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EL HONOR DE ARGUEDAS

Escrito por CATHLEYA

Con el pasar de los años la costumbre, la cultura, y los valores se van perdiendo en
nuestra sociedad. Como el mundo ya sabe, nuestro país, “Perú” es un lugar
multicultural, plurilingüista, además de tener una variedad enorme de flora, fauna e
inclusive una gran variedad de climas, lamentablemente con el tiempo la valoración
hacia todo esto se está perdiendo, e incluso se llega al punto de avergonzarse de la
tierra que los vio nacer.

El escritor y antropólogo peruano José María Arguedas, intenta de alguna forma


reflejar el pueblo quechua y mestizo en lengua castellana, sin embargo, siempre
mostró un cariño muy especial por la lengua indígena, considerada por él mismo
como su lengua materna, y como todos ya sabemos, hoy en día el quechua es
rechazado por una gran parte de la sociedad y como para no creerlo por gente
nativa de la zona. José María Arguedas da a conocer a los demás que, así como
hay libros que están escritos en español, también existen libros en quechua, con el
objetivo de enseñar y dar a conocer a las personas nuestro idioma nativo empleado
por nuestros antecesores, los incas. Todo ha sido culpa de nosotros, ya que como
miembros de una misma sociedad practicamos la discriminación entre nosotros, por
ejemplo, si viene una persona de alguna comunidad, con su vestimenta típica y otras
características que lo describen como tal, nos burlamos, con solo citar algunos
ejemplos de una larga lista, de su forma de hablar, “bajados de la puna” como
algunos los llaman. Nos creemos superiores cuando en realidad, somos nosotros
los ignorantes y alienados.

José María Arguedas, en toda su existencia y carrera literaria, se encargó de


recoger vivencias indígenas y hacer ver al mundo a través de sus maravillosas y
monumentales obras. A éste grandioso hombre se le considera como un traductor.

Hoy en día lo recordamos como el héroe cultural que nos transmitió su arte y su
esperanza de que algún día ese bello mundo imaginario llegará hacerse realidad.
Aquel que escribió todos sus sueños en “Los ríos profundos”, “Todas las sangres” y
“El zorro de arriba y el zorro de abajo”.

El Perú que vivió Arguedas fue uno mestizo, de muchas tradiciones, culturales y
creencias; un país en formación que trataba de fortalecer todo aquello que le
pertenecía, por eso él siempre representó en cada parte lo valioso tanto como lo de
lo andino y lo blanco por así decirlo.

Vivió para escribir y su esfuerzo por darnos un ejemplo puro del país y le terminó
costando la vida, aunque eso es algo que pocos están dispuestos a aceptar. Porque
para entender las circunstancias en que se produce un texto literario, que es un
proceso artístico, se debe tomar en cuenta temas humanas y emocionales, muy
aparte del factor lingüístico.

Desde los cuentos de “Agua” (1935), pasando por “Yawar Fiesta” (1941), “Los ríos
profundos” (1958), “El Sexto” (1961), “Todas las sangres” (1964), hasta su novela
autobiográfica “El zorro de arriba y el zorro de abajo” (1971, póstuma) como ya han
sido mencionados algunos.

“Me retiro ahora porque siento, he comprobado, que ya no tengo energía e


iluminación para seguir trabajando, es decir, para justificar la vida” Fueron unas
palabras que dejó a sus estudiantes antes de acabar con su vida el 28 de noviembre
de 1969

Este es uno de los muchos puntos a tratar de este hombre que defendió a capa y
estada su cultura, el ejemplo de amar lo que es nuestro y sentirse valioso por tantas
características positivas que posee este país…solo queda decir gracias José María
Arguedas por este gran ejemplo que nos das a seguir.
Si hablamos de un mártir que defendió a los indígenas en todos sus aspectos como
sus costumbres, creencias, pensamientos y sentimientos. No puede haber otro
mejor que José María Arguedas Altamirano, quien vio el mundo indígena desde una
visión interna.

El Perú está todavía marcado por las diferencias sociales, económicas y culturales

¿Por qué sigue en pie la discriminación racial? ¿Qué pasa con la sociedad antigua
y actual? ¿Cuál es la razón por la cual sigue vigente el racismo? ¿Somos ignorantes
o no actuamos de manera respetuosa con la tierra que nos vio nacer y crecer?

La figura de Arguedas se alza como una voz que al leer su producción literaria nos
marca un derrotero para de alguna manera podamos salir de los prejuicios. Nos
sentimos blancos, tampoco solo indígenas, debemos ser peruano, una raza que
tiene su orgullo en sus raíces incaicas, pero también orgulloso de buscar la igualdad
entre todos, la libertad para ser lo que deseamos construir y la búsqueda de la
justicia que nos iguale como tal.

Su novela “Los ríos profundos” tiene un contenido indigenista; que nos demuestra
cómo los indios eran discriminados, pero también cómo ellos querían hacer valer
sus derechos y también nos demostraba como el personaje principal sobrevivió en
un mundo plagado de odio y racismo.

En sus obras plasma sus sentimientos, inspirándose en la gran variedad de culturas


y lenguajes que posee nuestro país, tratando de cambiar al país por medio de la
literatura

Hoy en día la discriminación racial sigue siendo unos de los mayores problemas de
nuestra sociedad, puesto que impide que las relaciones entre peruanos se de forma
horizontal y sobre la base y el respeto a la diferencia y la diversidad. En este sentido,
la discriminación profundiza la pobreza y la exclusión social de unos contra otros,
impide la real construcción de una cultura de paz y un desarrollo basado en la
igualdad
Si bien poseemos rasgos físicos diversos, el imaginarlos como razas y atribuirles
distintos valores morales, es un asunto que las sociedades definen: no vienen dados
genéticamente

Como decía el gran Arguedas: “Ahora que celebran mi obra, quisiera estar con
ustedes: cantar y bailar, conversar discutir, mirar el horizonte marino, encontrarme
con mis hermanos del ande y decirles que los amo.

A mis blancos de todas las sangres, les pido depongan el racismo.


Les dejo la utopía de un mundo unido, solidario, justo, equilibrado”