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Tema 1.

Introducción
1. Realidad viva que admite muchos enfoques. Por ser una realidad viva, algunos
autores dicen que es imposible definirlo y lo que hay que hacer es una descripción.
(Pág. 35). Depende de la acción de Dios que por Jesucristo en el Espíritu Santo,
llega a nosotros. [Esquema del universo litúrgico sacramental. A través de la
encarnación, todas las acciones de Jesús y de la Iglesia… Todo lleva a la
santificación del hombre y a la glorificación de Dios. La iniciativa es de Dios y
después de que se da esa santificación, se da esa glorificación de Dios.]
Hay una acción divina que llega hasta la Iglesia y que al mismo tiempo responde
unida a Cristo. La liturgia es una acción de Cristo unido a la Iglesia. SC. Cristo
asocia a su Iglesia en esa santificación y glorificación. Por ello es difícil agotar
los sentidos y la riqueza.
2. Difícil agotar sus sentidos y su riqueza. En cada acontecimiento se plasma de un
modo distinto. No hay dos momentos iguales. No hay dos acciones iguales de
Dios. La acción de Dios, la gracia que se nos comunica es distinta. Dios en cada
momento está actuando como es él, como somos nosotros, en cada momento, pero
de una forma distinta.
3. Proviene del griego (Leitougia) obrar a favor de la comunidad. Término que
empezó a designar cualquier acción que se realiza en favor de la comunidad. Tenía
un sentido de algo que le había encomendado la comunidad (político, militar…).
De ahí, pasó al culto a los dioses, de los sacrificios que se hacían para el culto a
los dioses en los griegos.
4. Biblia LXX servicio religioso de los levitas. Algo realizado en favor a la
comunidad.
5. Aparece en Heb, no en otros lugares del NT. Hay una tendencia a separar lo que
es la acción de Jesucristo en el NT de lo que es el culto o sacerdocio levítico. La
misma carta a los Hb dice que Jesús no tiene un sacerdocio levítico sino según
Melquisedec (sacerdote del Dios altísimo, no aparece con genealogía, por eso en
esta lectura simbólica se le ve como anuncio profético del sacerdocio de Cristo,
que no viene de una tribu, sino por una elección de Dios). Melquisedec ofrece pan
y vino… todo un simbolismo.
6. Muy usado en la 1ª en primeros siglos (Didajé, Clemente, etc…). Término
empleado para designar el culto cristiano en toda su amplitud.
7. Se pierde su uso en Occidente. S. Agustín usa el término officium. Se usó la koiné
que facilitó la difusión. En el s. III se queda S. Hipólito de porqué se pasó al latín
el culto. En occidente se pierde el uso del griego. El término liturgia se abandona
en occidente.
8. S. XVI. Se recupera en las ediciones Científica de Rituales antiguos. Hay una serie
de autores que usan el término: Cassander 1558, Pamelius 1571, Bona 1671,
Mabilon 1685, Muratori 1748. Hay una gran abundancia de estudios sobre la
liturgia. Hay manuscritos que se han deteriorado o perdido, pero estos se
conservan. El término tiene un carácter restringido a los que se dedican a su
estudio.
9. Movimiento litúrgico desde finales del s. XIX (P. Gueranger, etc). Reinicia la
vida religiosa y es el iniciador en un sentido amplio del movimiento litúrgico (Su

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obras: Instituciones litúrgicas y el año litúrgico). Promueve la liturgia en distintos
niveles:
a. Nivel científico,
b. Aplicación pastoral: que los fieles participan a la liturgia
c. Espiritual: que no haya que buscar en otras devociones el alimento de la
vida espiritual. Era corriente que en la misa había una predicación, se
rezaba el vía-crucis, se rezaba el rosario, novenas…. En la consagración,
todo el mundo se callaba y asistía a la consagración y a la elevación, y
después se continuaba.
En esta época del movimiento litúrgico se empiezan a difundir los misales
de los fieles. Gran avance porque ya no son cosas o devociones distintas
de lo que se está celebrando, sino que hay una identidad. Pero, todavía
falta un paso más. No es saber lo que se está haciendo, sino llegar a
participar de lo que se está haciendo. Aquí tenemos a autores que insisten
en este aspecto pastoral en las parroquias. Parte del movimiento litúrgico
se va a dar en los monasterios (Silos, Montserrat…)
10. Revalorizar las celebraciones de la Iglesia, descubrir su valor teológico y vida
espiritual.
11. Magisterio de la Iglesia sobra la liturgia. Tres documentos claves en el
movimiento litúrgico:
a. Tra le sollicitudine: Pio X. Pistoletazo de salida del movimiento litúrgico.
Habla de la música sagrada, pero a propósito de ella, insiste en la
participación de los files. Pio X procura que la primera comunión de los
niños que se haga cuanto antes, hace una reforma del breviario, y quería
acometer una reforma del misal
b. Mediator Dei: Pio XII. Da el auge el movimiento litúrgico y tira de las
orejas a posturas como las de Odo Casel.
c. Sacrosanctum Concilium: CVII. El primer documento que publica el
CVII. BXVI tras la renuncia, tuvo una intervención donde habló del
concilio. Es importante, porque nos da una visión de la SC y algo dice
también de la LG y habla del ambiente del concilio. Dice que hay un
motivo teológico para empezar por la liturgia, y es que Dios es el primero.
Además, se veía que era un tema fácil, pero, sin embargo es un documento
que abre un campo ilimitado.

Definiciones de liturgia
1. Parte externa y sensible del culto cristiano (-). No es sólo lo que se ve.
Concepción pobre. Hay una parte externa, pero también lo hay interna.
2. Normas de la 1ª que regulan el culto (-). Es importante. Son las rúbricas. Pero, no
es lo más importante. Es la consecuencia. El derecho es muy importante, es lo que
estructura, pero legisla sobre lo que existe. Sobre lo que ya se celebra. Después
con el paso de los siglos, como una ayuda para vivir la liturgia es como vienen las
normas.
3. Es el culto de la Iglesia (Beaudin) (±). Benedictino belga. En Bélgica tuvo un gran
arraigo el movimiento litúrgico. Da una definición como teológica. Se puede decir
mucho más, pero es verdadera.

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4. Es el culto de la Iglesia que continúa el de Cristo al Padre. El aspecto descendente
y ascendente de la liturgia. S. León Magno dice que en el Evangelio son acciones
de Cristo, hoy son los sacramentos.
5. La acción ritual de la obra salvífica de Cristo, que bajo el velo de los símbolos
hace presente la redención (Casel) (±)
6. Es …
7. La liturgia ejerce el culto de Cristo que por comunicación se convierte en culto de
la 1
8. El hombre participa con sacrificio espiritual. El sacrificio espiritual es un invento
revolucionario. Ya no ofrecemos cosas (que es verdad que estas cosas tienen
importancia, porque unido a ello va nuestra intención), peor lo importante no es
la cosa, sino la intención que llega hasta Dios. Esto es lo que el Pueblo de Israel
va a descubrir en el exilio. El hombre participa gracias a Cristo.
9. Se realiza por medio de ritos (obras /palabras)
Acción persona y al mismo tiempo es comunitaria, porque es de Cristo y de la
Iglesia. Afecta a quien recibe al Sacramento y a la Iglesia y por la Iglesia a Cristo
y a la Trinidad.
Naturaleza sacramental (por medio de signos-símbolos) en contacto con Cristo.
No es incorrecto hablar de Cristo como sacramento del Padre, porque nos hace
presente al Padre, dado que al Padre nadie lo ha visto jamás.
10. SC Parte del Misterio Pascual (n. 7) El misterio pascual es la pasión, muerte y
resurrección del Señor, el momento culminante de la redención. Pero, la redención
es toda la vida de Cristo. Sin embargo es a lo que tiende todo y donde todo
procede.
11. La liturgia es ejercicio del sacerdocio de Cristo, en donde los signos significan y
realizan la santificación del hombre; En los sacramentos hay que hablar de:
a. Validez: si no se verifican una serie de cosas, no hay sacramento ni acción
litúrgica.
b. Licitud: hay sacramento pero está mal hecho. Si por ejemplo me salto gran
parte de las normas litúrgicas, estoy celebrando, pero lo estoy haciendo
mal. Aun así, Dios puede santificar por medios extraordinarios. Cuando
hay una celebración ilícita, el sacramento actúa (ex opere operato), pero
hay una parte que depende de las operaciones humanas que se resiente.
c. Fructuosidad: Celebración idónea. Beneficia la parte que depende de la
mediación de la Iglesia y que también es fuente de salvación y de gracia.
12. Así el cuerpo místico de Cristo, es decir, cabeza y miembros, ejerce el culto
público íntegro. Cristo siempre asocia a la Iglesia en el culto. No ha querido
prescindir de la Iglesia del culto. “público” de toda la Iglesia, que se apoya en la
redención de los hombres.
13. Doble aspecto:
a. Santificación de los hombres
b. Glorificación de Dios
14. La iniciativa es de Dios; no es tanto el ejercicio de la virtud de la religión cuanto
la historia de la salvación que se realiza por los sacramentos –lo característico del
culto cristiano-.

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15. La liturgia (con la conversión y la fe, antes, y la moral –requisito para el bautismo-
, después) es el modo actual de entrar en la corriente histórica de la salvación
como realización del designio del Padre en favor de los hombres.
16. Cristo actúa ahora por medio de los sacramentos y da su gracia. Lo que decía s.
León Magno.
17. La dimensión trinitaria de la liturgia constituye el principio teológico fundamental
de su naturaleza y la primera ley de toda celebración. Todas la acciones ad extra
de la Trinidad son de las tres personas.
18. Memorial = Re-presentación de lo que se conmemora, que ha sucedido
históricamente y ahora se comunica de forma eficaz. Vuelve a hacer presente una
salvación que Dios ha realizado en un momento.
a. Concepto de tiempo: griegos, como eterno retorno, los hebreos es un
planteamiento lineal donde se dan las intervenciones de Dios, y en los
cristianos es en espiral, donde hay acciones salvíficas de Dios y la
redención ocupa un lugar fundamental.
Eficaz: sigue realizándose esta salvación y a través de la liturgia estamos
realizando este eterno presente de Dios, y la liturgia nos hace contemporáneos a
la obra de la salvación. “hoy”. Por medio de la liturgia es hoy cuando se hacen
presente los misterios vividos
19. Liturgia:
a. Es obra de Cristo (Cabeza y miembros)
b. Finalidad la santificación y la glorificación
c. Pertenece a todo el Pueblo de Dios
d. Se hace por gestos y palabras que manifiestan la Iglesia y el sacerdocio de
Cristo.
e. Propio del tiempo de la Iglesia con proyección escatológica. Los
sacramentos que tenemos son símbolos de una acción de Dios, y en el cielo
la tendremos directamente, pero hay una proyección para siempre. Hay
una proyección para la gracia por medio de los sacramentos, que nos hace
ya partícipes de la vida futura, y nos hace estar en Cristo
f. Fuente y cumbre de la vida de la Iglesia. Lo que de más valor tiene la
Iglesia, los sacramentos, porque todo parte del acto redentor de Cristo que
se hace presente por los sacramentos.

Análisis de textos –pautas-


1. Conocer el contexto histórico, teológico y celebrativo
2. Distinguir los texto bíblicos y eucológicos, y dentro de cada, las diversas clases
3. En cuanto es posible, precisar fecha, lugar y autor de la composición
4. Intentar señalar la evolución del texto a lo lardo fe la historia
5. Tener presente el contexto celebrativo, en su origen y en el estado actual.
6. La eucología (oraciones) se divide en eucología mayor (plegarias eucarísticas,
prefacios y otras oraciones como las consagraciones) y eucología menor
(oraciones colecta, sobre las ofrendas, después de la comunión, bendiciones). Se
diferencian así, por la extensión.
7. Se debe partir siempre del texto en la lengua original. Porque las traducciones
suponen siempre una alteración.

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8. Cada oración tiene su estructura propia, que se debe conocer antes de pasar al
análisis teológico o espiritual
9. El uso de un texto puede variar con el paso de los años (por ejemplo, hay colectas
antiguas que ahora se usa como oración después de la comunión, y viceversa).

Leyes de la evolución litúrgica


1. Los ritos sufren el influjo del ambiente en el que han nacido
2. La analogía externa entre dos ritos de distintas religiones no significa
necesariamente que uno dependa de otros
3. La liturgia es conservadora
4. La liturgia es un organismo vivo de la misma vida de la Iglesia
5. En los ritos se va de lo simple a lo complejo, de lo esencial a lo necesario
6. Los tiempos litúrgicos más solemnes han conservado más que los otros,
generalmente, los ritos y las fórmulas primitivas
7. Una fórmula es tanto más antigua cuanto se presenta con menos…

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Tema 2. Conceptos Básicos
La Iglesia hace la Eucaristía y la Eucaristía hace la Iglesia (Delibac).
La celebración litúrgica (pág. 73): es un conjunto de signos que comunican algo. Es una
realidad que a través de los sentidos nos lleva a una realidad distinta de sí. Signo sería
una realidad natural, y el símbolo sería algo instituido por el hombre. Prácticamente,
nosotros lo vamos a usar con el mismo sentido.
En el signo se debe diferenciar el significante (lo que vemos) y el significado (la realidad
que se evoca). Ha de haber una cierta dependencia con respecto al significado, si no tiene
nada que ver, deja de ser signo. El signo ha de ser comprendido, ha de haber un código
compartido porque si no el signo o el símbolo no cumplen su función. Ha de haber una
cierta semejanza y desemejanza, algo en común y sin embargo no es lo mismo y debe ser
conocido. Es una realidad que nos evoca a una realidad más profunda. El símbolo
nos evoca algo que sugiere a realidades que admiten una diversidad, no univoco.
En la liturgia, además de los signos y símbolos, hay palabras –signos que entran dentro
de la comunicación lingüística. Sea unos u otros, hay una comunicación. Si falla la
comunicación, la celebración litúrgica está deteriorándose. En los primeros números de
SC dice que los signos signifiquen. Para entender estos signos hace falta una iniciación
cristiana.
Las catequesis mistagógicas: dadas después de los sacramentos de la iniciación de los
adultos, son catequesis sobre los misterios. El origen dicen que es doble: unos por la ley
del arcano, y para otros, que hasta que no habías participado en los sacramentos, no podías
saber lo que estaba pasando. Había que tener una vivencia para poder comprender el
misterio profundo. Luego es una explicación para poder comprender la celebración.
Liturgia:
1. Es algo familiar, pero sin embargo, nos debe sorprender. Se ha de entrar en la
liturgia con el sentido ante lo sagrado, algo que nos trasciende. Es bueno que sea
familiar, pero no perder el estupor ante lo que se está celebrando. Nos sorprende
porque nos lleva a algo que nos supera.
2. Es algo desconocido: debe profundizar. Cuando Moisés se encuentra con el
Señor en la zarza ardiente, es desconocido. Pero Dios siempre es desconocido.
¿Conocemos a Cristo? Sí, pero nunca será pleno. Dios nos ilumina en cada
momento para que profundicemos en esa realidad que es desconocida. Pero, ello
a la vez nos debe sorprender. Ha de haber una formación litúrgica y una vivencia
que nos sorprende.

1. SÍMBOLO (pág. 141 y ss.)


1.1. Descripción
Es necesario para el hombre por naturaleza. El hombre por su mismo ser relacional, de
vivir en sociedad –que aparece en el Gn-. Descubre ese simbolismo en lo que le rodea y
es un vehículo de comunicación con los otros, y también en su dimensión trascendente.
Los símbolos aparecen en las religiosidades naturales, Israel, y en el Cristianismo.

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Es necesario para el hombre porque es un medio para salir de lo cotidiano. El hombre
necesita esta distinción de los días de los cotidianos, el sentido de fiesta, de algo
excepcional. Aquí juega un papel importante el símbolo, como algo que distingue.
También el símbolo es expresión de lo que nos supera. No es posible expresar por
medios habituales y me sirvo de los símbolos. Para poder expresar el misterio: algo que
soy consciente que no puedo dominar.
El símbolo:
1. Experiencia: de lo significado en el significante / transformación. Si no la hay,
desaparece el símbolo. Ej. El agua del bautismo. Es agua, pero tiene un significado
que tengo que conocer. El agua tiene un significado natural, limpieza, vida. Tiene
también un significado sobrenatural que aprovecha ese estrato natural (lo supone)
para significar la limpieza y la vida en los sobrenatural. El nivel natural es fácil
que cualquiera lo entienda, para pasar del natural al sobrenatural, ha de haber una
formación.
Significante y significado se implican mutuamente una vez que hay un código
establecido. Hay una cercanía y una distancia, que queda cubierta por el símbolo,
presencia y ausencia. Dios actúa por medio de los símbolos, y sin embargo no lo
vemos directamente. Por ello S. León Magno recuerda que lo que eran los
milagros de Cristo, hoy son los sacramentos.
2. Sentido de juego – lúdico: no se trata de algo útil, es gratuito; es completamente
vivo. Está reglamentado (el juego es lo más reglamentado; el. 7, 30).
Lo más importante no es el sentido práctico de la liturgia. Es algo inútil. Es la
donación completa de Dios a cada uno de nosotros que nos lleva a entregarnos
por completo a Dios. Pero no puede ser algo práctico. Es algo gratuito. Es lo que
se nos da sin que lo merezcamos.
El problema de los fariseos es que iban a lo útil. Ellos tenían derechos ante Dios.
Es la mentalidad que Jesús va a romper. No tenemos un derecho ante Dios.
El juego es gratuito, y es una realidad viva si es un verdadero juego, pero que está
perfectamente reglamentado. Las reglas de la liturgia es un juego que se nos da
para que disfrutemos. Nos hace salir de lo cotidiano, de lo útil, de lo de cada día.
Es ahí donde te encuentras con el Señor. La liturgia tiene muchos de los elementos
propios del juego. ¿Entonces no tiene importancia? Sí, pero meterse en esa
realidad.
3. Lenguaje: forma de entenderse y expresarse Recibo y comunico. Es en la Iglesia
con los que participan materialmente y espiritualmente con Cristo, en el Padre con
el Espíritu Santo. Distinto del lenguaje racional: evoca (es una realidad que te
lleva a otra más profunda y más auténtica: lo sobrenatural y esta comunicación se
realiza en Cristo por el Espíritu Santo), intuitivo, sin claridad y distinción
(recuerda a Descartes que buscaba lo claro y distinto. La liturgia no es claro y
distinto. Está todo metido en ese simbolismo, en una evocación de una realidad
que nos supera y que a la misma vez es colectiva. Uno de los problemas de
Descartes es el individualismo) / realidad que supera /colectivo.

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Resumen:
1. Los símbolos son una característica de la liturgia cristiana. Se realizan por el
Padre, en el Hijo con el ES en la Iglesia.
2. El símbolo litúrgico es experiencia sensible de Dios en Cristo: la encarnación.
Conociendo a Dios visiblemente, nos lleve al amor de lo invisible. Lo que Sta.
Teresa de Jesús afirma: que la humanidad de Cristo es camino para poder llegar
al misterio de Dios. El problema de la mística alemana (Taulero) va al misterio de
Dios prescindiendo de esta mediación de la humanidad de Cristo.
3. Experiencia lúdica de una colectividad: la liturgia no es nunca por definición una
realidad privada. No es algo de una persona para sí. No tiene un fin práctico, ni es
algo individual. Es algo que se proyecta en la asamblea que se celebra y que
repercute en toda la humanidad, dado que todos están llamados a vivir la
redención.
4. Formulada de manera intuitiva: no llega por conceptos racionales. El símbolo
no se puede explicar. Ej. Las moniciones han de ayudar, pero no pueden darte una
explicación completa. Has de introducirte en la liturgia para comprender de un
modo intuitivo. La liturgia no es una catequesis, aunque tiene valor catequético.
La liturgia necesita una catequesis previa o posterior, pero no en medio de ella
porque se caería en lo práctico (una clase). La liturgia tiene su lógica, pero no es
una lógica racional: vuelve sobre una cosa y otra sobre el misterio de Dios. Es
más bien una lógica cordial que no prescinde del entendimiento, sino que trata de
involucrar a toda la persona. Ej. Los sacramentos llegan por los sentidos y por
ellos llegamos a la acción de Dios.
Problemática de los símbolos
1. Intelectualismo:
a. Nos quedaríamos en lo racional. Supone que se rechaza la experiencia
intuitiva (no es clara y distinta). Es algo propio de nuestra civilización
del mundo occidental. Vamos a las ideas. No todo son las ideas, hay una
realidad más completa y profunda. No podemos prescindir de lo racional.
Pero, tenemos que saber en el ámbito de la liturgia y de la vida cristiana,
que hay mucho más de lo intelectual y racional. Que en la experiencia
intuitiva se abre mucho más.
b. Se elimina-racionaliza el símbolo / sin apertura a indefinido: significa
que vamos a lo útil. A lo práctico. Ej. El lavabo en el ofertorio. Me quedo
en lo racional, me lavo las manos para limpiarme. Si las tengo limpias, no
hace falta. No. Hay un símbolo. Una realidad que me evoca una realidad
más profunda. Hay muchos símbolos litúrgicos que pueden tener un
elemento práctico pero tienen también uno simbólico que es más
importante. Si me quedo sólo con lo práctico, me cargo la liturgia.
c. Ej. El agua de bautismo limpia, peor es limpiar el pecado.
d. El símbolo es polivalente, nos abre a una realidad amplísima que hay que
intentar ir conociendo. El problema del intelectualismo es muchas veces
por lo que pastores y fieles no valoran y entienden la liturgia.
e. La catequesis y la evangelización  nos lleva a la liturgia (lo más
importante): la experiencia de Dios  nos lleva al compartir

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2. Espiritualismo:
a. en la oración  tendencia a aislarse. Hay una historia/economía salvífica
que Dios ha establecido con su iniciativa. No es de una persona sola, sino
de todos nosotros con Cristo.
b. En este espiritualismo hay un rechazo de lo material. En ellos el símbolo
se reduce al mínimo (deja de significar) y se manipula. Todo está en
función de lo interior, perdiendo la realidad, instrumentalizando… Por
ambos extremos nos cargamos la realidad simbólica instrumentalizándola.
Lo sensible es parte de nuestra fe.
c. Asumir lo sensible: parte de nuestra fe: Cristo se ha adaptado a nuestra
forma de ser hombre. Dios se sirve de la realidad simbólica del mundo
para vivir la liturgia. Se ha vivir la realidad en las personas y las cosas.
Tenemos aquí el sentido de las personas y cosas. En todo esto, al fondo
se niega la realidad de la Iglesia.
d. Sobriedad. Los símbolos son necesarios, pero no hay una efusión. Es
característico de la liturgia romana / Liturgia en general.
3. Esteticismo:
a. El que se queda en lo estético. Amante de lo bello No podemos quedarnos
en lo puramente exterior o en lo bello. / cuenta la representación: peligro
de que estamos en la civilización de la imagen. El símbolo es algo que se
ve para llevarnos a algo que no se ve. Si me quedo en la imagen tal cual…
se pierde.
b. La liturgia bien realizada tiene valor estético. Pero, va más allá de lo
estético (exterior), supera la primera sensación. Hay algo más
importante, que es lo que no se ve. Ej. Iceberg.
4. Pragmatismo
a. Voy a lo inmediato / interesa lo que produce.
b. Desvirtúa los simbólico y lo lúdico. No tiene sentido los símbolos (muy
propio del hombre actual). La liturgia no sirve. Has de vivirla como una
realidad.
c. Lo sensible se redice al mínimo
d. Acto litúrgico manipulado: adoctrinar o moralizar.
e. El Símbolo debe ser él mismo,
i. experiencia de lo que me supera,
ii. educa (en relación con lo divino/sobrenatural –una especie de
educación por ósmosis, que va penetrando en nosotros
imperceptiblemente. Muchas veces por la liturgia se adquiere el
sentido de fe) aunque no se lo propone,
iii. catequiza: consecuencia de lo que es (es algo que no puede no
catequizar si se hace bien: exige por parte de los que realizan la
acción litúrgica –de modo impropio, porque la realiza el que
preside y todos los que participan puesto que todos forman la
Iglesia unida a Cristo con el Espíritu Santo y el Padre-)
f. El símbolo no se puede explicar (ha de haber unas claves de
comprensión)
g. Hay que adentrarse en el símbolo (hay unas normas que no coartan
nuestra libertad, porque ésta está en jugar o no jugar, pero si quiero
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jugar, hay unas normas. Los sacramentos son acciones libres, nadie te
puede obligar a recibirlos, ahora, si quieres participar en esa acción
litúrgica, tienes que atenerte a lo que Cristo y la Iglesia te están
proponiendo)
h. Los símbolos son trivializados con frecuencia (Ej. Misa). Por ello es
necesario el sorprenderse y profundizar. Cada intervención de Dios es
única e irrepetible. Se ha de dar un paso, de introducirse en ese mundo
simbólico en la que me debo de introducir. Los sacramentos, siempre y
cuando no ponga óbice, realiza una acción santificadora y glorificadora de
Dios, pero si es sólo así, se quedaría mermado. La parte más importante la
realiza Dios. Basta que uno no se cierre.
i. El símbolo, por esencia, hace escapar de la vida cotidiana. El problema
es la familiaridad. Lo característico del símbolo es que me lleva a una
realidad más profunda, que me hace escapar de lo que tengo delante: va
contra el pragmatismo y el utilitarismo. Si no somos capaces de
trascender lo que tenemos delante, nos va a cortar mucho comprender todo
el simbolismo de la liturgia.
1.2. Configuración del símbolo
Lo extrínseco del símbolo. Todo símbolo litúrgico tiene cuatro estratos: cada uno de ellos
influye en los demás.
1. Veterotestamentario
2. Neotestamentario: Ej. El evangelio de S. Juan es profundamente simbólico y
hay muchas cosas que se nos escapan.
3. Eclesial: se ha de conocer la historia de la Iglesia y de la celebración litúrgica para
comprender el modo de celebración sacramental hoy día.
4. Cultual. Aquí puede haber cosas actuales o antiguas. Ej. Se ponían ciervos en la
pila bautismal: que se podían comer a las serpientes y el veneno no les afecta. Por
ello se asemejaban al neo-catecúmeno. Por ello el ciervo no es sólo la referencia
al salmo. Este aspecto es susceptible de muchas modificaciones.
Ej. Bautismo: paso del Mar Rojo, Muerte-Resurrección de Cristo, Sacramento, Agua
(echar/sumergir). Los SS. PP. ven un paralelismo del arca de Noé que es de madera y la
cruz que es de madera.
Lo cultural es sólo un aspecto  no prescindir del resto. Valorar lo cultural sin perder
los otros tres estratos que fundamentan el símbolo. Muchas veces los SS.PP. se sirven de
la mitología para explicar la fe. Hoy se puede hacer un uso y abuso de la inculturación.
Uso y abuso de “enculturar”. Una fe que no se hace cultura, es una fe no perfectamente
asimilada, pero no es que la cultura modifique a la fe. Es lo contrario, es la fe la que toma
elementos de la cultura para poder expresar la fe perfectamente. S. Justino, habla de los
semina verbi. En cualquier cultura podemos encontrar elementos acordes con la fe o que
nos sirven para expresar la fe, pero es la fe el criterio. Hoy día parece que el criterio es la
cultura… nos cargamos la fe. La cultura ha de servir para expresar mejor ese
acontecimiento litúrgico. P. ej. En la liturgia no todo tiene la misma importancia, como
la paz o los colores litúrgicos. No se puede hacer por el contrario quitar la resurrección
porque es esencial a la fe, o bien el consagrar no con trigo sino con otra cosa.

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El causante de muchos errores doctrinales (arrianismo, adopcionismo) es el deseo de
suyo bueno, intenta poner la fe al nivel de la cultura para hacerla comprensible pero de
tal forma que modifico o destruyo la fe.
El cristiano:
1. Educado en la realidad: AT, NT, Iglesia, Cultura: no prescindir de la cultura,
integrada en fe. Se ha de hacer una lectura de la SE conociendo el texto, lo que el
hagiógrafo quiere decir, pero también una lectura patrística, eclesial y espiritual.
2. Necesario para participar en lo simbólico-litúrgico. Si se desconoce lo anterior,
la comprensión de lo simbólico-litúrgico, queda comprometida. Aun así, el
sacramento actúa, pero la participación en la acción litúrgica de la Iglesia no es lo
que debería ser.
3. Lo cultural  ligado a espacio y tiempo. Lo que más cambia es la cultura, que
cambia en el espacio (no es lo mismo aquí que en China) y en el tiempo (no es
lo mismo ahora que en tiempo de S. Justino: lo cultural va cada vez más deprisa
en el tiempo). Al mismo tiempo, hoy día los medios de comunicación, uniforman
y aceleran los cambios. Hay más homogeneidad en espacios que antes eran muy
distintos. Peligro: nos movemos en el mundo de la imagen y de lo útil y se pierde
el sentido de lo simbólico.
4. AT/NT/Iglesia  Superan coordenadas s/t. El AT y NT está por encima del
tiempo, y en parte a la Iglesia (hay parte que pertenece al depósito –al ser de la
Iglesia- pero hay otra parte que está sujeta al tiempo y puede variar. Lo que tiene
que conservar es lo que ha hecho Cristo, que asume a su vez el AT.
1.3. Contenido del Símbolo
AT + NT + Iglesia  Relación al pasado –Relación al futuro. Porque muchas oraciones
son tomadas del pasado,
Iglesia + Cultura  Relación al presente –Reino de Dios. Si nos vamos a 1570 tenemos
el misal de S. Pío V, ahora tenemos el de Pablo VI actualizado por JPII… pero todo esto
hace relación al futuro al Reino de Dios. La liturgia nos lleva al futuro y a la perfección
de la Iglesia y de la cultura. Caminamos a una realidad plena.
Lo importante tiene un vocabulario propio, también la liturgia. Para poder participar
adecuadamente en lo simbólico tenemos que estar familiarizado con unos términos y un
modo de utilizar el lenguaje. No empobrecer el lenguaje, por ello acentuar el aspecto de
la formación yendo al vocabulario propio.
Problema de las traducciones: en el inicio desde que tenemos datos, se usaba el griego
de la koiné que hace posible la evangelización. Sabemos que hasta el s. III en Roma, la
liturgia se celebraba en griego. Ya S. Hipólito, se queja de que algunos se atreven a
traducir al latín la liturgia. En el s. III-IV en occidente se da el paso al latín. El latín se
mantiene hasta 1965 que es cuando se empieza a trabajar en las traducciones que la
edición latina se tiene en 1970 y luego se tradujo a las lenguas vernáculas con el problema
del vocabulario que se utiliza y los criterios de traducción. Problema: una traducción
siempre depende de los criterios que se usan. Una palabra puede traducirse de varios
modos y el sentido de la palabra en el origen de la oración: literariedad del texto y del

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estilo. Otra singularidad es que son textos para ser rezados y pronunciados en voz alta
para ser rezados.
MEMORIAL: pasado-presente-futuro (Pascua). Memorial: concepto fundamental en la
liturgia. El ejemplo más claro lo tenemos en la pascua: es un acontecimiento salvífico
que pertenece al pasado, se sigue haciendo presente y se proyecta al futuro. El acto
fundante es lo que constituye el objeto de ese memorial, pero a través de una acción
simbólica sacramental, por medio de signos-símbolos, por una acción de Dios, ese pasado
se hace presente, por eso podemos decir que somos contemporáneos de Cristo. El HOY
de la liturgia por la acción sacramental simbólica. No tiene sentido la celebración si el
pasado no se hace presente y se proyecta al futuro (el más allá donde Dios será todo en
todos).
El acto litúrgico tiene raíces en el pasado: cuidado con el uso de la palabra
metahistórico, porque puede entenderse como algo que sucedió y que está siempre
presente –válido-, o bien como algo que no sucedió nunca –esto último no es válido-. El
kairós, la acción salvífica de Dios en un momento de la Historia. Se celebra en el
presente, tiene de más allá del tiempo (vuelta de Jesús). Es lo que el mismo Cristo habla
en Jn6 en Cafarnaúm: quien participa de mi cuerpo no morirá, tiene ya la vida eterna.
Aquí vemos el pasado, presente y futuro aplicado a la eucaristía.

2. La oración litúrgica (pag. 119)


Símbolos  sacramentos  para orar santificar/glorificar. Está constituida por
símbolos, se constituyen en los sacramentos para orar. La oración litúrgica santifica
(aspecto descendente) y glorifica (aspecto ascendente de nosotros hacia Dios). Por ello
también la importancia de preparar la liturgia. No se puede/debe pasar de la vida normal
a la oración. Es muy corriente en las iglesias antiguas, que haya una especie de atrio para
pasar de lo profano a lo sagrado, de lo exterior a lo interior, hay un espacio intermedio
que de alguna forma facilita este cambio. Eso es en el espacio, pero ha de darse en el
interior de cada persona para tener una participación adecuada. Este cambio es para
que, viviendo esta transformación en el contacto con el Señor, también lo exterior quede
consagrado. Misterio, celebración y vida como algo característico de la celebración
litúrgica. El misterio del que participamos por medio de la celebración para que luego se
manifieste en la vida. No es lo exterior lo que condicione lo interior, sino que debe de ser
la experiencia sagrada litúrgica lo que trasforma la vida profana. Es toda la vida dirigida
y guiada por el ES.
La liturgia es ORACIÓN.
MODELO DE ORACIÓN: PADRENUESTRO: oración del Señor / 3 veces al día. Es
lo que Cristo ha enseñado a los apóstoles y en ellos a la Iglesia, es el modelo de oración.
Es interesante desmenuzar esa oración. También recorrerla en sentido inverso –el camino
que hay que ir recorriendo en la vida espiritual. Los judíos rezaban el shemá tres veces al
día, era como la manifestación de la acción de Dios a su pueblo. Los cristianos la han
sustituido por el Padrenuestro en laudes, vísperas y misa.

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La oración cristiana es:
1. La respuesta que Dios se da a sí mismo en nosotros. Lo más importante es que
tiene mérito, pero contando con nosotros. Los salmos, son parte esencial de la
liturgia. En la liturgia, respondemos a la Palabra de Dios por la misma palabra que
él nos ha dado.
2. Por el Espíritu de Jesús o en el Espíritu de Jesús, que está en nosotros.
La oración cristiana  esencialmente trinitaria. No podemos prescindir del misterio
central de nuestra fe, que es lo que Cristo nos ha revelado. Lo característico de la liturgia
cristiana.
Acción de Dios, más que acción del hombre. La primacía la tiene Dios, por supuesto que
Dios va a contar con nosotros. Dios nos da su gracia en el sacramento por medio de los
sacramentos en la liturgia para que caminemos hacia la santidad.
Acción de Cristo, por el Espíritu que se dirige al Padre. Volvemos a la dimensión
trinitaria que está siempre presente en la acción litúrgica. La liturgia es siempre acción de
Cristo por ello puede consagrar y perdonar pecado.
Pascual (muerte-vida). En primer lugar de Cristo, pero también de cada uno de nosotros
unidos a Cristo. El bautismo es un misterio de muerte y vida: morimos al hombre viejo
y renacemos al hombre nuevo.
Implica abnegación –> morir por nosotros. Cualquier participación en la liturgia
implica una ascesis. En el atrio tenemos que morir a nosotros mismos, para entrar en la
iglesia y poder participar en la salvación de Dios. Lo que vemos en el espacio, lo tenemos
que realizar en nuestro interior. El seguir a Cristo es lo que hace posible la ascesis y la
anegación.
Mediación de la Iglesia: porque Cristo la ha querido ligar a la obra de la salvación,
ateniéndose a la naturaleza del hombre, ateniéndose a una serie de símbolos que se
realizan en la Iglesia y por la Iglesia.
La oración litúrgica en sí misma es:
1. Simbólica: formada por palabras, silencios, gestos, días, colores/poético
2. Eclesial: en la fe de la Iglesia, en Cristo total (cristificado y eclesial)
3. Bíblica: Escritura es principal en la liturgia que empieza en la historia de la
salvación y nos lleva al cielo.
Por ser bíblica:
1. Está centrada en Cristo
2. Teocéntrica
3. Doxológica
4. Contemplativa (circular, lógica del corazón): volvemos una y otra vez. La lógica
del corazón que no es sólo un desarrollo intelectual. En la misa estamos en el
constante diálogo con el Señor. La dimensión contemplativa tiene que estar
implícita en la oración litúrgica.

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3. LITURGIA E IGLESIA: Lex orandi lex credendi
Fe de la Iglesia se manifiesta en la Oración de la Iglesia. La liturgia es fuente de la
identidad cristiana.
El símbolo (CREDO) es oración de la Iglesia. Se ora según se cree: (la fe de la Iglesia
se vierte en la oración). La liturgia es lugar de fe y además muchas veces para probar un
aspecto de fe nos servimos de los textos litúrgicos del que la Iglesia cree. Es lugar
privilegiado de la fe y de la enseñanza de la fe.
En la celebración litúrgica se recibe la fe en su dinamismo vital y con toda su eficacia
(Cf. Pio XI). En Quas primas dice que si publica esta encíclica sobre la realeza de
Jesucristo, muchos tendrán noticia, otros la leerán y en poco se perderá. Pero si instituyo
una fiesta litúrgica va a ser acogida por el pueblo de Dios.
La liturgia es lugar privilegia de la Fe.
La Iglesia  acto de fe cuando se reúne para orar. Ej. Prefacio. Acto de
fe/confesión/doxología/petición.
Liturgia trasmite la fe (aunque no finalidad catequética)
Se recorre el contenido de la fe en sacramento + año litúrgico
En sentido estricto => Requisitos:
1. que sea de la Iglesia universal
2. perteneciendo al culto oficial en el pasado y en el presente
3. que pertenece al depósito de la Revelación. ej. Ángeles Custodios
Se cree según se ora (se vive la fe aunque no haya una formulación dogmática) ej.
Vivencia de la divinidad de JHS antes de arrianismo. ídem. María Madre de Dios, Inmac.,
Asunción
1. Repeticiones en la liturgia: pedagogía de la fe. La Iglesia formula la fe, conforme
a la Oración
2. Liturgia:
a. experiencia de Dios
b. contacto con los misterios de la fe
c. gracia: conocer / amar / expresar
Sin fe no puede celebrarse la liturgia; pero sin liturgia no se mantiene la fe
1. El inicio corresponde a la fe
2. En la liturgia se recibe la fe
3. En la liturgia se cuida y aumenta la fe
4. La liturgia recoge y expresa la fe

4. Estructura Fundamental de la acción litúrgica.


1. Símbolo-oración-Iglesia  uno en la realidad litúrgica. Hay una clave de fe,
donde en ese símbolo se utiliza y se establece esta comunicación entre Cristo
unido a la Iglesia y la Iglesia que participa. La Iglesia está en los dos extremos:
“la Iglesia despierta en las almas”: redescubrimiento de lo que es la Iglesia y la

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Liturgia. El CVII: Todos estamos llamados a la santidad. No es nada nuevo. La
revelación pública termina con la muerte del último apóstol. Lo que sí habrá
posteriormente es acentuar o explicitar un determinado aspecto.
Estos símbolos están instituidos por Cristo, a los cuales se añaden otros símbolos
tomados de la revelación o de aspectos culturales. Ej. Si vamos a las vestiduras
litúrgicas. No aparece en la SE: Hay algunos elementos del mundo judío y otros
de las vestiduras romanas. Es una realidad simbólica: vestidos de fiesta.
En la acción litúrgica, esos símbolos son oración y expresan y construyen la
Iglesia. En realidad esto lo estamos separando en el laboratorio: luego va todo en
la realidad de la acción litúrgica todo unido: símbolo, oración e Iglesia. Lo
analizamos para comprenderlo y que la acción litúrgica luego sea plena. Aquí
volvemos a las catequesis mistagógicas: se fundamentan en que es una realidad
que uno tiene que vivir para comprender. Hasta que no estás inmerso en ella, no
lo ibas a comprender perfectamente. Es necesario estar familiarizado con esa
realidad compleja, formada por elementos distintos.
2. Iglesia  signo e instrumento (visible/invisible) LG1. La Iglesia es un signo de
lo que Cristo está haciendo y es al mismo tiempo la que realiza los sacramentos.
La comunidad reunida es signo de la Iglesia, una cosa te lleva a la otra. La reunión
de los cristianos es el símbolo de la Iglesia. Y no es sólo una realidad simbólica
sino que hace presente teológicamente a la Iglesia precisamente por la
vinculación con Cristo. Hay esta duplicidad o contradicción en la Iglesia (santa
y pecadora…). En la realidad visible de la Iglesia es donde se celebra la realidad
litúrgica.
3. Presencia de Cristo en la Iglesia celebrante  acción de la Palabra. Definición
de sacramento (no la clásica): son acciones de Cristo a través o por medio de la
Iglesia; También está la definición de que son signos por medio Cristo nos da la
gracia. No está reñidas ambas.
Cristo es quien ha instituido los sacramentos y por tanto la liturgia. La liturgia no
se puede separar de los sacramentos y los sacramentos son liturgia. Vinculación
necesaria de Cristo y la Iglesia. La Palabra es presencia de Cristo: esa historia de
salvación que se sigue realizando en la palabra y en la acción litúrgica (en los
sacramentos)
4. Configuración de los fieles en Cristo  Plenitud Iglesia. Acción de los
Sacramentos. Identidad de la Iglesia celebrante y los fieles. La acción litúrgica
necesita de todas las disciplinas teológicas y todo ello, se plasma en la liturgia.
Hay una perfecta armonía.
5. Misterio-Celebración-Vida en la Iglesia y los cristianos. Iglesia santificada. Es
un misterio que se actualiza, celebra, se hace presente. El misterio de la
Trinidad que se nos comunica, el misterio de la redención. En la acción litúrgica
hay siempre un misterio, si nos lo cargamos, nos cargamos la liturgia. Está en el
origen de esa acción litúrgica: es la acción divina que fundamenta el culto de los
Israelitas y el culto cristiano. Es cierto que en el cristianismo, lo esencial no es la
acción del hombre que busca a Dios, cuanto que es Dios que sale en búsqueda
del hombre. En ese manifestarse, se está transmitiendo el misterio de Dios y de
la salvación. Este misterio se hace presente, se plasma y desarrolla en la
celebración, que es la acción litúrgica, que depende del misterio y es el momento
en el que Dios está actuando, pero al mismo tiempo esta actuación que nos lleva
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a una participación del misterio se ha de traducir en la vida. No se puede
quedar en la celebración porque ella, en la economía actual, está en función de un
más allá que hay que llegar a través de la vida. Vamos construyendo la liturgia
celeste: será nuestro conocimiento pleno del misterio. La celebración aquí y ahora
ya nos hace participes de la propia vida divina: por ello, en Jn 6 dice que quien
participe de la eucaristía participa de la vida, aunque no haya llegado a la plenitud.
Es en la Iglesia donde se vive este misterio.

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Tema 3. La Iglesia Celebrante.
1. La Iglesia hace los sacramentos. Los sacramentos hacen la Iglesia.
1. La frase de De Lubac se refiere a la Eucaristía  se puede aplicar a la Liturgia.
La tarea que Cristo les encomienda va más allá de sus personas, y por ello eligen
a Matías, al sucesor de Judas. Si la Iglesia hubiera quedado en ellos como persona,
cuando murieran, desaparecería. Pero si está por encima de ellos, han de prever.
Por ello tan importante el nombramiento del sucesor de Judas. La tarea que se
fundamenta en la presencia de Cristo es la que fundamenta los sacramentos. La
Iglesia está al inicio y como fruto de los sacramentos. La Iglesia crece por medio
de los sacramentos. Pero, quien realiza el bautismo es la Iglesia. Podríamos poner
junto a la Iglesia a Cristo, y configura con la Iglesia y Cristo: configura con el
origen y el fin. Quien dice sacramentos, puede decir la eucaristía por ser la acción
más eminente. Todo brota y gira en torno a la Eucaristía.
2. Hacen la Iglesia: momentos privilegiados de comunicación de Dios en Cristo.
Constituyen unas acciones de Dios. Esa intervención salvífica de Dios en la
historia se realiza por medio de la liturgia. SC: toda acción de la Iglesia tiende
a la celebración litúrgica y todo mana de la celebración litúrgica. Esta
celebración que aúna el misterio y la vida establece una comunicación de Dios en
Cristo: la revelación donde se nos manifiesta Dios. Cristo se hace hombre en la
plenitud de los tiempos: en el momento en que Cristo se hace hombre: la
encarnación y la redención. Después ya no cabe esperar más. Después tendremos
que celebrarlo, vivirlo. Ahora vivimos los últimos tiempos, porque después de
la revelación de Jesucristo no podemos esperar más. Es lo que S. Juan de la Cruz
dice: el Padre pronunció una palabra y se ha quedado mudo, porque ya no tiene
nada más que decirnos. En Cristo esa comunicación de Dios ha llegado a su
plenitud. Esta comunicación la vivimos y la celebramos en la liturgia. Cierto que
ha de haber una profundización teológica, pero ha de ser por medio de los
sacramentos y su viveza.
3. Los hace la Iglesia por medio de los ministros. Intención de hacer lo que hace
la Iglesia. Por medio de algunas personas que configuradas con Cristo han
recibido la misión de celebrar esos sacramentos-liturgia. Es ministro aquel quien
Cristo elige. En caso de necesidad puede ser cualquier persona. No identificar
ministro con el ministro ordenado.
Ej. En el matrimonio el ministro son los contrayentes. En CIC dice que si durante
un mes no va a haber un ministro ordenado que pueda asistir a un matrimonio o
se prevé que no lo va a haber durante un mes, basta el consentimiento pronunciado
públicamente de los contrayentes ante dos testigos, con la intención de hacer lo
que hace la Iglesia, están verdaderamente casados. Igual en el caso de un
bautismo en peligro de muerte, y un laico bautiza. El sacramento está plenamente
realizado, aunque después se completa la ceremonia si sigue vivo. Este ministro
está actuando en nombre de Cristo –es Cristo quien bautiza. El ministro actúa en
la persona de Cristo, y por ello dice “yo te bautizo”.

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2. Iglesia reunida para celebrar
1. Promesa de Jesús: Mt 28, 20: “Yo estoy con vosotros” /Mt 18, 20 “donde dos o
tres estén reunidos”. La Iglesia reunida es símbolo del cuerpo de Cristo. La
comunidad reunida para celebrar hace presente a la Iglesia Una, Santa, Católica
y Apostólica. Nos fundamentamos en la promesa de Cristo. Es la presencia de
Cristo la que asegura la dimensión santificadora y glorificadora, propia de la
acción litúrgica: el sentido de la Encarnación –descendente y ascendente.
Diferente concepción paulina y joánea:
a. Concepción paulina: el momento de mayor kénosis es la cruz y de aquí
la vuelta al Padre con la Resurrección.
b. Concepción joánea: el momento de mayor abajamiento es la encarnación
y en este proceso de vuelta al padre está la cruz –que se ve como una
glorificación- y la resurrección.
Importante: todo forma una única realidad: liturgia, vida espiritual y teología.
2. Iglesia orante en Cristo  Cristo + sus miembros (Iglesia reunida). La Iglesia
reza en Cristo y sus miembros. Cristo asocia siempre a su esposa la Iglesia en la
obra de santificación y de alabanza.
3. Presencia de toda la Iglesia  Una, Santa, católica, Apostólica  en la Iglesia
local. La Iglesia local solo se comprende en la Iglesia una, santa, católica y
apostólica. Podemos distorsionar la redención de Cristo. Es importante la Iglesia
local, formadas desde los inicios apostólicos, que está unida a los obispos. Todo
Cristo, como Iglesia unida para celebrar los sacramentos.
4. SC7:
a. Cristo está presente sobre todo en la acción litúrgica.
b. Cristo se asocia siempre a la Iglesia. Diferencia del culto público y
privado.
c. El cuerpo místico de Cristo ejerce el culto público íntegro. Importancia
de la liturgia, porque no es de una persona, sino la de toda la Iglesia.
Luego, cada miembro, según las fuerzas y momento concreto de Dios en
ti, participas de una forma o de otra.
d. Toda celebración litúrgica es obra de Cristo y de su Cuerpo. No podemos
separar. Si es una celebración litúrgica, necesariamente es una acción de
Cristo o de la Iglesia en la que está actuando Cristo.
5. La Iglesia extendida en el espacio y en el tiempo se densifica en su sacramento
Iglesia reunida. Utilizamos el término sacramento en un sentido amplio. La
Iglesia extendida se hace presente en la comunidad reunida –signo visible de una
realidad invisible que es la Iglesia cuerpo místico de Cristo: Cristo cabeza y
miembros. Con todas las dificultades que hay para la Iglesia reunida. Los
sacramentos son signos pobres, humanos, con sus limitaciones, pero de los cuales
Dios se ha querido servir.
6. Iglesia reunida:
a. Paradojas:
i. Divina-humana. Divina porque es Cristo quien la funda, es
Cristo la parte más eminente, pero es humana, formada por
hombres y es para los hombres. Los ángeles no forman parte de
la Iglesia

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ii. Universal-particular. Se está formando la universal por
comunidades particulares. Vivir la Iglesia particular en el lugar
donde vivo: grupo que hace presente a la Iglesia universal.
iii. Unida-dividida. Una de las notas: una. La tendencia a la división
es algo contra lo que hay que luchar, acentuando la unidad.
iv. Viva-Lánguida. Tiene en sí una vitalidad que procede de Dios y
que se trasmite en la gracia. Al mismo tiempo lleva una vida
lánguida: comunidades que se duermen y le falta la vivencia del
misterio de Cristo. La vida que Cristo nos comunica es la que
puede sacarnos de la tibieza y la languidez.
v. Libre-manipulada. Es libre pero está manipulada por dentro y por
fuera.
b. Rupturas
i. Sociedad-pueblo de Dios.
ii. Carne-espíritu.
iii. Desarrollo en GS 37. Precisamente la acción de Dios debe
contrarrestarlo.
c. Tentaciones
i. Insensibilidad. Voy a lo mío. Me cargo la Iglesia reunida.
ii. Reduccionismo. Hacerme como una vida cristiana adaptada a mí
y a mis necesidades o a los de mi comunidad, perdiendo el aspecto
de unidad, y libertad. Son tentaciones de siempre que afectan a
cada cristiano y a cada comunidad.
7. La Iglesia reunida es sacramento de la Iglesia universal. No lo es en sentido
estricto, es como un sacramento universal de la salvación.
a. Superar los enfrentamientos, centrándonos en la acción de Dios que
salva. Si hay un enfrentamiento, mejor fijarnos en la acción de Dios que
salva y así superar lo que nos separa. Por ello, se superan las antinomias
mirando hacia la celebración. Es necesaria la mediación de Cristo para
salvarnos tal como somos, hombres libres. Si hay un enfrentamiento, ¿no
podemos celebrar? Lo importante es esa actitud de querer superar ese
enfrentamiento. Lo que el Señor nos pide es la apertura a su acción. Imp.
Centrarnos en la acción de Dios. Ej. Texto de S. Clemente a los Corintos:
es la primera intervención que tenemos del Papa a otra Iglesia que refrenda
la postura católica de que el Papa tiene autoridad para intervenir en la
Iglesia universal.
b. Encuentro con el Señor, aun en medio de la multitud  presencia de la
Iglesia. Multitud: necesario en la liturgia que se dé un verdadero
encuentro con el Señor. Hay que compaginar lo individual con lo
colectivo. Nunca una celebración multitudinaria puede anular el aspecto
personal, y viceversa. Siempre la Iglesia reunida es la que está
participando. Es la celebración unida a Cristo. Sin embargo en una
celebración multitudinaria el signo se pone más en evidencia que en una
celebración donde hay pocas personas. Lo importante es la realidad
teológica. Un grupo grande es una imagen más perfecta de la Iglesia.
c. Un grupo grande: imagen más perfecta de la Iglesia. Exige un constante
esfuerzo celebrativo. Para vivir ese sacramento de la Iglesia en la
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celebración, porque lo ideal es vivir esa celebración multitudinaria como
algo que es también individual, de mi unión con Cristo y con la Iglesia.
Por ello se exige un esfuerzo constante y una preparación grande. Por ello
vienen las distracciones y la celebración nos aburre… porque no hemos
podido alcanzar esta vivencia individual y colectiva.
8. Cristo, Cabeza de la Iglesia reunida, preside la celebración.
a. Cristo con la Iglesia es el primer celebrante. La acción litúrgica es una
acción de Cristo.
b. Cristo unido al grupo, pero lo supera. La Iglesia depende de Cristo, el
cual realiza la liturgia y es más que la liturgia.
c. Cristo es el único “dueño” de la celebración. Todos los demás
participamos. Iniciativa de Cristo que va más allá y rompe todo el
desarrollo de la historia de la salvación.
d. Se hace visible y tangible en la persona del que preside la celebración.
Actúa en persona de Cristo.
9. “Quien preside, es sacramento de Cristo Cabeza” es su instrumento. Se actúa “in
persona Christi et Ecclesiae”  respecto al tratar Cuerpo de Cristo –Iglesia.
Celebración. Hay tres niveles progresivos: algo que es el mínimo y el máximo. El
mínimo es la validez. Al Derecho le interesa la celebración válida y lícita, el resto no es
competencia suya.
1. Válida: mínimo requerido  Actúa Dios-Iglesia. Mínimo requerido para que
Dios pueda actuar por medio de la Iglesia. (no hace falta santidad/fe). No hace
falta santidad, si la fe. No en el ministro, si en quien lo recibe. Necesario querer
lo que quiere la Iglesia. Un no cristiano puede bautizar si tiene intención de hacer
lo que hace la Iglesia, por la importancia del bautismo y de la salvación que
comunica, pero no puede faltar la intención de hacer lo que hace la Iglesia, sino,
no hay sacramento. Todo sacramento ha de ser recibido libremente.
2. Lícita: conforme a lo mandado  conforme a lo mandado por la Iglesia. Hace
referencia a lo que está mandado, a lo que se indica. Ej. En la Eucaristía, en vez
de tomar pan y vino, cojo coca-cola y jamón serrano, la celebración no es válida,
porque falta la materia y querer hacer lo que hace la Iglesia. Si no hay esta
intención, no hay celebración. Una celebración ilícita es cuando en la plegaria
pongo todas las morcillas que me dé la gana. Muchas veces en aras de una
liberalidad o planteamiento abierto y tolerante le estoy imponiendo al pueblo mi
santa voluntad. Rechazo lo que la Iglesia está poniendo e impongo mi criterio.
Esto ha pasado y sigue pasando.
a. No estar impedido –si está suspendido a divinis no puede celebrar
públicamente: si lo hace es válido pero ilícito. En el caso del matrimonio
hay una serie de requisitos que afectan a la validez. Lo que afecta a la
validez está solo bajo poder de la Iglesia universal y no de la diocesana.
Aquí la Iglesia en los sacramentos, dada la importancia que tiene por la
salvación de Dios que se da, va a lo seguro y no se arriesga a perder la
validez.
b. Gracia de Dios. Necesaria para la celebración lícita. Para la válida no hace
falta en el ministro ni en el que recibe el sacramento.
c. presidente es responsable.
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d. homilía. Gran importancia: afecta a la responsabilidad de la licitud, pero
que entra más de lleno en la celebración adecuada.
3. Adecuada: sencillez, respecto al Cuerpo de Cristo. Adecuada, es celebrar de tal
forma que pueda dar fruto. Ej. Parábola de la semilla: da fruto más o menos según
el grado de adecuación, que es el máximo, que es que la celebración sea realmente
eficaz.
a. Comprensión adecuada de los textos y de lo que se celebra. Tengo que
saber lo que estoy haciendo, de ahí la importancia de preparar la
celebración, liturgia, por parte del ministro y los fieles. En la medida de lo
posible llegar a una comprensión.
b. Vivirlo como oración y sin improvisación –hábitos de oración-. La
liturgia no se puede improvisar. Exige una preparación y que se desarrolle
toda ella en un clima de oración, sino, estamos perdiendo la percepción de
la acción de Cristo y de la salvación.
c. Sensibilidad pastoral  responsabilidad hacia el pueblo. Tener en
cuenta a las personas a las que me estoy dirigiendo.
d. Distribución de funciones, gestos, forma de celebrar, etc. No todos tienen
que hacerlo todo ni lo mismo. Esas funciones hay una primera distinción
entre el que preside y lo que participan. Fundamental. No se deben
suplantar los unos a los otros. Cuidar los gestos: aspecto “teatral” de la
liturgia en el sentido de que tiene que transmitir un sentido. Los gestos han
de ser expresivos de una realidad y vividos como oración. Tienen que
trasmitir pero no caer en la teatralidad. Se ha de cuidar la forma de
celebrar, sin improvisación. Hay que aprender y estar abiertos a la
celebración de la gracia. No se trata de un planteamiento racional
estudiado, cuanto es que fruto de la acción de la gracia, de la oración y de
la acción de Cristo en mí de la Iglesia.
e. Participación consciente, activa y fructuosa – Palabras / gestos / música
– Oración / técnica / audiovisuales. Consciente: con una comprensión de
los textos y de lo que se celebra. Activa: realizando cada uno lo que le
corresponde en la celebración. Fructuosa: adecuada. Todo esto es el
misterio de la Iglesia de Cristo. Todo ello se expresa en las palabras, gesto
y música. Sirviéndonos de la técnica. Y sabiendo que la liturgia es
audiovisual, porque llega a nosotros a través de todos los sentidos. Es todo
el ser del hombre el que ha de quedar implicado en la celebración.
4. Homilía: partir el pan de la Palabra, igual que Eucaristía.
a. Acto sacramental (ej. Discurso de Emaús). El CVII pide que en situación
normal, no falte nunca la celebración de la palabra de Dios acompañada
por la homilía y en todos los domingos, y se recomienda también que a
diario. Toda la explicación es necesaria para que reconozcan a Cristo y
que puedan participar en el misterio pascual. Los de Emaús reconocen a
Cristo por la fracción del pan. Cuando lo descubren, desaparece, porque
ya no necesitan esa presencia sensible. Importante los 40 días de la
resurrección a la ascensión: les enseña a los discípulos a prescindir de la
presencia sensible y vivir de otra presencia también real, de Cristo
resucitado: “yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo”.

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b. Acto de magisterio: Entre el Evangelio y el Credo. Debe haber una
enseñanza que transmita lo que Dios nos ha comunicado y la Iglesia nos
enseña. Sólo lo puede hacer quien ha recibido ese encargo de la Iglesia.
Compete al obispo, presbítero –encargado por su obispo- y si procede al
diácono. Si un laico preside una celebración: hace homilía, pero lo debe
hacer siempre por encargo del obispo. A veces se recomienda que lea un
texto para evitar que ese acto de magisterio quede deformado por faltar la
suficiente formación. Otra cosa es lo que se autoriza en las misas con niños
y en las misas de los quicos… los ecos: son comentarios. Siempre tienen
que ser reconducidos por el que preside la celebración. Se permite un
cierto diálogo. Problema: que se conviertan en un valor absoluto: nos
centramos tanto en estos valores especiales, que lo demás lo valoramos
como no válido. No quedarnos en esta forma.
c. Preparación de la presencia eucarística de Cristo. Que está presente en
la Palabra, en el Sacramento y en la Iglesia.
d. Exige una preparación, para enseñar e iluminar la Palabra.
e. Máxima creatividad en la liturgia. Acorde con los textos, oraciones y lo
que se está celebrando, y con la enseñanza de la Iglesia y del Credo.
5. Participación sacramental:
a. Se participa de la fuente de la santificación: por sacramentos. La acción
de Dios lo primero es que santifica.
b. Participación prolongada y preparada.
c. Asimilación del sacramento por medio del reposo. Es necesario ir
asimilando el sacramento.
d. Lector / respuesta al canto / comentador. Tres funciones que son muy
importantes para esa participación sacramental. El lector ha de leer
adecuadamente, la importancia del canto y el comentador –peligroso-

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Tema 4. La Palabra de Dios
Es la Palabra de Dios uno de los elementos principales, no sólo por las lecturas.
Incluso en los primeros signos se plantea una disputa en los signos y cánticos –los que
proceden de la Palabra de Dios y los que no proceden de ella: se introducen himnos
inspirados por la Palabra de Dios. Esto pasa también con las oraciones, himnos,
responsorios, antífonas… están inspiradas en la Palaba de Dios. Está en la base de la
celebración. Lo que Dios nos comunica para que podamos vivir la relación con Él y
podamos responderle de modo adecuado. Un ejemplo son los salmos: responder a Dios
con lo que Él nos da.

1. Teología de la celebración de la Palabra


La liturgia tiene su origen en el culto sinagogal. S. Justino (s. II d.C.) en la primera
apología describe una liturgia eucarística y describe cómo se leen los pasajes de la sagrada
Escritura. Refleja S. Justino lo propio en esa primera mitad del s. II. No pertenece a los
padres apostólicos, pero es sumamente cercano. El esquema celebrativo es continuación
del celebrado actualmente.
1. Magisterio:
a. SC7 Cristo está presente en su Palabra: S. Escritura  Cristo habla. Es
una de las presencias de Cristo. No sólo está presente en su Palabra sino
que es esa Palabra de Dios la que nos ayuda a caer en la cuenta de la
presencia de Cristo. Es Cristo quien nos habla por la SE. S. Jerónimo dice
que toda la Escritura conduce a Cristo. Ignorar las escrituras es ignorar a
Cristo. Sólo desde el AT se puede conocer a Cristo. Esta presencia de
Cristo en la Escritura se cumple de un modo esencial en la liturgia. Es
verdad, que también está cuando se lee solo, pero sobre todo cuando toda
la Iglesia unida a Cristo proclama esa palabra, es Cristo quien nos
habla. La SE y el Evangelio es plenamente actual. Son hechos pasados,
pero que se siguen realizando en el momento presente. Hay un mensaje
aquí y ahora para nosotros.
b. SC33 En liturgia, Dios habla a su pueblo / Cristo anuncia el Evangelio.
Cristo en la liturgia anuncia el evangelio como algo absolutamente
presente. Se pide proclamación de la Palabra de Dios en todos los
sacramentos.
c. SC 56 Liturgia de la Palabra + Liturgia Eucarística = un solo acto de
culto. Antiguamente se decía que para “oír misa” bastaba con llegar al
Evangelio. No, también son importante las otras lecturas.
d. Misterium Fei de Pablo VI (FIC 1108) presencia real (no sustancial).
Sale al paso de la negación de la presencia real de Cristo en la Eucaristía.
Proclama esa presencia real, sustancial, pero señala que también en…
i. En la Palabra
ii. En la explicación de la Palabra
…Hay una presencia real de Cristo. Cristo está en medio cuando se lee la
Palabra de Dios, pero sobre todo en el acto litúrgico. Presencia real, pero
no sustancial. Sólo sustancial en la Eucaristía. En los demás sacramentos
está presente Cristo.

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e. Eucarísticum Mysterium (1967)  interrelación de las Presencias.
Cómo esas distintas presencias de Cristo están comunicándose y el
cristiano en la celebración tiene que vivir inmerso
f. OLM (ordenación del leccionario de la misa) y OGMR (29, 57-71 -3ª
edición-)  importancia de la Palabra de Dios. OLM explica la armonía
de las lecturas y la presencia de Cristo. En ambos, se subraya la necesidad
de la Palabra de Dios que está presente en la celebración.
2. Sagrada Escritura
a. Está presente la presencia y acción de Dios (y Cristo) en la Palabra. La
teología de la Palabra es Pneumatológica  opera en la Iglesia. El
Espíritu Santo es el que hace posible el avance de la Palabra de Dios en
la Evangelización. Importante para la recepción y comprensión de la
Palabra de Dios.
b. Jn 6, 63  Las palabras (de Cristo) son espíritu y vida. Dice S. Pedro
justamente al concluir el discurso del pan de vida. S. Juan no desarrolla la
institución de la Eucaristía y pone el pan de vida y el lavatorio de los pies.
c. Jn 14, 26  El Espíritu enseñará-recordará: Memoria Iglesia /avance.
Hace presente.
d. Jn 16, 13  Espíritu guiará a la verdad plena (Cristo): inteligencia
profética del momento Cristo.
e. Hb 4, 12  La Palabra de Dios es viva y eficaz. Vitalidad y actualidad
que tiene la Palabra de Dios. Eficacia, pero respetando la libertad de la
persona. Da una trasformación a nuestra vida
f. Jn 1, 1 ss.  La Palabra es Cristo mismo. Así empieza el evangelio de s.
Juan. S. Juan de la Cruz: “El Padre dijo una Palabra y quedó mudo”. En
Cristo está dicho todo. Plenitud de la revelación que culmina en Cristo.
3. La Palabra: llena de la vida de Dios. La Palabra es Cristo, y él se nos comunica.
Dios se hace hombre para que el hombre se haga Dios. Admirable intercambio.
Dios sin dejar de ser Dios se hace hombre para que el hombre pueda ser partícipe
de la vida de Dios. Esencial del misterio de la Encarnación. Expresión + de su
ser. Obras donde el autor se está reflejando a sí mismo. En la SE nos llega el ser
mismo de Dios. Por ello es tan importante conocer la SE para poder llegar a un
conocimiento profundo de Dios. Leer entre líneas, todo un mensaje que Dios nos
está comunicando. En cada momento, podemos decir que se recibe de una forma
distinta. Un texto leído muchas veces, nos presenta algo nuevo. (se identifica con
Hijo/acción Espíritu Santo).
4. Santos Padres
a. A la hora de renovar la Iglesia, el descubrimiento de los Padres va unido
al movimiento bíblico, al movimiento litúrgico y a una renovación en la
espiritualidad. Son como piezas absolutamente relacionadas,
comunicadas, que no podemos prescindir de ninguna de ellas. El
desarrollo de una, nos lleva a las demás. Es como las virtudes.
b. Es común la comparación (no igual) de la presencia en la Palabra con:
i. Encarnación: S. Ambrosio.
ii. Eucaristía: Orígenes, S. Jerónimo. Tenemos mucho cuidado que
no caiga ninguna partícula al suelo, y desparramamos la Palabra de
Dios.
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iii. Visión beatífica de los bienaventurados: S. Agustín. Esa
contemplación de Dios que vamos a tener en el cielo podemos
tenerla a través de la Palabra de Dios, en la cual Dios mismo se
hace presente, se nos comunica y revela. Hay diferencia sustancial.
Pero, si es verdad que lo que vamos a tener es una plenitud de lo
que ya podemos recibir por esta palabra.
c. Desarrollo teológico de Padres  ± entorno a la Palabra. Ese avance de
la teología
d. “Cuando os explico la Escritura, yo mismo la entiendo mejor” (S.
Agustín). Esa comunicación de la Palabra de Dios de la Iglesia en todos
los tiempos, la que lleva a la Iglesia a una comprensión más plena de la
presencia de Cristo en la Eucaristía. Esfuerzo por explicar la palabra nos
lleva a conocerla mejor. En la transmisión de la Palabra es el ES el que
está actuando en cada una de las personas. No se añade nada a la Palabra
de Dios.
e. El lugar habitual de la lectura bíblica es la Iglesia, durante la liturgia…
Dificultad que crea el desconocimiento de la lengua latina. En Trento se
presentó el hecho de traducir, pero como lo hacían los protestantes, no se
quiso. Por ello, al menos los domingos, los sacerdotes tenían que explicar
al pueblo las lecturas. Insistencia en la predicación. También se planteó la
traducción en el sínodo de Pistoya, pero hubo una desviación doctrinal y
se rechazó. Ya en el s. XX se usaban leccionarios en lengua vernácula y
se fueron desarrollando misales bilingüe.
Quien me enseña y hace posible la lectura bíblica es la Iglesia. Por ello, es
importante recibirla en el seno de la Iglesia. Eficacia por la acción
sacramental de la gracia que actúa en la celebración litúrgica.
f. Por eso, la interpretación es de naturaleza teológica/pastoral. A la hora
de estudiarlo y comunicarlo. Importante para la comprensión individual y
para la predicación. No tengo que contar en la predicación lo mío, sino lo
que es la Palabra de Dios leída en la Iglesia con el contenido teológico
y pastoral. La pastoral es extender la acción de Cristo a los que me lo
encomienda.
g. Todo tiene alcance cristológico.
h. Cf. Pontificia Comisión Bíblica, “la interpretación de la Biblia en la
Iglesia”, 1993. Documento que nos recuerda una serie de aspectos.
5. Elaboración teológica
a. La Palabra de Dios comunica:  revelación/manifestación de Dios
i. es eficaz y realiza por la gracia lo que anuncia
ii. realiza la comunión con el Hijo. Entramos en comunión con
Cristo por la Palabra de Dios que por el ES nos lleva al Padre
b. La Palabra de Dios exige  pide una actitud:
i. Escucha y acogida.
ii. Es base del diálogo con Dios (oración). Exige actitud de oración
y al mismo tiempo provoca la actitud de oración si la escuchamos
y acogemos. Ej. Samaritana: inicio, hay un cierto rechazo y luego
hay una escucha y acogida, rompiendo los esquemas de esta mujer
que cree que se encuentra instalada y tranquila en su situación
25
personal. Cuando entra con la teología (dónde adorar a Dios), Jesús
acepta el tema teológico y vuelve al personal, porque la teología
no es ajena al tema personal. Esta Palabra de Dios le lleva a
reconocer su incoherencia de vida y su conversión y apostolado.
c. La Palabra de Dios llega 
i. Por medio de la Iglesia
ii. En el anuncio  evangelización
iii. En la liturgia  celebración que trasforma nuestra vida y la vida
de los demás a través de la caridad y la misión. Desde aquí,
volvemos al anuncio y la evangelización. Va creciendo como en
espiral hasta llegar a la plenitud de Dios: crecemos en el anuncio,
y siempre estamos necesitados. Es todo un proceso continuo.
d. Actualidad de la Palabra: se realiza al ser proclamada en la liturgia. En
el acto litúrgico Dios mismo nos está diciendo eso mismo: el
acontecimiento de salvación.

2. Comprensión-Asimilación en la Liturgia
1. Ámbito en el que la Iglesia lee la Palabra de Dios. En la liturgia es toda la Iglesia
la que está actuando.
2. Tres términos que podemos identificar, aunque cada uno tiene unas
connotaciones:
a. Biblia  libro sagrado /veneración (en la liturgia o fuera de ella). Es la
manifestación de Dios mismo. DV: el cristiano ha de estar familiarizado
con la Biblia.
b. Sagrada Escritura  usos de la Iglesia para liturgia y oración / dividido
según liturgia. División para el uso en la liturgia. Se hace lectura continua
–lo más corriente en la primera antigüedad- y temática –ya se ve en s.
Agustín-.
c. Palabra de Dios  En la proclamación litúrgica /ritualidad /
sacramento. Se rodea de una ritualidad para hacerla plenamente actual.
No es algo al margen o el recuerdo de cosas pasadas, sino que partiendo
del hecho histórico –no un mito o leyenda fundante- porque Dios ha
querido entrar en la historia. Todo ello se expresa en la ritualidad y en el
sacramento (signos por medio de los cuales Cristo nos comunica su propia
vida). Estos sacramentos son acción de la Iglesia. Protestantes: sólo la
SE, ¿cómo se yo que la SE es tal? Lo sé, porque hay una continuidad en la
Iglesia, la que me la enseña y hace por medio de la liturgia posible esa
comprensión y asimilación. Ej. Gran parte de las enseñanzas de los SS.PP.
son en un contexto litúrgico. Estamos en esa atmósfera litúrgica para
comprender la vivencia de la palabra de Dios.
i. Exclamación. Hay una seria de aclamaciones que reconocen en la
asamblea la palabra que se proclama.
ii. Profesión de fe. Unida a la proclamación de la palabra. No es
casual.
iii. Aclamación.
iv. Afirmación. De lo que es la Palabra de Dios

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d. Emisor Cristo // Receptor  Iglesia-cada cristiano // transmisor 
lector en la celebración litúrgica. La Iglesia participa del emisor. En la
celebración litúrgica establece el transmisor que es quien lee la Palabra de
Dios. Ej. Cristo lee en la sinagoga y todo el mundo queda admirado de su
explicación. El papel del lector es fundamental. Ser consciente de la
responsabilidad que tiene de ser transmisor, si no, se anula todo lo anterior.
Se trata de comunicar algo, hacer de transmisor de lo que Cristo nos
comunica a la Iglesia y a cada cristiano. Que la Palabra de Dios pueda
servir de alimento.
e. Palabra de Dios > FE > Conversión > Palabra de Dios > Misión >
Palabra de Dios… (Proceso en espiral = Hª de la Salvación). La Palabra
de Dios nos lleva a la fe. Cristo al enviar a los Apóstoles les pide que
anuncien el Reino de Dios, que lleva cuando se recibe a la Fe. Ej. Pablo
en la cárcel, al salir, anuncia a Cristo, y hace que crea el que se convierte
y toda su familia. La Palabra de Dios acogida lleva a la Fe. Esta fe acogida,
supone la conversión, cambio de vida: toda nuestra existencia cambia. La
conversión nos lleva a vivir la Palabra de Dios en la liturgia. Diferencia
de la primera Palabra de Dios –no dada en la liturgia- a la segunda, si dada
y escuchada en la liturgia, la cual nos lleva a una tarea, a la misión. Esta
tarea, implica anunciar con obras y con palabras la Palabra de Dios. Ya
no es que recibimos una Palabra de Dios, sino que la transmitimos a otros.
Y así el proceso en espiral hasta la plena consumación en la liturgia
celestial.
3. La comprensión y acción de la Palabra es lo que se expresa en homilía. La
homilía debe expresar esa comprensión y acción de la Palabra. No decir “a mí me
parece”. Se necesita esta comunicación de la Palabra. Ya en el pueblo de Israel se
aplicaba la Palabra de Dios a la vida. Esta comprensión de la Palabra a lo cual
debe ayudar la homilía, el Pueblo de Dios necesita el alimento de la Palabra, por
ello pide que se explique al menos los domingos. Es importante que la homilía sea
asequible, pero hay que contar que no todo el mundo va a entenderlo todo. No se
puede bajar el nivel. Los que participan son un auditorio muy heterogéneo.
Intentar que llegue a todos algo, contando en primer lugar con la acción de la
gracia que hace que se comunique y resuene en cada uno. No hablamos de técnicas
de oratoria, sino de una acción sagrada. Que hace que se comunique un mensaje
que supera al hombre, pero que al mismo tiempo es accesible. Aplicación: Títulos
de las perícopas en los leccionarios. Saber cómo tengo que enfocar la liturgia:
cómo tengo que enfocar la reflexión según el día que es. Es una ayuda.
a. El texto se entiende en el contexto
b. Problemática: Entender el texto en el marco del hagiógrafo, Dios lo
comunica y él nos lo transmite. Exégesis literal, pero sin perder de vista
la espiritual, moral –que va al comportamiento. Es el misterio (SE)
celebrado (en la liturgia), y que nos lleva a la vida (moral). El contexto
del libro es muy importante, el contexto en el que esa acción sucede, en
el que la Iglesia lo ha vivido y celebrado.
i. Bíblico: cada libro, en el conjunto  Biblismo
Cuidado de no caer en la exageración de que todo es la Biblia, hay
que leerla en la Tradición de la Iglesia
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ii. Litúrgico: liturgia de la Palabra/Sacramento/Año litúrgico 
Deformar celebración.
Nos viene en la liturgia de la Palabra: 1ª lectura, Salmo, 2ª lectura
Versículo, Evangelio, credo, homilía y oración de los fieles. Esto
sería el contexto estricto de la liturgia de la Palabra. Con mucha
frecuencia la 1ª lectura ilumina el evangelio, el Salmo es la
respuesta… A la hora de comprender la Palabra de Dios tengo que
ir entrando en su contexto. Comprender el contexto, que es el
contexto celebrativo en el que Dios se me está comunicando, aquí
y ahora, y también hay un contexto del sacramento, de la acción
litúrgica que estamos celebrando (matrimonio, eucaristía…) Ella,
condiciona también su comprensión. Incluso el mismo año
litúrgico condiciona. Si no se tiene en cuanta todas estas cosas, se
está deformando la celebración.
iii. Hombre: experiencia Dios (P-H-ES)/Interpela 
Reduccionismo
Tener en cuenta a la persona que participa en la celebración. De
aquí la importancia de conocer a la comunidad, de las personas a
las que te diriges. Con mucha frecuencia esto no se va a dar. Tener
claro el ideal y luego llegar hasta donde se pueda. Dada la
heterogeneidad de la asamblea. Se trata de llegar a una experiencia
del misterio de Dios que nos hace salir de nosotros mismos para
introducirnos en el misterio de Dios. Peligro del reduccionismo,
quedarnos sólo en un aspecto, y no introducirnos en la experiencia
de Dios que nos hace salir de nosotros mismos y que en el fondo
nos complica la vida.
c. Leer el AT hacia Cristo Es la tipología. El tipo, el antitipo y la realidad
que es Cristo. Cristo está en el centro como cumplimiento. Recibiendo de
Cristo el NT y el AT nos llega a nosotros en la celebración litúrgica. (ej.
Ambones antiguos). En las Iglesias de Roma, había diferentes ambones,
uno para leer la primera lectura mirando al altar –el AT mira a Cristo, y en
otro mirando a la asamblea se lee el NT-. El gradual se lee en la escalera.
Simbolismo de aplicar una realidad teológica-litúrgica-espiritual a la
disposición litúrgica de la Iglesia.
d. Cristo esencia del NT  todo gira en torno al misterio de Cristo.
i. Orden de la lectura: AT > Cartas > Evangelio
ii. Orden de comprensión: Evangelio > Cartas > AT
e. La Palabra: vínculo que hace la Iglesia  dentro del Sacramento
(lectura /exégesis patrísitca  ecelsial). La lectura ha de estar
acompañada de la celebración litúrgica
4. Contexto litúrgico de la Palabra
a. Celebración concreta en: tiempo litúrgico y día concreto.
b. Todo influye en todo: articulación de la celebración: Palabra +
Sacramento / silencio PLENITUD. La Palabra te lleva al sacramento, no
es casualidad el orden en la celebración. Todo lleva a una plenitud en la
vida cristiana. La Palabra de Dios es una auténtica comunicación de Dios

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en Cristo y una gracia que nos lleva a la Plenitud a la que estamos
llamados.
i. Interacción con otras lecturas / oraciones / homilías. Todo está
relacionado. No se puede prescindir de nada.
ii. Títulos – Credo – Oración universal.
c. Credo
i. Interpretado desde la fe de la Iglesia
ii. Las verdades de la fe que forman un todo orgánico
iii. Clave hermenéutica del NT
iv. Asentimiento religioso movido por la gracia
v. Resume la caridad y los misterios de la vida de Cristo. Hay un
gesto litúrgico que resalta algo, la inclinación profunda. La
encarnación.

3. La Celebración
1. Dentro del amiente de oración.
2. Respuesta que Dios se da en nosotros; ej. Salmos.
3. Ejemplaridad de Leccionario (cf. OLM). Nos enseña la selección de perícopas.
Algunos dicen que es algo artificial. Está realizado por peritos y han tomado
diversos leccionarios antiguos y han recopilado la tradición de lecturas leídas. Ello
ha ido cambiando… primero la lectura continua y luego temática. Ambas de
combinan.
4. Inicio e introducción (antífonas/cantos; actos penitenciales, etc.)
5. Homilía-credo-oración universal + silencio.
6. Liturgia de la Palabra es verdadera celebración del Sacramento y es algo
irrenunciable… Aplicación pastoral.
7. Lugar de la proclamación. El ambón, que es sólo para la Palabra de Dios. No
para otras cosas.
8. Forma de realizarla: técnica, espiritual, litúrgica. Exige de nosotros una
preparación técnica (micros, volumen, condiciones acústicas, saber cómo hay que
leer cada texto –histórico, poético…). Se ha de tener una vivencia espiritual y
litúrgica.

4. Palabra-Sacramento
1. Desde el Vaticano II en toda celebración  Palabra de Dios.
2. Liturgia de la Palabra + Liturgia eucarística = 1 sólo acto de culto (SC 56).
3. En la última cena, Cristo da gracias  evoca historia de Israel  Lecturas
4. San Justino (1ª Apología 67) lecturas AT + Apost + Cristo
5. En todo sacramento: Palabra (forma) cf. FIC 944
6. Palabra + Sacramento  fundamento de la homilía.

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Tema 5. El Sacramento
1. Ámbito Sacramental
Nos acercamos a la cuestión de sacramentos en general de modo litúrgico. Por otra parte
hay un realismo en los sacramentos, dado que cumplen aquello que significan. Y hay una
gracia sacramental que se comunica. Aquí se ve la interrelación de todas las asignaturas.

1. Palabra+sacramento = Proceso de gracia. Acción divina. El sacramento está


hecho a base de la Palabra. S. Agustín: al elemento se le añade una Palabra y ya
tenemos el sacramento. Produce ese proceso de gracia o acción divina. Dos
aspectos necesarios de la misma realidad que es de Dios. La iniciativa es de Dios,
con ello se asegura la acción del sacramento. Es importante nuestra disposición y
participación, dado que los sacramentos son para las personas y exigen una
participación libre.
2. Se debe aceptar libremente (debida disposición) la acción de Dios. Siempre es
la acción de Dios lo que prevalece. Las irrupciones de Dios en el AT es lo que se
realiza ahora en el Sacramento. S. León Magno dice que lo que eran los milagros
en los evangelios, son ahora los sacramentos. Acciones de Dios que producen
una santificación. Importante no perder esto de vista, dado que si estamos
acostumbrados a los sacramentos los podemos desvirtuar.
3. Dios nos ha llamado primero  Opus operatum. El sacramento es expresión
del Corazón de Dios. Se manifiesta en esta acción salvífica y participamos por
medio de Cristo y de la Iglesia.
4. SC 61: Por tanto, la Liturgia de los sacramentos y de los sacramentales hace
que, en los fieles bien dispuestos, casi todos los actos de la vida sean santificados
por la gracia divina que emana del misterio pascual de la Pasión, Muerte y
Resurrección de Cristo, del cual todos los sacramentos y sacramentales reciben
su poder, y hace también que el uso honesto de las cosas materiales pueda
ordenarse a la santificación del hombre, alabanza de Dios.
a. La acción litúrgica que engloba todo, hace que los fieles, por los actos de
la vida cristiana –toda la vida en tanto en cuanto orientada a Cristo, guiada
por el ES-. No podemos decir que todos los actos de la vida sean liturgia.
Los actos de la vida no son liturgia, deben quedar trasformados por la
gracia divina que emana del misterio pascual. [recordado el esquema del
Padre-ES-Hijo y brotando la Redención y la Eucaristía y de ahí por
medio de la Iglesia surgen todas las gracias]. Todo brota de la Pasión,
Muerte y Resurrección. Por los datos que tenemos, ya desde el principio
los cristianos se reúnen el domingo. Primero la Pascua, después vendrá
una preparación a la Pascua y una prolongación de la misma. S. Agustín
diferenciará entre la Pascua como algo que se actualiza y la Navidad
como algo que se recuerda. Luego, S. León Magno cincuenta años
después dará a la Navidad la categoría también de actualización.
b. Del misterio pascual reciben su poder los sacramentos y los
sacramentales. El misterio pascual es el centro que realiza la santificación
para llevar a este doble movimiento de la santificación del hombre y de la
alabanza de Dios.

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5. Uso diverso del término sacramento, que hay que saber utilizar, porque puede
inducir a error.
a. Cristo es sacramento del Padre. Cristo por el misterio pascual realiza la
salvación y nos muestra al Padre que no podemos conocer. Por ello, el
paralelismo de Adán y Cristo: la nueva creación.
b.  la Iglesia es sacramento de Cristo. Es la Iglesia la que hace presente a
Cristo aquí y ahora. Dios ha dado el poder de perdonar los pecados, Cristo
asocia siempre a la Iglesia en esta obra de la salvación. Por ello, fuera de
la Iglesia no hay salvación, porque esa salvación de Cristo se realiza
siempre en la Iglesia. Aunque puede haber gente que esté dentro de la
Iglesia y realmente esté fuera y viceversa. Evangelium nuntiandi: Pablo
VI: si hay personas que dejan de conocer a Cristo por nuestra culpa, es
posible que ellos se salven por caminos que no conocemos. Pero, siempre
la salvación es por medio de la Iglesia. Es inseparable Cristo de la Iglesia.
c.  Los 7 sacramentos son acciones de Cristo por la Iglesia. Son acción
de Cristo por medio de la Iglesia y se dirigen al hombre concreto. No
son planteamientos generales sino que van a la realidad de la persona
concreta. Cada sacramento responde a un momento y situación concreta
iluminada por la gracia.
d.  Los sacramentales prolongan los sacramentos. Por ejemplo, la
Eucaristía que es el momento culminante, va extendida en la liturgia de las
horas, las bendiciones… La vivencia en la liturgia ha de transformar a la
persona, siempre sujeta a las propias limitaciones, porque hay que aplicar
la parábola del trigo y de la cizaña (en el mundo, Iglesia y nuestro
corazón). Los sacramentales forman la liturgia en el sentido más amplio.
La liturgia no sólo son las rúbricas, es en primer lugar la salvación de
Dios en Cristo por la Iglesia que se realiza aquí y ahora. Si no hay liturgia
no hay acción de Cristo en nosotros.
e.  Liturgia son sacramentos y sacramental.
f.  Al Padre va la liturgia: santificación y alabanza. Esta liturgia vivida
nos lleva a entrar en relación con el Padre con el doble movimiento de
santificación y alabanza. Lo que está en el último escalón está en el
primero: el Padre.
6. Cada sacramento preparado y rodeado por otras acciones. La liturgia no agota
la actividad de la Iglesia. En el fondo ha de anunciar y vivir a Cristo, pero sólo
llega a realizarse en condiciones a través del mismo sacramento. Ámbito que se
debe cuidar para comprender y celebrar. Se ha de cuidar el ámbito litúrgico para
comprender los sacramentos y vivirlos adecuadamente. La celebración adecuada
a la que debemos tender sólo es posible cuidando este ámbito. No podemos ir a la
celebración de cualquier manera. Es necesaria una transición: prepararse antes de
la celebración. La misma arquitectura tiende a provocar esto con el atrio: espacio
que ya es sagrado, que sirve para crear un ambiente en el que yo pueda entrar
y encontrarme con Cristo, con los hermanos y conmigo mismo.
7. Los símbolos sacramentales son distintos: No es lo mismo el bautismo que la
Confirmación que el Matrimonio. Dios ha elegido símbolos diversos que
responden a diversos momentos. Es distinta la gracia de Dios que se comunica.
La gracia es participar de la vida de Dios. Hay siempre una participación de la
31
vida de Dios. Pero, hay una gracia específica en cada sacramento para responder
a una situación concreta. Y Dios en el sacramento sale al paso, comunicándosenos
de un modo distinto. Incluso en cada acción sacramental es distinta. El “tipo” de
gracia es semejante, pero al mismo tiempo es una acción distinta de Dios, porque
no se repite –dado que para él todo es un eterno presente y cada acción es única e
irrepetible.
8. Iniciación:
a. Bautismo  incorporado a Cristo
b. Confirmación  configurado a Cristo
c. Eucaristía  Identificado a Cristo
9. Los otros sacramentos: nos incorporan a lo anterior:
a. Penitencia: recuperación
b. Unción: configuración con Cristo paciente
c. Orden: configuración con Cristo cabeza –sacramento social
d. Matrimonio: configuración – unión con Cristo y la Iglesia –sacramento
social.
10. Los diversos actos:
a. Liturgia de las horas: configuración con Cristo orante
b. Año litúrgico: misterio de Cristo en el tiempo
c. Culto eucarístico
d. Liturgia de la muerte: configuración al tránsito pascual
e. Bendiciones: prolonga la bendición eucarística.

2. Realismo del Sacramento


SC7: Realmente, en esta obra tan grande por la que Dios es perfectamente glorificado
y los hombres santificados, [está al revés, dimisión ascendente y descendente, pero lo
primero es la santificación de los hombres. Primero Dios con su gracia, la redención y la
eucaristía nos santifica y luego podemos participar de esa glorificación de Cristo al Padre]
Cristo asocia siempre consigo a su amadísima Esposa la Iglesia [cada uno de
nosotros], que invoca a su Señor y por Él tributa culto al Padre Eterno.
Con razón, entonces, se considera la Liturgia como el ejercicio del sacerdocio de
Jesucristo. En ella los signos sensibles significan y, cada uno a su manera, realizan la
santificación del hombre, y así el Cuerpo Místico de Jesucristo, es decir, la Cabeza y
sus miembros, ejerce el culto público íntegro.
Los sacramentos son liturgia. Dios ha querido hacerlo todo por Cristo por medio de la
Iglesia. Los sacramentos, los signos sensibles, no son ideas. No es la liturgia un desarrollo
doctrinal. No se puede prescindir de los signos sensibles, que significan y deben
significar. Problema de hoy es que la gente ve algo, un signo sensible, y no lo entiende.
Por ello se ha de educar en la fe, para que los signos signifiquen. A ello se le llama
iniciación cristiana. Los Padres de la Iglesia con los catecúmenos les enseñaban las cosas
y otras las recibían por ósmosis. Los sacramentos realizan, siempre que no le pongas
barrera. Trasforman. Se ha de intentar comprender lo que aparece en el signo sensible. A
veces se consigue y se avanza, pero otras se puede equivocar, por ello la importancia de
la labor del Magisterio. Lo que se realiza por los sacramentos es la santificación. Así,
avanzando en espiral, se ve una correspondencia entre el primer y el segundo párrafo. Esa

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santificación hace que el cuerpo místico de Cristo (cabeza + miembros) ejerzan el culto
íntegro de Dios. Orden cronológico: la santificación y el culto público, por medio de los
sacramentos y los sacramentales.
En consecuencia, toda celebración litúrgica, por ser obra de Cristo sacerdote y de su
Cuerpo, que es la Iglesia, es acción sagrada por excelencia, cuya eficacia, con el mismo
título y en el mismo grado, no la iguala ninguna otra acción de la Iglesia.
Un sacramento es una acción sagrada, lo de mayor valor de la Iglesia. La Iglesia en
cuestión sacramental es tuciorista (ir a lo más seguro) porque no puede arriesgarse a que
los sacramentos sean nulos. Si no, la acción de la Iglesia estaría fracasando. Aquí
desembocamos en el tema de la permanencia de la Iglesia y su infalibilidad en el
Magisterio. La eficacia: lo más importante son los sacramentos. La evangelización es
necesaria para llegar a los sacramentos. Los sacramentos son las acciones más
importantes e inigualables a cualquiera otra acción. Ni siquiera la acción caritativa que es
consecuencia de los sacramentos.
1. Dios actúa siempre en el sacramento. No es algo que depende de la disposición
del sujeto ni del ministro. Dios garantiza en Cristo su actuación en la actuación
sacramental. Por ello, la eficacia. Actúa también en los sacramentales y en la
liturgia, pero no de la misma manera: diferencia del ex opere operator y el ex
opere operantis. En los sacramentos no puede haber “autoservicio”, no se pueden
dar a sí mismo. El sacerdote celebra en nombre de Cristo. Dios en la acción de su
gracia no queda circunscrito a los sacramentos, puesto que puede transmitirnos su
gracia por otros medios.
2. Precisar el lenguaje: si todo es sacramento, nada es sacramento… Hablar con
rigor. La declaración del magisterio acerca del número de siete sacramentos es en
Trento. Todo no es sacramento. Podemos hablar de sacramento en un sentido
amplio, pero hay que tener claro la noción estricta del sacramento.
3. Institución.
4. Sustancia/materia-forma. Qué es lo esencial del sacramento, y cuáles son la
materia y la forma de los mismos.

3. Gracias sacramentales
1. Gracia del sacramento:
a. Siempre es la misma porque es Cristo. Participar de la vida divina,
configurarnos con Cristo.
b. Siempre es distinta, porque responde a una situación distinta y nos
transforma de una forma distinta para una acción distinta. No es lo mismo
el orden que el bautismo.
c. Palabras diferentes en cada sacramento.
d. Gestos/materia diferentes en cada sacramento.
2. Responde a situaciones de la vida: así toda la vida del cristiano sea reflejo de
Cristo. Aquí se vuelve a lo visto en SC7.
a. Santificación desde Dios al hombre.
b. Glorificación desde el hombre a Dios.

33
Tema 6. Crítica a la Acción litúrgica
1. Ubicación  desacralización
a. Finales de los años setenta a los ochenta
b. Marginación de lo trascendente. Se quitan las imágenes, se cae a veces,
no en los planteamientos, si en la práctica de aspectos del protestantismo.
c. Sólo válidos los valores del pasado.
d. Se celebra lo vivido: pasado. Es lo importante, si no lo he vivido… no
tiene validez. Hay autores que van “a la fiesta” pero a la fiesta
desacralizada. Se acentúa que “la misa es una fiesta”… si pero… Son
aspectos que hay que coger con pinzas, porque te puede llevar a
deformaciones. Se hacen otras liturgias que no son signos sensibles que
santifican a los hombres y glorifican a Dios.
2. Denuncia profética:
a. Crítica del culto que discrepa con la vida. Pero no en el sentido en el que
se celebra lo vivido, sino que tiene que haber una armonía de lo vivido con
lo celebrado.
b. Sin justicia no puede haber verdadero culto. Yo no puedo estar
machacando a los demás y dirigirme adecuadamente a Dios.
c. Trascendencia del aspecto moral. Nuestro comportamiento tiene una gran
importancia.

1. En el Antiguo Testamento
1. Ex 3, 12; 5, 1.3; etc La liberación vinculada al culto  Alianza. El hecho
fundante del pueblo de Israel. Antes era solo una familia. Lo que les va a dar una
cohesión como pueblo es esa alianza y culto a Dios. Por ello no se puede entender
sin esa relación litúrgica con Dios. Cuando se debilita ese culto, viene la
dispersión y el exilio y no subsiste como Pueblo. Ahí llega al nuevo Pueblo de
Dios con Cristo.
2. Frente a eso, Am 5, 21-26: “Yo detesto, desprecio vuestras fiestas, no me gusta el
olor de vuestras reuniones solemnes. 22 Si me ofrecéis holocaustos... no me
complazco en vuestras oblaciones, ni miro a vuestros sacrificios de comunión de
novillos cebados. 23 ¡Aparta de mi lado la multitud de tus canciones, no quiero oír
la salmodia de tus arpas! 24 ¡Que fluya, sí, el juicio como agua y la justicia como
arroyo perenne! 25 ¿Acaso sacrificios y oblaciones en el desierto me ofrecisteis,
durante cuarenta años, casa de Israel? 26 Vosotros llevaréis a Sakkut, vuestro rey,
y la estrella de vuestro dios, Keván, esas imágenes que os habéis fabricado
3. Is 1, 11-19: niega el sacrificio de animales porque prefiere la conversión del
corazón.
4. Jer 7, 4-7: [categorías de personas que no pueden defenderse por sí mismo, y Dios
toma de ellos.
5. No se censura el culto en cuanto tal, se censura el culto vacío. Valoran el
verdadero culto.
6. Sentido histórico de la revelación
7. Después del exilio se acentúa la restauración del culto  El Templo
8. Cambio radical…
9. Ezequiel  Templo santuario, como realidad escatológica  anuncio de Cristo
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2. Nuevo Testamento
1. Jesús y el sábado  para los cristianos todo pasa al día primero (apariciones
del Resucitado, reuniones y celebraciones). Jesús como si se empeñara en
escandalizar sobre el sábado. Jesús toma esa corriente profética de negar lo que
son planteamientos a los que se les ha vaciado el sentido. Hay una institución que
se mantiene pero que ya no se termina de comprender el sentido. En vez de ser
una realidad que libera, se convierte en algo opresivo. El sábado como día
consagrado al Señor es un enriquecimiento de la persona en su relación con Dios,
con los demás y consigo mismo. Aquí, JPII en Dies Domini lo explica: no es el
hombre para el sábado, sino el sábado para el hombre. Este sábado para los
cristianos queda superado por el domingo, día de la creación, el octavo día –de
aquí el simbolismo octogonal en los baptisterios.
Así los apóstoles entienden el sentido de la celebración cristiana que pasa al
domingo que es lo que marca el verdadero culto. Es un culto que es para el
hombre y no el hombre para el culto con una realidad prácticamente
absolutizada. Es verdad que el culto es para Dios, pero sin que el culto –como
realidad abstracta, suplante a Dios mismo.
2. La Samaritana y el culto en espíritu y verdad: culto interior/exterior. Culto
cristológico y pneumatológico. Cristo frente a la intención capciosa de la pregunta
acerca de dónde se debe dar culto, responde reafirmando la tradición del mundo
judío, que culmina precisamente en Cristo. Cuando llegue el momento, los
verdaderos adoradores lo harán en espíritu (la verdadera dimensión del hombre:
lo que decían los profetas que me adoran con los labios pero no con el corazón; y
es también la atracción del ES), vosotros sois el nuevo templo; y en verdad: el
padre de la mentira es el demonio. Frente a la mentira está la verdad que es Cristo.
Aquí tenemos un paralelo: el padre de la mentira y la verdad que es Cristo. Pues
el culto que se inaugura en Cristo y lleva a la perfección todo lo del templo de
Jerusalén, lo hará con la entrega de su cuerpo y sangre. El texto de la carta a los
Hebreos, presenta cómo los sacrificios de la AT no podían dar el verdadero culto
a Dios ni la verdadera santificación. Era una preparación espiritual para
comprender y vivir la nueva y definitiva alianza con Jesús. La misma controversia
con los mercaderes del templo, insiste en este carácter del templo como el culto
en Jesucristo. Los fariseos no le reprochan que no lo haga, sino “con qué autoridad
haces eso”, porque el que haga eso un profeta es dentro de lo normal. Lo que le
piden es que demuestre que es un profeta. Entonces le dice, destruid este templo
en tres días lo reedificaré. Pero esto lo entienden después. Es curioso ver lo atento
que estaban sus enemigos a Jesús. Lo mismo pasa con la resurrección: se
acuerdan los enemigos de Jesús para poner los centinelas y no los apóstoles. Se
está actuando este culto en Espíritu y verdad: exterior e interior.
Los sacramentos son signos sensibles. Los que propugnen un culto únicamente
interior serán los gnósticos –negando el valor de lo material-. Los católicos unen
lo interior y lo exterior. Si me quedo en algo puramente exterior no estoy viviendo
la realidad de la liturgia, el misterio de los sacramentos. Pero, tampoco es algo
puramente interior –ej. Yo me confieso directamente con Dios: a ello se le llama
examen de conciencia-, por la condición del hombre que tiene una dimensión
corporal y por el plan salvífico de Dios que ha elegido la encarnación. Es uno de

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los aspectos fundamentales. Dios ha querido hacerse hombre y asumir una
sensibilidad y afectividad para siempre. La segunda persona de la Santísima
Trinidad ha asumido la naturaleza humana para siempre, por ello Dios nos ama
con Corazón humana.
Culto Cristológico porque se centra en Cristo, pero también es pneumatológico,
porque es la acción del ES la que hace posible la unión a Cristo y la celebración
litúrgica. Todo ello se plasma en el NT. Es lo que hace que al inicio (Hch) los
cristianos no tienen problema de ir al Templo y a las sinagogas, ni tampoco cuando
se les expulse, porque lo importante es el culto en Espíritu y verdad: se reunirán
en las casas.
3. Col 2, 16-17: “Así pues, que nadie os critique por la comida o bebida o por
cuestión de fiestas, novilunios o sábados, 17 que son una sombra de lo que había
de venir, a saber, la realidad del cuerpo de Cristo.” Señala que hay cuestiones
que están latentes por el mundo judío que por el mundo pagano. Todo ello está
superado, lo podemos hacer o no. S. Pablo recomienda una cierta
condescendencia: tenemos que tener las ideas claras, pero si al que tienes al lado
le surge un problema, lo puedes hacer. Por ello, respecto a lo de comer sangre
sacrificada a los ídolos, lo puedes comer, porque los ídolos no son nada. Ahora,
si a tu hermano que es débil en la fe, le supone un escándalo, mejor que tengas
caridad y armonía y no la comas. Por ello, hay que ir a la comprensión plena de
lo que somos y lo que hacemos. Hay que tender a que todas estas fiestas no sean
un problema. “lo que Dios ha creado puro, no lo llames impuro”. Es todo un
cambio de mentalidad que tienen que asumir los que provienen del judaísmo y
también los que proceden del paganismo. Es la conversión, para poder participar
en el culto, participando de Cristo.
La realidad es el cuerpo de Cristo, su redención. Esto lo encontramos
desarrollado de otra forma en Hb. El Ap también lo ven como una asamblea
litúrgica: llegando al final a la comunión con Dios en la Jerusalén del cielo.
4. Queda abrogado el culto del AT. Todo por Cristo (Eucaristía) en la Iglesia. En
Cristo se lleva a plenitud todos los sacrificios de la antigua alianza. Se da una
verdadera adoración. El culto del AT es insuficiente y al llegar la plenitud deja de
tener sentido.

3. Reflexión
1. Necesidad de lo simbólico y tiene valor eclesial-comunitario. Es por la condición
corporal del hombre, porque la realidad nos llega por medio de los sentidos. Está
presente en nuestra fe, y ni los profetas ni Cristo lo están negando. Cuando Cristo
realiza los milagros se sirve de lo simbólico –ej. Curación del ciego con el barro-
. Cristo no necesitaba de eso para hacer el milagro, sino que es un signo y va a
anunciar lo que se realizará por los sacramentos. Esta realidad simbólica se realiza
y vive en la Iglesia. Con los demás y para los demás. Ej. Confesión: la liturgia no
es algo privado, sino siempre eclesial y comunitario, incluso, en la penitencia,
cuando uno se confiesa a solas con el sacerdote, está presente toda la Iglesia, el
cuerpo de Cristo. Luego ya en otros sacramentos está el hecho de que sea una
asamblea más o menos numerosa. Se debe llegar a tal formación espiritual,
litúrgica, humana, que en un caso y en otros, aprovechemos todo el contenido
que se nos ofrece en la celebración. Es más perfecto lo que Dios quiera, pero cada

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situación aporta algo al que participa y a toda la comunidad eclesial. Si hay mucha
gente, es sacramento de la realidad de la Iglesia –aspecto comunitario, no
gregario-.
2. La expresión religiosa unida a la fe: mutuamente se apoyan. Lo exterior unido
a lo interior. Si se carece de la adhesión interna a Cristo, en realidad está fallando.
Mutuamente se apoyan y se exigen. Algo importante es la cuestión de la fe,
necesaria para los sacramentos. Al mismo tiempo, la fe se alimenta en los
sacramentos. Pero, necesito esa dimensión de reconocimiento y vivencia profunda
del misterio de Dios, para poder participar adecuadamente en la celebración
litúrgica.
3. El culto debe tener contenido. No sucesión de palabras vacías. El contenido nos
lo da la Iglesia y Cristo. Liturgia como juego perfectamente reglamentado. Este
contenido hay que comprenderlo y asimilarlo. Al participar más en la celebración,
más voy a ir asimilando.
4. Visión sobrenatural de lo que hacemos. No es una serie de signos que nosotros
hemos organizado. No son cuestiones prácticas. Todo tiene un sentido
sobrenatural. Son símbolos que encierran una santificación del hombre y una
glorificación de Dios. En el momento en el que se pierda la dimensión
sobrenatural, se pierde la liturgia. Ya no es Dios el que se comunica. Se queda
solo en la fiesta, en el celebrarnos a nosotros mismos. Se ha insistido tanto en la
trasmisión, instrucción –catequético-, todo ello bueno, pero sin perder el sentido
sobrenatural que es lo esencial en la acción litúrgica.
5. Misterio-Celebración-Vida. Misterio que pasa a la celebración y se lleva a la vida.
La participación litúrgica no es hacer muchas cosas sino vivir esta triple
dimensión. Es lo que ha vivido siempre la Iglesia. La vida, nos lleva de nuevo al
misterio, pero con mayor profundidad. Así vamos avanzando hasta llegar al
misterio de Dios, y entra toda esta misión trascendente, sobrenatural. Así,
trasformando nuestra existencia, transforma el mundo.
6. Huir de la tentación pelagiana: todo es don. Todo es un regalo que se nos da. La
liturgia no es tanto algo que yo hago, cuanto algo que Dios hace en mí, y que me
permite poder participar. Si comprendiéramos que todo es un regalo sería algo
diferente.
7. Huir de la tentación pietista: puedo participar. Dios que te creó sin ti, no te
salvará sin ti. Dios me hace capaz por su gracia de participar en la redención –
corredentores-. Tenemos que tomar parte de los duros trabajos del evangelio (S.
Pablo). Tenemos que participar en la acción de Dios evangelizadora,
santificadora. Cristo asocia consigo a la Iglesia –cada uno de nosotros- Por ello es
importante la liturgia y el culto, viviéndola como Dios quiere.

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PARTE BÍBLICA
TEMA 7. EL CULTO EN EL ANTIGUO TESTAMENTO
1. LAS INSTITUCIONES LITÚRGICAS: ANTES Y DESPUÉS DE LA ALIANZA
Pag. 22; cap II: etapas en la historia de la salvación.
El culto en la Biblia cambia mucho, porque el arco del tiempo y la relación con Dios hace
que cambie.
1. Adan y Eva tienen una relación con Dios, sólo de Diálogo.
2. En cambio, con Caín y Abel aparece el sacrificio, una forma de culto, de
relacionarse con Dios. En las páginas del Génesis, aparece que el sacrificio de
Caín no es aceptable porque obra mal. Por lo tanto el sacrificio ha de ir unido a la
vida.
3. Con Noé vemos que se suceden esos sacrificios y con él se da una alianza: un
pacto entre Dios y una persona. En la etapa de los Patriarcas es un culto familiar:
una ligación entre Dios y el Padre de familia: Noé, Abrahám,... hay oraciones,
sacrificios, hay recuerdos –como la estela de piedras- Es una familia que se ha ido
extendiendo, ahí se va cristalizando la relación litúrgica de Dios con su pueblo.
Aquí no hay sacerdotes, es el patriarca el que realiza el culto, y toda la familia
participa. Como pueblo queda constituido por medio de la Alianza en el Sinaí. Es
ya después del Exodo cuando se instituye la casta sacerdotal, y las diversas castas
con las exigencias que esto comporta. Se pasa de un culto itinerante donde el arca
es signo de la presencia de Dios, hay un aspecto grandioso con el que se responde
a Dios. Se pasa a una dispersión del culto, hasta que luego con Salomón se centra
el culto en el Templo de Jerusalén.
Pag. 107: El cánto; cap. 9.
Realidad religiosa en toda la Biblia. Hay muchos textos de los profetas que son cánticos,
los salmos –quizás la expresión más fuerte y que ha pasado plenamente a la liturgia
cristiana-. Si comparamos la liturgia judía y la cristiana, vemos continuidad y
discontinuidad:
1. Continuidad: hay muchos elementos tomados de los judíos: vemos como los
apóstoles mantienen las prácticas del culto. Si se ve que no ofrecen sacrificios,
pero si se ve que participan en las oraciones del Templo. Los cristianos siguieron
frecuentando el templo hasta su destrucción. Incluso también en las sinagogas y
allí anuncian a Cristo, hasta que los expulsan.
2. Discontinuidad: en Hb se ve claro que el culto cristiano es diferente. Rompe con
todos los sacrificios antiguos, no hay continuidad con el sacerdocio. Nosotros
como piedras vivas nos integramos en el Templo de Cristo. Es el nuevo culto en
Espíritu y verdad, es decir en el ES y en Cristo. Transformación radical. Se puede
adorar en cualquier lugar unidos a cristo. Esta es la razón de porqué son
considerados ateos: porque no tenían templo. El templo para los cristianos es la
Iglesia reunida, con la presencia de Cristo. No es el lugar lo importante.
Hace referencia a los salmos como la forma de expresión más notable. Connotaciones
mesiánicas de los salmos y textos proféticos.

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Todo ello va a pasar al NT: Ap, cartas… muchos de estos cánticos aparecen en la liturgia
de las horas. El canto es un reconocimiento de la presencia de Dios. Una expresión del
interior del Hombre. Dios se sirve del aspecto poético para expresar lo que sería difícil de
expresar. El canto además crea comunidad y ambiente de fiesta –se ve en la hermana de
Moises, en David- es una característica. Hay también una función sacramental y
ministerial en el canto. Nos lleva a una realidad más profunda. Tiene un valor en sí, pero
sobre todo tiene el carácter pedagógico de introducirnos en el misterio.
Cap. 10, pág. 123. Sacramentalidad de la plegaria litúrgica. Plegaria litúrgica: fundamento
bíblico. Toda la Biblia está llena por la oración. El aspecto de diálogo con Dios con toda
la trascendencia y cercanía a la vez. Esto justifica –“es que hay otro pueblo que tenga a
Dios tan cerca”- constata y hace eficaz esa presencia de Dios. El pecado se ve como un
alejamiento de Dios. Dios se ha ido del Templo: se ve en los profetas: echan en cara que
sus obras no concuerdan con la oración. Hay también en el AT un carácter de bendición:
es Dios quien bendice. Carácter santificador, es la acción de Dios que nos transforma y
hace que nuestra vida sea distinta. Ello se ve en el libro de Job y aun se ve en el NT
“¿Quién pecó, éste o sus padres?”. Cristo en el NT acepta y corrige. Es lo mismo que pasa
con la universalidad de la salvación. En Is vemos que se abre a todos los pueblos, pero
aun en tiempos de Cristo tienen la mentalidad cerrada –ej. De la mujer siro-fenicia-. Cristo
usando esa mentalidad dice que la salvación llega a los confines de la tierra.
La narración bíblica: carácter anamnetico. Esto se ve con más claridad en la Pascua. P.
ej. Nosotros conservamos de los judíos la Pascua y Pentecostés, como dos fiestas de
origen en el AT pero que han pasado a nosotros. Tienen el carácter de bendición y de
anamnesis –actualización litúrgica-. También están las berakah –bendiciones que usan
los cristianos-: si se comparan con las plegarias litúrgicas, vemos muchos puntos en
común.
Cap. 12, pág. 144 punto 3. Simbolismo bíblico.
Hay una pedagogía divina en los signos que van apareciendo en la historia de la salvación.
Con la encarnación culmina este proceso del AT y llega a la plenitud, pero todo ese
simbolismo está presente en el AT, con los sacrificios, con la sangre que se asperjaba
sobre el pueblo –sentido que tenía: la vida que se comparte, la vida ofrecida a Dios, en la
sangre estaba el alma, por ello los judíos no tomaban la sangre de los animales porque en
ella está la vida. Al rociar la sangre quiere decir, esa vida ofrecida a Dios que se comunica.
Cap. 13, pág. 155: El tiempo histórico-salvífico.
En Israel el tiempo es una teofanína, una manifestación de Dios. Desde el Gn cambia la
concepción de Dios respecto a otros pueblos del entorno. Dios se introduce en el tiempo
para transformarlo y llevarlo a plenitud. Cada acontencimiento divino-salvador es
irrepetible, aunque se siguen actualizando a lo largo de la historia. Es lo que dará lugar al
progreso en espiral donde se va repitiendo este acontecimiento pero con un avance. Cada
momento es único e irrepetible. El tiempo se ve como kairós, acontecimiento salvífico.
No se prescinde del tiempo cósmico, días –años…, pero se habla como presencia de Dios.
Aquí la relación de los sacrificios del pueblo de Israel con lo que se tenía del cultivo de
la tierra. Lo ofrecido queda transformado por la acción de Dios.
Cap. 14, pag. 164: El lugar de la celebración, el lugar sagrado.

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Con los patriarcas no hay un lugar sagrado, es justamente lo contrario. Hay una irrupción
de Dios que se manifiesta y hace que un lugar determinado sea sagrado, por ello se erige
allí un altar y se pone una estela. Es la irrupción de Dios, ese Kairós, lo que hace que sea
santo. Pero el carácter nómada hace que no haya un lugar santo.
Después de la salida de Egipto, condicionado por ofrecimiento de los animales, se pone
el arca, y la tienda –la gloria de Dios se posa sobre la tienda-. Ello da lugar posteriormente
al Templo como lugar de la presencia de Dios y de los sacrificios con la cristalización del
Templo de modo progresivo: va quitando poco a poco todos aquellos lugares que existían
para centrar todo en el Templo, hasta que sea la destrucción del Templo. Entonces surge
con fuerza el sacrificio espiritual que aparece sobre todo en Dn y en otros profetas “acepta
nuestro corazón contrito y nuestro espíritu humilde…” sustitución que era revolucionario
en Israel. Es lo que luego dirá Hb: no ofrecemos sacrificios de animales sino la sangre de
Cristo: el definitivo sacerdote que se ofrece por la santificación del pueblo entero.
Evolución: del Templo se pasa a los cristianos. De ahí el respeto a la propia persona y a
los semejantes. Esto se recoge en el ritual de exequias al incensar el cuerpo del difunto.
Cap. 18; pag. 212. El año litúrgico: el paso de la antigua a la nueva Pascua.
La Pascua nace con un rito en el AT que celebra el paso del Señor, la salida de Egito con
el rito del cordero y los ázimos. De todo esto sacamos cómo la liturgia de la palabra en la
Iglesia se inspira en las celebraciones de las sinagogas. Las sinagogas se desarrollan sobre
todo en el exilio y la diáspora porque no se puede acudir al templo: por las bendiciones,
oraciones y lectura de la palabra de Dios se hace este culto semanal. También esté el
shemá Israel: oración familiar, es importante. Este shemá, que es un recuerdo de lo que
Dios ha hecho y se actualiza, los cristianos lo sustituyen por el Padrenuestro y lo rezan
tres veces (laudes, vísperas y misa). Es el modelo de la oración.
Alianza que va progresando hasta llegar a la definitiva: el sacerdocio de Arón que
desaparce al llegar aquello de lo que era imagen: Cristo. Ya la sinagoga con el culto
espiritual da prevalencia a la palabra de Dios y a las bendiciones. Importante las fiestas
que se van sucediendo a lo largo del año: sábado queda sustituido por el domingo con un
sentido liberador: “no es el hombre para el sábado sino el sábado para el hombre”. Todas
la fiestas adquieren un carácter cristológico.
Para profundizar: “La religión judía” –Rodríguez Carmona (BAC); R. Baus
“Isntituciones del AT” (Herder)
Cap. 2, pág. 20. Cristo resucitado, fuente de la salvación. En el NT: todo llega a su
culminación con una transformación.
Cristo que exhala el Espíritu. Creer es tener la vida de Cristo. La vida que aparece en la
sangre y el agua que brota del costado de Cristo que son la Iglesia y los sacramentos. En
Jn 20, “Recibid el ES, y les sopla” signo de lo que les está comunicando. A continuación
ve en este momento la institución del sacramento de la penitencia, que ya se había
anunciado a Pedro, pero que ahora se instituye. Es en Jesús resucitado donde se adquiere
la fuerza constitutiva. La Iglesia: sacramento de Cristo (SC5): del costado de Cristo
nacido en la Cruz, nace la Iglesia entera.

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Hay una pascua y un pentecostés permanente. No son acontecimientos circunscritos a un
momento.
Pág. 22-23: plenitud y actualización que se da en Cristo. Trento afirma que Cristo ha
instituido los siete sacramentos.
Pag 34: el culto en el NT: importante tener presente todos los libros del NT: en los
evangelios narran las acciones de Cristo pero en los Hch, cartas y Ap vemos la realización
de la acción de Cristo. El fundamento es lo que cristo ha dicho y hecho. Todo brota de la
Cruz y se anticipa en la última cena. De ahí tienen una proyección a toda la Iglesia. Es un
culto nuevo, pero a través de signos sacramentales, que tiene su aspecto externo del cual
no podemos prescindir.
Cap . 4: pag 44: Los apóstoles repiten la enseñanza de Jesús. Ej. El pasaje de Emaús: hay
una celebración eucarística: encuentro con Cristo, liturgia de la palabra que culmina en
Cristo, y luego la eucaristía. Se les abren los ojos cuando Jesús desaparece. No dice que
haya celebrado la eucaristía, pero es el usado en los Hch para designar la eucaristía: “la
fracción del pan”.
s. Pablo, en Hch 20, un joven se cae del 2º piso, y luego lo resucitan, y sigue con salmos
y cánticos para la fracción del pan.
Vemos el bautismo, la confirmación, todos ellos en los Hch. Vemos toda una evolución.
Ap. Interesante porque con su lenguaje simbólico-apocalíptico hace presente una acción
litúrgica. Con los himnos de aclamación a Dios, se ve la realidad presente en las
comunidades cristianas. Está también la cuestión de los canticos e himnos no bíblicos –
algunos dicen que no se pueden usar, y otros dicen que podemos inspirarnos en la Biblia
y componer otras piezas: son controversias de los primeros tiempos de la Iglesia. Son
cosas que también vemos en nuestros tiempos, como también con las imágenes o la
filosofía y la razón. En el Ap tenemos las primeras cartas como mensajes y todo culmina
en la Jerusalén celeste. No nos habla tal cual de la celebración litúrgica, pero si que hay
muchos elementos de ella. Sabemos que en los inicios se reúnen en las casas y luego en
el siglo IV ya tienen Iglesias. En el caso de Diocleciano: destruir los lugares de culto y
los libros sagrados… Ventaja: como para los cristianos el templo de Cristo somos
nosotros, no puede llegar nunca a destruir la Iglesia.

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