctonas originarias (los gobiernos
autónomos indígenas) violando los principios de multietnicidad y multiculturalidad que deben
prevalecer en un estado democrático. Representa asimismo la dignidad que hemos perdido la
mayoría de las y los mestizos mexicanos asimilados a la civilización capitalista depredadora hispano-
norteamericana.
Un ejemplo de aquellas naciones indígenas que originalmente eran las propietarias de todo
este territorio nacional y a quienes la civilización patriarcal occidental blanca judeocristiana moderna
europea y posmoderna norteamericana despojaron de éste. Y ante el cual, especialmente la
globalización neoliberal tiene como uno de sus objetivos fundamentales la privatización (propiedad
privada). Apropiación de todo cuanto existe en el planeta y las comunidades indígenas, autóctonas y
originarias del planeta son las que representan un estorbo y obstáculo para sus planes.
Privatización que esta impulsando en los países emergentes (el Tercer Mundo) a través de
una superexplotación de recursos naturales y humanos por medio de la guerra de baja intensidad
(GBI).

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El Plan Mesoamerica y la división de México.
Pero más aún, actualmente debido al Plan Mesoamérica (el ex Plan Puebla Panamá) existe
un especial interés del gobierno mexicano por fragmentar, dispersar o destruir al pueblo triqui porque
ha ofrecido una enorme resistencia a desaparecer, ello con el fin de entregar su territorio al capital
internacional. El Plan Mesoamérica -y las reformas a los artículos constitucionales a partir de 1992
referentes a la propiedad de la tierra promovidas por Salinas de Gortari- fue creado específicamente
para permitir que las multinacionales y los gobiernos extranjeros pudieran privatizar los recursos
naturales de las regiones que aún están en manos de sus propietarios originales: los indígenas.
Desde recursos minerales e hidrocarburos del subsuelo hasta los bosques, el agua misma y la
enorme biodiversidad que existe en dichas regiones.
Pero en las ultimas décadas, sobre todo, priva el interés por la construcción del corredor
transoceánico -alternativo al canal de panamá- que rompe toda la zona de Oaxaca y parte de
Chiapas y Tabasco fragmentando a México, para lo cual el gobierno mexicano está desmantelando a
las naciones indígenas que se encuentran en dicha región bajo el contradictorio argumento de “la
inclusión de los grupos indígenas a la civilización, el desarrollo y el progreso”. Incluso, parte de dicha
dislocación social es la guerra civil creada en el norte del país supuestamente contra el narcotráfico,
directamente relacionada con el femicidio, el juventicidio y el migranticidio.

Crear el caos y la violencia para justificar la intervención militar.


Por estas razones, tanto los gobiernos federal y estatal mexicanos como su homólogo el
norteamericano y diversas empresas multinacionales, han creado un clima de inestabilidad y caos en
la zona triqui -así como en el sur y sureste mexicano: Chiapas, Guerrero, Oaxaca, zonas
principalmente indígenas- con el propósito de descomponer el tejido social, dotando de armas,
alcohol y dinero a grupos mestizos y algunos indígenas que han logrado corromper. Ello con el fin de
atacar, fragmentar y desmantelar las comunidades triquis para expulsarlas de sus propias tierras,
obligándolas al exilio y ocasionando una gran diáspora de triquis por todo el país. Ello, bajo el
perverso argumento de una supuesta “guerra interétnica”, misma que ha sido fabricada por el propio
gobierno local con el apoyo del federal.
Es decir, ha utilizado a mismos triquis que pertenecen al Partido Revolucionario Institucional
(PRI) (la mafia que en muchas zonas aun mantiene el poder político desde hace casi 80 años) en
colusión con el PAN (Partido de Acción Nacional) (partido cristiano de ultraderecha), a fin de dejar el
territorio despejado de indígenas para que puedan operar las transnacionales imperialistas y las
oligarquías mestiza (mezclada) o blanca criolla (de origen español).

El gobierno autónomo indígena.


Frente a dicho despojó, expoliación y masacre desde la invasión española a México (que
favoreció a los españoles en detrimento de los indígenas); la guerra de independencia (que favoreció
a los criollos, hijos de españoles nacidos en México) y la revolución mexicana (que favoreció
únicamente a la oligarquía mestiza y criolla mexicana), el pueblo triqui, entre otros, ha mantenido una
lucha incansable de sobrevivencia.
Por ello mismo, y ante la ofensiva del gobierno de Oaxaca (de Ulises Ruiz) a través de sus
partidos políticos PRI y PRI-PUP y las organizaciones paramilitares supuestamente triquis el MULT y
la UBISORT, el pueblo triqui creó su propio gobierno municipal: el MUNICIPIO AUTÓNOMO DE SAN
JUAN DE COPALA independiente del gobierno estatal y de los partidos políticos, a través de su
propia organización el MULT-I (Movimiento de Unificación y Lucha Trique - Independiente). Por lo
mismo, dicho gobierno ha respondido matando a muchos de los integrantes del MULT-I y expulsado a
las comunidades de sus tierras dispersándolas hacia las montañas o periferia de las ciudades.
De manera similar a como lo hicieron los judíos en Palestina, los chinos en el Tibet o los
blancos en Sudáfrica y los europeos en África e Indonesia, invadiendo sus territorios, exterminando a
sus pobladores originarios y expulsando a los sobrantes o reduciéndolos a la esclavitud.
En el caso de México, han sido los gobiernos mexicanos criollo (blancos) y mestizo
(blanqueados) dentro del marco del capitalismo dependiente, quienes han continuado con el
exterminio indígena directo o indirecto, gradual o violento a fin de eliminar su existencia o someterla a

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una superexplotación reducida a mano de obra extremadamente barata, continuando con el racismo
primero español y después norteamericano.
Por ello, el gobernador de Oaxaca Ulises Ruiz profundamente odiado por el pueblo mexicano
por ser un dictador criminal, asegura que todo esta bien en la zona triqui y que la violencia que existe
se debe a que los propios indígenas se están matando entre ellos mismos porque son violentos por
naturaleza.

Las mujeres indígenas y su cuádruple explotación.


Pero sobre todo han sido las mujeres, las y los niños y los ancianos expulsados de sus
comunidades quienes han tenido que huir de sus tierras hacia las montañas y periferia de ciudades
abandonados a su suerte, sin conseguir ningún lugar donde establecerse ni encontrar trabajo.
Sin embargo, como siempre sucede, las más afectadas han sido las mujeres porque son ellas
quienes tienen que cargar con hijos y ancianos lo que les impide contar con la libertad para buscar
trabajo como lo hacen los hombres, además de ser fáciles presas del abuso sexual de los grupos
paramilitares y del ejercito que tienen cercada la extensa zona triqui. A ello se agrega que no pueden
encontrar trabajo porque la mayoría de ellas no hablan el español y nunca han estado en una ciudad.
Las mujeres triques son victimas de una cuádruple opresión: pertenecer al Tercer Mundo, ser
mujer, ser indígena y no hablar español ni saber leer ni escribir.

Solicitud al SITUAM.
Por lo antes expuesto, hago la solicitud al SITUAM para apoyar a la nación indígena triqui,
como siempre lo ha hecho con las organizaciones sociales que luchan contra alguna forma de
opresión y represión, a través de:
1)- la venta de su manufactura dentro de las instalaciones de la universidad, ya que no es con fines
lucrativos sino de sobrevivencia para mantener a parte de las mujeres, niños y ancianos de los miles
de indígenas que se encuentran refugiados en la montaña o zonas periféricas de las grandes
ciudades.
2)- apoyo político denunciando las atrocidades cometidas por los grupos paramilitares pagados por el
gobierno del estado de Oaxaca con el aval del ilegitimo gobierno federal de ultraderecha, el PAN-
Calderón.
2)- un apoyo mensual a la organización MULT-I de la comunidad triqui, una parte de la cual se
encuentra refugiada en el campamento al lado de la Catedral en el zócalo de la ciudad de México en
tanto se resulte el conflicto.