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IGLESIA NACIONAL PRESBITERIANA

“EL DIVINO REDENTOR”


REGLAMENTO INTERNO PARA LA CELEBRACIÓN DE CULTOS Y REUNIONES ESPECIALES
Y USO DE LAS INSTALACIONES

EL H. CONSISTORIO de la Iglesia Nacional Presbiteriana “El Divino Redentor”, en su calidad de cuerpo de gobierno de la iglesia
local y por las facultades que le confieren los Artículos 89 y 99 fracciones 1 y 3 de la Constitución General de la Iglesia Nacional
Presbiteriana de México, A.R. (Ed. 2007)

CONSIDERANDO

PRIMERO.- Que es deber del Consistorio de la Iglesia el organizar y dirigir el culto público en la Iglesia local, y cuidar que la
predicación sea bíblica y reformada, velando por la pureza y la sana doctrina y mantener en el amor de Cristo el Gobierno de la
Iglesia Local. (Hechos 20:28, Hechos 13:17 y 2 Pedro 5:2).

SEGUNDO.- Que con el propósito de dar una respuesta clara, justa y ordenada a las solicitudes para la celebración de Cultos
Especiales en las instalaciones de la Iglesia, sus misiones y congregaciones, que por diferentes motivos son presentadas a este
Consistorio, y para que todos los Cultos Especiales que se celebren en nuestras instalaciones se realicen en apego a los
principios bíblicos de orden y conducta, se expide el presente

“REGLAMENTO INTERNO PARA LA CELEBRACIÓN DE CULTOS


Y REUNIONES ESPECIALES Y USO DE LAS INSTALACIONES”.

CAPÍTULO I
DISPOSICIONES GENERALES

Artículo 1. El cumplimiento del presente Reglamento es obligatorio para las organizaciones de la Iglesia, los oficiales, miembros
en plena comunión, miembros adherentes, simpatizantes, jóvenes, niños, y en su caso, visitantes en general.

La falta de cumplimiento del presente Reglamento será objeto de análisis por parte del H. Consistorio de la Iglesia para la
aplicación de la sanción o sanciones correspondientes.

Artículo 2. Las cuestiones no consideradas en el presente Reglamento o aquellas que requieran ser aclaradas, serán resueltas
por el H. Consistorio de la Iglesia, tomando en cuenta primeramente la Palabra de Dios y lo establecido en Nuestros Libros de
Gobierno, a saber: La Constitución de la Iglesia Nacional Presbiteriana de México, El Manual de Procedimientos de la
Constitución de la Iglesia Nacional Presbiteriana de México y el Libro de Disciplina de la Iglesia Nacional Presbiteriana de México
y el Libro de Culto y Liturgia de la Iglesia Nacional Presbiteriana de México.

CAPÍTULO II
TIPOS DE CULTOS ESPECIALES

Artículo 3. Se define como Cultos Especiales, todos aquellos actos de adoración en los que el pueblo de Dios se reúne para dar
gracias y/o para pedir la bendición de Dios, que se realizan fuera de los horarios establecidos por la Iglesia.

Todos los Cultos son de carácter público, por lo que se notificará a la Iglesia y se permitirá la entrada de cualquier miembro o
visitante, a excepción de los casos expresamente señalados en este Reglamento en los artículos del 10 al13.

Las reuniones especiales son aquellas realizadas, principalmente por las organizaciones de la Iglesia local para cumplir con sus
propósitos y contribuir en la edificación del cuerpo de Cristo, también podrán realizarse por otras organizaciones del Presbiterio,
El Sínodo y la Asamblea General.

Entre otros, algunos de los Cultos y Reuniones Especiales son:


I- Cultos Especiales
A. Cultos fúnebres

B. Enlaces Matrimoniales

C. Cultos de Acción de Gracias


a) Por un año más de vida (cumpleaños)
b) Por XV años
c) Por aniversario de bodas
d) Por término de un ciclo escolar u obtención de un grado de estudios
e) Por aniversario de una organización o ministerio
f) Por algún otro motivo especial presentado por el solicitante

II. Reuniones Fraternales


a) Por un año más de vida
b) Por el próximo nacimiento de un bebé (Baby Shower)
c) Por alguna otra celebración especial presentada por el solicitante

III. Reuniones Especiales


a) Convenciones
b) Congresos (campamentos) (escuela bíblica de vacaciones)
c) Conciertos
d) Veladas de Oración
e) Convivencias Fraternales
f) Reuniones de trabajo
g) Otras que sean aprobadas por el H. Consistorio, previa solicitud

Los bautizos, dado que son un sacramentos se podrán realizar durante los cultos ordinarios de la Iglesia y/o en algún culto
especial solicitadas por los miembros en plena comunión siempre y cuando tenga el visto bueno del R. Consistorio y no afecte la
agenda ya programada por el mismo.

CAPÍTULO III
SOLICITUD PARA LA REALIZACIÓN DE UN CULTO ESPECIAL.

Artículo 4. Es privilegio solamente de los miembros en plena comunión de la Iglesia el solicitar al Consistorio permiso personal
para la realización de un Culto Especial o una Reunión Fraternal.

Es privilegio de las organizaciones de la Iglesia local, Presbiterio y sus organizaciones, Sínodo o Asamblea General el solicitar al
Consistorio permiso para la realización de un Culto Especial, Reunión Fraternal o Reunión Especial.

Para ambos casos el R. Consistorio de la Iglesia se reserva el derecho de otorgar o no el permiso solicitado, con base a lo
establecido en el presente reglamento y siempre velando por el orden, seguridad, edificación, pureza y sana doctrina de la
Iglesia.

Artículo 5. Toda solicitud deberá realizarse de la siguiente manera:

a) Por parte de uno o más miembros en plena comunión y/o adherentes de la Iglesia local o representantes de los cuerpos
eclesiásticos mencionados en el artículo 4, ya sea en favor suyo o a favor de un tercero siempre y cuando sea miembro de la
Iglesia Nacional Presbiteriana de México. Las solicitudes realizadas por las organizaciones deberán realizarse por el secretario o
encargado de dicha organización. En el caso de Enlaces Matrimoniales la solicitud deberá apegarse a lo establecido en el Libro
de Disciplina, Capítulo VIII, Apartado A, Artículo 85.
b) Ser presentada con anticipación, considerando que debe ser aprobada por el consistorio.
c) Ser presentada de manera impresa al consistorio con firma al calce

CAPÍTULO IV
DE LOS REQUISITOS PARA LA CELEBRACIÓN DE CULTOS ESPECIALES

Artículo 6. Queda a consideración del R. Consistorio el que un miembro en plena comunión pueda solicitar en forma personal la
celebración de un Culto Especial o Reunión Fraternal en día domingo, o en los días y horarios establecidos para otras
actividades de la Iglesia y de sus organizaciones. En caso de tratarse de una reunión o culto especial solicitado por alguna de
las organizaciones de la Iglesia, que contribuya a la edificación de la misma, el Consistorio considerará y en su caso aprobará o
no el cambio en los horarios de actividades culticas de la Iglesia y de las organizaciones.

Artículo 7. No podrá celebrarse un Culto o Reunión Especial con carácter de privado. Todo Culto es público y de libre acceso
para los miembros de la Iglesia y visitantes.

CAPÍTULO V
DEL DESARROLLO DE UN CULTO ESPECIAL

Artículo 8. Todo culto deberá realizarse decentemente y con orden, cumpliendo con lo siguiente:

a) Deberá incluir como punto central, la predicación de la palabra de Dios, cuidando siempre la sana doctrina.
b) La música utilizada en el culto deberá ser adecuada apegándose a la liturgia representativa de nuestro presbiterio. La cuál
será evaluada por el consistorio en caso necesario.
c) Es privilegio del Pastor de la Iglesia compartir la Palabra de Dios y oficiar, sin embargo, podrá ceder ese privilegio a otro
pastor, hermano o alguna organización para participar.
d) El orden de Culto, deberá ser preparado con anticipación en conjunto con el ministerio educación y el Pastor de la Iglesia
para su autorización.

CAPÍTULO VI
DEL USO Y CUIDADO DEL TEMPLO Y SUS INSTALACIONES

Artículo 9. Se deberá hacer buen uso de las instalaciones y el mobiliario de la Iglesia.

a) Se requiere la autorización del Pastor o el Consistorio para el cambio o movimiento del mobiliario. En caso de que se
realice, deberá regresarse a su estado original al término del evento.

b) Al término del evento se deberán entregar las instalaciones en orden y con limpieza al Guarda-templo, Diácono o persona
encargada. En caso de presentarse algún daño tanto en las instalaciones como en el mobiliario, el solicitante se hará
responsable de su debida reparación o remplazo.

c) No se permite el uso de clavos o cualquier otro artefacto para sujetar los arreglos florales o decoraciones, que puedan
dañar las bancas, reclinatorio, mobiliario en general o paredes.

d) No se permite introducir alimentos y bebidas (Refrescos) a la nave del templo. Salvo en circunstancias de fuerza mayor o
por inclemencias del tiempo y/o se esté llevando a cabo una reunión fraternal.

e) Para el uso de la cocina y utensilios, se deberá presentar solicitud a la Sociedad Femenil y cumplir con lo establecido en su
reglamento.

f) En caso de utilizar las sillas y mesas del salón anexo, estas deberán ser apiladas y ordenadas al término del evento.

g) El Consistorio se reserva el derecho de permitir o no el uso de los aparatos electrónicos y audiovisuales que son propiedad
de la Iglesia, y cuando se permita se hará bajo supervisión.

h) Cuando sea utilizado equipo eléctrico se revisará la capacidad de las instalaciones para permitir su uso.

I) Todo miembro de iglesia tiene derecho a solicitar el mobiliario de la iglesia si va a realizar alguna actividad cultica o
reunión fraternal fuera de las instalaciones de la iglesia con la expresa encomienda de regresarlo en buenas
condiciones a mas tardar el siguiente día y con previa solicitud a la junta de diáconos, En caso de presentarse
algún daño tanto en las instalaciones como en el mobiliario, el solicitante se hará responsable de su debida
reparación o remplazo. Esto no incluye el equipo de sonido.
CAPÍTULO VII
RESTRICCIONES PARA EL USO DEL TEMPLO E INSTALACIONES

Artículo 10. Por razones de seguridad, se restringirá el acceso al público una vez agotada la capacidad de las instalaciones.
150 personas.

Artículo 11. Se permitirá el acceso a personas en estado inconveniente bajo los efectos del alcohol u otras drogas, siempre y
cuando no generen violencia o alterne el orden del culto.

Artículo 12. No se permitirá el acceso a las instalaciones a personas, sin camisa, short, en ropa interior, traje de baño o
desnudos en los cultos de adoracion.

Artículo 13. Se prohíbe el uso de lenguaje obsceno u ofensivo. A la persona no miembro de la Iglesia que se le sorprenda
haciendo uso de este vocabulario se le llamará la atención una vez y a la segunda se le pedirá que salga de las instalaciones.
Los miembros de la Iglesia serán sujetos a una amonestación por parte del Consistorio, en caso de reincidencia podrá ser sujeto
de un proceso disciplinario por parte del Consistorio.

CAPÍTULO VIII
OFRENDAS DE AMOR, GRATIFICACIONES Y GASTOS

Artículo 14. La celebración de cultos especiales no tendrá ningún costo, sin embargo se podrán realizar ofrendas voluntarias y/o
especiales a favor de la Iglesia, del pastor o de algún hermano que haya participado en el Culto.

Cuando al término del evento y entrega de las instalaciones, aún se requiera de mayor limpieza, se recomienda ampliamente
otorgar una ofrenda voluntaria al Guarda-templo o a la Junta de Diaconos.

Artículo 15. Cuando el uso de las instalaciones implique consumo de energía eléctrica, el Consistorio podrá establecer una
cuota de recuperación.

CAPÍTULO IX
DE LAS ACTIVIDADES POSTERIORES A LOS CULTOS ESPECIALES,
TANTO DENTRO COMO FUERA DE LAS INSTALACIONES

Artículo 16. Está prohibido el consumo de tabaco, alcohol y otras drogas dentro de las instalaciones de la Iglesia.

Artículo 17. Está prohibida la realización de bailes, Vals y/o brindis tanto dentro de las instalaciones de la Iglesia como en algún
local externo a la misma.

Artículo 18. El Consistorio no otorgará permisos para la realización de Cultos Especiales cuando se tenga conocimiento de que
posterior al evento se realizará una celebración en la que se sirvan bebidas alcohólicas o cualquier otra actividad que a juicio del
R. Consistorio y del Pastor de la Iglesia sea considerada un mal testimonio de la conducta cristiana, aún y cuando se realice
fuera de las instalaciones de la iglesia.

CAPITULO X

Art. Sobre los requisitos para poder pertenecer a los ministerios de alabanza y de danza
1, ser miembro en plena comunión de la iglesia
2. apoyar y respaldar los demás ministerios y actividades de la iglesia.
3 ser de buen testimonio
4. someterse al Reglamento interno del ministerio del que desea formar parte
5 mostrar interés y compromiso con el ministerio al que desea entrar
6 reincidir 3 veces causara baja del ministerio la que pertenecía
7.

Capitulo XI sobre la liturgia


Artículo Transitorio

Artículo 19. El presente reglamento entrará en vigor, al día siguiente de su aprobación por el R. Consistorio, se anunciará a la
Iglesia y se publicará en el pizarrón de avisos.

Monterrey Nuevo León, a 8 de junio de 2013.

El H. Consistorio de la Iglesia

Pbro. Josué Reyes Cervantes Carrillo


Presidente del Consistorio A.I. Abdeel Zuriel Martínez Andrade
y Pastor de la Iglesia Secretario del Consistorio

A.I. Valdemar Aguilar Martínez


A.I. Daniel Antonio Ríos Prince
Ministro de Evangelización
Ministro de Recursos

A.I. Ricardo Antonio Arenas García


Vocal del M. de Educación
A.I. Bruno Martín Jacobo Montemayor
Ministro de Relaciones

A.I. Benjamín Torres Rodríguez


A.I. Nehemías Verdugo Roblero
Director de la Escuela Dominical
Representante del Centro Misionero
“Ríos de Agua Viva”
Reglamento

Reglamento General Ministerio de Alabanza.

INTRODUCCIÓN:
Todo grupo de alabanza tiene la gran responsabilidad de llevar al pueblo a la presencia manifiesta de
Dios. La eficacia de ésta responsabilidad depende de dos aspectos importantes: primero, la vida de
oración de cada adorador, y segundo, el buen funcionamiento del grupo internamente. Del prim er aspecto
cada miembro tiene responsabilidad personal, y en el segundo, hay necesidad de tener algunos
lineamientos claves para que la preparación del grupo sea buena y por lo tanto los resultados de su
funcionamiento interno se vean en la conducción públ ica de la alabanza.

¿QUÉ ES LA ALABANZA Y LA ADORACIÓN?


La alabanza es una expresión de gratitud sincera y acción de gracias a Dios por todo lo que Él ha hecho
por nosotros. Es una expresión física y vocal de nuestro sincero aprecio por Dios debido a tod as las
maravillosas bendiciones que nos ha dado.
Alabar es hablar, o cantar, acerca de Dios; cuán maravilloso es Él, y lo que ha hecho por nosotros.
La adoración es la forma más alta de alabanza. Yendo más allá del pensar en todas sus bendiciones
maravillosas, estamos expresando nuestra admiración y aclamando a Dios mismo por Su persona,
carácter, atributos y perfección. Estamos ministrando a Dios por ser quien es y no sólo por lo que Él ha
hecho por nosotros. Adorar es hablar, o cantar a Dios. Cuando entra mos en adoración, pasamos de
pensar en lo que Dios ha hecho por nosotros, y comenzamos a pensar en quién es Él.

¿QUÉ ES EL MINISTERIO DE ALABANZA Y ADORACIÓN?


El ministerio de alabanza y adoración es un servicio por el cual un grupo de personas consagrad as a
Dios, guían al pueblo en la alabanza y la adoración con la mejor música, con excelencia.
a) Es un servicio:
La palabra ministerio proviene del latín “Ministrare” que quiere decir servicio, por eso es necesario que lo
que motive al corazón de cualquier hermano que pertenezca o quiera pertenecer a este ministerio deba
ser el servicio a Dios y a los hermanos.

Esto también nos habla de que el miembro del ministerio debe de seguir como ejemplo a Jesús, nuestro
Señor el cuál:
• No vino a ser servido, sino a servir (Mateo 20:28).
• Se sometió a la voluntad del Padre (Mateo 14:36).
• En todo momento de su vida glorificó al Padre (Juan 17:4).
• Puso sus talentos al servicio del Reino (Juan 9:4 -5).
• Confió en recibir la recompensa que Dios da al siervo fiel (M ateo 25:21)

Qué alegría es para aquellos que gustándoles la música puedan servir al Señor Jesús en el ministerio
donde pueden desarrollar sus talentos y habilidades, pero hay que tener cuidado de no buscar el
lucimiento o algún provecho personal fuera de la voluntad de Dios.

b) Consagrados a Dios:
Para formar parte de este ministerio se requiere de personas que hayan tenido un encuentro personal con
el Señor Jesús y deseen responder al llamado a servirle que Él les hace, consagrando sus voces e
instrumentos para alabar a Dios guiados por el Espíritu Santo. El músico consagrado es aquel que es
apartado por Dios para ser un instrumento por medio del cual se manifieste su gloria. En el pueblo de
Israel, los levitas estaban consagrados única y exclusivamente para el servicio del templo, una parte de
ellos eran los cantores, los cuales ejercían su servicio al Señor día y noche.
La consagración de sus voces e instrumentos es una decisión personal, pero necesaria; puesto que los
cantos que el Señor Jesús les permita interpretar y en muchos casos componer, tendrán una influencia
tremenda en las personas que los escuchen ya que el Espíritu Santo actuará por medio de ellos para que
muchas vidas sean transformadas y renovadas.
c) Guiar al pueblo en la alabanza y ad oración:
Éste es uno de los objetivos principales por los que fue creado el ministerio de alabanza y debe
entenderse que es una labor eminentemente espiritual, ya que solo con la guía del Espíritu Santo se
puede realizar.
Para esto el Espíritu Santo derrama dones que deben utilizarse para el provecho de la iglesia. (Dones
naturales y dones sobrenaturales).

d) Con la mejor música, con excelencia:


En el salmo 33 se nos invita a ofrecerle a Dios la mejor música. Esto lo podemos analizar con dos
aspectos fundamentales:

1. La mejor música nace de un corazón humilde. Sal 51: 16 -19


Un corazón que reconoce la grandeza de Dios, que fuera de Él no hay otro y lo expresa con cantos de
alabanza y adoración, está ofreciéndole al Señor la mejor música que pueden escuchar sus oídos.
Los que son guiados por el Espíritu y tratan de vivir los criterios del evangelio, pueden ofrecerle a Dios la
mejor música con su canto o tocando algún instrumento, pero esto es necesario respaldarlo con un
testimonio de vida congruente, ya que: “de lo que habla tu boca, está lleno tu corazón”.
No se está mencionando que solo gente perfecta al servicio de Dios puede estar en el ministerio de
alabanza, al contrario, esto nos está llevando a tener una renovación continua llevando una vida de
oración sin conformarnos con lo que tenemos, sino dejándonos guiar por el Espíritu para ofrecer a Dios un
culto de adoración donde se manifieste continuamente gloria a Dios.
“Alegraos, oh justos, en Jehová; En los íntegros es hermosa la alabanza. Aclam ad a Jehová con arpa;
Cantadle con salterio y decacordio. Cantadle cántico nuevo; Hacedlo bien, tañendo con júbilo. Porque
recta es la palabra de Jehová, Y toda su obra es hecha con fidelidad.“ Salmo 33:1 -4.
2. Ejercitando y poniendo en práctica los dones naturales
Es necesario que estos dones se desarrollen por medio del ensayo, el estudio de la música y la práctica.
No todo caerá del cielo, la parte que les corresponde a los miembros del ministerio es la constante
superación, apoyándose en el estudio y la práctica.

Disposiciones generales del Ministerio de Alabanza.

1. El grupo de alabanza.
El grupo debe tener una estructura definida con el propósito que cada miembro tenga claridad de sus
funciones, y se tenga así, mayor fluidez en el min isterio de alabanza.
El directo de alabanza es la autoridad principal en el grupo
Los subdirectores de alabanza son los encargados de apoyar al director principal.
Los líderes de alabanza están para dirigir reuniones de alabanza, supervisados y discipulados por el
director de alabanza.
Todos los miembros, tanto cantantes como instrumentistas deben estar sujetos al director de alabanza o a
los líderes de alabanza en funciones.
Todo nuevo integrante de alabanza debe probar fidelidad y capacidad, po r un tiempo determinado por el
director musical.
Todos los miembros del ministerio de alabanza deben ser adoradores primeramente fuera de la
plataforma, personas que demuestren un estilo de vida que refleje los frutos del espíritu santo, y que
buscan continuamente la unción y la presencia de Dios en sus vidas.

2. Requisitos para formar parte del Ministerio de alabanza.

1. Ser miembro activo de la congregación.


2. Comprometerse a tener una vida integra y ser ejemplo para otros en testimonio y servicio a Dios.
3. Estar dispuesto a ser ejemplo en su forma de vestir y hablar dentro y fuera de la congregación.
4. Tener conocimientos musicales comprobables en el instrumento que se desenvuelva, o tener habilidad
para entonarse correctamente (saber cantar).
5. Debe mostrar fidelidad y disciplina en su posición, dando prioridad a su ministerio (servicio a Dios)
más que a otras cosas en medida de lo posible.
6. Disposición para participar en charlas, reuniones, ensayos y act ividades espirituales referentes al
ministerio de alabanza.
7. Contar con la aprobación del Pastor de la congregación, y del director de alabanza para poder
incorporarse.

3. El director de alabanza.
Todo grupo de alabanza debe tener un d irector musical o director de alabanza, cuya función es la
dirección general del grupo. Sus responsabilidades se definen como sigue:
a) Encargado de convocar con regularidad y dirigir los ensayos de alabanza.
b) Responsable de mantener actualizado el repertorio musical de adoración, y de enseñar las
alabanzas nuevas al grupo. Cuando se va a ensayar una canción nueva, debe enviarla con antelación a
los músicos y a los líderes de alabanza para que estos las distribuyan.
c) Dar indicaciones técnicas al grupo, voces e instrumentos.
d) Es la autoridad principal del grupo, en conjunto con el pastor de la Iglesia.
e) Debe mantener la visión del ministerio en el grupo y en la congregación local.
f) Debe preocuparse por mantener la disciplina del grupo como por ejemplo:
a. Horarios de ensayos y asistencia a los mismos.
b. Distribución de los subgrupos de sus respectivos líderes.
c. Llamadas de atención a los miembros del ministerio de alabanza.
g) Es responsable de velar porque los miembros del grupo de alabanza se encuentren en una
sana relación con Dios, y de que muestren un testimonio adecuado, digno de la tarea que llevan a cabo.
h) Presidir, dentro de lo posible, las reuniones públicas de alabanza, o en su defecto, designar a
las personas encargadas de hacerlo.
i) Buscar mantener la unción de Dios para ministrar y dirigir a los demás y para inspirar en el
grupo de alabanza esta misma búsqueda por la presencia de Dios.
j) Convocar a todo el ministerio a un ensayo general por mes.
k) Preparar con antelación las listas de las canciones de los ensayos generales y enviarlas a los
músicos y al grupo de danza. En el caso de una canción nueva enviarla también a los líderes de los
grupos.
l) Preparar con antelación (como mínimo un día antes), las listas de las canciones del servicio
que dirige en la semana.
m) Aprender las letras de las canciones antes de los ensayos.
n) Es el encargado de la reunión dominical, o en su ausencia de designar con anticipación a una
persona para hacerlo.
o) Motivar mediante iniciativa propia, a los integrantes del ministerio de ala banza, en todo
momento.
p) Establecer comunicación con el o los subdirectores de alabanza, si los hay, para coordinar las
actividades relacionadas con los ensayos o en ministerio en general. Podrá en todo momento solicitar la
colaboración de éstos para llevar a cabo las tareas ministeriales.
q) Deberá coordinar con la Junta Administrativa cuando se deba comprar algún equipo que haga
falta para la alabanza oportunamente y darle seguimiento.

4. Los subdirectores de alabanza.


También llamados co-directores de alabanza, son las personas encargadas de apoyar al director de
alabanza en la logística de la dirección del grupo de alabanza.
a) Buscar mantener una relación cercana con Dios de modo que reflejen el carácter de Cristo en
sus vidas personales y puedan mantener la unción de Dios.
b) Asistir al director de alabanza cuando éste por algún motivo deba ausentarse de las
reuniones.
c) Realizar las funciones propias del director de alabanza cuando éste no pueda asumirlas por
razones de fuerza mayor, y aquellas que el director le designe realizar.
d) Coordinar y convocar a ensayos generales, en conjunto con el director de alabanza.
e) Mantener comunicación con el director de alabanza en la toma de decisiones referentes al
ministerio de alabanza.
f) Informar al director de alabanza de cualquier eventualidad, o comunicado que sea pertinente
al ministerio.

5. Los líderes de los subgrupos de a labanza.

Los líderes de los subgrupos de alabanza, son las personas designadas por el director de alabanza para
estar al cargo de un subgrupo de alabanza. El ministerio de alabanza es uno solo, sin embargo se dividen
en subgrupos para una mejor organizac ión.

Los líderes de estos grupos tendrán las siguientes responsabilidades:

a) Velar por el bienestar espiritual de los miembros que tiene a su cargo, e interesarse por su
bienestar emocional dentro del equipo.
b) Organizar ensayos con frecuencia (al menos un ensayo mensual, aparte del ensayo general).
Para esto deberá establecer comunicación con los miembros de su grupo, y con todos los músicos para
acordar el día y la hora. El ensayo deberá programarse e informarse con suf iciente antelación.
c) Dirigir la alabanza y la adoración durante las reuniones en la iglesia, tanto el día que
corresponde, como cuando así fuere designado por el director de alabanza.
d) Preparar las listas de las canciones que se cantarán con un día de antelación a la reunión
como mínimo, y enviarla a los músicos, al encargado de proyecciones y al grupo de danza; por el medio
que considere oportuno.
e) Propiciar en el equipo un ambiente de unidad, evitando toda com petencia entre los grupos de
alabanza.
f) Llegar a la iglesia al menos 30 minutos antes de la reunión cuando le corresponda dirigir, y
con al menos 1 hora de anticipación cuando tenga que afinar algún detalle técnico antes de la reunión.
Además deberá dar ejemplo en su puntualidad a las reuniones aun cuando no tenga que dirigir.
g) Mantener comunicación continúa con el director de alabanza con el fin de mantener la unidad
en la visión del ministerio, asimismo deberá mantener const ante comunicación con los músicos y las
voces del equipo en general.
h) Aprender las letras de las canciones antes de ser ensayadas.
i) Estar pendiente de la puntualidad de los miembros del equipo a las reuniones, de su
responsabilidad y de que muestren una actitud de adoración durante los servicios.
j) Revisar los detalles técnicos musicales y de voces, evitando las improvisaciones y las fallas
que puedan desconcentrar durante los momentos de alabanza.
k) Propiciar el mejor ambiente de adoración durante las reuniones.

6. Los músicos.

Al igual que cada miembro del ministerio de alabanza, los músicos son una parte esencial del ministerio.
Sabemos que la música es utilizada desde tiempos bíblicos como una forma de expresión para adorar a
Dios. Actualmente contamos con mucha mayor tecnología que entonces, sin embargo el principio es el
mismo: dar gloria y honra a Dios a través de la música, de los instrumentos. Los músicos del ministerio de
alabanza tienen una gran responsabilidad al igual que todo el equipo de crear el mejor ambiente posible
para permitir que las personas adoren a Dios. Entre otras, tendrán las siguientes responsabilidades:

a) Buscar mantener una relación cercana con Dios de modo que reflejen el carácter de Cristo en
sus vidas personales y puedan mantener la unción de Dios.
b) Colaborar durante los momentos de ensayo, mostrando un espíritu de servicio y cooperación
con los demás miembros del minis terio.
c) Ensayar con anticipación las canciones que se practicarán durante los ensayos, en su
respectivo instrumento cuando fuere posible.
d) Aportar al director de alabanza y a los líderes de alabanza las sugerencias musicales
necesarias para la ejecución de las alabanzas.
e) Realizar sus tareas con entera disposición y poner sus conocimientos al servicio de los demás
buscando siempre mejorar musicalmente y espiritualmente.
f) Presentarse puntualmente a los ensayos a los que ha sido convocado, con al menos 20
minutos de anticipación cuando requiera preparar su instrumento.
g) Velar por la correcta afinación de los instrumentos, antes de cada reunión y de darles el
cuidado y el mantenimiento respectivo.
h) Colaborar en conjunto con el director de alabanza, y el sonidista cuando se deba transportar
el equipo de audio hacia una locación fuera de la congregación, (reuniones públicas, visitas a otras
iglesias, etc).
i) Mostrar un espíritu de sujeción hacia el director de alabanza y hacia los líderes de alabanza
de cada grupo.
j) Avisar al líder del grupo correspondiente y al director de alabanza cuando por razones
justificadas no puedan presentarse a las reuniones.

7. Las voces de fondo o coros.


En todo equipo musical es necesario e importante contar con las voces de fondo. El coro o las voces de
fondo son las que dan el soporte vocal a la voz principal. Aportan una base armónica vocal a la melodía
principal que es generalmente ejecutada por la voz principal, de modo que le aporta también cuerpo y
color a la voz. Tienen las siguientes responsabilidades:
a) Buscar mantener una relación cercana con Dios de modo que reflejen el car ácter de Cristo en
sus vidas personales y puedan mantener la unción de Dios.
b) Asistir puntualmente a los ensayos a los que convoquen sus líderes de grupo y a los ensayos
generales del ministerio de alabanza. En los casos especiales en que no se pueda presentar deberá
comunicar su justificación válida al director de alabanza o a su líder de alabanza con anticipación.
c) Llegar puntualmente a las reuniones de la congregación.
d) Presentarse como mínimo, 30 minutos ante s de la reunión, los días en que le corresponda
participar como corista, con el fin de afinar su instrumento y preparar su micrófono.
e) Durante los servicios, las voces de fondo no deben en ningún momento sobrepasar el volumen
del dirigente o voz principal. Deberá mantener un espíritu de sujeción al líder durante las ministraciones y
en todo momento estar atento a las indicaciones del dirigente.
f) Al hacer armonías (segundas voces), asegurarse de que está sincronizado con el dir igente y
de que se está cantando en el tono correcto. Las armonías no debe aplicarlas en todas las frases
musicales.
g) Aprender las letras de las canciones, escucharlas y estudiarlas previamente a los ensayos.

8. Los ensayos.

Los ensayos del grupo de alabanza son uno de los aspectos más importantes a tomar en cuenta como
parte del ministerio de alabanza. Los ensayos son sumamente necesarios en todo equipo de alabanza, ya
que incluso los cantantes profesionales dedican gran pa rte de su tiempo fuera del escenario para
ensayar. Ya hemos analizado que la prioridad como adorador debe ser la condición espiritual, y la unción
que cada uno debe tener para ministrar a la congregación. Sin embargo el ensayo es un aspecto
secundario que ayuda a ejercitar los aspectos técnicos, musicales, vocales y de acople a fin de que el
equipo pueda propiciar el ambiente ideal durante el momento de adoración en la iglesia de modo que las
personas puedan fácilmente envolverse en una atmósfera de adoraci ón. Recordemos que toda distracción
va en contra de lograr la conexión de las personas con la adoración a Dios. Los ensayos deben estar bien
definidos en cuanto a lo que deben incluir para aprovechar mejor el tiempo.

a. Se realizará un ensayo general por mes, el tercer sábado de cada mes; pudiendo variarse esta
fecha previa coordinación con todo el equipo para facilitar la asistencia de todos los miembros.
b. Empezar con un tiempo de oración para poner en manos de Dios el tiempo de ensayo.
c. Cuando se aprendan nuevas alabanzas es aconsejable que los que tocan instrumentos ensayen
antes que los cantantes para no perder mucho tiempo en la reunión y los cantantes aprendan ya con
acompañamiento musical.
d. El horario de los ensayos individuales (de subgrupo) lo definirá el director del grupo a
conveniencia de cada uno de los miembros.
e. Todos los miembros del ministerio de alabanza deberán llegar puntualmente a los ensayos. En el
caso del sonidista, y los músicos deberán llega r con al menos 10 minutos de anticipación para afinar los
instrumentos a fin de que el tiempo se aproveche de la mejor manera.
f. Después de 10 minutos de la hora acordada, se tomará como llegada tardía, cuando no haya una
justificación válida previamente comunicada.
g. Después de 30 minutos de llegada tardía (injustificada), no podrá participar en el desarrollo del
ensayo, y recibirá una llamada de atención con amor de parte del director, subdirector o líder de grupo.
h. Cuando haya acumulación de 3 llegadas tardías injustificadas, se tomará un proceso por parte del
director de alabanza que le impedirá participar en el servicio a Dios durante el tiempo que se considere
necesario hasta que la actitud haya cambiado.
i. Si se está introduciendo una nueva alabanza, y sin justificación no se presenta al ensayo, quedará
a criterio del director de alabanza si puede servir el día que se va a enseñar la nueva alabanza a la
iglesia.
j. Las ausencias deben ser informadas al director o a los subdirectores con su debida justificación.
k. Cuando haya dos ausencias injustificadas a los ensayos se tomará un proceso semejante al
mencionado anteriormente por parte del director de alabanza.
l. Es deber de todos los miembros tener preparadas las partituras (charts) y letras de los cantos
antes de llegar al ensayo.
m. Es responsabilidad del director y los subdirectores informar con suficiente anticipación los cantos
para que puedan ser aprendidos y estudiados.
n. Todos los asistentes deberán presentarse al ensayo con una actitud de servicio a los demás, con
humildad para aprender y ser corregidos, y para recibir recomendaciones y consejos.
o. Durante los ensayos generales mantener el orden y la disciplina para aprovechar el tiempo
dedicado a este propósito.
p. Todos los participantes deberán mostrar interés durante el ensayo y es deber del director de
alabanza motivar de diferentes maneras al grupo de alabanza de tal manera que los ensayos se
conviertan en un tiempo grato, y no en una actividad tediosa.

9. Vestimenta

No solamente como miembros del grupo de alabanza, sino como hijos de Dios debemos dar testimonio en
nuestra forma de vestir en todo momento, fuera de la congregación o estando en nuestra s casas. Tanto el
hombre como la mujer deben vestir con decoro y recato.
Durante los servicios, los varones podrán vestir de la manera más formal que les sea posible, de la misma
manera las mujeres. Estas últimas deberán vestir enagua holgada preferiblemen te, de un largo apropiado,
o pantalones de vestir holgados. No deberán en ningún momento utilizar blusas con escotes o muy
ceñidas al cuerpo, ni pantalones de mezclilla ni ajustados al cuerpo.
Si existe un uniforme para la alabanza, deberán utilizarlo dura nte las ministraciones.

10. El encargado del sonido.


Es la única persona encargada de manipular todos los aspectos referentes al sonido de la congregación,
esto es: parlantes, micrófonos, plantas….
a) Deberá presentarse al menos con 30 minutos de anticipación para ajustar el sonido que se va
a utilizar durante las reuniones, y 10 minutos antes de los ensayos generales.
b) Deberá establecer un registro de las configuraciones de las voces de cada cantante, y de los
instrumentos.
c) Deberá preparar los micrófonos, y el equipo que se utilizará durante y después de las
reuniones.
d) En las presentaciones fuera de la iglesia, es la persona encargada de preparar todo el equipo
que se utilizará, para lo que podrá solicitar la colaboración de cualquier miembro de la alabanza.
e) Comunicar al subdirector o director de alabanza cuando algún equipo falle (micrófonos,
cables, cuerdas, baquetas, etc), para que sea sustituido oportunamente.
f) Cuando por razones justificadas no pueda hacerse presente, podrá solicitar a otra persona
con conocimiento para que se encargue de ajustar lo necesario.

11. El encargado de proyecciones.


Es la persona encargada de proyectar las letras de las canciones durante los servicios o ensayos,
además de los textos bíblicos o el material audiovisual durante las prédicas.
a) Deberá presentarse con al menos 30 minutos de anticipación a las reuniones y a los ensayos
para acomodar el equipo cuando se vaya a utilizar.
b) Mostrar un espíritu de servicio a los demás en todo momento.

12. Aspectos importantes y consejos:


a) Entre las funciones principales del equipo de alabanza están: crear el ambiente ideal o la
atmósfera más apta de alabanza y adoración para que las personas puedan establecer la conexión
necesaria para que juntos puedan elevar una verdadera adoración a Dios.
b) Los ministros de alabanza deben evitar toda clase de distracciones du rante la ministración a fin de
cumplir con el punto anterior de la mejor manera.
c) El dirigente de alabanza debe guiar al resto del grupo de manera suave, sin gestos bruscos,
utilizando la sabiduría y la gracia de Dios para tal fin.
d) El dirigente debe iniciar la mayoría de los cantos hasta donde sea posible, en el caso de que deba
iniciar otra persona de las voces de fondo, deben haberlo acordado con anticipación y deben hacerlo sin
que haya interrupciones bruscas que distraen a las personas.
e) Las transiciones (paso de una canción a otra), deben hacerse de una forma suave, ministrando y no
realizando una oración hablada entre cada una, se deben evitar los silencios repentinos que dan la
sensación de que el dirigente no sabe lo que sigue. Se debe hacer con mucha gracia y sabiduría de Dios
invitando a las personas a adorar, e incluso con exhortaciones en amor para que las personas se
involucren en la adoración.
f) No es recomendable de ninguna manera introducir canciones durante una m inistración que nunca
se han ensayado, o que se han ensayado minutos antes de empezar la reunión.
g) Los dirigentes y los músicos deben estar sensibles y atentos a la voz del Espíritu Santo durante las
ministraciones para saber en qué momento se debe ministrar, cuando se debe repetir una canción
determinada, cuando hacer cambios en el repertorio, cuando permitir que la música ministre, o incluso
cuando se deba hacer silencio para dejar que el espíritu hable.

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