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MEDIR Y VALORAR EL CUMPLIMIENTO DE LOS OBJETIVOS.

PROCESO DE AVANCE

Es necesario medir el cumplimiento de los objetivos e incentivar su cumplimiento.


Solo se puede valorar lo que se puede medir.
Podemos recordar las célebres palabras Mane, tecel, fares. Palabras que con letras de
fuego aparecieron escritas en la pared por una mano misteriosa en el célebre festín del
Rey Baltasar, y que fueron interpretadas por el profeta Daniel de esta manera:

Mane (Dios ha contado los días de tu reino y ha señalado su fin).


Tecel (has sido colocado en la balanza y te han encontrado falto).
Fares (será dividido tu reino).
Aquella misma noche fue asesinado Baltasar y Darío el Medo se apoderó del trono.

Medir:
Se trata de medir el desarrollo y cumplimiento de los de los objetivos por los responsables
de estos.
Hay que dotar a la organización de sistemas de seguimiento, fáciles de usar y de entender
(por ejemplo, de un cuadro de mando integral) y comparar logros con los objetivos
marcados en los planes a largo plazo. La mayoría de las empresas solo lo hace con los de
a corto plazo.
El logro de los objetivos es poder medirse (evaluables). La forma como se miden los
resultados requiere una serie de indicadores que deben desarrollarse al mismo tiempo que
se establecen los objetivos. La mejor forma de hacerlo es comenzar por los resultados que
se pretenden.
La formulación de objetivos precisos facilita el control y la evaluación de los resultados,
permitiendo comprobar el nivel alcanzado.

Importancia de medir los objetivos

Cuando no se miden los resultados de las acciones que se llevan a cabo resulta imposible
diseñar mejoras que permitan continuar creciendo y evolucionando.
Por ello, planificar objetivos y llevar a cabo un seguimiento sobre los mismos son tareas
fundamentales para el correcto desarrollo empresarial. Los objetivos conforman la meta
a alcanzar a través de las diferentes estrategias que deben quedar plasmadas en el Plan de
empresa.
Cada paso que damos hacia adelante nos conduce hacia una meta o, en otras palabras,
hacia un objetivo. Tomar conciencia y analizar los objetivos que se persiguen es esencial
para poder trazar el plan correcto que permita llegar hasta ellos. Estas afirmaciones son
totalmente aplicables a la esfera de la empresa y de los negocios. Tan solo definiendo
unas prioridades u objetivos claros es posible diseñar una estrategia coherente que permita
avanzar y conduzca a alcanzar esos propósitos a corto, medio y largo plazo.

¿Qué métricas se deben utilizar para medir los objetivos de empresa?

Para saber si una estrategia empresarial ha sido exitosa y ha permitido alcanzar los
objetivos propuestos es preciso medir analizando ciertos indicadores de resultados. Esto
resulta posible a través de los KPIs (Key Performance Indicators) también conocidos
como Indicadores clave de rendimiento o desempeño de aspectos objetivos.
En definitiva, el KPI puede definirse como una métrica cuantitativa y específica que
ayuda a ponderar los resultados de una estrategia empresarial en relación con los objetivos
que se han determinado.
Cada departamento empresarial (logística, ventas, atención al cliente, marketing…) opera
con diferentes KPIs. En el caso del área de ventas manejará como KPIs el gasto para
conseguir un cliente o el tiempo medio para lograr una venta, entre otros. Estos
indicadores deben estar en constante revisión para poder realizar ajustes internos, así
como efectuar mejoras y cambios cuando sea preciso.

Toda estrategia empresarial debe partir del establecimiento de unos propósitos. Dedicar
tiempo a formular unos objetivos claros que sigan el método SMART y que sean medibles
a través de los KPIs es el camino para continuar avanzando y alcanzar los ansiados
resultados.

Los indicadores son importantes porque:


 Permiten medir el nivel de cumplimiento de los objetivos, estrategias, procesos y
actividades de una organización.
 Como la medición es objetiva, pues se basa en metas, se puede controlar la gestión
de la organización.
 El control de la gestión permite tomar acciones
• Correctivas
• Preventivas
• De mejora
 A través de dichas acciones se puede potenciar el crecimiento de la organización
Queda claro entonces que los indicadores representan el medio necesario para determinar
si se está logrando lo que esperaba. En este contexto, todo puede resultar siendo medible,
como, por ejemplo:

Sin embargo, saber cómo se puede medir un objetivo o estrategia no puede evidenciar
ningún logro o fracaso para una empresa, área y persona si no determinamos un valor
esperado y lo contrastamos con un resultado obtenido. Por ejemplo:
Valorar:
Se trata de que, tras medir el cumplimiento, valorar; y en función de esta valoración
premiar su cumplimiento con incentivos personales. Es necesaria una rigidez en la
exigencia del cumplimiento de objetivos para evitar una cultura de relajamiento y de falta
de exigencia personal.
Reconocer el desempeño y logros de los empleados, y de la empresa en general, ayuda a
mejorar la satisfacción de los empleados y mejorar la productividad empresarial. Por eso,
muchas empresas grandes crean su propia política de reconocimientos.
El reconocimiento es una herramienta de gestión empresarial que refuerza la relación e
integración de los empleados con la empresa y la empresa con sus trabajadores, creando
cambios positivos en la organización. Cuando se reconoce la labor de una persona, se está
reforzando aquellos comportamientos y acciones que están bien y que la empresa quiere
que sigan dándose.

Algunos consejos para reconocer la labor y los logros de los empleados son:
 No reconocer siempre todo ni excederse en halagos, ya que puede parecer que se
hace sólo por cumplir o sin sentirlo
 No dar siempre reconocimientos o incentivos económicos, en ocasiones con un
bien hecho o una felicitación por el trabajo es suficiente
 No sólo hay que reconocer los logros de los mejores, a veces también el esfuerzo
de los que “no lo hacen tan bien”, el sacrificio o dedicación. Todos los
trabajadores deben sentirse valorados de vez en cuando
 En ocasiones especiales, hacer un reconocimiento público en una pequeña reunión
o haciéndolo cuando están los compañeros presentes
 Reconocer pequeñas cosas es tan importante como valorar la consecución de
ciertos objetivos o metas empresariales
 De vez en cuando premiar a los mejores empleados. Puede haber un
reconocimiento de empleado del mes o algún regalo por cumplir ciertos objetivos.
El premio se ha de adecuar tanto al empleado como al logro obtenido
 Recompensa las buenas ideas, agradece las sugerencias
 Utilizar la técnica sándwich en ocasiones, reconociendo algo bueno, pero
comentando algo que se debe mejorar, para que los empleados no se relajen de
más
 No se debe castigar a los empleados, o hacerlos sentir mal, por no conseguir lo
que se esperaba de ellos, sino animarlos a que lo consigan y dándole consejos para
hacerlo
Se pueden reconocer: logros puntuales, metas u objetivos alcanzados, cierto tiempo en un
puesto o en la empresa, mejora de habilidades o conocimientos, ascensos en la empresa,
premios o reconocimientos fuera de la empresa, logros del negocio y todo aquello que se
considere necesario.