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LA PAGINA DE LA CIUDAD

Desde ya hace varios meses se advierte, en el tránsito que ingresa y egresa
de la Ciudad de Buenos Aires, una progresiva y manifiesta mayor congestión
vehicular que la ya conocida y ello, con total objetividad, a quienes más perjudica
es a aquellos que se movilizan a diario en los medios públicos por automotor de
pasajeros, porque estos carecen de la necesaria fluidez para desplazarse ante la
anarquía que genera la fricción vehicular en la lucha por el espacio de circulación.
No solamente ello se observa en áreas del macro y micro centro sino en
todas las calles y avenidas de la ciudad que sirven a esta para asegurar la
circulación automotor.
Es fácil comprobar lo señalado al constatar la inmensa cantidad de
automotores de todo tipo, desde autos particulares a vehículos de carga, que hacen
uso arbitrario de la calzada, impidiendo la circulación y peor aún entorpeciendo el
acceso de los transportes públicos a los espacios de paradas para el ascenso y
descenso de los pasajeros.
Precisamente este es uno de los caballitos de batalla de un sector del
periodismo que no ve –o no quiere ver, mejor dicho- que las paradas de colectivos,
en toda la ciudad, no son respetadas por los demás actores del tránsito y, a pesar
de ello, culpan a los conductores “por no arrimar a la parada”.
Y la pregunta es sencilla: ¿Adonde y como van a arrimar, si para acceder a
la parada paralelo al cordón es necesario que los quince a dieciocho metros
anteriores y posteriores se encuentren libres de vehículos obstruyendo la
operatoria, y esta condición muy raramente se verifica.
Automóviles estacionados en lugar prohibido; en doble fila; frente mismo al
refugio y señal de parada; camiones operando en carga y descarga también frente
a las paradas; fuera de horario, etc…… y así podríamos seguir enumerando largo
tiempo todo tipo de violaciones graves que entorpecen el tránsito, sin que ninguna
autoridad del GCBA acierte o atine a encarar este flagelo para garantizar la fluidez
de circulación vehicular en la ciudad.
Peor aún, en calles como las de Palermo viejo donde algún iluminado
favoreció el ensanche de veredas donde había restaurantes o bares (¿?), lo
que generó estacionamiento tolerado a lo largo de esas cuadras -aún donde no
estaba autorizado- se advierte ahora que algunos “parroquianos caracterizados” de
la zona (a juzgar por el absoluto desprecio a los demás que exhiben) al no tener
espacio de estacionamiento frente a su boliche preferido, dejan sus
vehículos -mayoritariamente camionetas 4 x 4 o autos de alta gama- en el estrecho
espacio que los visionarios funcionarios responsables del diseño dejaron en las
esquinas para que circulen los automotores pasantes, que incluyen, por supuesto,
al transporte público, generando entorpecimientos de tránsito, circulación lenta y
peligrosa por el escaso espacio que queda para pasar y por ende, alto riesgo de
accidentes.
Lo llamativo de esas circunstancias es que en esa zona opera la Policía
Metropolitana, a la que se la observa hacer la vista gorda ante la actitud de quienes
tiran sus vehículos en cualquier parte, convalidándose la presunción de que
pareciera que no todos somos iguales ante la ley y ello, por supuesto, motiva que
quienes ven el pésimo ejemplo y la omisión de actuar de la autoridad, decidan que
si otros pueden hacerlo sin reprimendas, ellos también tienen derecho, lo que en
poco tiempo ha llevado a que esos pésimos ejemplos sean comunes y cada vez
mayor cantidad de vehículos repitan tan deplorable actitud.
Por ello no nos cansamos de exigir a las autoridades responsables que el
tema del tránsito no admite más dilaciones y que la exasperante inacción para

las estadísticas históricas nos dicen que también crecen exponencialmente los accidentes. hay paradas de colectivos para tres líneas. no pueden entrar y salir permanentemente para tomar o dejar pasajeros. Para ser coherentes debemos decir que tampoco JAMAS se ha visto a un patrullero de la Policía Federal. No hay calles o arterias que no estén ocupadas en sus carriles para operar el transporte en las paradas. sin solución de continuidad. pierdan. preservar la accesibilidad de los usuarios al medio y la prevención de accidentes. cada vez más tiempo en sus desplazamientos laborales. Típico ejemplo de lo antedicho es la calle FITZ ROY. a treinta metros de la esquina. el tema no les interesa en lo más mínimo. con estacionamiento u ocupación indebida y en esas circunstancias los vehículos de transporte. día a día. entre AV. La invasión de los espacios de parada por parte de automovilistas y repartidores de mercaderías pueden observarse en toda la Ciudad. Cuando el tránsito crece exponencialmente por la permanente incorporación de vehículos cero kilómetro al parque automotor. A ninguna autoridad del tránsito le importa garantizar la operatoria segura del transporte público ni. por su maniobra reducida y el espacio que requieren. historias repetidas que nuestro país ya ha vivido en la década del noventa. Este ejemplo se repite en infinidad de lugares de la Ciudad y el resultado es siempre el mismo. SIN QUE NINGUNA AUTORIDAD HAGA CUMPLIR LA PROHIBICIÓN DE ESTACIONAR EN LUGAR DESTINADO A PARADAS. ilegal y antirreglamentario es permanente durante las 24 hs. a pesar que en ese lugar hay postes indicadores de parada. SANTA FÉ y CHARCAS. Vemos con real preocupación que a los pocos periodistas que hay con capacidad técnica adquirida para evaluar los hechos del tránsito. Por eso siempre que tenemos oportunidad decimos que la seguridad en materia de tránsito no solo debe ser controlada. debiendo los ómnibus ascender o dejar pasajeros en el medio de la calle. como ha ocurrido en los últimos años de vorágine automotriz -fruto de un crecimiento económico sostenido-. constituirse en el lugar y labrar las correspondientes actas por invadir la zona de paradas a los pertinaces infractores. no les llame la atención la tendencia progresiva y sostenida al desorden que causan tales actitudes de desapego a cumplir las normas y le dediquen un espacio para alertar sobre el desmadre que en materia de tránsito se produce según pasa el tiempo. coherentes y persistentes. complicando cada vez más la circulación. al menos a las autoridades de control. Hay calles donde.. menos aún. las faltas al tránsito y los embotellamientos. las que JAMAS tienen liberado el espacio para acceder y menos aún pueden arrimar al cordón. . sino hay que generarla con acciones permanentes. que desalienten a quienes no les importa cumplir las normas o conducirse en el tránsito como deben y no como quieren. debiendo detenerse en el medio de la calle. Basta viajar en cualquier colectivo durante veinte o treinta minutos para comprobar que a lo largo de su recorrido son escasísimas las paradas donde puede arrimar al cordón para la operatoria de ascenso y descenso. donde el estacionamiento indebido. produciéndose innecesarios y lamentables atascamientos de tránsito.encauzarlo y hacer más fluidas las vías de circulación está llevando a diario a cientos y cientos de miles de personas que se movilizan en el autotransporte público de pasajeros. hay coches estacionados desde una ochava a la otra. estas cuestiones o hábitos incorrectos que lentamente se tornan perjudicialmente habituales y reiterados. Allí. ni de la Policía Metropolitana. por lo que debe colegirse que. ni a las parejas paseadoras de la Policía de Tránsito.

Y así somos. Así de simple. Que Dios ilumine a nuestras autoridades- Hasta la próxima . Peor aún si las faltas supuestas son “constatadas” por personal de tránsito “escondido detrás de los árboles” (como comentáramos en el número anterior) porque ello no produce conciencia sino la más absoluta convicción que el sistema es recaudatorio. Si las autoridades locales tomaran en serio el tema de la seguridad en el tránsito. permitiría que el tránsito se ordene un poco. no se vislumbra que las máximas autoridades de la Ciudad tengan en mente. porque es una regla de oro que. tuve oportunidad de verlo en un país europeo y durante los más de veinte minutos que lo observé en ningún momento se produjo embotellamiento y el orden uno a uno garantizó la solución. no solamente se podrían erradicar las conductas disvaliosas de las que hablamos en el encabezamiento de la nota. visibles y dispuestos a colaborar con el ordenamiento del tránsito. recientemente en la zona de Retiro por una obstrucción similar. Ergo: NO PASABA NADIE. no cumplieron su obligación. cosas que hoy por hoy. a mayor movimiento. En esos casos es cuando más debe estar presente la autoridad de contralor del tránsito. sin mayor esfuerzo. sin necesidad de dirigir. salvo aquellos casos especiales que comentamos en nuestra página del número anterior. el conflicto no sea tal y se circule casi normal. Como vemos. a mayor riesgo. es que algunos. sino también se podrían evitar muchos accidentes. Si en el lugar hubiera un agente de tránsito. pero que NO PUEDE INSTALARSE SIN QUE PREVIAMENTE LAS AUTORIDADES CREARAN CONCIENCIA CON PRESENCIA ACTIVA Y DISUASIVA PARA ERRADICAR EL COMETIMIENTO DE FALTAS. sus consecuencias en vidas y bienes y se podría ordenar un tránsito que la mayoría de las veces. mayor cantidad de accidentes y a mayor cantidad de accidentes. Y la prevención. lo que para peor aún queda plasmado con los controles de velocidad en lugares incorrectamente señalizados que se convierten en simples trampas “cazabobos” y no ayudan a corregir nada. por prepotencia y machismo (o feminismo) infantilista (según el género de quien conduzca) hace que un simple embotellamiento en el que pasando de a uno por vez intercalado entre quienes tengan ante sí la obstrucción. aseguraría que los prepotentes de siempre no pretendieran adelantarse y ello solo. se instaló el sistema de scoring (sistema de pérdida de puntos) que en sí mismo es muy bueno. sabiendo que no tenían espacio y pretendían pasar de puro prepotentes por delante de los que estaban primero. que es una obligación de las autoridades. mayor riesgo. a los que estaban delante se les anteponían por la derecha los que se adelantaban de la cola formada. colocados en los lugares adecuados. Este simple ejemplo que parece nimio. a mayor actividad. Por desgracia para todos. como con el tiempo y la falta de control se instaló en la inmensa mayoría de los conductores. solo con presencia “profesional” de los agentes de tránsito. en las cadenas de responsabilidad. En nuestro país. no se lleva a la práctica dando como resultado el círculo vicioso habitual. hay muchísimo para mejorar en materia de tránsito y mucho de ello con poca inversión material. como siempre ocurre cuando una autoridad quiere parecer más diligente que otra.…. a que por capricho nadie deje pasar al otro y todo se obstruya. Por ello la presencia de la autoridad de tránsito debe ser constante para poner en claro que hay que hacer lo que se debe no lo que se quiera. En Buenos Aires. mayor movimiento.

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