Está en la página 1de 29

Einstein en la Educación en tiempos de guerra.

Resumen.
El objetivo de este artículo es analizar la función de la educación en el pensamiento
de Albert Einstein, analizando el periodo de su vida a través de sus escritos
compilados y de sus referentes.
Einstein hablaba de la importancia de la unión entre la ciencia y la religión mediante
la formación moral de los estudiantes, estableciendo las bases de un aprendizaje
humanista que sirva a la formación de buenos ciudadanos más que el
acumulamiento de contenidos que se pueden encontrar en los libros.
Su formación fue institucional pero con una gran ayuda de su experiencia
autodidacta. Einstein pensaba que la educación es el medio por el cual se forman
las condiciones para la existencia real del socialismo en la sociedad, a través de la
solidaridad y los vínculos colectivos, por encima de las creencias y principios
filosóficos o religiosos, acercándolos a su aspecto humano a través del fundamento
moral de una moderna sociedad internacional, logrando el desarrollo libre y
responsable del individuo para que use sus cualidades al servicio de la humanidad.
Concluyo que la educación es un instrumento muy valioso por el cual se puede guiar
el comportamiento humano para la transformación, el desarrollo y la búsqueda de
la paz.
Palabras clave: Educación, humanidad, moral, comportamiento humano, paz,
socialismo, sociedad internacional.
1. La educación hacia la paz.
- Si todos hicieran la guerra por convicción no habría guerra.
- Eso estaría muy bien - repuso Pedro.
El Príncipe sonrió. - Sí, es posible que estuviera muy bien, pero no ocurrirá nunca.
- Bien, entonces, ¿por qué va usted a la guerra? - preguntó Pedro.
- ¿Por qué? No lo sé. Es necesario. Además, voy porque... - se detuvo -. Voy porque
la vida que llevo aquí, esta vida, no me satisface.1
Podemos encontrar en este fragmento la causa principal de las guerras, la
insatisfacción de un Estado que busca a través de la fuerza, conseguir satisfacer
sus necesidades. (Causa de la felicidad)(Propuesta)
1.1. Biografía.
Albert Einstein nació el 14 de marzo de 1879, en la pequeña ciudad de Ulm del
Reino de Wurtemberg que se convirtió en estado del Imperio alemán en 1871 con
la unificación de Alemania. Ulm es una ciudad que actualmente forma parte del
estado federado alemán de Baden-Wurtemberg, situada entre Stuttgart, la capital
del estado, al oeste y Augsburg y Múnich al este; se encuentra a orillas del río
Danubio, el cual marca los límites con la ciudad de Neu-Ulm del estado de Baviera.
Podemos constatar a través de sus escritos sobre la paz y el socialismo que a pesar
de haber nacido en Alemania, Einstein no consideraba tener mentalidad alemana y
tampoco consideraba ser el padre de la liberación de la energía atómica anotar lo
que dijo de quienes son los que la usaron.
Einstein es considerado uno de los hombres más importantes de la historia de la
humanidad y de la revolución científica del siglo XX; inclusive la revista
estadounidense TIME en su edición del 31 de diciembre de 1999, designó a Einstein
como “Person of the Century” (Personaje del siglo) y el más preeminente científico.
Sus teorías se han podido comprobar, haciendo notorio que su gran sabiduría le
proporcionaba una visión diferente de la realidad.
Su familia era judía y de clase media; Su madre, Pauline Koch, amaba la música. A
Einstein le gustaba escucharla interpretar las sonatas de violín de Mozart;
posteriormente Einstein aprendió a tocar el violín, lo que se convirtió en una de sus
principales pasiones junto a la lectura y la escritura. Su padre, Hermann Einstein,
trabajaba como vendedor en su propio pequeño negocio en Ulm. Debido a que el
negocio no iba muy bien, se mudaron a la ciudad de Munich, Alemania en 1880,
cuando Einstein tenía sólo un año, donde el padre de Einstein junto con su tío Jacob
iniciaron la empresa electroquímica Hermann. Ahí estudió la primaria en la Escuela
Primaria Católica de Munich de 1885 a 1888, mientras en su casa tenía lecciones
de judaísmo. Más tarde estudió en el centro de educación secundaria Luitpold
Gymnasium, en Munich hasta 1892, donde recibió instrucción religiosa católica.2 En
sus primeros años, Einstein mostró dificultades para hablar, pero en la escuela tuvo
un desarrollo normal como cualquier niño de su edad. Einstein tuvo una hermana
llamada Maya, dos años menor que él con la que le gustaba estar a pesar de que

1
León Tolstoi, Guerra Y Paz, Primera Parte, V.
2
The Albert Einstein Archives. The Hebrew university of JErusalen. Disponible en: http://www.albert-
einstein.org/.index2.html
como niños, también tenían de vez en cuando sus diferencias. Albert era muy
paciente y metódico, además evitaba la compañía de otros infantes de su edad.3
Einstein fue judío pero su gusto por la ciencia lo convirtió en una persona crítica y
no dogmática. Por tanto, cuando defendió la causa sionista lo hizo como una
respuesta de acción ética y moral, en busca de la mejora de la humanidad más que
por un dogma religioso.
Su tío, Jakob Einstein, era ingeniero y le despertó a Albert Einstein el interés por el
Algebra. Einstein era autodidacta; leyó libros sobre física y geometría
(proporcionados por Max Talmud, un estudiante de medicina judío que frecuentaba
a sus padres) y pronto Einstein se convirtió en un buen estudiante y excelente en
Matemáticas y en Física. En la escuela sus maestros se molestaban porque le
gustaba mucho realizar preguntas y le pedían que se enfocara en memorizar lo que
está en los libros y responder cuando se le preguntara por lo que Einstein pensaba
que la escuela era como un ejército donde los maestros eran oficiales y todos
debían hacer lo que se les obligara.4 En 1894, el negocio de su papá nuevamente
tuvo problemas económicos, por lo que sus padres tuvieron que mudarse a Pavía,
Italia, donde por medio de la ayuda de la familia de Pauline, establecieron un nuevo
taller. Einstein los alcanzó después de seis meses sin haber concluido sus estudios
de secundaria. Después de unos meses en Italia, Albert Einstein, a sus 16 años,
intentó ingresar en el Instituto Politécnico Federal de Suiza, en Zurich, pero no lo
logró por no tener el título de secundaria. En 1895 asistió a la escuela Cantonal, en
Aarau, una comunidad a 20 millas de Zurich durante un año para obtener su
certificado y, posteriormente, en su segunda oportunidad, logró ingresar en el
Instituto Politécnico en 1896; ese mismo año renunció a su nacionalidad alemana.
En 1898 conoció a Mileva Marić, una compañera serbia de la cual se enamoró. Otro
amigo y compañero de clases fue Marcel Grossman quien le ayudaba a tomar notas
y le asesoraba sobre lo que tenía que saber para los exámenes mientras Einstein
realizaba estudios sobre Física. En agosto de 1900 se graduó obteniendo el diploma
de profesor de Física y Matemáticas; ese año Albert quiso ser maestro pero no pudo
encontrar trabajo en la Universidad donde estudió. En 1901 Einstein obtuvo la
nacionalidad suiza. En 1902 gracias a su amigo Marcel (al papá de su amigo Marcel
Grossmann) fue contratado como experto técnico de tercera clase en la Oficina
Suiza de Patentes en Berna donde estudiaba nuevos modelos y redactaba
documentos para proteger a su inventor. Existe la creencia, por una carta
encontrada, que ese año Mileva tuvo a la primera hija de Einstein en la ciudad Novi
Sad, perteneciente al Imperio Austro-Húngaro, a la que llamó Lieserl y la cual
Einstein nunca conoció. Ese año su papá murió. Einstein hizo amigos en Berna,
ganaba un salario digno y le quedaba tiempo para continuar estudiando sus teorías.
Posteriormente, el 6 de enero de 1903, se casó con Mileva en Berna, donde al año
siguiente, en 1904, tuvieron a su primer hijo Hans Albert.

3
Libro Los grandes personajes de la historia.
http://assets.espapdf.com/b/Canal%20de%20Historia/Los%20grandes%20persona
jes%20de%20la%20Histo%20(10003)/Los%20grandes%20personajes%20de%20l
a%20Hi%20-%20Canal%20de%20Historia.pdf pp.2104- 2175.
4
Albert Einstein. Graphic Biography. Saddleback Educational Publishing. 2008. p.5
Dentro de sus mayores descubrimientos están los que en el año 1905, publicó en
cuatro importantes artículos en la revista Annalen der Physik (annus mirabilis): El
primero que dieciséis años después hizo que ganara un Premio Nobel, sobre el
efecto fotoeléctrico el cual establece que la luz esta creada por partículas
denominadas cuantos de luz (ahora llamados fotones) con diferentes frecuencias
de longitud de onda, los cuales pueden ser absorbidos por los electrones de algún
metal, logrando separarlos, es decir, que cuando la luz incide sobre una superficie
metálica en determinadas condiciones, puede haber una emisión de electrones
(transformación de la luz en corriente eléctrica); esto fue la base de la producción
de energía solar fotovoltaica; el segundo sobre el movimiento browniano de
pequeñas partículas suspendidas sobre un líquido que podía ser visto a través de
un microscopio, donde establecía la existencia real de las moléculas y los átomos
que las componen, el tercero donde estableció la equivalencia entre masa y energía,
es decir que la masa contiene energía en reposo con su famosa ecuación E=mc2
que significa que la energía es igual a la materia multiplicada por la velocidad de la
luz multiplicada por sí misma; con la cual afirmaba que la materia se puede convertir
en energía y viceversa y el cuarto sobre la teoría de la relatividad especial que
establecía, entre otras cosas, que todas las leyes de la física son invariantes para
todos los observadores que se mueven a velocidades constantes entre ellos (marco
de referencia inercial) y que la luz en el vacío, se propaga a una velocidad constante
para cualquier observador (299,792.458 km/s) por lo que existe la dilatación del
tiempo en el que relojes en movimiento corren más lento que relojes en reposo,
siendo límite la velocidad de la luz, donde los relojes deberían detenerse y la
contracción de la longitud de objetos en movimiento con respecto a objetos en
reposo, aunque es imposible distinguir si un observador está en reposo o en
movimiento uniforme rectilíneo ya que esto depende del punto de vista del
observador. La Unión Internacional de Física Pura y aplicada (IUPAP) junto con la
La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura
(UNESCO) conmemoraron el año 2005 como el año internacional de la física
celebrando el centenario de publicación de estos trabajos. En 1907 empieza a
trabajar sobre la teoría general de la relatividad.
En 1908 Einstein fue designado como profesor en la Universidad de Berna. En 1909
renuncia a la Oficina de Patentes y empieza a trabajar como Profesor asociado de
física teórica en la Universidad de Zurich. Posteriormente, el 28 de julio de 1910
nació su hijo Eduard en Berna. En 1911 se fue a trabajar a la Universidad Alemana
de Praga como profesor de tiempo completo, lo que significaba un mejor salario y
más tiempo para sus investigaciones. Muchas universidades lo invitaban a dar
conferencias. Después de 18 meses de trabajar en Praga, Einstein regresó a Zurich
en 1912 para trabajar en la escuela donde estudió, el Instituto Federal de Tecnología
de Zurich como profesor de tiempo completo. 5 Como maestro pedía que cuando no
entendieran, le preguntaran.
Después, en 1913, Max Planck, lo invita a formar parte de un nuevo Instituto de
Física como miembro de la Real Academia Prusiana de Ciencias, en Berlín,
Alemania, por orden del Kaiser Guillermo II6 en donde aceptó ir mientras lo dejaran

5
Universidad Hebrea. Swiss Years. http://www.albert-einstein.org/.index2.html
6
https://www.youtube.com/watch?v=IMTIApt1T_Y 30:19min.
seguir con su nacionalidad suiza. Así que en abril de 1914, Einstein aceptó el trabajo
de docente en la Universidad de Berlín, sin obligaciones docentes, mudándose con
su familia. Desde su llegada Berlín estaba lleno de soldados. Ese mismo año se
separó de Mileva ya que ella regresó a Zurich con sus hijos por lo que se quedó
sólo en Alemania.
El 28 de junio de 1914, el archiduque Franz Ferdinand, de Habsburgo, heredero del
trono del imperio austrohúngaro, por designación de su tío el emperador Francisco
José I de Austria, fue asesinado en la ciudad de Sarajevo, capital de Bosnia
Herzegovina junto con su esposa, la princesa de Hohenberg, Sophie Chotek, el
mismo día que cumplían 14 años de matrimonio, por el serbobosnio, Gavrilo Princip,
de 19 años que militaba en la Mano negra, un grupo de guerrilleros cuyo objetivo
confeso era anexionar Bosnia Herzegovina, Croacia y Eslovenia al reino de Serbia
para la creación de un estado nacional yugoslavo. Austria-Hungría envió un
ultimátum a Serbia donde le exigía que representantes de las autoridades
austrohúngaras efectuasen en el territorio de Serbia investigaciones sobre la
implicación de Serbia en el atentado, algo que ningún país soberano en la actualidad
podría aceptar y que en ese momento tampoco se aceptó, por tanto, Austria-
Hungría acusó a Serbia de magnicidio y le declara la guerra el 28 de julio. Rusia
apoyó a Serbia y declaró la guerra a Austria. Alemania apoyó al imperio Austro-
húngaro y el 1 de agosto le declaró la guerra a Rusia y, posteriormente, el 3 de
agosto a Francia, lo que dio inicio a la primera guerra mundial. El acto de Princip
fue causado por el descontento de los serbios y otros pueblos eslavos del sur de
Europa, además de Rusia, que se oponían a la anexión ocurrida el 6 de octubre de
1908 de Bosnia Herzegovina, en contra de las estipulaciones del Tratado de Berlín
de 1878 al Imperio Austro-húngaro del emperador Francisco José I.
El 4 agosto de 1914, los alemanes invadieron el sureste de Bélgica (país que había
cometido el mismo genocidio en el Congo entre los años 1900 y 1908); la primera
batalla se dio en la fortificada provincia de Lieja, posteriormente atacaron Aarschot,
Andenne, Tamines, Lovaina y Dinant, matando civiles, entre ellos mujeres, ancianos
y niños. Alemania atacó Bélgica por no darle libre tránsito a su principal objetivo que
era atacar a Francia y posteriormente a Rusia; pronto estarían en guerra con la
mayor parte del mundo y fueron culpados de iniciar ellos la Primera Guerra Mundial.
El 4 de octubre de 1914 algunos alemanes se unieron para firmar el manifiesto “Una
llamada para el mundo civilizado- An die Kulturwelt! Ein Aufruf” donde se estipulaba
que Alemania no provocó la guerra manifestando que “sólo cuando una enorme
fuerza preparada desde hacía tiempo, se abalanzó desde tres frentes distintos sobre
nuestro pueblo, se alzó finalmente este como un solo hombre”.7 En ese manifiesto
se justificaba que Bélgica estaba en complicidad con Francia e Inglaterra para
atacar Alemania por lo que habría sido suicida no adelantarse. También se
justificaba que los soldados atacaban a los ciudadanos belgas solo para defenderse,
puesto que la población los tiroteaba por la espalda, mutilaba a los que yacían
heridos y asesinaba a médicos en el ejercicio de su caritativa misión y que esos
asesinatos eran silenciados y por eso en Lovaina, se vieron obligados muy a su
pesar a tomar represalias y a disparar sus cañones contra una parte de la ciudad.
De igual manera negaban violar el derecho de las personas, algo que si hacía Rusia

7
Manifiesto llamamiento
matando mujeres y niños en el este de Alemania y manifestaban que quienes menos
derecho tienen a presentarse como defensores de la civilización europea son
precisamente aquellos aliados de los rusos y serbios que incitaron a mongoles y
negros contra la raza blanca. En ese manifiesto se aclaraba que el ejército y el
pueblo alemán eran lo mismo, unidos sin distinción de nivel educativo, posición
social o de partido político y que al no poder eliminar las mentiras de sus enemigos,
solo les quedaba proclamar al mundo que eran falso testimonio en su contra y que
como un pueblo guardian de la humanidad, legado de Goethe, Bethoven y Kant,
lucharían hasta el final como un pueblo civilizado, respondiendo de ello con su
nombre y su honor. Este manifiesto estaba firmado por 93 alemanes famosos de
diversas ocupaciones los cuales quisieron que Einstein lo firmara también, pero
Einstein no firmó. Por el contrario, se unió al pacifista George Nicolai y firmó el
“Manifiesto a los Europeos”8 donde se hacía un llamado a los buenos europeos, a
los intelectuales de todas las naciones a hacer de Europa no un concepto
geográfico, sino una entidad orgánica, una unión de europeos que hablara y
decidiera mediante la acción conjunta para defender su suelo, sus habitantes y su
cultura; un llamado a redoblar esfuerzos para no continuar la guerra ya que esta
solo traería consigo vencidos y no vencedores y a fin de que al finalizar la guerra,
los términos de la paz no se convirtieran en causas de guerras futuras. También se
pedía no justificar mediante el nacionalismo la actitud de violencia como un deber
para evitar que Europa sufriera la misma trágica suerte que acabó con la antigua
Grecia.
En 1915, Einstein concluye su teoría general de la relatividad la cual publicó hasta
1916, en la que reformuló el concepto de gravedad, estableciendo que el espacio
es maleable y, por tanto, un objeto en el espacio lo puede curvar, es decir, la
gravedad es en realidad la curvatura del continuo espacio-tiempo, la cual empuja a
objetos más pequeños sobre el espacio curvado por otro objeto más grande, por
tanto, la tierra gira alrededor del sol porque el sol ha curvado el espacio que rodea
a la tierra y entonces esta curvatura hace posible que la tierra gire alrededor del sol
por el camino de menor resistencia (una estrella puede hacer que el espacio
alrededor de sí mismo se curve; esta curvatura afectaría la trayectoria de un
asteroide que se acerque. Si dicho asteroide viajara muy cerca de la estrella, la
curvatura podría capturarla, haciendo que orbitara la estrella, el asteroide no sería
atraído por la gravedad de la estrella, sólo seguiría el camino de menor resistencia).
Con esto agregaba a las tres dimensiones conocidas (longitud, anchura y altura)
una cuarta dimensión, el tiempo. Esta teoría establecía por tanto que la luz debía
sufrir una desviación al pasar cerca de un campo gravitatorio (en el año 2014 a
través del telescopio espacial 'Hubble' los astrónomos lograron comprobar esto con
gran detalle). En 1916 empezó a vivir en Berlín con una prima que era viuda y madre
de dos hijas.
El 24 de octubre de 1917, las fuerzas bolcheviques (izquierda socialista) al mando
de Vladimir Lenin tomaron los principales edificios del Gobierno y asaltaron el
Palacio de Invierno y luego la sede del nuevo Gobierno en la capital de Rusia,
Petrogrado (actual San Petersburgo). La "Gran Revolución Socialista de Octubre",
el primer golpe marxista exitoso de la historia, desalojó al ineficaz Gobierno

8
Manifiesto a los Europeos
Provisional y finalmente estableció una República Socialista Soviética bajo la
dirección de Lenin. la URSS, fruto de la revolución bolchevique que tomó el poder
en Rusia en 1917,
El avance inexorable de los ejércitos aliados en 1918 convenció a los comandantes
alemanes de que la derrota era inevitable, y el gobierno se vio obligado a negociar
las condiciones de un armisticio.
El 11 de noviembre de 1918 Alemania firmó un armisticio para poner fin a los
combates en los campos de batalla y la guerra terminó; posteriormente se firmó del
Tratado de Versalles. Se crea la Liga de Naciones o Sociedad de Naciones con el
objetivo de garantizar la paz mundial. Al terminar la guerra, Tras la derrota de
los imperios centrales en la I Guerra Mundial, se proclamó el 1 de diciembre de 1918
el Reino de los Serbios, Croatas y Eslovenos, que posteriormente se denominaría
Yugoslavia, por lo que Princip se convirtió en héroe nacional.
La izquierda revolucionaria surgida del derrumbe de la Segunda Internacional
mantuvo su oposición a la paz civil o “tregua” declarada por los dirigentes
derechistas de la organizaciones obreras, siguiendo una política que apuntará a la
guerra civil contra los responsables de la carnicería imperialista y a utilizar la crisis
económica y política creada por ella para despertar a las masas y terminar con el
enfrentamiento bélico mundial lo antes posible. El objetivo era acelerar la caída de
la dominación de la clase capitalista para así poner en práctica el poder de los
trabajadores, que, como dijo Rosa Luxemburg, “si se lo mide por su verdadera
estatura, está llamado por la historia a derribar el roble milenario de la injusticia
social y a mover montañas”.
Los dirigentes de la izquierda socialista encuentran eco finalmente en la creciente
oposición de la clase obrera a la guerra. En octubre-noviembre de 1917 triunfa la
Revolución Rusa con los bolcheviques de Lenin y Trotsky, que realizan un llamado
a una paz inmediata y sin anexiones, pero ahora desde la cabeza de un gobierno y
un Estado de los trabajadores. Contra todo lo dicho por la historiografía oficial, hay
que decir que finalmente será la Revolución Alemana, que en noviembre de 1918
derroca al Káiser y con la influencia del grupo espartaquista de Luxemburg y
Liebknecht, deja fuera de juego a una de las principales potencias beligerantes,
terminando con la Primera Guerra Mundial.
El Tratado de Versalles impuesto por los triunfadores de la guerra que formalmente
declara la paz el 28 de junio de 1919 impone condiciones humillantes a la Alemania
derrotada y una multiplicación de nuevos Estados nacionales muy débiles en lo que
antes eran territorios de las potencias vencidas, asfixiando su economía y a lo largo
de la década de 1920 e inicios de la de 1930, ya con la crisis mundial originada en
1929 de fondo, exacerbando y volviendo mucho más convulsivas las propias
contradicciones del sistema capitalista que no fueron resueltas por la Primera
Guerra Mundial; a saber, la aguda contradicción entre la madurez del desarrollo de
las fuerzas productivas y las trabas artificiales que significan las fronteras de los
Estados nacionales. Esto desembocaría en una nueva guerra interimperialista en
1939, la Segunda Guerra Mundial.
Al finalizar la Primera Guerra Mundial y declararse el armisticio, los Aliados (Tercera
República Francesa, el Reino Unido y Estados Unidos, así como representantes de
sus aliados durante la guerra) se reunieron en la Conferencia de Paz de París para
acordar los términos de la paz con Alemania, el desaparecido Imperio
austrohúngaro (entonces ya dividido en la Primera República de Austria, el Reino
de Hungría (1920-1945) y Primera República Checoslovaca, así como pérdidas
territoriales a favor del Reino de Rumanía, Reino de Italia (1861-1946), y las
nuevas Segunda República Polaca y el Reino de los Serbios, Croatas y Eslovenos),
el Imperio otomano (ya en plena partición) y el Reino de Bulgaria. Los Aliados
redactaron y firmaron tratados por cada una de las potencias vencidas; el Tratado
de Versalles fue el que se le impuso al Imperio alemán.
Las discusiones de los términos de la paz empezaron el 18 de enero de 1919, y fue
presentado ante Alemania en mayo siguiente como única alternativa; su rechazo
habría implicado la reanudación de las hostilidades.
Tanto la delegación alemana como el gobierno alemán consideraron el Tratado de
Versalles como un dictado (Diktat) impuesto a la fuerza sin un mecanismo de
consulta o participación. D
El tratado estableció la creación de la Sociedad de Naciones, por iniciativa del
presidente de los Estados Unidos Woodrow Wilson. La Sociedad de Naciones
pretendía arbitrar en las disputas internacionales y evitar futuras guerras; sin
embargo, se vetó el ingreso a Alemania.
En 1917 sufre de una enfermedad hepática, una úlcera estomacal que le provocan
ictericia y debilidad general. En 1918 apoya la creación de la República de Weimar.
El 14 de febrero de 1919 se divorció de Mileva. El 29 de mayo de 1919, sucedió un
eclipse de sol, el cual fue fotografiado por dos expediciones científicas por la idea
del Astrónomo Real inglés Frank Dyson, quien pensaba que sería una buena
oportunidad de comprobar la teoría de la relatividad general de Einstein. A esas
expediciones se sumó Arthur Eddington (quien posteriormente daría conferencias y
escribiría libros sobre las teorías de Einstein, ayudando a hacer popular y aceptada
su teoría: el más famoso fue el libro The Mathematical Theory of Relativity). Una de
las expediciones se dirigió a Sobral, en el norte de Brasil y la otra a la isla Príncipe,
en África Occidental, para realizar las pruebas. La teoría de la relatividad general de
Einstein, suponía que los rayos de luz debían interaccionar con los campos
gravitatorios y, por tanto, los rayos de luz de las estrellas, al pasar cerca del sol,
deberían tener una completa desviación. Los dos grupos salieron de Liverpool,
Inglaterra, el 8 de marzo de 1919. El grupo encabezado por Eddington llegó a isla
Príncipe el 23 de abril; de las 16 fotografías que tomaron, solamente 2 resultaron
favorables para su análisis ya que ese día llovió y el cielo estaba nublado. Esas
fotografías fueron comparadas con unas fotografías tomadas de la misma zona
estelar meses atrás en Inglaterra. Posteriormente, las fotografías de la expedición
que fue a Brasil (en la cual el tiempo fue perfecto para poder fotografiar el eclipse)
fueron comparadas también el 3 de junio, confirmando que los resultados coincidían
con la teoría de Einstein. El 2 de junio de 1919 Albert y su prima Elsa Löwenthal se
casaron (su apellido de soltera era Einstein: Löwenthal era el apellido de su primer
marido, Max Löwenthal). Elsa era tres años mayor que él y con ella no tuvo hijos.
Finalmente, el 6 de noviembre de 1919 se leyó en una reunión en el edificio
Burlington House de Londres, un documento bajo la firma de Frank Dyson, Arthur
Eddington y Charles Davidson, el cual había sido recibido el 30 de octubre del
mismo año por la Royal Society y publicado en las Philosophical Transactions of the
Royal Society of London. En este documento los ingleses anunciaron oficialmente
que la teoría de la relatividad general había sido probada. Einstein ya sabía de los
resultados por un telegrama que H. A. Lorentz le envió desde Leiden el 22 de
septiembre. El 27 de septiembre Einstein recibió el telegrama y le comentó de su
descubrimiento a su madre que estaba internada en un sanatorio de Lucerna por
cáncer terminal y la cual falleció el 20 de febrero de 1920. Esto ya había sido
intentado en Agosto de 1914 por Erwin Finlay-Freundlich led an expedition to Crimea,
Rusia in an attempt to verify the general relativity theory of Albert Einstein during this solar
eclipse. However, World War I broke out and he was interned in Russia, unable to carry out the
necessary measurements. William Wallace Campbell, in Kiev, Rusia from neutral America, was
permitted to continue with his plans, but cloud cover obscured the eclipse.
La noticia sobre el descubrimiento de Einstein llegó a Inglaterra, Estados Unidos y
Alemania, y muy pronto a todas partes. Las ventas de su libro Über die spezialle
und die allgemeine Relativitätstheorie redactado en 1917 aumentaron con la noticia,
llegando a 14 reimpresiones con un total de 65000 ejemplares en 1922, además de
traducirse a varios idiomas.9
Los científicos lo honraron y le ofrecieron puestos de trabajo en muchos países pero
Einstein decidió quedarse a trabajar en Alemania. Ahí se reunió con el Dr. Chaim
Weizmann, un líder del movimiento sionista, con quien en 1921 realizó una gira de
recaudación de dinero por Estados Unidos para el sustento de la Universidad
hebrea de Jerusalen aprovechando su fama. Esta Universidad fundada en 1918 y
abierta oficialmente en 1925, está clasificada entre las 100 universidades líderes en
el mundo, actualmente mantiene la visión de los fundadores de servir a la
comunidad como un valor impartido a los estudiantes independientemente de sus
estudios formales.10 Ofrece estudios en humanidades, ciencias sociales, ciencias
exactas y medicina fomentando actividades multidisciplinarias que vinculan la
investigación académica con las aplicaciones sociales e industriales.11
En abril de 1921 Einstein y su familia llegaron a Nueva York. A donde quiera que
iba había grandes multitudes y pronto recaudó millones de dólares para el Fondo
Nacional Judío. Fue invitado a la Casa Blanca. La Universidad de Columbia le dio
una medalla. La universidad de Princeton le dio un grado honorario. Por sus
explicaciones sobre el efecto fotoeléctrico y sus numerosas contribuciones a la física
teórica, en 1921 obtuvo el Premio Nobel de Física y envió el dinero del premio a
Mileva para la educación de sus hijos como se lo había prometido.
En varios países impartió conferencias; estuvo en Rio de Janeiro, Brasil,
Montevideo, Uruguay, Oslo, Noruega y en Copenague, Dinamarca en 1920, en
París, Francia en 1922, en Tokio, Japón, China, España, Palestina y Suecia, entre
1922 y 1923, entre otros.
Fue muy querido en muchos países excepto en Alemania, donde Hitler y sus
seguidores culparon a los judíos y a Einstein de sus problemas. En 1922 se une al
Comité de Cooperación Intelectual de la Liga de Naciones.

9
Albert Einstein. Su vida, su obra y su mundo. José Manuel Sánchez Ron Pp. 301-307. 2015.Editorial Planeta.
España.
10
http://new.huji.ac.il/en/page/878
11
http://new.huji.ac.il/en/cpage/449
El 24 de junio de ese año el gran ministro de relaciones exteriores de la
República de Weimar, el Dr. Walter Rathenau fue asesinado por unos sicarios
mandados por las alas más reaccionarias de la ultraderecha nacionalista
alemana. Las causas fueron que Rathenau había firmado el Acuerdo de Rapallo
junto a Mendelssohn y Von Ballin, representando a Weimar y por parte
soviética, Trotsky, Litvinoff, Rakovsky, Joffé, Sobelssohn, Radek y
Tchitcherine. Es este acuerdo la URSS y la República de Weimar establecían
relaciones diplomáticas, permitiendo la reorganización del ejército alemán y
la producción y perfeccionamiento de sus nuevas armas en territorio
soviético, aunque de manera secreta, pues ésta era una de las principales
prohibiciones del Tratado de Versalles. El gobierno soviético manifestaba que
el acuerdo no significaba la creación de un bloque germano-soviético que
contraviniera al resto de Europa. El tratado produjo protestas por parte de
los ingleses, franceses y otros países aliados. Esto aunado a su origen judío
y su riqueza hicieron que vieran en este acuerdo una traición por querer
cumplir con las reparaciones de la guerra y en la unión con los bolcheviques
una amenaza de la revolución comunista. En 10 años el partido nazi en Alemania
se fortaleció. En 1925 Einstein firmó un manifiesto contra el servicio militar
obligatorio y se unió a la junta de gobernadores y al consejo académico de la
Universidad Hebrea. En 1928 se le diagnosticó agrandamiento del corazón. En 1930
comienza una intensa actividad en favor del pacifismo. De 1930 a 1932 viajó en tres
ocasiones a Estados Unidos al Instituto de Tecnología en Pasadena, California,
durante los semestres de invierno. Cuando regresaba a casa, se enteró del ascenso
del nazismo al poder de Alemania el 30 de enero de 1933, cuando el entonces
presidente del Imperio Alemán, Paul Von Hindenburg, nombró canciller imperial al
miembro del Partido Nacionalsociallista Obrero Alemán, Adolf Hitler. Einstein tuvo
que exiliarse de Alemania convirtiéndose en un inmigrante que huía de la opresión
e hizo de Princeton su hogar y pronto encontró trabajo como profesor en el Instituto
de Estudios Avanzados. En 1932 le escribió a Sigmund Freud como una tarea del
Comité de Cooperación Intelectual de la Liga de Naciones. En 1936 su esposa Elsa
muere. Einstein era una persona que tenía preocupaciones sociales, es decir, se
preocupaba por los demás. En 1938 los alemanes investigaban sobre la ruptura de
los átomos de uranio. En 1939, los científicos Szilard, Edward Teller y Eugene
Wigner le avisaron a Einstein que había posibilidades que los alemanes lograran
fabricar bombas atómicas y le solicitaron redactar entre todos, una carta al
presidente de Estados Unidos, Franklin Delano Roosevelt, donde le alertara de esta
situación y les ayudara a promover el proyecto atómico de Estados Unidos e impedir
que los enemigos lo hicieran antes ya que esto significaría la destrucción y
esclavitud del resto del mundo. (Aquí mencionar la justificación). La carta de Einstein
a Roosevelt llegó a ser muy famosa. Se dice que gracias a esta carta, Estados
Unidos entró en la carrera por la energía atómica. Este proyecto se nombró Proyecto
Manhattan. Después de la unión de Alemania con Austria e Italia, la segunda guerra
mundial inició formalmente con la invasión de Alemania a Polonia en septiembre de
1939, después Francia y Gran Bretaña declararon la guerra a Alemania. Estados
Unidos aunque se declaró neutral ayudó a los ingleses. China, la URSS, Holanda y
Bélgica también se inclinaron en contra de Alemania. En 1940 Einstein pasó de
refugiado político para convertirse en ciudadano de los Estados Unidos.12
Japón atacó Pearl Harbor en 1941, con lo que Estados Unidos entró formalmente e
la guerra. Alemania iba ganando varias batallas. En 1944 París, Francia fue
liberado. En 1945 fue liberado Auschwitz, Polonia. El 6 de agosto de ese año,
Estados Unidos por orden del presidente Harry S. Truman explotó dos bombas
atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki en Japón. Einstein escribió en 1946 en el
New York Times que si el presidente Roosevelt siguiera vivo, no habría autorizado
los bombardeos. Hay que desear que el espíritu que impulsó a Alfred Nobel cuando
creó su gran institución, el espíritu de solidaridad y confianza, de generosidad y
fraternidad entre los hombres, prevalezca en la mente de quienes dependen las
decisiones que determinarán nuestro destino. De otra manera la civilización
quedaría condenada.13
En 1946 Einstein se reunió con otros científicos para formar un comité para advertir
al mundo de los terribles resultados. Para tener la seguridad en contra de las
bombas atómicas debemos prevenir la guerra a través de un gobierno mundial de
confianza.
En enero de 1946, en una declaración ante el Comité Angloamericano de
Investigación que interrogó a varias personalidades sobre la creación de un Estado
judío, Einstein dijo:
La idea de un Estado no coincide con lo que siento, no puedo entender para qué es
necesario. Está vinculada a un montón de dificultades y es propia de mentes
cerradas. Creo que es mala.[22]
. Einstein abogó por un estado binacional donde judíos y palestinos tuvieran los
mismos derechos:
[23]
«Nosotros, esto es, judíos y árabes, debemos unirnos y llegar a una comprensión
recíproca en cuanto a las necesidades de los dos pueblos, en lo que atañe a las
directivas satisfactorias para una convivencia provechosa.»
[24]
El Estado de Israel se creó en 1948. Cuando Chaim Weizmann, el primer presidente
de Israel y viejo amigo de Einstein, murió en 1952, Abba Eban, embajador israelí en
EE.UU., le ofreció la presidencia. Einstein rechazó el ofrecimiento diciendo:
«Estoy profundamente conmovido por el ofrecimiento del Estado de Israel y a la vez
tan entristecido que me es imposible aceptarlo.»
Einstein, pacifista convencido, impulsó el conocido Manifiesto Russell-Einstein, un
llamamiento a los científicos para unirse en favor de la desaparición de las armas
nucleares. Este documento sirvió de inspiración para la posterior fundación de las
Conferencias Pugwash que en 1995 se hicieron acreedoras del Premio Nobel de la
Paz.
Durante sus últimos años trabajó por integrar en una misma teoría la fuerza
gravitatoria y la electromagnética. Hasta su muerte fue muy normal verlo sobre las
calles de Princeton, viviendo la vida tranquila que el tanto quería. Antes de morir

12
Albert Einstein. Graphic Biography. Saddleback Educational Publishing. 2008. p.1
13
“Hay que ganar la paz 1945”
Einstein dijo: "Quiero irme cuando quiero. Es de mal gusto prolongar artificialmente
la vida. He hecho mi parte, es hora de irse. Yo lo haré con elegancia." Murió en el
Hospital de Princeton, Nueva Jersey a primera hora del 18 de abril de 1955 a la
edad de 76 años. Los restos de Einstein fueron incinerados y sus cenizas fueron
esparcidas por los terrenos del Instituto de Estudios Avanzados de Princeton.
Durante la autopsia, el patólogo del Hospital de Princeton, Thomas Stoltz Harvey
extrajo el cerebro de Einstein para conservarlo, sin el permiso de su familia, con la
esperanza de que la neurociencia del futuro fuera capaz de descubrir lo que hizo a
Einstein ser tan inteligente.

1.2. El Socialismo
Einstein fue uno de los miembros más conocidos del Partido Democrático Alemán,
DDP. Pensaba que el socialismo podía ser parte de la solución para los males de la
sociedad capitalista occidental. En su argumentación recurre a categorías marxistas
como fuerza de trabajo. En un artículo publicado en el primer número de la revista
Monthly Review en Nueva York, en el mes de mayo de 1949, que se tituló “¿Por
qué socialismo?“ Albert Einstein dejó claro que no solo fue un célebre físico, sino
que su postura como amigo solidario del bienestar de la humanidad, la reflejaba en
sus acciones dedicadas en la búsqueda de la paz mundial. Otto Nathan (1893-1987)
fue la persona que hizo las gestiones para obtener la colaboración de Einstein en la
revista debido a la relación que éste economista de la universidad de Nueva York
mantenía con Einstein por lo menos desde 1934 donde colaboraron en la campaña
mundial a favor de la concesión del Premio Nobel de la Paz al pacifista Carl von
Ossietzky. En el año 2000, se reeditó aquel célebre artículo de Einstein, la redacción
de Monthly Review fue compañada de una nota en la que llama la atención acerca
de algo que conviene tener en cuenta, a saber: que incluso después de que la
revista Time, en 1999, proclamara a Einstein "personaje del siglo" se trataba de
ocultar o tergiversar las simpatías socialistas del científico.14
En este escrito Einstein dijo: “la anarquía económica de la sociedad capitalista tal
como existe hoy es, en mi opinión, la verdadera fuente del mal”. 15 Y lo sustentaba
en que quienes producen, no gozan de lo que trabajaron porque las leyes así lo
establecen y esto es debido a que los medios de producción necesarios para
producir bienes, son propiedad privada y los trabajadores no comparten la
propiedad de esos medios de producción por lo que los propietarios de estos medios
de producción están en condiciones de comprar su fuerza de trabajo. Esto conlleva
a lo siguiente: con los medios de producción, el trabajador produce nuevos bienes
que se convierten en propiedad del propietario; el problema en este proceso de una
economía basada en la propiedad privada del capital, es la relación injusta entre lo
que produce el trabajador y lo que le es pagado, ya que el salario del trabajador no
está determinado por el valor real de los bienes que produce, sino por un salario
raquítico que únicamente cubre sus necesidades mínimas; aunado a esto, la poca
demanda de los capitalistas de fuerza de trabajo en relación con el amplio número
de trabajadores compitiendo por trabajar, conlleva a que el capital privado se divida

14
Revista de Economía Crítica, nº 4. Julio de 2005, p.143.
15
Introducción al pensamiento Marxista. P.167
entre pocos y debido a la competencia entre los propietarios capitalistas, el
desarrollo tecnológico y el aumento de la división del trabajo, se forman unidades
de producción más grandes a expensas de las más pequeñas. Para Einstein el
resultado es una oligarquía del capital privado cuyo enorme poder no se puede
controlar con eficacia incluso en una sociedad organizada políticamente de forma
democrática; en ésta forma de gobierno, los miembros de los cuerpos legislativos,
que son los representantes del pueblo encargados de proteger los intereses de sus
miembros, son seleccionados por los partidos políticos y financiados en gran parte
o influidos de otra manera por los capitalistas privados y, por tanto, no defienden a
los grupos no privilegiados de la población, sino que protegen los intereses y
ambiciones de los mismos capitalistas. Además esto genera que en la actualidad
los capitalistas privados controlen directa o indirectamente las fuentes de
información que son los medios masivos de comunicación y la educación que se
imparte en las escuelas (algo notorio en México con la tan mencionada Reforma
Educativa que inició como propuesta de la OCDE) haciendo aún más difícil que el
ciudadano individual piense, reflexione y haga uso de sus derechos.
Algunos trabajadores a través de sus organizaciones sindicales y mediante luchas
políticas, logran una mejora mínima a través de sus contratos colectivos de trabajo,
pero para quienes no tienen la oportunidad de pertenecer a estos sindicatos, el
trabajo es aún más complicado; en primera porque no cuentan con las mismas
prestaciones, en segunda el patrón en cualquier momento les rescinde su contrato
de trabajo con la justificación de que ya no necesitan de sus servicios y, además,
algunas de estas organizaciones sindicales, son muy radicales y no permiten la libre
competencia de trabajo, haciendo imposible que alguien con deseos de trabajar se
dedique a alguna actividad económica. Sobre esto Einstein decía que la producción
está orientada hacia el beneficio, no hacia el uso y que no está garantizado que
todos los que tienen capacidad y quieran trabajar puedan encontrar empleo,
existiendo muchos desempleados y quienes si tienen trabajo viven con el miedo
constante de perderlo, generando una competencia ilimitada que genera un
desperdicio de trabajo y elimina la conciencia social de los individuos, lo cual
Einstein consideraba como “el peor mal del capitalismo”.16
En su último párrafo el cual fue eliminado de la mayoría de las publicaciones
Einstein dijo que la caridad about the aims y los problemas del socialismo es de
gran sifnidicance en nuestra era de transición. Since, under present circumstances,
free and unhindered discussion of these problems has come under a powerful taboo,
I consider the foundation of this magazine to be an important public service.17
El líder socialista Jean Jaures decía que el capitalismo no quiere la guerra pero es
demasiado anárquico para impedirla. Solo existe una fuerza profunda de solidaridad
y unidad: el proletariado internacional, lo cual se puede ver como una utopía si si se
piensa que el proletariado de cada país solo vestirá los colores de su nación y
solamente defenderá el suelo sagrado de su patria o sea su soberanía. Jaures dijo
que la vitalidad que se encuentra en el socialismo supera todas las miserias y disipa
todas las sombras de los destinos individuales y que la ruta está bordeada de
tumbas pero conduce a la justicia.

16
Introducción al pensamiento socialista P.169
17
Revista de Economía Crítica, nº 4. Julio de 2005, p. 144.
Marx lo dejó claro afirmando: “El significado de paz es la ausencia de oposición al
socialismo”. Simplemente, para los socialistas en tanto exista oposición no habrá
paz.
La paz depende del que en la conciencia de los hombres prevalezca un orden moral
civilizado. Orden que resumió Benito Juárez, tras el derrocamiento del Segundo
Imperio Mexicano, cuando planteó:
” […] encaminemos ahora todos nuestros esfuerzos a obtener y a consolidar los
beneficios de la paz. Bajo sus auspicios, será eficaz la protección de las leyes y de
las autoridades para los derechos de todos los habitantes de la República. Que el
pueblo y el gobierno respeten los derechos de todos. Entre los individuos, como
entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz.
Esa es la verdadera paz. No “fin de toda la oposición al socialismo”. Es fin de
toda intolerancia totalitariaque apoyada en el resentimiento envidioso pretenda
imponer el socialismo. La paz de la civilización sería inseparable de la libertad,
principalmente porque sin libertad sería lógicamente imposible que la paz realmente
dependiera de la aceptación voluntaria de una obligación pasivamente universal:
respetar “el derecho ajeno”.

derecho a sí mismo. Antes que algo más, el hombre requiere el derecho inalienable
a su propia consciencia de individualidad. Del descubrimiento de la individualidad
nace el reclamo del derecho a todo lo que legítimamente le corresponde. Como la
perpetua voluntad de dar a cada cual lo suyo definió Ulpiano la justicia. La expresión
libre de la propia individualidad en todo lo que no dañe los derechos ajenos es justa
–y sentimientos no son derechos– Intelectual, moral o material, la diferencia no es
injusta en sí misma. Depende del que fuera justo o injusto lo que la ocasionó. Y en
tanto se ha respetado la individualidad, la libre voluntad y la propiedad privada. No
hay injusticia alguna en resultados imprevisibles de infinidad de intercambios
voluntarios interdependientes. Es lo que el resentimiento envidioso les impide
aceptar a los socialistas, moderados o radicales. Que no es en la diferencia, sino en
la restricción de la libertad que hay injusticia.

Shoeck, muy posiblemente sea quien mejor explica cómo la mala conciencia de
rendirse moralmente les hace envidiar secretamente a cualquiera que no se someta
de aquélla forma:
“La sociología del poder y del dominio debería tener en cuenta el factor de la envidia
cuando observa que algunos de los que se someten al poder desean que otros
[…] se sometan también, para ser todos iguales. Fenómenos como el Estado
totalitario, la moderna dictadura, sólo se entiende a medias en la sociología si se
pasan por alto las relaciones sociales entre los ya igualados y los todavía
inconformistas. […] hombres, ya sometidos al nuevo poder […] casi siempre,
desarrollan una acusada hostilidad frente a los que […] miran con escepticismo al
nuevo poder […] El que contra su voluntad, por comodidad o cobardía, se ha
adaptado ya, se irrita ante el valor que demuestran los demás, ante la libertad de
que disfrutan”.
Un salvaje primitivo desconocería completamente esa libertad de conciencia y su
feroz rechazo ante quienes la manifiesten partiría de su perplejidad. Quienes la
conocen pueden observar que alguna relación hay entre el producto material de la
civilización y la libertad de conciencia. Lo niegan, sustituyendo la perplejidad del
salvaje por la racionalización de la envidia acompañada de la negación de la
profunda culpa del que rindió su individualidad. Así se empeñan en obligar a todos
a rendirse ante mismo el poder al que cobardemente se sometieron para alcanzar
“la paz socialista” de la igualdad, mediante la miseria material y moral. Es a esa “paz
socialista” a lo que oponen desesperadamente quienes en la calles de Venezuela
protestan. Es para imponer esa “paz socialista” que están dispuestos a todo quienes
les reprimen. Y fue cada vez negaron la permanente voluntad del socialismo en el
poder para imponer por la fuerza su “paz socialista” que fallaron desastrosamente
los líderes políticos del socialismo opositor.
in embargo, esta tarea (diferenciarse de los pacifistas burgueses) se tornará difícil,
y la posición de la socialdemocracia se volverá poco clara y deslucida, si por medio
de una extraña confusión de roles, nuestro partido busca convencer al Estado
burgués de que bien puede restringir el armamentismo y lograr la paz, incluso en
función de su propio interés, el del Estado capitalista de clase (…) Y sin embargo,
al mismo tiempo, la intervención del camarada Ledebour terminó en una cerrada
defensa de un desarme parcial, y una extraña posición de compromiso que se ubica
en el medio, entre los puntos de vista de los apóstoles burgueses de la paz y de los
socialdemócratas, que niega la superación del militarismo y del orden social actual
y considera la posibilidad de que se aproxime una era de paz en medio del
capitalismo, al mismo tiempo que se aferra a la inevitabilidad de la revolución
social”.[5]
La socialdemocracia, según Luxemburgo, no puede caer en estas contradicciones,
sino que debe “desmontar todas las ilusiones sobre las intensiones de pacificación
por parte del bando burgués, y explicar que la revolución proletaria es el primer y
único acto de la paz mundial”[6]. De hecho, en el mismo artículo discute también
con otra propuesta reformista de Ledebour y Kautsky: la creación de los “Estados
Unidos de Europa” como base para la limitación del armamentismo internacional.
Sostiene que esto ya fue propuesto por los burgueses, y si se concreta dentro del
capitalismo sólo significará una guerra de tarifas contra los Estados Unidos de
América y la intensificación de las guerras coloniales racistas; así, si esto se
concretase sería un reforzamiento de la solidaridad continental, pero no como un
paso previo a la realización de la verdadera solidaridad internacional (entre todos
los continentes y razas) sino como un equívoco tras el que se esconde el
nacionalismo. 1912 – Basilea
Fue una manifestación más que un congreso; 555 delegados acudieron, no para
discutir, sino para presentar un frente socialista unido contra la Guerra de los
Balcanes, en la que Bulgaria, Serbia, Grecia y Montenegro derrotaron a Turquía y
se repartieron sus posesiones europeas. Si bien la guerra transcurrió sin que
intervengan las principales potencias, el temor de que esta guerra se extendiese si
sus intereses se veían amenazados dominaba a los delegados reunidos en Basilea,
e hizo que se preocupasen por elaborar un arreglo que permita a los pueblos de los
Estados balcánicos vivir en el futuro en relaciones amistosas. Los jefes socialistas
se daban cuenta que la mayor esperanza de evitar que la lucha en los Balcanes
diese lugar a la intervención de las grandes potencias era persuadir a los pueblos
balcánicos de que convivan en una federación común y olviden sus mutuas
enemistades, uniéndose para oponerse a cualquier potencia exterior. Sin embargo,
en todos los Estados balcánicos los socialistas eran demasiado débiles para influir
en los acontecimientos; sólo podían protestar, y hasta esto era peligroso x la
ebullición del nacionalismo popular. De todos modos, me parece propicio remarcar
que esta propuesta está movida por el mismo espíritu reformista que la de los
Estados Unidos de Europa, aunque en este caso cimentada en una solidaridad
“regional”; por lo tanto, siguiendo el razonamiento ya expresado por Luxemburgo
para aquél caso, creo que también podemos criticar que no apela a la verdadera
solidaridad internacional, y por lo tanto es un error estratégico que fortalece los
nacionalismos y pavimenta el camino a la guerra.

En agosto d 1914 debió haberse reunido un Congreso de la Internacional Socialista


en Viena, pero la guerra se desató antes, en muchos frentes, y el movimiento
socialista Internacional no pudo ponerse de acuerdo para ponerle fin, quedando roto
en fragmentos enemistados.
Ya desde antes que la guerra estalle se decidió trasladar el Congreso a París, y
luego se renunció a él definitivamente. Sin embargo, sí se realizó allí un Congreso
Especial del Partido Socialista Francés, el 15 y 16 de junio, al que asistieron varios
jefes de otros países (entre los que se encontraban Plejanov, Liebknecht, y
representantes belgas y holandeses). Ante el peligro inminente, Vaillant, Jaurès y
Sembat demandaron que se declarase la huelga general internacional para evitar la
guerra; Guesde y sus partidarios se opusieron enérgicamente porque creían que el
resultado sería llevar al desastre al país más socialista y producir el aplastamiento
del socialismo y la civilización. Hervé sorprendió a todos apoyando a Guesde,
basándose en q no había forma de asegurar que la huelga se produjese a la vez en
los distintos países. A pesar de estas censuras, el Congreso aprobó por una
pequeña mayoría “la huelga general, organizada simultánea e internacionalmente
en los países interesados”.
El 29 de julio, cuando Austria ya le había declarado la guerra a Serbia, se celebró
en Bruselas una reunión de emergencia de la Oficina Socialista Internacional, a la
que asistieron Jaurès, Guesde, Vaillant, Sembat y Longuet por Francia, Victor y
Friederich Adler por Austria, Burian y Nêmec por Hungría y Bohemia, Rubanovich
por Rusia, Vandervelde por Bélgica, Morgari por Italia, Keir Hardie, Glasier e Irving
por Gran Bretaña, Hugo Haase (jefe socialdemócrata en el Reichstag) por Alemania,
y Rosa Luxemburgo por Polonia. En esta reunión Victor Adler, con el asentimiento
de Nêmec, declaró que la guerra era muy popular en Austria y sería muy difícil que
los socialistas pudieran hacer algo contra ella, aunque ya habían protestado por los
términos extremados en el ultimátum a Serbia; así, ya se veía que los jefes
socialistas austríacos no harían nada para oponerse a la guerra contra los serbios,
y querían que sus compañeros socialistas actúen para limitar el conflicto y eviten la
intervención de Rusia, lo que fue muy mal recibido. Haase, quien pronto perdería
su posición de líder en Alemania, dio a entender que su partido se opondría a la
intervención alemana aún si los rusos declaraban la guerra a Austria, y que se
negarían a votar los créditos de guerra. La propuesta aprobada por la Oficina
Internacional pedía a todas las organizaciones de los países afectados que
intensificasen sus demostraciones contra la guerra y que insistiesen en que el pleito
austro-serbio se solucionase mediante un arbitraje. Declaraba que, especialmente
los trabajadores franceses y alemanes presionarían a sus gobiernos, aquellos para
evitar la intervención rusa, y estos para moderar al Imperio austro-Húngaro.
La noche del 31 de julio, tras tratar infructuosamente de reunirse con el primer
ministro Viviani, fue asesinado en un restaurante, a manos de un joven reaccionario,
Jean Jaurès, quien aún tenía esperanzas de salvar la paz. Su muerte fue un golpe
para terrible para los socialistas de todo el mundo, ya que, si bien había defendido
el derecho y deber de la defensa nacional, también fue uno de los más destacados
defensores de la amistad franco-alemana; además, los socialistas franceses
quedaron sin jefe, ya que ni Guesde ni Vaillant tenían la talla para sustituirlo. La
diferencia que podría haber hecho no consistía en evitar la guerra, sino en guiar la
actuación de los socialistas franceses e influir en otros tras su estallido; es probable
q también se hubiera unido a la causa de la defensa nacional contra Alemania, pero
hubiera sido más prudente que Guesde y Vaillant para trabajar en pos de una paz
negociada tras el fracaso alemán en el intento de triunfar rápidamente, marcando la
diferencia en el período post-1916. En el momento, el efecto de su muerte fue
paralizar a los franceses hasta después que los alemanes hayan entrado en Bélgica
camino a París; sin embargo, la noche del 31 de julio todavía no era evidente que
la suerte estaba echada, por lo que aún hubieron algunas discusiones entre los
socialistas que pronto combatirían entre sí.
El 1° de agosto Herrman Müller, por la socialdemocracia alemana, y el belga Henri
de Man llegaron a París a intercambiar informes. Aquel dijo que aún no habían
tomado ninguna decisión acerca del voto a los créditos de guerra, y aunque
seguramente el partido no los votaría había una tendencia a abstenerse; aclaró que
para muchos alemanes la guerra venidera era una lucha contra la barbarie rusa, e
insistió en que la culpa, si efectivamente estallaba, no sería principalmente alemana
sino compartida entre las clases gobernantes de todas las potencias imperialistas.
En la tarde del día siguiente fue dado el ultimátum alemán a Bélgica, cuyo resultado
fue unir a los socialistas belgas en la defensa nacional y, dos días más tarde, que
Gran Bretaña entre a la guerra.
Ese mismo 4 de agosto se votaron en el Reichstag los créditos de guerra, y todos
los social-demócratas votaron a favor, en lo que fue visto como el certificado de
defunción de la Internacional. Sin embargo, no todos los diputados de la SPD
estuvieron de acuerdo, de hecho en la reunión del partido 14 de los 111 diputados
socialistas votaron en contra en la votación interna, pero la minoría (a cuyo frente
estaba el jefe del partido Haase) se sometió a la disciplina. Incluso Liebknecht lo
hizo, pero por última vez, ya que en la segunda sesión de guerra, en la que
el Reichstag trató la extensión de aquellos créditos, fue el único diputado en votar
en contra, y presentó una fundamentación escrita de su negativa a votar los créditos
de guerra, ya que consideraba que esta no era una defensa de una Alemania
“libertadora de pueblos” contra el zarismo autocrático, sino que esto sería una
guerra imperialista, “una empresa bonapartista para la desmoralización y la
destrucción del creciente movimiento obrero”[8]. Sin embargo, esta negativa fue
silenciada por la prensa y por el presidente del Reichstag, quien impidió que el texto
conste en actas; sólo fue difundida como un volante ilegal de la Liga Espartaco.
Hasta el momento en que fue claro que los rusos le harían la guerra a Austria-
Hungría, los alemanes habían hecho todo lo posible, dentro de los límites
constitucionales, para evitar la extensión del conflicto; sus periódicos estaban
enérgicamente en contra de que Alemania intervenga, y habían realizado
manifestaciones gigantescas a favor de la paz. Pero en ningún momento habían
dado señales de ir más allá de una propuesta constitucional; siempre habían sido
enemigos decididos de oponerse a la amenaza de guerra mediante la huelga y la
insurrección. Ocurre que, en la coyuntura de julio de 1914, las manifestaciones de
masas estaban llamadas a ser inútiles; el gobierno alemán sabía del fuerte
sentimiento anti-ruso que existía en la clase obrera alemana tanto como en sus
jefes, por lo que en el peor de los casos la mayor parte de los social-demócratas no
harían más que protestar sin rebelarse ni declararse en huelga obstaculizando la
guerra. Por su parte, los franceses no podían elegir ante la perspectiva de una
invasión casi inmediata, por lo que la mayoría de ellos se unieron a la causa de la
defensa nacional.
En Rusia había habido grandes huelgas y manifestaciones contra la guerra en julio,
pero en 1914 los socialistas no estaban en condiciones de ofrecer una resistencia
eficaz a la política belicista del zar; de hecho, no estaban unidos. Muchos social-
revolucionarios, entre ellos Plejanov, se convirtieron al patriotismo ruso. La mayoría
de los social-demócratas, tanto los de dentro de Rusia como los exiliados, se
mantuvieron hostiles a la guerra, pero sólo una pequeña minoría estuvo de acuerdo
con Lenin en verla como el medio para una revolución rusa y mundial, o estaban
dispuestos a adoptar su política de derrotismo.
En Austria la opinión de las masas era demasiado hostil como para que los
socialistas pudieran hacer una política de oposición eficaz. Habían protestado
contra la intransigencia de su gobierno, pero sólo porque el gobierno había ido
demasiado lejos ya que creían que Austria tenía el derecho a exigir garantías y
reparaciones a Serbia. Una pequeña minoría, dirigida por Friederich Adler, seguía
contraria a la guerra aún después que otros países fueran arrastrados a ella; sin
embargo, por el momento no podían hacer nada.
En Gran Bretaña el problema de una acción positiva para evitar la participación fue
finalmente dejada de lado tras la invasión de Bélgica. Tras la reunión de la Oficina
Internacional Socialista en Bruselas se organizaron manifestaciones contra la
guerra, en las q hablaron Hardie y Henderson, pero nunca se pensó en hacer más
que manifestaciones; la idea de Hardie de emplear huelgas para evitar el traslado d
tropas y la producción d materiales bélicos ni se consideró. Se pusieron esperanzas
en que el gobierno inglés disuada a Rusia y Alemania, pero sólo una pequeña
minoría, formada por el ILP y parte del partido socialista inglés, deseaba que
Inglaterra se mantenga al margen. Hyndman, el jefe del BSP, durante largo tiempo
había abogado por armarse contra Alemania, y los sindicatos obreros, quienes
manejaban al Partido Laborista, se unieron a la guerra cuando Alemania invadió
Bélgica.
Así, en ninguno de los principales estados que entraron en guerra en 1914 influyó
inmediatamente el hecho de que existiese una organización socialista internacional
que se había obligado a hacer lo más posible para evitar la guerra. Se puede
sostener que la culpa de esto la tuvieron los socialistas alemanes y austríacos, ya
que sus gobiernos fueron los agresores, y según la política de la Internacional eran
ellos quienes tenían la obligación de detenerlos. El gobierno zarista también fue
intransigente, pero el socialismo en 1914 era un movimiento clandestino de rebelión
que no podía hacer más que lo que hizo; sólo una verdadera revolución podía
detener al zar, y ésta estuvo fuera de sus posibilidades hasta que los desastres de
la guerra le abrieron el camino. En cuanto a los socialistas franceses e ingleses,
como sus gobiernos no eran responsables de la crisis, todo lo que podían hacer era
influir todo lo posible para detener a rusos y alemanes, para así localizar el conflicto
y obligar a Austria a aceptar una mediación.
Pero es preciso, siguiendo a Cole[9], considerar la situación no como si hubiese
sido iniciada por el asesinato de Sarajevo, sino como la última fase de una compleja
guerra fría que se había ido prolongando, y que ya era estudiada por los jefes
socialistas. Cuando los socialistas alemanes fueron atacados por apoyar la agresiva
política del gobierno alemán pudieron contestar que en la situación actual de
Europa, las fases “guerra agresiva” y “guerra defensiva” habían perdido significado,
por lo que la culpa no la tiene el Estado supuestamente agresor, sino la política
imperialista de todas las grandes potencias que habían convertido en mera farsa
todo lo que se decía acerca de la moralidad internacional.
Así los jefes del Partido Laborista Independiente inglés, que habían censurado la
política externa británica, pidieron a su gobierno que no entre en la guerra y actúe
como mediador, pero ante la actitud alemana, y sobre todo la de los socialistas
alemanes, no había chances de que los siguieran los obreros ingleses; el Partido
Laborista y los sindicatos obreros, por su parte, habían participado sólo
marginalmente de la Internacional ya que para entonces ni pretendían ser un partido
socialista. Ante esta división y heterogeneidad, los socialistas sabían que no podían
realizar una guerra general para detener la guerra, y apenas hubieran podido sacar
las masas a la calle; de hecho, el problema era si, siendo pocos, estaban dispuestos
a oponerse a la guerra frente a una opinión pública hostil, o si debían unirse a la
causa nacional para evitar una victoria alemana. El Partido Laborista Independiente
estaba dividido al respecto de este tema, ya que la facción dirigida por Clynes, su
principal sindicalista, apoyó la guerra mientras que la mayoría, dirigida por
Snowden, se opuso pero poco pudo hacer.
Mientras tanto, el 26 de agosto, dos socialistas (Guesde y Sembat) habían llegado
a ser miembros del gobierno francés reorganizado por Viviani. En Bélgica
Vandervelde formaba parte del gabinete desde el 4 d agosto. En Gran Bretaña el
Partido Laborista entró al gabinete recién en mayo d 1915, cuando Henderson llegó
a ser ministro de educación. En los otros países beligerantes la entrada de los
socialistas al poder se produjo sólo mediante la revolución.
Después de la reunión de Bruselas en julio, la Segunda Internacional dejó de
funcionar como expresión colectiva de una política socialista internacional; no había
que pensar que lo que quedaba de ella continuara en territorio belga, sino que su
secretario, el belga Huysmans, trasladó su oficina central a Holanda y desde allí
trató de mantener relaciones con los afiliados. En enero de 1915 se reunió en
Copenhague una reunión de socialistas neutrales y pidió a la Oficina que convoque
a una reunión de la Internacional lo antes posible. En febrero se reunió en Londres
la primera de una serie de conferencias de socialistas aliados; una conferencia de
socialistas de las potencias centrales se celebró en Viena en abril d 1915. Una
segunda conferencia de neutrales se celebró en La Haya en julio de 1916, pidiendo
que se reuniese la Oficina Internacional Socialista. En marzo de 1915 se reunió en
Berna una conferencia internacional de mujeres socialistas que publicó acuerdos
pidiendo que la guerra termine; en esta reunión, bajo la influencia de Lenin, los
social-demócratas rusos se separaron pidiendo un rompimiento completo con el
“social-patrioterismo”, y establecimiento de una nueva Internacional.
Mientras tanto, en septiembre de 1914 hubo una reunión de socialistas italianos y
suizos en Lugano, y el suizo Robert Grimm ya había empezado gestiones celebrar
una reunión internacional de socialistas opuestos a la guerra. Ante la negativa de
los dirigentes de la Segunda Internacional de reunir a los distintos sectores de ésta,
los italianos convocaron a una asamblea con el objetivo, no de formar una nueva
Internacional, sino de restablecer las relaciones internacionales y promover una
acción común a favor d la paz. De esta iniciativa nació la conferencia de Zimmerwald
de septiembre d 1915; en ella Lenin propuso establecer inmediatamente una nueva
Internacional, pero su propuesta no fue aprobada aquí ni en la siguiente conferencia,
en Kienthal en 1916. Estas dos reuniones, aunque estaban formadas por personas
contrarias a la guerra, fueron una mezcla de elementos revolucionarios y pacifistas:
desde los que, con Lenin, esperaban convertir la guerra entre naciones en una
guerra civil revolucionaria entre capitalistas y trabajadores, hasta los que sólo
deseaban reunir a las naciones en una paz negociada, y entre ambos extremos
había una amplia gama de sindicalistas y socialistas de izquierda con diversos
matices. Por eso en su manifiesto final[10] encontramos una clara denuncia a los
partidos socialistas que se pusieron al servicio de sus gobiernos, renunciando a las
medidas anti-belicistas enunciadas en Stuttgart, Copenhague y Basilea, cuya acción
tuvo por resultado “suspender la acción de la lucha obrera, el único medio posible y
eficaz para la emancipación de la clase”, y una recuperación de la solidaridad
internacional del proletariado y de la lucha de clases, pero que pone el eje de la
lucha a dar en la paz sin anexiones que respete el derecho a la autodeterminación
de las naciones. Es una concesión por parte de la línea revolucionaria de Lenin,
cuya propuesta fue rechazada por 19 votos a 12.
Así, antes que la Revolución Rusa cambie drásticamente el panorama, ya se habían
empezado a formar dos movimientos rivales para volver a una acción socialista
internacional. Uno, patrocinado por los neutrales que habían seguido en contacto
con la Oficina Socialista Internacional, estaba en manos de un comité escandinavo-
holandés, que después de la revolución rusa de febrero intentó reunir en Estocolmo,
con la ayuda de los rusos, una conferencia d paz en la que se esperaba que tomen
parte partidos socialistas de ambos grupos beligerantes. El segundo, defendido por
suizos e italianos, entre los partidos y minorías que estaban en contra de la guerra,
tras prescindir de sus elementos pacifistas prepararía el camino para que los
bolcheviques funden la Tercera Internacional en vísperas de su victoria en Rusia.
Recapitulando, el derrumbe de la segunda internacional, aunque produjo
consternación entre muchos socialistas, podía ser previsto y de hecho los gobiernos
de la época lo hicieron, ya que entraron a la guerra sin hacer caso de las amenazas
socialistas. Había quedado claro en Stuttgart y Copenhague que la Internacional no
tenía una política común que pueda ser eficaz para detener la guerra, a menos que
los gobiernos puedan atemorizarse tomando a las manifestaciones como una
verdadera voluntad de resistir. En todos los países interesados, menos Gran
Bretaña, estaba implantado el servicio militar obligatorio, por lo que aún antes de
empezar las hostilidades un gran número de socialistas estaban expuestos a ser
llamados repentinamente a filas; una resistencia eficaz a la guerra hubiera podido
ser ofrecida si los partidos socialistas hubiesen estado dispuestos a aconsejar a sus
miembros que se negasen a aceptar el llamado, pero este punto jamás fue
examinado, excepto por Hervé y algunos extremistas. Los reservistas obedecieron
al llamado, y una vez que lo hicieron si el resto d los trabajadores intentaba oponerse
a la guerra hubiesen traicionado a sus compañeros, por lo que sólo podrían hacer
algo si los soldados estuviesen dispuestos a rebelarse. Ante la actitud conocida de
los partidos principales, la propuesta aprobada en Stuttgart y confirmada en
Copenhague y Basilea, incluso prescindiendo de su vaguedad, carecía de sentido.
“¿Es posible que un socialista honesto no luche contra usted? Usted ha
transformado al Partido Socialista en un coro dócil que sigue a los corifeos de la
rapiña capitalista en una época de la sociedad burguesa (de la cual usted, Jules
Guesde, alguna vez fue enemigo) ha revelado su verdadera naturaleza hasta la
médula (…) Y usted creía y esperaba que el socialismo francés, que se ha
desangrado en esta guerra sin sentido y sin esperanza por los crímenes de las
clases dominantes, continuara tolerando en silencio, hasta el final, este pacto
vergonzoso entre el socialismo oficial y los peores enemigos del proletariado. Está
equivocado. Ha surgido una oposición. A pesar de la ley marcial y el frenesí
nacionalista, la oposición revolucionaria está ganando terreno día a día”[11]
En esta carta abierta, publicada cuando fue expulsado de Francia en octubre de
1916, Trotsky ataca explícitamente, a través de la figura de Guesde, a los socialistas
oportunistas, que traicionaron las banderas internacionalistas en pos de la defensa
nacional, y les recuerda que la lucha de clases arrasará con ellos. Pero lo hace
apoyándose en la certeza de que el internacionalismo socialista ha sobrevivido a
los intentos desesperados de acallarlo. El socialismo revolucionario vive en las
posturas de Trotsky, de Luxemburgo, de Lenin, y se manifiesta dando pelea en la
conferencia de Zimmerwald, permeando el frente con su propaganda, soportando
la persecución estatal para desarrollar su agitación anti-belicista y derrotista en la
retaguardia.
Esta vitalidad del socialismo revolucionario en la lucha política probablemente ni
hubiera tenido gran influencia de no ser por el recrudecimiento de una guerra que
se alargaba cada vez más y hacía sentir sus efectos en la población. El cansancio
ante una guerra que no parecía tener fin, y que consumía las energías vitales de la
nación como ninguna lo había hecho antes, intensificó las antiguas contradicciones:
entre políticos y militares, entre soldados y “los de la retaguardia”, entre campesinos
y ciudadanos, entre la pequeña burguesía y los gobiernos. Pero sobre todo, este
descontento fue el caldo de cultivo que amparó el resurgir revolucionario.
El hito más evidente en esta línea es la Revolución Rusa, en la que triunfó la línea
leninista de convertir la guerra imperialista en guerra civil contra los capitalistas,
basada en el descontento de los proletarios urbanos, los campesinos y los soldados
contra el zarismo primero, y contra los mencheviques luego. Tras su triunfo en Rusia
llamó a todos los pueblos beligerantes a una paz sin anexiones ni
contribuciones,[12] y a alcanzarla mediante la vía revolucionaria. Sin embargo,
fracasó en su intento de reunir a todas las tendencias socialistas en un Congreso
en Estocolmo para establecer una fórmula que debería dictarse a los distintos
gobiernos. Por lo tanto, la Rusia revolucionaria debió transigir y acordar por
separado la paz con Alemania en Brest-Litovsk.
Sin embargo, este no fue el último intento de una vía revolucionaria a la paz, sino
que el 3 e noviembre de 1918 estalló un motín de marinos en Kiel, que se expandió
virulentamente por toda Alemania. La revolución en Alemania terminó con la
represión y el asesinato a los líderes de la Liga Espartaco por parte del gobierno de
Max de Baden y de la misma SPD, pero fue el detonante de la rendición alemana
en la guerra y de la abdicación del Káiser. Vale aclarar que cuando esto ocurrió, las
tropas aún ocupaban Bélgica y gran parte de Francia, lo que alimentó el mito de la
“traición” de los civiles a las tropas, base de la plataforma ideológica nacional-
socialista que le permite atacar al capitalismo burgués sin dejar de lado las
reivindicaciones nacionalistas y militaristas.
Así vemos como los debates dentro del socialismo en este período son la génesis
de las posturas políticas que pretenderán ser superadoras del capitalismo como
modo de producción y de la socialdemocracia como su forma política: el comunismo
y el fascismo.

nadie es libre hasta que todos seamos libres".La lucha actual es el levantamiento
de una nueva generación de palestinos, unidos a la lucha de todo el mundo en torno
a los principios de dignidad, justicia y liberación.

Se trata de un conflicto entre la comunidad palestina nativa y una comunidad


colonial invasora que se ha apoyado desde el principio en las potencias imperiales
Occidentales que también tuvieron éxito en la creación de estados y líderes de la
región en complicidad con sus intereses.
Vamos a crear una alternativa, una visión inclusiva que está en la solidaridad con
los pueblos indígenas y los derechos de soberanía a nivel mundial, que desafía las
prácticas colonizadoras, las violaciones de los derechos civiles, la ocupación militar
y la militarización, incluyendo la criminalización de las fronteras de Estados Unidos,
la encarcelación en masa y todas las formas de opresión. Permanecer en silencio
frente a la injusticia y la violencia que uno o muchas personas sufren, es ponerse
del lado de los opresores.

Se necesita de la sensibilidad de una nueva generación dispuesta a unir la fe con la


razón y el deseo de una verdadera democracia, de una verdadera soberanía.
Tal ejemplo es la Unión Europea, la cual tiene su origen posterior a la Segunda
Guerra Mundial cuando en 1958 se crea la Comunidad Económica Europea (CEE)
que consistía en la cooperación económica de varios países para aumentar la
interdependencia económica y disminuir así las posibilidades de conflicto; los países
que se unieron primero fueron Alemania, Bélgica, Francia, Italia, Luxemburgo y los
Países Bajos (Holanda), actualmente es una asociación económica y política única
en su género compuesta por 28 países europeos.
o que comenzó como una unión meramente económica ha evolucionado hasta
convertirse en una organización activa en todos los frentes políticos, desde
el clima hasta el medio ambiente y desde la salud hasta las relaciones exteriores y
la seguridad, pasando por la justicia y la migración. El cambio de nombre de
Comunidad Económica Europea (CEE) a Unión Europea (UE), en 1993, no hizo
sino reflejar esta transformación. todas sus actividades se basan en los tratados,
acordados voluntaria y democráticamente por los países miembros.
Además, la UE se rige por el principio de democracia representativa: los ciudadanos
están directamente representados en el Parlamento Europeo, mientras que los
Estados miembros tienen su representación en el Consejo Europeo y el Consejo de
la UE.
En 2012 la UE recibió el premio Nobel de la paz por su contribución al avance de la
paz, la reconciliación, la democracia y los derechos humanos en Europa. La UE ha
hecho posible más de medio siglo de paz, estabilidad y prosperidad, ha contribuido
a elevar el nivel de vida y ha creado una moneda única europea: el euro Uno de los
principales objetivos de la UE es promover los derechos humanos, tanto dentro de
nuestras fronteras como en el resto del mundo. La dignidad humana, la libertad, la
democracia, la igualdad, la solidaridad, la ciudadanía, el Estado de Derecho y el
respeto y justicia de los derechos humanos. Esto se redacta en la Carta de los
Derechos Fundamentales de la Unión Europea.
3.4 Estado Internacional

3.3 Moral religiosa y moral ética


Einstein no creía que las religiones debieran dividir a las personas. Eso no quiere
decir que Einstein no creyera en Dios; al contrario él decía creer en el Dios de
Espinosa, idéntico al orden matemático del Universo, en las leyes perfectas, en un
mundo de cosas que existen como objetos reales y no en un Dios que se preocupara
por el bienestar de los seres humanos y sus actos morales. Con esto hacía alusión
a Baruch de Espinosa, un filósofo que nació en 1632, en Amsterdam y que al igual
que Einstein fue judío.18 Espinosa fue considerado uno de los grandes racionalistas
de la filosofía del siglo XVII junto con el francés Descartes; hablaba el portugués,
español, latín y muy poco el holandés.

Alfredo Llanos, probablemente tomando en cuenta que Einstein habla sobre la


ciencia y la religión y como una puede depender de la otra, hace mención que existe
la coincidencia que en la ciudad donde nació Einstein, también el filósofo francés
Descartes, en una noche de noviembre de 1629, tuvo tres sueños misteriosos que
algunos intérpretes tradujeron como la unidad de la ciencia sobre una base
espiritual19. Realmente esto sucedió en la noche entre el 10 y 11 de noviembre de
1619.20En el libro La vie de Monsieur Descartes (La vida del señor Descartes),
Adrien Baillet menciona en francés que le songe du Descartes debió haber sucedido
el 10 de noviembre de 1619, basándose en una nota al margen que el mismo
Descartes escribió en un discurso titulado Olympica, que constaba de doce páginas,
que decía: XI. Novembris 1620. Coepi intelligere fundamentum Inventi mirabilis (11
de noviembre de 1620. Empecé a comprender el fundamento del descubrimiento
maravilloso), lo cual según Adrien, ningún cartesiano ha podido explicar, ni siquiera
Clerselier quien fue amigo, corresponsal, traductor, editor y heredero de las obras

18
Ética. Baruch de Espinoza. P.2.
19
P.6.mis creencias, dice 1629 pero el año correcto es 1619

20
Descartes. El discurso del método. P.41.
de Descartes.21Para Adrien esta nota puede significar la comprensión lograda por
Descartes después de un año de la ciencia maravillosa, al tener relación con otro
texto de Descartes que lleva estas palabras en latín con su puño y letra: X.
Novembris 1619. cum plenus forem Enthousiasmo, et mirabilis scientiae
fundamenta reperirem (10 de noviembre de 1619. Con plena confianza y
entusiasmo y, el fundamento de la ciencia maravillosa apareció).22
Einstein pensaba que el mal del sistema educativo es que se inculca en los
estudiantes una actitud competitiva exagerada, entrenándolos para adorar el éxito
codicioso como preparación para su carrera futura.
Estaba convencido de que el camino para eliminar ese mal es el establecimiento de
una economía socialista y un sistema educativo orientado hacia metas sociales. En
esta economía los medios de producción son poseídos por la sociedad y utilizados
de manera planificada, ajustando la producción a las necesidades de la comunidad,
distribuyendo el trabajo entre los capacitados y garantizaría un sustento a cada
hombre, mujer y niños. Con esta educación, el individuo desarrollaría sus
capacidades naturales y un sentido de la responsabilidad para con los demás
miembros de su comunidad, en lugar de la glorificación del poder y del éxito que se
da en nuestra sociedad actual.
Einstein sabía que una economía planificada no es todavía socialismo, puesto que
puede estar acompañada de la completa esclavitud del individuo. Para lograr el
socialismo decía que era necesario solucionar algunos problemas sociopolíticos
extremadamente difíciles para evitar que la burocracia llegue a ser todopoderosa y
arrogante y que puedan estar protegidos los derechos del individuo.

21
Descartes´Natural Philosophy. Edited by Stephen Gaukroger, John Schuster and John Sutton. Ed.
Routledge. London. 2000. P.338.
22
P.51
Lo importante es no dejar de cuestionar.
La curiosidad tiene su propia razón de existir.
Uno debe intentar cada día entender un poco de los misterios del universo.
Nuestras opciones son: el fin de la raza humana, o el abandono de la guerra.
nombre(s) y apellido(s) de los(las) autores(as), título; nombre completo del
traductor, prologuista, compilador, etc., si los hay: lugar de edición, casa editora y
año de publicación; número(s) de la(s) página(s) consultada(s);
Manifiesto a los europeos. Disponible en:
http://roderic.uv.es/bitstream/handle/10550/45561/103-104.pdf?sequence=1
Llamamiento a las naciones civilizadas (An die Kulturwelt! Ein Aufruf). Disponible
en:

http://roderic.uv.es/bitstream/handle/10550/45560/101-102.pdf?sequence=1

René Descartes. Discurso del Método. Traductor: D. Manuel García Morente:


Madrid, FGS 2010; p.41.
Adrien Baillet, La vie de Monsieur Descartes; A Paris: Chez Daniel Horthemels, ruë
saint Jackes, au Mécénas. De l’Imprimerie d’Antoine Lambin 1691. Avec Privilege
du Roi. Universitas Ottaviensis Bibliotheca. French.
Néstor Kohan, Introducción al Pensamiento Socialista. El socialismo como ética
revolucionaria y teoría de la rebelión; Bogotá, Colombia, Ed. Ocean Sur: 2007;
pp.165-170.
EINSTEIN SOBRE SOCIALISMO. Nota introductoria de Francisco Fernández Buey.
Revista de Economía Crítica, nº 4. Julio de 2005, pp 143-146
ISSN: 1696-0866

Deleuze: curso sobre Spinoza 24/01/1978


Traducteur : Ernesto Hernández B.
epropal@col2.telecom.com.co

BARUCH DE ESPINOSA
É T I C A demostrada según el orden geométrico
[1] Alfonseca, M. (1998): Diccionario Espasa. 1.000 grandes científicos. Editorial
Espasa Calpe, S.A. Espasa de Bolsillo. 740 págs. Madrid
ISBN 84-239-9236-5. Manuel Alfonseca cuantifica la importancia de 1000 científicos
de todos los tiempos y, en una escala de 1 a 8, Einstein
y Freud son los únicos del siglo XX en alcanzar la máxima puntuación (pág. X);
asimismo califica a Einstein como "el científico más popular
y conocido del siglo XX" (pág. 171)
[2] Einstein, Albert (25 de noviembre de 1915). « Die Feldgleichungun der
Gravitation (http:/ / nausikaa2. mpiwg-berlin. mpg. de/ cgi-bin/ toc/
toc. x. cgi?dir=6E3MAXK4& step=thumb)» (en alemán). Sitzungsberichte der
Preussischen Akademie der Wissenschaften zu Berlin:
pp. 844-847. . Consultado el 12-9-2006.
[3] El London Times publicó el 7 de noviembre de 1919 los siguientes titulares:
Revolución en la ciencia. Nueva teoría del universo. Las ideas de
Newton derrocadas.
[4] Michio Kaku, El Universo de Einstein, p. 98.
[5] Anders Bárány (2001). « El Premio Nóbel y el fantasma de Einstein (http:/ / www.
project-syndicate. org/ print_commentary/ barany1/
Spanish)». Project Syndicate.
[6] Frank Pellegrini. « Albert Einstein (http:/ / waybackmachine. org/ */ http:/ / www.
time. com/ time/ time100/ scientist/ profile/ einstein. html)»
(en inglés). Time. Archivado desde el original (http:/ / www. time. com/ time/ time100/
scientist/ profile/ einstein. html), el 11 de mayo de
2000.
[7] http:/ / en. wikipedia. org/ wiki/ Albert_einstein?action=history
[8] Einstein as a Student (http:/ / www. chem. harvard. edu/ herschbach/
Einstein_Student. pdf)
[9] Einstein: Este es mi pueblo. p. 70.
[10] Einstein: Este es mi pueblo. pp. 9-11.
Albert Einstein 14
[11] Einstein: Este es mi pueblo. p. 46.
[12] Philipp Lenard: Ideelle Kontinentalsperre, München 1940.
[13] NPR: The Long, Strange Journey of Einstein's Brain (http:/ / www. npr. org/
templates/ story/ story. php?storyId=4602913)
[14] Whitrow, Einstein: El hombre y su obra, p. 27.
[15] Lanzamiento del Año Mundial de la Física (http:/ / www. mincyt. gov. ar/
noti_unesco_anio_fisica. htm)
[16] Einstein: Este es mi pueblo. p. 12.
[17] Michio Kaku, El Universo de Einstein, p. 85.
[18] Einstein: Este es mi pueblo. p. 13.
[19] Einstein: Este es mi pueblo. p. 63.
[20] Einstein: Por qué el socialismo. (http:/ / www. marxists. org/ espanol/ einstein/
por_que. htm)
[21] Albert Einstein: Why socialism? (http:/ / www. monthlyreview. org/ 598einst.
htm), en Monthly Review, mayo de 1949.
[22] Edward Corrigan, "Albert Einstein on Palestine" (http:/ / www. opednews. com/
articles/
ALBERT-EINSTEIN-ON-PALESTI-by-Edward-Corrigan-100110-905. html)
[23] "Einstein and Complex Analyses of Zionism" Jewish Daily Forward, July 24,
2009 (http:/ / www. forward. com/ articles/ 109560/ )
[24] Einstein: Este es mi pueblo. p. 21.
[25] Albert Einstein (5-4-2009). « Religion and Science (http:/ / www. sacred-texts.
com/ aor/ einstein/ einsci. htm)» (en inglés). New York Times.
.
[26] http:/ / www. elpais. com/ articulo/ sociedad/ Einstein/ lejos/ Dios/ elpepusoc/
20080513elpepusoc_10/ Tes
[27] Michio Kaku, El Universo de Einstein, p. 101.
[28] Albert Einstein. « History of Vegetarianism (http:/ / www. ivu. org/ history/
northam20a/ einstein. html)» (en inglés). International
Vegetarian Union. Consultado el 11-6-2007.
[29] Guía práctica de la dieta sana. Plaza y Janés Editores, S.A.. 2000. p. 61. ISBN
84-226-8490-X
Los jóvenes estudiantes tienen diferentes conciencias, por lo que un proceso de
enseñanza o de aprendizaje puede crear diferentes aprovechamiento y no se puede
suponer que se logre una equidad real. Lo realmente aplicable es formar ciudadanos
con una conciencia social que los ayude a reformar la sociedad para el bien común.
Somos seres indisolubles entre lo individual y lo social. Suponer que nuestras
acciones pueden ir siempre pensando en lo social, debe ser el primer requisito para
lograrlo. Einstein no se refiere a algo que sea fácil o que se requiera solo de la
voluntad, más bien se refiere al entendimiento de la conciencia social mediante la
constitución histórica, a través de una moral no religiosa sino humanitaria y la ética
en el sentido de Espinoza. Einstein no solo define la dictadura del proletariado para
lograr el comunismo, sino el cambio de toda la sociedad que mediante el hartazgo
de la situación actual y los nuevos principios creados en ellos a través de la cultura
de la moral en las personas, accionen a la sociedad a reformar a la misma sociedad
para buscar el bien común. La libertad, la igualdad y la justicia buscadas por toda la
humanidad para el bien de la humanidad y no pensando en los intereses de unos
cuantos es lo que se refiere al estado internacional.
FAR.- somos seres que debemos tener y entender la dualidad de las cosas y no
andar pensando en la libertad y la igualdad como una armonía bella y sencilla, eso
generaría charlatanería, un estado frágil, inconsciente, sublime, efímero tanta
disolución de este pensamiento generaría rebeldía o como se puede denominar
anarquía. Lo que debe suceder, al contrario es actuar con conocimiento de causa,
usando la ética y la moral (describirlas) esto significaría utilizar verdaderamente la
razón, o bien en palabras de otros autores como Covarrubias Villa, sería actuar
utilizando la conciencia, pero una conciencia social que vele por el devenir futuro y
presente del bien común por sobre el bien individual.

Silvia Schmelkes falla en lo siguiente:


En primera en ofrecer la calidad como algo perfecto, algo brilloso, algo bueno, la
calidad como Dice Crosby no se pude ver de esa manera y ese es el primer error
que se realiza, entonces, no podemos andar por ahí diciendo que la evaluación
docente estipulada en la ley del servicio profesional docente la cual a su vez marca
que quien será quien regula esa ley será el Instituto nacional para la evaluación de
la educación (INEE) y no menciona que también se creó la Coordinacion Nacional
del Servicio Profesional Docente que a su vez regula otra Institución encargada de
la aplicación de los exámenes en los diferentes estados que es la Dirección General
de Permanencia.
La calidad no es un proceso individual ni colectivo, es un proceso totalitario
(unánime), es decir se requiere la participación de todos para que se logre. Pensar
que el docente es el principal actor y que por lo tanto la responsabilidad debe ser
suya, es como suponer que la calidad en una empresa depende solamente del
departamento de control de calidad o bien del departamento de manufactura.
Crosby
La calidad no es una cuestión de voluntad ni obligada por la fuerza como lo hace la
ley del servicio profesional docente que en sus artículos 52 y 53 dice que quien no
se evalúe o repruebe en 3 ocasiones será separado del servicio o puesto en una
plaza administrativa, o como se realizó en varios estados de una manera
antipedagógica con policías escoltando a los docentes que se evaluarían como si
fueran delincuentes y en evaluaciones planeadas para más de doce horas; la
calidad es una cuestión de concientización, o como dice Deming el cambio de
filosofía.
LA calidad no es una cuestión de lo aventamos y en el camino lo modificamos para
que se haga bien. Sobre esto Philip Crosby repite como una de sus máximas de la
calidad que la calidad es prevención, y por tanto requiere de una planeación a
detalle para que no haya defectos, ya que la calidad no cuesta, lo que cuesta son
los defectos ocasionados por no hacer las cosas bien desde la primera vez. La ley
del servicio profesional docente no piensa en esto y su aplicación es por exceso sin
coordinación, sin organización, sin liderazgo y sin calidad. Esto lo pude constatar en
visitas al INEE , a la Coordinación Nacional del Servicio Profesional Docente y a la
Dirección General de Permanencia, donde cada quien, define la ley a su antojo.
La calidad debe enfocarse en el cliente. La calidad no debe estar enfocada hacia
los intereses de los empresarios de generar estudiantes como robots que sean el
proletariado del futuro, si se enfocara en el estudiante como su principal cliente, se
debería buscar que el proceso constante de calidad de la educación sea el devenir
del progreso de la sociedad.
LA calidad necesita de la estadística, sin embargo como dice Crosby cuando los
subordinados temen al jefe los datos que se entregan siempre serán falsos, ya que
solo describirán lo que se desea ver y escuchar por los patrones, como sucede con
los datos de la evaluación que se desea esperar
Deming avisa que la calidad no debe generar temor en los empleados, la ley del
servicio profesional docente genera la inseguridad y la perdida de la certeza laboral
ganada por los docentes al contar con lo que se denomina una plaza, ya que ahora
se elimina el concepto de plaza por el de estar activo por 4 años hasta la próxima
evaluación, generando el temor y contrariando a la calidad.
Un producto puede ser un bien pero también puede ser un servicio coom dice
Deming. Para ofrecer un producto de calidad se debe planear mediante un proceso
de calidad. Por tanto, para ofrecer educación de calidad el proceso se debe planear
con calidad y mediante el ejemplo, ya que la labor de un líder es guiar a través de
su ejemplo a los demás y, por tanto, deberían evaluarse primero a quienes ocupan
los espacios oficiales.
La calidad no piensa en resultados inmediatos sino a largo plazo. Pensar que
mediante una evaluación a los docentes se mejora la calidad de la educación es
mas que algo efímero una charlatanería sino se plantean las acciones que a largo
plazo generarán el cambio positivo.
La calidad necesita de misión y visión. Crosby Dice que quien sabe lo que tiene que
hacer y como hacerlo será más productivo.
La calidad no necesita de estar publicando normas que se deban seguir, ya que no
solo es una cuestión psicológica de motivación personal. La calidad necesita que
se eduque a los trabajadores con el ejemplo y mediante la explicación clara y
concisa de porqué se debe realizar así. Es decir, cuando todos los implicados en el
proceso educativo, intervengan para la realización de una reforma educativa, los
resultados serían que todos los implicados en el proceso educativo sabrían el
porqué es que así tiene que ser y no habría la necesidad de motivar, cada quien
realizaría la función que le toca.