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Agustín Cortés

El hombre que volvió de
la chingada

y otros regresos

Tercera edición cibernética, enero del 2003
Captura y diseño, Chantal López y Omar Cortés

Presentación

Editado en el año de 1978, en nuestra editorial Ediciones Antorcha, esta obra, El
hombre que volvió de la chingada y otros regresos, constituye una selección de
cuentos del ahora fallecido escritor Agustín Cortés.

El título, por demás sugestivo, puede conllevar a una falsa apreciación del
contenido. En efecto, no estamos frente a una recopilación de cuentos frívolos o
cómicos, muy por el contrario la substancia de esos cuentos cortos es dramática y
su contenido de carácter existencialista es, para nosotros, más que evidente.

Deambular por los laberintos de la existencia es lo que hace el autor. Son
múltiples las referencias autobiográficas, y eso lo sabemos quienes tuvimos la
oportunidad de convivir con él. En algunos casos esas referencias autobiográficas
son descritas con geniales pinceladas literarias.

El libro, en su conjunto, resulta altamente recomendable, pero, en lo particular,
fijamos nuestra atención, además del cuento que da título a esta obra, El hombre
que volvió de la chingada, en otros cuentos como, por ejemplo, Sin nombre
conocido, Lo has de recordar, Qué es el morir y Nada para nadie.

Esperamos que quien lea esta obra pueda, intelectualmente hablando, degustarla
con detenimiento y pasión.

Chantal López y Omar Cortés

Palabras del autor
El hombre que volvió de la chingada es una colección de cuentos dividida en tres
partes: I. Reflejos. II. Inmersiones. III. Explosiones. Textos escritos en diferentes
momentos pero que tienen un hilo conductor: manifiestan el tránsito de la
subjetividad al enfrentamiento con la realidad del mundo externo que lo ha
condicionado.
Agustín Cortés Gaviño León, Gto. 1946 es licenciado en Lengua y Literaturas
Hispánicas, miembro de los consejos de redacción de las revistas Xilote y Manati.
Ha publicado otros conjuntos de relatos: ¿De dónde? (1969) y Como un fantasma
que buscara un cuerpo (1973)

Definición
Chingado, da, adj. Arg. Frustrado, fracasado. Mex. Epíteto soez, menos fuerte e
injurioso que cabrón. Exclamación de protesta. Perú, chiflado.

Sólo para la hipocresía y la
falsa moral existen malas
palabras
Evangelio según Judas Iscariote

I
Reflejos
... nadie aquí, nadie en ninguna sombra.
Nada en la seca estela, nada en lo alto.
Todo se ha detenido, ciegamente,
Como un fiero puñal de sacrificio.
Parece un mar de sangre
petrificada
a la mitad de su ascensión.
Sangre de mil heridas, sangre turbia.
Sangre y cenizas en el aire inmóvil.
Efraín Huerta

El hombre que volvió de la chingada
La primera vez que se atrevió a preguntar que donde quedaba aquello su padre le
cruzó la cara con una bofetada. Le intrigaba qué clase de lugar podía ser aquél a
donde tanta gente se afanaba en enviar a sus semejantes. Durante una época de
su vida se dedicó a vigilar a todos aquellos a quienes mandaban para allá, pero
nunca los veía irse a ninguna parte. Se propuso ahorrar lo suficiente para poder
pagarse el viaje a tan misterioso lugar. Cada que alguien le sugería que hiciera el
viaje preguntaba amablemente la dirección que tenía que seguir y lo único que
conseguía era que el otro se irritara más.

Indagó en todas las líneas aéreas, de autobuses, de ferrocarriles y hasta en las
navieras sobre la manera de realizar el viaje y ninguna pudo darle la información
requerida, aquella extraña tierra no figuraba en el itinerario de ninguna empresa de
transportes.

Por fin un día, ante lo estéril de sus pesquisas, decidió buscar por él mismo y así
fue que lo vieron partir llevando una sonrisa por todo equipaje. Durante muchos
años nadie volvió a saber de él.

Pero un día regresó, había cambiado mucho y no sólo por los años. Cuando
caminaba parecía que únicamente se dejara arrastrar por el viento, cuando
hablaba era como si las palabras se le hicieran remolino en la boca, y la mirada
continuamente se le escapaba de los ojos. Se ganaba la vida contando la historia
de su viaje por unas cuantas monedas en cantinas y burdeles, pero su verdadera
historia la llevaba rebotando entre sus huesos.
Tal parecía que hubiese visto todo, que se le hubieran hartado los ojos de
palabras y que ya sólo rebotara entre las cosas sin poder pertenecer a nada.
Así, cuando alguien se burlaba de su historia y lo volvía a mandar para allá, nada
más exhibía su oxidada sonrisa y su triste mirada de contemplar milenios para
explicar, con una voz extraída de quién sabe cuantos caminos recorridos, que él
ya había estado ahí y no valía la pena regresar.

en la cama que apenas si reparó en su presencia. cuando las nubes se apretujaban sobre la tierra. la miraba desde el mismo sitio donde todos los días la miraba. no quiero la esperanza porque entre los escombros y el suspendido polvo de los grandes derrumbes no quiero una vez más quedar de pie como un niño idiota con los ojos de yeso y una flor en las manos para nadie. Gruesas gotas restallaban contra los cristales de la ventana en donde se dibujo la silueta de su cuerpo al girar sobre sí mismo y enfrentarse a la desierta habitación.Nada para nadie No. bofo. Sintió los pasos de ella. el silencio imperceptible de su deslizarse. Dando la espalda a la ventana atravesó la oscuridad del cuarto para dejarse caer. harto.. no había nadie sino el sopor untuoso de la noche. Estaba de nuevo ahí. Ella no estaba porque el hechizo sólo podía romperse cuando una doncella se enamorara de la bestia aceptándola como era. No había nadie. no. nadie sino esas volutas de humo que se disolvían en la oscuridad de la habitación. Miraba la noche. No.. no hay árboles. la lluvia. ni otra piel. Observó su no decir nada. Hasta ahí llegaba el ruido de la lluvia transformado en algo como el eco de un tambor cansado. II Olvida que estás sentada frente a una ventana. eso no. cuando la vela de san Dimas era el único amuleto que podría salvar a la Tierra de terminar ahogada por los cuatro puntos cardinales. . de su traspasar el espacio sin moverse. el furor imposible de la oscuridad. No. El cielo era sólo una masa informe de nubes desangrándose. pesado. Encendió un cigarro. escuchó su mirada. el golpear de sus ojos sobre los objetos. ni otra voz en esa habitación. sólo su propio cuerpo. es una calle desnuda. la lluvia que caía sin saber por qué. su propia piel llena de soledad y el sonido de la lluvia azotando la ventana. que está nublado. la rabia ciega de Polifemo azotando contra el mundo. Miraba la noche. En la habitación oscura donde sólo se escuchaba el ruido de su cuerpo al envejecer. Jomi García Ascot Miraba la noche. que los árboles. sus propios ojos llenos de noche. su respiración sin sofoco. no había otros ojos. Olvida que hay viento.

. olvídalo todo. Yo estoy ahí.sobre todo el espejo . Olvida esta calle. Olvida que hay un cuarto oscuro y un espejo. Nunca olvides lo que no está porque entonces sí que los perderás definitivamente. Tengo ya tanto tiempo recorriendo esta calle que estos fenómenos me resultan familiares. olvida el cuarto oscuro. Avanzo por la calle desnuda y terregosa y me voy desvaneciendo en lo líquido de tus ojos. a la cual se llega por una estrecha y rechinante escalera en forma de serpiente. al final del espejismo. terregosa. en la parte superior. Olvida la ventana.insensibles .la terrible sentencia -. sólo mis pasos . Yo tantas veces he creído llegar hasta las verjas enmohecidas de tu ventana y verme. ya enmohecidas. En ocasiones el viento desdibuja el contorno de la calle y pierdo la ubicación precisa de tu ventana. Yo sigo avanzando entre el silencio. y tus manos frotándose una con otra. olvida el espejo . quizá donde aún no has olvidado.olvida que quizá no tengas nombre. un espejo alto.se mueven por entre el nublado y la soledad de la calle. una sentencia en latín cuyo significado desconoces pero que intuyes terrible. olvida el latín . no olvides los árboles. de nuevo transitar por entre el nublado de este triste atardecer eterno que no me engaña ya tan fácilmente... Olvida las verjas de la ventana. olvida el nublado. Olvida que para llegar a ese cuarto oscuro hay una puerta. Olvida.solitaria. olvida la escalera en forma de serpiente. olvida el viento. en un marco de color indefinible y que tiene. El silencio se me cuela en los oídos.

.. se detiene en una esquina y aguarda pacientemente la llegada del camión. La habitación sigue oscura. no responde y vuelve a cerrar la puerta sin atreverse a entrar. El hombre. la habitación está oscura y desde la ventana observas al viejo que todos los días ocupa el mismo sitio de la misma banca. ¿Cuándo llegaste a esa habitación? ¿Por qué estás ahí? No lo puedes discernir.Instant replay Sólo se escucha como la gota cae . mira hacia un edificio de cinco pisos que ahora tiene enfrente. El sol cae a plomo y fuertes rachas de viento levantan un fino polvo en el parque de las bancas de piedra. cruza la calle. Y la gota que sigue cayendo.. sube la escalera hasta el tercer piso. Su rostro te preocupa. busca el tercer piso y ahí se encuentra con una ventana tras la cual alumbra un candil de tres luces. Llega hasta una esquina y se detiene.. sí. Fue ahí? Tal vez. Instant replay. sin poder saber dónde ni cuándo. penetra en el inmueble.. sin saber qué hacer. Slow motion. No puede distinguir más. mientras afuera cae a plomo el sol del mediodía y el viento levanta un fino polvo que a rachas barre el parque de los bancos de piedra. en alguna parte le has visto ¿pero dónde? Instant replay . suponer que algún día terminará por perforar el recipiente ¿y por qué tiene que ser algún recipiente? Ahora que lo piensas jamás se te ha ocurrido averiguar en dónde cae la gota. Baja del camión y camina hasta una calle paralela a aquella en que abandonó el transporte.. abre la puerta y escucha la voz en el interior preguntando que quién ha entrado y cierra la puerta sin atreverse a entrar. sólo aciertas a mirar al viejo que ya has visto en alguna ocasión. Abre la puerta y se queda un momento indeciso.la gota. sentado en una de las bancas.. . Se levanta entonces y camina lentamente hacia la avenida.. porque siempre has pensado que es la misma -. mira la avenida allá a lo lejos y recuerda que tiene que ir a un lugar . ¿Pero quién era? La gota eterna sigue cayendo..no sabe a qué pero sabe que tiene que ir -. ¿Quién es?. la misma de todos los días.. enciende un cigarro. pregunta la voz desde el interior. Instant replay. allá quién sabe dónde. donde su presencia será de gran importancia.

de alguna manera reintegra a su antigua posición para que vuelva a caer. . Abres la puerta y entras en la habitación oscura. y así hasta el infinito. El sol sigue abrasando el parque de las bancas de piedra y el viento sigue levantando un fino polvo que no molesta al viejo que como todos los días. desde la ventana puede verse un parque barrido por el viento. una gota de agua cae en alguna parte. Alguien abre la puerta. se encuentra instalado en su misma banca. por algún extraño principio. en el recipiente que la recibe y.Piensa en la gota. preguntas que quién es y la puerta vuelve a cerrarse sin que te hayas atrevido a entrar.

busque alguna respuesta.diez años frente a Troya me enseñaron a ver el horizonte -. Ahora comienza a levantarse la marea y el murmullo del mar forja sonidos en los que quiero reconocer tu voz y casi estoy seguro que Cthulhu acecha entre las rocas. desde aquí imagino múltiples historias como la de ser quizá el errabundo espectro de un Ulises añorando una Itaca remota en donde una Penélope sin rostro atisba la llegada de los aqueos triunfantes lanzando también palabras a las olas. recordando viejas historias de piratas y tesoros ocultos. Cuántas veces dejando que la mirada se confunda con el vaivén de las olas que revientan entre las rocas. A lo lejos puedo mirar las formaciones rocosas que evocan alguna lovecraftiana pesadilla cuando a las primeras horas de la noche se levantan sobre un mar grisáceo y murmurante. frente a la playa extendida a lo largo del mar. y sostener que todo son mentiras. que algún día encuentren otra orilla. he tratado de negarme a mirar la noche que por dentro llevo y a esperar una improbable aurora que siempre se ha deshecho en fuegos fatuos. Cuántas dejando que el silencio me envuelva en el viento helado de un atardecer. pero no he podido evitar que mis pasos me arrastren nuevamente frente al mar para lanzar palabras a las olas. Y sigo aquí. quién sabe. que no conozco el mar y que el único camino es el dulce cantar de las sirenas. En este punto puedes juzgarme. como yo. tal vez. . Sí. fumando mientras el sol se hunde allá lejos. si la guerra es por dentro? Anacreonte Cuántas veces he estado aquí. como siempre. sólo quisiera que pudieras comprender que el palacio de Circe no es mi casa y las dulces sirenas no me engañan . frente a este mar sin peces ni gaviotas esperando a un bajel pirata o el lejano grito de un monstruo marino solitario que. Soñador escribiente de improbables papeles es posible me llames y a lo mejor es cierto. esperando.Palabras a las olas Para LB ¿Pero de qué provecho son las armas por fuera. Muchas veces ya me he prohibido caminar hasta aquí.

pronunciando tu nombre que me llega desde lo más profundo del silencio. Puedes también.Sigo pensando en ti como he pensado mientras cada paso se hundía en la húmeda arena de la playa y mi sendero dibujaba la tristeza de la noche. abominables visiones de un poeta alucinado que puede ver la noche en su pellejo y asumirla hasta el brillante blanco de las lágrimas. hacia curiosos signos que reconozco míos pero que escritos fueron en algún antiguo pergamino y que quizá no sean sino un mapa para encontrar una ciudad perdida. puedes llamarme ahora. no sé. dirás. Ahora ya es de noche y mis brazos se extienden como buscando la sombra de tu cuerpo aunque de sobra saben que otra vez se extendieron para al final no recibir a nadie. juzgarme por amar. que una mirada limpia es luz que te descubre aunque no manifieste pirotecnias de fuegos de san Telmo. sabes. Loco de atar. Es de noche. frente a las olas cubiertas por la noche como bajando hasta mí para encontrarte. porque digo. por sostener mis hombros junto a otros y por soñar en alcanzar estrellas para poder ser dueño de mi historia. ninguna me ha impedido continuar frente al mar y el horizonte. ¿Cómo puede pensarse que vivir sea ese irresponsable y fantasmal transcurrir entre las cosas y la gente sin compromiso ni riesgo? ¿Qué puede haber en el cómodo desgaste de playa adentro. Cuántas tormentas ya me han azotado y dejado aterido hasta los huesos pero ninguna. sin horizonte ni tempestades? ¿Qué sino un morir sin darse cuenta? ¿Qué sino la insatisfacción de no poder sentir las corrientes y el viento contra el sol? Patrañas. El murmullo del mar que semeja tu voz me lleva lejos. Y estoy aquí viendo a la oscuridad caer sobre las aguas. si quieres. hacia recuerdos innombrados. ¿no recuerdas? . y en esta playa puedes encontrarme si algún día decides arriesgarte y abandonar tu estéril discurrir de playa adentro. Así me quedo aquí. te digo.

de una luz que se toca en los dedos. Chiapas. y de algo más que todavía no existe. Son una masa de árboles y de agua. llamada El Carmen. conocí las montañas.II Inmersiones En la finca de Orencio López. municipio de Ixhuatán. Las montañas existen. Jaime Sabines .

Uña y carne. con aquella su expresión de eterno tedio. Acudió a ti porque eras su cuate. ¿Sabes lo que pienso? Que esta vida de la chingada es el puritito infierno. son toda una vida. . cuando todo lo que pedía era un retazo de comprensión. más que eso. con la pipa colgando de la boca y los ojos muy negros diciendo: todo es una mierda.y lo empujaste un poco más a la orilla. pero para mi valen mucho. ya vez. me decía cuando los ojos se le nublaban por el alcohol y la yerba. Si hubieras podido ver su cara esa noche. Era nuestro amigo.Lo has de recordar ¡Qué voy a cantar si soy un paria que apenas tiene una capa! León Felipe También tú lo has de recordar. cruzada por los hilillos de sangre que brotaban de la herida. su carnal desde chavos. cuando se ahogaba ya en su sangre. ahí me voy defendiendo. toda una pinche vida. la plata te pudrió el alma. con su saco verde descolorido y sus pantalones grises. yo no me puedo quejar. la vida nos escupió por diferentes caminos. declamando sus versos en las fiestas de la escuela. no sé si valgan algo. pero él.como tantos otros . no sé en qué pero era distinto. Se había ido desmoronando a golpes de vida. porque a ti también acudió cuando ya casi no podía respirar. que aquí estamos penando las culpas que en algún jodido lugar quedamos a deber . nuestro hermano. pero es que no encuentro mejor manera de escupir ésta pus que tengo atravesada en la garganta y que ya no me deja ni respirar siquiera. ya nada tenía que perder. me está llevando la chingada. no me digas que ya no te acuerdas. tal vez me podrías entender mejor. aun cuando haga muchos años que no lo veías. será gloria de las letras patrias. o hubieras escuchado su voz en el teléfono unas horas antes es el fin hermano. Tengo guardados todos sus versos. era distinto. y todo lo que hiciste fue darle unos billetes. Lo has de recordar. Este chico llegará lejos. a él siquiera sólo se le pudrirá el cuerpo. como yo. Arrieros somos. inseparables. desde que le diste la espalda . Te has de acordar de él. te hiciste rico y poderoso. No sé por qué te digo todo esto. ¿sabes lo que es eso? Tienes que acordarte. ya no le quedaba nada. vaticinaban todos. Tu si que estás jodido.

Se iban a casar sólo que ¡pinches viejas!. Es el precio del viaje. gozando casi en su propia destrucción. Entonces comenzó a mendigar un poco de solidaridad. hasta un libro completo de versos sacó. que si no tomas una colocación seria es preferible terminar. ¿Lo recuerdas? Era de nuestra misma edad. lo tuve que meter en un hospital cuando el vicio le hizo crisis. . Rompieron y él comenzó a despedazarse. sin poder yo evitarlo. que no. luego le perdí de vista por un par de años hasta que un día se me presentó en la tienda la vida nos está partiendo la madre. pero ya parecía tener el doble. Entonces fue cuando te buscó y lo único que hiciste fue ponerle en la mano unos cuantos billetes.Lo hubieras visto cuando conoció a la mujer aquella. Me lo llevé conmigo a trabajar en el abarrote pero fue inútil. como si escribir no fuera una ocupación seria. conocer el infierno no es de balde. Colocación seria. un poco de humanidad. con fe. sumergiéndome en el atroz pánico que me invade cuando lo reconozco en mi propia voz que dice. todo esto es una mierda. eso no era para él. recordando. contando esto a los fantasmas que revolotean y anidan en mi cerebro. fue entonces que le dio por la yerba. pensando. un trabajo honrado. Hoy en la mañana lo enterraron y me he pasado el día aquí sentado.

Cuando Toño regrese te preguntarás . de esa bondadosa señora que te protegería de todo mal. De alguna manera identificas aquel proceso con tu vida. Viejas sensaciones se revuelven inquietas en algún olvidado rincón de tu cerebro. Sí.te preguntas .. No eres sino una aburrida señora que. o quizá inventadas en el momento de pronunciarse.ninguna princesa encantada.desde donde puede admirarse la puesta de sol -.. en un instante de cursilería. pensando en cosas que. María Blanca está cubierta por pilares de oro y plata Frases que tú no has repetido a tus hijos. bajo otro estado de ánimo. tu hada madrina lo tendría todo calculado.no tienes idea de cuándo se realizó el hechizo.. sensaciones lejanas. olores y sabores desterrados a aquella zona distante que es ahora tu infancia.. o a cual de las hadas no invitaron tus padres al bautizo. considerarías absurdas. pero comprendes que aunque sea así algo te ha sido arrebatado. para ver a doña Blanca La estrella de la tarde se manifiesta plena y sonríes imaginando el descenso de tu hada madrina. ni cuándo te cortaste con el huso. Un lejano aroma de yerbabuena y un murmullo de vocecitas chillonas que repiten frases transmitidas por generaciones. de todo hechizo y te pondría en el camino de algún joven y apuesto príncipe que se extraviara cazando en el bosque un día en que . Sólo que . o algunas parecidas. El sol baja lentamente y el verde de los árboles del jardín va cambiando su tonalidad. pero él no es ningún joven príncipe y tú . . abriremos un pilar Te consuelas pensando que tal vez en el kínder se las enseñen. por lo que sientes un profundo sentimiento de culpa. bien. en lugar de arreglarse para la cena a la que tendrá que asistir con su marido en dos horas más.Atardecer Cuando el enorme reloj de la sala da las seis de la tarde piensas que hace rato deberías estar ya arreglada.frunces el ceño al pensarlo . Sin embargo algo te ha hecho quedar frente a la ventana de la estancia . se le ha ocurrido ponerse a contemplar una puesta de sol.

El sol ya casi ha desaparecido en el horizonte y un vientecillo frío se deja sentir. el auto. Quisieras que el tiempo se detuviera. a sus duendes. a las hadas que ahora flotan sobre ellos y que les abandonarán junto con la inocencia.¿su casa? . que Toño nunca llegara. consumen su vida en sus respectivas jaulas doradas. tomar a tus hijos de la mano y enseñarles que María Blanca está cubierta de pilares de oro y plata . Quizá el amor de tus hijos pudiera salvarte. una carrera universitaria. como la de cualquier chica de familia acomodada. Cuando piensas en esa conveniencia de tu matrimonio te produces asco. imaginando que. por fin. Miras a la estrella de la tarde y sonríes. Toño. el tenue reflejo de las lámparas mercuriales se filtra a través de las enredaderas del jardín. pero les temes. como en tu caso. y un dolor que parece provenir de más allá del cuerpo te invade esa alma subastada. pero optas por cerrar displicentemente la ventana. como tú. acentuando esa expresión de ingenuo asombro que tiene ahora tu rostro. Tal vez sea por eso que se haya agudizado el sentimiento de prostitución que te asalta en el momento de hacer el amor. . al que más seguridad ofreciera.. al que cada día sientes más lejano. El sol ya se ha desplomado. el beso de un príncipe desvalagado te despertará de tu sopor y puedas. la primogenitura por un plato de lentejas. piensas. así haya realizado.. te sientes indefensa ante ellos. algún día. como la casa. ofrecida entre fiestas y bailes al mejor postor. pero también consideras que toda tu preparación estuvo dirigida hacia esa meta. los hijos .. pero tú has vendido también el alma. Hace tiempo que sabes todo sobre él pero no te importa. Ya ha oscurecido totalmente. Pero en unos minutos más Toño aparecerá para que vayan a esa reunión en la que conversarás con señoras que. que no tuvieras que asistir a la fiesta y pudieras salir al jardín. estacionadas hasta la muerte como muy señoras de su casa . ir a ese país en el que tu hada madrina te estará esperando. Y ese fue Toño. sus amantes. casi como un extraño.en esa seguridad adquirida en un conveniente matrimonio de gente decente. sin alas ya para emprender ningún vuelo.. Los gritos de Toño ya no pueden producirte ninguna alteración. ya no puede importarte nada de lo que haga o deje de hacer. escuchas el motor del auto de Toño y tu primer impulso es dirigirte rápido a tu habitación para proceder a arreglarte. Una puta solo está obligada a vender su cuerpo. sabes que no tienes derecho a sus vidas. Sabes que para él no eres sino un objeto más de su propiedad.

dos. una. Ella está siempre gritando que bebes demasiado. luego la de rutina y a las dos de la tarde llamaste a unos clientes y juntos fueron a comer. además están los niños. Vas a la ventana y corres la cortina. ¿a cuál? El nombre era algo que ya no estaba en la memoria. Pero ella siempre es así. Fuiste a uno.Lo otro Abres los ojos. hasta cierto punto ya que llegó un momento en que todo se borró y ocurrió esto.y no consigues recordar donde te encuentras.el saco yace sobre una silla. pero ya era tarde. junto a donde pasaste la noche. has dormido vestido . tardas en acostumbrarte a la oscuridad reinante. simplemente para adquirir confianza. buscas tu muñeca izquierda y encuentras los verdes y brillantes números del reloj de pulso: las nueve treinta.. Te encuentras en un quinto piso y puedes observar una decorosa perspectiva de la ciudad . si hubieras sabido eso hace diez años jamás te habrías casado. Pero estábamos en que comiste con unos clientes y luego regresaste a la oficina - ese espantoso tugurio en el que vas dejando la vida y poco a poco envejeces. no tenías a ese respecto preferencias específicas. tampoco puedes reconocer la calle que se desliza en uno y otro sentido bajo la ventana desde la cual la miras transcurrir. en cualquiera. Saltas de la cama e intentas reconocer el lugar . que das mal ejemplo a tus hijos. Por la mañana saliste de casa al despacho. junto a la ventana.. también para olvidar eso bebías de vez en cuando -. y en un par de horas terminaste con lo que te quedaba pendiente. Tomaste algunas copas pero sin llegar a emborracharte. Al salir pensaste en dirigirte a casa. eso es sencillo de explicar . Te levantas temblando y te diriges lentamente a la cama. sólo de algo estás seguro: que llegaron juntos y que está muerto. siempre está regañando. ni idea tienes de quién pueda tratarse. parecía estarte esperando y es cuando lo descubres. deslavada y polvorosa. lo examinas con cuidado sin atreverte a tocarlo. tenías que aguantarla. tres copas ¿cuántas fueron? Luego entraron . Frotas los ojos y buscas exprimir el recuerdo de la noche anterior sin conseguirlo. ahí. dejas entonces caer el cuerpo en un sillón que. lo suficiente para desinhibirte. en la cama.hay poco movimiento -. pero aún era muy temprano y decidiste pasar antes a tomar una copa en algún bar. para luego levantar la persiana y dejar que el sol de verano penetre en el recinto. ¿Qué hiciste el día anterior? Bueno.

inmóvil. Con paso impreciso buscas las escaleras. como las que siempre surgen en estas cosas y. aún te espera el cuerpo muerto. cada vez se fija más en tu cerebro. y éste es igual a otro cualquiera. que hablabas de los días de escuela. Te comentaban que te daba por ponerte sentimental. es automático. para no provocar ninguna sospecha..realmente quisieras salir corriendo del hotel y olvidar todo lo que ha pasado.. Como en otras ocasiones olvidaste que había pasado después. Una profunda sensación de vacío te inunda y comprendes que no es sólo el alcohol quien te la produce. das los buenos días al amable joven que sonríe tras el mostrador y descuidadamente. y que acababas llorando y mentándote la madre. aclarar esa idea que. lo recorres con toda la lentitud de que eres capaz . luego de mirarte con asombro.. Un helado presentimiento cruza tu mente y hace que imperceptiblemente te estremezcas.. ya hay un poco más de movimiento en la calle. Vuelves a asomarte a la ventana. preguntas que si tu acompañante ya salió. Con una sonrisa idiota buscas disculpas. desde que supiste que nadie te había acompañado. que nadie te acompañaba. Primero te arreglas un poco. de tus iniciales inquietudes intelectuales abandonadas para tomar la vida en serio. Abres la puerta del cuarto y vas hasta la cama. pero ahora lo único que sientes son los efectos de la borrachera. ¿a qué? Los demás no están y sientes que nunca estuvieron contigo. El amplio pasillo se abre de nueva cuenta ante tus ojos. Perdiste un día de trabajo y ella.. Intentas aclarar la mente y decides hacer las cosas con orden. . Quizá ocurrió eso y luego salieron y vinieron aquí. pero sabes que no será posible.el hotel no es de tan baja estafa como suponías . el joven que no estuvo durante la noche pregunta a una camarera que si lo hizo y ésta. una conversación idiota.aquellas muchachas y junto con ese amigo ocasional . arguyes que estabas tan borracho que no recuerdas. en este lugar que ni siquiera puedes reconocer. hace mucho tiempo que se cerró.¿quién era? .se apuntaron de inmediato.. luego sales de la habitación . lo sabes. quieres pensar un poco. no hay salida posible. el joven del mostrador y la camarera te devuelven la sonrisa con un dejo de complicidad tratando de hacerte sentir que no tiene importancia. Luego. en estos momentos. definitivamente no tienes humor para subir en el elevador. responde que llegaste solo. será el mediodía.y caminas por un amplio pasillo hasta llegar al elevador. abajo vas a la administración. que tendrás que enfrentar con la verdad algún día. Extiendes la mano hacia él pero prefieres antes hablar a casa.

Triste paradoja que deberás continuar soportando como un constante enfrentamiento entre lo que pudiste ser y lo que ya jamás podrás dejar de ser. Ahora ya no te importa ver el cuerpo. aburrido cuelgas. por esa otra que sigue moviéndose. la mesa del teléfono queda a un lado. de ese rostro cada vez más plagado de arrugas.. Te diriges al mostrador. Sales del cuarto. pagas y te despides. el joven sonriente bromea sobre tu estado. la de los sueños y las inquietudes. la del título universitario y el dinero fácil. La tomas por los brazos y haciendo un leve esfuerzo te la echas a la espalda. has adquirido la certeza de lo que se trata. abordas el elevador y te desespera la lentitud con que desciende. Es ella quien responde. Vas de nuevo a la cama y recorres con la mirada aquella forma rígida. que sólo a ti corresponde. con tu paradoja a cuestas.. Al levantarte observas la imagen que te devuelve el espejo. .Te sientas en el sillón. muerta. no pretendes disculparte. la imagen de ese cuerpo que día a día va aflojándose. Y allá vas. cuando la has descubierto. Una vez en la calle buscas un taxi. no parece pesar más. escuchas pacientemente la diatriba y los sollozos. la habías traído contigo durante tanto tiempo que ahora. algunas personas que se encuentran en el loby apenas si reparan en tu presencia. con esa parte tuya asesinada. descuelgas el auricular y marcas. esa imagen que te devuelve cada uno de tus movimientos y que te mira desde ese otro mundo al que desearías trasladarte porque ahí todo ocurre en forma inversa. no lo hallas a la mano y echas a andar sin importarte la carga que se balancea sobre tus hombros.

¿Saben qué quiere ser Carlos? Todos interrogaban con la mirada a Cecilia. por la puerta de la terraza . habían pasado ya tantas cosas y tomado conciencia de tu situación que no podía sorprenderte. desde que murió Rodolfo cada minuto de tu vida te ha acosado como un eco nostálgico y demoledor. pero los mismos ojos. te pareció sentir de nuevo el cuerpo de Cecilia.te habías encontrado con el cruel encabezado: Conocido industrial asesina a su esposa y al amante de ésta. desde que al leer el diario .se cuela una corriente de aire helado. La habías visto hacia poco. un poco ajamonada. que aumentaba el suspenso volteándote a ver . las mismas cejas pobladas.abierta . Unos minutos antes. Desde que se separaron sentías miedo por su futuro.. y te sorprendiste sintiéndote por vez primera viejo.Qué es el morir Nuestras vidas son los ríos que van a dar en la mar. Dicen que al morir se recuerda cada momento vivido. Con los ojos cerrados aspiras descuidadamente el humo del cigarrillo que acabas de encender. No era nada extraño. es sólo una más.ella. El reflejo de la luz de los múltiples anuncios de neón recorta las siluetas de los objetos . . quizá hace dos años que has comenzado a morir.al levantarte . que es el morir. Supiste que se había vuelto a casar y te tranquilizaste. pero ahora . ahora no.concluía triunfante. Hablaron de la juventud.¿cómo se llama? . de las viejas ilusiones. cuando hacían el amor. cuando fue a felicitarte por el último estreno. A tu lado duerme . la mujer objeto: úsese y tírese. todo el día habías estado pensando en ella.que forman el escaso mobiliario de la habitación. Tal vez dos años antes tal noticia te hubiera sorprendido. la misma de siempre... Ahí estaba la foto de Cecilia.. hace apenas una semana que la conoces. ¡Actor! .inanimados monstruos .molesto rechinabas los dientes -.. Y comenzaban las risas y las bromas. los mismos labios delgados con esa constante expresión de burla. Jorge Manrique Hace frío. etc.

Sigue sintiéndose frío pero no te sientes capaz de levantarte para ir a cerrar la puerta de la terraza. Apagas el cigarro en el cenicero y cierras los ojos midiendo el tiempo que te falta para acabar de morir. Luego murió Rodolfo. en el contrato de exclusividad por un millón que firmaste esa mañana. demasiados problemas. Ninguna mujer volvió a interesarte en serio.Seré actor. el divorcio fue la única solución.satisfecha. Nunca pudiste olvidarla realmente. Piensas de nuevo en Cecilia. Y sentías el calor de su cuerpo. Ella sigue durmiendo . Pero la ocupación escaseaba al principio y apenas sacabas para mal vivir. El mejor de todos. . en la nota del periódico. Demasiados pleitos. y sentiste como las cosas se escapaban sin poder retenerlas y tu existencia se convirtió en algo irrecuperable. orgullosa de haberse acostado con la gran estrella -. de su solidaridad. el amigo de siempre. Te casaste con el sueldo del primer papel importante de tu carrera.

le llamaba Javier en sus momentos de mal humor. la cocina y la sala . iluminadas por las noches con un foco de veinticinco wats en cada piso .Las miradas sin eco Como el de la pata Daisy. Pero a fin de cuentas. incómodo. Javier estudia el tercer año de preparatoria. su hermano. pensó Javier el día que compró aquel cuaderno negro que lucía en el frente.. para más seguridad. piensa Javier cuando repara en esa particularidad. Tres recámaras de 3 x 3. el edificio tiene cuatro. pero a Javier le hubiera gustado regalárselos para que se lo metieran por donde les cupiera. Los conocidos de la familia coincidían en que era una verdadera ganga. pero ahora parece que nada le interesa ya. vigila Javier todas las tardes las entradas y salidas de Lucila. hasta el año anterior su gran ilusión era poder inscribirse en Ciencias Políticas. con una pequeña puerta en el frente.interior 305 . falta mucho a clases y. En fin... no veo por qué tenga que enterarse. sencillamente. Desde la puertecita que da a la azotea se ve la puerta del 408 y desde allí. Llevar un diario es una pendejada. bien pensado. lo guardaré en mi closet y . de un color pardo triste. anda mal en sus materias.408 . se había casado. sórdido. y eso sólo las veces que ha ido a visitar a Clarisa mi hermana. en el cuarto .. nunca ha entrado a mi recamara. El 305 indica que se trata del tercer piso. es más. Clarisa siempre había sido independiente y contado con un lugar exclusivo. no. dirá si se entera. un vestíbulo oscuro y unas escaleras sombrías. Pinche vieja latosa. La única ventaja que tenía Javier en su casa era contar con un cuarto para él solo desde que Arturo. Ahora que. ¡Vaya tontería! Ella no conoce mi closet. desde la puertecita de la azotea. y cómo iba a entrar si apenas a puesto los pies en la casa. El departamento era estrecho. .comedor. Hoy volvió a pasar por Lucila el tipo ese que a veces viene por ella. medita Javier cuando se enfrenta a las páginas blancas del cuaderno con cubierta negra en donde sólo ha anotado la fecha. de cualquier manera guardaré el Diario en el closet. en ocasiones. un baño.era más bien feo. que jalada más horrible. la palabra Diario. con letras góticas doradas.hacia tres meses que el elevador estaba descompuesto -. pinche mole espesa. los que cubrían un porcentaje bastante alto de su existencia. se pasa . que culpa tiene ese mono de que yo sea tan pendejo. ¿Deberé poner como en el de Daisy: Querido Diario? P´a su mecha.vive Lucía. El edificio en que vivía Javier con su familia . siguió pensando.

y la estúpida de Clarisa se reía y comentaba que a lo mejor se gustaban. Al otro día no fue a la escuela. El día que Clarisa platicó que Lucila y su familia se cambiaban del edificio Javier perdió el apetito. pensó. Pobre. Cuando Javier y Lucila se conocieron ella lo miró de una forma muy especial. nunca me he fijado. que por lo común su mirada permanecía fija en la puerta que tenía .. que le preguntaba si estaba loco o qué porque cuando se lo encontraba en la azotea apenas si le dirigía la palabra. Desde entonces Javier escogió para sitio de lectura un rinconcito en la azotea desde el cual podía observar la puerta de la casa de Lucila. pero la verdad era que muy pocas veces lo conseguía. ¿De qué color pensará ella que yo los tengo? Han de ser de buey. Por esta razón decidió comprar el Diario.el número 408. pero no pudo abandonar la imagen de los ojos de Lucila. preguntándose por qué nunca había reparado en que el viento era color gris y las nubes semejaban gargajos voladores. Hasta toluache le van a dar. Decía que ahí se sentía más libre que en su cuarto. Hasta las ocho llegó. La letra L escrita mientras el número 408 podía distinguirse desde el rinconcito de la azotea. él se limitó a sonreír y luego fue a encerrarse en su cuarto. pasó la noche sin dormir tratando de definir qué era eso pastoso que le daba vueltas en la garganta. o . que se encuentra en el álbum de la familia. . quizá se fue a casa de una amiga.mañanas enteras en Chapultepec. Y tantas veces que los he visto. Javier se aficionó tanto a escribir la letra L que un día Clarisa la descubrió sobre el retrato del abuelo. escritas en la libreta. que nada más la miraba como lurias.en color verde . y acusó a su hermano de andar llenando la casa de signos comunistas. pero son así como de gelatina. Estuve esperando a que Lucía llegara de la escuela. Hoy cenó en casa de Lucila el cuate ese. para fijar las cosas que le preocupan y tal vez resolverlas cuando pudiera observarlas fuera de él. La necia de Clarisa le había dicho que Lucila se quejaba de él. tirado debajo de un árbol y con los ojos fijos en las nubes que pasan.. también ésta me ve como animal raro. se pasó la mañana vagando por Chapultepec. qué más. lo van a dejar que para ni diputado entre la gorda babosa de doña Lu y el briagoberto de su marido. ¿De qué color tiene Lucila los ojos? Chingao. de muchos colores. que podía concentrarse mejor en los libros. Bajo la fecha de muchos días sólo podía leerse en la libreta de Javier la letra L repetida por varias líneas.

Para que tanto hacerle al cuento si no es capaz de decir nada con los ojos.. Desde el rinconcito pudo ver Javier cómo sacaban las últimas cosas del departamento de Lucila y cómo doña Lu revisaba que no se quedara nada y cómo Lucila salió por última vez sin ocurrírsele mirar hacia el rinconcito de la azotea. A fin de cuentas todo vale madre. lucía en el frente. fue Javier arrancando. mientras el 408 dejaba de tener significado escuchaba arrancar el camión y los gritos de despedida desde la puerta. pero cuando pienso que Lucila se va. como el de la pata Daisy. las hojas de aquel cuaderno negro que. Para que ver entonces si cuando la lengua se paraliza los ojos no pueden decir nada. Y allí. . Clarisa le dijo que no fuera tan bestia y se despidiera de Lucila y su familia. no sé por qué escribo esto. Javier la mandó llanamente al carajo y se fue a instalar en la azotea. con letras góticas doradas. una por una. Cuando la tarde del cuarto regresó a su casa vio el camión frente al edificio. Tres días fueron iguales para Javier. la palabra Diario. mirando fijamente el número 408 y pensando en los ojos color gelatina de Lucila.Toda la tarde la pasó en la azotea. Pinche desmadre..

la que se arma. para justificar al gremio. No. Pero después del segundo se me quitó lo macho y que se me ocurre insinuarle que había en la oficina una vacante de secretaria. no me malinterprete. si ya no sabían cómo salir de ella. échese otra. como si por casarse se quedaran tullidas para no seguir trabajando. ¿no cree? ¿O a poco es usted de los que piensan todavía que las viejas como las escopetas. al único que les interesa. cómo iba a dejar que mi vieja - entonces era mi señora esposa . jamás. que eso es pecado. ya quisiera verlo a él ¿qué acaso va a mantener a la familia? ¿Usted cuántos tiene? ¿Cuatro? No.trabajara. se fue a casa de sus padres y al día siguiente mi suegro me amenazó con matarme si se me volvía a ocurrir ese tipo de proposiciones inmorales.. ¿Otra? No faltaba más. que yo era un destrampado y que si habían aceptado nuestro matrimonio era por el profundo amor que su hija me profesaba. para siquiera olvidar cómo nos trata esta pinche vida. que el Papa dijo.. ni yo para contarlo. hágame el favor. muy arregladitas. usted me entiende. dizque muy trabajadoras. para ayudar en algo. Ándele. pero en cuanto le echan el guante al pendejo que se deja. sino al otro. que deben aceptarse los hijitos que Dios manda - como si el pobre de Dios tuviera algo que ver en estos menjurjes -. entonces quieren casa y dinero a la puerta. yo tengo siete y a ver si en estos días no me salen con que se murió el conejo. claro. las ve uno muy hacendositas. no. Todas buscan nada más engatusarlo a uno y ya que lo tienen lo exprimen hasta sacarle todo el jugo. cargadas y en un rincón? Se me hace que el que inventó eso fue un pinche maricón que nunca se casó. Yo al principio también me sentí muy macho. que yo soy católica. Otra ¿no? . eso era casi como sentar plaza de padrote. pero me armó un escándalo que me hizo pedirle el divorcio. viejo jijo. No está usted para saberlo. todas son igual de putas. no me refiero a esa clase de jugo.Gargajo Se lo digo yo. o alguna vieja. Si. Y si a uno se le ocurre tratar de programar la familia. el arreglo. se acabó el trabajo. que se me hace. pues le gano. todo.

Y lo que es peor. la del estribo ¿sí? . tal vez por eso la he aguantado. que qué me ganaba. iba para ingeniero y dejé los estudios para ponerme a trabajar y juntar para casarme con esa desgraciada. Y en lo que acabé. ya tengo más de cuarenta. carajo. si viera usted que yo apuntaba. ¿Otra? Oh.. Oiga usted. porque de esta ya no salgo. de recién casado tuve oportunidad de continuar la carrera. porque en la cama es todo un caso. trabajando sólo en las mañanas.Carajo. que con lo que teníamos era suficiente. y todo eso me lo decía en la cama. pero ella salió con que no. no se haga.. en oficinista de quinta.

¿sí? Y sientes su mirada cuando..Los sonidos apagados El rugir del motor de la motocicleta acalla cualquier otro sonido. Ahora todos le miran a él que. Mientras cuentas los cincuenta centavos del pasaje repasas mentalmente su nombre: Susana. atraviesa el local hasta llegar a una mesa. a tiendas alcanzas los anteojos que descansaron. van al colegio. En fin. aguda y un poco afectada. y te parece escuchar su voz.. conoces de vista a la mayoría. como tú. Jacinto. con un poco de suerte. préstame tus apuntes de geografía. donde tomas el camión todos los días. te estás poniendo muy flaco. Quibo. Es que ya no me cabe mamá. como todas las noches. sumergida en aquella visión casi mágica. No te acabaste la leche Jacinto. donde ella le mira absorta. ya son las siete! Las enérgicas y encallecidas manos de tu madre te zarandean. Hay asiento en la parte de atrás y acomodas como puedes tu cuerpo. buscas en la carpeta los apuntes. ella sonríe y sale de la habitación. ¡Ándale apúrate que ya son siete y media! El sol ya caliente. Ya en el camión encuentras a otros muchachos que. cuando se detiene frente a la cafetería las miradas se clavan en el reluciente vehículo. Quiubo. ¡Levántate Jacinto. Te desperezas. Caminas hasta la esquina. ¿por qué ese muchacho tiene una bola en la espalda? . en esta época del año sale muy temprano. Tienes que vestirte y desayunar antes de ir al colegio. va aclarándose en tu aún adormilado cerebro. no seas malo. nervioso. donde podrás verla y. en el fondo. con paso firme y seguro. qué le vamos a hacer. y su voz. Abres los ojos. algunos te saludan. cada vez más fuerte. Mamá. hablarle. sobre el buró. Al colegio.

gracias. indicando la hora de salir. . ¡Hasta mañana Jacinto! Y se aleja a lo largo de tu mirada. ligera. cuídate del Bizcocho. sus piernas. la idea te impide concentrarte en las lecciones y disimuladamente. y no señales con el dedo que es falta de educación. es novio de Susana y dijo que si te volvía a ver hablando con ella te iba a partir la madre. ¿no juegas voli? ¿Yo? No. siguiéndola.. con su pelo castaño cayendo sobre los hombros. Abres el libro de historia e intentas repasar lo que se vio en la clase pasada. el uniforme guinda -. tres filas a tu derecha. buscándola con la mirada y con el deseo. Oye.una tarde que será todas las tardes -.. como siempre. hasta donde ella llega a buscarte. gracias. . todas las tardes. entendiste? Seguro. por entre las calles solitarias donde nadie repara en tu presencia. pero te arrepientes y decides regresar a pie. corriendo.Es un jorobadito. Y la miras alejarse. los labios fruncidos y la mirada en blanco. Bajas del transporte y antes de entrar en el edificio de manchada y amarillenta fachada uno de tus compañeros te aborda. su sonrisa. Es novio de Susana.las medias blancas. intentando resolver algún problema en la clase de matemáticas. sin poder apartar la imagen de Susana. Aquí están los apuntes Jacinto. la observas a ella. Y todas las tardes se vuelven una. Okey. una sola. sus caderas. ¿Les . nos vemos. sólo mirándola y encontrando en sus ojos la promesa de la posible entrega . y te ves a ti mismo. Es novio de Susana. recoges tus cosas y a la salida buscas cruzarte con ella. en la que puedas ir a su lado. en el rincón del limonero. A la hora del recreo te refugias. sin hablar. como todos los días. los haces muy bien. vital. Durante el resto del recreo sigues ensimismado sus movimientos. Tomas el camino de todos los días. Cuando suena la chicharra.

piensas en la regañada que te dará tu padre. . Mientras arrastras el cuerpo rumbo a tu casa. la voz gruesa. te obliga a soltar los libros que se desparraman por el suelo. y comprendes que en los ojos de Susana nunca encontrarás lo que deseas. por eso sólo anhelarás que se haga de noche para ir a la cama. Buscas los anteojos. lloras y la sangre. la rodilla golpea el vientre derribándote y haciendo que te retuerzas de dolor. te mancha la camisa. ¡Para que no andes buscándole la cara a Susana! Y el puño se estrella en el rostro haciendo rodar los anteojos. por andar peleándote como rebelde. y los libros que quedaron regados en el suelo. por no tener consideración. es tan violenta como el jalón. revuelta con las lágrimas. pinche feto! Con la boca abierta inhalas aire con desesperación hasta que puedes ponerte de pie.El jalón es brusco. altanera. que afortunadamente salieron ilesos. cerrar los ojos y hacer funcionar el motor de la motocicleta cuyo rugir acallará cualquier otro sonido. Ya de pie te limpias con la mano la sangre de la boca. ¡Y la próxima te va a ir peor. y tu madre.

pudo producirte una pasión que. desplegadas a lo largo de todo el valle. en Graciela riendo. y te viene a la memoria la imagen de las piernas de Graciela. como brotando de la tierra al contacto del agua. el amor hay que hacerlo.. por ley. Aparecen a la distancia. dándole forma. La figura de Marieta te resulta grotesca. ya de por sí reducida por la lluvia y el opacarse del cristal. búsqueda. embobinadas en esas medias color verde perico que te provocan verdaderos accesos de hilaridad. en Graciela fumando. juntos por costumbre. se nos da como una masa informe a la que hay que configurar con nuestros actos. Marieta no ha dejado de hablar durante todo el camino. que se han convertido en pegote uno del otro. encuentro. hay que ir labrándolo. reencuentro. literariamente. las luces de la ciudad de México. existencia. en alguna época. que casi tiene que adivinarse a través del cristal opacado por el vaho. acuñándolo. consideraste como irrefrenable. algo así como una papa rellena de ostiones. pérdida. Encendiste la radio pero no fue suficiente para atacar aquella marabunta de palabras emitidas en el tono chillón de la voz de tu mujer. con nuestros silencios . Todo el día ha estado lloviendo y la lluvia siempre ha tenido la curiosa gracia de ponerte de mal humor. Sigues pensando en Graciela. . en Graciela haciendo el amor. con nuestras palabras. en Graciela riendo. sueño y realidad compartidas. en los ojos de Graciela. Amar es aceptar y tu y Marieta hace ya muchos años que simplemente se soportan. Hacer el amor. moldeándolo.. sí. No puedes imaginar como. Los limpiadores siguen funcionando y las luces de los autos que corren en dirección contraria te molestan la visibilidad.y te preguntas si realmente alguna vez existió una aceptación entre ustedes -. una vulgar suma de elementos sin complementarse jamás. El amar no puede ser ese cúmulo de actos mecánicos. trascendencia. por imagen social . Desde que salieron de Cuernavaca has tenido que soportar su constante parloteo. sino espontaneidad. De vez en vez la observas con el rabillo del ojo. los senos de Graciela. descuidando la carretera.Responso por la lluvia Los limpiadores no dejan de funcionar y te cuesta trabajo concentrar la atención en el paisaje lluvioso. semejando una monstruosa colonia de luciérnagas. rituales.¡sobre todo con los silencios! -.

te gustaría detener el auto. tu impecable carrera diplomática. que han atrapado la imagen de Graciela. tu limpísimo expediente. con sus medias verde perico y su risa franca. Aumentas el volumen de la radio y te abandonas a ese paisaje húmedo que los limpiadores apenas te dejan adivinar. Nunca ha mencionado siquiera que llegues a separarte de Marieta. y sólo desea el tiempo que quieras dedicarle. cuando pagas y el empleado te entrega el comprobante.Y Marieta sigue hablando. Pero están los niños y está tu carrera. . Y Graciela sigue ahí. se te da por entero y te sientes culpable al no poder corresponder de la misma manera. porque sabe que no lo harás. sin importarle averiguar si le prestan o no atención. para ella es casi una competencia deportiva. sin importarle el evidente gesto de fastidio que deliberadamente exageras. Los limpiadores ya han comenzado a marearte. piensas. y es quizá por esto. Ha comenzado a dejar de llover pero no detienes los limpiadores. Las luces de la caseta te producen una indefinible sensación de alivio. que eres capaz de sonreír por primera vez en todo el viaje. Graciela es tan diferente. Es capaz de hablar y hablar durante horas. pero eso seria tanto como concederle a tu mujer unos minutos extras para que continúe exhalando su inacabable estupidez. le molesta terriblemente el sospechar siquiera que no está siendo escuchada. Marieta se acomoda en el asiento y reduce el volumen. en el movimiento intermitente de los limpiadores.

Los recién llegados atraviesan la pista de baile donde una cantidad de cuerpos frotan.Los recién llegados Danzón dedicado a Alma y amigos que la acompañan. devolverlo con la misma parsimonia con que lo tomó. El retumbar de los parches reverbera junto a la intermitente luz rojiza que recorre el local lleno de humo. pero de lo que estoy seguro es de que pudiste percibir los rostros y las muecas de los recién llegados. Se dice que llegaste junto con el grupo y que con ellos ocupaste una mesa cercana a la pista. Puedo devolver a tu mirada ese brillo incrédulo de personaje de algún burdo albur lanzado al infinito. de vidas ubicadas en un blanco y negro irreal que sólo la imaginación es capaz de reconstruir. Puedo. .. Te veo así pasar enfrente de los recién llegados.. con el rostro Bacall y su andar desgarbado. se descubren. acercar su rostro al tuyo y preguntarte con su voz grave: ¿me quieres?. aunque otros sostienen la tesis de que ya te encontrabas en el local. La verosimilitud de estas versiones es también algo secundario porque estoy seguro que imaginabas. porque de cualquier manera tu semblante taciturno y extrañado hubiera sido el mismo. tomar luego el cigarrillo de tus labios para encender el suyo. Puedo reconstruir tu presencia aunque jamás hubieras estado en ese lugar. ya que si Juárez no hubiera muerto . la que tú sabes. se acerca. con un sombrero de ala ancha cubriéndote parte del rostro. el cigarrillo clavado en la comisura de los labios y con el rostro de Bogart sobre tu cara. en una lejana mesa desde donde podías abarcar todo el ambiente que te rodeaba. acercarte a la barra. Puedo saber que los dedos de las manos se deslizaban buscando algo tan simple como otros dedos que nunca han encontrado. y estoy seguro. de voces. Puedo percibir esa falsa indiferencia. de que es irrelevante que estuvieras junto con ellos o en la mesa en que algunos dicen que te vieron. en fin. hasta apoyar su mano izquierda en tu hombro. Sé que en esos momentos te otorgabas una presencia total. ponerte frente a ella y enfrentarte a esa su mirada egoísta que lo pide todo sin ofrecer nada. esa frialdad postiza para rechazar algo a alguien que te importa pero cuya actitud te ha hecho temer otro derrumbe. Algún testigo presencial me ha dicho que escribías. de sudor. de adulterios. se enervan. además. que imaginabas una tenebrosa historia de contrabandistas y padrotes. que te mirabas entrar en el local enfundado en una larga gabardina gris. pedir una copa de algo y observar con el rabillo del ojo como ella. y te veo responder. lo sé bien. aunque escribieras o no. ubicarte frente a cierta presencia que te perturba aunque lo niegues. pero otro que únicamente tarareabas la melodía que desarrollaba la orquesta y seguías con la mirada el ritmo de los que bailaban. Las versiones difieren entre sí.

Y yo no soy más que tú. que únicamente hayas cambiado el escenario. Es cierto. es cierto. Hay quienes aseguran que fuiste simplemente por cumplir con un deber social. a qué habías ido ni con quién. ni lo que haces y que sólo se limita a mirarte como exigiéndote una respuesta que tiene que ser la que ella imponga. sostiene uno de los perplejos testigos. O es posible. hasta la mesa en la que algunos dicen te encontrabas. ni gente bailando.. y aquí te reproduzco. pero en la soledad de tus insomnios has permitido que se cuele la posibilidad de algún encuentro y por las noches tus manos se mueven como si en la oscuridad quisieran encontrar aquellas otras manos. tus manos que sostienen un vaso y un cigarro.sin inmutarte. Y me vengo hasta acá. es difícil de creer. sólo ella es capaz de establecer una relación eficaz con el mundo que te rodea. Aún no puedo saber cabalmente qué estabas haciendo ahí. porque él asegura haberte visto. Sí. ni recién llegados. bien que lo sé. cuando ella te mira vuelves a utilizar la indiferencia. muy hasta adentro. hasta donde se confunden recueros muy amargos que no puedes olvidar y que la música y el ruido y las voces solamente aletargan pero no eliminan. y me doy cuenta de que quizá hasta lo del danzón es sólo una invención tuya y no haya orquesta. ni lo que sueñas. pero que muy a tu pesar se te ha ido haciendo indispensable. pero hay un rostro que dibujas a veces con los labios. pero yo te conozco bien y puedo decirte que es muy posible que las dos versiones sean correctas pero que sobre ellas hubo otra razón que hasta tú mismo tienes miedo de confesarte. que todo quizá haya sido una invención de tu afiebrada y delirante mente para hablar de lo que tú bien sabes. tu imaginación que comienza a cansarse y a producir fisuras por donde el mundo te parece tan absurdo e inexplicable. tienes razón cuando piensas que es difícil creer en el interés de alguien a quien no le importa lo que piensas. que te molesta. No me dejas ver más. el gris alejamiento y ya no quiero ser más que tú porque golpeas muy hondo. sólo tu imaginación te mantiene a flote. otros sostienen que por que se te pegó la gana ir a emborracharte.. espera que termine mi trago. te dices. mirando fijamente al espejo que está frente a ti y en donde se reflejan las siluetas de los recién llegados. y aunque sabes que ha sido la imaginación del hombre la que ha humanizado al mundo comprendes que lo tuyo no ha conseguido humanizar esa porción de realidad que te pertenece. Vuelves entonces a abandonarte a los cantoneos rituales de las parejas al ritmo de los parches que son capaces de aislarte la conciencia de la presencia de los recién llegados. ¿Sabes?. ergo. Fuiste porque sabías que ahí se encontraría también esa presencia que te irrita. Espejismos. soy tus ojos. tu boca que expulsa pacientemente el humo contenido. tu voz. Y con tus ojos miro a donde ven tus ojos y reconstruyo así a los recién llegados y de entre todos ellos a alguien que te interesa. que a . una razón que inútilmente combates porque sabes que es real.

y de que las parejas bailando no hayan sido sino las siluetas de los recién llegados proyectados en la semipenumbra. algo que nos concierne a ambos.lo mejor no era danzón. el ruido y las voces de los recién llegados. pero yo estoy cada vez más convencido que entre el humo. Hay quienes dicen que no pasó nada y quienes dicen que no vale la pena averiguarlo. aunque nos neguemos a admitirlo. sino mambo o tango. . ocurrió algo.

sin saber por qué. solitarios. que se hubiera ya cansado de mirar otros ojos en los que pudiera aparecer el brillo de una respuesta. entonces. Durante el tiempo que permaneció sentada la sensación de estar vigilada no la abandonó. parecían estar esperando algo. fue algo como un temblor en el ambiente. Cuando se lavaba las manos los vio. Siempre le había intrigado la existencia de ese alguien y se preguntaba qué cosa haría cuando no lo estaba viendo. algo que nunca llegaba. apagados. algo como un presentimiento le hizo levantar la vista por encima del espejo y ahí estaban. en un casi imperceptible hueco de la pared. Mientras permaneció ahí se dedicó a mirar la imagen que el espejo frente a ella reflejaba. como una sacudida del instante que vivía. ese espacio en el que alguien. aparecía cuando miraba el espejo de frente.En la pared Desde que entró tuvo la sensación de que alguien la observaba. ellos al sentirse sorprendidos se agrandaron pero no desaparecieron. había una tristeza muy profunda en ellos. una tristeza de la que quizá no tenían conciencia pero que indefectiblemente reflejaban. sonrió. Ella no gritó y ellos no se movieron. Era como si algo le indicara que no era la única en ese lugar. Eran oscuros. y sin decirles nada apagó la luz del cuarto de baño antes de salir. Es posible que se pusiera a descansar o se lamentaría de tener que pasar la vida asomándose al espejo cada vez que a ella se le ocurría ponerse frente a uno. muy parecida a ella. Al saberse sorprendidos se quedaron quietos. en su cárcel de mirar. se quedaron ahí. . o también era posible que se tratara de alguien que mirara transcurrir la vida como un lento arrastrarse entre las cosas. Al momento de sorprenderlos pensó en gritar.

Sus suaves sueños de perro se le habían ido quebrando. soñando con todo lo que ibas a encontrar fuera de esa calle y de esa infancia que decías te acorralaba. No sabes si volver a caminar sobre esa calle para ver si algo de tu esperanza infantil se te quedó olvidada o si la sombra de aquel niño aún se puede distinguir . jamás hubieras confundido con otro. El chaleco estaba desteñido. le enjaretaba entre las orejas. pues de los recargados afeites sólo resaltaban un par de ojos huecos. Llevaba un sombrerito con forma de cucurucho que el hombre. Ahora mismo te estás descubriendo otra vez ahí. y uno como chalequito de chaquira verde que le hacía parecer más chiquito de lo que en realidad era. años que se presentaron cuando. pero a ti nadie te atropelló. gastados por el sol y por el tanto mirar. lo volviste a ver y supiste que no había muerto atropellado sino que. porque alguien te contó que un auto lo había atropellado y que su chalequito de chaquira verde se había vuelto rojo sucio. Sabes que ya no lo verás. parecía ser alguien de edad imposible. así como ahora los tuyos. el cucurucho aporreado y ya trabajosamente apenas podía levantarse para seguir la melodía del organillo. sentado sobre sus patas y con el hociquito como sonriendo. que podía haber saltado intempestivamente de cualquier callejón del barrio pero al que.Sin nombre conocido. sin títulos ni pedigrí. Has vuelto después de muchos años. Sus ojillos café espuma se fijaban en cada uno de los curiosos y como que atraían su atención porque comenzaban a caer monedas en el sombrero del payaso. Y un día tu también desapareciste. Lo recuerdas ahora. cuando ya el cuerpo de aquel niño se perdió en la dureza de este adulto que ahora mira una calle vieja y sola recordando aquellos días en que aún era dado esperar. simplemente te dejaste llevar por esa marejada que es la vida. En realidad era un perro cirquero sin raza definida. la soledad lo había estrellado contra sí mismo. sin lugar a dudas. Para Iceberg y Haifa Siempre que el payaso terminaba se quedaba ahí. levantándose ágilmente sobre sus patas. como a ti. Esos ojos con los que quisieras llenar esa calle cansada que se abre ante ti como vieja ramera. quietecito. como los tuyos. pero fueron tus más años los que terminaron por acorralarte. Nunca supiste el nombre del payaso. cuando ya muchas cosas se han ido quedando en el camino. tan distintos a los de él que parecían contener todo lo alegre del mundo. harta de soportar el paso de tantos y tantos que le han ido robando su auténtica traza. observándolo cuando el payaso se ponía a tocar lastimeramente su organillo y él. porque también él desapareció un día y ya nunca volvió. pretendía seguir aquel ritmo desmayado acompañándolo con unos aullidos que a ti te producían un extraño cosquilleo en el estómago. cuando la vieja calle se te viene encima cargada de memoria. quién sabe cómo. sentado sobre sus patas y mirando a los curiosos con sus ojos café espuma. muy lejos de ahí.

sentado sobre sus patas y con el hociquito como si sonriera y supones que para él debió ser como ahora es para ti. triste. Cierras los ojos. . alguien puede sentir un poco de ternura y compartir contigo el calor de una sonrisa. sin atosigarla con tu sombra de ahora.en las paredes. desvaída. siquiera por ser perro. porque nunca le conociste hembra y sólo lo recuerdas siguiendo dócilmente al payaso. los aprietas fuertemente y lo vuelves a encontrar. Prefieres quedarte frente a ella. dejarla como está sin reventarle los recuerdos. como entonces. y entonces te levantas sobre tus patas y comienzas a seguir la lánguida melodía del organillo para ver si así.

Mario Benedetti .III Explosiones que admitir o anunciar que nadie es libre es un pobre edicto de la misantropía que es más justo decir por ejemplo: si no hay patria para todos no habrá patria para nadie.

con clase. con cariño.La última cena según la describe el evangelio de Judas Iscariote Hoy te menté la madre y te me quedaste viendo todo azorado. de que te la mentaran. de calientito. tan bien vestidito . Me cae que de ahora en adelante. que te salían por todas partes. Uno que te la mienta con todos sus años y tú . parejito.me dije: éste está buscando que le mienten la madre.cuando era de esperarse una respuesta igual. y puede que tuvieras razón. Caray hermano. Porque ahora no me vengas con que fue una mentada cualquiera. cuando a uno se le cumplen los gustos de esa manera por lo menos hay que agradecerlo. si hubiera sabido que me ibas a mirar con esos ojos ni te me acerco. aunque me lo pidas de rodillas. . respondiendo a esas ganas. sin impostar la voz. Por eso cuando me viste de esa manera me sentí ofendido. sólo que. Dime nada más quién te la había mentado así antes. Palabra. no te la vuelvo a mentar. con el mismo cariño .también como siempre . así de sabroso. te la fui mentando con todo el amor del mundo. dijiste que no me habías dado ningún motivo. fue como te dije. suavecito. tan acomodadito en tu lugar de siempre. cuando te ví ahí.sales con esa mirada. Y así lo hice.

él se fue al norte a buscar trabajo. En el patio de la derrumbada vecindad se escuchaban los gritos de los niños que jugaban.Preguntó el niño mientras hojeaba una gastada revista de páginas borrosas.Revolución es Mamá. ¿Es algo como la guerra? Porque ahí hay muchos hombres con rifles y pistolas - insistió el niño sin dejar de mirar las viejas fotografías. los pobres nunca podremos estar contentos. Quién sabe. Entonces esos niños todavía no saben lo que es la vida. porque mi abuelo se murió en una . Yo creo que sí. La mujer planchaba. y están muy contentos.volvió a preguntar el niño mirando ahora fijamente a la mujer. No sé. . Pero estos niños no son hijos de ricos sino que viven en el campo. la mujer siguió trabajando.contestó la mujer con una voz como suma de murmullos.respondió sin dejar de trabajar. cuando crezcan ya no estarán contentos. y no sigas hablando porque mañana tengo que entregar toda esta ropa. No. Pero aquí están sus papás y también están contentos. hijo . ¿Mi papá se fue a una revolución? . pero sólo ha de ser cosa de ricos. ¿qué cosa es la revolución? . El niño ya no habló. Puras mentiras. gastadas por tantos ojos que habían pasado por ellas. ya te le he dicho. ¿Son buenas las revoluciones? Aquí hay muchos niños riéndose y jugando . hijo. como mi papá. porque a los pobres sólo nos queda trabajar .la mujer levantó los hombros en un profundo gesto de cansancio. los ruidos de la vecindad fueron apagándose conforme la noche iba tragándose las cosas. a lo mejor si.la voz del niño hizo a un lado el silencio.

Mamá. Pues duérmase que mañana tiene que ir temprano a vender periódicos. se quedó dormido. ¿sabes una cosa? ¿Qué? Cuando sea grande voy a ser revolucionario. Mamá. . tengo sueño. como convocando a las imágenes de las fotografías. Y el niño cerró los ojos y.A lo mejor la revolución nos hace contentos. La mujer sonrió condescendiente y continuó trabajando.

Alguno Pero con todo. ahora o nunca.Lo hicieron contra la puerta de la prepa uno.¿Y qué te pareció? . pero no soportaría estar cinco minutos en ella. hasta llegar al Zócalo.¡Chingada madre! ¿Qué es lo que necesitas para convencerte que el pueblo está con nosotros? . Me divertía observar la expresión de tu rostro pálido. . caminar. la gente reaccionó. de aquel olor y de aquella plancha en que descansa tu cuerpo acribillado. . ¿con qué piensas enfrentar a los tanques y las ametralladoras? .¿Cómo crees que se atreverán a disparar? . triste y tan lleno de esperanza que representaban. Hago el intento de detener un taxi que alguien me gana y finalmente decido caminar. . José Revueltas Cuando bajo las escaleras algo dentro de mí parece que quisiera escaparse. hasta que te enojabas y me llamabas culero escéptico y no sé qué cosas más. . con los ojos muy abiertos y las mandíbulas llenas de coraje. . Estábamos en agosto de 1968..Te digo que este es el momento. porque aún cuando fueran derrotados. sin que oyeran nada.La seguí a partir de la Alameda. Sabías que no era más que una discusión de café.Estás loco. algo les decía. Bien a bien no tengo ningún lugar específico a donde dirigirme. si no para ellos para eso. buscarse.¿Fuiste a la manifestación? . que la salvación existía. eso los escamó. sordo. alejarme lo más posible de aquellos pulidos pasillos. tal vez a casa.Impresionante pero ingenua. Cuando consigo salir del edificio está anocheciendo. Apuro el paso para salir cuanto antes del hospital. amenaza lluvia. pero te apasionabas de una manera exagerada. muy dentro. ¿no? .Pero es distinto. El olor a desinfectante me provoca náuseas. eras la estampa de la decisión misma. Discutíamos frente a una taza de café..

pero mientras no vea claro no voy a ir a que me den en la madre. no imaginada. un gris rojizo. La Avenida Juárez repleta de automóviles embotellados. . . ¡Rómpanles la madre! El grito es sorpresivo.. . y volver a correr. jadeantes. todo aquello que nos haría madurar sorpresivamente y que nos enfrentaría a una realidad concreta. A pesar de nuestras posiciones opuestas. Nos hubiéramos reído si alguien hubiera predecido lo que pasaría después... aún éramos dos muchachos jugando: tú al revolucionario. yo al escéptico pretendidamente realista. el ambiente es nebuloso.Si sé por qué. de las que nos enterábamos únicamente por la propaganda de ambos bandos. en las películas y en guerras lejanas. nosotros la razón! ¡Agárrenlos! . ¡Se lo llevaron a la panel! Enfrentárseles.Es nuestra oportunidad. traspasada por multitudes hieráticas.Pendejo. no respetan a nadie. Lugar sin definición. No nos pasaba por la cabeza que pasara lo que pasó.. Regresar después.Te digo que no se atreverán. eso no son más que palabras.. ¡ustedes tendrán la fuerza. en donde el pensar y manifestarse se podía pagar con la vida. el viejo carcamán. es quien ordena la persecución. .De que nos maten. Las calles adyacentes cubren a los camiones con granaderos.. insultarlos. de obligarlos a que nos tomen en cuenta. . utilizando un uniforme de la policía por sarcófago. asombrados. Ni tú ni yo lo creíamos realmente.. ¡Agarraron a Marcué! Caminar por la Alameda en grupo es arriesgado..El pueblo no está con nadie.Entonces . llena de vapores. ¿Vas a dejar que te maten sin saber por qué? . el momento de manifestarnos.Piensa lo que se te antoje. . para ambos las balas y la muerte violenta sólo estaba en los libros de historia. Pienso en ti y todo es cada vez más gris. Cada vez me parece más gris la ciudad. tal vez llueva. buscando a alguien que se quedó en la corretiza.¿Por qué? . Se escuchan las sirenas de las patrullas. .¡Pero es que nada más no se puede dar la cara así como así! . hace frío. cualquiera puede parecer sospechoso y ser subido a las julias. Si..

Tanto por la Avenida Universidad como por Insurgentes. por no haber sabido defender lo que conquistamos. siempre huir. . Hay pelotones estacionados ahí mismo.Piensa en el 66 y en la clase de gente que movió aquello. que todo no era sino cuestión de muchachos y que no tardaba en pasársete.. .. Tal parece que la cobardía es nuestra mentada idiosincrasia. La cabeza blanca.Era distinto.. Siempre correr. En un muro cercano me topo con la sonrisa hipócrita del Gran Caudillo Inflado. siempre expulsados. Sonreía irónicamente.Entonces era un problema interno. de esa manera que sabía te molestaba.. huir. . y tú debieras dejar de andar haciéndole al loco.. Ustedes muchachos tienen que pelear por la libertad de México! ¡Atención! Las voces de mando..¡Esto pasa por culpa nuestra. de los viejos. nuestra verdad. que nada iba a pasar. . . Correr siempre.Recuerdo como tu madre me llamaba por teléfono para pedirme que te hiciera desistir de andar en la política. de nosotros mismos. Le decía que no se preocupara. A correr de nuevo.U. Las botas retumbando sobre el pavimento.¿Por qué no vienes a alguna de las asambleas? Ya hace mucho que no te paras por C. Correr. Las bayonetas hacia delante. Varias personas entran y salen. . jamás enfrentar nuestro rostro.Anda a chingar a tu madre. de nuestra casa. qué sabes de nada. .¿En qué? . Esa noche el ejército ocupó la Ciudad Universitaria. tal vez entre ellas haya muchas que vayan a buscar a personas como tu. la voz cortada. La lluvia sólo amenazó... He llegado a un pequeño parque donde puedo observar el edificio del hospital. .Sabes que no creo en eso. las tanquetas bloquean el paso. las manos nudosas increpando impotentes. de nuestro idioma. ahora se trata de cuestionar al sistema.

esta impotencia ante los tanques pisoteando nuestra Universidad. de comprenderme a mí... ahora tal vez si pudieras entender mi decisión de escribir. eras sólo un simpatizante más. nos separó Cristina. estabas dejándote la barba. en pintas. castrado intelectual. con el rostro deformado por un impacto en la mejilla derecha y los ojos abiertos.. Nos encontramos un día y fuimos como antes. No supe qué responder. encerrado en una oficina. en el depósito de un hospital.¡Eres sólo un abogadete de mierda. perdidos en quién sabe dónde. Jamás perteneciste a ninguna organización o Comité. sin ambición. de una u otra manera has llegado a saber lo que yo no sé. en la banca de este jardín. anciano a los veinticinco años! Casi llegamos a las manos. Me contaste que habías estado preso. tu voz era lúgubre. Tenías razón. de entender esta rabia sorda. Ahora estudiabas filosofía. te agarraron el 2 en Tlatelolco. . Tal vez nunca te diste cuenta lo que me dolió ver en el rostro de alguien como tú esa sombra de escepticismo y desesperanza. ante las declaraciones huecas de un sistema sin justificación racional posible. ahora quisiera hablarte con tus mismas palabras.Qué podrás pensar de todo esto. . un participante en asambleas.¿En qué? .Se atrevieron a disparar. ¡mierda! Tu ya sabes. Estabas muy cambiado. Hace frío y tus palabras parecen llegar confundidas con el viento cortante: . por qué no eras capaz de comprender. ¿Decirte que te había advertido? ¿Decirte que lo tomaras con calma? No. en medio de una ciudad indiferente y deforme. no podía responder nada. en volanteo. de ser honesto conmigo mismo. . de luchar por los ideales. a tomar un café. Te acababas de hacer novio de ella. la matanza le había aniquilado el sistema nervioso. Siempre hablabas de comprensión. Aquí. Cristina estaba internada en un sanatorio. rígido. Ahora estás ahí. Dejamos de vernos mucho tiempo. Pero ahora no lo soy ya más..Tenías razón. la mirada se te perdía muy fácilmente. sólo soy un abogadete.

Estamos solos. Luego algo así como triquitraques.Vaya. sentí que ya no produciría el mismo efecto. Hemos roto el cordón umbilical.¿Por qué? . la gente corría por todos lados.Está deshecha. Es curioso.. y estoy seguro que ahora tu podrías entender mi escepticismo. cuando la muerte nos ha unido definitivamente es cuando no podemos comunicarnos.. entre los árboles.Fui a ver a Cristina. .¿Y. Nos íbamos a tomar un café y a platicar de literatura. política y tantas cosas que nos rondaban en la cabeza. no sé dónde. de una manera madura.No es tan fácil olvidar la sangre. mi silencio. tu desesperación vital ante el mundo que te rodeaba. ahora creo que podríamos entendernos perfectamente. aunque te propusieras alejarlas con esa actitud distante.. mi rebelión muda. Sus padres me culpan a mí. La lucha es sólo nuestra. Ahora. simplemente la obscuridad ha borrado el contorno de las cosas. Quise esbozar mi sonrisa irónica pero no pude. con las manos en los bolsillos y sin prestar atención a lo que sucedía en tu alrededor. Ya es de noche. Nos veíamos esporádicamente en la facultad. Yo la cubría con mi cuerpo. ? . . ¡a mí! . Los médicos dicen que es un caso difícil. alguien gritaba que todo era una provocación. . como que el mundo había dejado de tener importancia y que si aún estabas en él era porque no te quedaba otro remedio. siempre estaban vuele que vuele sobre nosotros. el shock fue tremendo. Me atreví a levantar la cabeza y había un . pero desde esta banca. creí que te habías dado cuenta. el escándalo era espantoso. En unos cuantos meses eras ya otro. porque no esperaba eso de ti. Nos dejamos caer en un recoveco.Pues. ¿sabes? Cuando ocurrió aquello estábamos tan quitados de la pena. se han encendido las lámparas de mercurio. .No. siempre andabas solo. Pasa los días en una silla mirando el jardín interior del sanatorio. Ahora comprendo tu nerviosismo.. No le dimos importancia. ella y yo también. he decidido dedicarme a escribir. tu ansia de manifestarte.¿Sigues en el despacho? . ..... Llegó el helicóptero. me sorprendes.

y me aferraba angustiado a ese casi. Frente a esos cochinos aguacates. . Vuelvo la vista al hospital y pienso que tus padres ya deben haber . ¡Pum! . No sé qué hora pueda ser . sabía que era inútil tratar de callarte.ni me importa -. no hubiera podido soportar lágrimas ajenas. .. un montón de cuates tirados por todas partes. Algo dentro de mí quería escaparse.. Luego.montón .Desnuda. nos destruyeron. que.. Por la mañana tu madre llamó a casa y. Desde entonces parece que me rodeara un velo oscuro que me impidiera ver y respirar.. Ahora quieren que olvidemos todo eso por dos o tres discursitos. Tal vez escriba una historia sobre ti y tal vez la publique. me dijo que no aparecías. un soldado me había pegado con su M-1. Alguien lloraba y se quejaba. cuando voltee me colocó el cañón en la cabeza. Y yo sin poder defenderla. Te dejaba hablar. que ya sabía lo que había ocurrido... el olor a desinfectante me producía náuseas. Mirabas por encima de mi hombro hacia un punto distante. . únicamente me quedé ahí. Pregunté en muchos sitios hasta llegar a este hospital. que desde ayer por la mañana habías salido.. Llamé a tu casa. dichos por quien estuvo implicado directamente en el asunto.. dije donde estabas y colgué.. para nosotros y los que vinieran después. Quise llorar pero no pude - ¡Palabra! . tratando de adivinar hacia donde estabas mirando. que a lo mejor se te había ocurrido ir a la manifestación. mandaron a unos Generales cabrones analfabetos y nos aniquilaron. Nos sacaron arrastrando. crear un lugar nuestro... llorando.te juro que no miento -. luego nos juntaron a empellones con otros e hicieron que nos desnudáramos. Tomaré la pluma y diré lo que recuerdo y trataré de fijar en el papel la imagen de tu cuerpo. algo que fuera un poco más limpio que todo esto ¿y sabes que hicieron? Nos mataron. Prefería entonces bajar la cabeza y tratar de acompañarte en ese desahogo desesperado que yo empezaba a compartir. ajenas a ti y a mí. deshecho por las balas disparadas por quién sabe quién y quién sabe por qué.no pude..Sólo queríamos vivir. Cuando me pongo de pie el viento me golpea directamente el rostro. Curiosamente la calle se encuentra semivacía. tieso. Sentí un fuerte golpe en la espalda.No hables así. Cristina también lo hacía. punta de cabrones marihuanos hijos de la chingada.. ¿Qué decirte? Casi creía que tenías razón. así sin más. No tiene sentido que te atormentes así.Ya párale. que desde el lunes andabas muy raro porque te avisaron del suicidio de una muchacha que había sido novia tuya..

. luego veo frente a mí la calle que tendré que recorrer y en cuyas paredes rebotan las palabras que ya no podré compartir contigo. Hoy es viernes 11 de junio..llegado. ...

además obteníamos buenas ganancias con la venta directa de parte de nuestros productos. Fue el venezolano. pero como tampoco sabíamos a derechas quienes eran los masones y los comunistas eso nada nos aclaraba.El pez ciego Cuando Andrés mira el río recuerda otros días. Sí. nos hizo ver que los patrones nos pagaban apenas la cuarta o quinta parte de lo que valía realmente nuestro trabajo. ya que cuando aquello comenzamos a vender parte del producto en forma directa y a exigir precios más justos a los patrones. que con tres golpes de remo dejaba la barca en el centro mismo de la corriente. y de cómo todos los pescadores acababan riéndose con él entre trago y trago de ron. El pez famoso se adaptó pronto a nuestras aguas. Cuando llegó ni quien supiera qué cosa era un venezolano. Andrés sonríe cuando se acuerda de lo del pacto con el diablo. Aquellos días que otras aguas del río recorrieron y que ahora sólo han quedado en la cada vez más frágil memoria de Andrés. aquel del tronco de vaina que todavía estaba en la huerta como esperando que alguien lo deshiciera en palabras y se lo engullera junto con un bocado de orepas con coraotas. aunque casi estoy seguro que así lo llamaba el venezolano. Días que se van perdiendo conforme Andrés remonta el río en su barca para obtener cada vez menos de cada vez más trabajo. moreno él. Sí. para donde se le llamara o necesitara. Lo que sí es que el pelado jalaba como pocos. ni mejores ni peores. el que consiguió que por primera vez los de la empacadora se preocuparan al ver como se reducía la entrega por parte de los pescadores. Y Andrés sigue mirando al río y mirando más allá del río. se acuerda como entre nubarrones. se acuerda de la gracia que le hacía al venezolano. porque es posible que el tal pez no se llamara ciego. Fue entonces que comenzaron a preocuparse los de la empacadora ya que además el venezolano era levantisco. porque la vaina es echarle pichón a la vaina chico. fue el venezolano el que trajo el pie de cría del pez ciego. de todo eso se acuerda Andrés. sino solamente otros. no jodas chico. para aquí y para allá. como entre encontronazos con la memoria. ahí donde todavía resisten algunos tablones carcomidos que señalan . se decía que eran gentes que vivían más allá de donde viven los gringos pues todo el mundo se quedó en las mismas. donde deja de serlo y se precipita al horizonte. hubo incluso quien sostuvo que los venezolanos eran unos herejes que tenían tratos con los masones y los comunistas y que también tenían pacto con el diablo. se reprodujo con rapidez y en poco tiempo llegó a ser uno de nuestros mejores productos. o es posible que ni tan siquiera él supiera a bien como se llamaba el mentado pez. aquel pescador que hablaba como niño chiquito. eso sí que lo recuerda bien.

Una noche el venezolano nos reunió a todos para explicarnos que lo de cerrar la planta sólo era un pretexto para obligar al gobierno a tomar cartas en el asunto y hacer que nos pagaran el producto al mismo precio de antes. donde se reunían todos los sábados para discutir los asuntos del trabajo y donde por primera vez comprendieron que la vida no sólo era ese oscuro trajinar para irla pasando y que la empacadora no era tampoco la única fuente de trabajo posible. Luego vino la leyenda. después muchos. esos entreveros que forman ya un laberinto en donde Andrés se pierde cada que mira al río. Mascullaban su rencor y de mala gana concedían los aumentos. y las menos viejas. fueron muriendo sin que nadie supiera la causa. nadie supo nunca donde comenzó pero se puso a rodar y rodar y en poco tiempo todos la conocían. el venezolano sostuvo que era una jugada de los de la empacadora para eliminar al pez y fuimos a traer a dos médicos de la ciudad. A los de la empacadora no les supo nada bien el buen provecho que el pez nos había dado. llegaron a decirnos que de seguir así iban a tener que cerrar la planta por incosteabilidad. Los ojos de Andrés miden las distancias y sienten que éstas cada vez son más grandes. Las viejas más viejas decían que los bigotes del pez ciego hacían rejuvenecer a las ancianas. que en las noches de luna llena el pez ciego se introducía en las intimidades de las mujeres y las sanaba de sus calenturas. fueron a la ciudad por medicinas y nunca más los volvimos a ver. que había que denunciar el brote y poner en cuarentena a la región. primero unos cuantos. comenzó entonces a rumorarse que la enfermedad la había traído el pez ciego.el lugar en donde se fundó la cooperativa. nunca se aclararon las causas del accidente pero en ese entretiempo los de la empacadora le llevaron al gobernador un certificado firmado por alguien que . Llegamos incluso a formar una administración para cuando se diera el caso. Examinaron a los enfermos y los difuntos y dijeron que se trataba de tifoidea. Alguien llegó a contar que el pez ciego no sólo se les introducía a las mujeres sino también a los hombres que no tomaban ciertas precauciones. El pez ciego siguió dándonos muchas satisfacciones y hasta se decía que habían desaparecido los malos humores de muchas viudas y quedadas y que la iglesia se iba quedando vacía porque las beatas preferían ir por las noches a bañarse en el río que rezar el rosario. o tal vez sean los ojos los que se achican en los entreveros de los años. que su auto había caído al río y que se habían ahogado. Pero comenzó la epidemia. curar mal de amores y hasta hacer hablar a los mudos. Supimos. luego que pasó todo. incluso se llegó a decir el nombre de alguno que todas las noches se metía desnudo al río y se volvía ciego como los peces para retozar con ellos. que era necesario legalizar la cooperativa y que en caso de que insistieran en el supuesto cierre nosotros nos hiciéramos cargo de la empacadora.

Después se nos hizo firmar unos papeles en los que se decía que un agitador extranjero había soliviantado a un grupo de pescadores contra las autoridades aprovechándose de su ingenuidad y de su ignorancia. Era sábado. para detener la epidemia y exterminar al pez ciego. Llegaron entonces brigadas sanitarias. Andrés sonríe y pasa de largo. el extranjero. Nos tuvimos que tragar la rabia. había pretendido ejercer violencia contra la industria que daba de comer al pueblo y que el ejército se había visto obligado a intervenir para asegurar los derechos de la comunidad y que desgraciadamente se había producido un enfrentamiento en el que resultaron muertos el extranjero y cinco de sus seguidores. que eso era una mala jugada de los de la empacadora para proteger sus intereses y continuarnos explotando. El venezolano y cinco más fueron nombrados comisión y salieron juntos con el cura.nunca supimos quién en el que constaba que la causa de la epidemia era el pez ciego. durante todo el domingo los esperamos. los . nos dijo que la epidemia iba en aumento y que de no ceder en nuestra actitud en poco tiempo iba a desaparecer el pueblo entero por lo que la tropa ya tenía instrucciones del gobierno para intervenir y detener la epidemia costara lo que costara. Andrés comienza a remar por el río. El lunes en la mañana los soldados nos rodearon y nos dijeron que no se quería hacer una matanza. Por la tarde comenzaron a exterminar al pez ciego. con el agua a la cintura. Preguntamos por el venezolano y por los otros y nos dijeron que se habían ido del pueblo. fue cuando el venezolano nos encabezó para ocupar la empacadora y evitar que las brigadas sanitarias pudieran operar en el río. En una orilla dos jóvenes. Al día siguiente aparecieron flotando en el río seis cadáveres. los soldados se dedicaron a vigilar el campamento de las brigadas sanitarias y los de la empacadora no dieron señales de vida. Se convino entonces en que una comisión de nosotros fuera a parlamentar con las autoridades. junto con algunos de los más exaltados. su mirada y sus recuerdos van siguiendo el vaivén de la barca y continuando el ritmo de cada golpe de remo. Nos fortificamos en la oficina de la cooperativa y decidimos defender al pez ciego. el cura dijo que las autoridades estaban abiertas al diálogo. igual que como a los médicos aquellos nunca volvimos a verlos con vida. el venezolano les alegó que todo estaba bien excepto que el pez ciego nada tenía que ver y que a lo único que nos oponíamos era al exterminio de la especie. que nos entregáramos. que luego que las autoridades lograron convencer a los pescadores. custodiadas por soldados. Durante dos días no pasó nada. Nos entregamos. Al tercer día apareció el cura y habló con nosotros. trabajan y cuando advierten la presencia de la barca de Andrés reaccionan sorprendidos. Al venezolano lo enterramos en el huerto junto al tronco de vaina y las beatas volvieron a vestirse de negro y a rezar el rosario por las tardes.

jóvenes lo siguen con la mirada y Andrés sigue mirando hacia delante. cuando reconoció. hacia donde los mohosos tablones de lo que fue la cooperativa aún resisten el asalto de las corrientes. porque la vaina es echarle pichón a la vaina chico. Y Andrés sigue remando. y la sonrisa se le agranda por su ya arrugado rostro cuando piensa en lo que los muchachos esos estaban echando al agua. hacia donde el río dejó de serlo. . sin lugar a dudas. la vieja y familiar silueta del pez ciego. mientras algo como un cosquilleo le trepa por el cuerpo y le rebulle los recuerdos.

cuando todavía se escuchaban los gritos de las mujeres y los perros se disputaban los mejores trozos de los cadáveres. Lo vi una noche en los alrededores de Macondo. la tarde en que el coronel atravesó a galope el lugar para enterarse de la traición de su compadre Artemio Cruz. que gitanos había en todas partes y que a Melquiades lo habían quemado con leña verde cuando predicó que la tierra se movía. el preciso momento en que la tarde calurosa se deshizo en esos ojos que reinventaban el mundo con su mirada. rostros de mujeres agobiadas por el trabajo y el sol. Pero la mirada de aquella tarde fue tan otra cosa. Compasión que ellos no habían tenido cuando cortaron la lengua a los de la manifestación para luego hacerles beber alcohol. Dicen que los de Macondo no existimos. sólo recuerdo rostros secos y fatigados. como los de los gatos.Puede ser Recordar. Recordar. me acuerdo bien. Como también aquella mirada que se desprendió de una puerta entreabierta la tarde que entramos a Macondo. Dicen que puede ver en la noche mejor que en el día. Conocí al coronel Aureliano Buendía. Una cara imperturbable escondida en una barba negra y dos ojos que brillaban en la oscuridad. ¡Viva el coronel Aureliano Buendía! Cuando aún se percibía claramente el olor de la pólvora y los cadáveres se apilaban en las esquinas. Puede ser que hasta el hombre sea un mito. Esa mirada. La puerta se abrió sólo un instante. que sólo somos un mito. Me lo dijeron una noche que escuchábamos al arpista en la Casa verde. recordar el gesto insolente del tenientillo mientras le colocaban el lazo al cuello y su madre lloraba pidiendo compasión. Puede ser. . el tiempo suficiente para que esa mirada se desbocara buscando la salida. rostros de niños agobiados por el trabajo y el sol. Recordar el instante. rostros de hombres fatigados por el trabajo y el sol. una invención. Dicen también que el coronel sólo es un pretexto de bandidos y robavacas. o para quemar los ojos a los campesinos que se negaban a revelar el paradero del coronel. la tarde que colgamos al tenientillo de la mirada insolente. recordar la mirada ante la puerta cuando aún se podía escuchar el eco de los gritos en la plaza. El sol se desplomaba sobre la tarde. Por eso trato de recordar y sólo recuerdo mitos. Me dijeron que todo nos lo habíamos inventado. Puede ser. los cascos de los caballos resonaban por las calles del pueblo mientras los prisioneros eran arrastrados para ser colgados en la plaza.

Recordar cuando el pelotón de fusilamiento de la compañía bananera se estremece al escuchar un grito que llega redondo de quién sabe dónde. antes que pueda observar el fuego de la descarga y el gesto de rencor del hombre que cava mi tumba. recordar todo eso cuando me dicen que el coronel ha sido aniquilado en las montañas. Dicen que todos los de Macondo somos un mito.Recordar. ¡Viva el coronel Aureliano Buendía! Instante en el que puedo recordar aquella tarde. aquella mirada. . Recordar cuando veo en los oficiales la preocupación por la creciente popularidad de los mitos. Puede ser.

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