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NÚMERO 146 • 3,95 €

EN LAS
CATACUMBAS
DE ROMA
CRIMEN EN
LA ALHAMBRA
EL FIN DE LOS
ABENCERRAJES

EL HIJO DE
ALEJANDRO
MAGNO
ENRIQUE VIII
AMOR Y VENGANZA EN
LA CORTE DE LOS TUDOR

GALEONES
HUNDIDOS
Nº 146 • 3,95 € / PVP CANARIAS 4,10 €
00146

771696 775008

LOS TESOROS PERDIDOS DE LA FLOTA ESPAÑOLA


9
MIRADOR DE LINDARAJA. Situada
en la Alhambra, esta estancia era,
en tiempos de los nazaríes, una
atalaya abierta ante la cual se
extendía un exuberante jardín.

Reportajes Secciones

22 Los retratos del oasis de El Fayum 6 ACTUALIDAD


En el Egipto grecorromano era costumbre enterrar a las momias con 10 PERSONAJE SINGULAR
notables retratos que reproducían fielmente sus rasgos. POR EVA SUBÍAS Carlos III, la jornada de
un rey de la Ilustración
36 Los sucesores de Alejandro Magno El monarca nacido ahora hace
Las luchas por el poder desatadas tras la muerte de Alejandro en 323 a.C. trescientos años siguió una rutina
acabaron con el asesinato de su hijo y heredero. POR ANTONIO GUZMÁN GUERRA invariable durante su reinado.
14 HECHO HISTÓRICO
46 Catacumbas de Roma El naufragio del Essex
Las catacumbas de Roma funcionaron como cementerios en los que En 1820, este barco ballenero
incluso los cristianos más pobres recibían sepultura. MAR MARCOS fue hundido por un cachalote en
medio del océano Pacífico.

60 Matanza en la Alhambra 18 VIDA COTIDIANA


El asesinato de algunos Abencerrajes por un sultán nazarí El cacao, la bebida
dio pie a una duradera leyenda romántica. POR ANTONIO PELÁEZ de los dioses
El cacao fue el alimento
divino de los mayas
76 Enrique VIII y los aztecas.
En 1540, Enrique VIII se casó con una joven, Catalina 104 GRANDES
Howard, a la que hizo ejecutar por adulterio. POR G. REDWORTH DESCUBRIMIENTOS
El cementerio del
88 Galeones hundidos Cerámico
Numerosos navíos de la Carrera de Indias se fueron a pique En esta antigua necrópolis
a causa de violentos temporales. POR PABLO EMILIO PÉREZ-MALLAÍNA ateniense salieron a la luz
bellas estelas funerarias.
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RUIZ-DOMÈNEC MASCORT ROCA GARCÍA GUAL PIÑERO SÁENZ LUCENA GIRALDO
Catedrático de Vicepresidenta de Catedrático de Catedrático Investigador del COMMUNICATIONS
Historia Medieval la Sociedad Catalana Filología Griega de Filología Consejo Superior BETH FOSTER Vice President
de la Universidad de Egiptología. de la Universidad Neotestamentaria de Investigaciones
Autónoma de Arqueóloga de Complutense. Premio de la Universidad Científicas. Profesor RESEARCH AND EXPLORATION COMMITTEE
Barcelona. la Generalitat de Nacional a la obra Complutense de humanidades de PETER H. RAVEN Chairman
Especialista en Cataluña. de un traductor. de Madrid. IE University. JOHN M. FRANCIS Vice Chairman
historia de Europa Ha desarrollado Especialista en la Experto en el antiguo Destacado conocedor PAUL A. BAKER, KAMALIJIT S. BAWA,
y del Mediterráneo, y su labor como historia y cultura Israel y los orígenes del de la España moderna COLIN A. CHAPMAN, KEITH CLARKE,
docente en Francia e investigadora en de la Antigüedad cristianismo, ha ejercido y la América colonial, J. EMMETT DUFFY, PHILIP GINGERICH,
Italia. Miembro español Egipto, donde ha grecolatina, ha una importante labor ha compaginado CAROL P. HARDEN, JONATHAN B. LOSOS,
en la comisión de 27 sido miembro de la traducido numerosas de divulgación de la la investigación, la JOHN O’LOUGHLIN, NAOMI E. PIERCE,
historiadores para los misión española que obras clásicas (entre historia del Próximo docencia universitaria JEREMY A. SABLOFF, MONICA L. SMITH,
27 países de Europa. excava en Oxirrinco. ellas, la Odisea). Oriente antiguo. y la divulgación. THOMAS B. SMITH, WIRT H. WILLS
MAUSOLEO DE MARCO CLODIO HERMES
El titular lo construyó para sí, sus familiares
y libertos. Éste es el piso inferior; el superior
se destinaba a la celebración de banquetes
funerarios. Se encuentra en las catacumbas de
San Sebastián, junto a la vía Apia. 125-140 d. C.
ARALDO DE LUCA

EL BUEN PASTOR
En la página contigua, Cristo, representado
como Salvador, porta un cordero –símbolo del
alma– y lo lleva a la salvación. Cripta de Lucina,
en las catacumbas de San Calixto. Siglo III.
V. PIROZZI / DEA / AGE FOTOSTOCK
Los cementerios subterráneos

CATACUMBAS
DE ROMA
Las novelas y el cine convirtieron en lugares de refugio para
cristianos perseguidos lo que, en realidad, eran cementerios
donde incluso los fieles más pobres podían recibir sepultura

MAR MARCOS
PROFESORA DE HISTORIA ANTIGUA. UNIVERSIDAD DE CANTABRIA

D
esde su retiro en un monasterio de Belén, ya
en la vejez, san Jerónimo –que murió en el año
420– recordaba sus tiempos de estudiante en
Roma, cuando, para hacer más llevaderas las
tardes de domingo, visitaba las catacumbas con
sus amigos: «Penetrábamos en las galerías, excavadas en las
entrañas de la tierra, atestadas de sepulturas [...]. Una luz
rara que venía del exterior atenuaba algo las tinieblas, pero
la claridad era tan débil que parecía entrar por una rendija y
no por el lucernario», explicaba el santo. «Avanzábamos con
lentitud, paso a paso, totalmente rodeados de oscuridad, de
modo que nos venían a la memoria las palabras de Virgilio:
“Los espíritus están aterrados por el horror y el silencio”»
(Comentario sobre Ezequiel XIV, 40).
C R O N O LO G Í A

Apogeo,
olvido
y rescate
Siglos I-II
Los cristianos romanos son
enterrados en cementerios
paganos: el apóstol Pedro
es sepultado en la necrópolis
pagana del Vaticano.

Siglo II
Hacia finales de esta centuria
o inicios de la siguiente, los
cristianos empiezan a recibir
sepultura en enterramientos
comunitarios subterráneos.

Siglo IV
El emperador Constantino
y el papa Dámaso
monumentalizan las
catacumbas de Roma, que
devienen meta de peregrinos.

Siglo VI
Las catacumbas se abandonan
cuando las reliquias de los LAS ENTRAÑAS Por la misma época, el poeta hispano Pru-
santos que custodiaban se DE ROMA dencio visitó Roma y peregrinó por sus innu-
trasladan a iglesias dentro Loculi o nichos merables catacumbas, que –entonces como
de las murallas de Roma. rectangulares.
El loculus destinado hoy– constituían la mayor atracción turística
a dos difuntos se para un cristiano piadoso. Prudencio describe
Siglo XVI llamó bisomus; así el descenso a la tumba del mártir Hipó-
Al empezar la centuria sólo se el de tres, trisomus, lito: «No lejos del final de la muralla, junto
conocen cinco de la sesentena y el de cuatro,
a la ajardinada área suburbana, se abre una
de catacumbas romanas, pero quadrisomus.
Onofrio Panvinio (fallecido en Catacumbas de cripta de recónditas cavernas. Un camino en
1568) documentará hasta 43. Priscila. Siglos II-V. pendiente, con escalera de caracol, nos guía
hasta la parte secreta de la cripta a través de
pasos subterráneos, aunque con poca luz»
1632
Se publica Roma subterránea, (Peristephanon XI, v. 154-57).
del erudito Antonio Bosio, Para los cristianos de la Antigüedad, las
a quien el arqueólogo catacumbas, con millares de sepulturas repar-
De Rossi llamaría «el Colón tidas en galerías laberínticas y que atesoraban
de las catacumbas».
las reliquias de obispos y mártires, eran lu-
gares fascinantes, cargados de memoria cris-
1850 tiana y de curiosidades arqueológicas. Esas
Giovanni Battista de Rossi, mismas sensaciones, incluida la de claustro-
arqueólogo y gran admirador
del trabajo de Bosio, descubre fobia, las experimentan hoy sus millones de
las catacumbas de San visitantes, tanto cristianos como profanos,
Calixto, en la vía Apia. que a menudo desconocen la función e his-
A NERÓN SE LE ATRIBUYE UNA
PERSECUCIÓN A LOS CRISTIANOS. toria verdaderas de estos espacios funerarios.
HOBERMAN / CORBIS / CORDON PRESS
SCALA, FIRENZE
SEPULTURERO
TRABAJANDO EN
LAS CATACUMBAS,
A LA LUZ DE
UNA LÁMPARA.

LOS SEPULTUREROS
LAS IMPONENTES catacumbas de Roma fueron obra de los fossores,
los trabajadores que abrían galerías y cubículos, excavaban sepulcros
en las paredes y el suelo, decoraban las tumbas con frescos y daban
sepultura a los difuntos. Sus herramientas eran el dolabra fossoria (pico
con un extremo cortante y otro en punta), el mazo, el cincel... Arriba,
fossor pintado en las catacumbas de los Santos Marcelino y Pedro.

G. CARGAGNA / DEA / AGE FOTOSTOCK

Las lúgubres descripciones de quienes vi- Ni siquiera es apropiado el nombre de «ca- PARA VER
sitaron las catacumbas romanas en la Anti- tacumba» para designar los cementerios sub- BAJO TIERRA
güedad, junto con la imagen transmitida por terráneos cristianos. En la literatura de la época Lámpara de
barro con
la literatura romántica del siglo XIX en novelas el vocablo común era crypta, mientras que «ca- el crismón
como Fabiola y Quo vadis –llevadas luego al tacumba» (del griego katà kúmbas, «junto a las o monograma
cine–, han contribuido a extender la creencia cavidades») deriva del topónimo ad Catacum- de Cristo, hecha
de que las catacumbas eran lugares donde los bas, un lugar de la vía Apia de suelo arenoso con a molde y
cristianos se reunían o celebraban los sacra- cavidades donde, a partir del siglo III, se excavó procedente de
las catacumbas
mentos durante las persecuciones desenca- uno de los cementerios más grandes de la Ro- romanas.
denadas contra ellos por los emperadores. ma cristiana: el de San Sebastián, conocido en Siglo IV. Museo
Pero nada de esto es cierto. la Antigüedad como cymeterium catacumbas. Episcopal, Vic.
Dada la monumentalidad del lugar, el nombre
Cementerios bajo tierra se aplicó a otros cementerios cristianos y su
Las catacumbas son sólo cementerios sub- uso se generalizó en la Edad Media,
terráneos donde los cristianos comenzaron a mientras proliferaban leyendas
enterrarse de forma comunitaria a finales del de santos martirizados cuyos
siglo II o principios del siglo III. Las catacum- restos reposaban en estos re-
bas no son un tipo de cementerio inventado cintos subterráneos.
por los cristianos. Los paganos se enterraban En la época medieval ya
también en hipogeos (es decir, en tumbas ex- sólo se guardaba un re-
cavadas en el subsuelo), sobre todo en lugares cuerdo lejano de aquella
como Roma donde el suelo era muy caro, pe- realidad, pues las cata-
ro es cierto que estos hipogeos nunca llegaron cumbas se abandonaron en
M
a ser tan grandes como las catacumbas. el siglo VI, cuando las reliquias A/A
LBU
PRISM
FUNERALES DE UNA JOVEN MÁRTIR EN
LAS CATACUMBAS DE ROMA. ÓLEO PINTADO

BRIDGEMAN / ACI
POR JEAN VICTOR SCHNETZ EN 1847. MUSEO
DE BELLAS ARTES, NANTES.

De la arqueología
a la pintura
En el siglo XIX, la publicación de estudios sobre las
catacumbas, que incluían grabados e inscripciones,
inspiró pinturas con este tema. Aquí vemos a los
fossores: arriba, con pico y lámpara; a la derecha, uno
sella un loculus o nicho con una lastra de mármol
y argamasa (se aprecia la ofrenda de un frasco de
perfume) y otro excava una tumba.

de los santos depositadas en ellas fueron tras- IMÁGENES san Pedro, que, según la tradición, fue marti-
ladadas desde el extrarradio a las iglesias situa- DE LA FE rizado durante la persecución de Nerón del
das en la ciudad. Algo que habría horrorizado a Fragmento de copa año 64, quedó enterrado en la necrópolis pa-
en vidrio dorado, del
los romanos, quienes nunca enterraban a sus siglo IV, procedente gana del Vaticano; y san Pablo recibió sepul-
muertos dentro de las ciudades. de las catacumbas de tura en el área funeraria de la vía Ostiense.
En efecto, una vieja práctica de la sociedad Roma, con una pareja Sólo desde finales del siglo II y a lo largo
grecorromana prohibía sepultar a los difuntos en el centro y escenas del siglo III se difundió entre los cristianos
en las urbes por motivos sanitarios y ritua- bíblicas a su alrededor: la práctica de enterrarse en áreas funera-
Cristo cura al paralítico,
les. Por ello, los sepulcros cristianos, como los resurrección de Lázaro, rias colectivas usadas únicamente por ellos.
paganos, se situaban fuera de las murallas, a Adán y Eva, Abraham El fin no era tanto separarse de los paganos
lo largo de las vías que conducían a la ciudad, e Isaac, y Moisés hace como asegurar que los más pobres tendrían
donde las familias que podían permitírselo manar agua de la roca. una sepultura. Y es que, como hemos apunta-
exhibían su riqueza construyendo llamativos do anteriormente, en Roma el suelo era muy
mausoleos. Sólo los héroes recibían sepultu- caro, incluso en las áreas suburbanas, donde
ra intramuros, y esa costumbre se respetó la aristocracia tenía sus casas de recreo y sus
hasta el final de la Antigüedad, cuando los magníficos jardines. Enterrarse de mane-
santos fueron asimilados a los héroes y ra colectiva, aprovechando al máximo el
acabaron por suplantarlos. espacio para excavar el mayor número
posible de tumbas en el subsuelo, per-
Sepulturas para todos mitía garantizar una sepultura a quien
Los primeros cristianos fueron en- de otra manera no podría pagársela.
terrados en los mismos lugares que De este modo, el crecimiento de la
los paganos, ya fuese en tumbas in- comunidad cristiana a partir del siglo III,
dividuales o sepulcros familiares. Así, el desarrollo de una estructura eclesiástica

B R I D G E M A N / AC I
BRIDGEMAN / ACI

organizada y los valores de la filantropía y la de Roma se encargó de la supervisión de las LOS MÁRTIRES DE
solidaridad contribuyeron al nacimiento y de- catacumbas. Así sucedió con el primer cemen- LAS CATACUMBAS
sarrollo de las catacumbas. Además, a partir terio cristiano comunitario atestiguado en la Este gran óleo
de 1,7 por 3,36
del siglo II se impuso el rito de la inhumación ciudad, que es también uno de los más mag- metros fue pintado
(el entierro del cadáver) frente al tradicional níficos por su extensión y riqueza decorativa: por Jules Eugène
de la cremación, lo que requería más espacio el de San Calixto en la vía Apia, que ocupaba Lenepveu en
para uso funerario. Y en Roma el subsuelo de 15 hectáreas y se extendía a lo largo de unos 20 el año 1855; el
Estado francés se
toba favoreció la construcción de catacum- kilómetros de galerías. Para su funcionamien-
lo compró al año
bas, porque es una piedra fácil de excavar y lo to, el obispo Ceferino (199-217) designó a un siguiente. Museo
bastante resistente como para soportar los diácono llamado Calixto, que tenía orígenes de Orsay, París.
entramados de pisos subterráneos. esclavos y había sido condenado por malver-
sación de fondos. El cementerio de San Calix-
La administración to fue el preferido de los obispos de Roma en
Los cementerios se financiaban mediante una el siglo III; paradójicamente, Calixto, que llegó
caja común, a la que se contribuía voluntaria- a ser obispo, no fue enterrado allí.
mente, o gracias a donaciones de benefactores
privados entre los cuales se contaban ricas ma-
tronas. Aunque no se conoce bien cómo se
administraban las catacumbas, es seguro que
eran de propiedad eclesiástica. Se sabe que du-
Cuando la inhumación sustituyó a la
rante las persecuciones los cementerios fueron cremación de los difuntos, se necesitó
confiscados y pasaron a ser propiedad del Es- más espacio para los enterramientos
tado, que los devolvió a la Iglesia cuando aqué-
llas concluyeron. Desde muy pronto, el obispo
En el interior
de San Calixto
EN 1854, EL ARQUEÓLOGO Giovanni Battista
de Rossi descubrió las catacumbas de
San Calixto. Allí, la llamada cripta de los
Papas albergaba las sepulturas de los nueve
pontífices que se habían sucedido entre los
años 230 y 283, junto con los restos de tres
obispos africanos que murieron durante
su viaje a Roma. El sensacional hallazgo
llevó al papa Pío IX a visitar enseguida las
catacumbas, donde, emocionado y con
los ojos llorosos, se arrodilló y oró. Habían
transcurrido más de mil años desde la última
vez que un pontífice pisara aquel lugar.

PÍO IX EN LA CRIPTA DE SANTA CECILIA,


DURANTE SU VISITA A LAS CATACUMBAS
DE SAN CALIXTO. EL PENÚLTIMO
PERSONAJE A LA DERECHA ES DE ROSSI,
EL DESCUBRIDOR DE SAN CALIXTO.
BRIDGEMAN / ACI
CATACUMBAS
JUDÍAS
EN ROMA

E
n Roma existieron catacumbas judías,
de las que se han descubierto seis, la
mayoría en la vía Apia, donde se en-
cuentran muchas tumbas paganas y
catacumbas cristianas. Salvo la catacumba
de Monteverde, hallada en 1602, las demás
fueron descubiertas en el siglo XIX. El ha-
llazgo más reciente y espectacular es el de
las catacumbas de Villa Torlonia, en la vía
Nomentana, al noreste de Roma, con una
rica decoración pictórica en la que sobre-
salen las representaciones de la menorá, el
candelabro judío de los siete brazos. Fueron
descubiertas en 1918 durante unas obras en
ARALDO DE LUCA / CORBIS / CORDON PRESS

el jardín de esta villa nobiliaria, adquirida lue-


go por Mussolini. En la imagen, cubículo C de
las catacumbas judías de Vigna Randanini,
en la vía Apia, descubiertas en 1859 y estu-
diadas por Raffaele Garrucci en 1862.

La construcción de las catacumbas con su Las catacumbas eran cementerios comu- SÍMBOLO DEL
red de galerías encadenadas, capaces de al- nitarios, y a menudo se dice que en ellos JUDAÍSMO
bergar cientos e incluso miles de tumbas, se imperaba la igualdad. Pero la arqueología lo Menorá (lámpara
ritual judía de
planificaba cuidadosamente, dejando abierta desmiente. Junto a los loculi –los nichos ex- siete brazos)
la posibilidad de futuras ampliaciones. Esto, cavados en las paredes unos encima de otros tallada en lámina
que ya se aprecia en las catacumbas de San hasta llegar al techo–, las catacumbas alojan de oro. Base de
Calixto, las diferenciaba de los hipogeos paga- sepulturas que evidencian la desigualdad de vidrio de una copa
nos, diseñados como estructuras cerradas. Las los difuntos. Es frecuente encontrar en ellas procedente de
las catacumbas
catacumbas de Priscila en la vía Salaria, con espacios exclusivos, llamados «cubículos», de Roma. Siglo IV.
numerosas ampliaciones, son unas de las más que contienen tumbas abiertas dentro de un Museo de Israel,
antiguas y complejas de Roma. Una inscrip- nicho protegido por un arco (arcosolio). Jerusalén.
ción allí encontrada identifica a una difunta Las catacumbas de Priscila albergan el exclu-
como Priscilla c[larissima femina] («Priscila, sivo hipogeo de la familia aristocrática de los
mujer ilustrísima»), quizá la fundadora que Acilios, además de la denominada capilla
dio nombre al cementerio. Griega, donde se encuentran sepulcros
de una misma familia con inscripcio-
Un Más Allá clasista nes en griego y que, por la belleza de
En la construcción y el mantenimiento de las sus pinturas, ha sido calificada de «ca-
catacumbas trabajaba personal especializado: pilla Sixtina del arte paleocristiano».
los fossores o «enterradores», que constituían En ella se representan episodios del
un orden eclesiástico en la Iglesia romana y se Antiguo Testamento, entre los que
representan en las catacumbas trabajando con destacan Moisés haciendo manar agua
un pico y una lámpara, o junto a un cadáver a de la roca,Daniel entre los leones,Susana y
CI
/A
punto de ser colocado en la sepultura. los viejos, y los jóvenes hebreos en el horno; EM
AN
B RIDG
1

Catacumbas
Adoración de los magos de Priscila
En el primero de sus dos pisos se encuentra la
denominada capilla Griega, un mausoleo familiar
Comida eucarística cuyos frescos, del siglo II, contienen algunas de las
representaciones cristianas más antiguas, como la de
los Magos y la Virgen con el Niño. Entre los diferentes
espacios de este primer piso figura el llamado cubículo
de la Velatio, con espléndidas pinturas del siglo III.
INTERIOR DE LA CAPILLA GRIEGA. EN EL BANCO DE MAMPOSTERÍA ADOSADO A LOS
ORONOZ / ALBUM

MUROS SE SENTABAN LOS PARTICIPANTES EN EL REFRIGERIUM, BANQUETE EN MEMORIA


DE LOS DIFUNTOS.
1 DEA / ALBUM. 2 E. LESSING / ALBUM. 3 DEA / ALBUM. 4 GRANGER / ALBUM
3

1 LA ADORACIÓN 2 LOS JÓVENES HEBREOS 3 EN EL CUBÍCULO DE 4 COMIDA EUCARÍSTICA


DE LOS MAGOS EN EL HORNO LA VELATIO O BANQUETE FUNERARIO
Símbolo de la fundación de El libro bíblico de Daniel Se llama así por las escenas Siete personas se sientan
la Iglesia, esta escena bíblica refiere la historia –símbolo de la vida de la difunta: un a la mesa, entre ellas
contiene la más antigua de la fe en Dios– de tres obispo bendice sus bodas y una mujer con velo. A la
representación de la Virgen hebreos que se niegan a un joven le da el velo nupcial izquierda, un personaje con
con el Niño (derecha), adorar el ídolo construido (izquierda); la fallecida, barba extiende los brazos
hacia la que se dirigen los por el rey Nabucodonosor velada, alza los brazos con el para partir el pan; ante él
tres Magos portando sus y salen indemnes del horno gesto del orante (centro) y hay un cáliz, un plato con
regalos, para adorar a Jesús. al que éste los arroja. sostiene a su hijo (derecha). 2 peces y otro con 5 panes.

4
CRISMÓN EN EL QUE SE INCLUYE
EL ALFA Y EL OMEGA. RELIEVE
DEL SIGLO IV CONSERVADO EN EL
MUSEO PÍO CRISTIANO DE ROMA.
SCALA, FIRENZE

Sarcófagos para
los cristianos
Desde el siglo II, con la sustitución de la incine-
ración de los cadáveres por la inhumación, los
cristianos pudientes fueron enterrados en sarcó- Caín y Abel (éste con un Detención de Pedro. El apóstol
cordero) hacen una ofrenda a aparece entre dos soldados.
fagos decorados con escenas bíblicas y alegorías Dios padre; el envidioso Caín Las escenas del sarcófago
de su fe. Arriba, crismón o monograma de Cristo, matará a su hermano Abel. Es están separadas por seis olivos,
formado por dos letras griegas enlazadas: la X una alusión al sacrificio de Cristo cuyas ramas forman arcos
(ch) y la P (r), las primeras de «Christós». para salvar a la humanidad. y en las que anidan las palomas.

y del Nuevo Testamento, con la resurrección EMBLEMAS, (306-337), manifiestan la riqueza y el gusto
de Lázaro, la curación del paralítico o la adora- CRISTIANOS refinado de las grandes familias cristianas de
ción de los Magos, que constituyen algunas de Molde de una Roma. Si los loculi, sellados con ruda argama-
inscripción funeraria
las pinturas más antiguas del arte paleocris- de las catacumbas sa, exhiben a veces algún objeto del muerto
tiano. En la capilla también se representa una con elementos (una muñeca, algunas monedas, fragmentos
comida eucarística o un banquete funerario, al cristianos: crismón, de vidrio), los cubículos y los hipogeos fami-
que asisten varios hombres y una mujer. alfa y omega (símbolo liares albergan epitafios de excelente factura
La decoración de las catacumbas no sólo de Cristo como grabados en lápidas o pintados, sarcófagos,
principio y fin de la
evidencia el repertorio de los temas preferidos Creación) y paloma pinturas al fresco y, a veces, mosaicos.
por los primeros cristianos, donde predomi- con una rama de olivo,
nan la figura del Buen Pastor, las imágenes del símbolo del alma Auge y decadencia
Paraíso y los retratos de los difuntos (hombres en la paz divina. Desde el emperador Constantino, las cata-
BRIDGEMAN / ACI
y mujeres en actitud de orar); también hace cumbas se convirtieron en lugares de la me-
patentes las grandes dife- moria del tiempo de las perse-
rencias sociales entre los cuciones. Fue él quien inició su
allí enterrados. Mientras monumentalización y la cons-
que los loculi son mayorita- trucción de basílicas dedicadas
riamente anónimos o con- a los mártires, la más impor-
tienen una escueta inscrip- tante de las cuales es la de San
ción con el nombre del di- Pedro en el Vaticano, elevada
funto, los sarcófagos, sobre sobre el lugar donde se recor-
todo a partir del siglo IV, daba el martirio del apóstol y
tras la conversión del pronto convertida en un gran
emperador Constantino centro de peregrinación.
GRANGER COLLECTION / CORDON PRESS
Anástasis o Resurrección de Arresto de Pablo, que tiene Job, a quien el diablo envía
Cristo. La simboliza el crismón las manos atadas a la espalda. todo tipo de penalidades para
rodeado de una corona de Su detención y la de Pedro quebrar su confianza en Yahvé,
laurel (emblema romano de bordean la Anástasis, en lo que es confortado por su esposa
victoria) puesto sobre la cruz es una alusión a la victoria final y un amigo. Su historia simboliza
donde había muerto Jesús. de Cristo sobre el paganismo. la fe inexpugnable en Dios.

Los obispos de Roma, por su parte, contri- Valentín. Ello se debía a que todas ellas dispo- SARCÓFAGO DE
buyeron a la promoción de estos lugares sa- nían de una basílica consagrada al mártir del LA ANÁSTASIS
grados, que atraían a millares de peregrinos de que tomaban su nombre, cuyo culto nunca se Proviene del hipogeo
de la Confessio de
Italia y de las provincias y daban prestigio a la interrumpió. La mayoría de las sesenta cata- la basílica romana
sede romana, la cual reclamaba la primacía de cumbas que hoy conocemos fueron descu- de San Pablo
su obispo sobre los de las otras Iglesias, apo- biertas durante los siglos XVI y XVII, cuando Extramuros y sólo
yándose para ello en la antigüedad de su ori- se despertó el interés por su estudio científico, tiene relieves en
una de sus caras.
gen y la autoridad de los mártires Pedro y Pablo. avivado por el espíritu de la Contrarreforma:
Fechado hacia
El obispo Dámaso (366-384) llevó a cabo una la Iglesia, beligerante contra el protestantis- el año 350. Museo
intensa política de promoción de los sepulcros mo, buscaba en los primeros cristianos el Pío Cristiano, Roma.
de los mártires, adecentando las catacumbas testimonio de fe sincera y de piedad. El pio-
abandonadas, puliendo las inscripciones que nero de estos descubrimientos fue el erudito
identificaban a obispos y mártires y compo- Onofrio Panvinio (1530-1568), de la orden de
niendo poemas en su honor, que hizo grabar San Agustín, que localizó 43 de estos conjun-
y que aún se conservan. También señalizó las tos; desde entonces, el interés por la Roma
rutas de visita (itinera ad sanctos) para orientar subterránea cristiana no ha dejado de crecer.
a los visitantes, iluminándolas con sugestivos
juegos de luces y sombras. En suma, todo un ENSAYO
Para
programa publicitario que hizo de Roma el cen- saber
Las catacumbas cristianas de Roma.
Origen, desarrollo y documentación
tro indiscutible de la Cristiandad occidental. más epigráfica
V. F. Nicolai, F. Bisconti y D. Mazzoleni.
Pero durante la Edad Media, las catacumbas Schnell & Steiner, Regensburg, 1999.
NOVELA
cayeron en el olvido y en el siglo XVI única- Quo Vadis?
mente se conocían cinco: las de San Pancracio, Henryk Sienkiewicz. Verticales de Bolsillo,
Barcelona, 2008.
Santa Inés, San Sebastián, San Lorenzo y San
¿QUÉ HAY
5 CRIPTA DE SAN SEBASTIÁN
Tal vez sea anterior a la
construcción de la iglesia y

BAJO SAN
derive de la ampliación de una
de las galerías de la catacumba.
Albergó el cuerpo del santo,
que en el año 826 fue trasladado

SEBASTIÁN? al Vaticano por temor a las


incursiones de los musulmanes.

Debajo de la actual basílica de


San Sebastián de las Catacumbas,
en Roma, se extiende el entramado trada a las
de galerías de un vasto cementerio catacumbas
subterráneo excavado desde el siglo III.

1 LOS MAUSOLEOS 5
Estos tres mausoleos
se excavaron en
las paredes de la 4
hondonada en el
siglo II. Sus fachadas
estaban al aire libre,
pero en el siglo III la
hondonada se rellenó 3
para erigir en ese
lugar una «memoria» 2
dedicada a los santos
Pedro y Pablo.

De cantera a catacumba
Aquí, junto a la vía Apia y a 2 km de la muralla de Roma, existía
desde antiguo una hondonada usada como cantera de puzolana
y llamada ad Catacumbas (denominación que luego se convirtó en
sinónimo de cementerio subterráneo). La iglesia surgió en el siglo IV
como basilica Apostolorum, pues, según la tradición, durante
la persecución de Valeriano, en 258, se trasladaron aquí los restos
de los apóstoles Pedro y Pablo para salvaguardarlos. Más tarde,
la iglesia tomó su nombre de san Sebastián, mártir del siglo III
cuyos restos se conservaban en las catacumbas.
6 CAPILLA DE LAS RELIQUIAS
Conserva, entre otras, el llamado
Quo vadis: una piedra con la
impronta de los pies de Jesús,
así como reliquias de la pasión
de san Sebastián: una de las
flechas que acabaron con su vida
y parte de la columna a la que el
santo fue atado durante el suplicio.

2 LA MEMORIA 3 LA TRICLIA 4 LA BASÍLICA


ILUSTRACIÓN: FRANCESCO CORNI. COLOR: SANTI PÉREZ

La «memoria», dedicada a los dos Era la galería oriental de la Al principio, cuando se construyó
apóstoles, era un patio de piso «memoria» y estaba elevada 115 cm el templo, la Triclia aún era visible
de ladrillo rodeado por dos galerías; respecto al suelo del patio; un en la nave central; luego se
en el centro, una escalinata llevaba banco recorría su pared. Dedicada niveló todo el suelo de la iglesia
a una fuente subterránea que al culto a los dos apóstoles, en sus y quedó enterrada. El templo ha
proveía agua para los refrigeria, muros hay numerosos grafitos con sufrido diversas restauraciones;
las libaciones fúnebres. invocaciones a Pedro y Pablo. la iglesia actual data del siglo XVII.